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- [grita] - [disparo]
- Muere, maldito. - ¡Morello!
Oficial herido. ¡Vengan rápido!
La bala está cerca de la columna. Si intentamos sacarla, podría morir.
¿Quieres que mate a un oficial?
Quiero que me ayudes a hacerlo discretamente.
[pitido de máquina de soporte vital]
Maldición. Mierda.
MORFINA
El PCC viene con todo,
¿y Evandro no mueve un dedo?
- Geise, que reine la paz en Bolivia. Salud. - Salud.
Corto mi relación con Mattos.
Pero, a cambio, me das oro blanco.
No hay "nosotros", Evandro.
- Iré a Paraguay. - Estoy en Bolivia.
Geise es el bando más seguro.
Ayúdame a llegar sin que se den cuenta, y yo me encargaré de ella.
Nunca quise ocupar tu lugar.
Pero así es este negocio.
Me pone muy triste.
Me gustabas mucho.
[disparos]
¿Cómo crees que llegó aquí?
Para ti todo son negocios.
Para mí, todo se trata de mi familia.
- ¿Qué pasa, Neves? - Neves no puede hablar ahora.
[en español] Ahora que Neves está muerto, ¿qué me impide dispararte en la cabeza?
[suena música tensa]
EPISODIO 2
[en portugués] Tranquilo, Mattos. Si me matas, quedarás fuera del juego.
[en español] No. Voy a ser el rey del juego.
[en portugués] Sí, y seguirás vendiendo marihuana por el resto de tu vida.
Si me matas, te enfrentarás a Brasil y Bolivia.
Cuando te llamé, quería darte una oportunidad.
Sin Neves, necesitaré un socio.
Alguien de confianza.
Es hora de que progreses en la vida.
[suena música tensa]
- Deje su mensaje después de la señal. - [pitido]
Neves, ¿dónde estás?
Esperé horas, no apareciste. Ahora no contestas mis llamadas.
Llámame, por favor.
[pitidos de tecleo]
[tono de llamada]
- Hola. - Hola.
Sé que no es un buen comienzo, pero el envío se retrasará.
- Lo sé. - ¿Por qué?
Será mejor que llames a tu exesposo.
¿Que llame a quién?
Tienes esta semana para presentarme a todos.
[en español] ¿Cómo me puedo asegurar de que no me vas a matar después?
[suena teléfono]
[en portugués] Bueno, te necesito a ti y a tus hombres.
Si no me ayudas, puedes estar seguro
de que te mataré a ti y a tu familia.
¿Qué pasa, Geise?
¿Por qué mi cliente me dijo que te llamara?
Porque es nuestro cliente.
[risita] Evandro, ya no hay "nuestro".
De hecho, ya no hay Neves, Geise.
[suena música inquietante]
¿Qué hiciste?
Me defendí.
Hay más. Si quieres enviar algo a Brasil, tendrás que lidiar conmigo.
No puedo.
Tengo un acuerdo con los carteles.
¡Resuélvelo!
Y también quiero verte.
No será pronto.
No tengo prisa.
[exhala]
[suena música inquietante]
- [golpes] - [respiraciones agitadas]
¡Corre, Inês!
¡Corre, Inês!
[jadeos]
Desgraciado.
[Inês se queja]
¡Mierda!
[suena música instrumental]
ALFONSO: Quizá fue alguien que envió Evandro.
Era demasiado bueno para ser verdad.
Oye.
Todo va a estar bien.
- Afonso, detente. - ¿Cómo que me detenga?
¡Detente ahora! ¡Detente!
¿Qué pasa, Inês?
¡Inês!
- ¿Qué pasa? - Ya no iré a Europa.
¿Cómo que no irás?
No viviré huyendo.
- Inês, escucha. Basta. Espera. - [Inês respira agitada]
Sé que estás nerviosa,
pero si nos quedamos, huiremos de Evandro para siempre.
- ¿Eso es lo que quieres? - Ese hijo de puta mató a mi mamá,
casi mata a mi papá y ahora nos quiere matar a nosotros.
¿No ves que nunca va a parar?
Está bien.
- Bien. ¿Qué quieres? - ¿Qué?
¿Qué quieres?
Quiero volver a Río y matar a ese maldito.
¿Vienes conmigo?
Ese matón le dio una sobredosis a Morello.
Fue Evandro. Debemos hacer algo.
¿Estás loco? ¿No es suficiente con todo?
¿Ya recibiste el informe con la solicitud de morfina?
Iré al hospital a buscarla.
- ¿Qué diablos es eso? - El celular de Morello.
Lo tenía Asuntos Internos.
Ubicaron las últimas llamadas
en el área del hospital donde está Arlete.
Espera un minuto. Es una locura, Cassiano. Dios mío.
No es culpa de Morello. Todo fue idea de Arlete.
Morello no será acusado de nada.
Tengo un acuerdo con Asuntos Internos.
Asumí la responsabilidad de la operación y renuncié.
No puedes hacer eso.
Estaba por retirarme.
Es lo último que puedo hacer por Morello.
Es un buen policía.
Si muere, que sea recordado como tal.
Escúchame.
Deja de tomar esa puta medicina.
Tienes potencial.
[se cierra puerta]
[suena música inquietante]
¡Tubarão!
¡Tubarão!
¡Oye, Tubarão! ¡Maldita sea!
[suena reggae al fondo]
¿Qué mierda es eso, Tubarão? ¿Qué haces?
Relajo mi pleura. [ríe]
¿Por qué no los ayudas, Tubarão?
Estoy drogado, hermano.
Estoy drogado, carajo.
Oigo cosas.
¿Qué oyes?
Es un ruido que viene de este pilar.
En serio.
Hace: Tun, tun, tun.
Luego para.
Pero vuelve a empezar.
- [golpes metálicos] - Escucha. Volvió a empezar. Mira.
[golpes metálicos continúan]
Mierda. ¿Qué carajo es eso?
Creo que son seres subterráneos que tratan de conectarse con mi mente.
- [Tubarão ríe] - [suena reggae al fondo]
[suena teléfono]
- ¿Hola? - INÊS: Papá, necesito tu ayuda.
- ¿Estás ahí? - ¿Inês?
¿Inês? ¿Hola?
[suena música tensa]
[puerta se abre y se cierra]
TUBARÃO: Maldita sea, Wil. Está muy oscuro aquí, hermano.
WIL: Oscuro, mi trasero. Vamos, Tubarão.
- Hay muchas cucarachas aquí. - [voz a lo lejos]
¡Oye! ¿Lo oyes?
Deben ser los seres de los que te hablé.
Seres, sí, claro.
- Malditas cucarachas. - ¡Mierda! ¡Es Foguinho!
¡Auxilio!
- ¡Mierda! ¡Foguinho! - ¿Qué?
¡Estás vivo, viejo! ¡Mierda!
- ¡Foguinho está vivo! - ¡Dame agua!
- Ve a buscar agua. - Agua.
- Trae un cuchillo para las ataduras. - Mierda.
Solo tenemos una pistola.
- ¿Qué haré con ella? - Me muero. Ayúdame.
¡Trae un cuchillo!
[se abre puerta]
Buenas noticias, señora Arlete.
Evandro me pidió que te llevara a su casa en el Dendê.
Necesito que rastrees una llamada.
SANDRA: No trabajo para ti. Pregúntale a la Policía.
No puedo. Es un asunto personal.
¿En serio? ¿Qué gano si lo hago?
- Te invitaré a cenar. - ¿Estás bromeando, Santos?
- Maldición. - Ya me debes dos cenas.
Te llevaré a cenar tres veces.
Eres un maldito mentiroso. Solo dices mentiras.
Vamos, Sandrinha. Ayúdame, por favor.
- Hazlo por mí. - Bien. Salvaré tu trasero de nuevo.
- ¿De quién es este teléfono? - Es…
- Es de Morello. - ¿Qué? ¿Morello?
Recibió una llamada y necesito saber de dónde vino.
Claro. Veré qué puedo hacer.
- Gracias. - Y deja de molestarme.
O bloquearé tu número.
El doctor Rodolfo Bandeira las recetó.
Aquí están todas las recetas de la semana pasada.
- ¿Todas estas? - Sí.
Gracias. ¿Me traes esta medicina?
- Claro. - Es para mí, ¿sí?
Bien.
[en español] Esto no fue obra de Mattos. Él jamás fue una amenaza para Neves.
Claro que no, esto fue obra de Evandro.
Los Urquiza, Navarro y ahora Neves.
¿Tú tienes algo para decir, Geise?
[exhala] Que fue Evandro.
Él me dice.
Todo lo que Evandro está haciendo es una ventaja para ustedes.
Me parece que estaban siempre en guerra con los Urquiza, con Navarro,
y los dos los matarían a ustedes si tuviesen la oportunidad.
- Pero Neves era nuestro aliado. - Sí.
Y por eso ganamos una ventaja.
Evandro nos debe la vida de Neves.
Ustedes están viendo un problema donde hay una oportunidad.
¿Oportunidad? Si tú eres la mujer de Evandro,
- claramente, lo que quieres… - Yo no soy la mujer de ninguna persona.
Evandro y yo no estamos más casados.
Las acciones de él no tienen nada que ver conmigo.
Yo ya probé mi lealtad entregando las tierras que eran de Navarro.
Sin Neves como alternativa, yo necesito drenar mi producción por Evandro.
- Producción, producción. - [exhala profundamente]
¿Y qué ganamos nosotros con todo eso, eh?
Acá lo único que vemos, es que la única que tiene una oportunidad eres tú.
Ay, ¿puede parar, Ortega?
Ustedes nunca hicieron negocios directo con Brasil,
y yo, a través de Evandro, puedo vender más lo que yo produzco.
Entonces, me comprometo a pagar una cuota mensual a cada uno de ustedes.
¿Y por qué mierda vamos a creer nosotros en un asesino como Evandro?
Porque están vendiendo para mí y no para él.
Ustedes ya son lo suficientemente grandes para no tener miedo de una mujer.
- [risita] - GEISE: Imagino.
[suena música tensa]
FARMACÉUTICO [en portugués]: Vendemos pastillas inyectables y morfina.
¿Tienen morfina inyectable?
Sí, así es.
Maravilloso. Gracias.
[suena teléfono]
- ¿Hola? - En Uruguay.
¿Uruguay? Genial, ¿dónde?
Entre Río Grande do Sul y Argentina.
¿Tardas cinco días en rastrear una llamada
y me das una respuesta genérica?
¿Hablas en serio? Mis hombres están de vacaciones.
Sabes perfectamente que, para obtener información
del teléfono de Uruguay, tiene que ser oficial.
Tómalo. Eso es todo por hoy.
Bien, gracias. Antes lo hacías mejor, ¿sabes?
- [tono de llamada] - Ah.
SECUAZ: Muy bien, jefe. Estamos en casa de Evandro. Todo bien.
Muy bien. Entiendo.
ARLETE: Disculpe.
[suena música inquietante]
Llegó el médico.
Que pase.
Perdón, señora Arlete.
Morfina inyectable, ¿no?
Morfina inyectable.
Dime la fecha y los nombres de los pacientes y médicos.
Este es del día siete de este mes, Juliano Rabello.
Doctor Euclides Durão.
Este es del día 10.
Este es para Clemente de Souza, doctor Rodolfo Bandeira.
¿Rodolfo?
Así es.
¿Hay cámaras de seguridad?
Hay una cámara aquí. Una allí.
¿Dónde guardas las cintas?
En el estante de arriba.
Espera. No puedes llevártelas.
Llama a la policía.
Estás genial, Arlete.
¿Sentiste confusión,
mareos, insomnio,
- jaqueca? - No, estoy genial.
- Parece que todo volvió a la normalidad. - Eso es bueno.
Tú, por otro lado, no te ves bien.
Trabajo sin parar aquí, en el Dendê. Ni siquiera puedo volver a casa.
Pero está bien. El trabajo es digno.
[risita]
Conozco bien ese tipo de trabajo.
- No le queda bien, doctor. En serio. - [aspira]
¿Ha tomado sus medicamentos?
Sí.
Muy bien. Si necesita algo, llámeme.
¿Bien? [aspira, carraspea]
[se abre puerta]
[se cierra puerta]
[suena música tensa]
[exhala]
Hola.
Hola.
Oye, escucha. ¿Cómo puedo hablar con el doctor Rodolfo?
DOCTOR A CARGO: RODOLFO BANDEIRA
Le daré el número de su consultorio.
[tono de llamada]
- SECRETARIA: Consultorio médico. - Quisiera hablar con el doctor Rodolfo.
El doctor Rodolfo está en un congreso en Manaos.
¿Manaos? ¿Hace cuánto?
Ha pasado una semana. No sé cuándo regresará.
¿Quiere dejarle un mensaje?
¿Y me hiciste hacer todo esto?
- No te hice hacer nada. - Sí, lo hiciste.
Sabía que no permitiría que me quitara el cargamento.
Me llamó para negociar e intentó matarme, Geise.
Vayamos directo al grano.
Negocios.
Los negocios no importan, Geise.
Importa la familia.
Si eso fuera cierto, no estaríamos en esta situación.
Sabes que todo lo que hice fue por ustedes.
[risita]
Todo estaba bien, mi amor,
pero renunciaste a nosotros.
- Lo hice. - Pero yo no.
Ni a ti ni a nuestros hijos.
No puedes alejar a nuestros hijos de mí.
- ¿Qué quieres? - Quiero conseguir dinero e irme.
Estoy harta de esperar que hagas eso por nosotros.
Geise, nos amamos. Lo sabes.
- Ese no es el punto. - ¿Y cuál es?
El punto…
El punto es que ya no confío en ti.
- Geise… - ¡Juan!
- ¡Juan! - Mira…
Ya tengo el cargamento del PCC.
Dale las instrucciones a Juan y yo lo envío.
[suena música sombría]
Ahí vive ese hijo de puta.
Bromeas, ¿no?
Ese maldito no está en Manaos.
Les miente a todos.
Ya filmaste al matón
tomando la medicina, su firma,
¿por qué no lo haces oficialmente?
Porque no lo quiero a él.
Quiero a Evandro.
[Sandra exhala]
- [Sandra gruñe] - Mira, ahora solo debo dos.
¿Esto es una cena, por casualidad?
Claro. Hay mucho queso crema delicioso.
- Cállate. - Eres muy molesto.
Dame ese maldito teléfono.
Déjame llamar a ese tipo. Rodolfo, ¿no?
- Sí. Doctor Rodolfo. - Muy bien.
Doctor Rodolfo.
[pitidos de tecleo]
[tono de llamada]
- MUJER: ¿Hola? - ¿Hola?
- ¿Quién habla? - ¿Es la esposa del doctor Rodolfo?
- No hagas eso. - Sí, soy yo. ¿Quién habla?
Soy Rebeca.
Lo llamo porque tiene programado un masaje conmigo,
pero aún no ha llegado. ¿Sabe dónde está?
- ¿Masaje? - Estás loca.
Me dijo que estaba en Manaos.
[se abre puerta]
¿Mamá?
[suena música tensa]
¿Hijo?
Hola, mamá.
¿Cómo estás?
¿Cómo estás?
¿Cómo estás?
Estoy bien, pero un poco aburrida.
¿Por qué te aburres si estás aquí, en el Dendê?
Pero estoy lejos de la iglesia, Evandro.
Quiero ir a la iglesia de Juninho,
pero todos dicen que es peligroso entrar y salir de la comunidad.
- Sí, es peligroso, mamá. - ¿Viniste a llevarme?
No. Aún tengo cosas que hacer en São Paulo.
Pero volveré para llevarte a Paraguay.
¿Geise y los niños están ahí?
No, pero llegará pronto.
¿Ya llevaste a Evandrinho a la iglesia?
Aún no.
Quiero quedarme en casa de Juninho.
De ahí, puedo ir a la iglesia.
Si quieres, puedo traer a Juninho de vuelta a esta iglesia.
No. No quiero que interfieras en los asuntos de la iglesia.
Decidí no juzgarte por tus acciones.
Pero tampoco quiero que interfieras en las mías.
Está bien.
[llaman a la puerta]
¡Airton!
¿No te dije que te prepararas?
Hijo mío,
tu mamá logró inscribirte en la Escuela Internacional.
Vamos. Levántate, cámbiate y te llevaré.
Pero ¿no dijiste que nos mudaríamos de nuevo?
Sí, lo haremos.
Pero, hasta entonces, harás amigos, ¿no?
Sal.
Mejora tu inglés.
[en inglés] En una negociación,
nunca aceptes un no como respuesta.
[en portugués] Estoy mejorando.
No sé si quiero ir, mamá.
Airton.
Sé que a veces no entiendes las acciones de tu mamá,
pero todo lo que hago
es por ti y por tu hermano.
Me ha costado mucho intentar
que tengamos una vida mejor.
Que ambos puedan vivir en un lugar lindo y lejano.
Así que levántate de una vez
- ponte el maldito uniforme… - [suena música divertida]
…y sonríe
antes de que todo se vaya a la mierda.
- Bien. - ¿Dónde está la sonrisa?
¿Sí? Mejorará.
[Geise suspira]
[suena música del videojuego]
Hicimos un trato con Hassan.
¿Qué te dije?
- Maldición. - Maldición, Burgos.
Esos tipos nos necesitan.
Hassan nunca había visto
tanto dinero no rastreable en toda su vida.
Tenemos mucho aquí.
Oye, Wilbert.
Cuando esta gente de Brasilia necesita dinero de verdad,
le enviamos efectivo a Hassan y lo deposita por nosotros.
Pero sus honorarios saldrán de los políticos,
porque quiero mi parte completa.
Bien. Hassan está de acuerdo con todo.
Así que sigamos adelante porque quiero exportar aún más.
[risita] Evandro, el puerto de Río no se encargará.
¿Santos? Marcondes y tú no están en buenos términos.
Podría ser peligroso.
Maldición, Evandro.
Por favor, hermano. No puedo.
Después de todo lo que pasó, no iré a São Paulo.
Me lo exigieron. Para que arreglemos las cosas.
Vamos, hermano. Te necesito en esto.
Evandro, sabes muy bien que no me gustan los paulistas.
Odio a esos malditos.
Bueno, si dependiera de que te guste alguien…
Nunca te gusta nadie.
¡Hagámoslo, carajo!
Escucha. Para que sepas,
Gerson casi vive en mi casa.
Ha estado usando mis toallas.
¡Pronto usará mi maldita ropa interior!
- No tiene por qué saberlo. - No, no puedo.
No puedo. Esta vez no puedo, hermano.
Mierda. Escuchen, debemos encontrar una forma de acabar
al yerno de Gilmar.
Desde que ese hijo de puta empezó a vivir ahí,
Gilmar parece una maldita momia.
Eso se resuelve fácil, patrón.
Muchachos, tranquilos.
Si el chico es un federal, puede ser muy difícil.
Un caso de soborno puede ayudarnos.
No sé, algún dinero en su cuenta que no debería estar ahí.
¿Y el comisario Serginho? ¿Su primo no trabaja para los federales?
Sí. En la administración.
Tráelo porque necesito a Gilmar aquí.
Pero no me pueden ver haciendo eso.
Encontraremos a alguien.
Mañana iré a São Paulo. Prepara el avión.
Vendrás conmigo.
¿Al maldito São Paulo?
Mierda.
Hola, Evandro. El avión está listo.
Genial. Dile al doctor Rodolfo que cuide a mi mamá hasta que vuelva.
Oye, hermano. ¡Irás a Sampa con el jefe,
en un avión! [risita]
Oye, basta de esa mierda, Tubarão. En serio.
- Has estado fumando demasiado. - ¿Qué diablos, Wil?
Mi porro, hermano.
Oye, cuando era gerente
y te ascendí a la retaguardia, no eras tan mezquino.
Pero ahora soy el jefe. Tienes que respetarme.
¡Deja esa mierda! ¡Te dije que la dejaras!
Maldición.
Eso no era necesario, hermano.
¡Hijo de puta!
Cariño, lo sé. Escuché tu audio.
- Púdrete, Rodolfo. ¿Me crees estúpida… - Yo…
- …y me engañas? - No, yo…
- No puede ser. - Lo sé.
- ¿Quién es esa zorra? - No conozco a ninguna Rebeca.
- Sí, claro, no la conoces. - ¿Bien? Nunca puse un pie
- en un salón de masajes. - Sí, claro. Nunca recibiste un masaje.
- Esa mujer miente. - ¿Ella es la que miente?
Estoy llegando a casa.
- ¿A casa? - Hablamos pronto.
¡Maldición! Es mentira tras mentira.
- ¿No estabas en Manaos, Rodolfo? - Estaba en Manaos, cariño,
pero el congreso terminó temprano.
¿Está bien? Hablaremos.
No, no está bien.
- Adiós. - ¿Hola?
¿Hola?
Problemas maritales, ¿no, doctor?
¿Conoces a Rebeca?
¿Qué diablos? ¡Eso es absurdo!
- ¡No hice nada! - ¿No?
- ¡No hice nada! - ¡Cállate!
¡Hijo de puta! ¿No hiciste nada? Casi matas a mi amigo.
- No te arrestaré, te mataré. - ¡Espera!
¿Qué? ¿Lo matarás aquí?
- ¿Qué diablos? - ¡Dios mío!
- Atrás o te ensuciarás. - ¡Espera! ¡No tuve opción!
Si no ayudaba a Evandro,
¡me iban a matar!
¿Ves? ¿Qué te dije?
Dios mío. Levántate.
Disculpe. Lo siento. Esta es la cuestión, doctor.
O nos lleva con Evandro ahora mismo o terminará preso.
No puedo hacer eso. Ni siquiera está en Río.
- ¿Dónde está? - Habla.
¿Dónde mierda está?
- Vamos. Llévate a este idiota. - ¡Espera! ¡Tranquilo!
Oí a sus hombres decir que irían a São Paulo.
¿São Paulo?
¿Por qué hablabas con sus hombres?
He estado cuidando a su mamá, Arlete.
Se está recuperando de un trauma.
La estuve cuidando. La veo casi todos los días.
¿Arlete?
¿Dónde carajo está? Dinos.
Está en el Dendê.
Maldición.
Maldición. Mierda.
- Es nuestra oportunidad. - Es muy arriesgado.
Pero es nuestra oportunidad de atraparlo, maldición.
Bien. ¿Quieres que te ayude?
Te ayudaré. Pero esta operación es mía.
- Tuya, sí, claro. - ¡Es mía, carajo!
- ¡Sandra! - Vete. Puedes irte.
- ¡Sandra! - Vete. Escúchame.
¡Sandra!
Si ves a Evandro, avísanos.
Te vigilaremos de cerca. Vamos.
- Ve. Muévete. - Puedes irte. Muévete.
- Tu esposa te espera. - ¡Ve!
[suena teléfono]
- ¡Maldición! - ¿Hola?
¿Morello hizo qué?
Quita tus manos. Basta. ¡Quítame las manos de encima!
Le dijimos que esperara, pero no hizo caso.
Está bien. No hay problema.
Te daré cinco minutos. No seas duro con él.
[respira con dificultad]
¿Qué tal, amigo?
- Buenas noches. ¿Vamos? - Gracias.
[suena música de suspenso]
Maldición.
Ahora me avergüenza nuestra bodega.
- Estos tipos son ricos, hermano. - Cállate.
Oye.
¿Usan estos aviones para transporte de carga?
No mezclamos las cosas.
Son para taxis aéreos, espectáculos
y reuniones.
¿Trabajan lejos de la mercancía?
No mezclamos las actividades intermedias y finales.
¿Vamos? Deben estar esperándote.
- Salve. - Salve.
Tu arma se queda aquí, ladrón.
No soy ladrón, hermano.
MARCONDES: Hola, Tcheco. Hola, Coisa Ruim.
¿Qué tal?
[risita] Tienes agallas para aparecer por aquí.
Tus palabras fueron hermosas hoy.
Sobre nuestra responsabilidad de luchar contra el mal.
Si los hombres buenos se quedan callados…
- El mal triunfa. - Sí.
Juninho,
¿crees que, cuando muera Evandro,
hay alguna posibilidad de que le perdonen todos sus pecados?
[suena música inquietante]
[exhala]
[Juninho suspira]
Evandro tiene una vida complicada.
Ha hecho muchas cosas malas.
Pero también ha hecho muchas cosas buenas.
Creo que no estamos en posición de juzgarlo.
Solo Dios sabe cuál es su plan para tu hijo.
Vine a resolver los problemas entre nosotros.
La diplomacia y los negocios van primero.
¿Cuál es tu oferta?
Si el PCC y el Comando trabajan juntos,
- puedo aumentar las ganancias de todos. - Así es.
MARCONDES: Evandro, ven conmigo.
Vamos.
Evandro,
- ellos son Carmen… - [se cierra puerta]
…y Andrés.
- Trabajan para mi cliente. - [Evandro exhala]
Se encargan del cargamento a Europa.
- Es muy joven. - Cállate.
[en español] ¿Algún problema, garoto?
Miren que no estoy acá en joda.
Tú le vendiste droga a nuestro competidor…
…y eso es traición.
[en portugués] Lo hice.
Pero el mercado en Europa es grande.
Si no era yo, habría sido otro.
El problema es que la droga que les vendí es mucho mejor que la tuya.
Los europeos aprecian la calidad.
¿Dices que pisoteo mi droga?
No. Digo que mucha gente pone las manos en tu droga
antes de que llegue a ti.
Si hacemos un trato, verás que la traigo directamente de la refinería.
[en español] ¿Quieres convertirte en nuestro socio?
[en portugués] Junto con el PCC.
Si trabajamos juntos, puedo aumentar las ganancias de todos.
- [en español] ¿Y nuestro competidor? - [en portugués] No es problema para mí.
Puedo cortar el suministro si garantizas la exclusividad.
Evandro. ¿Socio, hermano?
Claro que sí.
- [en español] Cómo me molesta el negro este. - ¿Entonces?
EVANDRO [en portugués]: Pura mierda. Dios mío.
[Evandro suspira]
[en español] Tenemos un container saliendo de Santos mañana por la noche.
Si metes 600 kilos dentro, propuesta aceptada.
Ahora…
si no lo logras, la charla no va a ser con ella, sino con mi amiga acá.
[respira con dificultad]
Hijo de puta.
Esta bala es de mi pistola.
Tiene mi arma.
SANTOS: Maldición.
Un centímetro más y no estarías aquí.
Todo esto es tu culpa.
Lo tenía en la mano.
No llegaste a tiempo.
Yo…
Estoy a un paso de Evandro.
Un paso. Estoy muy cerca de él.
Me vengaré por esta situación. Yo…
atraparé a ese hijo de puta. No lo he atrapado,
no lo he arrestado porque estoy esperando que vuelvas a la Policía
para que atrapemos juntos a ese imbécil.
- ¿La Policía? - Sí.
Debes estar bromeando.
Se acabó para mí, hermano.
- Cassiano te trajo de regreso. - ¿Cassiano?
Hace mucho que quieren su cabeza.
Hizo un acuerdo
y renunció a su puesto a cambio de que tú mantuvieras el tuyo.
No le pedí que hiciera eso.
No volveré.
Perdí todo.
Mi trabajo…
Andreia, mi compañera, mi hija…
- Inês… - Mira.
No repitas el nombre de mi hija.
- Inês es… - No lo digas nunca más.
Si no fuera por ti,
Evandro habría pagado por lo que le hizo.
- [pitidos de monitor aumentan] - No digas el nombre de mi hija.
Nunca más. [quejido]
- Morello, cálmate. - ¡Lárgate!
- ¡Morello, doctor! - ¡Lárgate!
¡Doctor!
[carraspea, tose]
- Y este es solo el principio, van a ver. - [risas]
Sí, voy a traer hipopótamos a Paraguay.
No, no. No, hipopótamos no, voy a traer elefantes, sí.
Me voy a armar una raya en la panza de una mina
mientras el elefante caga la tumba de Neves.
[risas]
- [suena teléfono] - [ríe, carraspea]
Shh, shh.
¿Hola?
Necesito que desvíes el cargamento del PCC.
Tiene que ir a Santos.
- ¿Por qué? - ¡Porque yo lo digo!
Desvía esa mierda antes de que llegue a São Paulo.
[tono de llamada]
No, acá se va a hacer lo que yo digo porque soy el jefe, tú eres un negro de mierda.
[risas]
Dale, pasa eso. [ríe]
[suspira, exhala]
[suena música divertida]
[en portugués] ¡De ninguna manera!
Geise, es solo un préstamo.
¿Sabes qué hora es?
Ya te dije que no tengo 300 kilos.
Hay más. Esta es una casa familiar.
Así que, por favor, llámame en horas de trabajo.
Cariño…
¿Qué tal, princesa?
[en español] Hola, ¿qué tal?
[suena teléfono]
- [en portugués] ¿Qué? - Geise, es muy importante.
Solo necesito que hables con Ortega o Lopez.
Si el auto sale ahora, llegará en menos de 24 horas.
- Es nuestro futuro. - Evandro,
no existe "nuestro futuro".
No pediré nada, carajo. No quiero parecer desesperada.
Geise, escucha.
Si esa puta coca no llega para mañana en la noche, estoy jodido.
Tú y yo estamos jodidos.
Habla con Burgos. Lo único que me falta…
[tono de llamada]
Señorita, por favor, suélteme.
- ¿Qué diablos? - Oye. Suéltame.
- No dije nada. Lo siento. - ¡Cállate!
- [en español] Tu amigo habla demasiado. - [en portugués] Sí, lo sé. ¿Te importa?
¡Qué chica loca! Era solo un cumplido.
[en español] Se acaba el tiempo, sabes, ¿no?
[en portugués] Sí, estoy trabajando en eso.
¿Por qué la llamaste "loca", idiota?
- Tiene un arma. - No entiendo nada de lo que dice.
- Creí que lo disfrutaba. - Wilbert, por favor.
¡Maldición!
[pitidos de tecleo, tono de llamada]
Mierda.
- Buenas tardes, hijo de puta. - Estaba trabajando.
Trabajando, un carajo. Estabas inhalando.
- ¡No! - ¡Estabas inhalando!
- ¡Maldito! - ¿Me viste? No es así.
- Sí, ¿no? - No.
Espera.
Come esta mierda.
Si trabajaste, debes tener hambre. Come.
- No tengo hambre, mamá. - ¡Come!
Está bien, estaba inhalando. Solo inhalé un poco.
"Solo un poco", ¡un cuerno!
Hijo de puta. Espera.
¿Qué diablos, mamá? ¡Basta!
Basta, un carajo.
[en español] Disculpe, muy buenos días.
- Hola, buenos días. - Usted debe ser la señora Geise.
- Sí, soy yo. Soy famosa. - [risitas]
No, pero como sabrá, por aquí los comerciantes pasan,
pero nosotros los del ejército siempre quedamos.
Me llamo Carlos Flores, el hijo del general Flores.
- [en portugués] Mucho gusto. - Claro.
[en español] Un placer, Carlos. Mucho gusto.
Me encantaría conocer al general Flores.
Nosotros contamos mucho con el servicio de las Fuerzas Armadas.
- ¿Sus hijos estudian aquí? - Sí, esta es la mejor escuela del país.
- Yo sé. - Quédese con mi tarjeta.
Mi padre espera mucho la colaboración de todos los ciudadanos
para que nuestro trabajo sea cada vez mejor.
Ah, bueno.
- [suena teléfono, golpes en la puerta] - [en portugués] Hijo de puta. ¡Sal!
Hola, adelante, jefe.
Necesito todo el oro blanco que haya en el Dendê
- y en Parque Royal. - ¿Qué?
Necesito saber cuánto hay para empacar y enviar.
- ¿Cuándo? - Hoy.
¿Por qué los gritos en tu casa?
Es mi mamá.
Habla sin parar. Sabes cómo es. Apesta.
Apesta. Ve, muchacho. Adelante.
- [golpes en la puerta continúan] - [exhala]
Oye, mamá. Abriré la puerta,
pero debes dejar de golpear.
¡Tranquila, mamá!
- ¡Hijo de puta! - ¡Mierda!
[en español] …y yo soy ese puente con esa sociedad civil.
¡Airton!
- Eh, gracias. - [risita] Hasta luego.
¡Airton! [carraspea]
- [en portugués] Airton, ven aquí. - Mamá, ¿qué diablos?
Ven aquí.
- ¿Qué pasa? - Ven aquí. Sube al auto.
Ahora mismo. En serio. Vamos.
¿Qué le decías a mi hijo?
- [en español] Nada. No. - Nada, nada.
Solo le preguntaba si conoce a mi hermanito.
- No se aproxime a mi familia. - Eh.
Usted tiene que entender una cosa.
Aquí, en Bolivia,
- somos como una gran familia. - Mm.
Si algo no funciona para uno
pues tampoco funciona para los demás. [risita]
Por ejemplo, ese acuerdo nuevo que tienes con Evandro,
tú lo has propuesto,
- y hasta ahora no ha funcionado. - No.
Si eso no va hacia adelante, será muy malo para nosotros.
- Mm. - Pero será pésimo para tu familia.
Pero estoy aquí. [risita]
Para ayudarte. Si me necesitas, claro.
[risita] Yo también estoy aquí.
Y yo sé cómo es,
porque todo mundo tiene familia.
¿Verdad? Ah, tu hermanito. [risita]
¡Hola, Moreno! [risita]
[exhala]
MORENO: Mariano, ¿conoces a la madre de Airton?
MARIANO: Vamos.
[pitido de máquina de soporte vital]
[exhala]
[en portugués] ¿No te dije que no quería volver a verte?
Sí.
Morello…
Inês está viva.
[suena música melancólica]
Hablé con ella.
- ¿La viste? - No.
Tenía tu celular.
Ella llamó, respondí y yo…
- oí su voz. - [solloza]
Encontraremos a Inês, ¿sí?
Hay 75 kilos en total.
Quiero que todo esto vaya a Santos ahora mismo.
Quiero que vaya seguro.
Hay tres autos. Uno, 20 minutos adelante, otro, 10 y otro, 5.
Si hay un punto de control aleatorio, salgan de la carretera.
Saliendo ahora. Todo bien.
¡Radinho!
¡Profesor! Mire esto.
Ya deposité el dinero en la cuenta de Gilmar como me dijo.
¿Gilmar, Tubarão?
El tipo se llama Gerson. ¡Gerson!
¿Qué? Eso dije.
A la cuenta de GG. [risita]
Es muy gracioso, profesor.
[suena reggae]
[en español] Es un gran favor.
Favor que involucra a la Aeronáutica.
Sí, pero ¿va a pasar?
Por supuesto que sí.
- [risitas] - Gracias.
De nada.
Adiós.
[suena música melodiosa]
GEISE: Chao.
[en portugués] Su llamada será dirigida al buzón de voz…
- Maldición. - [pitidos de tecleo]
Santos, ¿qué pasó?
Mi equipo lleva horas esperando
a que confirme esta puta operación. ¿Qué pasa?
No depende de mí. Hay que esperar al puto médico.
- ¡Está tardando mucho! - Lo sé.
- ¡Maldita sea! - Un minuto.
[suena teléfono]
¿Inês?
Escucha, ya no iré al Dendê.
¿Qué, hijo de puta? ¿Quieres terminar preso?
Tranquilo. No es mi culpa.
La mamá de Evandro ya no está.
¿Qué pasa, amigo?
¿Por qué?
JUNINHO: ¿Vamos, señora Arlete?
No. No iré esta noche. Me quedaré aquí.
Pero ¿no vino aquí para que pudiéramos ir a la iglesia?
Sí, pero estoy cansada.
Puedes irte. Te llamaré si necesito algo.
Está bien.
Que Dios la acompañe.
Amén.
[se abre puerta]
[se cierra puerta]
[suena música tensa]
[en español] Faltan dos horas para que se te cumpla el plazo.
[en portugués] Mira.
- Tienes que entender… - [suena teléfono]
Un segundo.
- Dime. - GEISE: Acaba de aterrizar en Guarulhos.
- ¿Cómo? - En 30 minutos, puerta cuatro.
Tendrás que pagarme bien. Fue caro.
Muy caro.
¿Y Evandro? ¿No dijiste que lo atraparías?
La operación no salió bien.
Íbamos a usar a Arlete para atrapar a Evandro, pero…
Arlete se fue con un pastor.
Pero vamos a encontrarlo.
Lo estamos buscando.
¿Un pastor? ¿El pastor Juninho?
Sí. El pastor Juninho, así es.
¿Saldrá de Guarulhos a esta hora?
Es viernes, hermano. Nunca llegará.
[exhala]
Tengo una idea.
[suena música animada]
SECUAZ: Sí.
Un total de 375 kilos.
No queda nada aquí.
Adiós.
- [suena sirena] - Vamos, chicos.
¡Vamos!
[en español] No.
Bueno…
yo ya tengo mi favorito, pero le corresponde a la dama escoger.
¿Con cuál empezamos?
[en portugués] Mierda, hermano. Morir en São Paulo es horrible.
[suena teléfono]
[en español] ¿Sí?
[en portugués] Llegó el resto del cargamento.
Seiscientos kilos.
Okay.
Andrés.
¡Felicitaciones!
[en español] La droga llegó. ¿Socios, entonces?
No me falles porque serás hombre muerto.
- ¿Qué? - Nada.
[suena música animada]
[en portugués] ¡Evandro! Oye, hermano. Esto merece un brindis.
Yo no bebo.
Yo tampoco, amigo.
[risita]
[suenan cánticos]
No creía en ti.
Mi fe había sido abatida, pero…
siempre has estado ahí.
[tono de llamada]
- JUNINHO: Hola, Evandro. - ¿Cómo está?
Está bien. No quería salir esta noche.
Dijo que estaba cansada.
Pero sigue despierta.
Voy para allá. Dile que empaque, ¿sí?
MORELLO: La vida ha sido dura,
pero nunca debí creer que me abandonarías.
[suena música emocionante]
MORELLO: Salvaré a mi hija…
como tú me has salvado tantas veces.
Dios te salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo.
Bendita tú eres entre todas las mujeres.
Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.
Santa María, madre de Dios.
Ruega por nosotros los pecadores.
- Vamos. Es su maldito auto. - Ahora…
¡Lo es! Pisa el puto acelerador.
…y en la hora de nuestra muerte.
Atrapen a ese imbécil. Vamos.
[neumáticos rechinan]
¡Mierda! ¿Qué carajo?
[suena sirena]
- ¡Alto! - Alto. ¡Apaga el motor!
¡Apaga esa mierda! Sal despacio, Evandro.
¡Maldita sea!
¡Maldita sea! ¡Mierda!
MORELLO: Amén.
[suena música instrumental]
Subtítulos: Mariel Mendoza
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