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¿Tienes a alguien vigilando la ciudad?
Tengo a un par de ayudantes controlando los trenes.
Y hombres a caballos cerca de la frontera por donde podría escapar.
Bueno, no se va a ir a México.
- ¿Qué te hace estar tan seguro? - Quiere sangre.
Huyendo no conseguirá lo que quiere.
Buenos días.
¿Dónde has estado toda la noche? Estábamos preocupados.
Bueno, me emborraché.
No me digas.
Lo que hicimos, no lo puedo superar tan fácilmente como antes.
Bueno, mientras tú estabas bebiendo,
tu hija se escapó.
¿Jeannie?
Venga. Abre.
Hola, papá.
¿Estás bien?
Estoy bien.
Empieza a hablar.
No lo sé.
Es que... no quería estar aquí.
Te entiendo, bichito.
Yo quería que crecieras en un lugar mejor.
Que nunca tuvieras que ver las cosas que yo vi a tu edad.
¿Qué cosas?
Tu tío Phineas y yo crecimos haciendo mucho daño a la gente.
¿Mala gente?
A veces.
Lo único que nos permitía dormir por las noches
era el coronel susurrándonos al oído
que todo era normal.
Bien, pues no lo es.
Este lugar es veneno.
Bueno...
Creo que esa es la razón por la que huiste a México.
No podías soportar estar aquí.
Dime la verdad.
Nuestra familia mató a los García
y les robamos sus tierras.
Si no me hubiera llevado a Maria más allá de la frontera,
también estaría muerta.
Ya no puedo seguir mintiendo sobre eso.
Bien...
No hay forma de hacer que vuelva toda esa gente.
Así que haré una última cosa, e intentaré reparar el daño.
¿Qué?
Ayudaré a la Srta. García a ganar su juicio.
¿Y después de eso?
¿Me llevarás contigo?
No puedo.
Por favor.
- No querrás eso. - Sí que quiero.
Bueno, no sé a dónde iré
ni qué voy a hacer.
Un futuro conmigo, es un camino duro e incierto.
¿Lo entiendes?
Sí.
Bien.
Prepara una maleta y guárdala escondida.
Estate preparada.
No se puede esconder eternamente.
La atraparemos, coronel.
Mis hombres saben de la urgencia...
¿Cómo está?
Va a estar bien. ¿Por qué está él aquí?
Estoy ayudando a tu padre con algo.
Ella está en Dallas.
Quería que me reuniera con ella ahí y que hablara con sus abogados.
En el vestíbulo del Adolphus.
El miércoles a las seis de la tarde.
Lo encontré en mis alforjas.
¿Cómo llegó a tus alforjas?
No lo sé. Puede que sobornara a uno de los vaqueros.
Ambos tenéis suerte de que no lo haya quemado.
¿Ahora iré a Dallas?
No.
- Dart. - ¿Sí?
Haz unas llamadas,
y pon a un hombre o dos en ese vestíbulo.
Usted manda.
Quiero que tanto tú como yo estemos cerca de casa,
controlando las cosas.
¿Cosas como Pete?
www.subtitulamos.tv
Oye,
si no podemos vencer a los blancos,
quizás podríamos vivir con ellos.
Yo podría ponerme vestido.
Parecerías un pavo real.
Bueno, tú parecías un pequeño ciervo
cuando empezaste a vestir con tu numupikapu.
Podrías llevarme al mundo blanco.
Hablo la lengua,
aunque quizás mejor que no diga nada.
Te dejaré que me lleves por ahí.
Quiero ver la cara que pone la gente.
¿Por qué de repente hablamos del mundo de los blancos?
Tiehteti.
Hemos encontrado rastros de búfalos.
Creo que están al norte de aquí.
Tenemos que seguir.
Tiehteti, vamos.
Estoy cansado de moverme.
No pareces tú mismo.
Te necesitamos.
Tenemos más meses de dificultades por delante.
Cada guerrero debe cumplir con su cometido.
Y, luego, ¿qué?
¿Podremos seguir huyendo de nuevas cosas que nos persigan?
Nuestra gente siempre se mueve. Ya lo sabes.
¿Te gusta?
¿Jamás quedarte en un lugar?
¿Jamás tener un sitio al que llamar hogar?
Todo numunuu ha perdido a alguien a quien amaba.
Tu tristeza no puede ser el fin.
Tienes que mirar al futuro.
¿Y cazar búfalos?
Sí.
¿Y hacer flechas?
Sí.
¿Y ayudar a encontrar otro campamento para poder seguir moviéndonos?
Levanta.
Todo el mundo te está esperando a ti.
Hola.
¿Ha habido suerte?
Resulta que no es mi imaginación.
El capataz de Two Rivers dice
que Eduardo, el hombre de la vieja, le llamó
y le dijo que no me contratara.
He estado...
En la lista negra.
Te echaría de menos.
De todas formas, ¿qué has hecho?
A la vieja.
Una cosa es despedirte,
pero otra muy distinta es tener a su hombre contando mentiras sobre ti.
Es... no sé...
Hice demasiadas preguntas sobre mi abuelo,
Peter McCullough.
¿Como de los...?
Cariño, tú tienes tanta sangre McCullough como yo en las venas.
Te digo la verdad.
El padre de Anne McCullough es mi abuelo.
Lo dices en serio.
Estaba intentando contárselo.
Bueno, suerte que no lo hiciste.
Si llega a saber que ibas tras
todo ese dinero del petróleo,
te hubiera hecho algo peor que despedirte.
Tú no la conoces.
¿Tienes alguna idea de a cuántos mexicanos
han enterrado su gente en ese rancho?
Su gente es mi gente.
Y ese es mi rancho.
Eso son cosas peligrosas de decir.
Le prometí a mi abuela Maria antes de que muriera
que vendría aquí.
Que caminaría por sus tierras,
unas tierras que fueron de su familia durante 200 años.
Ella quería que lo viera con mis propios ojos,
que captara los sonidos, los olores...
Bueno, eso ya lo has hecho.
No es suficiente.
Sé que ella hubiera querido que luchara.
¿Has oído algo?
Sí, creo.
Hay un lince que ronda por aquí.
No podemos esperar aquí eternamente.
Endicott va a mandar hombres.
Sí.
Eso está muy bien,
pero me pregunto qué encontrarán cuando lleguen aquí.
¿Qué quieres decir?
¿Qué pasa si los McCulloughs llegan aquí antes?
No conocen este lugar.
Uno de ellos, sí.
Él no lo haría.
¿Y si el coronel le presiona lo suficiente,
y echa a la calle a la mujer y los niños?
Quién sabe lo que hará.
¿Tienes que hacer eso?
¿El qué?
Esperar lo peor de la gente.
Estoy siendo realista.
Bueno, a mí no me gusta.
Expectativas malas conllevan malos resultados.
¿Por qué estás haciendo tú esto?
¿Qué esperas sacar?
Bueno, para empezar, un trabajo en Standard.
Mantenerte viva, como he hecho,
mantiene viva la demanda del Sr. Endicott.
Es probable que esté agradecido.
Y si todo sale bien,
podré ganar suficiente como para construirme
una bonita casa de piedra en este mismo lugar.
Volver a casarme...
Tú...
Tú también podrías volver a empezar de cero.
Si quisieras.
Jamás tendré otra familia.
Hola.
Deberíamos hablar.
Sobre lo que viste.
Sería normal que me odiaras un poco.
No es así.
Tú y papá no os queréis.
Hace tiempo que está claro.
Lo dices como si no te hiciera daño.
No puedo cambiarlo.
Cariño, ojalá pudiera.
Dios, sería todo más fácil
si tu padre y yo fuéramos el uno para el otro.
Cariño, me he pasado muchos años intentando que eso fuera así.
No sé cómo hacer más.
Sé que ser madre es todo lo que soy para ti.
Pero hay otras partes de quién soy.
Y esas partes, han estado perdidas,
corrompidas durante un tiempo.
E intento recuperarlas.
¿Te vas a marchar, deambulando mientras buscas otra familia?
No.
Cariño.
No.
Los hombres se van a perseguir sus sueños
y cometen errores que nadie verá jamás.
Y nosotras nos quedamos aquí,
y cometemos errores ante la gente que amamos.
O, al menos, eso hago yo.
Y espero que, cuando tengas mi edad, el mundo sea más gentil.
Hija mía...
Toma un poco de búfalo.
No.
Venga, tienes que comer.
No quiero.
Sé que Toshaway fue a hablar contigo.
Sé que dijo cosas.
Cosas duras.
Cosas que cree que necesitas oír.
Yo no creo que nadie sepa lo que necesitas oír.
Toshaway es un gran jefe.
Pero no lo sabe todo.
Tú haz lo que debas hacer.
Toma.
Tú come un poco y yo me comeré el resto.
¿Por qué nos hemos parado?
Eh, capullo.
Eh.
Eh, venga. Vamos.
Mierda.
Otra vez no.
¿Quién sois?
Tu inglés es bueno.
Mejor que el tuyo.
¿Buscas esto?
Oh, no. Eso es una basura.
Solo funciona la mitad de las veces.
Esta... Esta, amigo mío, siempre funcion...
Venga ya.
Hombre blanco, vamos a matarte.
Antes te torturaremos.
No hagáis eso...
Mi gente ya cree que sois salvajes.
¿Por qué darles más razones?
Por cierto, tu inglés, también es muy bueno.
Responde a mis preguntas y te mataré rápidamente.
Bueno, al menos progresamos.
¿Qué preguntas?
¿Cuántos sois?
Te ha hecho una pregunta.
Estaba pensando.
No lo sé, en mi grupo seremos unos doce o así.
Pero hay cientos de grupos como nosotros
repartidos por todo el maldito estado.
¿A qué distancia?
Bueno, no puedo decirlo con exactitud, lo siento.
Pero suelo caminar cuando bebo,
así que, si no me equivoco,
creo que acampamos a un par de millas al este.
Vende a su gente muy rápido, señor.
Capitán.
Oye, ¿tú eres blanco?
Lo eres, ¿no?
¿Sabes lo que vales, hijo?
¿Algo más que deba saber antes de que mi amigo te mate?
Creo que son cerca de las diez.
Nocona.
Lo que significa...
que no he vuelto al campamento en toda la noche
y no estaba ahí para el desayuno.
Lo que significa...
que mis hombres me están buscando.
Tienen la orden diaria de salir a buscar mi culo arrugado y alcoholizado
si no he vuelto a las nueve.
Así que, mientras jugabais a las preguntas conmigo,
media docena de oficiales de la caballería
de los Estados Unidos altamente entrenados y muy irritables,
me han estado buscando.
No estamos muy lejos y he ido por un sendero.
Así que...
Mientes.
A veces.
Pero ahora mismo, yo tengo suministros y vosotros tenéis cosas para comerciar.
¿Qué cosas?
El chico.
Y esa chica.
El ejército de los Estados Unidos paga un buen botín
por la devolución de cautivos blancos.
A los oficiales del ejército no se les permite quedarse con el rescate.
Bueno, tú eres el listo, ¿no?
¿Por qué no me dejas los detalles a mí?
¿Tenemos un trato?
No están a la venta.
Toshaway. Ya vienen.
Bien, ¿por qué no dejáis que hable con mis hombres
antes de que os vean aquí?
Tengo un rastro. Creo que lo hemos encontrado.
Hoy no tiene que morir nadie.
Nuestras órdenes son las de trasladaros, a los comanches.
Lo que es un trabajo de mierda, amigos.
¿Alguna vez habéis intentado de rodear grupos de nativos
y dirigirlos como ganado?
¿Trasladarnos? ¿A dónde?
Al territorio de Oklahoma.
Tenéis un trozo de tierra.
Un lugar reservado para vosotros.
Nosotros vamos donde nos place.
Claro que sí, amigo,
pero no por mucho tiempo.
Mi trabajo es meteros tras una valla.
Pero, por suerte para vosotros, soy nefasto haciendo mi trabajo.
Vosotros me dais a los cautivos y yo me olvido que nos hayamos visto jamás.
Y, además, os daré
dos cajas de latas de carne,
tres caballos
y un rifle.
Ese es un mal intercambio.
No lo diría delante de tu gente sin el debido respeto.
Pero necesitáis todo lo que tengo aquí, y más.
Toshaway.
Dales a Ingrid.
Quiere irse. Deberíamos hacerlo por ella.
Podéis quedaros la chica.
Los quiero a los dos.
No podéis quedaros a los nos.
Puedes quedarte a la chica. Es una cautiva.
El otro es un comanche.
Bueno, eso os va a costar dos caballos y una caja de carne.
No, me va a costar un caballo y una caja de carne.
Tenéis suerte de haberme pillado con los pantalones bajados.
- ¡Teddy! - Señor.
- Trae los caballos. - Sí, señor.
¿Querida?
¿Estás lista?
Sí, señor.
- Listos, señor. - Vamos.
Hace un bonito día.
Sí, señor.
Salgamos a disparar.
Sí, señor.
Buena chica.
Has oído la historia de cómo dejé a los comanches.
Bueno, sé que tuviste que irte
para poder salvarlos.
Se morían de hambre.
Con la viruela, el cólera
y otras enfermedades que jamás habían visto y no podían nombrar.
No había forma de que pudieran lograrlo.
Me intercambié a mí mismo y a Ingrid
para que el grupo consiguiera suministros y medicinas.
Fuiste un héroe.
En la historia, sí.
¿Estás diciendo que no es verdad?
Hay partes que sí, y partes que no.
Los supervivientes escriben la historia que mejor les encaja, Jeanne Anne.
Luchamos muy duro por ese derecho.
Un día serás tú la que escriba mi historia.
¿Qué quieres decir?
Que todo esto será tuyo.
El rancho. El negocio del petróleo.
Todo.
Después de que tu padre, tu tío y yo hayamos muerto,
serás tú la que siga edificando sobre lo que te hayamos dejado.
¿Yo?
Sí.
¿No Charles... ni Jonas?
Ellos tendrán acciones,
pero tú serás la que esté al cargo.
Pero soy una chica.
Me he dado cuenta.
Sí.
¿Por qué me dices esto?
¿Por qué ahora?
Es hora de que entiendas dónde encajas
dentro del gran plan de las cosas.
Tu lugar es en esta familia.
¿Por qué pareces asustada?
Abuelo...
Tengo algo que contarte.
Es un honor para mí estar hoy aquí, para inaugurar este centro
para que las generaciones futuras de texanos entiendan nuestra historia.
Como dijo mi abuelo,
no importa de qué lado estés,
hay algo que nunca cambia:
Todo el mundo hará lo que sea por su amado hogar.
Si... si este variado mundo de hombres
tiene algo en común, es eso.
Mi padre era de la clase de hombres que Dios ya no crea.
No temía nada, era leal
e innovador sin límites.
Podía aprender a hacer cualquier cosa
y sobrevivir a cualquier adversidad...
conseguir todo lo que se propusiera.
Era mi héroe.
Ninguna historia le hará justicia.
De mayor, supo que tenía cáncer de pulmón.
Pero no estaba en su naturaleza el irse apagando,
el yacer frágil y mermado en una cama de hospital.
No.
Se calzó sus mejores botas y se puso un gorro de fieltro de castor.
Cogió un Winchester 1886 del armario de las armas
y un par de cientos de balas,
y condujo al este de Texas,
donde los bosques son frondosos.
Mi abuelo era el mejor rastreando.
No dejó de mejorar durante toda su vida.
Así que entró en los bosques espesos y húmedos
a rastrear... a un gran... oso... macho.
El más grande que pudo encontrar.
Lo supo por las huellas.
Lo persiguió durante días,
dejando que el oso captara su olor.
Veréis, él quería que el oso supiera que tenía un gran enemigo.
Que estaban a la par.
El oso más peligroso es un oso herido.
Escogió morir...
en la naturaleza de Texas
a manos del animal más fiero
y poderoso de nuestro estado.
Porque quería morir con honor.
Y escogió morir de esa forma para inspirarnos a vivir...
A vivir de forma más valiente.
Así que, nos acompañaremos de su espíritu al siglo XXI y más allá.
Gracias.
- Disculpe, señor. - ¿Sí, señora?
¿Ve ese mexicano?
No debe estar aquí.
El chico mexicano con el pelo corto al fondo, por las columnas.
No debería estar aquí...
Tengo que hablar contigo.
Habla delante de todos.
La mejor forma que tengo de ayudar a nuestra gente...
es que me intercambies por suministros.
Puedo alcanzar a los soldados.
No están muy lejos.
No. No lo vamos a hacer.
¿Ahora quieres hablar en inglés para que no te puedan entender?
Yo lo entiendo.
Te estoy salvando de tu vergüenza.
Dijiste que cada guerrero debe cumplir con su cometido.
Así puedo cumplir el mío.
¿Qué estás haciendo Tiehteti?
Te presioné demasiado para que te recuperaras deprisa.
Puedes tomarte más tiempo.
Nunca será suficiente.
Estás triste por la muerte de tu mujer, ¿y por eso te vas?
Hablando así no pareces tú.
¿Crees que porque me trajiste aquí,
porque me forzaste a vivir con vosotros,
crees que me conoces?
Bueno, ¡pues no!
Ten cuidado, Tiehteti.
He hecho todo lo que has querido.
Y no ha importado.
Me siento...
¿Cómo?
Dilo.
Siento que he vuelto a perder a mi familia.
Nosotros somos tu familia.
Tú eres mi hijo.
Y te equivocas, Tiehteti.
Sí que te conozco.
Quieres irte porque mires a donde mires,
todo te recuerda lo que has perdido.
Pero no puedes huir de eso.
Todas las sombras que no queremos ver
están repartidas por todo el mundo.
Si te vas, no seguirás siendo un guerrero.
Si te vas, perderás tu honor.
Si te vas...
no podrás volver jamás.
¿En serio?
Sí.
Bueno, pues...
adiós.
¡Eh!
Ven un momento.
¿Tienes algo que contarnos?
¿Como qué?
Como dónde escondes a Maria García.
No es verdad.
Detente un momento
y vuelve a pensar tu respuesta.
¿Qué pasa aquí?
Has intentado llevarte a mi nieta.
Intentaba salvar a mi hija de ti.
Tú mataste a toda la familia de Maria.
No, lo hiciste tú.
Tú llamaste a la puerta de esa familia a mitad de la noche
y causaste el pánico.
Tú hiciste que Pedro García luchara
como una pelea de gallos en un callejón.
- Eres un viejo loco. - Les diste falsas esperanzas.
Les diste tiempo a reunir fuerzas
y gente para un asedio que nunca debió tener lugar.
Si no hubieras ido ahí,
se hubieran rendido tranquilamente
y hoy seguirían vivos.
Su sangre está en tus manos tanto como en las mías.
No. ¡No!
¡Ya basta!
¡Basta!
Basta. Basta.
Voy a testificar en su caso.
A decirles todo lo que hiciste.
¿Y arrebatar a tus hijos su derecho por nacimiento?
¿Su hogar? ¿Sus tierras?
¿Quién eres?
Ya... no puedo más, papá.
Haz lo que quieras.
Ya no me duele nada.
Vamos, hijo.
Coge el caballo que quieras del establo y huye.
Te encontraré a donde quiera que vayas.
¡Eli!
Has venido.
Creía que te quedarías con ellos para siempre.
Anda, mira esto.
Supongo que el viejo jefe Toshaway
sí que quería esa caja de carne, ¿no?
Puedes recoger la recompensa por mí
a cambio de dos caballos,
el resto de mantas que tenéis para comerciar,
un rifle y un colt.
Eso es una gran suma.
¿Lo vales?
Llevo viviendo con los comanches durante casi cuatro años.
He aprendido sus costumbres. He aprendido su lengua.
Me sé sus rastros y todos sus campamentos.
Valgo mucho más de lo que estoy pidiendo.
¿De dónde eres, hijo?
De cerca de los Pedernales.
Justo pasada la línea de los asentamientos.
La casa se quemó.
¿Cuál es tu nombre cristiano?
¿Puedes recordarlo?
Eli Stevenson.
¿Por qué has mentido sobre tu apellido?
Es un nuevo inicio para los dos.
Eli.
Mi padre de verdad sigue ahí.
No quiero que me devuelvan con él.
¿Qué ha pasado?
No saben nada.
Estoy bien.
¿Ese es tu padre?
No lo sé. Entrad dentro.
¿Por qué no me dejas hablar a mí, Pete?
Soy Niles Gilbert y estáis en mis tierras.
Decid vuestro nombre y lo que queréis o ejerceré mis derechos.
Sr. Gilbert, me llamo Joseph Dickerson
y soy empelado de Standard Oil de Pennsylvania.
Hemos venido a ofrecerle servicio de protección
a usted y a la Srta. García.
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