Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Arabic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Danish
Dutch
English
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Greek
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romanian
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
LA TERRAZA
¡Ya está! ¡Podéis venir!
Si tienes que ir al restaurante, recuerda ese nombre.
Alemanes de mierda.
Le están investigando. Cuando le detengan, descansará.
Necesitamos otra buena guerra.
Estaba Ennio, Roberto...
En fin, éramos 4 ó 5.
El Hare Krisna tiene tres nombres:
Hare, Krisna y Rama.
Hare es el poder de felicidad del señor;
Krisna, lo infinitamente fascinante...
Insisto en que tienes que ir.
Y después de la presentación, a mi casa.
Fuegos artificiales, salchichas...
Perdone, ¿dónde encuentro a Giulio?
Yo no soy de la casa, búsquelo usted misma.
Ya no se puede venir a estas veladas.
Hay que decaer con dignidad.
Durante la ocupación de los aliados a Totò le decían, como cumplido:
"Totò, eres una armada americana".
500 millones de financiación del Ministerio
con el apoyo de la región y el partido.
Gran escena. El escenario ocupa también la platea y los palcos.
- Queda un poco de pasta. - Para mí. ¿Hay arroz blanco?
No entiendo a Sergio. Ni come, ni bebe, ni habla.
¿A qué viene a estas fiestas?
A ver que hace bien en no comer ni hablar.
Cada temporada culpamos a alguien.
El año pasado a Lenin, éste a Breznev.
Comunista en un país capitalista: doble personalidad y colitis.
Mucho Hare Krisna, pero comes judías.
¿Qué tiene que ver con la esfera interior?
No entiendes nada de la India.
¿Por qué he releído Pinocho?
- Giorgio Bocca... - "¿Quién es Charlus?", pregunta.
Missiroli le contesta: "Creo que no ha leído a Proust, joven".
Y él: "Mientras ustedes leían a Proust, nosotros resistíamos".
Su marido está cansado últimamente.
¿Sabes dónde está Giulio?
¿Giulio? No le conozco, lo siento.
...el sujeto del objeto producido.
- Madre, están hablando de jóvenes. - ¿Por qué?
Es un tema de viejos.
¿Amedeo está ahí?
En algún momento tendrás que verle.
Tendrás que dar la cara.
Luego, luego.
Cariño, ¿no has visto a Enrico?
¿No te alegra haberle perdido?
Le hice el último pago del guión hace 6 meses.
Dijo que me lo daría esta noche.
Sergio, insisto en que tienes que ir.
Y después de la presentación, a mi casa.
No se puede criticar la literatura contemporánea italiana. No existe.
Ahora, la fama perenne de ciertos escritores dura 15 días,
sobre de todo los auditores.
Hierba de Novagine. Es un plato etrusco, por tanto misterioso.
Pero está bueno.
Qué felices éramos cuando éramos idiotas.
Amedeo, te estaba buscando.
¿Qué soy, un botón?
¿Por qué me buscabas tan ansiosamente?
Quería contarte el guión. Lo he acabado. Casi.
Milagro, milagro. ¡Escuchad, escuchad!
Suenan las campanas. Muy bien, cuenta, cuenta.
Pues bien, es una especie de sátira de los nuevos...
- ... conformismos. - Eso.
Me lo contaste el año pasado.
5 episodios. Te meas de la risa con ellos.
Y no traje el orinal.
Sí, Amedeo, esta vez es totalmente cómico.
Hemos exagerado con la autocrítica.
Deberíamos de estar orgullosos de hacer siempre un cine inteligente.
- Inteligente y... - ¿Pero qué dice?
Que no ha escrito una línea.
¿Y no te alegras?
¿Por qué dices eso?
Enrico, te regalé un sacapuntas eléctrico
y una máquina de escribir eléctrica
para que te dieras más prisa.
Hay que cogerle el punto.
Estoy desesperado, Enrico.
Y te digo que estoy a punto de tirarme al río.
No te digo más. ¿Dónde está el río?
Yo te lo indico, cariño.
Qué atenta.
Pablo emigró a EEUU y se enroló en el 7 º de caballería de Custer,
pero un día, durante un ataque de los Cheroki,
le hirieron el ojo derecho.
Pobre. Tuvo que trabajar de músico ambulante,
de camarero e incluso de limpiabotas.
Ese tipo tiene una cara muy dura.
Muy curioso. ¿Quién es?
- Galeazzo. - Es de Venezuela.
Joven actor de teatro,
cine y revista de los años 50.
De las familias como la mía se rompió el molde.
¿Pero a quién veo al horizonte? Disculpen.
Condesita Deatzalli, cuidado.
- ¿Cuidado con qué? - Se le ve el bañador.
Señorita pálida que vivía en frente del casino.
Desde la ventana espiaba...
¿Y qué? Pero por Dios, tú no profundizas.
En vez de eso, tocas situaciones superficiales.
¿Y con eso qué?
Haces caricaturas sin problemática.
- Eso es provincialismo cultural. - Ya...
Sí, yo quiero hacer caricatura y sátira.
No retratitos problemáticos.
¿Por qué? Porque no sabes hacerlos.
Ni Molière quería hacerlos.
La verdad es ésta:
la intolerancia de los críticos demuestra que no amas el cine.
- ¿Yo no amo el cine? - No.
- ¿No amo el cine? - No.
Eres tú el que no ama el cine. Eres tú. ¡Por Dios!
Esa sátira es compromiso con el poder.
Con el poder. Si quieres saber algo más de la ironía lee a Ni...
Nitcitnice. Ninticice.
- Citici... Nicitinice. Nsicite. - Se refiere a Nietzsche.
Por encima de la tragedia. ¿Le has leído o no? El gran maestro
- del humor. - Ironía.
El gran maestro del humor.
- No hablo más contigo. - ¿Ves por qué no trabaja?
Está siempre discutiendo.
"La jaula del lenguaje también se rompe con el humor".
- Mira a Totò. - ¿Qué pinta Totò en esto?
La comedia de costumbre
contribuye a la conciencia democrática.
Menuda conciencia democrática. Habéis sido vosotros. Genial.
Agradecedle a Enrico el país de mierda en el que estamos.
Thank you, merci, danke...
Payaso, payaso.
¿Cómo puedo hacerle un retrato dramático
a una marioneta, a un tipo ridículo,
a un payaso como tú?
Enrico, Tizzo, ¿queréis dejarlo?
- Gilipollas. - Basta.
¡Ya basta!
¡Quietos! ¿Pero qué hacéis?
¿No os da vergüenza? Sois amigos.
- No es mi amigo, me da asco. - ¡Estalinista!
- ¿Yo? - Sí, eres un estalinista.
Calma, calma.
Quietos, dejadlo ya.
Tú odias los falsos compromisos revolucionarios de los críticos,
pero no lo dices, no lo escribes.
¡Eres peor que él! ¡No me toques!
Sabes que te aprecio.
Enrico se va.
Y esta noche Enrico trabaja toda la noche.
- Y mañana estará hecho unos zorros. - Da igual.
- ¡He dicho que trabajo, y punto! - Venga.
Nicicizze, Ticitizze...
Enrico, Emanuela, no os vayáis. Esperad.
Cariño, son las 4. ¿Qué haces?
¿Qué haces, tonto?
Poniendo el azúcar. Debías traerme el café a las 6.
He venido a las 6. Estabas durmiendo.
Fingía.
¿Has trabajado?
¿Cómo va?
¿Da risa?
Menos mal.
Menos mal.
¡Tengo melocotones!
¡Patatas al horno!
¡Mire qué pasas! ¡Tengo uvas!
¡Tengo melocotones! ¡Naranjas estupendas, señoras!
¡Qué maravilla de pimientos! ¡Para hacerlos al horno!
¡Venga, señoras! ¡Todos son productos frescos!
¡Todo fresco! ¡Tengo pasas de uva!
¿Quieres bajar a decirle al de la fruta...?
¡Tengo melocotones buenísimos!
¡Tengo pimientos para asarlos al horno! ¡Son deliciosos!
¡Miren qué pasas de uva!
Señora Costanza.
Sra. Constanza, ¿me hace un favor?
¡Todo fresco! ¡Bajen, señoras!
¡Patatas para hacerlas al horno!
¡Tengo de todo, señoras!
Que se aleje. Hay un escritor que no puede escribir.
¿Qué escribe?
Una vicisitud breve y descuidada
que con frecuencia cae en el bocetismo más rancio.
Abarrotada de frases usadas que no esconden
una sustancial pobreza de inspiración.
No mejoran la calidad de esta gris temporada cinematográfica.
Música de Armando Trovaloli. Que si puede alejarse un poco.
Respeto el arte. Me muevo enseguida.
- Muy bien. - Es un deber.
¿Contento?
¿Con quién estás enfadado?
Con uno.
Ahora arreglaremos cuentas contigo.
¿Con quién vas a arreglar cuentas?
¿Por qué?
Lee lo que ha escrito.
"Un misterioso asesino de mujeres aterroriza la ciudad.
Un sargento de policía se trasviste para capturarle,
pero se enamoran perdidamente. Fin. "
No tiene gracia.
Es vulgar,
no popular.
No hay que confundir ambas cosas.
Y nada que ver con los nuevos tabúes.
- ¿Puedo decirte una cosa? - ¿Qué?
Eres muy guapa, ¿lo sabes?
Venga, vístete. Nos vamos a un buen restaurante.
Tú y yo solos, ¿eh?
Son las 8 de la mañana, pero gracias igualmente.
Esto te refrescará las ideas.
La dejaré media hora.
No sabes si estoy.
Sigues sin hacer nada, ¿eh?
No estudias, no trabajas.
Claro, papá se encarga de todo.
Pero papá está harto.
Llevo dos años trabajando en el banco.
Oye, no lo sé porque acabo de entrar.
Sí.
Voy a mirar.
Espera.
Amedeo.
Ah, ¿es Amedeo?
¿Y le has dicho que no sabes si estoy?
¿Cómo que no sabes si estoy?
¿Crees que es tonto?
¿Qué es esto, el palacio real?
¿Adónde vas a mirar? ¿En la sala de espejos?
¿En la torre de guardia? ¿En la sala de banquetes
entre el choque de mil antenas en presencia de Brunilda?
No debías decirle que no sabes si estoy.
¡Debías decirle que no estoy!
Amedeo. Hola, ¿cómo estás?
Justo iba a llamarte, ¿sabes? He terminado.
¿Has terminado qué?
El guión.
No, no.
Lo he acabado, Amedeo.
- ¿Y es gracioso? - Demasiado, incluso.
No, nunca es demasiado.
Éste es un momento dramático, necesitamos evadirnos.
La gente quiere reírse. Sobre todo cine cómico.
Reír, reír, reír. Ése debe ser tu verbo.
Enrico.
Ahora llamo para que hagan las 8 copias de siempre.
Más no. Las últimas salen mal.
Entiendo, quieres darme por culo.
Eres ofensivo, Amedeo.
¿Quieres que te lo cuente?
"Por teléfono no".
Por teléfono, sí.
No tengo nada que hacer, estoy solo.
¿Cuáles son los neo-conformismos de hoy?
Ya estamos.
"Las nuevas creencias de la burguesía
en ausencia de los tabúes rotos". ¿No?
Bravo. Se ha masificado hasta el tiempo libre, hasta la evasión.
Vida de masas, evasión de masas.
Son esos horribles sellos que la colonización cultural
de Estados Unidos
ha impreso en todo el mundo.
¿Amedeo?
¿Amedeo?
¿Estás llorando?
- Adiós, Enrico. - No, no.
Ya llego al punto. No cuelgues. Te lo cuento.
Venga.
Motonáutica.
Motonáutica.
Un sketch sobre un barco.
¿En alta mar?
Baja. En el puerto.
Un yate que no se mueve, eso es lo bueno.
Así ahorras.
Nuestros neo-náuticos
no lo saben usar y simplemente acampan allí.
Eso es bastante interesante. ¿Y Alberto Sordi qué hace?
¿Qué hace Alberto Sordi?
El protagonista.
¿Pero qué papel?
Hace de ricachón que se ha comprado un suntuoso yate de 30 metros.
"Destinado a hacer cruceros de lujo por el Caribe
con todas las comodidades de un pueblo turístico flotante".
Eso me gusta. Lee, lee.
Leo, leo.
"Puertecito del mar Mediterráneo, exterior, día.
Entre las numerosas embarcaciones
ha atracado un ostentoso velero de 30 metros,
nuevísimo.
La cámara
describe
la embarcación donde se ve en letras de oro el nombre
'Pulpo'.
Un amigo juerguista añadió debajo con rotulador: 'a la vinagreta'."
¿Lo ves? Cuando quieres sabes hacer reír.
"Cuando tiras de la cadena del váter
se pone en marcha un tocadiscos
que transmite ininterrumpidamente:
"La Sociedad de los Mantenidos".
¿Pero qué más nos da,
qué nos importa
- si ha aguado el vino? - Si ha aguado el vino.
Nosotros le decimos:
"Aquí has puesto agua, así que no te pagamos".
"Para el desayuno Alberto, está cortando una sandía enorme,
como la cúpula de San Pedro,
y recordando su antiguo oficio se pone a gritar... "
¿Y qué grita, qué grita?
¡Venid a comer! Que venga el que quiera.
¡La carne está roja, está al fuego!
- ¡Está en el fuego! ¡Fuego, fuego! - ¡Fuego!
El abuelo los rocía con el extintor
gritando: "¡Fuego!
¡Abandonen los botes salvavidas!
Sálvese quien pueda. " En pánico, piden por radio ayuda aérea.
Llega el helicóptero con el médico que inspecciona el mar abierto.
No ve a nadie y pide posición.
Alberto dice por radio: "Estamos aquí. " "¿Aquí, dónde?" "¡Aquí!"
"Precisen su posición". "Estamos en el muelle.
Delante del quiosco de periódicos, frente a una fuente".
El médico se enfada, y Alberto se enfada más.
"Ven aquí, gilipollas. Te voy a dar por culo".
Conclusión, acaban todos dándose por el culo.
Llantos, gritos. La abuela cae al agua, el abuelo se tira.
Un cristo enorme y acaba todo en confusión.
Bueno, luego el final, más o menos está ligado a los otros...
episodios.
¿Qué te parece?
Genial, Enrico. Has acertado de pleno.
Sordi nos hará un monumento.
Vale, vale. ¿Los otros sketchs cómo son?
¿Con un nivel parecido?
Aún mejores.
¿Y cuándo los leemos? ¿Mañana?
- Hasta mañana. - Muy bien.
Adiós, Enrico, adiós. Que sigas bien.
Adiós, hasta mañana.
Emanuela.
Le ha gustado.
Me doy un baño en agua de rosas.
Rosa es mi hermana, me deja el agua y yo me baño después.
Me maquillo, me pongo un gran foulard,
y listo para esa suntuosa
velada que pasaré con los Colonna,
los Marzotto, los Acquarone, los Ruspoli...
Imagina, comida con cinco platos.
De hecho, apenas llego...
Después de cinco platos digo:
"Su fiesta no me interesa nada".
Me voy al Casino.
Y me encuentro con una chiquilla: una morenita sudamericana,
con más curvas que una carretera de montaña.
Me acerco a ella y le digo: -Conchita, ¿quieres bailar un merengue?
A mí me gusta el merengue, chiquilla,
con una negra que sea linda y buena moza.
A mí me gusta bailar de medio lado,
bailar bien apretado con una negra bien sabrosa.
¿Recuerdas? Lo escribiste para mí.
Lo recuerdo, lo recuerdo.
Con este sketch hice reír a todo Caracas.
¿Por qué no lo desempolvamos?
¿Por qué no hacemos un sketch del Gagà que los jóvenes no conocen.
Amedeo me ha dicho que estás haciendo un film
con un montón de personajes.
Estaría bien volver a subir al plató.
Sinceramente, Enrico,
estoy viviendo con poco.
Con lo que me da Amedeo.
¿No hiciste fortuna en América?
Si hubiera hecho fortuna, no habría vuelto aquí.
Creí que estabas de vacaciones.
¿Vacaciones de qué?
Cuando estaba allí pensaba: "¿Qué carajo estás haciendo aquí?
Qué idiota fui dejando Italia.
Pero déjame volver a la meca del cine. "
¿Qué pensabas?
Déjame volver a la meca del cine.
Quisiera escribir sobre un italiano que se va a la meca americana.
Tras 20 años de pasar hambre le dicen...
Bueno, hambre, hambre, no.
Tras 20 años de pasar hambre
le dicen que la meca está aquí.
Así que regresa.
Y le dicen que la meca está allí.
Título: "Ir a la Meca".
Bueno...
¿Es gracioso?
No.
- Entonces no puedo escribirlo. - ¿Por qué?
No puedo escribir algo sin gracia.
Hasta escribí un ensayo sobre formas de hacer reír.
10 capítulos.
"Técnicas y mecanismos para hacer reír. La risa y las clases sociales.
La risa como trasgresión y acuerdo al poder.
Humorismo, ironía, sátira, farsa.
La muerte y la carcajada. " ¿Lo ves?
Lo hago pedazos.
¿Y sabes por qué?
Porque no tengo derecho a escribir cosas que no hacen reír.
¿Entiendes?
¿Entiendes, Galeazzo?
¿Entiendes, amigo Galeazzo? ¡Lárgate!
¡Mueve el culo!
¿Qué pasa?
Perdóname.
Abrázame.
Eres el mejor de todos, Galeazzo.
Adiós, vete.
Y vete tú también.
Iros.
- Ayer... - ¿Qué hizo?
Nada. Dijo que nuestros enemigos no son sólo los objetos
en cuanto víctimas a merced de nuestro poder,
sino que ciertas partes del cuerpo también son nuestro enemigo.
¡Enrico!
Me he afilado.
Gracias por la visita.
Luigi, ¿has visto?
Está bien.
Él también está bien.
- ¿Queréis tomar algo? - ¿Qué queréis?
No, nada. Bueno un café.
Un café.
- Se está bien aquí, ¿no? - Discretamente.
- ¿El aire es bueno? - Muy bueno.
Estáis todos muy bien.
Galeazzo.
- Estás bien, Sergio. - Sí.
Amedeo. ¿Y Roma?
No me hables. Estamos dándonos cabezazos contra la pared.
Si Roma sigue así, acabaremos todos aquí.
Aquí.
Alfredo.
Los señores quieren... ¿Qué tomáis?
Nada.
Yo he dicho un café.
No, nada.
Gracias.
Todos aquí, con todo lo que tenéis que hacer.
Señores, pasen a la habitación. Ha llegado el doctor.
Mejor nos vamos.
Gracias por la visita.
Habéis sido muy amables.
- Gracias. - Sigue así de bien.
Adiós.
Cuando alguien como Enrico enferma, se vuelve normal.
Yo lo prefiero como era antes.
Está listo. Venid.
No se puede venir a estas veladas.
Hay que decaer con dignidad.
Disculpe, ¿dónde puedo encontrar a Giulio?
He releído Pinocho.
¿Por qué he releído Pinocho?
Mucho Hare Krisna pero comes judías.
¿Qué tienen que ver con la esfera interior?
No entiendes nada de la India.
Querido Sergio, lo hemos hecho todo mal.
Lo hemos hecho todo mal, Luigi.
Soy un personaje negativamente emblemático.
¿Y yo no?
- ¿De quién es la culpa? - De la sociedad opulenta.
Y del colapso vertical de los ideales.
No sustituidos por otros valores.
Cómete un bocadillo, hazme caso.
Los jóvenes sólo tienen el deber de envejecer, decía el filósofo.
El mes pasado, en el periódico,
cogieron a 8 colaboradores jóvenes.
Ya están de vacaciones.
Madre, ayúdeme.
Están hablando de jóvenes.
Amedeo,
he sorprendido a Enza hablando de cultura
a tus espaldas. Eso no se hace, Enza.
Oye, ¿no has visto a Enrico?
Le estoy buscando. Se escabulle, me huye.
Huir unos de otros es lo que nos une. ¿Qué hora es?
Tengo que ir a ver la TV.
Perdona.
- ¿No has visto a Enrico? - ¿No te alegra que se haya perdido?
Policía. Emergencia absoluta.
"Abusaron de mí
consumando por dos veces el acto completo,
con un intervalo brevísimo entre uno y otro, los cuatro.
Antes de penetrar me obligaron a meterme en la boca el pene
para ser estimulados antes del acto".
Así fue presentada la violencia.
La violencia carnal
con felación...
puede ser interrumpida con un bocadito.
Pero la señorita se hace practicar
el cunnilinguis
sobre la que, divino Gabriel,
y sus ilustres paisanos, presidente,
se llama la segunda y palpitante boca.
Estas conversaciones proceden de los registros de la cooperativa
"Maestría y técnicas cinematográficas"
durante el proceso por estupro de Latina.
En las palabras que hemos oído está la explicación de por qué
sólo se denuncian una mínima parte de estupros.
Porque las víctimas son acusadas automáticamente.
Parecía estar asistiendo
a un proceso de caza de brujas en la Edad Media.
De hecho nuestra época es como la Edad Media de masas.
Tengo aquí frases del abogado defensor de los 4 violadores.
Aquí están:
"Si hay felación, no hay violencia".
"Si tragas, es que quieres".
Las amables feministas presentes en esta sala me disculparán.
Pero aquí basta con un mordisco".
Bien, luego pasa al cunnilingus...
Disculpen, debo pasarle la palabra al diputado Colantuonico.
Diputado.
En mi humilde opinión,
amables amigas...
Ustedes me excusarán,
pero debemos distinguir con anterioridad
entre 'judicandum" y 'judicatum".
Con dos stands especializados,
la Fap's goza de todo el favor del público en la feria,
y se impone, como estructura portadora
que propone la promocionalidad y la valoración
- en el sector bricolaje. - ¿Puede repetirlo?
- Sí, claro, decía que... - Hablo de la república de Weinar.
¿El periódico cambió de línea?
¿Se ha vuelto reaccionario? Conmigo no cuentan.
Tengo un nombre que defender.
Por eso firma sus artículos con el pseudónimo "Draghignazzo".
Ennio y yo, de mutuo acuerdo, y empezamos a decir:
"¡Está muerto!"
Roberto, sordo como una tapia dice:
"¿Quién ha muerto?"
"No, es sólo un rumor que ha hecho correr
Sartre que dice que la novela ha muerto".
Una vez le pregunta una señora: "Enio, ¿de qué signo es?"
"Piscis, ascendente mayonesa".
Graciosos y profundos.
¿Te diviertes?
Cuenta la misma cosa por 50ª vez y tú, por 50ª vez,
finges reírte.
¿Tanto le admiras? Antes eras más exigente.
- ¿Cuando te admiraba a ti? - No, a ti.
¿Es que hubo una época en que os admirabais mutuamente?
Dios mío, qué horror.
Sí, rubia señora,
y en el lejano invierno del 52, a Sergio Speller aquí presente,
premio Viareggio por su ópera prima,
se le vio incluso sonreír.
Sí, hay testigos.
Sigues mostrándote como siempre, pero de hecho
sabes bien que el entrañable amor que sentías por ti mismo
ya no es retribuido.
Sergetto mío, qué coñazo.
¿A qué vienes a estas cenas?
Es muy sencillo. Di:
"Lo siento, esta noche no puedo,
tengo un compromiso en la funeraria".
Mejor preséntame a tu amiga.
No sé cómo se llama.
Él se llama Luigi, y es un pilar,
- un balaustrada de estas veladas. - Una cariátide.
Cariátide es más bonito. Permiso.
¿Cómo te llamas?
- Isabella. - Yo me llamo Luigi.
Lo sé.
Isabella, un nombre pasado de moda, pero precioso.
Pero dime, ¿qué haces aquí
con tanto viejo asqueroso?
Me invitó el hijo de los viejos y asquerosos dueños.
Pero no le veo. Así que no será viejo, pero también es asqueroso.
- ¿Y tú quién eres? - No me conoces,
y no te diré más.
Porque lo mejor de nosotros es justo aquello
que imaginan los demás de nosotros.
- ¿Cuántos años tienes? -17.
Como ella cuando la conocí.
- ¿Ella, quién? - Carla, mi mujer.
- ¿Está muerta? - ¿Muerta? No, moriré yo antes.
Tengo 20 años más que ella.
Mira, Donatella, mira esta foto
de la época. ¿Ves?
Llevaba flequillo como tú.
Era toda mejillas y ternura.
Yo era un gran periodista,
un hombre ingenioso, mucho más que hoy.
Le enseñé un millar de cosas.
La convencí para que estudiara.
Prácticamente la obligue a ser autónoma.
- ¿Lo conseguí, Arabella? - No lo sé.
Yo diría que sí, ya que no quiere verme más.
Se ha ido unos días con su hermana.
Pausa para pensar.
Nos vemos muy a menudo.
Enséñame los ojos.
No, los suyos son más bonitos.
Tras esa buena noticia, adiós.
No, espera.
¿Por qué no quieres dialogar?
- ¿Dialogar? - Sí, los jóvenes
decís que no tenéis futuro por culpa del pasado.
Pero para eliminarnos tenéis que conocernos.
Bien, mira, aquí está el pasado. Mira.
¿Qué te estaba diciendo, Rosella? Luego me lo dices.
¿Cuántos cigarros fumas?
Uno al año. Tengo 55 años, 55 cigarros al día.
Yo creo que no llegarás a tres paquetes.
Gracias, siempre tienes una palabra de esperanza.
Queremos esperanza de los demás.
No estoy contra la concentración de los periódicos.
En vez de no leer
10 periódicos, no se lee uno.
- Hola, hola. - Hola.
Esta mañana te llamé pero no estabas.
Nadie dice que no estaba.
Carla, querida.
- Hola. - Con permiso.
Ya estás aquí. Tenías prisa por verme, ¿eh?
- ¿Exagero? - No más de lo habitual.
¿A que estás pensando "aquí estamos de nuevo"?
- No. - Sí.
- Te digo que no. - Júralo.
Vale, aquí estamos de nuevo.
Bien, alegría, alegría. Ven a tomar algo.
Te advierto que está todo horrible.
- ¿Judías? - Sí.
¿Sabes? Estabas estupenda en la TV.
- ¿Te ha gustado el debate? - Mucho.
Y ese tipo, ese... Gracias.
- Santantuoni. - ¡Santantuoni! Colantuonico.
Colantuonico. Le habría matado.
- ¿Estás cansada? - No, estoy bien.
- ¿Tú? - Yo estoy muy bien.
Mira.
Quiero decirte una cosa.
Sí, ya han pasado diez días. Ya basta.
Luigi, pero...
¿vas decir por ahí
que me obligaste tú a estudiar,
que escribes tú mis tesis,
que has sido mi pigmalión?
¿Quién dice esas infamias?
Casi todos nuestros conocidos. La última, Enza.
Puta.
La humanidad se precipita al abismo.
- Todos mienten, ¿no? - Todos.
Sí.
Puedo haber dicho que...
no te puse obstáculos.
¿Te puse obstáculos?
Durante 10 años.
Olvidémoslo. Vamos con los amigos.
No, no.
Carla, es demasiado cómodo, perdona.
¿A qué te refieres? ¿Aún recuerdas la torta que te di?
No puedo negar que quizá alguna vez
te obstaculicé, pero ahora estoy de tu parte.
Para ti es un deber político engullir
al adversario machista, como dice Frank Furt,
el emancipador del siglo pasado.
¿Quién? No existe.
No picas nunca.
Y pensar que cuando llevabas el pelo por la espalda
creías que Adorno era del verbo adornar. Hegel, Engel mal escrito.
Lecoq el inventor del coco,
Bacon, el de la panceta,
Drirer una cerveza, Wateloo el váter.
Venga, ríete,
ríete, Carla. Antes
nos reíamos tanto con estas tonterías.
Nos reíamos y me amabas.
Más te reías, más inventaba.
Cuanto más me amabas, más te amaba.
Carla.
Vamos a casa.
Dijimos un mes y ya han pasado 10 días.
Dijimos dos meses.
Y estoy con Nicoletta una semana.
Imbécil.
Le dije.
Si le llamas imbécil a una mujer el imbécil eres tú.
- ¿Lo he dicho bien? - Muy bien.
- ¿Dónde vives? - En Via S. Valentino.
¿Via S. Valentino? A mi abuelo le atacaron unos lobos allí.
- ¿Lobos? ¿En serio? - Lo recuerdo, yo era un niño.
Todavía había cañaveral, pantano.
¿Cómo puedes trabajar en un sito tan bonito?
¿Y quién trabaja?
Yo ahora hago justo lo superfluo. Y no hay que atribuir siempre
nuestra pereza al siroco romano.
¿A qué se debe tu pereza?
Al trabajo que crees que ya sabes hacer y no te crea dudas.
A las células que envejecen, a la gente que no te entiende,
que tú no entiendes.
Tu mujer no te entiende, por supuesto.
No, quizá me entienda demasiado.
Antes yo vivía para ella, y estaba contenta.
Y ahora ni se pone al teléfono.
Cine joven. Ghigo Alberano. ¿Cómo se llama: ¿"La comuna es de Todos"?
"Todo en Común". Una frase de Baudelaire.
¿Has escrito las 40 líneas sobre "Fabsinder"?
- Fassbinder. - ¿Y qué he dicho?
¿Diga? ¿Quién eres?
Ah, Luigi.
Sí. ¿Carla?
- No estoy. - Ah, no. No lo sé.
Estamos ajustando la pauta de una nueva revista.
Junto al profesor Pomarangio, sí.
Arte, cine, costumbres y sociabilidad.
Para "destimificar" la ideología burguesa y los convencionalismos.
Pásale a Nicoletta.
Sí, tabú y conformismo. Exacto.
Te paso a mi suegra.
Hola, Luigi.
Carla no está.
En la tele, creo.
¿Y tú cómo estás?
Adiós, Luigi, adiós.
¿Adónde los llevas?
Me los llevo al cine.
Bien, Carla, te niegas al macho boyardo. Eso es, sigue así.
Lucha sin cuartel contra el imperialismo "masculisto".
¿Por qué están en calzoncillos?
Por despreocupación.
"... el país es un desastre,
y espera...
respuestas...
inequívocas.
Para devolver...
la dignidad...
a la convivencia...
entre...
los hombres.
Punto.
Final del artículo que ya he escrito un centenar de veces
desde el 1969
y que, si alguien de aquí no está de acuerdo,
mejor,
así me enfado y me voy con una liquidación
bastante apetecible,
como diría mi amigo Amedeo. Punto. "
El comité de redacción ha decidido por mayoría
que el artículo sobre la huelga
nacional no lo escribirás tú.
¿Y por qué no quiere el comité que lo escriba yo?
Primero,
porque eres un vendido y te repites.
- ¿Segundo? - No hay un segundo.
Postre.
He dicho una frase estúpida para reforzar
la total falta de estima que me tenéis. Dadme las gracias.
No, no, por favor. A lo vuestro.
Tú y Luigi cuando erais novios en el Terminillo.
Luigi parece un niñito.
Ahora ya no.
Parece un viejo pegajoso.
Tengo su edad.
Perdona.
Nicoletta.
¿Que pasa?
¿Por qué lloras?
No es nada.
Fui a un ginecólogo.
Al saber mi edad
se echó a reírse y dijo: "¡Qué va!"
Luego, hizo el análisis, dejó de reírse y me dijo:
"Sí".
Estaba de cinco meses. Y ahora estoy de 7.
¡Dios!
Esperaba al menos una sonrisa.
¿No estoy sonriendo?
Pero...
- El profesor Pomarangio. - ¡No!
Está solo, es amable,
es un cielo.
Y yo soy viuda desde hace siete años.
¿Se lo has dicho a Ada?
Todavía no. Me da tanta vergüenza.
¿Por qué?
Tontita.
Tendremos un niño.
No.
Tienes razón.
- Todos seremos felices. - Y Tizio te dirá:
Muy bien. Has desmitificado los convencionalismos burgueses.
Los tabúes comportamentales.
Las tostadas para el salmón no demasiado secas.
Por favor.
Gracias.
A ti.
Enrico me dijo una vez que en una escena lo que cuenta es el tono.
Y el de esta noche me parece preciso, sereno.
Los vasos brillan, los cubiertos están perfectamente alineados.
El tintineo de la vajilla, en fin,
cada cosa tiene su sonido y su espacio.
Gracias.
Como decía, cada cosa tiene su sonido,
su espacio, y sobre todo su tintineo.
¿Cuándo vinimos por primera vez?
Aquel invierno del 65.
Te compré una rosa de una vendedora muy elegante que venía aquí.
No la he vuelto a ver.
Mira quién es.
Sigue siendo igual de elegante, ¿no?
Un poco envejecida.
Gracias.
- Gracias, Luigi. - De nada.
Aquella noche de 1965
no sabíamos que estábamos preparando recuerdos.
Siempre es así. Esta noche también.
No, hay que saberlo.
Hay que ser conscientes de los sentimientos mientras ocurren.
Por favor.
¿Sigues fumando tanto?
Igual, igual.
Bien, está bien así, Gracias.
- En la tele... - No llevas...
Perdona.
Estamos preparando el semanal femenino.
Bien.
Ya no has vuelto a llevar el pelo como entonces. Te quedaba bien.
Les pregunté cuál es el límite de autonomía para esas iniciativas.
- ¿Recuerdas que íbamos a esquiar? - Me respondieron con evasivas.
¿Qué decías?
Perdona. ¿Qué decías tú de ese semanal?
Muy bien, enhorabuena.
- Por tu éxito. - Lo he rechazado.
Entonces, olvídalo.
No, lo rechazas para conseguir algo.
Ningún funcionario quiere ser el responsable de la polémica.
Aceptarán. ¿Y cuáles son mis condiciones?
Las de darle a mi trabajo...
un sentido diferente.
Él hablaba de sentimientos, ella de trabajo.
Así,
los colores se habían confundido.
La serenidad de aquella velada se había perdido.
No empieces.
Luigi, un poco hostil, dijo...
Esta noche no pasará al recuerdo.
¿Pedimos la cuenta?
Carla, herida, respondió:
"Si quieres... "
Si quieres...
¡Camarero!
¿Dónde lo has metido?
¿Dónde has dejado el pudor a tu edad?
¡Está loco! ¿Y tú no dices nada?
¿Qué se dice cuando tu madre está embarazada?
- Se celebra. - Pues celebrémoslo.
- Y tú lo sabías, ¿no? - Pues sí.
Lo sabía. De tal palo tal astilla.
Ahora son viciosos hasta los abuelos, bisabuelos y tatarabuelos.
Menudo ridículo.
Menudo ridículo
con los alternativos, con los colectivos,
con "Cine Diferente".
A ver quién los soporta ahora.
¡Parir a esta edad!
¿Y qué vas a parir?
Vas a parir un nieto.
Maldito nacimiento, vieja lujuriosa.
Podríamos llamarle Hare Krisna.
Quizá deberíamos abandonar al hijo de la culpa
en la escalinata de una iglesia, no sé.
De noche.
¿Qué decís?
¿Y si se entera el profesor Pomarangio?
Cuidado con lo que le decimos a Pomarangio.
Cuidado con lo que le decimos. ¡Maldita sea!
Disculpe, profesor. No era nada, algo referente al sueldo.
En seguida, vengo.
se exhibe a sí mismo.
El verdadero exhibicionista, cuando está sólo,
¡Cobarde!
Soy un desgraciado, doy asco.
Yo me mato.
No, es verdad, soy un cobarde.
Tienes razón.
Soy un viejo.
Te lo ruego, Carla,
no me dejes.
No me dejes, ten compasión.
Ten compasión, no me dejes.
Dime que no me dejarás.
Te lo ruego, Carla.
No me dejes, amor mío.
Jura que no me dejarás.
Jura que no me dejarás.
Júralo, amor mío.
Mañana iré a recoger mis cosas.
No, déjalo.
¿Cómo?
Creo que las épocas se cierran así, de repente.
Adiós.
Adiós.
Está listo. Venid.
Sergiolino. ¿Tú no comes nada de nada?
Ahora voy a coger algo, no te preocupes.
¿Y Simona? ¿Hablas con ella?
Todos los meses. Se va a Dauville a presentar su proyecto urbanístico.
Todas las mujeres que nos dejan se hacen periodistas, arquitectas.
Ninguna aspira a ser cartera.
De la cocina al parnaso.
¿Por qué no? En el parnaso hay muchos hombres
que figurarían mejor en el catastro,
en el ferrocarril o en una fábrica de pasta.
Y todos los separados quieren creer que su ex-mujer es un genio.
Aunque se trate de una cretina insoportable.
Simona no es una cretina insoportable.
Simona no es una cretina insoportable.
No va bien.
Pero sólo por el tono de voz, que no es el de un ruiseñor.
Usted tiene voz de corneja.
Hagamos una cosa, si encuentro otro pájaro...
Dejé a mi familia porque no soportaba la soledad.
Tiene un gran futuro por detrás.
¿Y tú cómo te conservas tan viejo?
Me divierto mortalmente con vosotros.
Otra cita y te llevo a los tribunales.
- Riendo, citando... - ¿Es el Dr. Stiller de la RAl?
Sí.
¿De la primera o la segunda red?
Parece una pregunta para un pez.
¿Tú también eres una cincuentona joven, o una quinceañera vieja?
Tú mismo.
¿Sois todos tan graciosos en esta terraza?
¿Y tú has venido a apoyarnos?
- Estoy aquí por casualidad. - Yo también.
- Desde hace 20 años. - Lo que faltaba.
Una señora le pregunta: "¿De qué signo eres?"
Y él: "Piscis, señora.
Ascendente, mayonesa".
- Una balaustrada. - Una cariátide.
Cariátide es más bonito. Permiso.
- ¿Cómo te llamas? - Isabella.
- Yo me llamo Luigi. - Lo sé.
¡Gilipollas!
¡Basta!
Enrico se va.
Esta noche Enrico trabajará toda la noche.
- Y mañana estará hecho unos zorros. - Da igual.
Molière, Molière. ¿Lo ha oído?
Se ha mencionado a Molière en esta casa.
Molière.
¿Pero quién eres tú para nombrar...
a Molière?
Mira, ya me lo han dicho todo.
¿No te hará daño todo esto?
- ¿Perdón? - Tu taza del váter
es una maceta.
Tú en el campo de concentración engordaría. Para mí que soy judío
tiene aún más gracia.
¿Te gusta el mijo?
Cuando seas un papagayo me cantas.
Eso aún no me lo habían dicho.
No es por unirme a todos, ¿pero cuánto pesas?
En mi báscula 62 y 800. Aquí, en el baño 73 y 100,
pero va mal. Así que
63. 63 kilos de más.
¿Notas que en los últimos años todas las mujeres han rejuvenecido?
Habrían envejecido antes, si no seguirían igual.
Hasta Marcella que es mayor que Mario.
Hasta Enza está bien.
Lo hace para molestarme.
Es su objetivo principal.
No quisiera ser tu solitaria.
Pero "Capitán Fracassa"
como novela de aventuras irónicas y poéticas,
no me interesa ni a mí, ni a los jóvenes,
se lo aseguro. Yo quiero explorar el mito moderno
de Fracassa y de sus vagabundos que buscan otra inserción
en la realidad del teatro.
Un momento de reflexión sobre el nuevo papel del actor en el país.
Sí, entiendo su punto de vista pero los hechos,
al menos ésos, tal vez no deberían cambiarse.
La bellísima escena de Matamoros
que muere de frío y de inanición, por ejemplo,
no está aquí.
Sí, sí, nieve hay,
no se preocupe.
Por lo demás, quise verificar
mi planteamiento con los colegas que forman la comisión cultural
de mi partido,
y debo decir que están de acuerdo.
Es más, Cutelli,
nuestro responsable, llamó aquí a la RAl,
y creo que habló con el presidente.
En el presupuesto presentado por su cooperativa
se habla de 53 actores.
Operadores recitantes.
53 personas.
Ahora bien, los actores de "Capitán Fracassa" eran
siete.
Ya, pero como habrá visto, he insertado el coro
que pone voz a los pensamientos del héroe.
Un coro seminario,
acción escénica más seminario simultáneo, Dr. Stiller.
Está bien, ya le llamarán. Disculpe.
- Hasta la vista. - Adiós.
Hasta la vista.
Doctor, voy al comedor.
Hoy hay fusilli.
61.
- Adiós, Paulino. - Adiós.
Es inútil hablar de reforma.
Si el contrato no prevé la libertad del autor...
Dr. Stiller, doctor.
¿No va a la asamblea de autores de cine democrático?
No, no, me ha llamado el jefe.
Gracias, presidente. Buenos días, presidente.
- Hola. - Hola.
Muy bien, te has convertido en todo un hombrecito.
Permiso.
Buenos días, presidente.
En lo referente a la nueva serie americana
"Money Life",
destinada a la franja de la tarde,
su informe me ha parecido, Dr. Stiller,
un poco demasiado administrativo, fiscal.
Su visión, su valoración crítica, que, como sabe,
admiro en una forma particular, no aparece, no surge.
Me ha parecido mi deber atenerme al aspecto técnico...
Espere, disculpe.
Sabe que en esta sala la palabra "técnica" no entra.
La palabra que me interesa es "cultura".
Y es al hombre de cultura al que apelo.
Disculpe.
Sí, gracias, que pase.
Para obtener juicios culturalmente válidos,
probatorios, ¿tal vez debería,
según usted, dirigirme al exterior del ente, fuera de la RAl?
Dígame, dígame.
Si insiste
y si mi opinión puede valer de algo...
Me parece que la serie "Money Life"
es culturalmente,
culturalmente inexistente. Es más...
Es más...
Buenos días.
Es más,
perjudicial por llevar a un público como nuestros jóvenes
imágenes falsas de un mundo y de una civilización
que no nos pertenece.
Así, los chicos, no sólo
no reciben nuestra cultura, sino que son bombardeados
una vez más por los americanos.
Los cuales vuelven después de 20 años, no sólo
a "Poveri me Belli", sino
a "Don Pepone y Don Camilo".
Aprecio mucho su punto de vista,
punto de vista polémico pero estimulante.
Ése es su papel en la compañía, querido doctor.
Aunque desgraciadamente la adquisición de "Money Life"
ya ha sido ratificada. Por desgracia, es un hecho.
En cuanto
a "Capitán Fracassa", que si no me equivoco
era una antigua propuesta suya...
Sí, pero ahora se ha convertido en otra cosa.
No sé si es el caso, dado el elevado presupuesto...
Le decía que en cuanto a "Capitán Fracassa"
tengo el placer de comunicarle que ha sido aprobada
por el consejo de administración.
Y que justo hoy hemos dado vía libre a la construcción
de los escenarios en nuestro teatro y...
Dr. Stiller.
¿Adónde va?
Disculpe, presidente. De acuerdo con todo.
De acuerdo.
- El ingeniero Antoci... - Doctor, soy Antoci,
del calibrado de oficinas.
Una buena noticia: el Dr. Marinari, de Estructura de Apoyo,
ha sido transferido aquí, a Cultura, con usted,
al cuarto contiguo al suyo. Un momento.
Listo, chicos.
- Buenos días. - Buenos días.
Una pequeña formalidad.
Es necesario quitarle a su oficina,
que es tan amplia, 150 centímetros
para atribuírselos
al despacho contiguo del Sr. Marinari.
Gracias a la estructura de los paneles móviles.
- Quita el marco. - No le molestamos.
Señorita, ¿me ayuda a mover esto?
A la de tres lo cogemos. 1, 2, 3.
Vamos, eso es.
Hacia mí, venga. Así.
Así, un poco más.
Empuje un poco más. Eso es.
Bien.
Ahora, éste.
Bien, ahora tire hacia allá. Eso es.
Un poco más. Eso es.
Ya está. Perfecto. Esta silla fuera.
Cogedlo, tirad. Venid un poco más hacia mí.
Más espacio, más. Sí. Alto.
Bien. Ahí está.
- Tornillos. - Bien, doctor. Está hecho.
Se ha producido una reducción ambiental
totalmente inadvertible,
dejando inalterada la funcionalidad.
Por lo demás, usted es un intelectual solitario
y vive en los espacios más amplios de la cultura y la fantasía.
Qué suerte. Le envidio, doctor.
Hasta luego.
¿Listos con los efectos?
Probemos la nieve.
Empezad con la niebla.
Ahora el ventilador.
Y era justo Matamoros.
La espalda apoyada en el árbol,
las largas piernas semicubiertas por la nieve amontonada.
La espada que nunca le abandonaba
formaba con el busto un ángulo extraño.
Para crear más efecto en París disminuía cada día su ración
y el ayuno le había dejado prácticamente en los huesos.
Pobre Matamoros, aquí estás,
protegido de las bofetadas, mofas, patadas y bastonazos,
a los que tu papel te exponía.
Nadie se volverá a reír de ti.
¡Ya está! ¡Podéis venir!
- Organiza la proyección cuando quiera. - A las tres.
No, a las tres te duermes. La última vez hicimos el ridículo.
¡Calma!
¿Qué pasa?
Venga, venga, Giovanna.
Cariño, ¿no has visto a Enrico?
¿No te alegra haberle perdido, cariño?
No. Le hice el último pago del guión hace 6 meses.
Enrico es una de las mejores plumas del cine.
Dijo que me lo daría esta noche.
La distribuidora ha dado el visto bueno
pero claro, si no lee antes el guión...
Vale, Amedeo, por favor.
¿Qué película es?
Una sobre la gente que hace lo que está de moda,
no lo que le gusta.
Título: "Los Nuevos Tabúes".
Ah, el neo-conformismo. Middle class behavior.
Middle class behavior.
Exacto.
Pero visto desde una óptica cómica.
5 episodios para partirse de risa, sí.
Una pizca de sexo, pero sin exagerar.
En suma, Sordi, Manfredi, Tognazzi, Pozzetto, Mutti.
Un film revolucionario.
Si nadie hace la revolución, ¿por qué va a hacerla el cine?
¿Cómo está la pasta?
- Buena. - Además, francamente,
si el cine no se renueva no es por los productores.
- ¿Por quién, si no? - ¿Está salada?
- En su punto. - Entonces tomaré un poco.
Hay guiones buenísimos por ahí pero no los leéis.
Giorgio Campi, por ejemplo, tiene uno genial, pero nadie lo lee.
¿De risa?
Amedeo, eres irrecuperable.
No.
Enza.
Amedeo.
Como dos extraños.
¿Qué es eso, el título de un film?
No hablamos, y cuando hablamos nos pinchamos mutuamente.
Sólo que tú me pinchas siempre.
Sin embargo, cuando me toca a mí,
- yo lo dejo pasar. - Vale, déjalo.
Cómo han cambiado nuestras niñas, profesor.
¿Y por qué no deberían cambiar?
Antes yo era un dios griego para ella.
Cuando salías en películas mitológicas.
Exacto.
Pero cuando le conocí, ya estaba en decadencia. Era productor.
Y tú, actriz.
Luego se convirtió en agente de prensa de filmes intelectualoides.
- ¿Actriz, era actriz? - Sí.
Me hacía circular desnuda en sus películas.
Bueno, os dejo arrullándoos.
Una frase más despiadada que la otra.
Parece una de mis películas que tanto desprecias.
Hasta se me ha quitado el apetito.
Al cuarto plato de pasta suele ocurrir.
Venga. Además es el tercero.
De niña hacía periódicos pequeños.
Y luego los vendía a mis compañeros
y a la maestra.
Sí, seguí siendo periodista
pero aquel fue el momento más profesional de mi carrera.
- ¿Qué tal con Enza? - Estupendo.
Sigue acosándome a cada momento.
Eres prácticamente como Strindberg.
"Diario Oculto", que citas tan a menudo.
Tú nos enseñas.
- Kierkegaard. - ¿Quién coño son?
Qué felices éramos cuando éramos
imbéciles.
Amedeo.
Te estaba buscando.
¿Qué soy, un botón?
¿Y por qué me buscabas tan ansiosamente?
Quería contarte la película.
¿Notas que en los últimos años todas las mujeres han rejuvenecido?
Habrían envejecido antes, si no seguirían igual.
Hasta Marcella, que es mayor que Mario.
Hasta Enza está bien.
Sólo lo hace para molestarme.
Es su objetivo principal.
¿No estarás obstinándote?
A menudo atribuimos a los demás sentimientos nuestros.
Eres demasiado intelectual para no despertar en mí
alguna precaución.
Por eso me despreciáis.
- ¿Quién te desprecia? - Todos.
Enrico porque le corrompo con mi dinero.
Mario porque corrompo a Enrico.
Luigi porque no me río con sus frases.
Y Enza porque me desprecian todos.
Te has olvidado de mí.
Tú eres más amable.
Porque te la sudan los demás.
Entonces sería el peor de todos. Gracias.
¿Sabes cuál es la verdad?
En el fondo tú también sientes por mí
un desprecio mal oculto.
No levantes los ojos al cielo. Lo sé.
La verdad es que todos somos tan vanidosos
que queremos a la fuerza ser admirados o despreciados.
- Y nos olvidamos de que... - Exacto.
Y nos olvidamos de que el sentimiento que más tememos es la indiferencia
Me voy, mañana madrugo. Amedeo.
Listo.
Taxi.
Aurelia, ¿qué número?
¿Has visto qué gracioso?
¿Lo ves? Me desprecian hasta como taxista.
Espérame.
¿Pero qué pasa? ¿Os vais también vosotros?
Enza, Enza, el desayuno.
Me voy pitando.
¿Por qué?
Tengo una proyección para los jueces.
Te he preparado tortilla a la confitura.
Por el día no estás, y por la noche estás rendida.
Y por la mañana tengo que trabajar. Adiós.
Está bien, vete.
- ¡Suéltame! - No te vas.
Te voy a dar una patada.
Dámela. A ver si eres capaz. Estate quieta.
¿Pero qué coño quieres?
Estar contigo, eso es lo que quiero.
No me necesitas a mí, sino a mamá.
- ¿Por qué? ¿Acaso soy un niño? -No. Eres un viejo.
Amedeo, ya no sé qué decirte.
No lo parece.
Una pregunta.
¿Eres serena?
¿Qué dices?
- Pregunto si eres serena. - Bueno, creo que...
cuando no me atormentas,
- creo que soy serena. - Yo no.
No se puede ser sereno cuando algo se muere.
- ¿El qué? - Todo.
El entusiasmo por mi trabajo,
tu amor por mí,
e igual el mío por ti.
- Hola. - Hola, Enza.
Proyectamos el film de Franco y luego fui con Pietro
a escoger las fotos del folleto con Alberta.
¿Tú te has quedado en casa?
No, he estado todo el día fuera con Galeazzo.
Luego recordé que debía escribir una carta
y volví.
Cansada, ¿eh?
Trabajas demasiado.
No descansas nunca.
No sé.
Tenemos esta casa, enorme,
y tú no la disfrutas nada.
Amedeo, tengo que decirte la verdad.
Esta casa me angustia.
¿A quién se lo cuentas?
Tú no estás nunca aquí.
Y si estás, te encierras en tu cuarto.
Yo me siento como en un submarino abandonado,
como el capitán Memo.
Nemo. El capitán Nemo.
- ¿Nemo? ¿No es Memo? - No.
Te agradezco tus correcciones. ¿Ves?
Y tus consejos, tus sugerencias, todo.
Por ejemplo,
esta mañana pensaba
en ese guión del que me hablaste.
Ese guión duro,
y un poco distinto de ese joven.
- ¿De Giorgio Campi? - Exacto.
Si la cosa te interesa, si te gusta, yo...
¿Estarías dispuesto a producir la película?
Exacto.
- ¿"El Apóstata"? - ¿El qué?
- "El Apóstata". - ¿Qué es eso?
El título de la película.
Ah, precioso, cautivador. Me gusta.
Suena muy bien.
¿Pero sabes qué significa?
Enza, te lo ruego... Por favor.
Mira que te pido que me lo digas.
Venga, pídemelo. Adelante, pídemelo.
Está bien, está bien.
Pero no te interesa. Y Campi es un director...
- ¿También es director? - Sí, con temas escabrosos
de corte provocativo y desagradable.
¡Qué extraño!
Parece una persona tan educada,
tan refinada. Incluso un poco...
Marica, dilo.
¡Por Dios, Enza!
Te adelantas a todo lo que pienso.
Es más, a lo que no pienso.
Tráeme el guión mañana y me lo leo. No, lo leemos juntos,
lo discutimos, lo valoramos.
Me parece que es justo.
Una película es una película.
En fin, lo leemos.
Nos vamos tú y yo solos
a un restaurantito. ¿Qué dices?
Yo te quiero, Enza. Te quiero.
Dios, cuánto me gustas cuando te pones así,
enfadada. O sea, siempre.
Así que se trata de eso.
La película es un pretexto para estar juntos los dos.
¿Acaso necesitamos un pretexto para estar juntos?
Parece que sí.
Está bien.
¿Duermes conmigo esta noche?
No pienses que quiero...
No es lo que necesito, créeme.
Aunque obviamente ya hace tres meses que tú y yo...
Eso no tiene nada que ver. Bueno, sí.
¿Ves lo liada que está nuestra relación?
Si yo quisiera realmente
eso a lo que aludes,
tendría las mujeres que quiero.
Hasta alguna actriz famosa no indiferente.
Vale, como quieras. Buenas noches, cariño.
Pero qué gilipollas. ¡Qué gilipollas!
Está bien, Enza. Te doy el visto bueno.
- Buenos días, señor. - Hola.
La señora está en el teatro.
Enza trabaja de forma contundente. Hace todo lo que debo hacer yo.
¡Alto, alto, alto!
¿No entendéis? ¡Alto!
No hay emoción, ni firmeza.
Os voy a echar a todos. ¡Venga!
Deje de hacer el capullo y vuelva a su puesto.
Lo hacemos siempre para divertirnos.
Conmigo no.
Odio el humor de las compañías romanescas.
No lo vuelva a intentar. ¡Andando!
Dale una cámara y el Dr. Jekyll se convierte en Mister Hyde.
- ¿Le has presentado al señor...? - Sí, todo está preparado.
Esto es el corazón que palpita.
Un miembro perfecto...
...y los intestinos.
¿Esto son los intestinos?
Esto es una longaniza que no da asco.
Lo único que da asco es su falta de profesionalidad.
Yo, apreciado Sr. Campi,
he trabajado para directores como Squitieri, Ferreri o Dario Argento,
haciendo decapitaciones y amputaciones artísticas.
Pues, vuelva a trabajar con ellos...
y llévese de aquí toda esta carnicería barata.
¡No hagas eso! Ramboldi es..
- Buenos días. - Buenos días.
¿Quién es?
La protagonista.
- Disculpa. - Sí.
Este director es un gilipollas total.
Hay que entenderlo, Gnacchera.
Está haciendo dos filmes a la vez. El primero y el último.
Mira hacia allá.
Perdone si me meto en mis asuntos. Podría darle un consejo
que creo estimulante:
Galeazzo para el papel del cuñado.
- Quizás acepte. - ¿Quién?
¿Galeazzo?
Podría pedirlo como productor.
Se lo pido como amigo. Ha trabajado con Emmer, Mastrocinque, Mattoli.
Creo que tiene mucha vitalidad.
Demasiada, diría yo.
Conocemos los chistes que hace.
Y además, no tiene el drama adentro.
Lo tiene, lo tiene.
Sí, imagina.
¿Estás loco?
¿Galeazzo haciendo de cuñado? ¿En qué estás pensando?
No os entiendo a los intelectualoides.
No os reís cuando hay que reírse. Y os reís
cuando hay que llorar.
Formidable, una gran película. Enhorabuena.
- Sólo es una primera copia. - ¡Bravo!
Una bocanada de aire para el mercado del cine.
A mí me ha gustado muchísimo. Muchísimo.
Fellini tenía que irse, pero antes ha dicho:
"Portentosa". Lo oí con esos oídos.
Si el sistema te hace triunfar, tú haces que el sistema triunfe.
Un film perteneciente del país de la alegoría.
Ni parece una película italiana.
Es bella y universal.
Antes de nada quiero verla otra vez.
Mejor despierta.
Enhorabuena.
A mí no puede gustarme.
- ¿Y eso? - Le gusta a demasiados.
Lo que faltaba.
- ¿Y tú qué dices? - Me parece muy desconcertante.
Hasta como manierismo es amanerada.
Carla, conoces al director, ¿no?
Claro. Hola.
Dime cuándo quieres hacer una entrevista.
Imagina. Ni siquiera su madre sabe que hace cine.
Pero yo te llamo.
Es un film que pertenece al país de la alegría, creo.
Él tiene su mérito. Le gustó desde el principio.
Bravo, haga más películas así. ¡Muy bien!
Me siento muy halagado. ¿Tú te sientes halagada?
Bastante. Incluso un poco emocionada.
Dios, Arbagino se va. Perdona, ¿eh?
Formidable. ¿Le gusta ahora su película?
Es tan buena.
Disculpe.
¿Qué te parece?
¿No crees que le gustará al público también?
Tal vez.
Un fraude de otro tipo.
¿Cómo un fraude?
Como tantos que hemos hecho tú y yo.
¿Estás bien, Enrico?
No.
Pero hemos descubierto qué tipo de cine le apetece a la crítica,
y a Enza, que fue la principal instigadora,
y que ahora que está totalmente de mi parte.
Necesitamos películas duras.
Y un poco cínicas también.
Y el que se ría es un ignorante.
Enrico, tenemos que hacer otra película dramática buena.
Es fácil. El que sabe hacer reír sabe hacer llorar.
Antes había un crítico hablando de una novela:
"El jardín de los suplicios".
Parece que sea algo muy despiadado e incluso un tanto asqueroso.
Hay que ponerse el día.
- Basta de... - ¿Qué haces?
¿Qué has hecho?
Me lo afilé con el afilalápices que me regalaste.
Alegría.
Me vas a escribir como un campeón el guión de "El jardín".
¿Dónde te encuentro mañana?
En Villa Serena.
¿Has cambiado de casa?
- Estoy más tranquilo. - Así trabajas mejor.
Entonces me llamas. Adiós.
Un beso, Enrico. Voy con Enza.
Ama de casa 1, toma 5.
¡Ya está! ¡Podéis venir!
- ¿Hay arroz blanco? - Hay demasiados payasos.
Sergio ni come, ni bebe, ni habla. ¿A qué viene a estas fiestas?
Para ver que hace bien
en no comer ni hablar.
Últimamente lo he visto mal.
Todos estáis mal últimamente.
Comunista en un país capitalista: doble personalidad y colitis.
Mucho Hare Krisna, pero comes judías.
Los jóvenes no han aceptado nada de lo que les dimos los viejos.
Mejor, si no serían el retrato nuestro,
lo que sería realmente repugnante.
Nada de compromiso colectivo, sólo felicidad individual.
Pero entonces es necesaria la responsabilidad individual.
No pueden seguir responsabilizando a los adultos
con todas las tonterías que hacen ellos.
Los jóvenes sólo tienen el deber de envejecer.
Bueno, bueno.
El mes pasado, en el periódico,
cogieron a 8 colaboradores jóvenes.
Ya están de vacaciones.
Madre, ayúdeme. Están hablando de jóvenes.
Sí, ¿por qué?
Es un tema de viejos.
Y usted tiene otro motivo para callarse.
Si no le molesta, ¿puedo saber yo también ese motivo?
Olvídelo.
No, no, dígamelo. ¿Por qué?
Porque cree haber sido el último joven
con patente de revolucionario. Después de usted, nadie más.
Todos reaccionarios.
- Interesante, a no subestimar. - Sí, cierto.
De hecho sus observaciones son agudas,
muy agudas.
Pero sólo por el tono de voz, que no es el de un ruiseñor.
¡Venga, Marco!
Usted tiene voz de corneja.
Hagamos una cosa, si encuentro otro pájaro con que compararla,
se lo digo, así al menos...
Ya me extrañaba que el macho comunista no sacara el pajarito.
No, no, ha entendido mal.
Ese tipo de humor se lo dejo a usted.
Es usted quien ha entendido mal, egregio diputado.
Yo soy mucho más de izquierdas que usted.
Sí, figúrate.
Los conocemos.
Ustedes son los revolucionarios.
"¿A qué hora es la revolución? ¿Hay que ir ya comido?"
- Es usted un imbécil. - Y usted una cretina.
- ¡Tiempo! - Calma, calma.
- ¿Qué pasa? ¿Discutiendo? - Nada.
Es un compañero que no sabe estar en compañía.
En nuestra época eso era un chascarrillo.
¿Ha llegado la gata? ¿No ha llegado?
- ¿Al menos tenéis los pañales? - Giovanna.
No pasa nada.
Vale, pero acabamos a las 11.
Estas agresiones verbales
le dan mucho encanto a mis fiestas. En serio.
- ¿Quién es ésa? - La mujer de Cerioni.
- El que lleva la publicidad. - Que se la lleve a ella.
Es una histérica rabiosa.
Mario, ¿a ti quién te viste?
Menudo carácter.
Las cosas van mal. ¿Está Donatella?
Donatella. ¿Está cenando?
¿Mañana rodamos y hoy sale a cenar?
Las cosas van muy mal.
No, vosotros no podéis hacer publicidad.
Ésa es la cuestión.
Pásame a Bonetti.
Pásame a Bonetti, por favor.
Galeazzo, siempre lo mismo.
Me sé un millón. Sacadme de aquí.
Genial.
Cretino especializado, metódico.
Cuando Bisaglia entró en sociedad,
champán a raudales y bacalao con patatas a raudales.
El sábado presento mi nuevo libro en una librería.
- No puedes faltar. - Claro, allí estaré.
Y luego daré una fiesta divertidísima en mi casa. ¿Vendrás?
Yo siempre estoy presente.
Estás guapísima, Carla.
- Tú también. - Pero tú eres incluso buena.
Te veo siempre en la TV.
Tú también eres bueno.
¿Qué se le va a hacer?
Tengo uno para ti. Es genial.
Festival de la Unidad. Gran lotería, grandes premios.
1er premio 7 días en Moscú. 2º, 15 días en Moscú.
- ¿Sabes ese otro de Breznev...? - No, déjame asimilar éste antes.
Ven, ven.
Todos me dicen "qué suerte". En cambio no podría estar peor.
Ánimo, lo mejor ya ha pasado.
¿Tú no tienes anécdotas, frases?
Los deprimidos son un alivio. Qué maravilla, qué alivio.
"Vengo de parte del diputado Caviglia".
Pero al ver la cara que me ponían
salí rápido diciendo:
"Me voy de parte del diputado Caviglia".
Estaban todos apuntándome con el fusil.
¿Les digo que no se puede hacer el anuncio porque no tenemos gata?
Le ruego que me disculpe por lo de antes.
Creo que me he excedido.
Yo también.
No, no. Bueno, no es...
no pretendo justificarme...
Pero en este periodo estoy un poco...
Las cosas no van bien
y tengo los nervios a flor de piel.
En fin,
una situación un poco particular.
Hoy no veo que haya de particular en su situación.
Hasta luego.
No, a los Trolley sólo los tengo hasta las 11.
Luego se van a Cartona. Actúan allí.
Que Dios los fulmine a ellos también.
¿Hago yo de gata? ¿Canto en lugar de los Trolley?
Los fusiles apuntándome.
Venga, Bruno.
Vámonos a casa. Te hago una manzanilla y te vas a dormir.
Mañana se arreglará todo.
Eres tan fuerte. ¿Qué haría sin ti?
¿Y yo sin ti? Eres tan débil.
Pero ambos no podemos permitirnos ese lujo.
- ¿Qué insinúas, cariño? - Nada.
¿Has visto "Alemania en Otoño"?
¿O "Hazard Balthazard"?
¿O "El Matrimonio de Maria Braun"?
¿La has visto? De "Fabbsinder".
Una estrella fugaz. Pide un deseo: tener mi número de teléfono.
...viendo mil películas al año.
500. Diez años de crítico, son 5.000.
- No puedes entender el cine... - No.
Tú no profundizas y es culpa mía
porque te pincho.
Eres tú el que te cargas el cine. Haces figuritas sin problemática.
- Situaciones superficiales. - Eso es provincialismo cultural.
Quiero hacer caricatura
y sátira, no retratitos problemáticos.
- Porque no sabes hacerlos. - Ni Molière quería.
No entiendo mucho, pero esto no parecen manifiestos
de una campaña sino de una guerra estelar.
No tienes que recuperar el realismo socialista.
Vale, ya que sois genios, haced lo que queráis.
¿Quién es?
¿Quién?
¿Quién es?
Ah, bien. Pásamela.
¿Reconoce esta voz aguda pero no de ruiseñor?
Ah, es usted.
Leí en la prensa su intervención en la cámara.
Creó un buen alboroto.
Ése no era yo. Era D'Orazio, con apóstrofe.
Yo sin apóstrofe.
- Es igual. - Giovanna, ¿y la compra?
No se preocupe, madre. Me encargo yo.
Está bien.
Disculpe.
¿Y usted cuando da un buen discurso?
No es que sienta mucha necesidad.
Gracias por llamarme, Giovanna.
¿Ve? Recuerdo su nombre.
Yo me llamo Mario.
Sin apóstrofe.
M'ario.
No me interesa mucho la política.
Pero le habría atacado hasta con el deporte.
Me molestaba su...
no sé, envidiaba su seguridad.
Yo en cambio, de seguridad nada.
Por eso soy antipática,
agresiva.
¿De verdad es tan insegura?
Bueno, no.
O sí. ¿Por qué, no se nota?
¿Sabe que...?
¿Sabe una cosa?
Lloro todas las tardes. Sobre las 6.
En invierno sobre las 5.
Anochece antes.
- Tenemos tiempo. - Hoy no sucederá.
Bueno, no lo sé.
¿Por qué lleva tacones tan altos?
Porque tengo un poco de complejo con la altura.
Y sabía que conocería a uno alto como tú.
Igual lo he soñado.
Había roto con mi familia
porque estaba en el partido clandestino.
Pareces un vendedor de libros a plazos.
¿Qué has dicho?
Farfullas continuamente como Popeye.
Por entonces mi padre era más joven que yo hoy.
Después de aquella pelea no volví a verle.
- Hola, Dorazio. - Hola.
¿Me las distribuye, por favor?
Enseguida.
- Hola, Gerardo. - Hola, Mario.
Espérame un momento y te acompaño al bar.
Mientras,
voy a coger esta bendita correspondencia.
Siempre hay tanta...
- ¿Cómo está Marcella? - Bien. ¿Y Fabiola?
Fabiola sigue tiranizándome.
Pero esta carta es tuya.
Sí, léela primero y luego hablamos.
Hablemos antes. Hablemos ahora.
¿Qué pasa? ¿Ha comenzado tu proyecto intelectual?
Os propongo una reunión para perfilarlo.
¿Cuántas cartas has escrito?
A ti, a Ingrao, a Tortorella,
a Natta y a Minnucci.
Os propongo
un retiro de dos días en un hotel de Grottaferrata. Pago yo.
¿Qué pasa? Discutámoslo en el partido.
Prefiero que no, se convertiría en una discusión
sobre intenciones
y por tanto en un juicio
sobre la oportunidad. Justo hablo de eso en la carta.
De ese malestar de sentirse juzgado
por los viejos compañeros, y por los nuevos
- y su escepticismo de fondo. - ¿Qué dices?
La verdad.
La verdad se escribe en pocas líneas.
Son grafómanos.
Querido Mario,
tú no seguiste
a tus compañeros más queridos cuando salieron del partido,
y créeme que por esa fidelidad, el partido
te está agradecido, te aprecia.
Pero no nos la hagas pagar tan cara.
Yo te hablo sinceramente, no te confundo
con tus amigos intelectuales,
marxistas, medio marxistas, no marxistas, ex-marxistas,
que pontifican, que hablan ex-cátedra porque quieren
que el partido haga exámenes de recuperación.
No, es una cuestión de urgencia, de precedencia.
¿No ves cómo nos se cae el mundo encima ahora?
Y luego en el campo propio del partido
tenemos muchas preguntas. El debate sobre el centralismo democrático
tiene su razón de ser.
Así que,
¿no piensas que quizá tu problema sea menos importante?
Claro, por eso me siento inútil.
No siento que se utilicen mis capacidades.
Tal vez tengas razón.
Discutámoslo seriamente. También es un problema serio.
Está bien, gracias. Escucha, quería...
pedirte otro favor.
Tú sueles salir los fines de semana para tus juntas.
Sí, ¿por qué?
No, es que tengo pintores en casa y debo
escribir un artículo del "Contemporaneo".
¿Podrías prestarme las llaves de tu estudio?
Con mucho gusto.
Pero el termo del baño no funciona.
Te digo que es para escribir.
Y yo te digo que el termo no funciona.
Gracias, te las devuelvo el lunes.
Pero es para el artículo.
A ver si lo escribes menos oscuro que aquel del Renacimiento.
Madre, ¿ha llevado a Valentina a nadar?
¿Le ha secado bien el pelo?
Sí.
Prepárele la cena.
Yo tardaré un poco.
Sí, gracias. Hasta luego.
Desde que te conozco
mi suegra es feliz.
Por fin puede ocuparse de la niña.
¿Y tú?
Pobre Giovanna. Yo te robo el tiempo y la paciencia.
Y no te doy nada.
Quizá sea eso el amor, diputado.
¿Qué te pasa ahora?
¿Estás llorando?
¿Quién está llorando?
Perdona. Perdona.
Venga.
¿Qué pasa?
Es absurdo que esté aquí lloriqueando,
desperdiciando el poco tiempo que tenemos para estar juntos.
No me quiero nada.
¿Ves? Te equivocas. Os equivocáis todos considerándome fuerte.
Perdona, no sé lo que me pasa.
¿Qué va a pasarte? Que son las 6 de la tarde.
Mira que vuelvo a leerte el artículo.
Y cuando te haces el gracioso eres un desastre.
Amor mío, amor mío.
No puedo más. No puedo más.
Hola, Mario.
Hola.
Enseguida acabo.
¿Quieres tomar algo?
- Un café con hielo. - Un café con hielo.
Toma.
Acabo enseguida.
Leeré esto.
He hablado con mi marido.
- ¿De qué? - De nosotros dos.
No te preocupes.
Sólo intenté hablarle.
Ni siquiera me escuchó,
perdido como siempre en sus problemas de trabajo.
Como tú.
No sé si puedo...
Lo sé, Mario, pero
me parece que tenéis las mismas neurosis.
Quisiera vivir este momento de nuestra vida de una forma más...
más madura.
Pero no es fácil.
Tú no eres claro.
No hables, no te muevas.
- ¿Qué pasa? - No nos conocemos.
Está Maselli, un valioso compañero.
Un doble corto.
- Mario. - ¿Quién...? ¿Cómo estás?
Hola. ¿Vendrás también a la reunión de mañana?
¿Qué reunión?
No, la comisión, un grupo de trabajo... ¿Cómo está Marcella?
- Bien. - Dale un beso muy grande.
- Claro. - Nos vemos. Adiós.
Si me invitan.
La verdad es que nuestros encuentros furtivos...
- en ese picadero... - No es ningún picadero.
de un barrio de la periferia, como el de esa película de Totò...
- ¡Querida! - Sí.
- ¿Puedo darte un beso? - ¡Oh, sí!
...llegan a crearte un clima de clandestinidad,
que te obsesiona como si tuvieras 20 años.
Cálmate, por favor.
Se rompe la rutina, se aligera la sobrecarga de depresión...
No es eso. No es sólo eso.
Yo también te quiero, te aprecio.
Ahora me aburro con todos menos contigo.
Pero no me basta.
No puedo más.
Es así, Mario, es humillante.
O estamos juntos a la luz del sol, o no nos vemos más, Mario.
No menciones nombres, no hables tan alto, no subas la voz.
¿Sabes? El viernes salimos a cenar fuera.
Vamos al chino.
Qué audacia.
Sí, claro, el viernes.
El sábado y el domingo
son sagrados, para la familia.
- Adiós, Mario. - Adiós, nos vemos.
Tus razones son las mismas que las mías.
Pero yo quiero hablar con mi marido,
elegir.
Tú también deberías elegir, Mario.
O yo...
o tu mujer.
Te ruego que me elijas a mí.
Quiero enseñarte algo relacionado contigo.
¿Es éste
el artículo que escribiste en mi apartamento?
DIPUTADO CON BELLA DESCONOCIDA
¡Joder!
Escucha, escucha
el bonito pie de foto:
"Diputado del P.C.I., miembro del sector
cultural, dirige inspiradas palabras al fotógrafo:
"Me cago en tus muertos".
Sólo dije "tus muertos".
Pídeles que rectifiquen.
¿Es una cariñosa amistad, como suelen decir estos periódicos,
o algo más serio?
Algo más serio.
¿Por qué no vas tú a Milán
a preparar nuestro convenio "Artes Visuales y Televisión"?
No es mi campo específico.
Estás 15 días fuera.
Perdona, un compañero pregunta por ti.
Está arriba.
Te está esperando.
- ¿Has venido por el periódico? - No.
Por Sergio.
¿Cómo por Sergio?
En medio de la nieve falsa,
bajo un árbol de plástico.
Parada de funciones metabólicas por desnutrición.
Lo consiguió.
Se dieron cuenta a las 3 horas.
Estaba sepultado por la nieve.
Compañeros y compañeras.
Hoy ha muerto un amigo mío.
Ha muerto porque ya había renunciado a la vida.
Y de eso quería hablaros.
De la vida, no de la muerte.
La aspiración más común a todos los hombres,
ratificada en el texto de alguna constitución,
es la búsqueda de la felicidad.
Sí, se podría decir:
Eso es individualismo, es el ahora
del ya lejano 68.
No, compañeros.
No, es algo más antiguo.
Leopardo escribía en 1821:
"Hasta ahora, a la política se le ha aplicado
más la ciencia de las naciones
que la del individuo, de su mutación,
de su felicidad. "
Pero nosotros, compañeros.
sabemos también que hay que vivir en una forma justa.
Así es.
Y hoy estoy aquí
para hablaros de un problema personal.
Comentarios en la sala. Rumor.
Realmente no deberíamos...
- Sí, pero date prisa. - Sí, sí.
Me dirigiré a la asamblea en forma de interrogación.
Así seré breve.
Así que interrogo para saber. Primero:
¿es lícito que un viejo compañero como yo
se enamore
como si tuviera 18 años?
Yo amo, de hecho
vuelvo a amar,
a una mujer a la que nombraré con las iniciales G.I.
porque está casada.
Segundo:
¿sería legítimo que yo, para vivir con esa mujer,
abandonase a la compañera a la que llevo unido 35 años,
y que por tanto ha envejecido conmigo ayudándome,
comprendiéndome, perdonándome
y también consolándome de cierta marginación
del partido de la que me siento víctima? Bueno, dejemos eso.
Tercero:
¿este hipotético
y doloroso abandono
sería conciliable con el derecho a la felicidad de mi mujer?
Aunque por otra parte estoy utilizando una frase paternalista,
como si la personalidad
de una mujer dependiera sólo de su estado conyugal.
Pero, eso sí, me lo pregunto y os lo pregunto.
¿Es conciliable todo esto
con el equilibrio de las obligaciones,
con la salvaguardia del plural sobre el singular, que apoyamos
por una sociedad mejor de libres e iguales?
En suma,
¿es lícito ser feliz
aunque ello cree infelicidad?
Compañeros,
os pido un sí o un no.
Gracias.
La asamblea calla, perpleja.
Giovanna.
Ah, has venido. Qué bien.
La recibí esta mañana.
Podías haberme llamado.
La he leído 12 veces pero sólo he entendido que te ibas a Milán
a las 18.30 por la vía 22.
Sí, lo sé, hay puntos poco claros.
Pero también explico por qué no los aclaro.
Hay una llamada a la página 9,
¿la has visto? Ese punto donde...
Sí, Mario, sí.
Donde explico por qué.
Donde hablo de la posibilidad de cambiar tu vida cuando el futuro
es ya muy breve.
Y del mayor coraje que hace falta para dejar las cosas como están.
Sí, Mario,
pero en tu concepto de moralidad, de justicia, de rigor,
de reglas que debas respetar,
no veo cómo puede haber sitio para mí.
Pero yo te amo, Giovanna.
Y todo
el último apartado está centrado en ese tema:
el amor que no admite condiciones.
Lo he leído.
Quizás en Milán
le escriba una carta a mi mujer.
Y luego te mando otra a ti.
No, déjalo. Da igual, me leo ésta otra vez.
Entonces escríbeme tú.
No, no.
Que luego me contestas.
Oiga, este tren no sale.
¿Cómo que no sale?
El sindicato autónomo Vía Salvaje...
"El sindicato autónomo Vía Salvaje anuncia una serie de paros
que pueden ocasionar molestias a la población.
Respondemos a los sindicatos unitarios
que nuestras reivindicaciones
proceden de la necesitad de defender
los intereses de la categoría,
que no son, en forma alguna, salvaguardados".
En resumen, que éste no sale.
Creo que he sido claro, ¿no?
Ahora somos todos personajes dramáticos
que sólo se manifiestan cómicamente.
- ¿Y ahora qué harás? - No lo sé.
Ir a Información.
O volver a casa. Puedo irme mañana.
Yo tengo el coche, puedo llevarte.
No, habrá un tren para Milán en media hora,
una hora, dos al máximo.
...ataca a Arbassino, éste la paga con Bocca,
Bocca agrede a Reichlin, Reichlin se mete con Scalfari...
- ¿Ya ha llegado Bruno? - Ahí está.
Ah, sí.
Hola.
Hola.
- Estás muy bien. - Tú también.
Te he visto en la tele.
¿A mí?
- Hola. - Hola.
Habrá sido al otro D'orazio.
Ah, sí. ¿El del apóstrofe?
No, eras tú, te estaban entrevistando.
Ah, sí, puede ser. Era por el 8 de septiembre de hace 36 años.
Hola, Giovanna.
Ah, hola, Marcella.
- Adiós. - Nos vemos.
¿Te reíste al saber que tengo una suegra-madre?
La realidad es siempre más tragicómica que la ficción.
En la clínica leí el ensayo de Pirandello sobre humor e ironía.
¿El de la vieja pintarrajeada que hace reír
y luego ves que lo hace para complacer al amante joven?
Y de cómico pasa a dramático.
¿Tú quién crees que es más infeliz, un guionista o un crítico de cine?
Sus mujeres.
...interminables partidas de cartas en la rebotica del pueblo.
Sí, gracias.
¿Por qué no nos hace reír hoy?
Es tan genial.
Dentro de poco. Me sé un millón.
Estás ansioso por gusto. Si "El Apóstata" va bien
el mérito es para Enza y Campi.
- Tú no pintas una mierda. - Exacto.
Pero si va mal,
ellos se salvan porque son artistas
pero tú pierdes todo el dinero que has puesto. Así que estás jodido.
Pensé: "¿Y si le pido su opinión a un amigo?" Gracias, Emilio.
Y te la he dado. Y te lo repito: estás jodido.
Gracias, Emilio.
Me siento segura con mi marido, pero a veces quiero estar insegura.
Querida.
Hola.
¿Por qué has venido directamente sin pasar a recogerme?
Te repito que no le veo desde hace 2 meses.
Se acabó.
He llegado a pensar en el suicidio
pero habría comprometido la campaña de "Mi Jabón".
Venga, deja ya el whisky.
No es whisky. Es el "Yuyubeto"
de la yuyuba de Parma, muy sabroso con hielo.
Todos escriben y nadie lee. En el cine todos dirigen y nadie escribe.
En Alemania hay un club donde la condición para ser aceptado
es no tener TV o tirar la que tienes por la ventana.
Habría que recoger 500.000 firmas para introducir la televisión
en la lista de drogas fuertes.
...a cambio de un buen guión.
- Barberini no. - Para Monicelli
está disponible, para mí no.
Ah, ya no es "nosotros".
¿Y has pensado en Cannes? ¿Has hablado con Mizraki?
Siempre has dicho que no a los festivales.
El director se niega, la productora lo manda igualmente al festival.
Luego das una conferencia de prensa contra el productor
y haces un poco de ruido.
Eres un engreído y un arribista.
Inútil, idiota, sierva.
- Marica. - Zorra.
Idiota con forma de serpiente.
Se conocieron cuando él presentó el libro de ella:
"El ocaso de la familia".
Luego ella presentó en otra librería
el libro de él: "Familia, el último lager".
Luego se casaron por la iglesia.
100 invitados en el Gran Hotel.
Ahora viven con los padres de él y tienen gemelos.
Oye, ¿cómo está la hija de Nicoletta?
Muy guapa.
Tengo que ir a verla un día de éstos.
- ¿Y el trabajo? - Bien. ¿Y el tuyo?
Muy bien. Me han despedido por fin.
- ¿Y qué haces ahora? - Nada.
No tengo un minuto.
¿Recuerdas lo que decía Sergio?
No existen los hechos, sólo estados de ánimo.
Veo que te has cortado más el pelo.
¿Y tú, con las gafas por la noche?
Estoy de luto.
Voy a por un cigarro.
Si quieres...
Si vieras una cinta de hace 25 años cuando me fui...
Enrico, pongámoslo todo a cero y empecemos de nuevo.
Amedeo y Enrico en órbita otra vez.
Volvamos a empezar como un solo hombre.
Sabemos hacer reír, pues hagamos reír.
¿Dónde estás con "Los Nuevos Tabúes".
Mojarnos, Enrico. Tenemos que mojarnos.
Hasta "El jardín de los suplicios" hará reír.
Lo llamaré "El Jardín de los Sucios".
Es gracioso, ¿no?
Si no es gracioso eso...
¿Es gracioso?
Enrico, ¿es gracioso?
- Amedeo. - Dime.
Con esa pregunta me has destruido la vida.
Ahora te pregunto yo. ¿Es gracioso?
¿El qué?
- ¿Es gracioso? - ¿El qué?
- Dímelo. - No lo sé.
- No entiendo. - No, contesta. ¿Es gracioso?
Contesta, no te voy a dejar. ¿Es gracioso?
- ¿Es gracioso? - Sí.
¿Cuántas veces me lo has preguntado desde que te conozco?
¿Un millón, dos millones,
tres millones de veces?
Pues yo te lo pregunto 3 millones a ti. ¿Es gracioso?
¿Es gracioso?
¿Es gracioso?
- ¿Es gracioso? - ¿Y yo qué sé?
- ¿Es gracioso? - Enza, haz algo.
¿Es gracioso? Contesta. ¿Es gracioso?
- ¿Es gracioso? - Sí.
- ¿Cómo está Enrico? - Creo que mejor.
Estoy preparando unas entrevistas sobre los ex-protagonistas
de la cultura, la política, el espectáculo...
¿Nosotros no te servimos?
No, no tenéis fama internacional.
Amigos,
un momento de atención, por favor.
Gracias.
Quisiera pediros disculpas por la última interpretación,
que me ha sido solicitada
quizá para seguir jodiéndome.
Pero quiero aprovechar la ocasión
para decir lo siguiente...
Sí, me habéis tocado los cojones.
Por suerte mi avión sale en dos horas.
Me llevo a Venezuela
vuestro escuálido recuerdo que hará más dulce
la amargura de mi exilio.
En cuanto a vosotros, seguid como estáis.
Y como dicen en Venezuela,
- no volveréis a verme. - Venga, Galeazzo.
- No, venga. - Gazzino, ¿adónde vas?
Te llevamos al aeropuerto.
Se ha ofendido.
Pero se va en serio.
Sí, se va a Venezuela.
Qué locura.
Aunque ha tenido una intuición genial.
"Seguid como estáis. " Imagina.
Pero que ahora no os podría ir.
Galeazzo se refería también a ti.
Lo sabe muy bien.
Pero busca la salvación en la parodia de sí mismo.
Eso me hace superior a vosotros.
Al menos yo intento camuflarme.
Pero es inútil.
Saber que eres
impresentable no absuelve a nadie.
No distinguís lo bueno de lo malo.
Sólo está clara una cosa.
- El más gilipollas es Luigi. - Sí, claro.
Yo. Pero no estoy desesperado como tú
que intentas ocultar tus años y hasta te tiñes el pelo.
- Yo no me tiño el pelo. - Sí.
Pregúntaselo a Enza.
Enza...
Sí, me tiño el pelo, e incluso llevo faja. Mira.
¿Qué pasa?
Venga, Mario.
¡Que Dios os maldiga mil veces! ¿Por qué os frecuento?
Los privilegiados deprimidos. Peor que los privilegiados contentos.
¡Nos os soporto ni a ti, ni a ti, ni a ti!
Ni a Sergio que ha muerto.
Y sobre todo no soporto
al afligido erudito
que es el único que tiene las ideas claras,
pero el pobrecito de él,
está paralizado por mil mecanismos hostiles,
porque si no...
si no, imagina,
seguro que lo pondría todo en su sitio.
Él, ese inexorable,
y, dejad que lo diga porque si no exploto, implacable capullo.
- ¿Pero de quién habla? - ¡De mí!
¡De mí! Ya no quiero...
no quiero volver a veros. No quiero...
no quiero volver a oíros. ¡Sois mi espejo!
Mariù.
¿Pero qué coño dices?
¿Y yo qué sé?
No es verdad que los hombres envejezcan mejor.
Si hubierais visto a Mario durante la ocupación...
Una fuerza de la naturaleza, vital y optimista.
Sí, pero no vamos a declarar otra guerra a Alemania
para que estéis contentos.
Yo ahora haría entrar a un ama de casa que dijera...
"La cena está servida".
¡Ya está! ¡Podéis venir!
Vtg
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.