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Si me das tu chocolate me levanto la falda.
Vaya idiota.
EL AROMA DE DUBLIN
OLIVER BYRNE COME AQUÍ
¡OLIVIER BYRNE COMPRA AQUÍ!
Volvemos
en 5, 4, 3, 2...
Bienvenidos de nuevo.
Sigo en compañía del gourmet profesional Oliver Byrne,
cuya recopilación de su columna dominical "Guía para comer y amar"
sale a la venta esta semana.
Y la compañía es deliciosa, Oliver.
Y tú el ingrediente ideal.
Dime, Oliver,
¿recuerdas el momento
en que te enamoraste por primera vez de la comida?
Ojalá pudiera decir
que fue chupando las tetas de mi madre,
pero me crié con biberón.
No, sucedió más tarde, a los 11 años.
Estaba con mi padre y sus amigos en Sevilla, España,
para un partido de fútbol de lrlanda. Le estaban dando al vino,
y yo estaba aburridísimo
hasta que luego del juego, nos metimos en un bar de tapas.
Jamás había visto comida como esa.
Sardinas frescas con aceite de oliva,
tortilla, guindillas,
gambas a la parrilla, chorizo, jamón,
caracoles al ajillo...
Olían a gloria.
La camarera me enseñó a sacarlos con un palillo.
Fue la experiencia más sensual de mi vida.
Como un primer beso. Desde entonces...
no he podido sacármelo de la cabeza y quiero hacerlo constantemente.
Oliver Byrne,
mucha suerte con el libro.
Gracias, Maxine.
De nada.
¡Sí! ¡Relléname! ¡Soy tu pavo de Navidad!
Me muero de hambre.
Pidamos pizzas.
No aguantaré tanto tiempo. ¿Tienes algo en la nevera?
Panacotas.
- ¿De amaretto? - De caramelo.
¿Te traigo una?
Sí.
¿Las viste?
No.
¡Qué raro!
¿Seguro? Juraría que había.
- ¿Las busco yo? - No.
Solo quedaba una.
Seis meses juntos y no se te ocurre compartirla.
- Queda un poquito. - ¡No sabes lo que es el compromiso!
¡Sólo tomas y nunca das!
- ¡Eso duele! - ¡Lárgate!
Puedo comprar más.
- Esta bien, lo siento. - ¡Bastardo egoísta!
¡Esa toalla es mía!
Maxine. No te lo tomes así.
¡Nunca piensas en los sentimientos de los demás!
¡Perdóname!
¡Jamás!
¡Y para que lo sepas, pienso en Kian del grupo Westlife mientras tenemos sexo!
- Ahora has herido tú mis sentimientos. - ¡No tienes ninguno!
Maxine...
¿Me das mi ropa?
La tiré por la ventana.
Mierda.
¡Oye! ¡Espera!
¡Espera un momento!
Lo siento pero esa ropa es mía.
¿Por qué no la llevas puesta?
Tuve un pequeño desacuerdo con mi novia.
Ex novia.
Iba a donarla a caridad.
Claro...
- Es que la voy a necesitar. - Claro.
Tranquilo, no es el primer pene que veo.
¿En serio? Estupendo.
No quería asustarte.
Por cierto, soy Oliver. Oliver Byrne.
El cronista gastronómico.
Tu chaqueta John Boy la han cosido niños de siete años, Oliver.
Eso es... deseperado.
Escucha, pensando en lo que dijiste de esos pobres niños...
Quiero donar mi chaqueta John Boy.
Bien.
- ¿Hacia dónde vas? - Smithfield.
Yo también.
¿Eres griega? ¿Italiana?
Española.
Genial. Soy un gran fanático.
Chorizo, morcilla, bacalao...
¿Te gusta Dublín? ¿Te ha dicho alguien dónde no comer?
¿Sabes? No quiero ser grosera,
pero tengo problemas con mi novio y necesito aclarar mi ideas...
- Claro, no hay problema. - De acuerdo. Adiós.
- A lo mejor puedo ayudar. - No lo creo.
Dame una oportunidad, por favor. Mi ex me ha echado a la calle desnudo,
así que si de algo sé es de problemas del corazón.
Ya, y te enredas con la primera que pasa.
Puedo darte el punto de vista masculino.
¿Su punto de vista?
"Soy Fernando de Sancha,
autoridad mundial en derechos humanos, ella me adula,
así que me la tiro sin decirle que tengo mujer en Barcelona".
¡Qué canalla!
- ¿Y tú no harías lo mismo? - Para nada.
A mí me va la monogamia en serie. Tu Fernando de...
...Sancha.
Lo que sea, Speedy González, ha sido infiel,
lo cual es injusto para ti... Y más aún para su mujer.
¿Estás seguro de esto?
¿Qué son 800 euros por una buena causa?
¿Tienes hambre? Hay un restaurante indonesio aquí cerca
que sirve unos entrantes increíbles.
- He quedado con Fernando. - ¿Para pegarle?
- Para darle un discurso. - Nunca es efectivo.
Ahí está.
Me he quedado en blanco.
De acuerdo, vamos, suéltalo.
Finge que soy él.
No te pareces en nada.
- ¿Cómo te llamas? - Bibiana.
Bibiana, soy muy desgraciado en mi matrimonio.
Mi mujer tiene bigote.
Se llamaba Paco antes de la operación.
- Por favor, no me quites el enojo... - Esta bien, lo siento. De acuerdo.
Esta es mi cara seria.
Está bien.
Fernando... serás una autoridad en derechos humanos y tortura estatal,
tendrás un coeficiente de 200 y un pene de 30 cm...
Vaya coeficiente...
...pero mentirnos a tu mujer y a mí te convierte en un cobarde.
El típico cerdo hipócrita
del que no quiero saber. Me niego a seguir inflando tu ego.
¡Eres un maldito imbécil farsante!
Estaba traduciendo del español...
Está bien.
- ¿Sí? - Sí.
También puedes decirle que piensas en Kian de Westlife mientras coges.
¿Westlife?
Un famoso grupo irlandés.
Una vez pensé en Darren Aronofsky.
Un director de cine.
También sirve.
De acuerdo, pues allá voy.
Estaré aquí.
¡Hola!
¡Socorro!
BUENA COMIDA NACIDO PARA COMER BIEN
¡A lavarte las manos, Oliver!
¡Está listo el estofado!
¡Oliver!
- ¿Qué haces, cielo? - Nada.
Anda, que se te enfría la comida.
¿Y tu camiseta?
No voy a ir al pub.
- ¿Por qué no? - No quiero ver el partido.
Lo va a ver el país entero.
La abuela no.
Desde luego que no. Ojalá llueva. ¡Juego de ingleses!
Tú ríete, pero vienes al pub con tu padre.
No me gusta el fútbol.
Ni hace falta. Se trata de estar juntos,
sentirse parte de algo, del grupo.
- Yo no soy del grupo. - ¿Eres mejor que nosotros?
Déjalo, Eddie.
Vamos, Oli.
Como gesto benéfico, simplemente cómetelo.
Esto no es comida.
Es la comida de todo dublinés honrado.
Parece vómito con penes hervidos.
Nos insultas a mí y a tu abuela que me enseñó a cocinarlo.
¿Por qué no lo salteas con ajo, como las tapas españolas?
Es el culo lo que te voy a saltear.
¡Mi culo salteado sabría mejor!
Alto ahí. ¿Has estado leyendo esas revistas otra vez?
Mira debajo de su camisa.
Hasta aquí llegamos...
A tu edad tendrías que leer revistas porno y de coches,
pero esto... ¡Esto son mariconadas!
¡No es verdad!
¡Te han hecho un marica que no toca su plato!
Abre la boca.
Vamos Oli, sabe mejor de lo que parece.
¡Mamá, te lo ruego!
Ábrela o te la abro yo.
Mastica. Como un hombre.
- ¡Traga! - No puedo.
Sí puedes.
Lo que sale vuelve a entrar.
Son las doce menos veinticinco.
Se espera que llueva a lo largo del día,
me temo que será una tarde tristona.
Pero ahora mismo me acompaña el escritor gastronómico
Oliver Byrne, a quien su columna dominical en el Post,
ha convertido en la máxima autoridad
en comida, amor y sexo.
¿Puede la comida ser mejor que el sexo?
Para mi la buena comida es mejor que el mal sexo.
Por otro lado, el sexo asqueroso
es muy superior a la comida asquerosa.
He disfrutado con su columna
sobre las citas para cenar y la eterna búsqueda del alma gemela.
¿Cómo decías? "Buscando un guisante en una granizada".
- Así es. - ¿Basado en tu experiencia?
Por desgracia sí. Llevo ya más de 300 citas para cenar.
Y sigo contando.
¿No encuentras a la persona ideal?
Bueno, cada vez que encuentro a la persona ideal resulta ser
la persona equivocada disfrazada.
He mirado nuestros horóscopos. Venus abandona Géminis mañana...
Espero algún día conocer a la persona equivocada
que resulte ser la ideal disfrazada.
O sea, el momento perfecto para mudarnos juntos.
Llevamos saliendo seis meses así que...
¿Me estás escuchando?
Voy al baño.
¡No lo creo!
Es Bibiana, ¿verdad?
¿Estás bien?
Toma, un regaliz.
Gracias.
Perdona, ¿nos conocemos?
Soy Oliver, nos conocimos en la calle.
Tú recogiste mi ropa. Ensayamos un discurso.
Yo estaba desnudo.
Hola.
¿No estabas cenando con alguien?
Sí, ella es mi astróloga. ¿Y tú? ¿No era ese tu hombre, Fernando,
el del coeficiente de 30 y el pene de 200?
Cómo he podido ser tan estúpida...
Eso mismo me preguntaba yo.
Me dijo que su matrimonio había terminado.
Pensé que sería diferente conmigo, pero los hombres no cambian.
Sí cambiamos, pero no para mejor.
Hoy me olía algo. Así que le pregunté y me dijo que sí.
Que estaba durmiendo con una de sus alumnas de primero.
Que la necesita para alimentar su Nabokov interior o alguna estupidez.
Pero que aún me quiere y desea estar conmigo.
¿Quieres ensayar otro discurso?
¡Quiero clavarle un tenedor en el ojo!
¡Taxi!
Ha sido para herir sus sentimientos.
Si quieres entramos a fornicar encima de su mesa.
- Me alegro de haberte visto de nuevo... - ...Oliver.
Oliver.
Calle Grantham 2.
¿Sigues con hambre? Bien.
¡Cómete esto!
- ¡Bibiana! - Oliver.
- ¿Qué haces aquí? - Vivo justo ahí.
¡Es extraño!
Me han enviado a evaluar ese local.
¿Eres inspector sanitario?
No, el escritor gastronómico del que nunca has oído hablar.
¿Qué te ha pasado en el ojo?
Me dieron con un emparedado.
Y tú, ¿cómo te sientes?
No muy bien.
Parece que llevas días sin comer.
Iba a comprar leche, así que...
Necesitas comida reconfortante. Te acompaño.
Oliver, sé que te besé delante del restaurante,
pero lo último que quiero es enredarme con alguien.
Lo entiendo. Ni se me había cruzado por la cabeza.
Bueno, sí, pero lo he reprimido.
De acuerdo.
Genial.
¿Sabes que ya no llueve?
Quizás le empujé yo a hacerlo. Pedí demasiado o di demasiado.
Lo dejé todo para seguirle a Dublín.
No debí hacerlo, pero yo no sé amar a medias.
O amas, o no amas.
Siempre cometo el mismo error.
Me enamoro de hombres brillantes que resultan ser unos cabrones.
Está muy bueno.
Tienes que probar esto.
Es una especie de sustitución paternal.
A los 11 perdí a mi padre, lo mató un francotirador en Bosnia.
Vaya. ¿Y eso?
Era corresponsal de guerra, americano.
Cuando murió, volvimos a España.
Me convertí en una adolescente añorando la figura del héroe
y supongo que sigo buscándola.
No te culpes. Aquí el culpable es el Toro Ferdinando.
Sí, lo sé. He tenido que tragar un montón.
Y el sexo no era para tanto.
¿No funcionaba el Viagra?
Al contrario. Padece anorgasmia.
¿Anoqué?
Nunca alcanza un orgasmo, por mucha estimulación que reciba.
Él estaba ahí dale que te pego...
Yo llevaba ya tres orgasmos y él seguía intentándolo.
Debía de ser horrible.
Lo era.
¿Y la novia número once?
Era una policía secreta que no quería decirme su nombre.
Y la doce, una florista que dormía hablando tonterías.
"Follagatos comemierda del carajo"...
No debería reírme.
Exacto, mi vida amorosa es muy muy triste.
Porque no te tomas a las mujeres en serio.
Te juro que sí.
Lo intento cada vez.
Pero nunca consigo pasar de seis meses.
Hacemos el amor, salimos a cenar,
conocemos a los amigos del otro...
Todo estupendo. Y a los 6 meses me plantan.
Aún no has conocido a la persona equivocada.
- ¡Has leído mi columna! - Estaba intrigada.
¡Sí!
En español llamamos al alma gemela: tu "media naranja".
Si Fernando viniera ahora suplicando, le diría que no.
¿Oigo?
No puedo dormir. Estoy de bajón.
Es hora de emplear el arma decisiva contra la melancolía.
No, ya he engordado dos kilos.
¿Qué comida te hacía más feliz de niña?
- Los caracoles que cocinaba mi abuela. - ¿Qué?
¡lncreíble! A mí también.
Estamos con el gurú culinario Bibiana Enríquez.
Cocinando el plato favorito de su infancia, ¡caca roles!
O "snails" para nosotros.
Bibiana, ¿cómo empiezas?
No sé, porque yo no sé cocinar.
Pones el ajo laminado en el aceite.
Pongo el ajo laminado en el aceite.
Y luego...
Llenas de agua una olla.
Lleno de agua una olla.
Esta parte la recuerdo
porque mi abuela me dejaba hacerlo.
Meto los caracoles en el agua.
Era maravillosa, muy sabia. Murió hace unos años.
Pero todavía le hablo.
¡Tenemos un fugitivo! Mira cómo corre.
Lo siento, cariño.
Recuerden, ningún animal sufrió daño alguno durante este rodaje.
Cuando el ajo está crujiente y negro... nosotros...
Añadimos el resto de las verduras.
La cebolla y el tomate.
Tú dices tomate, yo digo "tomato".
¿En qué se parecen un tomate y una patata?
No lo sé.
Los dos son rojos, excepto la patata.
¿Qué?
No puedes reírte de tus propios chistes. Sobre todo de ese.
- Es buenísimo. - Malísimo.
Ahora el ingrediente crucial. Una cucharada de harina.
- ¡No, no, no! - ¡Vamos!
Recuerden, la cocina es como el sexo.
Aunque no sirvas se disfruta igual.
- ¿Te parece gracioso? - Sí.
¿Cómo te has atrevido?
Quiere que coja el teléfono.
¿Y tú quieres?
¿Por qué?
Necesito hacerlo.
Bien, pues adiós.
- Vaya. - Sí.
Eso fue...
- No sé. - Sí.
Vaya.
- Hola. - Hola, soy Oliver.
- ¿Quieres que quedemos? - ¿Qué tienes pensado?
Lo que tú quieras.
Hay una exposición de arte conceptual
sobre la hambruna de la patata que me apetece mucho.
Sí, podríamos ir a eso.
O podríamos ir al cine.
- ¿Qué dan? - Han estrenado esa peli,
"Azúcar, azazrán, tú y yo" con cómo se llama...
Bien.
¿De verdad?
Porque lo de la hambruna suena bien, si prefieres.
Vamos a ver la peli.
- Ha estado brillante. - ¿Te parece?
Lo de la tortilla era icónico. Los huevos siempre son graciosos...
¿De verdad no te ha hecho gracia?
Me ha parecido bastante penosa, la verdad.
¿Penosa?
Como todas esas comedias románticas sobre comida,
actuando como si no hubiera millones muriendo de hambre en el mundo.
En Malibú no los hay.
- Es una frivolidad. - Tal vez no entendiste algún diálogo.
¿Qué me perdí?
Había un discurso sobre ser quien quieras ser.
De llegar a la meta.
- Te ha parecido profundo. - Sí.
- Te habló. - Casi todo, sí.
- Pero no todo. - Tal vez todo, casi.
- Pero no estás seguro. - ¿Qué es esto, la lnquisición?
- ¿Qué? - ¿Por qué me interrogas?
No te interrogo. No estamos de acuerdo y punto.
A ti te ha gustado, a mí me ha parecido una mierda.
Así es como soy y tú eres así.
No es un crimen de guerra divertirse. Deberías probar.
Yo sé divertirme. ¿Qué sabes tú de crímenes de guerra?
Solo escribes una ridícula columna sobre comida.
¿Ridícula?
Gracias por decirme lo que piensas.
- Dejémoslo. - Encantado.
¿Te acerco a alguna parte?
No, prefiero caminar.
En lrlanda, la Gran Hambruna
fue una época de hambre masiva, enfermedad y emigración,
entre 1845 y 1852.
La llamaron, sobre todo fuera de lrlanda,
de la patata".
En irlandés, se dice
"an Gorta Mór", que significa "La gran hambruna",
o "an Drochshaol", que significa "La mala vida".
Durante la hambruna murió un millón de personas
y otro millón emigró,
por lo que la población de la isla cayó...
Oye.
¡Oye!
¿Oliver?
¿Qué te ha pasado en el ojo?
Me emborraché.
Suenas fatal.
Sí.
- Toma, un regaliz. - Gracias.
Bibiana.
Me siento un idiota por lo que dije después del cine.
Sé que somos diferentes,
pero lo que hubo entre nosotros no fue un error.
- Yo... - Antes de que digas nada...
quiero que sepas que puedo ampliar mi pequeño mundo
más allá de la comida y el cine basura.
"De la eutanasia a la limpieza étnica",
"Hambruna y ayuda humanitaria",
"Misión imposible, el fin de la tortura",
que el tipo de la tienda jura que no es nada divertido.
Yo también soy idiota.
Me sentía culpable por ser feliz contigo.
Siempre se lo pongo difícil a todos y a mí misma.
Pero se acabó. Quiero ser feliz contigo.
Y me gustas tal como eres.
Qué bien. Porque leer esto me habría matado.
Realmente necesito acostarme.
- ¿Quieres entrar? - Sí.
- ¿Mesa para dos? - Sí.
¿Alguno de ustedes está embarazado o sufre del corazón?
No.
Vamos a adentrarnos en la oscuridad absoluta.
Síganme, por favor. Una mano en cada hombro.
- Le he puesto la mano encima a... - Perdón.
¿Sienten sus sillas?
- ¿Siente su asiento? - No. No veo nada.
- Por aquí. - Perdón.
El respaldo de su silla.
Aquí.
Esta es su silla, déjeme se la retiro.
- Bien. - Gracias.
- ¿Qué está pasando? - Esto es una locura.
Delicioso.
Toma.
- ¿Dónde? - En mi mano.
¿Dónde?
Delante de tu cara.
Te tengo.
- ¿Qué es? - Calamar.
Marinado en vodka y arándanos.
Es genial comer así.
Prefiero a la luz de una vela.
¡Oliver!
Oliver. Me estás asustando.
¿Qué le pasó a tu cordero, Clarice?
Qué malo eres.
Ahora no te suelto.
- ¿Sabes qué día es hoy? - Viernes.
- Son 6 meses desde que tuvimos sexo. - ¿En serio?
- Y no me has dejado. - Tengo hasta la medianoche.
Si no lo haces, deberíamos vivir juntos.
¿Qué expresión tienes? No puedo ver tu cara.
De shock total, creo.
Lo sé, para mí es la primera vez, pero nunca había querido antes.
¿Y tú? ¿Quieres?
¿Verte cada mañana en el desayuno?
Apagaremos las luces.
Sí. Quiero.
- ¿De verdad? - Sí.
MORDIENDO MÁS DE LO QUE PUEDES MASTICAR
Bien, primer servicio.
Juego, set y partido.
- Ese servicio ha ido fuera. - Sí hombre.
Bien jugado.
Bien, 15-0.
Dios. ¿Lleva algo debajo?
Sé cómo te sientes.
Mi primer amor iba sin bragas.
Georgina Mullen, en 6º curso.
Te dejaba ver bajo la falda por una barra de chocolate.
Extrañas los viejos tiempos, ¿no? ¿Qué tal la convivencia?
Estupenda. De verdad.
Cada mañana despierto con la mujer que más quiero. Un alivio.
La búsqueda, esa mierda se acabó. Puedo empezar a vivir de verdad.
¿Oliver?
Eres Oliver Byrne, ¿no?
Sí. ¿Nos...?
Soy Georgina. Georgina Mullen, de la escuela.
- No sé si te acuerdas... - Sí, sí.
Dios, es increíble. No te lo vas a creer...
- Estábamos hablando de ti. - ¡No!
Te lo juro.
Leo tu columna todas las semanas.
- Me parece genial. - ¿De verdad?
No has cambiado nada.
Tú tampoco.
Bueno, ahora tengo pechos.
Sí.
Soy Simon. El amigo soltero de Oliver.
Hola, Georgina.
¡Rachel! ¡Ven!
- Deberíamos cenar algún día. - Sí.
En realidad, estoy con alguien.
¿Y quién no?
El caso es que estoy muy complicado.
Como quieras.
Voy por un chocolate. ¿Alguien se apunta?
Yo sí.
Nos vemos chicos.
¿Una barra de chocolate?
Claro que sí...
Claro que sí...
Ha llamado Simon.
Súper emocionado, ha quedado con una de las tenistas que conocieron.
¿Con Georgina?
- Creo que la llamó Rachel. - Sí.
Muy simpática, sí.
Entonces, ¿quién es Georgina?
Nadie, una compañera de mi escuela primaria.
De hecho, estaba muerto con ella.
Pero por Dios, se ha convertido en algo grotesco.
Es aterrador lo que hace la edad.
- ¿Quieres decir que ya no te gusta? - ¡No!
¿Por qué lo preguntas?
Estás usando el rallador al revés.
Me gustas tú.
Por eso vivimos juntos.
Bien, pero no pasa nada si te gusta otra persona.
¿Por qué? ¿Quién te gusta a ti?
- Muchos hombres. - ¿En serio?
¿Qué...?
¿Quién, por ejemplo?
Padraic. El de la tienda naturista.
¿El que no cree en el desodorante? Galway en los 90.
"Encadénate a un árbol, amigo".
Tiene algo salvaje e intenso.
Intensamente oloroso.
- Ha llamado tu madre. - No cambies de tema.
Parece cariñosa.
Tiene que serlo para aguantar a mi padre.
¿Por qué no los ves?
Sí los veo. En bodas y funerales.
He quedado a comer con ellos el domingo.
- ¿Que has qué? - Me pareció que estaría bien.
Bien. Pero yo no voy.
¿Esa es tu abuela?
Falleció hace unos años.
Siento no haberla conocido.
Mejor así, cielo. Odiaba a los extranjeros.
Sobre todo a los mal educados.
- ¿No comes el estofado, Oliver? - No.
Ni hablar. Jamás.
Y si intentas algo, llamo a Servicios Sociales.
Discúlpanos,
pero somos gente sencilla que no sabe saltear ajo.
No somos suficiente para el gran Oliver Byrne.
No es eso. Nunca lo ha sido.
¿Qué es entonces?
Que yo no he sido suficiente para ti, papá.
- Bibiana es un nombre precioso. - Gracias.
¿Qué haces en Dublín?
Estoy trabajando en el lnstituto Español.
Preparo exposiciones culturales.
No tienes que comértelo.
Me gusta.
¿Lo ves? Ella no es marica.
El público está frustrado.
Puede contagiar a los jugadores, si no ha ocurrido ya.
Qué gracia, es tan diferente.
La verdad es que nunca hemos estado en su piso.
¡Qué me dices! Tienes que venir a comer uno de estos días.
¿Estás segura? Sería estupendo.
Oli, mira.
Ana me ha regalado una de sus blusas. ¿Qué te parece?
Que debería ir a una caridad.
No le hagas caso, te queda preciosa.
- ¿Verdad, Eddie? - Sí, muy bonita.
Muy linda, de hecho.
Deberíamos irnos.
¿No se quedarán a tomar el té? Enséñale tu cuarto a Bibiana.
Tengo mucho que hacer, mamá
Ya. Es que como no te vemos nunca...
Nos gustaría conocer mejor a Bibiana, ¿verdad, Eddie?
Sí.
Sé que le encantaría que se quedaran más tiempo.
¿Nos quedamos?
Una que no encontró.
- ¿Están decentes? - No.
Pensé que te gustaría mirar esto.
Gracias.
De nada, cielo.
Hola, mamá.
No los molesto.
¡Dios mío!
- Los años del terror. - No.
Tus padres tienen un vínculo increíble.
Se nota que se quieren.
¿Qué? No. No.
La gente como mis padres jamás se enamora,
se conforma con lo que queda en la olla.
Cuando dices "la gente", hablas de tus padres. Tu familia.
Ese niño pensaba que era un marciano dejado en la tierra.
Eras tan lindo...
Eres tan lindo...
Bibiana. La blusa no.
- ¿Me ruegas que me la quite? - Te lo suplico.
De acuerdo.
Puede entrar.
No te imaginas.
Las veces que fantaseé con hacer el amor a una mujer en esta cama.
No es nada fácil.
- Hagamos un bebé. - ¿Un bebé?
Un mini Oliver.
- ¿Hablas en serio? - Sí.
- Es mi período de descanso. - ¿Descanso?
De la píldora.
- Dios mío. - ¿Qué?
- Espera. - Sí.
¡Espera!
Un hijo del amor.
Espera... Dios...
¿A qué ha venido eso?
No sé. Fue un impulso romántico.
Al conocer a tus padres y ver fotos tuyas de niño,
pensé que sería bonito.
Sí, pero... estas cosas... hay que planearlas.
O no.
Voy a tomar un poco de aire.
Fuera. Primer servicio.
Fuera. 15-0.
Fuera. Primer servicio.
Fuera. 30-0.
Dios santo.
Cómeme. Soy tu barra de chocolate.
Creo que mejor me voy.
Oye.
¿Qué tal la inauguración del restaurante?
Bien.
Ya sabes...
Acércate.
Estoy triste. Quiero hacer las paces.
Chocolate.
Me he pasado con el postre.
¿En serio?
Bib, escucha...
Tranquilo, tomé la píldora.
¿De acuerdo?
Más chocolate.
El camarero, un torpe, mejor me ducho.
- Oliver. - ¿Sí?
Siento haberte agobiado en casa de tus padres.
No debí hacer que te sintieras atrapado así.
No tenemos por qué hablar de hijos.
Te quiero y sólo quiero estar contigo.
Yo también lo siento.
¿Podemos pretender que nunca ocurrió?
Sí, por favor.
¿Qué pasa?
¿Me estás ocultando algo?
No, no.
¿Como qué?
Para nada.
Está bien.
SOY LO QUE COMO
Tradicionalmente, el matador representa lo femenino.
Tienta y provoca
con sus gestos elegantes, y caderas ondeantes,
usando medias rosas y calzado puntiagudo negro.
Mientras que el toro representa lo masculino,
el lado impulsivo y bruto de la naturaleza.
Me moriría feliz con la boca llena de jamón.
Tienes que probarlo.
No puedo.
- ¿Te encuentras mal? - No.
Es comida importada. Alta huella de carbono.
¿Y a ti te importa porque...?
Le importa a Rachel.
¿Qué comes entonces?
Patatas, básicamente. Locales, por supuesto.
- Es demencial. - ¿Qué es demencial?
Ha dejado la comida importada por Rachel.
Alta huella de carbono. Es importante para ella.
¡Qué bonito! No sabía que fueras tan romántico.
Romántico nada, es un cobarde. Toma, Rachel no está.
Sería un cobarde si le mintiera.
- ¿Por qué te besa a ti? - Porque soy el bueno.
- No sabe nada. - Sospecha, aún peor.
Si le dices la verdad, a lo mejor te perdona.
- Qué mierda de consejo. - De nada.
Fue un error, se acabó.
Un lío de una noche que es mejor que no sepa.
Si no confiesas ahora, te lo hará pagar.
Crecerá un cáncer en la relación, un tumor necrótico, incurable.
Mientras no sepa nada, estaremos bien.
- ¿Y si lo sabe? - Has dicho que no.
Yo qué sé. Las mujeres saben cosas.
Saben cosas que no saben que saben, ¿sabes?
¡Padraic!
No me lo creo. Ha invitado al de la tienda naturista.
Hola, Padraic. Me alegra que hayas venido.
Oye, creo que van a pedirte que dejes a los perros fuera.
No me dijiste que se trataba de toreo.
Es un tema en la obra de Goya.
- Claro. Tienes que cerrar esto. - ¿Perdona?
Las corridas de toros son un horror.
Es arte, no tiene que ser políticamente correcto.
Esto, glorifica la crueldad hacia los animales.
- Es parte de nuestra cultura. - Es tortura, no cultura.
- Solo son pinturas. - Habría que quemarlas.
Ya entiendo, eres fascista.
Soy irlandés, no tuvimos a ningún Franco.
Y yo española, permitimos el matrimonio gay.
- Solo defiendo a los animales. - Más vale que te vayas.
No, que diga lo bárbaros y retrasados que somos los españoles.
¿El toreo no te parece de bárbaros?
- ¡Creo que las guerras son de bárbaros! - Bien, a la ducha.
¡Titán!
- ¡Tortura, no cultura! - ¿Estás bien?
¿Sabías que a los pollos ecológicos
los matan igual que a los de criadero?
Sí.
Los bañan en agua electrificada, los degollan.
Luego los cuelgan hasta que se desangran,
los escaldan para desplumarlos.
Y al final de todo eso, algunos siguen conscientes.
A mí me gustan los criados con maíz.
Han vaciado nuestra nave esta mañana.
Me pregunto dónde estará mi familia.
A lo mejor me llevan con ellos.
- Es enfermo. - ¿Qué miras?
"Carnemuerta.info".
¡Mira! Aquí estaremos a salvo.
Porno tortura de pollos.
- ¿Es para tu trabajo? - Me lo envió Padraic.
El cabrón tiene tu mail.
- Se lo di yo. - ¿Qué?
Vino el otro día a disculparse
y a invitarme a un café.
¡Qué amable!
Me ataca su perro rabioso y él invita a mi novia a un café.
Tuvimos una interesante plática...
...del reino animal.
Cállate.
Es un tío muy lúcido y te hace ver las cosas
desde otro ángulo, ¿sabes?
También habla gaélico.
Dice estupideces en dos idiomas.
En tres. Sabe algo de catalán.
Seguro que sí.
¿Por qué estás tan celoso?
¿Por qué tengo celos del tipo que dijiste que te vuelve salvaje?
Dije que tiene algo salvaje.
Y no te preocupes, yo jamás te engañaría.
Me ha invitado a una reunión de su grupo mañana, si quieres venir.
Hola, bienvenidos.
Saluden a Bibiana y...
Gulliver.
Oliver.
Sangre nueva.
Gracias.
Gracias.
Bien, vayamos al tema.
La carta denunciando al Dr. Atkinson por experimentar con cerdos
- ya está enviada a la prensa. - Hijo de puta.
- ¿Qué investiga? - Una cura para la esclerosis múltiple.
Claro, bastardo.
Hay alternativas a experimentar con animales.
No pasa nada, Roy. Aquí no intentamos convertir a nadie.
He recibido un correo de JusticiaAnimal.
Tienen conejos para adoptar de la redada en la granja de pieles.
Yo me quedo seis, así que quedan tres, Puff,
Brownie.
Y esta es Bernadette.
Necesitan un hogar.
Puedo colarle dos a mi casero.
Estupendo, Finn. Puff y Brownie,
queda Bernadette.
- Yo me voy a la lndia. - Yo no puedo agacharme.
Lo siento, pero Milú se pone muy celoso
si me ve acariciar a otro. Me temo que no la aceptará.
Nos lo quedamos.
- "La". - La. Nos la quedamos.
- Bernadette. - ¿Una coneja?
- La cuido yo. - Sí, pero...
Recuerda que soy alérgico.
¿A los conejos?
A todo tipo de pelo.
De niño no pude tener un osito de peluche.
Qué vamos a hacer. Me la quedo yo.
Otros asuntos.
El zoológico prepara su 200º aniversario.
Es la ocasión perfecta para protestar.
- ¿Todos a favor? - Sí.
¿Qué tienen de malo los zoológicos?
Votado.
¿Cómo has podido decir que eres alérgico a los peluches?
Para salvar al conejo. Habría acabado cocinándolo.
- Ha sido tan obvio que mentías. - Solo para ti.
Ellos son de otro planeta.
"Atomicemos al doctor por curar una enfermedad degenerativa".
Está bien, hay muchos ensayos innecesarios con animales.
No deberíamos rociarles los ojos con cosméticos.
Deberíamos cerrar el zoológico de Dublin.
Los zoológicos son sitios crueles. De niña me entristecían mucho.
- ¿Quieres adoptar a Bernadette? - Quiero participar en algo.
Antes de conocerte participaba en política y ahora no lo hago más.
Tengo hambre.
¡Hola!
Mi cliente favorito.
- ¿Qué tal el negocio? - Con tu llegada, mejor.
- Lo de siempre, por favor. - ¿Y para la señorita?
Tomaré una ensalada.
Lo siento, no servimos ensaladas.
Pues una hamburguesa
con tomate, cebolla y lechuga, sin la hamburguesa.
Voy a tratar de hacerme vegetariana.
Estás de broma.
No.
Si hierves caracoles vivos.
No me lo recuerdes.
Es el amigo de la Tierra.
Ha hecho que te avergüence comer carne.
Claro que no.
¿Viste cómo te devora con los ojos? Como si fueras un pepino.
- Estás obsesionado. - Porque es un fanático.
Hitler era vegetariano.
Ahora hablas como mi abuelo.
Estamos en el siglo XXl. Hay gente vegetariana.
- No durarás ni una semana. - Al menos lo habré intentado.
¿Has visto qué pálidos son? Te volverás anémica.
Perderás la concentración. Te tirarás pedos toda la noche.
Y adiós a tu libido.
Los conejos tienen mucha libido y solo comen lechuga.
Y Padraic dijo que en lo único que afecta
es que las mamadas no son vegetarianas.
Fabuloso.
Puede que no sea tan estricta.
No lo sé.
Ya veremos.
Un cuarto de quilo especial con hamburguesa
y otro sin la hamburguesa.
Gracias.
LAS MEJORES RECETAS PARA LIGAR.
INTOLERANCIA A LOS ALIMENTOS.
¿Mostaza? ¿Ketchup?
No, gracias.
Está rico el tofú...
¿Qué tal tus chuletas?
Muy tiernas.
¿Corderito bebé?
Mamá cerda.
¿Te molesta si pongo música?
En lo absoluto.
¿Qué es?
"Canciones del matadero".
¿Esta no fue a Eurovisión?
NO COMAS CARNE.
¿Qué pasa?
Sabes a carne.
- Me cepillo los dientes. - No, no importa.
No tardo nada.
- Voy a contestar. - Llama luego.
No, de verdad.
Realmente se me han quitado las ganas, lo siento.
Padraic.
No, no... es un buen momento, sí.
Sí, leí el artículo. Me gustaría ayudar
con el grupo. No, no interrumpes nada.
Sí, dime. Genial.
- Felicidades. - Gracias.
¿Cuándo es el gran día?
El 12 de diciembre.
Tiempo de sobra para echaros atrás.
Eso no pasará, así que cómprate un traje porque eres el padrino.
O el padrastro, para algunos.
Me alegro por ustedes.
Son los siguientes.
- ¿El entrecot poco hecho? - Para mí, gracias.
Y tres patatas del país con puré de nabo.
Gracias.
Gracias.
Gracias.
¿Cómo está el tuyo?
Muy rico. Rico de verdad.
Sí, ya. No te creo.
- ¿A qué viene eso? - Déjalo estar.
La carne también es del país.
No tienen que sentirse obligados a pedir vegetariano.
A lo mejor quieren. A lo mejor tienen conciencia.
¿Ves esto? ¿Para qué son?
Yo soy omnívoro.
Y tú también antes de que te lavara el cerebro ese rumiante.
Tiene nombre.
Es tu complejo paternal.
Buscas otro héroe anorgásmico que salve el planeta.
Quizás.
Alguien a quien no solo le preocupe si el filete tartare es el nuevo sushi.
Lo siento, pero yo soy así.
Y no comer carne sería arrancarme un ojo.
Perderme la mitad de la belleza de este mundo.
Simon se arrancó un ojo por Rachel
porque la quiere más que a una naranja sudafricana.
¿Tienes alguna idea de lo que es para mí que me digan qué tengo que comer?
- ¿Por qué no ves a un psiquiatra? - Bien. Y de paso, que te mire a ti.
Bien.
- ¿Y sabes qué dirá? - ¿Qué?
Que no son los animales. Haces esto para castigarme.
¿Por qué, Oliver?
¿Por qué quiero castigarte?
¿Por qué quiero castigarte, Oliver? Dímelo.
¡Dime, me muero por saber qué has hecho para que quiera castigarte!
No vengas a casa esta noche.
Siento haberles arruinado la celebración.
Bien jugado.
¿Puedo dormir en tu sofá?
Ahí, ahí, ahí.
No... ¡Sí!
Sí, sí, ahí.
¿Dónde? ¿Dónde? ¿Ahí?
¡Aquí está!
¡Eres enorme!
¡Cállate!
¿Bib? Llegué.
Quiero hablar.
¿Bib?
¿Bibiana?
HAMBRIENTO DE AFECTO.
¡Oli!
¡Oli, abre!
6 MESES DESPUÉS
Vamos idiota, hemos venido a rescatarte. ¿Nos dejas pasar?
- ¡Venga! - Ahí está, lo veo.
Tirado en el sofá como un puto cadáver. ¡Muévete!
Ya viene.
¿Estás bien?
Vaya, vaya, el muerto viviente.
¿Cómo aguantas este olor?
Dios, un poco de luz aquí.
¡Dios mío!
Voy a llenar la bañera.
Tiene las tetas más grandes.
Sí, una mujer en su plenitud. Una de las ventajas.
Has estado trabajando. Me alegro.
No abandonas a tus lectores ni cuando se te vuelves loco.
"¿Debería un macho servir gazpacho?
Sopa fría para una cita caliente".
- Eso es muy bueno. - Una mierda.
- Lo cambio por "comidas de recesión". - Eso venderá mucho.
- Hay gente sufriendo, debería ser... - ¿Ser qué?
¿Un insorportable deprimente?
La gente te lee para divertirse.
- Para olvidar sus miserias. - Ya no puedo. No tiene sentido.
Intenta volver a ser tú mismo.
Hemos comido en el restaurante de Patrick Guilbaud.
Te envía sus raviolis de langosta.
He perdido el apetito.
Debiste llamar a mi prima. Heriste sus sentimientos.
¿Sí? Lo siento.
Dejen de buscarme pareja. Jamás seré feliz sin Bibiana.
- Ni lo fuiste con ella. - Yo no lo recuerdo así.
- La nostalgia es una perra mentirosa. - Tiene razón.
Han pasado seis meses, es hora de pasar página.
Aún guarda su caja de Tampax en el baño.
- A lo mejor me perdona y vuelve. - ¡Lo tienes crudo!
Tú qué sabes.
Sé bastante.
¿Qué sabes?
Nada. Es mi opinión.
Pareces muy convencido.
El baño está listo.
¿Qué me están ocultando?
Nada, ve y lávate.
Díselo.
¿Que me diga qué?
- Ya es bastante desgraciado como está. - Tiene que desengancharse.
Dímelo de una vez. Puedo enfrentarlo.
Está bien, de acuerdo.
Estábamos en un mercado agrícola y nos la encontramos.
- ¿Qué tal está? - Bien.
- ¿Le preguntaste si le llegaron mis mensajes? - Sí.
- ¿Y qué dijo? - Que te odia.
¿Dijo algo más?
Está viviendo con Padraic.
¿En el sentido bíblico?
Posiblemente.
Como conejos.
Lo siento, colega.
¿Estás bien, Oli?
Oli.
- Lavaste la ropa tan bien. - ¿Adónde vas?
¡Dejo la carne!
Tofú con seitán, tofú con algas...
- Tofú con algas y seitán... - Esto es una locura.
Verás cómo vuelve conmigo.
- Debes cambiar tú, no tu dieta. - Soy lo que como.
Gelatina temblorosa...
Habla la monumental patata de Dublín norte.
En serio, Oli. Yo no soy psiquiatra,
pero en cuanto a emociones, eres un cagao.
No tienes huevos para dejar a las mujeres que no amas,
así que haces que te dejen ellas.
Y no tuviste huevos para conservar a la única que amas,
porque hay algo en los finales felices que te aterra.
No me aterra amar a Bibiana. Lo demostraré con mi sacrificio.
Ya, se me olvidó, tu sacrificio.
Te apuesto a que no duras una semana.
OLIVER BYRNE TE LLEVA A LA TENTACIÓN.
- Una pizza. - Bien.
- Esto es pepperoni. - Sí.
Pedí pimiento verde.
- El pepperoni es mejor. - Sí.
Pero soy vegetariano.
¿Por qué no quitas el pepperoni?
Gracias, no se me había ocurrido.
Genial. 18 euros, por favor.
Gracias.
Quédate con el cambio.
Hola, soy Bibiana, deja tu mensaje.
Hola, Bib, soy Oliver.
Escucha, ya sé que ignoras mis mensajes,
pero solo quiero que sepas que he dejado la carne por ti.
Ya llevo un mes, es decir 31 días, 744 horas,
y tengo que decir que me siento de maravilla.
Totalmente desintoxicado, una persona nueva.
Una persona mejor.
En fin, espero que estés bien.
Por favor, llama cuando quieras.
¿Diga?
Oliver, soy mamá.
Te necesito, hijo. No sé qué hacer.
Gritó que estaba listo el estofado.
Fui al baño. Y cuando volví...
Hay que llamar al doctor McGonnall.
Creo que es demasiado tarde para esa canción.
Se necesita certificar la muerte, mamá.
Creo que tengo su número por aquí.
Llevaré a papá arriba.
No le gustaría que le vieran así.
PREMIOS CRÍTICO GASTRONÓMICO
Te quería mucho.
He sido un mierda engreído.
No.
Eres igual que tu padre.
Demasiado orgullosos para ceder.
Pero había mucho amor en esta casa.
Pensé que seguían juntos por deber.
¿Durante 40 años?
¿Por qué nos has tomado?
Había cosas de tu padre que me reventaban
y viceversa.
Pero se casó conmigo.
Me dio un hijo,
cuidó siempre de mí, me dio siempre la mano.
Eso no es deber.
Eso es amor, Oli.
Es lo que queda después de los fuegos artificiales.
Me gustaría estar a solas con él antes de que el médico llame.
Gracias, mamá.
Eddie.
- ¡Bibiana! - ¿Oliver?
Bibiana.
Tenemos que hablar.
- Ahora no puedo. - Sé que me odias...
Ya no te odio, Oliver.
Esto es una manifestación pacífica.
No pasa nadatío, danos un momento.
- ¿Qué quieres con ella? - Nada que le importe a un mono.
Ahora está conmigo y nos va bien, ¿sí?
¿Sí?
Pues esto no es la selva, viejo.
No robamos las hembras de otros porque tengamos más vello facial.
Sabes por qué te dejó.
Tal vez porque tu culo emite más feromonas que el mío.
¿Quieren los dos parar esto?
Sí, adiós, vete a casa, ¿sí?
¿Por qué? Yo la amo más que tú.
¡Venga, pelea conmigo!
¡Veamos quién se aparea con ella!
Estás quedando como un maldito idiota.
No eres tan macho alfa, ¿no?
¡A ver cómo peleas!
Oliver, no va a pelear.
Relájate, amigo.
- ¿Qué has hecho? - No he hecho nada.
¡Animal! ¿Estás bien?
Respira.
- Siéntate ahí. - Gracias.
¿Qué pasa?
El estofado de mi padre.
Me comí la olla entera.
Murió. Anoche.
Dios mío. ¿Qué pasó?
Su corazón.
Lo siento mucho.
Bib, por favor, perdóname. He sido un cobarde.
Pero ahora veo cosas que no podía ver antes.
Quiero comprometerme. Pasar el resto de mi vida contigo.
Tendremos hijos juntos, nos casaremos.
Te daré siempre la mano.
Es una locura, Oli.
Te quiero. No lo digo por decir. Tienes que creerme.
Te creo.
¿Entonces?
Entonces... me voy al Congo.
¿Al Congo?
¿Qué dices?
Padraic va de voluntario a la reserva Okapi
y yo ayudaré en el proyecto de la creación de una escuela.
Dios, eso es una locura.
¿Te das cuenta de lo peligroso que es?
- Dublín también. - Creo que no deberías ir.
Necesito ir.
Por favor, quédate.
¿Le quieres?
No.
¿Entonces?
Entonces... no es un problema, no es complicado,
no esperamos nada el uno del otro...
Y necesito dejar atrás todo eso.
Así que realmente estás decidida.
¿Cuándo te vas?
Dentro de tres días.
No me lo puedo creer...
Lo siento.
Así que nunca volveré a verte.
Espero que no sea así.
¿Cómo voy a vivir sin ti?
Mejor que conmigo.
Tengo que irme.
Tengo que enterrar a mi padre.
- ¿Puedo ayudar en algo? - No, está bien.
Y ahora, un correo de Eamonn, en Offaly, que pregunta
con qué comida compararías el amor.
Creo que el amor es como las palomitas en el cine.
Tragamos un puñado tras otro mientras vemos la peli,
sin darnos cuenta,
hasta que tocamos el fondo del cubo
y nos preguntamos: "¿Qué ha pasado?
¿Dónde están mis palomitas?".
Eso es el amor.
Solo nos damos cuenta de que estaba ahí, cuando ya no queda.
LA VIDA ES DULCE.
Adiós mami.
- Hola, papi. - Hola, hijo.
Eso ha dolido.
- ¿Cómo te va? - Bien.
- ¿Bien? - Sí.
- ¿Qué has estado haciendo? - No mucho.
Licor de cereza.
¿Y el tuyo?
Trufa blanca.
¿Por qué has hecho eso?
Me apetecía otro peón.
Sí, pero ahora puedo comerme tu reina.
Capuchino.
Coco.
Se trata de intentar ganar, no de acabarte el chocolate.
Buena regla para la vida. Ojalá la hubiera aprendido antes.
Oí decir a mamá que el sexo es mejor con Michael que contigo.
Me alegra que mi hijo de 10 años esté tan bien informado.
- Le pregunté por qué se habían casado. - ¿Y qué dijo?
Que estaban los dos de rebote de otros.
Luego se quedó embarazada y decidieron seguir adelante.
Y nos alegramos de haberlo hecho.
Es lo mejor que nos ha pasado jamás.
¿De quién estabas de rebote?
De una española.
¿Era mejor el sexo que con mamá?
Eddie, tienes diez años.
Deberías pensar en películas de terror y videojuegos violentos.
Hola.
¿Quieres un chocolate?
No aceptes chocolates de extraños. Podría ser un pervertido.
- Tranquila, no lo soy. - Eso diría un pervertido.
¿Qué es un pervertido?
- Un extraño que te da un chocolate. - No le hagas caso, soy su papá.
Yo no tengo papá.
¿Y eso?
Solo somos mamá y yo.
Si me arrestan, pagarás la fianza con tu paga.
¿Sigues enamorado de la española?
Han pasado diez años.
¿Y...?
Se fue a África.
¿Por qué no vamos a buscarla?
Se fue con un peludo llamado Padraic.
A lo mejor se lo comió un león.
O se separaron y ahora se alegraría de verte.
La vida no es así.
Jaque.
- ¿Qué? - Sí.
Sí, estupendo.
Bien, adiós.
¿Qué es esto?
Licor.
¿Quién te lo dio, el camarero?
No, el pervertido.
¿Quién te enseñó esa palabra?
El niño.
¿Qué niño?
El niño con el pervertido.
¿Qué pervertido?
- Su papá. - ¿Qué papá? ¿Dónde?
Subtítulos por Axel7902.
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