All language subtitles for Santo en la venganza de la momia (360p_25fps_H264-128kbit_AAC)

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Original subtitles

SANTO EN LA VENGANZA DE LA MOMIA

Ante un p�blico emocionadisimo, un lleno

reventar en la monumental arena M�xico,

Se enfrentan en la lucha final por el campeonato de parejas

El santo, el famosisimo Enmascarado de Plata,

acompa�ado por el Rebelde

y la pareja italiana invencible invictos

Gori casanova y Angelo.

Ha atacado duramente, ahora es Santo con su movilidad acumbrada

se desplaza perfectamente.

Angelo tiene que ser un hombre muy �gil

y si quiere quitarse de encima.

La habilidad suprema del el Santo.

Movimientos de piernas del Santo que lo

han hecho famosisim en el mundo entero.

Esta pareja de italianos es rudisimo.

Han acaparado la atenci�n no tan solo en

Europa y en los EEUU de Norteam�rica,

y tambi�n en todo Centroam�rica.

Tenemos ahora a Gori Casanova golpeando

duramente al Santo. Los golpes volados de...

derecha hacen estragos en la humanidad

del Santo que aunque posea una condici�n f�sica incre�ble...

El contraataque es b�rbaro, duro.

La pareja invencible de los italianos...

est� siendo ahora duramente debelada por el Santo como tiene costumbre.

En esa luchas del que siempre lo han hecho famoso en el mundo entero.

Aqu� tenemos uno de los momentos m�s precisos de el Santo.

Golpear contra el �ngulo el oponente

de espalda para quitar de la condici�n f�sica.

El p�blico emocionado hasta el delirio.

Ben como el Santo se est� imponiendo.

Aqu� tiene usted el p�blico y c�mo ruge.

Aqu� el Rebelde recibiendo golpes tremendos.

Es un muchacho novato que hace pareja con El Santo.

Pero que est� resultando tambi�n muy bueno...

en el ambiente de la lucha libre.

Sin embargo estos italianos,

Angelo Igor y Casanova est�n decididos a

quitarles no tan s�lo el invicto al Santo,

sino desenmascararlo para para saber qui�n es.

El rebelde no ha podido quitarse el

ataque para que busca la protecci�n del Santo.

Y vea usted como huye la pareja de italianos.

Estamos en la primera ca�da.

No se decide aventar y en cambio con sus golpes precisos,

y buscando tambi�n...

derrotar al mismo tiempo a los dos pero no es posible,

El Santo es un hombre tremendamente fuerte.

Ah� est� un candado volador maravilloso.

Con el brazo derecho presion�ndolo muy bien.

Y entra... �aqu� est� la tijera, maravillosa combinaci�n!

Una fibra incre�ble dese al publico.

Otra vez el tapando un candado invertido.

Otra vez esa doble combinaci�n.

Y el publico ruge de entusiasmo con su grande color.

Tomando el relleno nuevamente rebelde.

para golpear duramente con Casanova y Angelo.

Volcando muy bien de antebrazos como mandan los c�nones.

El p�blico ha hecho la entrada m�xima en la monumental arena M�xico.

Es una lucha agotadora y a penas estamos en la primera ca�da.

Sigo permitido. nuevamente el p�blico alborozado.

Y peligroso brinco del Santo. Incre�ble.

Aplic� un doble ataque Que tope en plena barrilla.

Y aqu� est� nuevamente no por el p�blico con su �dolo.

Cuando prenden perfectamente a la pareja italiana para ganar en una primera ca�da.

El p�blico feliz y nosotros tambi�n.

Que grand triunfo en la primera ca�da por el campeonato de parejas.

El p�blico toma un poco de respiro para entrar ahora la segunda ca�da.

A trav�s le de atacando muy bien hacia el est�mago

con golpes fortitos engancho se la mand�bula tambi�n.

A luego quedado magn�fico el�stico.

Pero qu� bueno son estos muchachos tambi�n.

Santo.

El Rebelde que ahora es atacado duramente atacado por Angelo.

Aqu� tiene usted a Gori Casanova...

saliendo bien librados mientras que el Santo le grita.

A el rebelde que se cuide.

Le da muchos consejos el gran maestro.

A el rebelde que estaba resultando tambi�n muy buen luchador.

Pero ahora cae en las tenazas de esos invencibles,

que est�n enojadisimos nunca hab�an perdido una primera ca�da.

Realmente han triunfado con dos ca�das al hilo.

El Santo entra en auxilio que est� agotado.

Para auxiliar el Rebelde.

Que est� duramente castigado.

Y aqu� la pelea abajo, que est� prohibido pelo reglamento.

Y el Santo tambi�n despresa.

Desde la terrible furia de la pareja italiana.

Gori Casanova y su pareja golpeando duramente...

en el estomago del Santo.

El Enmascarado de Plata no tiene ahora compa�ero, porque est� muy lastimado...

por aqu� se defiende, como es de costumbre.

luchando libre entusiasmo por imposible.

Con dos hombres de m�s de 100 kilos cada uno.

Ahora estamos en esto golpazo tremendo sobre la mand�bula y al est�mago.

Lance deretero el est�mago, tiene por los m�sculos abdominales

E Santo, pero, tiene que obligarse.

No es posible resistir un castigo tan tremendo.

Y aqu� contra los �ngulos y las cuerdas tambi�n palanqueando sus brazos.

Pero resiste y no se da.

Creemos que estar soportando demasiado castigo.

Y eso puede ser perjudicial para la pareja.

Que pueden lastima lo considerablemente y no seguir la lucha.

Que hacen la presi�n del zapato sobre el cuello del Santo.

Y sobre la cuerda inferior.

Y el "referee" no tiene con qu� quitar esas parejas durisimas.

Sin embargo aqu� est� nuevamente el Enmascarado de Plata...

haciendo esfuerzos y el publico angustiado.

Su �dolo est� cayendo en esta doble palanca...

y se rinde, las perdiendo la segunda ca�da.

El combate se empareja.

Y aqu� tenemos nuevamente a la pareja italiana.

que vuelve a mostrar...

su grandiosidad porque vaya a su fama como invencibles y invictos.

El p�blico angustiado y vamos ahora para la tercera ca�da.

Ahora Gori Casanova golpeando el novato, El rebelde.

Y que forma de golpearlo duramente sobre las tortillas falsas.

Se duele el Rebelde. El castigo activo tremendo.

Y lo resiste. Y como un trupa de valsa al Rebelde.

El muchacho est� casi inconsciente. El castigo ha sido dur�simo.

Y otra vez aqu� hay una combinaci�n maravillosa

y que palanca y una quebradora de espaldas.

Y se rinde el Rebelde quedando el Santo s�lo.

para enfrentarse a la pareja italiana.

�Podr� el santo con ellos?

Parece una tarea solamente para el Santo.

Pero ahora aqu�, en un cambio de golpes.

Un magnifico gancho. Bajo del est�mago.

Tratando de contra retar nuevamente la maravillosa condici�n

f�sica de este hombre tremendo que es Gori Casanova.

Por el ganchazo la mand�bula, hacerlo tremendo.

Y aqu� es el arma favorita de el Santo.

Golpear con el muslo.

�Nuevamente Angelo de refresco dando vaya golpe!

Sigue tremendo se a la mand�bula,

Y otra vez se golpea hacia las costillas. Y el Santo no puede resistir m�s.

la muestra que lo han lastimado.

El Santo se ve imposibilitado.

Que le afloja un poco los m�sculos de las piernas,

Que ataque de pareja... �Otra vez el Santo!

Tomando todo lo que tiene de reserva f�sica.

Aqu� hay un ataque tremendo. �Cuidado!

Ah� viene toda la mona de 100 kilos.

El santo es un hombre muy inteligente...

Y desaf�a y golpea a su propio compa�ero que lo saca del ringue...

para que el santo ahora... el�stico...

y una maravillosa cantada para caer tremendo de espaldas.

El p�blico del ringue ruge de emoci�n.

El Santo otra vez se da la combinaci�n, e vaya ca�da tremenda.

Y no plancha. Uno...

dos, tres, el Santo ha derrotado a uno.

De los tremendos italianos ha derrotado Angelo.

Ahora con Gori Casanova. Casanova est� en manos

de la destreza tremenda de Santo otra vez.

La campana b�rbara y aqu� va.

La llave favorita, el caballo. Y se rinde.

Y ha de Santo s�lo la pareja italiana y hace el campe�n.

y derrota por primera vez a los terr�veis Sicilianos.

Los italianos cayeron ante las manos del maravilloso Santo...

y su compa�ero, el novato, Rebelde.

Qu� locura en la monumental arena M�xico.

Os mand�is llamar porque deseo hacerlos part�cipes de un gran hallado.

Hace alg�n tiempo me fue enviado por el instituto este c�dice para su estudio.

Lo he descifrado y para mi sorpresa indica el sitio donde Nonoc,

grande y poderoso pr�ncipe Huparche,

fue enterrado vivo por haber violado la ley de

las doncellas consagradas al rey de los dioses, Zuco.

�Y cu�l es su idea profesor Romero?

Pues, organizar una expedici�n con objeto de localizar la tumba.

Tengo la convicci�n de que vamos a encontrar cosas muy interesantes.

Los he reunidos porque considero que son ustedes las

personas id�neas para llevar a cabo este proyecto.

Considero que un antrop�logo es indispensable a la expedici�n.

Y nadie m�s indicado que el profesor Jim�nez.

Dado sus grandes conocimientos en la materia.

- Lo felicito. - Hombre.

Profesor, es con usted, profesor.

�Conmigo? Muchas gracias.

El ingeniero Sergio Morales que ha demostrado ampliamente sus

conocimientos en la organizaci�n y planificaci�n de anteriores expediciones.

La se�orita Susana Isabela. La experta y afamada fot�grafa.

Que se encargar� de tomar en pel�cula la pruebas fehacientes de lo que encontremos.

La eficiente y valerosa secretaria, la se�orita Rosa Berm�dez.

Quien obviamente se encargar� de tomar notas y apuntes.

Ahora bien.

Como no quiero ocultar les que podemos tropezar con innumerables peligros.

Sobre todo si encontramos el fabuloso tesoro del pr�ncipe Nonoc.

Me permitido invitar a mi amigo Santo que nos acompa�e.

Con �l a nuestro lado estaremos seguros.

Gracias a su valor y arrojo.

De todos conocido.

Gracias profesor, ser� un honor ir con usted.

Creo que podr� contar con todos nosotros, profesor.

- Desde luego. - Gracias.

Muchas gracias, sab�a de antemano cu�l ser�a su respuesta.

Ahora es conveniente que los ponga en antecedentes a d�nde vamos a ir.

El lugar donde se localiza la tumba cubierta de vegetaci�n...

est� aqu� en esta �rea.

Lugar donde antiguamente sentaron sus reales, la orgullosa raza Huparche.

En lo m�s intrincado de la selva.

Pues est� aqu�, se�ores.

Eh, mira lo que encontr�, Santo. El opus bot�nico cero.

�Y qu� es eso profesor?

�Y yo que s�? Dame una manita, por favor.

Eh, gracias.

Una vez en una selva me encontr� una cosa as� de grande.

- �Y que hiciste? - Ah� lo puse, era coco.

Descarguen ah�.

Perdone, se�ora, �conoces Agapito?

- S�, se�or - �D�nde vive?

- En aquella casita. - Muchas gracias.

Oiga se�or, son 80 centavos.

Yo cre� que eran regalos.

Mira abuelito.

- Buenos d�as. - Buenos d�as.

- �Usted es abuelo de Agapito? - S�.

Tenemos entendido que usted es el �nico gu�a

que nos puede llevar al lugar que deseamos explorar.

S�, pero me niego a acompa�arlos.

�Porque?

Todos ustedes al profanar la tumba del pr�ncipe Nonoc...

van a una muerte segura.

Pero nuestro inter�s es puramente cient�fico.

�Espere!

- �Este ni�o quien es? - El mi nieto.

�Y no tiene nadie m�s que a usted?

Ha pensado que ser�a de �l, el d�a que usted le falte.

No...

Que acepta usted ser nuestro gu�a.

Una vez terminada nuestra expedici�n,

Te prometemos hacernos cargo de la educaci�n del ni�o.

Hasta su mayor�a de edad, asegurando as� su porvenir.

Pi�nselo.

Con permiso.

Y usted capataz, �ya tiene listos a los hombres?

- No, se�or. - �Por qu�?

- �Por donde se ordenar� esto? - Es un caballo, profesor.

�Con un caballo?

No le digo, desde que hacen los lentes de pl�stico paso cada verguenza.

Est�n temerosos, como usted sabe, este es el �ltimo punto de civilizaci�n.

De aqu� en adelante, la endemoniada selva,

con sus pantanos llenos de peligros...

Bueno me basta decidirse pronto.

Sino para ir otro pueblo buscar la gente que necesitamos.

�Qu� pas�? �Qu� dicen?

Miren, nos van a pagar muy bien,

adem�s los han enterado que van en busca de una tumba.

�Y eso que?

En esa tumba hay un tesoro fabuloso.

Recorrer todo este camino cuando tengo todo esto en el patio de mi casa.

�Alto! No se muevas.

Ponemos seguir.

Pero, mira que ponerse a jugar con un gato con lo tarde que es.

Tengo la absoluta seguridad que excavando el t�nel

subterr�neo llegaremos directamente a la cripta funeraria.

S�, efectivamente, los c�lculos parecen estar correctos.

Me da gusto porque ya llevamos tiempo trabajando

y las incomodidades empiezan a sentirse.

Sobre todo en Susana y a Rosa.

Por mi no se preocupe, Sr. Morales.

Es mi trabajo. Estoy acostumbrada.

Y lo hago con mucho gusto.

Est� bien. Yo nada m�s dec�a.

Eh, profesor.

�Profesor!

�Quiere poner en orden estos gr�ficos?

Nosotros vamos a regresar al t�nel.

�Y que dijo?

- Rosa, enc�rguese usted, por favor. - Ir� cuidarlo, Profesor Romero.

- Venga, profesor. - Vamos.

Vamos.

�Profesor, profesor!

�Que quiere usted? Sigue ustedes, por favor.

- �Que quiere usted? - Unas carnitas.

Pero es casi una hora que nos dese es el desayuno.

- Para eso nos demora. - �Y eso que tiene que ver?

Dame un pedacito.

Como no, que ligero, �s�?

Banda de aventureras eso.

Santo, y que donde explica que los antiguos haceren

�esta cantidad de t�neles y edificaciones?

Ten�an un prop�sito definitivo.

Despistar los intrusos para que no dieran f�cilmente con sus tumbas.

Creo que estamos en el centro de la monta�a.

Exactamente estamos en el mismo centro.

All�, all� precisamente est� la entrada de la cripta.

- Opino profesor que debemos romper. - Desde luego.

Es la escalera. La escalera de la cripta.

Voy a bajar.

Hay que bajar con mucho cuidado.

Santo, por fin creo que hemos llegado al final de tantos desvelos.

�Lo encontr�! �Lo encontr�! Es Nonoc, el gran prince Huparche.

Lo felicito profesor, es un gran descubrimiento.

Gracias. Por favor, por favor, que venga el profesor Jim�nez, por favor.

Enseguida, profesor.

Los papiros.

Nonoc, pr�ncipe conductor de guerreros.

Grande entre los grandes. Vencedor de juegos.

Aqu� est�n los m�s altos exponentes de la religi�n Huparche.

La guerra, la m�sica, su vida cotidiana.

�Oh, que maravilla!

�Triunfamos, profesor! �Triunfamos!

Qu� maravilla.

�Permita me usted si le foco a uno?

- Permita me. - S�, profesor.

Aqu� est� la lupa, profesor.

�Nonoc! �Es aut�ntico!

Estos escritos en otros caracteres, profesor, mira.

A ver.

No, tiene vestigios de dialecto Huparche.

El hombre blanco no debe perturbar la paz del grand Nonoc.

�Usted nunca fue partidario de hici�ramos las excavaciones, verdad?

Podr�amos haber usado cualquiera de las otras entradas.

- �Pero hay otras? - S�, profesor, hay otras.

Debe usted comprender,

lo hacemos el nombre de la ciencia, de la civilizaci�n.

�Civilizaci�n? �Cual? �La de los blancos?

Momentito, profesor.

�Usted es Huparche puro, verdad? �Que puede traducirnos lo que dice aqu�?

Nos evitar�a mucho trabajo si accediera a nuestra petici�n.

Tarde o temprano consultando el c�dice, sabr�amos.

"Yo, Nonoc, gran pr�ncipe Huparche...

escribo a�n con vida y en la soledad de mi tumba.

Los hechos que voy a relatar...

son ver�dicos.

Y cuentan paso a paso la historia de mi desventura.

Que principi� hacen muchas lunas.

y tuvo su culminaci�n en las fiestas del Sinam.

En honor del rey de los dioses Zuco.

Mi amor por Lua era tan grande como el sol que nos ilumina.

Para mi infortunio ella estaba consagrada a morir

desde su nacimiento a morir en honor de Hucuri.

Y deb�a permanecer doncella, y nadie la pod�a ver,

ni tocar hasta la hora de su sacrificio.

Quebrantando la ley y sabiendo al terrible castigo que me expon�a,

pude llegar hasta Lua y le rapt�.

Tanto Lua como yo sab�amos el castigo que nos esperaba.

Nuestra huida por la selva era desesperada.

Sab�amos que de ser atrapados nos matar�an.

Nuestra �nica esperanza era despistar a nuestros seguidores.

Lua iba perdiendo fuerzas poco a poco.

Yo invocaba a los dioses que le dieran

resistencia para soportar tan terrible esfuerzo.

Con l�grimas en sus ojos, me implor� que descans�ramos.

Yo sab�a que esto era el final de todo.

Tendiendo mi manto en el suelo nos

dispusimos a guardar nuestro destino.

Fatalmente fuimos descubiertos por el gran sacerdote.

Quien nos maldijo por nuestro acto sacr�lego.

En la piedra de las ofrendas,

la bienamadade mi coraz�n fue sacrificada...

por el gran sacerdote

Yo, fue conducido prisionero a trav�s de la selva,

en un penoso viaje que dur� varias lunas.

A la tierra de mis mayores, los Hunches.

Donde ser�a enterrado vivo en la cripta funeraria,

para verg�enza de mis padres.

"Cuando voy a comparecer ante el gran se�or del mundo subterr�neo,

juro que devolver a la vida y mi venganza se extender� a las

generaciones venideras y a los descendientes de quienes me sacrificaron.

Llegar� un d�a,

en que los hombres guiados por la codicia de las riquezas de mi tumba, la profanar�n.

Uno a uno ser�n v�ctimas de mi poder.

El aire se agota.

Y a las fuerzas me falta, pero temblar, insensatos profanadores.

uno a uno ser�is destruidos.

Yo, Nonoc, soy inmortal".

�Ya lo han o�do? Nonoc volver� a la vida.

Nonoc es inmortal.

Cuentos, una momia inmortal.

No crea nada de eso.

Los grandes se�ores acostumbraban poner estas leyendas.

Para as� atemorizar a los que intentaron profanar sus tumbas para robarlas.

Todas estas joyas ser�n convenientemente catalogadas y expuestas en el museo.

El hombre blanco no comprende.

Se ha cumplido la profec�a.

Todos moriremos, yo el primero.

Soy descendiente directo del gran sacerdote que enterr� vivo a Nonoc.

Mire es una momia.

En toda la historia de la humanidad ning�n ser momificado ha vuelto a la vida.

�l volver�. �Y les advierto!

Que si ousan quitarles su collar de mando que pende de su cuello,

Los acontecimientos se precitar�n.

Y los cr�menes no cesar�n hasta que el collar vuelva a poder de Nonoc.

Bien, Sergio.

Que los hombres nos ayuden.

Tenemos que clasificar todo esto con mucho cuidado.

Enseguida, profesor.

Susana, por favor. Llevese todos estos c�dices a mi tienda.

Quiero estudiarlos esta noche.

Profesor, tiene usted que descansar.

- No ha venido que... - Por favor, Susana.

Oh, el signo de Lican.

La senal de la muerte.

�Pero usted tambi�n, profesor?

Llevese el collar y estude lo en la noche.

Yo guardar� las joyas en mi tienda.

Por favor, Rosita, pegue el collar.

Pero, profesor usted no ha comido nada.

�Que no le gusta mi alta cocina?

Mucho, pero es que me sirve demasiado.

No, no, no. Le serv� igual que los dem�s.

Y no han dejado nada.

Bueno mira voy a trabajar durante la noche.

Si quieres me puedes llevar, pues, un vaso con leche y unas galletitas.

Como no, ir� como de rayo.

Como no.

Bueno se�ores, buenas noches.

Buenas noches.

A descansar y buenas noches.

Pero galletas, profesor.

No, aqu� est� mi men�.

"Coule a la villa roui".

"Canaris lou�".

No, no, si no est� en franc�s.

Lo que pasa es que est� al rev�s.

�Chille a qu�? Con salsa verde.

He com� de hoy.

Buenos se�ores, muy buenas noches.

Yo me retiro a mi tienda.

Quiero estudiar el collar de la muerte.

Pero profesor, ya se fueron todos, no queda nadie.

Ya se fueran se Pero...

Oye, �usted es cocinero o trabaja en el metre?

- Cocinero. - �Cocinero?

Ah, s�, s�. Ya me he visto en algunas pel�culas.

Oye, pues ya que usted el el cocinero,

�porque no me hace lo que prepara tambi�n ma�ana en la ma�ana?

�Como no? �Y qu�?

�Ah, yo qu� s�?

Con que agarrando la carne, �verdad?

Fijate, sinverg�enzas.

Quiero ver quien est� en la comida de ma�ana.

A usted no le tiene miedo como a los perros del rancho.

Por bravos, e por tragones. Muertos de hambre.

No s� porque sigo con ustedes, hombre.

Aqu� hay pura gentes distinguidas.

No son como ustedes. Falsas aventureras.

- Ay, que hombre, escandaloso. - S�, es mitosero.

En es solo que de existe, �que les pasa?

�Profesor, profesor!

�La momia! �La momia, profesor!

�Profesor!

�La momia! �La momia, profesor!

�La momia! �La momia!

�Qu� es lo que te pasa, hombre?

La momia, est� viva. La vi.

- �Est� en la cripta? - No, la vi por all�.

Bien aqu�.

�Has estado bebiendo, Pl�cido?

No, ni agua, tiene que tener tanto. La momia est� viva.

Hasta me dispar� flechas.

�Est� asegur� que dispar�, y era la momia?

S�, te lo juro.

Est� viva. Est� viva.

A ver, vamos a ver d�nde fue.

�No, no, no, no!

�Qu�? �Ya se te olvid�?

No quiero volver a verla. Me matar�a.

Te protegeremos. Mira estoy armado.

Adem�s, todos iremos contigo.

�Vamos!

Fue all�, en aquels �rboles.

Andando, vamos.

Mire, aqu� est� la flecha.

No prueba en absoluto el autor de esta broma.

Esa flecha lo he visto en pel�culas.

En las pel�culas de terror.

- �Quiere sentirle? - No, no, no, no.

Auxilio, la momia sali� de la cripta y mat� mi abuelito.

Est� muerto, tiene el cuello completamente roto.

Es una flecha Huparche.

�Qui�n fue? �Qui�n lo mat�?

La momia. La que estaba en la cripta.

Vamos a la cripta. Usted y Rose enc�rguense del ni�o.

Es factible que la cripta tenga alguna salida secreta.

Como la cueva tiene varias entradas.

Pero en cuanto amanezca empezaremos a buscar.

Y como medida de seguridad pondremos una guardia permanente en la cripta.

Revisaremos todas las cuevas del campamento, la momia tiene que aparecer.

Es inconcebible que haya resucitado.

S�, todo queda perfectamente iluminado.

Y pongan antorchas en todas las entradas de la cueva por si acaso se necesita.

- Pondr� en marcha, generador. - Los hombres har�n guardia.

Vengan conmigo para mandarles armas.

Noc�lio, Francisco, ustedes har�n la primera guardia.

Hablar� por radio con el instituto pidiendo instrucciones.

Y les comunicar� lo sucedido.

De acuerdo, profesor.

Yo ir� con el capataz para darles armas a los hombres.

- �Vamos! - Venga con nosotros.

- Y ustedes vayan a dormir. - Prefiero quedarme con usted, profesor.

No tema, pondremos un hombre armado a la entrada de su tienda.

�Y si hay que tomar alguna medida al respecto al ni�o?

No ser� necesario. Usted se enc�rguese de �l.

Lo haremos encantadas, profesor.

Ven, vamos a dormir.

Vamos a dar una copa de leche que ayudar� lo ni�o.

Que un hombre armado haga guardia a la entrada de su tienda.

S�, profesor.

Y no quiero m�s casos de histeria en el campamento.

Y lo digo por los dos.

- �Ustedes dos? - �No!

�Por usted y por �l, por los dos!

�Por m�?

- �Y qu�, profesor? - Y regrese a la cocina.

�Y nada de gritos!

- Comprendo. - �Entendido?

No, pero como le pregunta se entendi�, si ese tarado no entiende nada.

Esto es incomprensible, inaudito.

�Como es posible que la momia haya desaparecido?

�Acaso se fue? �Anduvo por ella misma?

Qu� tonter�as ya estoy diciendo. Ya no s� lo que me digo.

Pero estamos ante un misterio terrible...

Que tiene explicaci�n l�gica, profesor.

Mire, vamos a mi tienda y irradiaremos al instituto.

La momia

Tranquil�zate, Susana tranquil�zate.

C�lmese Susana y usted tambi�n Rosa.

No tienen por qu� temer si la momia esta muri� hace mil a�os.

�Entonces c�mo llego aqu�?

- �Y la muerte del gu�a? - Ella, ella mat� mi abuelito.

Ven, est� momificada. no puede ser ella.

Es cient�ficamente imposible si no tiene vida.

S�, fue la momia, la momia.

Matar� a todos como hizo a mi abuelito.

Sergio, es que lleven la momia a mi tienda.

Y que preparen otra tienda para las se�oritas.

S�, profesor. Jorgio, vamos.

�Entren, llevensela!

Ll�vense.

A mi tienda.

Ya no queremos seguir, nuestras vidas est�n en peligro.

Que quitemos y nos vamos.

Quedamos en pagarles al regreso de la expedici�n.

�Qu�?

Aqu� debe ser. No le vi el n�mero en la tienda pero no hay otras.

As� que aqu� es.

D�jenla ah�.

- �Alguna otra cosa, profesor? - No, muchas gracias.

Puede retirarse.

Aunque es tarde, debemos llamar al Instituto.

Ojal� haya alguien nos responda.

- Oiga, comuniqueme con... - Est� bien, profesor.

Por favor, si�ntese, profesor.

Bien.

Me descubro.

�Usted no?

Pues yo tampoco.

Algo funciona mal.

Llamar� al ingeniero para que lo arregle.

No vaya a alarmar a la gente, es mejor que

estos no se enteren que la radio no funciona.

- Ma�ana podr� hacerlo. - Tiene raz�n, Santo.

Lo dejaremos para ma�ana.

Pues yo me retiro a mi tienda.

Hay aqu� unos jerogl�ficos muy interesantes y quiero descifrar los.

Profesor, no se olvide de los paperos.

Hay cosas muy importantes para la historia.

Pierca cuidado.

�Este misterio lo tiene intrigado, verdad, Santo?

Creo que no es para menos, profesor.

Mira, voy a hacer algo que le va a disipar cualquier duda que pueda tener.

Sergio, muchas gracias, ha sido tan amable.

Encantado en poder servirte, Susana.

Y ya no tengas miedo, Agapito. Dormir�s con Susana y con Rosa.

Y nadie podr� entrar en la tienda.

Este hombre armado lo impedir�.

Bueno y ahora a dormir, buenas noches.

Buenas noches. Vamos, Agapito.

Dormir� muy bien con nosotras.

A medianoche y vendr�n a relevar te.

Descuida, se�or.

- Buenas noches. - Buenas noches, se�orita.

- �Ocurre algo? - No, no, nada.

Solamente que a dentro hace un calor espantoso.

Y sal� a tomar un poquito de aire.

�Oiga, no ha salido nadie aparte de m�?

Nadie, se�orita. Todo est� muy tranquilo.

Bien, gracias. Voy a un momento a la tienda de Santo.

S�.

�Santo?

- �Qu� pasa, Susana? - Santo, Agapito no est� en su cama.

- Ha desaparecido. - Se lo comunic� a alguien

No, no quise alarmar a nadie.

Bien pesando. Vamos a buscarlo.

- �Agapito! - �Agapito!

- �Agapito! - �Agapito!

�D�nde te has metido mi amor?

�Agapito!

�Que se le habr� pasado, Santo?

Lo hemos buscado por todas partes y no est�s.

Solo nos queda revisar la cripta.

Susana, conecte la luz.

Dice par �l coger a el collar para que ya no siguiera matando como de hizo a mi abuelito.

Pues hiciste malo, nos deb�a saber avisado.

Ahora no hay que decir nada de lo ocurrido a los dem�s.

El p�nico har�a presa de todos.

Vamos.

�Santo! �Santo!

�Porque dispar�? �Qu� pas�?

Adentro de la tienda el profesor Romero di� un grito.

Parece que alguien peleaba ah� dentro.

- �Que sucede? - �Qui�n dispar�?

Vamos a la tienda del profesor.

- �Qui�n pudo ser? - �Y la momia d�nde est�?

El radio est� destrozado.

No tiene arreglo, esta inservible.

Y estamos aislados en medio de la selva.

Profesor, mire eso.

Pero esto pertenece a la t�nica de la momia.

�Imposible! �Que tambi�n cree que la momia ha resucitado?

Yo no he dicho tal cosa.

Me he limitado a afirmar una verdad que es incontestable.

Nadie puede necesitar despu�s de mil a�os de muerto.

S�, la momia est� viva, yo la vi.

Callate, no diga tonter�as

S�lo sabremos la verdad encontrando a la momia.

�Sigan!

�Vamos, no oyeron s�ganos!

- �No! �A donde? - A la cripta.

Nosotros no los vamos de aqu�

- �Que dices? - Lo que oy�.

Ah� ronda la muerte y nosotros no queremos morir.

�Pues ir�n a la fuerza!

- �Y usted nos va a obligar? - Pues, voy obligar.

Me gustar�a que lo intentara.

Pero, yo s�.

- Me lleva a mi camita. - �A su camita?

Lo dice yo primero.

�Los que estaban de guardia?

Cobardes, reviste todo el campamento y cuando se encuentre, av�seme.

- Estar� a mi tienda. - Vengan conmigo.

No puede ser, sin embargo aqu� est� la evidencia.

- Las flechadas de la momia. - faltan muchas flechas y dos arcos.

Yo mismo cont�, que eran todas las armas.

Est� a volverme loco.

�Y se ustedes est�n?

Yo tampoco creo en aparecidos y resucitados.

Pero lo que est� pasando es algo superior a mi entendimiento.

Tenemos que actuar r�pido. Hay que avisar las autoridades.

Tardar�amos muchos d�as, Santo.

Se ve que estamos aislados en la selva.

Profesor, tenemos que rendirnos a la realidad.

La momia est� viva.

Ah, eso no creo yo.

Ustedes los hombres de ciencia no creen sino en lo que pueden vivir.

En sus probetas y mirados un microscopio.

Pero existen fuerzas ocultas.

Malignas que los antiguos conoc�an.

Y la maldici�n de Nonoc acabar� con todos nosotros.

Vamos ya deje de decir tonter�as, Rosa.

Regresemos al campamento. Pondremos guardias dobles.

Usted Sergio, el capataz y yo, cuidaremos de las mujeres y del profesor.

Pero ya s� cuidarme s�lo.

Perd�n, Profesor, pero deje que me encargue de la seguridad del campamento.

S� usted quiere.

�Se marcharan!

- Se fueron todos, Santo. - Miserables, cobardes.

- �Y ahora qu� pasa, Santo? - Se asustaron y se han ido.

Pero ya los arreglaremos.

La situaci�n es muy grave tenemos que tomar medidas de emergencia.

Hay que marcharse de aqu�.

No profesor, las mujeres y el ni�o y usted mismo no aguantar�an...

en estas circunstancias la marcha a trav�s de la selva.

Uno de nosotros tiene que avisar inmediatamente a las autoridades.

- Yo me ofrezco, Santo. - No, con su permiso, ir� yo.

Estoy m�s acostumbrado, con un caballo,

en un par de d�as estar� en la civilizaci�n.

Est� bien lo acompa�ar� hasta lo estable+.

Usted encargue se de que no falte el agua y haga un control de los v�veres.

- Yo puedo ayudarle. - Y yo har� la comida.

Agapito podr� ayudarme.

Me parece muy bien.

�Usted no vaya a quedarse solo, eh?

Regreso enseguida.

Bien y ahora veamos c�mo est� la cocina, siga me.

Los muy vendidos se llevaron los otros caballos.

El miedo es canic�n, Santo.

Menos mal que nos dejaron esos animales.

Ensille-se ese caballo y vaya por ayuda.

Llevar� estos a sitios seguros.

Pierda cuidado, en cuatro d�as estoy de regreso.

�Que tienes Agapito, por qu� lloras?

Extra�o mi abuelito y tengo miedo.

Sabes Agapito. A veces suceden cosas en la vida que hacen

que s�bitamente los ni�os crezcan y se hagan hombres.

�Y yo soy un hombre?

Tienes que hacerlo. Hombre ya no va en a�os.

Hay quien llega a los 90 y sigue siendo un ni�o.

No debes sentirte solo.

Estoy seguro de que tu abuelito te est� protegiendo

desde el cielo, donde ahora �l se encuentra.

Pero no tengo a nadie, a nadie en el mundo.

Me tienes a m�, yo te cuidar� siempre.

Ser�s como un hijo para m�.

Puedes llorar ahora y cuando termines, no debe llorar.

Pase lo que pase, los hombres no lloran.

Y t� eres un hombre.

�Miren!

�Es capataz! �Que lo tiene?

Vengan, vengan todos, el capataz viene herido.

Qui�n fue

La momia est�... �est� viva!

�Pero en qu� quedamos? �Est� viva o est� muerta?

- Se refiere a la momia. - Ah, a la momia.

Est� muerta y nosotros no tardaremos en acompa�arlo.

Estamos perdidos, una fuerza misteriosa, incomprensible

nos est� destruyendo uno a uno.

ya nada nadie podr� salvarnos.

No tiene por qu� hablar as� profesor ahora y si usted y jefe de la expedici�n.

�Yo? �No, no!

En vista del estado del profesor Jim�nez asumo el mando de este campamento.

Tenemos dos caballos y el burro.

Los cargaremos con lo m�s preciso y con v�veres.

Y as� nos cueste una semana saldremos de este maldito lugar.

luego volveremos con las autoridades.

Estos cr�menes no pueden quedar impunes.

Esto es lo �nico que pod�amos hacer por ellos.

Pero juro no descansar hasta destruir esa infernal momia.

�Vean!

�La tienda almac�n!

Que s�lo se quedan los muertos.

No tenemos medios para poder apagalo.

Pero ah� est�n nuestros v�veres. Todas nuestras provisiones.

No podemos adentrarnos en la selva sin nada para comer, Santo.

La momia no quiere que sacamos de aqu�.

Tiene un plan para destruirnos.

Pero yo tambi�n tengo el m�o.

Se humando, todo se humando.

Todos moriremos. Todos.

Venga conmigo.

Como un kilo de tocino, un paquete de harina.

Galletas, la sal y el botiqu�n.

Bien administrado y adem�s de los animales que cacemos.

Podremos llegar a la civilizaci�n.

Pero es muy poca comida, no nos alcanzar�.

Tiene que alcanzarnos.

Tenemos nuestras armas y adem�s est�n ellos.

Les aseguro que la carne de caballo es muy sabrosa.

Como la momia destruy� la planta el�ctrica vamos a alumbrar una buena �rea.

As� no podr� entrar sin ser vista.

- Yo puedo ayudarle. - Y yo terminar� en la comida.

Susana es usted muy valiente. Gracias por su ayuda.

Soy yo Santo quien debe decir eso.

Su energ�a y su valor ha salvado lo que queda de esta expedici�n.

Cuando regresemos a la civilizaci�n ser� el m�s afortunado de los hombres.

Entonces podr� hablarle en otra forma.

�Que le impide hacerlo ahora?

Perd�neme, Susana, quiz�s la emoci�n de la...

soledad en que nos encontramos. Por favor, olvide mis palabras.

Creo comprendelo, Santo. Que tenga la seguridad

que me siento muy honrada por sus sentimientos.

- Susana. - Ya ve estar la comida.

La momia no podr� sorprenderlos.

Por favor, profesor, tiene que animarse.

Todo est� protegido. La momia no podr� atacarnos m�s.

Tenemos armas, ya ver� como ma�ana lo ponemos todo definitivamente a salvo.

No, no.

Ya nadie podr� salvarnos.

Lo dicen los papiros.

Nonoc destruir� a todos los que violaron su tumba.

Tenga profesor, usted es un hombre de ciencia.

No debe hablar as�.

Sergio, vig�a a la comida.

Tenga profesor, que es hora de que descanse.

Ma�ana saldremos muy temprano.

- Ay�dame, Agapito dame eso. - Con mucho gusto, se�or.

Ven profesor, a acostarse.

Tiene que descansar, profesor. Ha trabajado mucho.

Hijita no, no tengo que acostarme.

Dame eso, Agapito. Es muy pesado para ti.

Yo har� la mitad de la guardia, lo despertar� a las tres de la ma�ana.

- Saldremos a las cinco. - Est� bien, Santo.

Buenas noches.

Ay, estoy rendida.

Ojal� no tengamos m�s contratiempos en la noche.

Y podemos salir de este infierno.

Es imposible que hay un ataque, Rosa.

Todos estamos armados.

�Y crees que las armas de fuego podr�n detener a la momia?

Todav�a no se ha visto un caso en el

mundo de alguien que sea inmune a esto.

Ojala se como dice.

Tenga seguridad de que as� ser�, Rosa.

Agapito, es hora de que te acuestes.

Todos mi sue�os est�n mal.

Anda, eres un ni�o muy bueno y debes de obedecer todo lo que yo te mande.

Tengo algo importante que hablar con Santo.

�Le gusta el enmascarado, verdad?

�Agapito! Esas cosas no se dicen.

Anda, acu�state.

- Cree que nos iremos, Santo. - Es preciso.

Tenemos que mostrar al mundo las maravillas que encontramos en la cripta.

Y por hay, algo much�simo m�s importante para m�.

�Y que podr� ser m�s importante?

T�, Susana.

Cualquier mujer se sentir�a feliz sin un hombre.

Un hombre como t� ya llegar a querer un poco.

- �Qu� pasa? - �Es la momia, la momia!

Bien, el doctor no est�.

�Sergio!

Afortunadamente es una herida leve.

El profesor.

Ustedes cuiden de Sergio.

�Qui�n lo golpe�?

Fue la momia, Santo.

�Se qued� dormido?

No estaba yo mirando hacia la tienda,

cuando escuch� un ruido.

Le volv� r�pidamente y fue entonces cuando me atac� la momia, Santo.

Perd� el conocimiento y ya no recuerdo m�s.

�Y el profesor, est� bien?

Muerto de un flechazo.

Y las joyas y los papiros han desaparecido.

Estamos perdidos, Santo.

El profesor Jimenez ten�a raz�n. �La momia nos matar� a todos, a todos!

Trata de serenarte, Susana. Calmate.

Tengo miedo, mucho miedo.

Santo, t� no te separes de m�.

Estar� siempre contigo, Susana.

Siempre, te lo prometo. No llores, Susana.

La muerte del profesor no cambiar� nuestros planes.

Ma�ana atravesaremos la selva.

�As�? �Con tan pocos v�veres y cientos de animales?

Con el equipo que tenemos podemos sobrevivir.

No podemos permanecer ni un d�a m�s en este lugar de muerte.

- �A qui�n le dispar�? - A una sombra.

Creo que era la momia. Sali� de la tienda del profesor Jim�nez.

Bien, en cuanto amanezca enterraremos al profesor Jim�nez.

Usted y Rosa empaqueten lo absolutamente necesario.

No olviden las municiones.

Bien distribuidas las cargas podemos cruzar la selva,

y regresar con las autoridades.

Yo continuar� la guardia, ustedes pueden ir ya empacando.

Santo tiene raz�n, no podemos permanecer m�s tiempo en este paraje maldito.

Date prisa porque ya est�n terminando.

Susana cuida bien los rollos de la pel�cula que filmaste.

Son muy valiosos.

Quiz�s cuando los del Instituto vean el descubrimiento,

estas filmaciones puedan dar la clave de este misterio.

Adi�s, amigos m�os.

Pero juro que he de regresar a vengarse.

Oye, una drama.

No te muevas de aqu� y dispara si se te acerca.

�Santo, no vaya! �Santo, por favor!

�Cuidado, Santo!

�Cuidado!

No saques de aqu� Susana, no hagas locuras.

Quiero estar contigo, Santo.

Est� bien, c�breme.

Prende.

C�breme.

No dispares ahora. Quiero atraparlo vivo.

Sergio.

Y ya pas� todo, desgraciadamente se

perdieron vidas de personas inocentes.

Ahora tenemos que encontrar el tesoro de los papiros.

El mundo tiene que conocer la maravilla de esta civilizaci�n.

Ya ves, Agapito, los muertos no resucitan.

Es la maldad de los vivos la que siempre

hace da�o a sus semejantes.

No te espantes, Agapito. Es la verdadera momia.

Sergio la hab�a escondido aqu�.

Ves no tienes nada que temer.

Ya sabes qui�n es el asesino.

Nos llevaremos a la momia hasta la cripta.

Ah� permanecer� hasta nuestro regreso.

Ten�a todo preparado para la fuga.

Una multitud tremenda presencia a esta gran lucha de m�scara contra m�scara.

El Santo, el h�roe de las multitudes contra El B�falo.

Un hombre de 122 kilos que ha retado el Santo m�scara contra m�scara para

saber de una vez por todas, qui�n es este legendario, este maravilloso Santo.

Con la lucha de poder a poder, martillo sobre el brazo izquierdo, el Santo aplica.

Santo tiene muchos recursos.

Hay que considerar que el B�falo ha entrenado a

conciencia por m�s de tres meses para llegar a esta lucha.

Movimientos calculados, y ahora una Nelson.

Tremenda, una potencia incre�ble.

Santo, haciendo acoplo de...

que bien te lo quita que el el�stico tan tremendo.

Nuevamente un candado invertido.

Es grande la expectativa. Es muy bruto el B�falo.

Sumamente fuerte y h�bil tambi�n tiene un gran repertorio de llaves.

La palanca sobre las piernas y all� est� una cruceta, que bien.

Sobre el tobillo y lo venci� muy bien en la ca�da.

Y aqu� est� un Croch.

�Como puede el Santo levantar tanto peso?

�Y con qu� fibra un el�stico y aqu� est� el golpe de campana!

Y como retumba la arena ante el golpe sobre la duela de este B�falo.

E otro de la campana.

Santo va por �l, lo busca. Y busca tambi�n una palanca.

Presiona duro e lo rinde.

A terminado la primera ca�da en favor de Santo.

M�scara contra M�scara.

Segunda ca�da, Santo, el Enmascarado de Plata contra El rudisimo B�falo.

Que golpe le ha dado en la mand�bula y como golpea fuerte con el pu�o sobre el est�mago.

Y otra vez a la mand�bula.

D�ndole un castigo pavoroso, pero Santo acquista nuevamente.

Tratando de mover esta muelle humana.

El B�falo con tope. �Cuidado, El Santo!

Vaya golpe que recibe el Santo en el pecho.

Trataba de brincar lo pero no pudo.

Mire usted con qu� facilidad el Santo se recupera.

Y vaya golpe tremendo sobre la mand�bula.

Y otra vez hay sido del Santo el pu�o certero.

El cambio de golpes de poder a poder.

Segunda ca�da. M�scara contra M�scara.

El esfuerzo es tremendo.

El p�blico enaltecido grita. Se levanta en fallas.

A gritos en ronquete con el Santo.

Qu� est� nuevamente plateando al B�falo.

El B�falo saca poder incre�ble.

Y esos golpes de arriba abajo sobre la mand�bula.

Y nuevamente, parece ser que va a estallar la cara del Santo.

Hay un hilillo de sangre bajo la m�scara plateada.

El Santo sufre el castigo sobre los ojos.

Le quitas moment�neamente la visibilidad.

Pero como golpea �l B�falo.

Desfiarado ante la mirada del "referee"...

que imposibilitado para quitar el castigo y ahora el ataque a las car�tidas.

Que casi es una estrangulaci�n directa.

Y el p�blico sufre igual que nosotros.

Se van a quitar la m�scara a el Santo es lo m�s probable.

Porque no es posible y con este peso que tiene el B�falo, detenerlo.

Y que combinaci�n de golpes, le destrozando completamente la cara del Santo.

Sangre de Santo a la boca y lo nariz.

El golpeo es tremendo, estamos angustiados.

Nos sudan las manos. es probable que en esta lucha el Santo pierda la invencibilidad.

El B�falo lo est� dominando, pero a placer.

Lo est� castigando demasiado Y le busca un cangrejo.

y apoya las rodillas sobre la column vertebral y Santo se rinde.

La lucha se empareja.

Vamos ahora a la tercera ca�da.

El poder de recuperaci�n de Santo es incre�ble.

Y le contesta al B�falo...

con las mismas armas, con golpeos de pu�o cerrado.

Y eso de la mand�bula viene por el Santo.

El p�blico vuelve a rugir de entusiasmo.

Renacen las esperanza para que Santo logre de ese enmascarado, el B�falo.

El tremendo B�falo, que es presa de los pu�os del Santo.

Que est� enfurecido.

No conoc�amos esta reacci�n del Santo.

Que utiliza tambi�n a los pies para golpear duramente el est�mago.

El B�falo parece ser que est� golpeado. Y tambi�n le sangra de boca y nariz.

Y otra vez el p�blico feliz con �l.

�l h�roe de las multitudes.

Y vamos sobre lo golpeo de las cuerdas.

E llevando como rebote al B�falo.

122 kilos vueltan a reventar y estremecen el ringue y la arena entera.

Es la locura, el p�blico puesta de p�e. Como levanta El Santo al B�falo.

�Y lleva, y al Santo se puede jugar aqu� y ah�!

Y pega preciosos golpes en pecho y lo plancha.

Y "referee" dice uno...

dos, tres...

�gana el Santo!

Ya va dejar la mascarada el B�falo.

Y el p�blico le pide al santo que no haga el mismo.

Y aqu� va por �l. Ya lo conoc�amos al B�falo

Es golliata hallada.

Y este chiquillo, Agapito, el protegido del Santo,

que feliz lo abraza y lo besa.

Y ese eres el Santo. El h�roe de las multitudes.

Subt�tulos: Kilo

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