All language subtitles for S01E004_Episode 4.Spanish (Spain)

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Original subtitles

Niña, ese pajarraco no se merece ni una lágrima.

Bastante has hecho corriendo con los gastos del entierro.

Ya lo sé. Así que arreando,

que el pobre don Anselmo seguro que te echa en falta.

(Rezos en latín)

(REZA EN LATÍN)

¿Cómo va el asunto de tu madre? ¿Has tenido noticias?

Rosalinda ha hablado con el hombre que la puede traer.

Me pide 250 libras esterlinas. (SILBA)

Pero eso es un buen montón de billetes, niña.

Tengo todo lo que he ahorrado estos meses.

El entierro de Ramiro se ha llevado bastante.

Y aún tienes pendiente la deuda del Continental.

¿Usted me lo prestaría, Candelaria? ¿Yo? No tengo una perra, criatura.

¿Y lo que le he ido pasando del taller?

Me lo he gastado en este entierro, en las medicinas de don Anselmo,

en un puñado de facturas que dejó.

Don Anselmo tendría una pensión. Ni un real.

Yo no sé cómo lo hizo el viejo demonio,

pero pasó todos sus ahorros al Socorro Rojo.

Si era ateo, ¿este entierro? Fíjate tú.

No vaya a ser que se le quede el alma vagando por los infiernos

y se aparezca su espíritu tirándonos de los pies

cuando estemos acostadas. ¡Qué cosas dice!

Pues ya sé qué debo hacer. ¿Qué?

Utilizar el dinero que le debo al Continental para traerla.

¿Eso cómo lo vas a hacer, chiquilla?

Manténgame informado, ¿eh?

Vaya.

La veo muy recuperada.

Pero muy recuperada.

Me gustaría hablar con el comisario Vázquez.

No está, pero puede esperarle. Siéntese ahí si quiere.

Muchas gracias.

-Joder, cómo está la chavala. -Desde luego,

yo me la llevaba a casa y le hacía un favor.

-Pero qué dices, a esa se le obedece en todo.

Te la llevas a casa y terminas...

Juárez, a la calle del Comercio, ha habido navajazos.

Cortés, como no tenga lo de la fosforera ya,

te mando para Ifni en tres patadas.

Palomares... Señorita, ¿qué hace usted aquí?

Necesito hablar con usted. Muy bien, pase a mi despacho.

Cortés, lo de la fosforera que espere. El resto, a trabajar.

Siéntese, por favor. Gracias.

¿Cómo se encuentra de lo de ese canalla?

Estoy mejor, muchas gracias.

Pues usted dirá.

Necesito recuperar mi pasaporte.

¿Puedo saber para qué? Para ir a Tánger.

A renegociar mi deuda con el hotel.

A renegociarla.

Necesito más tiempo para poder pagarles.

Creí que su taller iba bien, tiene buenas clientas.

Sí, así es.

He conseguido ahorrar para pagar mi deuda,

pero me han surgido otros asuntos para los que necesito dinero.

Asuntos de familia.

Creía que su familia estaba en Madrid.

Por eso precisamente.

Quiero sacar a mi madre de allí y traerla a Tetuán.

¿Cuándo tendría intención de ir a Tánger?

Lo antes posible, si usted me autoriza.

Palomares,

tráigame un pase de frontera para el puesto del Borch.

Inmediatamente.

Le voy a dar su pasaporte, un salvoconducto.

Y 24 horas para que vaya y vuelva de Tánger.

No quiero jugarretas. Palabra.

Manténgame informado de todos sus movimientos.

Descuide, lo haré. Muchas gracias.

Permiso.

Palomares, largo.

Aquí tiene sus papeles.

Gracias.

Buenas tardes, señorita Quiroga. Buenas tardes.

¿Estamos hoy todos de vacaciones?

-Joder, jefe, cómo prosperó la amiguita de la matutera.

Aún recuerdo cuando la recogimos del hospital de las monjitas.

Tenía que tener pulgas y todo. -Cállese

o le mando a hacer guardia al Pico de las Monas.

Señores, por favor.

Fácil no va ser convencer al gerente del hotel,

pero bueno, no sé, igual con un poco de suerte.

¿Suerte? Cariño, con ese vestido no vas a necesitarla.

Estás arrebatadora. Y tú eres un encanto.

Gracias. Las que tú tienes, princesa.

¿Cuánto estarás en Tánger? Que no me has dicho.

Tengo un pase de 24 horas. Mira, mejor,

porque con el lío que se te viene encima...

Ya verás el aluvión de clientas que viene a por trapitos nuevos.

¿Por qué lo dices? El cuñadísimo viene a la ciudad.

¿El cuñadísimo de quién? Mujer, de Franco.

Serrano Suñer viene a celebrar

el aniversario del primer alzamiento.

La recepción será el acontecimiento del año.

¿Es este? Sí.

Mírale, si es que es guapo a rabiar.

Y con una capacidad intelectual muy superior a la del caudillo.

¿Sí? De hecho, a los militares

no les hace muy feliz el cuñadísimo.

Ellos estarían más contentos con un estado puramente cuartelero.

¿Entonces lo apoya solo Franco? Y su santa esposa,

que no es moco de pavo.

Que ya veremos lo que le dura el cariño.

¿Y a qué ha venido? Supongo que a dejarse agasajar

y a alguna cosa más, este no da puntada sin hilo.

Chica, qué bien, por fin un poco de vidilla en esta ciudad.

Anda, vámonos. Vamos.

(HABLA EN INGLÉS)

Hola.

¿Piensas coger un autobús?

Sí, me voy a Tánger. (HABLA EN INGLÉS)

Yo también voy a Tánger.

Sube.

"Come on". Gracias.

Es usted muy amable. "Please", no me hables de usted.

Ahora ya somos amigas, ¿no?

Adoro Tánger y Tetuán.

Me recuerda a la zona blanca de Calcuta.

¿Echas de menos la India? Aquello es pasado.

Ocurrieron ciertas cosas que no fueron gratas

y hubo gente que no se portó bien conmigo.

Además, me gusta vivir en sitios nuevos.

Y cuando viví en Estoril, conocí al coronel Sanjurjo.

Él me presentó a Juan Luis en Berlín

durante los Juegos de Invierno. Me quedé fascinada.

¿Por los juegos? No, my dear.

Por Juan Luis. Tan inteligente y divertido.

¿Sabes que Juan Luis ha ido a poner a los musulmanes con Franco?

No, no lo sabía.

Sí, porque habla árabe y es un gran amigo del pueblo marroquí.

Pero él no es un militar como los otros.

Él es un intelectual.

Es tan tan romántico.

¿En serio? Sí, para mí es como que lo nuestro

hubiera estado escrito en las estrellas.

Cuando me instalé en Tánger, fui a visitarle.

Imaginaba que lo encontraría con un imponente uniforme,

pero no no no.

Llevaba un simple traje de calle, oscuro.

"Marruecos es un país diferente..."

Compartimos un "lunch" inolvidable

en el que habló y habló sin parar sobre Marruecos.

Tras el almuerzo, dimos un paseo.

Cogió dos piedras: una blanca y otra negra.

"Elige una mano", me dijo.

"Si en ella sale la piedra negra, no volveré a verte nunca más.

Si la que sale es blanca...

Entonces eso quiere decir que el destino quiere

que te quedes conmigo".

Y salió la piedra blanca. Sí.

Desde entonces, solo nos separamos cuando sus obligaciones

le imponen algún viaje.

"Obviously", no vivimos juntos.

Porque es un hombre casado. No, no es por eso.

Yo también estoy casada.

Los alemanes y los ingleses no son buenos amigos.

No verían con buenos ojos nuestra relación.

Y los españoles deben mucho a los alemanes en esta guerra.

Hay que tenerlos contentos.

¿Pero no hay ninguna razón para desconfiar de él?

Es decir, él puede estar contigo y seguir siendo fiel a Alemania.

Sí la tienen, claro que sí. ¿Cómo?

Tienen razón en suponer que yo soy una mala influencia.

Porque yo voy a hacer lo que pueda para que Juan Luis establezca

relaciones cordiales con los británicos.

¿Sí? Las cosas en Europa se ponen feas.

En caso de una nueva guerra,

me gustaría que vuestro país estuviera de nuestro lado.

Pero ¿tú crees que él te dejará intervenir en sus asuntos así?

Claro que sí, my dear, Juan Luis me adora.

Como él mismo dice,

por su Rosalinda, sería capaz de bajar a los infiernos.

Buenos días, me gustaría hablar con el gerente del hotel.

¿Su nombre, por favor? Sira Quiroga.

Un momento.

Tengo a quien dice ser Sira Quiroga, aquella que...

Acompáñeme.

¿Aplazar la deuda?

Solo unos meses más.

Lo lamento, pero no puedo concederle lo que me pide.

Por favor, compréndalo, mi madre es mi única familia.

Y está sola en Madrid, necesito el dinero para traerla.

Todos tienen familiares que pasan calamidades por esta guerra.

¿Se imagina lo que pasaría si todos me pidieran lo mismo?

Le pagaré con intereses. Este hotel ha sido con usted

más que generoso, así que no me pida un imposible.

¿No hay forma de convencerle? No y lo siento.

Lamentaría verme obligado a denunciarla.

Bueno.

Muy bien, pues aquí está todo.

Con esto quedamos en paz.

Sira, dear, ¿un pink gin? Bueno.

¿Conoces a Dean? Un viejo amigo.

Dean, te presento a Sira Quiroga, "my dressmaker".

Encantada.

Rosalinda, "darling".

"Hello".

¿Cómo te va en Tetuán? Fue una sorpresa conocer tu marcha.

Fue todo tan tan precipitado. Es maravillosa.

Tengo una casa de ensueño y unos amigos fantásticos,

como my dear Sira,

que tiene el mejor "atelier de haute couture"

en todo el norte de África. Pues nos acercaremos a visitarla.

Ya estamos un poco aburridas de las modistas de Tánger.

¿Verdad, Mildred? -Nos encantaría ir a verte.

"Tout le monde" en Tánger se muere por conocer a tus nuevas amistades.

-En realidad, nos morimos por conocer a una de ellas:

nos han dicho que se trata de alguien muy muy especial.

-Alguna noche podrías invitarnos a una de sus recepciones.

Nos encantaría asistir. ¿A que sí, Olivia?

Sira, ¿pedimos otro cóctel y nos sentamos en una mesa?

Como quieras. Dean, llévanos otros dos pink gin.

Buena idea, yo quiero... Vosotras no estáis invitadas.

¿Por qué no? Porque sois unas... "bitches".

¿Cómo se dice en español, Sira?

¿Qué significa "bitches"?

Aprovechadas, caras duras... Malas personas.

Un par de zorras. Sí, gracias.

Sí, un par de zorras.

(HABLA INGLÉS)

Pero estoy harta de la gente interesada.

No te preocupes, ojalá yo tuviera tu carácter.

¿Cómo te ha ido esta mañana?

Mal, muy mal. (HABLA EN INGLÉS)

¿Era algo importante? Sí, para mí sí.

Ya sabes que quiero sacar a mi madre de Madrid.

Para eso tenía que atrasar otro pago urgente

y no lo he conseguido. Qué contratiempo.

De momento, creo que lo de mi madre será imposible.

Gracias.

Y creo que, según dicen, cada vez es más difícil moverse.

¿Tu madre está sola en Madrid? Sí, completamente sola.

Debe ser duro saber que tu madre está en zona roja

y está expuesta a cualquier cosa entre toda esa gente.

No, Rosalinda, esa gente es su gente.

Mi madre está con los suyos, en su casa, en su barrio.

Si quiero traerla no es porque tema lo que le pueda pasar,

sino porque es lo único que tengo

y cada vez es peor no saber nada de ella.

Me habían dicho que tu familia... No, ya lo sé.

Casi todo lo que se dice de mí en Tetuán no es cierto:

que soy de buena familia,

que tengo un prometido que está en Argentina.

¿Ah, sí?

Mi familia somos mi madre y yo y las dos somos simples modistas.

¿Tampoco estás prometida?

No.

Esta es mi vida, ya ves.

Muy distinta a la tuya.

¿A quién demonios le importa de dónde vienes

cuando tú eres la mejor modista de Marruecos?

En cuanto a tu madre, no te prometo nada,

pero sé quién a lo mejor nos puede ayudar.

Leo Martin, es el director de The Bank of London.

Tiene muchos contactos y quizá sepa algo.

Dos horas esperando.

¿Tú crees que esta es una buena o mala señal?

Estamos a punto de descubrirlo.

Siento haberlas hecho esperar tanto.

Pero es que la situación es ahora mismo muy complicada.

¿Qué ha pasado? No estoy seguro

de haber dado con la persona que necesitan.

Pero creo que vale la pena intentarlo.

Si no lo lograsen, lo intentaría de nuevo buscando otro canal.

¿Cuál? Es un periodista británico.

Pero me ha puesto una condición para ayudarlas.

¿Qué es lo que quiere?

Quiere hablar personalmente con usted, señorita Fox.

Ya sabe cómo son los periodistas, aves carroñeras.

Siempre esperando buscar algo a cambio.

No son los únicos, ¿verdad? No son los únicos.

En fin, póngame con él, veamos lo que quiere.

Puede hablar en el despacho de al lado.

Yo le paso la llamada.

Póngame con Marcus Logan.

Y pase la llamada al 2.

¿Míster Logan?

(HABLA EN INGLÉS)

Sira, ya nos podemos ir.

Leo, my dear, gracias por todo, eres un sol.

¿Me vas a decir qué te ha dicho?

Ha dicho: "Blackmail".

¿Cómo se dice en español?

Cuando alguien dice que hará algo por ti,

pero solo si tú haces algo a cambio.

Chantaje. Chantaje, eso.

¿Y qué tipo de chantaje?

Una entrevista personal con Juan Luis

y unas semanas de acceso preferente a la vida oficial de Tetuán.

A cambio, nos pondrá en contacto con una persona en Madrid

y ponerlo todo en marcha.

¿Y tú qué has dicho? Que me mande un cable

con la fecha prevista para su desembarco en Tánger.

El jefe aún no ha llegado.

¿A qué hora suele venir? Pues vaya usted a saber.

A las nueve, a las diez, mañana...

Nunca.

Pues dígale que he venido a verle. Lo que quieras, reina mora.

Cuando quieras te hago otro pase de fronteras

para que te vayas de compras a Tánger, corazón.

Mejor se lo va haciendo a su madre.

Buenos días.

Venía a hablar con usted. Claro.

¿Y si vamos a tomar un café?

Es que digo yo que con el buen día que hace,

es un pecado que entre en ese despacho tan gris.

¿Qué ha ocurrido?

Que acabo de tener un encontronazo con Palomares.

El día menos pensado le lavo la boca con jabón.

Es un buen policía, pero también un cabestro.

Bueno, cuénteme.

No lo conseguí.

El gerente no quiso negociar. Le entiendo.

Y lo siento, pero me temo que ya no puedo ayudarla.

No, si ya hizo bastante consiguiéndome el aplazamiento.

Aquí tiene mi pasaporte. Quédeselo.

No hace falta que me lo devuelva más.

Muchas gracias.

-Buenos días, señor Claudio. -Buenos días, Abdul.

Dos cafés con leche, por favor.

¿Y cómo llegó a Tánger? Me llevó en su coche una amiga.

Ya. ¿Una amiga?

Rosalinda Fox.

Pero me parece que usted ya lo sabe.

Está al tanto de quién es la señorita Fox, ¿verdad?

Sí, lo sé. Pues tenga cuidado.

¿Por qué? Hay gente a quien no le gusta

que ella esté aquí con quien está.

Usted ya me entiende. Sí. Su relación no gusta a algunos.

¿Qué personas? Por favor,

no me pida que traicione a una clienta

solo por oír de mi boca los nombres que usted ya conoce.

De acuerdo. Solo confírmeme algo. ¿Qué?

Los apellidos de esas personas, ¿son españoles?

No. Perfecto.

Darling, no quiero que te hagas ilusiones con este periodista.

No sabemos exactamente el tipo de persona que es.

Tranquila, si me espero lo peor.

Alguien que negocia así con las necesidades de la gente

no creo yo que sea muy de fiar.

Disculpe.

No tema por mis heridas, estoy más sano de lo que parece.

¿Qué le ha ocurrido? Trabajo para una agencia británica.

Estaba cubriendo la Guerra Civil y un cañonazo me sorprendió.

Los médicos me salvaron la vida.

Escuchen, llevo sin comer nada desde ayer.

¿Les importara que las invitara a comer y charlásemos?

Bueno.

Todo lo que me pidió por teléfono está solucionado.

Perfecto.

Tendrá su entrevista con el alto comisario

y será invitado a los actos de las próximas semanas.

Algunos de ellos serán de gran relevancia.

¿Y eso? Esperamos a Ramón Serrano Suñer,

el cuñado de Franco.

¿Sabe de quién le hablo? Por supuesto.

Se lo agradezco. Y hágalo extensible al Alto Comisario.

Será un placer tenerle aquí, pero tenemos condiciones.

Naturalmente. Toda la información que envíe

será supervisada por la Alta Comisaría.

Además, quiero proponerle algo que nos conviene a todos.

Será fácil de aceptar entonces. Quiero proponerle

que se haga pasar por un periodista amigo mío.

Así será mejor recibido.

¿Alguna condición más?

Ninguna por nuestra parte.

Bien. Entonces es mi turno.

Mi contacto ya está sobre aviso.

Cuenta con el traslado de su madre para el próximo operativo.

Muchas gracias.

Me facilitará algunos datos que telegrafiaré a Londres

y desde allí contactarán con Christopher Lance,

él es quien está al mando de toda la operación.

¿Cobra algo? Nada.

Gracias.

(HABLA EN INGLÉS) Pero me tengo que ir.

Juan Luis ha vuelto antes de tiempo de Sevilla.

Logan, mañana un coche le recogerá a la una.

Comerá en el Alto Comisario con Beigbeder

y tendrá toda la tarde para su entrevista.

Muchas gracias. Chao.

¿En qué situación está su madre? ¿Corre auténtico riesgo en Madrid?

No, la verdad, no lo creo.

Pero yo soy lo único que ella tiene en el mundo.

Y ella es lo único que tengo yo.

Una vez le fallé y ahora solo quiero recuperarla.

Señorita, señorita.

Jamila, ¿pasa algo? Lo siento, señorita,

hay cliente esperando en taller.

Señor Logan, ella es Jamila, me ayuda en el taller.

Un placer.

Bueno, tengo que marcharme. Volveremos a vernos.

Muchas gracias.

Adiós.

(Timbre)

Señorita, el comisario Vázquez.

Buenos días, señorita. Buenos días.

Parece ser que no fue del todo sincera la última vez.

Le advertí que no quería jugarretas.

Perdone, pero no sé a qué se refiere.

¿Usted se cree que no tengo ojos en todas partes?

¿Qué fue a hacer al Banco de Londres?

¿Y quién es ese inglés malherido con el que se encontró ayer?

No sabía que tuviera que darle cuentas

de los hombres con los que me cito.

No se fíe de todo el mundo,

en el pasado ya pagó caro el juntarse con indeseables.

Es que todavía no sé qué quiere.

¿Me quiere proteger? ¿O sigue sin fiarse de mí?

Intento que no se meta en problemas de los que no pueda salir.

Pues muchas gracias, muy amable. Pero no necesito que velen por mí.

De momento estoy cumpliendo con mi parte del trato, ¿no?

Por ahora.

Pues deme un respiro.

¡Jamila!

Jamila.

Tengo que hacerte un encargo muy importante.

¿Te acuerdas del hombre de la otra tarde?

Sí, inglés guapo. Eso es.

Necesito que le sigas a todas partes.

Quiero saber dónde va, con quién habla y qué come.

¿Puedes hacerlo? Sí, creo que sí.

Una comida excelente. Juan Luis tiene contratado

a un cocinero que es la envidia de todo Tetuán.

(HABLA EN INGLÉS) Lo mejor para adaptar

la comida marroquí a los gustos europeos.

Aunque yo prefiero la comida local sin más.

Una vez que te acostumbras a sus intensos sabores,

esta resulta un tanto insípida.

Ok, os dejo a vuestros asuntos.

Te veo luego, darling. Y, Logan, no lo agote demasiado.

Lo procuraré.

Le agradezco de nuevo el trato que me están dando.

No es nada.

¡Nada! Si hasta tengo un coche a mi disposición.

Eso es porque Rosalinda y yo queremos que visite la ciudad.

¿Una copa? Tengo un whisky escocés fantástico.

Nunca le digo que no a un buen whisky.

Me lo trae un amigo del consulado británico.

Veo que mantiene buena relación con los diplomáticos ingleses.

Es parte de mi trabajo. ¿Qué piensan de eso los alemanes?

Veo que no va a andarse con rodeos.

También es parte de mi trabajo.

¿Agua?

En papelería, compra cuaderno y bolígrafo.

¿Y después? Después, Alta Comisaría.

La entrevista con Beigbeder.

¿Y luego? Luego, escribe en café,

oficina Correos. Luego, cena solo en hotel.

Y botones dice sube habitación.

¿Le has dado el dinero que te di? Sí, sí.

Si periodista inglés guapo sale de noche,

botones manda recado para usted.

Muy bien. Mañana no le pierdas de vista ni un momento.

Jamila, es importantísimo.

¿Tiene lo que le pedí?

Aquí tiene su dinero, está todo.

Y habrá más si logra los documentos del consulado alemán.

No puedo volver a hacerlo.

Está en peligro mi trabajo y mi vida.

Le hablo de mucho dinero.

¿Cuánto?

Es mejor que se vaya. ¿Qué pasa?

Adelántese, yo le alcanzaré más tarde.

¿Qué te parece este modelo? ¿Cuál?

No sé, no sé si será atrevido para la recepción de Serrano Suñer.

Verdad, esos caballeros españoles son tan antiguos.

Mejor di clásicos. Seguimos buscando.

¿Qué tal fue la entrevista de Marcus Logan con Beigbeder?

"Excellent, darling".

El señor Logan ha resultado ser un hombre encantador.

Y Juan Luis ha quedado satisfecho con el encuentro.

Me alegro.

Muchas gracias por todo lo que estáis haciendo por mí.

No las merece.

Que Juan Luis y sus opiniones sean conocidas en mi país

ayuda mucho a todos.

Perdón, señorita, perdón, periodista desapa...

Yo pierdo periodista en medina. Perdón, culpa de burro.

Sira, darling,

no me digas que has mandado seguir al señor Logan.

Sí.

Ya sé que es una locura,

pero me daba miedo que desapareciera sin más

una vez que hubiera conseguido lo que quería, ¿me entiendes?

Creo que puedes estar tranquila.

El señor Logan es un caballero y seguro que cumplirá su palabra.

Dale un voto de confianza. Lo intento.

Pero no es fácil desgraciadamente.

A mí la vida me ha enseñado a no fiarme de los hombres.

Documentación, por favor.

¡Alto, alto!

Suba, rápido.

¿Por qué ha huido? No llevo mi documentación.

Si me hubieran registrado, habrían encontrado el dinero.

Menos mal que ha aparecido usted.

¿Qué hay de nuestro acuerdo? ¿Acepta?

Mire,

la verdad es que no creo que pueda conseguirle

más información interesante para su periódico.

Los documentos comprometedores suelen guardarlos los funcionarios

en sus domicilios. Ya.

No piense que si he hecho esto es porque soy un traidor.

No le juzgaré. Pero necesito que me comprenda.

Mi mujer es judía.

Hasta ahora gracias a que lleva mi apellido y que vinimos aquí,

hemos podido ocultarlo, pero... Le entiendo.

La situación para los judíos es cada vez más complicada.

Y esto solo es el principio, créame.

Me alegro que nos hayamos ayudado mutuamente.

Gracias, yo también.

Y tenga cuidado, si descubren que anda husmeando,

no dudarán en hacer algo al respecto.

No sabía que las mujeres de África fueran tan madrugadoras.

En España tenemos un refrán: a quien madruga, Dios le ayuda.

¿Y en qué quiere que le ayude Dios?

A que no se marche usted de aquí sin decirme cómo va lo de mi madre.

No le he dicho nada porque no se sabe nada aún.

Todavía no confía en mí del todo. Discúlpeme,

pero últimamente no confío mucho en nadie.

No corren buenos tiempos para la lealtad y la confianza.

Y supongo que el darle esquinazo a su ayudante, la crisparía más.

¿Se ha dado cuenta? De verdad, qué vergüenza.

Yo solo quería... No se preocupe.

En realidad, a quien me paso el día despistando es a Vázquez.

Él tampoco termina de fiarse de mí. No volverá a pasar, se lo prometo.

Y por lo de su madre, no tema, antes o después sabremos algo.

No sé cómo agradecérselo. Señorita.

Buenos días, Jamila, siento haberme escabullido antes.

No se preocupe, señor.

Señorita, Frau Heinz va ahora al taller.

Dile que vaya viendo los figurines, voy enseguida.

Lo siento, pero debo marcharme.

Tengo a las clientas revolucionadas con la llegada de Serrano Suñer.

Todas quieren estrenar vestido. ¿Y usted?

¿Yo qué? ¿También estrenará vestido?

¡No, no! Yo no voy a esas cosas. ¿Por qué no?

Venga conmigo esa noche, sea mi pareja.

No, no, yo... Acaba de decirme que no sabe

cómo agradecer mis gestiones, pues bien, ya tiene una forma.

Podría ayudarme a saber quién es quién aquí,

me vendría bien para mi trabajo. Pero...

Yo tampoco conozco a nadie.

La verdad es que yo llevo muy poco tiempo aquí.

Diga que sí. ¿Sí?

De acuerdo. Iré con usted.

Y quédese tranquila,

le aseguro que no tengo prisa por abandonar Marruecos.

¿Cómo que no sabes qué ponerte?

Ya sabes todo el trabajo que tengo.

Me pondré cualquier cosita a última hora y punto.

Cualquier cosita dice.

En casa del herrero, cuchillo de palo.

Verde de envidia estoy. Te cambiaría el puesto encantada.

Esa fiesta no me hace ilusión. No seas boba, será un fiestón.

Que pasará a los anales de la historia de la ciudad.

Además, vas con un tipo que no está nada mal.

¿Y tú qué sabes si no lo conoces? ¿Ah, no?

¿Y dónde te crees que he llevado a merendar a la bruja de mi madre?

¿Al Nacional?

Me ha salido tres veces más caro que los Suizos de La Campana

porque se ha puesto hasta las cejas de té con pastas inglesas.

Pero ha merecido la pena.

¿Y le has visto? Y he hablado con él.

Bueno, me ha dado fuego. Mira que eres caradura.

¿Y qué te ha parecido? Gratamente apetecible.

¿Tú crees que será de fiar?

Imagino que no, pero eso a ti tiene que importarte bien poco.

Está en tratos con el alto comisario

y si no quiere salir de aquí escaldado,

más le vale portarse bien contigo.

Me ha pedido que le diga de quién es quién en la fiesta.

¿Tú me puedes ayudar? Claro, muchacha, eso está hecho.

Esta recepción no se la perderá nadie.

Ahí estará el jalifa y su gran séquito;

el gran visir y el majzén; el cuerpo consular al completo;

directores de los bancos, autoridades españolas... en fin,

todo el que es alguien en esta ciudad va a estar allí.

Nada de expresiones como "talmente un milagro"

o "me he quedado pasmá'". No.

¿Está todo listo, Jamila? Sí.

Aquí tiene su vestido. Le acompaño a la puerta.

Exquisito.

Procure no arrugar mucho el vestido o tendrá que plancharlo luego.

Ya sabe dónde encontrarme si me necesita.

Espero volver a verla.

¿Quién tiene que recoger vestido? Nadie más, este es el mío.

Más vale que espabile porque Marcus llega a las siete.

¡Pero, niña! ¿Qué haces que no te va a dar tiempo?

Si es que no lo he terminado. Anda, déjame.

Esto lo finiquito hasta yo ¡Jamila! ¡Jamila!

Prepárale un baño de princesa.

Tú lo que necesitas es un buen rato a remojo como los garbanzos.

Vamos, anda.

Que sí, vete, que ya lo termino yo.

El vestido ya está listo.

Ahora, a peinarte y a vestirte, que tenemos menos de media hora

para ponerte guapa. ¿Cómo que tenemos?

Ya que vas a abandonarme por un periodista advenedizo,

al menos no quería perderme los preparativos.

En la fiesta, recuerda:

no hables con la boca llena,

no alces la copa chistando al camarero para que te la llene;

si te presentas a alguien, dices "encantada",

nada de "el gusto es mío" ni ordinarieces por el estilo.

Félix, que soy modista, pero no vengo de las cavernas.

Pues nada, yo solo quería darte una última clase de protocolo.

-Menos protocolo y más arrimar el hombro.

¿Tú no sabías pintar? -Como el mismísimo Murillo.

-Pues a ver qué tal le haces los ojos a la niña.

(Timbre)

¡Ya está aquí! Voy a vestirme.

Espera, que faltan un par de cosas. Que no hay tiempo para más.

Ni hablar.

De verdad... ¡Calla! Y mira, he dicho.

¡Ay!

No me lo puedo creer.

Si es imposible encontrar un par así en todo Marruecos.

Pues mira este.

Es una polvera.

Para que te empolves muy bien la nariz.

Que no vas a ser menos que esas señoronas.

Es preciosa.

Es que no sé qué decir.

(Timbre)

Venga, venga, niña, arrea, que vais a llegar tarde.

Menudo bombón estás hecha, nena. Yo no lo hubiera dicho mejor.

¿Nos vamos?

Un momentillo, don Marco.

Un consejillo quería darle, si usted me lo permite, claro.

Ándese con ojo, plumilla,

que aquí la criatura lleva ya muchas fatigas en su espalda.

Y no va a venir usted ahora a camelársela

con esos aires de extranjero con parné.

Porque como se le ocurra hacerla de sufrir,

aunque solo sea una migajita,

aquí mi primo el bujarrón y yo hacemos un encarguito en un amén.

Y una noche puede que le saquen una faca por la morería

y le dejen la cara como el pellejo de un gorrinillo.

Marcadito para toda la vida.

¿Está claro, "miarma"?

Perdone, pero mi español no da para tanto.

¿Qué ha dicho?

Mis amigos, que me quieren bien.

¿Nos vamos?

Buenas tardes. Muy buenas.

Está espectacular.

Hola. Está espectacular. Me alegro mucho de verla.

Hola, buenas tardes. Ha quedado precioso. Qué bien.

Buenas tardes.

Qué sorpresa encontrarla por aquí, señorita Quiroga.

Buenas tardes, don Claudio. Me alegro de verle.

Seguro. Buenas tardes, señor Logan.

Parece que está recuperado y aclimatado a la vida local.

Ambas cosas son mérito de Sira, gracias por su interés.

¿Se conocían?

El comisario me requirió en su oficina nada más llegar.

Supongo que formalidades de la extranjería.

Por el momento, no es sospechoso de nada.

Pero infórmeme si ve algo en él raro.

Si nos disculpa. Por supuesto. Señor Logan,

cuídeme a la señorita Quiroga,

ya sabrá que ha pasado meses difíciles trabajando mucho.

Lo haré. Gracias.

Salam Aleikum. Salam.

Señor Logan, me alegro de verle. Igualmente.

Buenas tardes. Buenas tardes.

Beigbeder, la señorita Quiroga.

Así que usted es la amiga de Rosalinda.

Me alegro de conocerla al fin. Igualmente, es un placer.

¿Y Rosalinda? Me temo que está indispuesta.

Pero me ha pedido que le diga que se moría de ganas

por comentar los modelitos de la fiesta con usted.

¿Qué le pasa? Problemas de estómago, los nervios.

Hemos estado tan ocupados con nuestro invitado

que no ha tenido ni un minuto para ella.

Espero que se recupere pronto. Dele un beso de mi parte.

Se lo daré. Gracias a Dios, el cuñado se va mañana.

Creo que sería incapaz de soportarlo un día más.

En fin, el deber me reclama. A ver si cenamos juntos una noche.

A Rosalinda le hace mucho bien estar con un compatriota.

Señorita Quiroga, un gusto. Igualmente.

Señor Logan. (HABLAN EN INGLÉS)

Parece que le fascina el invitado estrella.

Si le soy sincero, Suñer no me causa simpatía ninguna.

Pero esa conversación podría ser portada de mi periódico.

¿Sabe quiénes son?

Conozco a algunas de las mujeres. Llevan vestidos míos, por cierto.

Preciosos.

Sí que son todos alemanes, es interesante.

Daría lo que fuera por saber de qué están hablando.

Pues es muy fácil, únase al grupo.

Los ingleses y los alemanes somos como el agua y el aceite:

imposibles de mezclar.

Usted, en cambio, sería un caballo de Troya perfecto.

¿Me pide que me una al grupo a cotillear por usted?

Sí.

No está hablando en serio. Completamente.

En eso consiste mi trabajo:

busco información y medios para obtenerla.

Y quiere que el medio sea yo. Pero no quiero presionarla.

Se trata de una simple propuesta, no tiene obligación de aceptarla.

Considérela tan solo.

Bien, lo haré.

Se lo debo.

Vaya, parece que se ha roto.

Sí, me temo que sí.

Es una lástima, es una polvera muy hermosa.

Casi tanto como su dueña.

No se preocupe, ha sido un accidente.

Ha sido un placer, señorita. Igualmente.

Y perdone por la interrupción. Lo siento.

Lo siento, señora, este baño está fuera de servicio.

En unos minutos estará todo solucionado.

Me he cortado y me quería lavar la herida.

La verdad es que tengo órdenes de no...

Por favor.

Está bien. Acompáñeme.

Aquí es.

¿Quiere la señora que la espere?

No, no hace falta. Conozco el camino de vuelta.

Gracias.

¿Se divierte?

Soy un periodista de guerra,

estos acontecimientos sociales me aburren un poco.

¿La señorita Quiroga lo abandonó? La he perdido.

¿Usted la ha visto? Al final resultará

que la señorita es tan escurridiza como usted.

Me gusta preservar mi intimidad. Eso es un lujo en estos tiempos.

No hay nada de lo que pase en esta ciudad que no sepa.

Es una lástima que haya errado en su profesión,

sería un gran periodista.

Señor Logan, no me cause problemas.

Le aseguro que soy implacable en el cumplimiento de las leyes.

Lo tendré en cuenta.

Y si es tan amable, hágame un favor,

si ve a la señorita Quiroga, dígale que la estoy buscando.

-¿Cómo llevan los alemanes

este calor y este viento de Tetuán?

-Yo lo encuentro francamente agradable.

-La primera vez que veo a un alemán con sentido del humor.

-Aquí estaremos más cómodos, señor Serrano.

Es la sala donde nos visitan. -Perfecto.

-¿Por dónde íbamos? -Antenas.

Sistema consol. Electro-Sonner, por supuesto.

-Exacto.

Las tres que instalaremos serán más que suficientes

para interceptar el tráfico aéreo y marítimo.

Los ingleses tendrán Gibraltar, con esto estaremos empatados.

-¿Tenemos confirmada la localización?

-Sí, junto a las ruinas de Tamuda.

HISMA, mi empresa, se ocupará de las gestiones

por una justa compensación, por supuesto.

-Sin contar con mi más sincero agradecimiento.

Y el de mi cuñado, por supuesto.

-¿Hablará usted con el coronel o prefiere que lo haga yo mismo?

-¿Cree imprescindible hacerlo?

-Con las instalaciones en protectorado español,

¿no será difícil hacerlo a sus espaldas?

-Déjelo de mi parte.

El caudillo le informará a su debido tiempo.

-A ver dónde se ha dejado el cabrón este la puta pitillera.

Llevo buscándola casi una hora, ¿dónde se ha metido?

Señorita, ¿me concede este baile? Claro.

Andaba resolviéndole la vida.

Como usted me ha pedido, ¿no?

¿Logró ver lo que se pasaban de mano en mano en el grupo?

Retratos de familia.

Mala suerte. Pero...

me he enterado de otras cosas que tal vez le interesen.

¿Como por ejemplo?

No sé, acuerdos, negocios, intercambios.

¿Acerca de qué?

Grandes antenas, tres creo.

Sistema consol, marca Electro...

¿Sonner? Sí, justo.

Los alemanes tratan de controlar el tráfico en el estrecho

y contrarrestar a los británicos en Gibraltar.

¿Le interesa? ¿Cómo ha averiguado todo esto?

Pues porque tratando de esconderme de Serrano Suñer,

he acabado en la habitación donde han cerrado el trato.

Esta información es oro puro.

No hable de esto con nadie.

Conocer esta información podría ser peligroso.

¿Y no cree que Beigbeder debería enterarse?

Porque quizá debería hablar con Rosalinda.

Supongo que debería saberlo. No te preocupes, yo me encargo.

De acuerdo. Es curioso cómo lo ha hecho,

pero ha conseguido una información increíble.

No sé cómo agradecérselo.

(CANTAN) "Yo tenía un camarada..."

De una manera muy sencilla. ¿Cuál?

Sáqueme de aquí.

Por más tardes como esta.

He hablado con mi contacto, el encargado de traer a tu madre.

Peter.

Peter quiere que vuelva con él a Calcuta.

No te puede obligar.

Si no me soporta, ¿por qué me quiere a su lado?

Los alemanes creen que Rosalinda es mala influencia para Beigbeder.

No podrían encontrar mejor excusa para separarles.

No me gusta que gente como Marcus Logan ande husmeando.

Rosalinda es mi mejor amiga y haré lo que sea por ayudarla.

¡Señor Logan! ¡Deténgase!

Bésame.

¡Madre!

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