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Mamá. ¿Qué pasa?
Vuestro padre tiene alzhéimer.
Aunque use tacones de marca,
me llega el oxígeno al cerebro.
Buen día.
Lo necesitamos.
Y si no es con usted, tendrá que ser con otro médico.
-¿Tiene idea de los sacrificios que hago para tratar a su marido?
(CARLOS) Le ha dicho que mi padre no está.
¿Quiere dejar un recado?
(Relinchos)
Malcom no es como yo ni como Mario.
A Mario le confiaría mis asuntos, pero nunca mi hija.
¿Y si es tan bueno por qué le has despedido?
Mario, en cuanto tengas un minuto, llama a Malcom, por favor.
Que vuelva hoy mismo.
Amor.
Corre, mamacita, corre.
(Disparo)
Hay dos cuerpos en el monte, los dos con las balas que los mataron.
Y esas balas salieron de tu pistola.
Tú vas a hacer todo lo que yo te diga.
Sé que fuiste tú. El que hizo la foto
y luego me la mandó. No se me ocurre ningún motivo.
A mí tampoco.
¿De qué coño hablas, estamos en guerra con la Policía o qué?
Tú mantente al margen.
No sé por qué ni si debería hacerlo, pero te creo, Malcom.
Está metido en el narcotráfico.
Y no sé si mató a tu padre.
No lo sé.
¡Nuria!
(Sirenas)
¿Qué hay?
-Hola.
-¿Qué tenemos aquí?
-Se llama Gloria Noya Brey.
-¿Tenemos localizada a la familia?
-Estamos en ello.
Y también estamos buscando al dueño de esto.
Estaba cerca del cuerpo.
¿Vienes de la oficina?
Las deudas de Open Sea nos tienen sin dormir a todos.
Sí.
Pero vamos a salir a bolsa antes de que los bancos nos coman.
Me dices lo que quiero oír. No.
Te digo la verdad.
Construí Open Sea
transportando coca desde altamar hasta la ría.
Lo peor era la espera.
A oscuras.
Con olas que podían tragarse
barcos tres veces mayores que nuestras planeadoras.
¿Y sabes lo que aprendí?
A leer el miedo en la cara de mi gente.
Y tú ahora tienes miedo, Mario.
No te preocupes.
Saldremos adelante.
Descansa.
Mamá, a mí tus obras sociales me encantan,
pero ¿una fundación contra el alzhéimer?
No sé, pensaba que lo íbamos a mantener en secreto.
La fundación llevará mi nombre, no el de tu padre.
Necesitamos acceder a los mejores tratamientos médicos.
Pero, claro, eso hay que pagarlo.
No tenemos dinero para eso.
Lo buscaré.
Aunque sea, se lo pido a mi hermana.
¿Berta?
Esa no te da ni los buenos días.
No podemos permitírnoslo. No,
lo que no podemos permitirnos es parecer que no tenemos dinero.
La fundación nos dará una imagen de solvencia.
Claro, entonces la solución es fingir que nos va bien, ¿no?
Nina... Mamá, es que no es lo mío.
Tú tranquila, todo se aprende.
-Perdón, señor. Tiene visita.
Que esperen.
Es la Policía.
Avisa a Mario.
Y ponme otro café.
Sí, ahora mismo.
Contad conmigo para lo que queráis, de verdad.
Yo hago fotocopias, pongo carteles...
Mítines no voy a dar, la verdad. Bueno, escúchame.
¿Qué? ¿Tú te imaginas lo que sería verte
a ti diciendo en público lo que piensas?
No estaría nada mal. No, no, no, no.
Yo en primera fila apoyando a muerte...
¿Y este qué hace aquí?
A saber.
(Timbre)
¡Hostias! ¡Eh!
¡Eh, tú eres el candidato a la alcaldía!
¡Eres mi fan, eres mi fan!
Eh, ¿nos hacemos un selfie, por favor?
Mira, mira, mira, mira.
Mira qué guapo.
A ver la última. ¿Te puedo dar un consejito?
-¿Tuyo o de Nemo? -De los dos.
Yo de ti no tiraba para adelante con esto de la alcaldía.
-Mucho habéis tardado en venir. -Es que Nemo y yo le damos
muchas vueltas a las cosas antes de hacerlas.
Muchas.
-No me dais miedo.
No me podéis hacer nada. -Qué va.
-Lárgate de aquí.
-Mira, no nos gustaría sacar cosas feas sobre ti,
cosas cochinotas.
A la prensa le gustaría mucho. -¡Que te largues, hostias!
-¡Eres mi fan, eres mi fan, eres mi fan!
(CHISTA)
No se toca.
Nos vemos mucho últimamente, inspector.
Demasiado.
¿La reconoce?
-La atropellaron.
El conductor se dio a la fuga.
En el teléfono de la víctima, hemos encontrado llamadas de usted.
¿De qué se acusa exactamente a mi cliente?
Solo nos gustaría saber qué relación mantenía con la víctima.
Una relación personal.
¿Cuánto de personal?
Le pido discreción.
Ni mi mujer ni mis hijos deben saber nada de esto.
-Ah, que eran amantes.
Sí.
A veces, los amantes discuten.
Salgan inmediatamente de mi casa.
-Ah.
Señor Bandeira,
casi lo olvido.
¿Esto es suyo?
No.
Lo hemos encontrado al lado del cadáver.
Ese llavero lo tiene la mitad de la plantilla de Open Sea.
La mitad menos uno. Fuera.
No tendrías que haberles enseñado las llaves.
-A veces, enseñar las cartas es más útil que esconderlas.
-Vámonos de aquí ya, anda.
-Pero tú tranquila, Alén,
cuanto antes pillemos a Nemo, antes me largaré de Oeste.
-Guapa,
dile a tu compañero
que si quiere pillar algo se lo puedo conseguir yo.
(FERRO RÍE)
Ha sido el marido.
¿Por qué estás tan seguro?
La maltrataba.
Y es por mi culpa.
¿Cómo que por tu culpa, Nemo?
Yo la obligué a quedarse aquí en Galicia.
Entonces se lo tienes que contar a la Policía.
¿Contar el qué,
que era mi doctora, que estoy enfermo?
¿Y desde cuándo dejamos que la Policía haga nuestro trabajo?
¿Qué cojones quería el Monterroso, el policía que tiene
nombre de vino de tetrabrik? Quiero que encuentres
al marido de la doctora. ¡Ese hijo de puta la mató!
(GRITA) ¡Y yo voy a matarle a él!
Nemo.
Estoy bien, hijo.
Encuentra al marido.
(Música)
Espera.
Solo va a ser un segundo.
Es que ayer no viniste al examen. Y como dije en clase...
-No pude. -Espera un segundo, por favor.
Es muy importante para la nota final.
A mí no me impor...
Adela, ¿qué es esto?
Por favor, Adela, déjame...
¡Adela!
Eh, el futuro alcalde.
Eh, ¿qué te ha dicho?
-A los diez segundos, ya me estaba amenazando.
-No me jodas. -Están cagados.
Saben que van a perder la alcaldía.
Ganaremos.
-Con mucho cuidado, por favor.
Ferro es la mano derecha de Nemo. Son capaces de cualquier cosa.
-No me pueden hacer nada, soy completamente transparente.
-Ándate con ojo, transparente.
-Cuando me partan las piernas, me preocuparé.
Mientras tanto, ¿para qué?
No puede habérselo tragado la tierra.
Papá, ¿podemos hablar un segundo, por favor?
No es buen momento.
Para mí tampoco lo es.
Pero, bueno, habrá que joderse. Siéntate, por favor.
¿Quieres uno?
Si es una broma, no tiene ninguna gracia.
Haz el favor de tirar eso.
Ah, ¿no te gusta la coca? Vete.
Pero seguro que tú la has probado.
Que te vayas. Teniéndola tan a mano...
Que te vayas. ¿En serio te asustas por tan poco,
cuando llevas toda tu puta vida entrando por la ría
lo que luego tu hijo se mete por la nariz?
Pero ¿qué dices?
¿Cómo puedes dormir tranquilo?
¿Quién te dice que puedo dormir?
¿Mamá sabe todo esto?
Mejor no preguntarse nadie de dónde coño sale el dinero.
Y supongo que Nina otra que tal, ¿verdad?
Todos calladitos.
¿Nos hacemos una, papá?
Yo te la pinto, no te preocupes.
Aquí.
En tu mesita.
Ni se te ocurra hacer eso delante de mí.
¿Por qué no?
Una pequeñita.
Carlos, por favor.
¿Carlos por favor qué?
Ah, no, perdona, que estas cosas mejor que se hagan a tus espaldas.
Así tú puedes seguir creyendo que tú eres un santo y los demás,
unos hijos de puta y unos mierdas.
Eso es lo que a ti te gusta, ¿verdad?
Sentirte superior a los demás.
Papá, mírame, mírame. (GRITA) ¡Mírame!
Nunca más me vas a joder la vida.
Nunca más.
Espera.
¿Espera qué, que me vas a pegar una bofetada?
Antes de juzgarme,
quiero enseñarte algo.
¿Tu saldo del banco o el dinero que te costé desde que nací?
Quiero que conozcas Oeste.
El Oeste real.
Ven.
¿De qué te ríes?
No me río.
Te estás riendo. ¿Qué pasa, que llegas tarde y encima te ríes?
Mario. Ni Mario ni hostias.
Han matado a la doctora.
La atropellaron anoche.
Necesito que encuentres a su marido.
¿La mató él?
No sé si la mató él. Da igual.
Yo no quiero ser cómplice de un asesinato.
Demasiado tarde.
¿Me estás espiando?
¿Descubriría algo interesante?
No.
Entonces mejor me lo ahorro, ¿no?
Estoy arreglando la casa de mis padres.
¿No sería mejor que la tiraras del todo y construyeras una nueva?
No.
No, la quiero reconstruir.
Aquí pasé los mejores años de mi vida.
Además, trabajar con las manos me relaja.
Y hoy lo necesito.
¿Y esta chatarra funciona?
Claro que funciona.
Era de mi padre.
¿Me la dejas?
¿Me la vas a cuidar?
Llévatelo.
Sabes cómo funciona, ¿no? Sí.
Sí, claro.
¿Tienes... tienes brocas?
No te preocupes, yo tengo aquí.
¿Cómo son los tacos que tienes?
Eh...
Venga, va, que te ayudo.
¿Qué tienes que poner?
Vale. Ahí está.
Entonces le doy ahí. Pero tienes que darle un toque...
Mira, espera. Te lo hago yo esto, ¿vale?
Vale. Mira.
Ahí está.
Eso ahora te sirve de guía, ¿vale?
Para hacer el taladro. Vale. ¿Me sujetas?
Que me da un poco de miedo. Venga.
No, pero sujeta la escalera. Ah, vale, perdón.
Tres, dos, uno...
¿Ahí voy bien?
¡Toma!
Oye, pues muy bien, ¿no?
Estás hecha una profesional. Es que es muy fácil.
Gracias.
¡Uy! ¡Eh!
¿Estás bien?
Sí.
Eh...
Ahora, el taco. Hay que poner el...
Ya lo hago yo, no te preocupes.
Vale, bueno. No te preocupes.
Vale.
Pues te dejo ahí el taladro. Vale.
Cuando quieras, me lo...
Este es el Oeste real que querías enseñarme.
(ASIENTE)
¿Reconoces esta iglesia?
Yo ayudé a restaurarla.
Quiero decir que sufragué los gastos.
Es que yo no soy de rezar.
Yo, tampoco.
Siéntate.
Aunque a veces me gustaría poder recurrir a alguien
cuando las cosas van mal.
Y yo que creía que tú eras Dios.
Tenemos muchas cosas en común.
-¡Oh!
Esta copa está sucia. Perdone, se la cambio.
No, está bien, Martiño... No, de ninguna manera.
Lo siento mucho.
-Bueno, me estabas contando que tú eres Dios.
No, yo no he dicho eso.
La gente va a la iglesia a rezar,
pero luego vienen a hablar conmigo
para que les solucione sus problemas.
Y tú solucionas todos sus problemas a base de talonario.
¿Eso crees?
Eso creo.
Sinceramente.
El día que tú naciste,
yo estaba en el puerto.
Iba a coger el coche para estar con tu madre en el parto.
Pero me avisaron de que uno de nuestros marineros
había tenido un accidente.
Había muy mala mar.
Ni los helicópteros se atrevían... Papá, por favor, no sigas.
Me estás aburriendo mucho.
Ya me esperaré a que hagan la trilogía,
lo que sea que hagan sobre tu vida, me da igual.
Cogí una de nuestras planeadoras.
Pude llegar hasta él.
Nunca había visto olas tan grandes.
El hombre se estaba muriendo. Y no te me preguntes cómo, pero...
conseguí llevarle a puerto.
Muy bien.
Ese día no te vi nacer,
pero no me arrepiento.
-Ahora sí.
Espero que le guste el vino.
Y si no, abrimos otra botella. -Oye, escúchame, por favor.
¿Por qué no nos dejas en paz, no ves que estamos hablando?
¿Por qué no te quedas ahí un segundín y nos dejas hablar?
Es que se arrastra delante de ti como si fuera un puto perro, papá.
Es agradecimiento.
Este hombre...
es el marinero que volvió a nacer el mismo día que naciste tú.
¿De verdad?
Sí.
He metido la pata, ¿no?
No me lo digas a mí, díselo a él.
El dinero no nos hace mejores.
El respeto, sí.
Escúchame un momento.
Lo siento muchísimo.
De verdad, yo no sabía nada de la historia...
Oye, me ha parecido ver el coche de Mario.
De Mario Mendoza.
Sí.
Sí. Bueno, es que la casa de enfrente es de sus padres
y va a reformarla y reconstruirla.
Qué casualidad, ¿no?
(ASIENTE)
¿No te parece extraño?
Eh...
No.
¿No querrá vigilarte?
¿No querrá vigilarte a ti?
¿A mí? ¿A mí por qué?
¿Qué pasa, Lara?
Fue él el que te hizo las fotos.
Con tu mujer y con tu hijo.
¿Ah, sí?
(ASIENTE)
¿Te estás comiendo el cebo?
-No me mires así, hombre,
lo he comprado en un sitio de sushi.
-Escucha, Mario no se ha puesto a jugar a las casitas de casualidad.
Creo que nos ha descubierto.
-Mario lleva años comiéndole la polla a Nemo.
De pronto llegas tú
y en poco tiempo te ganas su confianza y te follas a su hija.
Para Mario eres el puto Pichichi de la temporada.
Normal que quiera sacarte del mapa.
-Entonces, ¿hago como si no supiera nada?
-Nos ha costado demasiado preparar esta misión.
Hay mucha gente a la que le gustaría que fracasara.
Dentro y fuera de Open Sea.
-¿Quién?
Hola. Hola.
¿Dónde has estado?
Estaba arreglando la casa de mis padres.
¿Y eso?
¿No estás a gusto aquí, te quieres mudar o qué?
No digas tonterías, claro que estoy a gusto.
Solo necesitaba desconectar un poco y hacer...
bricolaje. No sé...
¿Tan mal lo estás pasando?
Estoy bien. No quiero que te preocupes.
Mario, sí me preocupo.
Mira, yo...
yo no quiero ser como mi madre.
Haciendo como si lo que no ve no estuviera pasando.
Yo quiero...
mirarte a los ojos y estar tan segura de ti como tú de mí.
Te quiero.
(Pasos)
Hola, Mario. Hola, Chon.
¿Te quedas a cenar?
Por supuesto. Toma.
Voy a la ducha. Muy bien.
¿Qué bebes?
Me voy a casar con Mario.
Trae.
Ven.
¿No vas a decir nada?
¿Felicidades o algo? No sé.
Mamá.
¿Lo sabe tu padre?
¿Necesitas saber su opinión para alegrarte?
Toma.
Felicidades.
Gracias.
Me hiciste tragar tantos partidos contra la droga, papá...
Está mal que yo lo diga,
pero, gracias a mí, el equipo subió a Segunda B.
Ese día fue el más feliz para mucha gente de Oeste.
Al año siguiente, nacieron muchos niños.
Sí, y a todos les llamaron Nemesio, como tú, ¿no?
(RÍE)
A las chicas, no, espero.
Yo, tampoco.
Te va a llevar Ferro a casa.
Yo voy a quedarme aquí un rato viendo la cantera.
¿Y Alejandro qué tal?
Bien, está bien.
¿Vas a contarle algo de...?
Le voy a decir que mi padre me ha traído
a la playa donde murió el suyo.
¿Fue aquí?
Según la Policía, sí.
Papá, tú no te preocupes, que yo no le voy a decir
a nadie de dónde has sacado el dinero durante todo este tiempo.
Aparte, yo tampoco te he preguntado nunca de dónde salía.
Así que soy un poco culpable.
Los padres estamos obligados a ayudar a nuestros hijos.
Y los hijos estáis obligados
a creer que el dinero lo sacamos de debajo de las piedras.
¿Qué es esto? Para que te compres otro caballo.
Cógelo.
Y no te preocupes, ese dinero no viene de la coca.
Ferro.
A mí también se me hace un poco extraño abrazarte,
pero supongo que todo es acostumbrarse, ¿no?
Pero ¿qué me estás contando?
Que sí, que te digo yo que a los tíos solteros
les encanta comprarse sofás cama. (RÍE) Tía, estás loca.
¿Qué dices? O sea, déjame ya en paz.
(Acelerones)
(Gritos)
¿Estás bien?
Llama a una ambulancia.
Eh, ¿estás bien?
¿Qué pasó, mi amor?
Dame un besito.
Dame un besito.
Dame un besito. Déjame en paz. ¡Que me dejes en paz!
¿Qué pasó, por qué no me das un besito?
Vos no fuiste la que me salvaste la vida, mi amor.
Aquí maté a Lamas.
No lo recuerdo.
¿Cómo es posible que me haya olvidado de algo así?
¿A cuánta gente más he matado, Ferro?
Alguna gente.
Gente que intentó joder a tu familia.
Alguna gente.
Nemo, todavía no encontré al marido de la doctora.
Su hijo. ¿Está con los abuelos? Sí.
Entonces aparecerá.
Deja que me encargue yo, Nemo. ¿Otra vez?
Traje a esa mujer a Galicia en contra de su voluntad,
le arruiné la vida
para salvar un par de años de la mía.
Tengo que castigar al que la mató.
Ok.
Pero nadie espera que lo hagas con tus propias manos, ¿eh?
Nadie.
Hay una persona que me perdería el respeto
si le pasara el marrón a otro.
¿Y quién es ese listo de los cojones?
Yo.
¡Ah!
¿Qué coño estás haciendo? ¡Me estás jodiendo la cabeza!
(CHISTA)
Anoche atropellaron a tu mujer.
Está muerta.
Ahora vas a hacer lo que yo te diga.
Quiero que vayas a la comisaría y digas que tú conducías el coche,
que la mataste tú.
Si no haces lo que te digo, Víctor, no vas a volver a ver a tu hijo.
(LLORA) A mi hijo no lo toques. (CHISTA)
Los amigos de tu mujer también te están buscando,
y te aseguro que no serán tan amables como yo.
Haz lo que te digo.
Le he dicho a mi padre que sabía que era narco.
-Lo ha negado, claro.
-No, ha sacado pecho.
-¿Qué pasa?
-Te juro que no sé cómo lo ha hecho, Alejandro,
pero me ha llevado a dar una vuelta
y me ha convencido de que es una puta buena persona.
Y luego me ha dado otro cheque para otro caballo.
¿Qué pasa?
Nada, no pasa nada. Tranquilo, tranquilo.
Tu hija y Mario quieren darte una noticia.
¿Qué pasa?
Mario y yo nos vamos a casar.
Espero que la hagas feliz.
No estamos en la Edad Media.
Los hijos se casan con quien quieren,
te guste o no te guste.
Nada de lo que nosotros les digamos les va a hacer cambiar de idea.
Después de la boda, Mario lo será todo en nuestra empresa.
Mario ya lo es todo en nuestra empresa.
A ti lo que te preocupa es qué será de ti
cuando yo ya no...
Dentro de unos años. ¿Es eso, es eso?
Lo único que me preocupa es la felicidad de mi hija.
Por eso no te preocupes, ¿vale?
Yo voy a encargarme de que lo sea.
Venga.
Eh, ¿qué pasa? Tómate la pastilla.
¿Es este?
No.
No.
Es este.
Así que este es el tío que intentó atropellarte.
Es el que mató a Exprés.
-¿Qué pasa?
¿No le cree?
-Yo ni creo ni dejo de creer. Lo que pasa que voy a tener
que enviarle esta declaración al juez.
Y él me va a preguntar:
"¿Y esta chica por qué ha tardado tanto
en decir que vio la cara del asesino?".
Porque hace un mes que la interrogamos
y dijo que no había visto nada.
Porque estaba acojonada.
Ah, estabas acojonada.
Sí.
¡Deténganme! -Tranquilícese.
-Yo la maté. -¡Eh, eh!
-Tranquilícese. -¡Deténganme!
¡Que me detengan, hostias! -¡Tranquilo, tranquilo! ¿De acuerdo?
¿Está tranquilo?
¿A quién coño mató? -A mi mujer.
La atropellé anoche. Gloria Noya.
Mándenme a la cárcel, por favor. Métanme en la cárcel.
-Gloria Noya.
¿No puedes dormir?
¿Qué te pasa?
Papá, soy demasiado feliz.
No sabes lo que me alegra oírte decir eso, hija.
Estoy enamorada.
¿Tú te acuerdas de lo que se siente?
De eso todavía sí.
Perdón, yo no quería... No, no pidas perdón.
Este alzhéimer va a estar siempre entre nosotros,
así que mejor perderle el respeto, ¿no?
Sí.
Venga, a la cama.
Tú no quieres que yo me case con Mario, ¿verdad?
Eres mi niña,
nunca me va a gustar ninguno de tus novios.
El problema no es él.
Es un buen chico y le quiero como a un hijo.
Pero casarte, mi vida...
Eres muy joven.
¿No quieres vivir un poco?
¿A qué tanta prisa?
A que no tenemos tanto tiempo, papá.
Yo quiero que tú me lleves al altar y...
y quiero que conozcas a tus nietos.
Que veas cómo Mario y yo reflotamos Open Sea.
Quiero que estés ahí.
No quiero que te sacrifiques por mí, hija.
Tu madre lo hizo por su familia y...
Y no se arrepiente.
Estoy segura.
El día más feliz en la vida de un hombre
es cuando nacen sus hijos. Y el peor...
¿Cuando se da cuenta de que no le necesitan?
Yo te voy a necesitar siempre.
No, Nina.
El peor momento es cuando te das cuenta
de que les necesitas tú más a ellos que ellos a ti.
Daría lo que fuera por retrasar ese momento.
Nunca sé es demasiado feliz, hija.
Nunca.
(Puerta)
Pues ahora nos lo cuentas otra vez.
-¿Otra vez?
-Todo.
-A ver si de esta vez nos lo creemos.
-Mi mujer me abandonó sin avisarme.
Y se llevó al crío.
Y luego me enteré de que estaba con un tío que le pagaba el piso.
Y el otro día se me reventaron las pelotas, bebí y la maté.
-¿Cómo? -¡La atropellé!
-¿Con qué coche, con el que tienes en la puerta?
-Sí.
-¡Con ese coche no atropellaste a nadie, ya lo revisó la Científica!
¿Por qué coño insistes? -Créeme, lo hice yo. ¡Lo hice yo!
¡Firmo lo que sea! -No sé qué coño pretendes,
pero estoy hasta los cojones
de que me hagas perder el tiempo. -Monterroso.
Ya. -¡A la puta calle!
¡A la puta calle, coño! -¡Para, joder!
-¡Que te largues!
¡Trae, coño! -¡Lo hice yo!
-¡Lárgate! -¿Qué haces?
-Sacarle de aquí. ¡Coño!
-Estás loco, joder.
Mira, mira esto.
-¿Qué veis?
-A ver. -¿Qué?
-¿Qué dices? -¡Qué fuerte!
-Buenos días. Sentaos, sentaos.
-Es que vaya mosquita muerta... -Buenos días a todos.
El móvil, chicas. -¿Qué dices?
-¡Eh! ¡Chicos, sentaos!
-Era muy obvio.
-¡Joder!
-¿Qué pasa ahí?
Parad, por favor.
-Yo flipo. -Que qué pasa aquí.
-Ya guardo el móvil. -Tamar.
¡Sócrates!
¿Qué es esto?
¿Qué es esto? -Déjame, déjame.
-¡Sócrates!
¿Qué es?
-Eso es cosa de los hijos de puta esos de...
Cosas de Ferro y de tu suegro. -¿Es un montaje?
¿Es un montaje? Dime que es un montaje.
¿Ha habido algo más?
-Déjame. -¿Ha habido algo más?
¡No me jodas! ¿Ha habido algo más o no?
-No hemos hecho nada ilegal. -Te has acostado con Adela,
que es una niña, ¿me oyes?
¡Es una niña! -¡Tiene 16 años!
-¡Te mato, cabrón!
¿Sabes los problemas que tiene Adela en casa?
Adela.
A clase.
¡A clase, ya!
¡Nemo!
Encontré al marido. ¿Dónde está?
Lo tiene Monterroso.
La Policía lo ha encontrado antes que nosotros.
Hemos estado un poco torpes ahí, ¿eh?
Nemo, le están tomando declaración ahora mismo.
Puede que no salga, que vaya para adentro. ¿Qué haces?
Nemo.
Nemo, ¿qué estás haciendo? Nemo, para. Nemo.
Dame el arma. ¡Que no!
Ferro, no podemos permitir... Cállate la boca.
Escúchame.
Cállate la puta boca.
(VOZ DE JOVEN) Venga, vamos, vamos.
Vale, pero me llevas a caballito.
A caballito, no. Sí, sí.
Tienes un morro que te lo pisas. Ya lo sé.
Bueno, ¿adónde quieres ir esta noche?
Podríamos ir a comer al centro.
¿Al centro otra vez?
Anda.
Ya me aburre el centro, Ada.
Espera, espera, espera un momento.
Joder.
Padre.
(GRITA) ¡Padre!
¡Espera!
¡Nemo!
(GRITA) ¡Espera!
¡Nemo! ¡Corre a ver qué ha pasado, vamos!
¡Padre!
¿Adónde vas, adónde vas?
¿Adónde vas, hijo de puta?
(GRITA) ¿Qué coño has hecho?
Ha sido un accidente. (ADA) ¡Nemo!
¡Nemo!
¡Hijo de puta! Tendría que haberte matado
la primera vez que le pusiste la mano encima, cabrón.
Nemo, para. ¡Nemo!
¡Para, para! ¡Nemo!
¡Nemo, Nemo!
¡Hijo de puta!
Nemo... ¡Mi madre!
¡Nemo, no! ¿Dónde está mi madre?
¿Dónde está mi madre? ¡Mamá!
¡Nemo! (GRITA) ¡Mamá!
No...
¡Mamá! ¡No, no, no, no, no!
¡No!
(LLORA) No me dispare, por favor.
No dispare, por favor. Yo la quería.
¡La quería!
¿Quién eres? ¿Quién eres?
¿Quién eres?
Un hombre que pega a una mujer no es un hombre.
¡Hijo de puta!
¡Quien va a morir eres tú, viejo de mierda!
¡Hijo de puta!
(FERRO) Eh.
¿Le reconoces? -El abogado de Nemo, ¿no?
-Con esto y el llavero, yo creo que tenemos suficiente
para pincharle el teléfono a Nemo y a este tío.
-Pero si la estaba persiguiendo, no podía atropellarla.
-Ya.
Pues no tendrán gente para eso, yo qué sé, ¿a mí qué me cuentas?
Oye, Alén,
¿por qué no vas preparando la solicitud para el juez?
-Porque no soy tu secretaria.
¿Por qué no lo haces tú?
-Porque yo tengo que preparar el entierro de Nemo Bandeira.
Monterroso, por favor. Una pregunta, por favor.
-Un momento, por favor.
Gracias. Antes de nada, gracias a todos y a todas por venir.
(TV) "Es un secreto que todo el mundo conoce,
pero nadie se atreve a decir en voz alta".
-(CANTURREA)
(TV) "Nemo Bandeira es un narcotraficante".
-"¿Tiene pruebas para hacer esa afirmación?".
-"Un momento, por favor. Un momento".
"Casi todo lo que ven ha sido incautado en operativos antidroga".
(CHON) Déjala.
(TV) "Y aunque nunca se ha podido demostrar
la implicación de Nemo Bandeira,
todo el mundo sabe que su mano está detrás".
"Pero yo garantizo que la inmunidad
se acabó para siempre en Oeste".
-"¿Tiene pruebas para hacer esa afirmación?".
(CHON) Carmiña, ¿qué hay para comer hoy?
Carmiña.
¿Qué hay para comer hoy? -Estoy haciendo una salsa de tomate
para acompañar con las patatas, pero si quiere hago otra cosa.
-La operación sigue abierta y no podemos dar información.
En cuanto podamos, serán los primeros en conocerla.
¿De acuerdo? Muchas gracias.
-Inspector Monterroso,
unas preguntas, por favor, no se vaya.
¡Señor Bandeira!
-¡Señor Bandeira!
¿Qué cojones pasa aquí?
-¡Señor Bandeira!
-Señor Bandeira, ¿tiene algo que decir?
-¿Qué tiene que decir?
-¿Es usted narcotraficante?
-"¿Admite usted haber ganado
dinero con el narcotráfico?".
-"¿Montó Open Sea
con el dinero de la droga?".
-"Señor Bandeira, por favor".
-"Haga unas declaraciones, por favor".
-"Señor Bandeira".
-"¿Sus empresas están relacionadas con el narcotráfico?".
-"Por favor".
-"¿Puede hacernos alguna declaración en ese sentido?".
-"Por favor".
-"Unas declaraciones."
(Timbre)
Hola.
Oye, ¿tú has visto la que se está liando?
No sabes lo que me ha costado salir, tío.
Me quería morir, te lo juro.
¿Quieres un cafelillo, quieres un gin-tonic?
¿Un poco de cianuro, quieres arsénico,
quieres arder en llamas, nena? ¿Qué te apetece?
¿Cómo puedes bromear con la que está cayendo,
no te das cuenta o qué?
Bueno, es que en nuestra familia siempre llueve.
¿Tú, exactamente, qué opinas de todo esto?
Pues, ¿qué voy a opinar? Que es mentira.
Que ese policía se la tiene jurada a papá. Me lo ha dicho Mario.
¿Y lo que dice Mario es todo verdad o qué?
Me voy a casar con él.
¿Y esto, exactamente, Nina, a qué se debe?
¿Amor o negocios?
A ver, por su parte, lo tengo bastante claro.
Y verá que a mí Open Sea me suda la polla.
Pues se debe a que le quiero.
¿Tanto os cuesta entenderlo?
Pues, viniendo de ti, un poco sí. ¿Ah, sí, por qué?
Porque nunca te han durado los novios, nena.
Mentira.
Para ti el polvo de una noche es una relación larga.
No sé para qué cojones he venido a verte, tío.
Bueno, ¿y qué esperabas?
Pues que me dieras un puto beso, un abrazo.
Te alegraras por mí.
Lo que hacen los hermanos en estos casos, ¿no?
Espero que tengáis cuatro hijos perfectos.
Y que, con vosotros al mando,
Open Sea siga siendo el gran imperio más rico de las rías.
Para ti todo es un puto chiste siempre, ¿no, Carlos?
Mi boda, la enfermedad de papá, los problemas de Open Sea...
Que estamos en la ruina, joder. ¿Quieres que me ponga
la corbata y vaya a trabajar? Sí, por ejemplo.
¿Cogiditos de la mano? Sí, cogidos de la mano, tío.
No seas falsa, Nina. Eso, tú.
Tú no me quieres cerca de Open Sea, a no ser que sea para cagarla
y que entonces todos digas: "Menos mal que tenemos a Nina".
Pero ellos no te conocen tan bien como yo. ¡Escúchame!
Qué buenos recuerdos dejaste en Francia.
¿Ah, sí?
¿Para cuándo tus memorias, Nina?
"Mon chéri, mon amour"... No me jodas.
El artista mediocre.
La más falsa de Oeste y la más puta de Galicia.
Vete a la mierda.
Subnormal.
¿Has visto la tele?
¿Has visto la que ha montado ahí fuera?
"Eso son fuegos artificiales".
"Mira, Nemo, si Monterroso tuviera alguna prueba sólida contra ti,
ya te habría detenido".
Pero es que no tiene nada, por eso está montando este show.
"¿Y qué vamos a hacer?".
Vamos a convocar a la prensa esta misma tarde.
Eso sí, es importantísimo que estemos toda la familia.
Tenemos que dar la imagen de unidad.
Confía en mí. "No sé qué haría sin ti, hijo.
Gracias".
¿Cómo está?
Muy nervioso.
Pero todo este lío a ti te viene de perlas.
Tus votantes van a estar muy contentos.
Cariño, vas a ser la próxima alcaldesa.
Y todavía no te he contado lo más importante.
Lo hemos conseguido.
Nina me ha pedido que me case con ella.
Cariño, contigo de alcaldesa y yo estando al frente de Open Sea,
vamos a ser invencibles.
¿Qué pasa?
Pensaba que te ibas a alegrar.
Pues no.
No me alegro.
¿Qué pasa?
No estarás celosa, ¿no?
Cariño, somos un equipo.
Y tenemos un plan, y ese plan está por encima de nosotros.
No soporto verte con Nina.
Entonces, ¿qué hacemos?
¿Lo tiramos todo por la borda ahora?
Cariño, este es nuestro proyecto.
Lo que tú siempre has querido.
También quería tener un hijo.
Y que me quisieras.
Te quiero un montón, mi corazón.
Mario, tengo la sensación de que nos estamos separando.
Sálvale el cuello a Nemo.
Todavía le necesitamos para salir a bolsa.
Y no te confíes con lo de Carlos.
Su madre hará lo que sea para que vuelva a la carrera.
(Aplausos)
Venga, vale, vale.
Vale.
Vale. -Bravo, tío, bravo.
-Venga, anda. ¿Qué pasa, Alén? -¿Tú de qué vas?
-¿Cómo? -¿Te das cuenta de la que has liado?
Todo sin una puta prueba. -Las pruebas llegarán
cuando pinchemos el teléfono de Nemo y de su abogado.
-Olvídate de las escuchas. ¿Ves a aquella mujer de allí?
-Sí. -Pues acaba de confesar
que es la que atropelló a la amante de Nemo.
-No me jodas. -Sí.
Se fue con unas amigas de cena y se pasó con el orujo.
-Eso es imposible.
Esto es un chivo expiatorio que nos envía Nemo.
Es lo normal aquí, ¿no? -Pero esta vez no.
Su coche es el del accidente. -Mierda.
-He preparado el informe para el juez.
Así que ya te puedes ir olvidando de las escuchas.
-A ver, a ver, Alén.
Alén, por favor.
No lo envíes todavía, ¿de acuerdo? -¿Qué dices?
-Tú lo has dicho, aquí tenemos mucho jaleo,
un informe puede traspapelarse.
El juez no tiene por qué enterarse de que cerramos el caso.
Alén, por favor, dame 48 horas. Solo 48 horas, por favor.
-Te gusta mucho ir de farol, ¿verdad? A mí, no.
Van a enviar a un comisario nuevo. -Ya.
-Y si me pregunta, no daré la cara por ti.
-Nunca te lo pediría. -Ya.
Hay un regalito para ti abajo.
-¿Un regalito?
-Hemos detenido al asesino de Exprés.
Y ha preguntado por ti.
-Gracias.
¿Qué pasó, pasero?
Se estaba demorando mucho, hombre.
¿Sabe desde que hora me tienen aquí, huevón?
-Estás acusado de asesinato, macho.
-¿Querés que te diga algo?
A vos también te puedo acusar de lo mismo, marica.
Nada más que saque los cuerpos que tienen las balas de tu fierro.
-No me jodas, Freddy.
-(SILBA)
No abuses de tu suerte.
Freddy.
Ojo con acercarte a esa chica.
-¿A cuál chica, pues?
¿A cuál chica? Hombre, relajá. No pasa nada.
(SUSURRA) Lago.
Lago, escúchame. Esto es mucho más grande de lo que pensábamos.
Mi contacto ha hackeado el ordenador del testaferro de Nemo en Bahamas.
Y la cartera de clientes es brutal.
Sí, gracias, María.
Sí.
Está lo mejor de cada casa.
Está todo el barrio de Salamanca.
Escúchame, escúchame, hay hasta un expresidente.
Sé perfectamente lo que estoy haciendo,
necesito una orden judicial solicitando una comisión rogatoria,
ya.
No, no, Lago, la necesito ya.
Sí, te llamo en diez minutos. Sí.
Pero, bueno, ¿y este honor?
Pensaba que solo tenías tiempo para los periodistas.
No es usted muy fotogénico.
Pero se le reconoce perfectamente.
Eso no demuestra nada.
No hace falta.
Tal y como están las cosas,
los periodistas se van a dar de hostias por publicar la foto.
Y la noticia.
El abogado de Nemo Bandeira persiguiendo
a la amante de su jefe minutos antes de que la atropellen.
Varios testigos afirman que la mujer gritaba pidiendo auxilio.
¿Qué quieres?
Ayúdame a acabar con tu jefe.
Eso no lo puedo hacer.
Puedes, puedes.
He conocido a muchos como tú.
Gente preparada, paciente,
esperando que llegue su momento durante años.
Siempre en la sombra, obedeciendo.
He oído por ahí que vas a casarte con su hija. ¿Es cierto?
¿Para qué coño necesitas a Nemo, macho?
Tu momento ha llegado.
Y el mío, también.
Piénsatelo.
¿No tiras la caña o qué?
¿Cómo vas a pescar si ya te has comido todo el cebo?
-No valía la pena comprar más, porque nos largamos de aquí.
Cerramos el chiringuito.
-Espero que esto sea una broma de mal gusto.
-Han cerrado el caso. Nos volvemos a Madrid.
-¿Qué cojones estás diciendo? ¿Ahora que tenemos algo bueno?
-En este trabajo, no se le puede coger cariño a nada.
Y, mucho menos, a las pruebas.
Haz la maleta.
-Lago, ¿quién cojones ha tomado esta decisión?
-Despídete de tu chica.
O, mejor, cuéntale quién eres de verdad.
Hagas lo que hagas, te va a mandar a la mierda.
-Lago.
No voy a permitir que entierres este asunto.
-Ten cuidado,
no vaya a ser que este asunto acabe enterrándote a ti.
¿Qué tiene que decir de las acusaciones a su cliente?
¿Cuál va a ser la estrategia de defensa?
-¿Está usted también involucrado?
Nada que decir. Nada que decir. Gracias.
Gracias.
-¿Nos puede decir algo?
-Por favor, señor Mendoza, unas declaraciones.
¿Admite entonces que las acusaciones son ciertas?
(CARLOS) Álex.
Al final, voy a ir al pazo.
¿Vale?
Te veo en un rato.
-Al pazo.
-Mi madre me acaba de llamar casi llorando diciéndome
que por favor que esté en la rueda de prensa de mi padre.
Ya sabes cómo es mi madre, cómo le gusta el drama.
-¿Y no es un poquito hipócrita que vayas después
de todo lo que has despotricado de tu padre esta semana?
-Absolutamente.
Tienes toda la razón. Es verdad.
Pero es mi padre.
(Timbre)
¿Sabes?
¿Qué pasa, no estás de acuerdo?
-Sí. Sí, sí, claro.
(Timbre)
-Hola, Sócrates.
Vienes del colegio, ¿no?
Te has dejado la bragueta abierta. -Carlos.
Fuera de aquí. Sócrates, lo siento.
-Espera, por favor.
Espera. -¿Qué quieres?
-Yo ya sé que tengo que pagar por mis errores.
Pero tengo que pagar yo, y no la gente que nos apoya.
-¿Qué gente nos va a apoyar después de esta mierda?
-Precisamente. Precisamente por eso.
Esa gente necesita un candidato, alguien que pueda salir elegido.
Y que tenga la honestidad que yo no he tenido.
-La honestidad que tú no tienes. -Solo se me ocurre una persona.
Y eres tú.
(Llaman a la puerta)
Quítate de la ventana, Nemo. Está lleno de periodistas.
Tengo tu discurso.
Yo creo que es justo lo que necesitas ahora.
Seguro que está bien.
Tú nunca me has fallado.
(LEE) "Gracias por estar aquí..."
Nemo, eh...
Tengo que contarte algo.
¿Qué ocurre?
La noche que mataron a tu doctora,
yo estaba allí.
¿Por qué?
Necesitaba saber.
¿Cuánto tiempo me quedaba?
Sí, entre otras cosas.
No te sientas mal,
te eduqué para que te preocuparas por la empresa.
¿Qué empresa, Nemo?
Me preocupas tú.
Entonces no te eduqué tan bien como yo creía.
Cuando la doctora me vio en su apartamento, salió corriendo.
Y pude ver quién la atropelló.
No fue el marido.
¿Quién fue?
Fue una señora.
Un accidente.
Lo siento.
Ese hijo de puta la maltrataba.
Se merece lo que le ha pasado.
Hay más.
La Policía tiene un vídeo de la doctora huyendo de mí.
Lo van a sacar.
Van a decir que fuiste tú el que me envió ahí
para que matara a tu amante.
¿Y te ha avisado Monterroso?
Me quería chantajear.
A cambio del vídeo.
Pero no te preocupes,
que le he dejado clarísimo que yo nunca te voy a traicionar.
De Monterroso ya nos ocuparemos en su momento.
Gracias por contármelo.
Qué menos.
Dentro de poco, voy a ser de la familia.
No tienes que casarte con Nina para eso.
Ya lo eres.
Pero no lo bastante.
Para mí, sí.
(LEE) "No es fácil asimilar..."
Nemo... Sí.
Nos esperan. Sí.
Venga.
(TV) "Sin novedades respecto a las declaraciones
del inspector Monterroso sobre el narcotráfico...".
"Nos comunican que vamos a poder entrar en el pazo,
van a dejar pasar a la prensa para una comparecencia
de Nemo Bandeira con toda su familia".
"De momento, no sabemos nada. Vamos para dentro, por favor."
(Bullicio)
Si no se callan ustedes,
no pueden escuchar lo que les voy a decir.
Muchas gracias.
Gracias por estar aquí.
No es fácil asimilar la gran cantidad de mentiras
que se han dicho contra mi persona con un solo objetivo:
desprestigiarme.
Mi pasado es de sobra conocido.
Desde joven he trabajado para traer la prosperidad a Oeste.
Me acusan de traficar con drogas.
Quien lo dice no es consciente del daño que hace a mi familia.
Porque yo he sentido en mis propias carnes...
he sentido en mis propias carnes
el dolor y el sufrimiento que provoca la maldita droga.
Conozco perfectamente ese drama,
porque mi propio hijo es drogadicto.
(Bullicio)
(HABLAN A LA VEZ)
-Por favor. -¿Desde cuándo es esto?
Yo nunca me hubiera enriquecido
trayendo la desgracia
a ninguna familia de Oeste.
Gracias por su atención.
(Bullicio)
Ya. -Hola, soy Alejandro Lamas.
Y si me votas, podré ser el futuro alcalde de Oeste.
He venido a invitarte a cenar.
Pues gracias,
pero no.
Piénsatelo.
(GRABACIÓN) "¿Cuándo pueden llegar? (FERRO) Pasado mañana.
Habrá que darle algo al hijo de la gran putísima de Monterroso.
Pero no te pases, que la última vez fuiste demasiado generoso."
Es mi fundación. Llevará tu nombre, pero la pago yo.
¡Nemo! (GRITA) ¡La pago yo!
Mierda ¿Porqué me da que me he perdido lo mejor?
(CHON) No quiero que vengas a la fiesta de mi hija.
Has venido a pedírmelo tan amable que cómo te voy a decir que no.
He conocido a muchas muertas de hambre como tú.
Cuando Mario supo que no iba a ser mi heredero,
se dio cuenta de que la única forma de hacerse con Open Sea
era casarse con Nina.
Siempre tuvo intención de dejarte fuera.
Yo puedo ayudarte. ¿Cómo?
Prepara un acuerdo prematrimonial. Puedes ser todo lo dura que quieras.
Souza cree que has cerrado un caso por motivos discutibles.
-Me has denunciado. -Yo solo digo lo que pienso.
-Esto lo haces por esa tía, ¿verdad?
(MONTERROSO) Ya me contaron que Nemo se cansó de ti y te dio la patada.
Yo estoy aquí para ayudarte. -¿A cambio de qué?
-De que me ayudes a trincar a Nemo con las manos en la masa.
La droga llegará al puerto de Oeste esta misma noche,
no tenemos mucho tiempo.
Comisario, es uno de los mayores alijos de la historia de este país.
Si algo sale mal hoy, le entrego mi placa.
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