All language subtitles for Vivir Sin Permiso 01x07

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Nemo, por favor, dame otra oportunidad.

Apoya mi candidatura.

Mañana mi padre y yo vamos a traer

20 toneladas de coca al puerto para Bandeira.

-Enviaré una planeadora con mis hombres.

(ELISA) Los Bandeira han conseguido progresar

a costa de la desgracia de los demás.

Y los ciudadanos de Oeste decimos basta.

(Aplausos)

¡Basta!

Vende todo lo que no sea rentable.

Nemo, va a haber más despidos.

Las elecciones municipales están a la vuelta de la esquina.

Tranquilo, tranquilo.

Tranquilo.

(MALCOM) Lago, escúchame bien,

Nemo ha movido dinero desde una cuenta en el extranjero.

Necesito que averigües quién está detrás de esa cuenta.

¿Me oyes? Sí, vale... Malcom.

Sé que fue idea tuya cerrar la conservera.

Lara, yo solo sigo órdenes.

No, Nemo me ha dicho que esto es cosa tuya.

¡Eso es! -¿Te das cuenta

de que no vamos a poder culpar a Bandeira de esta droga?

-Pero he comprado tiempo. Y ya de paso le tocaré

un poco más los cojones a ese hijo de puta.

-Eso lo cortas.

(CHON) ¿Qué te pasa, Nemo? Últimamente no te reconozco.

Tengo alzhéimer.

Solo quería protegerte.

Lo mejor es que nos separemos.

Te quedan muchos años por delante todavía, Chon.

Te mereces vivirlos tranquila y feliz.

(JADEAN)

Eh, ¿qué haces?

Querrás cobrar, ¿no?

-Tranquilo, Tigretón, tranquilo.

A esta Pantera Rosa que se acaba de ir te invita Nemo.

(FERRO CHISTA)

-Podíais haber esperado a que me corriera, ¿no?

Te hemos dado cinco minutos. Con eso te sobra, ¿no?

Eso dicen por ahí.

¿Tu mujer te lo ha dicho? -Tu mamá.

-Claro.

No hemos venido aquí para ver quién la tiene más grande.

-No, eso seguro que no.

Sino a proponerte un trato.

Tápate.

-¿Qué trato?

Estoy pensando en retirarme del negocio.

En dejarle Oeste a alguien.

¿Sí?

No sabía que fuera tuyo, tío.

Míos son los contactos,

las rutas, los amigos en los ayuntamientos.

¿Tú los quieres?

¿Qué quieres tú, Nemo?

Solo una cosa pequeña.

Una bala en la cabeza de tu amigo el inspector Monterroso.

-Para que lo entiendas, Nemo no tendría

ningún problema en ponerle esa bala en la cabeza,

pero preferimos que lo haga alguien que no levante sospechas.

Y últimamente Monterroso y tú sois uña y carne. ¿No?

-Se oyen muchas cosas. Muchas, pero no todas son ciertas, ¿eh?

¿Vas a decirme que no os conchabasteis

para joderme el último envío?

Y me lo jodisteis bien.

Pero estoy dispuesto a olvidar.

-Eh, eh.

Es una muy buena oferta.

Piénsatela.

Pero no pienses mucho, Tigretón.

No te vaya a reventar una vena de la cabeza de tanto pensar.

-Muy bien, perro, muy bien.

Amigo mío, no deberías haber venido.

¿Te parece que ya no sirvo? No, no es eso, Nemo.

Este barco es mucho barco para llevar el timón uno solo

con ese pulso. Esto no es de la enfermedad,

es del estrés, Ferro.

Nemo, estás enfermo. Tienes que bajar el ritmo.

Si me quedo en el sofá, tengo la sensación

de que me va a tragar y de que no me voy levantar más.

Nemo, ya sabes lo que dicen,

solo Dios puede estar en todas partes.

Y ni Dios sabe cómo lo hace.

Ni Dios, Nemo.

Hola a todos. Muy buenos días. -Hola.

-Buenos días. -Hola.

-Pásenlo, por favor.

Si alguien tiene prisa y tiene alguna duda, es el momento.

Si no, arrancamos la reunión.

-Yo sí que tengo una duda.

Que me han dicho que usted se va a trabajar a Sevilla, ¿verdad?

Es que me sabe muy mal que usted se vaya por culpa de mi hijo.

-¿De su hijo? -Sí.

Bueno, lo siento muchísimo,

ya sé que le ha dado a usted una muy mala vida.

Es un cafre, es un niñato, es un inmaduro, es un imbécil.

Pero le quiere mucho.

Le quiere muchísimo como profesor, de verdad.

-Hay muchos profesores en el mundo.

Lo superará. -No, no, no. No lo superará, seguro.

Es que no para de hablar de usted, no para de pensar en usted.

Ha dejado de comer, ha dejado de dormir.

Ha dejado de masturbarse, cosa importante.

A ver, no me miréis así,

es importante masturbarte una vez al día como mínimo.

Parece aquí que nadie se haya masturbado, por favor.

Es usted un gran referente para él.

Es que creo que me ha salido un poco maricón.

-Basta, Carlos.

Nina. Nina, espera un momento, por favor.

Mamá, no puedo, tengo una reunión de trabajo.

Pues tendrá que esperar. Quiero que comamos todos juntos.

Es importante. Por una vez, hazme caso.

Mamá, mira, no te pongas tan dramática.

Por la noche me lo cuentas. ¿Es que no me has escuchado?

Te estoy diciendo que es importante. ¿Para ti o para mí?

Para ti también, Nina.

Para ti también es importante.

Adiós.

Adiós.

Gracias.

¿Qué ha sido este show?

-¿No te ha gustado?

No me mires así.

Hostia, esto se parece muchísimo a una fantasía que tuve

que tú eras mi profesor y yo era tu alumno

y me pillabas copiando en un examen.

Y te acercabas y me ponías la mano en...

Oh, me estoy muy cachondo.

-Carlos. -¿Qué pasa?

-Para ti todo es muy divertido siempre, ¿no?

-Pues he pasado unos días

que no me han hecho ni puta gracia, Alejandro.

Te llamo y no me coges el teléfono.

No me abres la puerta... ¿Qué coño querías que hiciera?

-Esto que has hecho aquí no.

¿Sabes la bronca que me puede caer

por la tontería que has hecho en la reunión?

-Pero si te vas a vivir fuera, ¿qué más te da?

-No me voy a ningún lado.

-¿Cómo que no?

¿Y por qué te quedas?

O, ¿por quién te quedas?

-Pues porque no voy a permitir que nadie me eche de mi ciudad.

Y mucho menos Nemo Bandeira.

-Estás obsesionadísimo, Alejandro.

Obsesionadísimo. -Puede ser.

Pero es que a mí un policía me dijo a la cara

que tu padre había matado al mío. -Por favor, deja ya ese tema, tío.

Por tu bien, déjalo ya. -¿Quieres que lo deje de verdad?

-Sí. -Pregúntale.

Pregúntale.

¿O es que no tienes huevos por miedo a la respuesta?

Tengo clase.

(Mensaje de móvil)

A ver, a la tía esa se le ve cara de amargada. Esa tía...

Está casado, tía.

¿Cómo sabes que está casado? Porque tiene un puto anillo.

-Bueno, ya está.

Parecéis del CSI, joder. -Pero ¿este tío no lleva

el anillo de normal por la calle? -No, no lleva anillo.

No me lo puedo creer, tío.

Tío, no me lo puedo creer.

No me lo puedo creer.

No pienso hablar con él en la puta vida, tío.

-Bueno, le puedes dar la oportunidad de que exprese, ¿no?

-O no. -Para mandarlo a la mierda,

hay tiempo siempre. -No, lo que tienes que hacer

es cortar por lo sano. Si lo ves por la calle,

te cambias de acera y punto. -Claro, así te va a ti, ¿no?

¿Va a tardar mucho papá? He oído su coche.

-Mamá, de eso hace media hora y aún no ha subido.

Por favor, habla ahora o cállate para siempre.

¿Qué coño te pasa?

-Carlos, por favor, tenemos que esperar a tu padre.

-Mamá, te doy cinco segundos o me largo,

que tengo cosas que hacer.

Cinco, cuatro,

tres... ¡Vaya, qué sorpresa, estamos todos!

Mario se queda a comer. Hola, papi.

¿Interrumpo algo? -No, no, para nada.

Tendría que haberte avisado a ti también.

Voy a decirle a Carmiña que somos uno más.

¿Qué tal, chicos?

Muy bien. ¿Y tú?

-Mamá está rarísima.

No sé qué le pasa que no puede empezar su gran escena.

No sé si es un problema de vestuario,

de luces o qué coño le pasa, pero está...

Bueno, ¿nos vas a decir ahora qué pasa?

¿Estás enferma?

Yo, no. Chon, ni se te ocurra.

Es vuestro padre. ¡Chon, no!

Tienen derecho a saberlo.

¡Pero tú no tienes derecho a contarlo!

Mamá, ¿qué pasa?

Vuestro padre tiene alzhéimer.

Papá...

No tienes que preocuparte de nada.

Te vas a curar.

No es tan sencillo, hijo... Te vas a curar.

Aunque seas el primero.

Contigo no van a poder.

Mario, Mario, espera.

Déjale.

Déjale que descanse.

Cualquier cosa importante de Open Sea, me la dices a mí.

¿A ti? Sí, a mí.

Yo he visto cómo se dirige una empresa desde que era pequeña

y sé hacerlo.

Nemo nunca me ha dicho que yo te tenga...

Ya sé que Nemo nunca ha contado conmigo.

Pero soy menos tonta de lo que creéis.

Puedo ayudar, y pienso hacerlo.

(CHON) Lo más importante es que tenemos que salir a bolsa.

Conozco gente importante que puede invertir en esto.

Y voy a organizar una comida informal.

Todavía no estoy muerto.

Ay, pero no digas tonterías, por favor, Nemo.

Lo único que queremos es quitarte preocupaciones y ayudarte.

Y tú, Mario, olvídate de tu piso de soltero,

te instalas aquí. Te necesitamos cerca.

Y lo más importante, quiero hablar con tu médico.

Y yo quiero que salgas de mi despacho

y me dejes hablar con Mario.

Ahora entenderás por qué no quería que lo supiera nadie.

Ni siquiera yo. Especialmente, tú.

No soporto que me mires con pena.

Tú no.

Entonces yo no sé cómo funciona esto.

Si estuviéramos en Colombia, marica, ¿sabes qué hubiéramos hecho?

Coger a Nemo y colgarlo de un semáforo, huevón,

para dejarle claro a todos estos pendejos

de qué va este negocio.

De qué va. -¡Mira por la ventana, chorbo!

¿Te parece que estamos en el puto Medellín?

Ni una bala voy a gastar con él. Ni una.

Se va a quitar de en medio él solo.

-Tigre.

¿Vos de verdad le creíste a ese piró?

Decime, ¿vas a hacer trato con él?

-Contesta, hijo.

¿Vas a ser el chico de los recados de Bandeira?

-Joder, ma.

Siempre poniendo la puta oreja.

-Pero si las paredes son de papel.

Tú te crees que esto es un partido de tenis

y que eres el Nadal o el otro, el suizo. Pero no.

Como ellos son Bandeira y el policía.

Ellos son los que están jugando.

Tú solo eres la pelota.

Te tiran de un sitio para otro y nunca vas a ganar nada.

¿Cómo vas a mandar en Oeste

si ni siquiera sabes poner orden en tu casa?

-¿Qué cojones estás diciendo?

-Pues que no eres capaz, ni siquiera,

de controlar a la guarra esa que tienes por novia.

¿Sabes lo que hace por ahí? Porque la gente habla.

-La gente tiene la boca muy grande. -Y los ojos muy abiertos.

Que todos la vieron cuando estabas entre rejas.

Todo el día mandándose mensajitos, sabe Dios con quién.

Y yendo a la farmacia a por capuchas.

Podías haber avisado de que venías.

-Tú tampoco avisaste con mucho tiempo

cuando te viniste por patas de Madrid con el niño.

¿Y todo para qué?

¿Para venirte aquí?

-Ya te dije que era poca cosa.

Cuando cobre el dinero de la beca... -¿La beca?

Ya.

(Teléfono)

"Hola. ¿Hola?".

"No oigo nada. Será problema de cobertura.

Tenemos que poner una línea fija".

"Me gustaría que quedáramos mañana antes de comer".

"Es importante. Mi mujer...".

"Bueno, casi prefiero hablarlo en persona".

"Mañana nos vemos a las 13:00".

"Volveré a llamar más tarde para confirmar. Adiós".

¿Quién es este?

¿Quién es este?

-Es el rector.

-Pero ¿tú me tomas por imbécil?

¿Te crees que no me huelo lo que está pasando aquí?

Debe de estar forrado como para pagarte esto, ¿no?

¿Es eso lo que te gusta de él, su dinero?

¿O cómo te folla?

-No es eso. -Entonces, ¿qué es?

Puta.

-¡Fuera!

(GRITA) ¡Fuera de aquí!

¡Fuera!

(GRITA)

¿Ya has encontrado piso?

Al final, me voy al pazo.

Como uno más de la familia.

Cada vez estás más cerca.

Lo vas a conseguir.

Lo vamos a conseguir.

Y quizá antes de lo que pensábamos.

Tenías razón, cariño.

Nemo tiene alzhéimer.

¿Te lo ha dicho él?

Chon.

Una enfermedad muy conveniente.

Si la justicia se le echa encima, con decir

"estoy enfermo, no recuerdo nada", lo tiene resuelto.

No te confíes.

Te voy a echar de menos.

Yo a ti también.

(Puerta)

¿No sabes llamar?

¿Qué estás haciendo?

Trabajo.

¿Es importante?

Sí, sí que lo es, papá.

Papá, siento muchísimo todo esto que te pasa

y me encantaría abrazarte y decirte que te cuidaré.

Pero los dos sabemos que no somos así.

Así que no pasa nada si no te lo digo, ¿verdad?

Estaré bien, no te preocupes.

No, si eso ya lo sé, si tú siempre caes de pie.

Pero es que hay una cosa que hace mucho tiempo

que te quiero preguntar y no aguanto más.

¿Tienes miedo de que se me olvide?

¿Tú sabes lo que dicen de ti por ahí?

De todo. Bueno y malo.

Depende de a quien escuches.

Papá, ¿tú mataste al padre de Alejandro?

Dime la verdad.

¿Cómo puedes pensar algo así?

Eso es una pregunta, no una respuesta.

Son invenciones, hijo.

¿Y quién coño iba a inventarse una mierda así, papá?

A todo el mundo le gustaría tener un pazo como este.

Una vida como la nuestra.

Y cuando no lo consiguen, no les entra en la cabeza

que otros lo hayan hecho, simplemente,

porque son mejor que ellos.

No lo conciben.

Prefieren pensar que el otro se saltó las normas.

O que hizo trampas.

O que es un criminal.

Así se explican su fracaso y se sienten mejor.

Cuando tú prosperes en el negocio de los caballos,

te pasará lo mismo.

También lanzarán bulos y falsedades contra ti.

Entonces sabrás que has triunfado.

¿Cómo va tu negocio, por cierto? Pues, mira,

hoy mismo cierro la compra de un semental pura sangre.

Que no es de raza celestial, pero, bueno, todo llega.

Me encantará verlo.

¿Todavía por aquí?

Es que tenía que hablar con papá.

¿Ahora quieres ganar puntos con él?

No le he pedido que me haga un hueco en Open Sea,

si eso es lo que te preocupa.

Nina, tranquilízate.

Carlos, ahora tenemos que arrimar el hombro.

Todos.

Te gustaría que le hubiera pedido una nueva oportunidad, ¿verdad?

Te encantaría tener que competir conmigo

por la dirección de la empresa.

Sabes que tienes el mismo derecho que yo.

Pero es que tú, Nina, no te conformas con ganar,

tú tienes que aplastar.

Te mueres por demostrarle a papá que eres mejor que yo.

Pero te ahorro el trabajo, yo me voy.

Todo el gallinero para ti, bonita.

Carlos. ¿Qué?

No soy tan mala persona como te crees.

Es que yo no he dicho que seas mala persona, Nina.

Solo eres mala hermana.

Muy bien. Reviso la cifra y te digo algo.

Perdona, ¿eh?

Malcom.

Eh, ¿qué haces aquí?

¿Qué pasa?

¿No tienes fotos?

Igual es un poco pronto, pero si quieres pongo alguna tuya.

¿No?

No.

Digo, fotos de...

de tu mujer y de tu hijo.

Porque es tu hijo, ¿no?

¿De dónde has sacado esto?

¿Y eso qué más da? ¿Me has seguido?

¿Me estás pidiendo explicaciones?

¿Vas a pedir explicaciones también a tu mujer?

Lara... ¿Qué?

¿Que me calle? Lara, vámonos fuera.

Que no, que no, que no me toques.

He confiado en ti y me has fallado.

No me hables, no me llames. Déjame en paz, olvídate de mí.

Lara.

Patricia. Dígame.

Dile a Malcom que venga a mi despacho, por favor.

Ahora mismo, señor Mendoza.

Mario,

siento mucho el espectáculo, no volverá a pasar.

Eso es seguro.

Estás despedido.

Tú no puedes echarme.

Claro, dado que trabajas para Nemo directamente,

debería ser él quien te despidiera, ¿no?

Bueno, pues si prefieres hablar con él...

Pero no te olvides contarle que has engañado a su hija.

Después de follártela.

Tienes diez minutos para recoger tus cosas.

¿Qué haces?

-Dame tu móvil.

Lo habré perdido. Me lo habrán robado. Yo qué sé.

-Trae para aquí.

¿Te estás acostando con alguien?

-Llámela.

Llámela, patrón. Y así sale de la duda

a ver si es verdad o mentira lo que le está diciendo.

¿Qué pasó, nada?

Vamos, que tenemos cosas más importantes que hacer.

-Lo que es importante lo decido yo.

-Vale, estoy de su lado, niño, vale.

-A mí no me la vas a jugar, ¿eh?

¿Qué hace usted aquí?

He venido a hablar de mi hijo.

Pues, que yo sepa, su hijo no estudia en este centro.

No me extrañaría que lo hiciera. Es como un niño, no tiene criterio.

Es fácil meterle ideas en la cabeza. Se deja influenciar.

¿Influenciar por mí? Afortunadamente.

Gracias a ti, ha dejado las malas compañías.

Y las drogas.

Siempre te estaré agradecido.

No creo que haya venido hasta aquí para darme las gracias.

¿A que no? Pues sí.

Carlos parece otro.

Tiene ganas, ilusión.

Proyectos.

Me gusta lo que veo.

Me siento más cerca de él.

No sabe cuánto me alegro.

Alejandro, por favor,

no me apartes de él justo ahora.

Para eso siempre se ha valido usted solo, señor Bandeira.

Yo he cometido muchos errores, lo sé.

Pero lo único que quiero es que mi hijo sea feliz.

Como tu padre quería que lo fueses tú.

Aunque le costase entender algunas cosas.

¿Cómo sabe lo que mi padre quería para mí?

Porque tu padre era mi amigo.

Nemo.

Mira lo que tengo.

Es un... Sé lo que es. Ya tengo uno.

Este lo he llenado con canciones de cuando éramos novios.

La música es lo mejor para la memoria.

¿Ahora eres mi doctora?

Solo quiero ayudarte.

Por cierto, he organizado una comida con Adrián Hogueira.

Su padre, que en paz descanse, era amigo mío.

Tiene tanto dinero que no sabe qué hacer con él.

He estado hablando con Mario...

Bueno, le he propuesto... Gracias, Chon.

Comeré con él, por supuesto. Iré con Mario.

Pero la he organizado yo.

Sí, ya te he dado las gracias. Prefiero que no vengas.

Si vienes, podrían pensar que me ocurre algo.

Y ni tú ni yo queremos eso, ¿verdad?

Verdad.

Lo haremos como tú quieras. Gracias.

Hasta luego. Qué frío, ¿eh?

¿Y tú qué haces aquí?

¿Qué haces aquí? Te estoy diciendo.

Este era mi barrio.

Tú lo has dicho, era tu barrio.

Pasado, pasadísimo.

No, ya no.

Voy a rehabilitar la casa de mis padres.

Claro, y por eso llevas el mono de trabajo puesto, ¿no?

Recordaba a los vecinos de aquí un poco más amables.

Es que los vecinos también tienen malos días, ¿sabes?

Ya.

Y lo siento.

Da igual. Si la culpa es mía por confiar en quien no debo.

Pero, vamos, que a este no se le veía venir,

con esa cara de bueno y ese traje caro.

Son los peores esos.

Eso es lo que siempre decía mi padre.

¿Ah, sí?

Pues un tipo listo tu padre.

¿Y qué pensaría de ti si te viera ahora?

Buenas tardes.

Aquí lo tienes.

Pensaba que mi hija estaba en buenas manos.

Así que estás casado.

No.

Estoy separándome, señor Bandeira.

Y con un hijo de por medio es complicado.

Creo que usted me entiende mejor que nadie.

¿Qué más me has ocultado?

Le prometo que...

Esto no es una aventura de fin de semana. Ni un pasatiempo.

Estoy enamorado de su hija.

¿Y así se lo demuestras?

Lo sé, es...

Estas cosas son difíciles de explicar, pero...

intentaré que me dé otra oportunidad.

Lara se parece a mí.

No llevamos el perdón en la sangre.

Pero si consigues que ella te dé esa oportunidad,

quizá yo también pueda.

Puedes irte.

Lo siento.

Alzhéimer.

¿Le crees?

-Es mi padre, Alejandro.

-Por eso.

-¿Y tú le crees?

-Tío,

yo te quiero.

Te quiero mucho.

Pero cada vez que estoy contigo, siento que no estamos solos.

Siento que hay algo, un ente aquí, en medio de los dos.

Que es tu padre.

Que no me deja acercarme a ti.

Y yo quiero que lo intentemos otra vez.

Claro que quiero, joder.

Pero sin ese ente. ¿Me entiendes?

Sigue haciendo vida con tu familia, lo quieras.

Enséñale a tu padre los caballos. Pero no me lo cuentes, por favor.

No hablemos más de él.

A mí nadie me va a echar de Oeste.

Y, mucho menos, me van a separar de ti.

-Alejandro.

Me pareces...

un tío increíble.

¿Y sabes qué?

Que me encanta cuando te pones tan machote, tío.

-Para ya.

-A ver si hay cojones de meterse en el agua.

-¿Qué dices, qué dices? -¿Qué pasa, no quieres?

-Que no quiero ir al agua.

-¿Quieres venir a casa conmigo?

-Eso sí.

-¿Sí?

No ha sido el mejor polvo de nuestras vidas.

No teníamos la cabeza aquí.

No.

La verdad es que no.

¿Tú también estás preocupado por mi padre?

Pues claro que estoy preocupado por tu padre.

Pero también estoy preocupado por ti.

¿Por qué?

Bueno, porque Open Sea está a punto de arruinarse.

Necesitamos dinero urgentemente.

Mario, no puede ser, si...

si todo el mundo dice que estamos bien, ¿no?

Eso es porque tu padre es experto

en hacer creer a la gente lo que no es.

Pero estamos mal.

Cuenta conmigo para lo que sea.

Quiero aprender todo lo que mi padre te haya enseñado.

Todo.

Tu padre está muy orgulloso de ti.

Aunque no te lo diga.

Quiero que tú también lo estés.

Lo estoy.

¿Te has tomado tus pastillas?

Bueno, pues me voy a la cama.

Siento mucho lo que ha pasado antes.

Y a mí me alegra que te acuerdes de lo que ha pasado.

Dame tu agenda.

Ya no la vas a necesitar. Me tienes a mí y a toda tu familia.

Dámela, por favor.

Deshazte de ella.

Que descanses.

Tú también.

(Música)

(VOZ DE JOVEN) Joder, cómo pica.

¿Se puede saber por qué me has traído aquí?

Nemo, si te quedabas tanto rato en tu casa,

te iba a acabar tragando el sofá.

Anda, ven.

¿Otra vez esta canción?

Si no te gusta, levántate...

y apágalo.

¿No ves que no puedo?

Claro que puedes.

A mí no me engañas con el truquito ese de enfermito.

¿Lo ves como si quieres, puedes?

Tú no sabes lo que quiero.

Lago.

-¿Nadie te ha seguido?

-He tomado todas las medidas.

No soy nuevo en esto. -¿Ah, no?

Entonces, ¿por qué coño ves a tu familia

en medio de una operación?

¿Y cómo leches dejas que te pillen con ellos?

-Creo que sé cómo conseguir que me readmitan en Open Sea.

El señor Bandeira me ha dejado caer que si consigo

que su hija me perdone... -Muy bien, pues adelante.

-El problema es que no sé aún cómo.

Nemo dejó a su madre cuando estaba embarazada de ella.

Una infidelidad en la pareja con un niño de por medio

no creo que sea algo que Lara vaya a pasar por alto fácilmente.

-¿Puedo hacerte una sugerencia, querido?

Cuéntale una trola, joder.

Una que te haga quedar bien.

Que consiga que se lance a tus brazos

y te pida que le hagas trillizos.

-Estoy harto de tanta mentira. -Miente, coño.

Para eso te pagan.

Buenos días. Buenos días.

¿Vas a ir así a la comida?

No sabía que estaba invitada.

Hombre, se daba por supuesto.

Últimamente estás muy metida en la empresa.

Sí. Sabes que va a ir Adrián, ¿no?

Pues espero que no se dedique a babear detrás de mí

en una reunión de trabajo.

Lo importante es que firme ese cheque.

Para eso quieres que vaya, ¿no?

Tampoco te pasa nada porque le rías un poco las gracias.

¿Quieres que salga de una tarta en bikini

o que me lo tire directamente?

Perdonad.

Nina, por favor, la empresa va muy mal,

tu padre es incapaz de pedir nada.

Nosotros le tenemos que ayudar.

Tampoco te pasa nada porque sonrías.

Te aseguro que si pudiera ir yo, iría.

¿Eso es lo que quieres?

Está bien, lo haré.

Total, es lo que te pidió tu padre hace 25 años, ¿no?

Que te acercaras a un chico que tenía mucho dinero

y no sabía dónde invertirlo. Y tú acabaste casándote con él.

¿Y ahora, mamá?

Tú ahora estás muy bien, ¿verdad?

Tampoco te estoy pidiendo tanto.

Tranquilo, hombre, que solo hemos venido a echar una mano.

A mí me gusta mucho ayudar, como esa vez que te ayudé a incautar

aquel alijo, ¿te acuerdas? Pero no soy gilipollas.

-¿Qué coño quieres?

Voy a darte un número de teléfono.

Quiero las llamadas, los wasaps... Todo.

Quiero saber la última vez que esa chorba jugó

a la mierda esa de los caramelos.

-Tú estás confundido, ¿eh?

Aquí el que trabaja para mí eres tú.

Yo no te debo nada.

-Me debes la vida.

¿Tú sabes lo que me han ofrecido por tu cabeza, tío?

-¿Quién?

Pero vaya mierda de madero, tío.

Piensa un poco.

¡Lara!

Lara, sé que estás ahí.

¡Lara!

Lara, de verdad, solo quiero que sepas que lo siento.

Y te prometo que todo tiene una explicación.

Y te la voy a dar.

Bueno, a ti y a todo el vecindario. No me queda otra.

Escucha.

Es...

¿Qué?

Solo quiero un minuto.

Y yo, que me dejes en paz.

Muy bien, pero después de hablar.

Vale. Un minuto.

Este es Leo. Y tiene 6 años.

Le gusta Spiderman, leer y el reguetón.

En la barriga, su madre le ponía música clásica, pero ni con esas.

Y sí,

es mi hijo.

¿Y ha salido a ti en lo de mentiroso?

De su madre no tengo fotos, porque nos estamos separando.

Llevamos un tiempo haciendo el paripé,

pero solo delante del niño.

Queríamos esperar un poco para contárselo.

¿Y a mí?

¿Por qué no me lo has contado?

Pensé que si te decía la verdad, me cerrarías la puerta.

Y mira tú por dónde, por no contártelo,

me has dado con ella en las narices.

Y encima he perdido el trabajo.

Lara,

¿podrás perdonarme?

Se acabó el minuto.

Y, además de todo lo que le ha contado mi mujer,

me han vuelto los temblores.

Eso es el estrés.

Debería reducir su carga de trabajo.

-Eso mismo le digo yo.

Además, últimamente no retiene ni números ni datos.

Sí, pero no necesito que nadie hable por mí.

Me gustaría saber si mi marido tiene acceso

a un tratamiento experimental. -Ya lo hemos intentado,

pero no es tan sencillo. -A mí me da igual

si es sencillo o no, nosotros lo necesitamos.

Y si no es con usted, tendrá que ser con otro médico.

-¿Tiene usted idea de los sacrificios

que estoy haciendo para tratar a su marido?

Chon, eh...

¿Te importa dejarnos solos?

Perdón.

No sé lo que me ha pasado, perdón.

¿Cómo se ha hecho eso?

¿Su marido?

Perdió los nervios, es que...

es que no sabe qué hago aquí.

Cree que somos amantes.

Eso no justifica que le ponga la mano encima.

Hablaré con él. No, no, no, eso será peor.

¿Usted también me da por inútil?

No digo eso, pero mi marido está muy nervioso.

Por favor, déjele en paz.

Por favor, se lo pido.

Como quiera.

Pero se equivoca.

Pero qué flequillo que te han dejado, Zipo.

¡Por favor!

Menudo ejemplar.

Hola, Mario.

¿Has visto qué bonito? ¿Qué pasa?

¿Le puedes decir a mi padre que salga, por favor?

Que se lo quiero enseñar. Se fue con tu madre hace un rato.

Pobre papá.

Ahora que mamá tiene una buena excusa para mangonearle,

no le va a dejar en paz, pobre.

No será para tanto, ¿no?

Bueno, tú no lo has sufrido en tus carnes, señorito.

Te tengo que pedir un favor, Carlos.

¿A mí?

Bueno, en realidad, es para tu padre.

A ver, no quiere que nadie sepa lo de la enfermedad.

Así que vamos a ser discretos, ¿vale?

A ver, yo ya se lo he contado a Alejandro, pero no te preocupes,

que no se lo va a contar a nadie, porque no se lo acaba de creer.

¿Por qué no se lo acaba de creer?

Bueno, por cosas nuestras. Tú no te preocupes, Mario,

que yo soy una tumba.

Quiero que tu señor jefe sea feliz el tiempo que le quede.

Él no ha sido el mejor padre,

pero yo tampoco he sido el mejor hijo.

Ese papel lo reservaste para ti, guapetón.

Tú sí que eres guapetón.

No sé si es buena idea que nos vean juntas.

Será muy rápido.

Unos periodistas te vieron en la presentación de mi candidatura

y ahora quieren entrevistarme. Claro, es lógico, ¿no?

Creo que en mis respuestas es bueno que marque mucho

las distancias contigo y con tu familia.

Pero quería consensuarlo,

para que no haya malentendidos. Qué considerada. Gracias.

Cuando pregunten por vosotros,

iba a decirles que tu familia es un cáncer para esta comarca.

Sí que estás marcando distancias, sí.

De eso se trata.

Después es posible que me pregunten específicamente por ti.

¿Y qué enfermedad soy yo?

Ninguna.

Yo había pensado decirles que apenas te conozco.

Que lo único que sé de ti es lo que dice la gente,

que eres una galerista mediocre que nunca habría llegado

a nada en la vida de no ser gracias a su papá.

¿Eso es todo?

Sí. ¿Te parece bien?

Muy bien. Sí.

Por cierto, la entrevista va a ser en mi casa.

Y para la foto, había pensado posar delante de tu cuadro.

Y para que quede más claro el mal rollo entre nosotras,

iba a hacer una broma. Iba a decir que ese desnudo

es uno de los paisajes más visitados de Galicia.

No le veo la gracia

a que hayas venido aquí a insultarme.

Creo que el divorcio te está amargando un poco.

Creo que me has malinterpretado.

Yo diría que no.

¿Sabes la ventaja de ser una pija de mierda?

Es que la gente baja la guardia conmigo.

Pero no te equivoques, Elisa,

aunque use tacones de marca,

me llega el oxígeno al cerebro.

Buen día.

(Timbre)

¿Tu inmersión en la política cómo va?

-Pues justo ahora estamos negociando quién irá en las listas.

A mí me gustaría que fuera gente inteligente, preparada,

que se preocupe de verdad por este pueblo.

-Y acabarán llenas de políticos.

-No te creas. Hombre, estoy yo.

Y me gustaría que estuvieras tú también.

-¿Que estuviera yo? -Sí, pero no de los primeros.

En el puesto 20 o 25.

Yo sé que no quieres berenjenales.

No saldrías elegido ni te nombraría concejal ni nada de eso.

-¿De verdad crees que vas a ganar?

-El futuro no está escrito. Solo el pueblo puede escribirlo.

Lo dijo Adolfo Suárez.

Bueno, tú ni habías nacido. -Ya. No creo que Adolfo Suárez

se presentase a unas elecciones contra Nemo Bandeira.

Porque detrás de esa mujer está Nemo, lo sabes.

Te agradezco muchísimo la propuesta,

pero creo que es el tipo de berenjenal

en el que no me conviene meterme ahora mismo.

-Lo entiendo perfectamente. Pero tú piénsatelo de todas formas.

Venga, guapa, arréglate ya,

que nos vamos a un restaurante bueno.

Y no vas a ir con esas pintas. ¿Hoy, por qué?

Para ver si los centollos te alegran la cara.

-Por el dinero ni te preocupes, que tenemos unos cupones descuento.

-Los íbamos a gastar en Nochevieja, pero la ocasión lo requiere.

-Lara, borra eso ya, que el rollo masoca no te va.

-Estás muy asustadita.

Relajá, que lo único que quiere es asustarte, pues.

-Joder, pues le está saliendo de puta madre.

-Te me vas a dejar ganar de susto, mi amor,

que tu papi sabe cómo te va a sacar de aquí.

Tranquila.

Tigre.

Ahí la tiene.

-Vamos, cariño.

(CHICO) ¿Qué vas a hacer si habla?

-¿Cómo?

¿Qué voy a hacer yo?

Qué vas a hacer vos, mariquita.

(Mensaje de móvil)

(Disparo)

Quédate aquí. Sonia, no te muevas.

¡Freddy!

¿Qué cojones pasa, tío?

-Mira lo que le descubrí, Tigre.

Mirale el celular, marica.

-Pero ¿qué cojones es esto?

Con esto, huevón, era con el que te lo jugaba

tu mujer, con esta porquería.

¿Vos dejaste a tu mujer sola?

-Tráela.

-Sonia.

¿Qué hubo, pues, mi amor?

¿Te dije que te iba a sacar de esta o no?

Vas a salir corriendo, te vas a perder, huevón,

y después yo te encuentro. ¿Oíste?

Te libero, mamacita.

Corre, pues.

Amor,

corre, mamacita, corre.

-¿Qué ha pasado, Freddy?

(GRITA) ¿Qué ha pasado?

-Que se estaba escapando.

Y me tocó dispararle.

No valía nada, hombre.

-A mí nadie me jode.

(GRITA) ¡Nadie!

Nemo.

Adrián. Mario Mendoza, mi abogado.

Encantado. ¿Qué tal?

Oye, ¿a qué antro me has traído?

Espero que no nos pongan vino de cartón.

Este es un buen restaurante, a tu padre le gustaba mucho.

A mi padre también le gustaba mi madre,

pero no hay que fiarse. (RÍE)

¿Qué haces aquí? No sabía que ibas a venir.

Es que me he enterado de que venía Adrián y como es tan difícil de ver.

Espero no molestar. No molestas nunca.

Porque ahora los demás me sobráis.

Pasa, por favor.

Un placer.

Un placer.

Yo firmo lo que vosotros queráis, pero...

el lugar donde sea la firma lo decido yo.

El señor Bandeira no está.

(MONTERROSO) No me dé largas.

-Es que si no está...

-Me está contando milongas, sé que está.

-¡Por favor!

-¿Le tengo que repetir quién soy? -Le conozco perfectamente.

-Pues avise a quien tenga que avisar.

-Si es que no está. ¿Cómo quiere que se lo diga?

-No me cuente milongas. -Pero...

(CARLOS CHISTA) -¿Qué coño pasa aquí?

-Este policía... -Quiero ver a su padre.

-Que no está. -¿Cómo sé que no están mintiendo?

-Bueno, ese es su problema.

Ya le acaba de decir que mi padre no está aquí.

¿Quiere dejarle un recado?

No. Vámonos, Emilia.

(Relinchos)

Eh, Zipo.

(Móvil)

Eh...

Os he convocado en esta reunión porque...

Porque no queréis perderos

la oportunidad de invertir en Open Sea.

Nemo, estamos en confianza. Mi padre te tenía mucho cariño.

Sabemos que os va mal.

Para este ejercicio tendremos unos beneficios del 10%.

Con la salida a bolsa. Está bien.

Pero el 20 es mejor.

Mira, hay muchas oportunidades por ahí,

porque he oído que los bancos están un poco nerviosos.

Nemo.

Nemo, ¿te pasa algo?

Papá.

¿Nos disculpáis? Nemo, necesito hacerte una consulta.

Nemo, acompáñame, por favor.

Eh... Perdón.

¿Estás bien?

Sí.

Qué sorpresa.

Que...

Que quería darte las gracias...

por no haber cerrado la conservera.

Solo hice lo que era justo.

Bueno, a veces está bien probar cosas nuevas, ¿no?

¿Te refieres a darme las gracias?

Sé lo de Malcom.

Yo nunca te aconsejaría que le perdonaras,

sobre todo porque vas a hacer

lo contrario de lo que yo diga, pero...

yo creo que es un buen chico.

No, claro, es que tú te rodeas de chicos buenísimos, vamos.

Malcom no es como yo ni como Mario.

A Mario le confiaría mis asuntos, pero nunca a mi hija.

¿Y si es tan bueno por qué le has despedido?

Tienes razón.

Mario, en cuanto tengas un minuto, llama a Malcom, por favor.

Que vuelva hoy mismo.

Buenas tardes. Me alegro de verte.

¿Dónde estábamos?

Tu padre tenía frases para todo.

Me acuerdo de una.

Si estás perdiendo el alma,

pero lo sabes,

entonces aún tienes un alma que perder.

En este mundo en el que nos movemos, Adrián,

es muy fácil perder el alma.

Tú ya tienes dinero,

aunque no sea mérito tuyo, sino de tu padre.

Pero lo que no tienes es el respeto y el cariño de la gente de Oeste.

Yo creo que aquí la gente me respeta bastante.

No. Si humillas a alguien que te necesita

para demostrar que estás por encima de él,

no consigues su respeto, solo su desprecio.

Y ten en cuenta que ahora las cosas te van bien,

pero si eso cambia, si un día te caes,

nadie te va a echar un cable.

Te pondrán el pie en el cuello

para asegurarse de que no vuelves a levantarte nunca.

Porque es lo que habrás sembrado poniendo la mano donde no debes.

Bien. ¿Hablamos de negocios? Sí.

Nina, Ferro está abajo con el coche, que te lleve a casa.

Sé que fuiste tú.

El que hizo la foto y luego me la mandó.

¿De qué foto me hablas? ¿Cómo que de qué foto hablo?

De la foto de Malcom con su mujer y con su hijo.

¿Por qué querría yo hacer algo así? Eso digo yo. ¿Por qué?

¿Por qué ibas a querer joderme tú la historia con Malcom? ¿Por qué?

No sé, no se me ocurre ningún motivo.

A mí tampoco.

¿Qué haces aquí, tío?

Te lo has pensado mejor, ¿no?

Pues la oferta ha caducado.

-¿Dónde cojones está la pistola?

-No se te pasa una, ¿eh?

Freddy.

-Aquí la tiene, señor policía.

Limpiecita, ¿eh?

Esa sonrisita a ver.

-¿A qué coño viene esto?

-A ver si te da esa cabeza privilegiada.

Hay dos cuerpos en el monte.

Los dos con las balas que los mataron dentro.

Y esas balas salieron de tu pistola.

-Tigre, no me jodas.

-¿Qué crees que pasaría si los encontraran?

Te lo digo yo,

estarías jodido.

Bien jodido.

Bueno, tranquilo, no voy a decir nada, tío.

Porque tú vas a hacer todo lo que yo te diga.

A partir de ahora,

trabajas para mí.

Esta mañana han ido los dos a ver a esa neuróloga.

Parece que Bandeira sigue siendo su único paciente.

¿Estás seguro de que no había nadie más con ellos en el piso?

¿Nadie más qué, una enfermera?

Hombre, no, una fiscal de delitos económicos.

¿Cómo quieres que lo sepa?

¿Qué cara tiene una fiscal de delitos económicos?

Da igual.

A partir de ahora, ya me ocupo yo.

Tu nuevo coche es impresionante. Devuélvelo.

¿Qué?

¿Cómo qué? ¿Qué pasa, que no has aprendido nada

de todos los políticos que sacáis en las portadas de los periódicos?

¿Esos que se pasean por ahí con relojes caros y coches de lujo

y por eso les pillan? Si no eres capaz de vivir

como un periodista en paro por unos meses,

vas a volver a serlo el resto de tu vida.

La denuncia se la pongo yo. Hijo de puta.

¿Acaso le has visto hacerlo?

Pero ¿qué más da? Si sabemos quién es y cómo se apellida.

Él dirá que no tuvo nada que ver.

Y la Policía no hará nada, se protegen entre ellos.

Pero ¿se va a ir de rositas después de lo que ha hecho?

¿En serio se va a ir de rositas, papá?

Tú tranquilo, yo me encargo.

Ellos protegen a los suyos, yo protejo a los míos.

Tú no te preocupes. Pero ¿de qué coño me estás hablando?

¿Estamos en guerra con la Policía o qué?

Tú mantente al margen. ¿Qué coño le hemos hecho

a ese tío para que nos haga esta barbaridad?

¿Qué es lo que no me estás explicando, papá?

¿Me lo cuentas? ¿Qué es lo que me estás escondiendo?

¡Cállate, joder!

No me oigo pensar.

Perdóname.

Así que es verdad.

Te han vuelto a dar el trabajo.

Pues sí.

Y me gustaría conservarlo.

Así que si vas a gritarme, prefiero que lo hagas fuera.

Te creo.

No sé por qué ni si debería hacerlo, pero...

pero te creo, Malcom.

Pero, por favor, no me mientas más.

Prométemelo.

Te lo prometo.

¿De verdad?

Yo tengo la culpa de lo que ha pasado.

Hostia, Nemo, últimamente estás empeñado

en tener la culpa de todo. Todos queréis que dé

un paso al lado, con la mejor voluntad,

pero no puedo.

Todavía no puedo.

Prepara el coche.

(CHON) Nemo.

He estado pensando.

¿Y si abrimos una fundación para luchar contra el alzhéimer?

¿Qué? Tu nombre no tendría que aparecer.

Yo sería la presidenta. Me dedicaría a ello en cuerpo y alma, Nemo.

Tendrías los mejores médicos.

¿Quieres dejar de tratarme como tu enfermito?

¡Estás enfermo, Nemo!

¡Haces que me sienta como un inválido!

Creías que no iba a ser capaz de sacar la reunión adelante,

¿verdad? Tenías que mandar a nuestra propia hija

para que hiciera de cebo. Solo quería ayudarte.

¿A quién, a mí o a ti?

Te gusta verme así, ¿verdad? Crees que soy

una de tus obras benéficas, ¡una más!

¿Te doy más satisfacciones que los niños de África?

¡Cállate!

No tienes ningún derecho a tratarme así.

No necesito tu pena.

Ni tu caridad.

No te necesito, y punto.

Todavía estoy vivo.

¡Todavía soy yo!

He hecho con Nina

lo mismo que mis padres me pidieron que hiciera contigo.

Y funcionó.

Yo no me arrepiento, Nemo. ¿Y tú?

¡Hola! (CARLOS) Hola.

-¿Qué haces?

-Tu pasta favorita.

-¿Y qué te ha hecho para que le pegues así?

-La pasta se hace así.

-¿Qué te pasa?

-Nada.

-¿Nada?

¿Me lo vas a contar o no?

-Que tenías razón, Alejandro.

-¿Sobre tu padre?

-Está metido en el narcotráfico.

Con amenazas y con sobornos.

Y no sé si mató a tu padre. No lo sé.

Y siempre va a estar ahí, siempre nos vas a estar siguiendo

como una puta nube negra que vamos a tener encima

para siempre. Es que da igual que no hablemos de él.

Tío, nos hemos ido a la mierda para siempre, ¿no?

Cállate, ven aquí. Tranquilo.

Escúchame, Carlos.

Tú no eres como tu padre.

¿Me estás oyendo?

Tú no eres él.

Por eso estoy contigo.

Te quiero.

-Yo también te quiero.

-Tira a la ducha, que te has puesto de harina hasta arriba.

-Ya no sabes lo que hacer para tenerme en pelotas, ¿eh?

-La has pillado.

Sócrates. ¿Me oyes?

Sí, soy yo.

Que me lo he pensado mejor.

Iré en tu lista, seré el número que quieras.

¿Por qué no querías que ese baboso se sentara a mi lado?

¿Y si Open Sea se llega a ir a la mierda por...

no sé, no dejar que tontee conmigo, qué?

No he podido evitarlo.

No necesito ningún príncipe azul que me salve.

Lo sé.

Aunque no me disgustaría tener uno.

Nina, ¿qué haces?

Nos pueden ver.

Ya no me importa.

Pero ¿qué cojones?

Fuera de mi casa.

Usted ha entrado en la mía.

La diferencia es que yo lo único que he hecho

ha sido servirme una copa y ponerme cómodo.

Ponernos cómodos.

-Hostia, eres un puto bailarín, ¿eh?

-Si quiere usted poner una denuncia, hágalo.

Pero en comisaría. La investigaremos con mucho gusto.

No le garantizo resultados, no creo que tenga suerte.

La suya está a punto de agotarse.

Hemos encontrado otra cosa en el minibar,

aparte de whisky barato.

Qué sorpresa.

¿Qué pensarán sus superiores? ¿A quién van a creer,

a un inspector condecorado o a un narcotraficante?

Al que pague mejor de los dos.

Cualquiera pudo haber puesto eso ahí.

Cierto.

Pero ¿sabe que hay camellos

que adulteran la cocaína con medicamentos para perros?

Para las pulgas.

Si usted tiene la mala suerte

de que le toque un día una de esas remesas,

acabará ahogado en un charco de su propio vómito.

En las portadas de todos los periódicos.

Toda España se enterará de lo que es usted.

Un puto yonqui.

¿Valdría eso como prueba?

¿Cree que le tengo miedo? Creo que debería.

Tiene una hija preciosa.

Tuvo usted su oportunidad de ser uno de los nuestros,

pero eligió el bando equivocado.

Y ahora ha atacado a mi familia.

Ya no hay marcha atrás. Se lo digo por su bien,

para que haga un viaje, plante un árbol o escriba un libro.

Uno no muy largo, eso sí.

Porque será cuestión de días,

de semanas,

pero ya está muerto.

No va a disparar.

Allanamiento de morada.

Alegaré defensa propia.

-Como te ponga una bala en la cabeza,

va a alegar tu putísima madre.

Es un farol.

¿Cómo dicen por aquí?

Ahora vivo de permiso, ¿no?

(Llaves)

Tranquila, tranquila.

Tranquila, no le voy a hacer nada.

La voy a soltar, pero no grite, por favor.

¡Ayuda!

¡Policía!

¡Policía!

¡Nuria!

(Claxon)

Que te digo yo...

(Acelerones)

Sí...

Nos vemos mucho últimamente, inspector.

Demasiado.

¿La reconoce? Le pido discreción.

Ah, que eran amantes.

¡Uy! ¡Eh!

Hay que poner el...

(FERRO) Yo te di no tiraba para adelante

con esto de la alcaldía.

-¿Qué es esto?

¿Es un montaje? Dime que es un montaje.

Te has acostado con Adela, que es una niña.

¿Me oyes? ¡Es una niña! -¡Tiene 16 años!

Me voy a casar con Mario.

¿En serio te asustas por tan poco? Cuando llevas toda tu puta vida

entrando por la ría lo que luego tu hijo

se mete por la nariz. Pero ¿qué dices?

¡Ah!

Anoche atropellaron a tu mujer, está muerta.

Quiero que vayas a la comisaría y digas que tú conducías el coche,

que la mataste tú.

Han cerrado el caso. Haz la maleta.

-Lago.

¿Quién cojones ha tomado esta decisión?

Nina me ha pedido que me case con ella.

Vamos a ser invencibles.

Se estaba demorando mucho, hombre.

-Estás acusado de asesinato, macho.

-A vos también te puedo acusar de lo mismo, marica.

¿Qué quieres? Ayúdame a acabar con tu jefe.

Piénsatelo.

¿Quién eres?

¡La quería!

Un hombre que pega a una mujer no es un hombre.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.