All language subtitles for Vivir Sin Permiso 01x01

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian Download
cs Czech
da Danish
en English Download
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian Download
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal) Download
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish Download
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

La primera vez que vi hablar a Nemo Bandeira fue en un bar

de esos con billar.

Señaló un mapa con el taco y nos preguntó a todos:

"¡Eh, eh!

¿Nosotros dónde estamos?".

Nadie respondía, claro.

Y él dijo: "Aquí.

Aquí.

Noroeste, cuarta, oeste.

Aquí estamos. Aquí estamos y tenemos

una costa formidable, infinita, llena de escondrijos,

un mar secreto que nos protege.

Tenemos de todo, tenemos combustible, tenemos costa,

tenemos barcos,

tenemos hombres...

Y lo más importante de todo:

tenemos un par de cojones".

-(INTENTA HABLAR)

-Chavalín,

cuida muy bien de esta batea. Ahora es tuya.

Y no hagas como este.

No olvides que vives con permiso.

Porque hay gente que olvida que vive con permiso.

¿Verdad?

Con el permiso que les ha dado Nemo Bandeira.

¿Nos vamos a comer?

Pero un pulpo. Que le den al mejillón.

Así que es usted gallega.

De Marín, pero llevo mucho tiempo aquí en Madrid.

¿Y va mucho por Valencia?

Siempre que puedo.

Mis padres y mi familia siguen allí.

¿Ese es mi diagnóstico?

Sí.

Adelante.

No se preocupe.

Lo que oigo yo, lo oye él.

Señor Bandeira, siento comunicarle que padece usted alzhéimer.

(Música de animada)

Gracias por venir.

Buenos días. ¿Qué tal?

Don Esteban. ¿Qué tal estás?

Gracias por venir. Gracias a ti.

No, a ti.

Estáis en vuestra casa.

Carmiña,

ahí está el presidente de la Xunta. Que no le falte nada.

Gracias.

Señor alcalde.

¡Mario! Un honor recibirle.

Un abrazo. A ver si nos aceleras

la reforma del acceso al puerto. A ver si me dejan. Complicado.

Eso no es lo que me han dicho.

¡Carlos!

-¡Hombre, Mario!

¿Qué tal? ¿Cómo estás?

Qué bien verte, Carlos. Igualmente.

Lo contento que se pondrá tu padre.

Ya te diré al verme. Alejandro.

-Hola. -Esto está igual, ¿no, Mario?

No hicisteis nada de nada. Pero tú estás mejor.

Gracias. -Hermanito, si has venido.

-¡Hombre! -¡Hola!

¿Qué pasa? Chon.

Oye, ¿dónde se ha metido Nemo? Esto está a punto de empezar.

Su avión se ha retrasado. ¿Qué necesidad de ir a Madrid

precisamente hoy? Voy a buscarle.

¿Pero todavía estás así?

Hombre, que están todos abajo.

Eh... Sí, perdona. Acabo de vestirme y voy.

Venga, no seas coqueto.

Estás muy guapo.

¿Pero de cuánto? ¿De cuánto hablamos?

Eh... Oye, ¿esa no es Lara Balarés?

Sí. ¿Y tú de qué la conoces?

De la clínica. La veo cuando voy a pagar las cuentas de su madre.

¿Estaba invitada? No, no estaba invitada.

Eh... Espera, yo me encargo.

Hola.

Hola, eh...

Nos... Nos conocemos de la clínica.

Soy el que trabaja para Nemo.

Me temo que no estabas invitada. -Hola, hola a todos.

Quería pediros un poquito de atención. Antes que nada...

-Cuando acabe el discurso, me deberás acompañar a la puerta.

(CHON) Hoy estamos de cumpleaños. Por suerte,

no es el mío.

Cariño.

Hola, buenos días a todos. Antes de nada, muchas gracias

por venir para acompañarme en este trance.

60 años.

Bueno, veo que todos los míos están por aquí.

A mi mujer Chon ya la conocéis.

Sin ella, yo no sería lo que soy.

Mi hija Nina.

Ha vuelto de París y va abrir una galería de arte en su tierra.

La cultura es importante.

Los que no tenemos mucha lo sabemos mejor que nadie.

Pero qué bobo.

Y sí, parece que esto de cumplir 60 años es importante.

Ha venido mi hijo Carlos,

aunque parezca increíble.

Y no puedo olvidarme

de mi ahijado.

Mario, ¿dónde estás?

Cuando murió su padre, le prometí cuidar del chico.

Pero ha sido al revés.

No sé qué haríamos sin él en Open Sea, nuestra empresa.

Ahora,

voy a hablar de Oeste, donde nací.

Donde empecé a trabajar en lo que a todos nos une aquí en Galicia.

Las rías, el mar.

El mar ha llevado el pan a nuestras casas desde siempre.

Nos buscamos la vida, ya sea pescando,

construyendo los mejores barcos o transportando mercancías

más rápido que nadie.

He trabajado duro toda mi vida

y ahora que puedo mirar atrás, puedo deciros

que el mayor capital de Oeste es su gente.

Gente leal, de palabra.

Siempre dispuestos a ayudar a un compañero.

Especialistas en el trabajo en equipo.

Lo que beneficia a uno, beneficia a todos.

Cuando me muera y vaya al cielo o al infierno,

seguramente al infierno, seguro que casi todos los gallegos

que vea alguna vez fueron empleados míos.

Mi madre querida, la Policía. Eh.

Trabajé desde crío

y no debí hacerlo mal porque un día

mi suegro, el señor Moliner,

puso en mis manos su conservera.

Y a su hija.

Invertí mi dinero en la tecnología más avanzada

para reflotar la vieja fábrica y darle una nueva imagen.

Y así conseguí que nuestras conservas fueran imprescindibles

en las casas de ricos y pobres, en todas las despensas del país

hay conservas Moliner.

Y algún famoso, cuyo nombre no voy a revelar,

me confesó después de una copa o dos que prefiere

una de nuestras humildes latas de atún a una de caviar.

Seguí trabajando y conseguí que conservas Moliner

fuera el primer grupo empresarial de Oeste.

Algunos no querían ver la gran oportunidad

que Open Sea era para la comarca.

Sin embargo, al final los convencimos con argumentos

y con buenas palabras.

Si de algo puedo presumir es de haberme rodeado siempre

de los mejores, personas que se dejarían cortar una mano

por mí.

Gente leal a la que puedo mirar a los ojos

y que sé que nunca me traicionarán.

Ya me conocéis muchos de vosotros, soy un culo inquieto,

así que en cuanto pudimos, salimos al extranjero.

Open Sea está ya presente en 12 países.

Estrechamos lazos con nuestros hermanos de Latinoamérica

que tantos inmigrantes gallegos acogieron.

Gracias al apoyo institucional, conseguimos diversificarnos

y hoy en día puedo decir con orgullo

que somos una referencia en el transporte de mercancías

en la hostelería o en la construcción.

¿Quieres que te haga un recibo? Con ganar las elecciones vale.

También apoyamos infinidad de proyectos sociales.

Equipos de fútbol,

escuelas de música, centros de mayores.

El dinero solo sirve si está en buenas manos.

Lo que me llena de satisfacción

es saber que todo esto lo he hecho por los míos.

Por vosotros.

Por Oeste.

60, 60 años. Qué barbaridad.

En fin. Nunca me han gustado las celebraciones

y mucho menos los regalos, pero esta vez hice una excepción.

¿Verdad, Chon?

Esta vez he pedido regalos.

Un vaso de agua.

Y ahora todo el mundo a beber.

Y a comer.

Mario, ¿qué hace esa ahí?

Échala, que no nos amargue el día.

Ya me ocupé de ella.

Que me dejes en paz. No me toques, tío.

Mario,

debo hablar con el patrón, pero ya.

¿Tú te has visto?

Tengo que hablar con Nemo.

No bebas más.

¡No me toques, joder!

¿Lara?

Hacía mucho que no te veía por aquí.

Es la primera vez que vengo. Ya.

Quiero decir por aquí por Oeste.

Estaba estudiando.

¿Tú quién eres?

Soy Mario.

Mario Mendoza.

¿Recuerdas? Me fui a vivir a dos calles de tu casa

al morir mis padres.

Hasta que Nemo... Te convertiste en pijo, ¿no?

Pues no, no. No me acuerdo.

Oye, ¿puedes hacer que hable con Nemo?

Soy su abogado. Cuéntame lo que sea y se lo digo.

¿Tú eres su abogado?

Mi madre lleva ocho meses en coma y el cabrón de Nemo

no me deja desconectarla.

Nemo paga la clínica de tu madre.

No deberías hablar así.

Ah, encima debo estar agradecida.

Hace meses que mi madre no debería estar ahí.

Los médicos han dicho que no se va a despertar.

¿Lo entiendes?

Lo siento.

Si eres su abogado, dile a Nemo

que no puede obligarme a tenerla enchufada a una puta máquina.

Depende de un juez. Nemo los tiene comprados.

¿Eso no te lo enseñaron en la universidad?

Lo siento mucho.

Una mierda que lo sientes.

Payaso.

¿Te puedo ayudar?

¿Cómo lo has hecho?

Los pijos somos así.

Cuidado.

(FERRO) ¿Todo bien, patrón?

Prométeme una cosa, Ferro.

La que sea.

El día que no recuerde el nombre de mis hijos, me disparas.

Prométemelo, coño.

Te doy mi palabra.

Malcolm, hazme un favor. Devuélvele esto a la dueña.

Desde que llegué de París, apenas pudimos hablar.

Tu padre me tiene muy ocupado, ya lo sabes.

Ya.

¿Has venido sola?

Sí. Tú también, ¿no? Sí, hoy sí.

Hoy sí.

Hizo un gran discurso tu padre, ¿no?

Yo lo oí muchas veces ya.

Ya.

Precioso este vestido.

Gracias.

A ti también te queda muy bien el traje.

Recuerdo la primera vez que te trajo mi padre a casa.

Parecía que llevabas ropa prestada.

Es que era prestada.

Luego te veo.

Así que tu madre te ha convencido para que vengas.

Yo no tuve nada que ver. Ha sido cosa de Alejandro.

Ah, claro. Gracias, Alejandro.

-No fue difícil convencerle, señor Bandeira.

Mientes muy mal para ser hijo de policía.

-Los hijos solo nos imitan en lo malo, ¿verdad?

-Bueno, pues os dejamos.

Tendréis mucho de qué hablar. -No te vayas muy lejos, Alejandro.

Te veo ahora.

-Tengo que pedirte... Ahora no es momento.

Ah, vale.

Vale, vale. Perdona.

-No me mires así, papá. Por favor. Estoy bien.

Estoy bien, de verdad.

A ver cómo estás dentro de tres horas.

Para mí esto es tan incómodo como para ti.

Suelto lo que vine a decirte y te dejo en paz, ¿vale?

Primero de todo, muchísimas felicidades, papá.

Gracias.

Y segundo, necesitaría un préstamo para comprar un caballo, semental.

¿Todavía sigues con eso?

En la clínica me trataron las adicciones, no los hobbies, papá.

Con lo que me cobraron pudieron hacerlo.

La cría de caballos es mi vida, tanto si te gusta como si no.

No te pongas... No, ya ves que no me gusta.

La respuesta es no.

¿Y si te hubiera pedido una galería de arte como hizo Nina?

¿Me hubieras dado el dinero?

Es diferente. No, es exactamente lo mismo.

Lo que es diferente es cómo tratas a tus dos hijos.

Ya estoy acostumbrado, no te preocupes.

Tiene usted una hija que es un tesoro, señora Ada.

Aquí está cada día. Pobrecita.

Y no como otros hijos, que son unos desagradecidos.

Me va a poner usted colorada, Celina.

Voy a por un café.

(MEGAFONÍA) Dr. Cora acuda a traumatología.

(MEGAFONÍA) Dr. Sánchez la esperan en recepción.

¿Otra vez por aquí?

¿Viniste a pagarme las facturas de la clínica?

Se te cayó.

Anda.

Uno de esa fiesta que no es un ladrón.

¿No te habrás quedado dinero?

No había.

O sea, lo miraste. Muchas gracias.

A mí Nemo me hace tan poca gracia como a ti.

Yo solo cumplo órdenes.

Me gustaría que no vieras en mí a un enemigo.

¿Eso te dijo él que me digas?

Lara,

yo quiero ayudarte. De verdad.

¿Cómo te llamas?

Malcolm.

¿Malcolm? Sí.

No, en serio. ¿Cómo te llamas?

Mis padres son gallegos, pero yo nací en Escocia y bueno.

Les dio por ahí.

¿Y qué haces en Oeste?

Me gusta el clima.

Joder. Yo que pensaba que lo más raro que tenías era el nombre.

(Móvil)

Ay, perdona. Debo cogerlo. Es mi abogada.

¿Sí?

Sí, sí, sí. Puedo hablar. Dígame.

¿Qué?

¿Pero es seguro, seguro?

O sea, no pueden...

Ay, muchísimas gracias.

Muchísimas, muchísimas gracias. Gracias.

El juez me ha autorizado.

Ya puedo desenchufarte de estas máquinas, mamá.

Ya puedo.

Ya no vas a sufrir más.

Me hiciste prometer que no dejaría que te pasara lo de la abuela.

Que no dejaría que te consumieras en una cama.

Te vas a ir como una persona.

Como la persona más grande que ha existido nunca.

-¿Cómo ha ido? -¿Qué tal, Alejandro?

-¿Te has metido?

Me prometiste que lo dejarías. -Es para hacer feliz al viejo,

Alejandro. No te preocupes.

No hay nada que le guste más que tener razón y yo se la he dado.

Tiene un hijo drogadicto.

Dale una propina de 300 a cada empleado.

A Carmiña el doble, se lo ganó. Ok.

Malas noticias.

El diario de Oeste escribe sobre ti. Hablaron con mucha gente.

¿Quién lo está preparando? Nadie lo conoce.

Debe ser un periodista "freelance".

Tiene mucha información.

¿Y de dónde la ha sacado? ¿Alguien de aquí dentro?

Lamas quería hablar contigo. A lo mejor es por esto.

Deberías hablar con él.

Ese no tiene la cabeza donde debería. Está como el tiempo.

Por muy mal que esté, Lamas fue comisario.

Tiene contactos. Hablaré con él. Nemo,

el periodista hace muchas preguntas sobre Ada

y sobre tu hija Lara.

Quítale las ganas de escribir.

¿Y cuándo será?

No lo sé.

Debo hablar con los médicos. ¿Y lo harás tú?

-¿Tú eres tonta? ¿Cómo lo hará ella?

-Ya sé que es lo que querías

y que es lo mejor para tu madre. A mí me da como una cosa...

A mí también.

(JEFE) ¿Qué pasa?

Encima de llegar a las tantas, ¿te pones a piar y a distraerlos?

Yo no he distraído a nadie.

Eso lo diré yo. Venga, estopa.

Llego tarde por lo de mi madre y lo sabes.

Pero vamos, recuperé todas las horas.

Mire la hoja. Mire la hoja, mire la hoja.

Cansadito me tienes ya con el rollo de tu madre.

Gilipollas.

¿Qué coño has dicho?

Como vuelvas a hablar de mi madre, te corto los huevos.

Eso. Crees que siendo medio hija

del patrón haces lo que quieras. De mi madre.

¿Qué sabrás tú de quién eres hija?

Desgraciada.

Venga, a currar.

Mira, ¿sabes qué?

Que me piro.

Te metes la conservera por el puto culo. Gilipollas.

¡Aquí no vuelvas!

¿Y vosotros qué miráis? ¡Estopa, coño!

Buenas noches.

Carmiña, por favor. Para mí agua del tiempo.

Mario, una pregunta. Dime.

Sabes cómo conseguir medio millón de euros de aquí al viernes, ¿no?

Sí, pídeselo a tu padre. ¿A mi padre?

Bueno, esperaré a la herencia. Muchas gracias.

Qué bien. Por fin solos en casa.

Hija. Hola.

-Carlos, no fumes, por favor. Sabes que a tu padre no le gusta.

-Para un vicio que me queda y me lo quitas.

-Gracias. -Gracias, Carmiña.

Antes de cenar. Quiero decirlos algo.

Sí que estás hoy parlanchín, papi.

Mario y yo trabajamos mucho para conseguir que Open Sea

por fin pueda cotizar en la bolsa.

Estoy muy orgulloso.

También preocupado porque una empresa que cotiza

es algo muy serio y...

necesito que...

seáis conscientes de lo que esto significa.

Dicho de otra manera.

Necesito que uno de vosotros se prepare para el día de mañana

llevar las riendas de todo esto y ocupar mi sitio.

¿Pero en serio pretendes que yo dirija tu empresa, papá?

O tú o tu hermana. No puede ser nadie más.

Yo creía que sería Mario.

Yo creo que todos creíamos que sería Mario.

Sobre todo él. -Bueno, sois sus hijos.

Es normal que piense en vosotros.

No hay nada más fuerte que la sangre.

Muchas gracias, Mario, por todo. La fiesta ha sido un éxito.

Nemo estaba feliz.

Bueno, lo has organizado todo de maravilla.

No tiene ningún mérito.

¿No te quieres quedar a dormir?

Carmiña te hace la habitación de invitados enseguida.

Me voy a casa, de verdad.

¿Seguro que no te quedas? Es muy tarde, Mario, y has bebido.

Estoy bien.

Que descanséis. (CHON) Igualmente.

Gracias.

Adiós, ¿eh?

Cariño, ¿me escuchas cuando te hablo?

Me ha dejado fuera, me ha dejado fuera de todo.

Me la ha jugado pero bien.

¿Fuera? Sí, fuera.

Fuera, fuera. Se va a retirar y quiere que le suceda

uno de sus hijos. Nina o Carlos. Y a mí que me den por saco.

Se ha vuelto loco.

¿Pero qué has hecho, amor? Obedecerle.

Obedecerle desde que soy un niño, eso es lo que he hecho.

¡Obedecerle, hacer lo que me pida! ¿Para qué? ¡Para nada!

Open Sea es más mía que de nadie. ¡La he creado yo!

¡Yo he creado Open Sea!

Nosotros, la hemos creado los dos.

¡Ah!

¡Ah!

Cuando vuelva, veremos qué se puede hacer.

Primero de todo, te tranquilizas.

Que Nemo no sepa que estás jodido.

No es tan fácil, mami. No es tan fácil.

Mario, escúchame. ¿Qué te he enseñado yo?

Nunca dejes de sonreír, cariño.

Una buena sonrisa es como un puñal. No lo olvides nunca.

Debo dejarte, cariño. Te quiero.

Qué pena que tu padre no pueda ver en lo que te has convertido.

Qué sorpresa, Nemo. No sabía que ibas a venir.

Precisamente, debía llamarte yo.

Él no tenía tan buena cabeza como tú.

Pero no había nadie más leal.

Si eras su amigo, iba a muerte contigo.

Qué buenos ratos esquivando a la Guardia Civil

por esta ría.

Él también hablaba muy bien de ti. Cuando le mataron,

tenías nueve años.

Y 11 cuando murió mi madre.

Recuerdo lo que te dije las dos veces.

Te dije: "Mario...". Me cuidarías como a un hijo,

que nunca me faltaría nada

y que me pagarías los estudios.

¿Y crees que lo he cumplido?

De sobra.

Tú también has cumplido, Mario.

Has aprovechado cada oportunidad que te he dado.

Te licenciaste y te has convertido

en el mejor abogado que Open Sea pueda tener.

Nada de esto existiría sin ti.

Esto es una empresa familiar.

Chon sueña con que Carlos o Nina

algún día dirijan la empresa. Nemo,

no me tienes que dar explicaciones.

Bien.

Bien.

Open Sea está prácticamente en la ruina.

Llevo meses maquillando las cuentas para que los bancos

no nos coman.

Nos hemos mantenido con el dinero de la coca.

Eso se tiene que acabar.

Quiero dejar a la familia un negocio limpio.

La única solución es salir a bolsa.

Elegiste muy mal momento para este paso, Nemo.

Lo sé, sé que no están preparados.

Confía en mí, sé lo que hago.

Sé que no lo entiendes.

Quiero que sepas que nada va a cambiar para ti.

Esto es tuyo y lo será siempre.

Mis hijos van a ocupar mi sitio, no el tuyo, Mario.

¿Qué tenías que contarme?

El juez ha autorizado la desconexión de Ada.

¿Qué?

El magistrado Oteiro se jubiló hace tres semanas.

Su sustituto ha dado autorización.

¿Y Lamas? ¿Por qué no se ha movido? ¿Por qué no dijo nada?

Se le habrá olvidado, como siempre.

Gastándose el dinero en el casino. Ahí está.

¿Cómo es posible que no te enteraras

que el juez Oteiro se jubilaría?

Bueno, no me pareció tan importante.

¿No te pareció tan importante?

No te pareció tan importante.

El nuevo juez va a desconectar a Ada.

Bueno, seguro que aún se puede recurrir la decisión.

Algo se podrá hacer.

Más te vale. Si no, al que desconectaré será a ti.

Lo soluciono, patrón.

Elegiste un mal día para fastidiar.

Espera, es que necesito un anticipo.

Estoy arruinado. ¿Qué? ¡Vete a tomar por culo!

-Se acabó la conversación, Lamas.

Se acabó la conversación.

Así no vamos bien, no pueden verte así.

No pueden desconectarla, ¿me oís?

No pueden. Arregladlo, como sea.

¿Y cuándo me lo explicarán?

Eso depende del doctor, no de nosotras.

Ya, bueno. Fina, me dijiste que era rápido.

Debo saber cuándo. Necesito organizarme y prepararme.

¿No os dais cuenta? Será mejor calmarte, cariño.

Yo, en cuanto sepa algo...

Hombre. ¿Qué haces aquí?

¿Te gusta el café de la clínica o qué?

Joder.

Buenas tardes. ¿Podemos hablar?

Cuando yo quería hablar con Nemo, él no podía.

¿Ahora debo hablar contigo? No, gracias.

-Lara. Lara, escucha lo que tenemos que decirte.

Solo será un momento.

Como te puedes imaginar, tu padre ya supo de la decisión del juez.

Tu padre sabe que cometió una injusticia contigo y con tu madre

y sabe que se debió comportar mejor con vosotras...

Me importa una mierda lo que piense Nemo

y menos sobre mí o mi madre. ¿Me puedo ir?

Mi madre me necesita. Lara,

va a ser solamente un momento, por favor.

Tu padre quiere hablar contigo de tu madre y su situación.

Y te quiere pedir perdón por todo el daño que os ha hecho.

No me interesa nada de lo que tenga que decir.

Lara, Nemo es muy generoso.

Sabemos que no tienes trabajo y te queremos ofrecer

un buen puesto de trabajo en otra empresa de tu padre

con un sueldo para siempre. No.

Cuando acabe, me voy a Santiago. Tengo curro.

¿Estás segura? Sí.

Llevas ocho meses fuera.

Malcolm, hazme el favor. Sí.

Aquí está detallada la oferta económica.

Mira. ¿Ves? Te vamos a dar todo lo que quieras

sin regatear.

Solo debes firmar este contrato

comprometiéndote a no desconectarla.

Vete donde el señor que dice que es mi padre

y le dices que toda su puta vida pasó de nosotras.

Sabía que mi madre se dejaba la piel en la conservera

y nos mandaba regalos de Navidad. Dile que no es nadie

para decidir la vida de mi madre y que me da asco, como vosotros,

que me dais puto asco.

Lara. ¿Qué?

¿Qué quieres? Te recuerdo a ti y a tu madre.

Del barrio, cuando yo vivía allí.

Me moría de ganas por irme.

Tu padre te ofrece una oportunidad, como a mí.

¿Por qué crees que me quiero parecer a ti?

A mí me gusta cómo soy.

¿A ti no?

Yo soy abogado.

Lo que importa es lo que le gusta a mi cliente.

Lara,

piénsatelo. Es una buena oferta.

Piénsatelo.

No me gusta la caridad.

Por la caridad entra la peste.

¿Señor Bandeira?

¿Cuánto tiempo me queda de ser quien soy?

Según mi criterio, está usted en la segunda fase de la enfermedad.

"¿Y eso qué significa?".

"Aunque todavía podrá recordar perfectamente momentos del pasado,

poco a poco irá olvidando los recuerdos más recientes,

cosas cotidianas, lugares, fechas".

"Le costará reconocer las caras de familiares o personas queridas".

"Eso hará que se sienta confuso, irritable, puede que violento".

"Sé que lo que le digo es muy duro,

pero debo ser sincera con usted".

"Hoy por hoy el alzhéimer es incurable y terminal".

"Lo siento mucho, señor Bandeira".

"¿Señor Bandeira?".

(Móvil)

¿Sí? "¿Quién le pagó por decirme esto?".

Hay muchos hijos de puta que van a por mí,

de la forma que sea, pero no lo van a conseguir.

¡Dígame quién le ha pagado para decirme esto, doctora!

Hola, buenos días. Hola.

No tan buenos. -Qué manera de llover.

Parecía el diluvio universal y hoy de la lluvia

no nos libra ni el apóstol Santiago.

Bonitas las flores. ¿Qué son?

Hortensias.

¿Siempre me gustaron las hortensias?

Sí, señor.

Siempre. Algo tendrán.

¿Sabemos algo de Lamas?

¿Pero qué hace?

¿Eres el periodista que está escribiendo sobre Nemo Bandeira?

Muy bien.

Desde ya, cuando quieras información comprometedora

sobre la vida de Nemo,

hablas conmigo.

Para, para, para, para.

Iba a verte a casa.

¿Solucionaste lo de Ada?

Sí, sí, sí, sí. Ya está, ya está.

Hablé con el juez y le he dejado las cosas claras.

¿Prohibirá la desconexión?

Sí. Lo hará, lo hará.

Le he dicho quién eres y le he dicho lo que es Oeste.

El tío no sabía ni dónde lo habían destinado.

Pero le he dado una clase...

Más te vale.

Sí. No, está todo arreglado.

Escúchame, es que...

Eh... Necesito ese dinero. Estoy con el agua al cuello.

Cuando sepa que el juez ha rectificado, te lo daré.

Necesito casi un millón.

Pide una hipoteca.

Pero es que ya tengo dos.

Y anoche me jugué la casa

en una partida.

No lo hagas por mí, hazlo por mi mujer, joder.

Ella te aprecia. Y yo a ella.

Pero yo doy trabajo, no hago caridad.

Por la caridad siempre entra la peste.

Si no me das ese dinero,

voy a tener que hacer cosas que no quiero.

No tienes huevos.

Si los tuvieras,

hace tiempo que me habrías matado.

No me hagas caso, no me hagas caso.

Joder, es que bebí mucho.

Perdóname, Nemo.

Vete a dormir la mona.

Y no te olvides la pistola.

Puede servirte para acabar con tu mayor enemigo, que eres tú.

Ayúdame, Nemo. Vámonos.

Ayúdame.

Hijo de puta.

(Vibración del móvil)

¿Me das tres pollos, por favor?

Tres.

Hola, riquiña. ¿Cómo amaneciste?

¿Te pillo bien? "En el curro".

Ya. "¿Y tú?".

"¿Qué haces? ¿Has acabado tu turno?".

No, no. No he ido a la conservera. Me he despedido.

Pero estoy bien, hasta ya harta

de tanto olor a bicho muerto.

No me jodas. ¿Y te queda paro? "No, pero no te preocupes".

Voy a ir al banco a pedir un préstamo para...

para ir tirando y para devolverle toda la pasta

al hijo de puta de Nemo. No quiero deberle nada.

No deberle nada a Bandeira es casi imposible.

"Sí, tú lo has dicho".

Casi.

Oye, te tengo que dejar. Tengo bastante jaleo por aquí.

Vale. "Nos vemos esta noche".

Vale, un beso. "Un beso".

Las matemáticas no sirven para nada cuando eres mayor.

-¡Oh! Que las matemáticas no sirven para nada.

¿Quién te ha dicho eso? Chicos,

las matemáticas son imprescindibles para cualquier oficio.

(SE QUEJAN)

-Va, vale, vale. Vamos a hacer una prueba.

¿Qué os gustaría ser cuando seáis mayores?

-Nada. -¿Qué más da?

-¿Cómo que qué más da? Chicos, no me lo creo.

¿Ninguno sabe lo que quiere ser?

-Yo lo tengo claro.

Yo voy a ser narco.

(RÍEN)

-Un momento, un momento. Silencio.

-Muy bien, Tamar. Narco. -Sí, narco.

-¿Por qué? Explícanos. -Por las chicas.

El dinero.

-¿Cómo, cómo? ¿Qué? -El dinero.

-El dinero. -Sí, claro.

-Ah, bueno. Ahí lo tienes. Hasta para ser narco

hace falta saber matemáticas.

Si no, ¿cómo calcularás los gramos de cada papelina?

Chicos,

las matemáticas nos sirven para todo.

Para que un puente se sostenga, para ir a la compra, supermercado.

O para calcular los años de cárcel que te caerán, Tamar,

si decides hacerte narco.

Porque no lo dudes.

Si te haces narco, te harás rico y pobre a la vez.

Rico en dinero y pobre de espíritu.

Tu riqueza estará hecha con la desgracia de otros.

La Policía. Viene a por ti, Tamar.

Un momento.

¿Pasa algo, papá?

-No, no. Hijo, no pasa nada. No te preocupes, todo bien.

Necesito pedirte un favor.

-Dime.

-Hijo, me da un poco de vergüenza. -¿Qué te pasa, papá?

-Necesito dinero.

No, no te lo pido a ti.

Ya sé que tú no... Lo que necesito es que hables

con tu novio para...

para ablandar a Nemo.

-¿Cómo? -Escúchame, hijo.

Estoy metido en un lío.

Necesito ese dinero.

El cabrón de Nemo no me lo quiere dar, joder.

Con lo que hice por él. -Papá, papá, papá.

Lo siento, pero no.

-Claro.

Claro, hijo. Tienes razón.

Vuelve a clase, anda. Perdóname. -Papá, explícame.

No, que no digas nada. No digas nada.

Me gusta verte de profesor.

Eh.

¿Qué pasa?

-¿Y quién está aquí? El comisario Lamas.

-Excomisario. ¿Qué pasa? Me extrañabais, ¿eh, cabrones?

Desde que me jubilé, os hacen trabajar.

No como hacíais conmigo.

Papel, como toda la vida. Nada de Internet.

Ya verás qué tetas, ya.

¿Dónde está el jefe?

-Se fue a tomar un café.

-No me lo devuelvas con las páginas pegadas, que te conozco.

Bueno, voy a echar un pis.

No es para tanto, yo controlo.

-¿Que tú controlas? ¿Cuántas veces he oído eso?

Tendrías que volver al centro de desintoxicación.

-Eres peor que mi padre, Alejandro. -Y tú peor que mis alumnos.

-Pues suspéndeme. Ponme un tres. Carlos tiene un tres en la vida.

¡Hombre, Lara!

¿Qué pasa, cariño? ¿Cómo estás?

¿Qué tal? Bueno. No podía estar en casa.

¿Qué pasa?

¿Qué te pasa, Lara?

Lo voy a hacer, tío. La voy a desconectar.

Lara, no te ilusiones mucho. Recuerda las otras veces.

No, no. Ha llegado un juez nuevo y...

tengo la autorización, pero...

No sé, tío.

No sé, no sé. No sé qué me pasa. -Es normal que estés así.

Si quieres ir a despedirte de ella...

-Claro, claro que iré.

Iré seguro, Lara.

Ada siempre se portó muy bien conmigo.

De pequeño para merendar me daba...

pan mojado en vino con azúcar. ¿Te acuerdas o no?

Hostia, Lara. Si mi madre supiera que nos seguimos viendo,

le da algo.

No sé exactamente qué.

Le explota la cabeza dos veces o así.

Creo que cuando éramos pequeños, pensaba que nos acabaríamos liando.

Te lo juro.

Pobrecita, no se entera de nada.

Ay.

Larita.

Alegra esa cara, hombre.

¿Tú no lo habías dejado?

Pero si no he tomado nada.

¿No puedo estar cariñoso sin tomar éxtasis o qué?

-Sí. Ya no nos acordamos de cómo eras antes de meterte.

-(SE BURLA)

-Y lo peor es que ya no lo hace porque le guste,

sino para joder a su padre. -Mira, en eso quizá tienes razón,

Alejandro.

Ah, no sabes la última, ¿verdad?

Se va a quitar de la circulación.

Nos ha pedido a mi hermana y a mí prepararnos.

Uno de los dos va a llevar el peso de la corona Bandeira.

Gracias por venir.

¿Le gusta?

La verdad, no entiendo mucho de arte.

Ni usted ni nadie de los que están aquí.

Solo han venido porque la exposición la organiza mi hija.

Nemo Bandeira.

Sebastián Elguera.

El sustituto del juez Oteiro. Éramos buenos amigos.

Le echaré de menos. Eso espero.

Si necesita cualquier cosa,

aquí tiene un amigo.

No creo que sea preciso. Gracias.

Nunca se sabe.

Supongo que cuando un juez llega a un destino nuevo,

inevitablemente se encuentra con asuntos que desconoce.

Tradiciones, costumbres... Ya sabe.

Podemos ayudarnos mutuamente, Sebastián. Créame.

Salude a su señora de mi parte.

Espero que esté cómoda con la casa que ha elegido.

Es de nuestra inmobiliaria, ya ve. Oeste es muy pequeño, señoría.

-¿Cómo respira el chiquitín?

Va de independiente.

Eso tiene cura gracias a Dios.

Nina.

Yo sé que Nemo, por mucho que diga,

ya decidió que Nina dirija la empresa.

Bueno, mejor dicho,

el hombre que se case con ella.

Como me pasó a mí.

Hemos evolucionado tan poco...

Ay, hola. Perdona.

Es un éxito.

Todo el mundo está encantado.

¿Y te extraña?

Sí, sí. Son artistas poco conocidos.

Ellos puede, pero nosotros no.

¿Me dices que el éxito de la exposición te lo debo a ti?

Te digo que la gente no compra tus cuadros

para colgarlos en sus casas.

Si no para que cuando tengan que pedirnos un favor,

no podamos negarnos.

Un trabajo a un hijo, mirar para otro lado cuando alguien la cague.

La cosa funciona así, Nina.

Por cierto.

¿Se ha vendido ese cuadro?

No. ¿Y sabes por qué?

Porque nadie se atreve a colgar en su comedor

a la hija de Nemo Bandeira en pelotas.

¿En qué estabas pensando cuando decidiste posar para ese cabrón?

Padre, esto es arte.

No, esto es una mierda.

Si algún día quieres dirigir la empresa,

¿crees que esto te ayuda?

Quita ahora mismo eso de la pared.

Cuesta mucho ganarse el respeto de la gente para perderlo

por un...

por un coño de dos por tres.

(Puerta automática)

Gracias por recibirme, Tigre.

-Como si tuviera algo mejor que hacer.

-Te he traído algo.

-Mucha letra y poca foto, Lamas.

-Es el informe del operativo donde detuvimos a tu gente

en la playa del Conchal.

Aquí está todo, los kilos de farlopa intervenidos,

los nombres

y quien dio el chivatazo.

-Nemo Bandeira.

¿No trabajabas para él? -Trabajo para quien me pague.

-¿Y porque te cerraran el grifo, me debo creer esta mierda?

-Nemo tiene a gente infiltrada en tu banda

que le pasa información.

Exprés,

el que va con la hija bastarda.

Si quieres joderles, yo te puedo ayudar.

-¿Qué quieres?

Lo mismo que tú, Tigre. Justicia.

Y una comisión.

Pequeña.

Nada comparado con lo que tú vas a ganar.

Eh, discúlpeme.

Se le han caído estas llaves. Por favor.

No, no, no. No se asuste.

Es que me pasa siempre.

Uno que nació con cara de chungo,

pero no se preocupe. No muerdo. -¿Usted vive aquí?

-No, yo vengo a ver a mi mamá.

Sus llaves. -Estas llaves no son mías.

-Sí, sí, sí, sí. Yo creo que sí.

Son de ese coche.

¿Ve?

Es suyo.

Todo suyo.

-Le he dicho que no.

-Elguera.

No sé cómo serán las cosas donde tú vienes, pero aquí

está feo de cojones hacer un desprecio.

Feo de cojones.

Una cena ligerita, ¿eh, Elguera?

¿Qué? ¿Te gusta?

Sí, mucho.

Se nota que el pintor supo captar tu esencia.

¿Y cómo sabes que soy yo? Nunca me has visto desnuda.

Ay, no debería decir eso.

El chico responsable se asusta. Qué va, no me asusto.

Sí que lo haces. No.

¿Por qué somos como hermanos? Qué va.

Si fuéramos hermanos,

tu padre me habría elegido para dirigir la empresa.

Ella no está en mi cabeza.

¿Entonces?

Entonces, a lo mejor tiene alguna ventaja que no seamos hermanos.

Mira.

Al final se ha vendido.

Lo he comprado yo.

¿No me vas a dar las gracias?

Ven.

Está tardando de cojones al salir. Ahí está.

Espérame aquí.

Pues vaya mierda de moto tiene. Si se la roban, le hacen un favor.

Mi madre...

Hola.

Hace semanas que no venía.

Así se alegra más de verme.

¿Qué hace míster Colombia ahí fuera?

No me mola nada ese colega tuyo. Freddy es buena gente.

En serio.

Aquí no le traigas más.

A mí me cae como el culo. Bueno.

¿Te dieron el préstamo al final o no?

Se lo tienen que pensar.

¿Has comido?

No. Me tengo que ir enseguida.

Antes quiero darte esto.

Cógelo. ¿Pero esto qué es?

3.000 euros.

Todo lo que tengo.

Para que vayas vadeando mientras encuentras un curro.

Y bueno, para el entierro.

Ya sé que no es mucha pasta, pero pronto conseguiré más.

No, no puedo aceptarlo. ¿Por qué no?

Somos novios.

Exprés. ¿Qué?

Que no somos...

No sé lo que somos, pero novios no.

Yo no estoy para novios.

Tengo la cabeza para pensar en mi madre y ya está.

Sí, lo sé.

Pero si colaba, colaba.

Tú quédate con la pasta y ya me lo devolverás cuando sea.

O no. Me da igual.

Eres más riquiño...

Gracias.

De nada.

¿Cuándo lo vas a hacer?

Esta tarde.

A las 19:00.

¿Podrás venir a la clínica? Sí, claro.

Vale.

Estás guapísima.

Pues tú estás muy feo.

Muy feo. Sí.

Feo.

No. ¿Qué?

No, que no. No me apetece.

Perdona. Nada.

(Vibración del móvil)

-"¿Qué pasa?". -¿Qué pasa, Freddy?

-Tengo un trabajito. ¿Te interesa o busco a otro?

-No seas jodido. Claro que me interesa.

-"Ya apúrate con la novia". -¿Ahora?

-"Ahorita, es para ya". -Vale, voy.

Salgo ahora.

Que me han dado un curro.

¿De "camelleo"? No.

Eso espero.

Tú para malote no... ¿Qué?

Te pegábamos en el cole todas las niñas.

Eso es porque me dejaba.

¿Se sabe algo de Lara?

Me temo que la va a desconectar.

Manda un ramo de flores a la habitación de Ada Balarés.

-¿Alguna idea? Una cosa sencilla.

No quiero que se sienta ofendida.

-Deja que vaya yo a la floristería y las entrego en mano.

No vaya a ser que manden una corona.

¿Este es el semental que querías comprar?

No, por ese piden una millonada.

Es un caballo celestial. ¿Celestial?

No me jodas.

Esa raza se llama celestial.

Aunque te moleste.

¿Es un nombre demasiado mariquita para el negocio de un Bandeira?

Preferiría verte dirigiendo Open Sea, la verdad.

Mira, papá. No me vengas con esas.

Los dos sabemos que le darás la dirección a Nina.

Nada está decidido. ¿Por qué dices eso?

Porque soy gay, por ejemplo.

Eso no es un problema. Ah, ¿no?

Que seas un drogadicto sí.

Pues lo he dejado.

Sigues metiéndote esa porquería.

¿De verdad me vas a dar la oportunidad de dirigir la empresa?

Si me demuestras que estás dispuesto a renunciar a esa mierda.

Te lo juro.

¿Qué te pasa, papá?

¿Qué te pasa? ¿Estás bien?

No me muevo de aquí hasta que se abran esos contenedores.

¿Qué pasa aquí? Debo inspeccionar los contenedores.

Ya le explicamos que contienen paneles de madera tropical.

Y yo le expliqué que salió por sorteo que debemos...

¿Cuánto llevas trabajando? Es mi primera semana.

Ya, ya decía yo.

Dale. Mira, vamos a hacer lo siguiente.

Voy llamar al delegado del Gobierno

para explicarle bien las normas del sorteo.

Vamos a ver.

¿Cómo te llamas?

Que cómo te llamas. Juan Manuel.

Juan Manuel.

Bienvenido a Oeste.

¿Qué pasa?

Le pedimos la coca y listo.

Este marica...

A ver, pues.

Denos la coca y los dejamos ir, gonorreas.

¿Qué coño haces aquí?

¿Te ha mandado Nemo? Eh... No. He venido...

Dile que esta vez ha perdido.

No vengo de parte de nadie, Lara.

He venido a traer unas flores. Las están poniendo en agua.

Gracias.

Ya te puedes ir.

¿Quién crees que ha mandado un anónimo al nuevo juez

para agilizar el expediente de tu madre?

Dime.

Yo solo quiero ayudarte.

Ya te lo he dicho.

¿Por qué?

Porque me gusta la gente valiente, como tú.

Porque eres la única que va por la vida sin pedir permiso a tu padre.

Él será mi padre,

pero yo no soy su hija.

(BUZÓN) El teléfono al que llama está apagado o fuera de cobertura

en este momento.

Exprés, ¿dónde estás, tío? Ven.

Por favor.

No quiero estar sola.

Por favor.

No tienes ni que abrir la boca para que te obedezcan.

Todos no.

Es lo mejor que me enseñó mi madre.

¿Qué haces aquí, Nemo?

La ley está de tu parte,

no puedo impedir que la desconectes.

Vine para suplicarte que no lo hagas.

Te lo pido por favor.

No.

Lo voy a hacer porque la quiero, no como tú.

¿Por qué has tratado de impedir la desconexión?

Sabiendo todo lo que estaba sufriendo. ¿Por qué?

No creo en los milagros, pero en este caso sí.

Eres un puto egoísta.

Esa es una opinión demasiado bondadosa, hija.

Vete.

Vete.

Tu madre es mi pasado

y tú vas a borrarlo apretando un interruptor.

¿Cómo quieres que me quede de brazos cruzados?

No la toques.

Para eso no necesito tu permiso.

"Adeus,

miña nena".

(Móvil)

Nemo, me acabo de enterar.

Siento muchísimo no haber podido pararlo.

¿Me ocupo de Lamas?

"No hace falta, hijo. Gracias".

Poco tardaste en encontrarme.

Malo sería que uno no supiera dónde encontrar a los amigos.

Iba a perder la casa.

No podía dejar a mi mujer en la calle.

Entiendo que quieras conservar tu casa, es muy bonita.

Se ve desde aquí, ¿no?

¡Hijo de puta!

En la radio decían que el incendio de tu casa

se puede propagar hacia el monte. Espero que no lo haga.

Hay que cuidar la naturaleza.

No sirvió de nada

todo lo que hice por ti estos años. No sirvió de nada.

Me mentiste.

No hablaste con el juez.

Podías haberme jodido con todo, menos con Ada.

Tú la has matado, tú la has matado.

Mario, lo del otro día estaba pendiente,

pero estás casado.

Pasas mucho tiempo con Nina últimamente.

Debería ser tu sucesora.

Nemo se va a retirar.

Debemos ganarnos a sus hijos.

Has heredado la casa de tu madre.

También sus deudas.

-Llegó un nuevo inspector que es un tocacojones.

Cariño, ¿qué haces aquí?

-¿Cómo se llama el policía nuevo? Le quiero hacer una fichita.

-Monterroso. -No tienes pruebas.

-Me muero de ganas de conocer a Nemo Bandeira en persona.

-Dime que no te vio nadie.

Un crío.

Hay algo que no pensamos.

Lara. ¿Que me acueste con ella también?

-Tomaste una decisión, ¿no?

Es mi hija, tanto si quieres aceptarlo como si no.

-¿Está tu novio?

Por si me necesitas. No, ya me la diste.

Eres el último al que llamaría.

Quiero que transfieras dos millones a esta cuenta.

A Lara Balarés.

¿La conoces?

Me haces sentirme sucia.

¿Y qué tiene de malo?

Debemos irnos al hospital.

No. Estás peor, Exprés.

-Necesito que ayudes a Carlos

para que acabe dirigiendo Open Sea.

-Ahora somos un equipo.

-¿Qué haces, tío?

-Qué pardo. -Salgo hoy.

Vamos nosotros, Ferro.

Tú y yo.

-¿Sabe qué ha podido ocurrir?

No. ¿Cómo iba a saberlo?

Porque le mató usted.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.