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Zulu
Hola, Pilar.
¿Cómo estás?
Bien.
Cansada. Claro.
Ha sido un viaje largo.
Sí, lo sé.
Soy la doctora Valle Ruiz.
Soy la psicóloga del centro
y me encargo de que estéis todas como en vuestra casa.
Ya sabes cómo funcionan los santuarios, ¿no?
Sí.
Genial.
Ahora mismo estamos aquí.
Te voy a enseñar todo lo que hay en esta zona
y después iremos a tu habitación.
Las habitaciones están en este ala.
¿Vamos?
(MEGAFONÍA) "Recuerda, estamos aquí para ayudarte.
Tu bienestar es importante para nosotros.
Tu bebé necesita que te cuides.
La maternidad es un momento mágico.
Siempre lo mejor para el bebé."
Que estéis aquí no es lo ideal, está claro.
No. Pero es lo mejor para el bebé. Eso es.
Si yo estuviera embarazada, preferiría estar con mi familia,
pero no nos podemos arriesgar. ¿Por qué yo no llevo traje?
¿Cómo?
¿Yo no debería llevar un traje como esos para proteger al bebé?
Ah, no. No, no, no. No, aquí no necesitáis nada.
El aire de dentro está limpio.
Nosotros, todo el personal, tenemos que llevar estos trajes
porque entramos y salimos y no queremos contaminar nada.
Pero son para protegeros a vosotras, no para protegernos a nosotros.
Claro.
Eso me tranquiliza.
¿Estabas nerviosa?
No.
Solo quiero lo mejor para el bebé.
Claro.
Aquí todos queremos lo mejor para el bebé.
Es normal que los primeros días te sientas un poco desorientada.
Les pasa a todas.
(RÍEN)
Esta es la sala común.
Aquí tenéis un horario con actividades programadas.
Yoga prenatal, preparación al parto, clases de manualidades...
Pero bueno, la idea es que estéis como en vuestra casa
y que hagáis un poco lo que queráis.
Qué bien.
Mira, aquí tenéis juegos, paquetes de cartas. Esas cosas.
¿Paquetes de cartas?
Ah, barajas.
Sí. Barajas, sí.
Bueno, si quieres cualquier cosa y no la encuentras,
solo tienes que pedírsela a alguien así, como yo, con este traje.
Gracias.
Me encanta este sitio.
Todo el mundo parece feliz.
Eso intentamos, sí.
Y ahora, mira, por aquí...
(Música relajante)
Pilar.
Me gusta esta música.
¿Conoces esta canción?
No lo sé.
Pero me gusta.
Sí, es bonita.
Mira, ven conmigo.
(MEGAFONÍA) "Tu bebé necesita que te cuides."
Hola.
Hola, Víctor. Te presento a Pilar.
Pilar, te presento a Víctor. Él es...
El director del centro.
Encantado, Pilar.
¿Cómo estás? Bien.
Un poco cansada.
Vaya.
Bueno, pues has venido al mejor sitio para descansar.
Le vas a enseñar ahora su cuarto, ¿no, Valle?
Sí, pensaba enseñarle primero el jardín,
pero luego iremos a su cuarto, sí.
Perfecto. Me han dicho que Rocío ya está allí.
¿Allí donde?
En su cuarto.
Acaba de mudarse allí.
Ah.
Eh...
¿Seguro?
Sí, claro.
Bueno, eh...
Bien.
Bien. Bueno, eh...
Vale.
Pilar, si te parece, como ya estamos aquí,
te voy a enseñar primero el jardín y luego te presento a Rocío.
Vale.
¿Vienes? No, tengo cosas que hacer.
Luego nos vemos y nos ponemos al día, ¿vale?
Vale.
Ah, Pilar.
Bienvenida al Santuario. Gracias.
¿Es de verdad?
Sí.
¿Qué te parece?
Es precioso.
Tenemos todo un ecosistema aquí.
Es como un jardín exterior.
Bueno, como eran antiguamente los jardines.
Creo que nunca había visto un sitio con tantas plantas.
Mira.
¿Los ves?
Sí.
Ojalá pudiéramos vivir siempre en lugares así.
Quizá algún día.
Por ahora, las embarazadas tenéis prioridad absoluta.
¿Tú has estado en alguno? ¿Cómo?
Si has estado embarazada y has vivido en algún santuario.
(RÍE) No. No, no, yo no.
¿Cómo crees que será después, de dar a luz?
¿Crees que será tan bonito como ahora?
Todas dicen que mejor.
¿Mejor?
(ASIENTE)
Toda mi vida he querido ser madre.
Pero no me imagino poder ser más feliz que ahora.
Ya verás como sí.
Pilar.
Si estando aquí tienes cualquier problema,
cualquier preocupación o... ¿Preocupación?
Sí.
Pero ¿qué tipo de preocupación?
Bueno, algo que... que no sea tan...
tan bonito como esperabas.
Ven a hablar conmigo, ¿vale?
Conmigo.
Vale. Perfecto.
Hola.
Hola, Rocío. Hola.
Bueno, si tienes cualquier otra pregunta,
ya sabéis dónde estoy.
Gracias.
¿Quieres que te ayude?
No hace falta, muchas gracias.
Tenía muchas ganas de conocerte.
¿De cuánto estás?
De 12 semanas.
¿12?
Pero ¿cómo no has venido antes?
Ya. Es que me enteré muy tarde.
Casi a los dos meses. ¡Madre mía!
Además, estaba fuera del país.
Mi marido es diplomático y estábamos en China,
y tuve un problema con el visado.
Pero me han hecho un montón de pruebas y el bebé está bien.
Menos mal.
Dicen que los últimos meses son los peores para pasar fuera.
Oye, ¿tú viajas mucho con tu marido?
No.
Casi siempre viaja solo él.
Pasamos mucho tiempo separados.
Pero bueno, estoy acostumbrada ya.
Bueno, eso también es una suerte.
Mi marido y yo tenemos un restaurante,
y vivimos justo encima. Así que nos vemos a todas horas.
No me ha dado mucha pena venir aquí y perderle un poco de vista.
Lo que no llevo tan bien es dormir sola.
Los maridos, cuando duermen, no están tan mal, ¿no?
No.
Aquí, por lo menos, nos ponen con compañeras.
A mí tampoco me gusta dormir sola.
Mira, ven, ven.
Mira.
¿Te gusta?
Me encanta.
Es para la bebé.
Pero es un poco pronto, ¿no?
¿Ya te han dicho que va a ser una niña?
Hace un par de noches soñé con ella.
Y en el sueño la llamaba Luz.
No sé cómo se lo tomará mi marido, porque antes de entrar aquí
decidimos que si era niña, le pondríamos María.
María es bonito.
Pero yo creo que deberías hacerle caso a tu sueño.
Sí, ¿verdad?
(Música relajante)
¿Qué es eso?
Es la llamada para las vitaminas.
¿Las vitaminas? Claro.
Las que necesitamos para el embarazo.
¿Te has tomado las pastillas?
Sí. Vale.
Ay, mira.
Almudena, Milagros.
Son las chicas con las que compartí habitación hasta noche.
- Hola. - Hola.
Hola. Ella es Pilar.
Ha llegado hoy. Es mi nueva compañera.
Encantada, Pilar.
Encantada.
Igualmente. ¿Qué tal la llegada?
Bien. El Santuario es muy bonito.
Y aquí todo el mundo es muy amable. Sí, es precioso.
¿Habéis estado en más santuarios?
No, yo no. Este es mi primer embarazo.
Yo sí.
Esta es mi segunda.
¿Y estuviste aquí mismo?
Sí, hace un par de años.
Este se va a llevar muy poco con la mayor.
Me muero de pena.
Seguro que cuando salgo, no me reconoce.
Seguro que sí.
Y a ti te queda poco ya, ¿no?
Sí, estoy de 39.
¿Cómo lo llevas?
Pues muy bien, la verdad.
He tenido un embarazo muy bueno.
Tengo muchas ganas de conocerle. No os he visto en todo el día.
Milagros ha estado pintando y yo le hacía compañía.
¿Te gusta pintar? Sí, me encanta.
Me relaja muchísimo. Y eso es bueno para el bebé.
- ¿Os apetece que juguemos a las cartas?
Sí.
¿Y vosotras habéis compartido habitación desde que llegasteis?
Yo sí. Pero yo no llevo mucho tiempo aquí.
- Yo tuve otra compañera antes que Rocío, pero ya dio a luz.
Y Rocío llegó justo después.
Tú has llegado un poco tarde, ¿no?
Sí, es que me enteré... me enteré tarde, casi a los dos meses.
¿Qué dices, Pilar?
Pero no os preocupéis, ¿eh?
Le han hecho un montón de pruebas y el bebé está bien.
Es que estaba de viaje en China. ¿Verdad, Pilar?
Sí.
Su marido es diplomático.
Uy, qué glamour.
Tampoco te creas que tanto.
Mi cuñado también es diplomático.
Quizás se conocen.
Mi marido se llama Carlos.
Mi cuñado se llama Miguel.
Mi marido también se llama Miguel.
Pero ya quisiera yo que fuera diplomático y no camionero.
¿Habéis pensado ya qué nombre le vais a poner a vuestros bebés?
Rocío lo tiene clarísimo.
No, si el otro día se despertó como si hubiese visto a la Virgen.
Que María me gustaba, pero Luz es más bonito.
Seguro que a tu marido le gusta mucho.
Pues yo, si este es niño,
quiero que se llame Lorenzo, como su padre.
Pero ¿no has dicho que tu marido se llama Miguel?
Sí.
¿Y por qué dices que llamarás a tu hijo Lorenzo?
No.
Almudena no ha dicho eso.
¿Ah, no?
No.
No.
- Lo que he dicho es que si es niño, me gustaría llamarle Miguel.
¿Todo bien?
Sí.
Se me ha caído la silla, pero estoy bien.
Estoy bien.
Mira, si necesitas cualquier cosa, estaremos por aquí, ¿vale?
Vale.
Te has asustado de algo.
Sí. Sí, es que me ha parecido ver
que algo se movía ahí detrás.
Madre mía, qué tonta.
Qué vergüenza.
No pasa nada, mujer.
Bueno, será que estarás cansada. Igual deberías irte y a dormir.
¿Qué haces?
Es que no sé cuál es mi cama.
Me da igual, la que tú quieras.
¿Esta para mí y esa para ti? Vale.
Rocío.
¿Sí?
Antes me has dicho que...
que no te gustaba dormir sola,
que preferías dormir con tu marido.
Sí, claro.
Y ahora me has dicho que te daba igual qué cama escoger.
Sí, es que me da igual.
Ya.
Pero cuando duermes con tu marido, ¿en qué lado duermes?
Pues...
No lo sé.
Estoy intentando recordarlo, pero no me acuerdo. ¿Por qué?
Pilar.
Porque yo tampoco recuerdo cuál es mi lado.
Ah.
Pues qué raro que ninguna de las dos nos acordemos.
Sí.
Es muy raro.
Buenas noches. Que descanses.
Buenas noches, Rocío.
(Búho)
(Búho)
¿Carlos?
Carlos, ¿qué haces aquí?
Carlos, ¿dónde vas?
¿Es que no me oyes?
¡Carlos!
(ACENTO FRANCÉS) Muy bien, chicas.
Vamos a conectar con nuestra respiración,
cerrar los ojos y llevar las manos al pecho.
Conecta también con tu corazón.
Estimula tu cerebro.
(CHISTA)
(ACENTO FRANCÉS) Estimula tu cerebro.
(RÍEN)
Y al exhalar vamos a contraer el suelo pélvico,
el abdomen
y vaciad los pulmones.
Así, cuando llega el momento,
podréis facilitar la salida del bebé.
Muy bien, chicas.
Hemos terminado la clase para hoy.
Gracias por vuestra energía.
Namasté.
Namasté.
Oye, se te dan muy bien en los ejercicios.
Bueno, hoy me han salido un poco mejor.
¿Y eso?
¿Ya los hacías en casa antes de venir?
No.
Como acabas de decir que hoy te han salido mejor.
Pero es tu primer día, ¿no?
Quiero decir, que llegaste ayer.
No, quería decir que ha sido fácil.
Ya.
(Tarareo)
¿Qué canción es esa?
No sé.
Yo creo que la escuché ayer cuando llegué.
Me recuerda una que tarareaba Esperanza.
¿Quién es Esperanza?
Es una chica que dio a luz antes de que tú llegaras.
Le gustaba mucho cantarle a su bebé.
Es importante cantarles durante el embarazo, porque...
(ACENTO FRANCÉS) "...estimula su cerebro."
A mí me encanta el acento francés.
Una vez fui de vacaciones con mi marido a París.
Fue un viaje precioso.
París es muy bonito.
¿Tú también has estado?
Sí.
Sí, estuve...
De vacaciones también.
Sí.
Fuimos de vacaciones.
A mí lo que más me gustó fue el Museo del Louvre
y la Torre Eiffel.
A mí también.
Sí, es... es justo lo que me recuerdo.
Pilar.
Perdona, es que estoy un poco mareada.
Yo creo que...
que mi cuerpo se está adaptando al cambio todavía.
Seguro que son las hormonas.
Valle siempre nos dice que durante el embarazo
las hormonas se revolucionan.
Y de lo que nos diga Valle nos podemos fiar.
¿Te importa dejarme un rato sola?
Claro.
Necesito despejarme un poco la cabeza.
Luego, si quieres...
Sí, luego te busco.
(Música)
¡Pilar! ¡Qué emoción!
¿Qué es eso?
Es la música que nos indica que una de nosotras está de parto.
Venga, vamos con las otras. Chicas.
Milagros, ¿es Almudena? Sí, acaba de romper aguas.
¿Ahora mismo? Hace unos minutos.
¿Y ya está en la sala de alumbramiento?
La sala de... ¿De qué?
La sala de alumbramiento.
¿Qué es? ¿No te lo han enseñado?
No.
Pasad, por favor.
Esta es la cama de partos.
¿Has estado aquí durante el parto de Almudena?
Sí, claro. Procuro no perderme ninguno.
El de Almudena ha sido un parto muy bonito. Y rapidísimo.
Me alegro mucho de que ella y el niño estén bien.
Sí. ¿Solo puede haber un parto a la vez?
¿Cómo?
Como solo hay una cama,
me preguntaba si solo puede haber una embarazada dando a luz.
Sí, eso es lo ideal, claro.
Y si se juntase más de un parto, ¿qué pasaría?
No te preocupes por eso. Está todo pensado.
Y perdona otra vez, di por sentado que Valle
te habría enseñado esta sala cuando te recibió ayer.
Pues no lo hizo. Sí, lo sé ahora.
Yo no estaba informado, acabo de enterarme.
Mira, Pilar, ven.
¿Has visto qué bonito se ve el lago desde aquí?
¿Cómo te encuentras?
Bien.
¿Bien?
Me han dicho que ayer te pasó algo en la sala común.
Sí, me asusté por una tontería, pero estoy bien.
¿Y por qué te asustaste?
Bueno, porque...
Porque fu...
Perdóname, es que me cuesta explicarme con palabras.
Ya.
Bueno, inténtalo.
¿Es normal que no me acuerde de algunas cosas?
¿A qué te refieres?
Pues que hay cosas de antes de venir aquí que no recuerdo bien.
Tengo la sensación de llevar en el Santuario mucho más tiempo
del que llevo y...
y como si mi vida pasada estuviese...
borrosa.
Sí, claro, es...
Es normal que te sientas todavía un poco confundida.
Todo es nuevo aquí para ti y...
Un día parece una semana, ¿no?
Ya.
Por cierto, me ha dicho Víctor que te enseñó
la sala de alumbramiento. Sí.
Quería pedirte disculpas por eso.
Tenía que haber sido yo la que te lo enseñase, pero...
Bueno, no sé.
Di por sentado que alguien te habría hablado de ella
antes de ir a buscarte. No pasa nada.
Bueno, ¿y qué te pareció? ¿Te gustó?
¿Es donde te imaginabas dando a luz?
No me apetece mucho hablar de eso, Valle.
Vale. De eso tampoco.
Perdóname, es que estoy un poco cansada.
Pilar.
Lo que quiero que tengas claro es que con el embarazo
las hormonas se revolucionan.
Y eso puede hacer que no pienses con claridad.
Pero es totalmente normal.
Las hormonas.
Sí.
¿Estás tomando las medicinas?
Sí. Genial.
Pues entonces, aparte de descansar,
lo que puedes hacer es concentrarte en una actividad.
¿Qué te gustaba hacer para relajarte antes de venir al Santuario?
Me gustaba pintar.
¡Anda!
Qué bien. (ASIENTE)
¿Y qué te gustaba pintar?
No lo sé.
No me acuerdo.
Ah, este es el retrato de Esperanza.
Una chica que estuvo aquí.
Todavía tengo que terminarlo.
Pintas muy bien.
Gracias.
Estoy deseando ver tus cuadros.
Bueno, no creo que me salgan tan bien como a ti.
¿Almudena cómo está?
Pues me ha dicho Víctor que está muy bien.
Ojalá os podáis ver todas cuando salgáis de aquí.
Claro. Y con Esperanza.
Mira, también te puedes llevar esto.
Creo que todavía le quedan un montón de hojas en blanco.
Me viene muy bien.
Pilar.
Pero ¿dónde vamos? Si ya es casi la hora de tomar las vitaminas.
Sí, ahora vamos.
Pero mira, ven un momento. Siéntate.
Toma.
Pero esto...
¿Es un juego?
No, no exactamente, no.
Mira, lo que quiero es que dibujes la Torre Eiffel aquí,
en la tierra.
¿La Torre Eiffel?
No, no, no, no. Yo no sé dibujar eso.
No importa, tú inténtalo.
Como puedas.
Es que te quiero enseñar una cosa,
pero necesito que dibujes lo que te digo antes.
Vale.
Bueno.
Más o menos, ¿eh?
¿Qué pasa?
Ven.
Mira.
¿Qué es esto?
¿Te acuerdas que ayer estuvimos hablando de París
y de la Torre Eiffel?
Bueno, pues luego vine aquí y dibujé esto.
¿Qué te parece?
Bueno, está bien.
Se parece a la mía.
No, no se parece.
Es idéntico.
Sí. Sí, quizás sí.
Pero es que...
Mira.
El cuaderno de Milagros. Ah.
Qué coincidencia, ¿no?
Ya, pero ¿no te parece demasiada coincidencia
tres dibujos idénticos?
Bueno, no sé, Pilar, es la Torre Eiffel.
No... No hay muchas maneras de dibujarla.
Ya, Rocío, pero es que la estamos dibujando de memoria.
Y mira, son los mismos trazos, las mismas proporciones.
Pero yo ya había visto el cuaderno de Milagros
cuando compartíamos habitación.
Ya, pero yo no.
No había visto este cuaderno hasta hoy,
hasta después de haber dibujado eso.
Lo ves, ¿no?
¿Cómo es posible que yo también haya hecho un dibujo idéntico?
Es que no tiene ningún sentido.
Yo no llegué al Santuario hace dos días, ¿verdad?
¿Qué quieres decir?
Si hubiese estado aquí antes,
¿tú crees que me habrías visto?
No lo sé. No sé.
Mira, mira, ahí está Valle.
Deberíamos contárselo. Seguro que te puede ayudar.
No, no, no, no, no, no, no. ¿Por qué no?
Porque no.
Porque no me fío de ella.
Vamos.
(Voz en inglés)
(Pitidos)
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