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[ruido blanco de radio]
[por radio] Sigue la tensión en los alrededores
del establecimiento penitenciario de Puente Viejo…
[gritos]
…donde, en la jornada de ayer, se produjo una escalada de hechos de violencia
y un espectacular intento de fuga parcialmente frustrado por la policía.
[Dios] Entonces, cada uno hace la suya, como dijiste.
¡Tranquilos, no tengo fierro, no tengo nada!
¡Emma!
[por radio] En el interior de la cárcel,
se lleva adelante la pesquisa para determinar la responsabilidad
sobre la muerte de un grupo de internos y funcionarios.
Queda suspendido.
[por radio] Las autoridades han desplegado un operativo de rastrillaje
para dar con el paradero de Juan Pablo Borges…
Soy tu viejo.
¡Me cagaste la vida, hijo de puta! ¡Te voy a matar!
[por radio] …un peligroso delincuente que cumplía condena en Puente Viejo
junto a su hermano y otros miembros de la banda conocida como "los Borges".
[sirenas de policía]
[ladridos]
[continúan ladridos]
¡Ey! ¡La concha de tu madre!
¡Hijo de puta!
[tono de llamada]
[suena celular]
¿Hola?
¿Sos vos?
Diosito, ¿sos vos? ¿Dónde estás? Te voy a buscar.
¿Hola?
Ya sé toda la verdad, Gladys.
Mario me lo contó.
Llegó la hora de que haga mi vida lejos para saber quién soy.
Porque la verdad, ahora no tengo la más puta idea.
¿Vos conociste a mi vieja, Gladys?
¿Por qué me mintieron tanto?
¿Qué les hice yo?
Gordo, decime dónde estás.
Yo te voy a buscar, te ayudo. Después vemos.
Por favor, decime dónde estás.
No.
No, ahora ya está.
Ahora sigo solo.
¡No me cortes, papi!
¡Papi, no me cor…!
¡No me cortes, la puta madre!
[grita]
[hombre] ¡Quieto, la concha de tu madre!
¡Pará, boludo! ¡Triste!
¡Soy yo!
Soy yo, Diosito.
Tranquilo.
Soy yo.
- [Triste] Me cagué todo, boludo. - Sí, ya sé.
¡Decí que tenés mala puntería, hijo de puta!
¿Vos hiciste la milanga?
- Y sí. - ¿Sí?
- Sí. - Muy bien, Triste.
- Aprendí. - Ya veo.
Me parece que repito.
No, no hay más.
¿No?
Al final, vos la hiciste bien, Triste.
El único que se rescató.
Los demás, por chuparle el culo a Marito, ahí están.
¿Y vos qué onda?
O sea, ¿qué vas a hacer?
Digo, porque acá te podés quedar unos días, pero…
Sí, ya sé. Tranquilo.
No me voy a instalar acá.
Aunque podría.
No, tranquilo.
Me voy.
Me voy para… para el norte, para la frontera.
No sé. Después veo.
En unos días, tengo que mandar un pedido.
- Ah, ¿sí? - A un pueblo.
Ahí hay gente que te puede dar una mano.
Estaría bueno.
Sí. Buena idea esa.
¿Podés apurarlo?
Tengo que hacer un llamado.
Bueno, hacé el llamado.
Lo hago.
Hacelo.
Lo hago.
Hacelo. Hacelo ahora.
Escuchá, Triste. Pará.
De esto, ni una palabra a nadie, ¿eh?
No.
Tranquilo.
En la prisión, el cuerpo es un bien devaluado.
Recibe castigo todos los días.
Pero los que dominan
saben que el verdadero castigo no está en el cuerpo.
Está en el alma.
La verdadera libertad la tenemos en la cabeza.
No en el cuerpo.
Nosotros podemos ser libres desde acá.
Podemos viajar.
Podemos estar cerca de nuestros seres queridos.
Es por eso que nos dominan.
Reventándonos la cabeza. Intoxicándonos.
Acá está lleno de héroes.
[por altavoces] Se levantan a la mañana y dan la pelea, todos los días.
A pesar del maltrato, de la humillación, de las torturas,
dan la pelea.
Dejan su vida entre estas cuatro paredes.
Y a ellos recién se los escucha el día del juicio final.
La sentencia.
Recién ahí tienen voz.
Y lo único que se espera…
es escuchar un arrepentimiento.
Un pedir perdón.
En este lugar, vemos cómo se escurre de a poco
eso que llamamos "justicia".
Somos el reflejo de una sociedad feroz y desigual.
Acá se siembra el ejemplo.
- Adelante. ¿Quién sigue? - Ejemplo del terror.
- Sí. - Del espanto. De la cobardía.
- Hola. ¿Documentos? - Sí, claro.
Somos animales señalados para el sacrificio.
Marcados.
Solo nos queda resistir.
Poner la espalda dura para recibir el palazo.
- Usted pasa, pero el bolso lo deja. - No…
El palazo que viene de otros que también son apaleados.
…tomar algunas notas, grabar con el celular.
En definitiva, los miserables guardiacárceles
también son víctimas del sometimiento.
[guardia] Igual el bolso lo deja.
Es la cadena de los débiles sometiendo a otros más débiles.
El libro puedo, ¿no?
Y así el encierro avanza en el proceso de esclavizar los cuerpos.
De torturarlos.
[guardia] Acá abajo.
De colonizarlos.
Y llevar adelante la misión más importante de la cárcel…
¡El que sigue!
…hacinarnos dentro de sus muros
para convertirnos en monstruos irrecuperables.
[Castro] Ante todo, muchas gracias por la entrevista.
¿Por qué te negaste tanto?
No importa.
Te cito. Tu libro. El libro dice:
"Todo lo que yo tenía para decir lleva mi nombre,
y la historia que relato es la mía,
pero representa un conjunto de anónimos silenciados por el sistema".
- ¿Es así esto? - Es así, sí.
Hablá con cualquiera, todos tienen una historia.
El denominador común es siempre el mismo:
marginalidad, pobreza e injusticia en su máxima expresión.
¿Cómo te decidiste a escribir el libro?
Empezó como una necesidad personal de expresarme.
Ponerle palabras a lo que me había pasado aliviaba el infierno en que estaba.
Después del intento de fuga,
me mandaron a un penal de máxima seguridad y me tuvieron aislado totalmente.
Era un muerto en vida.
¡Emma!
El primer año, solamente vi al tipo que me traía la comida.
No me hablaba.
¡Emma!
Podía salir a caminar por un patio una hora por semana.
Después, el resto, estaba metido ahí adentro.
[grita]
¡Emma!
¡Emma!
[golpes en la puerta]
Necesitaría que me traigas un lápiz y una…
Yo tenía muchas voces en la cabeza y tenía que ponerlas en algún lugar.
Me autorizaron un cuaderno.
Y ahí te diría que arrancó la cosa.
[Castro] Un éxito el libro. Sos la envidia de cualquier escritor.
Fue tema de debate en los medios.
También está la opinión de la gente común,
la gente que se levanta día a día para trabajar y ganar el pan,
y piensa que ustedes hacen la guita fácil, rápida.
Con "ustedes", ¿a quiénes te referís?
¿Cómo a quiénes?
A los delincuentes acá presos. Por algo están acá adentro.
¿Sabés? Yo no puedo entender
la empatía que hay que sentir, según vos decís,
con la gente que roba, viola, mata
y comete delitos contra la propiedad, entre tantas otras cosas.
Me parece que ahí estás mezclando dos temas.
- [Castro] Ah, ¿sí? - Sí.
Por un lado, está cómo funciona el sistema judicial.
El pobre es culpable hasta que demuestre lo contrario.
Y después, lo que pasa acá adentro.
Las autoridades disponen de los cuerpos para lo que se les antoje:
torturas de todo tipo, castigos, disciplina.
Y una administración que fomenta la violencia entre los internos.
Si el quilombo no sale afuera, la justicia no hace nada.
La justicia trabaja con los medios que tiene, ¿no?
A destajo. Y hace lo que puede.
Si caminaras un poco los tribunales,
verías que el destrato que sufren detenidos y familiares
no es por la falta de recursos.
Es mucho más un prejuicio de clase que otra cosa.
Potenciado por la manipulación de la mayoría de los medios.
Pero yo insisto: me es difícil entender a los delincuentes como víctimas,
como vos los describís.
¿Sabés cuántos pibes de acá
vienen de una familia con problemas de adicción, de violencia, de alcohol?
¿Decís que están acá presos por pobres y no por delincuentes?
Perdón, pero conozco mucha gente pobre que trabaja
y lleva una vida ejemplar.
Sí, es muy cierto lo que decís.
Pero ese pobre comete un error y paga con años de cárcel.
No pasa eso en otras clases sociales, donde los errores se perdonan,
se les enseña, se les ofrecen otras oportunidades.
Decime, y tus compañeros, los delincuentes,
¿qué piensan del libro?
Depende quiénes.
Acá hay gente muy hija de puta también, muy abusiva.
Que somete y vive de los otros internos. Pasa también.
Pero, en general, te diría que me agradecen.
Me escriben hombres y mujeres de otros penales, me cuentan historias.
Trato de darles voz en la radio
para que dejen de ser anónimos, y sobre todo, de sentirse monstruos.
[Castro] ¿Eso te cambió la vida acá?
Me tengo que cuidar más la espalda que antes.
Muy bien. Una última pregunta.
Dedicás el libro a la que fue tu pareja y a tu hijo.
¿Te comunicás con él, hablás con él?
Supongo que debe haber sido bastante traumático todo.
[Miguel] ¡Emma! ¡Se me muere! ¡Loco, hagan algo!
¡Emma!
¡Emma!
Mi hijo es el único motivo por el que decidí seguir viviendo.
Es lo único que realmente me conmueve.
[Castro] Ajá.
Bueno, muy bien. Muchísimas gracias.
Un placer.
¡Hermoso! Qué bonito.
- Hola, bebotes. - [Bromas] Hola, hermosa.
- ¿Cómo estás, Lu? - Todo bien. ¿Vos?
Bien, acá está.
A ver, a ver, mis guachitos,
si se lo comen todo bien rapidito,
mami les hace un buen corte de pelo gratis.
¿Y vos, Luly, qué tenés para mí?
¿Sabés lo que tengo para vos, bebé?
- ¿Qué, hermosa? - Un pepino así de grande.
Me encanta.
A ver si después nos dan de comer a nosotras, que estamos hambrientas.
Viciosa.
¡Hermoso!
Cómo me encantan los lisiados.
Roja, amigo. Explotada.
Dijimos: "Fue, es la nuestra". Damos la vuelta, lo cortamos.
Se baja el Bocha, y el gil del auto arranca un fierro.
No nos daban las patas para rajar.
Y bueno, el Bocha se venía a subir al auto y se llevó tres corchos en la espalda.
A ver, manga de soretes. Despejen el área.
¡Concha de tu madre, no me toqués!
- [joven 1] Eh, tranquilo. - [joven 2] Gordo puto.
- Vos también, Capece. - [Capece] Vamos.
¿Y a vos, qué te pasó?
¿Te pegaron el ojete al banco?
Esto no va más así.
Se tiene que terminar.
Son órdenes de arriba, bostita.
Bancátela. Vamos.
Te vas a comer un lindo quilombo.
Puf, ¡qué olor de mierda que tienen estos pibes!
La puta que los parió, ¡no se bañan nunca!
Capece, ¿sabés qué tenés que hacer?
Agarrá a todos estos negros, ponelos en el patio, en fila,
y los manguereás una hora y media, dos horas por lo menos.
[Capece] No agités, Borges. El jefe no quiere quilombo, ¿entendés?
Mario no puede comer esto. Él come zapallo, verdura y pollo.
¿No morfo yo?
Perdoname. ¿Estos van a morfar eso y yo tengo que comer esta mierda?
¿Comida de hospital?
[James] Este viene a agradecerle por lo del otro día.
¿Qué cosa?
[Patón] Vení, rata robavisitas, la concha de tu madre.
Vení acá. Puta que te parió.
[Bardo] Traé, aborto, deforme hijo de puta.
Concha de tu madre.
¿No te da vergüenza cobrarles a las visitas, puto?
[James] Chacal, Patón.
- Para Medellín este. - Llevalo.
[Patón] ¡Dale!
Qué hijos de puta. ¡Se hacían los bandoleros, mirá vos!
¿Les quedó claro que todos los negocios acá adentro son de los Borges?
Muy clarito. Le dimos un día de spa.
Bien hecho.
- Eh, Borges. - ¿Sí?
Se lo manda mi mujer.
Es la primera vez que pudimos vernos,
incluso con los chicos,
sin pagar, así que nada… un presente.
¡Pero! Bueno, muchas gracias. No se hubieran molestado.
Lo que hacemos es prestar un servicio a la comunidad carcelaria.
Ahora, para la próxima,
decile a tu señora que a mí me gusta de limón, ¿eh?
Gracias.
¿No me traés unos pastelitos de batata a mí?
Los pastelitos son de membrillo, pelotudo. Y no le traigas nada.
Andá. Gracias. Andá a comer.
[hombre] A ver quién quiere más.
¿Qué vamos a querer más? Es una mierda. Un asco.
Si no te gusta, la próxima reservá en otro lado.
¡Chupame la pija, boludo!
¿Qué te pasa?
¿Qué es eso? ¿Qué hay?
- ¡Una rata! - ¡No!
[gritos]
Se amotinaron las ratas esas.
¡Ey!
[alboroto]
- [Capece] ¿Qué carajo pasa acá? - ¿Qué hay acá?
[Bromas] No, no…
La concha de tu madre.
[alboroto]
[Capece] ¡Vamos! ¡Se llevan a todos!
Ponelo a nafta. Rengo podrido.
- [bocinazo] - ¡Amigo, pare!
¡Amigo, frene! ¡Ayuda, amigo!
Por favor, estoy desesperado. No sé qué hacer, se me cruzaron.
Venían a los chapazos en la moto. No pude hacer nada.
No sé si respiran, si no respiran.
¿Llamaste al 911?
No, no. Habría que llamar…
[Dios] Puede ser peligroso. Capaz que están muertos, no sé.
Alpiste, paisano.
Perdiste.
¡Hijo de puta!
Sí, lo que quieras. Dale, caminá. ¡Yuli!
Sacale el teléfono. Vení, vení. Pará, pará.
[Yuli] ¡Cómo picaste!
Dale, ¡corré! ¡Dale, corré!
¡Corré, hijo de puta!
¡Saludá a las vaquitas! ¡No las ves más!
¡Dale, corré, te digo!
¡Vamos, vamos, rápido!
Vamos, chicos, vamos a ver qué tiene acá atrás.
Son todas ovejas al final.
Sí, pero sirven igual.
El corderito va como piña.
¿Cómo es? ¿Corderito y oveja es lo mismo entonces?
[Antín] Qué barbaridad lo que es la tecnología.
Con el nuevo cableado, tenemos 518 cámaras activas, vigentes,
en Puente Viejo.
Les vamos a ver los pelos del culo a los presos.
Y ahorramos plata
porque menos guardias van a poder controlar más internos.
Aumentamos la capacidad reclusoria un 23,5 %.
¿Sabés cómo se llama eso? "La productividad al palo".
¿Quién es el autor?
[en francés] Yo, Sergio Antín.
Todo muy lindo, pero los pabellones no se gobiernan solos.
No.
¿Qué pasó? Te chorreaste todo. ¿Comiste la sopa sin babero?
Los villeros estos. Hubo que intervenir, mire cómo quedé.
No damos abasto, Antín. No damos abasto.
Si querés seguir cobrando tu sueldo extra a fin de mes,
tenés que arreglarte con lo que hay.
Punto.
Sí, pero eso tampoco me cierra. Mire cómo me dejaron.
Si querés, te bajo de rango, te doy un uniforme de fajina,
te ponés en cuatro a pasar el lampazo en todo Puente Viejo.
Y el cepillo te lo metés en el orto hasta el fondo.
- Perdón, Sergio… - ¿"Perdón"? Golpeá antes de entrar.
¿Es joda? ¿Qué querés?
- Está Borges afuera. - Hacelo pasar.
- ¿Los técnicos terminaron? - Terminaron, sí.
Por acá, por favor.
Son pareja, ¿no?
¡Dale, gordo! Te estoy esperando.
Dice el amigo Capece que no estás haciendo lo que arreglamos.
Mirá, Antín.
Si vos querés tener el boliche en paz,
dale salida a toda esa manga de soretes de la Sub-21 y todo eso.
Y a este ponele una peluca porque se le ríen en la jeta.
Ah, bueno, el tuerto se ríe del pelado.
Andá a cambiarte, andá.
Sentate.
Sentate.
Dale, contame. ¿Cómo están los números?
Los números, bien. Van bien.
¿Qué es "bien"? Decime los números.
Los números cantan que vos, yo, tu mujer, mi mujer
ya nos podemos jubilar, y hasta el estúpido este.
No. No coincido. Yo no me voy a jubilar y vos tampoco.
Tenés kioscos conmigo y tenés que cumplirlos.
Estoy cansado, Antín.
Estoy cansado, ya te dije.
¡Qué hinchapelotas!
La tarasca tuya no te va a faltar.
Quedate tranquilo.
Está el colombiano, que es de fierro,
y el pibe este, Bardo, hasta ahora no me cagó.
No me va ni el colombiano, ni el Bardo, ni el trava.
Y yo soy protrava.
Soy un abanderado de los travas.
¡La Eva Perón de los travas!
"Chica trans", no seas antiguo.
- ¡Andá a cagar! - ¡Ojalá pudiera!
Ojalá pudiera, con ese pollo que me dan todos los días…
Me está secando, hermano.
¡Qué bien se comía en San Onofre!
- Qué buena vida en San Onofre. - ¡Ah!
- ¿Te acordás, hermano? ¿Un whisky? - Por supuesto.
La concha de tu madre.
- ¡Dame un whisky! - Pedazo de puto.
¡La única alegría que voy a tener acá adentro!
- Te lo quiero ver tomar. - Sí, señor.
A la salud de tu vieja.
Salud. Por la tuya.
Ya llegamos.
- ¿Cómo anduvo, nena? - [Yuli] Todo bien, ma.
Espectacular, Martita. Mirá. Mirá lo que son.
El verdadero corderito de Dios. Acá lo tenés.
Mirá esta blanquita. Me la hago bufanda, ya te aviso.
¿Todo bien, hijo?
Abajo. Vamos, loquitas, que llegamos.
- Llévenlos al corral. - ¿Al corral? Bueno.
Sí, al corral.
Como diga.
Vamos, asistentes, laburen.
Vamos.
[Dios] Vamos, peones. ¡Laburen!
- ¿Qué dijiste? - Peones.
- ¿"Peones"? - ¿Te calienta? Dame unos besitos.
- Pará. ¡Soltame! - ¡Dame unos besitos!
Pará…
¡Pará!
Vení.
Martita, cómo me ponés, concha de tu madre.
¡Mirá esas tetas lo que son, Martita!
Vení para acá.
Mirá lo que son estas tetas, loca.
Bien, Martita, así.
[gemidos]
¿Te gusta?
¡Dale!
¡Dale!
Pendejo de mierda.
[Bardo] Prepará la arandela de cuero porque te la voy a descoser toda.
Hable menos y juegue más, mijo.
[Bardo] Un pintor pintó la luna, pintó la luna y el sol.
Pintó a tu hermana en cajeta y, en cada teta, una flor.
[James] ¡Qué gonorrea!
Truco.
- Quiero retruco. - Quiero vale cuatro.
¿Vale cuatro? ¡Quiero, amigo! Tomá.
Ah, ¡mató!
¡Mató! Mato yo…
Y matá esta si querés ganar.
¡Este hijueputa!
[exclama]
¡Shh!
- [ronquidos] - [Bardo] Se quedó dormido.
Parece mi abuelo abajo del sauce.
Le pegó el viejazo a Borges.
Piense que un año aquí guardado son diez años allá en la calle.
No sé, vos ponele todos los flecos que quieras, pero…
me parece que ese barrilete no tiene mucho hilo en el carretel.
¿Qué pasa?
Es así. Hoy por hoy, ¿quién salva las papas acá?
¿Quién mantiene la estructura de la banda? Vos y yo.
¿Sí o no?
¿Mmm?
Tu silencio me está dando la razón.
Esta es la banda de Borges. No se le olvide.
¿La banda de Borges? Diosito se tomó el palo.
Este Borges está todo abollado.
Contala como quieras.
La traición no se perdona, perrito.
No te confundas conmigo.
No estoy hablando de traicionar a nadie.
Estoy viendo más allá.
¿Entendés? El futuro.
El futuro, el tuyo y el mío. Abrí la cabeza, colombiano.
Ey, ey.
Dejen de cacarear, gallinas. ¡Pongan huevos!
¿Qué tanto "cocococó"?
¡Estaba soñando que bailaba con Isabel Sarli!
Me despierto y me encuentro con estos dos cabeza de termo…
- ¡Que lo parió! - [Bardo] Mala mía, Borges, perdoná.
[música de cumbia villera]
[joven] Al fin te vas, loco.
[Brian] ¿Qué no me la voy a bancar?
[joven] Esta te bancás.
- [Brian] ¿Qué no la voy a bancar? - ¿Qué te vas a bancar?
[Brian] Decilo, boludo.
Te digo en joda, chabón. Te va a ir bien afuera, posta.
- Gracias. - Bien ahí.
¡Mirá quién vino!
¡Viniste!
Qué capo. Gracias por venir.
- Muchas gracias. - ¿Todo bien?
Dale un trago al invitado, no seas maleducado.
- ¿Y? - Bien. Contento.
Te felicito, loco.
Sí.
Todavía no puedo creer que voy a salir de esta tumba roñosa.
[joven] Tome, rey.
- Salud. - Salud.
Te lo debo a vos.
No te hagás el humilde.
- Sí. - Lo conseguiste vos. Es muy importante.
Para los pibes, digo.
Ya ni me acuerdo cómo era afuera.
¡Unas ganas de ir a la cancha tengo!
Andá tranquilo. Lo importante es que no vuelvas.
Eso es lo importante.
Acá está la dirección de la pensión del tipo que se contactó por la radio.
Te va a recibir.
Pero no te quedes mucho ahí.
Tomalo como algo transitorio, hasta que te acomodes un poquito.
Me vas llamando y mandando mensajes.
- Sos enorme. - Te voy a extrañar, concha de tu madre.
Qué hijo de puta. Yo también.
[joven] ¡Dale, dale! ¡Esto es una despedida!
[continúa música de cumbia villera]
- A ver, a ver. - ¿Quién me tocó el orto? ¿Vos?
¿Qué pasa con vos, que estás desaparecido?
Me dedico a mis cosas.
¿Qué me decís del pibe que sale?
[César] Bien por él.
Se lo merece.
Todo gracias a nosotros, ¿no?
Bueno, nadie sale solo de acá.
El único que puede sobrevivir solo parece que sos vos.
Ahora que sos escritor, recibís cartas…
Hablando de cartas, ¿cómo va con la piba?
Te chupa un huevo lo que digo, ¿no? ¿No te das cuenta de lo que pasa?
¿No te das cuenta de que está por pudrirse todo?
Con Borges y con Antín.
¿Te pensás que lo que hacés con el libro no les toca el culo?
- ¿Y? - Que te tenés que cuidar.
Porque cuando se te termine el cuento de la estrellita y toda esa pelotudez,
vas a venir con nosotros.
Derechito al pie.
Bueno, cuando llegue el momento, vemos. Por ahora estoy bien.
- ¡Toro! - ¿Cómo andan?
- ¿Qué hacés? - Dame.
¿Siempre esperando la tripa?
- Dale, loco. - ¿A ver?
Trajeron todo, ¿no?
Todo lo que nos pediste.
- Mirá que la otra vez me cagaron. - ¡No! Toro, ¿cuándo?
Bueno, tomá.
A ver, che.
¿Qué onda? Falta gente acá.
- ¿De qué? - ¡Falta un montón de guita!
Y debés lo de la semana pasada.
La semana pasada, hueso y tripa nada más me trajiste.
¿Qué? ¡Tu hermana se comió la tripa! Dale, Toro, dame lo que me debés.
No te hagas el pelotudo conmigo.
Dale, Toro. No pasa nada. Está todo bien.
Dale, vos sabés que nosotros laburamos, todos productos de calidad,
animalitos alimentados a base de ilusiones,
yuyos frescos, sabés cómo es.
- Tomá. - Ahí está. Cuando querés, podés.
- Volá. - Cuidate los cuernos.
No te hagás el boludo.
- ¿Vamos a lo del chino? - [Dios] Dale.
Dale, hermano.
Pará.
[Dios] Vamos.
¿Qué hacés, Mabel? ¿Qué pasó?
Llamaron del hogar de abrigo. No lo quieren tener más a Lucas.
¿Cómo que no? ¿Qué pasó?
No sé. Un incidente, algo así.
Al parecer, es la gota que rebalsó el vaso,
porque ya lo comunicaron a un juzgado, ya está.
Hay una orden para trasladarlo a un instituto.
¿Por qué no me notifican? Soy el papá.
Perdón, estando preso, ¿cuánto podés hacer?
Para la Justicia, Lucas no tiene a nadie.
Dame una mano. Quiero hablar con Lucas.
Lucas no quiere hablar con vos, no quiere hablar con nadie.
La muerte de Emma, el suicidio de la madre…
Es un montón para cualquiera.
Sí, pero puedo hablar con el juez de familia,
decirle que estás vos, que Lucas no está solo.
No, Miguel, yo ya no estoy.
No, no puedo.
No quiero hacerme cargo.
Yo ya hice un montón.
A pesar de que me parecía todo una locura, me callé la boca y ayudé siempre.
Pero lo hice por Emma, no por vos.
Y mirá cómo terminó.
Por suerte, Micaela está con el padre.
Vos sabés lo que son esos lugares, los institutos.
Los cagan a palos a los pibes.
¿Vos querés eso para Lucas?
Dale, dame una mano. No seas injusta.
¿Injusta?
¿Me decís "injusta"?
Me encargué siempre de que no le falte nada a Lucas,
como si fuese mi sobrino.
Yo no te puedo ayudar más.
Mabel.
No, vos no tenés cara.
Vos no tenés cara.
A mi hermana la mataron por tu culpa, Miguel.
Yo a vos no te perdono.
Vos sos un hijo de puta.
- ¡Mabel! - No te voy a ayudar.
Mabel, escuchame una cosa. ¡Mabel!
[Brian] ¿No pudiste hablar con Lucas?
Intento conectarme con él, pero el juzgado de familia no me deja.
No me autoriza, el curador tampoco.
Es una mierda.
Quería que me ayudes a pedirle a la jueza una recomendación al juzgado de familia,
para recuperar la patria potestad, la responsabilidad parental, como se diga.
Sí.
Es la única manera de que no lo manden a un instituto.
Sabés que podés contar conmigo
para cuidarlo, o lo que sea, ahora que estoy con un pie afuera.
Si creés que puede llegar a ser útil, contá conmigo.
Por ahora, dame una mano con el escrito, que te sale bien formal, así me dan bola.
Vamos a hacerlo.
"Señora jueza…".
- ¿Cómo se llama la jueza? - Piñeiro.
♪ A lavar esta, a lavar esta. ♪
[Bardo] ¿Cómo están las nenas? ¿Lavando la ropita?
La platica, percantas. Bien ahí.
¿Está todo ahí? ¿La colita está limpia también?
Hay que ponerla toda.
No. Aquí falta platica. ¿El resto del rebaño qué?
¡Estos son increíbles, boludo! Quieren ganar plata sin trabajar.
¿Qué problema tenés vos?
Ninguno. ¿Vos? ¿Algún problema conmigo?
Ninguno, pero, si no la ponés, te agarro de los huevos y te cuelgo.
Putita, si te gustan los huevos, tocá acá.
¿Qué "putita", concha de tu madre? ¿Querés que arranque de faca?
¿Qué vas a arrancar?
- A vos también. - Dale, dale.
¿Tenés un chizito? Guarda, te vas a pinchar.
¡Qué valientes se volvieron las niñas!
¿Sabe qué pasa?
Borges se va a emputar con estas chichiguas.
Y después lo vamos a agarrar solito, sin tanta compañía, muñeco.
[música de tensión]
Ay, ¡qué miedo!
¡Qué miedo!
Andá y decile a Borges que venga él. No queremos hablar con los empleados.
- Okey. Siga lavando ropita, bebé. - Dale.
No te pinchés.
- Nos vemos. - [Bardo] Chau, mi vida.
- Dale, andá. - [César] Dale, tragaleche, tomátelas.
[suena teléfono]
- Permiso. - ¡Golpeá la puerta!
- ¿O querés que la saque? - No, quiero que me atiendas el interno.
Si no te atiendo, estoy cagando, por ejemplo.
¿Quién está?
- Está Palacios. - [Antín] Hacelo pasar a Palacios.
[continúa sonando teléfono]
Hinchapelotas.
Adelante.
Sentate.
Acá dice que solicitaste permiso para ir a una audiencia judicial.
¿Es por tu hijo?
Necesito que me hagan una recomendación
para recuperar la responsabilidad parental.
"Responsabilidad parental". La tutoría.
Ajá, claro, Molinari no está más.
La madre del chico tampoco. No tenés quién se ocupe.
Exacto.
Mirá cómo seguiste los protocolos.
Saliste de la barricada y te viniste al pie.
Desde que llegué acá, no me metí en ningún quilombo.
Me mantuve al margen.
Ahora le pido una manito con el tema del juzgado.
Mi hijo es lo único que me mantiene en eje.
Hace que no me salte la chaveta. No me arrincone.
¡No te queremos arrinconar!
No queremos que se te salte la chaveta. Sos un artista, un escritor.
No queremos que, en el próximo congreso latinoamericano de literatura tumbera,
me escrachen y pongan:
"Antín, represor".
Ay, ay…
Necesito esa audiencia.
"Necesito esa audiencia".
Botón.
Alcahuete.
Alcahuetón.
Batidor.
Así les decían en mis tiempos mozos a los que hablaban de más.
Sos bravo…
Pastor.
Sos picante.
Sos un rebenque metido en seco
hasta el fondo del culo, hasta la lonja.
Pero bueno, reconozco que no hiciste nombres.
Pero hay mucha gente disgustada con vos.
Porque pusiste los faroles contra la institución…
"Contra la institución". Contra el sistema penitenciario todo.
Y, sin embargo, nadie te hace nada, sos intocable.
¿Por qué sos intocable?
Porque papá es tu ángel guardián.
Y soy tu ángel guardián
a pesar de las críticas, los reclamos y las protestas que mandás por la radio.
Lo tomo como parte del folklore.
¿Por qué? Porque te ayudé a construir ese espacio.
Tu libertad de expresión habla a las claras
de la generosidad de mi espíritu democrático.
¿Se entiende?
¿Tengo el permiso o no?
Tenés el permiso si me prometés
que, en tu próximo libro, que va a ser un best seller,
vas a poner en una página, con letras grandes:
"Yo conocí al gran Sergio Antín,
un verdadero espíritu democrático".
La carne esta nos la dio el Toro el otro día.
- Se hizo el gil ese puto. - [Dios] Sí, porque nos debe guita.
Entonces, nos pagó con la carne esta, pero está todo bien.
[música suave]
El otro día le llevé carne medio podrida y ni se dio cuenta. Estamos a mano.
¿Qué te pasa?
Me voy a acostar.
- Levanto. - [Marta] Dale.
Que descanses, Martita.
[Yuli] Está bien.
Te levanto a las 5:00.
Qué ortiva, loco. ¿No puede ser más tarde?
¿6:30, 6:45?
A las 5:00, maricón.
Si te cogés una oveja, la blanquita no, que la quiero de bufanda.
Qué hijo de puta.
Pendejo pajero.
Toda pegoteada la bufanda después.
[Dios] Qué sorpresa.
[música lenta de guitarra]
¿Qué estás haciendo? Soltá. ¡Hijo de puta!
- [Yuli] Pará. - ¡Hijo de puta!
[Marta] ¡Salí! Pendeja, salí de acá ya. ¡Sos un hijo de puta!
- ¡Mamá, es mi culpa! - ¡Salí, pendeja!
¡Salí, la puta que te parió!
- ¡Mamá, no! - ¡Hijo de puta!
[ladridos]
Miguel Palacios.
Usted pidió esta audiencia
por la situación del menor Lucas Palacios, su hijo.
Sí, señora.
¿Entiende que él no está bajo mi jurisdicción?
Sí, lo que solicito es que me haga una recomendación.
Sí, ya sé. Una recomendación para el juez de familia,
para que le restituya su responsabilidad parental.
Pero, por otro lado, hasta hace tres años,
el menor no figuraba en el registro de personas.
¿Cuál fue la razón?
Yo estuve preso, la mamá no se podía hacer cargo.
Él quedó con mi pareja. Ella lo mandó a la escuela y lo cuidó.
Entre otras cosas.
También se ocupó de ponerlo en el auto en el que usted intentó fugarse del penal.
Sí, eso fue responsabilidad mía.
Yo estaba pasando un momento difícil, confuso,
y arrastré a mi pareja a esa locura.
- Pero estoy bien ahora. - Ajá.
Hago las cosas bien, quiero cuidar a mi hijo.
Está muy bien, pero creo que va a estar mejor en un instituto.
¿Qué cuidados puede darle usted?
Con todo respeto, usted sabe que son lugares difíciles.
Yo tengo ingresos ahora.
Me gustaría pagar su educación y buscar otro hogar de abrigo.
Mire, usted tiene un historial…
difícil.
No le estoy diciendo que soy…
A ver, no. Vamos a entendernos.
Usted pidió la audiencia.
Yo se la concedí. Ahora, me deja hablar.
A ver. En síntesis, usted está pidiendo un privilegio.
Simplemente, solicito encontrar un hogar de abrigo para mi hijo.
Y ser el adulto de referencia. No tiene a nadie más en el mundo.
Si cae en ese sistema, se arruina.
Ay, ese sistema que usted tanto critica
es el que ahora se va a hacer cargo
de lo que no pudieron hacer sus progenitores.
No encuentro fundamentos como para alegar a su favor.
No voy a dar lugar a su solicitud.
Sabe que, en esos lugares, no se aprende nada, solo se castiga.
¿Eso quiere? ¿Castigar a mi hijo por delitos míos?
¿Qué tiene que ver con mis cagadas?
No, Palacios, no. Con ese lenguaje, no vamos a seguir…
¿Lo único que le preocupa es el lenguaje?
Hablamos de la vida de mi hijo.
Un nene que no hizo nada,
¿y lo quiere mandar al muere por cómo yo soy?
Voy a pedir que lo retiren de la sala.
Un día se va a acabar el poder que tienen.
- ¡No terminé! - Tranquilo.
Le dije que me arrepentí. Reconozco mi error.
Cumplo condena con buena conducta. ¿Qué más hago?
Ya tomé una decisión.
- [Piñeiro] Se terminó la audiencia. - ¡Los conozco a ustedes!
Estuve de los dos lados, les cuidé el culo, les tapé los errores.
¡Dibujaba causas cuando necesitaban meter gente presa!
¡Usted está más sucia que nosotros!
[suena "Pinta", de L-Gante, Bizarrap y Lescano]
[L-Gante] ♪ Nosotros también tenemos códigos. ♪
♪ Bizarrap, grabá este villarrap. ♪
♪ Yo tengo esta pinta ♪
♪ porque pintó visera, gafas, zarpado en conjunto. ♪
♪ No me cabe que me falten el respeto. ♪
♪ No me apuren, que yo siempre ando bien suelto. ♪
♪ Y ya me conocen por varios barrios. ♪
♪ Caemos de chetos y no compro con los otarios. ♪
♪ Todos los pibes de la calle están luchando pa' comer. ♪
♪ Yo tengo pa' preguntar y también pa' responder. ♪
♪ Y conmigo no te creas que me va a callar cualquiera. ♪
♪ Mi pueblo me crio pa' defenderme con quien sea. ♪
♪ Hay muchos que no bancan nada si te los cruzás sin chapa. ♪
♪ Yo ando de noche fumando y la envidia mata. ♪
♪ Me quiere parar la gorra. ♪
♪ Que no espere que corra. ♪
♪ Yo ando tranqui solo tomando una birra y fumando una seca. ♪
♪ Siempre en la esquina, atento, para que lo sepas. ♪
♪ Si me va a parar la gorra, ♪
♪ que no espere que corra. ♪
♪ Yo ando tranqui solo tomando una birra y fumando una seca. ♪
♪ Siempre en la esquina, atento, para que lo sepas. ♪
♪ ¿Que qué? ♪
♪ Perro, acá donde vivimos los pibitos somos vagos. ♪
♪ La humildad es en la calle y la calle sabe cómo hago, ♪
♪ pa' que arranquen y dejarlos bien callados, ♪
♪ siempre con los ojos tumbados… ♪
Subtítulos: Daiana Poti
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