All language subtitles for A Christmas Story Christmas (USA-Allemagne).Espagnol

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French Download
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
el Greek
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American)
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Como niño, solo quieres el regalo de Navidad perfecto.

Como padre, solo quieres que tu Navidad sea perfecta.

LA ESQUINA DE FERGIE BAR DE PIANO

Pero a veces, si tenemos suerte,

las estrellas navideñas nos iluminan en un singular momento de verdad.

Y cómo reaccionamos en esos momentos puede sellar para siempre nuestro destino.

UNA HISTORIA DE NAVIDAD

TWISTER BATALLA NAVAL

Aquí está. Nuestra humilde morada en el lado sur de la ciudad.

Justo como la recuerdo,

en todo su glorioso colorido amarillo, naranja y verde aguacate.

1973 - DICIEMBRE

La vida avanza rápido.

Un día juegas a patear la lata con unos niños llamados Flick y Schwartz.

Y de repente,

estás pagando impuestos y sacándote canas.

Pero no importa. Yo tenía la mira puesta en un objetivo superior.

Y lo iba a lograr con Sandy a mi lado.

Aunque los tiempos eran difíciles, teníamos todo lo que necesitábamos.

Al menos eso les decíamos a nuestros hijos, Mark y Julie.

Está bien, pero ¿y si hay un incendio en la chimenea?

Papá Noel es a prueba de fuego.

¿Qué pasa si la chimenea es demasiado pequeña?

Entra por la ventana.

- Buenos días. - Buenos días, mamá.

- Buenos días. - ¿Y si la ventana está atascada?

Tiene WD-40.

¿Y si la ventana es muy pequeña?

Mete panza.

Busquen su desayuno.

- Bueno. - Sí, mamá.

Mientras los niños contaban los días para Navidad...

COSAS NAVIDEÑAS DECORACIONES NAVIDEÑAS

...yo corría contra el reloj.

Habíamos ahorrado lo suficiente para un año

para que yo pudiera escribir la próxima gran novela americana.

Todos tienen su oportunidad,

y cuando llega la tuya, será mejor que la aproveches.

Nada podría detenerme ahora.

¡Papá! No hay más leche.

¿Qué?

Es mi culpa.

Olvidé comprarla.

Pero... ¿alguna vez comieron cereal con

jugo de naranja?

¿No? Es una delicia.

Un tazón lleno de cereales de cacao, servido con un delicioso jugo de naranja.

Y luego...

Eso es asqueroso.

No hay nada que supere esto.

Aquí tienes, cariño.

Bueno, ¿lo probarás?

- Mamá, pruébalo primero. - No.

¡Papá! ¿Cuándo podemos sacar las medias?

Esperemos al abuelo. Le encantan esas cosas.

Sí, pueden hacerlo juntos.

¡El ángel! ¡Qué hermosura!

Ya casi es Navidad y no tenemos un árbol para nuestro ángel.

Lo sé, cariño. Conseguiremos un árbol

apenas lleguen los abuelos. Dos días más.

Siento que estoy esperando hace una eternidad.

Cada año, mis padres viajaban a Chicago

para que todos pudiéramos celebrar una Navidad en la gran ciudad.

Pero hasta entonces, podía seguir concentrado en mi sueño.

- ¿Cómo me veo? - Como un escritor.

Oigan, niños.

- Suerte. - Suerte.

Buena suerte.

Papá Noel viene a la ciudad.

Papá Noel viene a la ciudad.

Será mejor que tengas cuidado, será mejor que no llores.

Será mejor que no pongas mala cara. Te diré por qué:

Papá Noel viene a la ciudad.

Buen día.

TRENES LÍNEA ROJA

Papá Noel viene a la ciudad.

Papá Noel viene...

Este era el trato. Tenía que publicar algo antes de fin de año,

o dejaría mi sueño y volvería a la vorágine del trabajo en la ciudad.

Así que envié mi manuscrito a 16 afortunadas editoriales,

y 14 de ellas dijeron con entusiasmo que no.

Siendo que el año está por terminar...

DALFIE PUBLICACIONES

...necesitaba desesperadamente una victoria.

Señor Parker, generalmente, manejamos este tipo de reuniones

mediante comunicaciones por escrito,

pero insistió en vernos en persona...

Le traje algo.

Tratar de agilizar las cosas no le haría daño a nadie.

Es de muy buena calidad, de una tienda exclusiva.

¿Es un soborno?

No sé. Dígamelo usted.

Su manuscrito. El Olvido de Júpiter.

Neptuno. Es El Olvido de Neptuno.

Aunque es un título interesante y está bien escrito,

no aceptamos manuscritos de más de 2000 páginas.

Bueno, podría reducirlo un poco.

Podría reducirlo a la mitad y aún habría demasiadas palabras.

Bueno, sé que no parece tener un final,

pero eso es por lo que vale la pena la secuela,

que estoy escribiendo ahora.

Dios, más no.

No es un tema que nos interese en lo absoluto.

No. Esto ha sido toda mi vida este último año.

Buen día, señor Parker. Y que tenga una feliz Navidad.

"Feliz" y un cuerno.

Ese chupatintas no apreciaba mi visión.

Un día lo vería. Todos lo verían.

1974 PREMIOS PULITZER

Volvimos, ¡justo a tiempo para el evento principal!

Y el ganador del Premio Pulitzer por sus logros literarios

en ciencia ficción

de más de dos mil páginas es...

¡el señor Ralph Wesley Parker por El Olvido de Neptuno!

GANADOR

¡Qué victoria!

¡Esto perdurará en la historia!

Es la primera nominación y la primera victoria de Ralph...

Ese es mi esposo.

...con el 100 % de los votos.

PERDEDORES

Hasta los otros concursantes votaron por él.

Cualquiera que dudara de él debe estar lamentándolo esta noche.

- Lo siento, señor Parker. - ¡Como él!

Estaba equivocado. ¡Muy equivocado!

Por favor, señor Parker.

¡Qué imbécil!

Esta noche premiaremos al visionario de esta generación.

Muérete de envidia, Hemingway.

¡Parker!

¡Señor Parker!

Dije que adiós.

Cierto. Adiós.

LIBROS DE CANTOR Y LEVI PUBLICACIONES DALFIE

Todavía queda un editor.

Sí.

Escuché que a Mark Twain lo rechazaron

treinta y cuatro veces antes de ser publicado.

Es brutal.

Sí.

Tienes buena compañía.

JUGUETERÍA

Gracias.

¿En serio dijo que podías cortarlo por la mitad?

Eso es una locura.

Es un poco farragoso.

Es una saga épica.

¿Estás seguro de escribir la secuela? Quiero decir...

Lo primero que preguntarán cuando se venda es, ¿qué sigue?

Bueno. Tú eres el experto.

¿Qué sugieres?

Cariño, escribes muy bien.

Y tienes una voz muy fuerte.

Tal vez podrías escribir sobre algo más conocido.

Denise, de la librería Book Barn, dice que el crimen real se hará muy popular.

Eso es. Un libro sobre el estrangulamiento de Denise de Book Barn.

¿Puedo comer más pizza?

Toma la mía.

¿Qué quieren ustedes para Navidad?

Un horno para niños, un tragabolas de hipopótamos y un gatito de peluche.

Bien. ¿Y tú?

Un Flexible Flyer F-23 Yankee Clipper.

¿Y qué es eso?

Un trineo.

Claro. Lo siento.

¿Qué quieres tú, papá?

Quiero una máquina del tiempo para reiniciar el año.

Pero necesito un nuevo radiador para el Plymouth.

Yo atiendo. Podría ser mi agente con buenas noticias.

Bueno.

Habla el señor Ralph Parker.

Hola, mamá.

No. Es la abuela.

¿Qué pasa?

¿Qué?

¿Qué?

- No lo sé. - Esperen un minuto.

Bueno.

¿Dónde estás ahora?

Nada puede prepararnos

para uno de los hechos más dolorosos e ineludibles de la vida.

El fallecimiento de un padre.

Está bien, mamá.

Mientras la tristeza de perder a mi padre se apoderaba de nosotros,

dos verdades innegables nos invadieron esa noche.

La abuela nos necesitaba en Hohman

y esta Navidad no sería como esperábamos.

Estamos cerca.

Sí. Podemos olerlo.

Vamos. No está tan mal.

Dijiste que los pájaros vuelan hacia atrás para no ahogarse.

Y los charcos de lodo se tragaban a los niños.

¿Papá Noel viene a Hohman?

Sí, claro. ¿Por qué no lo haría?

Papá dijo que el invierno en Hohman es tan sombrío que aplasta el espíritu.

Los niños ignoran todo lo importante que dices,

pero recuerdan con dolorosa precisión cada palabra incriminatoria

pronunciada en los últimos cinco años.

Cariño, todo lo contrario. Papá Noel ama Hohman.

Si te portas bien, lo conocerás en el centro comercial.

Pero ¿es el verdadero Papá Noel?

Es él. Confía en mí.

Lo comprobaré yo misma.

BIENVENIDOS A INDIANA CONDUZCA CON CUIDADO - ¡GRACIAS!

Huevo.

Lo siento. Hace frío.

No hay sacrificio más noble para un huevo

que reparar un automóvil con el ingenioso método del Suflé del Medio Oeste.

Sella temporalmente cualquier radiador defectuoso

y así permite llegar a la próxima parada técnica.

Nuestro automóvil comió más huevos que los de La leyenda del indomable .

Vamos. ¡Maldito baúl!

Allí estaba. Nuestra antigua casa en la calle Cleveland.

Parecía que se había congelado en el tiempo.

Llegaron. Dios mío.

- ¡Abuela! - ¡Abuela!

Dios mío. Qué adorables están.

- ¡Te extrañé, abuela! - Los amo.

Sandy.

Lo siento mucho.

Mamá.

Ralphie.

Lo siento mucho, mamá.

Era el mejor.

Estoy tan contenta de que estén aquí.

Por supuesto. No quiero que te preocupes.

Me encargaré de todos los arreglos, el servicio...

No. Escúchame, Ralphie.

Eso puede esperar.

Tu padre estaba tan emocionado por la Navidad...

Si nos viera deprimidos, se enojaría mucho.

Lo pensé mucho.

Esto no puede ser lo que pensaremos en cada Navidad.

Debemos convertirlo en un buen recuerdo.

Prométemelo.

Tendremos una Navidad maravillosa.

Una que nunca olvidaremos.

Mamá.

De todos los pedidos imposibles, ¡este se llevó el premio!

¡Imposible! ¡Ríndete ahora, tonto!

Lo prometo.

Bien.

¿Qué había hecho?

Mi padre era el motivo de las mejores Navidades

que hemos tenido.

¿Y ahora todo dependía de mí?

¡Contrólate!

Millones de personas lo logran cada año porque todos conocen la receta.

LA NAVIDAD DE LA FAMILIA PARKER

AL CAER LA NIEVE, LA AVENTURA LLAMA

¡Mira el poni!

EL DÍA FESTIVO PERFECTO

¡Sí! ¡Pavo!

TEMPORADA DE REGALOS

¡Feliz Navidad!

Tenía que lograrlo.

Por el recuerdo de mi padre y por todas las Navidades venideras.

Fragile . Debe estar en italiano.

¡Los Bumpus!

¡No muevas ni un dedo!

Me di cuenta de que la voz de mi padre

nunca volvería a hacer eco por estas paredes.

¡Un fusible se rompió!

Era mi antiguo hogar.

Con su luz, sus colores, sus olores.

Pero había cambiado para siempre.

En el suroeste, se dice que hacen chile con carne.

En el Atlántico Medio, estofado. Pero en Hohman,

se hace una legendaria cazuela que surge en tiempos de necesidad.

Lo juro, cada vecino trajo su cazuela.

Nos llevará un año terminar todo esto.

Bueno, esta parece tener atún, aceitunas y frijoles.

Creo que es un arándano.

Veamos.

Esta es de judías verdes, zanahorias en escabeche y...

Y tiene sabor a canela.

Muy creativo.

Sin importar los sabores inapetecibles o los ingredientes indistinguibles,

nadie se atrevía a desperdiciar comida en la casa de mi madre.

Me conmueve que todos se hayan tomado la molestia.

¿Comeremos pavo en Navidad?

No. Debemos terminar todo esto primero.

Qué picante.

- ¡Qué rico! - Vaya.

¿Kétchup y qué más? ¿Qué crees que es?

- Es mayonesa. - Sí.

Mayonesa cocinada.

Hace más frío aquí que en Chicago.

Se ve bastante bien.

No lo sé. Sus brazos no son de igual tamaño.

Él no sabe eso.

Esto sería sin duda un punto clave de la Navidad de Mark y Julie.

Un encuentro cercano con Delbert Bumpus.

El miembro más inteligente de la familia palurda de al lado.

Hola.

Hola.

Construimos un muñeco de nieve.

Su nombre es Sparklypoof.

No nos pusimos de acuerdo.

Mala idea.

Los muñecos de nieve no duran mucho por aquí.

¡Por Dios! Los bravucones del barrio reencarnados.

Lo que antes eran solo palizas y extorsiones

se convirtieron en ataques sorpresa de terror mecanizado.

¡Sí!

¡Asesinaron a Sparklypoof!

¿Qué?

- ¡Agárrala! - ¡Tengo tu bufanda!

- ¡Esa es mía! - ¡Ahora es mía!

¡Vuelvan aquí! ¡Traigan eso!

Este pueblo está lleno de sorpresas.

Qué divertido.

Vamos adentro.

Esto complicaba los planes navideños.

Mark y Julie estaban en el fondo de la cadena alimenticia local.

Vengan todos los fieles.

Oigan. Acabo de hablar con mi agente

y le pedí que llame aquí por cualquier noticia.

Por favor, contesten el teléfono de día o de noche.

Sí.

Ralphie, ¿cómo te va con tu novela?

Si las madres supieran cada detalle peliagudo de nuestras vidas,

nunca dormirían.

Lo mejor era mantenerla al margen.

Estoy teniendo muchas ofertas.

Es muy bueno saberlo.

Me escapé de la situación...

Así podemos concentrarnos en el espíritu navideño.

...hacia una peor.

Por supuesto.

Será genial.

Solo faltan cinco días.

Ralph puede hacerlo.

- ¿Sí? - ¿Verdad?

Claro que sí.

Lo haremos todo.

Eso haría muy feliz a tu padre, Ralphie.

No puedo esperar a ver lo que harás.

Yo tampoco. Debo resolver esto.

Creo que daré un paseo.

Para tomar un poco de aire fresco y aclarar mi cabeza un poco.

Vuelvo enseguida.

Váyanse de aquí.

Los sabuesos de los Bumpus.

Atormentaron a mi padre toda su vida.

Hasta ellos esperaban que lo reemplazara.

¿Cómo reemplazaría al mejor maestro de ceremonias navideñas del mundo,

siendo que era él a quien extrañábamos?

A veces, en los momentos más difíciles de la vida,

el universo nos da una señal.

BEBIDAS ALCOHÓLICAS LA TABERNA DE FLICK

Suenan las campanas, suenan todo el camino.

Quizá un poco de conocimiento de la gente del bar podría ayudar.

Mi viejo amigo Flick había heredado el bar de su padre.

Antes de eso, era más conocido como el genio...

EN DIOS CONFIAMOS EL RESTO PAGA

...que una vez pegó su lengua a un poste congelado.

- ¡Sí! - ¡Sí!

Estás arriba por uno.

Te toca, Schwartz. Último tiro.

Toda la buena suerte que tuvo Schwartz se agotó en cuarto grado.

En estos días, o acumulaba cargos a su cuenta en el bar de Flick

o estaba en casa con su madre.

¡Por todas las donas, tontos!

¿Podría ser? ¿Schwartz? ¿En un momento de triunfo?

De ninguna manera.

Lo hizo de nuevo.

¡Felicidades a los Montones de Escoria!

Vamos, beban todos. Aquí vamos.

Parece que apoyé al equipo equivocado. Otra vez.

Si no fuera una mesa de porquería...

¿De porquería? La hice encerar.

Algunas cosas nunca cambian.

Especialmente Flick y Schwartz.

Eso es porque sabes que se pegará.

Sí, tienes un...

- ¡Ralphie! - ¡Ralphie!

¡Hola!

Me alegro de verlos, chicos.

¡Ven a tomar algo! Vuelve el hombre cosmopolita.

Sí, el señor Pez Gordo, agraciando a la gente del pueblo con su presencia.

Sí. Nunca podría olvidarme de ustedes. Créanme, lo intenté.

La verdad era que años antes me había prometido

que no volvería a Hohman hasta que fuera realmente exitoso.

Y ahora no tenía las agallas para decirles la vergonzosa verdad.

¡Oye, Flick! Tráenos a todos una ronda. Ponlo en mi cuenta.

- Vamos. - Sí.

¿Qué? Pagaré mi cuenta. En algún momento.

Aquí tienen los suyos. Aquí está el mío.

Ralph. Por tu papá. Un gran tipo.

Gracias.

Lo siento, Ralphie. Él era el mejor.

- Por tu padre. - Por tu padre.

La sentencia de muerte para las ratas de bar de todo el mundo.

La taberna de Flick.

Nadie sabe por quién tocan las campanas.

Sí. ¿Está Larry aquí?

¿Larry Novak está aquí?

No. Lo siento, señora Novak. Larry no está aquí.

Sí, también le deseo una feliz Navidad.

¿Alguna vez te preguntaste qué fue del mariscal de campo de la secundaria?

El nuestro se convirtió en el bueno de Larry Novak.

¿Y aquí qué hacen para Navidad hoy en día?

Lo mismo que siempre.

Sí, lo habitual.

No, lo habitual no será suficiente.

Necesito algo más. Todo depende de mí este año.

Bueno, en ese caso, te sugiero que empieces a beber

y no pares hasta Año Nuevo.

No, esto es serio. ¿Larry?

¿Qué quieres de mí? Vengo aquí para evitar a mi familia.

Tengo una idea. Toma eso.

Se nos ocurrirá alguna idea.

- Bien. Algunas ideas. Sí. - Sí. Está bien.

- Nosotros podemos. - Pero antes,

otra ronda, para lubricar los cerebros.

- Es una buena idea. - La Navidad es el...

Tengo un terrario.

Bueno.

Es una pecera para serpientes y lagartijas.

Es muy estimulante.

Genial. Gran comienzo. Me encantan los terrarios.

Mi hermana conoce a un tipo que tiene un avión pequeño.

- Mi primo, Craig, tiene un búfalo. - Sí.

- Eso sería fantástico. - ¡Es enorme!

No hay malas ideas. Continúen. Necesito esto.

- Es lo que necesito. - Te ayudaremos.

- Por la Navidad. - Te ayudaremos. Navidad...

Ralph, son casi las 10:00. ¿Estás despierto?

¿Esta es la lista?

¿Con la que me despertaste a las 3:00 de la mañana?

Sí. Ese es mi plan para Navidad.

Está bien.

Bueno, algunas de estas son buenas.

Andar en trineo. Eso es genial.

Quizá Mark y tú puedan hacer eso. Como salida de padre e hijo.

- Genial. - Pero otras son...

¿Lanzamiento de tachas?

Hachas, lanzamiento de hachas. Con hachas pequeñas y esas cosas.

Mejor aún.

"Haz que atrapen y maten su propio pavo".

Podríamos combinar eso con el lanzamiento de hacha.

Podría ser divertido para los niños.

Otra: "Trabajar como voluntario en un comedor de beneficencia".

Esa está tachada.

Sí, podría ser demasiado.

"La zambullida del oso polar. ¿Terrario?

Patatas fritas y salsa. Derrocar a Castro". Me apunto.

Ambicioso. Pero podemos hacerlo.

Búfalo. Tres signos de exclamación. ¿Nos mudaremos allí?

No. Lo traeremos aquí.

¿Es un búfalo? ¿El animal?

Sí, puede faltarles una pulida. Pero...

Quizá estás complicándolo demasiado.

¿Por qué no lo hacemos más sencillo?

Podríamos ir a patinar sobre hielo. Me encantaría eso.

Lo sé.

Tal vez solo hagamos las cosas habituales de Navidad.

- ¿En serio? - Sí.

Podríamos empezar por decorar la casa.

Bueno. Es un poco aburrido.

Bueno. Así que...

No, empieza con una ducha.

Bueno.

Ralphie, ten cuidado, ¡hay arañas grandes como gatos allá arriba!

Los áticos son museos de la indiferencia.

Llenos de basura que no quieres mirar,

pero que no tienes el valor de tirar.

Este lugar es un desastre.

¿Cómo se supone que encontraré las cosas navideñas aquí?

¡En las cajas de cartón!

¿Cuáles? Hay cientos de ellas.

Resuélvelo. ¡Estamos ocupadas aquí abajo!

Parece un conejito de Pascua trastornado.

Y sigue siendo traumático.

Mi primera máquina de escribir.

Cuántas historias que podríamos contar.

ABRIR AQUÍ

La fuente de las Navidades pasadas.

Esto iba a ser fácil. Espera...

¿Qué demonios?

Sandy, solo trato de ser útil.

Eso no va ahí.

Está bien.

Puedes ser más útil si trabajas...

Voy muy por delante de ti.

¿Qué es esto? ¡Maldición!

Me corté.

No. No hagas eso. Tu boca está llena de enfermedades.

- Pondremos un desinfectante en tu dedo. - Mamá, está bien.

El producto que usaba mi madre para cualquier herida en la piel,

desde una astilla hasta una decapitación, era un hisopo con Bactine.

Tu padre odiaba ese árbol.

Yo también. ¿De dónde vino?

Lo compré hace unos años, pensando que facilitaría las cosas,

pero tu padre lo desterró al ático.

Tenía razón. Conseguiremos un árbol real.

Hoy. No esa chatarra falsa.

Tú eres el jefe.

¿Qué pasa?

Sé que tienes mucha responsabilidad,

pero necesito que hagas algo por mí.

Sí, mamá. Cualquier cosa.

Quiero que escribas el obituario de tu padre para el periódico.

¿Yo?

Eres el escritor de la familia.

Díselo a la industria editorial.

Sí. Tendré que pensar en qué decir...

Somos los Tres Reyes de Oriente...

- Ahí vienen. - ¿Quién viene?

Agáchense. Sandy, ¡agáchate!

Existen dos escuelas de pensamiento reconocidas

sobre la tradición navideña de los villancicos. La primera...

¡Cantantes de villancicos!

...cree que son un regalo para el mundo.

- La segunda escuela... - ¡Apaga las luces!

...a la que nuestra familia adhiere devotamente,

cree que los cantantes de villancicos son un castigo puesto en la tierra

para robar tu tiempo y acabar con tu paciencia.

¿Qué hacen? Son solo cantantes de villancicos.

Exactamente. Son como garrapatas.

Una vez que llegan a tu puerta, no puedes deshacerte de ellos.

Escóndete.

...para siempre, sin cesar, en nosotros...

Están bromeando, ¿verdad?

No.

Hace unos días, bajé la guardia y me emboscaron.

Cantaron tres canciones completas antes de que pudiera liberarme.

Estrella con belleza real brillante...

Están aquí.

Pero son muy lindos. Miren sus disfraces.

No los animes.

Crecí cantando villancicos.

¿Cómo pudiste?

No lo sabía.

No podemos dejarlos fuera así.

¡Sí, podemos!

¡Oye!

Ya nos descubrieron. Los distraeré. Ahora, váyanse.

Mamá, ¡no!

¡Sálvense! ¡Vamos!

- ¡Mamá! - Salva a los niños.

- ¡Esto es una locura! - Vamos, ¡afuera!

- ¡Aquí hay alguien! - ¡Hola!

Nosotros somos los Tres Reyes de Oriente, cargando regalos que traemos de lejos...

¡Papá! Algo anda mal con esta hacha.

Vámonos.

Debimos tomar la motosierra.

¡Vamos a conseguir un árbol de Navidad!

¿En serio?

Vamos.

...y reinar...

¡Se están escapando!

Lo siento. ¡Fue encantador!

Feliz Navidad,

¡desgraciados!

¡Terrence!

LA RELOJERÍA

- ¿Qué te parece? - Está bien.

Mientras estés...

- Mira ese. - Árboles de Navidad.

- ¿Muy buenos? Sí. - Sí.

- Hola. - Hola.

- Me gusta ese árbol. - A mí, ese.

- Me gusta ese. - Hola. ¿Puedo ayudarte?

Solo buscamos un árbol.

¿Alto, bajo, fino, ancho?

Lo sabré cuando lo vea.

Bueno, solo avísame si...

Si es que lo veo. Hay una selección muy limitada aquí.

¿Qué quieres decir, papá? Hay muchos árboles.

- Sí. - No, Mark.

¡Sí! Son todos tan hermosos.

- Vengan aquí. Escuchen. - ¿Qué?

Una de las tantas cosas que me enseñó mi padre

es que debes negociar con esta gente, o se aprovecharán y te cobrarán mucho.

Es una batalla de ingenio.

No pueden hacerles saber lo que piensan.

Pero deben meterse en su cabeza.

Empezamos con una oferta baja.

Un verdadero insulto para ellos.

Y si ustedes están dispuestos a irse, ellos entrarán en razón.

Siempre lo hacen.

¿Lo entendieron?

- Sigan mi ejemplo. ¡Vamos! - Sí.

- Bien. - Vamos.

¿Encontraron algo?

Supongo que podría, quizá,

con este escaso inventario que tienes,

podría darte tres, quizá cuatro dólares, como máximo,

por ese.

Pero, Ralph, ¿no es...?

Ahora no, mujer, estoy por convencer a este payaso y...

Vendido.

Muchas gracias. Iré a buscar la cuerda.

Sí, claro que sí. Miren eso.

- Pobre tipo, nunca tuvo una oportunidad. - Chuck, ¡me deshice del árbol monstruoso!

¡Adiós!

Ralph, ¿estás seguro de que cabe en la casa?

Claro que sí.

Mi familia estaba encantada.

Asombrada por el espectáculo que presenté ante ella.

¿No es genial?

Aunque debimos podar el árbol antes de traerlo adentro...

No, es solo un dicho. Nadie poda árboles. Además, es perfecto.

Sí. Parece que está pasando por la pubertad.

No me sorprende que nos lo dieran por cuatro dólares.

No, es sorprendente cómo conseguí esta oferta increíble.

¡Pongámonos a trabajar! ¡Vamos!

- ¡De acuerdo! - ¡Vamos!

¡A decorar!

Un pequeño y hermoso angelito.

La radio.

La radio. Bueno, ¿qué hay de este?

¿Nada importante?

- No. - No.

Bueno. Tres, dos, uno...

¡Genial!

No deberíamos tener tanto rojo.

Me gusta eso.

- ¡Salud! - ¡Salud!

Salud. A ti también.

Una de las mejores razones para tener hijos

es hacer que hagan las cosas que no quieres hacer como adulto.

¿Es un buen lugar?

- Más arriba. Haz que... - Vamos.

- ¿Aquí? - Tu mano. Sí. Arriba.

- Adentro. Ambos. - ¿Aquí?

- Adentro y arriba. - Entra más y arriba.

¿Por qué no apuntaron directamente allí?

- Se ve bien. - Sí.

Sigan así, niños.

¿Por qué no ayudan?

- Nos divertimos mirándolos. - Sí.

Cuando somos solo nosotros, se siente como trabajo infantil.

No, cariño, no es trabajo si no te pagamos.

Sí.

- Salud. - Sí, salud.

Estás colgando demasiados en la parte inferior.

¡No puedo llegar tan alto!

Usa la escalera.

Cuidado, cariño.

Sostenle la escalera.

¡Eso hago!

Sí, lo haces bien, cariño. Solo un poco más arriba.

- Se ve muy bien. - ¿Qué sigue?

Falta todo el lado de aquí, el que da a la ventana.

¡Abuela! ¿Estás durmiendo?

No, solo descanso la vista.

Era más divertido entre todos.

Sí. El abuelo siempre nos ayudaba a terminar el árbol.

- Tienes razón. - Sí.

- Está bien. Vamos. - Bueno.

¡Para la copa del árbol!

¡No es un ángel! Siempre tenemos un ángel.

Mejor piensa rápido.

No aquí en Hohman.

Cariño, sostén esto.

- Niños, vengan con la abuela. - Sí.

Para enganchar a mi pececito,

necesitaría la combinación justa de misticismo y leyenda.

Hohman es la tierra de las estrellas.

Si no tienes una estrella, puedes irte olvidando.

Papá Noel no pasará por tu casa.

Espera.

Estoy improvisando, construyendo nuevas tradiciones.

- Está bien. - Bueno.

No hay duda. Por estos lares,

sin estrella, no hay Navidad.

Vamos, muerde el anzuelo.

Vamos.

Bueno.

Atrapada.

OBITUARIO DE PAPÁ - NACIDO 16 DE ABRIL FALLECIDO 19 DE DICIEMBRE

- Ralph, nos vamos en 15. - Bueno.

¿Cómo va todo por aquí?

Mejor imposible.

Mira esto.

Estos obituarios son tan impersonales.

No lo hagas impersonal.

Esta será la última vez que la gente

piense en él. Es mucha presión.

Sí.

Si alguien puede hacerlo, eres tú.

Debo terminar de prepararme.

- Bien. Estaré abajo en unos minutos. - Bueno.

El humano tiene una habilidad increíble para eludir sus mayores responsabilidades

cuando hay una salida más fácil... cerca.

¡No contesten! Estoy esperando que me llame mi agente.

Buenas tardes. Habla el señor Ralph Parker.

Buenas tardes, señor Parker.

Espero que no lo hayamos sorprendido en un momento inoportuno.

No.

Su excelencia.

Randy.

Sí. ¿A quién esperabas? ¿Al presidente Nixon?

Para asombro de todos, mi hermano menor, Randy,

había logrado hacer bastante en su vida.

Viajaba por el mundo por negocios, todo un Rockefeller.

Llamo para ver cómo está mamá.

Sí, me dijo que estás en camino.

Mira, Ralph, no...

No es tan fácil ir de la India a Indiana.

Pero estás tratando de resolverlo.

Sí. Estoy en el aeropuerto. Esperando a que llegue mi avión.

Y fiel a su estilo, Randy intentaba evadir la situación.

¿Cómo está mamá?

La regla tácita entre hermanos es

que, ante circunstancias extraordinarias,

un golpe bajo no solo es justo sino necesario.

Está recuperando sus fuerzas.

¿Qué significa eso?

Al fin comió algo. Gracias a Dios.

Media galleta.

¿Una galleta? ¿Eso es todo? ¿Una galleta?

Sí, todavía está en la cama.

Hola, mamá.

Pero hoy volvió a hablar.

¿Qué dijo?

Solo una palabra.

Dijo: "Randy".

Sabemos lo ocupado que estás y que te esfuerzas por venir.

¡No, espera! ¡Ralphie!

- No cuelgues... - Creo que se despertó.

Ralphie, no cuelgues...

- Me debo ir. Buena suerte. Adiós. - Ralphie, no cuelgues...

Hay novatos, principiantes y diletantes,

pero todos pasan a un segundo plano ante el amateur más molesto de todos...

Pompones.

...el aficionado.

¿Empacó sus propios patines?

Siempre.

Pareces una princesa.

Mi esposa era una devota declarada del patinaje artístico.

Vamos.

Vamos.

- Diviértete, Ralphie. - Adiós, mamá.

Su gran capacidad para recordar a cada patinador,

sus movimientos y el valor de los puntos solo era igualada por...

Su falta absoluta de destreza atlética.

Realmente soy buena cuando estoy sobre el hielo.

Tienes unos tobillos muy fuertes, me sorprende que se hayan rendido.

Mira. Encontré esto en el ático. Bastante divertido.

Gracias.

Te las dejaré, cariño.

Puedo hacer saltos y esas cosas.

La mayoría de los bravucones se toma un descanso en las fiestas,

pero para los devotos de toda la vida, como estos, la caza nunca descansa.

Incluso puedo hacer un arabesco.

¿Es eso lo que hiciste en el porche?

Como presas desprevenidas en el Serengueti,

Julie, Mark y Delbert estaban distraídos por la jungla de chatarra de Bumpus.

¡Frena! Los automóviles me marean.

¿Qué?

Lo que pasó después fue inevitable.

- Mark. ¡Volvieron! - Al patio trasero.

Allí están.

¡Mejor corran!

- Vamos, Mark. ¡Date prisa! - Hasta luego.

Se atascó.

Chicos. ¿Quieren jugar...?

¡Basta!

¡Bárbaros! No bajo mi cuidado.

- ¡Déjenlo ir! - Dilo y te dejaremos ir.

- Solo dilo. Piedad. - ¡No!

- Solo dilo. - Dilo.

Bueno, ¡piedad!

¡Oigan! ¡Es suficiente!

- Es su papá. Debemos irnos. - ¡Vámonos!

Los bebés necesitan que su papá los salve. ¡Hasta la próxima!

- Mark, ¿estás bien? - Déjame en paz.

Mamá.

Vamos, cariño. ¿Están bien? Vamos.

Ahora, sí lo hiciste. Seremos sus blancos.

Tonto.

Cuida lo que dices.

¿Tenía razón? ¿Había una sabiduría oculta detrás de sus ojos inexpresivos?

Al protegerlos, ¿estaba empeorando las cosas?

Papá, ¡volvieron!

¡Dios! Que no sean Black Bart y su pandilla.

Tu viejo enemigo. ¿Qué haremos?

Pelearemos.

UN PUÑADO DE BOLAS DE NIEVE

Nos encontramos de nuevo...

Ralphie.

Hagan lo que yo hago.

¡Disparen!

¡Fuera de mi camino!

¡Luchen! ¿Qué hacen?

No sirven para nada.

¡A Mark no!

¡Papá! ¡Sálvame!

¡No!

¡No! ¡Papá!

Volveremos, Ralphie.

Y no estarás aquí para salvarlos.

¡Vámonos!

¡Ralph!

¿Quién luchará por nosotros ahora, mamá?

Seremos comida de coyote.

Todo padre aprende que no puede proteger a sus hijos para siempre.

A la larga, tienen que hacerlo por sí mismos.

Debía volver a poner en marcha la Navidad.

Y no hay mejor lugar que la distracción más grande y brillante de todo Hohman.

Miren eso. Es el escaparate de Higbee.

¿Quieren ir a verlo? Vayan.

- Es tal como lo describiste. - Es muy lindo.

Resistiendo mágicamente la prueba del tiempo.

El escaparate de Higbee no decepcionó.

BATALLA NAVAL

Hechizando a chicos y grandes por igual.

Lentamente, pude sentir que la chispa navideña brillaba de nuevo.

Era hora de hacerla brillar al máximo.

¿Quién quiere ver a Papá Noel?

- ¡Sí! - ¡Sí!

Está adentro. Vamos.

¡Jo, jo, jo! ¡Feliz Navidad!

¡Esto es fabuloso!

¡Increíble!

Sí lo era. Gracias a Dios.

Vayan a hacer fila para ver a Papá Noel.

Y nos encontraremos aquí cuando hayan terminado.

- De acuerdo, mamá. - Bien. Adiós. Te amo.

Ver la Navidad con los ojos de tus hijos

tiene el poder de traer recuerdos y sentimientos olvidados hace mucho.

No dejen que los patee en la cara.

Está bien.

¿Qué hacemos?

Tengo el presupuesto de Navidad y aquí está la lista.

- Está bien. - Ustedes diviértanse.

- Me voy al salón. - Adiós, mamá.

"Un Flexible Flyer F-23, un tragabolas de hipopótamos, un horno para niños".

- Sí. Está todo ahí. - Bien. ¿Listo?

- ¡Vamos! - ¡Vamos!

- Aquí tiene. Lo siento. - ¿Está bien?

- Lo siento mucho. - Todos están bien. Vamos.

- Nos iremos. - Lo siento mucho.

Gracias.

- Ahí está. - Hola, mamá.

- Hola. - Tuvimos un pequeño accidente.

Ven. Siéntate.

- Vamos. Ahí. - Gracias.

- Dios. Bueno. - Yo puedo.

- Me iré, puedo con esto. - ¿Estás seguro?

- Ningún problema. Puedo hacerlo. - Suerte.

- ¿Quieres uno? - Sí.

Les deseamos una feliz Navidad.

Les deseamos una feliz Navidad.

Les deseamos una feliz Navidad y un próspero Año Nuevo.

¡Jo! ¡Jo! ¡Jo!

¿Quieren un poco?

- No. - No.

Bueno.

Me gusta este tipo de compras navideñas.

Es muy civilizada.

- Feliz Navidad. - Gracias.

Tengo el rompecabezas y todas las cositas.

- Bien hecho. ¿Dónde están los niños? - Buen comienzo.

Casi a la mitad de la fila.

- De acuerdo. ¡Ve! - Bueno.

Mi esposo hace las compras navideñas.

Ella tuvo un accidente de patinaje.

¿Seguro que no quieren un poco?

- Sí. - Sí.

Bueno.

HORNO PARA NIÑOS DE BETTY CROCKER

Yo nunca...

¡Feliz Navidad!

Dios. Tenemos una salvaje. Levántala.

Última oportunidad.

Estamos bien.

Bueno.

- ¡Jo! ¡Jo! ¡Jo! - Feliz Navidad.

- ¿Quién sigue? - Eres el próximo.

Vamos.

¡Vamos! ¡No te atrevas!

Dios.

Busca el trapeador. Vamos.

- Tendrás que enviarle una carta. - Vuelve mañana.

No debería beber tanto con el estómago vacío.

Tengo un bastón de caramelo en mi bolso.

Vamos, señora, por favor...

ABIERTO

¡Feliz Navidad!

¿Eres el verdadero Papá Noel?

Otra vez esto.

Sí, lo soy.

- Sobre los renos. ¿Cuántos tienes? - Ocho.

- A los niños traviesos. ¿Qué se les da? - Carbón.

- ¿Tu nombre real? - Kristopher Kringle.

Respecto al Polo Norte. ¿Longitud y latitud?

Noventa al Norte y ciento treinta y cinco al Oeste.

Eres muy bueno.

Sí, lo soy.

En la copa del árbol. ¿Estrella o ángel?

Vamos, Kringle, no arruines esto.

¡Estrella!

- Ese es mi amigo. - Realmente eres Papá Noel.

¡Sí, lo soy!

Bueno. Quiero...

El gato puede ser. De lo otro, te tendrás que hacer cargo.

Trato hecho.

Bien. Aquí vamos. ¡Feliz Navidad!

Oye, Papá Noel. ¿Qué era la otra cosa?

Pidió un radiador para un Plymouth del 66.

¡Por favor!

¿Lo lograste?

No creíste que pudiera hacerlo.

Suenan las campanas, Batman apesta, Robin puso un huevo.

El Batimóvil perdió su rueda y el Guasón se escapó.

¡Maldito radiador!

- ¿Estás bromeando? - ¿Otra vez?

Pobre Ralphie.

- El huevo. - Sí.

Ya no tenemos.

Tiene que ser una broma.

Pónganse cómodos. Esto llevará un tiempo.

- Tengo que dejar que se enfríe solo. - Qué mal.

Mamá, ¿podemos jugar en la nieve?

Sí. ¿Por qué no?

Lleven sus guantes.

"No, cariño, elige el Plymouth".

No. Así no se hace.

Tienen que apretarla fuerte si quieren que llegue lejos.

Déjenme mostrarles. Tienen que comprimirla.

Ya hicieron bolas de nieve antes.

Si quieren que llegue lejos, comprímanla.

Cuanto más comprimida esté, más lejos llegará.

Así. Entonces...

Así, ¿de acuerdo? Buena suerte.

¿Así?

La pregunta es, ¿tienen suficientes municiones?

¿Qué hice?

Eres su cómplice. ¡Guerra de bolas de nieve!

No deberías haberme desafiado.

Lanza de nuevo.

¡A por ellos, Ralphie!

Vamos.

Pensé que estabas lesionada.

- No siento dolor. - ¿Y de qué lado estás?

Yo y Mark. Y tú y Julie.

Claro que sí.

- Vamos, mamá. - Espera. Cúbrete.

¡Oigan! Espérenme.

Esperen...

¡Entra al auto, mamá!

Sí. Es una buena idea.

No. ¡Ve a cubrirte! ¡Corre!

¡Seguro que no me das!

- ¿Quieres apostar? - ¡Sí!

- ¡No, no puedes! - ¡Mira esto!

¡Tú puedes, papá!

¡Dios mío! ¡Maté a Julie!

EMERGENCIAS

Papá, te saltaste tres señales de alto.

Gracias, Mark.

Aquí está tu papá.

- Todos fuera, por favor. - Ralphie.

La tengo. Vamos, cariño.

- ¿Estamos en casa? - No, mamá. En el hospital.

¿Quieres entrar en el hospital, por favor?

¿Perderá su ojo?

No perderá nada. Entremos.

Sí que le diste.

- Sí, lo sé. - Tómalo con calma.

- Estarás bien, cariño. - Ella está bien.

Mark, es mala educación mirar fijamente.

¿Ves eso?

Soy un cíclope.

Vamos a casa. Te pondré un poco de Bactine.

Lo siento mucho, cariño.

No, está bien, cariño.

El médico dijo que solo serán un par de días, como mucho.

Sí. Es mejor ser cuidadosos. No queremos que nada le entre al ojo.

¿Como una bola de nieve?

Vamos a llevarte a casa. Estarás a salvo.

Ralph.

¿Nos robaron?

¡Mi mente se enfrentó a la sombría realidad

de que cada dólar reservado para Navidad se había gastado!

Y tres días antes de Navidad, ¿qué teníamos para darles?

¡Nada! ¡Ni una cosa apestosa!

La única ventaja...

- ¿Te duele? - No.

...era que nuestros hijos no tenían ni idea.

Malditos.

Tú lo dijiste.

Ante una situación imposible,

hice lo que cualquier buen padre haría en un momento como este...

Ignorar por completo el problema y esperar a que desapareciera solo.

Hola, Reuben. Habla Ralph Parker.

Quería hacerte saber

que estoy cerca de completar mi manuscrito de seguimiento.

Probablemente lo termine en unos días.

Si crees que hará la diferencia...

Aún no recibimos respuestas...

¿Nada aún?

Sí. Una oportunidad más.

¿Sabes si recibieron la canasta de frutas que envié?

Lo sé. Estoy en ello.

Ralph, sé que escribirás un gran obituario,

pero ahora tenemos que centrarnos en la Navidad.

Sí, lo sé. Nada me gustaría más.

Pero estoy un poco consternado por los monstruos

que robaron los regalos de nuestros hijos.

Los tenía todos. Cada regalo.

Fuiste un espectáculo para la vista en Higbee.

Sí, absolutamente.

Pero luego hicimos una guerra de bolas de nieve.

Y nos divertíamos y luego Mark dijo: "¡Seguro que no me golpeas desde aquí!".

Y ella salió de la nada.

No la vi. Se teletransportó.

Ralph. ¡Cariño! Todos saben que no quisiste darle a nuestra hija.

Dios.

Mi papá hacía que todo esto pareciera muy fácil.

Sí, es lo que hacen los buenos padres. Pero no significa que fuera fácil.

Reuní todo nuestro efectivo

y lo que nos queda del fondo navideño,

y aún podemos comprar algunos regalos para los niños.

¿Cuánto tenemos?

Incluido el cambio en el cenicero,

veintiún dólares y diecisiete centavos.

Era peor de lo que pensaba.

Las cosas habían tocado un nuevo fondo,

y nos obligaban a intentar la más delicada de las maniobras parentales,

la de bajar las expectativas.

Oigan, niños.

Esta Navidad, pensamos que podría ser muy divertido

centrarnos un poco más en la gratitud.

- Sí... - ¿De acuerdo?

¿Qué está pasando?

Eso fue rápido.

De eso queríamos hablar.

Porque la Navidad no se trata de cuántos regalos geniales recibes.

¿No?

Nos descubrieron.

No. No se trata de eso, Mark.

Porque esto es parte de la Navidad.

Y quizá la mejor parte.

Que estemos todos juntos, disfrutando de una rica comida casera.

Buen intento, Sandy.

¿Dices que no recibiremos regalos, solo más cazuela?

No. Lo que tu mamá está tratando de ayudarme a decir

es que habrá regalos, pero es probable que no sean los que querían ustedes.

¿Significa que Papá Noel no vendrá?

¡Plan de rescate! ¡Ya!

No. Claro que viene.

- Papá Noel siempre viene. - Sí.

No, solo queremos que tengan una cosa en mente.

Por favor. No lo digas.

Es la intención lo que cuenta.

¡No! ¡Ella lo dijo! ¡Los niños ya se lo veían venir!

¿Así que la Navidad será un desastre?

¡Lo sabía! Significa que no recibiré un trineo.

Menos actitud y más gratitud.

Claramente entendieron el mensaje.

¿Puedes ir tras Mark?

Lo siento.

¿Quieres jugar a las picas?

¿A la Sota Tuerta?

No, gracias, abuela.

Tengo algo importante que necesito resolver.

Mark, demos un paseo.

Vamos.

Una cerveza para papá, un Shirley Temple para el niño.

Por la Navidad.

- Salud. - Salud.

La genialidad del Shirley Temple.

Unos ingredientes simples que hacen a un niño sentirse como adulto.

No. Ralphie, después de la semana que tuviste,

no te preocupes. Invita la casa.

¿Dijiste que invita la casa?

No a ti.

Oye, ¿cómo va tu Navidad?

Supongo que bien. Trato de concentrarme en la gratitud.

Caíste muy bajo, Ralph.

Oye, Mark. ¿Fuiste cantinero alguna vez?

Tengo diez años.

Es edad suficiente. Ven aquí. Diviértete.

¿Hay alguno aquí? No. Nada.

¡Mírate!

Ven conmigo.

¿Qué quieres? Me preparo para alimentar a la langosta.

Encontré a tu cachorra.

Debe haber salido de algún modo.

¿Cuál es tu punto?

Si quieres recuperar a tu cachorrita, quiero una recompensa.

¿Qué tipo de recompensa?

Así se hace.

No puede ser.

Sí.

Ya lo entendiste. Haz lo tuyo.

Gracias, niño. Qué bien.

Mark, contesta. Vamos.

¿Hola?

Espera. Déjame ver. ¿Junior está aquí?

¿Junior Kissel?

¿Junior Kissel?

No, lo siento, señora.

No hay nadie llamado Junior.

Feliz Navidad a usted también. Adiós.

Buen trabajo. Lo hiciste genial.

Es genial.

Tiene talento.

Bien hecho, niño.

Así se hace.

Flick. Unas cervezas y unos chicharrones. Ponlo en mi cuenta.

No tenemos chicharrones.

¿Qué tipo de bar se queda sin chicharrones?

La semana pasada se quedaron sin maíz tostado.

Es un bar que le presta dinero

a un hombre que gasta mucho, mientras le falta el respeto al lugar.

No me gusta tu tono.

Aunque sería el último en admitirlo,

en algún lugar de su interior, Flick se la tenía jurada a Schwartz

desde aquel día en el patio de juegos.

¿Y qué tipo de tono preferiría, su alteza?

Puede que te sientas más cómodo

al final de la calle, en el Knight Cap.

¿El Knight Cap?

El Knight Cap. De lo más bajo del infierno de Dante.

¿El Knight Cap?

¿Eso crees?

Sí, quizá sí.

- ¿Ah, sí? - Sí.

¿Sí? Retráctate.

- ¿Por qué lo haría? - Lo juro por mi madre.

- ¡Te retractarás! - ¿Ah, sí?

¿Qué tal esto? Me retractaré si te subes a La Rampa.

¿La Rampa? Nadie con medio cerebro aceptaría ir a La Rampa.

¿Qué, estás loco?

Soy un hombre adulto. No voy a ir a La Rampa.

Pero Flick ya estaba dos pasos por delante.

Y limpiaré tu cuenta.

El pobre Schwartz fue superado tácticamente.

Por no perder el respeto de los otros vividores,

Schwartz selló su destino.

- Trato hecho. - Bien.

- Todos fuera. - Papá, ¡vamos!

FUIMOS A LA RAMPA VOLVEREMOS EN 20

ADVERTENCIA BASE MILITAR

La Rampa era un experimento abandonado del Cuerpo de Ingenieros del Ejército.

En invierno, se transformaba en una esclusa helada de terror.

En La Rampa, era como si montaras tu ataúd.

- Santo... - ¿Qué dijiste?

No. Nada.

Toma. Será tu funeral.

¿Montará eso?

¿Qué diablos miran? Niños estúpidos.

Está loco.

Sigue subiendo esa colina, Schwartzy.

¡Vamos! Que hace frío.

¿Qué estás haciendo?

Se acobardará. No te preocupes.

Esto es una locura.

Limpiará mi cuenta.

Oye, ¿bajarás?

¿O nos quedaremos aquí congelándonos?

Si la venganza es un plato que se sirve frío, este estaba congelado.

No hay manera de que me suicide por esto. ¡Es una locura!

¡Oye, Schwartz! ¡Te súper desafío a que lo hagas!

Si Schwartz retrocediera ahora,

nunca más podría aparecer en la taberna de Flick,

o tal vez ni siquiera en Hohman.

Ya lo persuadí.

Quizá deberíamos quitarnos del camino.

Oye, Ralphie. Va a estar bien, ¿no?

Deberíamos quitarnos del camino.

- Lo hará. - Bueno, vamos.

¡Gerónimo!

Schwartz.

- Schwartz. Despierta. - Schwartz, despierta.

¿Está vivo?

Eso creo. No lo sé. Schwartz, despierta.

Schwartz.

¡Cómo apesta!

Creí que te habíamos perdido.

¿Lo logré? ¿Limpié mi cuenta?

Sí, ¡vamos, Flick!

Sí, tu deuda está saldada.

Te llevaremos a casa.

Espera, pero primero, vayamos a tomar un trago.

Ponlo en mi cuenta.

Impulsados por la bravuconería, el afán de superación y las libaciones,

los borrachines tomaron el asunto en sus propias manos.

- ¡No! ¡Es mi trineo! - Vamos.

Una persona sensata sabría que nadie de más de 40 años debería ir en trineo.

Pero estas no eran personas sensatas.

No podías apartar la mirada.

¡Abran paso!

No había visto tantas bajas por el frío desde la Guerra de Corea.

¡Papá! ¡Mira esto!

¡Mark! ¡No!

¡Cuidado!

¡Vira!

Baja la velocidad, niño.

¡Dios mío! ¡Maté a Mark!

Hola, es muy tarde.

¿Fue todo bien con Mark?

Más o menos.

Bien. Me encargué de los regalos.

Gracias.

De nada.

Buenas noches.

Buenas noches.

Por cierto, Mark se rompió el brazo.

Mi madre era una de las más creativas

y despiadadas jugadoras de Scrabble en todo el Medio Oeste.

Todos sabían que no debían enfrentarse a ella.

AGOLPAR

Sandy, por otro lado...

No creo que "agolpar" sea realmente una palabra.

Sí, lo es. La acabas de usar en una oración.

Es una puntuación de doble palabra, esta otra también,

y un bono de siete fichas que es de 50 puntos.

Dame un segundo.

Ciento veintidós puntos.

Niños, cuando su padre tenía su edad,

tenía un problema similar, pero lo resolvió.

El incidente con Scut Farkus.

- ¿En serio? - ¿Qué pasó?

Le dio una paliza a ese chico. Eso es lo que pasó.

¿Papá golpeó a alguien?

¿Esa historia es cierta?

¿Es tan difícil de creer?

Ralph...

¿Te volvió a molestar?

No.

Chicos, tienen que resolverlo. No pueden ser su blanco.

Armario.

Esa palabra no existe.

Sí, existe. Es una palabra elegante para decir ropero.

Tienes uno arriba.

Claro que no.

En Indiana le decimos guardarropa.

Vamos, toma tu abrigo.

¿Para qué?

Tengo una idea.

Brazo. Son cinco.

Cinco puntos enteros para Sandy. Bien por ti.

Es horrible.

De lo peor.

La ventana se estaba cerrando y yo necesitaba buenas noticias.

Todas mis esperanzas estaban puestas en un último editor.

Hola, soy Reuben.

Hola, Reuben. Soy Ralph de nuevo.

- Ralph... - ¿Aún en la oficina en Nochebuena?

- Qué dedicación. - Sí.

Llamaba para hacer un último tanteo, antes de Navidad.

No, Ralph. No hay nada...

Ya veo.

Eso era todo. Había tenido mi oportunidad. Y ahora tenía mi respuesta.

Ralphie, ¿estás bien?

Sí.

No.

Ese obituario es lo más difícil que he tenido que escribir.

Y acabo de descubrir por qué. No soy escritor.

Pregúntale a cualquier editor en Chicago.

A nadie le importa, mamá. Nadie quiere mi libro. Se acabó.

Ralphie.

¿Y un obituario?

¿Cómo se resume la vida de un hombre en un párrafo?

No puedo hacerlo.

Ralphie.

Mírame.

Olvídate de los editores y los párrafos.

Olvídate de tratar de escribir las palabras perfectas.

La vida no es perfecta.

Tu padre no era perfecto.

Solo escribe sobre el hombre que amas.

O no. Tú decides.

Parece una pesadilla rosa.

¡Esto es una lámpara!

Tuve una cuando tenía ocho años.

Increíblemente, el muro se había roto.

Una vez que me hice a un lado,

las palabras y las emociones se volcaron en la página.

Mis dedos se apresuraban para seguir el ritmo a la avalancha de recuerdos

sobre mi padre.

MI PADRE POR RALPH PARKER

Hola.

¿Estás bien?

La verdad, sí.

Bien.

¿Qué pasa con ustedes?

- ¡Nada! - ¡Nada!

"Nada". Detrás de cada "nada", siempre hay un "algo".

- Ahí vienen. - ¡Mira! Es otro muñeco de nieve.

¡Adiós!

Dios...

Vaya, ¿qué pasó, amigos?

Sí. ¿Chocaron contra algo?

¿Como un tocón de árbol?

¡Eso es mio! Muchas gracias.

Papá nos matará.

¡Miren! Se orinó.

¡No!

Sí lo hizo.

La risa, el arma más afilada del arsenal del hombre,

capaz de reducir gigantes al tamaño de ratones.

- ¿De verdad te orinaste? - Cállate.

Mark. Buen trabajo.

Tengo una moto de nieve.

Esperen un minuto, amigos.

El radar del Mando de Defensa Aeroespacial Norteamericano acaba de captar

un objeto volador desconocido en el cielo nocturno.

Va al sur, hacia la parte continental de Estados Unidos

a una velocidad muy alta. Repito...

¿Es lo que creo que es?

...el radar del MDAN interceptó una señal

procedente del Polo Norte.

¡Es Papá Noel!

Creo que lo es.

Por fin, estábamos a una noche silenciosa de la Navidad.

Yo estaba a salvo.

Por la mañana, mi trabajo sería...

La estrella. Se destrozó.

No solo se destrozó, ¡se pulverizó!

¿Podemos arreglarla?

Cariño.

Dijiste que no habría Navidad sin una estrella.

No, cariño. Aún podemos tener una gran Navidad.

¡No! Dijiste que Papá Noel no vendrá sin una estrella.

Cariño.

- ¿Dije eso? - ¡Sí!

No sabía que esto pasaría.

Lo sabía. No tendremos Navidad.

Bueno. Voy a salir.

Y conseguiré una estrella. ¡Una aún mejor!

Ralphie, es Nochebuena.

Entonces mejor me apresuro.

¡Todo está cerrado!

Ya la escuchaste. ¿A dónde vas?

Arreglaré esto.

¡Ralph! Déjalo ya.

No lo haré.

¡Iré a conseguir una estrella!

¡Y tendremos una gran Navidad!

No. Sal de aquí. Ahora no.

Ahora no, maldita sea. Sal de aquí.

Sal de aquí.

CERRADO

Cuando oscureció, también lo hizo mi esperanza de completar mi misión.

LA TABERNA DE FLICK MÚSICA - CERVEZA - BEBIDAS

El término "allanamiento de morada"

siempre ha tenido un tono indebidamente siniestro.

"Pedir prestado algo a un amigo", por otro lado,

sonaba francamente amable.

¡CERRADO POR NAVIDAD! VAYAN A BEBER A CASA

Si Flick estuviera aquí, me dejaría entrar.

Pero como no estaba...

Hijo de...

¡Vamos!

¡Victoria!

¡PERDÓN! PAGARÉ TU VENTANA RALPH

Con la estrella en la mano, podría regresar triunfante con mi familia.

La Navidad se salvaría.

¡Tú! Quédate ahí.

Levanta las manos. Dije que las levantes.

Está bien. Conozco al dueño, es Flick.

Tuve que pedir prestada una estrella de Navidad. Dejé una nota.

Dejaste una nota. Bueno, eso es nuevo.

Espera.

¿No te conozco?

Scut Farkus.

Ahí estaba, con los mismos ojos amarillos.

Dios mío, ¡aún tenía los ojos amarillos!

No le había dicho ni dos palabras a Scut

desde que milagrosamente le había dado una paliza hace décadas.

¡Tira la toalla!

Quizá no me reconocería.

Ralph Parker.

¡Maldita sea!

Allanamiento de morada. Nunca imaginé que terminarías así.

Puedo explicarlo.

Entra en el auto.

Regla número uno, cuando te capture el enemigo, no muestres miedo.

Hazte amigo de tu captor y desarrolla una relación.

¿Cuánto pasó? ¿20, 30 años?

Treinta y tres. Si estás contando.

Eso era todo. Scut me encerraría y tiraría la llave.

¿Qué sería de mi familia?

DIEZ AÑOS DESPUÉS...

¿Quién está ahí?

Tienes visitas.

Condenado a muerte.

¡Sandy! Te ves genial.

Me siento genial, Ralph. Mejor que nunca.

- ¿Mark? - Hola, papá.

¿Por qué hablas así?

Mira. De repente le importa.

Nunca volviste a casa, papá. Así que las cosas se pusieron un poco mal.

Julie, ¿eres tú?

Te traje un regalo.

¿Qué le pasó a tu ojo?

Al menos cumpliste una promesa, Ralph.

Fue una Navidad que nunca olvidaremos.

¡Que nunca olvidaremos!

¡Que nunca olvidaremos!

¡Caray!

POLICÍA

Esa es la estación de policía. Acabamos de pasarla.

No te preocupes por eso.

¿Que no me preocupe? Estaba muy preocupado.

Olvídate de la cárcel. Scut iba a matarme.

Te ves un poco nervioso, Parker.

¿Yo? No, estoy bien.

¿Bien como para allanar un bar en Nochebuena?

No quise hacer eso. Tuve que hacerlo.

Necesitaba esa estrella para el árbol, para mi familia en Navidad.

Nada de esto tiene sentido.

Cuando éramos niños, la vida era simple.

Todo era diversión y juegos. ¿Tengo razón?

Un montón de risas.

Sí, ahora tengo unos engendros del diablo propios,

circulando todo el día en esa estúpida moto de nieve.

Entre nosotros, creo que son peores que yo.

No. ¿De qué estás hablando? Tú eras genial.

¿Qué estaba diciendo? Mi mente estaba hecha papilla.

¡Mis últimas palabras eran mentiras! ¡Todas mentiras!

Farkus, adelante. ¿Por dónde estás? ¿Puedes oírme?

¿Cómo lo haría?

¿Muerte por mil cortes? ¿Me enterraría vivo?

¿Con un rompementón medieval? ¿Quemado en la hoguera? ¡Aplastado!

¿En una piscina de pirañas?

Fin del camino, Parker.

Ese era el fin. Besa mi dulce...

Es tu casa, ¿verdad?

Sí, es mi casa.

¿Allanar el basurero de Flick? Realmente necesitabas esa estrella.

Sí, la necesito.

Te agradezco que me hayas halagado antes,

pero sabemos que cuando éramos niños, yo era un poco terrible.

- ¿Un poco? - Solo trataba de ser un tipo duro.

Como mi padre.

Pero ese día que me diste esa paliza... Eso me hizo pensar...

No estoy seguro de adónde va esto.

Dejé atrás toda esa basura.

Y mírame ahora.

Soy uno de los buenos.

Lo que trato de decir es que te lo debo a ti, Parker.

Oye.

Feliz Navidad, Ralph.

Feliz Navidad, Scut.

Si alguien más que yo hubiera respondido a esa llamada,

estarías pudriéndote en una celda todo el fin de semana. ¿Qué te parece?

Ralphie, encontraste una estrella.

Sí.

Lo extraño, mamá.

También lo extraño.

Pero sé que está aquí.

Buscaré el fusible.

No. Vete a la cama.

Tengo que aprender a hacer estas cosas por mi cuenta ahora. Estaré bien.

- Bueno. - Entonces, ve.

- Subiré. - Está bien.

- Ten cuidado, mamá. - Buenas noches, Ralphie.

Buenas noches.

- ¡Despierta! - ¡Despierta!

Hay regalos debajo del árbol. Tenemos que ir a ver. ¡Vamos!

- Bien. Nos levantaremos. - Está bien...

- ¡Dense prisa! - ¡Abajo!

¡Mira, Julie!

¡Papá! ¡Lo lograste! ¡Conseguiste la estrella y vino Papá Noel!

- Mira. Es increíble. - ¿Ese es el logo de una cerveza?

No preguntes.

- Feliz Navidad. - ¡Feliz Navidad!

- Feliz Navidad, mamá. - ¡Comió las galletas!

- ¡Buenos días! - Y las medias están llenas.

- ¿Compraste regalos extra? - No. ¿Y tú?

No.

"Para Ralph. Con amor, papá".

"Para Julie. Con amor, el abuelo".

Mamá, estos son todos de papá.

Sí. Anoche, cuando estaba en el sótano,

arreglando el fusible, los encontré.

Debió conseguirlos antes.

Sí. Lo hizo bien.

Sí.

- Abramos los regalos. - Sí.

Cada uno de nosotros, por turno, abrió el regalo de mi padre,

maravillado por su atenta perfección.

Un horno para niños. Puedo hacer galletas navideñas hoy.

- Sí. - Hasta tiene un pompón.

Muy bonito.

- Es suave. - Sí.

Una pluma estilográfica.

Es preciosa.

Mira eso.

¡Un Flexible Flyer F-23 Yankee Clipper!

¿Cómo lo supo?

Siempre lo sabe.

Y justo cuando parecía que lo único que faltaba era él,

estuvo aquí, como siempre, en la mañana de Navidad.

DIRECCIÓN ASISTIDA

- Eres... - Mira eso.

Increíble.

Desgarramos los regalos restantes sin preocupación.

Ahora tu papá ya no puede pegarte en los ojos.

Fue un accidente.

Algunos eran de mamá. Medias de Papá Noel.

Y el resto, del uso ingenioso de Sandy de nuestro dinero restante.

- Es un calendario de fiestas. Disco - Disco.

Mira eso.

A nadie le importaba cuánto costaban, porque...

Y no puedo creer que esté admitiendo esto, lo que cuenta es la intención.

- Se va a romper el otro brazo. - Sí. Podría.

Y, papá, tengo algo para ti.

- Los regalos son geniales. Gracias. - De nada.

- Feliz Navidad. - Feliz Navidad.

¿Qué? Dios.

Un radiador. ¿De dónde...?

Chantajeé a Delbert. Fue fácil.

Esa es mi chica.

Gracias, cariño. Me encanta.

Delbert Bumpus. El regalo que nunca se acaba.

No puedo esperar.

Yo tampoco.

No hasta que se terminen las cazuelas.

Dos platos, dos tenedores. Vayan.

- ¿Hablas en serio? - Sí. Vayan.

Pongan algo de carne en esos huesos.

- Nunca se terminan. - Vamos. Lo sé.

Sabes, he estado pensando...

Un año no es tanto tiempo.

Y construir una carrera de escritor...

No, cariño. Un trato es un trato.

Y fue un verdadero regalo.

Pero en enero volveré a trabajar. Y está bien.

Bueno.

No era la falta de éxito lo que me molestaba.

Era el escozor de estar convencido

de que aún tenía algo significativo para decir.

¡Ralphie!

¡Gran trabajo!

Bueno.

¡Hola, Ralphie! A mi esposa y a mí nos encantó tu historia.

En el periódico. ¡Es genial!

HOHMAN TIMES "MI PADRE" POR RALPHIE PARKER

Es mi historia. ¿Cómo consiguieron mi historia?

No me mires a mí.

Yo se la di.

¿De qué estás hablando?

Anoche, después de que saliste furioso, llamó el periódico.

Querían el obituario para el domingo.

Así que tomé prestado el auto de tu mamá y lo llevé.

No es un obituario.

No, lo sé. El editor dijo lo mismo.

Ralph, lo leí. Es lo mejor que has escrito.

Y además, no iba a darles

las pésimas tres frases que garabateaste en esa libreta.

Yo atiendo.

Hola. Sí. Está aquí.

Es para ti.

¿Quién es?

Es el editor del periódico.

¿Hola?

Sí.

Bueno.

Gracias.

¿Qué dijo?

Quiere saber si tengo más historias.

Ralph, lo lograste.

¡Lo logré!

¡Lo logré!

¡Realmente lo logré!

¡Era un escritor publicado de verdad! ¡Y querían más!

¡Yo atiendo!

También dijo que se va a distribuir.

- ¿Qué? - ¿Qué significa eso?

Que saldrá en todos los periódicos.

- ¿Incluso en Chicago? - Sí.

Vamos a leerlo.

- Ralph... - ¡Espérame!

- Gracias, cariño. - De nada.

- Ralphie, tienes visitas. - ¡Vamos!

- De acuerdo. - ¡Ve!

¿Quién es, mamá?

Ahí esta. El Ray Bradbury de Hohman.

- Buen trabajo, amigo. - Hola.

- Sí, buen material. - Sí. Gracias, amigo.

A mamá le encantó. Me hizo leérselo dos veces.

Gracias por la historia, Ralph.

- Hola, Larry. - Excelente excusa para salir de casa.

- Sí. - ¿Qué les parece la cazuela?

Me encanta.

Debes estar hambriento.

- Cazuela. - No diré que no.

- Vamos a comer. - Vamos.

¡Feliz Navidad a todos!

A medida que se corrió la voz,

parecía que había venido medio vecindario.

Mi madre los recibió con brazos abiertos, a menos que cantaran villancicos.

- ¿Estás comiendo? - Ralph.

- No es cierto. - Oficial Farkus...

¿Qué es todo este alboroto?

¡Randy!

- ¡Randy! - ¡Mamá!

- Feliz Navidad, hermano mayor. - Lo conseguiste.

Sí. ¿Una galleta?

¡Tío Randy!

¡Hola, mocosos! ¿Cómo están?

Qué bueno verlos.

¿Por qué no buscan en el maletín de ahí?

- Recogí unos regalos en el camino. - Sí.

- ¡Sandy! - ¡Randy! Feliz Navidad.

¡Es el gato de peluche que quería!

¡Genial! Un sable. Qué bien.

- No. - Cuidado con tu hermana.

¿Qué es ese olor?

- Cazuela. Vamos. A comer. - ¿Qué, en Navidad?

Vamos. Necesitamos unos platos.

Sillas adicionales. Vamos.

Todos se reunieron, se arremangaron

y aflojaron el cinturón.

Esas cazuelas no tuvieron oportunidad.

No con el barril sin fondo conocido como Larry Novak.

¡Sí!

¡El pavo! ¡El pavo está listo!

¡Hagan sitio para el pavo! Aquí vamos.

Cuando hice el recuento final,

no fueron las festividades perfectas que había imaginado.

Mi esposa con muletas, mi hijo con el brazo roto,

mi hija casi se queda ciega, nos robaron los regalos y mi libro fracasó.

Pero de alguna manera, más allá de las probabilidades,

a pesar de todos los dolores de cabeza y los sinsabores,

la casa se llenó de vida, risas y amor una vez más.

Papá estaría orgulloso.

¡Maldita sea, Ralph! Lo lograste.

Mamá, ¿qué te pareció?

Todavía no lo leí.

- ¿Qué? - ¿Qué?

No. Quería escucharlo de mi hijo, el escritor.

Sí, papá. Léelo.

Sí.

Vengan aquí.

"Mi padre.

Mi padre no solo celebraba la Navidad, se entregaba a ella.

La hacía realidad para su familia.

Una Navidad en particular se destacó por ser la más valiosa.

Y todo comenzó en la casa de la calle Cleveland.

La Navidad estaba en camino, una hermosa y gloriosa Navidad,

en torno a la cual giraba todo el año de los niños.

El centro de Hohman estaba preparado

para su bacanal anual de paz en la Tierra y buena voluntad para con los hombres.

Pero lo más importante para un niño

era su búsqueda para adquirir el regalo más codiciado

que un niño de nueve años podría esperar. El Santo...".

...Grial de los regalos de Navidad.

El Red Ryder, de 200 disparos, un rifle de aire comprimido.

UNA HISTORIA DE NAVIDAD

Subtítulos: Marina Aguiar Beltramino

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.