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Madre, ¿qué hiciste? ¿Cómo le pegaste
- sin escuchar? - Dondar, no te metas.
Basta de una vez.
¿Cómo dices que Ertugrul quiere matar
- a Sungurtekin? - ¡Dundar!
Como si no bastara la bofetada,
- ¿me pegarás tú, hermano? - ¡Basta de una vez!
El fuego del señorío se dispersa, madre.
Dos hermanos de un lado, y el hermano Ertugrul del otro.
Vete, Dundar. ¡Vete de aquí ahora!
Sungurtekin, hijo mío.
Haré todo lo necesario. No te preocupes, Madre Hayme.
Hijo.
Alp Dogan, Banu Cicek, preparen la tienda para el bey y yo.
No te preocupes, sultana Halime.
Yigit, tú estarás en la tienda de los soldados.
Bamsi, no dejes solo a mi hermano.
Como ordene, sultana Halime.
La flecha dejó el arco. Ya no hay dudas ni retirada.
No debemos quejarnos. Nadie debe arrepentirse
de nuestra tarea para apoyar al bey Ertugrul hasta el final.
Nuestro bey siempre dijo que sin importar las condiciones,
los alps nunca se rendirán.
No debemos rendirnos nunca más, Bamsi.
Debemos pelear codo a codo con el bey Ertugrul.
- Así será, sultana Halime. - Adelante.
Aktolgali.
Entendí que lo que más pervierte al hombre
no es el enemigo ni la carga sobre sus hombros
ni todo su sufrimiento.
Lo que más pervierte al hombre
es la herida, la puñalada en la espalda, causada por la traición de los suyos.
La incomprensión arruina al valiente.
A pesar de gritar los hechos, nadie te escucha.
Y eso te rompe el corazón.
Lo vi. Ahora lo comprendo.
Deben saber que llegamos aquí peleando contra todos los obstáculos,
todas las trampas y las prohibiciones que nos han impuesto.
Y en el futuro que nos espera,
no debemos huir de una lucha en el camino que sabemos es el correcto.
En esta causa, por la cual estamos dispuestos a morir,
e incluso si los que se nos oponen son los nuestros, no debemos dudar.
Hagan lo que hagan,
intenten lo que intenten, será en vano.
Llegó un mensaje del Supremo.
No podrán detenernos.
Ven, mi valiente.
Hermano, sé que mi madre te está haciendo sufrir.
Mi madre pronto entenderá que fue un accidente.
Está ya muy angustiada por lo que te hizo.
Debes saber que desde ahora, mi camino es tu camino.
Gracias, Dundar. Gracias.
Gracias.
Gundogdu está reuniendo al Concejo.
Hace todo lo posible para ser bey. Mi madre se resistió, pero fue en vano.
El fuego del señorío se dispersó por toda la tienda.
¿Qué haremos? ¿Esperaremos sin reaccionar?
Mi hermano cree que puede detenerme si es elegido bey.
Piensa que no habrá más problemas si es elegido bey.
Pero no es así.
Aun si me detengo, nuestros enemigos no.
Nuestros enemigos se detendrán, pero la historia no.
Aun si me aparto
y no me involucro en nada, la realidad no va a cambiar.
Incluso si me detengo,
el destino escrito para nosotros se manifestará sin dudas.
Sin importar qué intenten nuestros hermanos,
debemos continuar la lucha para llegar a nuestro destino por el camino correcto.
Solo confiamos en Dios en el camino.
No tenemos otro apoyo que Él.
Sungurtekin tenía razón.
Ertugrul tiene la sangre de su hermano en las manos.
¿Por qué?
Por su testarudez.
Nos arrastra a todos al abismo.
Por el amor de Dios, bey.
Solías decir que Sungur y yo te desobedecíamos. ¿Qué pasó?
Ves el resultado.
Si los hubiera detenido al principio, nada de esto habría pasado.
Bey Artuk,
- ¿cómo se encuentra mi hijo? - Por suerte,
el bey Ertugrul intervino y detuvo la hemorragia, Madre Hayme.
No hay peligro de muerte. Se recuperará pronto,
si Dios quiere.
- ¡Gracias a Dios! - Se derramó la sangre de nuestro hermano.
¿De qué sirve?
No eches más leña al fuego, bey.
Fue un accidente.
¿Lo fue?
¿Fue un accidente que Ertugrul objete el comando del Sultán?
¿Fue un accidente que se subleve contra el Emir Sadettin?
Hijo mío.
Hijo mío. Gracias a Dios.
Ertugrul.
- No te agotes, hermano. - Debes detener a Ertugrul.
Tienes razón. Ahora entendemos lo que pasa
cuando dejas a Ertugrul salirse de control.
No te preocupes, yo lo detendré.
¿Matarías a tu propio hermano?
¿Cómo dices eso, madre?
¿Cuándo me has visto ir por el mal camino?
Le diré que no puede manejar la tribu como quiera.
- Sungur, hijo mío. - Madre.
Descansa.
Ertugrul y Sungurtekin pelearon con uñas y dientes por el príncipe.
Sungurtekin resultó gravemente herido.
Entonces tú mereces ser felicitado, Ertugrul.
Me salvó de Noyan
y su reputación cayó en desgracia a los ojos de su madre.
Ahora, llevará a Sungurtekin a la tribu.
Blandió su espada contra su madre, y ahora contra Gundogdu.
¿Irías a la tribu
- y matarías a Ertugrul, Su Alteza? - El estado no siempre existe.
Con la espada, dejémosle la tarea de matar a Ertugrul a sus hermanos.
Cuando llegue el momento,
el príncipe y Ertugrul vendrán a mí.
Bogac...
ahora dime.
¿Cómo supieron los soldados de Ertugrul dónde estaba Noyan?
Nos siguieron, Su Alteza. No pudimos hacer nada.
No puedo mostrar tolerancia para la estupidez, Bogac.
Te mataría ahora mismo.
Pero gracias a Dios, tengo tus favores frescos en mi memoria.
Espero que me hagas muchos más favores.
Puedes irte.
- Que la paz esté contigo, bey Artuk. - Igualmente, bey.
- ¿Cómo está la salud de mi hermano? - No te preocupes, bey.
Sanará con el permiso de Dios.
- Así espero, bey Artuk. Dios te bendiga. - Gracias.
Pese a la oposición de mi madre, mis hermanos lograron convencer
a los beyes de concejo.
Mi hermano Gundogdu será nominado al señorío para detenerme.
¿Qué harás?
Me uniré al concejo y seré candidato al señorío.
Nuestra tarea no tiene retorno.
Comienza a trabajar.
Haz lo necesario.
Cada uno debería cumplir con su tarea.
Hablaremos individualmente con los soldados y la comunidad.
- Que Dios nos bendiga. - Amén, bey Artuk.
- Que la paz esté con ustedes. - Igualmente.
Gracias a Dios.
La herida del bey Sungurtekin no es profunda.
El hígado no sufrió daños.
Si Dios quiere, se recuperará rápido.
- Gracias a Dios. - Dios da problemas y Dios da la cura.
Hay sabiduría, aun si tienes problemas, si tienes fe.
Gracias, hermano Bamsi.
Hermano Dervish, no vi al soldado Turgut.
- ¿No está aquí? - Sí, hermano. ¿Dónde está Turgut?
El soldado Turgut saludó a la gente
y dejó la tribu.
Cuando regresó a la tribu, pensé que se le había pasado la ira,
pero veo que no.
- Hijo mío. - Madre.
- Agua. - ¡Agua!
- ¿Estás bien, hijo? - Sí.
Gracias a Dios.
Que la paz esté contigo.
Igualmente para ti.
Casi tienes éxito donde Noyan falló, Ertugrul.
¿Noyan?
Ertugrul mató a Noyan.
Gracias a Dios.
Has vengado a mi hermano Tugtekin.
Ertugrul, no estoy enfadado contigo.
Sucedió.
Gracias, hermano.
Aprende la lección de esto y deja la testarudez.
Ertugrul, ven conmigo mañana.
Unámonos para librarnos de los problemas que causaste.
¿No dijiste siempre "la cacería es mía, el concejo es tuyo"?
Es hora de mantener tu palabra.
Debemos estar unidos y que la gente diga
que los hijos del sha Suleimán resuelven los problemas unidos.
La caza y el concejo, ambos serán míos.
Quiero que sepas que seré candidato mañana.
Con tu permiso, madre.
Ertugrul, ¿sabes lo que estás diciendo?
¿Cómo te atreves a ser candidato en presencia de tu hermano?
No escuchas lo que dices, hermano.
Como si los problemas que nos trajiste no fueran suficientes,
¿causarás discordia en el concejo?
El mejor truco del enemigo es la amistad, hermano.
Eres demasiado ciego para ver la discordia causada por Kopek.
No te confiaré la tienda de nuestro padre.
¿Qué clase de hombre eres, Ertugrul? Sigues hablando de Kopek.
Entonces mañana serás candidato para el concejo
y aprenderás tu lección.
No dejaré que destruyas la tribu que papá nos confió.
No dejaré el deseo de papá en manos de la sedición de Kopek.
Es mi última palabra.
La flecha dejó el arco.
Veremos cómo detienen esto sin destruir la confianza de su padre.
Ertugrul hará lo que sea para detenerte, hermano.
No te preocupes, hermano.
Estarás conmigo mañana.
Descansa.
No te preocupes, hermano.
Hermano Turgut.
Cuando pedí la mano de Banu Cicek,
me ridiculizó y de me dio esta arma.
Que haría un arma más grande para mi boda.
Si es así, hermano Turgut, no verán nuestra boda.
Si Dios lo permite, tendremos tu boda con la hermana Banu Cicek
cuando superemos las hostilidades.
Y quizás Turgut pueda venir también. No pienses en negativo.
Si Dios quiere, hermano.
Que pasen estos días difíciles.
- Que la paz esté con ustedes. - Igualmente.
Cuando comenzamos este camino, ¿no juramos no cansarnos, no rendirnos,
y que alcanzaríamos nuestro destino cueste lo que cueste?
Sí, claro, bey. Eso hicimos.
Ahora ha llegado el momento.
Me nomino para el señorío kayi.
Hermanos, ¿no les dije que llegarían buenas noticias?
Son buenas noticias, gracias a Dios.
Ahora hablaremos con cada soldado.
Sé que el futuro de los kayis depende de ellos.
Si tenemos el apoyo de los soldados, podremos lograr nuestro objetivo.
No te preocupes, bey.
Iré al cuartel contigo, hermano.
No te dejaré solo.
Gracias, bey Dundar.
Gracias.
Que la paz esté contigo.
Saludos. Igualmente, bey Gundogdu.
Ven, toma asiento.
Tengo muchas responsabilidades, pero con el apoyo
de un hombre como tú, no nos derrotarán.
Ahora, es momento de cargar el peso de los kayis en mis hombros.
Deberías haberlo hecho antes, bey Gundogdu.
Guardaste silencio por el bien de Madre Hayme.
Al estar en silencio, bey Ertugrul te puso en esta situación.
Seré candidato mañana.
Allanaremos juntos el camino de los kayis.
Esperemos lo mejor.
Como sé que nadie puede desafiarte,
puedo felicitarte ahora.
Tú dices eso, pero mañana Ertugrul también se postulará.
No digas eso.
¿Cómo se enfrenta a su hermano mayor?
¿Cómo se atreve?
No lo conoces.
Sus soldados están pendientes de cada palabra, son leales a él.
Incluso si todos los alps se juntan, no vale tanto como el voto de un bey.
¿Sabes eso, bey Gundogdu?
Dices eso, pero el bey Tugtekin en su lecho de muerte
deseó que Ertugrul se pudriera en las fronteras bizantinas.
Si Ertugrul pudo persuadir al bey Tugtekin,
imagina lo que puede hacer para persuadir a los Alps.
- ¿De qué hablas, bey Gundogdu? - No muestres desprecio por Ertugrul.
Quiero seguir el camino del bey Korkut y me gustaría un solo destino
para las dos tribus, como tú.
Es clave para ti ser bey de los kayis, al igual que de los dodurgas.
Quiero que sepas que haré lo que sea para apoyarte.
Gracias.
Esta cuna...
...donde acuné a mi Sungur...
...a Ertugrul y a Dundar...
...tiene el alma rota.
Dios mío...
...no dejes que mis hijos...
se dispersen y se separen como cuentas.
No siembres la discordia en la hermosa tribu del sha Suleimán.
Toma mi vida, Dios. No me hagas sufrir este dolor.
¿Tenemos permiso, Madre Hayme?
Adelante, Abdurrahman.
- ¿Me mandaste llamar? - Sí, llévale esta cuna a la sultana.
Como desees, Madre Hayme.
Las palabras de Ertugrul confundieron las mentes de la gente.
Hablaré con los beyes mañana.
Tú habla con sus mujeres.
Pregúntales quién creen sus maridos que debería liderar la tribu.
- Tranquilo, lo haré mañana. - Haz lo que puedas para tranquilizarlos.
Están todos confundidos.
No cederé mi tienda a los caprichos de Ertugrul.
Ertugrul puede estar enfadado conmigo, pero pronto me entenderá.
Gracias, Hatun.
Cuando te conviertas en bey, puedes volver a unificar a la gente.
Los hermanos se unirán. Nunca más estarán separados.
Siempre estaremos juntos y tendremos paz, ¿sí?
Ertugrul y Halime vendrán con nosotros cuando seas bey, ¿no?
Tú los convencerás.
Él verá la verdad en los ojos de la gente y sabrá cuál es su lugar.
Incluso si estoy enfadado con él, es mi hermano.
Pero debo hacer lo mejor para mi tribu y para la unidad de mi tienda.
Gracias a Dios.
Siempre estoy contigo, Ertugrul.
Debes saber que en este camino sagrado, soy tu esposa y tu soldado.
Has sido mi mayor fortaleza en este camino, Halime.
Tú eres la respuesta a las plegarias de los oprimidos y los inofensivos.
¿Qué pasará si por mala fortuna, mañana no puedes ser bey?
Nunca dimos un paso para atrás. ¿Por qué ahora, luego de la derrota?
Quizás perdamos el señorío mañana, pero nunca abandonaremos la lucha.
- ¿Puedo pasar? - Adelante, Abdurrahman.
Te traje algo.
Ponlo ahí, Abdurrahman.
Entonces, la divina justicia se ha manifestado.
El bey Tugtekin se topó con Ertugrul, l soñador,
y casi dejó Dodurga en llamas.
No podía creer lo que escuchaba cuando bey Gundogdu lo dijo.
Dios salvó Dodurga, como dijiste.
Si el bey Tugtekin estuviese vivo, ¿qué haríamos?
Lo que hice por los dodurgas lo haría sin dudas para los kayis.
Gundogdu es un hombre orgulloso.
Comprendo que tenga vergüenza de venir aquí.
Pero mi ira se aplaca si te visita a ti.
Dale este oro a Gundogdu.
No necesita saber que fui yo.
No debe saberlo para que así crezca su amistad.
Si alguien como el bey Tugtekin cree en la falta de tacto de Ertugrul,
tú los despertarás de sus sueños con este oro.
¡Soldados, el bey Ertugrul está llegando!
¡Larga vida al bey Ertugrul!
¡Larga vida al bey Ertugrul!
¡Larga vida al bey Ertugrul!
¡Larga vida al bey Ertugrul!
¡Larga vida al bey Ertugrul!
Soldados, cuando éramos niños, ¿por qué soñábamos con empuñar un arma?
¿Por qué luchamos con amor sabiendo que la vida está en juego?
¿Por qué guardamos un rencor cruel?
¿Por qué peleamos con ellos?
Para detener a los crueles
y hacerles pagar lo que les hicieron a los pobres, ¿no?
Para que se eleven alto la justicia y la piedad pisoteadas, ¿no?
Nuestro propósito es darles serenidad a nuestros descendientes y musulmanes.
Nos han confiado el tiempo, hermanos.
El mundo espera algo de nosotros.
Debemos ponerle fin con fe y enfrentarnos a los tiranos.
Si están conmigo, destruiremos todos los castillos de Bartin.
Cada uno será un conquistador
y blandiremos la bandera de la justicia.
Si me apoyan, nunca bajarán las armas.
Nuestra bandera no caerá.
Ahora, les pregunto, ¿están conmigo en este camino?
¡En el nombre de Dios!
Justicia por siempre, libertad por siempre.
Justicia por siempre, libertad por siempre.
Justicia por siempre, libertad por siempre.
Justicia por siempre, libertad por siempre.
¿No basta todo el dolor que soportamos, todos los problemas que enfrentamos?
¿Por qué resistimos una vida así cuando existe una mejor?
Tiene razón, sí.
Les pregunto, ¿no es nuestro derecho encontrar la paz?
¿Es nuestro destino enfrentar un incidente cada nuevo día?
¿No dejamos la tierra de los ancestros por una vida más pacífica
y hermosa en busca de tierras más fértiles?
¿No soportamos tanto sufrimiento por nuestros niños
para que puedan crecer en la prosperidad?
Sultana Halime, tienes razón.
Pero no tenemos voto en esto. ¿Qué podemos hacer?
Nuestra tarea es ayudar a los esposos a tomar la mejor decisión.
Sus elecciones cambiarán el destino de todos.
La elección del señorío será una oportunidad para ustedes.
Nuestro destino cambiará si sus hombres votan por Ertugrul.
Sí, esperemos.
Cada vez somos más, con más necesidades, no podemos mantener a nuestros hijos.
Si Ertugrul es elegido bey de los kayis,
tendremos tierras fértiles, campos, y mercados más redituables.
Podremos compensar nuestra labor.
En nombre de la nueva justicia, convenzan a sus esposos de votar por Ertugrul.
- Sí. Tiene razón. - Ella tiene razón.
Les digo que acabaré con esta dualidad.
Sé que mi hermano comenzó con estas dualidades.
Está confundiendo las mentes de las personas.
Le pondré un límite cuando yo sea bey.
Bey Gundogdu, muchos soldados creen que Ertugrul tiene razón y lo apoyan.
Las promesas de Ertugrul azuzaron a los alps.
Los alps quieren guerras santas y tributos.
La paz que prometes no les interesa.
Beyes, los alps quieren problemas.
La guerra solo trae dolor y consternación.
Morirán por un trofeo.
Necesitamos paz, no guerra. Los alps están en el camino incorrecto.
De todos modos, la tribu kayi no es nada in nuestros alps.
Nuestras banderas flamean gracias a ellos.
Tienes razón, los alps son todo.
Pero si nosotros los mayores no les mostramos el camino correcto,
¿qué podemos hacer?
Entonces el fuego de los alps nos quemará a nosotros.
A los alps no los puedes detener con palabras.
Todos están llenos de esperanza con las palabras del bey Ertugrul.
Con su permiso.
La paz que esperábamos ha llegado.
Todos nuestros problemas,
todas nuestras penas, todo acabará cuando el bey Gundogdu
tome el puesto.
Veremos cuán fuertes somos, cuando las dos tribus se unan.
- ¡Si Dios quiere! - Los turcomanos nos envidian.
Estarán celosos de nuestra serenidad y nuestro poder.
Selcan Hatun, la sultana Halime dice exactamente lo opuesto.
No sabemos a quién creerle, Selcan Hatun.
Ustedes saben todo.
Saben que Halime es mi hermana.
Pero Halime y sus seguidores no están al tanto
de que nos llevan imprudentemente al desastre.
Cuando Gundogdu sea elegido bey, encontraremos la paz.
- ¡Si Dios quiere! - Seremos uno.
¡Si Dios quiere!
Valientes beyes de los kayis.
No solo elegirán al bey de la tribu kayi.
Su decisión afectará el futuro de todos los musulmanes
que perdieron su estado sagrado bajo la opresión mongola.
Las tribus turcomanas y la tribu dodurga también.
Elegirán a un guía para el concejo, que nos guiará a todos.
¿Qué sucede, bey Artuk?
¿Le queda bien a un bey dodurga, como tú, estar en una situación así?
¿Qué hice para que digas esas cosas, bey Gundogdu?
Te inmiscuyes en asuntos de los kayis.
Este concejo es de los kayis y los dodurgas,
y estas dos tribus están conectadas por su destino.
Al parecer, Ertugrul también logró convencerte.
Nadie tiene que convencer a nadie.
Hablo de lo que conozco bien.
Gracias, bey. Sigue hablando de lo que conoces bien.
Vi lo que tenía que ver.
Pero debes sabes que la tierra donde pones tu confianza está temblando.
¿Bey Gundogdu? El bey Akca lo espera en su tienda.
Subtítulos: Ale Tolj
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