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Me levanté de mis cenizas y luego vino Ertugrul,
para guiarlos a la extinción,
para quemar sus corazones.
Bienvenidos a mi infierno.
Has venido para morir, Noyan.
Hermano, ¡ayúdame!
Ulu Bilge.
¡Ataquen!
Como si se lo hubiera tragado la tierra.
Bey, ¿dónde te has metido?
Hermano, ahí hay alguien caído.
Ahí hay alguien caído.
Una flecha mongola.
Los mongoles lo mataron.
Huellas de caballos.
Ertugrul debió pasar por aquí.
Fue hacia allá.
A los caballos, rápido.
Vine a guiar a los tuyos a la extinción, como lo prometí.
Así que ven, pastor.
¡Por Dios!
Me encontrarás
en cada paso que des, cada vez que respires, Ertugrul.
¡Noyan!
¡Noyan!
¡Noyan!
Madre Hayme y el Bey Gundogdu viajaron a Erzurum.
¿Cómo está el brazo de Gundogdu, Bogac?
No está bien.
Escuché que deben cortarlo, a menos que encuentren una cura.
¿Y Ertugrul? ¿Qué pasa?
Persuadió a los Beys de ambas tribus en el consejo,
para que migren hacia la frontera bizantina.
- ¿Se convencieron? - Ni uno.
Todos los Beys quieren migrar a Ahlat.
Sin embargo, el Bey Ertugrul dice que irá solo si nadie lo acompaña.
Ertugrul quedará solo en su grupo nómada entonces, emir Sadettin.
¿Qué lo pone tan nervioso?
Ertugrul no es tonto...
...y, ciertamente, tampoco un loco solitario.
No tomaría tal camino si no tuviera un gran poder a su favor.
¿Qué clase de poder?
No lo sé.
Pero lo averiguaré pronto.
¿Por qué la frontera de Bizancio es tan importante para usted?
Son tierras ricas, donde no hay influencia ni de Bizancio ni del imperio selyúcida.
Las quiero para mí, Hatun Goncagul.
¿Cómo podré darle esta noticia a Halime, estando embarazada?
¿Y mi madre? No hablaba más que de Dundar.
Mi madre, quien salió como peregrina por uno de sus hijos,
¿cómo tomará la ausencia de su otro hijo?
Bey, recupérate primero.
Pensaremos con cuidado y encontraremos el modo.
¿Cuántas adversidades hemos superado?
- Sobreviviremos a esta también. - Lo haremos.
Noyan...
...sabía que Dundar e Yigit venían.
No les puso un dedo encima cuando tuvo la oportunidad.
Ese perro busca algo más.
¡Larga vida, Bey Sungurtekin!
¡Larga vida, Bey Sungurtekin!
¡Larga vida, Bey Sungurtekin!
¡Alps!
Debido a su enfermedad, el Bey Gundogdu ha cedido su deber como jefe alp.
El cuartel general me ha honrado con este deber.
Ha llegado el momento de hacer cambios, de decir cosas nuevas.
De aquí en más, los estándares de los alps van a cambiar.
Nos dividiremos en secciones, como el ejército selyúcida.
La tarea de cada sección será diferente
y habrá un responsable por cada sección.
Nos moveremos más como un ejército contra los peligros que se avecinan.
Ahora, ¡a entrenar!
¡Vamos!
- Bey Tugtekin. - Bey Sungurtekin.
Fortuna para ti y tu grupo nómada.
Gracias, Bey Tugtekin.
Nuestros alps aprenderán mucho de ti, gracias a tus méritos.
Sin embargo, hablas como si estuviéramos en guerra.
Nuestros grupos nómadas están en paz, Bey Tugtekin,
pero también hay riesgo de un conflicto.
Nuestros alps deben estar listos para luchar en todo momento.
- ¿Puedo pasar, Hatun Selcan? - Adelante, Turali.
Alp Turali, ven.
¿Cómo has estado?
- Bien, gracias, Hatun Selcan. - Gracias a Dios.
No estés preocupada ni tengas miedo porque el Bey Gundogdu se fue.
Tomé juramento para proteger a las mujeres del grupo nómada.
¡Dios te bendiga!
Entonces, tu primer oro alp será de Hatun Selcan.
Aquí, tómalo.
No habrá más temor para nosotros.
Los alps siempre obedecen a Ertugrul.
Si él está empeñado en viajar como dijo, sus alps no lo dejarán solo.
Pero, sin su permiso,
ni el grupo nómada ni Ertugrul pueden hacer nada, emir Sadettin.
Estás al tanto de la dirección del gobierno.
Eres una mujer inteligente. Eso es bueno.
Cierto, quien tenga deseos de migrar debe golpear a mi puerta.
Aun así, no quiero bajar la guardia.
Tanto los Kayis como los Dodurga aprenderán a obedecerme.
O enfrentarán las consecuencias como rebeldes turcomanos.
Aunque lo último no sería mi preferencia.
Al sultán Aladín no le gustará que esta ignorante tribu
le declare la guerra.
¿Qué hará usted?
Conquistaré las tiendas de ambas tribus desde adentro.
Solo así detendremos a Ertugrul.
Después de todo lo que pasó, ¿será eso posible?
Ertugrul es el héroe de ambos grupos nómadas.
Es momento de que pruebe la derrota.
El mayor golpe proviene de quien más conoces.
Hatun Goncagul,
¿y si logro sembrar discordia entre Ertugrul y sus hermanos?
Me preocupan las palabras que Ertugrul dijo ayer en el concejo.
Es aventurado ir a tierras desconocidas justo cuando estamos en paz.
Rindo cuentas a mis ancestros.
¿Cómo puedo arrastrar a mi gente a una aventura desconocida
cuando tantos Dodurgas escuchan mis palabras?
No entiendo por qué el Bey Ertugrul insiste
en ir a la frontera bizantina.
El Bey Ertugrul ha tenido razón en todo lo que ha dicho hasta ahora, Tugtekin.
Es verdad.
Pero ahora comete un error.
Espero que no pienses como él también, Bey Sungurtekin.
Es muy pronto para tratar estos asuntos, Bey Tugtekin.
Cuando mi madre y mi hermano regresen a la tribu a salvo,
lo discutiremos. Se hará lo que sea necesario.
Tienes razón.
Pero conoces a Ertugrul mejor que yo, Sungurtekin.
Es muy impulsivo,
y sabes que la mayoría de los alps Kayis lo seguirán con solo una palabra.
El Bey Gundogdu también lo sabe.
Pero nuestro camino, como dijo Gundogdu, es Ahlat.
Aparte de eso, no hay nada más que un sueño inmaduro.
Después de todas las calamidades para encontrar paz,
no quiero que nos dividamos.
Bey Tugtekin, pienso lo mismo que tú.
Pero no es nuestro único problema.
Como sabes, sin importar que camino tome nuestro deseo de migrar,
el emir Sadettin ciertamente causará dificultades.
Bienvenida, sultana Halime.
Gracias, Banu Cicek.
Te tomaste esta molestia.
¿Qué fue lo que hice?
Luego de lo que hiciste por mí, con el Bey Ertugrul.
No lo menciones.
Parece que extrañaste mucho a tu hermano.
¿No debería? Lo extrañé mucho.
Su nostalgia llena mi corazón.
No imaginas qué alegría es
saber que mi hermano está llegando.
Que él se fuera fue un problema,
esperar su regreso son mil problemas.
Has esperado esto mucho tiempo y su retorno es inminente,
entonces, ¿por qué estás preocupada, Halime?
Mi padre y yo sufrimos mucho cuando Yigit se volvió príncipe.
Huimos de un lugar a otro para sobrevivir.
Pasamos días sin comida ni agua. No podíamos dormir en paz.
Siempre estaba con temor de que les pasara algo a mi hermano y mi padre.
Ahora que estoy lejos de Yigit, mis temores crecen.
Nuestros enemigos nunca han perdido una oportunidad.
No lo harán, lo sé.
Temo que le hagan daño a mi hermano.
Por eso me preocupo.
La condición de nuestro estado, los traidores en el palacio,
el hecho de que Yigit sea príncipe...
Mi temor aumenta cuando pienso estas cosas.
Espero reunirme con mi hermano sin que le ocurra ningún daño.
Tranquiliza tu corazón, sultana Halime.
Encontrarás a tu hermano vivo y con salud.
Con suerte. Gracias, Banu Cicek.
¿Dundar? Dundar, ¿estás bien?
Cuando Noyan te despelleje,
estaré con él, Dundar, hijo del sha Suleimán.
¡Átenlos!
¡Déjenlo!
- Dundar, ¿estás bien? - ¡Cállate, muchacho!
Estoy bien, hermano. No te preocupes.
Dios mío, concédeme a Gundogdu.
Dale una cura.
No pongas a prueba su incapacidad, mi Dios.
Hermana.
No te preocupes, hermana.
El hermano Gundogdu encontrará una cura y regresará de Erzurum.
Eso espero, Gokce. Eso espero.
Espero que te recuperes pronto de lo que te aqueja.
Gokce...
...hablé con el Bey Tugtekin.
¿Qué? ¿Qué dices, hermana?
Hermana, ¿hablaste con el Bey Tugtekin?
Ojalá no lo hubieras hecho.
Sé que la furia del Bey Tugtekin debe haber aumentado ahora.
No soportaría ver que te debilitas ante mis ojos.
¿Debería dar la espalda a tu dolor e ignorar el sufrimiento?
Hermana.
Por favor, perdóname.
Ya no sé qué hacer o qué decir.
Hermana.
¿El Bey Tugtekin dijo que me abrazaría?
¿Dijo que me perdonaría?
¿O continuará quemándome en los fuegos del infierno?
No digas eso, hermana.
Eventualmente entenderá la verdad.
Te diré esto, la furia de un hombre es solo comparable a su amor.
Míranos a mí y al Bey Gundogdu.
¿Cuántas adversidades superamos? ¿Cuánto dolor sufrimos?
Pero nuestro amor triunfó al final.
Tu amor triunfará también, Gokce.
¿Lo dices en serio, hermana?
¿El Bey Tugtekin todavía me ama?
Seguro que sí.
¿Crees que solo tu corazón sufre?
Su corazón sufre también.
Su pulmones arden con cada respiración.
Lo vi en sus ojos, hermana.
Resiste.
Sé fuerte.
Todos los ríos llegan al mar.
Hermana.
Sultana Halime.
Dime si necesitas algo.
Gracias, Banu Cicek. Ya estás muy cansada.
Dios mío, ¿qué les pasó?
Bey Ertugrul, ¿qué pasó?
¿Qué te sucede?
Alp Dogan.
Ertugrul, habla, por favor. Dime.
Alp Dogan.
Turgut.
Bamsi, habla, ¿qué pasó?
Halime.
Debes permanecer fuerte.
Noyan.
- Noyan secuestró a Yigit y a Dogan. - ¿Qué?
No pudimos atraparlo.
¡Mi hermano! ¡Yigit!
Halime.
Halime.
Halime.
- Llamen a Artuk. - Enseguida, Bey.
Vine a ver a su majestad emir.
Su majestad emir, el mercader Abdullah desea verlo.
¿El mercader Abdullah?
Déjalo pasar.
Tienes hambre, supongo.
Estás de buen ánimo.
Así que capturaste a los dos muchachos.
Sí, así es.
Y Ertugrul también estaba ahí.
¿Ertugrul? ¿Qué hacía ahí?
No lo sé.
Pero llevé a los muchachos a mi guarida en las propias narices de Ertugrul.
¡Bien hecho!
Ertugrul no podrá enfrentar a su esposa ahora.
¿Y Dundar? ¿Dundar está vivo?
¿Qué hará con Dundar?
Quiero que me entregues a Dundar, Noyan.
Necesito a Dundar.
Yigit.
Yigit.
Bey, la sultana está bien, pero entró en trabajo de parto.
Avisen a la partera inmediatamente.
Lo haré, Bey.
Hatun Selcan, prepara agua caliente. Será necesaria cuando llegue la partera.
La prepararé ahora.
Todavía faltaba, Bey Artuk, pero dices que mi hijo nacerá temprano.
¿Algo le pasó?
Bey, tranquilícese.
Nada malo le ha pasado a su hijo, gracias a Dios.
La pena de la sultana debe haber desencadenado el parto.
Espero que su hijo nazca con salud.
Espero.
Ese perro de Noyan pagará el precio por meterse con mis hermanos.
¿Cómo está Halime, hermano?
- Está de parto, hermano. - ¿Qué dices, Ertugrul?
La agitación de Halime desencadenó el parto.
¿La maldad de Noyan ocasionó esto?
Ertugrul, dime. ¿Cómo pasó?
Noyan sabía que Dundar e Yigit regresarían a la tribu nómada.
¿Qué piensas, Bey Ertugrul? ¿Quién le dio esa información?
No lo sé, pero parece que alguien lo ayudó.
Los encontraré a ambos.
Mataré a Noyan.
¡Juro que lo mataré!
- Hermano. - Bey Sungurtekin.
Mantén tu fortaleza.
No podemos perder el control.
Debemos respirar y luego pensar.
¿Qué debo pensar cuando mi hermano está en manos de ese perro?
Debemos encontrarlos.
Conozco a Noyan.
Matará a Dundar.
Si hubiera querido matarlos, lo hubiera hecho de inmediato.
¿Cómo puedes decir eso?
¿Dime por qué no lo hizo cuando tuvo la oportunidad?
Es una trampa tras otra.
Es como dices entonces, Ertugrul.
¿No sabes por qué he venido, Sadettin?
¿Cómo puedes pedirme a Dundar?
Tomé al príncipe para ti.
Dundar es mío.
Morirá esta noche.
Y su cuerpo volverá a la tienda nómada.
El cuerpo de Dundar solo llenará una tumba.
Es más valioso estando vivo.
Abrirá muchas tumbas nuevas para ti.
¡Malditas sean tus tumbas! ¿Qué buscas, Sadettin?
Ambos grupos nómadas deben estar bajo mi mando.
Dame a Dundar para que confíen en mí, Noyan.
Que tú y tu mandato se vayan al diablo, Sadettin.
Estoy harto de ti y tus juegos.
Aprenderás a ser paciente si quieres vengarte, Noyan.
Además, si no fuera por mí, ni siquiera sabrías de los muchachos.
Estarías acechando la tienda nómada, como un zorro ante un gallinero.
Haré que las puertas de ese gallinero se abran para ti.
Subtítulos: Emmanuela Grasso
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