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Selcan, mírame, hermana.
Yo estuve ahí para ti e hice lo que pude.
Pero debo decirle a Ertugrul lo que pasó.
Nunca le escondí nada, Selcan. Entiende.
Halime, si le dices ahora,
Aytolun y Goncagul me atacarán.
Solo tengo mi collar para demostrar lo que dije.
Te ruego que esperes un poco.
Espera hasta la boda de Gokce.
Si el Bey Korkut tiene un poco de conciencia,
se ocupará él mismo de este asunto.
Sin embargo, si el Bey Ertugrul se entera,
nadie puede saber a quién devorará este sucio pantano.
Tus servicios al Bey son dignos de estima, Banu Cicek.
Le corresponden a un Dodurga Hatun.
Sin embargo, pienso que una chica habilidosa como tú
nos proveerá servicios más valiosos.
Comparado con lo que hicieron el Bey Korkut y Duru Hatun por mí,
esto no es nada, Aytolun Hatun.
¿Querías a la fallecida, no?
Claro que sí.
La quería mucho.
Sin embargo, ella murió sin ninguna enfermedad.
Aún me duele.
Nunca sabrás cuándo te llegará la muerte, Banu Cicek.
Ayer, Duru Hatun.
Mañana, nosotras.
Como la muerte, nunca sabes de qué manos vendrá.
Que Dios nos proteja de esas manos siniestras.
Me marcharé, Hanim.
Tu muerte vendrá de mis manos.
Este asunto llegará tan lejos como pueda, Ertugrul.
Si no, será una carga para ti, para mi madre y nuestra tienda.
Sin embargo, no es este el asunto.
El asunto es Gundogdu.
El hombre a quien amenazaste, pronto será el suegro de Gundogdu.
- Su boda con Goncagul se acerca. - Cuando aclaremos esto,
¿llevaremos a su hija a nuestra tienda?
Goncagul puede ser inocente.
Mientras exista esta duda, el hogar que construyan no será digno.
Esta duda solo pertenece a la gente
que cree en ti, Bey Ertugrul.
La tienda de mi madre no es una cualquiera, Halime.
La gente que entró ayer a la tienda de mi madre
puede hacer lo que quieran sin que lo sepamos.
¿Qué hay de la boda de Goncagul y Gundogdu?
Esto no es un asunto del corazón.
Es sobre el futuro de Kayi.
Es mi deber detener esta boda de ser necesario.
Ese hombre espantoso.
Permiso, Bey Gumustekin.
Adelante, Bey Gundogdu.
Bey, pensar en lo que pasó me pone triste.
Él desobedeció la ley y me avergonzó. Desobedeció las reglas
del entrenamiento en presencia de los Alps.
Y además me puso su espada en la garganta
en presencia de todos.
No se sintió satisfecho,
y me puso en entredichos y despreció mi honor.
No solo tú, sino todo el mundo siente tristeza,
¿hace alguna diferencia, Bey Gundogdu?
Tu madre interrogó a mi hija por ese intercambio de mal augurio.
Y hoy, tu hermano.
Acudió a mí para tantear el terreno.
Pensó que podía sacarme algo engañándome.
Qué pena.
No, Bey. Debe haber una forma de remediarlo.
¿Remediar qué, Bey Gundogdu?
Ya no te casarás con mi hija.
No vuelvas a mi tienda a menos que resuelvas este asunto.
No es nada, soldado Dogan.
Me corté la mano.
Quizás sea profunda. Debes vendarte.
Espera.
Te ayudaré.
Debes presionarla así para que no sangre.
Gracias.
No dolería tanto si fuese mi mano.
Una persona sangra por su amante.
Duru Hatun no pudo ver al Bey Tugtekin reuniéndose con su amante.
Ojalá esto no pasara.
Si me disculpas.
¿Quién es el humano, Efendi?
Es el sello de Dios en la Tierra.
Árboles, pájaros, plantas, océanos, ríos.
¿Por qué están aquí?
¿Por qué la luna embellece la noche?
¿Por qué el sol calienta el mundo?
¿Por qué el océano se mece como una cuna?
¿Por qué fluye el río? ¿Por qué sale el sol?
¿Por qué se pone el sol?
Por los humanos.
Toda la belleza en este universo, todo este espectáculo,
toda esta preparación es para los humanos.
Para que cobren vida los humanos.
Para que tengan paz.
Para que sean agradecidos.
Pero el humano es desagradecido.
Él mira, pero no puede ver.
Escucha, pero no siente.
Si no estuviese esta brisa, el humano caería.
Cae, pero no ve la verdad.
No recuerda a Dios.
Cree que tiene el poder.
Que Dios nos haga agradecidos.
Amén.
- La paz esté contigo. - Y contigo.
Hermosa y valiente persona.
Cuéntame de los lugares donde estuviste.
Gundogdu.
Es el final, madre.
¿Qué sucede, hijo?
Mi hermano Ertugrul regresó de su viaje con una victoria más.
¿Qué viaje?
El viaje donde dominó al Bey Gumustekin.
¿Hablaste con Gumustekin?
Y su victoria fue para manchar el honor de su hermano y romper su boda.
Gundogdu, no hay mal que por bien no venga.
Debes ser paciente.
Selcan confundió a Banu Cicek.
Debes ver cómo me mira, con odio.
¿Cómo superaremos esto?
Todos lo sabrán.
Korkut debe morir en presencia de sus soldados.
Su asesino debe ser asesinado ahí.
¿Su asesino?
Banu Cicek.
Si esa chica se confundió con las acusaciones de Selcan,
al matar a Korkut
mataremos tres pájaros con una sola piedra.
¿Cómo convenceremos a la gente de esta farsa?
Empieza a preparar el veneno.
Como desees.
Hermana, pediré un sacrificio más.
Me quedaré en esta ruta bendita contigo hasta la muerte, hermano.
Dime qué quieres que haga.
Bebe ese veneno también.
No te preocupes.
Artuk te salvará de la muerte.
Como lo hizo varias veces con Korkut.
Parecerá que Banu Cicek los tiene a ti y a Korkut como objetivo.
Como ves, Efendi, el público desconoce a los bizantinos.
Conociste nuevas personas y nuevos lugares.
Los atrajiste con tu corazón.
Les recordaste su humanidad.
Y ellos me recordaron que hay gente oprimida
- que necesita justicia. - Tienes razón.
Una vez, politeístas de La Meca olvidaron también su humanidad
y enterraron vivas a sus hijas.
Nuestro profeta, con la gracia de Dios,
les contó los secretos del ser humano
para que el mundo tenga paz.
¿Cuál era el secreto?
"Dios es uno y Mahoma es el mensajero".
No puedes conocer el secreto del humano sin conocer a Dios primero.
¿Y los que dicen ser musulmanes?
¿Qué hay de los que pelean por religión?
¿De los que cooperan con infieles y nos traicionan?
Eso son los verdaderos crueles.
Él último discurso del profeta decía: "Arabia no es mejor que Persia".
Pero mataron por la religión.
Mataron a los musulmanes.
¿Cómo puede un musulmán acusar a otro de infidelidad?
¿Cómo puede un musulmán matar a otro musulmán?
Mi Dios dijo en Fetih surah:
"Mahoma es el mensajero de Dios.
El que esté a su lado
es fuerte contra los infieles y piadoso con los creyentes".
Si queremos servir la humanidad, debemos corregir nuestro hogar,
nuestra tienda nómada, la tribu y nuestra ciudad.
No puedes construir nada sobre suelo corrompido.
No podemos servir a la humanidad sin limpiar nuestros hogares.
El juicio más duro viene de nuestros hermanos, ¿no?
El más cruel con nuestro profeta era su tío, Ebu Leheb.
Sin embargo, su pilar era su primo Ali.
Que Dios le dé a sus seguidores alguien como Ali.
- Amén. - Amén.
Tú, hijo del sha Suleimán, Ertugrul.
Se sabe que tienes un nuevo camino por delante.
Debes ir con la gente más sincera y más pura.
Para que des lo mejor.
No olvides. Tu gente es tu espejo.
Cuando los veas, te verás a ti.
Y cuando te mires a ti, los verás a ellos.
Este amor es increíble.
Ayer actuó como si un caballo lo hubiese pateado.
Ahora está feliz como burro con heno.
Es el amor, hermano.
Te puede poner bien o mal.
Estás enamorado.
¿Qué dijiste?
¿Qué dijiste?
¿Por qué el Bey se enojó tanto para sacudir al Bey Gumustekin?
Lo que sea que haya hecho Ertugrul, lo hizo a propósito.
El Bey Gumustekin debe haber hecho algo.
Y el Bey Gundogdu está en una situación difícil.
De un lado su hermano,
y del otro su suegro.
¿Qué pasará al final, hermano?
El Bey Ertugrul no parará
hasta conseguir lo que quiere.
De ahora en más, el viento rugirá.
Gundogdu tendrá que renunciar a su esposa
o a su hermano.
- La paz esté contigo. - La paz esté contigo.
La felicidad esté contigo.
- Gracias, Bey. - Gracias, Bey.
¡Niño valiente!
Serás un soldado como esperaba Wild Demir.
Incluso puedes vencer al soldado Dogan.
Bey Ertugrul, solo quiero ser un soldado como tú.
Tráenos un poco de ayran.
Debo hablar con tus hermanos mayores.
¡Madre!
Sufriste por todos nosotros y aún lo haces.
Hasta una piedra se partiría.
Es una detrás de otra.
Hijo, no es fácil ser madre.
Una madre renuncia a su dolor, a sus problemas.
Pero Ertugrul y Gundogdu tienen problemas entre ellos.
Me destroza.
Comparten la sangre, no pueden alejarse, madre.
Es nuestro deber reunirlos llegado el momento.
Pero si no podemos ocuparnos del asunto de Gumustekin, será difícil.
¿Estás seguro de que Gumustekin forma parte de esto?
Sí, madre.
Todos saben lo que le pasó a Gumustekin en el campo de entrenamiento.
Sí, Bey. Dios bendiga sus manos.
La suerte está echada, soldados.
El hermano Gundogdu también lo apoya.
De ahora en más, acabamos con los dodurgas y estas tierras.
Iremos de nuevo a la frontera bizantina.
Pero no estaremos solos.
Iremos con quienes nos aman, apoyan y creen en nosotros.
Los obligarán. Deben ser fuertes.
Estarán en buenos términos con la gente.
De a poco los convencerán de esta migración bendita.
- Gracias, Bey. - Gracias, Bey.
Abdurrahman.
Te pido una cosa.
Sabemos de la situación de las tiendas.
Todo es un caos.
Espero que no le pase nada a mi madre.
Como mi padre. Eres responsable de la seguridad de mi madre.
Bey, daría mi vida por Madre Hayme.
¿Tengo permiso, madre?
Pasa, hijo.
El Bey Korkut nos invita a su tienda, madre.
Gumustekin está con él.
Madre.
¿Son nuestros enemigos?
Mira.
Gumustekin se tragó su orgullo y el Bey Korkut nos invita.
Debemos ir.
Podemos resolver este asunto conversando.
Este asunto puede resolverse de una sola forma, hijo.
El que robó el sello debe aparecer.
O sino, ni yo, ni nadie más, puede detener a Ertugrul.
Vamos entonces.
Si mi hermano nos llamó, no podemos hacerlo esperar.
Todos conocen las reglas y yo no soy el que las escribe.
Soy testigo de lo que pasó.
¿Es apropiado hacerlo en presencia de todos?
Te lo pregunto. Su lengua es filosa como su espada.
Nadie puede decir nada de su valentía.
Pero, la impertinencia e inconmensurabilidad
de Ertugrul solo tiene una razón.
La pasión de mal augurio que no puede saciar.
Claro, logró grandes avances.
Su reputación crece en el palacio y las tribus turcomanas.
Pero su ambición crece y crece.
Ya no quiere a nadie por delante de él.
Ni a su hermano, ni a su madre.
Podemos ver lo que le hizo al Bey Tugtekin.
Después de todo, este es el asunto.
A menos que alguien le enseñe su lección a Ertugrul,
continuará trayéndonos problemas.
Bey, Madre Hayme y sus hijos llegaron.
Hazlos pasar.
Siéntense.
Me alegra tu llegada, Hayme Hatun.
Todos sabemos del incidente desagradable entre Gumustekin y Ertugrul.
Creo que no es pertinente que estos dos jóvenes sufran
por las palabras que se dijeron sin tacto,
aunque sabemos que se quieren y aprecian.
Por eso le dije esto al Bey Gumustekin.
Mantén alejados al Bey Gundogdu y al Bey Ertugrul.
No alteres a tu hija y al Bey Gundogdu
que ya no amas como a un hijo.
Me alegra que Hayme Hatun haya venido con su gracia.
Es el resultado del respeto que siente por nosotros.
Y en cuanto a mi hijo Gundogdu.
Siempre será un hijo valiente para mí.
Vi la esencia de su corazón
cuando fue a allanar la casa del perro mongol Noyan.
Cada padre de una niña querría verlo como yerno.
Y le dije esto a él, en cada regreso.
Gracias, Bey.
Sabemos cuánto nos respeta y nos quiere a mi madre y a mí.
Nos sentimos honrados.
Pero esta boda es un asunto entre dos familias de Beys.
A menos que Ertugrul se disculpe ante mí en persona,
es incorrecto entregarle mi hija.
Quizás sea incorrecto que hable ante mis mayores.
Pero quiero decir algo.
Mañana es el día que tanto esperamos con Gokce.
No queremos que sea un día triste.
Mañana es nuestra boda.
Quizás haya algo más que hacer, Bey Gumustekin.
Nuestro hijo Tugtekin, tiene razón.
Quizás lo pienses una vez más hoy.
Mañana tenemos una boda.
No debemos estar distanciados en un día como este.
Dejé a mi hija Goncagul llorando en casa.
¿Crees que es fácil para mí, Korkut?
Las palabras del Bey Ertugrul son imposibles de digerir.
¿No, Bey Sungurtekin?
Nunca se consideró que mi hermano Ertugrul haya cometido un error.
Sin embargo, espero que esta vez esté equivocado.
¿Piensas como tu hermano, Bey Sungurtekin?
Lo que pienso no importa, Gumustekin.
Como sabes,
cuando Ertugrul quiere algo, nadie puede detenerlo.
Espero que este asunto se resuelva pronto.
Mañana oficiaré su boda.
Ustedes pensarán y decidirán.
Ya veremos si es cierto o no lo que dijo Ertugrul.
El Bey Gumustekin tiene razón.
Esta boda es entre familias Beys de dos grupos nómadas.
Si una de esas familias no está a gusto,
este matrimonio causará disgusto.
Todos conocemos el amor entre los jóvenes.
Cuando la situación es como esta,
tampoco estoy de acuerdo
con esta boda hasta que se sepa la verdad.
Si el Bey Ertugrul se entera,
nadie puede saber a quién devorará este sucio pantano.
Bienvenido, Bey.
¿Dónde está mi madre, Halime?
El Bey Korkut la llamó a su tienda. Fue con tus hermanos.
El Bey Korkut quiere asegurar la paz.
Gumustekin juega un nuevo truco.
Veremos qué sale de eso.
¿Cómo puedes haces esto, madre?
¿Cómo puedes decir algo así cuando Gumustekin se traga su honor?
Esto es mejor, Gundogdu.
Esta boda no nos traerá alegría a menos que aparezca el ladrón del sello.
Gracias, madre. Gracias.
¿Estás feliz, hermano? Tu deseo se hizo realidad.
Salvaste a la tienda nómada.
Madre también está de acuerdo.
Espero que tengan razón con la decisión que tomaron.
- Hermano. - Ertugrul.
Hasta ahora, nunca te escuché,
y siempre tuviste razón.
Te escucharé ahora.
Hasta que el ladrón del sello aparezca,
no dejaré que se casen Gundogdu y Goncagul.
Pero si te equivocas,
no sé cómo los enfrentaremos.
Gokce se casa mañana.
No quiero más problemas. ¿Entiendes?
Entiendo, madre.
Bien.
Bey Gundogdu.
Mi padre y Madre Hayme creen en el Bey Ertugrul.
Esta puede ser nuestra última conversación.
Goncagul.
Te ruego, escúchame, Bey Gundogdu.
Aparté mi honor y entré a tu tienda en secreto como una mujer vil.
Déjame decir lo que quiero decir.
Como sabes, la verdad saldrá a la luz tarde o temprano.
El Bey Ertugrul entenderá que este fue un gran error.
Hasta ese entonces, yo te esperaré.
Aunque sean mil años. Quiero que lo sepas.
Hasta que mi cuerpo se funda con la tierra,
eres el dueño de mi corazón, Bey Gundogdu.
Lo sabes.
Goncagul, como dijiste, la verdad saldrá a la luz.
Nadie te alejará de mí.
- Que la paz esté contigo. - Gracias.
¡Selcan Hatun!
No te dejaré herir a mi esposa e hijo con tu difamación.
Empezaste a creer lo que dije.
Me crees, pero no puedes decirlo, Bey Korkut.
Temes que tu hijo Tugtekin,
que se casará mañana, se entere, lo sé.
Quédate tranquilo.
No hablaré hasta la boda, por la felicidad de mi hermana.
Si escucho que hablas con esa lengua venenosa que tienes,
yo mismo te mataré, Selcan. ¿Lo entiendes?
Detente ahí.
Dios te hará pagar por tu relación ilícita.
Lo sé. No estás involucrado en la muerte de la tía Duru.
Lo creo.
Pero debes creer esto.
Mis manos estarán sobre Aytolun en los dos mundos.
Tarde o temprano, revelaré la verdad.
Ya casi llegamos, Aytolun.
Ya casi.
Hermana.
Si me permites,
quisiera besar tu mano y recibir tu bendición.
¡Mi Gokce!
Mi querida hermana.
Mi hermana, rompí tu corazón.
Incluso cuando tenías razón, crucé la línea.
Siempre me apoyaste. Perdóname.
Quiero entrar a la tienda de mi hombre con tu bendición
en mi día feliz.
Querida hermana.
Gracias a Dios.
Rezaré por ti y tu hombre siempre.
Eres parte de mi vida.
Al igual que tú siempre estarás con tu hombre,
tu hermana siempre estará contigo.
Debes saber esto, Gokce.
No dejaré que nadie rompa tu corazón.
Nadie.
¡Hermana!
Subtítulos: Claudia Robbiano
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