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ESTOS EVENTOS Y PERSONAJES FUERON INSPIRADOS POR NUESTRA HISTORIA
NINGÚN ANIMAL RESULTÓ HERIDO DURANTE EL RODAJE DE ESTA PRODUCCIÓN
¿Tengo permiso?
Pasa.
Quiero ver al Bey Tugtekin.
Salió, y el Bey Korkut está dormido.
¿Tienes algo que decir?
No, Hanim.
Dime, Kocabash.
Puedo ver en tu cara que algo pasó.
Ertugrul se trae algo.
No sé cómo decirlo.
Dime.
Si tiene que ver con nuestra tribu, me interesa.
Primero se reunió en secreto con sus soldados.
Luego se reunió con Abdurrahman en una carpa encerrada.
Mandó guardias afuera mientras hablaba con Abdurrahman.
Algo se traen entre manos.
Wild Demir también está con ellos.
Escúchame bien.
Sé que respetas al Bey Tugtekin.
Gracias, Hanim.
Y también al Bey Gundogdu.
Él confía mucho en ti desde que le salvaste la vida.
Así que adviértele al Bey Gundogdu.
Dile que Ertugrul desapareció
y se reunió con sus soldados y con Abdurrahman, dile todo lo que sabes.
Ábrele los ojos.
Ábrele los ojos...
...para que Ertugrul no hiera al Bey Tugtekin.
¿Entiendes?
Sí, Hanim.
Entiendo muy bien.
Nadie sabrá ni a dónde iré...
...ni cuándo.
¿Y yo, Ertugrul?
Tú tampoco lo sabrás.
Tú esperarás pacientemente.
Sé que tu lucha no es solamente por nuestro bebé...
...sino por todos los bebés kayíes.
Eso me consuela.
Rezaré por ti todos los días.
Lo soportaré.
Dicen que la paciencia da salvación.
Ertugrul, necesitas hablar con tu hermano.
Debes tenerlo de tu lado a cualquier costo.
Selcan también está muy afligida.
Muy bien.
Hablaré con mi hermano por última vez.
No te preocupes.
¿Dejarás que se vaya así, Baycu Noyan?
Sí.
Hasta perderlo de vista.
Él se pregunta si cumpliré mi promesa.
Debe pensar que es libre.
¿Qué tal si se va y no vuelve?
Entonces morirá.
- Para ganarse tu amistad. - Gracias.
Deja que tu vigía me guarde.
Los ojos de Noyan te guardan.
Si quieres pescar al pez grande, Tangut, debes usar carnada grande.
No lo olvides.
Tómalas.
¡Lo estás haciendo mal! ¡Muévete!
Gokce, ¿qué pasó? ¿Por qué estás enojada a esta hora del día?
¡Déjame en paz, hermana!
Selcan Hatun, ¿dónde está el hermano Gundogdu?
Fue a negociar a una caravana, Bey Ertugrul.
Gokce, ¿pasó algo entre Ertugrul y tú?
Gracias a Dios me encontré a un verdadero Bey, el hijo de Sha Suleimán.
Gracias a Dios, nos conocimos.
Bienvenido a Erzurum, mercader Ahmet.
Te traigo saludos y oraciones desde Iconio.
La paz sea contigo también.
Mi tío Korkut y la madre Hayme también te mandan sus saludos.
Gracias.
Siento escuchar que asaltaron tu caravana, Bey.
Gracias. Que nuestros amigos sean salvos.
Gracias, Bey.
Bey, ese cerdo llamado Noyan también está aquí.
Que Dios te dé fuerza y paciencia.
Si Dios quiere.
- Después de ti, Bey. - ¿Bey?
Nos aseguramos tal y como pediste. Puedes estar tranquilo.
- Muy bien. - Después de ti, Bey.
Encárgate de los caballos y de la tribu.
¡Ertugrul!
¿Vas a la herrería?
- Sí, tío. - Entonces caminemos juntos.
Sé que la situación de tu tribu te duele.
Es inadmisible que la misión que tu padre te encargó...
...la haya tomado mi hijo.
Y la condición de tu mano.
Pero no olvides.
Yo soy tu tío.
Tu madre es de mi sangre. Y tú también.
Quiero que sepas que ni tú ni tus hermanos
son diferentes a mis hijos.
No hay nada de qué preocuparte.
Que Dios cure tu mano pronto y que regreses a nosotros.
Lo que digo es que...
...si hemos de vivir en paz aquí, hay que pagar el precio.
No podremos merecer estas tierras sin sangre.
Protege a Halime Sultan. No la dejes sola.
Tu bebé les traerá paz a tu madre y a tu tribu.
¿Me entiendes, hijo?
Gracias, tío.
Que dios te dé larga vida.
En conclusión, buscamos a un mercader honesto que no se aproveche.
Un hombre que no sobrevalúe,
porque los mongoles nos persiguen.
Que Dios sea mi testigo,
no hay bazar en que yo no haya estado, desde Constantina a Iconio.
Tus animales están gordos, tus alfombras son alegres y la gente las adora.
Gracias.
Tus cortinas son dignas de palacios.
Hacer negocios con kayi es productivo para todo mercader, Bey.
Si Dios quiere, haremos un trato.
- No me queda duda. - Si Dios quiere.
Así que, si ambos lados quieren, empecemos con la ayuda de Dios.
Debes tener apetito.
- ¿Comieron los soldados, Kocabash? - Sí, Bey,
Gracias, entonces podemos empezar. Con la ayuda de Dios, disfruta.
¿Qué opinas sobre la situación?
Escucho a mucha gente y en muchas ciudades.
No sé cómo, pero parece que esos bastardos no pararán ni en el invierno.
Tiran basura por doquier, sin importarles siquiera las mezquitas e iglesias, Bey.
Seljuk hace lo que puede para proteger a su gente.
Esos bastardos quieren cansar a la gente para que no puedan pelear.
Debemos quitarles el miedo a quienes le pagan al cerdo Noyan.
Debemos ser su esperanza,
para que esos bastardos no pueden pedir nada.
Debemos parar el hambre de oro del mercader
que alimenta a los soldados mongoles.
Debemos, para que sepa que le cortaríamos la mano
si acepta su oro una vez más.
De ahora en adelante, no podemos esperar al enemigo. A defendernos.
Atacaremos a ese bastardo llamado Noyan y haremos que le sea difícil,
que entienda que sus soldados no pueden acampar aquí.
Iré a ver a los soldados, Bey.
- Bey. - ¿Qué?
Te dije que iré a ver a los soldados.
Está bien.
Cuidado con el peligro que acecha.
Nuestra tribu está bajo amenaza como nunca antes.
Hay una amenaza, tienes razón.
¡Pero esa amenaza eres tú, hermano!
Él me confía su vida.
Puedo matar cuando se me antoje.
Él y su mercader lamebotas.
Noyan dijo que los dejaran ir a la tribu.
Tiene otro trato con el mercader y con Gundogdu.
Como quiera el Señor Noyan.
Acepta esto, Bey.
Aún no tomas nuestros bienes.
¿Por qué me das todo este oro?
Para demostrarte cuánto confío en ti.
Me llevaré el rebaño y las alfombras.
Regresa a tu tribu tranquilo.
Gracias.
Obtengo ganancia en este negocio, me llevaré los bienes.
Te daré el resto del oro cuando me lleve los bienes.
Cuando sea el momento correcto, te ayudaré a salir.
Tu seguridad es nuestro deber, no te preocupes.
Ahora, con tu permiso.
- Gracias, Bey. - Adiós.
Adiós, Bey.
Wild Demir, nos alegró que aceptaras la misión.
- Gracias, Bey. - Que Dios te bendiga.
- Amén. - Amén.
Gracias a Dios tenemos a un herrero como tú, fuerte y con experiencia.
¡Amén!
Las tribus dodurga y kayi disfrutan de su artesanía.
- ¡Amén! - ¡Amén!
Empiezo con el Nombre de Dios.
Querido Dios, acepta nuestro sacrificio.
- ¡Amén! - ¡Amén!
Con el Nombre de Dios.
Con el Nombre de Dios.
Con el Nombre de Dios.
Dios es grandioso.
- Dios es grandioso. - Dios es grandioso.
No hay deidad que merezca alabanza sino Dios.
Dios es grandioso, toda la alabanza para Dios.
- Dios es grandioso. - Dios es grandioso.
No hay deidad que merezca alabanza sino Dios.
Dios es grandioso, toda la alabanza para Dios.
- Dios es grandioso. - Dios es grandioso.
No hay deidad que merezca alabanza sino Dios.
Dios es grandioso, toda la alabanza es para Dios.
¡Con la ayuda de Dios!
¿Por qué hiciste esto?
¿Por qué cambiaste de parecer y volviste a la herrería?
Bey, sea lo que sea que haya hecho,
lo hice por Ertugrul Bey.
Gracias a Dios, también nos encargamos de esto.
- Lo hiciste bien, Bey. - Gracias, Kocabash.
Los pobres al fin serán felices.
Cada quien hace las cosas de modo diferente.
Este es el mío.
¿Sabes por qué?
Si la gente siempre está en guerra, un día se cansan.
Dime, ¿cómo lo hacen los soldados dodurga?
Nuestros beys lo pensaron y tomaron la decisión correcta.
Nadie tiene dudas.
Pero Ertugrul Bey...
- ...y sus soldados, Turgut y Dogan. - ¿Qué les pasó?
Ertugrul Bey es un gran soldado.
En Rumelia, todos saben quién es.
Pero nuestros soldados están ansiosos.
¿Por qué están tan ansiosos?
Temen que él cause desacuerdo entre los soldados kayíes,
y que no obedezcan las órdenes en el campo de batalla.
Como sucedió ayer.
Entonces, Ertugrul Bey...
¿Qué? Dime, ¿qué le pasó a Ertugrul?
De mí no lo escuchaste, pero algo se trae entre manos.
- ¿Qué se trae? - Con sus soldados y con Wild Demir.
Lo vi entrando a la carpa de Abdurrahman ayer.
Mandó a todos a salir mientras él hablaba con Abdurrahman.
También atacó al guardia.
Después de hablar con él, Wild Demir se puso a trabajar y encendió el horno.
Me gustaría estar solo.
Soldados, vamos, con el Nombre de Dios.
- ¿Adónde fue Ertugrul? - Fue por Gundogdu y se fue.
¿Qué pasó, madre?
No sé, hija mía.
Tengo un presentimiento raro.
Como sea.
- ¿Cómo va tu trabajo, hija? - Gracias a Dios, va bien.
Intentamos no retrasarnos.
- Si quieres, puedo mostrarte el producto. - Me encantaría.
¿Cómo vas con Aytolun?
Nos mantenemos alejados, madre.
Anda, siéntate aquí.
¡Chicas!
Traigan las cortinas nuevas, la madre Hayme quiere verlas.
Vamos.
¿Qué intentas hacer, Ertugrul?
No digas que es por nuestra tribu y su futuro. Habla abiertamente. ¿Qué te pasa?
Quiero hablar contigo a solas.
¿Te dijo algo el perro que Tugtekin mandó a seguirme?
Me siguió toda la noche y luego habló con su dueño, y luego contigo, ¿verdad?
Sí. ¿Sabes por qué?
¡Porque toda la tribu teme que nos pongas en peligro!
¡Tu madre, tu hermano, tu esposa!
¡Nuestra tribu, la de mi tío, que es donde nos refugiamos!
Noyan no invernará todo el invierno, como tú.
¡Él no esperará al ejército de Ogeday, hermano!
¡Hay miles de mongoles en las fronteras de Seljuk!
¿Qué debemos hacer? ¿Atacarlos con unos pocos soldados?
Hay tanta gente en complicidad con Noyan,
traicionando a su propia gente en Seljuk, que te sorprenderías.
Todos están ayudando a Noyan. ¡Debemos detenerlos!
- ¿Y? - ¡Podemos hacer sufrir a Noyan!
¡Podemos dejarlo sin pan durante todo el invierno!
He visto cómo viven. Si les truncamos el modo...
Y entonces, ¿qué?
- ¡Volverán a atacar a la tribu! - ¡Lo arruinarán todo!
¡Y sufriremos nosotros!
Sólo tenemos una oportunidad.
¡Y la usaremos todos juntos, cuando el ejército de Aleaddin venga!
¡Debes entender y ver la verdad!
Perderás esta guerra. ¡Tugtekin es sólo un niño!
¡Es valiente, aunque arrogante y débil! ¡No te rindas ante él!
No vayas con ellos por sentir que les debes algo
por refugiarte en la tribu de mi tío, ¡como mi madre!
¡Abre tus ojos y mira a tu alrededor!
¡Dos tribus esperan como ovejas expiatorias!
¡El carnicero se acerca! ¡Tiene espías por doquier!
Te has vuelto loco. Eso no es posible.
Sí es posible. Podemos hacerlo, créeme.
¿Cómo?
Hablemos con nuestra madre.
Ya es vieja. Tú serías Bey.
Sé el Bey.
Debemos comenzar esta guerra.
Sólo tú puedes hacer esto, no mi madre.
No podemos empezar la resurrección de los kayíes refugiándonos con el tío.
Tú tienes el poder para hacer esto, hermano.
Tienes que reaccionar y mirar a tu alrededor, hermano.
No hay guerra.
¡No hay guerra!
No quiero que muera la gente.
Eres un cobarde, hermano.
Un cobarde.
¡Sí, soy un cobarde!
¡Soy un miserable hombre que reconoce su cobardía, para proteger
la unidad de nuestra tribu, que nuestro padre nos confió!
¿Y tú?
¡Eres un demonio que no piensa en las vidas que se perderían!
La tribu está hecha un desastre.
Los hijos de un Bey pelean entre sí.
Si no puedo salvar a la tribu kayi de ti, que mi vida se convierta en un infierno.
Pégame, hermano. Hazlo hasta dejarme inconsciente.
Si te hace recordar quién eres, pégame hasta dejarme sin sentido.
Si te hace recordar quién eres, de dónde viniste,
y que eres hijo de Suleyman Sha, quítame la vida, hermano.
¿Recuerdas, hermano?
Lo hice.
Me recordaste quién soy.
Timaste a mi padre y nos pusiste a todos en peligro.
Me acusaste de ser un cobarde.
Pero tú eres un cobarde que traiciona a su madre.
Si eso no te lo recordó, quizás esto lo haga, hermano.
Vete al infierno, Ertugrul.
¡Vamos! ¡Anden!
Llevaron a los kayíes a un precipicio.
No lo permitiré.
Esperaré a que caiga la noche y veré qué sucede.
Muy lindo. Que Dios bendiga tus manos.
Estos son diseños maravillosos.
Que Dios bendiga tus manos.
Selcan, armonizaste los colores muy bien.
Lo hicimos como nos enseñó Halime.
¿Quieres ver las armaduras que hizo Gokce?
Sí.
- ¿Con qué forraste la armadura? - Con hierro y fieltro, madre.
Ni flecha ni lanza puede penetrarla.
Bien hecho.
Que Dios bendiga tus manos.
Las mujeres dodurgas y kayíes se están llevando bien.
¿Verdad, Selcan Hatun?
Espero que nuestros soldados pronto se unan como nuestras mujeres, madre Hayme.
¿Lo dudas, Aytolun?
Si tú y Bey llevan el mando de nuestras tribus, no lo dudo.
Pero la necedad de Ertugrul me preocupa como a cualquiera.
Mi hijo dijo que obedecería la decisión del cuartel.
Que cumpliría su promesa.
Madre Hayme.
Ertugrul Bey y Gundogdu Bey se están peleando en la entrada.
Eso es lo que intentaba decirte, madre Hayme.
Controla a tu hijo, o él será la causa de nuestra ruina.
¿Qué pasó, Kocabash?
Ertugrul Bey.
Esperó a Gundogdu Bey a la entrada del campamento.
Cuando llegamos, él se dirigió a Bey. Se pelearon.
No pudimos separarlos.
¿Es ese tu sobrino prudente, padre?
¿Por qué actúa así?
Todos saben lo que pasó.
Ertugrul será un problema, no sólo para su tribu, sino para nosotros también.
Bey, debes hallar el modo de controlarlo.
¡Dios mío!
La ambición, Bey, la ambición.
Es la raíz de todos los males.
Y esos demonios que lo rodean.
Por ejemplo, Selcan.
Siempre provoca a Halime Sultan.
Padre, si tú no lo haces, yo lo pondré en su lugar.
- ¡Gundogdu! - No preguntes nada, Selcan.
Madre, controla a tu hijo o juro que esto acabará mal.
¿Qué quieres decir, hijo?
¿Por qué eres tan insensible?
¿Qué significa una pelea entre dos hermanos?
¿Así te crió tu padre?
No me lo digas a mí, sino a tu hijo imprudente.
Ya no puedo contigo.
¡Te pasaste de la raya!
De ahora en adelante, si vuelves a hacer algo así,
no tendrás mi bendición.
Si Bey no está en la tribu, debe estar con Geyikli.
Esta tribu no es una bendición para nosotros.
Dile a tu Bey manco
que si le causa más problemas a mi tribu,
le entierro un clavo en su otra mano.
Subtítulos: Marie Cozannet
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