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- Bájate de ahí. - ¡Bájate! ¡Dije que te bajaras!
¿Qué hacen, soldados?
No se les permite partir. Regresen a sus tiendas ahora.
No puedes hacer esto.
Órdenes de los beyes Akca y Sungurtekin.
Tienen prohibido irse.
Madre, dame tu bendición.
Te bendigo, hijo.
Los confío el uno al otro.
Haría cualquier cosa por tu confianza.
Los que partirán con Ertugrul
desean verte por última vez y tener tu bendición.
Por última vez.
Verte a ti y a tu hermano, a la sultana Halime,
a mi Gunduz y a mis muchos valientes soldados...
...por última vez.
¿Cómo soportará esto mi corazón, hijo?
Madre, te lo ruego. No hagas esto.
No somos muchos, bey. Eso me asusta.
No cuentes la cantidad de valientes en el camino, Dogan.
Lo importante es con quién caminamos.
El carácter de estos valientes con quienes caminamos
nos darán la fuerza en los días más difíciles y oscuros.
Eso es lo que importa.
bey, con la voluntad de Dios, nos queda un largo camino
hasta Constantinopla.
¡Bey Artuk!
Estábamos en la puerta de la tienda con los carruajes
y los caballos, bey Artuk. Pero llegaron los soldados dodurga
y nos detuvieron.
Valientes, ¿qué creen que hacen?
No compliques las cosas, Artuk. Son las órdenes del bey.
Bey Ertugrul.
Es una presunción.
¿Dónde te crees que vas con mis alps sin permiso?
Bey Akca.
Tú tienes tu cabeza alp contigo y me hablas a mí
con las palabras del comandante llamado Kobek.
Aprende cuál es tu lugar, Ertugrul. Ya rompiste las reglas
de dos tribus y de los beyes.
Bey.
Éramos soldados del bey Tugtekin.
Y ahora nuestro bey es Ertugrul.
Bey, danos tus bendición.
Soldados.
Esperen.
Sungurtekin, bey Akca. ¿Adónde creen que van?
¿Intentan enfrentar a los soldados?
Sí, por el bien del grupo, si es necesario.
Ertugrul puede ir donde quiera. No tengo nada qué decir.
Sin embargo, ningún soldado, se irá hoy ni kayi ni dodurga.
Es nuestra palabra.
Los alps están unidos por una conexión más fuerte que la hermandad.
Sin embargo, los hombres que no tuvieron la suerte de ser alps,
como tú, no lo saben.
No te metas con mis soldados.
Estás creando dualidad dentro de la tribu.
Estás desalentando y confundiendo a estos valientes.
Desde que rindieron homenaje a mi hermano y al emir Sadettin,
muchos oghuz...
...perdieron su rumbo.
Gracias a Dios, nosotros no perdimos el rumbo.
No puedes desobedecer la ley de la tribu, Ertugrul.
No puedes pisotear las reglas que los beyes y los alps
hacen cumplir en los cuarteles.
Sungurtekin, ¿qué crees que estás haciendo?
Es mi deber seguir las leyes de la tribu oghuz, madre.
¡Soldados!
Aléjense del bey Ertugrul. ¡Ahora!
Es tu última advertencia.
Tiene razón.
Irnos es ofensivo para la ley oghuz.
- ¡Me bajo! - Yo también.
- Yo también. - Yo también me voy.
Por todos los podridos soldados que dejaron el grupo...
...estamos ahora solos.
Adelante.
Sungurtekin. Bey Akca. ¡Ya es suficiente!
¡Bey Sungurtekin!
Nuestros hombres no estarán solos.
Si quieren tomar vidas, tomen las nuestras también.
¿Escuchaste, bey Akca?
Bey Akca.
Estamos heridos también. No aumentes nuestro dolor.
Retira a tus soldados.
¡Valientes soldados de oghuz!
Quiero recordarles que siempre son compasivos.
Escondan sus armas en sus vainas
y que su ira se apoye en su misericordia.
Que descanse para que nuestra tribu no sufra nunca más.
Ertugrul, no lo hagas.
- Deberás pasar por sobre mí. - Madre.
Madre Hayme, ¿qué estás haciendo?
Yo tampoco quiero que se vayan. Pero esto no puede suceder con tiranía.
¡Abran paso a mis héroes!
¿Todavía no estás satisfecho?
¿La tierra está aún hambrienta de la sangre de nuestros hombres?
¿Qué quieres lograr?
¿Cuántas tumbas más quieres?
¡Suficiente!
¡Soldados!
Guarden sus armas.
Bey Sungurtekin, no olvides que eres el jefe de los soldados.
¿Cómo puedes desafiar mis órdenes?
No permitiré que se derrame sangre hoy, bey Akca.
¡Soldados kayis!
¡Al campo de entrenamiento!
Donde vayan, se encontrarán con peores problemas que ustedes mismos.
Cuando eso suceda,
no tendrán una tribu que los proteja.
¡Qué pena! ¡Qué terrible pena!
De ustedes y de sus hijos.
Que obtengan lo que merecen.
Tú tendrás lo que te mereces.
Mis valientes hombres y mujeres que seguirán al bey Ertugrul
en su destino final, que Dios los cuide siempre
- en la fe pura. - Amén.
Que no necesiten de gente terrible.
¡Amén!
Mis bendiciones están siempre con ustedes. Que Dios los cuide.
Madre.
- Hija mía. - Danos tu bendición.
Es tuya.
Mi Gunduz.
Que Dios te permita estar con tu familia.
Que Dios te dé mis días a ti. Y que tengas la mejor de las suertes.
Bey Ertugrul, que Dios te proteja
de toda clase de problemas y daños.
Siempre estarás en mi corazón.
Gracias, Selcan Hatun.
Que seas feliz con mi hermano y tu hijo.
Gracias, bey.
Primero Turgut, y ahora tú.
Dame tu bendición, madre.
Es tuya.
¡Mis valientes soldados! ¡Mis valientes hermanas!
Es hora de demostrar paciencia ante la maldad,
gratitud a la felicidad y consentimiento con el destino.
Deben saber que no es una separación, sino solo una unión.
Flamearemos nuestra bandera en todos lados, de oeste a este.
Que Dios ayude a toda la gente de las tribus kayi y oghuz.
- Amén. - Amén.
¡Alps, comencemos el camino!
¡Ertugrul!
Dame tu bendición, hermano.
Es tuya.
- Buena suerte. - Que Dios te proteja, hermano.
Ertugrul pagará el precio por desmoralizar al príncipe
y sublevarse contra el estado.
Ahora deben realizar la tarea que nuestro príncipe les encomendó.
Nuestro estado ya no tiene paciencia.
Traerán las cabezas de Ertugrul y del príncipe.
Y no solo a él.
Maten a todos los que lo sigan.
Mis hombres están listos para obedecer sus órdenes, comandante todopoderoso.
Entonces vayan y tráiganme buenas noticias.
No tengas dudas, Emir Su Alteza.
Ertugrul no se saldrá con la suya, Emir Su Alteza.
Me retiro.
Dado que tienes impulsos suicidas
y dado que dejas la tribu a voluntad...
...verás cómo los lobos se comen a los descarriados, Ertugrul.
Ya verás.
Bogac, ¿cómo sobreviviste?
¿Les pasó algo a mis hermanos?
¿Qué tramas ahora, Kobek Sadettin?
El bey Ertugrul nos enseñó a ser soldados.
Ertugrul nos enseñó que ser un alp no solo se trata de la muñeca,
sino del corazón.
Deberíamos haber ido con él. No deberíamos haberlo dejado solo.
Tienes razón, hermano. Pero es demasiado tarde.
¡Soldados!
Nos entristece a todos ver partir a un soldado valiente como Ertugrul.
Sin embargo, deben saber que nuestra tribu no se trata de individuos.
Un bey viene, un bey se va.
Ahora debemos entrenar con mucha determinación, beyes
y valientes soldados, para poder continuar sirviendo
a nuestro grupo y a nuestro estado.
Lo que importa es nuestro grupo, nuestro estado.
Ustedes soldados ayudaron, codo a codo con mi padre,
a mantener el legado del sha Suleimán, y así seguirá sucediendo.
Ahora, todos se recompondrán de esta condición
y realizarán sus tareas.
Si ven o escuchan a alguien
que no está haciendo sus tareas, las consecuencias serán severas.
Es hora de ejercitar.
¡Permiso!
Todo lo que no podía creer de mis hijos resultó verdad.
¿Les dieron paz y unidad a la tribu
con este oro que le robaron al bey Gundogdu?
¿Violaron los derechos del bey Ertugrul en el concejo
con este oro?
¿Es esta la ley de los kayis?
¿Así protegen la ley de nuestros ancestros oghuz?
¿No tienen vergüenza de ser así?
Cuando alguien se entere de esto mañana,
¿cómo mirarán a la gente a los ojos?
Dos cabezas piensan mejor que una, Madre Hayme.
El bey Gundogdu entregó esto para la unidad de nuestro grupo.
El bey Ertugrul nos quitó a nuestros valientes.
- Y las órdenes de sha Suleimán... - ¡Cállate!
¿Quiénes se creen que son para pronunciar el nombre del sha Suleimán?
¿Cómo se dignan a ensuciar su nombre?
Debes saber que no puedes invadir la posición de bey, Madre Hayme.
Nos quedamos en silencio por respeto a ti.
Si tienes un problema, habla con tu hijo, que es nuestro bey.
¿Cómo dices eso sin vergüenza?
Deberías avergonzarte.
Hombres desatentos que no tienen rumbo.
¡Una vergüenza! Deben saber que...
...no solo pisotearon nuestra paz y unidad,
sino nuestra esperanza y nuestra ley cuando trabajaron con el bey Gundogdu.
Yo espero...
...que se ahoguen con este oro.
Que Dios los golpee. ¡Los maldigo, vergüenza de ustedes!
¿Novedades de Ertugrul?
Envié un jinete. Estamos esperándolo.
Bogac, ¿qué estás tramando ahora?
¿Qué tramas?
El bey Ertugrul ha virado con su caravana hacia la puerta angosta.
Abran los ojos.
Atraparemos a Ertugrul cuando esté más vulnerable
y le cortaremos la cabeza.
No sé qué estás haciendo, pero...
...te ahogaré en tu propio pozo.
Bey, la rueda está rota.
Los caballos están cansados. Los niños también.
Llevan mucho peso.
Bien
Pasaremos la noche aquí.
Dogan, muéstrales a los soldados solteros dónde estarán sus guardias.
Los casados cuidarán de sus familias.
Como ordenes, bey.
Nadie pegará un ojo, Bamsi.
En el nombre de Dios.
Entonces, migrará el grupo kayi al lugar donde el Emir Sadettin dijo,
en paz y unidad.
Sí, madre. Con la ayuda de Dios. No tengas dudas.
Después de toda esta vergüenza, ¿cómo se mantendrá leal la tribu
a la ley y la religión, hijo?
¿Qué dices, madre?
Conozco todas sus vergüenzas. Las tuyas y las de Gundogdu.
Madre.
Mi Dundar tenía razón.
Dos leones no pueden rugir en la misma casa.
Entonces, este es el destino del hijo del bey.
No manches el honor de nuestros ancestros en tu camino
por escuchar a los extraños.
Perderemos la confianza del legado de tu padre
hacia nosotros, los soldados, la gente.
¿Qué haríamos sin mí y mi hermano, madre?
Piénsalo.
Sadettin mataría a mi hermano y se convertiría en problemas
para nuestra tribu.
Entonces perderíamos todo, madre.
Seguimos la forma de nuestro padre de paz y unidad.
Siempre seguimos el camino de unidad que nos mostró nuestro padre.
Ahora si podemos viajar en paz a nuestra nueva casa,
es por la tarea de mi hermano.
¿Todavía te atreves a hablarme del Emir Sadettin?
¡Ese hombre nefasto puede irse al infierno!
Cuando crecías, siempre decías: ¿Por qué?
¿Para comprar beyes con oro y manchar la ley de la tienda?
¿Quieres traer paz cuando eres dominado
por un príncipe inocente?
Intentaste traer paz con declaraciones de extraños cuando tu hermano estaba aquí.
¿Cómo pudiste darle crédito a las palabras de ese hombre?
No seas extraño a tu ley y a tu tribu.
Es el legado de tu padre en ti, en tus manos.
No lo pierdas en manos de otros.
Eso es lo que digo. Disfruta de tu comida.
Sha Suleimán.
Dijiste que para un soldado que roba
un palo sería mejor que una espada.
Dijiste que sería mejor que cayeran las tiendas sin costumbres.
Dijiste que sería mejor que el césped amargo
que los caballos no comen no existiera.
Y que sería mejor que las aguas amargas que el hombre no bebe
dejaran de fluir.
Que es mejor no tener un hijo hostil
que no lleve adelante el legado de sus ancestros.
Dijiste que en lugar de las mentiras
que se atraen con oro, es mejor que la tienda caiga.
La gente que siente dolor solía decir
que el verdadero bey de la tienda conoce el verdadero dolor.
Dijiste que los tiempos cambian, y los hermanos pueden volverse extraños,
y solo las madres conocerían la verdadera carga de la tienda.
Y todas tus palabras se convirtieron en mandato, bey.
Mis hijos son extraños entre ellos
y en esta tienda oscura, tu trono es un ataúd para nosotros.
Sha Suleimán mío. Si no está escrito como destino,
un sirviente de Dios no tendría problemas. Que Dios nos proteja.
Que Dios nos proteja
de la pena de quedar sin ley y sin estado.
Mi Dios. Eres todo. Eres bueno.
Muéstrame el camino correcto.
Muéstramelo para tomar el camino correcto.
En tu camino, podré gratificar el alma de mi sha Suleimán.
Recuperaremos el tiempo perdido.
Sin embargo, la parada desalentará a la gente.
Por eso debemos regresar al camino pronto.
Bey, ibas a llevar al Noyan y a Bogac con el sultán
y demostrarle que todo lo que nos pasó
es un juego del Emir Sadettin. Pero no tengo nada en las manos.
Pero no tengo nada en las manos.
La muerte de Noyan y el escape de Bogac
nos dejaron en una situación difícil.
No podemos rendirnos.
Lo que sea que intentemos o hagamos, Kobek siempre nos seguirá.
Por eso, debemos tener más cuidado aun.
Soldados, no bajen la guardia. Incluso en nuestra tienda
no nos dejaran en paz.
Harán lo que sea para crear caos en la caravana.
¿Cuál es la orden?
La caravana le pertenece a Dios primero y luego a nosotros.
Si es necesario por la seguridad de la caravana, no dormiremos.
Visiten a los guardias con frecuencia.
Como digas. No estarán solos.
Halime, ¿hablaste con las mujeres?
¿La caravana necesita algo?
No, bey. Hable con todas las mujeres.
Nadie necesita nada. Tenemos mucha comida.
No ignores a las mujeres ni a los niños. El camino es largo y difícil.
No dejaremos que nadie sufra.
Como digas, bey.
Subtítulos: Ale Tolj
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