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Original subtitles

Es el tipo de fibra de vidrio más contaminante que existe.

Utilizarla es delito.

También pagaréis cada céntimo de lo que cuesta recuperar

el litoral y el estuario.

Si esto se hiciese público, podríais estar en la cárcel.

La mujer está desesperada. -¿Y qué le dijiste?

-Que firmara una carta de arrepentimiento.

Me dijiste que ama había dejado de conducir.

El último coche que se compró fue un todoterreno gris.

¿Y la has vuelto a ver conducir desde entonces?

¿Cómo puedes explicarme que haya encontrado sangre

en el coche que condujiste la noche que desapareció?

(GRITA)

Anne. Jon.

¿Jon te ha hecho esto? Dime, Anne. Dímelo.

(LLORA)

¿Ella dijo que yo la había atacado?

Tú eres el único responsable de lo que le ocurrió a Anne

aquella noche.

¿Y la aita y mis hermanos?

¿No han venido?

Tendrás que ir pensando en llevarme a casa.

También puedes quedarte. No creo que sea buena idea.

Joseba está a punto de llegar.

¿Adónde vas? -No quiero estar aquí.

-No me lo puedo creer.

¿No pondrás nada de tu parte?

(GRITA)

Puede que haya encontrado el motivo que tenía Jon

para matar a Anne. -Jon no le hizo nada.

-Te enviaré unas imágenes que te harán cambiar de opinión.

-Podríamos ganarnos la opinión pública.

-Y entraríamos en bancarrota.

-¿Te acuerdas del crucero que rechazamos?

Podrías hablar con tu padre.

Mi suegro tiene el caramelo en la boca.

Si la cosa se alarga, podría perderlo.

Debe estar resuelto antes de las elecciones.

-Haremos ese barco, pero por la vía legal.

Si se llevan el proyecto, esto se vendría abajo.

-Pensaba que el proyecto era cosa de los dos.

-Ella decía que había sido cosa suya,

que era su investigación y podía demostrarlo.

Maite. ¿Qué pasa?

Tu madre.

No puedo aguantar que te hayas metido en la cama

de uno de ellos, pero lo que no puedo soportar

es que no estuvieras en casa para recibir a tu hermano.

Es un cobarde y un terrorista.

Cuánto tiempo, ¿no? Aitor.

Vamos al coche, anda.

(Teléfono)

¿Tú sabes lo que dice?

Sé lo que iba a hacerte Anne.

Sé que se llevaría el proyecto y tú le dijiste que, si lo hacía,

la matarías.

Yo no la he matado. ¿Cómo lo sabes?

Pensaba que no te acordabas. Me llama por teléfono.

(Teléfono)

Sí. (MUJER) ¿Jon?

Jon, ¿estás ahí? Anne, ¿eres tú?

Jon, yo... Yo...

¿Anne?

Anne, ¿dónde estás?

(Interferencias)

Anne, ¿estás bien?

¿Dónde estás? No, por favor, ahora no puedo.

Intento llamarte luego. ¡Anne!

(Llamada interrumpida)

¿Es Anne?

Jon, ¿era su voz?

No lo sé.

(Llamada interrumpida)

Nada. Lo tiene apagado.

¿Quién, Anne? Sí.

Estará durmiendo la mona.

¿Recuerdas si estabas con ella anoche?

Creo que estuvimos hablando en la fiesta

y ella se marchó antes que yo. Ya.

Pues a lo mejor fuiste detrás de ella, te caíste

y te diste con la piedra.

Susana, ni siquiera sé cómo llegué al sitio

donde me recogieron.

Bueno, esto ya está.

Te dolerá la cabeza hoy, así que tómate paracetamol cada 8 h

y esta noche un Nolotil. Y reposo.

Si ve que se marea o tiene ganas de vomitar,

acudid a urgencias, ¿vale? -Vale.

-Cuídate.

-Gracias. -Hasta luego.

Nada.

Por favor, cuando entres en casa, no despiertes a Anne,

déjala dormir.

Y yo que tú me daría una duchita, te lo agradecerá.

¿Anne?

Jon.

Jon.

Aitor,

¿qué haces aquí?

Me desperté temprano y pensé en llevarte a los astilleros.

¿Te duele?

La humedad. Ya sabes.

Tendrías que dejar todo esto

y marcharte una temporada al sur.

Llevo toda la vida en este pueblo.

La humedad la llevaré conmigo por muy lejos que me vaya.

El dolor de la pierna es lo de menos.

Los dos sabíamos que antes o después saldría de la cárcel.

Lo sigo escuchando,

el grito de Salvador segundos antes de la explosión.

¡Aitor!

¡Sal de ahí!

Si no hubiera sido por él...

Ese día le dije que lo vendiéramos todo y que nos marcháramos.

No quiso ni hablarlo.

Si hasta se empeñó en que viviéramos todos aquí.

Decía que juntos éramos más fuertes.

Era un ingenuo.

Era un soñador.

Pero con los sueños equivocados.

Te preparo un café.

Gracias.

(ENEKO) Que no es cuestión de que haya pasado solo hoy.

Es que es un día y el otro día también,

no sé cuánto tiempo llevamos igual.

(AMAIA) Que aita no tiene 15 años.

Si no se encuentra bien, no se encuentra bien.

(ENEKO) Ah, no se encuentra bien.

Ahora lo llamamos así.

-Egun on, familia.

-Te hemos despertado, ¿verdad? -Qué va, ama.

Además, mucho mejor vosotros

que los putos funcionarios de prisiones.

¿Qué pasa con aita?

-Que está mayor para salir a faenar todos los días.

-Y dale.

Lo que pasa es que no queremos ver y así nos va,

que tengo que estar todos los días yendo al puerto a pedir ayuda

a mis colegas. -Mira, Eneko, llévate a aita, ¿eh?

Ya verás que, cuando vomite por la borda,

atrae a todos los peces.

-¿Y tú por qué no ayudas a tu hermano?

-Yo encantado, pero justo hoy tengo un poco de lío.

-¿Lío? ¿Qué lío?

¿Tú qué tienes que hacer?

-Mira, niñato, como si es tocarme las pelotas.

Creo que me lo he ganado.

-El que se lo ha ganado aquí, perdona, soy yo,

que llevo en ese puto barco no sé cuánto tiempo ya

y pringando todas las putas mañanas como un imbécil.

-¿Y tú por qué no ayudas a tu hermano?

-Ama, déjalo, lo que necesito es ayuda

y él no tiene ni puta idea de barco. -¿Que no tengo ni puta idea?

-No. -Mira, chaval,

cuando tú te comías los mocos, yo ya salía con aita a faenar.

A ver si aún te enseñaré algo.

-Bueno, ya está,

vais los dos juntos y así os enseñáis, ¿vale?

Qué bien. Arreglado.

Juntitos.

(Pitido)

¿Y ahora por qué está desconectado? No sé, Jon,

el móvil de Anne desapareció con ella.

Nunca pudimos rastrearlo.

La última vez que se conectó... Sí, fue la fiesta.

Pero se le apagó, se le quedó sin batería, no lo sé.

El caso es que nunca volvió a encenderse.

¿Seguro que era ella?

No lo sé.

Se oía muy lejos y mal, pero juraría que era su voz, Susana.

O sea, que Anne mantiene un móvil durante seis años

y no lo vuelve a encender hasta ayer.

Tampoco lo entiendo.

Si quieres desaparecer, te deshaces del móvil,

no lo guardas por si un día quieres volver.

Es que no tiene ningún sentido.

Nos vamos.

¿Adónde?

A hablar con los de comunicaciones para que rastreen la llamada.

Pero, Jon, por favor, no te hagas ilusiones.

Debemos mantener la calma.

Merche, ahora vengo. -Muy bien.

Sí que te has dado prisa con el estudio.

-Tú la tienes con el barco.

Pues esto es lo primero que había que hacer.

Ya ves que no será fácil.

Tendríamos que actuar sobre la bahía y dragarla

para conseguir mayor profundidad.

No lo sé, Iñaki, lo veo muy complicado.

-Entre el adelanto del cliente y lo que consiga de mi suegro

habrá de sobra.

-No hablo solo de dinero.

Lo de Jon casi nos explota en la cara

y esto que quieres hacer ahora puede traer problemas más graves

que unas aguas contaminadas.

-Ya. Vamos a cavar y a ensanchar,

no vamos a tirar residuos. -Ya.

Pero te recuerdo que no hace mucho intentaron hacer algo parecido,

modificaron los fondos y las olas cambiaron.

Muchas escuelas de surf tuvieron que cerrar.

-Así que mejor no lo hacemos para proteger a unos surferos.

Madre mía, ¿hablas en serio, Ainhoa? -Es nuestro hermano pequeño.

-¿En serio rechazarás un contrato millonario

por unas clases de surf? -No es solo por Javi,

es tocar el turismo y es dar motivos a la oposición para que vengan

a por mí. -La oposición.

Antes no te daba tanto miedo la oposición.

-No me toques las narices.

Estamos cerca de las elecciones

y ahora me da miedo todo.

Aquí habría estado pero de lujo, vamos.

Unas horitas de trabajo al día, aire libre

y viviendo en casa de los aitas sin pagar el alquiler.

-¿Para levantarte todos los días a las 04:00

y tener las manos en carne viva y no tener ni un día

para ir al médico?

-Para ir a ver a tu hermano tampoco, ¿no?

No te he visto el pelo.

Manda cojones.

-Lo que manda cojones es que esta mierda de vida

tendría que haber sido para ti. Eso es lo que manda cojones.

Y el que ha pringado he sido yo.

-Mira, Eneko, si no te gusta tu vida, a mí no me eches la culpa, ¿eh?

Bastante tengo con haber mandado al carajo seis años de la mía.

¿Y cómo la has recuperado? Porque eso ama no nos lo ha contado.

-No hay nada que contar.

¿Pues sabes qué dicen?

Que te has acojonado, que has firmado una carta.

¿Quién te ha dicho eso?

Que quién te ha dicho eso.

Eso es mentira.

Arranca el puto barco.

Hemos venido a pescar.

(TV) "En su caso se piensa... -¿Qué tal, chicos...?

-La voy a poner... -...a hacer de portero.

-Agradezco su gentileza.

Y su presencia en el funeral de..."

(Puerta)

¿Anne?

¿Anne?

La llamada se hizo exactamente desde aquí.

Los informáticos han situado el móvil de Anne en este lugar.

¿Significa algo para ti? ¿Algo?

Aquí Anne y yo nos dimos nuestro primer beso.

¿Y alguien más, aparte de vosotros dos,

podría saber que esto es especial?

No lo sé.

Intenta hacer memoria, Jon. No lo sé, Susana.

Fue hace mil años.

No sé ni siquiera si se lo he contado a alguien.

¡Anne!

Jon... ¡Anne!

Jon, no sabemos... Susana, si no ha sido ella,

¿a quién se le ocurre esto solo por joder?

No lo sé.

Pero lo averiguaremos.

Es que no tiene ningún sentido. Su tarjeta no ha sido utilizada,

no nos consta que haya cogido ningún avión

y su teléfono está desconectado.

¿Y qué quiere decir, que se ha ido así, sin más?

Eso parece.

¿En los últimos días te parecía que quisiera marcharse?

¿Marcharse?

Sí, si la viste preocupada, triste o...

No, no. Teníamos mucha tensión con lo de los laboratorios,

pero nada más.

¿Y entre vosotros?

¿Todo bien?

¿Cómo que entre nosotros?

No sé, si discutíais mucho.

A ver, Susana, pues discutíamos lo normal que...

¿Me estás interrogando? Estoy valorando todas las opciones.

Incluyendo que yo la matara. Nadie ha dicho que esté muerta.

A ver, mi relación con Anne era difícil,

como la de todas las parejas. Dime una que no lo sea.

Que te quede claro, Susana. A pesar de todo, nos queremos.

Yo no he tenido nada que ver con eso.

Solo estoy haciendo mi trabajo.

Ya.

Tu secretaria me ha dicho que no tienes ninguna cita para comer,

así que esa excusa te la puedes ahorrar.

-¿Comer?

¿La gente aún tiene tiempo para eso?

Pensé que querrías saber lo que piensa mi padre

sobre la inversión en ese barco nuevo.

¿Lo va a hacer?

¿Te ha dicho cuánto va a invertir?

Te recuerdo que todavía está esperando

a que te sientes con él y le expliques bien el proyecto.

-Me siento con él, se lo explico, se lo cuento...

Se lo canto, si hace falta.

En serio, no va a hacer nada hasta que no lo analice todo

en profundidad. -Estamos de acuerdo.

Las cosas se hacen en profundidad o no se hacen.

¿Qué pasa?

Entonces, ¿qué es lo que vais a hacer?

¿Vais a reabrir el caso?

El caso está reabierto desde que se ha conectado el móvil de Anne.

¿Y cuál es el siguiente paso?

Tenemos que intervenir tu teléfono.

Si vuelve a llamar, necesitamos ser rápidos para localizar la llamada.

¿Lo vais a hacer público? Hay que ser discretos, Jon.

¿Y si está en peligro?

A esto me refiero con lo de mantener la calma.

Ella dijo que la tenía que ayudar.

No sabemos si es ella. -¡Susana!

Habéis hecho justicia con mi hijo.

Ahora solo falta que lo hagáis con otros.

-Con tu hijo no hemos hecho justicia.

Sigue siendo el mismo, aunque haya firmado una carta.

-Vosotros nos disteis la idea.

¿De qué cojones está hablando?

Estuvo hablando con un compañero.

¿Habéis ayudado a ese hijo de puta a salir de la cárcel?

No hemos ayudado a nadie.

Casi mata a mi padre y a mi tío le dejó sin una pierna.

Habló con un compañero y le dio opciones para Joseba, nada más.

Pues dale las gracias a tu compañero de parte de mi familia.

Le damos la vuelta a los neoprenos,

los dejamos colgados en la ducha.

Y... les damos un manguerazo, ¿vale?

Mañana nos vemos.

¿Y tú qué, te has perdido? -Muy gracioso.

-Me dirás... No vienes nunca.

Tengo dos niños pequeños y un trabajo un poco puñetero.

Me dirás tú cuándo saco un rato.

¿Qué quieres?

Y dale, ¿no puedo venir a ver a mi hermano pequeño sin más?

No sé, quería ver qué tal te iba el trabajo.

El trabajo. -Sí.

Pues bien. No sé, tirando.

Justo hoy acabo de pedir un crédito al banco.

¿Un crédito? -Ajá.

¿Y eso?

Pues para comprar material nuevo.

Las tablas se van cascando y las nuevas son cada vez más caras.

Pero bueno, ¿por qué no me lo has pedido a mí o a Iñaki?

Pues porque soy mayorcito, Ainhoa.

Son mis problemas.

Yo me los soluciono, no tengo por qué meteros a vosotros.

¿Quieres tomar algo?

No, no, tengo prisa.

Por favor, deja de intentarlo.

Desde ayer, he llamado como 50 veces y lo tiene desconectado.

Pero ¿no dijo nada?

Te he dicho que solamente me pedía su ayuda.

El resto no conseguía escucharlo. Había mucho ruido.

Es que no sé si...

A ver, si ha estado secuestrada o algo así,

entonces no tiene sentido que su móvil siga funcionando.

Eso mismo pienso yo.

No sé, si solo fue que decidió largarse sin más,

¿por qué te llama? Si te vas, te vas, ¿no?

Cortas por lo sano. No lo sé, es todo muy absurdo.

¿Qué piensas?

Nada, que pensaba que...

que después de todos estos años, me iba alegrar

tener alguna noticia sobre Anne. ¿Y?

¿Qué necesidad tenía de arruinarte la vida, de destrozar a tu familia?

Con nosotros era igual.

Yo tampoco se lo puse fácil.

Si a pesar de todo, la seguimos disculpando.

Mira, ojalá esté viva, pero no sé si quiero volver a verla.

Gorka.

Ya llevas unas cuantas. -Ponme otra, joder.

Gorka, ponte otra. Hoy hay que brindar.

-¿Qué pasa? ¿Por fin te vas de casa de los aitas?

-Que no, coño. Joseba, que ha vuelto.

Vale, pero en calma, ¿eh? -¿Qué calma ni qué hostias?

A ver si no me voy a poder alegrar ahora por mis amigos.

¿O es que nos da vergüenza ahora? -Pues debería.

Porque tu amigo es un cobarde y un malnacido.

¿Cómo era eso de "dime con quién andas y te diré"...?

-Susana, por favor.

¿Tú qué haces aquí? ¿Has venido a insultar y a tocar los cojones?

¿Estás tonta o qué?

Tonta, no; fuera de servicio, sí.

-Venga, Susana, hostia, ya. Tengamos la fiesta en paz.

Hoy muy flojos, ¿eh, Eneko?

Por lo que hemos sacado no nos van a dar ni...

Ni las gracias.

-Bueno, mejor eso que nada.

-Cuando salía con aita,

la bodega llena traíamos.

Pero llena, ¿eh?

Con las tres cajillas estas ya te apañas tú, ¿no?

-Kaixo.

-Todavía me queda un rato para acabar.

-Bueno, pues os echo una mano si quieres.

-Claro. ¿Quieres pasar?

-Vale. -Venga, que te ayudo, bonita.

¡Alehop!

-Soy Leire. -Joseba.

El hermano mayor.

Anda que no le he puesto a este pañales ni nada, ¿eh?

-¿No te ibas ya, Joseba?

-¿Te vas a apañar tú solo?

-Sí. Para cuatro cajas que quedan, ya me apaño yo, sí.

-Que no, hombre, que no, me quedo. Me quedo un rato, de verdad.

-Prefiero que vayas a ver cómo está ama.

-Ah.

Bueno, bueno. Nada.

Venga.

(HABLA EN EUSKERA) -Vale. Agur.

-Agur.

-No sabía que tenías un hermano.

Muy majo.

-Te gusta la fotografía. -Sí.

He hecho unos cuantos cursos, la verdad.

Si pudiera, me dedicaría a ello.

-¿En serio? -Sí.

-Pues yo, siempre que puedo, salgo a echar unas fotos.

-¿Sí?

Pues me encantaría verlas.

Si no te importa, claro.

-Vale.

-Kaixo.

Tranquilo, he venido solo a quitarme el olor a pescado.

Me doy una ducha y me voy.

No te voy a molestar mucho.

-Mejor eso que vivir sin pegar un palo al agua.

-Me voy a buscar un trabajo, ¿eh?

Pero uno de verdad.

De los que den dinero.

-¿Uno de verdad? ¿Y dónde lo vas a encontrar?

Un poco tarde ya para ganarse la vida como pelotari.

-¿Qué estás diciendo, aita?

Si de toda la puta vida yo he ganado más dinero que tú.

-Eso era antes, pero ahora...

¿Ahora para qué vales tú?

De mí no vas a vivir. Eso ya te lo digo.

-¿De ti?

¿Pero quién cojones ha vivido de ti, aita?

Si aquí de toda la puta vida

la que ha traído los dineros a casa ha sido ama.

-¿Tú quién te crees que eres para hablarme así en mi propia casa?

-¡Te estoy diciendo la verdad!

Por mucho que te joda. Ama.

(HABLA EN EUSKERA)

Ama ha sido la única que se ha dejado la piel por mí.

Semana tras semana. Ha venido todas las putas semanas.

¿Y tú? ¿Eh?

Tú ni siquiera me ayudaste cuando te lo pedí.

-¿De verdad creías que te iba a ayudar,

que te iba a esconder después de lo que hiciste?

-Estaban buscando a tu propio hijo para meterlo en la cárcel

y decidiste no protegerlo.

-Tenías que cargar con lo que hiciste.

¡Como aquí hacemos todos!

-Ya veo, aita. Ya veo.

Mira, termínate la botella esa que tienes por ahí escondida

y luego bájate al bar a beber ahí.

Es lo puto único que sabes hacer.

(Sirena) ¿Pero qué co...?

Joder.

¿Qué pasa?

-Pasa que te has saltado un stop ahí atrás.

Y que hueles a cerveza.

-Qué olfato.

Pues ponme una multa.

-Apaga el motor. -¿Perdona?

-Apaga el motor y baja del coche.

-Me estás vacilando, ¿no?

¿Qué? ¿Me vas a cachear?

-No.

Ahora te subes a mi coche. Te llevo a tu casa.

Ay, Merche, perdona. Es que he tenido un problema con...

Con el coche. -No te preocupes.

Hasta mañana. -Hasta mañana.

Sana y salva.

¿Algo más?

-Si me dices qué coño te pasa conmigo, te lo agradecería.

No me coges el teléfono,

no me miras en comisaría...

A veces pienso que te falta muy poco para escupirme a la cara.

No sé si es solo conmigo o si es así con todo el mundo.

-Ahí le has dado.

Todo tiene que ver contigo.

Todo lo que me ocurre a mí tiene que ver contigo.

Porque me gusta mucho cómo funciona la justicia, ¿sabes?

Me gusta ver a Joseba en la calle disfrutando.

Porque ¿sabes qué?

Que es seguro que se arrepiente de lo que ha hecho

y aprende la lección.

¿Y sabes qué me gusta también?

Que su hermana lleve seis años desaparecida.

Que mi amigo,

mi mejor amigo, puede que haya tenido algo que ver en eso.

Pero lo que me encanta es salir corriendo de mi trabajo

para estar aquí, en casa, con mi marido.

Sentarme en el sofá, ver una serie, tomarnos un vino...

Hablar de los hijos que no vamos a tener nunca.

Eso es lo que más me gusta del mundo.

Es mejor que te vayas a tu casa.

(LLORA)

¿Has visto mi móvil? (CHISTA)

(Ruido) (CHISTA)

-Joder.

(Móvil)

Esto ya es jugar en otra liga.

-Ya era hora.

-¿Pero tenéis capacidad para producir un barco tan grande?

-Sí. Está todo atado.

-Tu padre nunca hizo barcos de esta envergadura.

Aitor, ¿tú qué piensas?

-Yo tiendo a ser más conservador.

No estoy convencido del todo.

-A lo mejor es momento de renovarse, ¿no?

-Igual estamos apuntando demasiado alto.

La verdad es que creo que ha llegado la hora

de empezar a adoptar nuevos puntos de vista,

otras estrategias.

Aunque mi tío lo diga a regañadientes,

sabe que es hora de pescar en otros mares.

¿Por qué conformarse con una charca habiendo fuera océanos?

-Y siguiendo con el símil...

¿Cómo vas a sacar la ballena de la charca?

Este barco es demasiado grande

para la profundidad que tiene el estuario.

-Por eso no te preocupes, tenemos todos los permisos.

-Hola. ¿Interrumpo?

-Hola, hija. -Hola, papá.

-¿Todo bien? -Todo bien.

Nada, mi marido, que se ha dejado esto en casa.

En lugar de un recién nacido, parece que tengo dos.

-Bueno, tampoco es para tanto, ¿no?

-Eso es que tu marido no tiene nada que esconder,

si no, no andaría olvidándose el móvil por ahí.

-Claro que no. Iñaki y yo lo compartimos todo.

Disculpad. Nada.

Hasta luego. Agur.

Agur. -Agur.

Susana, el número que triangulamos ha vuelto a conectarse.

-Localiza desde dónde y mándame la ubicación al móvil.

Manda refuerzos.

Jon, el móvil de Anne. Ha vuelto a conectarse.

Niña, que llevo calidad.

(Tono de llamada)

Jon.

¿Sabes algo? ¿Dónde está?

No lo sé. Los de Comunicaciones me han dicho

que el móvil de Anne se ha conectado desde aquí.

A mí me da señal, pero no lo coge.

Chicos, vamos a dispersarnos. Cada uno por un lado.

-¿Jon? ¿Todo bien? ¿Qué ha pasado?

El móvil de Anne se ha vuelto conectar.

Entonces, ¿está aquí? No lo sé.

(Tono de llamada)

(Tono de llamada)

(Tono de llamada)

(Tono de llamada)

(Móvil)

¿Qué haces?

(Móvil) Perdona.

Te está sonando el teléfono.

(Móvil)

Jon, me han vuelto a llamar.

Se acaba de desconectar.

Nos están tomando el pelo.

¿Pero por qué están haciendo esto?

Joder.

(GIMEN)

(RESOPLA)

-Al final acabarán pillándonos. -No. He echado el cerrojo.

A mí no me hace ni puta gracia andar así, no te creas,

pero bueno, en algún momento encontraremos una casa

y las cosas cambiarán.

-Qué putada que tengas que estar en casa de tus padres.

-Pues imagínate. Con la edad que tengo,

en casa de los aitas, ¿eh?

Un puto desastre.

Con ama bien, pero con el resto muy mal.

Bueno, a Maite no le he visto ni la cara.

¿Te lo puedes creer?

-¿La quieres ver?

Pues prueba a buscarla en el refugio de surf de Javier Arístegui.

-Pero ¿qué hostias estás diciendo? -La verdad.

Tu ama me lo contó.

No te ha dicho nada para que no la armaras,

pero es la verdad, están liados.

-Hola. -Hola.

-¿En qué puedo ayudarte? -Soy Elena.

Nos hemos visto esta mañana. -Sí. La amiga de Jon, la psicóloga.

-Sí.

Sé que es un poco extraño, pero he venido a hablar contigo de Anne.

-¿Vamos a mi despacho? -Claro.

-Por allí.

Tú dirás.

-Me gustaría que...

Que me contaras cómo era Anne.

-¿En qué sentido?

-Pues si crees que era una persona capaz de mantenerse escondida

durante tanto tiempo y hacerse pasar por muerta.

-Si te soy sincera, no creo que nadie la conociera realmente.

Cada persona la recuerda de una manera.

Bueno, ni yo misma sé qué decirte,

pero tanto como para desaparecer durante seis años

y volver de repente, no. -Ya.

Es que...

Esta mañana vi algo raro. -¿En el puerto?

-Sí.

Ya, pero a lo mejor es una tontería y...

-Bueno, cuéntamelo.

-Yo estaba comprando en el puerto...

y vi a Jon...

antes de que pasara lo de la llamada de Anne.

-Ya. Es que yo le llamé para que fuera para allá.

-No.

Él ya estaba allí mucho antes.

-Susana. -¿Qué?

-Era de Jon. -¿El qué?

El número de móvil que nos diste está a nombre de Anne,

pero quien lo está pagando es Jon.

-¿Estás seguro? -Completamente.

Los pagos están domiciliados a nombre de Jon Arístegui.

Susana, sé que es tu amigo, pero esto no me gusta nada.

-Kaixo, Maite.

¿Eh?

¿No le vas a decir nada a tu hermano?

Tú y yo no tenemos nada que decirnos.

Pues yo creo que sí.

Somos hermanos, ¿no?

Mucho tiempo que no hablamos

y en algún momento vamos a tener que solucionar las cosas.

¿Por qué te pone así? ¿Eh?

¿Te parece que no he tenido suficiente condena?

¿Querías cadena perpetua para tu hermano?

No, claro que no. -¿Entonces?

Además, ya te has arrepentido totalmente, ¿no?

Pero ¿tú quién te has creído que eres para estar dando lecciones?

Pero si te estás follando al hermano del asesino de Anne.

¿A ti qué te importa lo que haga con mi vida?

¿No tienes ningún respeto por la memoria de tu hermana?

Y tú me hablas de respeto. Siempre compitiendo con ella,

siempre intentando superarla. Si tu hermana está con un Arístegui,

pues tú también. Si no se puede con Jon,

pues con el hermano pequeño, de premio de consolación.

Tú no me conoces. Además, no tienes ni puta idea de lo que dices.

Habló.

¿Todo bien? Jon, ¿a qué estás jugando?

¿A qué te refieres? Al móvil de Anne.

Estaba a su nombre, pero tú lo has pagado

durante estos años, lo he comprobado.

Pues no lo sabía. Ah, que no lo sabías.

Pagas una factura durante meses todos estos años

¿y me dices que no lo sabías? Pues sí, no lo sabía.

Anne y yo teníamos muchos números de teléfono:

los particulares y los de la empresa.

No recuerdo dónde estaban domiciliados.

En cualquier caso, cuando me fui, dejé muchas cosas sin resolver.

Y si hicieses bien tu trabajo, te darías cuenta

que hace años que no miro ciertas cuentas.

Lo voy a comprobar. ¿Para qué iba a montar yo

este numerito? No lo sé. Dímelo tú.

¿Crees que he hecho esas llamadas para demostrar que Anne estaba viva?

No lo sé. ¿Para qué? ¡¿Para qué?!

¡No lo sé! ¿Para desviar sospechas sobre mí?

Me entero de cosas que no me cuentas.

¿Sabes lo difícil que es mi situación? ¿Lo sabes?

Yo no sé qué pensar, Jon, de verdad.

¿Has acabado? Sí, he acabado.

Pues, si no te importa, quiero seguir trabajando.

Maitexu.

No sabía que estabas en casa.

He pasado solo un momento a recoger algunas cosas.

Casi no te vemos el pelo.

Ya sabes que soy muy mala disimulando

y tampoco quiero empeorar las cosas.

Pero sabes que te quiero mucho, aita.

¿Te vas con Javier Arístegui?

¿Desde cuándo lo sabes?

No os olvidéis que desde el barco no solo se ve la mar.

De vez en cuando también miramos al pueblo.

Sí. No dije nada porque ya sabes cómo se pone la ama con el tema.

Es un buen chaval.

Has elegido bien.

(Puerta)

Me ha sorprendido que apoyaras mi proyecto.

No pensé que fueras a hacerlo.

Ya sé que la forma de hacer las cosas de aita

todavía tienen mucho peso. Imagino que ha llegado la hora

de darte un voto de confianza y que hagas las cosas a tu manera.

Ya verás como no te arrepientes.

Y aita... Aita estaría orgulloso, seguro.

Mira, hijo.

Deberías dejar de preocuparte de lo que tu padre hubiera pensado.

De hecho, él no pensó en nosotros cuando hizo lo que hizo.

-Hola.

Me temo que tus planes para los astilleros tendrán que esperar.

-¿De qué estás hablando?

-De que no pienso seguir adelante.

No voy a dejar que dragues el estuario.

Pero ¿por qué?

Tenemos la inversión del padre de Natalia

y el acuerdo con el banco. Buscad otra solución,

pero sin tocar la bahía. No sé.

Podéis construir las piezas del barco aquí

y montarlas en otra parte. -No podemos hacer eso.

Además sería muy caro. -Pues pídele más dinero a tu suegro.

Mira, acabamos de jugarnos el cuello con lo de la fibra de vidrio.

No pienso meter la pata otra vez.

Además, no quiero implicar al ayuntamiento en esto.

Al final el perjudicado será el pueblo.

-No me vengas con hostias, Ainhoa.

El pueblo que nos ha estado jodiendo todos estos años.

El pueblo te interesa para la política.

Piensa un poco más en los astilleros, en tu familia.

-En la familia estoy pensando. No quiero joder a Javier.

¿Javier?

¿Qué tiene que ver él en todo esto? ¿No te lo ha dicho?

Hicimos un estudio.

Si continuamos adelante, es probable que la ola

de estas playas desaparezca.

¿Y el negocio de Javier se iría a pique?

No pienso seguir escuchando.

Soluciónalo.

¡Cojonudo!

Ahora nos arruinaremos para que cuatro porreros se metan

en el mar con una tabla. ¡De puta madre!

-Esos porreros dejan mucho dinero en el pueblo.

-Y los empleados que contrataríamos para construir el barco, ¿qué?

No me vengas con el negocio de Javier.

Esa gente trabaja cinco o seis meses al año. ¡No me jodas!

-¿Quieres que salga reelegida en el ayuntamiento?

Entonces no me mezcles en este asunto.

-¿Y después de las elecciones qué?

-Después de las elecciones ya veremos.

-Susana, ¿qué ha pasado con Jon?

-Me ha dicho que no sabía que estaba pagando ese teléfono.

-¿Y te lo has creído? -No sé qué creer, la verdad.

He buscado los movimientos de la cuenta con la que pagó ese móvil.

-¿Y? -Los únicos cargos que hay

son los domiciliados. Hace años que no toca esa cuenta.

-Eso no implica que no lo supiera.

(Mensaje)

-Jon.

Esto se está poniendo muy feo.

No sé. A lo mejor no es tan grave.

No es la primera vez que desaparece unos días

sin decir nada a nadie. Ya,

pero está siendo demasiado tiempo.

Ha faltado a su cita con el ministerio.

Según su madre, nunca haría algo así.

¿Qué crees que ha pasado?

¿Crees que está muerta?

No lo sé.

Pero hay que empezar a pensar en todas las opciones.

(SUSPIRA)

Jon, no debería decirte esto, pero...

tienes que estar preparado.

Sé que el juez está abriendo diligencias para investigarte.

¿A mí?

Pero si yo no sé nada de lo que ha pasado.

No te lo tomes de manera personal, porque es parte del procedimiento,

¿vale?

Sé que no has hecho nada, así que estate tranquilo.

Entonces, ¿yo soy el responsable de lo que sea

que le haya ocurrido a Anne?

Te dije que tenías que estar preparado,

pero no va a pasar nada, no te preocupes.

Necesitaré el traje que llevaste la noche de su desaparición.

Lo tengo arriba.

Manuel, acompáñale.

¿Es necesario que yo esté aquí?

No, claro que no. Terminaremos pronto.

Ahí te equivocas.

Esto va para largo.

(Objetos cayéndose y ladridos)

-El móvil de Anne ha vuelto a conectarse.

¿Qué hacemos?

-Espera aquí hasta que localices la llamada.

-¿Adónde vas?

(Tono de llamada) Venga, Jon.

Vamos.

(Tono de llamada)

¡Joder!

Jon.

(Móvil)

Dime, Pedro.

-Te envío la localización desde la que se ha conectado el móvil.

No está lejos de la casa de Jon. -Voy enseguida.

(Móvil)

¿Anne?

¿Anne?

Jon.

Jon.

Jon.

Jon.

¿Estás bien?

¿Qué ha pasado?

No lo sé. Cuando he llegado, estabas aquí tirado y...

Y he visto a alguien.

¿Anne?

No lo sé. Estaba muy oscuro y no he podido verlo.

¿Dónde está mi móvil? Está aquí.

Toma. (GIME)

No tiene batería.

Jon...

La persona que me ha citado aquí tiene que ser Anne.

Estoy convencido de que es ella. Lo primero que tenemos que hacer

es que te hagan un chequeo y ver que está todo bien.

Y luego hablamos con calma de esto. Levántate. Incorpórate.

(GIME) ¿Puedes levantarte?

Sí, sí. Vale.

(GIME)

¡Dios!

Vamos al coche.

¡Joder!

¿Qué coño es esto? ¿Qué pasa?

¿Un tubo?

¿Qué es esto?

¿Qué pasa?

¿Qué pasa?

(Sonidos metálicos) ¿Qué dices?

¿Qué haces? Aquí suena diferente. ¿Lo oyes?

Aquí debajo hay algo.

Aquí debajo hay algo y por eso te han citado aquí.

Esto tiene que ser un terreno privado.

Voy a llamar a mis compañeros y voy a pedir una orden judicial.

Quédate aquí.

-Disculpad, me están esperando.

Tendréis noticias mías. Gracias.

-Bueno, ha salido todo bien, ¿no?

No creo yo que vaya a ser tan fácil.

Ya has oído al juez, no pueden proceder contra Jon

únicamente porque no ha aparecido el cadáver.

Pues eso. Es inocente hasta que no se demuestre lo contrario.

No seas ingenuo, hijo. Todos piensan que Jon es culpable

y nada ni nadie los va a hacer cambiar de opinión.

Esta historia nos va a perseguir siempre.

-Ama.

Venga, ama.

-Sé que fuiste tú y no voy a parar hasta demostrarlo.

-Venga, vamos.

-Ya tengo la orden judicial.

¿A que no sabes de quién es el terreno?

¿De quién?

De los Otxoa.

(Graznidos)

(Sonido metálico)

Un zulo. Lo que me imaginaba.

Coged la cizalla y abridlo.

-¿Qué significa esto? Esta tierra es de mi familia.

¿Qué hacen aquí?

-Sabes que tienen amigos en todos lados.

-¿Qué hace ese aquí, eh?

Esta tierra es mía. -Amaia, tengo una orden judicial.

Estoy siguiendo una pista de una investigación.

-¿Una investigación de qué?

-Por la desaparición de Anne.

-Susana.

-Quedaos aquí.

Dejadme una linterna.

(TOSE)

(TOSE)

Hay que acordonar la zona y llamar a la central.

Hay un cadáver ahí dentro.

-¡Susana! ¿Es Anne, Susana? -Amaia...

¿Quién es? -Susana, ¿es Anne?

-No lo sé. Estate tranquilo. Sí lo sabes. ¿Quién es?

No, no lo sé. Tranquilo, por favor. -¿Es Anne?

Susana, ¿es Anne?

¿Es Anne? -Lleváoslos, por favor.

-¿Es Anne? ¡Dímelo! -Sacadlos de aquí.

¿Es Anne? No lo sé, cariño. No lo sé.

-Susana, dinos algo, por favor. -Estate tranquilo.

-Sí me importa con quién se deja ver mi hermana en el pueblo.

Si hay unas compañías que dan asco,

son precisamente las tuyas.

-Otra vez un golpe en la cabeza, otra vez que no recuerda nada

y otra vez que tú te quedas de brazos cruzados.

Se demostrará que Jon no ha hecho nada,

que no tiene nada que ocultar. Sé perfectamente cuándo mientes,

como ahora. -Tú ya has exculpado a Jon,

por lo que veo. -Yo vi a Jon herido

y a alguien escondiéndose en el bosque.

Esto dirige la investigación a los Otxoa.

Diremos la verdad. Anne gritaba tu nombre, Jon.

Eso no significa que escapara de mí. No hay que ser muy listos

para imaginar qué pensará el juez. ¿Qué hacemos?

Dejaremos que tu amiga la ertzaintza se siga centrando en Joseba Otxoa.

-¡Hijo de puta! Esto no va a quedar así.

-Si Jon es un asesino, debe pagar por lo que ha hecho.

¡Pagar él, no nosotros! Aquí todos se mueren de ganas

de que yo sea el asesino. Te largaste cuando Anne desapareció.

Y desde que he vuelto no he parado de buscar al culpable.

Tú solo quieres un culpable para salvarte tú.

-¿Vas a traicionar a tu hermano? Somos tu familia, Anne.

Tú serás mi madre y él, mi hermano, pero no sois mi familia.

-Había indicios que lo relacionaban con el atentado

y la principal testigo contra él desaparece.

Supuestamente, Joseba no estaba en el pueblo aquella noche.

-Joseba me llamó. Me pidió ayuda para esconderse.

Así que la noche de la fiesta Joseba estaba aquí.

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