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NETFLIX PRESENTA
UNA PELÍCULA ORIGINAL DE NETFLIX
¿Qué haces?
Te estoy esperando.
Analicemos ahora el sentido de estos versículos.
¿No te da vergüenza? Escucha a tu padre.
Te adoramos y suplicamos tu ayuda.
Guíanos por el camino de la rectitud.
¿Qué miras, bastarda?
¡Fuera de aquí!
¿Me estás mirando a mí?
¿De verdad me estás mirando a mí?
¿Te casarás algún día, Dounia?
- ¿Estás loca? - ¿Por qué?
¿Yo? ¿Casarme?
¡Esa es la actitud! ¡Eso es! ¡Maimouna!
¡Posa para mí, Maimouna! ¡Eso es!
Estamos en Camp de Roms, ¿y tú?
No hemos dormido nada.
- No iremos a clase. - ¡Eso está claro!
Señora Labutte, no iremos.
Hazlo si eres una mujer. Sólo si lo eres.
Si no lo eres...
déjalo.
¡No la ayuden!
¡Empújenla!
Eso es, Maimouna, ¡dánoslo todo!
Con clase.
¡Se cayó!
¡Mai, mai, Maimouna! ¡Dije mai, mai, Maimouna!
Se cree una princesa.
¡Muchas gracias!
¡Largo!
- Dale. - No voy a entrar.
¿Y si encontramos algo emocionante?
- ¡No estamos solas! - ¡No estamos solas!
- ¿Ves mis manos? - ¿Qué tienen?
¡Mis manos están hechas para el oro porque soy la reina del mundo!
Sigue caminando.
Vamos.
¿Por qué quieres formar parte de este proyecto?
Porque quiero aprender cosas nuevas, aventurarme a lo desconocido.
Sé que es un estilo completamente diferente al mío,
y siempre intento superarme.
¿Irías más allá de la expresión, de la técnica?
Gracias. ¡Siguiente!
Buenos días.
Le falta técnica.
No hay emoción, no es artístico. Es mecánico, robótico...
No hay sentimiento, no se nota. No me transmite nada.
Bueno, vámonos. ¡Vamos!
Un refresco, una chocolatina y un caramelo por dos euros.
- Yo quiero. - Manos a la obra.
- La chocolatina. - ¿Encendedores?
- Son una porquería. - ¿Qué?
- Se vacían enseguida. - Son los mejores. ¿Por qué dices eso?
Los Bic sí son una porquería. Un sólo clic...
Los Cricket son el futuro. Ni siquiera los venden en China.
Maimouna, guardamos todo.
Vamos, rápido. Ya sonó el timbre.
Es la puerta 206, segundo piso, a la derecha.
- ¿Por ahí? - Sí.
¿Le doy este folleto contra el racismo?
No, gracias.
- Gracias, que tenga un buen día. - Que tenga un buen día.
Vamos a repetirlo. Esta vez, no olvides lo más importante...
¿La...?
- La sonrisa. - Lo sé, ya lo hicimos diez veces.
- Dounia, por favor. - ¿Entendiste?
- Sí, claro. - Volvamos a empezar.
Basta de tonterías. Basta, por favor.
¡Con una sonrisa!
Sí, muy gracioso, todos se ríen. Estamos preparando un examen.
Bien, continuemos.
Pega la espalda al respaldo y siéntate recta.
Eso es. Gracias.
Bueno, ¿a quién debo llamar?
No, pónselo más difícil. Debe haber un conflicto.
¡No, quiero verlo ahora!
- Encárgate de eso. - Bien, no me altero.
Escuche, señora. Eso no será posible, porque...
- ¿Por qué hiciste eso? - Fue sin querer.
- Te vi. - ¡Fue sin querer!
- No grites. - ¿Y qué vas a hacer?
Te hablo bien.
Es suficiente. Están actuando, no es real.
Ya lo sabemos.
- Siéntate. - Siéntate, Jisca.
Dounia, harás su papel. Vamos.
Bien... ¿En qué puedo ayudarla?
Para empezar, olvidaste algo importante.
¡Es inaceptable! Olvidaste sonreír.
¡Lo más importante!
- La sonrisa. - Cálmate.
A mí no me hables así.
Habrías superado el examen. Ahora, siéntate.
Mi madre es secretaria y no hizo esta mierda de examen.
¿Sí? ¿Y qué vas a hacer en la vida?
Lo mismo que el resto.
Esto no es un concierto.
Eso mismo es lo que te enseño, a ganar dinero.
¿Conoces a millonarios que hagan esto?
- Mucha gente lo hace. - Y no son millonarios, como tú.
¿No entiendes que intento ayudarlos?
- ¿A qué? ¿A ser esclavos de la sociedad? - Las normas son necesarias.
Pero eres tan cabezona que no aprendes nada.
Nunca lograrás nada en tu vida.
- Ahora, siéntate. - Y tú, ¿qué lograste?
¿Qué mierda lograste? Mírate, mira tu ropa.
Estoy harta, ve a dirección.
¿Cuánto ganas? ¿Ganas 1.500 euros?
- ¡O 1.300! - El alquiler son 800.
Otros 300 para tus compras en Leaderprice. No puedes comprar en Carrefour.
Cien euros... Cien euros de luz, 20 de Internet,
tus vacaciones en Turquía...
- ¡Márchate de aquí! ¡Largo! - ¿Qué te queda?
- ¡Cero! - Y, cuando vienes a clase,
vienes así... ¡Sin un centavo!
Yo no quiero mendigar, tengo dignidad.
¡Fuera de mi puta clase!
Te juro por mi madre que ganaré más dinero
del que hayas podido soñar en toda tu vida.
¡Ni en tus mejores sueños! ¡No volveré a esta puta clase!
¡Ya lo verás!
La mataré, me tiene harta. Vuelve.
¡Yo también te quiero!
¡Me abandonaste!
Tres vodkas con naranja.
Deja de beber, ya basta.
Me voy en un rato.
¡Ni lo sueñes!
Tengo que estudiar con Maimouna.
¡Ni que hicieras un doctorado!
Puedes estudiar más tarde con Maimouna.
Se acuestan pronto.
Mamá, ¡el jefe!
Jefe... ¡Qué hermoso es!
¿Y mi bebida?
Déjalo.
Miren lo hermosa que es mi hija.
- Miren lo hermosa que es. - Para, me avergüenzas.
¡Para!
¡Largo!
- ¡Fuera! - ¿Qué haces?
¡Suelta a mi madre! ¡Lo digo en serio, cerdo!
- ¿Qué mierda te pasa? - ¡Fuera de aquí!
¡Quemaré tu puto bar!
¡Eres un cerdo!
¡No vuelvan!
- ¡Voy a quemar tu maldito bar! - ¡No vuelvan!
Me avergüenzan aquí, en casa, en todos lados.
Trabajamos para poder comer. Lleva a tu madre a casa.
Mamá, por favor.
¿Lo haces a propósito?
Oye, ¿qué estás mirando?
- Déjalo. - ¡No mires!
Dejemos que mire un poco. Así son las discotecas.
¿Cuánto compraste?
Sólo fui de vacaciones, pero volveré y viviré allá.
¡Tailandia está en crisis!
El turismo sexual no está en crisis, tiene razón.
No le importamos a nadie. Mira eso.
Hace dos años que eso está así. Allí puedes ganar un montón de dinero.
Sexo, alcohol, drogas... ¡Dinero fácil!
Voy a fiestas, disfruto y tengo dinero.
Voy a abrir un bar, con un tailandés y muchas masajistas.
- ¡Será genial! - ¡Tú sí que sabes!
- ¿Cómo estás? - Bien.
¡Oye, Alberto! ¡Quieto, quieto!
Aquí, ¡pásamela! ¡Cañito!
Bianca.
¿Cómo estás? Te traje Nutella.
- Aquí tienes. - Gracias.
De nada.
- Hola. - Hola, cariño.
¿Cómo pudo hacerme esto? ¡Qué desgraciado!
Deja de lloriquear. No se ha muerto nadie.
"Amine, Amine". ¿Quién es Amine?
¡Sólo es un hombre! Desechable, como un pañuelo.
Ya está. ¡Si al menos fuese lindo!
¡Soy una idiota! Me dijo que me quería.
El amor...
Ellos no piensan con esto, sino con esto.
Andrea se acuesta con Rita Hayworth y se levanta con un payaso.
Cuanto más linda eres, más sufres.
Morirte de hambre no hará que vuelva.
Te prepararé un baño.
- ¿Cómo estás? - Bien, ¿y tú?
Hacía tiempo que no te veía.
Aquí estoy, hermano.
- ¿Estabas durmiendo? - No, esto es una locura.
- Buenos días, señor. - ¿Qué haces aquí?
- ¿Por qué no estás en clase? - Tengo clase a las 13:00.
- ¿Dónde está mi hija? - Ella está en el grupo A.
¿Vienes a la mezquita cuando no hay nadie?
¿Por qué ya no rezas con nosotros? Antes te gustaba.
Será mejor que me vaya o llegaré tarde.
- Cuida a tu madre. - Claro.
El Paraíso yace a los pies de las madres.
¡Mierda!
- ¿Y si está durmiendo? - Toca el timbre, no importa.
- ¿Estás loca? - ¡Así nunca te escuchará!
¿Qué quieres?
¿Está Rebecca?
Rebecca, te buscan.
¿Qué quieres?
¿Podríamos hablar a solas?
Espérame.
Bueno, suéltalo.
Queremos trabajar para ti.
¡No soy la oficina de empleo! ¡Lárgate!
Al menos tu droga estaría a salvo conmigo.
Pasa.
¿Es de Samir?
- ¿Se lo robaste? - No, la dejó por ahí.
¿Se lo robaste para trabajar para mí?
¿Sabe que fuiste tú?
Muy bien.
Tienes agallas... ¡Me gusta!
Vuelve mañana, tengo algo para ti.
Haz así: "¡Ah, mi madre!"
¡Ah, mi...!
Un poco más tenso.
Contráiganse un poco más.
¡Ahí viene la estrella!
- ¿Cuál es tu excusa? - Me demoré en el trabajo.
- Djigui, este es tu trabajo. - Es el de seguridad.
No tienes tiempo de cambiarte.
- Así es más difícil. - Márchate a casa si quieres algo fácil.
- Quizá no estés a la altura. - Eso no me habría gustado.
- ¿Qué dijiste? - No hay tiempo para hablar.
¿Y tú me hablas de nivel? ¡Pero si esto es pan comido!
- ¡Es pan comido! - ¡Qué creído!
¡Idiota!
Para, detente.
Eso no es lo que quiero. Haz mis movimientos. ¿De acuerdo?
Esto es una audición, aún no estás dentro.
Hace tres semanas que venimos.
¿Y qué pasa?
Intento llevarte hacia algo diferente.
Lo que he visto no es...
¡Para!
¿Acaso estudié en una escuela de baile? ¿Acaso dije eso?
Yo aprendí en la calle.
Nunca fui a clases de baile, nunca nadie me enseñó.
Lo que hacemos ni siquiera es natural. ¡No pasa nada!
¿Acaso no lo ves?
¿Por qué se pone así? Sólo tiene que hacer un movimiento.
"Aprendí en la calle... ". Sí, claro.
El problema es que tienes miedo.
- ¿Miedo? ¿Miedo de venir aquí? - Sí.
No, no tengo miedo. Esto no me da miedo.
¡Entonces deja de hablar y hazlo!
¡Vamos!
Si yo fuese el coreógrafo, le habría pegado.
"Si no te gusta, lárgate".
Alárgalo.
Estira los brazos. Alárgalo más.
Lo mismo, pero más alargado.
Ahora que se deja llevar, tiene más fluidez.
Parecía un cortacésped, siempre en el suelo.
Mierda...
¡Le acaba de dar una buena lección!
Yo también le daré una lección.
- Vamos a escupirle. - ¡Estás loca!
¿Qué pasa?
- ¿No te atreves? - De eso nada.
- Se te ve en la mirada. - Para nada.
- Entonces, escúpele. - Bien, hagámoslo.
- ¡Ni te acercaste! - Te toca.
Sí, le di.
- Se va a enojar. - No, para.
Djigui, ¿qué estás haciendo?
¿Me escupiste? ¿Fuiste tú? Hija de puta.
- ¡Vamos! - ¡No te muevas!
- Vuelve. ¡Te mataré! - ¡Vuelve aquí!
¡Djigui!
¡Mierda!
¡Ven aquí! ¡Detente!
¡Te mataré!
¡Mierda!
Djigui, ¡baja de ahí!
- ¡Para, Djigui! - ¡Quédate ahí!
Djigui, ¡no seas idiota!
Tiene razón, tienes miedo.
- ¡No, Djigui! - Chau.
- ¡No vale la pena! - ¡Quédate ahí!
- ¡No te muevas! - Vamos, más rápido.
¡Vuelve!
Djigui, déjate de tonterías.
¿Estás temblando?
¡Auxilio! ¡Mierda!
Llama a seguridad.
¡No te muevas!
¡No aguanto!
Dame la mano.
Apoya el pie ahí.
Ahora apoya el otro en la barra.
- No... - ¡Apoya el pie!
No mires abajo, mírame a mí.
Mírame a los ojos y ahora apoya el pie en la barra.
Ya está.
Ya no te puedes caer.
¿Qué hace la bastarda aquí?
Déjala, es mi chica.
¿Quieres que te pague la droga?
- Claro que sí. - Creí que éramos como hermanos.
El dinero es mi único hermano.
- ¿El dinero es tu único hermano? - Sí.
Aquí tienes tus compras.
Contrataste a unas perdedoras.
Gracias.
¿Veinte euros? Pero si gano más en el supermercado.
- Gracias, hasta mañana. - ¡Veinte euros!
¡Dounia! Ven.
¿Sabes andar en moto?
Por supuesto.
¡Fuera de mi camino!
¡Muévete! Estás en el camino.
No estoy en el camino.
No puedes acelerar y frenar a la vez.
Vas así...
¿Ahora eres motorista?
- ¡Lo olvidaba, Maimouna, la motorista! - ¡Lo siento!
- ¡Hay vidrios! - ¡Ya los vi!
¡Continúa!
- ¿No sabes dar una vuelta entera? - ¡Me estás estresando!
Mantén el manubrio recto.
Estoy bien, no me toques. Es tu culpa.
- ¿Por qué dijiste que sabías andar? - Porque sé.
- ¿Ah, sí? - ¡Sí!
¡Se nota!
¡Mierda! Sí, ya verás.
- ¿A dónde vas? - Llego tarde, me castigarán.
¡No puedes dejarme así!
- ¡Ni siquiera arranca! ¡Nos va a matar! - ¿Y de quién es la culpa?
¡Arrancó!
¿Para qué lo intentas si no sabes manejar?
¡Manejo mejor cuando no estás aquí!
¡Es tarde! ¿Quieres que me violen?
- "A las 23:00". - Bueno, ya basta.
¡Mi pie!
Es por ahí, ven.
Es por aquí.
Es aquí.
¡Despacio!
Es para alejar a los jinn, siento que están aquí.
Están en todas partes. En las ratas, los perros, las serpientes...
No creo que quieran que les molestemos.
Un jinn.
Un jinn.
- ¿De qué hablas? - Está dentro de ti.
¡Qué tontería!
A los jinn no les gusta la luna llena.
Enloquecen.
¿Eso no se parece a una cara?
Dios nos observa.
¡Como si no tuviese nada mejor que hacer!
Insha'Allah. Le contaría todo a mi padre.
No te preocupes. Para Dios sólo somos polvo.
Pero, cuando eres Dios,
debes velar por tus hijos.
Es así, está escrito.
Pero no nos ha reconocido.
Claro que sí.
Me habla mucho últimamente.
¿Cuándo?
Cuando sueño.
Hace que sueñe cosas raras.
¿Tú no sueñas cosas raras?
Siempre sueño lo mismo.
Sueño que caigo.
Intento despertar...
pero no puedo.
Sigo cayendo.
Cuanto más caigo, más me duele.
Y, al final,
ya no me duele, ya no tengo miedo.
Sólo quiero estrellarme para que pare.
Pero no para nunca.
¿Y qué pasa conmigo?
Siempre estaré ahí para salvarte.
- Toma. - Gracias.
Está todo en el sótano.
Quédatelas. Te encargarás de la gasolina.
¿Tu madre y tú dónde viven?
En Camp de Roms, con mi tía.
¿Al lado de la carretera A3?
Si vas allí, te contagias de tétanos.
¿Así que puedo encontrarte allí?
Maimouna y tú venderán mañana.
Sustituirán a Samir.
Usa esto. Si pasa algo, destruye la SIM.
Hay nombres falsos, mi número y el de Samir.
No me llames, yo te llamo.
Toma.
Un regalo.
¡Es un iPhone 6 Plus!
Nos vemos mañana.
¿Por qué la mimas tanto?
Ahí vamos...
- ¿Cuáles quieres? - Las Supra, son esenciales.
Quiero las Supra, las Gazelle, las Reebok...
Y yo quiero las dos Adidas de ahí... Eso seguro.
En azul y en gris.
Quizá las Reebok, para estar en casa.
Vamos al supermercado, tengo hambre.
- Es el de seguridad. - Nuestro amigo.
- ¿A dónde van? - ¿Por qué no podemos pasar?
No van a entrar.
¿Te salvo la vida y así me lo pagas? Bien... Tomo nota.
- ¿Djigui, y tu tutú? - ¡Déjame!
- ¿Y tus medias? - ¡No me toques!
¡Mi pequeña bailarina!
¡Ya basta! ¿Qué pasa?
¿Están flirteando?
No van a entrar.
- Necesito tampones. - ¡Lárgate!
Se van ¡y punto!
¿Qué está pasando aquí? ¿Tú no deberías de estar trabajando?
¡Largo de aquí, putas! Vuelvan a su puto barrio.
Un, dos, tres...
Maimouna, cada 15 minutos, das una vuelta y vigilas que no venga la policía.
Suelen venir en un Citroën C4 negro,
un Ford Focus azul
o un Peugeot 308. Así que presta atención.
¿Qué pasa, hermano?
¿Todo bien? ¿Y la familia?
Son mis chicas, sustituyen a Samir.
¡Es un imbécil! Quiere quitarme a los clientes.
Cubre a Dounia cuando baje al sótano.
No quiero problemas, ¿entendido?
Si hay un problema, no nos conocemos.
¿Publicamos una historia en Snapchat? Si no, nadie sabrá que vendemos.
No. Vamos mejorando con Rebecca. ¡Ya empezamos a ganar dinero!
Sólo nos estamos aburriendo.
Piensa un poco en el futuro.
Imagina que estamos en Phuket...
Cielo azul,
aguas cristalinas, sol...
Un Ferrari, ¡mi Ferrari!
Ven.
Ve tú.
¿No quieres venir? Muy bien, me voy sin ti.
Espera.
Bien, estoy aquí. Ponte las Ray-Ban.
¿Qué te parece?
- ¿Me pongo el cinturón? - Sí.
¡Allá vamos! La melena al aire. ¡Somos lo más!
Es un día hermoso.
No tengo melena para soltarla al viento.
No importa.
¡Mierda! ¡Vas muy rápido!
- No pasa nada. - ¡Una curva!
- ¡Abran paso! - ¡Espera, espera!
¡Cuidado, cuidado!
- Enderezamos. - Bien.
Espera...
¡Mira!
¿Qué veo? Veo a un chico rubio con un lindo trasero.
Mide 1.90 y está bueno. Es para ti. Se fijó en nosotras.
Sonrisa Colgate, tableta de chocolate...
Tírale un beso.
Tócale el trasero.
Le gusta. Sube.
¡Te dijimos que subas!
Allá vamos. Vamos manejando.
- ¿Un poco de música? - Claro.
Llegamos a la villa. ¡Está lleno de gente!
Sacamos el dinero y se lo tiramos.
- ¡Regalo! - Oye, no toques el parabrisas.
- ¡Champán! - Eso es.
Sé que estás ahí.
Puedo sentirte.
¡Mierda! Viene un cliente.
- ¿Qué hacemos? - Tranquila.
¿Vieron a Samir?
Nosotras somos Samir.
¿Qué quieres decir?
Nosotras somos Samir. ¿Quieres algo?
¿Qué tienes por 20?
Vigila.
- ¿Tienes el dinero? - Toma.
- ¿Qué haces? - ¡Devuélveme el dinero!
¿Qué estás haciendo? Dame mi dinero.
¡Abre la boca! ¡Dame mi dinero! ¿Te burlas de mí?
¿Qué te dije? ¡Dámelo!
¡Si me jodes a mí, jodes a Rebecca! ¿Es eso lo que quieres?
¡Toma tu puta droga!
- Dame mi dinero. - ¡Lárgate!
- Dámelo. - No, te las arreglas con Rebecca.
¡Dounia!
- Mierda, ¿qué te hizo? - Escucha.
Mira.
No hay nadie.
¿Qué mierda te hizo?
Tranquila.
- Suave, por favor. - No está rota.
Lo hiciste bien.
¡Mierda! Mi madre no puede verme así.
Puedes dormir aquí si quieres.
Gracias, pero debo volver a casa.
Tienes el cabello muy largo.
Deberías soltártelo.
Te haría más hermosa.
Pero no te das cuenta, aún eres una niña.
Ya no soy una niña.
Estos dos puntos son los ojos.
¡Pega fuerte!
¡Vamos!
- No puedo. - ¡Vamos!
¡Otra vez! Eso es, ¡vamos!
- ¿Qué es eso? ¿Es para mí? - Un regalo.
¿De dónde lo sacaste?
- De la recaudación de la mezquita. - ¿Ah, sí? ¿Es Navidad en la mezquita?
Esto es para el alquiler.
¿Y ese dinero?
- De la recaudación. - ¿El Cartier también?
Deja de preocuparte y disfruta.
A ver, déjame olerlo.
- ¿Me lo juras? - Te lo juro.
¡Te amo!
Perdóname, Padre.
¡Oye, tú! ¿Dónde está mi dinero?
No tengo tiempo para esto.
- Eso no me sale. - No me importa.
- Inténtalo. - ¿Estás loco? No quiero.
Entonces, ¿por qué me observas?
¿Lo ves?
A ti tampoco te sale.
¡Suéltame!
- ¿A qué juegas? - ¿Qué vas a hacer? ¿Eso es todo?
¿A dónde vas? Te excita, ¿no?
¿Crees que lo tengo aquí?
¿Qué haces?
¡Suéltame! Suéltame, ¡en serio!
Eres hermosa.
Suéltame.
Lo digo en serio.
¡Suéltame!
¿Y ahora? ¿Me sale?
¿Te arreglas para la conserje?
Te descubrí, Jacky. ¡Lo sabía!
- ¿Qué haces? - Me duele.
Da igual, ¡levántate!
- No puedo hacerlo. - ¡Qué te levantes!
- Debería llevar... - ¡Calla y corta!
Ponte una caja en la cabeza y vuelve a empezar.
La policía no para a una chica con tacones. Inténtalo otra vez.
No lo hago por ser mala.
¡Vamos, más rápido! ¡Puta madre!
- ¿Por qué los pobres son pobres? - Porque los ricos se quedan con todo.
No, porque un pobre no se arriesga.
Debes arriesgarte a ser rico. Visualizas el dinero y viene a ti.
- Si visualizo, ¿el dinero viene? - Sí, es una energía. Fluye.
Hay que llamarlo. Decir: "Quiero ser rico".
¡Quiero ser rica!
¿Y por qué hacemos esto? No tendríamos que hacer nada.
¿Qué eres? ¿Un mendigo? Nunca pierdas de vista el dinero.
Haz lo que sea por conseguirlo. Caminas y visualizas.
Cortas y visualizas.
Si puedes caminar con tacones, ganaremos 100.000 fácilmente.
¿Cien mil?
- ¿Cien mil euros? - Claro.
Hay que usar las neuronas...
Trae el iPad.
- ¿Quién es? - Reda.
Mi ex-proveedor, me denunció para salvarse.
- ¡Imbécil! - Es muy paranoico.
Desconfía hasta de su madre.
Una noche estaba colocado y me dijo dónde escondía el dinero.
Cien mil euros, en su apartamento.
Y tú me traerás ese dinero.
- ¿Cómo? - Con los tacones.
No podrá resistirse a ti. Las gatitas estas son su debilidad.
Jamás se fijará en mí, ¡míralas!
Son putas. No te pareces a ellas.
Tiene que llevarte a su apartamento.
Los hombres son como los perros. Si huelen el miedo, te comen.
Y parece que tienes miedo.
No, no tengo miedo.
- ¿Ves? Tienes miedo. - Porque das miedo.
Es tu mirada.
Tu forma de mirar.
¿Tienes miedo? ¿Sí o no?
Abre la boca. ¡Abre la puta boca!
¡Para!
- ¿Qué haces? - ¿Quieres que te vuele los sesos?
¿Qué te arruine la vida?
¿Tienes miedo o no?
Golpeas...
y acaricias.
No me entra ni una teta en este top. ¡Es minúsculo!
Creo que iré así. Así entro seguro.
A ver...
Inspección, señor.
Al parecer, hay 100.000 euros escondidos aquí.
¡No intente engañarme!
Cien mil euros...
- A mí no me engañas. - ¡Se escapa!
Vamos, Reda. Me adoras, admítelo.
Para.
Un besito.
¿Qué haces?
Demasiada confianza, bastarda.
¡No me llames así!
Este no es el auto de tu padre.
La cagaste con Rebecca. Si digo que lo dejes abierto...
¡Lo dejas abierto!
¡Arranca!
¿Lo ves?
No.
Hay muchos calvos, ¡no lo encontraremos!
¡El champán corre! ¡Me encanta!
¡Está lleno de putas! Van mostrando el culo. ¡Estoy en shock!
Ahí está.
Mira.
¡Mierda!
Mira cómo la toca, ¡viejo verde!
¡Para! ¡Mueve el culo!
- Jamás se fijará en ti. - ¡Déjame!
¡Estás loca!
No puedo creerlo.
Te juro que te miraba así...
Te lo juro. Ni se fijó en las demás.
Te miraba como si fueras un Big Mac en pleno ramadán.
¿Dónde está Samir?
¿Qué?
- Debía esperarnos aquí. - Quizá esté en el otro lado.
No, le dijimos que esperara aquí.
Llámalo, no andará lejos.
No contesta.
- Son las 3:00. Mi madre me va a matar. - No te preocupes.
¿Qué no me preocupe? Busquemos un taxi.
- ¿Te gusta? - Claro.
¿Te gusta, eh?
¡Estás muy buena!
¿Qué haces con mi madre?
Quisiste jugármela, y mira quién se la jugó a quién.
- ¿Qué vas a hacer ahora? - ¡Suelta eso!
¿Me vas a pegar? ¡Adelante!
- Todo se paga, bastarda. - ¿Cuál es tu problema?
- ¿Cuál es tu problema? - ¡No me hables así!
¡Te acostaste con esta basura!
- ¿Cuál es tu puto problema? - Si quiero tener sexo, lo tengo.
Nunca estás aquí, ¿y vienes a darme lecciones?
¡A la mierda! ¿No lo entiendes?
Por tu culpa soy la bastarda. Toda mi vida me han llamado así.
¡Yo no hice nada malo!
- ¿Qué pasa? - Toma este bidón.
¿Qué estás haciendo?
¡Estás loca! ¿De quién es el auto?
¡De la madre de Samir!
¡Hijo de puta! Yo también puedo joderte.
¿Una selfie?
Está loca. Me tiene harta.
¡Qué hijos de puta!
Toma, grábame.
¿Qué vas a hacer?
Es perfecto.
Dejen ese auto.
¡Mierda!
¿Qué hacen? ¡Les estoy hablando! ¡Dejen que se queme!
¡Es Dounia!
¡Es Dounia!
¡Trae piedras!
¿Qué es lo que quieren?
¿Qué van a hacer? Sí, estoy aquí.
¡Juguemos a policías y ladrones!
¡No!
¡Larguémonos de aquí, Maimouna!
¡Vamos, Maimouna!
Ahí vienen esos hijos de puta. ¡Más rápido, más rápido!
La policía nos persigue. ¡Sonríe para la cámara!
¡Vamos, Maimouna!
¡Más rápido!
¿Qué haces? ¡Frena!
¿Qué mierda haces?
¡Suélteme!
- ¡No me toque! - ¡Para!
¡No puedo respirar!
- ¡Suélteme! - ¿Está loco? ¡Maimouna!
¡Cállate!
¡Ya no sé qué hacer contigo!
¡Me avergüenzas!
¡Lo haces siempre! No sabes lo que es la vergüenza.
- O la reputación. Todo el barrio... - Tranquila.
¡No me toques! ¡Ni siquiera te avergüenzas!
¡Por tu culpa estamos metidos en este problema!
También estoy harta de ti.
Ni siquiera la has educado. ¡Eres una puta!
¡No vuelvas a acercarte a mi hija!
¡Muévete! ¡Mírate!
¿A dónde vas?
Ahora que estás sobria, encontrarás el camino a casa.
- No... - ¡Déjame!
¿Desde cuándo eres una madre?
Por favor, Dounia, lo siento.
Sé que me equivoqué, pero te prometo que cambiaré.
Seré una buena madre para ti. Por favor, cariño.
Por favor, quédate conmigo, por favor...
¡No, Dounia! ¡No te marches!
¡Por favor, quédate conmigo!
- Arranca. - ¡No te vayas con ellos!
Sal del auto. ¡Deja a mi hija en paz!
¡Dounia!
Quédate conmigo, quédate con tu madre.
¡No te marches! ¡Déjala en paz!
- ¡Dounia! ¡Sal del auto! - Acelera.
¡Sal!
Al ver a tu madre, se entiende por qué estás tan loca.
¿Por qué hiciste eso?
¿Qué te había dicho? ¡Hay que ser discreto!
Ahora estás fichada. ¿Quieres arruinar mi negocio?
Te lo advertí.
Dame las llaves del sótano. ¡Dámelas!
- Lo haré bien. - ¡Cierra la boca!
Ahora la policía nos vigilará por tu culpa.
¡Las llaves!
Toma.
- ¡Se acostó con mi madre! - ¡Todos lo han hecho!
Todos se acostaron con la puta de tu madre.
Frena.
¡Frena el puto auto!
Te pagaré todo. Te juro que te pagaré todo.
¡Largo!
Arranca.
Es todo un honor trabajar con ustedes.
Ahora viene lo desagradable,
porque debo decidir y no puedo elegirlos a todos.
Ese era el trato desde el principio.
¡Djigui! ¡Ven aquí!
Es mi novia, olvidó las llaves.
¡Otra vez ella!
- ¡Nada de juegos! - Es la última audición...
¡Me importa una mierda! Devuélveme el dinero.
- Sólo si dejas de gritar. - ¡Estás loco!
Siéntate y mírame.
Disfruta del espectáculo.
Quizá te lo devuelva.
- Sé que me traerás suerte. - Djigui, te estamos esperando.
- ¡Qué carácter! - Ya basta.
Bien...
Sólo les digo que sean ustedes mismos. Cada personalidad debe notarse.
Bien, comencemos.
ENTRADA AL TEATRO
¿Te gustó, eh?
- Más o menos. - Te vi, te gustó.
No tengo tiempo. ¿Y mi dinero?
Me eligieron.
- ¿Para qué? - Para el espectáculo.
El papel principal, me voy de gira.
No imaginas cómo cambiará mi vida.
Genial, pero no te vas con mi dinero.
Toma.
No te robé nada.
Sólo quería que bajaras de ahí arriba.
¿Podemos vernos?
Tengo una entrada para el sábado.
Eres mi invitada,
porque me das suerte.
¿Cuánto tiempo creías que iría detrás de ti?
Ni siquiera sé cómo te llamas.
Sí, qué lástima.
Espera...
- ¿Tienes hambre? - No.
M&Ms.
Palomitas.
Creí que no tenías hambre.
¿Y si hacemos otra cosa?
¿Aquí traes a las chicas con las que quieres acostarte?
Sólo a ti. Las otras no son tan difíciles.
¿Vamos?
¿Te parece raro que un chico baile?
Cuando bailo...
dejo que mi entorno me posea.
Y no miento.
El baile no miente.
Es sagrado.
¿Cómo te llamas?
¿No vas a decírmelo?
No te soltaré hasta que no me lo digas.
Dímelo.
Vamos.
Dime cómo te llamas.
¡Para!
- Dímelo. - ¡Para!
Dounia... ¡Dounia!
¡Me llamo Dounia!
No sé qué le hiciste a Reda.
- Pasa. Anoche te estuvo buscando. - Hola, Jacky.
Toma, llámalo.
- Hola. - Sí.
- ¿Hola? - Sí, soy Zohra.
Zohra, ¡mi princesa! ¡Me alegra oírte!
¿Qué haces el sábado?
¿Quieres venir a un concierto? Presentamos un nuevo grupo de rap.
Tengo cosas que hacer.
- ¿Qué haces? ¿Quieres vengarte? - ¿Hola?
- Dijiste que golpeara. - Y luego acariciaras.
¿Sigues ahí, Zohra?
Sí.
Me encantaría verte.
Las otras chicas iban con mis amigos.
De acuerdo, iré.
El sábado a las 19:00. Te enviaré la dirección.
Adiós.
Cambia esa cara.
Sé que soy dura contigo.
Sé que lo pasaste mal, pero es porque tienes potencial.
Ahí está la prueba.
Toma.
Tu dinero.
Eso no es nada. Toma.
Se la vamos a jugar a Reda, ¿verdad, Jacky?
Sí, se la jugaremos.
Seremos ricos.
- Creí que no volvería a verte. - Estoy aquí.
Mi madre es una bruja, nos maldijo. Estoy segura de que es su culpa.
Y mi padre ya ni me mira. Lo decepcioné.
Es mi culpa, perdóname. Lo siento.
Estoy aquí.
Acuéstate.
¿Qué hiciste hoy?
Nada.
¿Qué te pasa?
Tengo miedo.
Yo también.
SUPERMERCADO
¿Te arreglaste para mí?
Bueno, para el espectáculo.
Lo tengo todo planeado.
Tienes un asiento en primera fila.
No vas a verme desde aquí.
¿Vendrás?
Allí estaré.
Dame tu chaqueta.
¿A dónde vas?
- Ven. - Ven tú.
¿No te gusto?
Sí.
Tomaré una ducha.
Ponte cómoda.
Te espero.
¿Puedo ayudarte?
Buscaba cigarrillos.
No los guardo aquí.
Eres hermosa.
¿Qué estás buscando?
Como quieras.
"Espectáculo Konis".
Tendrías que haber ido.
¡Por fin!
¡Por fin!
¿Y bien? ¿Has vuelto al barrio?
Hola, Maimouna...
Soy yo.
Quería decirte que lo logré.
¡Lo logré!
Dejé tu parte en el escondite.
Quería decirte que... Me marcho.
Pero volveré pronto.
Te extraño.
Te amo.
- Vuelve o le haré daño. - ¡No vengas, Dounia!
- ¡Ven a buscarla! - ¡No vengas!
¡Cállate! No hagas ruido. ¡Cállate!
Esa puta es muy astuta. ¿Crees que vendrá?
- ¡Cállate! - No vendrá, se burló de ti.
Cierra la boca, ¡cállate!
Soy yo, ¡abran!
¿Dónde está?
¿Así que ibas a jugármela?
¿Estás bien?
- ¿Por qué la desatas? - No lo empeores. Cálmate.
¡Ya tienes tu dinero!
No está todo. ¿Y el resto?
¿Qué hiciste con mi dinero?
¿Qué hiciste? ¡Contéstame!
- Eres una puta, como tu madre. - ¡Cállate!
No me mandes a callar. ¿Quisiste jugármela?
¿Dónde está mi dinero? ¿Dónde está?
- ¿Dónde está? - Díselo.
- ¡Cállate! - ¿Qué hiciste con él?
- ¿Qué haces? - No, ¡espera!
- Apártate. - ¡No! ¡No lo hagas!
Díselo, Dounia, por favor.
¡Estás loca!
¡Cierra la boca!
¿Es esto lo que quieres? ¿Quieres acabar así?
¿Dónde está mi dinero?
¡Contéstame!
Dounia, ¡díselo! ¿Quieres morir por dinero?
- ¡Déjate de tonterías! - ¡Te juro que te quemo!
Por favor, Rebecca.
Vamos, hazlo.
¿Tienes miedo?
Se nota que tienes miedo.
- Voy a la casa de su madre. - No, no irás.
Está en la casa de su madre. ¡Ve, rápido!
¡No, no irás! ¡Es mi dinero! ¡No vayas allí!
- ¡Cállate! - ¡No vayas!
¡Es mi dinero! ¡Mi dinero!
Vas a morir, bastarda.
¡Me llamo Dounia!
¡Me llamo Dounia!
¡No vuelvas a llamarme bastarda! ¡Me llamo Dounia!
¡Dounia!
¡Cuidado!
¡Mierda!
¡Samir! ¡Samir, vuelve!
¡Auxilio! ¡Samir!
- Dame tu camiseta. - ¡Auxilio!
¡Rápido!
¡Auxilio!
¡Por favor! ¡Estamos aquí!
¡Gervais! ¡Llama a emergencias! ¡Llama a los bomberos!
¡Llámalos ya!
¡Vamos! ¡Rápido, Maimouna!
¡Gervais!
¡Dame la mano! ¡Vamos, Maimouna! ¡Rápido!
¡Vamos, Maimouna!
No puedo pasar.
Rebecca, ¡vamos! ¡Salta!
Dounia, ¡vamos!
- Márchate. - No.
Estás cubierta de gasolina. ¡Márchate!
¡No me iré!
- ¡Márchate! - Me quedo contigo.
- No me voy. - ¡Márchate!
¡No quiero ir! ¡Me quedo aquí!
No, ¡hazlo por mí! ¡Suéltame!
Maimouna... Ven aquí.
Ven aquí.
Respira. Tranquila, estoy aquí.
Estoy aquí contigo, ¿sí?
¿Lo oyes? ¡Ya vienen!
Vienen a salvarte. ¿Ves? ¡Te lo dije!
Esos hijos de puta no quieren venir.
- ¿Qué quieres decir? - ¡Ve a buscarlos!
Temen que los ataquemos.
- Maimouna, voy a buscarlos. - ¡Tengo miedo!
Ahora vuelvo. ¡Respira! Quédate con ella.
Mírame. ¡Mírame!
¡Papá!
¡Por aquí!
- ¡Por favor! - No podemos intervenir.
- No puede salir, está sola. - Esperamos a que llegue la policía.
- ¡Hay fuego por todas partes! - No puedo intervenir, son las órdenes.
¿Qué clase de órdenes son esas?
- ¡Está atrapada! - No puedo.
¿Y si fuese su hija?
Nos tiran piedras, ya no podemos intervenir.
No vamos a tirarles piedras, ¡se lo juro! ¡Por favor!
- ¡Haga su trabajo! - ¡Rápido!
¿Por qué no hacen nada? ¡Hay fuego por todas partes!
¡Se va a morir!
¡No! ¡No puede ser!
¡No, Maimouna!
No, por favor, no...
No...
Perdóname.
Perdóname, perdóname...
¡Es su culpa!
Dounia.
¿Dónde está Maimouna? ¿Dónde está Maimouna? ¡Dímelo!
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