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PREVIAMENTE EN A.D.
El Emperador está viniendo.
Debemos evitar el deshonor cultivando la buena voluntad con su sucesor.
¿Te refieres a Calígula?
No tendrás muchas ganas de acogernos
cuando sepas por qué vinimos.
Dime dónde está Pedro, y nos detendremos.
No creo que esté mejor en Somaria, Felipe.
Déjame ayudarte.
En el viaje hacia aquí, vi cuatro buitres.
Este lugar te da visiones.
¡Simón el Hechicero!
Cree que puede hacer lo que yo no.
En nombre de Jesús, te libero de tu prisión.
¿Te arrepientes de tus pecados?
Sí.
Dile a Saúl sobre Pedro.
Partió hacia el norte.
- ¿Adónde? - A Damasco.
Todos dormiremos mejor cuando Saúl deje Damasco.
¿De verdad?
Tu tarea es asegurarte de que no traiga su campaña de violencia
de vuelta a Jerusalén,
no antes de que Tiberio se haya ido a Roma.
¿Y cómo hago eso exactamente?
Irás con él.
No defenderé esto como si fuera el espíritu alegre de la juventud.
Discúlpeme, y siento decirlo, pero no es el comportamiento del futuro emperador.
Estoy de acuerdo.
Calígula tiene mucho que aprender sobre sus responsabilidades,
pero no ayuda que pase tanto tiempo con el judío, Agripa.
Es una influencia maligna.
Despiértalos y sácalos de aquí. Claudia no debe ver esto.
¿Claudia no debe ver qué?
¿Cómo se atreven a poner mi nombre en una prostituta borracha?
No volveré a esta habitación
hasta que cada señal de lujuria haya desaparecido.
Si llegamos a Ramada antes del anochecer, alcanzaremos Damasco en dos días.
Saúl, son más de 100 km, ¿y quieres hacerlo en un día,
cruzando desiertos y senderos de montaña en el mes más cálido?
Parece que nuestro nuevo recluta estaría más feliz en casa.
No me suicidaré marchando a ese paso.
Nos informaron que Felipe nos necesita.
Alguien debe ir a Samaria.
¿Qué hacemos?
Nos escondemos en un sótano.
Simón, siento lo mismo, pero mientras Saúl esté afuera...
Sé que ir con Felipe es peligroso, pero me siento como un cobarde.
Ahora no tienes que hacerlo.
Saúl se fue. Acaba de dejar Jerusalén.
Iremos a Samaria esta noche, Juan.
María. Soy yo, Joanna.
¿Qué haces aquí?
Estoy con la Casa de Antipas, como sirviente de Herodías.
¿Trabajas en el palacio?
Debemos tener cuidado. Nadie aquí comparte nuestra fe.
¿Pedro también está aquí?
Está en la ciudad, oculto, a salvo.
Pensé en ti cada día desde que Jesús nos curó.
He intentado seguir su palabra, pero...
Escuché que lo mataron.
Joanna.
Jesús no ha muerto.
Antes de que lo crucificaran,
nos dijo que volvería después de tres días, y lo hizo.
- Está vivo. - No.
Es verdad. Vino a mí primero.
Me senté con él y comimos.
Es quien dijo ser.
Es el Mesías.
Antes me gustaba Agripa, pero ahora...
¿Debí haberlo mandado matar?
No.
Lleva a Calígula de regreso a Roma, y mi esposo se encargará de Agripa.
Pilato es un buen gobernador.
Solo con ver las calles de Jerusalén sin problemas se entiende...
Trabajas duro para ascender a tu esposo.
Estoy seguro de que se beneficiará con tu sabiduría
cuando lo ascienda a un puesto en Roma.
Gracias.
No sé lo que me agrada más,
si la idea de pasar más tiempo contigo en Roma
o finalmente ser capaz de...
¿Pasa algo malo?
No.
Solo un escalofrío. Es todo.
No subestimes a Pedro.
Es un vendedor de curas mágicas, pero uno bueno.
Primero le dice a las personas que tienen un problema,
que mataron al hombre que Dios les envió.
Luego les dice que tiene la respuesta.
Todo lo que deben hacer es arrepentirse y tirarse al río.
¿Alguna vez se detiene?
Nunca vi a un hombre con tanta energía para destruir a sus enemigos.
Y estamos aquí sentados, los pocos elegidos,
cuyo trabajo es desterrar esta herejía,
antes de que se esparza por Jerusalén,
y tome el control de Siria, Lida, Emaús, y hasta Masada,
antes de que Pedro, el pescador, pueda vender al mundo su falsa cura.
La mayoría aquí creen que los romanos son degenerados.
¿Estás decidido a darles la razón?
¿Escuchaste algo?
Un ruido, como el gas de una vaca.
Aparte de todo, insultas a mi esposa.
¿Es posible insultar a la esposa de alguien
cuando es hija de una ramera?
Retira esas palabras antes de que te corte la garganta.
Hazlo.
Casi moriría feliz de pensar lo que Tiberio te haría.
¡Levántate, estúpido animal!
Vamos.
Debí haberlo hecho.
Debí haberle cortado la garganta después de lo que dijo.
De haberlo hecho, ¿cuánto hubieras vivido?
¿Y luego de hacer lo mismo con Agripa?
O puedes ignorarlos a ambos
y esperar tener una vida en Roma.
Nunca me crucé con tales intrigantes, traidores, venenosos y ambiciosos.
¿Qué es eso?
Espero que todo allá sea mucho menos...
Judío. ¿Tú no?
¿De qué hablas, Claudia?
Tiberio te ofreció un puesto en Roma.
Al fin.
Al fin podemos dejar este lugar.
Solo debemos jugar nuestro papel
manteniendo separados a Agripa y a Calígula.
Te bautizo en el nombre del Padre,
del Hijo y del Espíritu Santo.
¡Pedro! ¡Juan!
Qué bueno verlos.
Amigos, hoy nos encomendamos a Jesús,
a quien estos hombres conocieron, y de él recibieron el poder del Espíritu Santo.
¿Cómo podemos celebrar al Mesías si no nos atrevemos a decir su nombre?
Tengo miedo.
No lo tengas.
Tu fe te dará fuerzas cuando recemos juntas.
¡Chuza!
No te esperaba de regreso.
Este es mi esposo.
Y, ¿quién es ella?
María. Acabo de empezar a trabajar aquí en el palacio,
pero conozco a Joanna de...
Del mercado.
Solíamos vernos en el mercado.
¿No acordamos decirnos sobre los nuevos amigos?
Mi esposa ha caído bajo malas influencias recientemente.
No quiero que pase de nuevo.
No se preocupe. La protegeré de los problemas.
¿Tu esposo no sabe sobre tu fe?
Sí.
Acepté esconderla para protegernos.
Antipas y Herodías hicieron cortar la cabeza de Juan el Bautista.
Trabajamos para gente despiadada.
¿Crees que te delataría?
No, no haría eso.
¡Cayo!
Has manchado a otra sirvienta.
¿Por qué tan seria? Es solo una broma.
Salgamos de este mausoleo y encontremos mujeres apropiadas.
Eres muy selectivo.
Mi amigo no reconoce una fruta madura cuando la ve.
Discúlpennos. Nosotros...
Puedes dejarnos.
¿Eres sorda o estúpida? Déjanos.
Tengo trabajo para tu hermana, Herodías.
No le importará si pasas un tiempo conmigo.
Mi querido hermano.
Te lo he dicho antes,
no dejes que te encuentre jugando con mis cosas.
Saúl.
¡Saúl!
Saúl, este paso es una locura.
¿Y si no lo encuentras?
¿Y si Pedro ni siquiera está en Damasco? ¿Marchamos a Antioquía?
¿Por qué estás aquí?
Estoy aquí porque me lo ordenó el hombre al que ambos respondemos.
Entonces deberías ayudar en esta misión, no retrasarla.
¿Por qué odias tanto a Pedro?
Porque lo que asegura es ridículo.
Porque la idea de que Dios lo use como instrumento de su voluntad
para esparcir la palabra de un nuevo Mesías es ridícula.
¿Cómo puede creer la gente
que el creador podría elegir a un simple pescador para expresar su mensaje?
No.
Elegiría a un hombre que conociera un mundo fuera de un pueblo pesquero,
no un hombre que difunda mentiras sobre un impostor, Jesús,
un hombre que pueda agregar belleza, poder, y verdad a su mensaje, como...
Sí.
Saúl.
Saúl.
¿Por qué me asedias?
¿Quién eres?
Soy Jesús, a quien asedias.
No.
No.
No.
¡No!
¿Qué quieres...?
¿Qué quieres de mí?
¿Qué quieres de mí?
¿Qué quieres de mí?
Ve a Damasco.
Te dirán qué hacer.
Ayúdenme.
¡Alguien!
¡Ayúdenme!
Damasco
Saúl.
Tienes que comer algo.
Sé que algunos de ustedes quieren volver con sus familias,
y sé que Damasco está lleno de extranjeros y la comida es cara,
pero vinimos con Saúl, y sabemos por qué estamos aquí.
El hombre que nos trajo es admirable.
Sin importar lo que le pasó en el desierto,
no podemos renunciar.
Debemos encontrar a Pedro y a sus seguidores.
Estaba confundido. Engañaba a la gente con mis trucos baratos,
y comencé a creer mis propias pretensiones de grandeza.
Y luego Felipe vino a Samaria.
Me enseñó el camino verdadero.
Comenzó a hablar de Jesús, y creí.
Me bautizaron.
No nos quieren en el Templo de Jerusalén,
y tampoco a ti.
Juntos ayudaremos a difundir la palabra
y el poder de Jesús.
Escucharon todo sobre los milagros que hiciste en Jerusalén.
Esperan ver más aquí en Samaria.
Viene mi hijo, Bernabé.
Debo dejar Damasco.
¿Qué?
Acabo de ver a Rubén, mano derecha del Sumo Sacerdote Caifás,
y a Aser, uno de los hombres de Saúl.
Saúl está en Damasco.
Llegas aquí y llenas nuestras cabezas con el poder de Jesucristo el Salvador
y te acobardas a la primera señal de peligro.
¡Ananías!
Saúl de Tarso, que nos quiere muertos a mí y a todos aquí, ha llegado.
Y, ¿qué se supone que haga?
¿Decirle a mi esposa: "No tengas al bebé aún. Debemos dejar la ciudad"?
Quédate.
Quédate, hallaremos fuerza juntos.
Confía en Jesús.
Deja que el Espíritu Santo sane tus brazos.
Te trae la vida eterna.
Ten fe en Jesucristo.
Él es el camino, la verdad y la vida.
Oramos porque nuestros nuevos creyentes reciban al Espíritu Santo.
Entraremos al reino de Dios, con arrepentimiento y fe,
aceptándolo en nuestras vidas.
Cuando vuelvas a Roma,
este documento dice que te consideren para el puesto de Pretor del tesoro.
¿"Consideren"?
Y mi sello ahí dice que tendrás el trabajo.
César, no sé cómo mostrar mi gratitud.
Haciendo el trabajo bien.
Y escuchando siempre el consejo de tu esposa.
Ahí está.
Es oficial.
Siempre escucha a tu esposa.
¡No olvidaré esto!
¿De qué hablas?
¿Eres tan cobarde como para actuar a nuestras espaldas?
¿Has bebido de nuevo?
Tiberio insiste en que vaya con él a Roma
y que Agripa se quede aquí.
Sé que es el resultado de un complot.
Créeme,
cuando no estoy en tu presencia, no pienso nunca en ti.
Cree que puede romper el lazo entre nosotros,
pero se equivoca.
Cometes un error muy grave
si crees que Tiberio siempre te protegerá.
¡Pilato, pagarás por esta confabulación!
¡Y me responderás! ¡Me responderás!
Pedro.
Esto es todo lo que poseo.
Quiero que lo uses para difundir la palabra de Jesús.
Todo lo que quiero a cambio es
solo unas gotas del Espíritu Santo,
como amigo,
como compañero seguidor de Jesús.
¿Sí?
¿Crees que se puede comprar a Dios?
¿Crees que solo es magia?
¡Pedro! ¡Reprime tu odio!
¡Retira tus palabras! ¡Arrepiéntete!
¡Si valoras tu vida, arrepiéntete ahora!
¡Me arrepiento!
¡Por favor, Señor! ¡Muestra piedad por este hombre!
¡Te lo suplico! ¡Déjalo vivir!
Pedro me salvó.
No me pidas que engañe.
Si no es tu voluntad, no es parte de tu plan
para tus sirvientes,
entonces, tal como nos proteges, te ruego que ayudes a mi esposo a entender.
Es un buen hombre.
Rezo en nombre de tu hijo, Jesús,
que murió para que podamos salvarnos.
Si te complace, elegirá y descubrirá la sabiduría de Jesús.
Si no, entonces...
Claudia.
Claudia.
Sea lo que sea, fue solo un sueño.
¿Qué es? ¿Qué fue tan terrible?
No es nada.
Ananías.
Ananías.
Señor.
Ve a la calle llamada Recta.
Pregunta por un hombre de Tarso. Su nombre es Saúl.
Pero conozco el daño que este hombre le ha hecho a tu gente en Jerusalén.
Es mi instrumento elegido.
Proclamará mi nombre a los paganos y sus reyes y a la gente de Israel.
¿Qué? ¡Detente, espera! ¡No debes!
Ananías.
Alguien debe ir a Jerusalén y decirle a Caifás lo que pasa.
¿Y decirle qué, con exactitud?
¿Que su favorito, la gran arma contra el levantamiento de estos blasfemos,
se sienta en la oscuridad, matándose de hambre?
Quizás pueda ayudar.
Tengo un mensaje importante para Saúl de Tarso.
¿De quién?
De alguien que lo conoce bien,
mejor que nadie, diría yo.
¿Y tú quién eres?
Soy Ananías.
¿Está aquí?
¿Dónde está Ananías? ¿Aquí?
Estoy aquí.
Sálvame de esto, por favor.
Él te ha elegido para conocer su voluntad,
y para ver al hombre justo, y para escuchar las palabras de su boca.
Puede ver.
Saúl puede ver.
Puedo ver. ¡Puedo ver!
Gracias.
Sepárenme de Calígula y manténganme en este lugar,
pero al menos muéstrenme respeto.
Hagan lo que pido y castiguen a estos blasfemos.
Es su deber. ¡Úsenlos para dar un ejemplo!
Deber. ¿Desde cuándo piensas en el deber?
Tiene razón, aunque cuestiono sus motivos.
Está interesado en la mujer.
Chuza, como mi administrador en jefe, conoces las consecuencias de la traición.
¿Es verdad?
¿Tu esposa es seguidora del nazareno al que llaman Jesús?
Escuché que le rezabas.
Solo...
Dinos la verdad.
La verdad es que...
La verdad es...
...que mi esposa, Joanna...
...desde que nos casamos, ha tenido ataques de locura.
Desde que comenzaron los rumores del nazareno que revivió
después de ser crucificado, ella...
Se ha dejado llevar por la idea.
Y a veces imagina que le habla.
Mi miedo es que un día, se sumerja en esa locura
y no regrese.
¿Tu defensa es que tu esposa no es seguidora de Jesús,
solo está loca?
¿Y tú qué dices, mujer?
¿Cómo estás? ¿Loca?
Es verdad.
Una vez me hicieron un exorcismo.
No permito que se le rece a ese hombre, ni siquiera a uno imaginario.
Controla a tu esposa.
Suficiente. Déjalos ir.
¿Qué? ¿Eso es todo?
Qué bueno tenerte de regreso.
Abro mi corazón y agradezco a Dios por su perdón.
¿Qué te pasó en el desierto?
Lo vi.
Lo vi.
Vi a Jesucristo, el hijo de Dios.
Y está aquí.
Su presencia está aquí en la Tierra a través de los seguidores que perseguí.
Me sentía tan seguro de tener razón, pero...
Era yo quien estaba equivocado.
Todos nosotros estábamos
equivocados.
Debo redimirme. Debo hacerlo.
Iré al río para que me bautice este hombre, Ananías.
Les imploro, vengan conmigo.
Sientan el amor de Dios. Bautícense, en nombre de Jesús.
Esto es ridículo.
Me mantienes despierto con tu tonto sueño.
Dime ahora.
¿Qué es lo que ves?
Veo...
A Tiberio. Lo veo asesinado en su cama.
Y lo veo luchando y alguien tapándole la cara con una almohada.
Calígula tiene la almohada.
Tonterías.
Es solo tu imaginación descabellada.
Ayúdenme.
¡Alguien!
¡Ayúdenme!
Vi a Jesús, el hijo de Dios.
¿Cómo puedes esperar la salvación, Saúl,
cuando tienes la sangre en tus manos de aquellos que eligieron a Jesús?
Tienes razón.
Tienes razón.
Y espero...
...que todos los que perseguí...
Encuentren en su corazón la forma de perdonarme.
No soy el mismo que una vez tuviste motivos para odiar.
Estaba ciego.
Y ahora veo.
Bernabé.
Saúl quiere que lo bauticen para aceptar a Jesús.
¿Cómo podemos negarle eso?
Jesús te ha elegido para proclamar su nombre al mundo,
y a los paganos, sus reyes, y los hijos de Israel.
Te bautizo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.
Me bautizaron.
¡Ahora puedo difundir la palabra de Jesucristo!
¡Si él me perdona, me sentiré completo con Jesús!
¡Bernabé!
¡Rubén!
¿Qué te pasó? ¿Qué haces aquí?
- Él... Tuve que caminar. - ¿Qué?
Él dijo que todo lo que pensábamos que sabíamos estaba mal.
- ¿Quién? - Saúl.
Se ha convertido en seguidor de Jesús.
Es una idea muy mala.
¡Dile! Saúl, no puedes predicar la palabra de Jesús en una sinagoga.
Es exactamente lo que debemos hacer.
Sé que estás acostumbrado a tener el peso de las autoridades detrás.
¡Si he sido elegido para proclamar su nombre, mejor que sea hoy, no mañana,
mejor a esta hora, no la próxima!
Mejor en este momento.
¡Reúnanse! ¡Escúchenme! Me han dado...
Pienso que, con unos cambios y un poco de imaginación...
No te adelantes. Tiberio no ha decidido todavía.
He presentado un buen caso para que seas mi sucesor.
Nunca sabes qué puede suceder.
Suficiente.
Tenemos lo que queríamos. Seamos agradecidos.
Creí que te habías ido con el emperador.
¿No es dulce?
Mientras un par de víboras se preparan para irse, otra planea venir.
¡Mi amigo! Sabía que no podían separarnos.
Traigo noticias.
Muy graves.
El emperador Tiberio...
...está muerto.
Son noticias impactantes.
Estaba...
...impactado.
Debemos dar gracias.
Me dijeron que murió en paz, en su cama.
¿Deseabas tener tu nuevo puesto en Roma?
Qué lástima.
Tu esposo, en este palacio,
sostuvo una cuchilla contra mi garganta.
En verdad me quería muerto.
¿No puede quedar eso en el pasado?
Sí.
Tienes razón.
Quedémonos en el presente.
Entonces...
¿Dónde está tu respeto?
¡Arrodíllate! ¡En presencia de tu nuevo emperador!
Traducido por: María Elena Carrillo
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