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Original subtitles

El Nazareno difundió el rumor de que resucitaría después de tres días.

PREVIAMENTE EN A.D.

Coloca guardias del templo afuera, y yo haré lo mismo con soldados romanos.

- Lo vi. - ¿A quién?

A Jesús.

¿Crees que ha resucitado entre los muertos?

Es lo que prometió que pasaría.

Es hora de acabar con esa historia.

Maten a todos los custodios de la tumba.

El sello del emperador fue violado. ¿Nos quedamos o nos vamos?

Envié a mis amigos a la puerta de la ciudad

para que encontremos una salida.

Podemos ayudar.

- Ahora vete. - ¿Por qué estás ayudándonos?

Un enemigo de ellos es amigo nuestro.

Los sacerdotes que custodiaban la tumba.

¿Qué pasa con ellos?

Dos de ellos fueron asesinados, y los demás no están.

Regresa a Jerusalén y espera,

que el poder del Espíritu Santo vaya contigo.

Galilea

Vamos. Eso es. Adelante.

¿Cómo le digo a mi hija que no puedo quedarme?

¿Cómo le digo que la amo y luego me marcho?

Está más segura aquí con su abuela.

Jerusalén es un lugar peligroso.

Pedro, tenemos que regresar a la ciudad y esperar al Espíritu Santo.

Ella comienza a parecerse a su madre, Dios la tenga en su gloria.

Padre, cuida de mi niña.

Amén.

Veamos lo que Jerusalén tiene para nosotros.

Vamos, Juan.

Esperemos que todo se haya calmado.

Jerusalén

¡Mi esposo ha sido asesinado!

Y estoy sola en este mundo con tres niños.

Tienes la simpatía de todos en el templo quienes trabajaron con él, y lo quisieron,

fue el resguardo más confiable.

La mayoría de los que trabajaron con él también fueron asesinados.

¿Les pediste resguardar la tumba del Nazareno?

Haremos todo lo que podamos para encontrar a los asesinos, créeme.

Recibirás alimentos y regalos de caridad del templo en tu casa.

¿Oíste?

Ella sospecha.

Está de luto.

Busca las razones, es todo.

Seis hombres, ¡seis sacerdotes asesinados por el maestro romano!

Sabes por qué Pilato hizo esto.

Él tuvo que eliminar todos los testigos de esa noche

para asegurarse de que la historia ridícula de la resurrección

no acumule mayor credibilidad entre los crédulos.

Y muera junto con los soldados y los resguardos del tempo, como debe ser.

Sus muertes son un sacrificio necesario.

Pero las familias...

Nos aseguraremos de que las cuiden.

¡Suficiente, chusma!

¡Muévanse! ¡Les digo que se vayan!

¡Suficiente! ¡Fuera de aquí!

Terminen su trago. Debemos cerrar ya.

Vamos.

Alistaremos los cuartos. Las calles se llenan.

A diferencia de mi copa, que se decide a seguir vacía.

Marco Druso, siempre haces esto cada día festivo.

Eres buen hombre, Arik, un propietario pésimo, pero buen hombre.

De pie. Vamos. ¡Andando!

Perdóname, amigo. Soy torpe.

Nadie salió herido. Fue un accidente.

¿Boaz?

- ¡Síganme! - Nadie salió herido.

¡Boaz!

¡No aún!

Los nazarenos quizá usen este momento para suscitar más problemas.

Mantén patrullando las calles, al menos hasta que el festival termine.

¿Qué pasó aquí?

- Política. Nada más. - No.

He estado contigo lo suficiente para saber cuando algo te preocupa.

No estoy preocupado.

No me confundas con otras esposas.

¿Cómo podría?

Si eres sincero conmigo, estaré a tu lado.

- Claudia... - ¿Qué pasó?

Estuve preocupado por un tiempo por una irritación menor.

¿La cual te hizo asesinar a los resguardos de la tumba del Nazareno?

Aquí, en mi casa.

No debería haber secretos entre nosotros.

No, no debería.

Hoy es un nuevo día, con la visita de Herodes y su esposa.

Démosles la bienvenida juntos.

¡Abran paso! ¡Abran paso para el rey Herodes Antipas!

¡El Rey!

¡Abran paso para el rey Herodes Antipas!

Herodías, ¿soy yo,

o es que, desde la crucifixión del Nazareno,

hay más soldados romanos en las calles que de costumbre?

Hay definitivamente más soldados, sí.

¡Guardia! ¿Qué significa esto?

¡No! ¡Permitan el paso a nuestro Rey!

- Está en la ley. - ¡A un lado!

¡Dile al centurión que siempre procedemos por las calles!

¡La gente lo espera!

Soy el Rey. Deben dejarnos continuar.

Centurión, ¿qué es esto?

Nadie pasa. Son nuestras órdenes.

Deben permitirle el paso al Rey.

- ¿Nos dejarán pasar? - ¡Dejen que pase el Rey!

No me importa. ¡Nadie pasa!

No.

Caifás, dime,

¿por qué la ciudad se siente a punto de erupción?

Están ansiosos, nada más.

No podría tener nada que ver con la ejecución del Nazareno, ¿cierto?

Ya murió, y sus seguidores están dispersos.

Entonces ¿por qué las calles están llenas de soldados romanos?

El gobernador está inquieto.

¿El gobernador está inquieto?

¡No podía ser que manejaras mal todo eso!

Juzgaste a ese hombre de noche, en secreto,

en contra de la ley judía, ¡y pediste que los romanos lo mataran!

Hice lo que era necesario.

Lo hiciste mucho más importante de lo que necesitaba ser.

El uso continuo de los romanos podría ser visto como colaboración

por el hombre promedio allá fuera.

Ahora entiendes al hombre promedio, ¿verdad?

Uno no necesita ser un hombre promedio para entender al hombre promedio.

Con miles de peregrinos acudiendo a las calles por Pentecostés,

no debemos ser vistos demasiado alineados con Roma.

Asegúrate de eso, Caifás.

No pudimos elegir estar en un peor lugar.

- Es peligroso. - Es suicida.

- ¡Pedro! - ¡Mateo!

- ¿Estamos todos? - Casi.

Espero que tengas un plan.

Solo el que él nos dio,

regresar a Jerusalén y esperar al Espíritu Santo.

¿Por cuánto tiempo?

Sé lo mismo que tú, Simón.

Él dijo que construiría su iglesia. ¿Cómo? ¿Con qué?

No lo sé.

La construiría con dos cosas que faltan en esta habitación,

fe y paciencia.

Miren a quién encontré.

Maya.

¿Estamos de acuerdo con lo que es necesario?

Sí, un Pentecostés sin incidentes.

Así que nos entendemos mutuamente,

mi postura es inexpugnable.

La tuya, sin embargo, depende de la lealtad de Sanedrín y de otra cosa,

mi apoyo.

Otro mal manejo

y tendremos que reconsiderar tu función seriamente.

¿Algo para este pobre cojo?

¿Unas monedas para este pobre cojo?

¿Algo para este pobre desgraciado?

Dale algo de dinero, Caifás.

¡Dios te bendiga!

¡Azafrán! ¡Cúrcuma!

¿Compra uno? ¿Me compra uno?

¡Quítate!

Estoy aquí para ayudar.

Dios te bendiga.

Mi esposo no puede hacer nada, en lo que se refiere al templo.

No obstante, en contra de su sugerencia,

quisiéramos llegar a un acuerdo privado

y darte un ingreso anual,

al menos hasta que tus hijos sean autosuficientes.

¿Por qué el templo no querría ayudar?

Mi esposo fue un sacerdote respetable.

A él le confiaron el resguardo de la tumba del Nazareno.

- A él. - ¿Qué sucede?

- Nada. - ¿Por qué no me dices?

Debo irme.

¿Por qué el templo no apoyaría a su familia?

¿Hizo algo incorrecto?

Por favor, dime.

Necesito saber por qué lo asesinaron.

Debes marcharte de Jerusalén de inmediato

y nunca regresar o también te asesinarán.

Así como con el ingreso anual,

te encontraremos un nuevo hogar.

Un lugar tan alejado para que tú y

tus hijos, quienes son más importantes, puedan comenzar de nuevo.

La última vez que estuve aquí,

tenían músicos de Anatolia.

De Cilicia, sí.

Cilicia, sí.

Ese es otro ejemplo de las ventajas de vivir bajo la influencia de Roma.

Junto con las mejoras a los puertos,

rutas comerciales, navíos, leyes, música, poesía.

Nos gusta pensar que nuestra interacción cultural es mutua.

El festival de Pentecostés, que ahora estamos celebrando,

conmemora nuestro vínculo con las leyes de Moisés,

y sin embargo aumenta nuestro papel en el mundo moderno.

Algo que gracias a la tolerancia romana, eres libre de expresar.

En cierta medida.

Soy el guardián del templo,

y como tal, siento que debo pedir algo.

Adelante.

Los soldados romanos que rodean el templo en esta época del año

no ayuda a que la gente sienta tu tolerancia.

Al contrario, de hecho.

Todos estamos demasiado conscientes de que estamos en un país ocupado.

Y ¿qué sugieres?

Sugeriría que quites tus tropas de mi templo

y permitas que la gente celebre su festival en paz.

¿Tu gente y tu templo?

Entiendo que tus intenciones no son para incitar disturbios.

No, no.

No es tu ciudad.

Te diré lo que haré.

Doblaré mis patrullas alrededor del templo,

y asistiré al festival, yo mismo.

La fiesta se acabó. Cornelio.

Te insto a que le aconsejes. Ningún gobernador ha asistido jamás.

Sería altamente provocativo.

Apoyo a mi esposo en todas sus decisiones.

¿Viajaste hasta aquí sola?

Partí un poco después de verte en el río.

Sabía que teníamos que partir de nuevo. No quería lastimarte.

Y luego lo hiciste.

Le dije a la abuela que te traería a casa. Ella te extraña.

No puedo regresar a casa aún.

- Entonces te esperaré hasta que puedas. - No puedes quedarte.

- ¿Por qué no? - Pronto nos mudaremos de nuevo.

No me importa.

Lo que hacemos aquí,

puede ser peligroso.

¿Cómo puede ser peligroso seguir a un rabino?

Todavía lo usas.

Maya.

Cuéntame algo de casa.

El hijo de Avner, Joshua, piensa que ahora es un pescador genial,

pero solo ha salido en bote tres veces.

Tendrás 300 hombres en el monte del templo,

y te acompañarán 500 guardaespaldas.

Entramos deprisa, y salimos lo más rápido posible.

No.

Si estoy entre 500 hombres, ¿cómo podré ser visto?

Tú y 50 hombres me acompañarán, no más.

Como quieras.

Espero que esto sea más que un simple caso de: "Mírenme".

Debí haber hecho esto hace mucho, enseñarles quién está a cargo.

Debes escuchar a tu centurión.

Lo que debo hacer es llevarte a la cama.

Necesitas descansar para mañana.

¿No podemos salir?

Nos marcharemos una vez que haya menos soldados en las calles.

Si no regresamos allí pronto, todos nos olvidarán rápido.

- No, no lo harán. - ¿En serio crees

que las autoridades nos temen?

Nos temerían incluso más si ellos supieran.

¿Supieran qué?

- Que lo hemos visto. - Tomás...

¿Visto a quién?

A Jesús.

Todos nosotros hemos hablado con él.

No crees esto, ¿verdad?

Al inicio tuve miedo.

Creo que todos lo tuvimos.

Pero Él fue tan real como tú lo eres ahora.

Entonces ¿por qué no se lo dicen a la gente?

¿Por qué están todos encerrados aquí?

Estamos esperando.

¿Qué?

Al Espíritu Santo.

- ¿En qué ayudara? - Lo sabremos cuando llegue.

Y ¿cuándo llegará?

- ¿Tampoco lo saben? - ¡Tantas preguntas!

Me enseñaste a hacer preguntas, ¿lo recuerdas?

Claramente que es tu hija.

Amigo...

- ¿Tienes información? - Sí.

Cornelio ha concentrado a todos los comandantes,

y escuché que Pilato visitará el templo en Pentecostés.

Esta profanación de nuestro lugar sagrado es la abominación que los profetas decían.

Entonces nuestro momento para matarlo ha llegado.

En noches como estas, desearía estar de vuelta en Cesárea.

No puedo dormir aquí. Este solía ser el palacio de mi padre.

Antes de nosotros.

Antes de ti.

Iba a regresar a la cama.

Deseo que descanses.

Tú también.

¿Qué te mantiene despierto?

Lo mismo que a ti, me imagino.

Preocupación por mañana, por la seguridad de Pilato.

Prométeme que lo cuidarás.

Es mi trabajo.

Entonces hazlo bien.

¿Recuerdan que este hombre, en Galilea, atrapó...?

Nadie lo vio jamás.

Fue la trucha más grande...

Si te encuentran...

...¿te matarán?

No.

Ellos lo asesinaron.

¿Entonces?

¿Lo harán?

No lo sé.

Pilato quiere visitar el templo en persona mañana.

Bueno, hay que disuadirlo.

¿Por qué vendrá?

- Para probar algo. - ¿A ti?

A todos nosotros.

A la gente no le gustará.

Superamos a los romanos. Podemos atrancar las puertas.

¿En Pentecostés? ¿También a nuestra gente?

Sería un caos.

Debes hacer algo, Caifás.

Quizá debamos recibirlo como un invitado de honor.

No permitiremos que Pilato convierta la fiesta en un baño de sangre.

Deberías estar durmiendo.

Tú también.

¿Tienes miedo?

Sí lo tengo.

Pero no de los romanos o los sacerdotes.

Tengo miedo de no ser la persona que Jesús cree que soy.

Siempre me sentí segura cuando estabas en casa,

como si supieras exactamente lo que querías y cómo lo conseguirías.

En ese entonces, lo único que quería era pescar.

Pescar significaba dinero, y el dinero significaba comida y vestido.

La vida era simple.

Y ¿ahora no lo es?

¿Qué haría él si estuviera aquí?

Oraría.

Juan, ¡despierta! ¡Todos despierten!

- ¡Despierten! ¡Vengan! - ¿Qué haremos?

Vamos a orar.

Festival de Pentecostés

¡Oigan! ¡Quién se creen que son!

¡Blasfemos!

Padre nuestro que estás en el Cielo santificado sea tu nombre.

Venga tu reino, hágase tu voluntad, en la Tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día,

y perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en tentación y líbranos de todo mal.

Padre nuestro que estás en el Cielo santificado sea tu nombre.

Venga tu reino, hágase Tu voluntad...

Danos hoy nuestro pan de cada día,

y perdona nuestras ofensas, como nosotros perdonamos a los que nos ofenden,

no nos dejes caer en tentación y líbranos de todo mal.

Padre nuestro que estás en el Cielo...

...santificado sea tu nombre.

Venga tu reino, hágase tu voluntad, en la Tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día, y perdona nuestras ofensas.

Amén.

Ahora podemos irnos de aquí.

Ahora a esparcir su palabra.

- ¡Hazte a un lado! - ¡Abran paso!

¡En todo momento, protegeremos al Gobernador!

- La primera persona en dar un paso... - Le cortaré la cabeza.

Gobernador, el sacerdote mayor le pide que me siga para entrar al templo

por medio de una puerta del sur.

¿Por qué?

La Bella Puerta conduce al Patio de las Mujeres,

que es solo para judíos.

También le solicita, de la mejor manera, que dejen sus armas afuera.

Yo rechazo ambas peticiones de la mejor manera. Entraremos por aquí.

¡Cohorte!

¡Este es un lugar sagrado!

¡No se permiten las armas!

- ¿Adónde nos dirigimos? - Al templo. ¿Adónde más?

¡Vengan! Vengan al templo.

Espero que sepas lo que estás haciendo, Caifás.

¿Y de verdad crees que esto funcionará?

Si no es así, nos destrozarán junto con los romanos.

¡Silencio, por favor!

Silencio.

Les pido que se calmen

¡Váyanse!

Sé que la visita del gobernador no tiene precedentes

Pero les pido comprender

Ha venido para expiar sus pecados

¿Qué está diciendo?

Ha traído regalos para honrar nuestra fe

y ponerse a los pies de nuestro Dios

No para condenar

lo que debemos adorar

¡Problemas! ¡A la derecha!

¡Váyanse!

¡Muévanse! ¡Deprisa!

¡Salgan de aquí!

¡Muévanse!

¡Cornelio!

¡Abran paso!

¡Quítenlo del camino!

De pie.

Espero que tu causa valga la muerte.

Yo espero lo mismo.

Unas monedas, ¿maestro?

Míranos. No tenemos dinero.

Ni plata, ni oro.

Pero lo que tengo te lo doy en nombre de Jesús de Nazaret.

Levántate y anda.

Este hombre camina de nuevo gracias a Jesús.

Dios nos envió a su sirviente, Jesús,

y Dios lo resucitó de entre los muertos.

Somos sus testigos,

y el Espíritu Santo está con nosotros y nos fortalece.

Jesús está vivo.

Que todo Israel se entere

que Dios hizo a Jesús su Mesías.

Pensé que habías tratado con estos seguidores.

Únanse, y también recibirán al Espíritu Santo.

Háganlos callar ahora, antes de otra trifulca.

¡Sálvense de este mundo cruel!

¡Pedro!

¡Padre!

¡No! ¡Juan!

¡No!

Marco Druso fue encontrado muerto.

Hemos arrestado a un grupo de hombres en esta área.

Ejecútalos.

No creemos que el asesino esté entre ellos.

Ejecútalos a todos en las escalinatas del templo.

Como desee.

Pedro.

María.

Juan. Todos los demás están a salvo. Tus heridas...

No es nada.

¿Qué sucede ahí afuera?

La palabra se ha esparcido como fuego, tal como el espíritu.

Mucha gente vendrá con nosotros, quizá miles.

Maya.

Ella dice que no dormirá hasta que estés de vuelta.

María, por favor cuida de ella. Quizá nunca salgamos de aquí.

- ¡De pie! ¡Andando! - ¡No! ¡No!

¡Soy inocente!

- ¡No! ¡No! - ¡Afuera!

Entreguen al asesino,

o esto se convertirá en un espectáculo muy familiar.

Ellos te buscarán.

Están ejecutando a sospechosos en el Patio de los Gentiles.

Así es el mundo.

Sangre deriva en sangre.

Bendito sea el nombre de su glorioso reino...

Por siempre y para siempre.

Escucha, Israel, el Señor es nuestro Dios.

El Señor es uno.

Bendito sea el nombre de su glorioso reino por siempre y para siempre.

Israel, escucha, el Señor es nuestro Dios.

El Señor es uno.

Bendito sea el nombre de su glorioso reino por siempre y para siempre.

Traducido por: Javier Osorio Muñoz

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