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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
Me ven tan dulce Y soy tan buena
Inalcanzable Como una estrella
Nada me hiere Soy como un hielo
Solo sonrío Y se abre el cielo
Soy la maga Bruja envidiada
De reina buena Voy disfrazada
A la orden Van mis deseos
Soy tan dulce Como un caramelo
Cuidado Porque en los cuentos
Nunca los malos terminan bien
Cuidado Porque en los cuentos
Nunca terminan bien
Bienvenida, Delfina.
Que empiece la pesadilla.
Sueño abundancias
Grandes tesoros Nada me bastará
Reina de todo Dueña de todo
Puedo con todo y más Más, más, más
Sueño abundancias
Grandes tesoros Nada me bastará
Por fin, el mundo entero conocerá quién eres.
¡Qué alta elevaste la vara para los próximos galardones, magnífica!
Bueno, todo fue por y para ellos,
que son la razón de mi vida, y para alguien muy especial para mí.
Daisy, me imagino, ¿no?
Sí, mi amor, la luz de mis ojos.
Y también para honrar la memoria de mi hermana, Flor.
Bueno, antes de entregarte el premio, querida,
quisiera hablar de Delfina, la persona.
Que nos cuentes de eso que quizás no conozcamos de ti, tu historia.
No tuve una historia feliz.
Primero, lo de mi papá. Después, lo de Federico, mi prometido.
Y justo cuando me encontré con mi hermana Florencia,
pasó lo que todos saben,
y pensé que no me recuperaría nunca más.
Pero lo hiciste, querida.
Y creaste una obra maravillosa.
Bravo, bravo.
Veamos ahora las razones por las cuales te hemos elegido.
Soñadores del mundo,
¡brindo por ustedes y brindo por sus sueños!
Mañana será un gran día.
¡Bienvenidos al karaoke Soho!
Quiero algo grande, quiero Broadway.
El Comité para la Protección del Medioambiente
distingue a Delfina Santillán
por reflejar las consecuencias del cambio climático.
Vamos a ver qué prepararon nuestros artistas.
Tu turno, Yamila.
Los vi muy prolijos, coordinados.
En este tiempo, han demostrado todos ser verdaderos artistas.
Hay sueños casi imposibles
Mágicos, increíbles
Con solo ponerles el foco Son realidades visibles
Ya estamos en línea, Cami.
Perfecto. Atentos. Transmitiendo en tres, dos, uno.
Si Ada no quiere ver a sus princesitas haciéndole compañía a la Cardo,
entonces, tendrá que cerrar la boca.
¿Cómo podemos estar seguros?
Porque se lo advertí, y a mí ya no me tiembla el pulso.
¿Quieres enviarle una prueba?
Tráela a Margarita, que le corto la lengua.
El mundo, agradecido.
Ahora hay que ver qué hacemos con la imbécil de Daisy, ¿no?
¿Pueden creer que ahora no quiere renunciar al trono?
Si no me hubiera dado toda la fortuna que me dio,
ya estaría otra vez en un orfanato.
Ya estaría otra vez en un orfanato.
Otra vez en un orfanato.
Orfanato.
Pero ¿qué es esto, Delfina? ¡Por Dios! ¿Qué es esto? ¡Qué escándalo!
- No soy yo. - ¿Cómo que no?
¡No soy yo, se nota que alguien me hizo esto!
- ¡Falsa! - ¡Mentirosa!
¡No soy yo! ¡No!
¡No!
¡No soy yo!
Esa será la parte más sencilla.
Pregunto.
¿No deberíamos tener un plan B por si Yamila se arrepiente?
Estoy de acuerdo con el caballero.
Sí, sabemos que Yamila es tan venenosa como su jefa.
Yo no confiaría en ella.
Yamila está muy resentida con Delfina.
Hace rato que trabaja para mí.
Además, nuestra dulce Julieta estará ahí con una copia.
Y yo voy a estar en la oficina,
por si hace falta meterse al sistema.
¿Quién eres?
Qué momento inesperado, ¿no?
- ¿Hiciste todo esto? - Y no solo esto.
Me presento, soy Fach,
el jáquer que te volvió loca durante todo este tiempo.
Están en shock. No es para menos.
Pero cuando pasamos el video, cortamos la transmisión,
así que nadie fuera de aquí se enteró.
Encontrarás alguna excusa.
Eres buena para mentir.
- ¿Qué quieres? - Tranquila, te lo explicaré.
Si no haces lo que te pido, entonces, sí,
la gente verá esto y mucho mucho mucho más.
¿Qué quieres, marsupial inmundo?
Tranquila. Guárdate los insultos.
Lo que quiero es muy simple.
Transferirás los 8,2 millones
que tienes en tus cuentas de Suiza y Panamá,
los bonos del tesoro
y las acciones que compraste en Tokio a esta cuenta.
Y me firmarás un poder para transferirme tus 20 propiedades alrededor del mundo.
Sí, lo sé.
Es toda tu fortuna.
Aunque, pensándolo bien,
nunca fue tuya.
Si quieres mantener tu secreto,
este es el trato.
Una vez que Delfina transfiera, iniciaremos la retirada.
Con todo respeto,
qué lindo plan, hermoso, fuegos artificiales.
No veo que intervenga la justicia.
No sé si me entiende. No veo que entre la policía.
No veo que entren las denuncias.
¡No veo que entren pruebas a mostrar!
Y mejor no menciono el tema Daisy,
que la hipnotizó y la enamoró todo por una estafa.
No, a mí me importa mucho Daisy, de verdad.
No te preocupes por Delfina,
ella obtendrá lo que merece.
Ahora, repasemos el plan.
¿Terminaste?
¡Recién empiezo! ¡Y tengo muchas cosas guardadas para decirte!
Hazme el favor, calla a este loro, es igual que la madre.
¡Ni se les ocurra tocarme!
Tengo un ejército lleno de gente lista para ayudarme.
No es así.
Estás muy sola. No hay nadie para ayudarte aquí.
Me da ternura cómo me subestimaron.
¿Recuerdas cuando les pedí que me entregaran los celulares
para que pudieran conectarse con su artista interior?
Lo hiciste para que Ada no pudiera hablar ni conmigo ni con Daisy
para decirnos la verdad.
Mientras estaban armando un plan para clavarme un puñal por la espalda,
los engañados fueron ustedes.
Investigué cada conversación, cada foto y cada video
para descubrir quién era y qué sabía cada mocoso
al que le abrí las puertas de mi casa.
Y leí y escuché algunos mensajes que no me gustaron para nada.
Te diré algo. ¡Así no se habla de la tía!
También puse pequeños micrófonos en cada celular antes de devolverlos.
E intercepté una llamada de tu príncipe...
- Hablando de eso... - ¿Qué?
Qué obsesión tú y tu madre con la realeza.
Es desesperante. Siempre en busca del dinero.
Unas busconas.
Vagabundas, decía mi abuela.
- ¿Es genético? Debe serlo. - ¿Qué le hiciste a Merlín?
¿Yo? Nada. No fui esta vez. No tengo nada que ver.
Pero te puedo mostrar. Espérame.
Escucha.
Tienes 48 horas para volver a Krikorágan
y casarte con Petra,
caso contrario, en lugar de una boda, tendremos un funeral.
El de tu hermano Alí.
No.
No, no.
Merlín no caerá en el chantaje del malvado
cortado por la misma tijera que ustedes.
Lección de vida: nunca confíes en un hombre.
Mira.
Esa grabación es vieja. Yo lo vi.
No, es de hace media hora.
Llámalo y compruébalo tú misma.
No te va a atender.
- Está muy ocupado. - Sí.
Quizá te atiende antes de despegar. No está muerto quien pelea.
Perdona, Merlín. Yo no querer hacerte daño.
Como tú, yo estar obligada.
No es tu culpa, Petra.
Los dos somos títeres de mi tío.
Ahora vamos a obedecer,
pero te prometo que ya tendremos nuestra revolución.
Tranquila.
- ¿Hola? - Merlín, ¿dónde estás?
Contéstame, principito. Por favor, dime que estás aquí.
- Perdóname, amor. - Perdóname, nada. Ven, por favor.
Debo hacerlo, Mar. Pero te amo.
Y te amaré siempre.
Te amaré para toda la vida.
Sé que nos volveremos a ver, ¿sí?
Pero espérame, solo espérame para toda la vida, Mar.
Merlín...
¿Adónde vas?
Aún tenemos mucho de qué conversar.
- Duele, ¿verdad? - Ya está, Delfina.
Por favor, ganaste.
Ganaste. Quédate con toda la fortuna.
Nunca me interesó tener dinero.
- Déjame ir, por favor. - ¿Cómo?
¿No es que la vida siempre te da revancha?
Hablando de todo un poco, ¿qué fue esa conversación con Pipe?
Le pediste que Daisy preparara sus cosas, que iban los tres. ¿Adónde?
No se irán a ningún lado, mocosa.
Porque si se van los tres,
irán a denunciarme, y eso no pasará.
Así que tuve que tomar medidas.
Un poco drásticas.
¡Mentirosa! ¡Me quieres asustar!
Puede ser que esté mintiendo. No lo sé, porque aprendí de la mejor.
- Gracias, mamá. - Ídola.
Sí.
¿Quieres verlo?
No te digo llamarlo porque está ocupado.
Pero sí puedes verlo.
No, ese no es Pipe.
Es otro de tus trucos.
Miento tan bien que es desesperante.
Yo te entiendo. Nunca sé cuándo digo la verdad y cuándo no.
Muéstrame la cara de Pipe, por favor. Gracias.
No...
¡Qué bonito! ¿No?
¿Por qué no le diste una chance?
Cierto. No te gustan los pobres.
Igual a tu mamá,
que siempre se los buscaba millonarios o condes.
A partir de ahora,
cerrarás la boca y harás lo que yo digo.
Tranquile. Es una comida nada más.
Cálmate. En serio.
Zeki, bienvenido, estás en tu casa.
- ¿Todo bien? - Bienvenide. No importa.
- Gracias. - Adelante.
No te pongas tímido conmigo.
Que parece que ya te conociera.
Seguí todo el certamen, ¿y sabes qué?
Mi preferido eras tú.
No mienta, la preferida de todos era Margarita.
Bueno, sí, una injusticia que no haya ganado.
Pero te aseguro que el favorito de Jano eres tú.
¿Tienen hambre? Estoy cocinando.
Perdón, no quiero ser aguafiestas, pero soy vegane.
- No como... - Jano me contó.
Te hice unas hamburguesas de garbanzo espectaculares.
- Perfecto. - Enseguida vuelvo.
Después de haberme hecho sufrir como una protagonista de culebrón,
vienes a mi fiesta, vestido de gala,
y me pides bailar.
Ahora, presentación familiar.
Cálmate. Me pondré fóbique yo.
¿Qué pasó?
Única.
No sean malos.
Me preguntan cómo se lo tomó Margarina.
Creo que ya se lo esperaba. Siempre fue segunda marca.
Pili me pregunta por Rey.
La verdad es que me pidió no aparecer en el vivo,
pero como me debo a ustedes, aquí estoy.
Saluda, amore, mis Diablúnicos te aman.
¿Qué pregunta es esa?
No estamos conviviendo aún.
Lo invité a mi casa porque tiene problemas en la suya.
- Está peleado con sus padres... - Basta, Única.
- Basta. - Sí, perdón.
Bueno, hablemos de cosas lindas.
Pero mentir no te convierte en una mala persona.
En una relación, hay algo más importante que la verdad.
La confianza.
La confianza se construye con verdad.
Claro.
Pero también es un acto de fe.
Es mirarme a los ojos y ver que puedo decirte u ocultarte la verdad,
pero que nunca haré nada para lastimarte,
porque te quiero.
Me cuesta mucho confiar en alguien que miente,
pero siento que no mientes cuando dices que me quieres.
No me entra en la cabeza.
Pase.
- Por fin. - Aquí estamos.
Cuéntanos, Sasha, ¿qué pasó?
Está más que confirmado. Delfina mintió en el resultado.
No, eso es imposible. Delfi ama a Mar.
Tenemos un contacto que nos pasó las capturas del centro de cómputos.
Y Sasha encontró el sobre con la firma de la escribana.
- ¿Qué? - Delfina mintió.
No, esto no puede quedar así.
Se confirmó. Hubo fraude.
Los chicos quieren hacer algo.
Creo que me irá muy bien, igual que me fue en este último desafío.
Nadie te salvará.
Tu príncipe, camino a Krikoragán.
Tu amigo Pipe, encerrado.
En la casa no hay nadie.
Menos mal que no hay ninguno de esos mocosos correteando.
Pero nos queda alguien más.
A la idiota de Daisy la manejo como quiero.
Tú, cuidado.
Callada te ves más bonita.
- ¡Ayuda, me tienen secuestrada! - ¿Qué pasó?
Yamila, por favor, ayúdame.
Me tienen secuestrada y se llevaron a Pipe. ¡Ayúdame!
Era ella.
¡Cierra la boca!
Siéntate.
Tú también.
Te veía mirando el video de Pipe
y pensaba en la amistad.
¿No, Yami?
Qué linda es la amistad.
Pasamos por muchas cosas, ¿no?
Muchas idas y vueltas, mucha risa, mucho llanto,
mucha pelea, mucho amor.
Y te perdiste por un momento.
Pero un día...
El tema del outfit. Necesito que avises a todos.
No quiero que nadie tenga un color parecido al mío.
- Okey. - ¿Está bien?
- Déjame ver la lista. - No, ya anoté todo, ya está.
No, pero quiero verla. Es importante para mí.
Yamila, ¿qué es esto?
¿Es una broma? Muéstrame la lista.
¿Te volviste loca?
¿O eres tonta y no sabes qué te conviene hacer y qué no?
Yo te eduqué.
¡Te di un lugar en mi mundo!
¡Te enseñé a hablar! ¡Te inventé!
Cierto que fuiste la gran inventora de todo desde siempre.
¡La mecenas perfecta!
Pero si no fuera por mí,
seguirías haciendo canje por historias.
Yo creé tu ejército.
Conseguí tu amado Mecenas.
Te di mi vida.
Y sí,
te robé, te copié, te imité.
¿Sabes por qué?
Porque todo esto me pertenece.
¡Y tú no tienes nada!
Por eso, te quedaste hasta con mi hombre.
Y sí, aunque me duela,
no puedo traicionarte,
porque, en el fondo, te quiero.
Y no tendría que haber hecho lo que hice.
¿Qué hiciste?
- El jáquer me hizo hacer cosas. - ¿Qué cosas?
¿Qué te hizo hacer?
Ponerte una cámara oculta,
emborrachar a tu mamá para sacarle información
y ahora me contactó para boicotearte la gala del Mecenas.
Por suerte, limamos asperezas
y pudimos construir nuestra historia.
Qué divina. Eres mi hermana elegida.
Menos mal que te arrepentiste.
¿Encargamos sándwiches o canapés?
¿O sopa paraguaya?
Y además de engañarlos,
descubrimos cuál era el teléfono que usaba el jáquer
para comunicarse con Yamila.
Y gracias también a que Ada se escapó con Pez Eléctrico.
Sí, se escaparon, porque los iban a matar.
- Ya lo sé. - Exacto.
Pero había custodios infiltrados
y, por suerte, los atrapamos.
¿Puedes creer que el teléfono desde el que llamaban a Yamila
era el mismo desde el cual se comunicaban con los custodios?
Hasta que sucedió el milagro.
Y ahí nos dimos cuenta
de que el mismo teléfono desde el que el jáquer
le escribía a Yamila
era el mismo desde el que Ada te escribía a ti.
Julieta, con esa cara de nada. ¿Cómo no sospeche, no lo noté?
Ella te traía el teléfono.
¿Cómo te explico, Mar? Era cuestión de perseguirla.
¿Qué me dices?
El jáquer era el novio de Daisy, tan divino que parecía...
Al final, tenías razón con tus flíquitis y toda tu intuición.
El jáquer era como una especie de Robin Hood.
Y se quería quedar con toda mi fortuna.
Y mañana iban a dar el gran golpe.
- Te subestimaron. - Por supuesto.
Hicieron mal, porque yo estoy siempre un paso adelante de todos.
Es más, ¿por qué no toman asiento?
Vamos a disfrutar,
vamos a tener el privilegio
de ver una película de acción en tiempo real.
Trae las palomitas, Yuyita.
- ¡Quietos! - ¡Nadie se mueva!
¿Dónde está esa basura?
Aquí tienes, todo desbaratado.
Nos vemos en un rato.
Hermoso final.
Ahora, el único escollo que me queda suelto eres tú.
¿Y qué harás?
- ¿Me matarás? - No lo sé.
Estoy indecisa.
Me pesan mucho las dos cosas. Tengo ganas y también no.
No sé qué hacer.
Pero ¿te puedo pedir un favor?
¿Estamos todes?
No, aún no. Falta Romeo.
- ¿Y esas chicas? - Son mis ex.
Digo, mis amigas, que están en todo esto.
- ¿Falta alguien más? - Perdón por la demora.
¿Y Merlín?
Merlín está con Mar, por eso no le llegan los mensajes.
A Pipe tampoco. No sé qué pasó.
¿A Daisy no le avisaron?
No, Romeo, no podemos sumarla. Hablaremos mal de su tía.
Está confirmado que fue ella, ¿no?
Está más que confirmado.
Solo falta decidir qué vamos a hacer.
Lo mejor sería emitir un comunicado de prensa
para reconocer a Margarita como la legítima ganadora
y mostrar las pruebas.
No, Romeo. Delfi controla los medios. Decide qué es y qué no es noticia.
Pero no maneja las redes.
Debemos hacerle lo que le hicimos a Sasha.
Hay que cancelarla.
- Me parece mucho, chicas. - Sí.
- Deberíamos hablar con ella. - Sí.
Comparto.
Si eso no nos cierra, pasaríamos a una siguiente instancia.
¿Contamos contigo, Rey?
Después de todo, se trata de quitarle el premio a tu novia.
Para dárselo a tu exnovia.
Vamos. Contéstales.
¿O traicionarás a tu novia?
Nadie habla de traición.
Pero queda claro que algo pasó.
Sabes que yo te quiero.
Amo lo que haces, eres genial.
Pero, para todos, la ganadora fue Mar.
Y hay algo...
Hola, amigos, ¿cómo están?
Está circulando una terrible noticia falsa.
No sé de dónde salió ese disparate
de que soy la verdadera princesa Margarita.
Me encantaría. Pero no.
Je suis Margarita Martínez, la reina de la Basura.
La única princesa real y verdadera es Daisy,
todo lo demás es confusión.
Y Delfi es...
Es lo mejor.
¡Bravo!
Bravo, ahora sí me lo creí. Muy bien.
Muy buenos los profesores de teatro del Hangar. ¿Quién los contrató?
- Yo. - ¿Tú? Eres grandiosa.
- Muy bueno. - Muy bien.
¡Delfina, suéltame, hice todo lo que querías!
- ¿Qué más quieres? - Tranquila, Yuyo, no seas ansiosa.
Tenemos que ir a dar una vuelta.
Sube.
Que en paz descanses, Margarita deshojada.
- ¡Yamila! - ¿Qué hacen aquí?
Si se olvidaron algo, vuelvan mañana.
Si te ven, tu amigo no cuenta el cuento.
- Ahora. - Ahora no.
¿Qué pasa? Debo irme.
Queremos saber por qué fuiste tan injusta con Margarita.
- ¡Es la segunda vez que se lo haces! - ¿Qué cosa?
Sabemos qué hiciste con las votaciones. Tenemos pruebas. Dame.
Más te vale que las pruebas sean contundentes,
porque no me gusta nada el tono que estás usando.
Cuidado, podrías terminar como tu padre.
Cualquier duda o inquietud, lo hablan con Yamila.
- Vamos, tómale la denuncia. - Sí, caminen. Vamos.
- Está bien, Yamila. - Vamos.
Enseguida vuelvo.
Espero que no hayas sido tan idiota de venir al Hangar con los Cardos.
- ¡Única! - ¡Cállate!
Quieta.
Confío en que no dirás nada.
¡Única!
- ¡Única! ¡No! - ¿De qué?
¿Ves por qué ganaste el primer premio, grandiosa?
- ¡No! - Vamos.
No puedo escucharte llorar. Vamos.
Única, ¿qué es esto? ¿Qué pasa?
- Cuéntame, ¿qué pasa? - Nada.
- ¿Todo controlado lo de Fach? - Todo bajo control.
- Te amo. - Y yo a ti.
Bájenla.
¡Puedo caminar sola, déjenme en paz!
¡Cállate! Pareces un loro.
¡Basta! Te juro que te dejo todo. Todo te dejo.
No quiero tus cosas. ¿Qué me vas a dejar? ¡Cierra la boca!
¿Qué harás?
¿Matarme?
No es una mala idea.
Pero aquí es muy difícil hacerlo.
Eres un problema para mí y no me gustan los problemas.
Entonces, pensé:
"Ya que viajó tanto desde tan pequeña, ¿por qué no se va de viaje otra vez?".
¿Conoces África?
Te encantará. Está llena de monos como tú.
Te sentirás muy cómoda.
Debo irme porque tengo algo muy importante que hacer,
que es repasar el discurso de mañana.
No...
Me acabo de dar cuenta de que no estarás.
Te hubieras emocionado mucho,
porque voy a hablar de tu mamá.
De Flor, mi hermana Flori, Florchu.
Será como una especie de homenaje,
porque su vida fue una inspiración para mí.
Llévenla.
¡No, por favor!
Alguien está en problemas.
¡No!
¡No!
¡No!
¡No, por favor, no!
Amiga, necesito que vengas ya mismo a ver este vestido.
¡Es increíble!
Ven. Te ayudo.
No...
¡Ayuda!
¡Ayuda!
Muchas gracias, mi amor. Te amo.
Traigan a los sastres,
así los príncipes se prueban los trajes para la boda.
Déjame ver a Alí.
A tu hermano lo verás luego de casarte.
Nosotras somos la maldad.
Somos oscuras, y ese es nuestro poder.
Disfrutar de ser mala es lo que te llevará a la cima.
Nosotras somos...
- ¡El mal! - ¡El mal!
...que esa niña es Margarita.
¡No que quitarás lo que construí!
Lamentablemente, no hay lugar para ti aquí.
¡A los yuyos hay que cortarlos de raíz!
¡La odio!
Necesito que esté fuera del certamen.
¡Única!
¡Mala! ¡Mala! ¡Mala!
Jaque mate, Yuyito.
¡No!
Fuera del certamen.
¡La odio!
Tus padres eran Máximo Augusto Calderón de la Hoya
y Florencia Santillán.
Tú eres la verdadera princesa Margarita.
¿Fach?
Sí.
Pensé que no llegaba.
¿Estás bien?
¿Cómo hiciste?
Te vi.
Te vi con los matones de Delfina.
Vi que te atraparon a ti, a Julieta y a Ada.
También tengo mis haditas.
Es una historia muy larga, ya te la explicaré.
Ahora, debemos irnos.
Vamos.
No me presenté.
Te conozco. Eres Fach.
Fach no es mi nombre real.
Es una sigla.
No sé qué te dijeron
o qué piensas de mí,
pero quiero que sepas que todo lo que hice,
lo hice por mi hermana.
Mi nombre
es Federico Augusto Calderón de la Hoya.
Hola, Margarita.
Soy tu hermano.
¿De qué se trata la vida
si somos lo que soñamos?
Y soñamos lo que somos
Los hacedores del cosmos
Con la mente conectada
En el universo inmenso
Somos parte de ese todo
Creadores de los tiempos
Soñadores Que soñamos
Cambiar el mundo soñando
Con el alma Somos soñadores
Como un fuego Prende corazones
Solo una voz se oirá
Soñadores Somos más
Con la mente Somos soñadores
Como un fuego Que enciende motores
Solo una voz se oirá
Soñadores Somos más
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