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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
No puedo creer que ya se esté terminando, tía.
Me sentiré muy sola cuando se vayan todos.
Tranquila, tocayarita.
Seguro tu tía hace una segunda edición.
¿Quién sabe? Puede ser.
Deberías.
Y Daisy debería participar.
No es justo que la hagas renunciar a todo.
- ¿Le contaste? - Oui.
Y estoy completamente de acuerdo con Daisy.
Hay que honrar la memoria de Máximo y Florencia.
Sí.
El último musical.
Yo te deseo lo mejor
Por si no vuelvo a verte más
Y bajo mi almohada Siempre te voy a guardar
Para acordarme de ti Y volverte a respirar
Yo te regalo el corazón
Porque vas a cuidarlo más
Todo lo vivido no se puede terminar
Lo llevo en esta canción Que te quiero dedicar
Que nos volvamos a ver
Que te dé la vida todo lo que quieres
Que nos volvamos a ver
Para que este cuento no termine esta vez
Yo nunca te voy a olvidar
En mis recuerdos siempre estarás
Porque tu alegría Nunca se va a terminar
Aunque te vayas de aquí Siempre te acompañará
Que nos volvamos a ver
Que te dé la vida todo lo que quieres
Que nos volvamos a ver
Para que este cuento No termine esta vez
Que nos volvamos a ver
Que te dé la vida todo lo que quieres
Que nos volvamos a ver
Para que este cuento No termine esta vez
¿Qué pasa, principito?
Me preocupa Alí.
Sé que está con mi mamá, pero lo extraño.
Confía.
Ahora que es rey, se las ingeniará para que puedas volver.
Tranquila.
Está claro que tú ganarás.
No es por la competencia.
¿Por qué?
No. No puedo contártelo.
¿Qué no me estás diciendo?
No hay un motivo específico.
Es mi vida en general.
Si es porque no sabes qué harás cuando debamos irnos,
sabes que puedes contar conmigo.
Aquí están.
Mer, quería decirte algo.
Quédate tranquilo.
Mar se puede quedar todo el tiempo que quiera.
Porque ella ya es familia.
Una noticia cambió todo.
Este certamen, que antes era lo más importante,
ahora no me importa nada.
Hola, hermosa, ¿cómo estás?
Tengo el esqueleto de un pollo atragantado.
Lo sé.
Muchos datos, mucha emoción para procesar, ¿verdad?
Es que además de enterarme de que Delfina
era una loba disfrazada de cordera,
encontré algo que me dejó temblando.
¿Qué cosa?
Un video de Anieta en el que me cuenta todo.
Aquí en el altillo.
No sé.
¿Cómo algo que se grabó hace tantos años en España
llegó hasta aquí?
Eso es magia, Margarita.
No intentes entenderla. Es parte de tu historia.
¿Por qué nunca me lo contaron?
Para protegerte, mi amor.
Para protegerte.
El Sanguinario quería acabar con ustedes.
Y esa fue la forma que encontró Bruna o Anieta.
Mi Bruna y tu Anieta eran la misma persona.
Ya tendremos tiempo de investigar todo esto.
Ahora lo importante es que nos cuidemos.
Severino y Delfina deben estar por tomar medidas.
Y haré la denuncia hoy mismo.
No. Esta tarde es la final del certamen.
El certamen es lo de menos, Margarita. Ahora debemos cuidar de ti y de Daisy.
Los chicos están ilusionados.
Trabajaron duro.
No quiero robarles eso.
Por Dios, entiende que es peligroso.
No me harán nada. Transmiten todo el tiempo en vivo.
- Delfina es capaz de cualquier cosa. - Estaré bien.
Luego del certamen, que todos vayan presos.
Antes no.
Prométeme que te cuidarás.
Tranquila.
Ella estará bien. Recuerda que mi gente está ahí.
Para ustedes es fácil porque solo les importa el dinero.
Pero aquí está en juego la vida de personas
que amo con todo mi ser.
Lo sé.
Solo te pido que esperes hasta la gala del Mecenas.
Después, te ayudo a encerrarlos a todos.
Te busqué todo este tiempo.
Y al final estabas aquí.
Me hubiera gustado tanto conocerlos.
Te extraño tanto, mamá.
Me fui llorando despacio
Me fui dejando el corazón
- ¿Dónde está Margarita? - Debería estar contigo.
Tenían turno para la masoterapeuta.
No vino. No está.
¡Margarita!
¡Revisa todas las cámaras de seguridad ya!
¡Margarita!
- ¿Qué pasa? - Se me escapó la Yuyo.
- ¿Cómo? - No sé dónde está.
No sé dónde está. Igual, tranquilo. Le estoy haciendo marca personal.
¿Te piensas que se soluciona así?
¿Qué quieres decir?
La tengo aislada. ¿Qué más quieres que haga?
Hay que tomar medidas definitivas, eliminar lo que nos incrimine.
Ella nos incrimina.
Mañana me dan el Mecenas del Futuro.
¡Es el premio de mi vida!
Esto es grave. Perderás mucho más que ese premio.
Cuando me entreguen el premio, voy a ver si muevo un dedo.
Mar, ¿qué haces aquí?
¿Qué haces con eso?
¿Por qué lloras así?
No me cabe en el cuerpo todo lo que me pasa.
No lo puedo guardar más.
Tengo un exceso de flíquitis.
Pero no te preocupes. Ya se me pasará.
Sabes que conmigo puedes hablar. En serio.
Sí, pero ¿lo dejamos para otro día?
¿Te parece?
Ahora debemos prepararnos para la final.
¿Qué te vas a poner?
Basta, Mar.
Hasta Merlín me preguntó si te pasaba algo.
- Cuéntame. - No.
No. Es que...
Debe estar nervioso y lo refleja en mí.
¿Conoces la teoría del espejo? Bueno, otro día te la cuento.
Voy a buscar a Zeki para que me ayude con mi look.
Le pediría a Alegr-hada, pero...
tu tía me robó el...
Me quitó el celular con mis haditas.
¿Qué te pasa?
- ¿Qué? ¿Por qué? - Estabas gritando.
No.
Bueno, sí.
Pero contra el almohadón.
¿Qué pasa, tienes orejas de perro cazador?
Te juro que te escuché.
Porque eres mi hermano, Pipe.
Compartimos hasta los flíquitis.
¿Qué te hizo Merlín?
- ¿Fue Rey? Te avisé... - No.
No es ningún culebrón amoroso.
¿Y entonces?
No te puedo contar.
¿Qué hay que yo no pueda saber?
Dime.
Soy yo.
Encontré a mis padres.
¿Qué?
Soy la hija de Máximo y Florencia.
Soy la verdadera princesa Margarita.
Estás cada día más idiota, Delfinita.
Estás obsesionada con esa basura de premio
y no te das cuenta de nada.
Sé muy bien qué está pasando y tengo todo bajo control.
¿Sí?
Le llegó a tu querido un correo incriminándote.
Y tú como si nada.
¿Cómo sabes eso?
Porque se lo envié yo, idiota.
Daisy es una chica huérfana a la que Delfina hizo pasar por mí
para cobrar mi herencia.
Entonces, esta casa, el Hangar
y todo lo que tiene Delfina es tuyo.
Y de mis hermanos.
Pero no me interesa.
No me interesan ni los tres ladrillos ni la valija de oro.
Solo me importan los abrazos y horas que me robaron con mis padres.
Y ni hablar de la cascada de consecuencias de todo esto.
Yo estoy enamorada de Merlín.
- ¿Él sabe? - No.
Y no sé si se lo quiero decir.
Porque todo esto es culpa del papá.
Aunque él no tenga nada que ver, es una piedrita que queda en el zapato.
¿Y Delfina? ¿Hablaste con ella?
No.
No la puedo ni mirar a la cara.
Solo quiero gritarle que es una asesina,
una ladrona, una secuestradora, una mentirosa...
Pero la quiero.
La quiero.
Y si la cuidó tanto a Daisy
significa que conmigo hubiera hecho lo mismo.
Hace 17 años,
te dejaste ablandar por esa mocosa
y terminamos presas.
Luego, la vida te dio una chance,
pero no la aprovechaste.
¿Por qué?
Porque no hiciste nada de lo que tenías que hacer.
Y el Yuyo creció como un árbol lleno de problemas.
¿Sabes qué hay que hacer con ese árbol?
Cortarlo de cuajo. De raíz.
A ver cuándo te das cuenta.
Hazlo pronto porque será mejor.
Nosotras somos la maldad.
Somos oscuras.
Y ese es nuestro poder.
Sal del clóset de la bondad.
Y disfruta de ser mala.
Porque ese es tu don.
Y es lo que te llevará a la cima.
¡Cinco, cuatro, tres, dos, uno!
Un camino sin final Que te lleva a la verdad
Tiene mil flores y piedras que cruzar
Algún día ese lugar Sé que tu alma encontrará
Y el secreto al fin sabrás Si es amar
El abismo cruzarás Por un puente de cristal
Y los ángeles Sus alas te darán
Y por fin comprenderás Cómo es la libertad
Cuando el universo puedas alcanzar
Para mirar Estoy listo
Para soñar Estoy listo
Para sentir Estoy listo
Y para amar
Estoy listo para ir
Hay que aprender a compartir
Los sueños que hay en ti
Estoy listo junto a ti Todos vamos a llegar
Y junto caminar
Ya estamos todos aquí
Ya estamos todos aquí
- ¿Es broma? - No.
- Hace meses trabajo aquí. - No es broma. No estás en la lista.
A ver si nos entendemos.
No estoy porque no soy invitado. Soy parte del staff organizador.
- Tampoco estás en esa lista, flaquito. - ¿Flaquito?
Delfina, escúchame.
¿Puedes hablar con Paolo? No me dejan entrar.
Sí, yo di la orden. No trabajas más aquí.
¿Cómo que diste la orden?
Si no confías en mí, te quedas fuera de mi vida.
¿Hablas en serio?
Salustiano, me ofendiste y me perdiste.
Delf.
Si esto se filtra, me pueden echar.
No se lo diré a nadie. Te lo juro.
¿Cuándo te fallé? Vamos, dime quién ganó.
Con el 81,5 por ciento, gana Margarita.
Qué linda noche, qué emoción tenerlos a todos aquí.
¡Cuánto hemos crecido en este tiempo!
Les mandamos un beso enorme a los que ya no están.
En especial, a Pez Eléctrico,
que tuvo un tema de salud y no pudo acompañarnos hoy.
No puede ser tan cínica.
No es cínica. Te está amenazando.
Bueno, ya están todos los proyectos en la página.
Pudieron verlos y votar a su favorito.
Antes de decirles quién es el ganador o la ganadora de este concurso,
entregaremos unos premios especiales.
El primer premio, a la perseverancia,
es para ¡Sasha!
- Muchas gracias, Delfi. - Por favor.
Sé que fui arrogante y cometí errores.
Pero descubrí que lo más importante
es el aprendizaje.
- Muchas gracias. - No, por favor.
Le pedimos por favor a Alaska que se acerque al escenario.
Este premio es para reconocer
que fuiste una muy buena marinera
que ha sabido acompañar a su capitana.
Y no es fácil. Eso te convierte en una gran artista.
- Gracias, Delfi. - No, por favor.
¡Gracias!
¡Vamos!
¿Puedo decir unas palabras?
Prefiero que se las digas a tus compañeros.
Hasta luego. Muchas gracias.
Ahora pediremos, por favor, a Romeo que se acerque.
Tenemos un premio muy especial para él.
Este premio es para ti.
Con este premio te agradecemos por habernos dejado ver el mundo
con tus propios ojos.
Y ahora sí.
Vamos a decirles
quién es el ganador o la ganadora de este concurso.
Antes de que lo diga Delfi, lo diremos nosotras.
Con el 81,5 por ciento de los votos,
el ganador o la ganadora del certamen es...
¡Margarita!
¡Qué nervios, por favor!
Y
quien ganó el concurso es
¡Única!
- ¿Qué? - ¿Qué?
Felicitaciones.
Lo importante es competir.
Decimos como un consuelo para el perdedor.
Pero lo importante no es competir con otros,
sino ganarse a uno mismo.
Hace dos minutos, todas las encuestas daban que ganabas tú.
Discúlpenme, pero esto es un fraude de Delfina.
Mi tía jamás haría eso, Zeki.
- ¿Qué ganaría? - No fue tu tía, Daisy.
Fue Única.
Seguro, metió bots a votar.
Igual, Única se lo merece. Desde el primer día quiso conseguirlo.
Bueno, ya pueden volver a la normalidad.
Tengan sus celulares. No olviden etiquetar al Hangar.
El Hangar.
¿Seguro? ¿Estás bien?
Sí.
Sí.
Solo quiero bailar con mi novio.
Menos mal que estabas libre. Te hubiera escrito antes.
Pero Delfi nos tenía en un retiro artístico.
Hace bastante que te escribo.
Tienes razón.
Es mi culpa. Muchos mensajes, mucho trabajo.
Pero igual siempre te leí.
- Permiso. - Perdón.
- ¿No ven que estoy en una cita? - ¿Qué haces?
Hace dos horas amabas a Jano. Ahora, estás en una cita.
No pienso sufrir por nadie.
Hola, les presento a Zeki empoderade.
- No, Zeki, pero... - Ya está. Dejémosle.
¿Puedo bailar con ustedes?
No tengo pareja y no me interesa tenerla.
Amigo, ¿por qué no la escuchas? Dale una chance.
Hazles caso, Romeo.
Solo a ellos les va bien en el amor. Deberíamos escucharlos.
Habla.
Te mentí, pero hay un motivo.
Ningún motivo justifica la mentira.
Puedo demostrarte que eso no es tan así.
Pero antes necesito que me jures por tus ajolotes que no dirás nada.
No sé qué haría sin ustedes. Mis Diablúnicos, los amo.
Foto aquí arriba.
Hermosa. Una más.
- ¿Me veo bien? - Da la vuelta.
Genial.
No se vayan, ya vengo. ¿Nos tomamos una foto?
Mis Diablúnicos aman vernos juntos.
¿Qué te pasa? ¿Y esa cara?
¿Es porque gané yo? Rey, somos un dúo.
Nos beneficiará a los dos.
¿No te parece un poco raro haber ganado?
Te lo pregunto en serio.
¿Por qué debería parecerme raro?
Ninguna encuesta daba eso. Para todos, ganaba Margarita.
No importa la encuesta. Depende del fandom que la haga.
Igual, lo justo era que ganara ella.
¿Qué quieres?
Las llamo para agradecerles el apoyo y también para disculparme.
Estuvo muy mal lo que hice.
Pero ustedes me ayudaron a crecer, a madurar
y a sacarme de encima la masculinidad tóxica
de los mandatos impuestos.
¿Quién te escribió el discurso, Sasha?
No les mentiré. El nuevo Sasha no miente.
Me lo armó Zeki, pero yo le dije lo que sentía.
Y me lo escribió bonito. ¿Me perdonan?
Solo si nos ayudas a confirmar una información sobre la votación.
- Parece que hubo fraude. - ¿Cómo?
Gracias. Eres un sol.
¿Te pasa algo?
- Te noto rara. - No, no me pasa nada, Pipe.
No te preocupes.
¿La viste a Petra?
La verdad, hace rato que no la veo.
¿Bailamos?
Hay algo que no me cuadra.
Ella sabe que Pez Eléctrico y yo estamos libres, ¿verdad?
Podríamos denunciarla por secuestro. Pero está ahí bailando...
No entiendo.
No intentes entender la mente de un criminal, Ada.
Tranquila. Le queda muy poco.
Igual hay algo que no me gusta nada.
Disculpa.
¿Me permites?
- Perdón, yo no te permito... - Vamos.
Baila conmigo.
Para ser un ganador, no hace falta ganar en todo.
Simplemente basta con ganar una batalla interna a la vez.
Ser hoy un poco más valiente que ayer
ya es ganar.
Entonces, ¿bailarás conmigo?
Si soy tu premio consuelo, no.
Basta.
Para ti.
Son muy lindos. Gracias.
¿Me acompañas?
¿Qué es todo esto?
No quería dejar pasar esta última noche
sin que tuviéramos nuestro videoclip romántico.
¿Por qué última?
Es como un final de temporada.
Como si nuestra vida fuera una serie.
Donde un chico conoce a una chica.
Y después de miles y miles de obstáculos,
logran estar juntos.
Me gusta que pienses margaritosamente.
Me cambiaste la vida, Mar.
En serio.
Ahora pienso en películas.
Hasta creo en las hadas.
Y no sé si fue el destino,
si fue casualidad o la suerte.
Pero conocerte fue lo mejor que me pasó en la vida.
¿Qué pasa?
Es raro dejarte sin palabras.
Nada.
Parece más una escena de despedida que un videoclip romántico.
No.
Eso es imposible.
Porque tú eres la almira leish at matzil kialab.
Eres la princesa que vive en el corazón del pueblo.
Y vaya adonde vaya,
siempre te llevaré en mi corazón.
¿Por qué dices todo esto? ¿Qué te pasa?
Mar, ¿me puedes ayudar?
Ve.
Te amo. Mucho.
Te amo mucho.
Ve.
Ya sabes de qué soy capaz.
Si no acatas mis órdenes, tu hermano muere.
No te quedarías sin heredero.
¿Quién te dice que no me nombren rey?
Y comience mi propio linaje.
¿Qué quieres?
Tienes 48 horas para volver a Krikoragán
y casarte con Petra.
Caso contrario, en lugar de una boda, habrá un funeral.
El de tu hermano Alí.
¿Qué sentido tiene ganar
si para hacerlo hay que hundir al otro?
A veces sacrificarse y perder algo
es la única manera de obtener una ganancia mayor.
- ¿Qué pasó? - Ada te está llamando.
- Necesita hablar contigo. - Perdón, estaba con mi novio.
Ya la llamo. Gracias.
Hola.
Por favor, busca a Daisy y salgan ya mismo de la casa.
- ¿Cómo? - Inventa cualquier cosa.
Por favor, no le digas nada a Daisy.
Está bien. Pero espero a que los chicos se vayan.
- No quiero que... - No sé, pero date prisa.
No hay tiempo. A ver si entiendes.
No hay tiempo.
- Gracias. - Cuídate.
Mar, queremos ir al bar.
- ¿Vienes? - No.
La próxima. Necesito una siesta.
Pero no me quiero ir sin decirles
que compartir con ustedes fue lo mejor en mucho tiempo.
Mar, parece que te estuvieras despidiendo.
Bueno, uno nunca sabe lo que le espera mañana.
Quiero que sepan que, cualquier cosa que necesiten, me llaman.
No importa dónde sea, cualquier huso horario, me llaman.
Estamos a un clic de distancia.
Sí.
Vengan.
Bueno.
- Adiós. - Adiós.
Mar.
- Te quiero decir algo. - Sí.
Delfina hizo fraude. La ganadora eres tú.
No, es imposible, Sasha. Única ganó.
Te juro que sí. Delfina lo cambió a último momento.
Por eso no mostró el sobre.
No puedo creer lo malos perdedores que son.
Como la gente no elige lo que ustedes quieren, hubo fraude.
- No entiendo. - No.
Tú eres la justa ganadora. En serio. Te felicito.
- No seas falsa. - En serio te lo digo.
Demostraste desde el día uno que merecías estar aquí.
En serio.
El verdadero ganador no es quien se sube a un podio,
sino quien día a día se apasiona
por ser la mejor versión de sí mismo.
- Pipe, ¿de dónde vienes? - Del cuarto de Daisy.
- ¿Le contaste? - No.
- ¿Se besaron? Me vuelvo loca. - Solo hablamos.
Parece que Fach no vino y no le avisó.
Por eso ese chico me da flíquitis. Pero, Pipe, al fin es tu momento.
- No cantemos victoria aún. - Cierto.
Se activaron todas las alarmas. Debemos irnos ya mismo de aquí.
Mientras busco mi cardo, ve por Daisy, dile una excusa
y nos vamos a la puerta en diez minutos para irnos.
Entendido.
¡Cómo extraño esa dupla de maldad que hacíamos!
Qué buenas que éramos para la maldad.
¿Qué fue lo peor?
Cuando le robaste la bebé a la Cardo.
¡Cómo lloraba! ¡Pobrecita!
Como una gata destetada.
Igual que la madre.
- Y nadie se dio cuenta. - Todo el mundo se dio cuenta.
Maravilloso, Delfinita. Bien mala.
Hasta le quitaste el premio a la Yuyito.
Ni siquiera ese gusto le quise dar.
¿Por qué?
Porque nosotras somos...
- ¡El mal! - ¡El mal!
No sé qué le ven los idiotas de mis seguidores
a esa ordinaria que es vulgar como la madre.
Al menos no usa esos tules espantosos,
ese calzado de la suerte.
Creo que heredó algo del conde.
Ni eso. Para mí, ¿sabes qué es lo peor que tiene?
Esas frases horribles de coaching motivacional
que no sirven para nada.
- No. Lo peor es el cabello. - ¿Qué?
No es como que nunca se hizo un baño para hidratarlo.
¡Es como que nunca se bañó!
¡Sucia!
Brindemos, Malala.
Brindemos por el fin de la Yuyo inmunda.
Y de la Cardo,
que, por sus flíquitis, está en la tumba.
¿Qué haces aquí?
Sasha...
me dijo que alguien de adentro le confirmó que hubo fraude.
Tienes que ser buena perdedora
y prepararte por si hay una revancha.
Tienes razón.
No me importa haber perdido.
Porque, en realidad, yo gané.
No, perdiste. La que ganó fue Única.
No, yo gané.
Porque llegué sin tener nada,
pero me voy con amigos,
amor y aprendizaje.
Yo gané.
Porque llegué siendo una huérfana sin historia.
Atragantada con muchos signos de pregunta.
Pero hoy me voy sabiendo quién soy.
¿Sí? Cuéntame.
¿Quién eres?
Yo gané.
Porque hoy sé que soy la Yuyito.
Asquerosa.
La hija de la Cardo inmunda.
Y eso me llena de orgullo.
Sí, Delfina, sé el monstruo que eres.
Sé todo lo que hiciste.
Y no me importa lo que hagas.
Porque no te saldrás con la tuya.
Porque no solo gané yo.
Ganó mi mamá.
Ganó la verdad.
Y, sobre todo, ganó el amor.
Corazones rojos No son corazones rotos
Son corazones tan llenos de amor Que sueñan un mundo mejor
Corazones negros Son corazones dormidos
Tan lastimados Sienten miedo
Porque están heridos
Soy un corazón rojo Lleno de amor
Sueño con un mundo mejor
Los corazones negros duermen
Sueñan con un mundo peor
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
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