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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
Era una tontería que nuestras naciones siguieran enemistadas
por semejante nimiedad.
Comparto, mon cher marquis.
Creo que le hemos dado una gran lección al mundo.
- Exacto. Bueno. - Merci.
- Au revoir. - Nos vemos.
Ya puedes salir de tu escondite, ma petite espionne.
Por fin. Pensaba que nunca ibas a poder resolver esos problemas.
Por eso, eres el mejor diplomático del mundo.
Comemos perdices porque terminamos todos felices.
Pero antes toma nota.
Esta es una de las lecciones más importantes que te daré.
No siempre creas en las sonrisas o en los abrazos
y tampoco creas en alguien que muestra los dientes como un perro.
Hay una diplomacia que va por arriba, a la vista de todos.
Y hay otra que va por debajo, con intenciones ocultas.
¿Te hablé del marqués de Esquilache?
Era ministro del rey Carlos III de España
y se le ocurrió prohibir a los hombres el uso de capas y sombreros
para que no pudieran esconder armas.
Un poco ingenuo, tal vez,
pero el marqués sabía que hay que preocuparse
de qué se esconde debajo de la capa.
Quiero que el sello Delfina sea el centro de la agenda del día.
Otra cosa que quiero que hagas es que la final del concurso
sea previa a la ceremonia del Mecenas.
La ceremonia es en dos semanas y al certamen le falta un mes.
Sí. ¿Yo te digo cuándo ir al salón de belleza?
No, aunque debería.
Pero te respeto. Respétame tú a mí.
Brainstorming, estoy pensando, debería ser como un musical
que subraye mi compromiso con el medioambiente.
Perdón, te estoy ignorando.
Pero si no presto toda mi atención, no entiendo el krikón.
Tranquila. Luego me explicas.
¿Qué dijo?
Que aunque todos amen a Margarita,
no se tienen que olvidar de la verdadera princesa,
la hija del rey Máximo, es decir, yo.
Qué valiente.
Eso es muy bueno para ti.
Siempre pensé que era imposible volver a Krikoragán
como princesa o como reina.
¿Pero si ahora el propio príncipe quiere devolverme el trono?
No sé.
Tal vez debería empezar a practicar lo que me enseñó Ada.
Ada, ¿dónde estás ahora que te necesito?
Seguro te llamará.
¿Te emocionaste?
No creí que te importaba tanto la idea de ser reina.
Es que me emociona pensar
que quizá se haga justicia por mis padres.
Hoy mismo voy a terminar con su pequeño problema.
Espero lo mismo de ustedes.
Algunos viven toda la vida
bajo una gran capa que cubre sus engaños.
Qué orgullo me da verte cumplir
el deber para el que naciste.
Eres todo un rey, sobrino.
Pero tuve al mejor maestro,
y por eso soy experta en descubrir qué esconde la gente,
aunque se cubran con sonrisas y capas.
No saben los nervios que hay.
Todos quieren estar en la final,
pero yo ganaré.
Pero esa no es mi prioridad.
Mi prioridad es Rey, porque quiero ayudar a su familia.
También los amo, Diablúnicos.
Tengo muchas cosas para contarles, pero ahora no.
Tendrán que esperar.
Amore.
- ¿Sí? - Saluda a mis Diablúnicos.
¿Cómo están?
Quedaron fascinados con lo que hicimos el otro día.
¿Les damos más?
Sí, claro, sí.
No entiendo a quién le puede gustar cumplir años.
Es un estrés constante.
¿En qué cabeza cabe que, en tu día,
debas encargarte de que el resto la pase bien?
¿Qué cara pones cuando te cantan el "feliz cumpleaños"?
Sonríes, Zeki.
Si no te gusta festejar, ¿para qué semejante ropa?
Porque cumplo una vez cada cuatro años.
Aunque odie hacerlo, no puedo perderme una oportunidad de festejar.
Y de que me den regalos.
Más te vale regalarme algo.
¿Me regalaste algo para el mío?
No seas caradura. No nos conocíamos.
Pero después me conociste y no recibí ningún regalo retroactivo.
No sé. Quizá debas esperar cuatro años más.
Otra cosa que odio de mi cumpleaños
es que haga más de 35 grados.
Amaría estar contigo.
En Londres.
Amaría estar en Londres,
porque imagino que está mucho más fresco que aquí.
Hace mucho calor, pero a ti te veo con camiseta.
Sí, hacía frío,
pero viste cómo es el tiempo.
Aquí en Londres un día hace frío y al otro hace un calor extremo.
No. Es deforestación, como en todo el mundo.
¡Que los cumplas feliz!
¡Pide tres deseos!
¿Qué hacen aquí?
A ti, Petra, te entiendo porque no sabes mucho español.
Pero ¿Mei y Alaska?
Hay un cartel que dice "no entrar".
Solo vinimos a saludarte.
Mejor que nadie, deberías saber que mi cumple es a partir de las 18:00.
Además, estoy hablando con mi novio, así que adiós.
Gracias.
¿Así que hablando con tu novio?
Yo no dije eso.
Sí, lo dijiste.
Estás hablando con alguien más y no me enteré o yo soy tu novio.
No, no me malinterpretes, eso no quiere decir que...
Además, no saben ni quién sos.
¿Te molestó?
Para nada. Es más. Sonó lindo.
Sí, ¿no?
Sé que cometimos algunos excesos, pero lo hicimos...
A costa de la vida de pobres inocentes, eso sí que es un exceso.
El reino corría peligro.
Y la fuerza era lo único que teníamos para controlarlo.
Mar tiene razón.
Lo que hicieron fue cruel.
Lo sé, pero, por suerte, las cosas cambiaron.
Y ahora estás tú, Merlín, para asumir la renovación de la Corona.
Gracias por la confianza, tío.
Te pediré que hables con el Consejo
para que liberen los documentos de todo lo que pasó con la familia de Daisy.
Sabes que eso es muy difícil.
Es necesario.
Me gustaría que Daisy y todos los que tuvieron que exiliarse
puedan volver a Krikoragán.
Lo voy a tener en cuenta. Pero necesitamos tiempo.
Ahora, acompáñame.
Tenemos una reunión con los empresarios
que quieren invertir en nuestros yacimientos.
No puedo.
Con Mar iremos al orfanato
a visitar a los hijos de los prisioneros y víctimas de la guerra.
Merlin, debes cumplir con las reuniones comerciales
y los acuerdos diplomáticos.
Eres el rey.
Les di mi palabra a los chicos. También es parte de lo que hace un rey.
Sí, mi rey. Con permiso.
Nunca lo vi así.
Para mí, cuando vio que todo el pueblo nos amaba,
entendió que hicieron todo mal.
O te estará diciendo una cosa por otra.
No, no creo. Es mi tío.
Lo conozco. Nunca me haría algo así.
La mentira dura hasta que la verdad florece, Merlín.
Para todo tienes un dicho, Margarita.
Oui.
Y cuando aprenda krikón, no me detendrá nadie.
¿Qué haces?
Tenga decoro. Usted es príncipe.
Ni se te ocurra saludarme, Pipe.
Es de mala suerte saludar a alguien antes de su cumpleaños,
y ya tengo suficiente.
¿Por qué me autoboicoteo enamorándome
en la etapa definitoria del certamen más importante de mi vida?
¿Qué tiene de malo? A nosotros, el amor nos inspira.
Estamos preparando una presentación increíble.
No todos tenemos la suerte de encontrar nuestra media naranja como ustedes.
Otres nos debemos conformar con migajas.
Casi no tengo más línea aquí.
Pasé de ser princesa más querida a odiada.
Y ahora, ignorada.
Y yo, desde que Única está detrás de Rey, ni existo.
Por eso, no me esfuerzo para el desafío final.
Al menos, a Zeki, el desamor lo inspiró.
Me encanta lo que tienes puesto.
Es evidente que no tienes idea de cómo funciona mi bloqueo creativo.
Estábamos muy bien, pero creo que me está mintiendo.
Dice que está en Londres, que hace calor, y revisé el pronóstico.
Hace tres grados bajo cero.
¿Qué? ¿Muy toxique?
No se cansan de comer delante de los pobres, ¿no?
Pero ¿no tenías dos novias?
Hola. ¡Tanto tiempo!
Sé que ustedes me jaquearon y publicaron esas cosas horribles.
Tranquilas. No las denunciaré.
Y también estuve mal en mentir y jugar a dos puntas.
Pero fue culpa de mi corazón, que es enorme.
No sabía cuál elegir de las dos, porque me gustaban.
¡Qué tierno! ¿No, Cala?
Sí, qué tierno.
Entonces, todo aclarado. Empecemos desde cero.
Les prometo que no mentiré ni jugaré a dos puntas nunca más.
Que gane la mejor.
No necesitamos pelear contigo, Sasha.
Esos dos bombones son nuestros novios.
¿Por qué no vas a tirar esto a la basura?
Gracias.
Hola.
No se puede fracasar tanto en el amor.
Según las estadísticas, tener éxito en el amor es muy poco probable.
Aquí solo Otto y Mei lo lograron, lo que confirma las estadísticas.
A ti tampoco te fue tan mal.
Eso es verdad. Mi compatibilidad con Juli es bastante alta.
Ahora estamos buscando la ocasión ideal para nuestro primer beso.
¿Y qué haber pensado?
La gente valora mucho las coincidencias.
Como escuchar la misma música,
ser del mismo signo o vivir en el mismo barrio.
Eso me parece un poco tonto,
pero lo respeto, porque a Juli le gusta.
¿No entiendo, adónde vas Romeo?
Voy a crear las condiciones ideales para un encuentro casual.
¿Y cómo lo vas a hacer?
Descargué una app en su celu para rastrearla.
- ¿Qué? - ¿Qué?
Vamos, cuenta las novedades, Ju.
Gracias a mis oídos supersónicos,
escuché que Delfina quiere adelantar el final del certamen
para antes de su coronación.
Y claro, si ya obtuvo lo que quería, ¿para qué quiere chicos en su casa?
Eso sí, no se le cae ni una idea.
Todas están "inspiradas" en cosas que hizo Margarita.
Por suerte, aquí abundan las ideas.
Y como somos muy buenos le vamos a ofrecer una tapa icónica:
"Delfina Santillán, engaños y estafas".
Eso sí...
si quiere que el mundo no se entere de sus delitos,
va a tener que transferirnos hasta el último centavo
de sus cuentas bancarias.
Porque nosotros somos buenos...
Pero no tontos.
Y cobramos por nuestros servicios.
Aunque sea por un ratito,
esos chicos van a olvidarse de la tristeza.
Fue muy triste vivir en un orfanato, ¿no?
Yo llegué de grande al instituto,
pero digamos que todo lo feo de esos lugares
lo vi y lo viví.
Así que sé lo importante que es recibir un mimo a tiempo.
Para mí también es importante recibir un mimo a tiempo.
Pobres los ricos que tanto tienen...
No se haga.
Qué príncipe melosero, no me haga esos ojitos de abejorro.
Bueno, le doy uno.
Y otro por el viaje.
El último.
Mar.
Gracias por estar aquí.
Ya no se a quién más agradecerle.
No se si fueron los duendes krikones
o si fueron tus haditas.
Pero me hace muy feliz.
A mí también.
No sé por qué,
pero me da un shock de nostalgia estar aquí.
Quiero la tapa más icónica que hayamos hecho jamás.
Una tapa interactiva y multimodal.
- Como siempre. - No.
No, como siempre, no, Yamila. Mucho mejor.
Si la gente puede olerla a través de la pantalla, me gustaría que lo haga.
¿Y cuál sería el concepto, Delf?
El mecenazgo, el concurso, la gente, mis artistas.
Todo lo que me llevó al Mecenas, ¿sí?
- Okey, reina. - Y yo en el centro.
Perfecto.
- Delfina. - ¿Qué?
- ¿Podemos hablar? - Ahora no.
No seas desubicado, estoy trabajando.
- Salo. - Sí.
Tenemos que invitar a los nominados, los que perdieron.
No me acuerdo cómo se llaman, ¿tú sí?
- Sí, mi amor. - Qué dulce.
Te digo una cosa...
A mi hija, cuando se sube al pedestal, no hay quien la baje.
No sé qué se cree que está armado. Se nos viene la noche.
No recuerdo cómo te llamas. Galo, sí.
Necesito hablar con tu jefa.
Un segundo.
Permiso.
No se llama Galo, ¡imbécil!
¿Qué te pasa? No puedes ser tan desubicado.
Estás tan celoso que no te puedes controlar.
Aprende a manejarlo. Ya no tengo nada que ver en tu vida.
Soy una mujer feliz.
A mí me importa poco y nada lo que estés armando con el hippie ese, ese chihuahua
con olor a sándalo y vainilla.
Pero nosotros tenemos asuntitos pendientes,
pequeños asuntitos pendientes.
- Cuéntame cuáles son. - ¿Quieres saber cuáles?
¿Qué haremos con las dos personas que tenemos secuestradas?
¡Cállate la boca!
¿Cómo vas a decir eso?
¿No te das cuenta de que hay cámaras, micrófonos, gente?
¡Ocúpate tú que para eso te pago!
¡Pipe! Te extraño, amigo.
Nunca estuvimos tanto tiempo separados.
Al fin me atiendes. ¿Puedes hablar?
Sí, puedo hablar.
Por ahora no me cortaron la lengua.
Digo si estás sola, Margarita.
No, con Merlín. Saluda.
Bueno, hablamos otro día, adiós.
Espera, ¿qué pasa? ¿Por qué estás así?
Nada, Mar. Llámame cuando estés sola, ¿sí?
Cuenta, Pipe. Con Mar no tenemos secretos.
Y ya casi somos cuñados nosotros.
¿Qué?
Nada, el aire de Krikoragán lo hace decir tonterías.
En fin, Pipe, habla. Y usted se tapa los oídos.
Daisy está con Fach.
No, eso es imposible.
Para mí, a ella no le gusta tanto.
Y yo tengo un ojo afilado para el romance.
Fach es medio misterioso, y Daisy no lo dejará pasar.
Ya lo dejó, Mar.
Los vi besándose. Los vi.
¿No me contó nada?
¿Por qué siempre me pasa lo mismo?
¿Tanta cara de amigo tengo?
No te preocupes, Pipe. Es como te dije.
Debes esperar a que llegue la indicada.
Creí que la indicada era Daisy.
Está bien, por eso los quise emparejar. Y lo sigo pensando.
Como que me llamo Margarita Martínez, te aseguro que ella está piperizada.
No te rindas.
Mírame a mí, Pipe.
Después de todo lo que pasó, nunca me rendí.
Y bueno, ahora...
¿Ustedes están de novios?
No. Debemos cortar. Llegamos a destino.
Por favor, no olvides regar mi cardo.
El compromiso de Merlín con la princesa Petra
quedó en el olvido.
Porque aunque aún no se haya oficializado su romance,
el príncipe no se despega de la princesa Margarita,
como todo el mundo la llama a su misteriosa amiga.
Deja de torturarte.
No tiene sentido.
Tranquilo, solo estoy viendo las entrevistas.
No me tomes de tonto.
Si no quieres hablar, está bien.
Yo estoy para lo que tú quieras.
La extrañas mucho, ¿no?
Igual me lo merezco.
Me comporté como un idiota.
Me enojé por una tontería y ahora la perdí.
¿Y Única? ¿Qué pasa con ella?
Me gusta Única, pero no me puedo olvidar de Mar.
Yo sé que siempre me quieres sorprender,
pero dame un adelanto, por favor.
Bueno, te lo mostraré.
Yo siempre te dije que solo vestía reinas.
Pero esta vez,
te voy a convertir en una emperatriz.
Es tu mejor creación.
Sí, pero eso no es todo.
Le quiero agregar una corona de brillantes, rubíes,
cual reina de Krikoragán.
Eres tan talentoso... Es espectacular.
Es lo menos que puedo hacer por ti
después de que me hayas tocado con tu varita mágica.
No es así.
Eres muy talentoso.
Y solo te abriste camino.
Yo solo te di una pequeña ayuda.
Pero eso es lo que hacen las verdaderas reinas.
Yo sé que para nada fue fácil
ser la hermana de la Cenicienta moderna del siglo 21.
Puede ser.
Es un poco así.
Pero la verdad fue que su único mérito fue haberse casado con un conde.
Yo, sin embargo,
luché por mis sueños, la peleé desde abajo
y aquí sigo.
Lo lograste.
Te convertiste en la mujer empoderada,
que fue por sus sueños y con toda tu honra, y eso es increíble.
¿Que vendría a ser esto, querido?
¿La otra Yanina,
que te persigue por todos lados como una mamarracha?
No, mamá. Es Yamila, no Yanina.
Muchas gracias. Luego nos vemos.
Yanina, Yamila, Yayayu, Yayiyu.
Un placer. Catalino. Te dejo.
Me llamo Malala, Catalino.
Sí. No. Yo...
- Catalino. - Sí.
Querida, mira,
cuidado con ese sueño de querer ser reina.
Porque sabes cómo termina, ¿no?
Muy mal.
¿Cómo puedes ser tan mala?
Una vez que estoy logrando mis sueños, que tengo todo lo que quiero,
¿cómo puedes entrar con toda esa maldad que tienes encima?
¿Tanto me envidias?
Le puedes vender a todo el mundo esta farsa.
Lo haces muy bien, mejor que yo.
Pero sé perfectamente
que eres un monstruo.
No puedo creer lo felices que estaban con recibir un par de juguetes.
Sí.
Eso que para algunos es normal, para otros es todo un suceso.
Ordenaré que acondicionen el lugar, que busquen a sus padres
y que inicien ya mismo los trámites de adopción.
Yo sabía que ibas a ser un buen rey.
Alí.
¡Hola!
Merlín, hace dos horas te estoy esperando.
Bueno, pero no sabía que estabas aquí. ¿Cómo estás?
Bien, estudiando para un examen de francés.
Te presento a la mejor profesora de francés, mademoiselle Margarita.
Bonjour, Margarita, je suis Ali.
Ton frére... ¿Ton frére?
No, cuñado es beau-frère.
¡Cómo les gusta poner rótulos a los hermanos Pietro!
No se me adelante, petit prince. Je suis une amie .
¿Amigos?
Los amigos no se dan besos en la boca.
Yo los vi. Todo el mundo los vio.
Escúchame, ¿dónde está mamá? ¿La viste?
No vino. Se quedó cuidando de papá.
¿Y por qué estás solo?
Voy a ser rey. ¿No sabías?
Eso iba a ser antes.
Ahora me estoy ocupando yo.
Me trajo el tío y me dijo que iba a ser rey.
Lleven al príncipe heredero a su cuarto.
Malek. Alí.
Esta tierra no acepta traidores.
Por lo tanto, y en nombre del Consejo Real,
quedas desterrado del reino de Krikoragán.
Tú y tu querida.
¿Qué haces? ¿Te volviste loco?
¡No! ¡Suéltame!
¿Enloqueciste, Erasmus?
- Háganlo en pleno vuelo. - Sí, señor.
El marqués de Esquilache
creyó que obligando a los hombres a no usar capa
iba a poder ver si ocultaban cuchillos.
Ya deberías irte.
No creo que una casualidad sea romántica si nos ven juntos.
Está bien, pero que sea la última vez.
La última.
Espera, Pipe.
Margarita tiene razón.
¿Con qué?
Justo escuché lo que hablaban en la videollamada.
A mí tampoco me gusta Fach para Daisy, ella es compatible contigo.
Si quieres, te presto mi test. Puedes comprobarlo tú mismo.
No hace falta, Romeo.
Gracias.
Pero aunque todo el mundo estuviera desnudo,
tampoco se podría ver lo más importante.
Las intenciones ocultas.
Pipe, qué casualidad.
Sí, qué casualidad.
¿Qué haces aquí?
Me escapaba de mis guardaespaldas para ir a la fuente,
pero me confundí, creo.
Sí, es para el otro lado.
Menos mal que la casualidad te puso en mi camino.
Si no, no sé adónde iba a parar.
Quizá no fue la casualidad,
sino el destino.
Digo, como una señal.
¿Como una señal de qué?
De que no renuncie a ti.
Sé que ahora estás con Fach.
No le quiero tirar tierra.
Pero quiero cuidarte.
Solo te recuerdo que, cuando tú quieras,
yo estoy.
Como te dije, cuando digas que no,
desaparezco.
Y como aún no dijiste nada,
guardo esperanzas.
Nos vemos.
Cuando quieras, te enseño a recorrer la ciudad sin GPS.
No todas las intenciones ocultas son malas.
A las buenas hay que sacarlas al sol para que no se llenen de moho.
- Permiso. - Permiso.
¿Viste a Ada, Zeki?
¿Ustedes dos estarán todo el día así pegados?
¿Tiene algo de malo?
¿Viste a Ada o no?
Pregúntenle a Daisy.
Seguro se fue de vacaciones otra vez.
Creo que tú quieres irte de vacaciones.
¿Pensando en Londres?
Hasta que mi economía me lo permita,
deberé conformarme con enviarle regalos a través de mis amistades virtuales.
¿Regalos?
¿Es un aniversario o qué?
Me encantaría. No.
Hace tres meses fue su cumpleaños.
No le di nada.
Siento que ahora es el momento.
Cállense.
- ¡Hola! - Hola.
Ponme en videollamada.
Hola. Busco a Jano. ¿Está?
Jano no está aquí.
¿Sabes dónde lo podemos encontrar o cuándo vuelve?
Aquí, en el teléfono.
No, Jano nunca estuvo aquí.
No sé qué pasó, pero no vino.
Lo sabía. Me mintió.
Entre el dicho y el hecho se esconde un trecho
que nos deja llenos de dudas y de inseguridades.
Sentirme tan sola
Sentir la vida Palpitando dentro
Respirando, esperando Que llegues a tiempo
Sin saber bien adónde voy
Qué linda que es.
Gracias.
Estoy muy inspirada últimamente.
Única, me gustaría que hablemos.
La verdad es que no te quiero mentir.
¿Y Única? ¿Cómo estás con ella?
Me gusta Única, pero no puedo olvidarme de Mar.
Yo...
Espera.
Adónde voy Y cómo soy
Soy el abismo de mí misma
En las alturas tiemblo
Soy mucho más fuerte hoy
Adónde voy Y cómo estoy
Flotando en cielos tan revueltos
En aguas profundas me pierdo
Saber adónde voy
Ya sé qué me quieres decir.
Y yo también te quiero.
Y si todo este tiempo me hice la dura
fue porque me cuesta admitir lo que me pasa.
No sé, quizá sea miedo.
Pero ya no lo quiero sentir más.
Y menos ahora, que me enseñaste a ser mejor
y a demostrarte
que te puedo amar y mucho.
No sabía que estabas aquí. ¿Ya llegaste?
¿Qué pasó? ¿Te pasó algo?
¿Te sientes mal?
Recibí un correo anónimo.
Y me preocupa.
¿Por qué? ¿Qué dice?
Que estuviste presa hace 17 años
por secuestrar a un bebé.
No.
No.
No, es...
Es desesperante.
La gente no para de inventar cosas.
¡Qué ridiculez! Justo ahora. ¡Qué casualidad!
Es un clásico. Te ven bien, te ven triunfando...
Delfina, ¿estuviste presa?
No te negaré que, cuando era adolescente,
hice cosas que no debería haber hecho.
Me metí en cosas que eran evitables.
Y mis amigos no me ayudaron mucho.
Puede pasar.
Pero no me gusta tu forma de mirarme.
Siento una mirada incriminatoria, como si les hubieras creído.
Si les hubiera creído, no estaría hablando contigo.
Somos dos adultos y quiero dialogar. Quiero saber por qué recibí ese correo.
Necesito entender cuánta verdad hay en lo que me llega.
No quieres dialogar conmigo.
¡Me estás mirando como culpándome por algo que no hice!
Eso estás haciendo.
Sí, tengo mis partes oscuras.
Tengo una parte negativa, pero no mucho más que tú.
Pero yo no...
Me destruye pensar que abriste ese correo
y sabías que hablaban mal de mí.
Nunca haría algo así contigo.
Nunca haría algo así contigo.
Si veo que alguien quiere decirme algo malo de ti,
no lo hubiera ni siquiera leído.
Tienes razón.
No debería haberlo abierto.
No, la verdad que no.
La verdad que no.
Porque te puedo asegurar que soy esa mujer
divertida, alegre
y un poco testaruda
de la que te enamoraste.
Perdón.
Perdón. Un segundo.
Está todo en marcha.
Espero que usted cumpla con su parte.
Me parece muy bien.
Estos periodistas me volverán loca.
Me quieren hacer entrevistas por lo del Mecenas del Futuro.
Qué lindos ojos tienes.
Qué desesperación, qué locura, eres hermoso.
Mira lo lindo que eres.
No hay nadie más lindo que tú.
Desde el beso de Judas,
el problema con los traidores es que no se les nota.
¿Qué es todo esto que estás haciendo?
Estoy gobernando, Elke.
Dada la incapacidad de Pío
y la renuncia explícita y pública del desfachatado de tu hijo,
el Consejo Real decidió que el nuevo rey de Krikoragán sea Alí.
Tiene diez años.
Lo sé, por eso, hasta que cumpla la mayoría de edad,
será asistido por el comité que yo presido.
Acompáñala, por favor.
¡Suéltala!
¡Suéltala!
¡Basta, suéltala!
¿Qué es todo esto, Merlín?
Nos harán lo mismo que le hicieron a Máximo y Florencia.
No.
Es tu tío.
No es capaz de hacerte algo así.
Te vas y apareces
Te busco y no estás
De noche te pienso
Y a veces no puedo pensar
El juego está tan loco
Y no quiero jugar
A ser la que llora y te busca
Y saber, saber que no estás
Esto no es un juego Y todo es real
Sé cuánto te quiero
Y a veces no puedo avanzar
No quiero perderte Ni hacerte llorar
Y sueño despierto con verte
Y sueño que llegarás
Si quieres herirme
Lo puedes hacer
No sé defenderme
De alguien así
Que guarda secretos, mentiras y cuentos
Que me hace sufrir
Si quieres herirme Aquí estoy
Ven a mí
Jamás quise herirte
No lo puedo hacer
Eres la princesa Que siempre soñé
No guardo más secretos
Esta es mi verdad
Y espero poder encontrarte
Para volverte a amar
Esto no es un juego
Y todo es real
Sé cuánto te quiero
A veces no puedo avanzar
No quiero perderte
Ni hacerte llorar
Sueño despierta con verte
Y sueño que llegarás
Si quieres herirme
Lo puedes hacer
No sé defenderme
De alguien así
Que guarda secretos, mentiras y cuentos
Que me hace sufrir
Si quieres herirme
Aquí estoy
Ven a mí
Ven a mí
Ven a mí
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