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Original subtitles

Te quiero mucho, poquito o nada

Lo quiero mucho, poquito y todo

En cada pétalo veo su cara

Diciéndome te quiero Nada, poquito

Poquito

Nada, poquito o mucho

Marquesa.

Qué honor poder venir a visitarla.

- Secretario, permiso. - Adelante.

Delicioso. Me siento como en casa.

Claro.

Los sabores y los aromas de nuestra tierra

es lo único que nos queda de ella, ¿verdad?

Por eso la invitamos, Ada.

Tenemos buenas noticias para comunicarle.

¿No me digan que Pío Pietro, el Sanguinario,

renunció a la Corona?

No, pero aún quedan esperanzas.

Encontramos a uno de los príncipes.

- ¿A quién encontraron? - A la princesa Margarita.

Se hizo una investigación exhaustiva y, efectivamente, es la niña.

¡Bendito sea Dios!

- ¿Dónde la encontraron? - En un orfanato.

Creemos que a Bruna le pasó algo

y, antes de poner en riesgo la identidad de la princesa, la dejó en un instituto.

Pensamos que pasó lo mismo con Andrés y Federico,

así que seguimos buscando.

- Mi querida Bruna. - Sí.

La llevo siempre conmigo.

Tan leal, tan guerrera. Amiga querida.

Y ahora, ¿qué pasará con Margarita?

La pequeña quedará bajo la tutela de su tía materna,

la señora Delfina Santillán.

Ya que es la única familiar viva de los reyes,

de Máximo y Florencia.

Sin embargo, como representante de la Corte,

creo que lo mejor para la princesa

es que alguien de nuestra confianza la prepare como futura reina.

Bien pensado, su excelencia, bien pensado.

Se lo estoy pidiendo a usted, Ada.

Le encomiendo la misión

de transmitirle la tradición a la princesa.

- Qué honor. Gracias. - Por favor.

Sí.

- Permiso. - Sí.

Margarita, ven.

Ella es Ada, una gran amiga de tus padres.

Te acompañará a tu nueva casa.

Su alteza.

Estás hermosa.

Mira lo que encontré para ti en el camino.

Una flor amarilla.

Y tengo otra sorpresa.

Una foto.

Mira. Aquí estás con tus dos hermanos.

Federico y Andrés.

¿Te gusta?

La pondremos en la mesa de noche, ¿sí?

¿Quién me da un abrazo fuerte?

Te esperé tanto...

Ada, ¿qué pasa?

Lo que pasa tiene que ver con tu historia.

Pardonne-moi.

Otra vez abrí el corazón, y sin querer te entró el chuflo

y te revolvió todas las angustias que tenías.

No, mi amor, ningún chuflo.

Ninguno.

Hace poco me pediste que te ayudara a buscar a tus padres, ¿recuerdas?

Oui.

Fue como buscar una aguja en un pajar.

Oui. E intentamos encontrar a esa mujer que te crio.

Sí, Anieta.

Y no la encontramos.

Pero yo, que soy dura como un yunque, ¿qué dije?

- "A mí nada se me resiste". - "A mí nada se me resiste".

Espera.

¿Es ella?

Sí.

Es Anieta.

Casi había olvidado su cara.

Mira esos ojos.

¿Dónde la encontraste?

Tengo que hablar con Daisy.

Tengo que hablar con Daisy.

Sí, tengo que hablar con Daisy.

- Te extrañé. - Yo también.

- Te veo siempre. - ¿En serio?

Siempre que me dejan. Casi nunca me dejan.

Cada vez que puedo, pido un teléfono y te miro.

- Qué bueno. - Para mí, eres el mejor.

- Eres el más grandioso. - No, tú eres el mejor.

Y Margarita.

Hablarán en otro momento, Alí. Ahora debemos terminar con esto.

Estamos hablando. No hay ninguna prisa.

Claro que hay prisa. Proceda.

Bien, una vez efectuada la renuncia,

los títulos de Merlín serán del príncipe Alí.

No te preocupes, hijo.

Tendrás tiempo para ir a ver la proclamación de tu hermano.

- Firma. - No.

Alí tampoco eligió esto.

Su alteza.

Usted bien sabe que así lo marca la línea de sucesión.

Si tanto les importa la línea de sucesión,

devuélvanle el trono a la legítima heredera.

¡Compórtate, irrespetuoso!

Después de todo lo que has hecho, ¿exiges respeto?

Maldigo el momento en que te di tanta libertad.

- ¡Justo tú! - Eres mi hijo.

¿Tú me hablas de libertad?

- Eres un cínico, papá. - ¡Basta!

- ¡Cínico! - No me grites.

- Por favor, Merlín, cálmate. - ¿Y tú?

¿Hasta cuándo serás cómplice de este asesino?

- ¿Asesino? - ¡Estás enfermo de poder!

- ¿Soy un asesino? - Nadie te quiere.

- Nadie te respeta. ¿Sabes por qué? - ¿Por qué?

- ¡Porque te tienen terror! - Soy el rey. Tú eres el príncipe.

- Soy el rey. - Estás enfermo.

Príncipe Merlín. Rey Pío Pietro.

Príncipe Merlín. Rey Pío Pietro.

¡Príncipe Merlín! ¡Rey Pío Pietro!

Grita. ¡Deja que todos vean el monstruo que eres!

¡Ayuda!

Pío.

Levántate.

¡No se queden ahí! ¡Llamen a un médico!

¿Cómo pueden utilizar a mi hija de esa manera?

Con tal de un clic, son capaces de cualquier cosa.

Estás muy equivocada, Moni. Todo lo que hicimos fue de corazón.

Gracias a nuestra acción, se consiguió el donante. Casualmente, el papá de Mei.

Final feliz, ¿cierto?

Entiendo que estés enfadada,

pero la vida me dio esta oportunidad de reparar mis errores.

Y te lo agradezco, pero no pueden exponer a mi hija de esa manera.

No pueden obligarla a revincularse.

Bueno, esa decisión la debería tomar Mei.

Ya tiene edad para eso.

Discúlpenme, esto me aturde un poco.

- Necesito estar sola. - Sí, claro.

Tienes mi número. Cualquier cosa, ya sabes.

Debería darles vergüenza.

¿Qué?

¿Cómo entras así a mi cuarto?

No dormimos juntos. ¿Qué haces aquí?

- Tienes razón. Te extraño. - Quieto ahí.

¡Quieto!

Pez Eléctrico pide una condición para negociar.

Pide verte a ti en persona.

- ¿Pez Eléctrico pide verme? - Sí.

¿Por qué no resuelves esto? Haz algo de una vez.

¿No crees que también debes ocuparte de estos pequeños problemas que tenemos?

Siempre en fiestas. Te muestras como filántropa.

¡Mientras tanto, yo limpio la mugre todo el tiempo!

- ¿Quién es? - Salo, ¿puedo pasar?

Sí, adelante.

Permiso.

Hola. Pasa.

Perdón, no quería interrumpirlos.

No interrumpes nada. Severino ya se está yendo.

No, Severino no se está yendo a ningún lado.

Esperará a que termines con tu recadito. Luego, seguimos.

Te quería comentar que Única está organizando un evento

para ayudar a la familia de Rey.

Como es sorpresa,

me pidieron que lo lleve de compras hasta la hora del show.

Qué lindo. Me encanta.

Claro, cuenta conmigo. Para esto y para todo.

Bebe un poco de agua y cálmate. Luego, me contarás qué pasó.

Daisy.

¿Recuerdas el día que nos conocimos?

La segunda vez. ¿Recuerdas?

Recuerdo lo que me contaste.

- Me regalaste una flor amarilla. - ¡Y cómo me abrazaste!

Como si me estuvieras esperando de toda la vida.

Y yo también, te estaba esperando tanto...

Sí, lo sé. Me lo contaste mil veces.

¿Qué pasa con eso?

Sabes que siempre serás mi princesita, ¿sí?

Y yo creo que, como todo el mundo,

tienes derecho a conocer tu identidad.

Y yo soy la guardiana de la tradición del reino.

Es mi obligación velar por la sucesión.

- ¿Vas a renunciar? - No, pero...

Perdón por interrumpir.

Pero me da flíquiti verte así, Ada.

Ven.

Flíquiti.

La palabra que siempre decía tu mamá.

Sí, eso también me lo contaste. Pero ¿qué pasa con eso, Ada?

Llego el momento.

Y debo contarles algo a las dos.

Sí.

Ustedes saben

que tengo la obligación de preparar a la futura princesa,

que para eso nació.

Y que Pío Pietro, el Sanguinario, quiso arrebatar. Lo saben.

Hace muy poco,

me enteré de algo.

- Les tengo que contar... - Hola.

¡Retírese ya mismo! ¡No tiene por qué estar aquí!

Ada, no le hables así.

Perdón. No quería interrumpir.

Pero me pidieron que viniera por usted. Es algo de los proveedores.

Ahora no, Fach. Dile a Yamila.

Es que Yamila me lo pidió.

Dijo: "Que venga esa del servicio...".

Cállate. Nosotras nos encargamos.

Gracias.

- Lo solucionamos y hablamos. Tranquila. - Por favor.

Todo bien con el tiempo, pero no soy Penélope, no puedo esperar 20 años.

Y, además, cuando un By Zeki se teje, nunca se desteje.

Claro. Ve y teje ese noviazgo.

- Dame la bici y me voy. - No, es nuestra excusa.

No me puedes abandonar ahora.

No necesitas excusas. A Jano le gustas. Es evidente.

Pero tiene timidez.

No me ilusiones. Ya sabes qué me pasa.

No es evidente.

Quien te considera como una amistad, no te pide tiempo.

Mírame a mí.

Puedo darte clases.

- ¿A mí me lo dices? - Bueno.

Entiendo que le pasa algo conmigo si me dice:

"Me tomó 15 días, pero ya sé que te amo. ¿Te enseño a montar en bici?".

- Media vuelta y te vas. - Bueno.

Pero si veo que hay rechazo, te voy a necesitar.

- Hola. ¿Qué tal? - Hola.

Debes ser León. Soy Zeki, un gusto.

- ¿Qué tal? - Estoy buscando a Jano.

Jano se fue de viaje.

No me dijo nada. ¿Se fue de campamento?

No, se fue de intercambio tres meses a Inglaterra.

Si te compartí la información, es porque ahora confío en ti.

- Pero te pido que no digas nada. - De ninguna manera, señor.

Usted lo único que quiere es quitarle dinero a la Sra. Delfina,

y yo no voy a ser su cómplice.

No te estoy pidiendo que seas mi cómplice.

Solo te pido que no te dejes llevar por tus impulsos.

- ¿Qué impulsos? - Ada.

¿No se da cuenta?

Estoy detrás de una mentira.

Mi deber es guardar la tradición.

¿Y crees que para Daisy será fácil

enterarse de que toda su vida fue un engaño?

Ni Yamila ni los guardaespaldas sabían nada de los proveedores.

¿Qué raro? ¿Por qué nos hizo venir aquí?

Ya te dije, tocayarita. Hay liebre escondida.

- ¿Sí? - Sí.

Primero, Ada diluvia.

Después, entra Fach y se miran como vaqueros.

- Sé que te gusta. - ¿A mí?

- ¿Qué? - ¿No?

Pero a mí me da piel de gallina

cada vez que lo veo.

¿No me van a ayudar?

Entiendo que seas fiel a la Corona, pero piensa en Daisy.

Es en lo único que pienso. De verdad.

Sé que ella no lo soportaría.

Pero soy la guardiana de esta tradición.

- Y lo hiciste muy bien. - No.

Ya habrá tiempo para ocuparnos de esos asuntos.

Ahora hay que ocuparnos de otras cosas.

¿Cree que a mí me incumben sus temas?

No avalaré a un estafador, señor.

Sí, Ada.

Yo soy un estafador

y estafo a estafadores, no lo niego.

Pero sabes, como yo, que Delfina es la tutora de Margarita y de Daisy.

Y si la verdad sale a la luz ahora, ella vuelve a ganar.

Está bien.

Está bien.

Lo único que le voy a pedir

es que esa mujer no quede impune.

Te lo juro por mis padres, Ada.

Pero antes necesitamos más pruebas contra Delfina.

¿Qué pasó con mi tía?

Bueno.

Aquí estoy. ¿Qué quieres?

Hola. ¿Qué tal? Hacía tiempo que no te veía, Delfina.

Yo estoy bien, ¿y tú?

No puedes ser tan maleducado. ¿Quién te crees que eres?

Te pregunté qué quieres. Una pregunta sencilla.

Contéstame. ¡No me hagas perder el tiempo!

Yo tengo demasiado tiempo libre.

Para eso te hice venir.

Me aburro.

Como mal. Duermo peor. No sabes el frío que paso aquí.

¿Con la fortuna que te pago?

- Trátalo bien, ¿sí? - Está bien.

Teniendo en cuenta que me tienes secuestrado, eres muy considerada.

Mañana te traerán una TV y el cubo mágico que pediste.

¿Quieres algo más?

- Déjame pensar. - No.

- ¿Qué pasa? - No.

No puedes hacerme venir para esta estupidez.

El interrogatorio no terminará hasta que nos diga

por qué nos envió a buscar un paquete del que Yamila no sabía nada.

¿Y qué hablaban de mi tía?

Justamente, no fue Yamila. Fue Delfina.

Me confundí. Son parecidas. ¿No, Ada?

Sí, dos gotas de agua.

¿Se enteraron? Parece que murió el padre de Merlín.

- ¿Qué? - ¿Qué?

¿Y Alí?

La institutriz lo llevó al parque para distraerlo un poco.

Hijo, esto no es tu culpa.

¿Y?

El pronóstico es reservado, pero está muy grave.

Tendrá que operarlo.

- ¿Puedo verlo antes? - ¿Para terminar de matarlo?

Erasmus, por favor. Merlín no tiene nada que ver con lo que pasó.

Mi hermano estaba en perfectas condiciones

hasta que apareció este asesino.

Basta. Vamos.

Nos enteramos de lo de tu papá. ¿Cómo estás?

Te necesito.

No puedo creer que me hayas hecho venir hasta aquí por esta estupidez.

- Tengo una vida. - ¿Sí?

¿Cómo es esa vida de mujer honorable?

- ¿Sabes cómo es? - ¿Cómo?

Es mucho más linda que la vida que tenía cuando estaba contigo,

que estaba toda llena de mugre,

- Es linda y es perfecta. - ¿Sí?

Agradécele a la vida que sigo financiando tus demencias.

No, que quede claro. Esta mugre surgió por ti.

¡Me metí en esto para cuidar de ti!

¿Olvidaste las veces que me llamaste pidiéndome por favor que te salvara?

Jamás te pedí que secuestraras a un menor.

Lo suelto.

Ningún problema. Luego, fíjate qué harás.

Porque yo soy un fantasma.

Desaparezco en dos segundos.

¿Y tú? ¿Qué harás?

Porque tienes un problema serio con el anonimato.

- ¿Me estás amenazando? - No, te estoy advirtiendo.

Aunque te hagas la benefactora,

nunca dejarás de ser una expresidiaria muerta de hambre.

Si vives como una reina,

es gracias a una chica que no tiene idea de quién es.

A los demás cuéntales lo que quieras. A mí no.

Sé que eres tan o más delincuente que yo.

- ¿Ada? - ¿Qué?

Si Pío Pietro muere, ¿Merlín se convertirá en rey?

Chicos, ¿qué hacen aquí?

Ya es la hora. Está llegando Rey. Vamos.

Vayan. Les aviso si hay alguna novedad.

- ¡Qué interesante! - No.

Me preocupa el comentario de Romeo, ¿entiendes?

Merlín no quiere ser el rey. Es probable que abdique.

Y que lo haga en favor de Daisy.

Por eso no podemos decirle la verdad ahora. Hay que esperar.

¡Chicos!

Chicos, ¿alguno me da una mano?

Salo me dejó solo.

No más excusas Tienes que salir

Tiempo de soltar Saltar, volar

No seas ingenuo Vivir de mentira

Te rodea un mundo cínico Y sin vida

No miro, no veo No siento, no escucho

No busco, no vibro Apenas respiro

No miro, no veo No siento, no escucho

Solo sobrevivo Mientras lucho

Dibuja su fuerza vestido de rey

Disfraces sin cara Máscara de papel

Sin ojos, sin alma Sin sangre ni lágrimas

Aunque todo era Ya no siente nada

Dibuja su fuerza vestido de rey

Disfraces sin cara Máscara de papel

Solo quieren fama Vivir de mentira

Se les va la vida Fingiendo una farsa

Si solo te beso y tú me besas

Y siento que el mundo ya no tiene tiempo

Y sé que no puedo

Si tú eres el cielo ¿Para qué quiero alas?

Me siento en las nubes Cuando tú me hablas

Corazón latiendo Bum, bum

Va sintiendo

Corazón caliente Bum, bum

Solo siente

Corazón de rey Que no usa corona

Corazón sin llave No perdona

Dibuja su fuerza vestido de rey

Disfraces sin cara Máscara de papel

Sin ojos, sin alma Sin sangre ni lágrimas

Aunque todo era Ya no siente nada

Dibuja su fuerza vestido de rey

Disfraces sin cara Máscara de papel

Pensé que no llegabas. ¿Pasó algo?

No, todo bien.

Se les va la vida Fingiendo una farsa

Necesitamos otra vez de ustedes.

Ahora, para ayudar a la familia de un compañero.

¿Y qué mejor que hacerlo compartiendo su música?

Les dejo el link para que compren y descarguen

las canciones inéditas de Rey.

Princesa, ¿adónde te fuiste?

¿Estás triste?

Me besas y te vas

No.

Tengo mi sangre ardiendo

Me emociona ver lo que logran cuando trabajan en equipo.

Me voy a permitir corregirte.

No es lo que logran, es lo que logramos.

Soy un héroe desolado

Ay, quédate aquí a mi lado

Me hace mal tenerla aquí

Y seguir sin poder gritarle A todo el mundo que

Me parte la cabeza

Juega con mis sentidos

Mi gran debilidad es Su carita de princesa

Bailemos sin dudarlo

Y olvidemos las penas

Princesa, con tus ojos Veo todo el mundo extraño

Me parte la cabeza

Juega con mis sentidos

Mi gran debilidad Es su carita de princesa

Bailemos sin dudarlo

Y olvidemos las penas

Princesa, con tus ojos Veo todo el mundo extraño

¿Qué está pasando?

¿Qué está pasando?

¿Qué está pasando?

- ¿Adónde me trajiste? - Ya te dije. Es una cita.

No el tipo de cita que quise tener contigo todo este tiempo,

pero cita al fin.

No me habrás traído a la casa de tus padres, ¿no?

- No. - No. Es broma.

Igual, viven cerca. Si quieres, después vamos.

- No. - No. Después.

- Más tarde. - No me interesa.

La verdad, no.

No iré. ¿Entiendes?

- Adelante. - Permiso.

Permiso.

No.

Astrid, lo prometido es deuda. Es toda tuya.

Magnífica, te estábamos esperando. Es un placer recibirte.

Recordarás a una de las hermanas Berrenechea, ¿verdad?

Sí, por supuesto. Claro.

- Hola. - Querida.

Aprovecho para agradecerles por la donación que hicieron

para la gala benéfica.

No hay por qué, querida. Lo nuestro siempre fue la beneficencia.

Por favor, pasen. Adelante.

Permiso.

Además, estamos fascinadas con la canción que lanzó Rey

en colaboración con sus compañeros.

Creo que eso es lo que la distingue a Delfina, ¿no?

Esa capacidad de poder potenciar a los artistas,

pero desde la unión y el compañerismo.

Sin duda, lo que hiciste con Mei fue sublime.

Nos tocó el corazón a todos.

Muchas gracias. Hice lo que sentí.

Sentir es un elevado ejercicio de la inteligencia.

Por eso, querida, hemos decidido comunicarte nuestra decisión unánime.

Felicitaciones.

¡Eres la ganadora del Mecenas del Futuro de este año!

Gracias.

Para un evento que no organizó la princesa,

está bastante bien.

Cinco portales, dos trending topics.

Creí que lo habías hecho para ayudar,

no para competir con Daisy.

Estoy tratando de recordar en qué momento te hablé.

A ver... No.

Le llevaré lo que recaudamos a mamá. ¿Me quieres acompañar?

Sí, claro. No te molesta, ¿no, Mar?

Vamos.

¡Por favor!

Que alguien me extirpe el corazón

y me saque los celos y flíquitis amadores.

Per favore.

Dos por uno, please.

Si es el cursi de tu novio, ve afuera y no comas delante de los pobres.

No, es mi papá.

¿Cómo te sientes con eso?

No sé.

Ya lo había superado. Ya ni preguntaba por él.

Y de la nada,

no solo que aparece, sino que me salva la vida.

Y quiere que seamos familia. Me invitó a comer.

Quizá para todo el mundo es normal.

- Pero para mí es alguien que ni conozco. - ¿Tienes deseos de ir?

No.

Tendremos el ADN compatible,

pero más allá de la genética,

cuando lo necesité, no estuvo.

Bueno, arriba el ánimo, Mei.

Hagamos algo que nos haga felices. Podemos bailar.

- Por favor. - Aquí hay mucha baja astral.

Vamos. Vayan.

Ya voy.

Merlín, ¿cómo está tu papá?

No sé. No nos dan muchas esperanzas.

No... ¿Y cómo estás tú?

Como puedo.

En algún punto, lo que pasó fue mi culpa.

Cuando tuvo el derrame, estábamos discutiendo.

No, Merlín.

Estabas en busca de tu libertad.

No puedes echarte la culpa por eso.

De todas formas, debo hacerme cargo.

Con mi padre en coma, el único responsable soy yo.

Aunque me pese, es mi deber con mi pueblo.

Tengo que volver a Krikoragán.

Sí. Sí, claro. Entiendo.

Pero antes de irme, me gustaría verte.

Por favor, Mar.

- Te necesito. - Está bien.

Envíame la ubicación.

Okey.

Bueno.

Si me permiten, quiero hacer un brindis

por eso que vi cuando te conocí

y que, por suerte, también vieron ustedes.

Siempre supe que te merecías este premio.

Y yo debo reconocer

que mi juicio sobre Delfina al principio fue un error.

Pero gracias por abrirme los ojos.

Es todo mérito de Delfina,

por su trabajo y, sobre todo, por su mirada.

Nosotras siempre advertimos que habías descubierto

la próxima generación de artistas de este país.

No es la próxima generación.

Son los artistas del momento y son todos muy talentosos.

- Por eso te mereces este premio. - Bueno.

Tu espíritu coincide con los valores del Mecenas.

- Salud. - Salud.

- Salud. - Salud, queridos.

No es que el premio en sí me ponga tan contenta,

sino lo que me hace muy feliz

es que ustedes me hayan considerado para este premio.

Les agradezco mucho, me enorgullece.

Nada de esto hubiera sido posible

sin la ayuda de mi compañero.

Solo te pido que esperes

a que la fundación realice el anuncio.

La ceremonia se realizará en un par de semanas.

Bueno, hasta pronto, adorados.

Permítanme la indiscreción, pero juntos se ven fantásticos.

- Muchas gracias. - Gracias por todo.

Su alteza, ella ya llegó.

Háganla pasar.

Muchas gracias.

Por suerte, tenía las ruedas bien infladas y llegué.

Permiso. Me siento. Dejo esto por aquí.

Cuando me dijiste que te ibas, era en serio.

Sí.

Mañana debo estar en Krikoragán.

Es otra piedrita en el camino.

Con todo lo que ya pasaste, la saltarás muy rápido.

Ten fe.

¿Y si no?

¿Y si mi papá muere?

Se supone que debo estar preparado para esto, Mar.

Pero no tengo idea de cómo se hace.

No lo sé.

Estuve toda una vida escapando del deber.

Toda una vida.

Mírame ahora.

Sí.

Ahora

te toca sujetar una antorcha que se viene pasando de mano en mano

y que nunca pediste.

Pero es lo que te tocó.

Al final,

eso es ser un hijo.

Lidiar con una herencia que no pedimos.

Mírame a mí.

No tengo padres,

no sé dónde están, no sé por qué se fueron,

y de a poco voy lidiando con eso.

Mírala a Mei.

Te gusta la comida china por lo que vi.

- Aquí hay un restorán. Podemos ir. - No.

Pedimos y comemos aquí.

No.

No quiero ir a comer contigo.

¿Cómo?

Estoy muy agradecida por lo que hiciste por mí.

De verdad.

Fue muy generoso y valiente.

Pero no puedo tener un vínculo contigo, no así.

Mei tuvo que aprender a vivir

sabiendo que su papá la había abandonado.

Y ahora apareció y le salvó la vida.

Debe hacerse a la idea de que una parte de él

estará siempre con ella.

Después de 17 años de ausencia.

¿Cómo no va a tener un ring de boxeo en el corazón?

Pero ella no lo eligió, porque nadie puede elegir a sus padres.

O mira a Rey.

¿Qué parte no entendiste de que no eres bienvenido?

No quiero pelear, mamá.

Necesito que me escuches. Puedo hacerme cargo de la casa.

Puedo ayudar. Lo puedo hacer con mi música.

No me hace falta salir a robar. No me hace falta terminar como papá.

¡Bravo! ¡Muy bien!

Estás para un premio Óscar.

No te quiero interrumpir. Sigue.

Sigue con el discurso que le estás dando a tu madre.

La herencia es una marca de agua que llevaremos de por vida.

Seamos príncipes,

seamos plebeyos,

hijos únicos, múltiples o huérfanos,

todos debemos lidiar con lo que nos tocó.

Porque es como un regalo.

Un regalo que no se puede cambiar.

Pero lo que podemos hacer con el regalo

es convertirlo en algo diferente.

Una vez que tienes la antorcha en la mano, el camino es tuyo.

¿Ves por qué te necesito?

Siempre tienes la palabra justa.

Bueno, con todo lo que digo, algo cierto tiene que salir.

Ven conmigo.

¿Contigo? ¿Adónde?

Ven conmigo a Krikoragán.

Por favor, te necesito más que nunca.

¿Qué haces ahí?

¿No tienes ningún sentido del respeto? ¿No tienes límites?

No me habrás robado algo, ¿no?

¿O qué?

¿Usted se cree la dueña?

¿Se cree una mujer digna y poderosa?

¿Pisando nubes, feliz y luminosa?

Usted sabe y yo también que es una vulgar delincuente.

¿Quieres que llame a la policía?

Sí, por favor. Llame a la policía.

Es el momento.

Ahora que la verdad salió a la luz.

No sé de qué hablas.

Con usted presa,

la vida de todos nosotros cambiará drásticamente.

En especial, la de mi querida Daisy.

Pero se hará justicia, señora.

Sí, y muy pronto se sabrá que usted y ese delincuente,

que tiene como segundón,

usaron a Daisy para hacerse de esta fortuna.

Y muy pronto se sabrá quién es la verdadera heredera al trono.

Margarita.

Así que, sí, por favor,

llame a la policía, entréguese.

La esperan unas largas vacaciones poco luminosas.

Me ven tan dulce Y soy tan buena

Inalcanzable Como una estrella

Nada me hiere Soy como un hielo

Solo sonrío Y se abre el cielo

Soy la maga Bruja envidiada

De reina buena Voy disfrazada

A la orden Van mis deseos

Soy tan dulce Como un caramelo

Cuidado

Reina de todo Dueña de todo

Puedo con todo y más

Sueño abundancias Grandes tesoros

Nada me bastará

Reina de todo Dueña de todo

Puedo con todo y más Más, más, más

Sueño abundancias Grandes tesoros

Nada me bastará

Hubo otro tiempo que me hizo daño

Y la venganza me gusta tanto

Pobres de aquellos que me lastimen

Porque mi magia

Es invencible

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