All language subtitles for Margarita.S01E25.The.Cards.of.Destiny.1080p.AMZN.WEB-DL.DD+5.1.H.264-playWEB_track4_[spa]

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Original subtitles

Te quiero mucho, poquito o nada

Lo quiero mucho, poquito y todo

En cada pétalo veo su cara

Diciéndome te quiero Nada, poquito

Poquito

Nada, poquito o mucho

Qué delicia.

- ¿Qué sucede? - ¡Es una tarotista!

No. ¡Margarita!

Margarita.

Tengo una necesidad urgentísima, Pierre.

Solo puedo resolverla tirándome las cartas.

Nosotros no creemos en la adivinación.

Oui. Yo sí. Porque estoy empapada de incertidumbres.

¿Qué pasará con mi carrera política? ¿Dónde está mi otra mitad?

Y mis padres. Yo quiero saber qué pasó con ellos.

¿Sabes lo que necesitas para descubrir qué pasará con todo eso?

Oui. Tirarme el tarot.

No, pequeña. Paciencia.

Para esperar y ver qué sucederá.

- ¿No crees en el destino, Pierre? - Sí, por supuesto.

Solo que no creo que saber el destino con tanta anticipación sea posible.

Ni bueno.

La vida, Margarita, es un mazo de cartas.

Y lo mejor es cuando no sabes qué carta saldrá a continuación.

Entonces, ¿podemos ir?

¿Podemos?

Ven. Vamos a casa.

No.

Parece que fue ayer cuando llegó Margarita a nuestras vidas.

Un dato curioso.

Tocó el timbre de mi casa, pensando que era el Hangar.

Llegó empapada, sucia, no saben lo que era. Llena de basura.

Es que me había tropezado...

Vamos a ver las imágenes.

Porque tengo 17 años, pero parece que hubiera vivido 170.

¡Falto yo!

En ese CD estaba esta canción.

Porque es ahora o nunca. ¡Es ya!

Estará todo bien. No se preocupen.

Por ese corazón, ese corazón

Que se agranda por amor

Por ese corazón, rojo corazón

Somos un equipo.

Todos sabemos hacer algo más que cantar y bailar.

Corazón

¿No crees que sería bueno momento para anunciar nuestro compromiso?

No creo que sea el mejor de los días, Petra.

Va a haber mucha audiencia, Merlín. Eso nos servirnos.

Sí, tienes razón.

Puede ser.

Por los corazones que no pueden amar

¡Vamos!

¡Afuera! ¡Traidora!

¡Fuera, Margarina!

¡Bravo!

Muchachos, revisen la conexión afuera, que hay apagón en la sala.

¿Alguien me copia por ahí?

No hay nada más inútil que predecir el futuro,

porque el futuro se está cocinando en este preciso instante

en los sótanos del presente.

Romeo, están por anunciar si Marga se queda.

¿Qué pasó?

Estoy preocupado por mi futuro, Otto.

Todos están estableciendo sus planes de vida, menos yo.

Y eso me aterra.

¿De qué hablas?

Un día, mis padres morirán,

mi hermana se casará, y yo no tendré familia para pasar los domingos.

Ustedes estarán con sus parejas.

Y yo estaré solo.

Me gusta estar solo,

pero no tan solo.

Creo que estás equivocado.

Siempre hay un modelo compatible para nuestros archivos.

- Siempre. - No, no entiendes, Otto.

Nunca nadie se fijó en mí ni lo hará.

Porque no soy la clase de chico que les gusta a las chicas.

Nos preocupa tanto lo que pasará

que no vemos lo que pasa.

Es increíble cómo te hice crecer, Margot.

Ahora veremos qué te depara el destino.

Es inútil intentar leer el futuro en una carta,

porque el destino siempre tiene una guardada para nosotros.

¿Qué les pasa?

Son muy lentos, inútiles.

Hace media hora que no salimos del puesto número 15.

¡Quiero que hagan explotar estos hashtags!

Oye, ¿qué te pasa?

Despierta. ¿O estás jugando?

¡Vamos!

Quedan tres participantes y solo dos becas.

Daisy, Alaska y mi Marguita querida de mi corazón.

Veremos qué te depara el destino.

Te diré qué pensé y la decisión que tomé.

¡Cancelemos ya a Delfina!

Esto de Sasha no puede quedar así.

Cállate. Van a eliminar a Margarina.

Eres una artista callejera...

Gracias, Yami.

¡Qué nervios, cuánta tensión!

Aunque el sonidista es quien debería estar muy nervioso,

que se acaba de quedar sin trabajo.

Mentira.

O no. De verdad. Junta tus cosas.

Luego vemos.

O no. ¿Quién sabe?

Bueno, ahora sí.

Terminemos con esto.

Ni se te ocurra eliminar a Margarita.

- ¿Perdón? - No.

No me busques ahí.

Estoy aquí.

En tu oído.

En tu cabeza.

Soy yo, Delfina.

Soy tu conciencia.

¿Se escucha?

- Sí. - Sí.

Ellos te escuchan a ti y tú a mí.

Solo tú.

Si no quieres que tu secretito salga a la luz,

no eches a Margarita.

Soy Delfina Santillan.

¡Nadie se mete conmigo!

Eres tan predecible. Hiciste todo esto para eliminarla.

Claro que la iba a echar. Y la voy a echar. No me importa.

¿Cuántos años tienes? ¿Siete?

¿Por qué la echarás? ¿Porque te molesta?

¿Porque te dice verdades que no quieres escuchar?

No me importa. La echaré igual.

No seas infantil.

La necesitamos aquí para controlarla, para actuar de ser necesario.

Si se va, es una amenaza constante.

No hay peor amenaza que una amenaza que uno no puede ver.

- No. - ¿Qué?

Me encanta Severino, el filósofo.

- No lo puedo creer. - ¿En serio?

¡Sal de aquí, idiota!

Ocúpate del jáquer, que volvió a aparecer.

Esto no puede ser así.

Nos tratan como objetos desechables.

- ¿Perdón? - Tiene razón.

Vinimos a formarnos, no a competir.

¿Se pueden calmar? Vuelvan a sus lugares, por favor.

Vuelvan. Vamos a resolverlo.

Tranquila, Mar. Cuando vuelva la electricidad, dirá que vuelves.

No, no es así, Pipe.

¡Ya sé cómo termina!

Cuando se cortó el micrófono, escuché lo que dijo Delfina.

Dijo...

Eres una artista callejera.

Tienes todo para dar. Ve y conquista el mundo.

¿Qué? No.

Es imposible. No puedes irte.

No sé.

Tal vez fue Cancel-hada o sus flíquitis odiadores.

Se le notó en la cara. Me quiere echar.

Tranquila. Tus hadas son infalibles.

Cortaron todo en el momento justo. Confía.

Delfina, escúchame. Esto se está descontrolando.

Los que se quedan amenazan con irse.

Los eliminados están destrozados.

En las redes piden tu cabeza por lo que hiciste con Sasha.

Ya dije que eliminaría becados.

La gente lo sabe. No puedo echarme atrás.

¡No me convertiré en el hazmerreír!

Mucho peor que ser el hazmerreír es un certamen que no mira nadie.

Y te diré algo más.

No puedes echar a Margarita.

- Al fin estamos de acuerdo. - Gracias, Peperino.

Tranquilos, esto puede pasar.

No es nada, no pongan esas caras.

Vamos a lo importante.

Como les dije antes, tenemos solo

dos becas y tres participantes.

La persona que se va...

Ya sé.

Daisy, ¿puedes venir al escenario?

Alaska, ven, por favor.

Son muy importantes para el certamen,

por eso quiero que hagan un recorrido por sus días en el Hangar.

Hola, soy Alaska.

Mi sueño es cantar, bailar y actuar.

Quiero quedarme para cosas buenas

Quiero quedarme para cosas buenas

Debo quedarme para cosas buenas

Debo quedarme para cosas buenas

Debo quedarme para cosas buenas

Bueno...

Qué momento difícil.

Las dos participantes que continúan en el certamen son...

Alaska y Margarita.

¿Yo?

Amor de mi vida,

quizá ahora no lo entiendas,

pero puedes venir y compartir todo el tiempo que quieras,

puedes hacer las actividades con todos tus amigos.

Lo importante es que le dejes el lugar a alguien que necesite la beca.

Sé que entenderás. Te amo.

- ¿Me amas? - Sí, te amo.

Lo mejor de la realidad es que está hecha con giros

que ni siquiera la mejor pitonisa podría anticipar.

Delfi.

Primero, gracias.

- Pero ¿puedo decir algo? - Sí.

Sí.

Para mí esta oportunidad es muy importante.

Por eso, no puede ser solo mía.

Quisiera compartir mi beca con Sasha.

Porque él, más que nadie, merece estar aquí.

Es un poco torpe con el baile,

pero quiere ser artista.

Por eso, Sasha, te otorgo mi mitad de beca.

Trabajaré para conseguir el dinero que falta para pagar la otra mitad.

Sé que ustedes me ayudarán.

La amo. Es tan buena gente.

Recién la odiábamos, tonta.

- ¿No ves lo que hizo? - Sí.

Gracias.

Este es el espíritu

que quiero que se viva en este lugar.

Revisaremos las reglas

para ver cómo hacemos para que Sasha vuelva a entrar.

¡Paolo!

Facundo. ¿Están ahí? Por favor, respóndanme.

Salustiano.

Parece ser que el apagón afectó a toda la casa.

Y no encuentro a la gente de seguridad.

¡Paolo!

Hagámoslo ahora.

¿Sigues o no?

- No tengo la beca... - ¿Pero qué?

¿Delfina se pagará a sí misma?

- ¿Cómo funciona eso? - No sé.

La beca es para otra persona, pero yo puedo seguir.

Si quedas afuera, puedes participar conmigo.

Sabes que soy muy generoso.

Seguro. Quieres usar las ideas de Daisy.

Sí.

Mira. Ahí viene tu amor.

- ¿Cómo estás? - Felicitaciones.

- Gracias. - Te dije que te quedarías.

Rochi quiere conocerte. ¿Vienes?

Le duró poco lo de la cancelación.

Con lo mal que se portó con Daisy.

- Pobrecita. - Pobrecita.

Pero no te estreses. Acaban de elegirte.

Ella se irá sola.

- Bueno. ¿Festejamos? - ¿Brindamos?

Mi parte ya está hecha. Quiero saber qué harán ustedes.

Asegúrate de que nadie salga de ahí.

Ni se les ocurra meterse con la princesa.

Es tarde para arrepentirse.

- ¿Qué te pasa? - ¿Qué?

¿Estás bien?

Si me vuelves a tocar, te arranco la cabeza.

Merlín, ¿estás bien?

Sí. Estoy bien.

- Hola. - No.

Perdón, pero necesito tiempo.

¿Por qué? ¿Qué hice?

No hiciste nada malo.

Quizá te parezca extraño,

pero hice la sinastría de nuestra pareja.

¿Qué?

Una carta astral que te dice cómo funcionaríamos en una relación.

¿Y?

Como no somos signos muy compatibles,

debemos tener mucho cuidado.

No podemos empezar una relación con Venus retrógrado.

Pero mañana se pone directo.

A partir de ese momento, hay lugar para todo.

- ¿Te parece? - Sí.

Está bien.

Reseteamos los besos y los dejamos para mañana.

- Sí. - Mejor.

Porque puedo pensar en un primer beso un poco más romántico.

Genial. Amigos hasta entonces.

Amigos.

¿Qué le pasa a Romeo?

Está con el corazón medio roto.

Cree que se quedará soltero de por vida.

¿Entiendes? Eso es Venus retrógrado.

Vamos.

No sabía.

Hola.

Si quieren demostrar su amor, que sea lejos de un infeliz como yo.

¿Por qué dices eso? Eres genial.

Seré genial para muchas cosas, pero para el amor no.

Nunca una mujer se interesará por mí.

No digas eso.

Debes encontrarla. Solo eso. Está.

No miento. Ya la busqué. No existe.

- ¿Y Julieta? - Sí.

- Juli está loca por ti. - ¿Quién es Julieta?

¿Fruta?

- Sin naranja para ti. - Gracias.

Ella es Julieta.

- ¿Es nueva? - Siempre estuvo aquí.

- No hay lindo o feo. - Gracias.

Necesito que alguien me guste.

Nunca nadie se fijó en mí ni lo hará.

No soy la clase de chico que les gusta a las chicas.

¿Cómo puede ser que nunca la hayas visto?

Siempre estuvo aquí.

¿Qué quieres?

¿Quién eres? ¿Qué quieres?

Ven. Pídemelo.

Ven si te atreves.

¿Quién eres? ¿Tomás?

¿O eres Franco?

¿O eres todos los Fritzenwalden?

A ver...

No...

¿Qué haces aquí?

Qué manía de entrar a mi oficina sin golpear.

Es algo que no...

No cambia nunca.

Necesito que hablemos.

Dime. Ya estás sentada.

Dime.

Quiero que seas sincera conmigo. Te escuché, Delfina.

¿Me escuchaste qué?

Cuando se cortó el micrófono,

me dijiste que lo mejor era convertirme en una artista callejera.

- ¿Querías echarme? - ¿Yo?

Yo no dije eso.

Te estás confundiendo.

Debo haber dicho algo relacionado con la calle,

pero por las marquesinas, que estás lista para salir al mundo.

Que salgas, busques y veas.

Yo entendí bien.

Luego, cambiaste y no sé por qué.

Como cuando nos conocimos.

Al principio, pensé que me había salido la carta del Mago.

Era todo bueno para mí.

Un nuevo desafío, una nueva historia.

De repente, El Ahorcado y El Loco.

Bloqueo. No me aceptaste.

Luego, por arte de magia, te convertiste en La Emperatriz.

Me buscaste, conseguiste mi tutela.

Estábamos muy bien.

Ahora me ladras, me quieres echar.

Eres impredecible.

Es impresionante lo que sabes de tarot.

Quiero que me leas las cartas.

De verdad, porque tengo muchas dudas acerca del futuro.

- Hablo en serio. - También yo.

Eres lo mejor que tengo en este certamen.

¿Por qué voy a querer eliminarte? Entendiste mal.

Haces todo bien.

No todo. Lo que le hiciste a Daisy...

Eso fue un ensayo.

Ya lo aclaré con Daisy. Está todo bien.

Sí. Ensayo.

Pude haber escuchado mal, pero no siento mal.

Pasaste de quererme a odiarme.

Qué fea palabra que usaste.

No me gusta.

¡Odio esa palabra!

¡Odio verla en tu boca!

Bueno, quizás no odiarme,

pero sí no quererme tanto.

Quiero decirte que si hay algún fleco,

quiero cortarlo.

Porque cuando estaba descosida, vine a decírtelo.

Y espero lo mismo de ti.

¿Qué hice para que dejaras de quererme tanto?

¡Daisy!

¿Tienes un segundo?

Debo aclararte lo del video de Margarita.

Tranquilo.

Hablé con ella. Está todo bien.

Lo que hagan ustedes es su problema.

Sin rencores de mi parte. De verdad.

Bueno. Me alegro.

Mejor así.

¿Vienen a cantar con nosotros?

- Bueno. - También yo.

Voy al baño. Ya los alcanzo.

Bueno.

- ¿Estás bien? - Sí.

- ¿Qué van a hacer? - Tocar y cantar.

¿Qué? ¡Suéltenme!

Golpéalo.

Salustiano, ¿qué haríamos sin usted?

Qué raro que no estén los custodios.

- ¿Hablaste con Paolo? - No me contesta.

Cuando presente el informe y vean que están despedidos...

Ada.

Espera. No.

¡Salo!

¡Salo, llama a una ambulancia!

¿Qué pasó?

¡Vamos! ¡Una ambulancia!

Necesito una ambulancia.

En el Hangar Soho.

- ¡Rey! - No te duermas.

Estarás bien.

Ya casi llegamos.

- Quédate despierto. - ¡Rey!

Quédate conmigo.

Escúchame.

Ya llegamos. Muy bien.

- ¡Rey! - Todo estará bien.

- Vamos. - Ya llegamos.

Hasta aquí los familiares.

- ¿Qué pasó? - ¿Qué pasó?

Por suerte, frenaron la hemorragia.

¿Qué pasó? Cuéntame.

- ¡Debería haber sido yo! - ¡Cuéntame, por favor!

No sé cómo pasó. Fue todo muy rápido.

Entraron dos hombres. Quisieron llevarme.

¿Entiendes?

Lo apuñalaron a él porque me defendió.

La puerta estaba abierta. No sé por qué...

Pero tenemos un operativo de seguridad.

¡No es la primera vez!

¡Petra se infiltró! ¡Hasta Margarita se infiltró!

¡Por el amor de Dios!

¡Es un problema de la seguridad!

¡Lo avisé desde el primer día! ¡El Hangar es una locura!

¿A quién le importa tu opinión? ¡Cállate!

¡A la corte de Krikoragán le importa! ¡Y me pagan por eso!

¡Si doy mi opinión, la escucha, quiera o no quiera!

- Ada. - ¿Qué?

Ada, no es momento...

- ¡Dígaselo a ella! - No es momento.

Ada, por fin. ¿Cómo está Rey?

Margarita, querida, recién ingresó.

Yo les aviso.

Enciérrense. No salgan de la casa.

- ¿Entendido? - Sí, Ada.

Bien. No te separes de Daisy. ¿Sí?

Gracias.

- ¿Sabemos algo de la familia? - Nada.

No pudimos localizar a la mamá, y el papá está...

El papá está preso.

¿Cómo preso?

- ¿No sabíamos nada? - No sé qué decirte.

Imagino que no contó nada por...

No sé, por orgullo.

- No puedo creerlo. - No hablaba de su familia.

Dejen de hablar en pasado.

Por favor.

¿Podemos dormir con ustedes?

Anoche pasarle algo grave.

Merlín estar en hospital.

¿Cómo?

¿Por qué volvió, Merlín?

Pedí que no salieran de la casa.

No podía quedarme allá.

- ¿Alguna novedad? - No.

Vaya.

Quiero que salgas ya mismo de ahí.

Esto ya no es una travesura.

No seguiré arriesgando tu vida.

¿Cómo te enteraste?

No trascendió en ningún lado.

Siempre me entero de todo.

- Familiares de Juan. - Sí.

Bueno, ya despertó.

Está bien.

Pueden pasar.

Mi amor, menos mal que estás mejor.

Hicimos todo lo posible para comunicarnos con tu familia,

pero nos costó mucho encontrarlos.

Rey, usted es un héroe.

Si no hubiera intervenido, otra sería la situación.

Tampoco es para tanto.

Hice lo que hubiera hecho cualquiera.

No cualquiera hubiera hecho lo que hiciste tú.

Fuiste valiente.

Gracias.

En serio.

Te debo la vida.

Tranquilo. No me debes nada.

Sé que no me quieres.

Lo sé.

Pero desde ahora, eres kostik para mí.

Kostik.

Significa hermano, familia, sangre.

Ódiame todo lo que quieras,

pero yo te querré para siempre.

Cierra la puerta.

¿Ves? Ella está siempre.

En el jardín, en el bar. Hace un poco de todo.

Mira cómo te mira.

¿Ves esto?

¿Sabes qué significa?

Tiene el Bluetooth activado por ti.

- No entiendo. - Le gustas.

Quita todo lo naranja de tu sándwich.

¿Cómo sabe eso?

¿Cómo puede ser que nunca la haya visto?

Pero ella te vio.

- Es divina. - ¿Te gusta?

No, amigo. Para ti.

¿Qué mejor que una Julieta para un Romeo?

¿Qué tiene que ver eso?

No importa. Dime qué hago.

¿La invito a salir? ¿Le digo que ya sé que le gusto?

¿Tengo que ver si me gusta?

Despacio. Casual.

Como te enseñé.

- Para eso es la cita. - Para eso es la cita.

- ¿Molesto? - Salo.

- Salo. - Paolo.

- ¿Todo bien? - Bien.

- ¿Qué hacen? - Estábamos espiando.

Queríamos saber si había novedades de Rey.

Hay novedades. Está bien. Pueden ir a verlo.

- Ahora. - ¿Ahora?

Vamos. Sí.

Adiós.

- ¿Qué haces? - Nada.

Me encargaré de la comida.

Yamila redujo el personal por lo que pasó.

Eres el nuevo chef.

Algo así. ¿Me quieres ayudar?

No. No sé ni lavar lechuga.

Tampoco sabía, pero aquí me convertí en profesional.

- ¿Te enseño? - Bueno.

Ven. Acompáñame.

¿Qué tal una sopa?

- ¿Qué harás? - Una sopa como entrada.

¿Y el plato principal?

Te sorprenderé.

Solo me importa saber si me gusta la chica a la que le gusto.

Está bien, pero despacio.

Okey.

Buenos días.

Cierto. Amigos.

Igual, déjame decirte

que estoy pensando en ideas para un segundo primer beso.

Nada de amor por ahora. Recuerda.

- Hasta las 19:00, solo amigos. - Lo sé.

Amor, despacio.

Despacio, mi vida. Despacio.

Despacio.

Eso. Despacio.

¿Duele?

Respira tranquilo. Despacio.

- ¡Sorpresa! - ¡Sorpresa!

Gracias, pero no era necesario.

No lo merezco.

Has salvado a Merlín. Mereces todos homenajes.

Mereces que disparen cañones durante una hora.

No sé si lo de los cañones es una metáfora o es en serio.

Pero no es necesario.

La humildad no te queda, King Kong.

Mereces el premio al héroe del año.

Debería hacerse un homenaje en la revista.

- ¿No, Delfi? - ¿Qué?

- Un homenaje a él. - No.

No hay que alertar a nadie. Nadie dice nada.

No estoy para nada de acuerdo.

Tomamos medidas de seguridad.

Estén tranquilos. Nada malo le pasará a nadie.

Le tomo la palabra, señora Delfina.

Espero que empecemos a tomarnos en serio la seguridad en esta casa.

¿Por qué no vas a descansar?

Te daré tus cosas.

Te las quitaron para la cirugía. Ten.

Estoy muy contenta de que estés aquí.

Despacio. No lo hagan reír, nada. Le dolerá.

- Puedo solo. - ¿Seguro?

Rey.

Estoy muy contenta de que estés bien.

Perdón.

¡Hola!

Sabía que estarías aquí.

¿Cómo sabías eso?

Tengo oídos supersónicos y una intuición muy desarrollada.

O quizá eres muy rutinario y siempre vienes a esta hora.

Y te sientas allá.

Sí, pero hoy prefiero sentarme aquí.

Te acompaño, entonces.

¿Eres Julieta?

Eso me dijeron mis padres cuando nací.

¿Te gustan los ajolotes?

Prefiero los roedores. Los hámsteres, especialmente.

Aunque el último se decapitó con su ruedita.

Ahora tengo una rata. ¡Se llama Mandarina!

- Detesto los cítricos. - Y yo.

¡Por eso le puse ese nombre, para combatir mis miedos!

Era una broma.

Son muy compatibles.

No hay mejor combinación que Virgo y Capricornio.

¿En serio?

Completamente descartada.

¿Qué? ¿Por qué? Es divina.

No me gusta. No es neurotípica.

Aunque sigamos la receta al pie de la letra,

la vida es como la pastelería.

Nunca sabemos cómo saldrá el pastel del horno.

A Keko lo arrestaron por tu culpa, imbécil.

¿Así me pagas lo que hice por ti?

¡Te dije que lo frenaras, papá!

¡Tenía el dinero para pagar la fianza!

Sigue jugando al superhéroe con esos ricos.

¿Sabes qué? Olvídate de tu familia.

Olvídate de todo.

Para mí estás muerto.

Sabía que estarías aquí.

Rey, ¿qué pasa?

Nada, Mar. Todo bien.

¿Estás preocupado?

Están revisando las cámaras. Sabrán todo lo que pasó.

- ¿Y? ¿Encontraron algo? - Aún nada, Delfina.

¡Por Dios! ¿Cuánto hay que esperar?

¿Sabes la fortuna que gasto en ustedes?

¿Puedes tranquilizarte? Hacen todo lo posible.

¡No! No puedo tranquilizarme.

¡La verdad es que no puedo tranquilizarme!

Esta gente está para cuidarnos.

No puede ser que estemos revisando las cámaras

para ver cómo fue que alguien ¡entró a mi casa!

Es normal que sientas miedo.

Seguramente, estás pensando en todo lo que podría haber pasado.

Pero no pasó.

No pasó.

Salvaste a Merlín. Estás bien.

Te convertiste en un héroe.

No soy ningún héroe, Mar.

Sí, eres un héroe. Que sientas miedo...

¡Fue mi culpa!

¡Yo dejé que entraran para que se llevaran a Merlín!

Fue mi culpa.

¿Qué?

Te juro que no quería hacerlo.

No quería hacerlo.

No tuve opción.

No sabía qué hacer. Me obligaron a hacer esto.

¿Quién te obligó?

Mi papá me obligó.

Quería dinero, se lo conseguí.

Y trabajando.

Pero él quería más. Y quería más.

Y por eso iba a secuestrar a Merlín.

Si no lo ayudaba yo,

me alejaría de mi mamá, de mis hermanos.

Lo volvió a hacer. Lo hizo otra vez.

No quiero esta vida, Mar.

¡No quiero ser como él! ¡No quiero seguir robando!

Pero cada vez que intento alejarme,

me arrastra, me tira hacia atrás.

¡No sé qué hacer, no puedo escapar!

Ahora descubrirán lo que hice,

y perderé la única oportunidad que tuve en la vida para salir adelante.

¡Para ser quien soy! ¡Para ser lo que amo, Mar!

No quiero robar más.

No quiero esa vida, Mar. No la quiero más.

Al destino le gusta hacer fiestas sorpresa.

Qué aburrido sería que una pitonisa nos anticipara

que a la vuelta de un abrazo, el destino nos tiene preparado

un amor.

Somos haditas muy especiales Tan singulares

No hacemos magia Damos señales

Muchos truquitos No tan geniales

Enamorhada

Soy arriesghada

Vivo angustihada

Tan alegrhada

Sigo enojhada

Somos las hadas que tú creas

EmotiHadas

Somos las grandes aliadas De tu corazón

Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción

Si nos llamas, estamos listas para soñar

Si nos llamas, estamos

Listas para curar

Somos las grandes aliadas de tu corazón

Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción

Si nos llamas, estamos

Listas para soñar

Si nos llamas, estamos

Listas para curar Las heridas

Si tienes penas

Yo las convierto En colores y sueños

Sé de princesas Enamoradas

De Cenicientas Que tienen alas

Somos quien eres No todo es magia

Nada es perfecto Solo tu alma

Que va aprendiendo Cuanto más ama

Somos las hadas que tú creas

Somos las hadas que tú creas

EmotiHadas

Somos las grandes aliadas de tu corazón

Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción

Si nos llamas, estamos

Listas para soñar

Si nos llamas, estamos Listas para curar

Somos las grandes aliadas de tu corazón

Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción

Si nos llamas, estamos

Listas para soñar

Si nos llamas, estamos

Listas para curar Las heridas

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