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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
Esto está mal.
- Es lo que sentimos. - Lo que sentimos está mal, entonces.
Lo que sentimos nunca puede estar mal.
El corazón no se equivoca.
Vamos, Yuyito, ahora.
Claro que el corazón se equivoca, y mucho.
Claro que es un sinsentido. C'est l'amour.
Es un amor macabro, traicionerísimo.
¿Nadie va a pensar en Daisy?
Esto es acting, no es traición.
Además, Merlín me ama, nos ama, nos amamos.
No se puede detener al amor.
No, señoritas.
A mí no me quieran vender peperina por margarita.
No se puede estar a los besos con Merlín aunque sea un ensayo.
¡No! ¡No corten!
- ¡No! - ¡No!
¿Cómo? ¡Si estaban a punto!
Con el coach ahí no se besarán. Sácalo.
Dile que se vaya.
Llámalo. Sácalo. ¡Vamos!
No lo sentí.
No lo sentí. ¿Cómo te explico?
Somos como la lejía y el detergente, el agua y el aceite.
No hay química. No se puede.
- Deberíamos probar con otras parejas. - Nada de eso.
Sigan ensayando juntos, ¿sí?
A ver...
Sigan ensayando. Lo haremos de nuevo, ¿sí?
- Sí. - Ya vuelvo.
Está bien.
Ahora sí, veamos la telenovela.
Quiero hacer pis. Hagamos una pausa.
- Debemos seguir con el ensayo. - ¡Basta con el ensayo, Merlín!
Estamos jugando con fuego. Con tus improvisadas, no ayudas.
¿Sabes qué? Tienes razón. No necesitamos ensayo.
Porque no estamos actuando. Yo, Merlín, te quiero besar, Margarita. Y tú a mí.
¿Qué tonterías está diciendo?
- Lo que faltaba. - Sí, lo que faltaba.
No podemos seguir haciéndonos los tontos.
Lo mío con Daisy ya terminó y lo tuyo con Rey ni siquiera empezó.
¿Y usted qué sabe qué empezó y qué no?
- Vaya con Petra. - Claro.
Los veo bastante almibarados, de aquí para allá.
- Estás celosa de Petra. - Por supuesto que no.
Por supuesto.
Pero, bueno, usted, princesa que pasa, princesa que corteja.
Parece la Revolución francesa, no deja reina con cabeza.
El único que perdió la cabeza fui yo, el día en que te conocí.
¡Acerca!
Pero no podebemos.
Nos amamos.
¡My God! ¿Ustedes entienden?
Y así será
Será un gran amor hasta el final
¡Yo les dije! ¡Nos ama molto!
- ¿Nadie va a pensar en Daisy? - ¡Shut up!
Nos estamos yendo de libreto, Merlín.
Y no hay vuelta atrás.
Lo que nos pasa supera la ficción.
¡Mei! ¡Te dije que era mucho!
¿Qué pasó? ¡No!
¿Qué pasó, Malala? ¿Qué haces aquí?
¿Perdiste el calendario, mi amor, querida?
Hoy es primero de mes.
Me tienes que dar el dinero, la mensualidad, ¿recuerdas?
Apago las velitas. Muy bien.
Ya estoy bien. No es nada.
¿Qué pasó, se desmayó?
Estuvo ensayando todo el día, no paró ni para comer.
Me bajó un poco la presión, no es nada.
- No hay de qué preocuparse. - No, nada.
Estás pálida como una hoja de papel.
Quédate aquí tranquila. Hablaré con tus padres.
A mi papá dudo que lo ubiques.
Y a mi mamá ni se te ocurra llamarla. Es muy exagerada.
- Es mi deber, Mei. - Por favor, Ada.
Te dije que era peligroso, pero no me escuchaste.
Bueno.
- ¡Única! - ¿Qué?
Eres una asesina. Mataste a mis ajolotes.
¿Te sientes bien? Creo que comiste algo en mal estado.
¡Puse una cámara para monitorearlos y quedaste grabada!
- ¿Qué hicieron, Única? - Nada. Solo los miramos.
Además, te pregunto, ¿de qué me serviría matar a esos bichos?
De lo mismo que te sirvió molestarla a Mei.
Quieres angustiarnos, que estemos insegures
y que renunciemos a la competencia.
- A mí me armó una cita falsa. - ¿En serio hiciste eso?
No puedo creer que sean tan patéticos.
Si son unos mediocres, no es mi culpa.
¡Única, retírese!
- Bien. - Pero...
- Eso. - Llámala tú. Es tu mamá.
Estamos peleados. No me atiende.
Llámela usted, pruebe. Por favor.
Por favor, Mirna.
¿Y? ¿Nada?
No. No atiende.
- Ya te llamará. Tranquilo. - Gracias, Mirna.
Está buscando a la mamá.
- ¿Dónde están mi mamá y mis hermanos? - ¿Olvidaste que esto es un negocio?
- Cumple tu parte y tu padre te... - ¡Cállate!
- ¿Dónde están? - ¿Qué haces, Juancito?
El que se enoja pierde. Ya sabes qué debes hacer.
¿Qué quieren?
Libéranos el Hangar. El resto lo hacemos nosotros.
- A ver. - Ten.
Ya está. Ahí tienes lo tuyo.
Creo que te faltan un par de ceros, querida.
Es lo mismo de siempre, Malala.
Lo mismo de siempre...
Pero con la inflación que hay,
me parece que deberías actualizar un poco eso de "lo mismo de siempre".
No olvides que somos socias.
- ¿Socias? - Sí.
Era lo último que me faltaba escuchar. Vividora, sanguijuela.
Agradécele al cielo que te sigo pasando lo tuyo, chupasangre.
Que agradezca, "chupasangre". ¡Ingrata!
Mira, te enseñé todo, querida.
Y ahora te enseñaré algo nuevo: ¡respeto!
Porque quiero que sepas que si este dinero no me alcanza,
se me puede soltar la lengua.
Me haces el favor de acompañar a la salida a esta señora,
- porque tengo cosas... - Un par de ceros más.
¡No me toques, Delfina de cabotaje!
Y tú, transfiéremelo.
Respeto.
Ya verás... Respeto.
- Te arrepentirás. - ¿Qué te llevas? Te estoy viendo.
Quítaselo.
- ¡Quítaselo! - ¡No!
Devuélveme eso.
No puedo más con esta señora.
No puedo más. Dime que pudieron editar algo.
- Sí, ya mismo le digo a Gabito. - ¡No!
No le digas nada a Gabito.
Esto es entre nosotras, que somos amigas.
Malala se fue enfadada, ¿no?
- Es el momento de hablar. - ¿Quién es?
No, es Gabito, que se me hace el enamorado todo el tiempo.
No, me imagino que tú... No, Yamila, por Dios, te conozco.
- Si te ve a última hora... - ¿Con Gabito? No, por favor...
- No. - Te lo pido.
¿Tienes otro teléfono?
- ¿De dónde sacaste eso? - No.
Tengo que resolver algo.
Delfina, Única está jugando sucio y los chicos están furiosos.
- Muy. - Me parece bien.
Que alguien avive el certamen. Me parece bien.
No queremos que corra sangre. No es el espíritu del juego.
- No sé. - ¡Habló la voz de la razón!
Con todo respeto, Delfi,
pero hay que arreglar ya este reglamento guerrero.
- Estas becas nos llevan al naufragio. - Despertaron cosas feas en todos.
Y en Única, que no es muy difícil, está sacando cosas horribles.
¿Saben qué vamos a hacer?
Vamos a tomar lápiz y papel y vamos a ir anotando punto por punto
todas las cosas maravillosas que se nos van ocurriendo.
Y después, si algún día, me sobra un minuto, lo leo.
Desaparezcan de aquí.
¡Ya!
Dime, por favor, que empezaste a editar eso.
Romeo, ¡están vivos! ¡Están vivos!
¿Resucitaron? ¿Están vivos?
- Están vivos. - ¡Están vivos!
¡Están vivos!
Quizá fue una reacción al estrés o se estaban regenerando.
Pero sí sé que Única estuvo involucrada en esto.
Bueno, de eso no cabe duda.
Y esto fue solo el principio. Deberíamos cuidarnos.
O vengarnos también.
Los llevaré a casa. Mi hermana ya volvió de su viaje.
Te ayudo.
- Vamos a buscar el ajolotransportador. - Vamos.
Al final, la maldad de Única le salió por la culata.
Sirvió para que ellos se reconcilien.
Y a mí, bueno...
A ti, ¿qué?
Me quiso humillar con una cita falsa, pero le salió muy mal,
porque conocí a un bombón. Jano.
- ¿Ya te pasó el Insta? - No.
Pero se llama Jano, así que estuve las últimas horas
buscando Jano por Jano hasta que lo encontré.
¿Lo sigo o quedo muy regalade? Si no está bien, no lo hago.
Zeki, síguelo, ¡ya!
¿Y si me confundí y entendí otra cosa, y él nada que ver?
- Síguelo. - Bueno, lo sigo.
Deja que hable con mi tía. Quizás hay alguna forma de...
No, no quiero tratos especiales.
Quiero ganarme las cosas como el resto.
No hace falta que te sobreexijas así. Ni tú ni nadie.
Gracias.
Mi amor, hablé con la Dra. Caturelli. Nos atiende hoy mismo.
- Las dejo que conversen. - Gracias.
¿Y tus cosas? Tengo el taxi esperando.
Mamá, no iré a ninguna parte.
Mercedes, no voy a discutir esto. Esta competencia no te hace bien.
- El estrés te hace mal. Lo sabes. - Peor será la depresión por deber irme.
Este es mi sueño, mamá. Nunca quise tanto algo como estar aquí.
Para cumplir tu sueño, primero tienes que estar fuerte, Mei.
¿Y para qué quiero vivir si no es para hacer lo que amo?
No puedo seguir esperando el trasplante para empezar a vivir.
Pero solo unos días hasta que se normalicen los valores.
- Luego, vuelves. - No.
Porque quedarán solo diez becas.
Si no bailas aquí, podrás bailar en otros lugares.
No entiendes. No es el baile o el lugar.
Aquí hice amigos por primera vez.
Y me enamoré.
- ¿Tienes novio? - No.
Pero me gusta alguien.
- ¿Quién? - Otto.
Me encanta ese chico. Y se nota que también le gustas.
- Bueno... - Te mira con una cara de amor...
Bueno, mamá. Tampoco eres mi amiga.
Lo podrás ver igual aunque no estés aquí.
No, mamá. No entiendes.
Nunca me sentí tan viva como ahora.
Por primera vez en la vida, olvidé que tenía una enfermedad.
Encontré otra Mei.
Y si me voy a morir...
prefiero que sea sintiendo pasión y no miedo.
También merezco ser una adolescente común.
No sé. Quiero salir, bailar.
Estar con amigos. Conocer gente.
Nunca di un beso, mamá.
No quiero morir sin saber lo que se siente.
- Qué lindo te quedar esto. - ¿Te gusta?
Me ayudó Romeo. Es un genio.
Voy a renunciar en el vivo a mis títulos.
- ¿No es demasiado pronto, Merlín? - ¿Que voy a esperar, Petra?
Deberías hacer lo mismo.
Si lo hacemos juntos, tendrá mucho más impacto.
Si yo renunciar, la gente de mi país podría tener problemas.
Mi país es con muchas crisis ahora.
Sí, sé que en Prudovkia están muy complicadas las cosas,
pero yo necesito hacer esto, Petra.
Sí.
Claro, Merlín.
- Te ayudo y doy apoyo. - Gracias.
Mar, qué bueno que estás aquí.
Quería agradecerte. Lo de recién me activó, me abrió los ojos.
¿Lo de recién? ¿Cuál recién?
Ese casi beso, la escena que hicimos.
La ficción. Oui, ¿qué pasa?
- No, la realidad. - Ficción.
- Realidad. - Ficción.
Lo que yo sentía era real.
Antes hacía lo que me ordenaban, lo que esperaban de mí.
Se terminó. Voy a renunciar a mis títulos.
Y hablaré con Daisy. Le contaré lo que nos pasa.
- No, por favor, Merlín. - Mar, necesito ser honesto.
Y Daisy me va a entender. Confía en mí, ¿sí?
- Merlín, ¡escucha! - Margarita...
¿Podemos hablar?
No, querida.
Si Delfina te envió para seguir con la humillación, mejor vete.
Tranquila. Delfina no sabe que estoy aquí.
- ¿No? - No.
Vine porque me quedé un poco mal, un poco rara
porque no te actualizó la mensualidad, y como está todo tan caro...
Sí.
Al Hangar llegan muchas cosas divinas de regalos y canjes.
E imaginé que algo podía gustarte.
Qué linda.
¿Crees que soy una pordiosera para aceptar estos canjes de regalo?
- Por favor. - Si no te gustan, me los llevo.
¡Deja eso ahí! Está pesado.
- A ver... ¿En serio? - Hay cosas divinas.
Zapatos, brazaletes...
- ¿Probaste este wiski? - No.
- Es increíble. - ¿Sí?
- Bueno. - ¿Dónde tienes hielo?
¿Dónde voy a tener hielo? Eres rubia...
Cerebro vacío.
- En el congelador. - Claro.
Espera. Ten.
Llena esto. Lo tomo sin hielo.
Gracias.
Qué cosa más terrible.
Dios...
La guardia cambia a las 6:00.
- Los viernes, a las 11:00. - Esa gente no guarda la plata ahí.
Lo más valioso podría ser un cuadro o algo así.
Eso lo consigo yo.
¿Vamos a hacer todo esto por un cuadro? No seas idiota.
¿Qué estás buscando, entonces?
Encárgate de lo tuyo. El resto, lo hacemos nosotros.
Delfi se está pasando con la pimienta competitiva.
- Pero tú la endulzarás. - Sí.
Pero también debemos lograr que ustedes no se suban a la competencia.
- Pensé que puedes ayudarme. - ¿Yo? ¿Cómo?
Tienes un talento particular para sacar lo mejor de la gente.
Necesito que lo intentes con Única.
Sí, sé lo que me dirás, sé que es difícil,
pero ¿quién mejor que tú para transformarla?
Florería de desafío.
Lo intenté mil veces. No hay caso.
¿Qué te parece si lo intentas una última vez?
¿Por mí?
- Te pronostico que no querrá saber nada. - Sí.
Confío en ti.
- ¿Podemos hablar? - No me interesan tus disculpas.
No vengo a disculparme.
Solo quería decirte que hay una forma más fácil de que todos te disculpen.
No sabes cuánto me apena
que no me disculpen por algo que no hice.
Hoy no duermo.
Anyways, con semejante talento,
en lugar de hacer esas cosas, podríamos disfrutar todos haciendo arte.
No tengo tiempo para esas idioteces, pero te lo digo como consejo.
Si son todos tan sensibles, tan inseguros,
que todo les duele y les angustia, dedíquense a otra cosa.
Esto no es para débiles. Va para ti también.
Adiós.
Merlín, ti prego, no hagas locuras.
No hace falta una avalancha de verdades para ser sincero.
Tranquila, nadie saldrá lastimado.
No te preocupes.
¿Estás ocupada?
- ¿Puedo pasar? - Sí.
Permiso.
¿Cómo lo voy a empezar a seguir de la nada?
Es de psicópata, ¿no?
- ¿Sí? ¿Es de psicópata? - ¿Qué?
- ¿Qué hacen? - Consultorio sentimental.
- Estoy en crisis. - Llego justo, entonces.
Ahora que mis ajolotes están a salvo, estoy listo para las lecciones, Rey.
Me puedes escuchar a mí. Sé de todo eso.
Serás bueno para muchas cosas, Otto, pero para la seducción eres ineficiente.
No, basta.
No quiero ver nada. Ya pasé suficiente vergüenza.
Si fuera tú, lo revisaría. Creo que son buenas noticias.
Me aceptó. Y me siguió.
- ¿Y ahora? - Escríbele.
No, primero es lo primero.
- Stalkea. - Bueno.
Otto, ¿podemos hablar?
Sí, claro. Que no se te escape un like.
Denme una idea. Vamos. ¡Rey!
- ¿Qué hago? - ¿Con qué?
¡Qué te pasa? Con Jano.
No sé. Escríbele...
Hola.
Hola.
Estaba esperando que le escribiera. Me contestó enseguida.
¿Cómo estás?
Todo bien, amigo. ¿Y tú?
"Amigo".
¡Amigo!
¡Ya está, universo, ya entendí!
- Margarita, ¿qué pasa? - ¿Y Daisy?
Se fue hace un rato con Merlín. Él estaba muy serio.
- ¿Adónde se fueron? - Desconozco.
No, no...
¿Qué piensas? ¿Que esto es un correccional?
¡Esto es una casa de familia, camina bien!
Perdón, Delfi. Confundí el carril rápido con el de mulas.
No digo que seas una mula. Eres genial, hermosa, divina...
Bueno, sin tocar.
- ¡Váyase! - Ci vediamo.
¿Cuándo dejarás de ser un estorbo?
Quizá la próxima tengamos suerte y no elijamos el mismo carril.
Uniquita, divina de mi corazón, contigo quería hablar.
Es fascinante. Es espectacular lo que estás haciendo.
Realmente conmovedor.
Quiero que presentes la nueva revista.
¿Yo sola?
¡Qué placer! ¡Sí!
Ven, así te cuento.
La vida en la corte siempre fue apariencia y mentira.
- Y yo necesito hacer un corte. - ¿Un corte con la corte?
Sí.
De ahora en más, quiero que la verdad sea mi única religión.
Eso también implica ser honesto contigo.
Después de lo que pasó, no puedo volver a equivocarme.
Tocayarita, necesito hablarte.
- Estoy hablando con Merlín. - Ya lo sé.
Pero lo mío es importantísimo y urgentísimo.
Después de que termine de hablar conmigo.
Pero primero las damas.
¿Dónde quedó su caballerosidad principesca?
Luego, no puedo. Debo hacer el vivo con Petra.
Después del vivo será, entonces.
Daisy no se irá a ningún lado. Vamos.
Perdón. Vamos.
Amo tu casa, Malu.
Es tan aesthetic. Full diva.
Sí, full aesthetic, siempre me lo dicen.
Gracias.
Es que "el buen gusto no se compra".
Y "con la clase se nace".
Y "si te ven bien, te maltratan". Algo así.
Bueno, parece que tampoco se hereda.
Digo, ¿viste lo que son los sillones de Delfina?
Parecen de una sala de espera.
Son espantosos.
¿Viste cómo se viste ella? Como un arbolito de Navidad.
Un festival carioca, una cosa horrorosa,
- Horrible. - Y después me denigra a mí.
- No. - A mí me hace lo mismo.
- ¿En serio? No me digas. - Me trata peor que a las mucamas.
Y además me paga una miseria.
Siempre fue así. Avara, miserable, inmunda.
Y le gusta exagerar. Porque piensa que paga una fortuna.
Creo que está al borde de la mitomanía. Pobrecita.
¿Cómo crees que hizo semejante imperio?
A pura mentira, mi amor.
Bueno, pero a ti no te engaña.
Sabes toda la verdad, ¿no?
Sabes todos sus secretos, ¿o no?
- Gracias, Juli. - Ahora me toca a mí, Rey.
Necesito gustar de alguien.
- No es tan buen maestro. - Gracias.
¡Hace 20 minutos que Jano vio el mensaje y no respondió!
Tranquilo, emoción. Seguro que está ocupado.
Sí, estará con la novia o...
Subió una historia.
Aquí. ¿Qué pasa?
¿Te parece que es la novia?
- Sí, es la novia. - Quizás es la amiga.
Puede ser. Porque, además, el filtro que usó...
- Hello! - Hello!
Llámenme prejuiciose, pero ningún varón heterosexual
subiría una historia con este filtro.
Diría que hay un 80 o 90 por ciento de probabilidades de que sea...
¿Por qué no le preguntas?
¿Alguien vio a Catalino? Lo perdimos de vista.
Ya sé. Pregúntale hora y lugar de nacimiento.
Con eso, seguro lo sabemos.
- Bien. - Creo que te están ignorando.
La gente mediocre siempre necesita tratar mal al otro
cuando las cosas no le salen.
Aprende. Se llama envidia.
Me escribió.
- ¿Estás en eso del Hangar Soho? - Vamos. Sigamos buscándolo.
Emojis de monito.
Me pasó su teléfono.
Si no me equivoco, eso significa que te está coqueteando.
- ¿Lo llamo? - Ya mismo.
- ¿Hola? - ¿Qué dices, genio?
No sabía que estabas ahí.
Sí, aquí estoy, derrochando talento.
Si quieres, hoy hacemos la presentación de la nueva revista.
Habrá un show abierto al público.
¡Hola, Zeki, te amo! ¡Cuando me case, hazme el vestido, por favor!
Qué divina. Gracias.
A mí me encanta Única. ¿Estará ahí?
Perdón.
Están demasiado entusiasmados por aquí.
Entonces, ¿podemos ir?
Sí, claro. Pregunten por mí.
- ¿Y? - Paquis en época de apareamiento.
- Solo quieren ver chicas. - ¿Qué son los paquis?
Así les decimos a los no gays.
Mei, debes venir conmigo ahora.
Ya. En la plaza.
¿Por qué?
Debes ver algo. Ven.
- ¿Vamos? - Sí.
¿Ves? Eso quiero yo.
Es un tema complicado.
Me da miedo pensar cómo puedes llegarlo a tomar.
Dime.
Sabes que tu tía es un ejemplo para mí.
Pero, en este último tiempo, no estuve tan bien con ella.
Sí, lo noté. ¿Qué pasa?
No sé.
A veces siento
que oculta cosas.
Como si tuviera una máscara.
Sí, también lo noté.
Es raro que no me hable nunca de mi mamá.
O que no me deje ver a los Fritzenwalden.
No creo que sean como ella dice.
Quizá ella inventó esa historia para que el recuerdo no le duela tanto.
Cuando no sabemos qué hacer con la realidad, inventamos una ficción.
Es nuestra forma de endulzar el trago para que no sea tan amargo.
Merlín empezó su vivo.
De qué se trata la vida
Si somos lo que soñamos
Y soñamos lo que somos
Los hacedores del cosmos
Con la mente conectada
Su idea es renunciar a los títulos cuando haya mucha gente conectada.
Qué corajudo.
Quiere sincerarse.
Y quería sincerarse conmigo también, pero no sé por qué.
Cambiar el mundo
Seguro, quería pedirte permiso para nombrarte princesa o algo así.
Con el alma Somos soñadores
Como un fuego Prende corazones
Solo una voz se oirá
Soñadores Somos más
Con la mente Somos soñadores
Como un fuego Que enciende motores
Solo una voz se oirá
Soñadores
Somos más
No.
Mira qué lindos.
Qué tiernos. ¿Puedo?
- Claro. - ¿Sí?
Hola.
Hola.
Cosita.
- ¿Qué pasa? - Que es divino.
Me lo llevaría ya mismo.
Olvídalo. Delfina es muy alérgica.
- Imagínalo. - Sí.
- Es aquí. - Vamos.
- No lo puedo creer. - Vamos.
- Hola. - Hola.
Bienvenidos al Hangar Soho. Ya les abren.
- Hola. - Hola.
Con la mano.
- No puedo creer este lugar. - ¿Y Única?
Muero por conocerla. Está soltera, ¿verdad?
¿Cómo saber si uno se está contando cuentos para aficcionar la realidad?
Romeo, mejor te enseño yo.
Este ni siquiera pudo besar a Mar. Olvídalo. Hazme caso.
Sabes menos que yo, Sasha. Eres prácticamente un niño.
- Amigo. - Sí, dime.
Sigamos. Terminó el descanso.
Dentro de poco llegará mucha gente. Tendrás para elegir.
El problema no son las ficciones que armamos,
sino las realidades que enmascaran.
¿Lo dejamos?
Vamos. Después será más difícil.
Es que no puedo.
Es divino. No sé...
Me enamora.
Como tú.
¿Qué haces?
Ya sé. Escuchaste lo que hablé con mi mamá.
No, cuando estabas con tu mamá, yo estaba con Romeo.
- Basta de acting, Otto. - ¿Acting de qué?
A veces la ficción es un remedio casero y fácil para que el mundo duela menos.
Qué alegría que se hayan unido.
Con Petra queremos hablarles de algo que nos está pasando.
¿Qué hiciste?
Pero cuando la realidad se impone, la ficción dice "the end".
Y un día apareció.
¿Te volviste loca, Yamila, o eres estúpida?
¿Cómo no vas a venir el día de la presentación de la tapa?
¿No ves que todo es un caos?
¿No ves que no puedo más? ¿Debo resolver todo sola?
¿Qué te pasa, Yamila?
Eso. Gracias.
Todo el imperio que construyó Delfina es de cartón pintado, mi amor.
Le contó a todo el mundo que Daisy
es la verdadera Margarita.
Y el mundo se lo creyó. Estúpido este mundo.
¿Qué te pasa?
¿Me estás diciendo que Daisy no es la princesa Margarita?
Lógico, mi amor. No lo es.
La sacaron de un panal de piojos. Luego, falsificaron el ADN.
Con Severino, que es un delincuente, pero qué lindo muchacho...
Hace mucho que no me visita.
¿Lo viste por ahí?
Tan alto, tan moreno, tan lindo. Esa nariz que tiene... Por favor.
¡Yamila, reacciona!
Hay ficciones basadas en hechos reales.
Y hay realidades que superan la ficción.
No entiendo. Creí que me apoyabas.
Claro que apoyo, pero hay que hacer más ruido para hacer revolución.
¿Qué haría más ruido que renunciar públicamente a mis títulos?
Escucha.
Podemos anunciar que tú y yo nos comprometer.
Cuando prensa de todo el mundo esté pendiente de casamiento de príncipes,
ahí decimos que fue todo acting
y renunciamos a nuestros títulos los dos.
Eso es mucho ruido.
El mentiroso sale de una ficción con una ficción.
Permiso.
Todas son lindas. Qué suerte que tienes.
Seguro saliste con alguna.
Mira, la princesa.
- ¿Vamos? - Sí.
Un baño de agua fría. Por favor...
- Tienen las hormonas revolucionadísimas. - Igual, son buenos chicos.
No vino la chica esa...
Tu... tu... tu...
- ¿Cómo se llama? - ¿Rochi?
- Rochi. - No, no podía.
- Qué pena. - Si hay una segunda vez, viene.
Es tu fan. En serio.
Ahí empezó el show.
Mi corazón late muy fuerte
Pura potencia, todo emoción
Soy diferente
Mis ojos se nublan
Mi pecho se cierra
Siento vacío, quiero escapar
Las manos me tiemblan
Tú me abrazas y yo toco el cielo
Y mi desvelo desaparece
Cada abrazo es un nuevo vuelo
Mi paraíso eres tú
No me desabraces todavía
Mis pies con tus pies Bailan al ritmo de la vida
No me desabraces todavía
Que no llega la hora Que aún no es de día
No me desabraces Me deshago
No me desabraces Que te amo
¿Qué pasó?
Esa es la hermana de Única.
¿Pero no era hija única?
Hasta el mito más elaborado en algún momento se descascara
y se empieza a ver lo que escondía.
Ven conmigo. Ven.
- ¿Qué pasa? - Nada bueno. Nada. Mira.
Saquen sus propias conclusiones.
Al final, no era tan buena como decía ser.
Se le cayó la máscara a la traidora.
- Nos amamos. - Y no hay vuelta atrás.
Lo que nos pasa supera la ficción.
La única ficción peligrosa es la que tergiversa la realidad.
Allí, la ficción no solo supera la realidad, sino que la destruye.
No quiero perder
La risa verdadera
Los sueños escondidos
La luz de primavera
No quiero crecer
De golpe con heridas
Con miedos y secretos
Apurando mi vida
Espejito, ¿quién soy?
¿Somos muchas o soy yo?
¿Somos todas en una?
¿Somos muchas? ¿Quién soy?
¿La invisible? ¿La perfecta?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que creen que no existe?
¿O la que grita "aquí estoy"?
Sin presente ni pasado
Solo un cuento de princesas
Con un príncipe encantado
Espejito, ¿yo quién soy?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
No quiero soñar
Un mundo a escondidas
Y despierta vivir
Pero hoy estoy dormida
Y si al despertar
Me robaron mi vida
La saldré a buscar
No quiero más mentiras
Espejito, ¿quién soy?
¿Somos muchas o soy yo?
¿Somos todas en una?
¿Somos muchas? ¿Quién soy?
¿La invisible? ¿La perfecta?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que creen que no existe?
¿O la que grita "aquí estoy"?
Sin presente ni pasado
Solo un cuento de princesas
Con un príncipe encantado
Espejito, ¿yo quién soy?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
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