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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
Prepárate para morirte de la rise.
Igual, no entiendo.
Si el plan es eliminar a Margarina, ¿por qué molestamos a Zeki también?
Bueno, para eliminar a la reina,
primero hay que hacer caer a sus peones.
Y sabes que Margarina no es nadie sin sus Cardos.
Por eso, después de eliminar a Zeki, iremos por todo el resto.
- Eso te beneficiará mucho. - ¿Por qué lo dices?
Ahora quedaremos solo diez. ¿Cómo te explico?
Sin ser mala,
no derrochas talento y no te está yendo tan bien.
Hay que eliminar a todos uno por uno,
entonces, ahí sí quedará un lugar para ti, ¿entiendes?
Bueno. Vamos.
Uno no quiere ser malpensado,
pero hay que aceptarlo: existe la gente malvada.
Chicos,
todos se están preparando, menos ustedes.
Si no hacen algo, se quedarán afuera.
Relax, soy más que un artista.
Soy una celebridad, ¿me entiendes, bebé?
Primero, deja de hablar como Rey.
Segundo, yo la conozco a mi tía. Hacer videos virales no te salvará.
- ¿Y si hace uno contigo? - Ya traigo el teléfono.
- A luego, príncipe acercarse. - Se me ocurrió una idea.
Me encanta ideas. ¿Qué idea?
Que hagamos un vivo, cantemos juntos, y cuando estén todos conectados,
denunciemos lo que nos pasa.
- ¿Qué nos pasa? - ¿Cómo qué nos pasa, Petra?
Que vivimos en monarquías del siglo menos diez.
Que obligan a jóvenes a casarse y a llevar una vida que no les importa.
¿No quieres?
Creí que te habías escapado para eso, para ser libre, Petra.
Para que no te obliguen más.
No podemos quedarnos callados.
Sí, Merlín.
- Hagamos recital de protesta. - ¿Sí?
El mundo está lleno de gente mala, aunque usted no lo vea.
¿Qué tal? Sí, ya sé, estoy medio desaparecido.
Es que las cosas en el Hangar están muy pesadas.
Solo quedaremos diez.
Digo "vamos" porque yo también quedaré dentro de esos diez.
Pero para eso hay que entrenar. Qué mejor que hacerlo en casa, ¿no?
Muy bien. ¿Vamos, chicos?
Ey, para que se den cuenta
Para toda la gente que nos mira Y hasta comenta
Hoy el barrio está contento Porque ¿saben qué?
Porque pasa el tiempo Ahora el Rey está de vuelta
Ey, siempre damos la vuelta
Eso es para que usted Lo tenga bien en cuenta
Sí, siempre le di mil vueltas
Pero al fin y al cabo Nunca me di yo vuelta
Queremos sonar en la radio
Estamos todos felices Porque el Rey está de vuelta en barrio
Así que lo hacemos en el escenario
- ¿Estamos en vivo? ¡Hola! - ¿Qué haces?
Dame el celular. ¿Qué te pasa?
¿Qué pasa, ahora que estás con esos esnob te damos vergüenza?
No, por eso estoy aquí.
- Ustedes son mi crew. - ¿Somos tu crew?
- Sí. - Tu padre también es tu crew, ¿sabías?
No lo llamas ni le atiendes el teléfono.
- Muy atrevido. - Lo llamaré en estos días.
Llámalo ahora.
¿Qué te cuesta? Llámalo ahora.
Mira lo que debo hacer para hablar con mi hijo.
Podría estar muerto y no lo sabrías.
- Estuve ocupado. - ¿Ocupado?
Tú ocupado. Mientras tanto, me pudro aquí dentro.
- ¿Qué quieres que haga? - ¿Qué quiero que hagas?
Que me ayudes a salir de este agujero, eso quiero.
¿Y qué quieres? ¿Que te cave un pozo?
Es más fácil. Con dinero, se arregla todo, Juan.
Estoy trabajando para poder conseguir dinero.
No tengo tiempo para que ganes centavos para que pueda salir de aquí.
Escúchame bien.
Te estuve siguiendo. Sé muy bien lo que haces.
Hay unos cuantos príncipes en ese lugar.
Hay mucha plata ahí.
Ni pienses que haré algo ahí.
- Olvídalo. - Tú no debes hacer nada.
Bueno, en realidad, sí.
Solo haz que ellos entren. Se encargarán de todo.
Esa es la ventaja que tiene la gente mala.
Para nosotros su crueldad es inimaginada.
Nuestro objetivo es eliminar a Margarita.
Te pregunto: ¿cómo hacemos para sacarla de nuestra vida para siempre?
Podemos armar un montaje con las cámaras de seguridad
para hacer creer que te robó dinero.
No, no servirá.
Van a decir: "Delfina tiene todo lo que quiere, esa chica no tiene nada".
La justificarán enseguida.
Tiene que ser algo más contundente.
¿Como qué? Un ejemplo.
La mano de Margarita tirándole mucha sal al plato de comida de Mei.
Todos sabemos que si Mei come sal, al cielito, ¿no?
- Es mucho eso, ¿no? - ¿No la queremos cancelar?
Inventemos que mató a Jean Paul, el perrito de Daisy.
Que le arrancó la cabeza
y que la utilizó para un sacrificio ¡porque está en una secta satánica!
¡Sangre!
¡Qué locura! Yamila, tranquilízate.
Mira lo que pareces. ¿Estás demente?
Perdón. Me excedí un poco.
- ¿Qué es lo que no perdona un fan? - El maltrato animal.
¡Basta con los animales! ¡Me cansaste! ¡Piensa!
Un fan no perdona la traición.
¿Recuerdas que Merlín y Daisy estaban juntos y estaban saliendo?
¿Qué pasaría si los fanáticos ven que Margarita se metió entre ellos?
Margarita dio un paso al costado por su relación con Daisy.
Pero ¿qué pasaría si "vieran"
cómo Margarita traicionó
a su "amiga" Daisy para quedarse con Merlín?
¿En qué se convertiría ella?
En Margarita, la canceladita.
Sí, no entra en la cabeza,
pero hay gente que idea, planifica y ejecuta maldades
como si fuera lo más normal del mundo.
Hazlo bien.
Pero... aunque exista la maldad planificada,
elaborada, ensañada, premeditada
y otras tantas palabras terminadas en "ada",
también existen otras hadas, con hache y sin hache, que hacen contrapeso.
A ver, Margarita.
¿Qué le parece si empezamos a reconstruir su historia?
Ada, con un papel pequeño alcanzaba.
Vamos. ¿Qué sabe?
I know... nothing.
Nada de "I know nothing". Algo sabe.
Empecemos por ahí. Después nos ocupamos de lo que no sabe.
Vamos.
Bueno.
De Anieta...
De Anieta recuerdo muy poco.
"¿Por qué seré tan desgraciada?
Pero, entonces,
sucedió algo inesperado.
Se le apareció su hada madrina".
Cada vez me voy olvidando más de su cara.
Ya no me quedan fotos de ella.
Pero sí recuerdo que vivíamos en una casita en Marbella.
¡Bien! Marbella.
Ahora, esta mujer, Anieta,
¿le habló de sus padres?
Si estás viendo esto, es porque yo ya no estoy aquí.
Quiero contarte tu historia, bonita.
Eso que tú siempre me preguntas y que yo te prometo
que llegado el día te contaré.
Espero que entiendas que guardé este secreto porque estabas en peligro.
Hay mucha gente buscándote a ti y a tus hermanos.
Tus padres...
eran Máximo Augusto Calderón de la Hoya
y Florencia Santillán.
Los reyes de Krikoragán.
Yo le pregunté, pero
ella me decía que era muy pequeña para conocer mi historia.
Que cuando fuera más grande, me la contaría.
Pero se murió antes de que yo llegara al metro veinte.
Decía que mis padres me buscarían en cuanto pudieran.
Al parecer, cuando pudieron, no me encontraron.
Porque yo ya estaba con Pierre, creo.
Esta niña no va a ningún orfanato.
Esta niña no está sola.
Anieta me nombró su tutor legal, en caso de que le ocurriera algo.
Bien, y Pierre...
¿Qué sabía?
Cada vez que le preguntaba, se ponía todo fliquitoso.
Siempre me decía lo mismo. Era un disco rayado.
"Cuando llegue el momento, mon petit".
Pierre, no preguntes por qué, pero tuve una corazonada.
Si me llega a pasar algo,
tú debes ser el guardián de la verdad de la niña.
Aquí está toda su historia, que solo ella debe escuchar.
Si sus padres no la encuentran antes,
cuando ella cumpla 15,
mira esta grabación y cuéntale su historia.
Y ahora, ¿adónde vamos?
Nuestro próximo destino será Francia, Margarita.
LLEGÓ A NUEVA DELHI
ROMA
BERLÍN
Adoro este lugar, Pierre. Hace mucho no me pasaba algo así.
Me siento como en casa.
Qué bueno, Margarita, me alegra mucho.
Este país tiene eso. Es muy acogedor.
Sí, a Devi le encantará Buenos Aires.
- ¿Puedo invitarla a mi fiesta de 15? - ¿Tu amiga de la India?
- Claro. - La voy a llamar ya mismo.
- Envíale saludos. - Está bien.
Margarita, cariño.
Si estás viendo esto, es porque yo ya no estoy aquí.
Después, él falleció también.
En un accidente. Y aquí estoy yo.
¿Estás lista?
Como no tienes padres ni ningún tutor legal,
tendremos que llevarte a un instituto de menores, Margarita.
Pero está Antoine, el ex de Pierre.
Me puedo quedar con él.
Lo lamento, el señor Dubois no dejó nada por escrito.
Es hora de irse.
Pero, Margarita, ¿qué siente usted?
¿Qué siente su alma?
No le picó el bichito ese que dice:
"Me parece que por aquí hay algo".
- Sí. - ¿Sí?
Sí.
A veces tengo corazonadas que me dicen que estoy cerca.
Como...
si más cerca de lo que creo,
estuviera mi familia buscándome.
Te juro que no lo entiendo.
El Mecenas 2019 era tuyo, Delf.
Ya sé.
Quizá lo que se necesita es que la gente te ame.
¿Cómo?
No, más, digo, que la gente te ame más.
¿Por qué no hacemos como los políticos? Armemos un ejército de troles.
¿Y cómo sería eso?
Bueno, se me ocurrió que podemos usar la oficina que está desocupada.
Compramos algunas computadoras
y contratamos a personas para que publiquen
cosas positivas sobre ti en todo momento, ¿qué dices?
- Compra las computadoras ya. - ¿Ya? Bueno.
Cuenta.
Solo por curiosidad.
¿Para qué necesitan tantas computadoras?
¿Viste que está de moda todo lo que pasó en el 2000?
Bueno, como soy visionaria, voy a abrir un cibercafé.
Ten. Cuenta lo que falta.
- Vamos. - Gracias.
- Ten. - ¿También es para la basura?
Por las dudas, guárdalo.
Quizá tiene arreglo.
Cuando no tenemos una hoja de ruta clara
ni pruebas para distinguir las hadas de las malvadas,
para eso existen las corazon-hadas".
Julián, estoy aquí. ¿Me ves?
No, Ze. Soy Única.
Eres tú. ¿Qué quieres?
Nada.
Es que te vi salir tan divine... ¿Qué te hiciste?
Amé tu makeup.
- Estoy ocupade. - ¿Ocupade con qué?
Estás en una cita, ¿no?
Con razón, ya entiendo por qué dejaste
esa estela de perfumina barata en el cuarto.
Cuéntame todo.
Sí, tenía una cita.
¿Ahora?
No me digas que está tan aburrida que por eso me contestaste.
No, no estoy en la cita.
No me digas que no vino nunca, no llegó y tu corazoncito se marchitó.
¡Muérete!
Listo, está en camino a deprimirse.
Una más y lo sacamos del juego.
Vamos con el que sigue. Romeo.
¿Te parece meternos con Romeo?
Recuerda lo que le pasó a Rey cuando le hizo bullying.
No quiero que nos descalifiquen también.
Tranquila. No nos meteremos con Romeo.
Nos meteremos con sus bichos.
Además, le hacemos un favor a la naturaleza, ¿no te parece?
Parecen muy sensibles.
Igual que Romeo. No lo podrá soportar.
Solo una voz se oirá
Soñadores...
¿Soniadores?
Somos más
So-ña-do-res.
- Soniadores. - Soñadores.
- ¿Terminaron? - Sí.
En media hora, tienes ensayo en el atelier, ¿okey?
- ¿También yo? - No, mi cielo, te toca otro día.
Aún no tengo novedades.
Te llamo por otra cosa. Necesito que te acerques a Malala.
Ella va a menudo, ¿cierto?
Sí, en cualquier momento, pasará a buscar su mensualidad.
Acércate a ella.
Con un par de wiskis, dirá todo.
Hazte amiga. Intenta que te diga el secreto que esconde Delfina.
Si te parece tan fácil, ¿por qué no lo haces tú?
A Malala le encantan los jóvenes, y tú eres su tipo sin duda.
Es porque te conoce, ¿no?
Haz lo que te pido, Yamila.
En el Registro Civil de Marbella debe haber algo.
¿Recuerda alguna dirección? ¿La dirección de la casa?
¿Qué preguntas? Esas calles no tenían ni nombre.
Pero esa mujer, Anieta,
¿tenía algún hermano, un primo, no conocía a nadie de ella?
No sé.
Hay más Martínez que estrellas, lo sé.
Ninguno de los que puedas encontrar es familiar de Anieta.
Era más desfamiliada que yo.
Es así, Ada, hace años que vengo buscando esta aguja en el pajar.
Ya me di por vencida.
Un momento.
¿No usaba redes sociales? ¿Por ejemplo, Face?
Non lo credo. Anieta era totalmente analógica.
Yo también, Margarita.
Pero en el 2010, todos teníamos Face.
Vamos.
No se me había ocurrido.
No hay misterio. A mí nada se me resiste.
Me formaron los mejores detectives. Sherlock Holmes, Poirot.
A ver.
Pero Anieta era más escabullidiza que tus detectives.
Un momento. Veamos esto.
¿Qué?
¡Esa es la casita de Marbella, con todas las flores!
¡Ahí atrás está mi cuarto!
¿Qué dije yo?
- ¡A mí nada se me resiste! - ¡A mí nada se me resiste!
A ver, a ver, a ver...
Perfil privado.
No puedo ver nada. Contactos, fotos, nada.
Era escapadora hasta en las redes.
No se desanime. Vamos. Estamos más cerca que hace un ratito.
¿Sí?
Tiene que haber alguna manera de meterse en el perfil privado.
Otto.
- ¡Otto! - ¡Otto nos puede dar una mano!
¿Qué hacen?
Estábamos jugando al sudoku. ¿Quieres participar?
Yo trabajo mucho. Tú deberías hacer lo mismo.
- Ve. - Sí.
En 20 minutos, te esperamos en el entrenamiento de atelier.
- Vamos. - Bien. Ya voy.
Basta, papá.
Ya te dije que no te ayudaré con nada de lo que me pides.
Solo te pedí que dejes la puerta abierta.
¿Qué parte no se entiende de que no te voy a ayudar?
¡Si intentas robar, te lo impediré!
No voy a robar, Juan. ¿Cuándo robé? Por favor.
No sé en qué estarás pensando, pero ni se te ocurra.
En esa casa, hay, por lo menos, tres príncipes.
- Hay mucha plata. - No te voy a ayudar con esa locura.
Harás lo que te digo, idiota. O te olvidas de tu familia.
- Deja de amenazarme con eso. - No te amenazo.
¿Por qué no vas a tu casa?
Intenta ver a tu madre y a tus hermanos a ver qué pasa.
- ¿De qué hablas? - Ayuda a tu familia.
Si no, estás solo, Rey.
Qué estrés, bombón. ¿Qué pasa?
Nada.
No estarás preocupado por irte, ¿no?
Parece que, desde que te cambiaste de bando, bajaste de nivel.
Eres un pobre cardo triste.
Es lo que menos me preocupa en este momento, Única.
En tu lugar, sí estaría preocupada.
El otro día estuve leyendo el cuaderno de Delfina,
y parece que estás en la zona de la cuerda floja.
Pero te ganan Pipe y Mei, porque están peor que tú.
Aunque nunca se sabe.
¿Cómo están? Ensayando con todo, ¿verdad?
Qué lindos. Mucha suerte.
No le hagas caso. Lo hace para ponernos nerviosos.
Yo también siento que me puedo ir.
¿Con lo bien que bailas te vas a quedar afuera?
La única forma de quedarme es dejarlos con la boca abierta.
- Para eso, hace falta ensayo. - Ya ensayamos como tres horas.
Si queremos ganar, debemos ensayar como tres horas más.
Nunca es suficiente.
Vamos. Sigamos.
- Bueno. - Vamos.
Zeki, ¿cómo estás?
Bien, ¿qué pasa?
Tuve una corazonada y sentí que se te habían arrugado las alegrías.
No me mientas. ¿Cómo estás?
Bien, en serio. Salí a tomar aire para despejarme.
¿En una etapa definitoria se te ocurre salir a tomar aire para despejarte?
- Zeki, te conozco. - Bueno.
Está bien.
Hace unos días empecé a escribirme con uno de los chicos
que me coqueteó por Insta
y quedamos en tener una cita.
Bueno, qué bueno.
Saliste de tu encierro en la torre. ¡Qué bien!
No, bien nada. Todo mal.
No apareció.
¿Entiendes? Me dejó plantado.
Seguro le pasó algo al ingrato.
Tú eres genial. Que eso te quede claro.
Tranquilo, si hay una loser en el amor, esa soy yo.
Y no me vas a ganar tan fácil.
Ven.
Ya encontraremos una escoba para barrer las penas.
Está bien. Te veo en un rato, Mar.
Ten, Jano, llévate los balones tú.
Esta semana debías llevártelos tú.
Debo irme. Y tú vives aquí enfrente.
- Bueno. - Adiós.
¡No!
¡Ven! ¡Detenlo!
¿Estás bien?
Sí.
Y además...
Gracias.
Bien. A ver...
Otto dice que, en caso de persona fallecida,
podemos solicitar a la red social que le den de baja a la cuenta.
Pero no podemos acceder.
Bueno, mi verdad se perdió en el laberinto, me parece.
No, en la verdad siempre hay un piolín del cual jalar.
Vamos, piensa.
Quizá tu familia también te esté buscando.
Ya me cansé de esperar el milagro.
No puedo seguir viviendo atragantada de dudas, Ada.
Todas las historias tienen su "había una vez".
- Sí. - Menos la mía.
Vieni qui.
A quienes tenemos el alma llena de signos de pregunta
solo nos queda vivir acorazonados.
Andamos sin rumbo como gaviota despistada.
Vamos,
ten fe, ¿sí?
Verás que poco a poco, paso a paso,
las respuesta irán llegando, ¿sí?
Confía, Margarita.
Estoy segura. Lo siento aquí.
De alguna u otra forma, esa mujer, Anieta,
cumplirá con su promesa.
¿Cómo estás tan segura?
No sé, tengo una corazonada.
Yo viví corazonadas.
Ya me cansé.
¿Se cansó, señorita?
Bueno,
yo le presto mis corazonadas.
Y las corazonadas
no son otra cosa que nuestro corazón pidiéndonos que no renunciemos,
que no dejemos de buscar.
Gracias. Eres el mejor.
Sí, a eso me dedico.
A ser el mejor.
¿Juegas siempre al fútbol aquí?
Sí, tenemos un equipo.
Jugamos un torneo. Entrenamos aquí.
Qué bueno. Perdón.
Me voy. Debo volver a casa.
- Yo también. - Gracias.
De nuevo. Soy Jano.
Zeki.
¿Zeki?
Qué nombre raro Zeki, ¿o no?
Claro, porque Jano es muy común.
Viene Pablo, Diego y luego Jano en la lista de nombres comunes.
Tienes razón.
Bueno, nos vemos, Zeki.
Adiós.
Me gusta pensar que una corazonada es un hada celestina que nos avisa
con mariposas y corazones acelerados
que lo que buscamos está por ahí.
Hola.
Hola, Mar.
¿Vienes a la clase tú también?
Sí, Yamila me dijo que viniera.
A mí también.
¿Sabes si viene alguien más o no sabes nada?
- Hola. - Hola.
¡Qué puntuales! Me encanta.
Delf me pidió que entrenen actuación para poder expresarse mejor
en canto y en baile y también para trabajar sus emociones.
¡Me encanta!
Pero falta todo el mundo. Los voy a buscar.
No, trabajarán en grupos reducidos. Quédense aquí.
Suerte, bye.
- ¿Empezamos? - Sí.
Les voy a pedir que se quiten los zapatos. Pónganse cómodos.
Mar, puedes quitarte el saco.
Haremos una entrada en calor. Quiero que recorran el espacio.
Quiero que empiecen a buscarse el uno al otro con la mirada.
Quiero que conecten desde la mirada.
Listo. Todo en marcha.
A ver. Vamos.
Permiso.
¿Pasó algo?
No sé, dime tú.
Tú entraste a la oficina.
- Vete. - Okey.
Quería hablarte de algo importante.
Si vas a decirme algo con respecto a la nueva etapa del certamen,
te digo, por favor, que no me hagas perder el tiempo,
porque no pienso darte ninguna explicación.
No es sobre eso. Es sobre Petra.
Sigo pensando que es peligroso que esté aquí.
¿Lo piensas tú o tu novia?
Lo pienso yo.
Además, con Paloma, nos tomamos un tiempo, así que, técnicamente,
según ella, ya no somos más novios.
No sabía.
¿Y tú? ¿Con Peperino?
Qué idiota que eres. ¿Qué te importa? ¿Qué tiene que ver?
Sigo, entonces. Te decía que me preocupan
las consecuencias del asilo de ella.
- Además, hay algo que no me cuadra. - ¿Qué?
Entré a todos los portales de noticias.
A todos. En ninguno se habla nada de ella.
El reino no la está buscando. Hay algo que no entiendo.
A diferencia de otros anfibios,
los ajolotes no realizan la metamorfosis.
Son fascinantes.
Y están en peligro de extinción, ¿no? Como muchos de nosotros aquí dentro.
¿Sabías que es el único animal capaz de regenerar
cualquier parte de su cuerpo en tan solo días?
Tanto la piel como huesos u órganos, hasta el cerebro o corazón.
Vamos a verlos.
- ¿Estás bien, Mei? - Sí.
Perfecta. Solo un poco cansada.
Si estás cansada, puedes venir a descansar con nosotros.
Le estoy dando una master class sobre ajolotes.
No, gracias. Seguiré ensayando.
Mei, no te sobreexijas. Puede hacerte mal.
Bueno, terminó el descanso. ¿Seguimos?
Solo fueron 15 minutos. No puedo más.
No podemos parar ahora.
En un baile profesional, los descansos son de cinco minutos
y los ensayos son de nueve horas.
- Deberías ir acostumbrándote. - Dejaste que Única te influenciara.
Lo hace a propósito para que nos sintamos inseguros.
Pero yo para sentirme segura necesito ensayar.
- Bueno. - Vamos, Pi.
No nos desanimemos ahora.
Luego, come una barra de cereal. Bebe un poco de agua.
Sigamos, ¿sí?
Chicos, ¿no les parece mucho?
Nunca es suficiente.
Para llegar a la perfección hay que limar los detalles.
No soy virginiana por nada. Sigamos.
¡Mamá, ábreme! ¡Soy yo!
¡Santi, Male, estoy aquí afuera!
¡Salgan!
Mamá, ¿dónde están? Estoy afuera. Estoy en casa.
¿Por qué no me dijiste que cambiaste la cerradura?
Hola, Juancito. ¿Cómo estás?
- Hola, Mirna, ¿cómo está? - ¿Qué tal?
Estoy buscando a mi madre y a mis hermanos. ¿Sabe algo?
- ¿No te dijeron nada? - ¿Decirme qué?
Se mudaron la semana pasada. Se llevaron todo y se fueron.
¿Adónde se fueron, Mirna?
No dijeron adónde.
Por eso, cuando nuestro corazón se queda mudo, paralizado,
decimos que estamos descorazonados.
¿Debemos decir esto tal cual? ¿Por qué no probamos con una comedia?
Sí, Margarita es muy graciosa. Es genial para esos papeles.
Sí. O algo de terror. Busquemos.
No, chicos.
A ver, uno de los sentimientos primarios es el amor.
Si logran transitar esas emociones primero,
después les resultará mucho más fácil encarar cualquier otra escena.
Tomemos el material y probémoslo.
"¿Por qué no me escribiste?
No había terminado para mí. Te esperé durante siete años".
"Te escribí 365 cartas, todos los días durante un año".
Acerca la imagen para que parezca que están solos.
Cómo conectan, ¿no?
Buscona como la Cardo.
- ¿Como quién? - Nadie.
- Vamos. - ¿Listo?
Cinco, seis. Cinco, seis, siete.
No hay que confundir las corazonadas con esas espinas que la gente ponzoñosa
nos deja clavadas.
La diferencia es clara.
La corazonada late.
La espina... duele.
Bueno, ahora que ya tienen en claro
los objetivos, los conflictos, el entorno,
probémosla sin leer.
Ya saben la escena. Permiso.
Vamos.
Acción.
¿Por qué no me escribiste?
No había terminado para mí.
Te esperé durante siete años.
Te escribí todos los días durante un año, Mar.
¿Me escribiste?
Sí.
Lo nuestro no acabó.
Y nunca va a acabar.
Sí, bésalo, Yuyito.
- Esto está mal. - Es lo que sentimos.
Lo que sentimos está mal, entonces.
Lo que sentimos nunca puede estar mal.
El corazón no se equivoca.
¿Qué corazonada escuchar?
¿Ese susurro que te dice
que te estás metiendo en camisa de mil varas?
¿O ese latido que golpea como mil tambores juntos
para avisarte de todo lo que tu corazón acorazonado está sintiendo?
Si quieres herirme
Lo puedes hacer
No sé defenderme
De alguien así
Que guarda secretos, mentiras y cuentos
Que me hace sufrir
Si quieres herirme
Aquí estoy
Ven a mí
Jamás quise herirte
No lo puedo hacer
Eres la princesa
Que siempre soñé
No guardo más secretos
Esta es mi verdad
Y espero poder encontrarte
Para volverte a amar
Esto no es un juego
Y todo es real
Sé cuánto te quiero
A veces no puedo avanzar
No quiero perderte
Ni hacerte llorar
Sueño despierta con verte
Y sueño que llegarás
Si quieres herirme
Lo puedes hacer
No sé defenderme
De alguien así
Que guarda secretos, mentiras y cuentos
Que me hace sufrir
Si quieres herirme
Aquí estoy
Ven a mí
Ven a mí
Ven a mí
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