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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
No creo que se adapten bien aquí.
Lo más conveniente sería que canceles tu viaje.
No puedo cancelar el viaje.
No te preocupes. Ellos se adaptan a todo.
- Estarán bien contigo. - Okey.
Cualquier cosa, cuando vuelva del viaje, los llevo a casa.
¿Amigos nuevos?
- ¿Los ayudo? - No.
Eres demasiado torpe. Con las manos y con las personas.
Vamos.
¿Podrías cerrar el baúl? Gracias.
Sí.
No puede ser tan desubicada de hacerte venir a esta hora.
Paloma, Delfina ni siquiera sabe que estoy aquí.
Lo hago porque quiero.
¿Ya ni tiene que pedírtelo? ¿Te autoexplotas?
¿Qué sigue? ¿Mayordomo cama adentro?
Mira, no sé qué estás pensando,
pero esto lo hago para acercarme a los chicos.
- Nada más. - Qué divino eres.
Qué suerte que tienen esos chicos. Que te quede rico.
Quédate. La pasaremos bien. En serio.
Espero que no se te queme la comida como en mi cumpleaños.
At kabir iajab.
Eso es krikón.
No le entiendo ni una sola jota de todas las que pronunció.
- Parece un lavarropas roto. - No.
Cuando hablaba Pío Pietro, el Sanguinario,
usted hacía así con la cabeza, como asintiendo.
Entendía perfecto.
Debe ser porque se parece al italiano.
Tiene raíces latinas. Es eso, estoy segura.
¡Quieta ahí! ¡No se acerque un centímetro más!
No soy ladrona ni asesina. Soy chica buena.
Necesito asilo político también.
Cien millones tenemos que pedirle.
No, 120. Redondeemos en 125.
Me parece perfecto.
Tenemos que pedirle acciones de la petrolera.
Cálmate, Severino. Te sale espuma por la boca.
- ¡Cálmate! - Por favor.
Yo soy codiciosa, pero lo tuyo es patológico.
Soy previsor, Delfina.
Hoy te sientes la reina de todo esto,
pero en unos días la princesita cumple 18 años y se acabó.
Todo esto se convierte en calabaza.
¿Qué hiciste con la plata que retiramos?
- ¿En qué la gastaste? - ¿Cuánto sale tu nivel de vida?
¿Sabes lo que cuestan estos trajes?
¿Sabes lo que cuesta mantener este tono aceitunado en este rostro?
La chica cumple 18 y se termina todo, Delfina.
Cuando cumpla 20, serás tan pobre como cuando te conocí.
Debemos aceptar la propuesta de Pío Pietro.
Para eso, hay que decir que Daisy no es la heredera.
No estarías mintiendo.
Lo único que debes hacer es reconocer a Pío Pietro como legítimo rey.
Nada más. Es política.
- No. - No ¿qué?
- No. - No.
- Sí. - Mi vida no es el dinero.
- ¿Y cuál es tu vida? - ¡Yo soy una artista!
¡Soy una mecenas!
Alguien que está dejando huella en la sociedad.
Debemos tomar el dinero y salir corriendo.
O la única huella que dejarás será la dactilar.
Disculpa. Estamos con otra cosa muy importante.
Es que tenemos una urgencia.
Tenemos una intrusa que necesita ayuda.
¿Quién eres?
Sé breve porque se pone impaciente.
Buenas noches, señora Santillán.
Mi nombre es Petra Ivanka Alexandra Bodarenko-Grigorieva.
Un hermoso símbolo de la unión de los reinos.
Es una unión bendecida, su majestad.
¿Eres la prometida de Merlín?
Con todo el respeto que me merece la muchacha,
creo que tendríamos que enviarla de regreso.
La corte no aceptará que haya príncipes yendo y viniendo por aquí.
Muchas gracias por tus consejos. Adiós.
Justamente, por eso, estoy aquí.
En este momento, más que nunca, mis consejos son importantísimos.
- Exijo ser escuchada. - Escuchadísima.
Adiós. Y adiós, Margarita.
Sí, ya me voy.
Pero, escúchala, Delfi.
La quieren obligar a casarse.
Creí que podría pedir refugio aquí, como el príncipe Merlín.
Sí, me encantaría.
Pero no podemos darles asilo a todos los que quieren escaparse de sus casas.
No, pero tampoco está bueno devolverla al siglo 15.
¿Qué le hace una princesa más al palacio?
No sabes su secreto más grande.
Sí. Lo sé. Es Malala.
No sabes nada.
Pero no me interesa lo que sabes, sino lo que puedes averiguar.
¿Quieres volver a ser su mano derecha?
Con Del somos carne y uña.
Soy su mano derecha, su izquierda, sus ojos, su mente.
Su mejor amiga.
¿Por eso te puso a enviar hashtags?
Prepárate. En un rato tienes una cena.
Estás estresando a Frida, Pipe. ¿Por qué no me dejas a mí? Sé de esto.
- Romeo me dijo que lo hiciera así. - Bueno.
Lo estás haciendo perfecto, amigo.
¡Listo! La temperatura del agua está óptima.
¿A 16 grados?
Pipe, quiero que les des de comer, así te reconocen mejor.
- ¿Qué son esos bichos? - Ajolotes. Son de Romeo.
Este que está escondido es Picasso.
Por ahí está Frida.
Para comer, les puedes dar grillos.
- Pedazos de pollo o... - Horribles.
No. Solo comen lo que les preparo yo.
Tranquilo, Rey. No te van a devorar.
Simpáticos los bichitos, pero lejos de mi cama.
Míralo al león.
Les tiene miedo a los pececitos.
Anfibios, Pipe. ¿No, Romeo?
Ahora que lo pienso, Pipe, Rey nos puede ayudar.
- ¿Con qué? - Tú sabes mucho sobre mujeres. ¿No?
Qué pregunta. ¿Qué quieres saber?
Salo acaba de enviar un mensaje. Que vayamos al Hangar. Hay una sorpresa.
- Podemos ir. - Necesito un tutorial.
- ¿Un tutorial? - Sobre cómo conseguir una novia.
Pero uno bueno. Infalible.
Ven.
Hablemos abajo.
Primero, perdón.
Sé que invadí tu espacio sagrado sin permiso, pero hay una buena excusa.
Quiero sorprender a los chicos. ¿Qué te parece?
Salustiano, usted puede entrar a la cocina sin permiso.
- Gracias. - Le digo más.
En este lugar, usted es la única persona adulta responsable.
No digas eso. Somos un equipo increíble.
Sí, increíble jugando con fuego. Sobre todo, su jefa.
Que lo tiene bastante enamorado.
Primero, no estoy enamorado.
Segundo, no es mi jefa.
Y tercero, deberías preocuparte un poco menos.
Es lo menos que puedo hacer.
Es lo menos que puedo hacer.
Hay de qué preocuparse.
Daisy está bien. No puedes vivir pensando que le pasará algo malo.
Es mi trabajo. Debo ocuparme.
Tengo que estar alerta.
Ahora más que nunca. ¿Entiende?
Sí, ¿qué te parece si por esta noche
nos olvidamos un poco del trabajo y disfrutamos?
¡Un aplauso para el chef!
¡Bravo!
Muchas gracias.
No se llenen con la entrada porque hay plato principal.
Y, sobre todo, no se preocupen. Hay postre.
Salustiano, se merece un aumento.
Mi novia piensa lo mismo.
Hoy no harás esto. Disfrutarás con los chicos.
A sentarse ahí.
Esto no es solo una cena.
Tendremos una hermosa velada de... música.
- Empiezo yo. - Haga los honores, por favor, Merlín.
El micrófono está abierto para todos. No me dejen solo.
- Se le salió el corsé. - Las ventajas de ser libre.
Desde que te vi aquel día
En esa calle, tan mojadita de lluvia
Quedé sin aire
El pelo revuelto bailando en tu cara
No bebo en horario de trabajo.
¿Qué hora es? No tengo reloj.
- Te lo mereces. - No, gracias.
Bueno, pero cambia la cara, porque...
Sigues tú.
¿Creías que nos perderíamos de escuchar
a la ganadora del Festival de la Canción?
No.
Los 18 de ustedes no son como los de ella. Es una princesa.
Pero es una injusticia.
Mientras otros guitarrean en un fogón amistoso,
¿Petra tiene que irse a dormir a la intemperie?
Sola, con este frío, desabrigada, desabrazada.
- ¿El príncipe Merlín está cantando? - El mismísimo. Sí.
Se lo escucha muy alegre ahora que no tiene responsabilidades reales.
- Me gustaría lo mismo. - Que se quede.
Que se quede esta noche. Mañana, hablamos con la abogada.
A comer.
Solo a comer. Luego, vemos cómo lo resolvemos.
- Gracias. - No, por favor.
Adieu.
Te conozco.
Solo tienes dólares en esos ojos.
No entiendes nada.
Acaba de caernos del cielo otra princesa.
Podemos pedir 200 millones de dólares.
Déjala quedarse. Luego, vemos.
- No sigo tu lógica. - ¿Mi lógica?
A río revuelto...
¡Eres un imbécil! ¡Y eres muy lento!
¿No entiendes con quién nos estamos metiendo?
Permiso.
No se si te enteraste, Delfina, pero hay una fiesta abajo
y dicen las buenas lenguas que vino un gran chef.
- Chef. - Chef.
¿Qué se celebra?
No hay ningún motivo, pero si quieres, inventamos uno.
Y tú también estás invitado. Puedo hacerte un canapé.
¿Y adónde iría esa niña?
- ¿Cómo sé si una mujer me atrae? - Te gusta, te agrada.
Es subjetivo, Romeo. No hay lindo o feo.
Gracias.
Claro, como con mis ajolotes.
Que para mí son lindos, porque son criaturas casi prehistóricas.
A mí me gustan. En cambio, a Rey no.
Porque los ve como bichos monstruosos.
- Puede ser. - Sería algo así.
- ¿Vieron a Mei? - Por aquí no apareció.
Adonde vayas Y como sea
Como sea, a tu manera
¿Quién eres? Adoré ese color de pelo.
Ella es Petra. Recién llegada del Viejo Mundo.
Mucho gusto.
¿De dónde eres? Tienes acento.
Las presentaciones completas las dejamos para después.
Ahora, a comer, que estamos famelicosas.
¿Te interesa Merlín? Ya no es príncipe.
- Renunció a todo. - No me quiero casar.
Yo soy una artista.
Viste cómo terminan las artistas que se casan con príncipes, ¿no?
Por eso, no te entiendo.
Despierta, por favor.
Quiero salir en todas las tapas de revista
como la novia superstar del principito rebelde. ¿Entiendes?
¿Alguien cantará conmigo o me dejarán solo toda la noche?
Ten, filma todo.
- ¿Puedo ir yo? - Sí.
Mei.
Te busqué por todas partes.
Está en un estado crítico.
Hay cena show en el Hangar. ¿Vamos?
...un trasplante de manera urgente.
Por eso, insistimos en la importancia de ser donantes de órganos.
Por Elián y por toda la gente que espera un trasplante.
No, gracias. No tengo hambre.
Pero disfruten.
¿No viene Peperino?
No, no viene. No le gustan mucho los chicos.
¿Y por qué viene tan seguido entonces?
Por lo mismo que vienes tú.
No lo puedo creer.
Esa canción la cantaba cuando era niño.
Perdón. ¿Tu nombre?
Petra. Mucho gusto.
Merlín.
Un gusto.
¡Llegaste, amorosa!
Un placer recibirte en mi casa. Pasa, por favor.
No, señora, me parece que me está confundiendo con Delfina.
Somos muy parecidas.
No. Sé perfectamente quién eres. Yamila Puentes.
Ahórrate la modestia, por favor.
Pasa. Toma asiento.
¿Puedo ayudarla con algo?
Ya me ayudaste bastante, querida, no seas humilde.
Mi fundación recibió una donación anónima más que generosa.
Pero tengo mis contactos y descubrí quién era ese benefactor
o benefactora.
Te descubrí, amorosa.
No sigas haciéndote la humilde conmigo, por favor.
Astrid, ¿cómo se lo explico? No sé, me da un poco de vergüenza.
¿Fue Delfina quien hizo esa donación?
Porque eso no sería ético.
Ella es candidata al Mecenas del Futuro. No corresponde.
No, Delfina no hizo ninguna donación.
Esa mujer debería aprender de ti.
- De tu don de gente. - Siempre se lo digo.
De lo bien que luces.
- Estás fantástica. - Gracias.
- ¿Nos tomamos una selfi? - Sí.
Muy bien. Aquí.
Espera. Me sacaré los lentes. Bien.
Mi canción. Para que no piensen que solo soy un bicho de costuras.
Escaparé contigo para siempre
Te cuidaré y te enseñaré a quererme
Qué bien cantas. Esa canción es un viaje directo a mi infancia.
¿Hace mucho que vives aquí?
No, hace poco.
Nos dejaste petra-ficados con tu voz.
Gracias, Margarota.
Permiso.
¿De dónde la conoces?
¿Recuerdas que varias veces me dijiste
que querían casarte con una chica completamente desconocida
y tú pensabas que tendría olor a cebolla, que sería fea
y totalmente incompatible contigo?
Bueno, para que aprendas a no ser prejuicioso,
te la presento...
Princesa Petra,
tu prometida.
Sí, no quiero causarle problemas.
Vine porque pensé que era posible.
Sí, eso espero.
Eso espero.
Te enviamos cariños con tu adorada Yamila.
Qué ser magnífico, la verdad.
No la dejes ir. Esa chica vale oro.
Inseparablemente juntos
Seremos como el mar y las estrellas
Unidos en un solo corazón
- ¿Estás lista? - ¿Para qué?
¿Cómo "para qué"? Sigues tú.
- No. - Conmigo.
- No, de verdad. - Sí.
- Claro que sí. - No.
Sí, sé que es tarde, amigo, pero es urgente.
¿Puede ser por hoy?
Gracias, te debo una.
Armo el bolso y bajo. Nos vemos.
Cuando llegue tu amor
Ya no habrá
Me imaginé miles de posibilidades, pero ninguna como esta.
Te imaginaba, no sé, distinta.
- ¿No conocías mi cara? - No.
¿No hay Internet en Krikoragán?
Lo primero que hice cuando supe que debía casarme contigo
fue poner "príncipe Merlín", "buscar".
Igual, no encontré mucho. Tu cara siempre estaba oculta.
Qué divina, ¿no?
- Y cómo canta. - Espectacular.
- Y qué valiente. - Sí.
Yo no quería saber nada. Me daba lo mismo saber quién eras.
No iba a aceptar un casamiento arreglado.
Y serás el amor
Que soñé para siempre
Y en mis brazos dormirás
Junto a mí te quedarás
Tú haber sido una inspiración para mí, Merlin.
Cuando supe lo que hiciste, di cuenta que yo también no quiero eso.
Y rebelarse a tantos siglos de tradición...
Muy valiente.
Una princesa moderna empoderada.
Más que princesa, una reina.
¿Cómo te escapaste?
Yo era en viaje de estudios en Madrid y de ahí escapé.
Parece que la nueva le puso fin a la guerra de las Margaritas.
Aunque, bueno, se quedó con Merlín.
Eso debe ser un problema para ustedes.
¿Por qué un problema?
Nosotras decidimos terminar con Merlín.
Sí, además, hacen una...
hermosa pareja.
Diría que hasta los reyes notaron que se llevarían bien.
- Muy bien. - Sí.
Nos enseñaron que en un palacio hay lugar solo para una princesa.
Por eso, nos inquietamos cuando aparece alguien que podría destronarnos.
Yo estaré deseándolo
¿Ella no iba a dormir en la cama de Zeki?
Sí, esta es para mí.
¿Vas a dormir aquí, amor?
Me siento como una princesa en una torre si duermo sola.
Quiero dormir con las chicas.
Sí, y puede aprovechar que está Petra para hablar de cosas de princesas.
Me parece muy bien. La tratan como si fuera su casa.
- Claro. - Sí.
Muchas gracias a todas. Me sentí muy feliz estas horas aquí.
Qué linda. Qué amor.
Disfruten mucho. Diviértanse. Hablamos mañana.
Que descansen.
- Buenas noches. - Adiós, Delf.
Bueno, Petruska...
Zeki te dejó su cama para que descanses.
Verás que es más cómoda que la de tu palacete.
Y puedes ponerte este pijama, que te quedará espectacular.
Ve a buscar las cremas.
- Ten. - Gracias.
- ¿Me harás el skyncare? - Sí.
Ven.
Un grupo es como un cuerpo humano.
Si entra un elemento extraño, todas las células se ponen en alerta
para intentar determinar si ese intruso es aliado o enemigo.
Bueno, se llenó el cuarto.
Vamos.
Le cedí mi cama a la princesa. Todo sea porque un día use un By Zeki.
Si quiere, se puede quedar aquí. Le hago un lugarcito.
Tú estás con Margarita y con Única, Rey.
Petra es la indicada para mí.
Por sus ojos, su color de pelo y su sonrisa.
- Creo que me parece linda. - ¿Crees?
Merlín, si me lo permites,
sé que teóricamente sería tu esposa, pero...
No, Romeo.
Petra y yo nunca aceptaríamos un casamiento arreglado.
Pero ahora se conocen. Quizá se gustan y se quieren casar.
Lo siento, muchacho.
Mar me dijo que Petra hace parkour,
así que creo que hay pareja conmigo.
¿Pueden dejar de ser tan hombres?
- ¡Para! - ¡Para!
Entró un elemento nuevo,
una pieza inesperada en el tablero, y todo el juego se reacomodó.
Por favor, Petra, adelante.
¿Te puedo ayudar en algo?
Petra,
si necesitas ayuda con el agua fría y la caliente de la ducha, avísame.
- ¡Pipe! - ¿Qué?
El agua caliente es igual en todo el mundo.
Bueno, yo nunca viajé.
Una visita inesperada despierta interés,
pero también inquietud.
Nunca se sabe qué llega con esa visita.
Chicos, ¿alguno vio a Otto? Se fue hace rato y no contesta mis mensajes.
- No. - Hace rato que no lo vemos.
Muchas gracias a todos. Son muy caballeros.
Petra, sabes que, cualquier cosa, cuentas conmigo.
- Y conmigo. - Y conmigo también.
- Y con nosotras. - Petra, vamos.
Y conmigo.
- Adiós, Petra. - Adiós.
- Ve. - Adiós.
- ¿Qué haces, Ada? - ¿Qué hago?
Hago espacio. Tenemos que desenterrar secretos.
¿Qué buscas?
Aquí no hay dos princesas reales...
Hay tres.
¿Cómo que tres?
Hay dos, Daisy y Petra.
Falta la más importante.
¿Cuál?
Usted.
Eres la verdadera princesa.
¿Qué pasó? ¿Estás bien?
Sí.
Solo tuve un sueño fliquitoso.
¿Estás bien?
"Eres la verdadera princesa".
Me dice Ada en mis sueños.
Mi inconsciente es un desvergonzado.
Yami, ven.
Sí, tú.
Toma tus cosas y acompáñame.
Quiero pedirte disculpas, pero puede pasar.
Tengo tantas cosas en la cabeza, tantas responsabilidades...
Me enfadé con lo que más quiero.
Te adoro. Eres muy importante para mí.
Me hace muy feliz que estés aquí. Siento que juntas somos dinamita.
No, Delf, tú eres la dinamita. Yo soy un accesorio.
Mira este lugar. Lo lograste tú sola.
Cien por ciento. Sí.
Somos un equipo las dos.
Eres mi media naranja. Mi doble de riesgo.
Pensé que nunca más pisaría este lugar.
¿Cómo dices algo así? Eres como de mi familia.
Delf, para mí, eres como una madre.
No, más bien, somos hermanas.
Sí, como hermanas.
Somos como hermanas.
Eres la hermana que nunca tuve.
Esa es la verdad.
Tal vez pueda haber varias princesas en un palacio,
pero reinas solo puede haber una.
¿Comiste con Astrid Correa Guillot? No sabía que eran amigas.
No, amigas no.
Pero sí, nos reunimos.
Es extraordinaria.
Sí, es magnífica. ¿De qué hablaron?
De la vida, de proyectos, del Mecenas.
¿Y? ¿Alguna novedad?
Hay novedades, pero aún no se puede contar nada.
- Nada. - Nada.
Por supuesto.
- ¿Quieres más café? - Sí.
No te levantes. Yo sé cómo lo quieres.
Te conozco de memoria.
- Gracias, Delf. - Mi hermana. Mi hermanita.
Ahora estás donde tienes que estar.
Ya recibirás más instrucciones.
Antes, quiero conocerte.
Muy pronto estaré por ahí.
Ese es el problema de la monarquía.
Muchos candidatos y pocas coronas.
Qué suerte Merlín con esta chica.
Yo que él me caso ya.
Si él se duerme, voy yo.
Ganas de ser príncipe no me faltan.
¿Qué les pareció la karpatka?
Buenarda. Eres la queen de la cocina.
Qué honor. Permiso.
Delicioso.
- Margarota, ¿quieres? - Por favor.
Gracias.
Chicos, ¿alguna novedad de Otto?
- No. - No.
¿Qué pasa?
Subieron mi canción a las redes del Hangar.
Son los haters. ¿Qué dicen?
No, no son haters. Mira.
"Tú vistes, pero yo te desvisto".
Provocaste un incendio. Tienes un catálogo para elegir.
Mar, no quieras buscarme pareja.
No te rías. No se rían.
- No me gustan estos comentarios. - Pero mueren por ti.
Bueno, que revivan, lo lamento.
Me iré tras bambalinas, como siempre.
Por eso, preferimos al malo conocido antes que al bueno por conocer.
Por miedo, por pánico
a cualquier cosa que trastoque nuestro mundo.
- ¿Y? ¿No contesta? - No.
Seguro renunció porque lo ignoré todo este tiempo.
Mei, escúchame.
Quédate tranquila.
Llamo y no suena. No debe tener batería.
Otto sería incapaz de renunciar sin avisarnos.
Seguro se fue por mí. Fui muy cruel con él.
Debemos hacer algo para que vuelva, como lo hizo Margarita conmigo.
Chicos, escúchenme. Quédense tranquilos.
Esto tiene una explicación. Seguro, Otto va a...
- Otto. - Otto.
- Estábamos preocupados. - ¿Qué pasó?
No entiendo. ¿Pasó algo?
Pensamos que te habías ido. Anoche te vi salir con tu bolso.
- Me fui a hacer una cosas. - ¿Qué cosas?
Cuando vi la noticia de esos padres que buscaban un donante para su hijo,
entendí que nunca es suficiente lo que hacemos
para concientizar acerca de la donación de órganos.
Y se me ocurrió esto.
Al fin estoy en mi lugar
Esta es mi historia Y este mi hogar
He vuelto a casa Y volví a sentir
Así de nuevo hoy soy feliz
Si las águilas nacen para volar
Si los peces son libres en el mar
Si los hombres son felices al amar
Yo debo estar
Donde mi espíritu vuele
Donde grite Donde sangre
Donde sueñe Donde pueda morir en paz
Donde viva en libertad
Todo tiene su destino
Lo grande Lo más pequeño
Lo que es bello Y en la triste oscuridad
Del destino nadie es dueño
Donar órganos es donar amor.
Bueno, hay que pulir un par de cosas, pero es eso.
Eres muy noble, Otto. Y siempre lo demuestras. Con todos tus actos.
Hoy nos dejaste una gran enseñanza. Gracias por eso.
Gracias.
¿Estás segura de que estuviste en la boda de la princesa de Gestonia?
- Te recordaría. - Estábamos niños, Merlín.
Solo recuerdo su vestido. Horriblo.
¿Qué tal la comida romántica del muelle?
Ni idea.
Estaba leyendo un libro muy interesante.
Y yo leo tus celos, tocayarita.
Es una señal de que aún sientes algo por él.
- Si lo quieres, no renuncies. - No, no siento nada, Mar.
Ni celos ni amor. Nada.
- Pero creo que tú sí estás celosa. - Un poco.
Celos de celos, no.
- Ni de Merlín. - No.
Ella llegó así, toda pispireta.
Con muchas recetas y una voz que nos enamoró a todos.
Tengo un flíquiti inseguro.
Si te sirve de consuelo, sigues siendo mi favorita.
Y la mejor cocinera.
Y tú, la mía.
Igual, digo,
sería bueno sumarla.
Siento que tiene muchas cosas para enseñarnos.
Sí, muchas.
Podríamos retomar la banda y sumarla.
I love it. Las tres princesas cantoras.
Tú, la princesa de Krikoragán.
Petra, la princesa de Prudovkia. Y yo, la princesa de la Basura.
¿Vamos?
Petruska, ¿quieres hacer música?
Sí, por supuesta.
Perdón, Merlín.
Disculpan. Ya alcanzo.
- Sí. - Está bien.
¿Te dejaron quedarte?
Sí, todo marcha según el plan.
"Piensa mal y acertarás".
Me decía siempre Pierre, el rey de la desconfianza.
Y quizá tenía razón,
pero yo prefiero confiar
y mantener las puertas de mi palacio siempre abiertas.
Es divina.
Sí, me pareció muy bien su forma de hablar.
- Amorosa. - Sí, amorosa.
- ¿Eran tus padres? - No.
Nadie tiene este número de celular. Solo una amiga.
Bueno, te cuento.
Estamos formando una gran royal band.
No tiene nombre aún, pero ya lo tendrá.
Iré a buscar agua.
Estas cuerdas vocales deben estar bien hidratadas.
Comuníquele a la señora que están buscando a Margarita.
Aquí estoy, Paolo. Quien me busca me encuentra.
Solo espero que no sea ningún cobrador. Hoy solo acepto príncipes azulados.
Hola, Margarita.
Aquí no hay dos princesas, hay tres.
Por eso, prefiero mantener las puertas siempre abiertas.
Porque nunca sabemos cuándo puede llegar un viajero
trayéndonos nuevas geografías
y viejas historias que necesitamos conocer.
No quiero perder
La risa verdadera
Los sueños escondidos
La luz de primavera
No quiero crecer
De golpe con heridas
Con miedos y secretos
Apurando mi vida
Espejito, ¿quién soy?
¿Somos muchas o soy yo?
¿Somos todas en una?
¿Somos muchas? ¿Quién soy?
¿La invisible? ¿La perfecta?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que creen que no existe?
¿O la que grita "aquí estoy"?
Sin presente ni pasado
Solo un cuento de princesas
Con un príncipe encantado
Espejito, ¿yo quién soy?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
No quiero soñar
Un mundo a escondidas
Y despierta vivir
Pero hoy estoy dormida
Y si al despertar
Me robaron mi vida
La saldré a buscar
No quiero más mentiras
Espejito, ¿quién soy?
¿Somos muchas o soy yo?
¿Somos todas en una?
¿Somos muchas? ¿Quién soy?
¿La invisible? ¿La perfecta?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que creen que no existe?
¿O la que grita "aquí estoy"?
Sin presente ni pasado
Solo un cuento de princesas
Con un príncipe encantado
Espejito, ¿yo quién soy?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
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