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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
Te vas y apareces
Te busco y no estás
De noche te pienso
Y a veces no puedo pensar
El juego está tan loco
Y no quiero jugar
A ser la que llora y te busca
Y saber, saber que no estás
Esto no es un juego
Y todo es real
Sé cuánto te quiero
Y a veces no puedo avanzar
No quiero perderte Ni hacerte llorar
Y sueño despierto con verte
Y sueño que llegarás
Si quieres herirme
Lo puedes hacer
No sé defenderme
De alguien así
Que guarda secretos, mentiras y cuentos
Que me hace sufrir
Si quieres herirme Aquí estoy
Ven a mí
Jamás quise herirte
No lo puedo hacer
Eres la princesa Que siempre soñé
No guardo más secretos
Esta es mi verdad
Y espero poder encontrarte
Para volverte a amar
Esto no es un juego
Y todo es real
Sé cuánto te quiero
A veces no puedo avanzar
No quiero perderte
Ni hacerte llorar
Sueño despierta con verte
Y sueño que llegarás
Si quieres herirme
Lo puedes hacer
No sé defenderme
De alguien así
Que guarda secretos, mentiras y cuentos
Que me hace sufrir
Si quieres herirme Aquí estoy
Ven a mí
Ven a mí
Ven a mí
Mar.
Merlín.
¿Todo bien?
Perdón. Si no, no va a parar.
¿Qué quieres?
¿Dónde estás?
¡Qué te importa! ¡Estoy ocupada! ¿Qué quieres?
¿Ocupada con qué?
Tenemos que ver qué vamos a hacer con el jáquer, Delfina.
No me parece momento para andar tonteando por ahí.
Por favor, ¿sabes qué?
Ocúpate tú. Haz algo.
Sirve para algo.
¿Te parece estar paseando
con ese hippie con olor a sándalo y pachuli a esta hora?
Me aburres muchísimo. Adiós, Severino.
- ¿Qué decías? - ¡Delfina!
Todos hechos un manojo de preocupaciones,
y el señorito vaya una a saber dónde,
bloqueando a todos, ¡bloqueándome a mí!
Igual, qué alegrón que hayas vuelto. Ya estaba pensando cualquier cosa.
¡Qué digo! ¡Enrabiada estoy!
¿Me dejarás hablar?
Hace 15 días que lo quiero escuchar hablar. Y usted, nada.
Boca cerrada. Sin la lengua.
- ¿Y le parece aparecer de la nada? - ¿Por qué me tratas de "usted"?
Dime "tú", como siempre.
¿Quiere que le hable de mí? Es lo que faltaba.
- Usted debe dar explicaciones. - Te digo que me tutees.
No, lo trataré de usted hasta nuevo aviso.
- Estoy con el enjómetro explotado. - Enojómetro.
Y en medio de esta bomba de humo que arrojó, ¿me viene a hablar a mí?
¿Y no a su novia? ¿Me va a dar sus explicaciones o no?
No me fui porque quise.
Mi padre y mi tío me encontraron y me llevaron a Krikoragán de vuelta.
A la fuerza.
- Terminé preso en mi cuarto. - ¿Qué?
Por eso estuve incomunicado. Me tenían sin Internet y sin celular.
- Hasta que logré escaparme y... - Me llamaste.
Pero me encontraron y me volvieron a encerrar.
Y yo gritándole, tratándolo de tramposo, de sinvergüenza, de bloqueador.
Perdón.
No me abrace.
Distancia social. Rebobina.
Estabas en Krikoragán encerrado en una torre. ¿Y qué pasó?
¿Les enterneciste el corazón y te dejaron volver?
Estaba resignado. Era imposible salir de ahí.
Pero, de pronto, no sé, se alinearon los planetas.
Fue como si mágicamente me hubieran liberado el camino.
Nunca había sonado la alarma así.
Lo más raro era que no parecía haber una amenaza.
De todas formas, era un caos.
¿Cómo hiciste para salir de ahí y venir hasta aquí?
Más de esas casualidades mágicas.
Era como si hubiera un ángel cuidándome las espaldas.
Esa casualidad mágica se llama "ser un príncipe".
¿Y cómo hiciste para subirte a un avión, venir hasta aquí desde otro país
sin pasaporte, sin dinero, sin nada?
No vas a creerme.
El auto al que subí era el de mi tío.
En la guantera estaban todos mis papeles.
Mi cartera. Hasta mi celular.
Tomé el primer vuelo y volví.
Es obvio que tuviste ayuda invisible.
Seguro fueron mis haditas.
Por eso estaban fuera de línea.
Estaban contigo.
No sé de qué me hablas, pero al menos me volviste a tutear.
Veremos cómo se porta, señorito.
Me alegra mucho que hayas vuelto.
¿Merlín?
¿Qué haces aquí?
Chicos, las boyband son un éxito asegurado, vamos a arrasar.
Antes que hacer un éxito contigo, prefiero el fracaso, Rey.
Sé que empezamos con el pie izquierdo.
Pero eso es cosa del pasado.
Como dice Mar, ¿qué mejor que arreglar las cosas cantando?
¿Qué mejor que hacer una banda? Lo tenemos todo.
¡No estoy interesado!
No hace falta que cantes. Puedes tocar un instrumento. Un tambor, un toc-toc.
Lo que quieras. ¿No, Ottito?
No entendió. Eres un virus con corona, Rey.
Lo último que haríamos es formar una banda contigo.
¿Vamos?
Lo desesperado
que debes estar para querer formar una banda con el outlet del Hangar
es impresionante.
Dice ella, que está en una banda con toda la gente que odia.
¿Cuánto falta para que te echen?
¿Qué pasa? ¿Estás interesado en mí?
No precisamente.
Pero sé que vas a venir rogando para hacer un dúo conmigo.
¿Sí? Y vas a estar disponible.
¿Segura?
Listo, despejen la sala. Todos a dormir.
Yamila, es muy temprano aún.
Se van a sus cuartos.
Deben descansar para el desafío de mañana.
Exigente es poco. Les aviso ahora.
Ni siquiera es de noche.
A ver.
Imaginen
que yo soy Dios.
Yo digo cuándo es de noche. Yo digo cuándo es de día.
¡Y digo que se van ya a sus cuartos, ahora, a dormir, vamos!
- ¡Rápido! - Claro que no eres Dios.
Afuera. Se van.
Vamos. Rápido.
De repente, estamos en un internado. No entiendo.
Medio raro, ¿no?
Lo podemos usar para ir hablando de la banda.
¿Qué haces aquí?
Yamila me trajo aquí. Así que me quedo.
- Entonces, ¿cómo es lo de la banda? - No hay tal banda.
Hola, les traigo unos regalitos que les envía Delfina.
¿Tenemos que ponernos eso?
Sí, todos.
¿Es obligatorio ponernos un pijama?
¿Van a despreciar un regalo tan increíble que les envía Delfina?
Por favor. Este es para ti.
- ¿Te gusta? - Qué divertido. Me encanta.
Son fashionistas. No los usaría para dormir, sino para salir.
- Sí, te creo. - ¿Y estos? ¿De quiénes son?
Serán los de Daisy y Margarita, ¿no?
- Los más feos. - ¿Dónde están?
Vamos, Mar. Yamila fue muy clara.
Participantes, a sus cuartos. Invitados y desertores, afuera.
Basta, Daisy, déjame explicarte.
Sí, tocayarita, escucha al renegado.
Dile que primero escuche las decenas de mensajes que le dejé.
Vamos.
Dice que primero escuches la decena de mensajes que te dejó.
Sí, ya sé, Mar.
Dice que ya sabe.
Dile que es raro, ya que sigue sin responderme.
Dice que es raro porque aún no le respondiste.
- Dile que... - ¡No, basta!
No soy ninguna paloma mensajera.
"Dile". "Que escuche".
Tienen la edad suficiente para resolverlo afuera.
Gracias.
- ¿Volvió? - Sí, volvió.
Pero no fue como suponíamos. No se escapó como una rata acobardada.
- Tuvo un problema. - No solo él tiene un problema.
No, ¿qué te pasó a ti ahora? ¿Estás bien?
- Sí. - Bien.
Tú tienes un problema.
Estás enamoradísima.
¿Y por qué debería creerte?
¿Y por qué te mentiría y después volvería a buscarte?
Viste cómo me llevaron el otro día.
Mi padre es capaz de cualquier cosa con tal de que trabaje en su empresa.
- Me podrías haber avisado. - Te juro que lo intenté.
Pero no tenía conexión.
No sé cómo hice para escaparme.
¿Y si vuelven a buscarte?
Me vuelvo a escapar.
Solo quiero estar aquí contigo.
Puede ser
que hace un tiempo muy muy lejano
me haya palpitado il cuore por él.
Pero enamorada, no. Cero.
Cero menos mil.
Para siempre.
Miren este look.
Hermoso. Un modelo.
¿Y esa cara, Romeo?
- No es naranja. - Ponte la capucha, amigo.
Te va a quedar genial.
Sí, como dicen. Falta la cereza del postre.
- Quieto. No pestañees. - No lo haces bien.
Vamos. Música.
- Vamos. - Vamos.
¡Bienvenidos a Dreambella Party!
¿Qué prefieren, dormir o bailar?
¡Bailar!
¡Vamos, que hoy soñamos despiertos!
¿Y este ninja tan lindo de dónde salió?
De uno de los cuentos de Margarita. ¿La conoces?
No, creo que no.
- Fotos no, please. - Qué lindo que está usted, señor.
- ¿Me acompaña, señorita? - Por supuesto.
Bueno, ¿nos quedaremos aquí o iremos a la fiesta?
- Vamos. - Vamos.
Bueno, pero ¡miren quién volvió!
Parece que tenemos puerta giratoria.
Yamila, me gustaría explicarle los motivos de mi ausencia.
Sí, por supuesto.
Para evaluar tu readmisión,
estamos muy interesados en saber sobre tu historia
y, sobre todo, los datos falsos que nos diste.
Pero lamentablemente estamos en una fiesta, así que no podrá ser.
Bueno, pero ¿puedo quedarme?
¿Cómo te explico?
Técnicamente, no eres participante del certamen
y tampoco formas parte del Hangar.
Así que, técnicamente...
No, no puedes.
Pero, técnicamente, ya está cambiado.
Sí, pero, técnicamente, nadie le dijo que lo hiciera.
Técnicamente, es mi invitado.
Así que se queda.
A ver, ¿cómo te lo explico, corazón?
Técnicamente, eres la sobrina de Delfina.
Pero eso no te da razones para tomar decisiones.
Eres una más.
- Lo pediste cuando entraste. - Sí.
No quiero molestar. Mejor me voy.
No, de ninguna manera.
Hagamos algo. Preguntémosle a mi tía.
¿Y yo quién soy aquí? ¿Perdón?
Y, técnicamente, aunque la imites,
no eres mi tía.
Eres su asistente. ¿Vamos?
Desaparezcan ya de mi vista. ¡Desaparezcan de mi vista ahora!
¿Hay alguien ahí?
Señor, ¿me escucha?
- Hola, Ada. - ¡Por Dios!
¡Qué susto me dio!
Tranquila, estamos entre amigos.
Evidentemente, usted y yo tenemos una conversación pendiente.
- Te escucho. - Bien.
Pregunta número uno, ¿quién es usted?
Un amigo, ya te lo dije.
Ahora, pregunta número dos.
¿Amigo de quién?
¿Podría ser un poco más concreto con las respuestas? Gracias.
Amigo...
de cualquier persona que sea fiel a la princesa Margarita.
¿Usted qué sabe?
Sé que estás con ella desde que era muy pequeña.
Fuiste su tutora fiel y cariñosa.
Durante todos estos años,
le has transmitido todo lo que una persona debe saber.
¿Usted es un espía?
¿No será uno de los traidores del rey?
No, todo lo contrario.
Entonces, muestre la cara.
Ya me vas a conocer.
Pero no entiendo por qué tanto misterio.
- ¿Qué busca? - La verdad.
Por eso, es importante que hablemos
y me digas por qué desconfías de Delfina.
¿Yo? ¿De Delfina?
¿De Delfina? Pero si es una mujer...
No hace falta que me mientas. Ambos sabemos que ella esconde cosas.
Pero hay un secreto.
Un secreto que te preocupa en serio. Y yo sé cuál es.
¿Cuál?
Que Daisy
no es la verdadera princesa Margarita.
Tía, ¿podemos hablar?
¡Merlín, volviste!
Mañana te explica todo. Pero ¿se puede quedar en la fiesta?
Claro que sí. ¡Disfruten!
Es lo que les dije, Delf. Era evidente.
- ¿Viste, corazón? - Sí.
¡Miren quién se dignó a volver!
Detesto la vuelta de saco entallado. ¿Qué hace aquí?
Tiene sus explications, Zeki.
No es un escapador. Eso no.
No.
¡Qué disparate, por favor!
No se lo voy a permitir, señor.
Sé que la amas.
Pero eso no la convierte en la verdadera princesa.
Suficiente. Ni una palabra más.
No voy a seguir hablando con una persona que se esconde detrás de un aparatito.
¡Cobarde!
Si quiere seguir hablando conmigo, tendrá que ser frente a frente.
- ¿Entendió? - Está bien.
Está bien, Ada.
Mañana te llamo y coordinamos un encuentro.
No me gusta que me dejen con la última palabra.
No te imaginaba como DJ.
Te imaginaba más con una guitarra y un fogón.
También.
Pero, como te dije, tengo algunas sorpresas.
Me encantaría que me contaras tus sorpresas.
¿Dónde estás? ¿Ya apagaste el monitor?
¿No vas a invitarme a bailar?
No sabía que seguíamos en el siglo 20, pero...
Ven.
- ¿Arriba? - Sí, arriba.
¿No estás tomando nada?
Voy a buscar unas bebidas y vuelvo.
¿Hacemos una historia?
Si vas a usarme para darle celos a Peperino, úsame bien, ¿no?
¿Vamos a bailar?
No te escucho. Estoy con los auriculares puestos.
Ya los vi.
¿Vamos a bailar?
Quizá en un rato. Estaba reflexionando.
La vida es mucho más interesante cuando uno no se preocupa por el amor.
- ¿Por qué dices eso? - Míranos.
Antes queríamos una novia y nos terminamos peleando.
En cambio, ahora, nuestra amistad se consolidó.
Llegué a la conclusión de que el estado ideal es la soltería.
¿Qué piensas?
Aquí está. ¿Te gusta?
No puedo tomar esto.
Perdón. Busco agua.
- ¿Quieres agua? - Me conformo con que bailemos.
Vamos.
Voy al baño. ¿Me esperas?
- Ya vengo. - Los baños están para el otro lado.
- Cierto, pero me voy... - ¿Qué pasa?
¿Te gusta alguien más? ¿Estás con otra?
- No entiendo. - Te juro que no.
No sé cómo estará el infierno, pero el paraíso está que arde.
Si quieren saber qué pasa tras bambalinas en el Hangar Soho,
ayúdenme a que mi hashtag ChismesÚnicos sea trending topic.
Parece que encontramos el primer romance de la noche.
Y, después de tantas idas y vueltas,
la insegura del Hangar encontró el amor.
La pregunta es: ¿se decidirá por Otto o por Romeo?
Es muy indecisa. Nunca sabe lo que quiere.
Hablando de Otto, misma pregunta.
¿Se decidirá por el amor o priorizará la amistad?
Qué culebrón.
Nuestra joven promesa de la moda encontró en Pipe
algo más que un muso inspirador.
Pero ¿quién le avisa a Zeki que Pipe solo tiene ojos para Margarita?
Esto me da muchísima pena.
Y miren quién volvió.
Parece que es un privilegiado, ¿o no? Eso lo veremos mañana.
Pero ¿por qué alguien volvería a un concurso si sabe que perderá?
¡Qué escándalo habrá en el cantero de las Margaritas!
Esto me encanta.
Y a ti, ¿quién te gusta?
Mejor te voy a buscar una máscara.
Yamila y Única están filmando. ¿Y si te ven en el palacio?
Ya saben todo, Mar.
Debe estar toda la mansión rodeada por el Servicio Secreto de Krikoragán.
¿Y qué vas a hacer?
No van a entrar. No se animan a entrar.
Lo que menos quieren es un escándalo televisado.
¿Qué hacen? ¿De qué hablaban?
Del pozo depresivo en el que está cayendo esto.
¡Salomín, sube la música!
Perdón. ¿Quieren saber quién le gusta a Única?
¿O creen que no tiene corazón?
Para mí, tiene corazón. Pero ustedes me dirán...
- Basta. - ¿Hasta cuándo te harás rogar?
¿Piensas que yo me hago rogar?
El vivo de Única tuvo tanto éxito porque ella tiene razón.
Lo que más nos desvela a todos es el amor.
Y el amor... es complicado.
¿Qué haces aquí, imbécil? ¡Me asustaste!
Hace tres horas quiero hablar contigo, y no paras de jugar a darme celos.
Pareces... ¿Sabes qué pareces?
Una de las adolescentes de tu concurso.
- No me faltes el respeto. - El respeto te lo faltas tú sola.
Te la pasas jugando mientras yo me ocupo de las cosas serias.
Para eso te pago. Ocúpate de lo que debes ocuparte.
¿Para qué? ¿Para salvarte?
¿Mientras tú sigues de fiesta?
- No soy tu secretario. - ¡Me tienes harta!
Me tienes cansada. Eres insoportable.
¿Quién te crees?
Te crees el salvador de todo lo más importante del mundo.
¿Quién te crees que eres? ¿Sabes qué te pasa?
- ¿Qué? - Estás muerto de celos.
- ¿Estoy celoso? - Eso es lo que te pasa.
- Estás celoso. - Bueno...
Como nunca ocupaste ese lugar en ninguna relación, no sabes cómo es.
Siempre fuiste el que me dejaba sola,
el que no llamaba, el que no venía a buscarme.
El que me volvía loca a mí de celos.
Siempre fuiste tú quien me engañaba con cualquiera que se le cruzara.
Voy a dejarte bien en claro que me gusta que te pase esto.
Así se siente cuando no te sientes querido.
Así se siente no sentirte elegido.
Te dejaré con tus celos para que se conozcan.
Tengo cosas muy importantes que hacer.
Hola. ¿Malala?
¿Estás en tu casa?
Que dos personas quieran lo mismo
con igual intensidad y en el mismo momento
es tan pero tan complicado
que por eso decimos que el amor es un milagro.
Duele mirar a alguien que no te mira, alguien que mira a otro.
Uno se pregunta: "¿Por qué yo no?".
"¿Por qué a mí, por qué?".
Perdón, Salo.
¿Esta es la juventud que te dejé comandando?
No, chicos.
No hay una buena pijamada
si no hay una buena...
¡guerra de almohadas!
Quizá por eso amamos tanto las pijamadas.
Porque son una distracción,
una noche en la que olvidamos la rutina, las obligaciones.
Amamos las pijamadas porque son un juego ingenuo.
Estamos con amigos. Nos dormimos a cualquier hora.
Nos despertamos en un lugar distinto.
Hasta que amanezca, hacemos de lo cotidiano algo extraordinario.
¿Se te escapó un like, bebé?
A mí nunca se me escapa nada.
Me recuerda tanto a mí cuando era pequeña...
Ni que fuera tan pequeña...
Ya es hora de madurar un poco.
A veces uno nace
con unas estructuras de las que no puede salir.
Creo que eso le pasa. Imagínate...
Tú no me conocías.
Nunca te hubieras imaginado que yo podía hacer algo así.
Y mira dónde estoy.
¿Te estás divirtiendo?
Mucho.
La pijamada nos da tanta alegría
porque es como comer un dulce de la infancia.
Un viaje a la niñez, a esa época cuando todo era simple,
sin preocupaciones.
Todo era un juego divertido.
¿Dónde estás? Hace una hora que te llamo y no atiendes.
Perdón, trasnoché y no oí nada.
Dices que solucionas todo,
¿y cuando pasa algo importante, no atiendes el teléfono?
- ¿Dónde estás? - Eso no importa.
- ¿Qué pasa? - Algo grave.
Ven ya mismo.
Después de la última pijamada, los juegos ya no son ingenuos.
Ahora son peligrosos.
Viniste, Ada.
Por favor, yo cumplo con mi palabra.
Ahora cumpla usted con la suya.
- ¿Dónde está? - ¿Estás sola?
Por supuesto.
Sigue en diagonal hasta la fuente.
Ahora gira a la izquierda.
Sigue recto.
Basta, ya estoy mayor para jugar al gallito ciego.
- ¿Dónde está? - A tus espaldas.
¿Están con mi tío?
Sube. Se terminó este juego.
- ¿Vino mi padre? - Tu padre te espera en Krikoragán.
Vamos, es la última advertencia.
Quiero hablar con él. Llámalo.
Merlín, te quiero arriba del avión ya.
Se terminó, papá.
Lo que me hicieron fue bestial.
Me tuvieron secuestrado en mi cuarto durante días.
Me voy a quedar aquí.
Merlín, si no vienes por las buenas,
vendrás por las malas.
Por las dudas, te aviso que hay más de diez cámaras de seguridad.
No creo que quieras que el mundo sepa que el rey de Krikoragán
secuestra a su propio hijo para obligarlo a casarse
en pleno siglo 21.
Sé que, ante todo, odias los escándalos.
Adiós.
Claro, detrás de los aparatitos, muchas acusaciones...
Y ahora ¿qué? Cara a cara. Dígame.
- ¿Quién es? - No esperaba esta traición de tu parte.
Pero hice todo lo que me pidió.
Ahora cumpla con lo que me dijo usted. ¿Dónde está?
Esperaba que le fueras fiel a Daisy, no a Delfina.
¡Te atrapé, Fritzenwalden!
¿Quién eres?
Habla. Di qué quieres.
No sé, me pagaron para sentarme aquí.
No sé nada ni tengo nada que ver.
- ¿Quién te pagó? - Alguien que se me acercó.
No lo conozco. Estaba por allá.
Qué pena, Ada. Creí que podía confiar en ti.
Merlín, estás a tiempo de arrepentirte.
¡Lo que queda afuera es un desierto helado!
¿Estás seguro de lo que haces? Es peligroso.
Más que nunca, Mar. Es lo que hay que hacer.
¿Ahora sí me van a explicar?
Explicar ¿qué?
Lo de recién.
Esos hombres. Esa conversación entre ustedes. Todo lo que vengo viendo.
Los escucho.
Después de la última pijamada,
ya no podemos elegir entre verdad o consecuencia.
A partir de ese momento, toda verdad tiene su consecuencia.
Corazones rojos No son corazones rotos
Son corazones tan llenos de amor Que sueñan un mundo mejor
Corazones negros Son corazones dormidos
Tan lastimados Sienten miedo
Porque están heridos
Soy un corazón rojo Lleno de amor
Sueño con un mundo mejor
Los corazones negros duermen Sueñan con un mundo peor
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
Corazones rojos Son corazones con vida
Que ya sanaron sus heridas
Y disfrutan alegría
Tu corazón entero Tu corazón de fuego
Primero estará siempre Amar lo verdadero
Sigue buscando tu camino Brillar más fuerte es tu destino
Crees que no existes Que eres invisible
Soy tu espejo, yo te veo Eres tan sensible
Sé que puede ser muy duro Tu corazón es muy puro
Ese corazón entero Es tu corazón de fuego
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
En el mundo oscuro No podrás encontrar luz
Solo en corazones puros brillarás
Si brillas tú
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
No te dejes atrapar
Por los corazones que no pueden amar
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