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Original subtitles

Te quiero mucho, poquito o nada

Lo quiero mucho, poquito y todo

En cada pétalo veo su cara

Diciéndome te quiero Nada, poquito

Poquito

Nada, poquito o mucho

- ¡Suéltame! - ¡Frijen!

Me estás secuestrando, papá.

- Se hace lo que yo digo. - Ya te dije que no quiero ser príncipe.

Déjame salir de aquí.

Cinco, seis...

No me desabraces todavía

Mis pies con tus pies Bailan al ritmo de la vida

El karaoke terminó hace rato, ¿sí?

¿Pueden dejar de hacer esos alaridos desafinados y dormir?

Gracias.

¿Estás segura de que no te quieres sumar, Única?

¡Qué demencia este tiempo!

Hoy hubo un sol divino. Ahora se cae el cielo.

Mei, cambio climático. Cambio climático, Mei. Los presento.

¿Me dejan dormir y mañana hacen el debate ambientalista?

Bueno.

Su majestad, tenemos que retrasar el despegue.

No podemos volar en estas condiciones climáticas.

Despegamos igual.

Señor, debe entender que con este tiempo es imposible.

¡Despeguen ya!

Está bien.

- ¡Cómo se enfurecieron las nubes! - Fue Mei.

Así tranquila como la ves, hoy desató esta tormenta.

Será mi parte en Aries.

Bueno, me voy a acostar. Se me hace tarde.

- Adiós, Daisy. - Buenas noches.

Debería enviarle un mensaje, ¿no? Él fue muy tierno, pero yo lo evité.

Sí. Envíale.

Gracias por llamarme. Me hizo bien.

Que descanses, lindo.

- No le llega. - ¿Se habrá quedado sin señal?

Puede ser.

Es increíble.

Caen dos gotas, se corta la luz, no funciona el generador.

¿Dos gotas? Se está cayendo el cielo.

Y bueno, ¿qué me importa?

- ¿Qué? - ¿Y si es él?

- ¿Quién? - ¿Quién? ¡El jáquer!

El extorsionador. Puede ser Quizá nos escucha, nos ve.

- ¿Y maneja el tiempo? - No, idiota.

Pero puede cortar la luz.

Si nos hubiera querido denunciar, ya lo habría hecho.

Así que relájate. Esto se arregla con dinero.

- Sí. - Igual, seguiré vigilando a Germán.

- ¿Okey? - Sí.

- Yo me ocupo. - Okey. Está bien.

- Severino siempre se ocupa. - Sí.

- Yo me ocupo. - Sí.

- ¡Ya está, idiota! ¿Qué haces? - Okey.

- ¿Quién anda ahí? - ¡Yo!

Yo.

Estaba prendiendo el generador.

No sé por qué no arrancó directamente.

Eres lo máximo. ¿Eres electricista?

No sé si tanto.

Pero quizá sea ese mi trabajo. Iluminar un poco.

¿Te imaginas?

- ¿Ibas a tu casa? - Sí.

- ¿Con esta lluvia? - Sí.

- Te vas a empapar. - No me importa.

- Dame dos segundos. - No.

Ahora sí.

- Si la señorita me acompaña... - Sí.

- La llevo a su casa. - Bien. Genial.

No creo que sea buena idea los tacones y la lluvia.

- ¿Por qué? - Porque no.

No pasa nada. Estoy acostumbrada.

Creo que sería mejor que te los quitaras.

- Sí. - Okey.

- Vamos. - Bueno.

- Te sostengo. - Ten esto.

- Vamos. - Espera.

- ¿Qué? - Es que...

No, está bien. Vamos con el otro.

Eso es.

- Qué alto que eres. - Qué altos los tacones.

- Sí, son altísimos. - Sí.

Si le dices a alguien, te despido.

- No. Es una promesa. - Está bien.

Bueno. Vamos.

- ¿Vamos? - Sí.

Qué nochecita.

¿Qué?

Si te tomara una foto y la subiera a una story,

no te darían el Mecenas del Futuro, te darían el Nobel que quieras.

Si me dan el Nobel, tómame la foto.

- Vamos por el Nobel, entonces. - No.

- Por el Nobel. - No.

- ¿Salí bien? - Más linda no se puede. Mira.

No me agradezcas aún.

- Tengo más cosas para decirte. - ¿En serio?

Además de ser quien trae la luz a este lugar,

soy el portador de grandes noticias.

A ver.

- Marita Ponce ya no es más candidata. - No...

Puede que haya escuchado por ahí que te están considerando.

No.

No festejemos aún porque no está confirmado.

Pero tengo mucha convicción de que es muy posible que suceda.

Por eso, debemos mantenernos en el camino en el que estamos.

Sabes que el comité quiere líderes positivos, que inspiren.

Y tú tienes una historia, debemos contarla.

- ¿Y cómo? - En un vivo.

Tú sola.

Tienen que verte como lo que eres.

Una influencer positiva.

Lo armamos.

Y en dos semanas ya lo tenemos listo. ¿Te parece?

¿Dos semanas?

Lo armamos, entonces.

Magnus, subir temperatura a 27 grados.

La Delfina que yo veo y la que me gusta.

A ver.

Magnus, bajar temperatura.

Magnus.

Bajar temperatura.

¡Basta!

¡Vas de 45 grados a cero!

¡No puedo más! ¡Me muero de frío, me muero de calor!

¡Pon una temperatura normal!

Qué loco el cambio climático, ¿no?

Pasamos de cero a 40 en un segundo.

¿Quién eres? ¿Qué quieres?

Que descanses, Fini.

¿Qué hago? ¿Lo invito a salir?

Diría que no estés tan ansioso, porque...

¿Come spiegarlo? Pipe es como una legumbre.

Tiene su tiempo de hervido, su tiempo de remojo...

Es muy lento, ya lo sé.

Pero bueno. Además...

Estaba medio enamorado de alguien, así que...

- ¿De quién? - No importa.

No importa. Mira hacia otro lado.

Después de que nací, nos fuimos a vivir a Krikoragán.

Mis padres y mis hermanos. Pero yo no recuerdo nada.

¿Y cómo llegaste hasta aquí?

Cuando pasó lo de mis padres, viví en un hogar,

hasta que me encontró mi tía.

Ella decidió comprar esta casa,

porque le parecía un lindo lugar para que yo creciera.

- ¿Sí? - Es lo único que me quedaba de mi mamá.

¿Esta casa era de tu mamá?

No, era de la familia Fritzenwalden.

Mi mamá era la niñera, y así conoció a mi tía,

que era la novia del Fritzenwalden mayor.

Ni en Colombia hay un culebrón tan aculebrado.

¿Y qué pasó con los Frinchencunchen?

El que era novio de mi tía murió.

Y ahí apareció mi papá, que se hizo cargo de los más pequeños.

¿A ellos los conociste?

Hace un tiempo vino un par de veces uno que se llamaba Franco.

Pero después no supe más nada.

A mi tía no le gusta mucho hablar de ellos. Le recuerdan a Federico.

- ¿Se llamaba como tu hermano? - Sí.

Mi mamá eligió el nombre en su honor.

Ada dice que es una historia de Dostoyevski

con pizcas de García Márquez.

Se congeló el aire. ¿O no?

Mi termostato debe estar medio descuajeringado.

Voy a tomar algo.

¿Qué te pasa? ¿Sentiste un fliquiti o un chuflete?

Más que eso.

Como una saudade.

Esa no la conozco.

Es un revoltijo añoranzador que te da un shock de nostalgia.

Lo sentí cuando Daisy contó su historia sobre la familia.

No sé por qué.

A Merlín no le llegan mis mensajes.

Quedan con una sola tilde.

¿Quizás se le rompió el celular?

Pero es raro. Ni siquiera me aparece su foto de perfil.

¿Te bloqueó?

Si no puedes ver su foto, te bloqueó.

Ayer se quería casar conmigo, ¿y hoy me bloquea?

No. No, Merlín no es así, chicos.

- ¿No? - No.

A mí también me bloqueó.

¡No me pueden tener encerrado aquí!

¡Esto es ilegal!

¡Déjenme salir!

¡Compórtate, Merlín!

No eres un niño.

¡Ya eres un hombre!

Si soy un hombre, déjame hacer mi vida.

Te di confianza y libertad.

Las malgastaste. No más.

Estarás encerrado hasta tu boda.

¡Va a ser pronto!

No me pienso casar.

Me tendrás encerrado aquí hasta que muera.

¿Qué hiciste, hijo?

No quiero esta vida, mamá.

No me interesa ser príncipe. Ya lo sabes.

Pero ¿por qué fuiste a ese lugar?

Porque Daisy debería estar aquí.

Ella, sus hermanos, sus padres. No nosotros.

- No vuelvas a decir eso. - Pero es así, mamá.

¿Puedes vivir sabiendo lo que hicieron con ellos?

Yo no.

Entonces, tendrás que quedarte encerrado porque un día serás rey, Merlín.

Espera.

- Déjame ver a Alí. - No, tu hermano está estudiando.

No creo que nos haya bloqueado a todos.

Se le rompió el teléfono y perdió los contactos.

Es lo que dijimos. No hace falta que nos des tu mansplaining.

Mei, no le ladres. Pobre Otto. Seguro es como dice él.

¡Buenos días! ¿Ya terminaron el desayuno?

Estaba riquísimo, ¿no? ¡Qué bueno!

No olviden que ahora vamos a trabajar.

Van a tener 14 días

para hacer una obra interdisciplinaria sobre el cambio climático.

¿Qué esperan? ¡A trabajar!

Recuerden, si suben algo a sus redes, usen el hashtag Desafío Soho.

Vamos.

Mei, ¿podemos hablar un segundo?

¿Podemos empezar de cero?

Mei, ¿pensaste en lo del acuario?

Si quieres, podemos cambiar la fecha.

Bene, ¿vino hoy Merlín?

- No. - ¿No?

Hay que llamar a Smart Home. Algo pasa con Magnus.

Está totalmente descontrolado. Tráeme un café.

¿Empezamos?

Cinco, seis, siete, ocho.

Súmate, Única. Necesitamos tu voz única.

- ¿Por qué no ensayan en otro lugar? - Porque es nuestro cuarto también.

Una palabra perfecta Que todo lo sana y lo arregla

Una palabra tan mágica Que agita mi corazón

Una palabra increíble Que todo lo cambia y lo hace posible

Una palabra que sale

Delfina, hace tres días que Merlín no aparece ni atiende el teléfono.

¿Qué hacemos?

- Búscalo. - Bueno.

Si algo te hace enojar

Grítala y verás

Que todo va a cambiar

Severino, ocúpate de esto ya.

Fliqui, fliquiti Es una palabra que te hace feliz

Fli fli fli fliquiti ya La tristeza se va

¿Vieron a Merlín?

- No. - No.

Con esta palabra Todo puedes cambiar

Fliquiti, dilo ya

Demasiado aire acondicionado. ¿Quieres?

¿Me aseguras que esta noche voy a poder dormir?

- Sí. - ¿Me lo juras?

Ya lo reseteé. No hay ningún problema con Magnus.

Magnus, atenuar luces.

Si algo te duele o te alarma Si algo te quita la calma

¿No sabes nada de Merlín?

Ninguno de los teléfonos que dejó corresponde a un abonado en servicio.

- ¿Qué haces? - Analizo.

¿Tú?

Fliqui, fliquiti Es una palabra que te hace feliz

Fli fli fli fliquiti ya

Vamos, Daisy, mi amor. Tienes que ocuparte de lo tuyo.

Daisy. Ada.

- ¿Vieron a Mei? - No.

Hola, Mei. ¿Dónde estás?

Fliquiti, y lo lograrás

Si algo te duele o te alarma

¿Qué quieres?

Grítala y verás

Que todo va a cambiar

- ¿Vieron a Única? - No.

¿Quieres contarme cómo fue tu semana?

Fli fli fli fliquiti ya La tristeza se va

Esta foto es increíble.

Es buenísima.

Fliquiti, dilo ya

Fliquiti Y lo lograrás

Genial.

Lo único que me queda pensar es que fue su papá. No sé.

¿Qué sabes de su papá?

Es un empresario y quiere que Merlín trabaje en la empresa con él.

Pero no tiene lógica que desaparezca por eso solo.

Aquí están otra vez con la misma canción ustedes dos.

Puedo decir dos palabras. O mejor dicho, cinco.

Menos mal que se fue.

- ¿Cómo vas a decir eso? - ¿Cómo? Comiendo.

Ya pensaba yo que ese chico no era trigo limpio.

Esas actitudes raras, esas desapariciones.

Esa aura misteriosa. ¿Yo qué te dije?

- "No me gusta nada". - A él también se lo dije.

"Usted llega a lastimar a alguna de mis Margaritas

y va a conocer quién es Ada".

¿Y si le pasó algo? Deberías estar preocupada, no con rabia.

No, señorita, hay que tener rabia, como dice.

Y sacar chispas si hace falta.

Que conste en actas, yo lo dije. No te convenía.

De Yamila podría decir muchas cosas, pero que trabaja, trabaja.

Se puso en contacto con todos los teléfonos que dejó este chico.

- ¿Y adivinen qué? - ¿Qué?

Todos los datos son falsos.

Pero porque su papá es un empresario...

Basta. No lo defendemos más.

Nos olvidamos.

Desde este momento es el innombrable.

- ¿Estás bien? - ¿Quién cerró la puerta?

- ¿Qué hace este delincuente aquí? - Se está ocupando de lo que me pediste.

- Él no tiene nada que ver. - Voy a descubrir quién es el culpable.

- Lo juro por los cachorros de mi perra. - ¿Por qué habla tanto? ¿Es un loro?

Listo. Ya debería estar.

Pruébelo, señora.

Magnus.

Reproducir lista para descansar.

¿Qué pasa?

¿Qué...?

- Es que... - ¿Estás bien?

- Voy a rastrear quién lo jaqueó. - Gracias.

Igual, rarísimo.

Vinieron cinco personas antes. Nadie lo pudo arreglar.

Viene este delincuente y en un segundo lo arregla.

Permiso.

Está todo listo para el live de esta noche, Delfi.

- ¿Delfi? - ¿Cómo me llamo yo?

Depende para quién. Delfi para muy pocos.

Bueno, para Salo, me llamo Delfi.

- ¿Hacemos un repaso? - Sí.

- Delfina. - Delfina.

Tuvo una vida solitaria.

Una vida solitaria. Una infancia muy dura y muy triste.

Hasta que se encontró con Florencia, su hermana.

Pero cuando la conoció, toda su vida dio un giro.

Estás un poco pálida. ¿No te parece mejor posponerlo?

No te preocupes. Estoy bien.

- Detesto estar de acuerdo con Lalo. - Salo.

Salo. Pero tiene razón. No estás para hacer un live.

Hace dos semanas que no duermes, Delfi.

Estoy bien.

- Tiene razón Peperino. - Severino.

Hazle caso.

Hola a todos mis curiosos de los martes. Les habla Otto.

Sean bienvenidos a una nueva cajita misteriosa de Ottosplaining.

¿Se te rompió el botón de encendido y no sabes cómo encender tu celular?

No te preocupes. Te lo explico.

Cómo aumentar tus followers en tres simples pasos.

El tutorial de hoy es sobre cómo hacer un chroma key.

Lo primero que tienes que hacer es fijarte...

¡Me estás dando views!

¿Por qué no pones de qué se trata cada video?

¡Hace dos horas que estoy buscando lo que necesito!

Es una estrategia de marketing. Dime, ¿qué necesitas?

Rastrear a Mei.

- ¿Por qué? - Porque se fue y no contesta.

Y noté que algunos días de la semana desaparece tres o cuatro horas.

- Debe estar haciendo alguna actividad. - No, ya se lo pregunté.

Algo raro pasa y quiero saberlo.

- ¿Me puedes ayudar? - No.

Romeo, no está bueno que hagas eso.

Si Mei no quiere que sepas, la tienes que respetar.

Además, es ilegal rastrear a una persona. Ni idea de cómo se hace.

¡Alí!

¡Merlín! ¿Estás aquí?

Sí.

¡Suéltame!

¿Cómo estás? Te extrañé.

- Yo también. - ¿Sí?

- ¿Cómo estás? - Bien.

¿Te vas a quedar en el palacio?

Sí, me voy a quedar unos días.

Tengo algo.

¿Qué tienes?

Las llaves.

¿Trajiste las llaves? ¿Del despacho?

¿Sí? ¿Y las del cuarto también?

Escucha.

Vamos a hacer esto.

Te voy a dar un abrazo. Disimuladamente, te las quitaré del bolsillo.

- Okey. - Así Maleki y Mir no se darán cuenta.

- ¿Sí? - A la cuenta de tres.

¿Estás listo?

Uno. Dos. Tres.

¡Cómo te extrañé, hermano! ¡Te quiero mucho!

- Te quiero mucho. - Vamos.

¿Qué haces?

¿Por qué me estabas tocando el pelo con esas manos inmundas?

- Me las lavé con jabón. - ¿Con jabón? Te lavaste con...

- Te juro que me lavé... - Con detergente, seguramente.

¡Me dejó el pelo lacio!

¡Me dejó el pelo lacio y yo quería con rulos!

- Tranquila. - Quería parecerme a ella.

¡Toda buena y amorosa!

No está en condiciones.

Muchachito, apaga eso.

- ¿Se cancela? - ¿Muchachito?

- ¿Perdón? - Sí, muchachito.

Sí, Delf.

Creo que deberías aprovechar para dormir un poco.

Para descansar. Estás un poco alterada.

Bajar un poco.

- Perdón. - ¿Qué?

Ese labial que tienes

no es de esas cosas que te compras en esos lugares baratos.

Es mío. ¿Me robaste?

- Ladrona. - Basta, se termina ahora.

- Dámelo. - Suficiente.

Basta. Esto se termina.

No tiene por qué pedirte permiso. Es adulta y puede elegir.

Mira, muchachito. Te pagarán todo de todos modos.

- No seas obsecuente. - ¿Obsecuente?

Basta.

¿Quién te crees que eres para hablarle así a Salo?

Termínala.

Que hayas sido mi amante, bastante mediocre, por cierto...

Algún día te contaré si tengo tiempo.

Eso no te da ningún derecho sobre mí,

ni sobre este lugar ni sobre mi compañero.

- ¿Compañero? - Un hombre hecho y derecho.

Un tipo bueno, carismático,

amoroso, gracioso, divertido.

Culto.

Un hombre con buen gusto.

Un hombre buenmozo.

Realmente, hace mucho que no veo una cara tan linda.

De verdad. No sabes lo que hizo.

- ¿Qué hizo? - Me arregló el generador.

- Eso sí lo hice. - Sí.

¿Tú qué hiciste?

Aparte de vestirte pésimo, con esos trajecitos demodé.

- ¡Cierra la boca! No me hagas enojar. - El traje es de primera.

Se compran las cosas en el mismo lugar barato.

Estás delirando. Dices tonterías.

Estoy diciendo la verdad.

Pero la verdad no te gusta. Y te entiendo.

Porque a mí, durante mucho tiempo, la verdad no me gustó.

Pero eso cambió. Porque ¿sabes qué?

Me cansé del Severino oscuro y tenebroso.

No entiendo a la gente que dice que la gente no puede cambiar.

Si lo único que nos hace sentir vivos es cambiar.

Mei, ¿por qué te voy a mentir?

Fui a ver a mi tío hoy.

Justo entré y te vi.

Solo te pido que no se lo cuentes a nadie.

¿Okey?

Pero ¿es grave?

Necesito un trasplante de riñón.

Hasta que aparezca un donante, tengo que hacer esto tres veces por semana.

¿Por qué no dijiste nada?

¿Crees que me hubieran aceptado si sabían de mi enfermedad?

Estoy harta de que me nieguen cosas

o de que me miren con lástima por esto.

Tuve que renunciar a muchísimas cosas.

No puedo comer pizza, por ejemplo.

Tampoco puedo irme de gira con las chicas de danza.

Lo acepté porque no tuve alternativa.

Pero mis sueños siguen siendo los mismos y no voy a renunciar a ellos,

aunque el cuerpo no me acompañe.

Somos espejo de la naturaleza,

que nos muestra que, como ella, también cambiamos cuando el paisaje cambia.

Bueno...

Ángela, aquí tengo la pericia que le enviaré al juez

dándole mi parecer

acerca del incidente con tu hermana Camila.

Pondrás lo que todos creen, ¿no?

Ya sé.

Le dirás al juez que la atropellé a propósito.

Aunque todos crean

que yo la odio tanto como para querer matarla,

la verdad es que no la vi.

Pero, bueno, terminemos con esto.

Dile al juez lo que todos creen.

Y listo.

No tengo mucho para perder.

No.

Te equivocas.

Mi pericia dice completamente lo contrario.

Estoy muy segura de que no hubo intencionalidad.

Ten.

Puedes leer esto si quieres.

Nunca dudé de tu palabra. Ni por un segundo.

Pero tenía la esperanza de que usaras este espacio para hablar

del odio que sientes,

que no es puntualmente hacia Camila.

Crees que ella llegó para reemplazar a alguien

que no tiene reemplazo.

Porque aunque ahora te hagas llamar Única,

no eras la única, ¿no?

Me hubiera gustado que sintieras la libertad

para hablar del dolor que te generó la pérdida de tu hermana melliza

y del inmenso enojo hacia tu madre cuando trajo a Camila.

Y creíste que intentaba reemplazarla

como quien reemplaza a un electrodoméstico roto.

¡Bravo! ¡Qué hermosura! ¡Me encanta!

Si necesitan un mánager, acuérdense...

Que ganaste el Festival de la Canción en 1968.

- ¡En 1978! - Bueno, Ada, lo contaste mil veces.

Apréndaselo bien, entonces.

Bueno. Basta de cháchara, que se nos enfría la voz.

- ¿Seguimos con "Corazones rojos"? - Sí.

Me gustaría unirme. ¿Puedo?

- Sí. - Claro.

Sé que te lo pregunté muchas veces. Siempre me dijiste que no.

Y me hiciste arcadas.

Pero ¿no te gustaría sumarte?

Mar, ¿para qué le preguntas?

¿No ves que ya no tiene más caras de asco para hacernos?

Sí, me gustaría.

Un pequeño paso para la humanidad, pero un gran cambio para la mujer.

- ¿No están viendo el vivo de Delfi! - ¡Cierto!

- Es ahora. - Siéntate.

¿A ver?

¡Qué lindo estar aquí! ¡Qué alegría, por favor! ¡Por fin!

Por supuesto. ¿Cómo no vamos a hablar del Desafío Soho?

Claro que sí. Pero ¿saben de qué más vamos a hablar?

De mí. Por supuesto.

Dejen de preguntar por Eme. No sé dónde está Merlín.

Basta.

Yamila, te vas a quebrar un brazo. Deja de hacer morisquetas.

¿De qué quieres que hable?

¿No digo eso? ¿Digo otra cosa?

¿Tú me dirás qué debo decir? Lo único que faltaba.

¿Le dio otra pocaazucaremia?

Hace varios días que no está bien. Está rara.

Gabito de mi corazón. El trol más lindo del mundo.

¡Te amo!

Me preguntan cómo fue el día que conocí a Daisy.

Fue mágico.

Realmente.

La buscamos muchísimo y empezamos a perder las esperanzas.

Pero cuando la vi, lo supe.

Daisy tiene una mirada...

Esa mirada que todo lo ilumina.

Y cuando nos abrazamos,

el abrazo fue tan real...

Te propongo que contemos un cuento. Que esa pequeña...

es Margarita.

Fue tan pero tan real...

que me di cuenta de que la impostora no era ella...

sino yo.

Suena un teléfono.

Sí, es el mío.

- ¿Hola? - Necesito ayuda.

Principito sinvergüenza.

Desaparecedor, bloqueador de gente.

Y no digo más porque no se me ocurren más adjetivos calificativos.

Está reprobado.

Es tu culpa, Salo.

Era obvio que no podía aparecer en estas condiciones.

- Pero me cansé. - Corta eso, por favor.

No quiero ser más esa impostadora.

¿Dije "impostadora"?

Enloqueció.

¿No saben si tiene alguna enfermedad renal?

Dicen que las medicinas pueden provocar eso.

No, está perfecta. No sé qué será.

¿Y de qué me sirve mentirles a ustedes?

¿A Daisy y, sobre todo, a Margarita?

- ¡Se van! - ¡Basta!

- ¡Se van! - ¡No puedes seguir así!

- ¡Abre, Delfina, por favor! - Se terminaron los secretos.

Ahora me va a escuchar a mí.

Tengo miles de cosas para decirle.

Primero. ¡Desaparecer sin rastro está mal!

- No se ghostea a la gente. - ¡Mar, escucha!

Segundo. ¿Aparecer de la nada y llamarme a mí?

Llame a su novia.

Lo que me lleva al tercer punto.

La dejó a Daisy esperando toda marchita.

Cuarto.

¿Le dijo a su novia de casarse?

¿Casarse?

¿No se sabe ni atar los cordones y ya se quiere casar?

Margarita, por favor, escucha, no entiendes...

¿Y yo qué?

¿Nadie piensa en el peso con el que tengo que acarrear

por haber hecho lo que hice para poder ser quien soy?

¡Dios mío! ¡Es un papelón!

Hay que hacer algo. Hay que cortarla ya.

¿Qué te pasa?

Es extraño. Jamás la vi así.

Jamás.

No puedo seguir ocultando...

que Daisy...

no es la princesa de Krikoragán.

Fue una mentira que inventé para poder cobrar la herencia.

Y para poder tener esta vida de reina que tengo.

Pero se terminó.

¿Saben por qué?

Porque la verdadera Margarita

apareció.

Perdóname, Magui.

Perdóname, por favor.

O no.

No me perdones, porque lo que hice no tiene perdón.

¿Por qué me quedo muda

prendida en tu mirada?

¿Por qué todo es lejano?

¿Por qué sin ti ya no hay más nada?

¿Por qué no existen hadas

ni príncipes ni sueños?

¿Por qué todo es mentira?

¿Por que sin ti ya no hay más vida?

Ya no hay más vida

Miro caer las gotas De lluvia en mi ventana

Sé que todo será igual No cambiará mañana

El sol volverá a salir La luna será más blanca

El río será más río

No caerán las montañas

¿Por qué me quedo muda

prendida en tu mirada?

¿Por qué todo es lejano?

¿Por qué sin ti ya no hay más nada?

¿Por qué no existen hadas

ni príncipes ni sueños?

¿Por qué todo es mentira?

¿Por que sin ti ya no hay más vida?

Ya no hay más vida

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