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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
NUEVA DELHI
LLEGÓ A NUEVA DELHI - INDIA
NUEVA DELHI
Mi pequeña flor, no estés triste.
Aquí también harás amigos nuevos. Es tu especialidad.
Sí, hago amigos, y después no los veo nunca más.
Ya extraño amigos de cinco continentes.
Hasta de la Antártida.
Ya verás que es muy lindo estar lleno de amigos por el mundo.
¿De acuerdo? Vamos.
Ve con Daksha a conocer el jardín. Es hermoso. Te encantará.
Sí, esa fue la primera vez que me enamoré.
Pero también fue la primera vez que me rompieron el corazón.
Arranqué triunfando.
Namaste.
Me llamo Kanu, ¿y tú?
I am...
- Soy Margarita. - Mucho gusto, Margarita.
Me enamoré de Kanu en dos segundos.
Nos entendimos con el lenguaje más universal de todos.
El del amor. Y el inglés, claro.
Pero lo más importante,
además de que me enseñó los 22 idiomas de la India,
fue que me presentó ¡el karaoke!
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
Éramos la promesa de Boliwood,
el dúo perfecto.
Habíamos planificado una carrera musical, una vida juntos...
Pero de pronto...
Vamos a tener 12 hijos.
- ¿Te conté? - No.
Anieta, Indira,
Rovi, Teo...
¿Sentiste alguna vez lo que es tener el corazón roto?
Sí, ¿quién no?
Bueno, resulta que yo...
no manejo muy bien esas situaciones.
¡Margarita!
Es como si me pusieran candados en el estómago y en la garganta.
No puedo tragar ni respirar.
Como si quedara sepultada por una montaña de tragedias y dolores.
Cuando me rompen el corazón,
siento como si se detuviera la pista del karaoke
y yo me quedara muda en un silencio eterno.
¿Estás segura?
Le hice una transacción. Miró el teléfono y festejó.
Es jáquer. Interviene teléfonos. Nos lo puede haber hecho a nosotros.
Tranquila. Yo me ocupo.
¿Qué quieres decir con eso?
Tranquila. Yo lo soluciono.
¿Cuál es la solución?
Espero que esto no implique una condena de ocho a 25 años.
- Permiso. - Sí. Pasa.
Tengo una idea buenísima.
Se me ocurrió esto. Un karaoke. Pero que participen todos.
No solo los chicos.
Ada, Yamila, tú y yo.
¿Qué me dices?
Puede ser.
¿Estás cien por ciento seguro?
Por supuesto. Mei es la indicada.
Es prolija, ordenada, cuidadosa, huele bien.
- ¿La oliste? - Por supuesto.
¿Saldrías con alguien que huele mal?
¿Por qué no esperas a conocer a una chica que te haga crash?
No te entiendo.
No me parece que sea amor.
¿No quieres que salga con Mei?
Bueno, quedamos en que siempre nos íbamos a decir la verdad.
Cuando me obligaste a hacer la demostración con Mei,
me di cuenta de que hay química y de que tenemos mucho en común.
Pero ¿cómo te va a pasar algo con Mei si te gusta mi hermana?
Bueno, sí, me gustó, pero la vi solo un día y ni me dejaste hablarle.
Y, además, es lo que te dije, al conocer a alguien,
quizás empieza a gustarte.
O alguien que ya te gustaba mucho, te das cuenta de que, no sé...
No tiene sentido lo que dices. Los gustos no cambian.
A mí me gustan los nuggets de pollo y siempre me van a gustar.
Amigo, hace dos segundos, ni te fijabas en Mei.
- De repente, es el amor de tu vida. - Es diferente.
Antes no sabía que me gustaba.
Pero ahora lo sé y la quiero invitar a salir.
Está bien. Bueno.
No te preocupes. Hago control Z a mi salida con Mei.
- Eso significa que... - Que no voy a salir con ella.
Otto.
Ya hice la reserva para el bar de gatos. ¿Te llegó?
¿Qué haces?
Analizo mi competencia.
¿Es eso o no tienes ni una idea y tienes que robármelas a mí?
¿Qué dices, bebé?
El único que roba es el Principito. Míralo.
No decimos nada aún, ¿verdad?
Es decir, claro que no decimos nada.
- Es mejor que sea nuestro secreto. - A Margarita le cuento, ¿no?
- Se pondrá muy contenta. - No.
Mejor no. Habla bastante. Ya sabes.
- Lo puede llegar a decir. - Sí.
- Lo mantenemos entre nosotros. - Sí. Mejor.
Te daría otro beso aquí mismo. Me voy porque no me puedo contener.
Hay dolores que no me caben en el alma.
Siento que mi cuerpo no cabe en el mundo y me escondo
como un animal herido.
A veces no hay videoclip triste, ni balada
ni bolero capaz de llorar nuestras lágrimas.
Mar, te estoy buscando. Llámame.
Sé que nos viste.
Hablemos, por favor. Me quiero disculpar.
No te mereces esto, Mar.
¿Qué cosa no se merece Margarita?
Creí que habíamos quedado para más adelante, y ahora...
Si no tienes dinero, pago yo.
- No, tengo. Pero ahora... - No puedes.
- No quiere. - No. Sí quiero.
- Te invité yo. - ¿Entonces?
Lamentablemente, a Otto le gusta mi hermana y saldrá con ella.
- ¿Eso es verdad? - No, no es verdad.
No voy a salir con su hermana.
Pero...
sí es cierto que no podré salir contigo.
Pero para no perder la reserva podemos ir nosotros.
Aunque tendré que entrar con barbijo porque soy alérgico a los gatos.
Así no se hace, Romeo. Mei.
Está enfadada porque la obligué a participar en el videoclip de Rey.
- ¿No había sido su idea? - Sí. No.
La convencí de que podía ser una buena idea, pero fue un desastre
y ni le pedí disculpas.
No te preocupes. Margarita va a entenderte.
Ella es así. Siempre entiende.
Bueno, voy a ver... Ya vengo, ¿sí?
Qué mentiroso. Por favor.
- ¿Qué? - No quiero ser chismoso.
Pero tu tía y tú me parecen geniales.
No está bien que sepa algo y no te lo diga.
¿Qué cosa?
¿Te lo digo o te lo canto?
- Lo mío es expresarme con la música. - Di lo que sabes.
La verdad es que a Merlín le gusta Margarita.
Pero ella no le presta atención porque es tu amiga.
Ya sabes que lo que menos quiere hacer Margarita es lastimar a alguien.
¿Entiendes?
Pipe, ¿viste a Margarita?
- No. - ¿Puedes llamarla?
- Necesito hablar con ella. - Llámala tú.
La llamé 200 veces, pero no me contesta.
- ¿Qué le hiciste? - Nada.
¿Qué le voy a hacer?
Margarita no deja de atenderte por nada.
Se quedó sin batería o la lastimaste. Una de dos.
Me vio besándome con Daisy.
Quiero pedirle disculpas.
- ¿Te fijaste en el altillo? - Sí, ya la busqué ahí.
Pero no estaba.
No voy a salir, Pierre.
Oui, lo sé. Pero te buscan.
No importa. No estoy.
¿Te perderás de saber de quién se trata?
Como quieras.
Era Devi, la hija de la cocinera.
Soy yo, Mar.
Ya sé todo.
No hace falta ni que hablemos.
Solo quería que sepas que estoy aquí por si me necesitas.
Pero cada vez que estoy así, con un dolor grande como el mundo,
siempre, siempre pasa lo mismo.
Siempre que tuve el corazón roto,
los que me sacaron de la cueva fueron mis amigos.
Devi curó mis primeras penas y se convirtió en mi primera amiga.
Namaste.
Me llamo Devi. ¿Y tú?
- Soy Margarita. - ¿Amigas?
Pipe nunca necesitó palabras para entenderme.
Un buen amigo sabe cuándo tiene que ayudar.
No puedo más del dolor.
Ya sé. No hace falta que me lo digas.
Bene, ¿viste a Margarita?
No, no la vi.
¿Revisaste el Hangar?
- Gracias. - De nada.
Ada. ¿Viste a Margarita?
Ni por aquí ni por allí. Ni por más allá.
¿Quién sabe dónde andará?
Ni Dios.
- ¿Cómo? - ¿Cómo qué?
¿Cómo dijo?
Nada. La seguiré buscando.
- ¡Daisy! - ¡Quieto ahí!
¿En qué andamos?
- En nada. - ¿Nada?
- En nada. - Ya lo veo venir a usted.
Primero, arma esta pesquisa para buscar a Margarita.
No la encuentra y quiere hablar con Daisy.
Y Daisy lo ve aquí y se va.
¿Cree que no se le ven las trampillas?
¿Qué es esa palabra?
No se estará juntando mucho con Margarita usted, ¿no?
No.
Conmigo, esa colección de miraditas y sonrisitas encantadoras, no.
Ni conmigo. Ni con Margarita. Ni con Daisy.
No se le ocurra hacérmela sufrir.
- ¿Entendido? - Entendido.
Bien.
¿Qué es eso? ¡Hay música, hay show!
Si está entre ustedes Y olé
Que las niñas gitanas
¡Karaoke! ¡Me encanta!
¡Bienvenidos al Karaoke Soho!
¿Quieres que vayamos a otro lado?
No. Yo creo que voy a estar bien.
Vamos, chicos. ¿Quién sigue?
¡Yo! ¡Qué buena idea, Delfina!
Hace mucho que no tiene una idea así.
Bien. Empezaré yo.
No por nada gané el Festival de la Canción de 1978,
cuando Krikoragán...
Muchas gracias. Luego te avisamos. Prefiero que canten primero los chicos.
- Bueno. - Después, si hay tiempo...
- ¿Quién sigue? - Yo.
- Muy bien. - Genial.
Para mis Sashilovers, con todo el amor del mundo, chicas.
Me equivoqué, pero nunca quise jugar contigo, en serio.
- Romeo quería un tutorial... - ¿Un tutorial?
Sí, hago tutoriales de todo. Bueno...
Me pidió que le hiciera uno sobre cómo conocer chicas...
- ¿Y me usaste a mí? - Eres muy linda.
No te había conocido, hasta que hablamos
y me di cuenta de que somos formatos compatibles.
Son patéticos. Los dos.
Vamos.
Que se me deshace el corazón Y me quedo aquí tan solo
Y te empiezo a extrañar
Y te empiezo a extrañar
Somos patéticos. Los dos.
Y tu sonrisa brillaba Como un diamante
Eras lo que más soñaba
Yo ya no sé si es locura O esto es amor
- Qué genial que es Sasha. - Cuánta actitud.
Mar, ¿podemos hablar?
Estoy escuchando a Sasha.
- Déjame que te explique. - Dijo que no quiere hablar.
- No dijo eso. - Sí, dije eso.
Tengo loco el corazón
Mi corazón Sí, mi corazón
¿Se complicaron las cosas, Principito?
Sé que hablaste con mi tío.
Y te vuelvo a extrañar Es tu mirada encantada
No sé qué ganas arruinando la vida a los demás, pero bueno...
No se entiende por qué ocultas quién eres.
¿Será porque tu familia mató a la de Daisy?
¿Te da vergüenza eso?
Y te digo, te confieso Que solo quiero robarte un beso
Y conquistar tu corazón
¿Tan triste y miserable es tu vida que necesitas hundir al resto?
Para los que no nacimos con título, tal vez sea un poco más complicado.
Claro. Tú tampoco naciste con uno, ¿no?
Pipe, ¿nos dejas?
Mira, primero quiero que sepas que estoy muy enfadada
porque detesto que me engañen y lo sabes.
No fuiste sincera conmigo cuando te pedí mil veces que lo fueras.
Y segundo...
Gracias.
Porque me demostraste que te importo.
Qué linda pareja. ¿Quieren pelear?
A pelear al escenario.
Vamos.
Cada uno en un rincón.
Gracias.
¿No, Salustiano?
- Que me aplaudan un poco más. - No. Baje, por favor.
Tenga. Tenga usted. Música, "Nenes bien".
Quítense las máscaras.
Primera ronda. ¡Luchen!
Acábalo.
Es verdad que hace un tiempo estoy almibarada por Merlín,
pero tu amistad es mucho más importante que cualquier descuajeringue amoroso.
¿Y por qué no me lo dijiste?
Porque esta es tu comedia romántica.
Yo solo soy una extra a la que le diste una oportunidad
cuando todo el mundo me trató como basura.
Confiaste en mí desde el primer día.
Eso no lo voy a olvidar nunca.
Gracias.
Eres la primera persona que hace algo así por mí
y sin decírmelo, solo porque le importo.
- Pero si tú y Merlín... - Merlín y yo nada.
Niente. Nothing. Kuchh nahim.
Nada. Es una historia que no llegó ni a verso.
Ahora ustedes están juntos.
Me pone muy feliz por ti.
- ¿En serio? - Sí.
FIN DEL JUEGO
¿Cantamos una?
Luego de tanta batalla, estas Margaritas quieren sembrar un poco de amor.
Gracias, Delfi.
No hay mejor fiesta que cantar con amigos.
¿Y Única?
¿Dónde está?
No tengo idea. No la vi en toda la tarde.
Te escucho, Ángela.
Ángela, por favor, apaga eso.
Gracias.
- ¿Cómo fue tu semana? - Bien.
¿Hay algo de lo que quieras hablar?
- No. Estoy perfecta. - Qué bueno.
- ¿Cómo estás con...? - Dije que estoy bien.
Tan bien que no debería estar aquí,
sino cantando en el karaoke del Hangar.
Hubiera sido mi oportunidad perfecta para destacarme.
Ganaste un premio hace poco.
Y podría ganarme otro.
Pero, lamentablemente, debo estar aquí.
Contigo.
Y ya que estamos aquí,
¿por qué no aprovechas y hablamos de lo que te pasa?
De lo que sientes.
Mira, lo único que yo siento
es odio.
Odio estar aquí,
odio hablar contigo,
odio decir y odio escuchar siempre las mismas cosas.
Lo odio.
Pero es necesario hablar de lo que nos duele.
Sí, puede que siempre sea lo mismo.
Pero tienes la oportunidad de hacer algo diferente.
Como en el karaoke.
La melodía es siempre la misma,
pero si quisieras,
podrías inventarle una letra nueva,
componer tu propia canción.
Y de eso sabes, ¿no?
No sé.
Pero quiero estar ahí, cantando.
No quiero venir más a hablar aquí de lo que pasó.
Estoy cansada.
Qué sentido tiene hablar, ¿no?
Si yo no lo puedo cambiar.
Ese es el sentido.
Hablar.
Yo quiero cantar.
¿Qué?
Al fin terminaste con el carnaval carioca.
Se llama karaoke, Severino.
- Karaoke. - Sí.
No estamos como para que cantes con ese imbécil,
que, además, canta pésimo.
Canta espectacular.
¿Viste su voz? Hace mucho que no escucho a alguien cantar así.
Tengo oído absoluto. No acertó ni una nota.
Hazte una audiometría. No escuchas nada.
Perdón, ¿me citaste para hacerme esta escena ridícula de celos?
¿O puedo irme abajo? Tal vez hasta haya otra sorpresa.
Qué graciosa. Solucioné lo de Germán.
¿Y?
No lo maté. Tranquila. Hablamos.
- ¿Qué te dijo? - Que no tiene nada que ver.
- ¿Le creíste? - No.
Claro que no. Por eso, tomé mis recaudos.
Le mostré una foto de la madre, de la novia,
de sus sobrinos en la escuela, hasta de su bulldog francés.
Y eso bastó para que entienda los riesgos de filtrar un solo dato.
Bien. Quiero verlo.
- No hace falta. - Quiero verlo.
- No hace falta. - ¡Quiero verlo ya!
Bueno. Está bien.
Estuve genial. ¿O no?
- Qué emoción. - Muy bien.
Super emotion.
Justo. El coach. Hola.
- ¿Cómo estás? - ¿Todo bien?
Sería muy bueno seguir trabajando y aprendiendo.
Porque trabajando se mejora.
- Sí, por supuesto. - Sí.
Podría pulir algunas cosas, pero nací con talento.
No es necesario. Con todo respeto, pero...
- Tengo un don. - Escucha.
- Es necesario. - ¿En serio?
- Always. - ¿Siempre?
- Sí. - Sí, es muy importante.
Mar.
- No quiero hablar. - Hace falta.
Me siento mal y tú también.
No sé por qué pasó ni por qué estabas ahí, pero...
Me fui para no tener que ver lo que vi.
Pero mejor.
Era lo que necesitaba. La vida me iba a hacer ver algo que no quería.
Tengo un cactus en la garganta y no puedo hablar.
No quiero lastimarte. Pero entiéndeme.
Tengo una obligación. Vine a este lugar a reparar algo.
No puedo estar pensando en el amor.
- Lo que siento por ti... - C'est fini, Merlín.
No quiero escuchar ni una palabra de amor
ni de sentimientos, nada.
- Me duele. - Pero seguiremos viéndonos.
O no.
Si se me hace cuesta arriba la tristeza, me voy.
No, de ninguna manera.
Si te duele verme, me voy yo.
No sería justo para Daisy, que está superilusionada con su cuento.
Así que habrá que soportar hasta acostumbrarse.
Pero enamórate de Daisy, porque ella se merece su historia real.
- Sí, claro, yo con ella... - No me digas qué harás para enamorarte.
Ya no somos friends, Merlín.
Esto es un end.
¿Qué hiciste, amigo? Te vi cantando en el Hangar Soho.
Todo el mundo te vio. Hasta tu tío.
- ¿Me vio? - Está furioso.
- ¿Me explicarías qué estás haciendo? - Luego te explico.
Necesito que me ayudes con algo. ¿Te puedes escapar esta noche?
Romeo.
Necesitaba ir al baño. Como tú. ¡Qué casualidad!
Y somos del mismo signo zodiacal. Te gusta la astrología, ¿no?
A mí me parece que no tiene sentido pensar que alguien es de una manera
por la forma en que la Luna estaba cuando nació, pero... en fin.
Es una excusa para hablarte.
Perdón, pero ¿estás poniendo en práctica
lo que Otto te enseñó y me usas como conejillo de Indias?
Sí. ¿Te divirtió?
¡No! Son unos inmaduros los dos.
Al principio, pensé que no me interesabas,
pero después experimenté celos y noté que me gustas mucho.
Y aquí estamos.
¿Salimos? Tengo entradas para el acuario.
Que te acompañe este impresentable.
¿Qué pasó que estás huracanada?
Otto y Romeo son dos idiotas.
Me usaron para practicar cómo hablar con una chica.
¿Ahora les gusto a los dos?
Bueno, al menos tienes para elegir. A mí ni me registran.
Step by step, Zeki.
Pipe aún no lo sabe, pero está en su cuento correcto.
No como yo, que estoy en una historieta robada.
¿Y tú, Única? ¿Tienes alguna dificultación para contarnos?
Hola.
Bueno, al menos alguien triunfa en el amor.
No estaría tan segura.
No sé si está tan enamorado de mí.
Siempre que andamos con el corazón embarullado por amor,
lo mejor es tener manos amigas que te ayuden a desenredarlo.
¿No se quedaron con mucho entusiasmo por el karaoke?
Tengo muchas ganas de seguir cantando.
Y sonamos muy bien el otro día.
- Es verdad. - Fue bastante icónico.
- ¿Y si hacemos algo ahora? - Sí.
¿Única? ¿Quieres?
Ni muerta, Margarina. Soy solista.
Única en todo.
"Única en todo".
Vamos.
- Vamos. - Uno, dos, tres...
Mi corazón Late muy fuerte
Pura potencia Todo emoción
Soy diferente
Los ojos se nublan Mi pecho se cierra
Siento el vacío Quiero escapar
Las manos me tiemblan
Tú me abrazas Y yo toco el cielo
Y mi desvelo Desaparece
Cada abrazo Es un nuevo vuelo
Mi paraíso eres tú
No me desabraces todavía
Mis pies con tus pies
Bailan al ritmo de la vida
No me desabraces todavía Que no llega la hora
Que aún no es de día
No me desabraces Me deshago
No me desabraces Que te amo
- Bien. - Espectacular.
Por fin. Estuve todo el día intentando hablar contigo.
Lo sé. Pero no tenía ganas de hablar.
No sé de dónde habrás sacado eso,
pero entre Margarita y yo no hay nada.
Sí, ya sé que no hay.
Pero ¿te gustaría que hubiera algo?
Sé sincero, Merlín.
No voy a negarte que, cuando la conocí,
fue impresionante.
Pero luego te conocí a ti.
Salimos, hablamos y me gustaste.
Y quiero intentarlo porque nos imagino juntos.
De novios, casados...
- ¿Qué? - Bueno...
Quizá fui un poco exagerado, pero para que entiendas que me importas.
Sí. Clarísimo.
Pero tranquilo.
Hablamos después. Tengo que dejarte.
Nos vemos pronto.
Adiós.
Perdón, Merlín.
¿Papá?
Vamos, Daisy. ¿Qué fueron esos gritos y esas caras?
Estabas blanca. Ahora estás roja como un tomate.
Nada. Estaba contestando un mensaje.
- Qué misteriosa. - Habla, tocayarita.
El chico en cuestión quiere que nos pongamos en algo serio.
- Qué lindo. - Y que nos casemos.
- ¿Qué? - What?
No, Dai, es una forma de decir.
Como cuando ves a alguien con mucha belleza y dices: "Me caso".
Como cuando veo a Pipe bailar y digo: "Me caso".
No me pareció eso. Fue más formal.
Quizá es medio conservador. Es muy señorito inglés.
Sí, exacto.
Siempre usa suéter, está formal,
con saco entallado, mucho lino...
No se preocupen. Casarme, no. Ni loca.
Pero enamórate de Daisy, porque ella se merece su historia real.
- Sí, claro, yo con ella... - No me digas qué harás para enamorarte.
Alguien está en problemas.
Por favor, no tengo nada que ver.
Dejé ese sobre sobre el escritorio porque me lo dieron afuera.
Y el mensaje que festejé es porque mi perra Jennifer será mamá.
Claro, te creemos.
Por favor, tienen que creerme.
No es importante si te creemos, Germán.
Lo importante es que te quedes mudo. Si es posible, manco.
No me quedé con ninguna criptomoneda.
Ni siquiera sé con qué los extorsionan.
Me devolvieron las criptomonedas.
- ¿Tienes un cómplice? - Ya les dije que no.
El tiempo corre.
Gracias, pero no me interesan tus criptomonedas.
¿Quién eres?
Ya lo vas a saber.
¿Qué quieres?
Solo quería comprobar que Daisy no es la verdadera princesa Margarita.
Y como estuviste dispuesta a pagar, estaba en lo cierto.
¿Qué pasó?
Hasta pronto.
Alguien está en problemas.
Somos haditas muy especiales Tan singulares
No hacemos magia Damos señales
Muchos truquitos No tan geniales
Enamorhada
Soy arriesghada
Vivo angustihada
Tan alegrhada
Sigo enojhada
Somos las hadas que tú creas
EmotiHadas
Somos las grandes aliadas De tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos listas para soñar
Si nos llamas, estamos
Listas para curar
Somos las grandes aliadas de tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos
Listas para soñar
Si nos llamas, estamos
Listas para curar Las heridas
Si tienes penas
Yo las convierto En colores y sueños
Sé de princesas Enamoradas
De Cenicientas Que tienen alas
Somos quien eres No todo es magia
Nada es perfecto Solo tu alma
Que va aprendiendo Cuanto más ama
Somos las hadas que tú creas
Somos las hadas que tú creas
EmotiHadas
Somos las grandes aliadas de tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos
Listas para soñar
Si nos llamas, estamos Listas para curar
Somos las grandes aliadas de tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos
Listas para soñar
Si nos llamas, estamos
Listas para curar Las heridas
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