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Original subtitles

Te quiero mucho, poquito o nada

Lo quiero mucho, poquito y todo

En cada pétalo veo su cara

Diciéndome te quiero Nada, poquito

Poquito

Nada, poquito o mucho

Severino, está la policía en la puerta.

Me descubrieron. Me van a llevar presa.

¡Qué flíquiti!

Ay, Delfi.

Te juro que no sé ni por dónde empezar a explicar.

No tienes que explicarme nada, mi Yuyito.

Tu plan es perfecto.

Es un plan impecable.

Te metiste por cualquier recoveco y…

Floreciste.

Sí, yo sé que le ocupé su propiedad privada.

Pero es que yo andaba con un temita de falta de vivienda.

Y, nada, vi esta casa, que era tan grande, y dije:

"¿Qué hará un fantasma más?".

Mente brillante.

Igual, te juro que estaba por autodesalojarme.

Dime algo, pero solo para saber, total, ya está.

¿Armaste esto sola o tienes aliados?

Bueno…

Digamos que alguien, no diré quién, me ayudó.

Pero toda la idea fue mía.

Es una mente maquiavélica la que tienes.

Aquí.

En su rinconcito florido,

te armaste un búnker de guerra.

¿De qué hablas? Habla.

Sigues y sigues, y lo sostienes y sigues hasta el final.

Yo te juro que no entiendo nada.

Pero ya me iba. Se lo prometo.

¿Por qué te sigues haciendo la tonta?

¿Cuál es el fin de to…?

¿Quieres sacarme algo de mentira a verdad? ¿Es eso?

¿Me estás grabando?

¡Delfina!

No, no creo que esté aquí. No viene nunca para este lado.

Delfi, creo que te están llamando.

Sí, puedo escuchar perfectamente. Muchas gracias por la información.

Escucho y te agradezco mucho, Margarita Real.

¿Margarita Okey? ¿Cómo quieres que te diga?

¿Está bien?

Digo, habla más raro que yo.

Y disfruta. Disfruta de tu triunfo.

Disfruta aquí, desde tu palco, y asómate

y aplaude mientras a mí me devoran los leones.

Ay, Delf, estabas aquí.

Te busca la policía.

Lléveme.

Solo pido respeto y dignidad.

Señora, encontramos a alguien descolgándose del techo, ¿sí?

Dice que trabaja aquí. ¿Es así? ¿Qué hacemos?

Explicamos. Eso hacemos.

Pipe es mi amigo. No es ningún ladrón.

Entonces, ¿ustedes no vinieron por lo de la Yuyito?

La condesa.

La Cardo.

La…

No saben nada de la mentira

ni de la verdad.

Ni de…

Tío.

Justo estaba por dormir.

¿Dónde estuviste todo el día?

Faltaste a tu clase de esgrima.

Esa es tu responsabilidad para contigo y para con tu equipo.

Estuve en la biblioteca.

Estudié para Derecho Internacional.

No mientas. Te buscamos ahí y no te encontramos.

- Fui a la de la embajada. - ¿Y por qué fuiste sin custodia?

- Ni ellos sabían dónde estabas. - No les avisé.

A veces necesito un poco de espacio, un poco de aire.

- Ser normal. - No lo eres.

Y sabes muy bien que no puedes salir sin permiso y mucho menos sin custodia.

- Y, encima, ahora esto. - ¿"Esto" qué?

Las visitas.

Entra.

Te espero mañana en mi despacho.

¡Pero yo no puedo creer lo sinvergüenzas que son!

Revisen esos bolsos porque seguro que algo se llevaban.

¡No! Nosotros somos gente honrada.

Oui, nos equivocamos, sí, pero no somos ningunos delincuentes.

Yamila, por favor.

Los chiquilines están a mi cuidado trabajando en la cocina.

Pongo las manos en el fuego por ellos.

¿Qué? ¿Estuvo todo el tiempo aquí?

¿Trabajando en el Hangar?

Sí, yo la ayudé.

La convencí a Ada cuando la echaron.

Ah, no. Esto es de no creer.

¿Hace cuánto estabas viviendo aquí? Cuéntame.

¿Estabas viviendo aquí?

Ay, sí.

Sí, pero les pido perdón por haberles ocupado el altillo.

¿Sí? Es que hacía frío, estaba sola, estaba todo oscuro y vi la puerta…

No. Esta chica es increíble.

- ¡Llévenselos! ¡Vamos! - No.

Son mis amigos, Yamila, y se van a quedar.

Rocco, por favor, acompañe a los señores a la puerta, gracias.

Y ocúpense de atrapar gente mala y no gente buena.

Este es un lugar prestigioso para formar artistas.

No es un reformatorio para delincuentes, Ada.

Y, mucho menos,

un orfanato.

¿Cómo está Delf?

- Mejor. - ¿Vive?

Sí. Tuvo una hipoglucemia, por eso se desmayó.

¿Y por eso decía todas esas cosas de la condesa de no sé dónde?

Como que se le destejieron todas las ideas.

Sí. En general, entran en un período de confusión

antes de perder la conciencia.

- Okey. Voy a verla. - Pidió hablar con Margarita. ¿Es usted?

- No, bueno. - No.

Soy yo. ¿Subo?

Sí. Está esperándote.

Pasa.

Permiso, Delfi.

Perdón. Es que el doctor dijo que querías verme.

Yo sé que todo esto fue mi culpa. Últimamente, todo es mi culpa.

No. No es así, mi amor.

Estoy con mucho trabajo y muchas cosas en la cabeza.

Me olvidé de comer y me bajó el azúcar.

Sí. Sí, nos dijo que por la no sé qué glucemia

se te dispararon todas las ideas.

- ¿Quieres que te prepare algo de comer? - No, no.

No. No hace falta. Ya estoy bien.

Dime una cosa.

¿Qué hacías ahí escondida?

Te buscamos por todos lados.

¡No puedo creer que estabas ahí!

¿Qué hacías en el altillo? ¿Hace cuánto que estás ahí?

Como…

Como desde las audiciones.

¿Todo este tiempo estuviste aquí?

Sí. Ay, sí. Perdón.

Sono spiacente.

Es que justo me crucé a Daisy y ella me vio tan mal

que me dijo que podía conseguir trabajo como asistente de Ada.

Y yo después, bueno, vi el cuchitril ese y dije:

"Bueno. Sería bueno quedarme aquí hasta cobrar mi primer salario".

¿Todo el tiempo viviste en mi casa?

Sí, pero no se enoje ni con Ada ni con Daisy.

Ellas no tenían ni idea de que yo estaba aquí de polizona.

Ni idea.

Fuiste tú la que puso el cardo en la tapa, ¿no?

Sí. Perdón.

Ya sé.

A veces soy la peor. Pero tranquila.

Tranquila. Con Pipe ya me voy.

- Si me ha visto, ni se acuerda. - No.

Te vas a quedar aquí.

En mi casa.

Pipe y tú.

Le voy a pedir a Yamila que les prepare un cuarto para que duerman calentitos.

- Y mañana, vemos. - ¿En serio?

¡Gracias! ¡Grazie! ¡Danke schön!

¡Gracias! ¡Gracias!

¡Gracias, Delfi!

- Gracias. - No, por favor.

No te emociones, porque me haces…

Gracias.

¿Y? ¿Para ti es?

No sé.

No parece mentir.

Pero justo dice flíquiti.

Justo canta las canciones inmundas que canta la Cardo.

Justo se esconde en el altillo donde dormía la madre.

Puede ser que el ADN no dé positivo, pero todo indica que es.

Por eso, lo fundamental es averiguar si de verdad no tiene ni idea.

O si es todo parte de una gran simulación.

¿Esto es en Krikoragán?

Estuve investigando y…

tienen muchas reservas ahí.

Mucho dinero, petróleo, ¿no?

Bueno, tenemos varias cosas en común.

Los dos somos hermanos mayores, ¿no?

¿Tu familia no es la que…?

¿A la de Daisy?

Y tú estás tras ella.

Medio turbio todo esto, ¿no?

¿Qué quieres?

Nada. Charlar, Merlín.

Por favor.

Arrancamos un poco cruzados, ¿no?

Pero ahora compartimos

códigos

y secretos.

¿No es así?

Bueno, tú no sabes tanto de mí aún. Eso es cierto.

Pero te iré contando. Claro.

Por ejemplo, ¿sabes que intento armar mi primer videoclip?

El tema es que no tengo ni un centavo.

Le tengo mucha fe.

Y cuando digo que le tengo mucha fe…

Pero necesito un buen inversor.

Un buen inversor.

¡Tú!

Ni se me ocurrió.

Pensé que eras un muerto de hambre.

Pero no. Me confundí.

Eres un príncipe.

Por ende, tienes tu fortuna.

El dinero es de la corona. No es mío.

Técnicamente, la corona tampoco es tuya ni de tu familia.

Además, digamos que no estás pasando necesidades.

¿No es así?

Escucha, ¿qué me dices si nos asociamos

y me pagas el videoclip?

¿Qué te gustaría hacer después del certamen?

Mi único objetivo es llegar a la Fashion Week de Milán.

Y no hay nada que me distraiga.

¿Hace mucho que coses?

Desde antes de aprender a caminar.

Mi mamá es costurera, imagínate. Crecí entre telas.

Desde hoy, Margarita vivirá aquí.

Y mañana se incorpora al concurso. Así que háganle un lugar.

HAZLO POR TI

¿No quieres que vaya al altillo para no molestar?

No, te quedas aquí.

- Hay lugar de sobra aquí, Mar. Ven. - Ven.

Bueno, ¡merci à tous!

Les prometo que ni se darán cuenta de que estoy.

Qué bueno.

Imagino que volvió Pez Eléctrico también, ¿no?

No.

No, no hubo caso. No quería.

Qué raro.

Como dijiste que solo volverías si él volvía.

Sí, pero él me dijo que volviera.

Que no le molestaba. Sí.

Y sí. ¿Qué te va a decir?

Igual, reconozco que te salió bien la jugada.

Quedaste como una justiciera y volviste.

No, pero yo no iba a volver.

No iba a volver.

Es que me crucé con Delfi y ella me pidió por favor que volviera.

Qué casualidad, ¿no?

Me olvidaba.

No quiero nada sobre el regreso de Margarita

en las redes. ¿Okey?

Ni stories ni posts. Nada.

- Lo anunciará mañana Delf. ¿Okey? - Bueno.

¡Qué divertido!

Diablúnicos,

necesito que hagan algo por su reina.

Bienvenida.

Qué sincera tu bienvenida. Me emociona. En serio.

La pasaremos genial. Ya verás.

Eres irónica.

Pero quién te dice que, a lo mejor, sí la pasemos genial.

¡Sí!

Mi abogado te hará unas preguntas para tramitar tu guarda.

¿Y la de Pipe? Porque si no entra Pipe, yo tampoco.

Sí, por supuesto.

Quédate tranquila. Después voy a hablar con él.

- Hay lugar para los dos. - Okey. Entonces, pregunte, don.

- Ahí está. - Sí.

Me gustaría saber más sobre tu historia.

Porque la información que nos brindó el instituto es un poco escueta.

¿Naciste aquí? ¿Tienes tu identificación?

Lo de la identificación es medio complicado.

La perdí entre tantas idas y venidas.

Pero se supone que nací aquí.

- Se supone. - Se supone.

Sí, mi nacimiento es una novela de misterio.

- ¿Misterio? - ¿Misterio?

Parece que nací aquí.

Y, cuando era bebé, mis padres se hicieron las golondrinas

y se fueron.

No sé adónde ni qué pasó después.

Porque a mí me crio una amiga de ellos.

¿Y cómo se llama esa amiga?

Se llamaba. Murió.

Anieta. Anieta Martínez, como yo.

Me regaló su apellido cuando me adoptó. Y después me cuidó Pierre.

El mejor de Francia.

¿Alguien te contó sobre tus padres, tus orígenes?

No. No mucho.

Pierre decía que no sabía nada.

Y Anieta, si me contó, me olvidé.

Dime, ¿tienes alguna foto de Anieta?

Tenía.

Pero cuando murió Pierre, no me dieron tiempo a llevarme nada.

Por eso, todos los días hago fuerza para no olvidar su cara.

Tenía una sonrisa hermosa. Un mechón blanco natural.

Una adelantada a la moda, les digo.

Lo que más recuerdo son sus ojos.

Tenía una mirada profunda.

Basta. Terminemos por hoy.

Porque hoy es un día muy importante realmente para ti.

Vamos a anunciar tu regreso. Debes disfrutar y prepararte con todo.

- Bravo. - Vamos. ¡Con todo!

- Adiós. Gracias. - Bravo.

- ¿Es o no es? - No sé. No tengo idea.

- ¿Es o no es? - No sé.

Te pregunto porque no sé. ¿Es o no es?

- ¿Tú sabes? - No sé.

Pero hay que seguir preguntando, hay que seguir indagando.

Si es, caerá en la trampa.

Tendremos que ser un poco más drásticos que esperar que pase eso.

Me dijo Mei que hoy anuncian la vuelta de Margarita.

- ¿Al concurso? - Sí. ¿No sabías?

Volvió ayer. Igual, aún es secreto para el público.

Lo que no es secreto es que Merlín está enamorado de ella.

Es el primero en comentar sus publicaciones

y se emociona cuando la nombran.

Nada que ver, Roma. Es una amiga nada más.

¿Y a ti? ¿Te gusta alguien?

- A Otto le gusta mi hermana. - Gracias por decirlo.

- Bueno, sí, es muy linda. - Pero no será tu novia.

¿Qué dicen los frikis? ¿Cómo viene esto?

¿Te vas? No quiero que estés aquí.

Vete tú.

- Este es mi lugar. - Ahora es mi lugar.

Ey. Estoy emocionado por el videoclip.

Estuve toda la noche viendo qué vamos a necesitar y todo eso.

Ten. Este es el presupuesto.

Sé que es un número alto, pero vamos con todo.

Si no quieres figurar como productor

porque eres un principito o lo que sea, no hay problema.

Buscamos un seudónimo y lo arreglamos en dos minutos.

¿Sí?

No tengo este dinero.

¿Me vas a decir que el príncipe de Krikoragán es pobre?

Baja la voz.

Tranquilo.

Sabes que tu secreto está a salvo conmigo, socio.

Sé que me aproveché, pero no tenía dónde dormir.

Vi ese lugar en desuso y dije…

- Perdón. - Ya está.

Pero me hubiese gustado que dijeras la verdad.

Bueno, pero no te mentí.

De no decir la verdad a mentir no hay mucha diferencia, Mar.

No, obvio. Lo sé. Tienes toda la razón.

Siempre voy con la verdad.

Pero, bueno, eso a veces cuesta.

A veces es difícil decir la truth cruda y dura.

¿Y por eso no me dices la truth de lo que te pasa con Merlín?

¿Qué me pasa con Merlín?

Que te gusta, Margarita.

Por eso me organizaste la cita con Pipe,

para que me enamore de él y me olvide de Merlín.

¿Me equivoco?

¿Siempre hay que decir la verdad

aunque duela más que la mentira?

Yo lo que hice

fue que Pipe siente que está enamorado de mí

y yo no lo amo de esa manera,

entonces, le quise demostrar que hay muchas chicas más hermosas en el mundo

para que se le fuera ese flíquiti amador.

¿Solo eso?

¿Esa es la verdad?

Esa es una verdad.

Bueno, está bien. Te creo.

¿Cómo te estás preparando para el gran regreso?

- Estoy muy nerviosuda. - No, tranquila.

Ya me vas a contar qué preparaste.

¿Por qué no la vas a buscar a Mei para que le armen una coreo?

- Dale. - ¿Dale? Gracias.

Qué lío sería si se enterara Daisy de esto.

El hijo del asesino de sus padres en su casa.

En Krikoragán, creo que no les gustaría enterarse de que estás aquí.

Veré qué puedo hacer.

- ¿Todo bien? - Sí.

- Todo bien. - Okey. ¿La viste a Mei?

No la encuentro por ningún lado.

No la vi. Quizás salió a hacer algo.

La voy a seguir buscando.

Nosotros tenemos una salida pendiente, ¿no?

Sí, pero surgieron un par de cosas y…

Todo bien. Quizás interpreté mal. Pensé que estaba todo bien, pero…

No, no.

No interpretaste mal.

Claro que quiero.

- ¿Mañana? - Sí, si tú quieres.

Bueno. Después vemos dónde.

Te dejo seguir buscando a Mei.

Hola.

Hola, Mei. ¿Estás por aquí?

No, mi mamá me pidió que la ayudara con unas compras.

Okey. ¿Y vas a tardar mucho?

Más o menos.

Estoy medio lejos. Pero termino y voy para allá.

¿Estás bien? Te noto rara.

Sí. Todo bien.

Nos vemos en un rato.

¿Qué vas a hacer?

¿Qué tienes pensado?

¿Vas a cantar una canción como la de la audición?

¿De quién era esa canción?

Era de un disco que encontré entre las cosas de Anieta.

¿Y de quién era?

No sé. No tenía nombre ni nada.

Porque, para mí, ahora tendría que ser algo más explosivo,

más alegre, más divertido.

Algo como…

Pobres los ricos Que tanto tienen

Que ya ni saben Lo que no tienen

Les falta el tiempo Les faltan ganas

- ¿La sabes? ¿No? - No.

No es por ahí. La de…

Tic tac, tic tac Dulce tic tac

Cuento los segundos Que faltan para verte

Nada, ¿no?

Que-que-que que se junten las manos

Que-que-que-que-que

Para ti mi corazón

Para ti mi co-ra-zón

- ¿Nada? - No, pero me encantan.

Dime cómo se llaman y las busco.

No, debe haber sido alguna maestra de jardín de infancia.

Alguien que escribió un éxito sin darse cuenta.

- Sí. - ¿Cómo se llamaba tu hermano? ¿Federico?

Yo no tengo hermanos, Delfi.

Federico y Andrés son los hermanos de Daisy.

No, te lo digo… ¿Estás bien?

Porque quizás tienes una superglucemia y debo llamar al médico otra vez.

Tengo pánico. ¿Sabes que puede ser que sí?

Sí, creo que sí, podría ser que yo…

No me estoy sintiendo muy bien.

- ¿Alguna novedad? - Sí.

La corte me pasó fotografías de los desaparecidos tras la revuelta.

Bruna Solans. Trabajaba con Máximo.

Era su mejor amiga y, casualmente,

coincide con todas las características que nos dio la chiquita.

Entonces, ya no hay dudas.

Margarita es hija de Florencia.

Esa fue la mujer que sacó a los príncipes

durante la revuelta de Krikoragán.

Luego, no se supo nada más.

Es muy probable que se haya cambiado el nombre a Anieta Martínez

para no ser encontrada.

Algo le tiene que haber dicho.

No sé, quizá no llegó a decirle nada.

Pero, tranquila, encontré una manera de averiguarlo.

¿Qué es esto?

Eso es un polígrafo. Un detector de mentiras.

Vamos a averiguar si miente o dice la verdad.

Otto, ¿me puedes ayudar con la configuración de esto?

¿Ahora? No.

Estoy llegando tarde al médico. Lo dejamos para después. ¿Sí?

Bien.

Está bien.

Te voy a ayudar.

Te amo, Principito, ¿sabías?

Eres un genio.

Voy a preparar todo.

Tú prepara el dinero.

¿Qué pasa aquí?

Nada. Me pidió que lo siguiera en las redes.

Esto me huele más raro que basurero a cielo abierto.

Habla. ¿Por qué no dijo nada?

No sé.

Pero me prometió que no iba a decir nada.

Rey tiene el malómetro al máximo.

¿Piensas que te guardará un secreto porque sí?

Le interesará mantener buenas relaciones con un príncipe. No sé, Mar.

Te está extorsionando.

Estás inventando, Mar.

¿De qué hablaban?

De mi presentación.

Ahí está.

La mentira siempre en la punta de la lengua.

¿Vale mentir para proteger a otros de la verdad?

Están raros ustedes.

No.

No, todo de mil amores.

Todo bien.

Bueno.

Te llama mi tía, Mar. Está en su oficina.

Corro a verla.

Bien, es simple.

Primero, le hacen preguntas puntuales.

Luego, algunas más abiertas. ¿Sí?

Al terminar, analizamos los gráficos

y ahí vemos qué es cierto y qué no.

Bien.

- Adelante. - Adelante.

- Hola, permiso. - Hola.

Qué lindo, amor, que ya estés aquí.

- ¿Me buscaban? - Bueno… Sí. Siéntate.

Te haremos un estudio médico. Empezaremos con un electrocardiograma.

¿Un electrocardiograma?

Pero tengo el corazón hecho un toro.

Sí, pero es una rutina. No pasa nada. Es para…

Mientras tanto, charlamos, así te distraes.

Pero ¿se puede charlar mientras tanto?

Por supuesto que sí. Podemos hacer lo que queramos.

Así que tranquila.

Cuéntame algo, porque tengo una duda.

¿Tienes 17, 18, 19, 20, 21, 22? ¿Cuántos años tienes?

- Diecisiete. Recién cumplidos. - Ahí está.

Sagitario, ascendente en Piscis, Luna en Leo.

- Me lo dijo Mei. - Qué bien.

¿Tu nombre completo?

Margarita Martínez. "MM". Al menos, eso decía mi identificación.

Okey. Hablando de tu identificación,

¿recuerdas dónde vivías con Anieta?

¡Por supuestísimo! Imposible dimenticarlo.

En Marbella, en una casa hermosa,

con un jardín gigante, lleno de flores, pájaros.

A veces nos visitaban unos duendecillos.

¿Duendecillos?

Dime algo, no sé si lo recuerdas.

En esa casa, ¿vivías con tus padres?

No.

Pero siempre había olor a madeleines.

- Madalenas. - Mira.

Anieta cocinaba muy bien. Pierre también.

Pierre es quien me adoptó después.

Él bajó del cielo, vestido de ángel.

Y me dio cinco chupaletas.

El novio era aviador.

Todas las semanas, sin falta, aterrizábamos en un país diferente.

- Mira. - Recorrimos el mundo.

Mucho tiempo vivimos en Alemania.

En una casa embrujada.

Igual, me hice amiga de la fantasma. Gretchen Müller.

Claro, Müller.

Alle Vögel sind schon da, alle Vögel.

Ella me enseñó alemán.

¡Fantasma!

Qué fantasiosa, ¿no? Como…

Dime algo.

¿Este Pierre

te contó algo acerca de tus padres?

No.

No, me dijo que mucho no sabía.

No. Un día, le dije: "Cuéntame todo".

- Todo. - ¿Y?

Me dijo: "Bueno, conseguimos un investigador".

¿Y?

Pero me tocó ser presidenta y lo olvidamos.

¿Presidenta quién?

- Yo. De Italia. Por un día. - Italia.

Sé que quieres ayudarlo, pero odia que me meta en sus cosas.

Pero es con la mejor intención.

Para entenderlo un poco más.

Conócelo, entonces. Habla con él.

Sí.

Tienes razón.

Tienes razón.

¿Y tú?

Vi que bailas.

Yo también bailo.

¿Te gustaría…?

No me llamaste aquí para hablar de Romeo, ¿no?

Querías verme.

Directa como el hermano.

¿Es eso?

¿Estaría mal si fuese eso?

No, no sé si estaría mal.

Pero a Romeo no le caerá bien cuando nos vea juntos.

- Está viniendo. - ¿Cómo que está viniendo?

Sí. Cuando me citaste, aproveché y le dije que estaríamos aquí.

Ahí viene, de hecho.

- ¿Otto? - Sí.

¿No fuiste a ver al médico?

¿Te cancelaron con tan poca anticipación?

No, es que…

Justo…

Me que… El…

¿Me mentiste, Otto?

Pero, entonces, ¿dice la verdad o no?

No sé. Nunca me pasó algo así.

Es como si mintiera y dijera la verdad al mismo tiempo.

¿Qué dices, Valdemar? No puede ser.

Tal vez sea porque habló mucho y rápido.

O porque se superponía con las respuestas. No sé.

- Pero ¿funciona ese aparato? - Es de última generación.

¡El aparato que no funciona eres tú!

- Sí, vete, Valdemar. - Que se vaya o lo mato.

- Que se vaya. No quiero verte. - Sí, vete.

¡Lárgate!

Por favor.

¿Todas las mentiras esconden verdades y viceversa?

Ustedes lo pidieron, pero todos lo estábamos esperando.

¡Sí!

Hoy regresa una de nuestras preferidas.

La que nos conquistó a todos.

Fueguitos y corazones para…

- ¡Margarita! - ¡Margarita!

¿Quién vino a ver un show?

Somos haditas muy especiales Tan singulares

No hacemos magia Damos señales

Muchos truquitos No tan geniales

Enamorhada

Soy arriesghada

Vivo angustihada

Tan alegrhada

Sigo enojhada

Somos las hadas que tú creas

EmotiHadas

Somos las grandes aliadas De tu corazón

Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción

Si nos llamas, estamos listas para soñar

Si nos llamas, estamos

Listas para curar

Somos las grandes aliadas de tu corazón

Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción

Si nos llamas, estamos

Listas para soñar

Si nos llamas, estamos Listas para curar

Somos las grandes aliadas de tu corazón

Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción

Si nos llamas, estamos

Listas para soñar

Si nos llamas, estamos Listas para curar

Las heridas

- ¡Nos suspendieron la cuenta! - ¿Qué?

¡Pero qué maravilla!

¿Cómo puede ser que haya tanto talento en cuerpos tan pequeños?

¡Estuviste increíble!

Gracias. Ustedes también.

- Mei, hermosa la coreografía. Gracias. - Sí, estuvo perfecta. Coordinada.

- Perfecta. - Hermosa.

¿Qué pasa?

Bueno. Siéntenla.

Las piernas hacia arriba, así te sube la presión.

Eso. Bien. Arriba de la mesa.

Eso, eso. Tranquila. Respira.

Bebe esto, mientras yo llamo a emergencias, ¿sí?

Aquí tienes.

No, no hace falta. Estoy bien.

Bueno. Entonces, ustedes vayan. Despejen. Circulen.

No se preocupen. Yo me ocupo. Vayan.

Tranquilos. Muestren las fotos.

Muestren el maquillaje que está muy lindo.

- Cualquier cosa, avísanos. - Todo bien, Zeki. No se preocupen.

Ponte cómoda.

Ahí está.

Huelo las flores.

Soplo las velas.

¿Tenemos haters?

No. Nosotros no. Margarita.

Mucha gente está en contra de su vuelta, te cuento.

No, no. Pero que se pongan de acuerdo.

Primero, quieren que vuelva. Ahora, quieren que se vaya.

Pero no hay Margarita que les venga bien.

- Arréglalo. - No tengo las contraseñas.

Salo abrió las cuentas.

¡Llámalo! ¡Ahora! ¡Muévete!

¡Búscalo! ¡Envíale un mensaje! ¡Haz algo!

¿Te enteraste?

Sí. Los chicos sospechan de Única.

Todos los comentarios eran de sus fans.

No creo.

No es la mejor persona del mundo. Pero ¿de ahí a hacer eso?

¿De qué le serviría?

Única y Rey son capaces de todo.

¿Qué está pidiéndote?

Nada.

- No importa. - No, sí importa.

No te dejes extorsionar por él.

No te conviertas en el súbdito de Rey.

Porque hoy te pide purpurina.

Mañana, pepitas de oro, y pasado, un palacio de diamantes.

Ahí está. Muy bien. Ya estamos.

¿Qué es esto?

Nada. Hoy me saqué sangre.

Sí, puede ser.

Sí. Pero ya estoy perfecta.

Se ve.

Sí.

Sí, es eso.

Hay secretos que no tienen por qué ser guardados.

Y menos si vas a convertirte en la marioneta del titiritero malvado.

¿Qué haces leyendo Biología?

Mira, si quieres, tengo unos cómics que te puedo prestar…

No.

Los cómics y cualquier otro derivado de la ficción son puras mentiras.

Y yo no soporto ninguna clase de mentira, Otto.

Mira, sé que estuve mal,

pero tu hermana me pareció linda y quise conocerla.

Pero noté que estabas muy celoso y…

Nada justifica la mentira.

Bueno, tampoco todo es blanco o negro, Romeo.

No te mentí con algo grave.

Mentir es mentir.

Y no puedo confiar en alguien que miente.

Para algunos, la verdad es como un salvavidas de confianza.

Y cualquier mentira les hace sentir que el mundo se hunde.

A veces confundimos la mentira con el engaño.

El que engaña quiere dañar.

Otras mentiritas ahorran dolores.

Como cuando le dices a alguien que su corte de cabello está bien y no.

Eso no le hace mal a nadie.

Otras veces,

el único camino es la verdad.

Pura.

- ¿Y ese sería mi caso? - Ese es tu caso.

Para que tu mentira no se transforme en engaño.

¿Le preguntamos a Engañada?

¿A quién?

¿No conoces la app?

Me cambio y te cuento.

Permiso.

Adelante.

Muchas gracias por venir.

Disculpa las molestias.

Se ve que ni siquiera te tomaste el trabajo de leer mi carta de renuncia.

Estaban las contraseñas anotadas ahí.

La verdad que ni la miré

porque no estoy para nada de acuerdo con tu decisión.

Eres como muy drástico para resolver, ¿no?

- ¿Puede ser? - Es muy difícil trabajar contigo.

Estás mal acostumbrada a tener súbditos que te aplauden todo el tiempo.

No voy a decirte lo que no pienso solo porque sea lo que quieres escuchar.

- Sé lo que piensas. - Solucionado.

Tú no… Gracias.

No quieres que esto sea una competencia.

Quieres que sea un lugar amoroso y armonioso.

La gente, a mi modo de ver,

no quiere ver unos niños de jardín de infancia.

Quizá un poco más tarde de lo esperable, pero, tarde o temprano,

el público termina eligiendo lo que es verdadero.

No estoy de acuerdo.

La gente quiere conflicto, quiere rivalidad, quiere sangre.

Y yo necesito que la gente me acompañe.

Pensé que querías ganar el premio Mecenas del Futuro.

Lo quiero ganar.

Y no sabes los artistas que saldrán de aquí,

porque están siendo empujados a ser su mejor versión.

Salo, ser verdadero no está relacionado directamente

con ser totalmente trasparente.

Los artistas venden ilusiones. Sin embargo…

¿Qué? ¿Eso los hace menos verdaderos?

Sé que es difícil trabajar conmigo.

Realmente lo sé.

Pero me gustaría mucho que volvieras.

No soy de rogar. Tómalo como un halago.

Pero realmente

me gustaría que estuvieras aquí.

No lo diré otra vez.

Pero siento que, realmente,

a mí me gustaría.

Algunos creen que hay una única verdad.

Yo no creo en la mentira ni en la verdad.

Creo en la honestidad del que intenta ser verdadero.

Ahora, mientras, me ayudarás a buscar el celular.

Merlín, sé que eres honesto y verdadero.

Y tienes tu historia.

Que siga siendo tuya. No dejes que Rey se apropie de tu verdad.

Sí. Ya sé. Tienes razón, Mar.

Gracias.

Siempre me hace bien hablar contigo.

Tú me haces bien.

No puedo creer cómo todo este tiempo estuviste escondida aquí.

Al final,

eres como la verdad,

que tarde o temprano sale a la luz.

Exacto. Las palabras justas.

Nunca mejor dicho.

Ahora, ve del dicho al hecho.

- Y no dejes que… - Tienes razón.

Tienes razón.

Hay verdades que sí se pueden esconder,

pero hay otras que no.

Lo que me pasa contigo, por ejemplo.

¡No!

Esa es mejor callarla.

Esconderla, sepultarla.

No puedo.

Estoy siendo honesto, como pediste.

Pero honesto con otras honestidades, no con estas.

Si la gritamos a los cuatro vientos,

vamos a lastimar a otros.

¿Ves?

A ti también te pasa algo conmigo.

O sea, me pasa amistad.

Me pasa cariño.

Pero nada amoroso.

¿Y la charla sobre la verdad que me diste recién?

Sé honesta.

Bueno, sí.

Desde que te vi, se me amerlinizó el corazón.

- Pero yo no quiero… - Sin peros.

Sin peros.

A ti se te amerlinizó el corazón.

Y yo lo único que hago es pensar en ti todo el día.

Todos los días.

El mundo se volvió Margarita para mí.

No podemos seguir mintiéndonos.

No es justo para ti, para mí, ni tampoco para Daisy.

Así que…

creo que deberemos ser honestos y valientes con lo que nos pasa.

¿Y si duele?

Nunca es triste la verdad.

Lo que no tiene es remedio.

Y la verdad es que Merlín y yo

nos amamos sin remedio.

Si quieres herirme

Lo puedes hacer

No sé defenderme

De alguien así

Que guarda secretos, mentiras y cuentos

Que me hace sufrir

Si quieres herirme Aquí estoy

Ven a mí

Jamás quise herirte

No lo puedo hacer

Eres la princesa Que siempre soñé

No guardo más secretos

Esta es mi verdad

Y espero poder encontrarte

Para volverte a amar

Esto no es un juego

Y todo es real

Sé cuánto te quiero

A veces no puedo avanzar

No quiero perderte

Ni hacerte llorar

Sueño despierta con verte

Y sueño que llegarás

Si quieres herirme

Lo puedes hacer

No sé defenderme

De alguien así

Que guarda secretos, mentiras y cuentos

Que me hace sufrir

Si quieres herirme Aquí estoy

Ven a mí

Ven a mí

Ven a mí

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