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Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
No, ahora no, Salo, por favor.
No entiendo por qué le dijiste que no a esa chica.
Las redes están prendidas fuego. Claramente, es la preferida.
- No se entiende. - ¿Me explicas qué pasó con Eme?
Escuchame, de lo único que se habla en este momento,
de lo único, es de la injusticia de Margarita.
Deberíamos pensarlo, estamos a tiempo.
Es verdad, señora Delfina, lo que pasó con Eme es un sinsentido.
- ¿Tú por qué estás hablando? - Porque...
¿Por qué escucho el sonido de tu voz adentro de mi oficina?
¿Por qué no te vas?
En esto, estoy de acuerdo con Ada.
Solo en esto.
Con nadie estoy más en desacuerdo en esta vida que con Ada.
Pensamos lo mismo.
Delfina, escúchame.
- Lo que quiero... - ¡Se van!
¡Yamila!
Ven.
Ven.
¡Ven!
Que no quede un rastro de la presentación de esa chica.
Cuando estás triste, no hay nada más triste
que ver que el mundo sigue adelante, indiferente a tu tristeza.
No quiero perder
La risa verdadera
Los sueños escondidos
La luz de primavera
No quiero crecer
De golpe con heridas
Con miedos y secretos
Apurando mi vida
Espejito, ¿quién soy?
¿Somos muchas o soy yo?
¿Somos todas en una?
¿Somos muchas? ¿Quién soy?
¿La invisible? ¿La perfecta?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que creen que no existe?
¿O la que grita "aquí estoy"?
Sin presente ni pasado
Solo un cuento de princesas
Con un príncipe encantado
Espejito, ¿yo quién soy?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
No quiero soñar
Un mundo a escondidas
Y despierta vivir
Pero hoy estoy dormida
Y si al despertar
Me robaron mi vida
La saldré a buscar
No quiero más mentiras
Espejito, ¿quién soy?
¿Somos muchas o soy yo?
¿Somos todas en una?
¿Somos muchas? ¿Quién soy?
¿La invisible? ¿La perfecta?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que creen que no existe?
¿O la que grita "aquí estoy"?
Sin presente ni pasado
Solo un cuento de princesas
Con un príncipe encantado
Espejito, ¿yo quién soy?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
¿La que quieren o soy yo?
- Soy yo, Pipe. - Pipe, sí.
Estoy llorando. Necesito mi videoclip triste.
Es mi manera de sufrir y acariciar esta penísima que tengo.
No me cortes. Escúchame.
Fue lo peor que me podría haber pasado.
No, lo peor no.
¿Qué puede ser peor?
Eso te quiero decir, y no me escuchas.
La Lechuza y Rinualdo te vieron en la TV y están yendo a buscarte.
Eso es lo peor que te puede pasar.
¡Estás ahí, delincuente!
- ¿Estabas mirando? - Sí.
¿Era ella? ¿Era Margarita? ¿Por eso la rechazaste?
Tuve una sensación muy extraña.
No puede ser. Me dijiste que estaba muerta.
No dije que estaba muerta.
Dije que se desconocía su paradero.
Es ella. ¿Te das cuenta? Me quiero morir.
Vamos a ir presos.
Cantó la misma canción inmunda que cantaba la madre.
Y cada vez que la veo, siento...
Delfina, si es ella, la tienes que traer de vuelta.
No podemos tener a la heredera suelta por ahí. Búscala.
- ¿Adónde quieres que la busque? - Muy lejos no debe estar.
¡Sube!
Ya está, gracias por querer ayudarme. Pero no te metas en problemas por mí.
- Ve. - Dame tu saco.
- ¿Qué? - Tu saco. Dámelo.
Los vamos a distraer.
Escóndete ahí. De prisa.
- Arroba MargaritaSiTeQuiere. - ¿Cómo?
Nada.
Pensé que me habías pedido mi usuario de Insta. Arroba MargaritaSiTeQuiere.
- Entendí mal. - Escóndete. De prisa.
¡Vamos!
¡Allá va!
También eso tiene la vida.
Cuando creemos que todas las puertas y ventanas se cerraron,
se encapricha con un "continuará...".
- ¿Tienes todo? - Tenemos todo.
Bájalo todo por aquí. Ahora pido que vengan a buscarlo.
Anota. Un cajón de flores.
¿Son las únicas flores que tienes?
Señor, no puede pasar.
- ¿Puedo hablar con el encargado? - Un segundo.
Un segundo...
- Te buscan. - ¿Quién?
No sé.
¿Sí?
Mi nombre es Ernesto Rinualdo.
Director del Instituto Municipal número 84.
Estamos buscando a Margarita Martínez.
Pero no está ella.
Terminó su audición, no quedó y se fue.
Se fue con un chico de aquí en una motocicleta.
Tenemos que hablar con él.
No tengo idea de qué dice, pero ella aquí no está.
Se pueden ir.
- ¿No está? - ¡Allá está!
- ¡Déjeme! - ¡No puede pasar!
- Espere. - ¿Qué hace?
¡No se puede meter así! ¿Adónde va?
Margarita, ¿qué haces aquí?
Daisy, necesito que me ayudes.
Escóndeme.
No viste nada. ¿Está bien? ¿Qué pasó?
Es una historia larga, larguísima. Una novela de mil días.
¿Qué hace, señor? ¿Adónde va?
- ¿Adónde me llevas? - A un altillo.
Hace mil años que no voy, así que debe estar muy sucio.
Ven. Sube.
¿Qué pasó? ¿Pasó algo?
No, es que me dio un chuflete. Nada, debe ser del polvillo.
No sé. Tápate la nariz y escóndete. Vamos.
¿En dónde? Si no entra ni una pelusa aquí.
No sé. Escóndete. Ahí. Vamos.
¿Están seguros de que no la vieron?
No.
Por favor.
Están mintiendo. La pandillera esa vino hacia aquí.
Si le están diciendo que no la vieron, no la vieron.
Son empleados de confianza, señora.
Daisy, ¿no viste una chica que entró aquí de casualidad?
¿Una chica? Entró una chica, pero entró al baño y se fue.
Es una fugitiva.
Y si usted la ayuda, también va a estar en problemas.
Pero ya se fue.
Revisen ustedes dos con ellos dos al lado, por favor.
- Ahora. - Con permiso.
- ¿Quién es la chica que entró? - Una de rulos.
Pasó un segundo al baño, pero ya se fue.
Allá.
Mis artistas, disculpen la demora.
Sé que fue larga, pero teníamos un asunto que resolver.
Seguramente, se están preguntando qué pasó
con esa chica que hizo una audición espectacular.
Pero, bueno, lo que pasó fue que ella mintió.
En el instituto no le habían dado permiso para participar en el certamen,
así que se escapó.
Yo no voy a permitir que en el Hangar
haya gente que mienta y que haga ese tipo de cosas.
Margarita, si estás viendo esto,
te pido, por favor, que vuelvas al instituto, amor.
Están preocupados por ti y te están esperando.
Después, con respecto al tema de Daisy, que yo había abierto las votaciones,
la gente votó para que ella ingrese al certamen.
¡Bienvenida, Daisy!
Muy bien.
Felicitaciones.
Te lo ganaste.
Ahora así, voy a decir la lista de elegidos.
Les voy a pedir, por favor, que vayan pasando al frente.
Sasha, Zeki, Otto.
Alaska, Pez Eléctrico.
Daisy, Rey, Única.
Romeo, Mei.
¡Fuerte ese aplauso!
Eme, Aitana y Benedicto.
Muchísimas gracias.
Sí, son más de los pensados.
Pero yo les prometí que si Daisy ingresaba,
más artistas iban a tener una oportunidad.
Así que felicitaciones, disfruten, vayan a conocer sus cuartos.
¡Y prepárense, porque esta noche está llena de sorpresas!
Era todo mentira, ¿no?
Lo que dijiste en tu audición.
Que venías de un lugar hermoso, que eran muy buenos
y que los apoyaban.
No diría que es mentira.
Digamos que dije algunas no verdades.
- Mentiras. - ¿Verdades un poco adornadas?
Mentiras.
Pero yo no quise mentir.
Era un lugar horrible.
Nos trataban muy mal.
Con mi amigo Pipe nos escapamos, pero a él lo atraparon.
Tranquila. Yo también mentí.
Oculté quién era para poder entrar.
- ¿Y lo lograste? - Sí, entré.
Pero no entiendo por qué tú no. ¿Cómo no te van a elegir?
Sí, yo también pensé que entraba.
Pero, bueno, se ve que hay gente mucho mejor que yo,
con mucho talento y muy carismática.
- No, para mí, fuiste la mejor. - Sí, ¿no?
Bueno, no sé si la mejor,
pero mal no estuve.
Necesitaba tanto esa beca...
Déjame ver si te puedo ayudar.
No con la beca. Porque si mi tía dijo que no...
Pero tal vez te pueda conseguir un trabajo.
¿Cómo que está aquí? ¿En el altillo?
¿Y si la ve Delfina?
Tenemos que ayudarla.
Está sola, Ada.
Pero ¿qué podemos hacer nosotras?
Puedes decirle a Yamila que en la cocina del Hangar necesitan ayuda.
- Te dirá que sí. - ¿Y si la ve Delfina?
No, Daisy. No.
¿Y si me pasaba a mí?
Si mi tía no me encontraba y me quedaba en un hogar horrible.
Voy a ver qué invento.
Pero más vale que no se la cruce Delfina.
Después de no elegirla, no creo que la eche. Tampoco es un monstruo.
- Bueno... - ¿Qué?
Hazme caso. Que no se la cruce Delfina.
No la quiere aquí.
Sí.
¿Quién habrá inventado las ganas de hacer pis cuando no tienes baño?
Aquí es donde duermen las chicas y ahí es donde duermen los chicos.
Perfecto.
¿Y yo dónde duermo, Yami?
Mi vida, eres muy pequeño. No puedes quedarte aquí.
No pasa nada, Sasha. Yo tampoco me quedo.
¿Quién habrá inventado la envidia?
Qué sentimiento horrible. Está muy mal envidiar.
Pero cuánta envidia me dan.
¿Qué haces?
Esta cama tiene nombre y se llama Rey.
Afuera. Vamos.
Rápido. Vamos.
Eso. Muy bien.
Ven. Quédate en esta.
¿What?
Claro, esto sí está a mi nivel.
- Totalmente. - Fabuloso.
¿Y, qué tal? ¿Qué les parece?
- Es una locura. No lo puedo creer. - Hermoso.
- Es un sueño. - ¿Les gusta?
Está todo pensado para ustedes. Espero que lo disfruten.
¿Y sus celulares?
¿Por qué no hacen un vivo y muestran?
- Claro. - Lo que quieran.
Ya estás en vivo.
Aquí están los chicos conociendo los cuartos...
¿Quién habrá inventado las redes para ver a los demás felices?
Todo de primer nivel.
Por supuesto, mi amor. Como se merecen.
Bueno, los saludo. Les mando un beso.
- Sí. - Gracias, Delfi.
Voy a preparar todo para esta noche. Disfruten. Organicen.
- ¡Adiós! - ¡Adiós!
- Pipe, ¿cómo estás? ¿Estás bien? - Sí, estoy bien.
Agenda este número por ahora.
¿No te atraparon? ¿Dónde te escondiste?
Estoy oculta entre muchas cosas en la casa de Delfina.
Lo mejor es que la princesa Daisy me dijo que me conseguirá trabajo.
Bueno. Veo que ya saliste del videoclip triste.
Sí, ahora estoy en uno de aventuras.
¿Te vas a quedar ahí? No es seguro, Mar.
La Lechuza y Rinualdo te van a encontrar.
Sí, me quiero quedar aquí, aunque sea riesgoso, Pipe.
No sabes lo que es esto. Es mejor de lo que me imaginaba.
Fuiste la mejor, Mar. Eres la mejor.
Si Delfina no te supo valorar, quizás ese no sea tu lugar.
Es que tengo un requetechuflete que me dice que es aquí, Pipe.
- ¿Dónde vas a dormir? - No sé.
Ahora tengo que ver de qué me disfrazo para ir al baño.
Te vi.
Ya te dije. Mi tía nunca viene a este lugar. Despreocúpate.
Ya está todo arreglado.
Hoy mismo empiezas a trabajar.
¡Gracias! ¡Merci! ¡Grazie!
Me pasaría la noche agradeciéndote en todos los idiomas que sé,
pero si no hago pis ya, ¡voy a explotar!
Vamos.
¡Mira lo que es esto!
Daisy, es increíble todo esto. Mira esta cocina.
Prefiero ser cocinera antes que becada.
Bueno, las dejo.
- Daisy. - ¿Sí?
No te olvides. Mañana, clase de protocolo y ceremonial.
Sí, Ada.
Bene, ¿por dónde empiezo? ¿Quiere que le corte unos rabanitos?
¿O le preparo una bechamel?
Usted no debería estar aquí.
Usted debería estar afuera con los jovencitos.
Lo que hizo, sinceramente, fue magnífico.
Pero, bueno, aquí las decisiones son despóticas.
Bueno, las cosas como son.
¿Quizá necesitaban el lugar para alguien más artistoso?
Bueno, ¿quiere que le prepare unas bruschettas?
¿O unos macarons?
Prepare lo que quiera. Sorpréndame.
Hagamos de cuenta que esta es su audición.
Yo voy a picar cebolla.
Bien, sí, porque yo ya lloré mucho por hoy.
¿De qué cuento salió usted?
¿Cuál será su historia?
- ¿Por dónde empiezo? - Por el principio.
- Estuve investigando a la chica. - ¿Es o no es?
Margarita Martínez, 17 años, huérfana.
Se desconoce el paradero de sus padres.
Creció...
En Marbella, en una casita de cuento.
Con un jardín hermoso,
lleno de gardenias, jazmines, no me olvides, margaritas.
Anieta era excelentísima con las plantas.
Hasta los seis años, vivió con una tutora legal.
Luego, esta mujer murió.
Y ahí llegó mi otro ángel.
Bajó volando y me dio una chupaleta.
La adoptó Pierre Dua.
Embajador de Francia...
En Corea, Tailandia, India... Ahí me hice vegetariana.
Después, estuvimos en Colombia y vimos un tornado de mariposas.
Después, estuvimos también en Italia,
poquito pero suficiente para enamorarse de la buona pasta.
Pierre murió en Argentina cuando ella tenía 15 años.
Desde entonces, está a disposición del juzgado.
Estuve en varios hogares, hasta que...
Se escapó.
- Pero ¿es o no es? - No lo puedo confirmar.
Estoy investigando a la tutora para ver si era parte de la corte.
Pero si es, ¿sabe quién es?
¿Sabe que es Margarita de Krikoragán?
Vino a destruirme. Vino a desenmascararme.
Todo es posible, Delfina.
Por eso, debemos actuar con cautela.
Y te repito, encontrarla.
Dostoyevski. ¡Qué vida!
Espero que esas lágrimas sean por la cebolla
y no por mi melodrama.
¡Obvio!
La vida es como la comida.
A veces se pasa de amarga. Otras, de sal.
Pero siempre llega el postre dulce.
¿Y esa Anieta te habló sobre tus padres?
Yo era muy pequeña cuando estaba con Anieta.
Mucho no recuerdo.
Algo me habrá contado, pero entre tanto, lo olvidé.
¿Y el francés?
Por alguna razón, Anieta ocultó todas las verdades.
Sí, así que Pierre tenía menos respuestas que yo.
Pero él siempre me dijo:
"En su momento, llegará la vérité, mon petit".
Mon petit. Bueno...
Et voilá!
Delicioso.
Pero ¿dónde aprendió a cocinar así? ¡Qué bien!
Bueno, esa es otra historia larga.
Perdón, me confundí. Pensé que era el baño.
El baño es para el otro lado.
Me confundí.
- Un piso más abajo. - Estoy muy confundido.
- ¿Quieres que te ayude? - Bueno.
¿Qué tal es ser princesa?
¿No es un poco raro?
¿Qué se siente?
Nada.
En realidad, soy princesa en los papeles.
Hay otro rey en Krikoragán que tiene un hijo que es príncipe.
Eres una no princesa, entonces.
Pero si algún día te devolvieran el trono,
serías reina y todo, ¿te gustaría?
No sé. Ni lo pienso.
La verdad, me aburren mucho las clases de ceremonial.
Lo que una princesa debe y, sobre todo, lo que no debe hacer.
Siento que no es para mí.
No es justo que te hayan robado lo tuyo y lo de tus hermanos.
Puede ser.
¿Por qué te interesa tanto mi historia?
Uno no conoce a una princesa todos los días.
Y me interesan mucho las historias de la monarquía.
Bueno, pero yo soy una no princesa en una no monarquía.
Bueno, voy a ducharme, que hay que bajar.
Gracias.
Bien. Vamos bien.
Usted empiece. Yo me encargo del papelerío.
Y no salga, por favor.
Chicos, este es el vestuario para la actuación.
Les pido, por favor, que se acerquen.
Rápido, que está Delfina como loca.
Tomen sus cosas.
Pero esto no me entra.
Haz que te entre.
Rápido. Delfina está como loca.
Listo. Ya pasó.
Ya está.
¿No te vistes?
Ya estoy vestido.
Pero dijeron cena de gala. Hay que ir con la mejor ropa.
Esta es la ropa que más me gusta.
Porque es mi uniforme de artista.
Una planta tiene más reacción.
¿Qué te pasa? ¿Cómo le vas a hablar así?
¿Tú me vas a decir cómo puedo hablarle?
Matoncito, también.
- El combo completo. - Y todo lo que te falta conocer.
Hola, fugitiva, quería saber cómo estabas.
¿Qué tal la huida? ¿Ya estás a salvo?
¿Qué sorpresa? ¿Cómo me encontraste?
Me costó, pero te encontré.
¿Cómo fue la huida? Tengo tu saco.
La huida... perfecta.
Un día de estos paso a buscar mi saco.
¿Qué tal todo por allá?
Por acá, muy aburrido. No te pierdes de nada.
No me mientas para consolarme. Sé que es todo increíble.
Bueno, te dejo.
Tengo mucho trabajo. Si no, me matan.
¡Llegó Delfina! ¡De prisa!
Tú, la de rulos.
¿Todo tengo que hacer? Por favor.
Para mí hubo muchas audiciones hermosas.
Bueno, no sé si muchas, pero hubo lindas.
La de Zeki estuvo buena. La de Rey me encantó.
Sí, la de Rey, sí.
La de Margarita fue hermosa.
¿En serio les gustó? Malísima.
Eres la única a la que no le gustó Margarita.
Única, la gente la ama.
La conocí en una publicidad. Hacía de extra.
No paraba de hablar,
de molestar, insoportable.
- Perdón. - ¿Qué haces, inútil?
¿Y de qué te ríes? ¡Ridícula!
¿Cómo estás, ahora que va a haber tanta gente viviendo en tu casa?
Estoy contenta.
Nerviosa, porque no sé cómo va a ser.
¿Y tú estás contento?
¿Sí? Qué bien.
¿Dónde estabas metida?
Los chicos necesitaban una mano y yo tengo dos.
A ver si entendemos.
Delfina y Yamila no la pueden ver. No por ahora.
- A trabajar. - Sí.
¡Estás aquí! ¡Te vi!
¿Aquí? ¿Dónde? No sé de qué hablas.
Eras una de las meseras. Me di cuenta por lo linda que era.
¿Qué pasó? Nada, es que me distraje y...
- Tengo que contarte algo. - Yo también.
- Por eso vine. - Empiezo yo. Está bien, tú.
¿Viste a Merlín? ¿El bombonazo de blanco?
- Sí. - Bueno...
No para de buscar excusas para verme, para hablarme...
No sé, no tengo mucha experiencia en esto, pero creo que le gusto.
Además, es muy bueno. Es muy buen compañero.
Te defendió con Única.
Me busca. Me mira.
Siento que me busca con la mirada.
Intenta hablarme. Intenta acercarse.
¿Te gusta Merlín?
Me encanta.
- Te voy a ayudar a conquistarlo. - Gracias.
- ¿Y qué me tenías que contar? - ¿Yo? Nada.
- Nada. - ¿Segura?
¿Qué pasa con la sorpresa?
No entiendo. Todo el mundo disperso.
Deberían estar desesperados por querer salir. ¿Con quién hablas?
Delfina, justo le iba a decir que la sorpresa está en camino.
Dos mil horas tardan para todo.
- Dos mil horas. - Dos mil horas y un minuto más.
Sin prisa pero sin pausa, Delfina.
Soñadores del mundo, me explota el corazón de alegría,
porque a partir de hoy, comenzamos otra historia.
A partir de hoy, el mundo se va a convertir
en un lugar más creativo.
¿Un aperitivo? ¿Un copetín para la dama?
Digo, así acompañamos el fisgoneo.
Brindo por ustedes.
¡Brindo por sus sueños!
¡Ahora, a disfrutar!
Con la mente Somos soñadores
¿Qué te pasa?
Los decibeles de la música están demasiado altos.
Solo una voz se oirá
Soñadores Somos más
Hay sueños casi imposibles Mágicos, increíbles
Con solo ponerle el foco Son realidades visibles
Hay sueños que tienen alas Nos llevan hacia el futuro
Volamos tanto, tan lejos Conectados a otros mundos
Conectamos a otros mundos
Soñadores
Conectados a otros mundos
Soñadores
Somos más
Somos más
Convengamos que es bastante rebelde
y que le cuesta acatar órdenes,
pero tiene personalidad, y eso a mí me gusta.
Por otro lado,
parece que tuviera 25 años de cocina, así que...
Así que...
Empieza mañana.
- Gracias. - No.
Estuviste genial. Parecía que lo tenías ensayado.
El truco es fingir que sabes
hasta que te sale.
Tienes adónde ir, ¿no?
¡Por supuestísimo! ¡Sí!
Tengo muchos amigos por aquí.
- ¡Qué bien! - Muchos.
Bueno.
No se preocupen. Ya hicieron muchísimo por mí hoy.
Así que gracias. En serio.
Señorita, la espero mañana.
Mañana.
- Temprano. Nos vemos mañana. - Adiós.
Mañana.
Algunos, cuando están tristes,
intentan sacudirse las penas con música alegre, con comedias tontas.
Yo no.
Si estoy triste, le doy la bienvenida a la tristeza.
¿Porque cómo vas a valorar la alegría si nunca lloraste sin parar?
Creo que me gusta ser una no princesa.
No sé si quiero ser una princesa real.
¡Que descanses!
Gracias por responder las inquietudes de un plebeyo.
¡Que descanses tú también!
¿Cómo puedes ser tan genial? ¡Estuviste increíble!
A la frustración, la impotencia, el enojo
no hay que espantarlos, hay que saludarlos.
Porque son aliados que nos muestran cuánto queremos lo que queremos.
Ya en la cama, sana y salva.
Gracias, Daisy, por todo lo que hiciste por mí.
Y gracias, sobre todo, porque siento que ya somos amigas.
A la vida hay que aceptarla como viene,
con sus videoclips tristes y sus corazones rojos y alegres.
Porque uno no puede existir sin el otro.
Me ven tan dulce
Y soy tan buena
Inalcanzable Como una estrella
Nada me irrita Soy como el hielo
Solo sonrío Y ese abre el cielo
Soy la maga Bruja envidiada
De reina buena Voy disfrazada
A la orden van mis deseos
Soy tan dulce Como un caramelo
Reina de todo Dueña de todo
Puedo con todo y más Más, más, más
Sueño abundancias
¿Qué haces aquí?
Vine a ver tu caída, pequeña.
¡Alguien está en problemas! ¿Quién? ¡Tú!
No se entiende nada lo que dices. ¿Qué dices?
No se te ocurra acostarte en mi cama. Te conozco.
Vi perfectamente tu cara de espanto
cuando la viste a esa sucia hacer su número.
¿Cuánto tiempo crees que te va a durar?
Esta reina salvadora que eres. No, mi amor.
Yo voy a estar aquí, recostada, relajada
viendo cómo se cae a pedazos esa pantomima.
Toda esta pantomima que armaste.
Se te terminó, Delfinita.
La Cardo trajo a la Yuyito.
Somos haditas muy especiales Tan singulares
No hacemos magia Damos señales
Muchos truquitos No tan geniales
Enamorhada
Soy arriesghada
Vivo angustihada
Tan alegrhada
Sigo enojhada
Somos las hadas que tú creas
EmotiHadas
Somos las grandes aliadas De tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos listas para soñar
Si nos llamas, estamos
Listas para curar
Somos las grandes aliadas de tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos
Listas para soñar
Si nos llamas, estamos
Listas para curar Las heridas
Si tienes penas
Yo las convierto En colores y sueños
Sé de princesas Enamoradas
De Cenicientas Que tienen alas
Somos quien eres No todo es magia
Nada es perfecto Solo tu alma
Que va aprendiendo Cuanto más ama
Somos las hadas que tú creas
Somos las hadas que tú creas
EmotiHadas
Somos las grandes aliadas de tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos
Listas para soñar
Si nos llamas, estamos Listas para curar
Somos las grandes aliadas de tu corazón
Somos tu alma, tu espíritu, tu emoción
Si nos llamas, estamos
Listas para soñar
Si nos llamas, estamos
Listas para curar Las heridas
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