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Zulu
Te quiero mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Poquito
Nada, poquito o mucho
Ve a buscar al príncipe Andrés, nos vemos abajo.
Ve a buscar al príncipe Federico. Yo voy por la princesa Margarita.
Nos vemos abajo.
Ven. Vámonos. Vamos.
Ven aquí, cariño. No pasa nada.
Tranquila, cariño. No pasa nada. Tranquila.
¿Están bien? ¿Están todos bien?
- Sí. - Ven, vámonos.
¡Vamos! Rápido.
Rápido. Por favor, apúrense.
¡Vamos, Bruna!
- Gracias por ayudarnos, Ada. - Es lo menos que podía hacer, Bruna.
¿Segura de que en París los espera gente de confianza?
Mi amigo puso a su gente a mi disposición.
- Bien. - ¿Sabes algo de Máximo y Florencia?
Los van a encontrar a ustedes en cuanto puedan.
Lo más importante es que te lleves a Andrés, a Federico y a Margarita
hasta que sea seguro.
Que nadie se entere
que son los príncipes y la princesa de Krikoragán.
Ni siquiera tu amigo.
- Tranquila. - Bien.
- Cuídate, Ada. - Sí.
Ada, nos vemos pronto.
Nos vemos pronto.
Apenas estalló la guerra civil en Krikoragán,
sacaron a los príncipes del país para protegerlos.
Se reunirían tiempo después en París
con Florencia, mi hermana, y Max, su marido.
pero nunca llegaron.
Bien, entiendo. Hábleme de su hermana.
No habla nunca de ella.
- Eso no estaba en el temario. - Está bien.
Nunca hablo de ella
porque me destruye el corazón pensar que,
justo cuando se había casado con su príncipe,
cuando por fin había formado la familia de sus sueños
con sus tres hijitos,
cuando estaba viviendo su propio cuento de hadas,
todo se derrumbó y nunca más se supo nada
de Flor, de Max ni de los pequeños.
Yo moví cielo y tierra.
Hice lo imposible por encontrar a Flor,
por saber qué había sido de sus bebés,
hasta que una noche, tres años después...
- Ve. - No, tú.
Mi hermana siempre decía que tenía unas haditas que la protegían.
Y yo siento que fueron ellas las que trajeron a este hombre.
Mi nombre es Severino Montfleur.
Formo parte del Servicio Secreto de Krikoragán.
¿Saben algo de Florencia?
Murió la Cardo, ¿no?
No se sabe nada de ella ni del rey.
¿Y los niños aparecieron?
Pero ¿esa es Margarita, la hija de Flor?
No, no es.
Pero es una niña huérfana,
con cierto parecido a tu hermana y de la misma edad.
No, no entiendo.
Creo que entiendes perfectamente, Delfina.
Te propongo que contemos un cuento.
Una historia en la que por obra del destino
encontraste a la princesa Margarita.
Yo me voy a ocupar de que los análisis genéticos
digan que esa pequeña es Margarita.
No, pero eso está mal.
Es un delito.
Y no te gustan los delitos, ¿no?
Con este delito ganaríamos todos.
La realeza krikoragana estaría contenta porque encontró a su heredera.
Esa niñita huérfana encontraría una familia.
Y tú, por ser su tía,
pasarías a ser su tutora legal
y administrarías su fortuna.
Y desde hace más de diez años,
convivo con el regalo más lindo que me pudo dar la vida.
Margarita.
Magu, Maguita, mi Daisy, como yo la llamo.
Ven, Daisy, mi amor. Ven.
Ella es la princesita
que convirtió mi vida en un cuento de hadas.
¡No! Es por un tema de seguridad.
Yo prefiero que no le tomen fotos.
¿No aclaraste eso?
¡Sí, claro, por supuesto que lo aclaré!
Bueno, pero basta de hablar del pasado.
Hablemos del presente.
Hablemos del futuro.
Hablemos de esto.
Cuando me piden que defina qué es el Hangar Soho para mí,
yo digo que es mi lugar feliz.
Es un lugar muy especial donde se generan muchas cosas.
La creatividad es un fueguito que todos tenemos dentro y hay que hacerlo crecer.
Yo soy como un viento que sopla y aviva esa llama.
Soy una facilitadora.
Yo quiero que esos jóvenes sean su mejor versión.
Está en tu suite.
¿Cuántas veces hay que decirte que yo no puedo atenderte?
¿No hablas bien el idioma o estás senil?
No te hagas la ocupada conmigo, querida.
Te crees muy importante porque armaste este circo fashion.
Cierra la boca y ve al salón de belleza
a que te arreglen el plumero anticuado que tienes en la cabeza.
Porque tú estás muy linda con esa colección de bolsas de residuos.
- ¿Qué quieres? - ¿Qué voy a querer? Estúpida.
Sí, tienes razón. Pregunta equivocada.
¿Cuánto quieres?
¡Respeto quiero!
No es justo que deba pedir audiencia para ver a mi hija.
Soy tu madre, y deberías venerarme.
Doscientos mil.
Pero si ya te di lo de este mes.
¡No, no vas a ver ni un centavo mío más!
Por favor, permíteme tomar un poco
para soportar esta mentira.
Puedes engañar a todo el mundo, mi amor, pero yo soy mamita.
Tú y yo sabemos perfectamente que ese dinero no es tuyo.
Mamá.
Te compré un departamento.
Te paso una mensualidad.
¿Qué más quieres?
Compartir esta vida de lujos que tienes.
Tú eres reina. Yo quiero ser la reina madre.
No puedo vivir en una pocilga de tres ambientes con dependencias.
- No me lo merezco. - No, mamá.
Reduce gastos.
Búscate un novio. Vende algo.
No sé. Más dinero no hay.
Mira que se puede acabar rápido esa mentira
de la Margarita falsa que tienes aquí.
Anímate a amenazarme.
Yo no. Nunca me animaría.
Pero la vida es complicada y puede poner cada cosa en su lugar.
¿Mira si de repente aparece por esa puerta Margarita?
Margarita está muerta y enterrada.
Margarita se evaporó.
Margarita se extinguió.
Margarita... no existe.
Sí, Margarita me llamo.
Margarita como la princesa de Inglaterra, Margarita de Austria.
Como el trago, que el que lo inventó lo puso en honor a una Margarita.
En fin, Margaritas hay en todos lados.
Incluso en Corea, donde viví muchos años.
¿Sabes cómo se dice Margarita en coreano? Deiji kkoch.
Perdón. ¿Alguien va a hacer callar a esa cotorra?
¡Corten!
¡Por favor, qué insoportable!
Tres veces te dijimos. No puedes estar hablando.
Eres extra. Extra quiere decir persona que no habla.
¿Me van a tener muda como un maniquí?
Sí, finges reírte, pero no te ríes. Finges hablar, pero no emites sonido.
Muéstrale.
Con todo respeto.
La verdad me parece un desperdicio que me traigan para hacer esta idiotez.
- Con lo que actúo, con lo que canto. - Llévensela.
No, usted no me escuchó cantar. Escuche.
Le levanto la publicidad, que está un poco deprimente.
Escuche.
Mucho, poquito o nada
Lo quiero mucho, poquito y todo
En cada pétalo, veo su cara
Diciéndome te quiero Nada, poquito
Producción, llévensela. Que no vuelva más.
Mil disculpas, Única.
No, no me pidas perdón. Llévatela del set y listo.
Esperen que me llevo mi bolso.
Ya se va. Perdón, estamos atrasados.
Un cafecito. Hacemos la última. Nunca más la traigan.
Escúchame.
¿Para qué preguntan qué sé hacer si después no quieren que haga nada?
Actúo, canto, bailo, sé ocho idiomas,
cocina, equitación, sé taekwondo, origami, ikebana.
Todo lo que es Oriente lo domino.
Y aun así me tienen jugando al dígalo con mímica.
- ¿Terminaste? - No.
Tengo mucho más para decir y se lo voy a decir en idioma de extra.
Bueno, ahora toma tus cosas y ve para tu casa.
Antes, mi dinero. A mí el día me lo pagan completo.
Revisamos los papeles. Mentiste en la edad.
Falsificaste la firma de tu madre y de tu padre. Eres menor y huérfana.
¿Usted está diciendo que yo...?
Sí, todo eso estoy diciendo de ti.
Vete antes de que llame a un juez de menores.
¿Qué? ¡No!
Esto es un atropello. Van a hablar todos con mis abogados.
- ¡Es una barbaridad! Indignada me voy. - Llamo.
¡Indignada!
Ahí se va.
Hola, Ada.
- ¿Adónde vas, Daisy? - Salgo a pasear a Jean Paul.
Sola no, mi amor. Paolo, ¿pueden acompañarla a pasear al can?
Claro. Cuando usted quiera, señorita.
Díganme Daisy, Paolo, ya les dije.
Evitemos los excesos de confianza, amor.
¡Abuelita Malala! ¡Hola!
¡Qué dulce!
Pero evita lo de "abuelita", por favor.
No soy tu abuelita ni soy nada tuyo.
Muchas gracias por la visita. Adiós.
Siempre un placer verte.
Me atoré.
Daisy, querida, eres el calco de tu madre.
Vaya a saber quién es.
- ¿Cómo dijo? - ¿Cómo dije?
Dije que habría que buscar a la madre de la jovencita, ¿no?
¿Te gustaría?
Un día se sabrá la verdad.
Gracias.
Salgo a pasear a Jean Paul, tía.
Por supuesto.
Vamos, Rocco.
¡Tú!
Ve a buscar al periodista y dile que venga, así terminamos la entrevista.
Señora Delfina, no soy su mucama.
Soy la gobernanta de la princesa Margarita.
Hágase sus recados usted misma.
Gracias.
¡Sé que están ahí! ¡Abran!
Sé que me están escuchando. Si no pagan hoy, se van.
¿Puedes creer que un extra no habla? ¡Incredibile!
Yo no puedo creer semejante nivel de insolitez.
¿Conseguiste el dinero?
No te escucho, Pipe.
Podrías ser un extra tranquilamente, hablas sin que se te escuche.
Tengo mucha bronca.
El di-ne-ro. ¿Lo conseguiste?
Cierto, el dinero. No, una injusticia tras otra en este mundo.
Si no le pagamos algo hoy, nos echa.
Tranquilo, lo voy a conseguir. Voy a consultar en HaditasApp.
Bueno, cuando vengas,
no entres por la puerta, trepa por la ventana.
Porque si te ve, no te dejará pasar.
Está bien.
¿Qué deseas hoy?
Deseo conseguir trabajo.
Habrá que ir... that way.
Un poquito más a la izquierda.
No, más a la izquierda.
Derecha. No, sigue.
¡Jean Paul!
¡Gracias!
- ¿Estás bien? - Sí, un rasponcito nada más.
¿Adónde ibas así, atolondrado?
¿Cómo te vas a escapar así, Jean Paul?
¿Jean Paul se llama? ¿Y habla francés?
Es que yo hablo francés Jean Paul.
Gracias, lo salvaste justo.
De nada. Soy Margarita. ¿Y tú?
¡Yo también!
¡Qué nota periodística más encantadora!
Hace tiempo que no hacía una entrevista tan interesante.
- Muchas gracias. - No, gracias a ti.
¿Esta no era la casa de tu prometido, Federico Fritzenwalden?
Esta es la casa en la que me encontré con mi hermana,
y eso es lo importante para mí.
Una casa que Florencia amaba, una casa en la que fuimos realmente muy felices.
De hecho, Daisy nació aquí.
Bueno, después pasó lo del incendio, que realmente fue muy raro,
porque nunca supimos si había sido un accidente
o si había sido provocado.
Luego, me enteré de que la casa estaba en venta,
así que la compré, la arreglé toda.
Lo importante para mí era que Daisy tuviera la energía de su mamá cerca.
- Hermosa historia. Tú también. - ¡Qué amor! Muchas gracias.
- Muchas gracias a ti. Fue un placer. - El placer es mío.
Trascendieron los finalistas del premio Mecenas del Futuro.
¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Cómo que trascendieron?
- Me lo avisaron recién. - ¿Quiénes son?
- Son Benito Benítez. - Sí.
Marita Ponce y Alicia y Leticia Uriburu.
- ¿Qué? - Alicia y Leticia Uriburu.
¿Qué?
Qué emoción que hayan pensado en ellas después de tanto...
Es tan merecido, ¿no? Que las hayan nominado.
Sin embargo, llamó la atención que no te hayan nominado a ti.
- ¿A quién? ¿A mí? - Pensábamos que este año te lo daban.
No.
Es gente que trabaja hace años en esto.
Yo estoy recién empezando.
Tengo toda la vida por delante para ganarme premios. Adiós.
No puedo creer que te llames Margarita también.
- Sí, de toda la vida. - Me dicen Daisy. ¿Y a ti?
Margarita, Magui, Mar, bella, única, linda.
- Señori... Daisy, tenemos que irnos. - Okey.
¿Eres tan importante que estás con custodios?
¿Estás en peligro? ¿Te pueden secuestrar?
No, son empleados de mi tía, que me acompañan.
Bueno, encantada, tocaya.
Encantadísima, tocayarita.
Alicia y Leticia Uriburu.
¡Explícame qué mérito tienen para estar nominadas!
¿Tener una calle? ¿Qué es eso?
¿Y Benito Benítez? ¡Con esa cara de meme!
¡Y Marita Ponce! ¿Qué hizo Marita Ponce?
¡Explícame qué hicieron esos mamarrachos para estar nominados, Yamila!
Realmente, no me lo explico. No sé.
¿Qué me importa a mí si tú te lo explicas o no?
Estoy pidiendo que tú me expliques a mí
por qué después de todo el trabajo realizado no estoy nominada.
¿Quizás sea un tema de imagen?
¡Hay que llamar a un publicista! ¡Eso!
Discúlpame, ¿qué tiene de malo mi imagen?
Nada, pero quizás te ven demasiado exitosa.
- Demasiado grande. - ¿Grande cómo?
- Grande. Gran... diosa. Diosa. - Grande de grandiosa.
- Más allá de los premios. No sé. - Puede ser.
¿Tú le darías un premio a la reina Máxima?
¡No! ¡Ella es la que da los premios!
Me ven tan dulce Y soy tan buena
Inalcanzable Como una estrella
Nada me hiere Soy como hielo
Solo sonrío Y se abre el cielo
Soy la maga Bruja envidiada
De reina buena Voy disfrazada
A la orden Van mis deseos
Soy tan dulce Como un caramelo
Cuidado Porque en los cuentos
Nunca los malos Terminan bien
Cuidado Porque en los cuentos
Nunca terminan bien
Reina de todo Dueña de todo
Puedo con todo Y más
Sueno abundancias
Grandes tesoros Nada me bastará
Reina de todo Dueña de todo
Puedo con todo y más Más, más, más
Sueno abundancias
Grandes tesoros Nada me bastará
¿Quién fue el genio
al que se le ocurrió ponerme a mí de rojo
cuando estoy vestida de rojo ahora?
¿Qué es esto, el mismísimo infierno?
Me traen una tapa disruptiva,
una tapa distinta o renuncian.
¡Se van!
¿Qué hago?
Tráeme los diez nombres de los mejores asesores de imagen.
¡Ya!
Este.
Cierra.
No sé por qué usamos la puerta si es mucho más divertido por la ventana.
No grites.
¿Qué haces, Merlín?
Leo, tío.
Con los pies sobre la cama, no.
En 15 minutos, comemos.
- Entendido. - ¿Te pasa algo?
Te veo raro.
¿Qué me va a pasar, tío? Estoy perfecto.
¡Qué día!
Difícil, complicado, pero bueno...
Eso significa que los días buenos están cerca.
¿O no, Cardy?
Oui, por supuesto.
Cállate, que nos van a escuchar.
¡Qué va a escuchar, Pipe! Si está con la TV a todo volumen.
Prende alguna luz. Es deprimente esto.
Cambia la cara, Pipe. Amargándote no solucionas nada.
No tenemos trabajo. No tenemos un centavo.
Nos van a echar de aquí, vamos a terminar volviendo al instituto.
Y no tenemos nada para comer.
¿Cómo que no?
Si había una lata de algo... con eso que compramos.
Sí, llenos de cosas estamos.
No.
Tranquilo. Con esto, te preparo un manjar.
¿No te cansas de ser tan optimista?
¿Cómo me voy a cansar? Ser optimista es lo más lindo que hay.
Aparte, bueno, si soy tan positiva,
para eso estás tú, para equilibrar con tu pesimismo.
"La noche es más oscura cuando está cerca el amanecer, Margarita".
Eso me decía Pierre cada vez que yo me preocupaba por algo.
Él me enseñó a ser optimista.
¿Te conté cómo llego a mi vida?
Bueno, yo era muy pequeña cuando de repente Anieta murió.
Vamos, niña, termina de recoger tus cosas. Debemos irnos.
- ¿Adónde? - Lo determinará el juzgado de familia.
No te puedes quedar sola. Vamos.
Ella me había armado una vida hermosa.
Teníamos una casa hermosa.
Con una habitación hermosa, toda para mí.
Una vista hermosa.
Anieta era lo único que yo tenía en el mundo.
De mis padres nunca supe nada.
Sin ella, mi vida era una noche muy oscura.
Pero en medio de la noche oscura, empezó a amanecer.
Y la luz...
La luz era tan fuerte...
Y así, como enviado del cielo,
llegó Pierre.
Hola, Margarita.
Hoy va a ser un día hermoso.
Esta niña no va a ningún orfanato.
Esta niña no está sola.
Anieta me nombró su tutor legal
en caso de que le ocurriera algo.
¿Vamos?
Eres genial.
No puedo creer lo que cocinaste.
Pensé que exagerabas, como cuando cuentas tus historias.
Yo no exagero. Es todo verdad.
Bueno, pero a la verdad la condimentas bastante.
Como a esta comida.
Bueno, cuantos más ingredientes tenga la historia,
es mejor para el que la escucha, ¿o no?
Bueno...
Pero contigo es difícil saber cuando una historia es cierta o no.
¿Y qué es verdad y qué es mentira?
Yo lo viví así. Yo lo sentí así.
Para mí fue como un ángel
que bajó en medio de la noche y me iluminó la vida.
Esa es mi historia. Y por eso la cuento así.
- Come. - Bueno.
Lo único malo de una historia es si la cuentas para engañar a otro.
Ahí sí la historia es puro cuento.
Hice un máster en Nuevas Tecnologías de la Comunicación...
Perdón, hace más de medio currículum que no te estoy escuchando.
Porque no me interesa nada, ni lo que estudiaste,
ni la experiencia que dices que tienes, que para mí es incomprobable.
Okey, ¿y qué te interesa?
Te contraté por lo que hiciste con ese político gris,
sin carisma, que nadie conocía.
Y tú en dos meses lo inventaste y lo hiciste ganar las elecciones.
- ¿Quieres dedicarte a la política? - No.
Pero, por algún motivo, el comité
de los premios Mecenas del Futuro no me tiene en cuenta.
Y yo necesito que tú me pongas en su mapa
y me pongas en su agenda.
- ¿Por qué quieres ganar ese premio? - Porque lo quiero y punto. ¿Puedes o no?
Yo no puedo vender algo que no es, Delfina.
No estoy tan de acuerdo.
Porque para mí las cosas no son como son.
Las cosas son como uno las cuenta.
Esa es la historia del mundo.
No, esos cuentos tienen patas cortas.
Tarde o temprano terminan cayéndose.
En lo que a mi experiencia respecta,
lo único que se sostiene en el tiempo es lo verdadero.
No.
Quería a un publicista, no alguien que me diera un sermón.
Si era por eso, llamaba a un cura amigo.
Muchísimas gracias por todo. Adiós.
Permiso.
Y no quería darte un sermón.
Pero prefiero manejarme con la verdad con mis clientes.
Creo que no te tienen en cuenta por la imagen que proyectas.
Vives en una casa inmensa, sola.
Y aun cuando estás rodeada de gente, sigues dando la imagen de estar sola.
Se te percibe fría, distante.
Ellos prefieren darle el premio a alguien más cercano,
más cálido, que sea uno de nosotros.
Buenas noches.
¿Y qué debería hacer para cambiar la percepción que tienen de mí?
Ahora sí.
Ahora sí tenemos algo diferente.
Es que estuvimos trabajando toda la noche.
Sí, y se nota.
Ahora tiene alma, tiene concepto. Lo voy a hacer aquí.
Sí, yo creo que ahora logramos algo.
Conecten el streaming.
- ¿Y? - Ya se va a ir.
Nos huele, sabe que estamos aquí. No se va a ir.
Y necesitamos bañarnos si queremos salir a buscar trabajo.
Qué lindo cuando te despiertas positivo, Pipe.
Vamos a ver qué dicen mis EmotiHadas hoy.
Consúltalas. Las necesitas más que yo.
¿Yo? No. Yo quiero bañarme y salir de aquí.
Jamás quise herirte
No lo puedo hacer
Eres la princesa Que siempre soñé
No guardo más secretos
Esta es mi verdad
Y espero poder encontrarte
Para volverte a amar
¡Delfina Santillán haciendo un live! ¡Me muero! ¡La amo! ¡Es genial!
Sí, ya sé, están sorprendidos.
Sé que estaban esperando con mucha ansiedad
la edición especial de la revista.
Pronto van a poder ver todas las notas periodísticas.
Son espectaculares.
Pero antes quiero hacerles un anuncio.
Sé que muchos jóvenes aman lo que hacemos aquí.
Nuestra búsqueda de las ideas más originales y más creativas.
Todo lo que pasa aquí es tendencia, ¿y sabes por qué?
Porque hablamos de lo que te importa.
Hablamos de lo que te interesa.
Quizá muchas veces sentiste que tenías el talento,
la visión y hasta la misión de estar aquí.
Pero nunca tuviste la oportunidad.
Bueno, esta es la oportunidad.
Voy a dar una serie de becas a jóvenes artistas,
con un proyecto único: mecenazgo.
Si eres músico, actor, pintor, artista digital,
aquí te estamos esperando.
Voy a seleccionar los mejores proyectos, los más creativos.
Y todos vamos a vivir y a trabajar aquí,
en mi casa, por un tiempo.
¿Ves?
El amanecer, la luz, la hora más oscura.
¿Ves que aprieta, pero no ahorca, Pipe?
Espera. Escucha lo que dice.
No pierdas tiempo. Ven aquí, al Hangar Soho.
Si sientes que una de estas becas es tuya,
ven y reclámala.
Aquí están las bases. Te espero.
¿Y, cómo estuve?
¿Divina, amable, sensible, cercana y amorosa?
La verdad que sí. Bastante cálida.
- Te felicito. - Muy cálida.
Te dije. Ser y parecer es lo mismo.
Tía, vi el vivo de recién. ¡Me encantó!
Me pareció una idea genial. Una pregunta. Puedo participar, ¿no?
Tú no necesitas una beca, amor.
Bueno, pero si tengo una idea, un proyecto, ¿podría participar?
No sé. Quizás te puedo sorprender.
No me parecería ético,
pero si tienes un superproyecto, por supuesto que cuentas con mi apoyo.
- Gracias. - No.
Por eso nos gustan los cuentos.
Porque son historias donde la vida de la protagonista cambia.
Déjala tomar una ducha. Es para ir a una entrevista laboral.
De ninguna manera.
Aquí no se baña ni duerme nadie si no pagan lo que deben.
Por favor.
No importa. Me baño en el camino.
Y eso queremos todos.
Que nuestra vida cambie, se transforme.
¡Cuando vuelvan, paguen! Si no, no entran más.
¡Paguen lo que deben!
¡Loca! ¡No puedes ir toda empapada!
No importa cómo vaya, Pipe.
¡Delfina ya lo dijo! ¡Esa beca es mía!
Las historias no están hechas de lo que fue,
sino de lo que uno recuerda que fue.
¡Espera!
Espera.
Vamos, Pipe.
¡Vamos, Pipe! ¿Qué haces mirando...?
¿Estás bien?
Estoy perfectamente bene.
Pero ¿vas a entrar así?
¿Sin preparar mejor tu proyecto?
Yo soy mi proyecto, Pipe.
¿Qué?
Como que me dio un rechúfate.
¿Un qué?
Un chufi. Un fliquiti.
Hace dos horas que hay alguien golpeando la puerta.
Nadie escucha, ¿no?
Para cobrar el salario, todo el mundo listo.
Pero para abrir la puerta, nadie.
Es una locura.
¿Es una casa fantasma?
Una historia es algo que ya pasó, pero que sigue vivo.
Pero un cuento
es la manera en la que contamos esa historia.
¿Tú quién eres?
Y así, contando un cuento,
es como descubrimos nuestra propia historia.
Corazones rojos No son corazones rotos
Son corazones tan llenos de amor Que sueñan un mundo mejor
Corazones negros Son corazones dormidos
Tan lastimados Sienten miedo
Porque están heridos
Soy un corazón rojo Lleno de amor
Sueño con un mundo mejor
Los corazones negros duermen
Sueñan con un mundo peor
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
Corazones rojos Son corazones con vida
Que ya sanaron sus heridas
Y disfrutan alegría
Tu corazón entero Tu corazón de fuego
Primero estará siempre Amar lo verdadero
Sigue buscando tu camino Brillar más fuerte es tu destino
Crees que no existes Que eres invisible
Soy tu espejo, yo te veo Eres tan sensible
Sé que puede ser muy duro Tu corazón es muy puro
Ese corazón entero Es tu corazón de fuego
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
En el mundo oscuro No podrás encontrar luz
Solo en corazones puros brillarás
Si brillas tú
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Por ese corazón, ese corazón
Que se agranda por amor
Por ese corazón, rojo corazón
Que camina hacia el sol
Corazón No te dejes atrapar
Corazón Por los corazones que no pueden amar
No te dejes atrapar
Por los corazones que no pueden amar
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