All language subtitles for Belle.De.Jour.1967.REMASTERED.1080p.BluRay.x264-CiNEFiLE

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Original subtitles

BELLA DE DÍA

¿Te digo un secreto, Séverine?

Te quiero cada día más.

Yo también, Pierre. Sólo te tengo a ti, pero...

Pero ¿qué?

Yo también quisiera que todo fuera perfecto...

...que no fueras tan fría.

No hables de eso, por favor.

No quería ofenderte.

Siento por ti una ternura infinita.

¿De qué me sirve tu ternura?

¡Qué cruel eres conmigo, cuando quieres!

Perdóname, Pierre.

¡Paren!

¡Baja!

¿Por qué? ¿Qué te pasa?

- ¡Que bajes! - Pero ¿por qué?

- ¡Déjame! - ¡Vamos!

Hagan lo que dije.

¿Cómo se atreven?

¡Suéltenme!

¡Bestias!

¡Suéltenme!

¡No tengo la culpa! ¡Tienes razón! ¡Te lo explicaré todo!

¡Denle una buena paliza, a esta puta! ¡Vamos!

¡También es culpa tuya! ¡Te lo explicaré todo!

Cierre la boca, señora, o le parto la cara.

¡Para!

¡Diles que me suelten!

¡Socorro!

¡Cállate, putita!

¡Vamos!

¡Tiren!

¡No grites! ¡Si gritas te mato!

¡Pierre, te lo suplico!

¡Te pido perdón...

...de todo corazón!

¡Pierre, por favor, no sueltes a los gatos!

¡Ya basta!

Es toda suya.

- Pierre, te quiero. - ¡Vamos!

¿En qué piensas, Séverine?

¿En qué piensas?

En ti...

En nosotros.

Nos paseábamos en calesa.

¿Otra vez la calesa?

Quiero besarte.

Nos levantamos temprano.

- ¿Por qué? - Para preparar las maletas.

- ¿Nos vamos? - Sí.

¿Adónde?

Es mi sorpresa por nuestro aniversario de bodas...

...porque nuestra felicidad cumple un año...

...y por el sol de antaño.

¿Y el hospital?

Quiero olvidarlo unos días y pensar sólo en ti.

¿Eres feliz?

Sobre todo cuando estamos juntos.

Quisiera verte en cada minuto.

No, por favor.

Descansa.

Perdóname.

Eres tan bueno, tan indulgente, pero...

No pasa nada. Duerme.

¿Vienes a la fiesta del hotel?

No sé. Husson se acuesta como las gallinas.

Que duerma. Ven con nosotros.

Dicen que habrá nieve esta noche.

Prefiero ver al magnetizador.

Hace milagros.

Yo no me dejaría dormir.

No es un hipnotizador, querida.

Estos hacen salir el sol.

Los hipnotizadores te bajan a los infiernos.

Bueno, ¡hasta luego!

¡Hasta luego!

¿Qué hora es?

Las cinco.

Vete, si te aburres.

Uno no se aburre en los bares.

No son como las iglesias, donde estás solo con tu alma.

Te diré algo agradable.

Te quiero.

Gracias.

Cicatrizas tan bien...

¡Me aburres!

Déjala, está con Husson.

Demasiado tarde, nos ha visto.

¿Qué le pasa? Es un tipo interesante, ¿no?

- No me gusta su mirada. - Vamos.

- Buenas tardes. - Hola.

Antes, los vi pasar abrazados.

Daba gusto verlos. Parecían recién casados.

Debió de parecerle ridículo.

¡Por el contrario! Era tranquilizador, como algo cotidiano.

Sin embargo contigo, Pierre, me siento incómodo.

Haces que tenga mala conciencia.

Somos tan distintos...

Hombres como tú no se ven todos los días.

Lo digo sinceramente.

Gracias.

¡Cuántos castigos perdidos, Dios mío!

- ¿Las conoce? - No.

¡No piensas en otra cosa!

Lo demás es inútil. Bagatelas y tiempo perdido.

Debería contar sus obsesiones a un especialista.

Es rico y ocioso. Son sus principales enfermedades.

Y la caza de montería.

También siento debilidad por los pobres, lo obreros.

Sobre todo cuando nieva, sin abrigo, sin esperanza...

¡Qué atractiva es Ud., Séverine!

Sus cumplidos son muy sutiles. Cállese.

Le pides lo imposible.

Los dejo. Llevo aquí tres horas.

Me va a dar una jaqueca.

- ¿Hace mucho frío fuera? - No, hace buen tiempo.

Voy a tomar el aire.

- Hasta luego, Renée. - Hasta luego.

Buen paseo.

Me cae bien. Es divertido.

Es raro.

Es peor todavía.

¿Qué es de Husson?

- Está bien. - ¿Lo siguen viendo?

Sí, no me lo recuerdes.

¿Te acuerdas de Henriette?

Perfectamente.

Creo...

Creo que se dedica a la prostitución.

En una casa de citas.

- Va varias veces por semana. - ¡No me digas!

¿Te imaginas? ¡Henriette!

Claro que tú tienes tan poco que ver con eso...

Pero, ¿te imaginas? ¡Una mujer como tú y yo!

¿Te imaginas yendo con cualquiera?

No se podrá escoger. Habrá que aceptar de todo:

Viejos, jóvenes, feos, atractivos...

Si hasta cuando hay amor hay momentos malos.

Con un desconocido debe de ser horrible.

¿Existen esos sitios?

Perdonen Uds., señoras...

...pero ya lo creo, que existen.

No son como los burdeles de antes de la guerra...

...ya no tienen farolillos...

...pero, créanme, trabajo sí tienen.

Conozco lo menos media docena.

Es por mi trabajo, ¿saben?

En 20 años de taxi, he visto de todo.

Yo he estado dos veces, y no pasa nada.

¿Qué te pasa?

Hemos llegado.

Han traído estas flores para Ud.

Muy bien. ¿Quién las envía?

El Sr. Husson, señora.

¿Por qué las ha puesto aquí?

Voy por la bayeta.

No es nada, es agua limpia.

Pero, ¿qué me pasa hoy?

¡Séverine, ven ahora mismo!

¿Vienes o no?

¿Te falta mucho?

Casi he acabado.

¿Puedo hacerte una pregunta?

Claro.

Antes de conocerme, ¿ibas a menudo...

...a... casas...?

¿Casas?

No iba a menudo. ¿Por qué? ¿Te interesa?

Todo lo tuyo me interesa.

Creía que ya no existían.

Son clandestinas.

No me imagino cómo son.

¡Estoy trabajando!

¡Por favor!

Entras, ahí están las mujeres...

...escoges a una...

...te encierras con ella media hora...

...y sales triste para el resto del día.

Pero "semen retentum venenum est".

Calla, no me hables de eso, por favor.

¿Qué te pasa?

Nunca te había visto así. ¿Qué te pasa?

Nada. Estoy cansada, nerviosa...

Ve a descansar.

Sí, tienes razón.

Buenas noches.

- ¿Voy contigo? - No.

Sí, quédate conmigo hasta que me duerma.

¡Qué niña eres!

No doy una. Reemplázame.

- ¿Te vas? - Te espero dentro. Hasta luego.

Hola, ¿qué tal?

Bien.

No viene mucho por aquí.

- No, es verdad. - Hasta luego.

¡Vaya, la misteriosa Henriette!

La mujer de las dos caras, de la doble vida, ¡qué interesante!

¿Se lo ha dicho Renée?

Sí, pero ¿por qué?

Por dinero, sencillamente.

Muchas mujeres que se venden lo hacen por dinero.

¡Qué alegría verla, Séverine!

No entiendo a esas mujeres.

Hoy en día, se hace sobre todo por teléfono.

Pero lo de las casas de citas es otra cosa.

Ud. debe conocerlas bien.

Sí, antes iba mucho. Me gustaba.

Un ambiente especial, mujeres sojuzgadas...

Recuerdo las del barrio de la ópera.

Sobre todo la de Anaïs...

...C/ Jean de Saumur, 11. ¡Excelente!

¿Qué hace? ¿Se ha vuelto loco?

Nada, "impulsions", como dicen los ingleses.

Impulsos insignificantes.

Un día, tenemos que vernos. Sin su marido, naturalmente.

Admiro mucho a Pierre, pero preferiría que no lo viera.

En casa de Madame Anaïs, c/ Jean de Saumur, 11...

¿Qué te pasa?

¿Qué desea?

- Quisiera hablar con Ud. - Pase.

Buenos días.

Buenos días.

¿Es Ud... la encargada de...?

Soy madame Anaïs.

Quería informarme, saber si...

Pase y hablamos tranquilamente.

Siéntese.

- ¿Quiere tomar algo? - No, gracias.

- ¿Un cigarrillo? - Gracias, no fumo.

Tranquila, está Ud. en su casa.

Estoy deseando ayudarla. Siéntese.

Es Ud. bonita y fresca. Es lo que gusta por aquí.

Ya sé que, al principio, es un poco difícil, pero...

...¿quién no necesita dinero en algún momento?

Iremos a medias.

Tengo gastos...

Muchas gracias, pero tengo que irme.

Vamos, está Ud. algo alterada.

Debe de ser la primera vez, ¿no?

No es tan tremendo, ¿sabe?

Es temprano, sus compañeras no han llegado.

Se le va a caer el botón.

¿Cuándo quiere empezar?

No lo sé.

¿Hoy?

Sí, quizá. Pero sólo por la tarde.

A las 5 h. tengo que irme. Sin falta.

De 2 a 5, está bien.

Pero tendrá que ser puntual, o me enfadaré.

A las 5:00, quedará libre.

Adiós y perdone.

La espero esta tarde, a las 2 h.

¿Qué pasa? ¿Nada grave?

No, pasaba por aquí...

...y tuve ganas de verte.

Creía que no te gustaba esto.

No, no me gusta. Pero no quiero estar sola.

Te invito a comer.

No puedo. Como con el jefe. Te lo dije esta mañana.

Es verdad, pero...

Lo siento.

Recuerda que esta noche salimos con los Févret.

Perdona la molestia.

¿Qué molestia? Hasta esta noche.

Intentaré volver pronto.

Ya no contaba con Ud.

Se fue tan de repente, esta mañana...

Creí que la había asustado.

Ponga aquí sus cosas.

Ahora verá a sus compañeras.

Son 2: Mathilde y Charlotte.

Muy simpáticas, las dos.

Sólo aguanto a la gente educada...

...y de buen humor.

Me gusta que se diviertan trabajando.

La semana pasada, eché a Maïté, y eso que era hermosa.

Pero era demasiado grosera.

Una pena.

Venga.

¿Cómo se llama?

No quiero...

No le pido su verdadero nombre.

¡No creerá que me llamo Anaïs!

- ¿Tomamos algo para celebrarlo? - No, gracias.

Sí, mujer, un licor de cerezas...

Habrá que buscarle un nombre...

...coqueto, fácil de recordar.

Lo buscaremos juntas, si quiere.

Lo llamamos Adolphe, uno de nuestros mejores clientes.

Ya verá, es muy divertido.

¿Y si la llamamos Flor de Día?

¿Flor de día?

Como sólo viene por la tarde...

Como quiera.

Parece un poco nerviosa.

Tranquila, se irá a las 5 h. No se preocupe.

¿La espera alguien?

¿Un novio?

¿Un maridito?

No hace falta que me haga confidencias.

Béseme.

Las chicas tienen sed.

Espere, ahora vuelvo.

¡Tienes una nueva, y la escondes!

Tráemela ahora mismo o voy a buscarla.

¡Flor...!

Es un tipo gracioso. Vende caramelos.

Tiene fábricas en Bordeaux...

...gana millones.

Por la noche, si me quedo con las ganas, no puedo dormir.

El otro día, en Bruselas, me tocó una negra...

¡Vaya fiesta!

Les presento a Flor de Día.

- Hola. - Hola.

Les he dicho que cierren la cortina.

Mis respetos de las 3 menos cuarto.

Tómate una copa con nosotros.

Anaïs, tráenos una botella ahora mismo.

¡Llegas a tiempo! Las novedades, hay que celebrarlas.

Ni que hubieras olido el champán.

Vayan conociéndose. Ahora vengo.

¡Qué hermosura! ¡Está como un tren!

Olvídela, es demasiado decente.

Precisamente, chica.

¡A éste, no hay quien lo pare!

¡Qué tipo!

¡Qué bonito!

Pero es mejor un vestido fácil de quitar.

¿Verdad, don Adolphe?

¡Qué va! Está estupenda, con su vestidito.

Parece elegante, me gusta.

Siempre me promete un regalo. Me gustaría algo así.

¡No soy Rotschild, chica!

¡Por desgracia!

¡Qué corte!

¿Has visto qué acabado? Es increíble.

Con dinero, es fácil vestir bien.

¿Y la clase? ¡La clase no se compra!

¡Ya está aquí el champán!

¡El carburante! Me había quedado seco.

¡Deja, esto es cosa de hombres!

¿Sabías que soy campeón mundial del sacacorchos?

# Me gusta el jamón y la salchicha #

# Me gusta el jamón cuando es bueno #

# Pero más me gusta un buen par de muslos #

Está caliente.

A más de 8, el champán es una infusión.

De haberlo sabido, la habría puesto en la nevera.

Sabías que vendría.

Pero no esperaba a Flor de Día.

¡A la salud de alguien a quien quiero por encima de todo:

Yo!

Y a la de Flor de Día.

Está bueno, pero algo tibio.

Matilde, te he traído un regalo.

- Toma. - ¿Qué es?

Míralo.

Gracias.

Siempre viene con alguna sorpresa.

¡Viva la alegría!

Es mi carácter. Me gusta la vida, la diversión...

¿Qué te pasa, Flor de Día?

¿Estás enfadada?

¿Qué pasa?

Ya verás...

...vamos a pasarla bien, te lo prometo.

Pero ¿qué le pasa?

Me la llevo un minuto.

Es que es la primera vez...

Es lo que dicen todas.

De verdad.

¿Quién se cree que es su amiga?

Es nueva.

Muy bien: llegas y arrasas.

Don Adolphe es un hombre sencillo, no te preocupes.

Haz lo que quiera, es lo único que pide.

- No. Me voy. - ¿Qué?

¿Qué son esos remilgos?

¿Dónde te crees que estás? ¡Vamos!

Sí, señora, ahora voy.

Ustedes, déjenme solo.

Contigo hay que tener mano dura, ¿no?

Vamos.

Hola.

Cierra.

He dicho a las otras que se vayan. Así es más íntimo.

¿Es verdad que es la primera vez?

Cuidado, que tengo olfato.

No me vengas con cuentos.

Aunque, si es verdad...

...no hay porque avergonzarse.

Pero no me dirás que, a tu edad...

...sigues siendo virgen, ¿no?

Lo vamos a ver ahora mismo.

¿Qué pasa?

¿Te doy miedo?

¿No te gusta mi cara?

Tendrás que acostumbrarte, chica.

¡Ni hablar! ¡No te saldrás con la tuya!

¿Quién te crees que eres, zorra?

¡Primero me excitas, y luego me dejas tirado!

¡Basta de tonterías! ¡Estoy harto!

Así, muy bien.

Así me gusta.

Te gusta que te den golpes, ¿no?

La jota de trébol es mi carta.

¡No se da prisa, don Adolphe!

Es normal.

Tute.

¡Vamos, vamos!

Séverine, ¿dónde estás? ¿Estás lista?

¿Estás ahí? ¿Qué pasa? ¿No te encuentras bien?

¿Estás enferma?

No parece que tengas fiebre.

¿Quieres que llame a un médico?

No es nada. Estaba durmiendo.

Tenía jaqueca, no sé por qué.

He tomado una aspirina y un baño caliente. Ya se me pasará.

¿Qué hora es?

Es tarde.

Voy a llamar a los Févret para que no nos esperen.

Ve tú.

Ni hablar. Estaré mejor aquí.

Además, tengo trabajo.

Descansa. Buenas noches.

¿Ya está la sopa?

Está helada, no consigo calentarla.

¿Los toros tienen nombre, como los gatos?

Sí. Todos estos se llaman Remordimiento.

Salvo el último, que se llama Expiación.

¿Qué hora es?

Entre las 2 y las 5 h. No más de las 5 h.

¿Qué tal tu mujer?

Muy bien, gracias.

¿Dónde está?

Aquí, al lado. ¿Quieres saludarla?

Con mucho gusto.

¿Qué tal, zorra?

¿Estás bien, especie de ramera?

¡Puta!

¡Cerda!

¡Pelandusca!

¡Meretriz!

¡Chupapijas!

¡Calientacamas!

¡Puta!

¡Pierre! ¡Para, te lo suplico! ¡Te quiero, Pierre!

¿Qué quieres?

Yo... Quisiera...

¿Volver al trabajo?

¿Y desaparecer una semana sin dar razones?

Perdóneme, yo--

No quiero aficionadas. Para eso está la calle.

Se lo suplico, señora...

Tienes suerte de tratar conmigo.

Otra te habría puesto de patitas en la calle.

Pero yo soy demasiado buena.

Si vuelves, será para ser formal, supongo.

Sí.

¿Y podré contar contigo todos los días?

Sí, pero sólo hasta las 5 h.

Bueno, vamos...

Buenos días, ¡qué alegría verla!

Hola.

- ¿Qué tal, Flor de Día? - Bien, gracias.

¿Nos habías dejado tiradas?

¿Por qué has tardado tanto?

- No pude. - Dame tu abrigo.

¡Qué bonito!

Te voy a pedir un favor.

¿Me lo prestas para el domingo? Te lo devuelvo el lunes.

Lo siento, pero...

...el domingo va a ser difícil. ¿No podrías...?

Déjalo. He visto el mismo de confección.

¡Carducci! ¡Vaya lujo!

¿Quién eres?

¿Te fastidia volver?

No.

Yo lo hago por mi novio. Es ciclista.

Tuvo un accidente y no trabaja.

Sabe que vengo. Y, sin embargo, lo quiero mucho.

Podría ganarme la vida de otra manera...

¿Y cuánto ganarías?

Es verdad.

Va a venir el profesor en cualquier momento.

Te lo voy a presentar.

Eres su tipo.

¿Quién es?

Un ginecólogo. Una celebridad, al parecer.

Su clientela es internacional.

Tuvo que ir a Copenhague para una operación.

Aquí está. Explícale de qué va.

¡Ya hay que encender la luz!

Ya verás, no es difícil. Si todos fueran como él...

- Tengo una nueva. - ¿Sí?

Creo que le va a gustar.

Algo tímida, pero una verdadera aristócrata.

- ¿De verdad? - Naturalmente.

Mejor, mejor. Mándemela.

Pase, por favor.

¿Qué hace?

Yo... Iba a--

¿No le han explicado? Vístase.

Adelante.

¿La señora marquesa me ha llamado?

Sí.

¿La señora no está satisfecha conmigo?

Pues... No, es verdad...

- ¡Sra. Anaïs! - ¡Sí!

Estaría mejor en la cocina, Srta.

No vale nada. ¡Mándeme a Charlotte, deprisa!

Ven.

Charlotte, ve a ver al profesor.

Un segundo, ahora me desvisto.

Pasa. ¡Mira que es fácil!

Ponte aquí.

Mira cómo lo hace Charlotte.

Y no hagas ruido.

¿La señora marquesa me llama?

Sí, Victor.

¿La señora no está satisfecha conmigo?

¡No hace más que pendejadas!

Es verdad, lo reconozco.

Pero la señora es tan buena...

Y tan hermosa...

¡Insolente!

¿Está ciego o qué?

Hay polvo por todas partes.

He roto un jarrón.

¡Lo que faltaba! ¡Queda despedido, Victor!

¡No, se lo suplico!

¡No me eche!

Permítame que me redima.

¡Tendré mucho cuidado, lo juro!

Todavía no, dame eso.

¡Castígueme, si quiere!

¡Pégueme!

¡Pero no me eche!

¿Qué hace? ¡Viejo verde!

Nada, guardo distancias...

...desgraciadamente.

No debería decirlo, es un secreto. Señora marquesa...

...¡la amo!

¿Qué?

La amo.

Le digo...

...le digo que la amo.

Ahora, píseme.

Escupa, pisotéeme la cara.

¡Cerdo! ¡Viejo verde! ¡Se va a enterar!

¡Más fuerte! ¡Pegue más fuerte!

Ven, hay gente.

¿Has visto? ¿Qué te parece?

¿Cómo se puede caer tan bajo?

Estará acostumbrada, pero a mí me da asco.

No, gracias. Yo no.

¿Y ésta, le va?

¿Qué es?

Credit card... Geisha's Club...

No aceptamos. Sólo dinero.

Muy bien, vamos.

No miedo, no miedo...

- ¿Te ha ido bien en el colegio? - Sí, mamá.

¿Te has portado bien?

Ve a saludar a tu madrina. Enséñale las notas.

¿Qué tal?

Enséñame las notas.

- ¿No me dices nada? - Hola, Srta. Mathilde.

Te llevaré a la feria. ¿Estás contenta?

7 en historia, 9 en lectura, muy bien.

El profesor quiere un tintero.

- ¿Qué? - Que quiere un tintero.

¿Un tintero?

No tengo tintero.

Vete arriba, a hacer los deberes.

A mí también me daría miedo ese hombre.

A veces, debe de ser muy duro...

¡Qué sabrás tú, Pallas!

- ¿Me permite, señorita? - Sí.

¿Señorita o señora?

- Señorita. - Perfecto.

¿Cómo se llama?

Bella de día.

Precioso.

Tuve una gata que se llamaba Bella de noche.

¿Viene mucho por aquí?

En mi imaginación todos los días.

Bonita mañana, ¿no le parece?

Sí, así es.

Nada me gusta tanto como el sol de otoño.

El sol negro.

¿Sol negro?

La encuentro muy elegante.

Gracias.

¿Le gusta el dinero?

Sí.

Le daré mucho si viene a mi casa.

¿A su casa?

No me interprete mal...

...es una especie de ceremonia religiosa...

...muy conmovedora, es muy importante para mí.

Soy un hombre de otros tiempos...

...en que existía todavía el sentimiento de la muerte.

Si acepta, seré un hombre feliz.

Es Ud. exactamente del tipo que necesito.

Vivo a 1 h. de París. Aquí tiene mi tarjeta.

Iré a buscarla a la estación.

Tenga, póngase esto, por favor.

Pero, ¿de qué se trata?

No tema nada.

A las que la han precedido les gustaría volver.

Pero el Sr. duque es muy estricto para eso.

Sígame, por favor.

Por aquí.

Te he traído lirios.

Te gustaban tanto...

¡Qué hermosa estás!

Tu piel está todavía más blanca.

Tus cabellos, todavía más suaves.

Mi hija querida...

Tu cara está fría...

¿Recuerdas? Ayer jugamos juntos...

...reímos y cantamos.

Ahora estás aquí, sin decir nada, sin moverte...

Espero que me hayas perdonado.

Pero no es culpa mía, te quería demasiado.

Sr. duque, ¿hago pasar los gatos?

¡Váyase al infierno con sus gatos!

Estamos solos.

Las puertas están cerradas.

Tus ojos ya no se abrirán.

Tus miembros están rígidos.

Los gusanos roen tu corazón.

Y este aroma embriagador de flores muertas...

Este aroma embriagador de flores muertas...

Los gusanos roen tu corazón...

¿No se ha ido? ¿Qué espera?

Es que llueve, y...

¿Y qué?

¡¿Quiere largarse de una vez?! ¡Fuera!

¿Te falta mucho?

Ahora voy.

¿Quieres que me quede contigo?

Me gustaría que vinieras más a menudo...

...por iniciativa tuya.

Vendré, Pierre. Dame tiempo.

Siempre tengo la impresión de imponerte algo.

No lo creas.

Tengo cada vez más ganas de estar a solas contigo.

Ya no me asustas.

Creo que te comprendo mejor...

...que estoy más unida a ti.

Te quiero cada día más, ¿sabes?

¿Está la señora?

- ¿De parte de quién? - El Sr. Husson.

Viene a verla el Sr. Husson.

Dígale que no estoy.

Adiós, señorita. Gracias.

Qué atractiva es Ud., Séverine.

Francamente, quiero escribir una carta.

Me haría mucha ilusión.

¿Aceptaría Ud.?

Hay mucha gente, aquí.

¡Mejor!

Le tendré que dar el recibo.

Eso espero.

¿Con esto?

Sí.

¿Qué hacen?

Nada, se divierten. Puede echar una ojeada.

No, cuéntamelo.

Él saca un sobre.

¿Y?

Es un paquetito de semillas de lirio.

Vaya.

- ¿A qué piso va? - Al 4, por favor.

¿Me permiten?

¿Qué hacen? ¡Socorro!

¡Nada de tonterías! ¡Estás loco!

Date prisa. ¡Vamos!

¡Hippolyte! ¡Qué sorpresa!

Hola, Anaïs. ¿Se puede?

Claro.

Por aquí.

Es Hippolyte.

- ¿El murciano? - Sí.

Esperaba no volver a verlo.

Son dos. No sé quién es el otro.

¿Quién es Hippolyte?

¡A saber! Un tipo raro.

Si tiene dinero, lo gasta.

Pero si no, es gratis para el señor.

Chicas, vengan aquí. Las tres.

- ¿Qué tal la niña? - Bien, señor.

¿Ya se la puede besar?

No lo sé. Tiene que acabar sus estudios.

¡Formidable!

No se quejará...

- Hola. - Hola.

- Hola, Hippolyte. - Hola.

¿Qué quiere decir?

¿Qué tal?

Bien, ¿y Ud.?

Tirando, gracias.

Hacía meses que no lo veíamos, don Hippolyte.

Le hemos echado de menos.

¿Dónde ha estado?

De viaje. En Nueva York.

Negocios.

Pon tres botellas a enfriar, y del bueno.

El mejor.

En el extranjero, lo que más se echa de menos es el champán.

Les he traído a alguien.

Es un amigo. Tendrán que tratarlo bien.

Claro, don Hippolyte.

Cuando estemos a solas, le contaré una historia nueva.

No tengo curiosidad, mi preciosa.

¡Ud. se lo pierde!

Vete, que me pesas.

Y tú me haces cosquillas, también vete.

Tú, la nueva, ven aquí.

Déjamela.

Tómala, hijo. Diviértete, que eres joven.

Gracias.

Por menos, partiría la cara a mi padre.

Pero la amistad es lo primero.

No vamos a discutir por una zorra.

Parece tímido, su amigo.

No exactamente.

Ya está el champán. ¿Tienen sed?

¿Cómo te llamas?

Flor de Día.

¿Qué más?

Nada más.

¿No te fías de mí? Quiero saber tu nombre.

Flor de Día.

¿Por qué? ¿No vienes de noche? ¿Qué haces?

Bonitas botas.

¿Qué te ha pasado en los dientes?

Arrancados de una vez.

- ¿Te molesta? - No.

Entonces, vamos, que tengo prisa.

¿Qué edad tienes?

23 años.

¿Te protege alguien?

¿Qué quieres decir?

¿Estás libre?

No.

¿Ganas dinero? ¿Te va bien?

- Sí, pero... - No me engañes...

...está muy mal.

No te quites las medias.

Una chica intentó timarme una vez.

¡La pobre!

Si quieres, no te cobro nada.

Es normal.

Muchas quisieran estar en tu lugar.

¿No me vas a decir cómo te llamas?

No eres parlanchina.

Mejor. Las chicas que hablan son un coñazo.

No está mal.

Lástima que sólo tengas dos.

A ver, date la vuelta.

¿Qué es esta mancha marrón?

Es de nacimiento.

¡Mierda! No me gusta. Vístete.

No está fresco del todo, como siempre.

¿Lee en inglés?

- ¿Yo? ¡Qué va! - ¿Entonces?

¿A ti qué te importa?

LLévate ésta a la habitación. Ahora voy.

La otra es para Marcel.

¿Quién es tu amigo?

Me salvó la vida el año pasado. Lo quiero como a un hijo.

Si no, ¿por qué iba a dejarle la rubia?

¿De dónde la sacaron?

¿Quién? ¿Flor de Día?

Sí. ¿Está solicitada?

Se los lleva todos.

Es elegante, y además...

- ¿Qué? - Es una perla...

Creía que querías irte.

Me alegro de haberme quedado.

Me gustas.

Mira mi mano. Todavía tiembla.

¿Qué tienes aquí?

Un ojal.

¿Una cuchillada?

Quizá.

¿Por qué vienes?

No me hagas preguntas.

Me quedaría contigo, pero no puedo.

Tú también me gustas, Marcel. ¿Volverás?

Quizá.

Si no tienes dinero, puedes...

¿Dinero? No me falta.

Me das miedo.

¿Lo ves? Te aburres.

No, tengo ganas de volver a París, que no es lo mismo.

Ya sabes que puedes contármelo todo.

Me ocultas algo.

Si me dijeras qué te preocupa, podría ayudarte.

¿Decirte qué?

Que quieres a alguien, Séverine.

- ¿Alguien aparte de ti? - Sí.

Sabes que es imposible.

Te he propuesto estas vacaciones...

...para ver si algo te retenía en París.

No me equivocaba: quieres volver.

Pero sobre todo, es esa...

...esa distancia...

Nunca te he sentido unida a mí.

Perdóname.

Debe de ser culpa mía.

¿Crees que, aun así, no puedo quererte?

Sí, lo creo.

No sé cómo explicártelo...

Hay tantas cosas que quisiera comprender, amor mío...

Cosas mías.

Lo que siento por ti no tiene que ver con el placer.

Está mucho más allá.

No te pido que me creas...

...pero nunca me he sentido tan unida a ti.

¿Quieres volver a París?

Te lo repito: no me aburro contigo.

Podemos quedarnos una semana más.

No, nos vamos mañana. Además, tengo que volver.

Hasta pronto.

¿Problemas, don Marcel?

Los he visto locos. Pero, como tú, nunca.

Cállate.

Te portas como un imbécil, no como un hombre.

Los estuvimos esperando.

¿Y?

La próxima vez, no esperaremos.

Pues estuvimos a punto de no venir.

¿Sí?

Ya basta de inflación.

Nos tienen hartos, tú y tu buscavidas.

¡Deja a este cobarde!

Señores, si van a discutir, háganlo fuera.

¡Y tú, cierra el pico!

Trae la nieve. Sé que la llevas.

Pueden irse.

Ya hablaremos de lo de "buscavidas".

Cuando quieras.

¿Adónde vas?

- A llamar. - ¡Otra vez!

¡Qué molestia, las mujeres!

Eso, ni que lo diga.

¿Está colgado?

Ya le ha costado caro.

Pero él es así, ¡qué le voy a hacer!

¿Anaïs? Soy Marcel.

¿Alguna novedad?

¿Cuándo? ¿De verdad?

Voy para allá.

"Tuvo a su padre encima", en 5 letras.

La segunda es una N.

Eneas, con s final.

¡Sí! Sale a menudo en los crucigramas.

Flor, otra vez él. Te espera.

Hola, ¿qué tal?

¿Dónde estabas? ¿Por qué te has ido?

Tuve que irme fuera unos días. Ya te contaré.

Yo sí que te voy a contar.

Y te dejaré mi firma.

¡La cara no!

¡No me toques!

Como lo vuelvas a hacer, no me volverás a ver.

Pasa por esta vez.

Te he echado de menos.

No debería decírtelo pero te he esperado.

Quiero verte más, y también por las noches.

¿No basta con verme todos los días?

No.

Sabes que no estoy libre.

No me importa.

No lo entiendo.

Pareces a gusto conmigo.

Mucho, pero no basta.

¿Quieres al otro?

Y ¿por qué vienes?

No lo sé.

Son cosas muy distintas.

Me muero de hambre. ¿Adónde vamos?

Lo decidiremos sobre la marcha.

No tardaré. Vuelvo a las 3:00.

¡Cómo has cambiado! No te reconozco.

Me gusta verte sonreír.

Me encuentro mucho mejor.

Nunca te había visto así. Ojalá...

¿Qué?

Nada. Ojalá un día me anuncies una gran noticia.

¿Qué quieres decir?

Ya lo sabes. Lo que más deseo en el mundo.

Un hijo.

¿Qué miras?

Nada. Este trasto, que me ha llamado la atención.

No sé por qué. Es curioso.

No veo por qué.

Sí, tienes razón.

¡Un fantasma! ¡Ya no lo reconocía!

¿Nos había olvidado? Lleva siglos sin venir.

No ha cambiado. Está igual.

Primera puerta a la derecha.

Vengan, chicas. Ha vuelto un viejo amigo.

¡Vamos, deprisa!

¡Que sí, que están muy bonitas!

Me halagas.

No señor. Lo recuerdo perfectamente.

Incluso, a veces, sueño con Ud.

Eso no me gusta.

¡No, señor!

- Vamos, agárralo. - Gracias.

- Siéntense, por favor. - Gracias.

Le presento a Mathilde, Charlotte y Flor de Día.

¿Flor de Día?

Es original.

¿Quiere tomar algo?

Luego, luego.

No ha cambiado nada, aquí. La misma acogida...

...las mismas cortinas...

¿Y la domadora?

No lo sé. No sé nada de ella.

¿La calefacción está al máximo?

Ud. tampoco ha cambiado.

¡Anda! El sillón...

...nevaba...

El mismo perfume, tan particular...

Fiel al jazmín...

Se quedará un ratito con nosotras, espero.

Toda la vida. Tengo mucho tiempo libre.

Me gustaría quedarme con Flor de Día.

No, no quiero.

¿Qué son esos modales? Quédate.

Es encantadora.

Pero, a veces, un poco nerviosa.

¡Estará contento!

Esto no es casualidad. Ud. sabía que estaba aquí.

Se equivoca.

Es culpa suya. Ud. me dio la dirección.

Le digo que se equivoca.

¡Si se acerca, grito, me tiro por la ventana!

¿Es su cama?

Me repugna, ya se lo dije.

¡Sí, es mi cama! ¿Qué más quiere saber?

Le gusta ser humillada. A mí, no.

No diga nada a Pierre.

¿Pierre? Lo admiro cada vez más.

No le diga nada, se lo ruego.

Intente comprenderme, por lo menos.

Estoy perdida, no puedo evitarlo.

No puedo hacer nada, no lo resisto.

Sé que algún día tendré que pagar por esto.

Pero, sin esto, no podría vivir.

Haga lo que quiera conmigo.

De momento, no.

Lo que me atraía de Ud. era su virtud.

Era la mujer de un boy-scout.

Admitirá que ya no es lo mismo.

Tengo principios, no como Ud.

Pero no diré nada a Pierre, naturalmente.

Tengo amigos que estarían encantados de verla aquí.

Perdone este desprecio. Pero es que no me apetece.

Quizá otro día, ¿quién sabe?

No quisiera hacerle perder el tiempo.

Para que compre bombones a Pierre, de mi parte.

Adiós.

Preparados... ¡Ya!

Preparados...

¡Fuego!

¿Ya se ha ido?

Sí. ¿Puedo hablar con Ud.?

Tengo que irme.

¿Cuándo?

Ahora.

- ¿Volverás? - No.

¿Cómo?

¡Podrías haber avisado antes!

¿No estás bien aquí?

Sí, muy bien. Pero...

Ya entiendo.

¿Es por Marcel?

Vino hace tres minutos, furioso.

Casi entra en la habitación.

Hay algo extraño.

¿Se ha vuelto exigente?

¿Te quiere para él solo, día y noche?

Sí.

Con los hombres, siempre pasa lo mismo.

Vete, tienes razón.

Podría pasar cualquier cosa un día de éstos.

Pero te echaré de menos.

Mujeres como tú...

Nos entendíamos bien.

Sí, es verdad.

LLámame de vez en cuando, si puedes.

Me dará placer.

- ¿Tienes una dirección donde-- - No.

Bueno, pues nada. ¿Qué quieres que te diga?

Hay un señor que viene a verla.

- ¿A mí? - Sí, Sra.

¿Quién es? ¿Lo conoce?

No lo sé, pero dice que es urgente.

Hola.

¿Ha traído el catálogo?

- Sí, señora. - Bien. Siéntese.

Gracias, María.

No está mal, el truco del catálogo.

Me gusta tu choza.

¿Qué haces aquí? ¡Estás loco! ¡Vete!

Como no aparecías donde Anaïs...

...me dije: hagámosle una visita...

...a ver qué tal está.

¿Cómo me has encontrado?

Fue un juego de niños.

¿Es tu marido?

Tiene buen aspecto.

Mucho mejor que yo, seguro.

¡Vete, te lo suplico!

No te asustes. No te daré problemas.

Sólo quería saber por qué te habías ido.

¿Me oyes?

Cállate. Nos va a oír la chica.

Vete, está a punto de llegar.

Acabo de llegar y quieres que me vaya.

- ¿Qué quieres? - Volver a verte.

Imposible. Ya te lo he dicho. No volveré más allí.

Te doy tres días.

Búscate cualquier excusa.

Te espero en el Hotel Dubois, calle Fromentin.

Te quedarás toda la noche.

Es imposible.

Muy bien. Lo esperaré.

Tengo cosas que decirle.

No lo harás.

No quería, pero ya que me obligas...

Después de todo, quizá sea lo mejor.

Había decidido contarle todo.

¿De verdad?

Tarde o temprano, se habría enterado.

Un amigo me vio allí.

Y quiero liberarme.

Perfecto. Lo esperaremos juntos.

Se lo contaremos en coro.

Por mí, encantado.

Por favor, vete. Está a punto de llegar.

No temas, ya me voy.

No te creía, pero ya empiezo a entender.

Este es el obstáculo.

Hasta pronto, Séverine.

¿La has visto?

Sí. Déjame el automóvil.

¿Adónde vas?

Lo necesito.

Déjamelo y lárgate.

¿Qué estás tramando?

Que te largues, te digo.

Esta vez, se acabó.

¡Oye, tú! ¡No escaparás así como así!

¿Qué hay de nuevo?

El asesino ha muerto. La policía no entiende nada.

Se equivocaría de víctima o estaría loco.

¿Lo han identificado?

Es un tipo del hampa. No era su primer asesinato.

¡Qué raro!

¿Y Sérizy? ¿Qué tal está?

Es difícil de decir, de momento.

Su mujer está en la sala de espera.

¿Cómo está?

No se puede decir, pero respondo de su vida.

¿Puedo verlo?

Lo siento, sigue en coma. Quizá mañana...

Vuelva a casa, Sra. Sérizy. Intente descansar.

La mantendremos al corriente, se lo prometo.

Gracias.

No se preocupe.

Te acompaño. Vamos.

Marie ha ido a buscar los periódicos.

Sé qué artículos te interesan. Te los leeré.

Es muy amable, Marie. Te quiere mucho.

Todo el mundo pregunta por ti.

Estás mejor, ¿sabes? El Dr. está muy esperanzado.

Estás progresando mucho...

...los ojos sobre todo.

Es curioso: desde que tuviste el accidente...

...ya no sueño.

Ya es la hora. Te voy a dar las gotas.

Señora, el Sr. Husson. Quiere ver al señor.

Ahora voy.

Hola, Séverine. Perdone que la moleste.

¿Quiere ver a Pierre?

Será un momento.

Todavía no habla. Está...

Ya lo sé.

Siento no haber podido venir antes.

Ya sabe cuánto aprecio a Pierre, pero estuve de viaje.

Bonito vestido.

Parece una colegiala precoz.

¿Qué quiere contarle a Pierre?

Todo lo que sé de Ud.

Cálmese.

Ahora está paralizado, totalmente dependiente...

...da trabajo y se avergüenza, porque la cree pura.

Por eso quiero hablar con él, decírselo todo.

Le haré daño, pero creo que también le haré un favor.

Que no se diga que soy un hombre cruel.

LLéveme hasta él.

Está ahí.

¿Quiere asistir a nuestra conversación?

¿En qué piensas, Séverine?

En ti, Pierre.

Tengo sed.

¿Quieres hielo?

No, déjalo.

Me darán 15 días en febrero, como el año pasado.

¿Iremos a la montaña?

- Si te apetece. - Sí.

¿Oyes?

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