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Esto es Montana, bella y salvaje.
En 1863 Montana solo era una frontera salvaje más.
Entonces se descubrió oro.
Y el oro trajo consigo violencia y desorden...
como jamás había visto el Oeste.
Pero el oro también favoreció la creación de...
el Territorio de Montana.
Usted es valiente, Magruder. Nos ha acogido en su campamento...
antes de lograr salir de este territorio de bandidos.
Quien viaja con oro sabe que su vida siempre está en peligro.
¿No es cierto, Yeager?
Usted es de los pocos que no ha encontrado oro, Magruder.
Hasta los vagabundos han hecho fortunas.
Casi me alegra que ni mi hijo ni yo hayamos tenido esa suerte.
Probablemente viviré más.
El buen Dios creyó mejor que no encontráramos oro.
No cuestionaré su sabiduría.
Cuando lleguemos al Missouri buscaremos trabajo en un barco.
Solo un tonto reconocería que ha encontrado oro.
Probablemente un tonto muerto.
Con tantos forajidos y atracadores...
no es fácil que un hombre honrado pueda gastar su dinero...
antes de que se lo roben.
¿Dónde lo guarda, Magruder?
- ¿El qué? - El oro.
Ya le he dicho que no tenemos oro.
¡Mi chico y yo no tuvimos esa suerte!
Casi nos convence.
Ahí hay alguien.
Es solo uno. Vamos a cogerlo.
¡Quietos! ¡Cómo voy a oír nada!
Olvidarlo. Volvamos a recoger las cosas.
ESTACIÓN DE DILIGENCIAS BANNACK
Despacio, chico. No bebas demasiado agua.
Quédese quieto y deje su arma en el suelo.
Señora, Ud. no lo entiende. Hay alguien ahí dentro.
Dije que tire el arma.
¿A quién quiere matar?
A nadie. Solo quería ver quién toca esa guitarra.
Si, claro. Hasta un niño podría verle...
si viene armado.
Ahora, entre. Le dije que entre.
Baje ese rifle o moriremos los dos.
Siga andando.
Le digo que ahí dentro hay un asesino.
Es el que anoche andaba cerca del campamento de Magruder.
Mi padre está dentro.
Vete por detrás y atrápalo.
¡Yeager, ya basta!
Yeager.
- Para dentro. - ¡Suéltame!
Que me sueltes.
Ocúpate, Possum.
¿En qué te has metido ahora?
Cógelo, Choppy. Se le ha caído el revólver.
Sheriff, uno de ellos es Yeager, un forajido.
Quédate con la diligencia, Bill.
Te puedes levantar, Possum. Ya se han acabado los disparos.
Hola, Sr. Landers. ¿Vuelve de ese juicio en Montana City?
Así es, Possum.
No tengo ningún agujero. Conviene usar la cabeza...
cuando los problemas están cerca.
¿Quién provocó esto?
También conviene tener los ojos cerrados.
- Hola, sheriff. - Hola, Possum.
¿Y tus ojos también estaban cerrados, verdad, Clair?
No, pero estaba de espalda.
Clair no lo sabe, pero está enamorada de mí.
Sheriff, quiero presentarle a John Malvin, hijo del juez Malvin.
¿El famoso juez Malvin de Saint Joe, Missouri?
- El mismo. - Menos mal que apareció, señor.
Me alegra ayudarle, John.
Claro que no sabía que eres el hijo de un juez famoso.
¿Te gusta ascender a la fama?
No, señor, yo...
Possum, ayuda al conductor a meter los cuerpos en la diligencia.
Voy a enviarlos a Bannack.
- ¿Quiénes eran, sheriff? - Buzzard y Choppy.
Les expulsé de Montana hace más de un mes.
Parece que ahora se van para siempre.
Poco importa eso si no se sabe cómo alargar la vida.
- Yo digo... - Ve a hacer lo que te he dicho.
¿Debo cobrarles como pasajeros o como carga?
¡Vete ya!
¿Por qué querían matarte, John?
Creo que es porque presencié el asesinato de los Magruder.
¿El asesinato de los Magruder?
No pudieron defenderse.
Otra vez ladrones, sheriff.
Yeager era uno y estaba con otros dos.
¿Los que intentaron matarte?
Creo que no. Uno era manco.
¿Y el otro? ¿Lo reconocerías si le vieses?
- No vi bien sus caras. - Claro que no.
Los bandidos no tienen rostro.
Todos los días se denuncian nuevos crímenes.
Pero como Possum y Clair, nadie ha visto a los criminales.
- Créame, no estoy ocultando nada. - No creo que lo estés.
Pero continuaré siguiendo a ese tal Yeager.
John, me harías un favor denunciando este crimen...
ante mi ayudante en Bannack.
- Si, señor. - Se llama George lves.
- ¿Sr. lves? - Así es.
Me llamo John Malvin, el sheriff Plummer me dijo...
que presentara una denuncia.
Y me dijo que puede tardar en volver.
Que depende de si logra capturar a Yeager.
- ¿Qué pasa con Yeager? - Es uno de los ladrones...
que anoche asesinaron a Lloyd Magruder y a su hijo.
- ¿Qué pintas tu en todo esto? - Yo estaba allí.
Vi a los asesinos.
- ¿Cuantos eran? - Tres.
Uno era Yeager, otro era manco y...
¿Y...?
El tercero era... de su estatura.
¿Es todo lo que recuerdas de él?
Bueno, estaba lejos para verle bien.
¿Le reconocerías si vuelves a verle, no?
No estoy seguro. Estaba muy oscuro.
Es una pena.
- Coge un cigarro. - No, gracias.
Si te quedas en Bannack esta noche vete a la pensión de la Sra. Nelson.
Lo haré.
¿A dónde vas?
A los campos de oro de Older Gouch.
¿Sí?, tu y otros mil.
Bueno, es mejor hacerse rico mientras eres joven.
Tal vez.
Yo prefiero trabajar para el sheriff Plummer.
Sabe, es alguien de quien solo se oyen rumores.
Yo no estaría aquí si no fuera por él.
- Me salvó la vida. - ¿Es cierto?
Claro. Creo que es como debe ser un hombre de la ley.
Pero Ud. le conoce mejor que yo.
Continúa, no eres el único que piensa así de Henry Plummer.
- Tal vez a los bandidos no. - Apuesto que no.
Vamos a hacer la denuncia.
Se supone que trabajando para él estás seguro,
mientras hagas lo que manda y repartas lo que consigas.
Crees que puedes hacer lo que te plazca.
Si algo sale mal, él lo arreglará, ¡ja!
¿Sabes cómo lo arregla?
Te mata, eso es lo que hace.
Es lo que ha hecho con Buzzard y con Choppy.
Estoy vivo porque huí. Y seguiré vivo.
Entonces deja de jugar con ese arma, o te dispararás tu mismo.
Deja que intente hacer conmigo lo mismo.
Sé lo que puedo hacer con un arma.
¿Sabes por qué no temo a Plummer?
No me interesa, Yeager. Tal vez a Plummer le interese.
Ha llegado. Puedes decírselo.
- Tu eres un buen tipo, Yeager. - No me fio de ti, Plummer.
¿Por qué vas a confiar?
No confías en mi porque eres inteligente.
Eres uno de mis mejores hombres, Yeager.
Vamos a tomar un trago y lo olvidamos.
Me agrada alguien que no teme decir lo que piensa.
Si tienes algo que decir lo dices.
- ¿Quieres saberlo? - ¿Qué?
Generalmente, tienes sentido.
Borracho imbécil.
Bebe otro trago.
Podría matarte por esto, Plummer.
No hay whisky suficiente para darte valor, Yeager.
Si lo intentas, no encontrarás dónde esconderte.
Pienso que esta conversación no tiene sentido.
Buzzard y Choppy han muerto porque no me obedecieron...
y se escondieron después de matar a Magruder.
Por eso te doy 12 horas para que desparezcas.
¿Y si no?
Iré a por tí.
No será preciso, sheriff. Te estaré esperando.
Gallagher.
Realmente, Sr. Malvin, este retrato del presidente...
es uno de los mejores regalos que me ha hecho Plummer.
Es un hombre maravilloso, ¿no cree?
Si, Sra. Nelson. Creo que Abraham Lincoln...
es uno de los mejores presidentes que hemos tenido.
Perdóneme. Me refería al sheriff Henry Plummer.
También me regaló este cuenco con frutas de cera.
¿Habías visto algo que parezca tan natural?
- Sra. Nelson. - ¿Si, Sr. Malvin?
¿Aquí las mujeres usan rifles?
No.
Nunca he disparado y espero no necesitarlo.
Pensaba en cierta señorita.
¿Si?
No es nada, Sra. Nelson.
Maneja muy bien el rifle, solo es eso.
¿Y eso no basta para interesarse por ella, no?
Oh...
Sí, Landers, el puesto está resultando demasiado grande para él.
Un sheriff y un ayudante no pueden ocuparse de todo.
- Es momento de actuar. - Estoy de acuerdo.
¿Pero qué hacemos?
Podría decir una docena de cosas.
Hacer que Plummer contrate más ayudantes.
Conseguir ayuda de fuera. Organizar un comité de vigilantes.
Vigilantes, eso es lo que necesitamos.
Debes ser el joven que presenció el asesinato de los Magruder.
- Si, señor. - Eso fue terrible.
Me llamo Jason Waterman. Tengo una tienda y una mina de oro...
y ninguna garantía de poder conservar ninguna de las dos...
si los bandidos deciden quitármelas.
¿Cómo está, Sr. Waterman?
He oído hablar de tu padre.
Un hombre excelente. Siempre buscando la justicia.
- Es un placer conocer a su hijo. - Gracias, señor.
¿Qué diría el juez si los vigilantes implantan la ley por su cuenta?
Bueno, mi padre dice que los tres peores desastres...
que podrían sucederle a la humanidad son la peste, el hambre...
y la ley de la multitud. Y yo estoy de acuerdo con él.
Muy bien, John. Mi corazón siente lo mismo.
¿Y Yeager, sheriff?
¿Le ha detenido, o podemos esperar el mismo trato que los Magruder?
Yeager se ha escondido.
Necesitaríamos un gran pelotón para cogerle.
Es lo que quería decir.
¿Por qué no reúne más hombres, sheriff?
El puesto está a su disposición. ¿Lo quiere?
Tenga sentido común. Soy un hombre ocupado.
¿Quién va a dirigir mi tienda y la mina de oro?
Ahí está la respuesta. La mayoría están muy ocupados...
ganando dinero y no tienen tiempo para protegerlo.
¿Por qué el gobierno no nos manda al ejército?
- Necesitamos ayuda. - No tendremos ninguna ayuda...
del gobierno hasta que Montana sea en un territorio.
Mientras tanto, Sr. Waterman, haré lo mejor para que conserve su oro.
Tal vez pueda convencer a algún joven para ser mi ayudante.
La comida está lista, señores.
¡Plummer!
- ¿Quién es ese? - Vine a por tí, Plummer.
Es Yeager.
Sal con las manos en alto, Yeager.
No voy a obedecerte.
El sheriff lo ha cazado enseguida. No tiene miedo a nada.
Si, señor. Le ha matado en el momento.
Es el mejor tirador de Montana.
- ¿Dónde está Clair, Possum? - En el establo.
Hola.
¿Bien?
Vine a coger mi caballo.
- Está ahí dentro. - ¿Cómo está su pata?
- ¿Por qué no lo mira? - Prefiero mirarle a Ud.
Si está pensando lo que sé que está pensando.
Soy tan buena con esto como con el rifle.
¡Eh!
- No me entienda mal... - Lo sé, Ud. es diferente.
No ha pasado por aquí ningún hombre que no fuera muy diferente.
Y yo paso apuros intentando alejarme de él.
- Bueno, señora... - Me hablará de encontrar oro...
y comprarme medio mundo sin esperar nada a cambio.
- ¿Vino buscando oro, no? - Si, pero...
Ud. acabará como los demás vagabundos.
- Mejor que monte en su caballo... - Señora, creo que no sabrá...
lo que voy a hacer hasta que lo haya hecho.
Levanta tu mano derecha.
¿Juras solemnemente hacer cumplir la ley?
¿Asumir las obligaciones de esta oficina?
En otras palabras, ¿actuar como un oficial de paz?
- Juro. - Felicidades, John.
- Es un honor. - Aun mejor si piensas así.
El salario es $30 por mes. Recibirás $1 por misión...
y $0,50 por convocatoria.
Para gastos de viaje son $0,05 por milla.
John, estoy seguro que serás un buen ayudante.
- Estoy orgulloso, señor. - Sé que serás leal...
a tu juramento y a mí, como cuestión de principio.
Yo...
Quiero que esto signifique más. Quiero que te los quedes.
Digamos que como un gesto de amistad.
Yo...
- No sé qué decir, señor. - No digas nada.
Solo acéptalos y úsalos por una buena causa.
- Intentaré ser digno de ellos, señor. - Hijo, ahora vete a dormir.
Mañana tenemos un trabajo muy importante.
Si, señor. Buenas noches.
Y gracias.
Ahí va el ayudante que tendrá la carrera más corta de la historia.
Naturalmente no me agrada que saque $10.000 de mi banco,
pero Ud. sabe lo que conviene a su negocio.
Espero que sí.
Aun creo que es terquedad llevarse tanto dinero.
Tenemos que ser firmes en estos días para no fracasar.
Y no estoy muy preocupado.
Nunca asaltan la diligencia si va con el sheriff Plummer.
¿Va el sheriff? Eso es diferente.
Si alguien temen los ladrones es a Plummer.
Por eso insistí en que me acompañara a Montana City.
¿A Montana City? El sheriff me dijo que...
hoy tenía que ir a Older Gouch.
- ¿Lo dijo? - Si.
Tiene gracia.
Lo comprobaré.
Contaba con que viniese, Plummer.
Bueno, he hecho algunos cambios para su protección.
Estamos preparados, Sr. Waterman.
¿Por qué no me dijo que tenía un nuevo ayudante?
Acabo de contratarle. Me fío mucho de él, Jason.
Eso debe bastar.
Pero no parece tener mucha experiencia.
Esperemos que no la adquiera en este viaje.
Buena suerte, hijo.
Hola, Charlie. Ahora cambio los caballos.
- Hola, Possum. - ¡Bueno, si es el joven!
¡Eh, con una placa de ayudante!
Ahora trabajo para el sheriff Plummer.
¿De verdad? Es formidable.
- Bueno, tengo que trabajar. - ¿Dónde está Clair, Possum?
En la estación.
¿Qué quiere ahora?
Es la primera oportunidad que tengo de volver desde ayer.
- No veo qué importancia tiene. - Es importante cuando un hombre...
tiene toda la noche para pensar lo que le va a decir.
Seguro que le importa si voy directo al grano...
- y si hablo en serio. - No me interesa lo que vaya a decir.
- Salga de aquí... - Cuando un hombre...
tiene los pies en el suelo y sabe a dónde va...
- Yo sé a dónde va... - Y de repente...
todo se le vuelve claro como el día. Bueno, sería tonto...
si no lo comparte con una buena esposa.
Usted y todos los demás me dan dolor de cabeza.
¿Esposa?
Ahora, como he dicho, lo he pensado mucho.
Ya sé que puede parecer precipitado para Ud.
Espero que se tome un poco de tiempo.
Srta. Clair...
Señora, si he obrado mal basta decírmelo.
Por favor.
- ¿Se puede callar? - Señora...
Lo siento.
No es nada, John.
Eres solo un vagabundo. Saldrás de mi vida...
igual que entraste.
Entonces tengo una sorpresa.
Aquí, mira.
Soy el nuevo ayudante del sheriff Plummer.
Vamos, joven. Estamos listos para partir.
Ya voy. Ese es Jason Waterman.
Lleva $10.000 en oro y mi trabajo es protegerle.
John.
Como ves, Plummer confía mucho en mí.
- Te veré a la vuelta, Clair. - No, no hagas es viaje.
Por favor.
Todo cargado...
Tal vez debería haber llamado.
No pasará nada, Clair.
Adiós.
- ¿En qué se está metiendo? - Padre, tenemos que avisarle.
No es asunto nuestro, Clair. Además,
trabaja para Plummer. Debe saber más que nosotros.
No, no sabe nada. Plummer solo le utiliza.
Es un motivo más para no entrometernos.
Después de lo que he visto, puedo hacer una excepción en mis normas.
¡Eh, espera un poco, Charlie! ¡Ven aquí, mi joven!
Quiero que me hagas algo.
Prometí a Lem Peters que le enviaría esta garrafa.
Los pasajeros que visten como mineros...
son atracadores. Ten cuidado.
Toma. Esto evitará que te salpique.
- No olvides entregarlo a Lem. - Puede estar tranquilo.
Iré aquí dentro, Charlie.
No debí hacerlo.
Quietos. Levantad las manos.
Sr. Waterman, coja sus armas.
Deprisa, Taylor. Fuera de ahí.
Si el ayudante se resiste, dispárale.
Háblale, Taylor.
- Márchate, Gimp. - Dile por qué.
Nos disparará si no lo haces.
¿Quién disparará? Díselo.
- El nuevo ayudante. - Contaré hasta 5.
Mejor que te vayas.
1... 2...
- Vete, Gimp. - 3...
4...
¡Estúpidos! Los dos estáis acabados.
¡Vámonos!
Vamos, Charlie.
- Nos siguen. - Es lo que me temía.
Tenemos que llegar a Dear Lodge antes de oscurecer.
¡Charlie, deprisa! ¡Vamos!
Todavía nos siguen.
Coja la cuerda de mis pies y ateles las manos.
Ahora tendremos problemas.
- Han cambiado de plan. - Buena puntería, John.
¿Charlie?
Creo que le han dado.
¿Me puede ayudar?
Tenemos que llevarle a un médico.
- ¿Hay algún atajo a la ciudad? - El camino viejo del molino.
Es un camino lleno de baches, pero nos llevará.
- Gira a media milla. - Bien, asegúrese.
Llevarlo dentro.
Joe, llama al médico.
No me ha gustado esto, Bill.
Plummer cambió el plan en el último momento y...
mandó al nuevo ayudante en su lugar.
Me parece que John hizo un buen trabajo.
Tal vez demasiado para Plummer.
Jason... habla como si Plummer estuviera implicado en el asalto.
No estoy seguro de que no sea así.
El manco se llama Gimp. Debe ser el que mató a Magruder.
Entonces busquemos a Gimp.
Piensas rápido, John.
No es fácil ser más rápido que los atracadores.
Possum merece una recompensa.
¿Possum?
Si no me previene sobre esos dos pasajeros,
me habrían cogido desprevenido.
Eso es muy interesante.
Haré que Possum reciba su recompensa.
Sé dónde encontrar una pista de ese tal Gimp.
Quédate aquí al cuidado de todo hasta que vuelva.
Gimp y los demas han tenido tiempo de llegar aquí.
- ¿Possum? - ¿Si, señor?
Este potaje de serpiente que llamas licor es terrible.
- Sí, también te acorta la vida. - Toma un trago conmigo.
Gimp, sabes que no bebo.
¡Vamos! ¿Quieres vivir para siempre?
Bueno, puedes vivir casi para siempre siguiendo algunas reglas muy simples.
¿Como estar callado?
Sí.
Es una de las reglas.
Todos quietos.
Uno de los que intentaron robar la diligencia era manco.
Estás detenido.
Bien, padre.
Se acabó. Puedes levantarte.
¿Padre?
Le han matado.
Me alegra verte en la ciudad, Clair.
¿Cómo se arregla tu padre sin ti?
¿Qué pasa? Solo he preguntado por tu padre.
Le mataron anoche.
Lo siento mucho, Clair. Lo siento muchísimo.
Clair.
¿Qué pasa?
- ¿Clair, qué es lo que va mal? - Han matado a Possum.
¡Oh, no!
Ven. Siéntate, Clair.
¿Cómo ocurrió?
- Plummer. - ¿Qué pasa con Plummer?
- Voy a matarle. - ¡Clair!
Voy a matarle como él mató a mi padre.
- Clair, no piensas que el sheriff... - Solo un instante, hijo.
¿Por qué Plummer mataría a tu padre, Clair?
¿Por qué?
No lo sé.
Está claro. ¿Se lo dijiste, no?
Le dijiste que mi padre te previno del asalto.
Pero eso no es nada.
Pero no podía saberlo. ¿Cómo lo sabía?
Clair, tranquilízate y cuenta lo que pasó.
Plummer hizo que pareciera un accidente, pero no lo fue.
Fue un asesinato. El no dispara tan mal.
El sheriff buscaba a un bandido llamado Gimp.
- El no pudo... - Gimp también participaba.
Plummer dijo que nadie se moviese.
Que venía a detenerle por el asalto a diligencia.
Entonces empezaron a disparar.
El sheriff buscaba al manco.
Por eso fue allí.
Si no creen que Plummer asesinó a mi padre,
¿cómo me van a creer que es el jefe de los forajidos?
Eso es una locura.
Tal vez no lo sea. ¿Qué sabes, Clair?
Sé lo que mi padre me contó. El sabía que los bandidos...
recibían ordenes de un hombre y sabía que era Plummer.
Tu padre estaría confundido, Clair. El sheriff...
¿Tu padre tenía alguna prueba que podamos utilizar?
Ninguna que yo sepa.
Plummer es demasiado listo. Pero mi padre sabía lo que decía.
Aunque tu padre tuviera razón, Clair,
el testimonio de un muerto no nos ayudará mucho.
Hay un modo de descubrir lo que queremos saber.
Organizar un comité de vigilantes...
y arrestar a todos los bandidos que podamos.
El miedo a la horca les hará hablar.
- Y nos darán nombres. - Puedo dar algunos ahora mismo.
Empecemos entonces.
Eso es actuar al margen de la ley, Sr. Waterman.
Tal vez sea ayudar a ley.
¿Está conmigo, Bill?
- No estoy tan seguro, Jason. - Lo haré con o sin Ud.
Pero Ud. es la persona adecuada para organizar esto.
Piénselo.
Y mejor que lo pienses tu también, muchacho.
Si Clair tiene razón trabajas para un tipo peligroso.
Clair no tiene razón sobre Plummer.
John, yo sé...
Y su forma de pensar es peligrosa, Sr. Waterman.
- ¿Me puedes dar nombres, Clair? - No, Clair.
Escucha. Olvida esa tontería sobre Plummer.
Si sabes nombres, díselo a él y él se ocupará.
¿Tu no me crees?
- Me temo que no. - Ven, Clair.
- ¿Bill? - Bueno...
Si favorece a Montana, yo ayudaré.
¿Clair?
Creí que no llegaría a tiempo para defender su buen nombre.
Es horrible las mentiras que ha difundido esa chica...
solo porque su funesto padre murió accidentalmente.
Es una vergüenza. Sr. Plummer, he dicho...
- lo que pienso a la gente. - Estoy seguro, Sra. Nelson.
- Diga, ¿qué dicen sobre mí? - Tonterías, estoy segura.
Nadie pensará que es el jefe de los bandidos.
- ¿Eso es lo que dice Clair? - Esta noche habrá...
una reunión para explicar esa mentira.
Si fuera Ud. arrestaría a todos los que vayan...
para darles una lección.
No sé cómo el Sr. Waterman y el Sr. Landers...
van a esa reunión. Pensé que tendrían más sentido.
¿Landers?
Es porque esa mujer habló con él, Sr. Plummer.
- Hola, John. - Me alegra que haya vuelto, señor.
Supongo que se ha enterado de todo.
Oh, sí, la Sra. Nelson se ha ocupado de eso.
Usted es una gran observadora, Sra. Nelson,
una informadora hábil y una buena ciudadana.
- Oh, Sr. Plummer. - Tenemos que pararlos.
Han creado un comité de vigilantes.
- Clair les está ayudando. - Esa mujer.
Por favor, Sra. Nelson.
Está muy afectada por su padre.
Si habla con ella creo que verá que está en un error.
Bien, si salimos ahora llegaremos a su casa al anochecer.
Bien.
¿Crees que puede haber algo entre Clair y Landers?
¡Claro que no!
En cuanto mi padre se posicionó frente a los bandidos...
le mataron. Debían haberme matado también.
Porque voy a ayudar al Sr. Landers y al Sr. Waterman,
les diré todo que sé. Aquí hay muchos esta noche...
que pueden dar algunos nombres. ¿Y qué dicen?
- ¿Vamos a por esos asesinos? - ¡Si!
La lista está disponible. Ya tenemos algunos nombres...
y tendremos más cuando la gente vea que somos eficaces.
Quiero aclarar una cosa.
Solo daremos los nombres al comité de vigilantes...
- cuando hayan jurado guardar secreto. - Quiero hacer una pregunta.
Están diciendo que estoy con los bandidos.
¿Mi nombre está en la lista?
No hay pruebas para sostener tales acusaciones, sheriff.
No, su nombre no está incluido.
¿Se necesita ver morder a una serpiente para saber que es mortal?
De un sheriff se dicen muchas cosas a lo largo de su desempeño.
Él se acostumbra. Créanme.
Solo siento simpatía por esta señorita...
en este momento de pesar.
Pero no me agrada que nadie quiera sustituir a la ley.
¿La gente expulsa al médico de la ciudad...
solo porque tiene muchos enfermos para curar?
Tal vez no. Pero tratarían de ayudarle si tienen sentido.
Y matarían más personas que las que curan.
Y es lo que sucederá si se toman la ley por su cuenta.
Un juez famoso dijo que los tres peores desastres...
que pueden acontecer son la peste,
el hambre y la ley de la multitud.
Esta noche, el hijo de ese juez está aquí.
Se unió a mi como oficial de la ley...
porque cree en los principios de un buen gobierno.
El está dispuesto a dedicar su vida...
a abolir el crimen, sin pensar en su seguridad.
Esta noche les pido que desistan en su propósito de crear...
esa organización de vigilantes.
Al contrario, apoyen y ayuden al sheriff legalmente elegido,
y a sus ayudantes.
Háganlo y podremos acabar con...
la delincuencia en Montana como es debido.
Y podemos empezar entregándome esa lista.
- Lo siento mucho, Plummer. - Entonces pido que se destruya.
¡No!
Este es el primer paso para salvar Montana.
Yo también lo quiero. Más que la mayoría de Udes.
Pero solo actuaré según la ley.
La ley es para nuestra protección.
Si no tenemos protección, no tenemos ley.
¿Qué quiere que hagamos, Plummer?
¿Dejar que continúen los robos y asesinatos...
solo para que luzca una placa elegante?
Acabaremos con el crimen en Montana.
Sigan adelante, creen los vigilantes.
Pero les aviso,
todo ahorcamiento que no legal, se considerará un asesinato.
Vamos, John.
- Clair, ven conmigo. - Te puedes quedar aquí.
Sabes que no puedo.
Estás actuando contra todo lo que yo creo.
Hemos jurado no descansar hasta encontrar y prender...
a todos los criminales, juzgarlos en un tribunal...
y castigarlos como merecen, si son considerados culpables.
Que Dios nos ayude.
LOS VIGILANTES JURAN ACABAR CON LOS FORAJIDOS EN MONTANA
Estos eran los vigilantes. Cabalgaban para acabar...
con el crimen en Montana.
Los forajidos eran hombres audaces...
que conocían estas tierras como la palma de su mano.
Eran escurridizos y difíciles de capturar.
LOS VIGILANTES VUELVEN CON LAS MANOS VACÍAS
Animados por los primeros fracasos de los vigilantes,
los bandidos cometieron asaltos aún más audaces.
LOS BANDIDOS ROBAN EL BANCO DE BANNACK
Los vigilantes no se desanimaron.
Crecieron en número y siguieron sin descanso tras la pista...
de cada criminal cuyo nombre se les había dado.
Sus esfuerzos empezaron a dar resultados.
Lista de criminales conocidos.
El comité los considera culpables.
Son sentenciados a ser ahorcados hasta morir.
El sheriff Plummer busca ayudantes para combatir a los vigilantes.
Levante la mano derecha.
¿Juran solemnemente hacer valer la ley, obedecer las órdenes de esta oficina...
y actuar como oficiales de paz en todo momento?
- Lo juro. - Aquí.
Usen esto y lleven mucha munición.
Cummings ha salido del país y Taylor ha sido visto en Grass-Hoper Creek.
Conozco a Taylor.
¡No! ¡No!
No me ahorquen. No he matado a nadie.
Juro que no.
Sí, Sr. Waterman, intenté robarle pero no maté a nadie.
No maté a nadie.
¿Quién te informó del oro que yo transportaba?
- ¿Fue Plummer? - ¿Plummer?
No, no fue Plummer. Fue su ayudante, George lves.
¿Ives?
No solo cazan forajidos. Habrían ahorcado a los ayudantes...
- si no huyen. - Eso no me sorprende, John.
Están intentando destruir la ley.
¿Qué tal si llamamos a nuestros hombres del norte?
Es buena idea, lves. Vete a Montana City...
por la mañana y trae a los que puedas.
Quieto o te matamos, lves.
Esta noche le tendremos aquí, donde sus amigos no puedan ayudarle.
¡Eh, sheriff! Sheriff.
Los vigilantes han capturado a lves.
- ¿Cuando? - Anoche.
Le siguieron hasta Montana City.
Le traen en la diligencia...
a la estación de relevo.
Le van a juzgar antes de ahorcarle.
Llama a Helm y a Parrish.
Bien, la ley justiciera de los vigilantes le ha estallado en la cara a Landers.
Ya no puede controlar a sus hombres y han cogido a Ives.
¿No podemos hacer algo?
Tal vez se pueda salvarle sin derramar sangre.
- Pero depende de tí. - Puede contar conmigo, señor.
Es la primera vez que hago este viaje, Jason.
No está mal.
Me alegra que le guste. Será la última.
No sé.
El sheriff siempre ha protegido a su ayudante nº 1.
¿En serio?
Llegaremos a la estación en unos minutos.
Donde va a ser juzgado y ahorcado.
Ud. me sorprende, Jason. Es un hombre rico.
No pensé que se aliaría con unos tontos honrados.
¿Me dice que los hombres honrados son tontos?
Los justos son muy orgullosos y no dudan de sus convicciones.
Mire al joven John Malvin. Vino con tantas ideas nobles...
que no puede pensar por sí mismo.
Ud. olvida lo principal, lves.
Las personas son honradas porque confían en sus convicciones.
No porque busquen reconocimientos.
Ud. no es capaz de ser honrado. Ni consigo mismo.
¿Ahorcará a un agente de la ley, Jason?
¿Agente de la ley? lves, el pueblo siempre tuvo...
que enfrentarse a gente como Ud.
La corrupción del poder público es una historia antigua.
Pero siempre termina igual.
El pueblo acaba con ella.
¿Quiénes son los tontos, lves?
¡Socorro!
Sr. Landers, Clair. Déjenme entrar.
Me han herido.
¿Sr. Landers? ¡Landers!
Lo siento mucho, Landers.
Tenía que entrar. ¡Todo bien sheriff!
- ¿Dónde está Clair? - No está aquí.
- Está en la ciudad. - Registrar todo esto.
Sientese, Landers.
Una visita sorpresa en mal momento, Plummer.
Ya le he dicho que estoy solo.
Tendrá compañía cuando Waterman llegue con lves.
Ud. y su chusma sedienta de sangre están acabados, Landers.
Arrestaré a Waterman en cuanto llegue.
Los dos serán juzgados por asesinato.
Vigila a Landers.
Clair.
¡Clair, para!
Sheriff, es Gimp.
¡Quieto!
Coger a la chica.
Fue fácil engañarme, ¿no, Plummer?
¿Sabe por qué?
Creí en los principios que decía defender.
Principios justos en boca de un hombre malo.
La peor clase de hombre.
Alguien debería matarlo.
Llevarlo a la estación.
Gallagher, quédate atento a la diligencia.
Ahora que es juzgado y yo soy quien le juzga...
¿cómo se siente, Bill?
¿Le aprieta el cuello?
Gallagher ha avisado que ha visto la diligencia.
Levántate, Clair.
Vamos. Deprisa.
Vete a la puerta.
Tú, ponte al lado de Landers.
Cuando llegue la diligencia dile a Waterman que Landers...
está herido y luego apártate de la vista.
¡Huye, Clair!
Bueno, Plummer. Esto será por Possum.
Date prisa.
¡Todavía podemos estar preparados para esa diligencia!
¡Suéltame!
¡Suéltame! ¡Suéltame!
Plummer, John, ¿qué es esto?
Uno más para su colección, Sr. Waterman.
- El Sr. Landers está herido. - Parece que nada importante.
Espere a oír las noticias. Acabamos de saberlo.
El Congreso ha reconocido a Montana como Territorio.
¡Por fin!
Ahora tiene la protección de un gran gobierno, Jason.
No necesitaremos a los vigilantes.
Yo diría que el trabajo ya está hecho.
Si se va a sentir mejor, Plummer, va a ser juzgado y ahorcado...
por un tribunal legalmente constituido.
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