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¡No encerraré a mi hija en un convento
para calmar una locura que solo existe en tu cabeza!
¡Jura que no la deseas!
[Elionor] Os lo dije. Su obsesión le ciega.
Y nos obliga a tomar cartas en el asunto.
¿Entraba esto en vuestros planes?
[Mar] ¿Qué ocurre, Arnau?
Tu padre ha consentido nuestro matrimonio frente a la host...
[Elionor] Tu hermano ha sido nombrado inquisidor.
Le han ordenado marchar a los Pirineos y no ha podido despedirse.
[Elionor] Lamento la muerte de vuestro padre.
He leído vuestra carta. Y creo que tenemos un enemigo en común...
¡Los judíos han profanado la sagrada hostia!
[Hasdai] Solo hay una manera
de acabar con esta situación: comprar nuestra libertad.
[Raquel] Ya tienen su venganza.
Nadie se fijará en mí.
[Elionor] ¡Miradlos!
¡Mirad cómo la abraza!
Vuestro hermano ha sido detenido.
La Santa Inquisición lo acusa de hereje.
[Genís] Él es el culpable de todos mis males...
...y de los vuestros, ya que fue su propia madre quien os embrujó.
Esa mujer me dio la leche de sus pechos y me hizo enfermar. Buscad a esa puta.
[Arnau] Mar... Quiero que vayas a buscarla.
¿Para qué quieres verla? Ha pasado mucho tiempo, hermano.
Quiero pedirle perdón.
Necesito su perdón.
¡No!
[jinete] ¡Vamos!
[Genís] Mi señor...
Aquí la tenéis...
¿Y esta?
Una de sus putas.
Dadles de comer y de beber
y preparadles haces de paja para que puedan descansar.
¿Pero qué pretendéis?
¿Acaso el embrujo os ha alterado el entendimiento?
Necio, ¿no habéis visto su estado?
Cuanto mejor aspecto tengan, más a nuestro favor.
[mayordomo Pere] Señora...
Ha venido fray Joan. Desea veros.
Le he dicho que no podíais atenderlo, pero insiste.
Dile que no lo quiero recibir.
[Nicolau] ¿A qué se debe tanto interés
en nuestro detenido?
Queremos saber qué cargos presentáis contra él...
[Jaume de Bellera] Perdonadlo, eminencia.
El caballero de Puig solo quiere ayudar a que se esclarezca la verdad.
Nos consta que existe una denuncia contra Arnau Estanyol
y hemos venido a apoyarla.
Hablad.
[Jaume de Bellera] Todos nosotros somos buenos cristianos
y creemos firmemente que Arnau Estanyol es la encarnación del diablo.
Ese hombre es hijo de un asesino
y una bruja.
[Jaume de Bellera] Su padre, Bernat Estanyol,
asesinó a un muchacho en el castillo de Navarcles
y huyó a Barcelona con su hijo Arnau,
al que mi padre sabiendo quién era
tenía encerrado para que no causara daño a nadie.
[Margarida] Fue Bernat Estanyol
quien provocó la revuelta en la plaza del Blat.
Allí mismo lo ejecutaron.
Y quemaron su cadáver.
¿Quemaron su cadáver?
¿Quién?
Nunca se supo.
Pero estoy seguro que vos lo sabéis, ¿verdad?
Estoy seguro de que fue su propio hijo Arnau.
¿Y por qué no lo denunciasteis en su momento?
Eminencia...
¿Por qué no lo denunciasteis?
Yo solo era un niño.
Tuve miedo de que hiciera lo mismo conmigo.
Arnau ya había matado antes
a mi hermano pequeño Guiamón.
Lo hizo porque no quiso participar en sus ritos demoníacos.
¿Y tampoco lo denunciasteis entonces?
Es nuestro primo.
Mi madre era incapaz de hacerle daño a alguien de su sangre.
[Margarida] Y así nos lo pagó.
Humillándonos...
Entiendo.
[Margarida] Según me contó doña Elionor,
ese hombre, desconsiderado,
no solo ha yacido con una enemiga de nuestra santa religión,
una judía,
sino que también ha incitado a los campesinos y a los siervos
a la desobediencia contra sus señores naturales.
[Jaume de Bellera] Como decía, eminencia,
su madre es una bruja.
Ahora se dedica a la prostitución,
pero me dio de mamar cuando yo era pequeño y me transmitió el mal con su leche.
Desciendo de Llorenç y Caterina de Bellera
y nunca nadie en mi familia ha padecido el mal,
podéis comprobarlo. El obispo lo certificó cuando nací.
¡Así que solo pudo ser la leche de esa mujer endemoniada!
¿La habéis hecho arrestar?
Sí, eminencia. Y he ordenado que la traigan ante este tribunal.
[cadenas]
¿Quién es esta?
Una de las putas de la vieja.
Echadla.
Señoría, esta mujer ha sido acusada injustamente...
[alguacil] ¡Fuera de aquí!
¡Te sacaré de aquí, te lo prometo!
Encerradla junto a su hijo,
separados, que no puedan hablar.
[Emilia] Aledis.
Os hemos estado siguiendo.
¿Estás bien?
Se han llevado a la Francesca a las mazmorras.
¿Por qué?
No lo sé.
Pero lo averiguaremos.
[cerrojo abriéndose]
Espera... Ponla allí. Alejada del Estanyol...
[gritos de presos]
¿Hay alguien?
¿Hay alguien?
[Mar] ¿Qué ocurre?
¿Qué buscas, fraile?
He venido a hablar contigo.
No me interesa nada de lo que tengas que decirme.
Le he prometido a Arnau que hablaría contigo.
[Joan] Arnau ha sido encarcelado
por la Inquisición.
[Mar] Otras llevamos encarceladas mucho tiempo.
No fue él quien te encarceló.
Arnau me entregó a Felip de Ponts, en vez de vengar mi deshonra.
No fue él. Fui yo...
Fui yo quien lo convenció de que debía hacerlo.
Fui yo quien, convencido por Elionor,
preparó tu secuestro y consintió tu deshonra
para poder convencer a Arnau de que te entregara en matrimonio.
Arnau nunca te hubiera entregado porque...
¿Por qué?
¿Por qué Arnau nunca me habría entregado?
¿Por qué?
[Esteve] ¿Sucede algo, señora?
Enciérralo en la torre.
[Jucef] "Después de que la Inquisición
detuviera a Arnau,
he conseguido enterarme
de que ha sido su esposa la que lo ha denunciado por judaizante
y por mantener relaciones con mi hermana Raquel".
[Sahat] "Me consta que el inquisidor general,
Nicolau Eimeric,
intenta convertir el proceso contra Arnau
en un enfrentamiento con el rey
para afianzar aún más el poder de la Inquisición.
Nosotros, los judíos,
dada la acusación que pesa contra Arnau, aun queriendo,
no podemos hacer nada para ayudarlo".
[comerciantes hablando]
Aquí lo tienes,
el producto de la liquidación de todos tus negocios:
dinero y cartas de pago.
Pese a las prisas hemos podido vender a un buen precio.
Gracias, Filippo.
Dicen que la mar será buena,
y no tardarás demasiado en llegar a Barcelona.
Aunque si te digo la verdad, no sé si haces bien.
A veces es mejor no remover el pasado.
Allí me necesitan.
¿Qué os distanció?
Una muchacha.
Ya entiendo.
No, no lo entiendes.
Había tanto amor en esa muchacha...
[cerrojo abriéndose]
Tápate los ojos.
¡No podéis obligarme! ¡Soy inquisidor!
[Joan tose]
¡Tápate los ojos!
[Joan tose]
[Joan jadea]
La Inquisición nunca tapa los ojos de sus detenidos.
Es cierto. Solo les tapáis el alma y les robáis el honor.
Eso, eso es falso.
[grito de dolor]
¿Por qué Arnau nunca me habría entregado?
[Mar] ¿Por qué?
Cuélgalo y deshazte de su cadáver.
[Joan] Porque te amaba.
[sollozos]
Porque te amaba entonces
y te ama ahora.
[Aledis] Ya sé dónde se hospeda Jaume de Bellera.
Esta noche cenará allí con Genís Puig,
y vosotras os alojaréis en el mismo hostal.
Os haréis pasar por hermanas.
A mi no pueden verme, me reconocerían.
No sabéis nada de hombres. Pero haced que beban.
No creo que tarden en alardear del motivo por el que han capturado a Francesca.
¿Creéis que podéis parecer decentes?
[risas y conversación]
¡Muchachas!
Quédense aquí con nosotros...
[latigazos y gritos de fondo]
¿Qué hay?
Quiero ver a la mujer que han encerrado por bruja.
Las visitas no están permitidas.
[presos gritando]
¿Cómo estás?
Han detenido a Arnau.
Quieren demostrar que es hijo de una bruja,
por eso te tienen aquí.
Lo sé.
Está allí.
Nadie debe saber que Arnau es hijo mio.
Solo tú lo sabes.
Jaume de Bellera también lo sabe.
Pero no puede demostrarlo.
Júrame que no se lo contarás a nadie.
¿Crees que no me muero de ganas de decirle quién soy?
¿De abrazarlo, de besarlo?
Un Bellera arruinó mi vida
y no voy a permitir que su hijo haga lo mismo con la de Arnau.
¡Júramelo!
¡Lo juro!
¡Escuchad!
Quiero hablar con vos.
¡No vayas!
[llaman a la puerta]
[puerta]
[portazo]
Lo han encontrado cuando llegaba a la casa de cambios de su hermano, eminencia.
[Nicolau] Haced que pase y retiraos.
Eminencia reverendísima, os suplico de vuestra...
[Nicolau] ¿Cómo os habéis atrevido
a poner en peligro el patrimonio de la Santa Inquisición?
Habéis hecho que los asistentes de vuestro hermano
malvendieran comandas para conseguir efectivo.
Para ayudar a mi hermano.
Vuestro hermano no necesita más ayuda que la ayuda de Dios.
La Inquisición ha confiscado sus libros de cuentas
y ya no habrá más transacciones.
Dejadme por lo menos verlo.
Me prometisteis su confesión
¡y no habéis conseguido nada!
En pocos días lo juzgaremos.
Y vive Dios
que tendrá el castigo que merece.
¡Fuera!
[puerta]
¿Qué ha pasado?
Lo he intentado todo, te lo prometo...
[Aledis] ¿Joan?
Soy Aledis. ¿Te acuerdas de mí?
La hija del curtidor.
De jóvenes vivimos en la misma casa.
¿Por qué me miras así?
Eres hermosa.
La belleza no asegura la felicidad.
Yo también tuve la felicidad al alcance de la mano.
Y la dejé escapar.
¿Quién eres?
Si hace años mi padre hubiera consentido, me habría casado con Arnau.
Si hace años me hubiesen tratado como a una persona y no como a un animal,
seguiría al lado de Arnau.
El tiempo de los sueños para mí ha acabado.
Ahora, como ha dicho fray Joan,
solo soy una amiga de la infancia.
Dudo que ese fraile haya tenido infancia.
¿Por qué hablas así de él?
Es una larga historia.
Si lo deseas, tengo tiempo.
El precio ha subido.
¿Qué más quieres?
Perdóname, Francesca.
No voy a faltar al juramento que te hice,
pero tengo que hablar con él.
¿Por qué, qué quieres decirle?
Algo que me romperá el corazón,
pero que debo hacer...
No lo hagas, por favor.
Confía en mí.
[sonido de cadenas]
¿Quién eres?
¿Quién es esa mujer?
No puedo decírtelo, Arnau.
¿Cómo sabes mi nombre?
Eso no importa.
Solo quiero que sepas
que Mar está aquí...
...esperándote.
Que te ama.
Sigue amándote a pesar de todo.
Dile que yo también...
...la amo,
aunque ya no puedo...
¿Que haces hablando con el cambista?
¡Está prohibido! ¡Fuera, fuera!
No quiero volver a verte más por aquí.
[portazo]
[Arnau llora]
[puerta]
[Joan] Lo primero que harán
cuando comience el juicio
es obligarle a jurar sobre los cuatro Evangelios.
Luego, le asignarán un abogado,
que tiene prohibido defenderle.
Solo buscará la confesión voluntaria del hereje.
Si defendiera al hereje...
...estaría defendiendo la herejía.
Después,
le pedirán...
...que nombre a sus enemigos.
[sollozos]
Lo siento. La señora no desea recibiros.
[Arnau] Creo que mi mujer me odia.
¿Y por qué razón iba a odiaros doña Elionor?
No hemos tenido hijos.
¿Lo habéis intentado?
¿Habéis yacido con ella?
Habéis jurado sobre los Santos Evangelios.
No.
Nunca he yacido con mi esposa.
¿Confesáis no haber tenido relación carnal con vuestra esposa?
No puedo tener relaciones carnales.
Estuve casado antes y tampoco pude tener hijos.
¿Queréis decir que tenéis un problema físico?
No.
¿Acaso os oponéis a cumplir con las obligaciones que os corresponden,
según los preceptos de Dios?
No.
¿Entonces?
¿Debe este tribunal considerar vuestro silencio como una confesión?
No niego los preceptos.
Pero Dios no puede obligarme a sentir deseo por mi esposa.
¿Y dónde satisfacéis vuestros instintos?
No entiendo vuestra pregunta.
Sois un hombre.
Confesáis no haber tenido relaciones con vuestra mujer.
¿Dónde satisfacéis vuestras necesidades como hombre?
Hace años que no tengo contacto con mujer ninguna.
"Declaración de Pere Salvete, canónigo de Santa María de la Mar.
En la Pascua del año de 1365 de Nuestro Señor,
mientras oficiábamos la Santa Misa,
irrumpieron en la iglesia unos ciudadanos
alertando del robo de una hostia por parte de los herejes.
Los feligreses abandonaron la iglesia.
[gritos]
Al hacerlo Arnau Estanyol,
su esposa, doña Elionor, le refirió las palabras:
Corre o no podrás ver a tu amante judía".
¿Mintió el canónigo?
No he acusado a nadie de mentir.
¿Es con ellas, con las mujeres judías, con quien satisfacéis vuestros instintos?
Ya os he dicho que no he tenido contacto con mujer ninguna.
¡Mentís!
Este tribunal os ha visto abrazando a una hereje.
¿No es eso acaso tener contacto con una mujer?
No al que os referís.
¿Qué puede impulsar a un hombre y una mujer a abrazarse
en público, sino la lascivia?
El dolor.
¿Qué dolor?
¿El dolor por la ejecución de un hereje que profanó una sagrada hostia?
¿Es ése el dolor que sentís como buen cristiano?
¿El peso de la justicia sobre Hasdai Crescas,
un miserable, un profanador,
- un ladrón? - ¡Él no fue!
Los tres judíos confesaron su culpa.
¿Acaso mintieron y vos sabéis de primera mano
quién robó la sagrada forma?
No.
¿Entonces por qué los defendéis?
¡Los judíos crucificaron a Jesucristo!
¿No lo han pagado lo suficiente con su propia vida?
¿Por qué tiene que arrepentirse un judío que ha nacido en nuestro tiempo?
Él no tiene la culpa de lo que pudo pasar entonces.
Todo aquel que abraza la doctrina judía
está asumiendo lo que hicieron sus antepasados.
Solo abrazan ideas,
creencias,
como nosotros.
[murmullos]
Escribid:
el acusado ha osado igualar la auténtica fe cristiana,
la única,
la verdadera,
con las doctrinas heréticas de los judíos.
¡Yo no he dicho eso!
Hemos escuchado perfectamente lo qué habéis dicho.
Solo he dicho...
...que son como nosotros.
Un oficial de la guardia, que es amigo de mi hermano,
le contó que en la sesión de ayer, Arnau profirió afirmaciones heréticas.
¿Y os dijo si había hablado de mí,
de nosotros?
El inquisidor le preguntó si era cierto
que nunca se había comportado con vos
como un verdadero marido.
¿Y qué dijo?
Que no sentía ningún deseo por vos como mujer.
¡Dios mío, esa ramera!
¡Elionor!
Lo que has hecho con tu marido es algo indigno...
¡Por favor, señora, conteneos!
¡Si le ocurre algo, te juro que...! ¡Suéltame!
Creí que te alegrarías de volver verme.
¡Sahat!
¡Veo que no has perdido nada de tu carácter!
Se dejó matar, Sahat.
Nuestro padre se dejó matar para salvarnos a todos nosotros.
Se habían vuelto locos,
querían incendiar la judería.
¡Y ellos se llaman cristianos!
Aunque nos protegió, Arnau no pudo salvar la vida de nuestro padre.
Entonces su mujer le acusó de mantener relaciones con una judía.
Pero Arnau nunca dijo mi nombre.
Nos protegió de la infamia.
No sabíamos qué hacer
ni cómo ayudarle. Por eso recurrimos a ti.
Arnau
le prestó mucho dinero al rey Pedro.
Dinero que ahora con las arcas reales agotadas por tantas guerras,
el rey no está en condiciones de devolver.
Si Arnau es condenado,
su patrimonio pasará a la Inquisición, con lo cual,
el rey estará en deuda con la Inquisición, es decir,
con la Iglesia.
Y esto al rey Pedro no le va a hacer ninguna gracia.
¿Entonces?
Tengo que hablar con algunas personas
que pueden facilitarme el acceso al infante don Juan,
que está ahora en Barcelona.
Y deberé utilizar toda clase de argumentos para convencerlas.
[secretario inquisidor] Se inicia la sesión.
Os recuerdo que seguís bajo juramento.
¿Consideráis que la fe cristiana se reduce a ideas o creencias
que pueden ser abrazadas voluntariamente por los hombres?
Me expresé incorrectamente.
¿Cómo lo expresaríais entonces?
No lo sé.
Solo puedo decir que creo en Dios,
que soy un buen cristiano
y que siempre
he actuado bajo Sus preceptos.
¿Quemar el cadáver de vuestro padre es actuar bajo los preceptos de Dios?
Vuestro padre era un diablo que soliviantó al pueblo.
Por eso lo ejecutaron.
¡Y por eso quemasteis su cadáver!
¡Confesad!
¿Lo quemasteis?
¿Quemasteis a vuestro padre como a un demonio?
¡Teníamos hambre!
¿Habéis pasado hambre alguna vez?
¿Quemasteis a vuestro padre como a un demonio?
Mi padre no era ningún demonio.
¡Pero quemasteis su cadáver!
¡Contestad!
- ¿Os obligó vuestra madre? - ¡Vuestra madre es una bruja
que transmite el mal del diablo!
¡Vuestro padre asesinó a un muchacho para liberaros!
¡Confesad!
¡Vos también asesinasteis a un muchacho cristiano siendo niño!
[inquisidor joven] ¿Qué pensabais hacer con él?
¿Queríais su corazón?
[inquisidor anciano] ¿A cuantos muchachos más habéis asesinado?
¡No!
¡Ya veremos dónde queda vuestro orgullo cuando declare vuestra madre!
Yo no tengo madre.
[alguacil riéndose]
[cerrojo abriéndose]
[infante Joan] Así debemos hacerlo
porque esa es la voluntad del rey.
Y cuando la rebelión en Cerdeña haya sido sofocada...
[consejero Perellós] Alteza.
¿Qué pasa, Perellós?
Señor, creo que debéis escuchar a este hombre.
Era esclavo de Arnau Estanyol, el prestamista,
tiene algo importante que deciros.
¿Vienes a darnos dinero?
¿Qué puede haber más importante que eso?
Con vuestra venia, alteza.
Precisamente vengo a eso.
No podemos tomar ya más préstamos,
si es eso lo que pretende vuestro señor.
No vengo a ofreceros más préstamos,
al contrario,
vengo a deciros que los que tenéis pendientes con mi señor Arnau Estanyol
pueden quedar definitivamente saldados.
No entiendo.
¿Es acaso un milagro lo que me ofreces?
Mi señor está siendo juzgado por el inquisidor general Nicolau Eimeric.
Si es condenado,
todos sus bienes pasarán a manos de la Inquisición.
Y con ellos vuestra deuda.
No creo que a vuestro padre le guste estar en deuda con la Inquisición.
¿Qué es lo que vas a pedirnos que hagamos a cambio?
Nada, Alteza.
Que no hagáis nada.
Eso es justamente lo que vengo a pediros.
Eminencia, en el nombre de Dios os pido, os suplico por última vez misericordia.
Recomponeos, fray Joan,
sois un hombre de Dios.
¡Mi hermano es inocente!
¡Todo es culpa mía, eminencia! ¡Todo es culpa mía!
¡Mi hermano es inocente, perdonadle, eminencia!
Vuestro hermano está ya condenado.
Vuestra contumacia, Arnau Estanyol,
solo vuestra contumacia alarga innecesariamente el proceso.
Calláis y es precisamente ese silencio el que os condena.
Pero este tribunal cuenta con los medios
para derribar vuestra insensata resistencia.
¡Traed a la madre!
[Nicolau] Podéis quitarle las cadenas.
Quizá queráis abrazarla.
[puerta]
[portazo]
Francesca Esteve, ¿juráis por los cuatro evangelios?
Juro por ellos.
Pero ese no es mi nombre.
¿Y cuál es vuestro nombre entonces?
Mi nombre es Francesca,
pero no Esteve sino Ribes.
Francesca Ribes.
¡Estáis bajo juramento! ¿Lo sabéis?
Digo la verdad.
¿No sois hija de Pere y Francesca Esteve?
Nunca llegué a conocer a mis padres.
¿No desposasteis con Bernat Estanyol en el señorío de Navarcles?
Jamás he estado en ese lugar,
y no he contraído matrimonio con nadie.
Tampoco tuvisteis un hijo llamado Arnau Estanyol, supongo.
No conozco a ningún Arnau Estanyol.
Declaración de Jaume de Bellera, señor de Navarcles.
[Mar] ¡Ciudadanos!
¡La Inquisición tiene retenido al Cónsul de la Mar de Barcelona!
¡Le acusan de hereje!
¿Cómo pueden acusar de hereje a un hombre que se ha desvivido
por la Virgen de la Mar?
¡La Inquisición no depende de nuestra ciudad ni del rey!
¡No obedece órdenes
ni del Consejo de Ciento ni del veguer
ni del baile!
¡Sus miembros los nombra el papa,
un papa extranjero que sólo quiere el dinero de nuestros ciudadanos!
¡Solo quieren el dinero de nuestro Cónsul!
¡Via fora!
¡Via fora!
- ¡Via fora! - ¡Via fora!
¡Viva la Virgen de Santa María de la Mar!
¡Viva!
- ¡Via fora! - ¡Via fora!
¡Via fora! ¡Via fora!
...y tras asesinar a un muchacho inocente,
el llamado Bernat Estanyol huyó con su hijo Arnau a Barcelona.
¡Via fora! ¡Via fora!
¡Via fora! ¡Via fora!
[Joan solloza]
[Joana] ¡Joanet! Hoy has venido antes.
¿Pasa algo?
¿Ha venido contigo Arnau?
¡Ciérralas bien! No quiero saber nada de lo que ocurre afuera.
¡Via fora!
...el denunciante tiene constancia
de que la bruja se convirtió en una mujer pública,
y de todo ello resulta que el citado Arnau
es hijo de una bruja y de un asesino.
¿Qué tenéis que decir?
Que os habéis equivocado de puta.
¡Miradlo!
¡Mirad a vuestro hijo!
¡Via fora! ¡Via fora!
Id y averiguad qué es.
¡Custodiad las puertas!
¡Via fora! ¡Via fora!
¡Via fora! ¡Via fora!
¡Via fora! ¡Via fora!
¡Eminencia! Están rodeando el palacio.
¿Quién se atreve a desafiar
la Santa Inquisición?
¡Via fora! ¡Via fora!
¡Via fora! ¡Via fora!
[cristal roto]
¡Echad a esa gentuza!
Es la host de la ciudad de Barcelona, eminencia.
¡Via fora! ¡Via fora!
¡Calmaos!
¿Qué es eso?
Los soldados de rey.
¿Qué va a pasar ahora?
No lo sé.
Pero no podemos enfrentarnos a las tropas del rey.
Pero tampoco podemos dejar a Arnau en sus manos.
No te precipites.
Espera.
Señor,
la host de Barcelona os ordena que entreguéis al...
¿Cómo osáis ordenar nada a la Santa Inquisición?
No soy yo,
es la host de Barcelona
la que os ordena entregar al Cónsul de la Mar.
¡Asaltarán el palacio!
No, ¡no lo asaltarán! ¡No se atreverán!
Por última vez, entregadles al Cónsul de la Mar.
¿Qué habéis querido decir con "por última vez"?
Salid fuera si queréis saberlo.
¡Salid vos fuera,
y detened ahora mismo esos tumultos!
El rey ha ordenado que no acudamos en vuestra ayuda.
Podéis llevaros a vuestro Cónsul del Mar.
¿Pero qué decís?
Señor obispo, vos no tenéis autoridad para entregarnos a Arnau Estanyol.
Nicolau d'Eimeric,
si la Inquisición no se pliega a las exigencias de la ciudad
y libera al preso,
será la host la que lo haga. Es la ley.
[cristal roto]
[multitud] ¡Viva Arnau Estanyol!
¡Viva!
- ¡Viva nuestro Cónsul de la Mar! - ¡Viva!
[veguer] ¡Ciudadanos de Barcelona!
He comunicado al Santo Tribunal que este es un asunto de la ciudad de Barcelona.
Y que de acuerdo con las leyes, en estos casos el rey no puede intervenir.
Una vez más,
la host de la ciudad de Barcelona
ha defendido los intereses de sus ciudadanos:
el Cónsul de la Mar ha sido liberado.
¡Soldados, nos retiramos!
[vítores]
¡Ciudadanos!
¡Vayamos a buscar a nuestro Cónsul!
¡Vamos!
[multitud] ¡Viva Arnau Estanyol!
¡Viva!
- ¡Viva nuestro Cónsul de la Mar! - ¡Viva!
- ¡Ya eres libre, Arnau! ¡Libre! - ¡Ya está!
- ¡Viva Arnau Estanyol! - ¡Viva!
- ¡Viva nuestro Cónsul de la Mar! - ¡Viva!
Ni tú ni yo volveremos a verlo.
Nunca...
[llanto]
¡Arrepintámonos!
¡Has pecado!
¡Me has hecho pecar a mí,
a todos nosotros!
Envenenaste mi alma.
¡Arrepintámonos!
[gritos]
[multitud] ¡Viva! ¡Viva!
[gritos]
[jadeo]
[llanto]
[gritos]
[Sahat] Este es el momento, Arnau Estanyol,
en el que nuestros caminos vuelven a separarse.
Los dos tenemos que comenzar de nuevo.
Vos en vuestra ciudad con las personas que amáis y que os aman.
Yo en Pisa, tratando de poner en pie de nuevo mi negocio.
Pero por lejos que estemos,
mi vida vendrá siempre ligada a la vuestra.
Solo siento no haber podido evitar el triste fin de vuestro hermano Joan.
Ni haber culminado con éxito el último encargo que me hicisteis.
Me ha sido imposible encontrar a la mujer que juzgaron con vos.
Es lo mejor para él.
Vivid al menos como os merecéis.
Nunca os desaniméis ante las dificultades, mi amigo Arnau.
No os rindáis.
No sois de esa clase de hombres.
Vos siempre habéis pertenecido a la estirpe de los hombres valientes
y honrados.
Permitidme que os deje un pequeño regalo de despedida
al que seguramente sabréis sacarle buen partido.
Y disfrutad del amor.
Mar os ama,
como sé que vos la amáis a ella.
Olvidad el pasado.
[Arnau] Con este anillo, yo te desposo
Y vivid el futuro.
Ese futuro que tantas veces os ha sido negado.
Con este anillo,
yo te desposo.
Parto tranquilo,
porque sé que hay alguien que cuida de vos.
Los musulmanes la llamamos Maryam,
los cristianos, la Virgen del Mar.
Y vos, Arnau,
la llamáis madre.
[multitud] ¡Viva el Cónsul de la Mar!
¡Viva!
¿Qué le pasa a padre?
Está emocionado.
Nunca creyó que llegaría a ver acabada esta iglesia.
Su iglesia.
¿La ves sonreír, hijo?
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