Afrikaans
Akan
Albanian
Amharic
Armenian
Azerbaijani
Basque
Belarusian
Bemba
Bengali
Bihari
Bosnian
Breton
Bulgarian
Cambodian
Catalan
Cebuano
Cherokee
Chichewa
Chinese (Simplified)
Chinese (Traditional)
Corsican
Croatian
Czech
Esperanto
Estonian
Ewe
Faroese
Filipino
Finnish
Frisian
Ga
Galician
Georgian
German
Guarani
Gujarati
Haitian Creole
Hausa
Hawaiian
Hebrew
Hindi
Hmong
Hungarian
Icelandic
Igbo
Indonesian
Interlingua
Irish
Italian
Japanese
Javanese
Kannada
Kazakh
Kinyarwanda
Kirundi
Kongo
Korean
Krio (Sierra Leone)
Kurdish
Kurdish (Soranî)
Kyrgyz
Laothian
Latin
Latvian
Lingala
Lithuanian
Lozi
Luganda
Luo
Luxembourgish
Macedonian
Malagasy
Malay
Malayalam
Maltese
Maori
Marathi
Mauritian Creole
Moldavian
Mongolian
Myanmar (Burmese)
Montenegrin
Nepali
Nigerian Pidgin
Northern Sotho
Norwegian
Norwegian (Nynorsk)
Occitan
Oriya
Oromo
Pashto
Persian
Polish
Portuguese (Brazil)
Portuguese (Portugal)
Punjabi
Quechua
Romansh
Runyakitara
Russian
Samoan
Scots Gaelic
Serbian
Serbo-Croatian
Sesotho
Setswana
Seychellois Creole
Shona
Sindhi
Sinhalese
Slovak
Slovenian
Somali
Spanish
Spanish (Latin American)
Sundanese
Swahili
Swedish
Tajik
Tamil
Tatar
Telugu
Thai
Tigrinya
Tonga
Tshiluba
Tumbuka
Turkish
Turkmen
Twi
Uighur
Ukrainian
Urdu
Uzbek
Vietnamese
Welsh
Wolof
Xhosa
Yiddish
Yoruba
Zulu
¡Asaltemos el palacio del veguer!
[gritos]
¡Padre!
¿Qué podía esperarse de un siervo asesino y fugitivo?
Algún día la veré muerta... Los veré muertos a todos.
¡Ladrón!
- Aquí está el verdadero ladrón. - ¡Soltadme!
[Ramón] Si eres lo bastante fuerte
para acarrear piedras, serás uno de nosotros.
[Pere] Arnau, te presento
a nuestros nuevos inquilinos.
Pere nos permite seguir viviendo aquí por aprecio a padre.
Pero tendremos que dormir en la sala.
[Gastó] Hoy quiero festejar el compromiso
de mi hija Aledis con mi maestro.
Ya se cree que es uno de nosotros.
Él nunca será uno de los nuestros.
[Pau] ¡Basta! ¡Ramera!
Me sentiría muy honrado si aceptases a mi hija María como esposa.
[Ramón] Esta cofradía no permite
que ninguno de sus miembros
conozcan mujer fuera del matrimonio.
¡Has deshonrado la cofradía!
A partir de hoy, no eres uno de los nuestros.
¡Vámonos!
Huyamos juntos de Barcelona.
- ¿Adónde iríamos? - Adonde sea.
No puedo irme, Aledis. Sabes que me voy a casar.
¡No puedes casarte!
- Tu también estás casada. - ¿Y qué?
Se lo contaré a todo el mundo...
Se lo contaré a mi marido, caerás en desgracia.
Te expulsarán de la cofradía y de la ciudad,
y entonces solo me tendrás a mi.
Solo yo estaré dispuesta a seguirte...
¿Por qué ibas a hacer eso?
Para ayudarte a dar el paso que no te atreves a dar.
Tu padre estaría orgulloso de ti.
¡Arnau!
Sube.
Me la dio un caballero de la calle Montcada
por un trabajo que hice.
Pero nunca llegamos a usarla. Dios no me quiso dar descendencia.
Tus hijos dormirán como príncipes.
Habéis sido como unos padres para mi.
Nunca os olvidaré...
[llanto]
[padre Albert] ¿Arnau?
[Joan] Arnau, el anillo.
Con este anillo yo te desposo.
¡Por los novios!
A mí con esto me sobra.
[Ramón] Vino, más vino.
[gente charlando]
Venid aquí.
[suspiro]
¿Me perdonas?
¿De qué habría de perdonarte?
Yo... no sé nada.
No sé qué se hace.
Esas piedras te están haciendo daño.
Ven, déjame que te cure.
María...
¿Qué?
Eres muy buena conmigo.
Soy tu esposa. Te amo.
Huele bien.
Soy un cobarde...
María no me merece.
Perdonadme, madre.
¡Arnau!
Vamos.
Berenguer de Montagut nos reclama.
¡Bastaixos! ¡Nuestro rey nos necesita!
El rey de Mallorca ha venido a Barcelona.
Recordaréis que no acudió a Cortes cuando lo requirieron.
Ah, y se le acusa también de acuñar moneda.
"El dinero, lo primero".
[Berenguer] ¡Silencio!
Se supone que ha venido a excusarse, pero el rey Pedro no se fía
y ha ordenado armar cuatro galeras para vigilarle,
y ahora es el rey de Mallorca el que no se fía.
No quiere desembarcar si no es a cubierto.
Parece que teme que alguna flecha malintencionada pueda alcanzarle.
[bastaixos] ¡Cobarde!
Así que, vamos a construir un puente de madera cubierto
desde el convento de Framenors hasta su galera.
Y hay que hacerlo cuanto antes o el rey de Mallorca se marchará.
¡Eso es imposible!
[Berenguer] ¿Quién ha dicho que es imposible?
¡Esto es imposible!
¿Bajar toda esa piedra desde Montjuïc hasta Barcelona a lomos de hombres?
"Eso es imposible, Berenguer", me decían.
¡Cien veces lo he oído!
En palacio, en el Consejo, en la cantera misma.
"¡Imposible, Berenguer!".
¿Sabéis lo que decía yo?
"Cierto, es imposible. Pero lo harán".
Levantar esta iglesia como la estamos levantando
es imposible. Pero estáis frente a ella.
¿Ahora me decís que este puente es imposible?
Bien. Marchad, entonces.
Porque si es imposible para vosotros, nadie más podrá hacerlo.
¡Bastaixos!
¡Todos conmigo,
vamos a la serrería de la Rambla a encargar la madera!
¡No se trabaja en nada más hasta que se termine este puente!
¡Por la Virgen!
¡Por la Virgen!
[grito de esfuerzo]
[grito de esfuerzo]
[Ramón] ¡Venga, Miquel!
¡Vamos, Cesc! ¡Vamos!
¡Vamos!
¡Joan! ¿Adónde vas?
A la galera del Rey de Mallorca.
Su esposa, la reina Constanza, ha enfermado y ha pedido confesor.
[llaman a la puerta]
¿Está Arnau?
Se está acabando de vestir.
Pasa.
Joan,
¿sucede algo?
Necesito hablar con Berenguer de Montagut. Es urgente.
Debe estar camino del puente. Pero ¿qué pasa?
No, no puedo decir nada. Llévame con Montagut, por favor, ahora.
Espero que lo que vayas a decirle al rey sea importante.
Me juego mi puesto.
Lo es, maestro.
Montagut... ¡Enhorabuena!
Podéis estar orgulloso de vuestros bastaixos.
Ni yo mismo creí que pudiesen acabar tan deprisa
ese puente para el rey de Mallorca.
Gracias, alteza.
Y decidme, ¿qué queréis? ¿Quién es este monje que os acompaña?
Apurad, estábamos a punto de partir hacia la galera del mallorquín,
mi hermana Constanza ha enfermado y ahora soy yo quien debe cruzar
ese maldito puente para ir a verla.
No debéis ir.
¿Es una orden?
Alteza, he sabido
por la confesión de un arrepentido que ese puente es una trampa.
Y la enfermedad de vuestra hermana la reina Constanza es el cebo.
Lo que Jaime de Mallorca pretende es raptaros y llevaros prisionero.
¿Raptar al rey delante de cuatro galeras armadas?
El puente cubierto le permitirá hacerlo sin ser visto.
Por eso pidió que se construyera.
Montagut, ¿conocéis a este monje?
Sí, alteza.
¿Y os fiáis de él?
Decidme,
habéis sabido todo esto porque por accidente
oísteis la confesión de un arrepentido.
Así es, alteza.
Pensaba que las confesiones eran secretas.
Y yo pensaba que había aleccionado a mi pupila
sobre cómo comportarse durante una audiencia del rey.
Al parecer no me he esforzado lo suficiente.
Dime, ¿quién es ese arrepentido que aparentemente ha salvado mi vida?
No puedo decirlo, alteza.
Acercaos...
No me digáis su nombre.
Simplemente no digáis nada en caso de que yo lo acierte.
Ese arrepentido es...
¿mi propia hermana, la esposa del rey de Mallorca?
¡Cerrad todas las puertas!
¡Que no entre ni salga nadie de esta sala hasta nueva orden!
[puerta cerrándose]
Si lo que me habéis contado es cierto,
cualquier favor que me pidas, se te concederá.
¿Qué haces aquí?
¿Dónde has estado?
- Bésame. - Márchate. ¿Estás loca?
Tu mujer no está. Acaba de salir.
- Vino su padre a buscarla. - Vete, por favor.
¿Por qué ya no vienes a verme?
- Todos los días te espero. - No estoy yendo a la cantera.
Han parado las obras de la iglesia.
¡Mentira!
¿Has visto subir a algún bastaix a Montjuïc?
Estamos montando una pasarela junto al convento de Framenors.
Toma.
¿Qué es esto?
Nos vamos.
A Valencia, a Castilla, a donde tú quieras...
Eso no puede ser, Aledis...
¿La prefieres a ella?
Dime que es mejor que yo.
Dímelo y me marcho.
Ni siquiera la he tocado.
Ni una sola vez.
Pobre María, ella cree que es culpa suya.
¿Qué más da de quién sea la culpa?
¡Maldita seas!
¡Mi hermano tenía razón! ¡Vete!
Te espero mañana a mediodía.
Sé dónde conseguir caballos.
Iremos a Salou y nos embarcaremos.
¡No voy a ir!
¿No me has oído?
¡No vamos a vernos más!
Si mañana no vienes,
le contaré a todo el mundo la verdad...
Ayudadme, madre.
Mostradme el camino para alejarme del pecado...
Os lo ruego...
No lo hagáis por mí,
hacedlo por María...
¡Hermano!
Joan,
gracias por venir.
Tengo algo que contarte...
¿Qué es eso? ¿Adónde te vas?
¡A Bolonia!
El rey me dijo que me concedería cualquier favor que le pidiera
- en agradecimiento... - ¿A Bolonia?
Con los dominicos.
El padre Albert está de acuerdo. Arnau, voy a ir a la universidad.
A la universidad...
Y todo gracias a ti. Sé que no te dejo solo.
María te cuidará muy bien.
¿Qué querías decirme?
Que te deseo lo mejor.
Y que Dios te bendiga.
[hombre en la calle] ¡Guerra! ¡Nos vamos a la guerra!
[hombre en la calle 2] ¡Guerra!
¿A qué vienen esos gritos?
¡Jaime de Mallorca ha huido al Rosellón!
¡El rey Pedro le ha declarado la guerra!
¡Vamos a tener hijos en Perpiñán, en Montpellier...!
[risas]
[llanto]
¡Por favor, te matarán!
Tengo que hacerlo, María.
No. Es la guerra.
¡No eres un soldado! No tienes por qué ir.
¿Si no vuelves?
¿Qué va a ser de mí?
Eres joven y bonita.
Encontrarás a alguien que te quiera
y te casarás otra vez.
No te vayas, por favor.
Por favor, no te vayas.
No soy digno de ti, María.
¿Porqué dices eso?
¿Qué te pasa, Arnau?
Perdóname...
¡No!
¡Arnau! ¡No me dejes sola!
[llanto]
¡Arnau!
¡Así que es aquí!
Ni una cama ha podido pagarte.
- ¡Puta! - ¡Padre!
Tú no eres mi hija.
¿Qué me vais a hacer? ¿Qué le vais a hacer a Arnau?
No lo sabe. ¡Ni siquiera se ha despedido de ella!
Tu Arnau se ha ido a la guerra con las tropas del rey.
- ¡Infeliz! - Pobre puta abandonada.
¡Camina!
[se cierra la puerta]
¿Qué haces aquí?
¡Por ley hay que alimentarla!
¡Ábrela!
¡Espera!
En el taller hay un cántaro.
Es ácido para blanquear.
- Tráelo esta noche con la jarra del agua. - Aledis, no...
Mañana me juzgarán
y me encerrarán aquí hasta que me pudra.
No puedo vivir así.
¡Alesta! Si no lo haces,
me arrancaré los ojos y me tragaré mi propia lengua. Lo juro por Dios.
Escúchame...
Te diré lo que vamos a hacer...
¡Pasad!
Aquí la tenéis.
No deberíais haberla encerrado antes del juicio. Así lo mandan las leyes.
¡Abrid inmediatamente!
¿Qué es esto? ¿La habéis azotado?
¡No le he puesto la mano encima!
¡Aledis! ¡Sal de ahí!
¡Alesta! ¡Dios mío! ¿Qué te ha pasado?
Aledis me quitó el manto...
Padre, me duele mucho.
¿Qué ocurre aquí? ¿Quién es esa mujer?
Puta... ¡Puta!
¡Eh!
¡Eh!
¿Está cerca el campamento del rey?
Anteayer remontaron el río.
Mi esposo es un oficial. Necesito cruzar.
Un quatern.
No tengo dinero. Me han robado.
Mi esposo os pagará.
Vengo a darle una buena nueva.
Estoy embarazada de su primer hijo.
Y pagará muy bien a quien me ayude.
[Aledis grita]
[soldado] ¡Alto!
Perdón.
"Perdón, capitán".
- ¿Hay ganas de entrar en batalla? - Sí, capitán.
- ¿Es tu primera vez? - Sí, capitán.
¿Y sabes usar ese trasto?
No mucho. Soy de Barcelona. No tengo costumbre de cazar.
¿Casado, no?
- Sí, capitán. - Otro que huye de la mujer...
[Ferran ríe]
La próxima vez que te pregunten,
no digas que no sabes disparar o te mandarán con las escalas.
¿Eso es malo?
Quédate a mi lado, barcelonés.
Cuidaré de ti.
Calma, barcelonés. No tengas prisa.
Hay que dar tiempo a que el miedo cale en los súbditos del rey de Mallorca.
[Arnau] ¿De qué van a tener miedo?
Los protege la muralla.
Saben que los almogávares están cerca.
No los has visto luchar, ¿verdad?
Espera y verás.
Él nunca será uno de los nuestros.
[Grau Puig] ¡Por tu culpa mi hijo ha muerto!
[Margarida] ¡Tú no eres un Puig!
[Margarida] ¡Eres un cobarde!
¿Qué es eso?
El hierro.
¡Desperta Ferro!
¡Desperta Ferro!
[gritos]
¡Desperta!
[cánticos de guerra]
Tira para atrás y prepara tu arma.
[cánticos de guerra]
¡Escudos!
¡Ballesteros!
¡Descarga!
¡Escalas!
¡Ballesteros, descarga!
¡Escalas!
[gritos]
¡Cargad!
¡A por ellos!
[cántico de guerra]
[grito]
¡Atacad!
[gritos]
[llanto]
[grito de agonía]
¡Baja de ahí!
¡Ayuda!
¡A cubierto!
¡A por ellos!
[gritos]
[grito]
Esos honores serían para ti...
...si fueras el heredero de un barón.
Gracias por salvarme la vida, capitán.
No parecía que te importara mucho morir...
Un soldado que no teme a la muerte es un valiente...
Pero un hombre que teme a la vida es un cobarde...
¿Cuál de ellos eres tú, barcelonés?
Vamos.
Acaban de saquear la bodega del castillo.
Conseguiremos un poco de vino, celebraremos esta victoria
y todas las que vamos a vivir juntos.
[grito de sorpresa]
Huele bien, ¿eh?
¿Tienes hambre?
Dadle de comer.
¿Te da vergüenza mezclarte con las putas?
Si es por decencia yo no me preocuparía, no parece que te quede mucha.
¡Cuando termine de comer le dais un buen baño y me la traéis!
Has comido bien toda tu vida.
¿De dónde eres?
De Barcelona.
¿Y qué haces aquí?
Vengo buscando a mi esposo.
Lucha con las tropas del rey.
Estoy embarazada y no lo sabe.
Cuando te lavaban te he visto desnuda, muchacha.
En ese vientre plano no cabe una criatura.
Cuéntame la verdad.
No estoy embarazada.
Y ese esposo tuyo, ¿existe?
Sí. Viene con las tropas de Barcelona...
¿Cuál es su nombre?
Arnau.
Arnau Estanyol.
¿Arnau...?
Estanyol.
Es todo lo que tengo.
Necesito estar cerca de él.
Cuéntame cómo es. Descríbemelo...
Es un bastaix del puerto.
Joven y fuerte.
Moreno, tiene...
...una mancha de nacimiento junto al ojo derecho.
¿Y seguro que está con las tropas?
Sí.
Vestida de puta no puedes acercarte al campamento.
Son órdenes del rey.
Yo te ayudaré a encontrarlo.
¡Soldados! ¿Cuándo acabáis la guardia?
¿Por qué?
Porque os tengo preparado un jergón caliente y buena compañía...
...si me ayudáis a encontrar a un hombre.
¿Qué están haciendo?
Ferran Montaner es un caballero de Manresa.
Y acaba de nombrar escudero a Estanyol. En la batalla se comportó como un héroe.
¿Y qué más has averiguado?
Vive en Barcelona, es bastaix en el barrio de la Ribera
y está casado con una tal María Cardona.
¿Cómo que María?
Su mujer se llama Aledis.
Yo solo repito lo que me han dicho.
Mira, Arnau,
parece que le has gustado a la puta.
¿Se os ofrece algo, señora?
¡Sujetadla!
[grito de dolor]
[gemido de dolor]
¡Salid!
[gemido de dolor]
¿Por qué me has mentido?
Arnau Estanyol no es tu esposo.
Yo yacía con él antes de que se casara.
Y después también.
Ante Dios, es mi esposo.
No sé la cantidad de veces que he renegado del día en que nací...
...por haber nacido mujer.
Sabes de lo que te hablo, ¿verdad?
Yo sí estuve embarazada.
Tuve un niño.
Y me lo quitaron.
Me separaron de mi esposo
y solo me dejaban ver a mi hijo una vez al día.
Luego ni siquiera eso.
Los soldados abusaban de mí, día tras día.
Y por las noches ni siquiera me quedaba leche en los pechos para mi propio hijo.
Tenía que darle pan...
...masticado.
El pobre cada día estaba más débil.
Y hubo días que no me atrevía a ir a verlo.
Hasta que un día bajé...
...y ya no estaba.
¿Buscas a tu hijo? Pues se lo han llevado.
El hideputa de tu esposo ha matado a mi aprendiz y se lo ha llevado.
Ojalá ardan los dos en el infierno.
El señor de Bellera me echó de sus tierras...
...y nunca más pude volver a pisar el lugar donde nací.
Desde entonces tuve que ingeniármelas para sobrevivir.
Me ofrecí a ayudar en las masías, pero...
...nadie quería saber nada de mí, era una mujer sucia.
Me tomaban por puta...
...o por loca.
Entonces pensé,
si todos me tomaban por puta, ¿por qué no aprovecharme de ello?
Ese niño que perdí,
ese hijo que me quitaron...
...se llamaba Arnau.
Arnau Estanyol.
Y Dios me lo ha vuelto a quitar...
Murió de una flecha en el asalto del castillo.
[llantos]
Has sido un buen escudero, barcelonés.
¿Estás seguro de que no quieres seguir a mi servicio?
Podrías llegar a ser caballero.
Debo regresar, me esperan.
Nada mejor que una guerra para echar de menos a una esposa.
Gracias por todo.
¡Suerte!
[flagelante] ¡Arrepiéntete!
[flagelante] ¡Arrepentíos!
[flagelante] ¡Arrepentíos,
pues el Juicio Final está cerca!
[flagelante] ¡Idos, malditos, al fuego eterno!
[flagelante] ¡Palabra de Dios!
[flagelante] ¡Arrepentíos!
[flagelante] ¡Arrepiéntete!
[flagelante] ¡Arrepentíos!
¡Los judíos!
¡Ellos envenenaron los pozos
y enviaron la peste!
[flagelante] ¡Arrepiéntete!
[flagelante] ¡Arrepiéntete!
¿María?
María, soy yo. Arnau.
Vete, por favor. No me mires.
Arnau, por favor. Vete antes de que sea tarde.
Llamaré a un médico.
¿Dónde está tu padre?
Mis padres,
mis hermanos...
Casi todos los de la cofradía han muerto.
¡Qué guapo estás, Arnau!
[rezos en susurros]
¡Padre!
¡Arnau! ¡Estás vivo!
¡Que Dios te bendiga!
Padre...
Es culpa mía.
- Es culpa mía... - No, hijo, no...
Ramón, Miquel
y tantos otros...
No hay médico que pueda salvar a María de la pestilencia.
Ya es tarde.
Déjala partir en paz y cuida de ti, Arnau.
Y cúbrete el rostro con un lienzo empapado en vinagre.
Reza.
Llévame a mí, madre.
Llévame a mí, te lo ruego.
A María no.
Ella no tiene culpa de nada...
[gritos ahogados]
[gritos ahogados]
¿María?
[llanto]
[llanto]
Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.