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LECHE
CEREALES GLASEADOS
Antes o después, alguien tendrá que fregar los platos.
MALCOLM
¡Por el amor de Dios!
¡Ya deberíamos estar de camino al aeropuerto!
Dewey tiene un concurso de piano en San Luis el finde.
Se celebra en un pedazo de hotel de lujo.
Habrá destacados músicos de todo el mundo.
Lo mejor es que Reese y yo no vamos.
¡Es increíble!
¡Mamá nos deja solos en casa todo el finde!
- ¡Se le va la pinza! - No se lo recuerdes. Disimula.
Cuatro, y con Dewey hacen cinco.
Sigo pensando que me olvido de algo.
Oídme, es difícil que haya
otro maratón de Patrick Swayze en cuatro o cinco años,
confío en que lo grabéis entero.
¡Vámonos!
Aún tenemos que dejar a Jamie en casa de la Sra. Foley.
Sigo pensando que me olvido de algo.
Mamá. Creía que ya no venías.
Ten cuidado con esas bolsas, burra.
- Hola, Raduca. - Hola, familia.
Has venido a trabajar, no a cotillear como una verdulera.
- ¿Qué hace aquí la abuela? - ¡No nos dijiste nada!
¿Ah, no? Bueno, pues entonces estaréis gratamente sorprendidos.
El mes pasado llegasteis tarde y preguntasteis: "¿Qué nos va a pasar?".
Perdonad que haya tardado tanto en responder.
Contiene órganos sexuales de cuatro animales distintos.
Y una pizca de orégano.
Reese, te he visto crecer a lo largo de todos estos años.
Eres la única esperanza de esta familia.
Rezo porque estés listo para convertirte en un hombre.
¿Eso a qué viene?
Estás listo.
¡No corras!
Hay que llegar a la puerta siete o perderemos el vuelo.
- ¡Rollos de canela! - ¡No!
Nada de rollos, galletas ni yogur helado.
Asalta el minibar del hotel.
¿Me das permiso para ir al servicio?
Si cruzas, deberemos volver a pasar por el control de seguridad.
Papá, díselo tú.
¿Papá?
Es París.
Es aún más bonito de lo que me imaginaba.
En mi país, al cumplir 16 años, un chico se convierte en un barochi.
Lo observamos durante un año.
Y, cuando está listo,
lo apartamos de la teta materna y lo arrojamos a la plaza del pueblo,
donde debe pelearse con los demás chicos y derrotarlos.
- ¿Les dan el pecho hasta entonces? - Mantiene unida a la familia.
Los chicos se pelean con todas sus fuerzas.
Cuando todo acaba, el que queda en pie es un hombre.
Los demás son dronska.
Al orgulloso joven se le ofrecen más pechos.
Pero no los grifos marchitos de su madre.
Estas son las maduras
y tentadoras cúpulas de placer de las vírgenes del pueblo,
que vienen empapadas en vino.
Nuestra familia viene del país más molón.
Y debe seguir así, Reese.
Tienes que perpetuar el ritual.
Abuela, eso es estúpido e imposible.
No hay ningún pueblo con cuyos chicos pelearse.
Pero ya nos las apañaremos.
Lo más parecido a un chico eres tú.
- ¿Qué? - Tú serás la piedra
con la que afile su cuchillo.
Habrá pruebas de fuerza y de resistencia.
Cuando te derrote, será un hombre.
¿Y si le derroto yo?
Cuando seas un hombre, tendrás esto.
¿El plato entero de patatas?
Tomarás a Raduca como esposa.
¿Qué? ¿Me casaré con ella? ¿Ahora?
Por eso traje a Raduca a este país.
La trajiste hace seis meses. Es tu esclava.
Algún beneficio tenía que obtener.
No puedes coger a dos adolescentes que no se conocen
y lanzarlos a un matrimonio de conveniencia.
Eso no se hace en un país civilizado.
¿Podré acostarme con ella?
Tantas veces que no te lo creerás.
Me apunto.
El vuelo 33 a Seattle está embarcando.
Sr. Waters, recoja su billete en la puerta...
- Vale, papá, esto hace que valga la pena. - No había ningún "Dewey".
Ahí no hay nadie.
Última llamada para el Sr. McGrady...
- ¿Qué pasa? - Diríjase a...
- Señora, regrese a la fila. - Iba donde no hay nadie.
Esa fila es solo para la primera clase y miembros del Club de Comodoros.
- ¿Cómo dice? - Mamá, tenemos que coger este vuelo.
¿Este aumento en la seguridad
solo es para molestar a los pobres?
- Yo no hago las reglas. - No, nadie las hace.
- ¿Quién asumiría la responsabilidad? - ¡Mamá!
Sr. Duvall, tiene plaza de aparcamiento al pasar la puerta ocho.
- Señora, venga aquí. - Ya sé lo que es.
Los aros del sujetador. Siempre hacen que pite.
Parece que tiene algo bajo el jersey.
Sí, ya le he dicho que debajo del jersey hay un sujetador
y que el sujetador tiene aros.
- Código 25. - Afirmativo.
No serán los primeros aros que pasan por aquí.
Se habrán topado con sujetadores antes.
Me castigan por lo que he dicho de la primera clase, ¿no?
Tengo que palparle los pechos.
- ¿Tiene que palparme qué? - Debo examinarla con el dorso de la mano.
Si quiere, puede pedir que haya presentes dos mujeres.
A ver si lo pillo.
¿Hago un comentario sobre la primera clase y me castigan con un manoseo?
¡Virgen santa, mamá! ¡Deja que te toque las tetas!
El niño tiene razón.
¿Lo hacemos por las buenas
o por las malas?
Vale, nos han cambiado los billetes. El próximo vuelo sale dentro de 15 horas.
Hoy no voy a tener tiempo de ensayar ni de dormir.
Imagina la primera vez que se las toqué.
CLUB DE COMODOROS
Cancélalo todo. Voy a alquilar un...
- Lo siento. - ¿Qué?
Es que he tropezado con un niño estúpido que estaba jugando en el suelo.
Lo siento mucho.
CLUB DE COMODOROS
Entran dos niños,
sale un hombre.
Debes derrotarlo en todas las pruebas
o no habrá esposa para ti.
Agradezco que hagas esto.
No lo hago para ayudarte a que te cases.
Intentaré ganar para que no arruines tu vida.
Empezaremos por la prueba del dolor.
Raduca, la cuerda.
Esta prueba enseña una lección importante.
Hasta que no ignores tu propio dolor,
no podrás ignorar realmente el dolor de los demás.
El primero que dé dos pasos atrás será el ganador.
- ¿Y esto va a doler mucho? - ¡Vamos!
No sabía que hubiera algo tan sensible por encima de la cintura.
- ¿Por qué no quieres que sea feliz? - ¡Porque te quiero!
¡Debo apartar mi mente del dolor de mi oreja!
¡El ganador!
¡Ha estado chupado!
Apenas he sudado.
- ¿Puedo ayudarle? - Hola, sí.
Me toca las narices hacer esto, pero vengo a devolverla.
No. Por favor, Sr. Saunders, no lo haga.
Se lo ruego.
El servicio decayó un poco el año pasado,
pero lo hemos mejorado. Hemos ampliado el bufet.
Antes de decidirse, deje que le hagamos un masaje o la manicura.
Tenemos wiskiescocés de 30 años gratis y un bar completo.
¿Nos deja, por favor, convencerle para que nos dé otra oportunidad?
De acuerdo.
Pero que no se repita lo de la última vez.
Ya estás un paso más cerca de tu hombría.
La siguiente prueba tiene lugar en el saco de la hermandad.
Una vez dentro del saco, tendréis que elegir.
Trabajar juntos o luchar contra el otro.
Si trabajáis juntos, ambos perderéis.
- ¿Qué pasa ahora? - No lo sé.
Intento descubrir por qué hay un perro aquí.
Abuela, ¿qué debemos hacer?
Salir.
- ¿Y ya está? - Y ya está.
Oh, no.
¡Sí!
- ¡Sí! - ¡Lo logré! ¡Sí!
Vale, Reese, me has ganado. Ayúdame a salir...
¡Sí!
¡Sí!
¡Sí!
- ¿Cómo te va? - Genial. Llevo horas practicando.
Lo malo es que no es un piano de verdad.
Ánimo. Estamos sacrificándonos todos.
- ¿Te brillan las uñas? - Qué va.
¿Me das un dólar para un refresco?
No. Nos lo hemos gastado todo en propinas.
Oye, qué sillas más duras.
¡Alto, ladrón!
¡Dewey, perdona!
¡Mis dedos!
- Perdón. A ver. - Mira cómo están.
Mantenlos en alto y no te preocupes.
Sé dónde conseguir Evian con hielo.
¡Mola! La abuela está preparando otra.
Lo dejo, Reese. No quiero hacer ninguna prueba más.
¿Por qué? Estamos haciendo algo en familia.
Si quieres que esa vieja bruja arruine tu vida, vale. Tú mismo.
¿Por qué va a arruinarme la vida? Va a darme una esposa.
Una mujer. ¿Qué posibilidades hay de que yo le guste a una?
Podrías conseguir chicas, Reese,
si no te portaras como un gañán violento e idiota.
Venga, Malcolm. Seamos realistas.
Malcolm ya no quiere jugar. Creo que gano por abandono.
¿Cómo? No puedes convertirte en un hombre por abandono.
Debes pasar por todas las pruebas y tienes que derrotar a todos.
Son tus reglas. Cámbialas, ¿no?
No son mis reglas. Son las costumbres de nuestro pueblo.
- Las costumbres no pueden morir. - Sí que pueden. Y deberían hacerlo.
¡Hay que asesinarlas, aplastarlas,
tirarlas a un vertedero de residuos nucleares
y dejarlas ahí hasta que se pudran en una charca tóxica de su propia mugre!
Tus bonitas palabras no ocultan tu miedo.
- ¿Qué? - Tienes miedo al siguiente reto
porque es una prueba de inteligencia.
Tienes miedo de descubrir quién es realmente el listo de la familia.
Siempre con la nariz metida en un libro, absorbiendo hechos.
Él no es como nosotros.
Nosotros sabemos gramática parda.
¡Ya estamos!
Todos los idiotas que se hacen los criminales
rebosan de gramática parda.
Te diré algo, abuela. O eres listo o no lo eres.
La gramática parda es excusa para hacer cosas
que la gente lista y sensible no hace por decencia.
Eso no es una señal de inteligencia.
No lo es.
¡No lo es!
Prometo amarte y respetarte siempre.
Siempre que no engordes más de diez kilos.
Su bebida, señor.
Arturo, sin ti, sería hombre muerto.
- Sr. Saunders. - Por favor. El Sr. Saunders es mi padre.
Puedes llamarme
- por mi nombre de pila. - ¿Me acompaña?
¿Desnudo del todo o solo hasta la cintura?
Siéntese aquí.
Las videoconferencias han estado caídas una hora.
Perdone que hayamos tardado tanto, pero ya estamos todos listos.
Londres, Berlín, Tokio.
¿Tokio?
Sr. Saunders, por fin nos vemos cara a cara.
Sí. Bueno...
Hola.
No podemos esperar más tiempo su contestación.
Tiene que respondernos.
¿Tengo que responderles?
Hay cinco gobiernos implicados.
Si no se decide,
no tendremos más alternativa que cortar todo lazo.
Me refiero a Malasia.
Me refiero a Taiwán. ¡Me refiero a todo el sector oriental!
Necesitamos que se decida ya, señor.
¿Es un sí o un no?
Vale.
Vale. Nos tiene en desventaja.
Le transferiremos otros seis millones a su cuenta.
De acuerdo.
- La respuesta es "sí". - Muy bien.
Ahora mismo empezaremos a enviar el antídoto.
Excelente.
Por cierto, ¿somos
de los buenos?
- Hola, cari. - ¿Qué hacías?
Sinceramente, no tengo ni idea.
- Pasajeros de... - ¿Quieres...?
No. Maldita salsa picante.
- ¿Estás bien? - Dewey se ha portado fatal.
Sé que hemos perdido el vuelo y que le he hecho daño.
No es su mejor día,
pero actúa como si yo intentara arruinarle el concurso.
Han pasado muchas cosas malas seguidas.
¿Qué estás diciendo? ¿Le das la razón?
¿Realmente crees que yo...?
Esta es la prueba final.
Jugando al Vishnok sabremos quién es el más listo de los dos.
- Abuela, ¿cómo se juega? - ¡Calla y escucha!
Los conejos corren a su guarida.
La luna te abraza.
El caballo se gira para guiar.
La manzana tiene la llave.
Tenéis dos minutos.
- ¿Qué hacemos? - No lo sé.
- ¿Notas esto? - ¿El qué?
Los conejos corren a su guarida.
La luna te abraza.
El caballo se gira para guiar.
La manzana tiene la llave.
- ¡Le he ganado! ¡Se acabó! - Proski, verontut...
Adiós a la boda.
Después de 2000 años, tus costumbres han muerto.
Me satisface que se hayan mantenido las costumbres.
¿Qué? No. No puedes fingir que esto te parece bien.
No he cumplido con tus costumbres. Bueno, sí, pero por otros motivos.
Recoge mis cosas. Nos vamos en cinco minutos.
No, espera.
¡No te vayas!
He ganado dos de tres. ¿No hay manera de casarme con Raduca?
Imposible. No eres un hombre.
Lo máximo a lo que puedes aspirar es a ser una mujer muy hombruna.
Bueno...
¡Nos casaremos igual!
Está prohibido. Las costumbres no lo permiten.
¡A partir de ahora, renuncio a ellas!
Oye, no soy el tío ideal.
Quizá ni sea un buen tío.
Pero, si te casas conmigo, estaremos eternamente seguros
de que no aspiraba a nada mejor.
No se casará con un dronska como tú. Es una buena chica.
Me casaré contigo.
- ¡Te prohíbo que lo hagas! - No puedes prohibirme nada.
Ahora soy norteamericana.
Tengo un iPod. Llevo tanga. ¡Me depilo!
¡Tapa tus vergüenzas, zorra!
No le hables así a mi esposa.
Voy a pasar el resto de mi vida con la mujer a la que seguramente amo.
Al parecer, solo la ceguera permanente hace que te cambien a primera clase.
El enrojecimiento ya se va.
Creo que puedes competir sin problemas.
Deja de fingir, mamá. Ya tienes lo que querías.
¿A qué te refieres?
No soportas que tenga éxito. Te recuerda que tú nunca hiciste nada.
Y ahora, en vez de alegrarte de los triunfos de tus hijos,
nos debilitas para que no te dejemos mal.
Quizá sea inconsciente y ni sepas que lo haces,
pero es lo que ha estado pasando.
¿Y qué?
¿Crees ser el primer niño saboteado por sus padres?
Los padres se dedican a eso a todas horas.
Mi padre me dijo que nunca sería nadie
y que mi vida sería dura y llena de constantes decepciones.
Espera. Estamos hablando de mamá.
No debería ser así. Hablamos de tu vida.
Las penurias te acechan. Aprende a superarlas.
Además, ¿qué historia prefieres contar?
¿Esa en la que vas a un concurso, tocas el piano y ganas un premio?
¿O esa en la que tu familia te torpedea,
y a pesar de estar tullido y ciego, consigues ganar el primer premio?
- Supongo que la segunda es mejor. - Claro que sí.
Vale, mamá.
Vamos a San Luis.
Vaya que sí. Vamos a ganar esa movida.
¡Vaya! Ese niño chino era la caña.
Lo reconozco. La abuela nos ha ahorrado líos.
- ¿Y tu hermano? - En Las Vegas.
Yo os declaro marido y mujer.
Haré todo lo posible para que seas feliz.
En cuanto volvamos, echaré a Dewey y a Malcolm de la cama grande.
Subtítulos: Antonio Núñez
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