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Zulu
Los restos que encontramos son los de Anne.
El cadáver es la prueba que necesitábamos
para apuntalar la culpabilidad del sospechoso.
El cadáver estaba en un zulo y eso apunta a Joseba.
-¿Por qué querría matarla?
Hay algo que no te hemos contado
sobre el atentado.
(JOSEBA) Será en los astilleros.
¡Escucha, no te subas a ese coche!
¡Aitor!
(Explosión)
Anne iba a testificar contra Joseba por el atentado a Salvador.
-Joseba no mató a su hermana. No me separé de él.
Has mentido. -Eso se hace por un hijo.
Aún hay días que me parece verla. Su abrigo de capucha.
Se le metió en la cabeza porque se lo vio puesto.
Imposible, era nuevo.
¡Ah!
¡Anne!
Voy a llevarlo al desguace.
Es la única manera de protegernos.
No podemos destruir una prueba, complicaríamos más las cosas.
¿Le has dicho lo del embarazo? No es mi pareja.
El forense ha encontrado esquirlas en el cráneo.
Anne murió por un golpe en la cabeza con un trozo de coral.
Van a ser las elecciones. Necesitan a alguien con tirón.
-¿Que me presente yo? -Piénsatelo.
Despidos, reestructuraciones en los departamentos.
Aquí pasa algo raro. Eso, seguro.
Los vamos a denunciar.
Nos habéis tenido expuestos a sustancias contaminantes.
Va a ser el cumpleaños de mi aita y no sé cómo encontrar a un amigo.
Jorge Resina Hernández. -No me suena.
¿Por qué lo buscas?
¿Tiene algo que ver con el asesinato?
Era importante para Anne.
¿La reconoce? -Solo la vi una vez.
Hace años, en un bar cerca de mi casa.
¿Por qué me buscas? Tengo que irme.
¿Quién eres? Ha sido una equivocación.
No significó nada.
Era mejor que Anne creyera que eras el padre.
El que siempre ha estado ahí.
¿Maite Otxoa? Era para cambiar una cita para una ecografía.
Maite está embarazada. Aquí pasa algo que no sé qué es.
(Jadeos)
Eh.
Anne iba tras la pista de su padre e iba a tirar de la manta.
Puede que a él no le gustara.
-¿Me estás diciendo que Julen mató a Anne?
¿Por qué me has ayudado?
Los astilleros, de eso se trata.
De que no siga con la denuncia.
Los que pagarán serán tus compañeros,
que se quedarán sin trabajo.
Me preocupa que lo de Anne no sea algo aislado
y que vuelva a matar.
Lo estoy viendo.
Es una maravilla.
Ahí hay algo.
¡Joder!
Llama a la Policía.
Aquí estamos otra vez.
-Si no te importa, para la siguiente,
voy a empezar a traerme alguna cosa.
Para hacer mío el espacio. -¿Como hiciste con el zulo?
-¿Con el zulo? -Ajá.
-Yo no tengo nada que ver con esa historia.
-Venga ya, Joseba.
¿Qué escondíais allí, armas?
-Pero si yo me enteré de que ese zulo existía
cuando apareció el cadáver de mi hermana.
-¿Quién te ordenó cavarlo?
¿O lo hicieron tus amigos?
¿O tú les dijiste dónde podían hacerlo
para hacerte el importante y ascender?
-¿Me has traído aquí para hablarme de mi pasado en el talde?
-Te he traído para darte la oportunidad
de que cuentes la verdad.
-Ya te estoy contando la verdad. -Y esperas que me la crea.
-Algún hijo de puta cavó ese zulo para hacerme a mí sospechoso.
Y eso te ha venido de puta madre.
-El cadáver de tu hermana estuvo enterrado allí seis años.
Esto no me ha venido de puta madre a mí, precisamente.
-Si quieres volver a meterme en la cárcel,
vas a tener que demostrar que yo estaba detrás de ese zulo.
Esa mierda que me echas en cara ya me habéis hecho pagar de sobra.
-Sí, has pagado.
Pero de sobra, no, te lo aseguro.
-La próxima vez que quieras traerme
va a tener que ser con una orden.
-Estás en libertad condicional.
Puedo traerte las veces que me dé la gana.
¿Cómo ha ido?
-Le he puesto nervioso, que era lo que quería.
Estoy segura de que ese zulo es cosa suya.
-Su abogado va a tocarnos las narices si sigues interrogándole.
-¿Es el expediente de Jon? -Llevo con él desde la mañana.
Deberíamos ponerle vigilancia
y pedir una orden para pincharle el teléfono.
-Creía que teníamos otras opciones, aparte de Jon.
-Y las tenemos, pero Jon no ha salido de mi lista.
Para mí, es el principal sospechoso, a pesar de...
-¿A pesar de qué?
-Nada.
-A pesar de mí, ¿no?
-No es culpa tuya, pero creo que no eres objetiva con él.
-¿Sabes qué pasa, Pedro?
Que esa historia la he escuchado tantas veces.
Cuéntame algo que no sepa.
-¿Sinceramente? -Por favor.
-No lo has tratado igual que al resto de sospechosos.
Y él se aprovecha de vuestra relación.
-Ya.
O sea, que he sido una tonta, ¿no?
-No, has sido buena amiga.
-Pero una mala ertzaintza.
-Eso no es lo que he dicho. -No hace falta.
¿Puedo ayudarle? -No creo.
Vengo a hablar con el tipo que se está liando con mi exmujer.
Le he llamado yo, Guillermo. Todo bien.
Gracias por venir.
Llévate la muestra y analízala. -Sí.
¿Está todo? Sí, está todo.
Gracias.
No tengo mucho tiempo, debo estar en Donosti en una hora.
Bien, entonces, iré al grano.
¿Sabes a qué nos dedicamos aquí?
Sé muchas cosas de ti, sí.
Sabrás que el valor de estos laboratorios
se ha multiplicado por 100.
Sí, también sé que estáis de capa caída desde hace unos años.
Durante años, trabajamos en una proteína
que iba a revolucionar la medicina. Y que dejó de funcionar.
Durante un tiempo.
Pero hemos seguido investigando y el medicamento es eficaz.
De aquí a medio plazo, nuestras acciones se van a disparar.
Yo pensaba que íbamos a ir al grano.
¿Por qué estoy aquí?
Trabajas para una multinacional
que compra empresas para reflotarlas.
El dinero, a veces, no está en reflotarlas, sino en hundirlas.
Estos laboratorios son un buen negocio para tu empresa.
¿Por qué me lo ofreces a mí primero?
¿Dónde está el truco?
Yo te doy mis laboratorios y tú, a Elena, su libertad.
Sus hijos son lo que más quiere en el mundo.
Y todos nos equivocamos, ella también.
Pero es una buena madre.
No se merece esto.
No vamos a hacer ninguna declaración.
Y tú tampoco deberías.
-Estoy al límite, Iñaki.
-Da igual lo que le digas a la prensa, le buscarán las vueltas.
Tanto si apoyas a Jon como si no.
-Cada día que pasa sin una declaración,
la oposición hace más sangre.
-Déjales que hablen.
Nadie va a oírles.
(Mensaje de móvil)
Aimar, ¿me dejas un momento?
¿Es el terreno donde encontramos el cadáver?
-Hace algunos años, se tramitó un permiso de obras
para construir una casa.
-Pero no se ha construido nada. -Claro.
Porque la persona que presentó la petición la retiró poco después.
Justo tras la desaparición de Anne.
-¿Quién?
-Julen Otxoa.
-Muy bien, ya lo miraremos.
Gracias.
-¿Y si él mató a Anne? -Ainhoa, por favor.
-El mejor sitio para deshacerse del cuerpo eran sus terrenos.
Tuvo que paralizar la entrada de obreros.
-Igual estás llevando esto demasiado lejos.
-A lo mejor no fue él.
Puede que protegiera a alguien de su familia.
-No deberías acusar a la ligera.
-Susana, el cuerpo apareció en sus terrenos.
Eso no es a la ligera.
-Tenéis que parar las dos familias.
-Ellos nos señalan continuamente.
No puedo poner siempre la otra mejilla.
-Si tu hermano fuera culpable, estarías fuera de la alcaldía.
-No he venido a defender mi cargo.
Pero el pueblo ya está sufriendo bastante con este asunto.
Hay que ponerle fin.
-Déjame hacer mi trabajo.
-Ese es el problema.
Que llevamos demasiado tiempo esperando que lo hagas.
No tengo mucho tiempo.
Tengo una reunión en el centro.
¿Algo no va bien?
No.
¿Por qué no me lo has dicho?
No sabía cómo hacerlo.
Tenemos confianza para acostarnos juntos,
pero no para decirme que estás embarazada.
No intentes hacerte el ofendido.
A los tíos os encanta hacer eso
cuando la cosa no va con vosotros.
¿No va conmigo?
Entonces, no soy el padre.
No lo sé.
Podría ser, no tomamos ninguna protección.
¿Cómo que no?
Me dijiste que estabas tomando la píldora.
Te mentí.
En aquel momento, solo me apetecía estar contigo.
¿Y no crees que debería haberlo sabido?
Hace años que dejé de dar explicaciones.
(SUSPIRA)
El niño también podría ser de Javier.
¿Sabes qué?
Que me da igual de quién sea.
No necesito saber quién es el padre para querer a este niño.
¿Vas a tenerlo?
Claro que sí.
Pues yo estoy con Elena y me gustaría hacer...
Jon, por favor, que no te estoy pidiendo nada.
Ni siquiera quería hablar contigo de este tema.
Eres tú quien me ha llamado.
Claro.
Porque lo que ocurrió esa noche... Sí, fue muy bonito.
Y lo siento, pero no me arrepiento de lo que pasó.
Yo quería que pasara.
Y claro que no contaba con esto.
Ni contaba...
con que pasara estando con tu hermano.
Y lo siento por él.
Y lo siento si esto ahora te viene mal.
Pero quiero a este niño.
Sea de quien sea.
Sé perfectamente de quién es.
Es mío.
Gracias por venir, Julen.
-Si os puedo ayudar en algo...
-Necesito aclarar una cosa.
-Y yo quiero que me aclares qué haces aquí
y no estás buscando pruebas para detener al asesino.
-Porque la verdad no es tan sencilla como pensamos a veces.
¿Es esta tu firma?
-Sí.
Sí, es mi firma.
-¿Fuiste tú quien paralizó la obra?
-Íbamos a usarlo para cultivo.
Necesitábamos un lugar para guardar las herramientas.
Hicimos números y vimos que no nos compensaba.
-¿No sabías nada de ese zulo?
-Por supuesto que no.
Y Joseba tampoco.
-Nadie ha dicho nada de él. -Lo ibais a hacer.
Siempre le estáis acusando.
-Harías cualquier cosa por él.
Es tu favorito.
-Una madre no antepone un hijo a los otros.
-Pero Anne te había decepcionado saliendo con Jon.
Y ahora iba a delatar a Joseba.
-Anne era buena chica.
-Pero no era tu hija.
-¿Cómo que no era mi hija?
-No quería llegar a esto hasta que no fuera necesario y lo siento.
Pero sé toda la historia, Julen.
Anne lo descubrió y buscó a su padre biológico.
Y si ella lo hizo, quizá tú también lo podrías haber hecho.
-¿Estás insinuando que...
que yo la podía haber matado por eso?
-Eso es una estupidez.
-No digo que fuera premeditado.
Quizá hubo una discusión,
ella no dio su brazo a torcer y se te fue de las manos.
-¿Sabes que te puedo denunciar por eso?
-Siento ser tan directa.
Este documento lo firmaste poco después de que desapareciera.
Tienes que entender que nos resulte sospechoso.
-¿Cómo le iba a hacer yo algo a Anne?
-Porque no era tu hija.
Quizá sentías rabia y vergüenza.
-Pero ¿cómo puedes insinuar eso?
¡Yo la quería!
-La querías.
Pero no podías permitir que enviara a Joseba a la cárcel.
¿Es eso lo que pasó, Amaia?
-Esta conversación se ha terminado.
-Susana, esto se te ha ido de las manos.
-Hay que agitar el árbol para recoger la fruta.
Cuanto más nervioso esté, antes dará un paso en falso.
-Has acusado a los dos de matar a su hija.
-Los dos tenían motivos
y un lugar para deshacerse del cadáver.
-No puedes hablarles así, no tenían un abogado delante.
-Estoy harta de perder el tiempo.
Esto ha durado demasiado.
-Eneko Otxoa está aquí. -Gracias.
Voy a terminar con esto.
Cueste lo que cueste.
Es un negocio deficitario.
-No es un negocio, es una residencia de la tercera edad.
Tiene que dar servicio, no beneficios.
-Tenemos unos inversores que no están contentos con la gestión.
Quieren sentarse contigo.
-Conmigo y con los 30 ancianos que quieren dejar en la calle.
Que les expliquen lo de negocio deficitario.
(HABLAN EN EUSKERA)
Hombre.
-¿Qué hace aquí Joseba Otxoa?
-Los de la oposición lo quieren para las elecciones.
-¿Cómo?
-Lo quieren para apoyo a su campaña electoral.
Para hacernos la foto.
-¿Es que nadie me cuenta nada?
-Hasta ahora, solo era un rumor. -¿Un rumor?
Esos rumores nos pueden hacer mucho daño.
Muchos jóvenes lo tienen por un mártir.
-El resto del pueblo lo odia.
Está claro que tienen las elecciones perdidas.
Van a la desesperada.
Olvídate del tema.
¡Ainhoa!
¿Otra vez por aquí?
Aunque no sé de qué me extraño.
No es tan raro ver a un político rodeado de policías.
Normalmente, esposados.
-Tampoco es raro ve a gente que debería seguir en la cárcel
meterse en los ayuntamientos.
-Sí, eso he oído.
Joseba se mete a político.
No sé qué puedo hacer para ayudarte.
-Dicen que firmó una carta de arrepentimiento.
Si no, no se explica que saliera tan pronto.
-Es lo más probable.
-Pero esas cartas tienen que ser públicas.
Y no hay ni rastro de ese documento en el caso de Joseba.
-No has perdido el tiempo.
-Estoy convencida de que llegó a algún acuerdo
para salir sin que la carta se hiciera pública.
-Ya.
Y quieres que yo lo averigüe.
-Me dijiste que tenías muy buenos contactos en Interior.
A lo mejor, si les llamas, te enteras de algo.
-Ese no es mi trabajo, Ainhoa.
-Es que no se trata de trabajo.
¿Quieres que gente como él se salga con la suya?
¿Que nos represente?
Piénsalo.
¿Qué haces aquí?
Bueno, tranquila.
Ya me voy a ir antes de que venga tu novio empresario.
Te he traído unas cajas, Maite.
En casa tienes más.
Ya solo te queda la pintura de las paredes.
Son mis cosas, no tiene sentido que estén en casa de los aitas.
La Ertzaintza ha llamado a los aitas
para interrogarlos.
¿Cómo?
Lo que oyes.
Esto se lo debemos a la amiguita de Jon.
Nos ha debido ver cara de gilipollas,
porque va a saco contra nosotros.
A mí ya me han interrogado.
Y ahora están con Eneko.
¿A los aitas por qué los interroga?
Porque buscan un culpable a la desesperada.
Y les sirve cualquiera, menos Jon.
Te digo esto porque probablemente,
la siguiente a la que interroguen seas tú.
Ahora te preocupas por mí.
Me preocupo por mi familia, como he hecho siempre.
Ya.
Hazme caso, Maite.
Como hables con la Ertzaintza, te vas a meter en un lío.
Porque, entre nosotros,
si alguien no tragaba a Anne en esta familia,...
esa eres tú.
¿Susana Ortega?
Así que vais a atosigar a toda la familia.
Voy a atosigar a quien haga falta.
¿Crees que mis aitas pudieron matar a su hija?
¿O que lo hizo Eneko?
El cadáver de tu hermana apareció en un terreno de tu familia.
Sois los únicos que podíais conocer ese zulo.
¿Has preguntado al resto del pueblo?
El resto del pueblo no tenía demasiada relación con Anne.
Tampoco tenían motivos para hacerle daño.
Claro, seis años después, somos nosotros los malos.
Maite, estoy haciendo mi trabajo.
Me gustaría seguir haciéndolo. Necesito hablar contigo.
Si quieres llamar a un abogado, estás en tu derecho.
No lo necesito, no tengo nada que esconder.
Una hora, Jon. Una hora intentando que confesara
lo mucho que la odiaba y las ganas que tenía de verla muerta.
Seguro que no es nada personal.
Solo está... Intentando salvar su culo.
Lleva seis años sin respuestas y le vale cualquier cosa.
Intentaré hablar con ella. Vale.
(Puerta)
Dijimos que íbamos a plantarles cara.
Que las condiciones en las que nos habían tenido eran denunciables.
-Y lo eran.
-¿Entonces?
¿Ni denuncia ni nada?
-Es mejor no enfrentarnos con ellos ahora mismo.
-¿Eso lo dice el sindicato o lo dices tú?
-Escucha.
Ya saben de lo que somos capaces.
A partir de ahora, se lo pensarán todo dos veces.
-No, a partir de ahora, se van a pensar
que pueden hacernos lo que quieran.
Que vamos a pasar por el aro.
-Bueno, pues hay que aguantar y punto.
Y que nadie haga nada por su cuenta.
-Ya, entiendo.
-¿El qué?
-Que los lazos viejos son más fuertes que los nuevos.
Sabía que te pasaría factura.
-¿Qué haces aquí?
He venido a por las cajas.
Están en mi dormitorio. Les he puesto tu nombre.
Gracias.
Hola.
Me he cruzado con la chica en el portal
y me ha dicho que estaba abierta.
-Sí, ha bajado un momento.
Pasa.
-Para mí, esto sigue siendo un poco incómodo.
-Lo sé.
A mí me pasa igual.
Vamos.
-Te he estado llamando.
He puesto a los chicos a revisar archivos
y han encontrado esto.
-Una denuncia.
-Un intento de denuncia.
Mira quién la dio.
-¿Salvador Arístegui?
Pero no entiendo lo del intento de denuncia.
-Llamó para dar datos de un posible zulo.
-¿El de los Otxoa?
-En la llamada no especificó.
Y tampoco apareció en comisaría.
Después, le llamaron y dijo que fue un error.
No se pudo investigar nada.
-Los Otxoa no son los únicos que sabían de ese zulo.
-Los Arístegui podían haberlo sabido.
-Joder.
Eso lo cambia todo.
Fue Anne quien se lo dijo.
Ella tenía miedo de que su hermano volviera a atacarnos.
Por eso, le informaba de cada movimiento.
-Y le habló del zulo.
-Salvador llamó para denunciarlo.
Pero Anne se enteró y le pidió que no lo hiciera.
-¿Por miedo?
¿Cómo no iba a tenerlo? Su hermano es un salvaje.
-Sabía de lo que era capaz Joseba.
Y sabía que le daba igual ir contra nosotros o contra ella.
-Así que sabíais lo del zulo.
¿Lo hablasteis con alguien más de la familia?
¿A qué viene esa pregunta?
-Así que es verdad, ahora todos somos sospechosos.
¿Se puede saber qué hacéis aquí?
-Nuestro trabajo.
-¿Delante de los trabajadores?
-¿Prefieres una citación en comisaría?
-Prefiero que busquéis al asesino dejando a los inocentes en paz.
-A nadie le gusta nuestra forma de trabajar.
Eso es una buena señal.
¿Qué motivo podía tener alguien de nuestra familia para matarla?
Ella era una de nosotros.
-Eso casi es un punto en contra.
-¿Y eso qué cojones quiere decir?
-Yo creo que ya está bien.
Muchas gracias.
-¡Ya era hora de que miraran donde tienen que mirar!
-¿Han venido por Anne? -Pues claro.
Lo que tienen que hacer es detener a Jon de una vez
y que todos estos dejen de protegerle.
-Todos estos te dan de comer a ti y a tu familia desde hace años.
-Yo me gano el sueldo con mi trabajo.
A mí nadie me regala nada.
Y mucho menos, la familia del asesino de mi hija.
-Ahora se le llena la boca diciendo "mi hija".
Pero Anne no te soportaba.
Ni a ti ni a nadie de tu familia.
-Iñaki, ya está bien. -No, no está bien.
Aquí, nada está bien.
Anne era más parte de mi familia que de la tuya.
-Tú qué sabrás.
-Su padre, un alcohólico.
Su hermano mayor, un asesino.
Su madre... Iñaki.
Volved al trabajo todos.
Demasiados sospechosos.
-Sí. Y demasiados motivos.
Tanto para querer a Anne como para intentar asesinarla.
-Si los Arístegui entran en esta lista,
habrá que registrar sus propiedades.
Buscar evidencias.
-Este sitio está en medio de la nada.
Anne tuvo que venir en coche.
-O ya la subieron muerta.
-Hay que averiguar qué coches tenían las dos familias
y revisarlos a fondo.
-Susana, quería pedirte perdón por lo que te dije esta mañana.
No quería meterte presión.
-No te preocupes.
A veces, pierdo un poco el norte.
-Si necesitas que alguien te lea la cartilla, aquí estoy.
¿Cómo pueden sospechar de ti?
-Sospechan de todos.
Mi familia se lo ha ganado a pulso.
-¿Y dejarán que te vengas conmigo?
-No tengo nada que esconder
ni tuve nada que ver con la muerte de Anne.
-Pero pensarán que estás huyendo.
-Que piensen lo que quieran, no pueden obligarme a que me quede.
-¿Y tus aitas, se lo has dicho ya?
-Cuando tenga los billetes.
-No les va a hacer nada de gracia.
-Me da igual.
Es mi vida.
Ahora, sí que es mi vida.
¿Todo bien?
-Lo he estado pensando y he decidido
que puedes seguir viendo a los niños.
-¿Qué te ha hecho cambiar de idea?
-No he cambiado de idea, sigo pensando lo mismo.
Te estás equivocando.
-¿Y entonces?
-Que lo justo es que pagues tú por tus errores, no ellos.
Además, se ponen insoportables cuando tú no estás
y Darío se hace fuerte delante de ti.
-Gracias.
-Elena, solo te pido una cosa.
En el primer momento de duda, aléjate de él.
-Jamás pondría a mis hijos en peligro.
-No son ellos los que me preocupan.
Eres tú.
Esta historia va a acabar mal.
Tengo más en el coche. Luego, me ayudas, ¿vale?
Hay algunas que pesan un poco.
Últimamente, estás que no paras.
Ayer, casi no te vi el pelo.
Ah, sí.
Ayer estuve...
Estuve en el txoko, donde mi aita, para verle.
¿Y hoy no vas a salir?
Pues no lo sé, Javi.
Estos días quiero estar con ellos.
No tengo la cabeza para otras cosas.
¿Qué pasa?
No sé.
Eso tendrías que decírmelo tú.
No haces surf conmigo, no bebes alcohol.
¿Desde cuándo lo sabes?
La llamada del hospital del otro día.
Sí que contesté.
¿Por qué no me dijiste nada antes?
Quería hacerlo, pero es que estos días...
Ya sé que están siendo días difíciles.
Pero vamos a ser padres.
Pero es que no habíamos hablado nunca este tema
y no sabía si te hacía ilusión. ¿Estás de broma?
Voy a tener un hijo contigo.
¿Qué mejor que eso?
A nuestras familias no sé si les va a hacer tanta ilusión.
Que se jodan. ¿Qué quieres que te diga?
Lo que hay que hacer es formalizar esto de una vez.
Y podemos empezar con mi madre.
¿Y cómo quieres hacerlo?
(Un reloj da las horas)
El centro ese de los pájaros donde trabajas,
es muy interesante lo que hacéis.
Sí, estamos muy contentos, porque cada vez estamos cogiendo
más fama y viene más gente a vernos.
-Tienen hasta habitaciones para los biólogos que van a estudiar.
Es un sitio puntero en Europa.
-Ajá.
¿Cuánto hace que vivís juntos?
No me incomoda que lo hagáis.
Siento enterarme por cuatro personas antes que por mi hijo.
-Ama, ha sido un poco sin pensar.
Como todo lo que hacéis los jóvenes.
Solo digo que estas cosas, antes, se hablaban en familia.
Supongo que tu madre estará encantada.
Antes, erais amigas, ¿no?
¿De dónde te has sacado eso?
Bueno, vi...
Vi una copia de mi partida de bautismo.
Y allí, vi que eras mi madrina.
¿En serio?
Nos conocíamos, como todos en este pueblo.
-Bueno, eso de como todos...
¿Y qué pasó?
¿Hace falta que lo preguntes?
-Antes, ya no teníais relación.
Antes de lo de Joseba, quiero decir.
Pensábamos de manera diferente.
Ya sabes lo radicales que son en tu familia.
O estás con ellos o...
No todos somos iguales. ¿No?
Pues explícaselo a Aitor.
Él pagará las consecuencias toda su vida.
Ama.
Ya estabas tardando en venir. ¿Por qué?
Por lo que pasó anoche, en la cena.
La verdad es que aluciné bastante. ¿Por qué nunca dijiste nada?
No es tan extraño.
En un sitio tan pequeño, se conoce todo el mundo.
No es raro que fuéramos amigas.
Lo raro es que os llevéis así de mal.
¿En un pueblo?
La verdad es que no venía por eso.
Ama, he venido a avisarte.
¿De qué?
Jon me ha llamado.
La Ertzaintza va a revisar el almacén donde guardas tu coche.
Ya está toda la familia.
¿Qué está pasando aquí?
No es este el sitio donde deberían estar investigando.
Deje que seamos nosotros quienes decidamos eso.
Pero es que aquí no hay nada.
-Entonces, no hay nada de qué preocuparse.
Si encuentran algo, déjame hablar a mí.
¿Todo bien?
Sí, ¿por?
¿Alguien sabe dónde está la luz?
¿Nos necesitáis para algo más?
Porque aquí tenéis para horas.
No, podéis iros.
¿Dónde está el coche que estaba aquí?
-¿Qué coche?
-El que dejó estas marcas.
Son del mío.
Me viene bien aparcar aquí cuando vengo al puerto.
(RÍE)
-Kaixo, pareja.
-Kaixo.
-¿Qué?
-Voy a echar aquí un cigarrillo.
-Sí, claro.
-¿No te has traído la cámara?
Ya me ha dicho mi hermano,
andas todo el día tirando fotos. -Sí.
¿Y tú, qué, a qué te dedicas?
-Yo estoy haciendo un poco lo que va saliendo.
-Joseba es pelotari. El mejor que ha tenido este pueblo.
-Mira. -Ya me había fijado.
Me encantaría sacarles una foto. -Cuando quieras.
-Aunque esas marcas son antiguas.
-Sí, hace mucho que no juego. -¿Y eso?
-Le ofrecieron un curro fuera y se fue del pueblo.
Se me está haciendo tarde.
-¿Qué hostias estás diciendo?
¿Estás avergonzado de tu hermano?
-No.
-¿Entonces, qué hostias te pasa?
-Eh... ¿qué pasa aquí?
-Pasa que mi hermano no está diciendo la verdad.
He estado en la cárcel por defender Euskal Herria.
Y ahora soy el puto tema del que no se puede ni hablar.
Eneko, de puta madre.
De puta madre.
No es un tema del que me guste hablar.
-¿Tu hermano es etarra?
-Lo era.
Bueno, no exactamente.
Estuvo en la cárcel por colaborar con banda armada.
-¿Qué me quieres decir con eso?
-Que no tiene delitos de sangre.
-Solo daba soplos y ayudaba a matar a gente.
Pero las manos las tenía limpias.
¿Adónde vas?
-Lo mejor será que dejemos de vernos.
-¿Por qué?
-La siguiente vez que estés con él pregúntale por Ángel Barreiro.
Aunque seguro que ni le suena.
(Campanadas)
¿Qué te pasa?
-Me revienta darte la razón.
Jon nos ha mentido en la cara sin cortarse un pelo.
-¿Ves lo que te decía? -Bueno, tranquilo.
Después de los mentirosos, lo que más me jode son los listillos.
-Nos la ha intentado meter doblada y no ha colado.
-Vas a coger muestras de las marcas de neumáticos.
Y las comparas con las de Jon. -¿Y si no son iguales?
-Si no son iguales, pondremos patas arriba todos los desguaces
hasta encontrar ese coche que tan nerviosos les ha puesto.
-Eso de que haya aparecido toda la familia,
la verdad que apesta.
-Además, si Jon utiliza ese garaje,
¿cómo no sabía dónde estaba la luz?
-Si hubieran movido ese coche,
¿por qué das por hecho que lo han destrozado?
Igual lo han guardado en otro sitio.
-Si han movido ese coche, es para deshacerse de él.
Joder.
Las huellas no se corresponden con las de Jon.
Y el vehículo que tan nerviosos les puso tiene que ser otro.
-¿Has averiguado cuál?
Jon solo tiene un coche a su nombre.
-Ha estado complicado. Tienen muchos coches.
Entre todos, pasan de la decena.
-Cualquiera diría que se dedican a los barcos.
-Ya, pero tranquila, que he encontrado algo muy raro.
Uno de ellos está a nombre de Begoña.
Un vehículo del que no se sabe nada desde hace seis años.
-¿Seis años?
-Ni revisiones de la ITV, ni pago de impuestos,
ni seguros, nada.
-¿No lo han dado de baja? -No.
Es como si se hubiera desvanecido poco después de comprarlo.
-Lo que me parece raro es que esté a nombre de Begoña,
la única que no conduce.
Jon me va a tener que explicar unas cuántas cosas.
Hola.
-Hola.
Estaba buscando a Jon.
-Salió a hacer footing.
-Vaya. ¿Sabes si tardará mucho?
-No lo creo, pero si quieres, te invito a un café.
-Vale.
Toma. -Ah.
Gracias.
-Este es el expediente del caso de Anne.
-Ajá.
-Es el abrigo que llevaba cuando...
-Sí.
Estaba muy deteriorado cuando lo encontramos,
pero pudimos seguirle la pista. Era de diseño exclusivo.
Lo compró en Bruselas el último viaje que hizo.
Ese del que no dio cuenta a nadie.
-Pero yo he visto fotos de la fiesta de los laboratorios
y no llevaba ese abrigo.
-Exacto.
Tuvo que cambiarse en algún sitio antes de que la mataran.
-¿Piensas que fue aquí, en su casa?
Pero si el cadáver ha aparecido
en uno de los terrenos de la familia de Anne,
todo apunta a que fue uno de ellos.
-Bueno, no es tan sencillo.
Puede que el asesino quiera que pensemos eso.
-Claro. -Claro.
-Se me ha hecho tarde.
Me tengo que ir.
Jon estará al llegar.
-Muy bien. Gracias.
-De nada. Hasta luego. -Adiós.
(Móvil)
(Móvil)
El forense ha encontrado esquirlas incrustadas en el cráneo.
Son de coral.
Gaizka, necesito que lleves esto a analizar.
Egun on.
Si todavía estoy a tiempo, me quedo a comer.
Mientras no traigas a ese, esta sigue siendo tu casa.
¿Hasta cuándo vas a seguir así?
(TV) "Qué bonita".
¿Qué te molesta tanto de que me vea con Javi?
¿De verdad necesitas que te lo explique?
Pues sí, sí, ama, claro que sí.
Y más, teniendo en cuenta lo amiga que eras de Begoña.
¿De dónde te has sacado eso?
¿Por qué no me dijiste nunca que era mi madrina?
De eso, hace mucho tiempo ya.
Me dijo que te radicalizaste
y que no se podía hablar contigo y no le faltaba razón.
¿De verdad te ha dicho eso?
-Déjalo estar, joder.
Mejor no remover estas cosas.
-Lo que pasó fue que engañaron a tu padre.
¿Es eso verdad?
-Le pedí a tu madre que no lo contara nunca.
Pero ¿de qué va todo esto?
-Mira.
Es verdad que Begoña y yo éramos muy amigas.
Y le conté que tu padre estaba interesado en comprar unas tierras
para montar unos astilleros.
¿Y qué pasó?
Que Begoña se lo contó a Salvador
y Salvador se adelantó.
Y les ofreció más dinero del que tu padre podía pagar por él.
-No, no es exactamente así.
Tenían que conceder unos créditos, estaban tardando.
Salvador era un hombre de negocios.
Vio la oportunidad y aprovechó el tiempo.
-Él te podía haber dejado el dinero.
-No le sigas defendiendo.
-Olvídate de esta historia.
¿Susana ha estado hoy aquí?
Sí, la vi antes. Le dejé entrar.
Gracias.
Creo que...
deberías hablar con ella.
¿No?
¿Para qué?
Para contarle todo lo que sabes.
Que viste a Anne el día que desapareció.
Que estaba herida.
Lo he pensado muchas veces, pero...
no sé si lo que recuerdo es verdad. Es todo muy confuso.
Ya, pero todo lo que pueda ayudar a esclarecer la investigación...
Estaría cavando mi propia tumba.
Nadie pondría la mano en el fuego por mí.
Estamos hablando de un asesinato.
El que llevara esa ropa.
Lo de tu madre con el coche, no sé.
¿Le has contado algo de todo esto a Susana?
No.
Claro que no.
¿Pero?
Mira, si me hicieran declarar oficialmente, no podría mentir.
Lo entiendo.
Pero llegado ese caso, ya habría contado yo la verdad.
No quiero que te veas implicada.
Si no te importa, creo que prefiero ir a casa hoy.
Gracias.
Susana.
-Elena.
¿Estás bien?
-Un coche.
Ha sido viniendo al pueblo, iba a toda velocidad.
O me tiro a la cuneta o no lo cuento.
-¿Has podido ver quién era?
-No.
Estaba oscureciendo y los faros me deslumbraron.
-Ven, acompáñame.
Lo primero será ver a un médico.
¿No?
Siéntate.
(SUSPIRA)
Susana.
Ya no sé qué pensar.
-¿A qué te refieres?
Elena.
Si necesitas contarme cualquier cosa, no lo dudes.
Voy a intentar ayudarte en lo que sea.
-No lo sé.
Pero puede que este accidente haya sido intencionado.
-¿Por qué dices eso?
(SUSPIRA)
-¿Desconfías de Jon? -No.
No.
Pero a veces, no...
No puedo evitar pensar en...
-¿En?
-En su familia.
-¿En su familia, por qué?
-Anne iba a arruinarlos a todos.
Incluso la madre de Jon tiene que ver.
Por eso, callan.
Y Jon les está protegiendo.
¿No has visto que está muy raro?
-Sabía que me ocultaban algo.
-Hay muchas cosas que no sabes.
(Puerta)
Eres un hijo de puta.
Me has estado mintiendo todo este tiempo.
Susana, me... ¿Por dónde empiezo?
¿Cómo es que viste a Anne después de la fiesta,
cubierta de sangre y con el mismo abrigo
con que la encontramos muerta?
¿Cómo sabes tú eso?
De la misma manera que sé que tu madre también la vio.
Ha sido Elena.
¿Por qué nunca me dijiste nada?
Porque tenía miedo.
¿Miedo de quién, de mí?
¿De la única persona que ha confiado en ti?
Yo creía en ti, Jon.
Creías. Sí, creía.
Es normal que tuvieras miedo a las consecuencias.
Suele pasar cuando cometes un crimen.
Tenía miedo de descubrir que era un asesino.
No me acuerdo de nada. Que no te acuerdes no te exculpa.
Ocultar pruebas hace que te comportes como un culpable.
Yo sería incapaz de hacer algo así y lo sabes.
Hay muchas cosas que yo no sé, Jon.
Como que Anne quería vender la fórmula
de la síntesis de la proteína a otros laboratorios.
Y que os iba a arruinar.
Los laboratorios no me importaban, me importaba ella.
Lo dudo.
¿Me hubiese ido seis años dejando que los laboratorios se hundiesen?
Ahí tienes lo que me importaban. ¿Y Anne?
Sé que no la maté.
Ya no te creo, Jon.
Ya, no.
Cuando llegué, fuiste la única persona que me tendió la mano.
Ojalá nunca lo hubieras hecho,
porque esto solo puede acabar de una manera:
contigo en la cárcel.
Susana, han llamado del laboratorio
sobre la muestra de sangre que enviaste.
-¿Y?
-La identificación es positiva.
La sangre coincide con la de Anne, ¿verdad?
¿De dónde has sacado estas muestras?
-Intenta localizar a la jueza Ruiz Montes, tengo que hablar con ella.
-¿Qué pasa? -Ahora, no.
¡Nooo!
(Televisión)
Sé que no era fácil vivir aquí cuando éramos críos.
Con ama contando todas esas historias
sobre lo que les hicieron al aitite y al tío.
Los de tu cuadrilla, algunos del txoko que eran como ama.
Pero nadie te pidió que hicieras nada de lo que hiciste.
Pudiste elegir y la prueba está
en que Anne, Maite y yo no acabamos como tú.
Muchas veces he intentado verte como una víctima.
Que no te tocaron otras cartas con las que jugar.
Pero no eres ninguna víctima, Joseba.
El padre de Leire, sí.
-Eso...
Eso te ha venido a ti de puta madre.
-Qué dices.
-Pues que toda esta chapa que me estás soltando
no son más que excusas que te das a ti mismo para poder sentirte bien.
Porque en seis años,
has sido incapaz de ir a ver a tu hermano ni un puto día a la cárcel.
Aquí el único que tiene problemas eres tú, chaval.
Eres incapaz de entender que todo lo que hice yo...
lo hice por los demás.
Déjame tranquilo, que quiero ver la tele.
¿Dónde estabas? Te he estado llamando.
La jueza Ruiz Montes está esperando.
-Necesito que la retengas un poco más.
Tengo que confirmar una cosa. -¿El qué?
-Pedro, esto no es fácil para mí.
Pero te prometo que luego te lo cuento todo.
¿Has visto mis llaves? No las encuentro.
¡Joder!
-¿No te irás otra vez? La jueza me corta los huevos.
-Solo te pido unos minutos más.
-Yo creo que me merezco una explicación.
-Sí.
Sí, es verdad.
Te mereces eso y mucho más.
(Móvil)
(Móvil)
(Móvil)
Espera, espera, espera.
¡Joder!
Llama a la policía.
Jon.
¿Qué pasa?
Sé que era tu amiga y por eso he querido darte yo la noticia.
¿Qué dices, qué ha pasado?
Es Susana.
La han asesinado.
No puede ser.
La hemos encontrado esta mañana en los acantilados.
(Móvil)
(Móvil)
Lo siento.
Sí.
(SUSANA) Jon, tenemos que hablar.
Espérame en el faro.
Sara Lopetegui, me envían para investigar el caso.
¿Sabes por qué está muerta? Porque confió en ti.
¿Viste a Susana?
Quería hablar. ¿De qué?
Cosas sin importancia. ¿Te asustó tanto que querías irte?
¿Te has enterado de lo de la ertzaintza?
La han matado. -No me da pena.
Es una foto de las partidas de búsqueda de Anne Otxoa.
Jon sale en ella. -Llamó a alguien.
-¡Hijo de puta!
Yo no soy mi familia.
Odio lo que hizo. -Eso no hará que mi padre vuelva.
Había descubierto algo y me lo quería contar en persona.
¿Qué pasó?
Me quedé en casa. ¿Solo?
¿Qué ha pasado?
-Maite le ha dado una coartada.
Tiene mucho que contarte, van a ser padres.
-¿Qué? Javi.
Yo le pedí a Susana que investigara a qué acuerdo llegaste.
Debió de averiguarlo y ahora está muerta.
Solo miras noticias sobre ella. -¿Piensas que la maté yo?
Tengo menos intimidad que en la cárcel.
Él ya lo ha pagado. -Seis años. No quiero volver a verte.
No le vas a sacar ni un céntimo a mi familia.
Intenta impedírmelo.
¿Fui yo?
El coche tiene un arañazo. ¿Otra vez?
¿Otra vez vamos a empezar?
¿Cuándo dejarás de tenerme miedo? ¡Yo no te tengo miedo!
Ha sido por lo de Aita, dejó embarazada a Anne.
Tú tenías que devolvérsela.
¿El niño de Anne era de aita?
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