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(Música heroica)
Los superhéroes son nuestros dioses.
Igual que los griegos y los romanos tenían los suyos,
estos son los héroes estadounidenses.
-En realidad, los superhéroes no son otra cosa
que una representación de lo que pensamos que somos.
Emprendedores
y heroicos.
-Muchos de los que llegaron a este país se sentían así.
"Yo puedo ser un héroe para mi familia, puedo ser mejor".
-Los videojuegos, la televisión o el cine no serían lo mismo
si no hubiera existido antes el cómic.
-Es como el jazz, un arte genuinamente americano.
SUPERHÉROES, LA BATALLA INTERMINABLE
Hola, me llamo Liev Schreiber.
Como a millones de niños,
me fascinaban aquellas fantásticas aventuras de cruzados con capa,
hombres de acero y sus malvados adversarios.
Más tarde, tuve ocasión de realizar el sueño de cualquier niño
al interpretar a uno de estos personajes.
Los superhéroes fueron creados por hombres jóvenes
que pretendían evadirse de la Gran Depresión,
valiéndose únicamente de papel y tinta
y de su extraordinaria imaginación.
Estos dibujantes y escritores crearon una industria
completamente nueva de la noche a la mañana.
Sus héroes aparecían en los tebeos,
que se podían adquirir en puestos de periódicos
y tiendas de todo el país por 10 centavos.
A partir de ahí, irrumpieron con éxito en la radio,
en la televisión, en el cine, en Internet y en los videojuegos.
Los superhéroes han conquistado el mundo.
Por el camino, nuestros aventureros disfrazados
han acudido al rescate de nuestra nación
en momentos de adversidad, nos han servido de inspiración
y nos han enseñado a construir mejores versiones de nosotros mismos.
Desde 1938,
los superhéroes vienen librando una batalla interminable
en defensa de la verdad,
la justicia
y el estilo de vida americano.
"EPISODIO 1: VERDAD, JUSTICIA Y ESTILO DE VIDA AMERICANO"
-Esta es la primera aparición de Superman en "Action Comics",
número 1.
Quizá sea la edición más importante de la historia del cómic.
(Música heroica)
Recientemente, vendimos un ejemplar por 2 161 000 dólares.
Es el santo grial de los cómics.
Es de junio de 1938.
Representa una parte muy importante de la cultura pop estadounidense.
Cuesta creer que en aquella época se pudiera adquirir por 10 centavos.
Superman fue, en ciertos aspectos,
el primer personaje creado por los locos de la cultura pop.
-Eran dos jóvenes judíos de Cleveland, Ohio:
Jerry Siegel y Joe Shuster.
De niños, se sentían maltratados por los matones de clase,
que los elegían como blanco de sus bromas.
Así que ellos también encontraron su venganza en Superman.
-Creo que fue allá por el año 1934.
Una calurosa noche de verano,
el adolescente Jerry Siegel no podía dormir.
No paraba de dar vueltas.
-Tuvo un sueño en el que aparecía un personaje
que terminaría siendo un cruce de Sansón, Hércules
y una decena más de personajes sacados de la Biblia,
las tiras de viñetas, los seriales y las salas de cine.
(Alarido)
-Lo escribió todo. Y a la mañana siguiente,
fue corriendo a casa de Joe Shuster, su amigo artista,
para contarle la historia de este personaje heroico.
Y, automáticamente, Shuster se puso a hacer los primeros dibujos.
-Joe Shuster era culturista
y le fascinaban las revistas de culturismo,
las imágenes de acróbatas...
La ropa ajustada, la capa...
Todos esos elementos están en el disfraz de Superman.
El padre de Jerry Siegel había muerto en un atraco
cuando él era adolescente,
y nunca habían atrapado a los responsables.
Por tanto, tenía motivos para odiar el mundo del crimen.
Yo creo que para él, en sus fantasías,
Superman podía evitar que sucedieran cosas así.
(Música heroica)
Jerry Siegel y Joe Shuster alcanzaron la mayoría de edad
durante la Gran Depresión,
cando la prensa estaba en todo su apogeo.
En 1935, 130 consorcios ofrecían casi 2000 tiras
de dibujos diferentes a millones de lectores.
Aparentemente, para talentos como el de Siegel y Shuster,
esa sería una oportunidad de oro.
Y sin embargo, rechazaban una y otra vez su tira de "Superman".
Los tipos que hacían las tiras de prensa
terminaban identificándose con sus personajes,
y, en cierto modo,
se convertían en grandes estrellas como ellos.
(VOZ EN OFF) "Él es nuevo en la industria.
empezó a hacer sus viñetas en la época de los gánsters".
-Chester Gould, Dick Tracy, Al Capp, Li'l Abner.
-"Sus personajes fantásticos superan la imaginación".
-Todos ellos eran celebridades, gente muy rica.
-Uno era Hal Foster, el creador de Tarzán
y, más adelante, del Príncipe Valiente.
Estaba también el creador de Flash Gordon,
Alex Raymond,
un artista maravilloso.
Y Milton Caniff, que hizo "Terry y los piratas".
Para todos los que empezábamos en esa profesión,
estos artistas eran auténticos ídolos.
Ellos conseguían lo que a todos nosotros nos gustaría hacer.
(Música)
-A mi padre se le ocurrió la idea de doblar las páginas del domingo.
Luego las dobló otra vez.
Y terminó con algo más o menos del tamaño del tebeo actual.
Y un día, según la leyenda familiar,
se le ocurrió pegar una etiqueta en ellos con el precio de 10 centavos
y ponerlos a la venta en un puesto de periódicos.
Y descubrió que se vendían a toda velocidad.
-La cosa funcionó durante un par de años.
Hasta que empezaron a quedarse sin material para reeditar.
Entonces, tuvieron que empezar a comprar material original.
Así nació la industria del cómic.
-Los editores eran, por así decirlo, una panda de tirados.
Aunque, sin duda, algunos conectaban con los gustos del gran público.
Muchos querían hacer algo que estuviera mejor visto,
pero necesitaban que no les observaran con lupa.
-Lo que estaban publicando era, para los años que corrían,
el equivalente a revistas porno.
Luego vino esto de la legitimidad, y se les echaron encima.
Una de las nuevas editoriales, Detective Comics,
necesitaba material para un título de acción.
Y decidió dar una oportunidad al héroe que Jerry Siegel
y Joe Shuster llevaban cinco años tratando de colocar.
Los creadores cobraron 130 dólares por 13 páginas de "Superman".
Tuvieron que agrupar todas las tiras de periódico
para dar forma a las páginas de un cómic.
Se convirtió en líder de ventas en "The Action Comics", número 1,
que luego sería DC Comics.
-Todos los elementos que Jerry Siegel y Joe Shuster
introdujeron en estas tiras de historietas
determinaron prácticamente todo lo que vino después.
Superman.
-En la década de 1930,
el ciudadano corriente necesitaba la figura de un defensor,
porque había fuerzas poderosas que se confabulaban en su contra.
Así que, aunque Superman surgiera de la imaginación
de dos adolescentes, se convirtió en un cruzado de la sociedad.
Ya en su primera aparición,
evitaba la ejecución de una mujer inocente.
-"Tengo pruebas de su inocencia, una confesión firmada".
-Se encara con un esposo maltratador lanzándolo contra la pared.
-"Ahora no te enfrentas a una mujer".
-Y destapa una conspiración entre un senador
y un fabricante de armas.
Mucho ajetreo para su primer día de trabajo.
-"¡Superman!
Para ver cómo usar sus poderes en defensa de la verdad
y la justicia, Superman asume la personalidad de Clark Kent,
un periodista que trabaja para un rotativo de Metrópolis".
-No es el típico héroe sin más.
Asume la personalidad de un ciudadano estadounidense normal y corriente.
(Teléfono)
-"Kent al habla". -"¿Daily Planet?".
-Superman es un forastero.
Un inmigrante llegado de Krypton.
Viene a la Tierra dejando todo atrás.
Su mundo deja de existir.
Viene aquí y cambia su nombre por otro que suena mucho mejor:
Clark Kent.
-"Parece trabajo para Superman".
-Se transforma en el símbolo por excelencia
del estilo de vida americano.
Es una manifestación de la experiencia
de los inmigrantes en general.
No solo de los judíos.
-Si le quitas todo lo demás,
al final, lo que te queda es un extraño en tierra extraña
que quiere formar parte de un mundo y no ser un forastero aislado.
Y esa es la esencia de Estados Unidos.
En 1939, Siegel y Shuster ya habían realizado su sueño
con la publicación de una tira diaria de "Superman" en el periódico
y una página a color los domingos.
Ese mismo año, fueron contratados por DC Comics
para producir algo muy novedoso:
un cómic dedicado exclusivamente a un solo personaje.
Los niños de todo el país enloquecieron.
En los años, aquellos tipos habían cambiado el mundo.
Los editores de cómic, todos ellos, no paraban de pedir:
"Dame superhéroes. Quiero un Linterna verde,
el Átomo o el mago Zatara".
(Música animada)
A finales de 1939,
había siete empresas que editaban 50 títulos.
Un año después, dos docenas de editoriales
publicaban 150 libros de historietas.
La mayoría, protagonizadas por héroes con superpoderes
que llevaban coloridos trajes y tenían identidades secretas.
A semejanza de los estudios de Hollywood,
cada editorial tenía una imagen diferenciada
y buscaba su propio círculo de lectores.
Detective Comics, también llamada DC Comics
o National, era la más prestigiosa de la industria.
Entre su plantel de superhéroes estaba el Hombre de Arena,
con un arma que liberaba un gas especial
capaz de sedar a los delincuentes y obligarlos a decir la verdad.
Los personajes de Timely Comics,
que más tarde se convirtió en Marvel,
eran caprichosos y moralmente ambivalentes.
La Antorcha Humana era un androide que usaba sus poderes
para ayudar a la humanidad.
Mientras que Namor, el Hombre Submarino,
fue el primer antihéroe del mundo del cómic,
y tenía una madre de piel azulada
que le incitaba a combatir a los terráqueos sobre el mar.
Quality Comics hacía honor a su nombre,
y sus personajes eran ingeniosos.
El Hombre Elástico era un delincuente
que, a partir de un accidente en una planta química,
se transformó en un elástico bienhechor.
Quality publicaba también las reediciones en cómic
de la soberbia tira de prensa de Will Eisner
titulada "The Spirit".
Y luego estaba la Fox.
Ediciones Fox
era el pariente pobre de las editoriales de cómics.
Sus superhéroes se derivaban de otros ya inventados.
Le pregunté al creador del Escarabajo Azul,
su héroe principal, en qué se había inspirado
para crear a aquel personaje con nombre de bicho.
Y me lo dijo claramente,
del famoso Avispón Verde.
(RÍE)
La popularidad de las historietas de superhéroes abrió la puerta
a una nueva generación de escritores y dibujantes.
Ver un estudio por dentro mientras se producían los cómics
era como ver una clase de instituto en el Bronx.
La mayoría eran judíos.
Pero también había italianos, húngaros y bastantes irlandeses.
Aunque, en general, eran los judíos
quienes mejor conectaban con el concepto de superhéroe.
-La mayoría de los que hacían las ilustraciones
eran hijos de inmigrantes.
Y los padres y madres de casi todos ellos,
incluidos Jerry Siegel y Shuster,
trabajaban como sastres o modistas.
En alemán, "schneiders".
Los llamábamos "hijos de schneider".
Había un tipo llamado Witt Ellsworth,
que era el jefe de edición de DC Comics.
Se le conocía como el emblema de la empresa,
porque tenían que tener alguien que no fuera judío.
-Era muy raro ver a mujeres.
En su mayor parte, aquel era territorio de hombres.
En aquella época, nadie quería anclarse en el mundo del cómic.
Solo eran una parada en el camino.
-Yo quería ser arquitecto, pero era hijo de la Gran Depresión.
Mi familia no podía pagarme los estudios.
Así que había que buscar el modo de ganarse la vida.
Los cómics eran la única salida.
-Yo vivía con una ansiedad tremenda.
Cuando la gente era rica, nosotros éramos ricos.
Coche, chófer...
Luego lo perdimos todo, así que era dibujante.
Pero tuve que dejarlo.
-La sala de máquinas estaba en el centro de este edificio.
No había ventanas.
Estaba completamente a oscuras, excepto por todas esas luces
que alumbraban a los dibujantes encorvados sobre las mesas.
Y de repente, hacia las tres de la tarde,
todos comenzaban a moverse.
Luego se oían provocaciones étnicas
y volaban gomas de borrar por la sala.
Yo procuraba escabullirme
y colocaba el tablero de dibujo lo más inclinado posible
para dibujar sin que me vieran.
-Los cómics no eran respetados en aquella época.
Pensé que algún día sería escritor y publicaría libros.
Y no quería poner mi nombre en aquellos cómics.
El nombre con el que algún día pasaría a formar parte
de la historia de la literatura.
Así que abrevié mi nombre, que era Stanley Martin Lieber,
y me convertí en Stan Lee.
Así podía reservar mi nombre
para las grandes obras que publicaría en el futuro.
-Cuando empecé,
me pagaban, si no recuerdo mal,
algo así como cinco dólares la página.
Para eso había que rellenar una página completa
con las viñetas que fueran, cuatro o cinco viñetas,
que son los recuadros en que se dividen
las páginas del cómic.
Para hacer dinero rápido, plantábamos, por ejemplo,
una gran explosión que ocupara varias viñetas.
En aquella época, hacíamos eso,
porque sabías que se quedarían con los derechos de autor.
No recibíamos nada.
Simplemente, te pagaban la tarifa por página.
Como otros artistas, Jerry Siegel y Joe Shuster
fueron contratados para trabajar por encargo,
y Superman dejó de pertenecerles.
Cuando hacías un personaje que era propiedad de la empresa,
les pertenecía a ellos. Tú no recibías nada de nada.
Y nos matábamos a trabajar, valga la expresión,
día y noche.
Aquello parecía una fábrica de camisas, trabajando a destajo.
En vez de aguja e hilo, pluma y tinta.
Pluma y tinta, pluma y tinta.
Así vivíamos.
-Había una cadena de dibujantes, rotulistas y coloristas
trabajando todos a un tiempo.
Por lo visto, algunos lo consideraban una explotación, pero nada de eso.
Yo disfruté de cada minuto haciendo lo que hacía.
Posiblemente, la mayor influencia en los creadores de cómic
la ejercieron aquellas revistas mensuales encuadernadas en rústica
llamadas pulp.
Las revistas pulp proponían un tipo de personaje
más oscuro y violento.
Eran medio delincuentes y medio enemigos del crimen.
Héroes que acechaban entre las sombras.
"Quién sabe qué maldad acecha en el corazón de los hombres.
La Sombra lo sabe".
-La Sombra se convirtió en el personaje más prominente
y más imitado,
tanto en las revistas pulp como en los cómics.
Era casi sobrenatural.
Porque era capaz de diluirse en las sombras y desaparecer.
El siguiente superhéroe que sucede a Superman
saldrá de estas mismas sombras en la primavera de 1939,
cuando los editores de Detective Comics
convocan a un joven dibujante llamado Bob Kane.
Un día vino el editor.
Buscaban a alguien que creara un nuevo personaje
para competir con Superman.
Y le pidieron a Bob que inventara algo para una tira de aventuras.
Automáticamente, Bob llamó a Bill Finger y le dijo:
"Me han dado una oportunidad para crear un nuevo personaje.
Ven ahora mismo". Y juntos crearon a Batman.
-Bob Kane lo creó con la inocencia de un adolescente.
Eran lo bastante ingenuo como para hacer algo que parecía diferente.
Pero tomó prestado todo lo habido y por haber.
-La Sombra iba de negro riguroso.
Batman va de negro riguroso.
La Sombra era en realidad un conquistador de mujeres
llamado Lamont Cranston y un hombre rico en la ciudad.
Batman es en realidad Bruce Wayne, un playboy y un hombre rico.
Batman es la versión en cómic de La Sombra.
-"Sí, Batman. Enfundado en ese disfraz
que ha sembrado el terror en el corazón de muchos habitantes
de los bajos fondos.
Batman, que puede que en este momento
se esté enfrentando a los criminales".
-Batman es una mezcla entre Sherlock Holmes
y uno de los mejores atletas del planeta.
Creo que en gran medida es eso.
Durante el primer año que protagonizó las páginas
de Detective Comics,
Batman era un solitario con un lado violento.
Llevaba un arma y sabía usarla.
Finalmente, los editores decidieron privarlo de su arma letal.
Aunque ahora el cruzado de la capa estaba más indefenso
que el Hombre de Acero,
su popularidad no hizo sino aumentar.
(Disparo)
Batman no podía hacer nada.
Era un héroe de pacotilla.
Tenía disfraz. No tenía superpoderes.
Y sin embargo, quizá sea el mejor héroe de ficción
que ha existido nunca en la historia de la humanidad.
-No sé quién decidió hablar de su pasado.
Ya llevaban cinco números publicados cuando explicaron sus orígenes.
(Música suspense)
(Disparo, gritos)
(Disparo)
"Juro por la memoria de mis padres que vengaré sus muertes
dedicando el resto de mi vida a luchar contra todos los criminales.
Los delincuentes son una panda de cobardes y supersticiosos.
Usaré un disfraz que sea capaz de infundir terror en sus corazones.
Seré un murciélago".
-Desde ese momento,
el solitario, triste y obsesionado enemigo del crimen
estuvo implícito en el personaje.
(Música heroica)
-Los orígenes de muchos superhéroes están relacionados con la muerte.
Si matan a alguien y sientes que esa desgracia
no tenía que haber ocurrido, que es algo terrible,
y necesitas que se haga justicia
y que el asesino pague por lo que ha hecho,
eso es una motivación para un superhéroe.
-En cuestión de dos años,
Superman ya era tan poderoso que podía mover planetas.
Y, por otro lado, estaba Batman, que no tenía ningún poder.
Era todo lo contrario.
Los demás superhéroes estaban entre uno y otro.
(Puñetazo)
Un gran defensor requiere un gran adversario,
y al ayudante de Bob Kane, Jerry Robinson,
le tocó crear al primer supervillano de la historia del cómic.
Tenía que inventar a un villano que estuviera a la altura de Batman.
Quería que fuera un malvado con sentido del humor,
y enseguida pensé en el Joker.
Siempre había un mazo de cartas rodando por casa.
Así que busqué la imagen del comodín en los naipes para inspirarme.
Tenía algo de inquietante.
-Fue un asesino en serie desde el principio.
Un asesino que era un payaso.
Eso era un sueño para el redactor de material pulp.
Un payaso que a la vez es un maníaco.
A cualquier escritor de pulp le valdría para trabajar.
(Risa siniestra)
(Puñetazo)
A principios de los 40,
más del 90 % de los varones estadounidenses
de entre 7 y 17 años,
y casi el mismo porcentaje de chicas de todo el país,
leían historietas de alguna clase.
Como dijo un crítico, se había creado una industria
con monedas de 10 centavos y dinero para el bocadillo.
Teniendo en mente a esa audiencia,
los creadores de Batman introdujeron un nuevo elemento en los cómics:
el compañero de aventuras.
Creció el número de seguidores.
Los lectores más jóvenes podían identificarse con Robin.
Y los mayores, con Batman.
-Alguien dijo que era porque los superhéroes necesitaban
a alguien con quien hablar.
Quizás nadie más hablaba con ellos.
-Siempre pensé que si yo fuera un superhéroe,
lo último que se me ocurriría sería tener de amigo a un joven aniñado.
Está claro que daría lugar a habladurías.
-Es necesario un compañero. Tienes que tener un compañero.
Siempre que no estés haciendo algo que sea serio y trascendente
y para lo cual se requiera toda la atención.
Como suele ser en mi caso.
¡Maldita sea! Nunca consigo concentrarme,
siempre tiene que haber un maldito compañero.
Sin embargo, había un jovencito en los cómics
que no era en absoluto un compañero,
sino un huérfano que reparte periódicos
llamado Billy Batson, quien, con una sola palabra,
puede transformarse en un adulto con un poder inimaginable:
el Capitán Marvel.
(Música heroica)
Con una simple palabra,
invocando el poder de siete héroes inmortales,
cualquier niño podía emular al mortal más poderoso del planeta,
cuyas historietas estaban escritas por Bill Parker
y dibujadas por C. C. Beck.
"El Capitán Marvel" fue el primer cómic de superhéroes
que abandonó cualquier pretensión de realismo.
El Capitán Marvel puede enfrentarse a dragones
y, por ejemplo, conocer a mujeres de la Luna.
Todo lo que se pueda imaginar él podía hacerlo.
Sin duda, fue un gran acierto,
porque así se podía sacar más partido.
Otra cosa que hizo "El Capitán Marvel"
fue introducir a toda una familia de superhéroes.
Estaban Mary Marvel, el Capitán Marvel Jr.,
Incluso un conejito que vestía al Capitán.
Muy llamativo eso también.
-"¡Shazam!".
Aunque el Capitán Marvel llegó a ser el superhéroe
que en un momento dado vendió más cómics,
todos los productos relacionados con Superman
fueron un fenómeno de ventas.
Superman estaba en todas partes.
Desde la Exposición Universal
hasta en el desfile de Acción de Gracias de Macy's.
(Música animada)
La concesión de licencias para dar vida a los primeros héroes
era muy importante para crear toda esa mitología.
Así podían lanzarse no solo en las historietas,
también en otros soportes.
Textiles, coleccionables, regalos publicitarios...
La gama era muy amplia.
Y a veces se impulsaba desde el programa de radio.
-"Más rápido que un avión, más potente que una locomotora,
inmune a las balas".
-"¡Miren al cielo!. -"¡Es un pájaro!".
-"¡Es un avión!". -"¡Es Superman!".
-"Y ahora, una nueva aventura de Superman".
"Las aventuras de Superman" era un programa de radio
que se emitía justo a la hora en que los niños
llegaban a casa del colegio.
"Vamos a pedirles que nos acompañen en un largo viaje
que nos trasladará a millones de kilómetros de la Tierra".
El programa introdujo novedades.
A Superman le colocaron su correspondiente adlátere aniñado:
Jimmy Olsen.
Porque por la radio sí que necesitaba
a alguien con quien hablar.
"¿Qué ha querido decir?
¿Acaso piensa revelar su identidad a Jimmy Olsen?
No se pierdan la próxima aventura de Superman".
-La primera noticia que tuve de los superhéroes
fue cuando apareció Superman. Tenía unos 12 años.
Fue justo en la época en que Hitler y Stalin firmaron un pacto.
Hitler estaba a punto de invadir Polonia,
y todo el mundo estaba asustado. Nos sentíamos débiles.
Y Gran Bretaña se estaba hundiendo.
Entonces, de repente apareció Superman.
Yo solo era una niña, pero recuerdo que pensé:
"A lo mejor él puede salvarnos".
-"Lo que empezó siendo un conflicto europeo,
finalmente, como los nazis siempre pretendieron,
ha desembocado en una guerra por dominar el mundo".
En la primavera de 1941,
una de las preocupaciones del presidente Roosevelt
era del asunto de los espías alemanes
infiltrados en Estados Unidos.
(Explosión)
"No hay quien pare a estas alimañas, señor presidente".
-"Un ejército plagado de espías. ¡Es inútil!".
-"¿Y qué proponen, un personaje de cómic?
Tal vez si estuviera la Antorcha Humana en el Ejército
se resolverían nuestros problemas".
-Era aquel momento,
muchos de los creadores de historietas
eran judíos estadounidenses
que estaban más preocupados que el resto por lo que sucedía allí,
y que quizá tenían una sensación de apremio mayor
que el resto de la población.
Había que detener a Hitler.
Nueve meses antes de que EE. UU. entrara oficialmente
en la Segunda Guerra Mundial,
dos judíos con talento crearon un personaje
que estaba dispuesto a enfrentarse a los nazis.
(Música heroica)
El Capitán América fue creado por Joe Simon y Jack Kirby.
En aquella época, dado que el esfuerzo bélico
era tan importante, y los colores de nuestra bandera,
rojo, blanco y azul, tan emblemáticos,
era casi lógico que, tarde o temprano,
surgiera un superhéroe de carácter patriótico.
(Puñetazos)
Fue un importante instrumento de propaganda.
Sobre todo la primera portada, con el Capitán América
lanzando un derechazo a la mandíbula de Hitler.
En un principio, Joe Simon concibió al Capitán América
como un recluta endeble al que inyectaban un suero secreto.
"¡Funciona! Una potente fuerza surge en sus músculos.
Millones de células formándose a una velocidad de vértigo".
-Recuerdo muy bien estas escenas.
(Disparo)
(Puñetazos)
Ya lo habíamos hecho antes con Rayo Azul.
A Rayo Azul, el Hombre Relámpago,
se le enfrentaba un científico con una aguja.
Le hace lo mismo que nosotros le hicimos al Capitán América.
Si se trata de una buena idea y es llamativa o inquietante,
es válido utilizarla al menos ocho veces.
-Eran tiempos en los que el patriotismo estaba a flor de piel.
No pasaba un solo día sin que tuviéramos noticias
de lo que estaba ocurriendo en Europa por los periódicos.
Y era absurdo no hacer al Capitán América.
Porque era una idea que habría comprado todo el mundo.
Por tanto, Joe y yo lo hicimos.
-Este es el primer boceto que hice del Capitán América.
Y pone: "Creo que debería tener un amigo.
De lo contrario, se pasará todo el tiempo
hablando para sus adentros".
-Para muchos niños, yo incluido,
que teníamos amigos y familiares en la guerra,
él era nuestra conexión con aquel mundo de acción.
-Era un Tío Sam de la era moderna.
La clase de persona que te gustaría que fuera tu amigo,
tu hijo o tu padre.
Era un símbolo.
Esta es una de las ilustraciones con la cruz gamada
que plagaban nuestros cómics.
Durante el resto de 1941, el Capitán y su compañero, Bucky,
combaten a saboteadores y simpatizantes nazis
en nuestro país.
El artista Jack Kirby tenía una imaginación tan fértil
que subió el listón creativo de toda la industria.
El estilo de Kirby era único.
Su personalidad estaba presente en cada página.
Cuando el Capitán América daba un puñetazo a alguien,
estaba golpeando a quien a él le gustaría pegar.
(Puñetazos)
-Kirby destacaba entre todos.
De hecho, su estilo transformó la industria del cómic.
Tenía un talento tan especial para la acción
que no había comparación.
-Con las historietas del Capitán América,
en concreto, con la parte artística,
Simon y Kirby hacían que las páginas saltaran.
Las figuras volaban por todas partes.
Nadie se quedaba quieto en ningún momento.
Fueron los primeros en utilizar personajes musculados con esteroides.
Son superhéroes que desbordan la realidad.
Pero también son hombres de acción.
(Sirena)
"Vosotros lo empezasteis, pero lo terminaremos nosotros".
-Los superhéroes tenían enfrente al mayor de los villanos,
al peor enemigo.
Y sin duda debían usar con ellos sus poderes
en vez de con simples ladrones de banco.
(Música animada)
Héroes de color rojo, amarillo, azul y verde
se pusieron en guardia.
Estados Unidos estaba oficialmente en guerra.
Y había un batallón de superhéroes dispuestos a defender al país,
hasta el mismísimo Tío Sam.
Durante la guerra, un estudio reveló
que 70 millones de estadounidenses leían cómics.
Eso era casi la mitad de la población.
En el caso de los militares de ultramar,
se vendían diez veces más ejemplares que publicaciones
como "Reader's Digest" y el "Saturday Evening Post".
Una de cada cuatro revistas que se enviaba a los soldados
era un cómic.
-A los soldados les encantaban las historietas.
Es una pena que no puedan hacerse las guerras a través de un cómic.
Ganaríamos siempre y nadie saldría herido.
-"¡Esto tiene que parar de inmediato!".
-Sin duda, la Segunda Guerra Mundial
sería un problema para alguien como Superman,
que, si quería, podía poner fin al conflicto en un rato.
Por tanto, lo que hicieron Siegel y Shuster
fue hacer que Clark Kent se presentara para alistarse
y que, llevado de su entusiasmo de servir a su país,
perdiera la concentración por leer la tabla optométrica
de la habitación contigua.
Como consecuencia, lo declaran no apto para el servicio militar.
Y esa será una razón más para que Lois le diga:
"Tú siempre igual, Clark".
Superman se encoge de hombros
y dice que Estados Unidos no lo necesita para ganar.
(Música heroica)
Muchos de los dibujantes y escritores
que crearon a los superhéroes pusieron su grano de arena
no solo en el estudio, sino también en las Fuerzas Armadas.
Stan Lee, Jerry Siegel,
Joe Simon y Jack Kirby sirvieron en el ejército.
Todos ellos participaron en el esfuerzo bélico,
dentro y fuera de casa.
(Silbato)
(Música animada)
Mi madre fue una de las mujeres que se pusieron a trabajar
mientras los soldados luchaban en la Segunda Guerra Mundial.
Aquellas mujeres se dieron cuenta de lo capaces que eran.
Comprendieron que, a su manera, eran combatientes por derecho propio.
-En la década de 1940, en la mayoría de los cómics
la mujer tenía reservado el papel de novia,
que o era una carga,
o siempre se metía en líos y había que rescatarla,
así que también terminaba siendo una carga.
Lois Lane cayendo por una ventana una y otra vez.
Para que Superman aparezca de la nada y la rescate.
Solo podía ser la novia del superhéroe.
El Hombre Halcón, la Mujer Halcón.
El Hombre Miniatura y la Mujer Miniatura.
El Hombre Bala y la Mujer Bala.
Llevaban el mismo disfraz.
Pero en realidad eran más bien animadoras.
Los héroes eran ellos, y las mujeres eran sus novias.
Antes de la guerra, había unas cuantas superheroínas,
como "Olga Mesmer, la chica con visión de rayos X",
"La invisible Scarlet O'Neil" y "Miss Furia".
Pero fue en diciembre de 1941 cuando apareció por fin
la superheroína que esperaba el país.
(Música heroica)
(Relincho)
La Mujer Maravilla hizo su debut en el número 8 de "All Star Comics",
de la editorial All American.
La Mujer Maravilla es Diana,
princesa de las amazonas de la Isla Paraíso.
Mujeres inmortales que llevaban 3000 años aisladas
en una diminuta isla situada en el triángulo de las Bermudas.
La superheroína más famosa del mundo
en realidad era la creación de un hombre.
Un científico nada convencional que aseguraba ser el inventor
de la prueba del polígrafo.
William Moulton Marston era psicólogo.
Estaba convencido de que las mujeres
eran emocionalmente superiores a los hombres
y que, algún día, Estados Unidos sería un matriarcado.
Mientras que los superhéroes masculinos
empleaban poderosos puños y agresivas armas,
Marston equipó a la Mujer Maravilla con herramientas más ingeniosas.
Creo que su mejor arma, aparte de su cerebro,
era su lazo dorado.
El Lazo de la Verdad era el polígrafo definitivo.
-Todo el que quedaba atrapado en él
no solo estaba obligado a decir la verdad,
sino que tenía que hacer todo lo que a ella se le antojara.
Sus historietas rebosaban de ideas interesantes
sobre el poder sexual,
la identidad de género o la jerarquía política.
-En las primeras versiones de la Mujer Maravilla,
se percibe una extraña cualidad fetichista.
Se ven un montón de personajes encadenados,
esposados a la pared, con correas y collares.
Prácticamente, en cada página hay alguien atado,
con las extremidades estiradas y esposado.
En 1942, se incluyó a la heroína
en la lista de publicaciones prohibidas
por la Organización de la Iglesia Católica por una Literatura Decente.
Se ha insistido mucho en el tema de las alusiones a la dominación
y la sumisión sexual en la Mujer Maravilla.
Los niños no ven nada de eso.
Ven a una mujer fabulosa y muy fuerte.
Y también una isla de mujeres
donde no se permite entrar a ningún chico.
-La Mujer Maravilla se creó para promover ideales democráticos,
para enseñar a los niños a combatir las fuerzas
de la tiranía internacional.
No hay más que mirarla para ver la bandera.
Durante la fiebre bélica,
hubo algunos retratos de japoneses extremadamente racistas.
Cuando la idea era mostrar con viñetas a Estados Unidos
destruyendo a Japón,
que se retratara a estas personas como animales, como demonios,
es indignante.
-También hay que señalar un aspecto muy negativo de los cómics,
y es importante decirlo, aparte de todo lo bueno que tenían,
y es los racistas y estereotipados que eran con las minorías.
Así eran las cosas en aquella época. Yo mismo lo hacía.
Los japoneses tenían los ojos rasgados
y echaban espuma por la boca.
Los negros evitaban el enfrentamiento.
Los alemanes eran moles de pelo rubio
que luego resultaban ser unos cobardes.
Y nuestros héroes nunca fueron muy inteligentes que se diga.
La fuerza da la razón.
Tras la victoria en el Pacífico
y la rendición de los japoneses en 1945,
los estadounidenses volvieron a casa convertidos en héroes.
(Ovación)
Los superhéroes fueron perdiendo su encanto paulatinamente
después de la guerra.
Muchos soldados querían seguir leyendo historietas.
Pero ya no estaban dispuestos a tragarse las aventuras
de unos tíos enmascarados y enfundados en mallas,
volando o al volante de un Batmovil.
Buscaban algo más sofisticado, más adulto.
-Personajes como el Capitán América, por ejemplo,
ya no tenían razón de ser.
Había servido a nuestro país,
pero era evidente que su momento había pasado.
(Música suave)
-La verdad es que no recuerdo muy bien que sustituyó
a los superhéroes después de la guerra.
Había tantos géneros...
Quizá fueran los relatos del Oeste, las aventuras de adolescentes
o las historias de crímenes.
Al comienzo de la era McCarthy,
la industria explotó las historietas de horror y crímenes.
Y, en 1954, una subcomisión del Senado
investigó los efectos de los cómics en los menores de edad.
¿Le parece de buen gusto?
El testigo principal era un médico alemán llamado Frederic Wertham,
que arremetía contra los cómics
en su libro "La seducción de los inocentes".
"Los cómics son un factor coadyuvante
en numerosos casos de delincuencia juvenil".
-Cuando se publicó "La seducción de los inocentes",
en la década de 1950,
"La Mujer Maravilla" recibió infinidad de críticas.
Lo mismo que "Batman y Robin" y "Superman".
Despertó recelo porque creían que estos personajes
promovían conductas homosexuales y una vida depravada.
-"Se describe a Bruce Wayne como un hombre de mundo.
Y, oficialmente, él y Dick Grayson son mentor y pupilo.
Batman aparece a veces en bata.
Parecen dos homosexuales que viven juntos".
-En primer lugar, nunca creí que él y Batman lo hicieran.
Creo que Batman tenía mejor gusto.
-"A Superman, con su enorme 'S' sobre el uniforme,
menos mal que no es una doble 'S'.
Hace tiempo que se le considera un símbolo de la superioridad
de una raza violenta".
-Eso no le granjeó las simpatías de los chicos,
en su mayoría judíos,
que hacían estos cómics de superhéroes
y que acababan de volver del frente.
Algunos no venían de librar la Segunda Guerra Mundial.
-En realidad, yo no era insensible a lo que Wertham planteaba.
Creo que no debemos exponer a los niños a una violencia gratuita.
Sin embargo, no creo que los lectores de cómic sean personas violentas.
De verdad que no.
Creo que, en su mayoría, son gente muy tratable,
o lo parecen.
Pero existe fascinación por la sangre y lo truculento.
Los superhéroes fueron vapuleados.
Iglesias y grupos comunitarios organizaron boicots contra ellos.
En colegios de todo el país se quemaron cómics
en hogueras públicas.
Sí, fueron a por nosotros.
De hecho, yo llegué a firmar con otro nombre.
Dejé de usar el mío, porque era como decir una palabrota.
A raíz de las audiencias legislativas,
los editores establecieron la autoridad del Código de Cómics,
encargada de regular el contenido de sus publicaciones.
El crimen se consideraba sórdido y desagradable,
y la violencia excesiva estaba prohibida.
Igual que los zombis, los hombres lobo
y los demonios necrófagos.
Los superhéroes que quedaban perdieron fuerza
y abrazaron el estilo de vida de la posguerra.
Acabaron prácticamente con todos los cómics.
De los 52 títulos que publicaba National Comics,
se pasó a seis.
Yo fui uno de los pocos afortunados que siguió trabajando.
Pero ya no hacíamos superhéroes,
sino historietas románticas de ciencia-ficción y del Oeste.
-Era lógico que DC Comics quisiera huir de la controversia,
y que ellos mismos se postulasen como una elección segura.
Pero cada año vendían menos ejemplares
a una audiencia cada vez menor.
Los cómics de superhéroes ya no eran tan populares.
Y los niños disfrutaban con su héroe favorito en un medio nuevo:
la televisión.
"¡Miren al cielo!. -"¡Es un pájaro!".
-"¡Un avión!". -"¡Es Superman!".
-"¡Sí, es Superman!
¡El superhéroe que llegó de otro planeta!".
-El programa de televisión de Superman, en la década de 1950,
es un reflejo de la época de Eisenhower,
en la que el país tenía razón, era justo y moralmente correcto.
-"Y libra una batalla interminable en defensa de la verdad,
la justicia y el estilo de vida americano".
-George Reeves, en el papel de Superman,
encarna perfectamente esos ideales.
Mientras los padres aún albergaban dudas sobre los superhéroes,
el programa de televisión se concentraba en recuperar
la lealtad de los grandes fans de Superman: los niños.
DC Comics llegó a convencer
al Departamento del Tesoro estadounidense
de que nombrara como su portavoz al Hombre de Acero.
La batalla interminable de Superman en defensa del estilo de vida
americano ya era oficial.
Lo único que tenéis que hacer es guardar una parte
de vuestra asignación semanal
y comprar sellos de ahorro de EE. UU. en la escuela.
Tras casi una década de tribulaciones,
el primer superhéroe de EE. UU. recuperó su fuerza.
(Música heroica)
Potenciado por la televisión, Superman dejó claro al mundo
que los superhéroes seguían representando los valores,
las esperanzas y los sueños de la mayor nación del mundo.
(Música créditos)
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