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Desde que los humanos existimos sobre la Tierra,
hemos mirado hacia el cielo maravillados.
Fascinados por las incontables estrellas en el cielo nocturno.
Pero dentro del inimaginable vasto espacio,
se encuentra solo un lugar como este.
Es un peque�o planeta azul, con una luna
que viaja alrededor de una estrella.
Est� lo suficientemente cerca para alimentarse de la energ�a del sol,
pero no derretirse por su calor.
Gira sobre su eje,
para que durante medio d�a su superficie tenga luz
y la otra mitad, se enfr�e con oscuridad.
Podr�a decirse que es el planeta afortunado.
Porque su ritmo de luz y oscuridad,
resulta ser un ingrediente vital para la vida misma.
La Tierra, nuestro hogar.
Hasta donde sabemos, nuestro planeta es �nico.
Hasta donde sabemos,
un d�a aqu� es lo m�s maravilloso de todo el universo.
UN D�A MARAVILLOSO EN LA TIERRA
El m�gico baile de la Tierra y el Sol,
ha creado millones de plantas y animales diferentes,
que viven en nuestra Tierra hoy.
A algunos, los vemos cada d�a.
Otros son bastante raros.
Pero todos tenemos algo en com�n.
Nuestras vidas se manejan con el ritmo del d�a y la noche.
Una pizca de luz matutina y respondemos de maneras diferentes.
Algunos animales la necesitan.
Otros, se esconden de ella.
A la mayor�a nos encanta.
Algunos incluso la reciben con una canci�n.
Como sea que elijamos recibirla,
la luz del Sol es la potencia que le da vida a nuestro mundo.
�frica.
Aqu�, las primeras horas del d�a no son solo para quienes despiertan temprano,
sino tambi�n para quienes no durmieron.
Este serval ha estado cazando durante la noche.
Pero ahora est� provocando a la suerte.
Es tarde y sigue afuera, buscando un bocadillo mas.
Su t�cnica para saltos altos es perfecta,
para cazar entre los pastos largos de la selva africana.
Est� buscando a su presa, pero m�s que nada, oy�ndola.
Sus enormes orejas de radar pueden escucharla ca�da de un alfiler.
O un paso descuidado de una rata vlei sure�a.
Ahora la luz del Sol est� m�s fuerte, quiz�s sea hora de ir a dormir.
Del otro lado del mundo, en un grupo de islas aisladas en el Pac�fico,
hay animales que no pueden ni pensar en levantarse tan temprano.
No pueden hacer nada hasta no haber sido calentados por el Sol.
En Islas Gal�pagos viven algunos de los animales mas inusuales de la Tierra.
La iguana marina.
Su ritual matutino es siempre el mismo.
Sal salir el Sol en su isla,
simplemente se asientan sobre las rocas,
esperando.
Casi todos los reptiles viven del Sol.
Necesitan el calor del Sol para poder moverse.
Y no son las �nicas criaturas que absorben todo el Sol.
Las culebras de Gal�pagos no tienen tama�o para enfrentar a una iguana adulta.
�Pero a algo m�s peque�o?
Lejos de las rocas donde viven los adultos, enterradas en la arena,
las iguanas beb�s han estado incubando bajo tierra...
Por m�s de tres meses.
Hoy, cuando el Sol haya calentado la arena,
saldr�n a la luz.
Es momento de que ella salga a vivir el resto de su vida.
Si comienza demasiado temprano, antes de estar caliente,
no tendr� energ�a para correr muy r�pido.
Si se va demasiado tarde, sus enemigos tendr�n energ�a de m�s.
Es la decisi�n m�s importante que tomar� en su vida.
Lo logr�.
Las serpientes perdieron su oportunidad.
Pero hay m�s beb�s saliendo del cascar�n.
Y ahora las serpientes est�n alertas.
Es la mejor oportunidad para comer que tendr�n en todo el a�o.
Sobre territorio plano, una iguana beb� puede correr m�s r�pido que una serpiente.
Pero hay otras esperando para emboscarla.
Otra a punto de salir del cascar�n, ve por primera vez el peligroso mundo.
La vista de las serpientes no es muy buena,
pero pueden detectar el movimiento.
Entonces, si el beb� se mantiene tranquilo, quiz�s est� bien.
Un escape incre�ble.
El mayor logro en la vida de cualquier animal joven.
Gracias a nuestra estrella.
Media ma�ana.
Mientras el Sol asciende, sus rayos llegan m�s lejos.
Llevando magia a todo lo que tocan.
Las plantas convierten la luz en vida.
Toman el aire y la energ�a del Sol y a trav�s de la fotos�ntesis, crecen.
Creando mundos de bosques, hoja tras hoja.
Es la alquimia dela que depende todo lo dem�s en la Tierra.
Una cuesti�n de vida
y de muerte.
Una planta puede tejer todo su encanto particular en un solo d�a.
Este es el bamb�.
Puede crecer casi un mil�metro por minuto.
Es la planta de crecimiento m�s r�pido del mundo.
Reci�n es la media ma�ana.
La mayor�a de esto ha crecido desde el amanecer.
Y desde el amanecer, esta panda gigante ha estado comi�ndoselo.
El problema con el bamb� es que no es muy nutritivo.
El problema con los pandas es que son muy quisquillosos.
El bamb� es pr�cticamente lo �nico que comen.
Para tener suficiente energ�a,
esta panda deber� comer durante unas 14 horas al d�a.
Probablemente m�s, porque est� lactante.
Pero para su cachorro es diferente.
Vive m�s que nada de la leche de su madre, por lo que masticar es un pasatiempo.
A�n no es un trabajo de tiempo completo.
Esta ma�ana, tiene algo raro en el mundo natural.
Tiempo de sobra.
Y para explorar.
Debido a su forma de vida espec�fica,
los pandas gigantes est�n entre los animales m�s raros del mundo.
Y los cachorros como ella, son a�n m�s preciados.
Solo existen unos pocos cientos.
Un animal raro con el lujo m�s raro.
Tiempo.
Cuando el Sol matutino toma fuerza,
comienza a brindar un encanto diferente.
El Sol descarga energ�a en nuestra atm�sfera, calent�ndola.
Evapora el agua de la tierra y el mar,
y construye nubes.
En toda �frica, las nubes y el clima cambian constantemente.
Lleva lluvia y tierra fresca a diferentes lugares en momentos distintos.
Para millones de animales, el trabajo de cada ma�ana es moverse,
hacia donde la lluvia har� que crezca el pasto.
Ante todo lo que se anteponga en su camino.
Esta ma�ana,
la necesidad de moverse ser� un desaf�o particular para una joven cebra.
Esta cr�a pudo caminar menos de una hora despu�s de haber nacido.
Puede con casi todo.
Pero nunca enfrent� un obst�culo como este.
Crecido por las fuertes lluvias, el r�o est� r�pido y furioso.
Y lleno de peligros.
La joven cebra necesitar� toda la ayuda posible de su madre,
si quiere lograrlo.
Result� ser que la mayor amenaza no fue el ataque de otros animales,
sino el mism�simo r�o.
La madre intenta guiar a la cr�a hacia aguas menos profundas,
pero es demasiado peque�a.
Y la corriente es muy fuerte.
La cr�a est� al borde del cansancio,
pero su madre no se rendir�.
Mientras otros escapan, le pide ala cr�a que contin�e.
Y finalmente, una salida.
Hay un dicho en �frica: �Si quieres ir r�pido, ve solo.
Si quieres ir lejos, ve acompa�ado�.
Tras esto,
la cr�a y su madre podr�n enfrentar lo que sea que les depare el d�a.
El Sol se acerca a su punto m�s alto y poderoso.
Muy al norte, en el �rtico,
el hielo ha tenido a la tierra y el oc�ano en sus garras durante meses.
El Sol cerca de los polos siempre est� m�s bajo y d�bil que en cualquier otro lado.
Pero igual, su energ�a aporta mucho.
El narval.
Uno de los animales m�s misteriosos del planeta.
Por el momento no pueden viajar lejos,
solo peque�as aberturas en el hielo les permiten salir a respirar a la superficie.
Pero el poder del Sol viene a su rescate.
Durante muchos d�as,
el calor del Sol ha �do derritiendo el hielo que cubre a la tierra y el mar.
Ahora, llegando al punto m�s alto, el Sol comienza a triunfar.
Y la batalla del fr�o contra el calor, llega a su final.
En la tierra, los r�os vuelven a fluir.
En los oc�anos, donde el hielo ahora es d�bil,
el calor del Sol genera grietas.
Y esas grietas ahora son canales.
Caminos por donde el narval puede cruzar su reino congelado.
Seg�n la leyenda esquimal, el primer narval fue una valiente mujer cazadora.
Qued� atrapada en una lucha a muerte con una ballena que hab�a cazado.
Su trenza del cabello se desarm�, convirti�ndose en el colmillo.
Para estos narvales, qu� gran d�a.
Son libres nuevamente para vagar por el oc�ano.
La fuerza del Sol es cada vez m�s fuerte cuanto m�s al sur nos vamos.
En las monta�as de Am�rica del Norte,
la luz del Sol en un d�a de primavera trae a la vida al mundo reci�n descongelado.
Si todav�a llevan su abrigo de invierno,
el calor durante la mitad del d�a puede ser algo inc�modo.
Tendr�n que encontrar un �rbol y rascarse con muchas ganas.
Refregarse contra el tronco no solo se ocupa de la picaz�n,
tambi�n ayuda a un oso a deshacerse de su piel de invierno.
Tambi�n es una oportunidad de marcar territorio con su aroma personal.
As� todos sabr�n qui�n anda por aqu�.
Ya es el mediod�a,
y el mundo siente toda la fuerza de nuestra estrella vecina.
El Sol est� en su punto m�s alto.
Su luz penetra incluso los lugares m�s profundos de la Tierra.
En �frica, cerca del Ecuador, su energ�a crea una caldera.
Esta cr�a de cebra y su manada todav�a deben avanzar mas.
Pero cada paso es dif�cil bajo este calor.
Cualquier zona con sombra...
es un oasis.
Bajo el sol, la manada est� a la vista de los cazadores.
Pero el Sol del mediod�a trae una bendici�n.
Hace demasiado calor para que los leones salgan a cazar.
Sin embargo, s� hay algo que no se toma descanso,
incluso bajo el calor del d�a.
La lucha por el poder.
La rivalidad entre los machos por el territorio y la atenci�n de las hembras,
es tan severo que lleva hasta a las criaturas m�s pl�cidas al combate.
Pasado el mediod�a bajo el calor del desierto,
una joven jirafa macho desaf�a al mayor residente por un gran territorio
y las hembras que ello trae.
Al comienzo, solo se empujan, tratando de intimidar al otro.
Normalmente, todo terminar�a all�,
pero el joven rival cree tener una oportunidad, entonces ataca.
Ninguno se aleja.
El mayor ha ca�do.
Sabe que viene el golpe final.
Entonces, se agacha...
...y devuelve el golpe.
Se ha terminado.
El d�a sigue siendo para el viejo maestro.
Para el perdedor, ser� el exilio en el desierto.
La tierra y las criaturas que la habitan se queman bajo el sol del mediod�a.
Pero un h�bitat permanece fr�o, incluso ahora.
Durante un d�a completo, incluso el enorme poder del Sol
no es lo suficientemente fuerte como para calentar los oc�anos.
Aqu�, algunas de las criaturas m�s grandes de la Tierra,
viven vidas tan largas y, quiz�s, tan complejas como las nuestras.
Esta es una familia de cachalotes.
Y en el centro, una imagen poco com�n.
Un ballenato.
Tiene un a�o de edad y ya mide cuatro metros y medio.
Adem�s es muy curiosa.
Durante dos o tres a�os, se alimentar� de la leche de su madre.
Es tan rica en grasas que tiene la consistencia de un queso.
No se disuelve en el agua marina mientras es expulsada.
Las ballenas son los mayores depredadores que han existido,
y aun as�, son los padres m�s protectores.
Y muy comunicativos,
hablando en un idioma de clics.
Son las criaturas m�s ruidosas del planeta,
capaces de generar sonidos mas fuertes que el motor de un jet.
Pero ahora, es momento de hacer silencio.
Colgando verticalmente, los gigantes del mar...
...toman una siesta.
Estas ballenas tienen el cerebro m�s grande que cualquier otro animal.
Podr�amos pensar, con esa riqueza, que so�ar�n todo el d�a.
En los tr�picos, el calor opresor del mediod�a perdura hasta la tarde.
En una peque�a isla, en las costas de Panam�, en Am�rica Central,
todo se toma la vida lentamente.
Un perezoso pigmeo de tres dedos.
En su mejor momento, tiene mucha pereza.
A esta hora del d�a, b�sicamente est� en coma.
Solo una cosa podr�a despertarlo.
Y es esto...
La llamada de la perezosa hembra, en alguna parte.
Y como hay marea alta, �por qu� no tomar un atajo?
El �nico problema es que desde aqu� abajo,
no es f�cil descifrar desde d�nde llama la potencial pareja.
�Ser� ella?
Lamentablemente para �l, esta hembra no busca una cita.
Mientras cuida de su cachorro, estar� feliz siendo soltera.
Como dicen, �ma�ana�. Siempre estar� el ma�ana.
Aunque la vida en esta isla se mueve lentamente,
el ritmo de la tarde es muy diferente en otras partes del mundo.
Esta es la isla Zavodovski en la Ant�rtida,
hogar de un mill�n y medio de ping�inos barbijo.
Es un lugar extraordinario.
Un afloramiento de rocas, separadas por un volc�n en el centro.
Los oc�anos golpean contra ella, d�a y noche.
Y los ping�inos son las v�ctimas.
Todo el d�a, los ping�inos adultos luchan contra las olas
en su viaje entre el hogar y la zona de caza, en la costa.
Es algo que no pueden evitar.
Sus familias dependen de ellos.
Las cr�as del ping�ino barbijo no tienen ninguna esperanza
sin el apoyo de sus padres.
Necesitan comida fresca cada d�a.
Y sus padres se turnan para conseguirla.
Significa que es mucha cacer�a,
para muchos padres y madres.
A esta madre ya no le queda comida para alimentar a sus cr�as.
Necesitan que su padre regrese.
Y pronto.
Ala media tarde,
la primera ola de cazadores, que se fueron esta ma�ana, regresan.
Entre ellos, el padre de la cr�a.
Estuvo pescando a 80 kil�metros de la costa, pero ahora no est� muy lejos.
Si entrar al agua fue dif�cil, salir de ella lo es a�n m�s.
Sus peque�as garras lo ayudan con el agarre que pueda tener bajo el agua.
El padre ahora debe caminar tres kil�metros hasta su familia.
Y un est�mago lleno de comida no ayuda.
Esta es la colonia de ping�inos m�s grande de la Tierra.
Pero al hacer el mismo viaje d�a por medio,
deber�a poder hacerlo con los ojos cerrados.
Al menos la mayor�a de las veces.
Como en todo viaje, puede haber congesti�n.
Y a veces, puede ser dif�cil recordar donde aparcamos a los hijos.
La madre sigue esperando, las cr�as est�n desesperadas.
En medio de este coro ensordecedor, �l puede reconocer su llanto particular.
Ella es, literalmente, una en un mill�n.
El movimiento de cabeza significa �Bienvenido a casa�.
Ambas cr�as tendr�n su comida.
Un final feliz para el viaje m�s duro de la Tierra.
Media tarde en los bosques lluviosos de Ecuador.
El aire se hace vapor por el calor.
Aqu�, el Sol y las plantas se unen para crear su propio clima.
Y es el mismo pr�cticamente todos los d�as.
Esta tarde, eso ayudar� a uno de los m�s peque�os
y m�s hermosos habitantes de una manera sorprendente.
El colibr� cola de hoja tiene el tama�o de un dedo pulgar.
Se necesita mucha energ�a para lucir con tanta gracia.
Eso significa que vive en un estado perpetuo de cuasi-inanici�n.
De hecho, su metabolismo es tan r�pido que debe alimentarse de n�ctar,
m�s de mil veces por d�a.
No puede dejar de alimentarse ni siquiera por un momento.
Todo el d�a es una carrera contra el tiempo.
Este colibr� no es el �nico que busca n�ctar en las flores del bosque.
Tambi�n las abejas y a ellas no les gusta compartir.
Una sola picadura de abeja, cerca del coraz�n, podr�a ser fatal.
Pero el tiempo est� del lado del colibr�.
Est� a punto de llover.
El calor del Sol de la tarde ha creado enormes nubes tormentosas.
Y cuando ya no pueden soportar la carga, se quiebran.
Encima del follaje, la lluvia es torrencial.
Bajo el refugio de capas de hojas, la inundaci�n se reduce a gotas.
Una gota de lluvia tan grande como su cabeza no es divertida para el Colibr�.
Pero es demasiado para una abeja.
La carrera por comer contin�a.
En todo el mundo, peque�as criaturas tienen la misi�n
de abastecerse antes de que caiga la noche.
En una pradera europea, hay mucha comida escondida en las plantas.
Para aquellos que pueden alcanzarla.
Mientras el d�a comienza a apagarse,
este peque�o rat�n debe juntar toda la comida posible.
Su mejor oportunidad de una buena cena,
son las semillas y las frutas en la cima de los tallos m�s altos.
Pero es la parte m�s peligrosa de su peque�o mundo.
La lechuza de campanario es una cazadora nocturna.
Pero esta se despert� temprano.
Y hambrienta.
El mundo al nivel del suelo es desconcertante para un rat�n de alturas.
Pero puede leerlos patrones de los tallos que hay encima como un mapa.
Lo cual es muy bueno, porque de vuelta en casa...
...la necesitan.
La luz est� muriendo...
...pero nace una vida nueva.
Nace una cachipolla.
Vivir� solo por hoy.
O menos, si no se mueve lo suficientemente r�pido.
Cuando la vida es as� de peligrosa,
la naturaleza encuentra la seguridad en los n�meros.
Esta incubaci�n, en el r�o Tisza de Hungr�a,
es uno de los grandes espect�culos naturales del mundo.
Habiendo pasado tres a�os como ninfas en el r�o,
hasta cinco millones de estos incre�bles insectos nacen juntos,
solamente en esta parte del agua.
Nunca se alimentar�n. Ni siquiera tienen bocas.
En su lugar, ni bien nacen, comienzan con un interminable baile de apareamiento.
Cada d�a en la Tierra es maravilloso.
Pero sin dudas el d�a de las cachipollas es uno de los m�s maravillosos.
Al caer la noche, se habr�n conocido, apareado, puesto los huevos y muerto.
El futuro depender� de la pr�xima generaci�n.
Toda su vida adulta se habr� agotado en unas pocas horas de un solo d�a.
El d�a que, ahora lentamente, se convierte en noche.
El Sol cae m�s abajo que nunca en el cielo.
Es un momento de gran belleza...
- --Y gran peligro.
Las frescas sombras de la tarde, el mejor momento para el depredador
y el peor para la presa.
Para una cebra y su cr�a, es el momento m�s peligroso del d�a.
Una chita puso sus ojos sobre la cr�a.
A veces el amor de madre puede ser suficiente para casi todo.
Al apagarse el d�a, el mundo sombr�o aparece en escena.
En las monta�as de Changzhou, al suroeste de China,
el mundo se pone de espaldas a la estrella que lo nutre,
y enfoca hacia el fr�o vac�o del espacio.
Aqu�, los langures de cabeza blanca comen por �ltima vez en el d�a.
Est�n entre las criaturas m�s raras de la Tierra.
Son incluso m�s raros que los pandas gigantes.
Pero cuando la luz desaparece, este no es un lugar para vivir.
Obedecen a un antiguo y abrumador instinto.
Con la expansi�n de las sombras, buscan refugio en las alturas.
La ruta es precaria.
No es raro que un langur se caiga,
o que se le caiga un beb�.
Aun as�, a pesar de los riesgos, nunca se quedan fuera en la oscuridad.
Incluso los beb�s la sienten y saben que deben temerle.
La noche est� llegando.
El mundo ya no les pertenece.
Le pertenece a otros jugadores.
Las criaturas de la oscuridad.
La noche puede convertir a un amigo en un enemigo letal.
Durante el d�a,
los tiburones de punta blanca nadan solos por el arrecife.
Pero cuando llega la noche,
se transforman en cazadores que trabajan en manada.
En la oscuridad, la vista del tibur�n es pobre.
Pero pueden oler a las potenciales presas desde muy lejos.
Y tienen otra ventaja.
Un sexto sentido, que puede captar peque�as se�ales el�ctricas
del latido del coraz�n de un pez asustado.
Y rastrearlo.
Incluso la sombra m�s oscura no ser� suficiente para esconderse.
La oscuridad no es solamente un momento para tener pesadillas.
Tambi�n se puede so�ar y a�orar.
La energ�a del Sol guardada se recicla.
Y el mundo se ilumina otra vez.
Algunas criaturas utilizan su luz para el amor.
En este cascarudo macho,
sus partes brillantes fueron dise�adas para impresionar y atraer una pareja.
Y viendo el brillo de este hongo, cree haber encontrado una...
...escondida dentro.
Pero el hongo lo est� enga�ando.
El brillo proviene del mism�simo hongo.
Confundido, busca por todas partes.
Y queda cubierto de esporas.
Las esparcir� por donde vaya.
No se reproducir� �l, sino que ayudar� al hongo a hacerlo.
Una luz en la oscuridad tambi�n puede ser una trampa mortal.
En Nueva Zelanda, las luci�rnagas se aferran al techo de una cueva.
Hacen brillar sus extra�as luces en c�rculos de seda colgante,
pegajosas de mucosidad.
Las peque�as moscas se ven atra�das por las hermosas luces.
Se quedar�n pegadas y atrapadas.
Luego, ser�n extra�das para la cena.
Y la noche trae magia a una escala mucho mayor.
El cielo parece tomar vida.
Incluso cuando el Sol no est� a la vista, hace sentir su presencia.
Su energ�a el�ctrica genera una muestra de fuegos que ilumina al planeta.
La Aurora.
Y hay otro espect�culo de luces en la Tierra.
Uno que creamos nosotros.
Ya no tenemos que esperar al amanecer.
Ya no debemos temerle a la oscuridad.
En nuestras ciudades, hemos creado una luz el�ctrica propia.
Nos salimos del ritmo del d�a y la noche.
Cada vez m�s vivimos de esta forma
y es f�cil olvidar nuestra conexi�n con el mundo natural.
Incluso cuando la tenemos en frente.
Estos mapaches en Toronto se sienten en casa en la ciudad tanto como nosotros.
No todas las criaturas pueden adaptarse tan f�cilmente a nuestro mundo.
Pero los humanos podemos hacer algo para ayudarlos.
Tenemos la capacidad de apreciar lo que ning�n otro animal en la Tierra puede.
Si abrimos los ojos, podemos ver la magia a nuestro alrededor.
Lo extraordinario en el d�a a d�a.
Podemos ver la tela fr�gil que nos conecta con todos los seres vivos.
Y entender que el futuro de todas las vidas...
...est� en nuestras manos.
Hemos buscado en todo el espacio para maravillarnos.
Pero en su lugar, encontramos las cosas m�s maravillosas aqu� en casa.
Aqu�, en nuestro planeta afortunado.
Peque�o y azul, girando en un oc�ano de estrellas.
En todo el universo, hasta donde sabemos,
no hay ning�n otro lugar con vida.
Nada m�s extraordinario...
...que el planeta Tierra.
Nada m�s importante para proteger que nuestro �nico hogar.
Y nada m�s maravilloso delo que sucede aqu�, d�a tras d�a.
Subrip: Pix
UN D�A MARAVILLOSO EN LA TIERRA
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