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¿Cómo me puedes explicar que encontrara sangre
en el coche que condujiste la noche que desapareció?
¡Ah!
Anne. Jon.
¿Jon te ha hecho esto? Dime, Anne.
Tú eres el único responsable de lo que le ocurrió a Anne esa noche.
No le voy a decir nada a tu hermano, no te preocupes.
Estás fuera por fin.
Joseba está a punto de llegar.
¿Dónde vas? -No quiero estar aquí.
-¿Sabes qué dicen? Que has firmado una carta.
-¿Quién te ha dicho eso?
¿Quién te ha dicho eso?
-Tendrás que ir pensando en llevarme a casa.
También puedes quedarte.
Cuánto tiempo, ¿no?
Aitor.
Lo sigo escuchando, el grito de Salvador,
segundos antes de la explosión.
-Sé lo que te iba a hacer Anne, sé que se iba a llevar el proyecto.
Y tú le dijiste que si lo hacía, la ibas a matar.
Yo no la he matado. No te acordabas de nada.
Está llamando por teléfono.
Tienes que ayudarme. ¿Dónde estás?
(Línea cortada) ¡Anne!
¿Es Anne?
-La llamada se hizo exactamente desde aquí.
Aquí Anne y yo nos dimos nuestro primer beso.
El móvil de Anne ha vuelto a conectarse.
-¿Jon?
¡Joder!
Aquí debajo hay algo.
Por eso te han citado aquí.
(Metal)
Hay un cadáver ahí dentro. -Susana, ¿es Anne, Susana?
¿Quién es? No lo sé.
Estate tranquilo. Sí lo sabes. ¿Quién es?
No, no lo sé. (GRITA)
Sonríe.
No puede ser.
Si alguna vez pasa algo, acuérdate de este momento.
Deberíamos esperar en casa.
Susana te llamará cuando tenga los resultados de las analíticas.
Prefiero esperar aquí.
¿Te duele?
No.
Podrías ir rellenando los papeles de la denuncia.
Eso no importa ahora.
Han identificado el cadáver.
Los restos que encontramos...
son los de Anne.
No puede ser.
No puede ser.
¿Quién ha hecho la autopsia?
Jon. ¿Tú has visto el cadáver?
Jon. (GRITA) ¿Tú has visto el cadáver?
¡Estate quieta!
(GRITA) ¿Tú has visto el cadáver?
¡Pues entonces no es ella!
(Teléfono)
(Teléfono)
No, no...
No. -Déjame ya.
-No puedo. ¿Sí?
Gracias.
¡No! ¡No!
¡No, por favor! ¡No!
No...
No pagues hasta que no entreguen el pedido.
Aitor. ¿Qué pasa?
Han encontrado el cadáver de Anne.
Amaia.
Lo siento mucho.
-¿A qué estás esperando para detener a Jon Arístegui?
-Todavía es muy pronto para sacar conclusiones.
-Le estás dando tiempo para que se vuelva a escapar.
¿Es eso? -Por supuesto que no.
Hay que hacer más pruebas para saber qué le pasó exactamente a Anne.
-No pienso quedar sin hacer nada mientras tú proteges a tu amigo.
-Amaia, no sé si sabes que a Jon le atacaron anoche.
En el mismo sitio que encontramos el cadáver.
Si fuera culpable, ¿por qué iba a hacer eso?
-¿De qué me suena eso?
¿Eh?
¿Otra vez un golpe en la cabeza?
Otra vez que no recuerda nada.
Y otra vez que tú te quedas de brazos cruzados.
-Amaia, no me puedo ni imaginar por lo que estás pasando ahora mismo.
Es verdad.
Pero te juro que yo quiero encontrar al asesino tanto como tú.
-Estoy cansada de palabras y buenas intenciones
que no sirven para nada.
-Susana.
¿Tienes un momento? -Ahora mismo no, Pedro.
-Es importante.
-Perdona un momento.
¿Qué pasa?
-Han llamado del juzgado.
El juez ha emitido una orden de detención contra Jon Arístegui.
(Campanadas)
-John.
Lo siento.
-Lo siento mucho, Amaia.
-Gracias.
-Lo siento. -Muchas gracias.
-Mucho ánimo, Amaia, maitea.
(HABLA EN VASCO)
-Mira que eres cabezona.
No deberías estar aquí. ¿Cómo se te ha ocurrido?
-Porque solo hay una cosa que me puede hacer sentir mejor.
Amaia.
Me he enterado. Lo siento mucho.
Pero ¿qué haces aquí esta mañana?
¿Por qué no te tomas unos días libres o el tiempo que quieras?
No, no puedo quedarme en casa sin hacer nada.
Si no ocupo mi mente en algo...
¿Puedo...?
¿Puedo ayudarte con algo?
No. He venido porque quería decirte algo
antes de que te enteraras por ahí.
Acaban de detener a Jon por el asesinato de Anne.
¿Qué estás diciendo?
Eso no puede ser.
Han hecho lo que no pudieron hacer hace años.
Pero que hayan encontrado su cadáver no significa...
¿Hay pruebas contra él?
Debe haberlas.
La justicia no actúa así como así. La justicia ha soltado a tu hijo
después de todo lo que hizo. Él no mató a nadie.
Y bastante ha pagado ya.
Se demostrará que Jon no ha hecho nada,
que no tiene nada que ocultar.
Tú y yo nos conocemos desde hace muchos años.
Y sé perfectamente cuando mientes.
Como ahora.
También sabes que Jon es culpable.
-Muy bien, avísame si sabes algo.
Lo único que sé es que la orden de detención la dictó
la jueza Ruiz Montes a petición del Ministerio Fiscal.
No han sabido decirme nada más.
Tenía que ocurrir tarde o temprano.
De todas formas, es el procedimiento habitual, esto no significa nada.
Espérate a estar delante de la jueza a ver qué pasa.
Hace años no me procesaron porque no había cadáver.
¿Qué crees que va a ocurrir ahora?
(Puerta) Adelante.
-Jon, ¿cómo estás?
Tu madre me llamó en cuanto se enteró.
Germán es el abogado de la familia.
No tienes de qué preocuparte, vas a salir de esta.
He conseguido que la comparecencia ante el juez sea lo antes posible.
De hecho, tendremos que ir mañana a primera hora.
¿Sin nada que preparar?
No te preocupes. Tú limítate a decir la verdad y ya está.
Hace años y a pesar de todas las pruebas y evidencias
que existían contra él,
la Justicia no pudo actuar al no haberse hallado ningún cuerpo.
Pero ahora el cadáver hallado es la prueba que necesitábamos
para apuntalar la culpabilidad del sospechoso.
Y debido a que hace años huyó... -Protesto, señoría.
Mi representado no huyó de ningún sitio,
ya que nunca llegó a formularse ninguna acusación formal contra él.
-Ruego al Ministerio Fiscal que sea más conciso en sus apreciaciones.
-Perdone, señoría.
Y debido a que hace unos años se fue al extranjero
para eludir una posible acción de la Justicia,
hemos solicitado su detención inmediata y prisión preventiva
para que Jon Aristegui no vuelva a hacer lo mismo.
-¿Letrado? Su turno.
-Su señoría, es cierto que mi defendido hace años se fue
a vivir al extranjero, pero no lo hizo por eludir
una posible acción de la Justicia,
sino por preservar su integridad física personal,
amenazada por muchos de los habitantes
del pueblo en el que vive.
Jon Aristegui siempre ha estado en el punto de mira
por la desaparición y muerte de Anne Otxoa,
pero no se ha encontrado ninguna prueba que lo relacione directamente
con el asesinato, por mucho que se empeñe el Ministerio Fiscal.
Además, no hay que olvidar la manera
en la que se ha encontrado el cadáver,
alguien, el verdadero culpable, le tendió una trampa a mi cliente
para matarlo y enterrarlo en el mismo sitio.
Si no llega a intervenir un agente de la Ertzaintza para evitarlo,
Jon Aristegui, señoría, no estaría aquí para contarlo.
Mi cliente no solo es inocente, sino que además,
junto con Anne Otxoa, es la principal víctima
de todo este asunto.
-Tras escuchar a las partes,
creo que estoy dispuesta a tomar una resolución.
Pero ¿por qué ha pedido el juez tanto dinero como fianza?
Por el posible riesgo de fuga. Sin embargo, lo ocurrido es bueno.
-¿Cómo va a ser eso bueno? -Porque implica que el juez
duda de la culpabilidad de Jon.
Si no, hubiera decretado prisión incondicional.
-En cualquier caso, ¿qué estamos discutiendo?
Nosotros no tenemos esa cantidad de dinero.
Sí la tenemos. He revisado las cuentas.
Ama, ese dinero del que hablas es el préstamo del padre de Natalia
para construir el barco y salir de la ruina,
no lo podemos tocar. Claro que podemos.
Y lo vamos a hacer.
Vamos a usar ese dinero para sacar a tu hermano de la cárcel.
¿Y el dinero con el que pagamos la indemnización a los laboratorios?
-Esa cantidad no es suficiente ni de lejos.
-Nos lo reintegrarán cuando se celebre el juicio.
Pediremos más préstamos. Los astilleros no se resentirán.
Esto es una locura.
¿Nos vamos a arruinar para sacar a Jon de la cárcel?
-Jon es tu hermano. -Si Jon es un asesino,
debe pagar por lo que ha hecho, ¡pagar él, no nosotros!
Si me apoyas, podemos disponer de ese dinero inmediatamente.
Esto es la hostia.
¡La hostia!
(Portazo)
No me vuelvas a tocar en tu vida, cabrón.
¿Más tranquilo?
¿Más tranquilo?
Creéis que lo podéis arreglar todo, ¿no?
Con tu puto dinero.
Pues esto... Esto no va a quedar así.
Manda huevos que vayas tú de vengador de Anne.
Tú nunca la has querido.
Porque sabía cómo iba a acabar, ¿eh?
Yo solo... Solo quería protegerla.
¿De quién?
¿De tu familia?
Es en un zulo de los de tu comando donde la han encontrado.
No te vas a salir con la tuya.
Como me vuelvas a poner la mano encima,
vas a conseguir que me detengan por asesinato,
pero del tuyo, cabrón.
Joder.
¿De dónde hostias vienes? ¿Y a ti qué te importa?
Pues mira, me importa con quién se deja ver mi hermana en el pueblo.
Si hay unas compañías que dan asco, son precisamente las tuyas.
Pero ¿qué estás diciendo?
¿Por eso no vienes ya a las concentraciones?
No se puede estar siempre con lo mismo, ¿eh?
¿Quién te mete esas ideas en la cabeza?
¿Los Aristegui?
Sé pensar por mí misma, gracias.
Anne, por mucho que te esfuerces, nunca vas a ser como él.
Nunca.
Míralos.
A ver, tengo algo que... Que os puede interesar.
Es una familia del pueblo.
Unos hijos de puta explotadores de primera.
Bueno, pues lo mismo ya es hora de que paguen, ¿eh?
Eso es.
(RÍE)
¿Qué pasa?
¿En qué piensas?
-Por la ropa que llevaba el cadáver, se cambió en algún sitio.
No es el mismo vestido que llevaba en la fiesta.
-Y desde luego se marchaba lejos.
Llevaba esto encima.
-Lo que no entiendo es... ¿La persona que atacó a Jon
quería que encontráramos el cadáver
o quería matarlo y enterrarlo en el mismo sitio?
-O sea, que tú ya has exculpado a Jon por lo que veo.
-No, yo no he exculpado a Jon, simplemente no entiendo
qué sentido tiene que montara todo esto.
-¿Otra vez te va a colar el cuento del golpe y de la amnesia?
-No es ningún cuento, ¿eh?
Yo vi a Jon herido y a alguien escondiéndose en el bosque.
-A lo mejor creíste ver a alguien escondiéndose en el bosque.
-Pues no lo sé.
Se te olvida el hecho
de que el cadáver se encontró en un zulo
y eso apunta directamente a Joseba.
-¿Por qué querría Joseba matar a su hermana?
-¿Porque es un sociópata? -Ya.
-Mira, yo no estoy descartando a Jon en absoluto, ¿vale?
Pero sí es verdad que esto dirige la investigación
directamente a los Otxoa.
Se encontraron estas esquirlas al lado del cadáver.
Igual significan algo.
-Puede ser cualquier cosa.
-Bueno, tenemos que esperar
los primeros resultados de la autopsia
y ver si sacamos algo en claro.
-¿Y qué hacemos con Jon ahora que está en la calle?
¿Le ponemos vigilancia por si intenta darse a la fuga?
-Jon no va a hacer eso.
Bueno, pues usted me dirá qué es lo que corría tanta prisa.
Apenas tengo 20 minutos.
-No nos llevará mucho.
Como te dije, soy el abogado que prepara
la defensa de Jon Aristegui. -Ya, pero es que yo no...
No tengo nada que ver, llegué al pueblo mucho después
de que sucediera lo de Anne. -Ya, ya lo sé.
Pero tú crees en la inocencia de Jon, ¿verdad?
-¿Qué sabe usted de lo que yo creo o dejo de creer?
-No quería ser tan directo.
Pero Jon me dijo que estabais juntos.
Eso no sería así si no lo creyeras inocente.
-Es solo mi opinión.
-La situación de Jon es muy complicada,
necesita cualquier ayuda que se le pueda brindar.
-Eh... Vamos a ver.
¿Por qué no me habla claro?
Todo esto es por las sesiones que hizo con él, ¿no?
-El punto fuerte de Jon y a la vez el punto débil de su argumentación
es que no recuerda nada de la noche del crimen.
Y Jon me dijo que te pidió que le ayudaras a recordar.
-Sí, pero no sacamos nada en claro.
-Lo único que te pido
es que redactes un informe que certifique
que bajo tu opinión profesional,
Jon no recuerda nada de sus actos aquella noche.
-Y luego tendré que testificar, ¿no?
-Bueno, eso ya se vería. (ELENA SUSPIRA)
-Es que el que él no recuerde lo que hiciera no significa
que no sea responsable de sus actos.
Mi informe no lo convertirá en inocente.
-Pero sí el hecho de que recurriera a ti en busca de ayuda.
Está claro que él es el primer interesado en descubrir la verdad
y que no tiene miedo de lo que pueda encontrarse.
¿El culpable hubiera hecho eso?
-Alguien que quisiera parecer inocente, sí.
-Volvemos a lo mismo.
Estáis juntos. Sabes que no solo parece inocente,
sino que lo es.
-Yo lo hice a título personal.
Nunca pensé que se podría utilizar en un tribunal.
-Porque nunca pensamos
que el cadáver de Anne fuese a aparecer.
Si de verdad estás convencida de la inocencia de Jon,
lo único que tienes que hacer es certificarlo en un informe.
-Pues con jugadas como esta, ha conseguido justo lo contrario.
Hombre, Jon.
Gracias por meternos en la mierda hasta el cuello.
No te preocupes por el dinero, que os lo pienso devolver.
Para empezar, podré cubrir parte
con la indemnización que me pagasteis.
¿Parte?
Eso no cubre ni la mitad.
Te ha salido bien, ¿eh?
Te has librado de la cárcel,
puede que el resto de tu familia acabe en ella, de puta madre.
Sé que ha sido cosa tuya y yo te lo agradezco.
Pero Iñaki tiene razón.
No voy a dejar que paguéis por mis problemas, ama.
¿Y qué se supone que tenemos que hacer?
Vamos a decir la verdad.
¿La verdad?
Pero si no te acuerdas de lo que pasó,
¿qué verdad vas a contar?
Precisamente por eso vas a ser tú quien lo haga.
Vas a decir que viste a Anne y que gritó mi nombre.
¿Me estás pidiendo que entregue a mi propio hijo a la Justicia?
Jon, no me puedes pedir eso. Voy a estar bien.
Pero...
Me acusarán de complicidad, de ocultación de pruebas.
No se trata solo de ti, también irán a por mí.
No, ama, por eso yo no he dicho nada hasta ahora.
Tienes que decirlo tú, es tu decisión.
Hay atenuantes, eres una madre defendiendo a su hijo.
Si descubren lo del embarazo y lo de Salvador,
pensarán otra cosa. Lo mismo que tú pensaste.
No.
De momento, esperaremos.
¿Cómo estás?
Bien.
El abogado, de momento, ha dicho que no hay por qué preocuparse.
Lo sé. He hablado con él.
¿Cuándo?
Es lo que querías, ¿no?
Le has mandado tú.
No sé de qué me estás hablando.
¿De que me ha pedido un informe sobre tu amnesia?
No.
Yo le dije que había hablado contigo sobre el tema,
pero que te dejase tranquila.
De todas formas, que tú y yo estemos juntos invalidaría ese informe.
No lo estábamos cuando tuvimos la sesión.
Bueno, ¿entonces quieres que lo haga o no?
Lo único que quiero ahora mismo es descansar un rato.
¿Te duele mucho? No.
No sé quién te habrá hecho algo así.
Joseba Otxoa.
¿Por qué crees que ha sido él?
Porque estoy convencido de que es el asesino de Anne.
Pedro, ¿se sabe algo de la autopsia? -No,
pero he estado hablando con un mando de cuando la lucha antiterrorista.
-¿Y? -Que tenías razón.
Adivina qué comando usaba el zulo donde encontramos a Anne.
¿Cómo estás?
¿Cómo quieres que esté?
No te preocupes por Jon.
El juicio se celebrará dentro de muchos meses.
Tenemos tiempo para preparar su defensa.
¿Y hasta entonces?
La cárcel no es lo peor que le puede pasar.
De hecho, igual estaba más seguro dentro.
No creo que eso sea así. ¿Que no?
¿Con Joseba Otxoa caminando por las calles como si tal cosa?
Ese loco es capaz de todo. Y tú lo sabes mejor que nadie.
Podemos contratar algún tipo de protección.
Ya conoces a Jon.
No iba a querer. ¿Entonces qué hacemos?
No vamos a hacer nada.
Esta carta no va en serio.
Pero ¿cómo puedes decir eso, con todo lo que está pasando
estos últimos años?
Eso fue hace tiempo.
Estos chantajes ya no ocurren. ¿Ah, no?
Y eso que tienes en la mano, ¿qué es?
Eso es la broma de algún gracioso.
Pues a mí no me hace ninguna gracia. Es más, creo que va muy en serio.
¿Y qué quieres que hagamos?
¿Que paguemos este dinero que nos piden?
Pero mira quién lo firma.
Están acabados, Begoña.
De verdad.
He hablado con un mando de la Guardia Civil
y me ha asegurado que ya no existen comandos operativos en la zona.
-Seguro que es un loco que intenta asustarnos.
Algún trabajador al que le hayamos tocado los cojones,
alguno de los astilleros.
Han dejado la carta en la puerta de casa.
Nos tienen vigilados.
Mira, vamos a olvidarnos del tema.
Esto no es más que una broma de mal gusto.
Y no vamos a pagar.
Qué equivocados estábamos.
Todavía seguimos pagando.
(Timbre)
Hola. -Hola.
Siento lo de tu hermana.
Llevo buscándote desde ayer.
-No me apetecía ver a nadie. Ya te imaginarás.
Ven.
Por fin veo tu estudio.
-Bueno, por llamarlo de alguna manera.
-Este eres tú más joven, ¿no? -Sí.
Me apetecía recuperar algunas fotos.
Y este debe de ser el Jon del que tanto hablan, ¿no?
-Eso es. -¿Es verdad lo que dicen?
¿Que él...? -No lo sé.
Tiene que ser muy duro
ver cómo le sueltan y que no le pase nada.
-Es que tampoco se puede asegurar que él lo hiciera.
Anne era muy complicada.
Mi familia pues... -Y tu familia, ¿qué?
-Nada, que también tienen lo suyo.
-En cualquier caso, ella parecía muy enamorada de Jon.
-¿Sí? Pues no era muy efusiva que digamos.
-¿Que no?
Pero solo hay que ver cómo le mira en esta foto.
-Si esa no es Anne. Esta es mi hermana Maite.
David, ¿qué ha pasado? ¿Están bien los niños?
-Contigo no. Y desde luego, la que no está bien eres tú.
-Pero ¿de qué hablas?
-Cuando me pediste que te permitiera ver a los niños,
me juraste que estarían a salvo. -Y lo están.
Oye, cometí un error.
Y no ha habido un solo día en el que no me haya machacado
pensando lo que pasó.
Pero sabes perfectamente que jamás les haría daño.
-Y eso incluye meter en sus vidas a un sospechoso de asesinato.
-¿Todo esto es por Jon?
No. Todo esto es por tus hijos.
No vuelvas a acercarte a él o no vuelves a verlos.
Están guardando un minuto de silencio por Anne.
¡Maite!
No quiere bajar, Jon. No quiere ver a nadie.
Tengo que verla. Es importante que aclare las cosas con ella.
Y es importante también para ella estar a solas.
A mí me llevaron donde estaba el cadáver. Yo no la he matado.
No se trata de eso, Jon. Es solo que...
Que tienes que entender lo que le pasa por la cabeza.
Lo que le pasa por la cabeza, ¿qué es?
¿Que yo maté a su hermana?
¿Eso es lo que se te pasa a ti también por la cabeza?
Jon, por favor. ¡"Jon, por favor", hostias!
¡Desde que he vuelto, todo el mundo está muy preocupado
por cómo se sienten los demás, pero a nadie
se le ha ocurrido pensar que igual yo también estoy jodido!
Tienes que entenderlo. Era su familia.
También era mi familia.
¿Alguien me ha preguntado cómo me siento yo al saber que está muerta?
Por supuesto que no, porque es mucho más fácil señalarme con el dedo.
¿Alguien piensa que, si pudiera, me cambiaría por ella?
Voy a llevarlo al desguace.
Es la única manera de protegeros a los dos.
No podemos hacer eso ahora, ama.
La Policía está muy pendiente de todos nosotros.
¿Por qué? En el desguace se encargarían de todo.
En el desguace te pedirían tus datos.
Y si lo dejamos ahí, investigarían la matrícula
o el número de bastidor.
Entonces...
No podemos destruir una prueba ahora.
A estas alturas, complicaríamos mucho más las cosas.
Pero no te importó nada que la dejáramos en la cochera
cuando la descubriste.
Entonces no había un cadáver de por medio.
Llevo seis años ocultando lo que vi aquella noche.
Lo que Anne me dijo.
¡Anne gritaba tu nombre, Jon!
Eso no significa que estuviera escapando de mí.
Estaba cubierta de sangre.
No hay que ser muy listo para imaginar lo que pensará el juez.
¿Entonces qué hacemos?
Dejaremos que tu amiga la ertzaina se siga centrando en Joseba Otxoa.
Que sea él quien cargue con las culpas.
¿Harías eso aun pensando que fui yo?
Lo que yo piense o deje de pensar ya da lo mismo.
Joseba Otxoa es un asesino.
Así que si vuelve a la cárcel,
le estaremos haciendo un favor al mundo.
Sé que es un asesino,
pero ¿es el asesino de Anne?
Y cuando llegamos, no estaba.
Se había ido.
Perdona un momento.
Aitor.
¿Todo bien?
-He venido a hablar contigo, Susana.
Hay algo que no te hemos contado nunca.
-¿Qué pasa? ¿Tiene que ver con Anne?
-Hace años hicimos una promesa.
Y la hemos mantenido en secreto hasta ahora.
-¿Quiénes hicisteis una promesa?
-Salvador y yo.
-¿Y a quién se la hicisteis?
-A Anne.
Es sobre... Sobre el atentado.
Y ya es hora de que sepas la verdad.
¿Qué haces tú aquí?
Es más grande de lo que parece por fuera.
¿Nunca habías entrado?
Ojalá tuviese yo algo así.
¿Un negocio de surf?
No, algo para irme de casa.
Oye, que me has dejado plantado con aita y ama.
Bueno, con ellos y ahora con...
Que por lo menos alguien ha tenido huevos
para plantarle cara a ama.
Esto de Javi me lo echará en cara toda la vida.
Y eso que no es el primer Arístegui que te ha gustado.
En aquella época no sabíamos ni lo que queríamos.
Pero ¿estuvisteis juntos?
Unos 5 minutos.
Fue nada, un simple tonteo.
Seguro que él ni se acuerda.
A veces pienso que...
Que si aquella historia hubiese seguido adelante,
a lo mejor Anne ahora estaría viva.
¿Crees que él la pudo matar...
y por eso me lo dices?
No lo sé.
Llevo muchos años haciéndome esas preguntas
y no sé qué contestar.
De lo que estoy segura es que...
Es que... Jon la quería de verdad.
Y que por mucho que pasaron cosas entre ellos,
nunca le hubiera hecho daño.
Creo que Jon es inocente.
¿Debería preocuparme?
Supongo que no.
¿Demasiadas tensiones?
Demasiados fantasmas.
Y parece que todos se pusieron de acuerdo
para volver al mismo tiempo.
Joseba Otxoa estará un tiempo por aquí,
así que deberías acostumbrarte a conciliarte con eso.
No es solo él.
También es... esa pobre chica.
¿Pobre?
¿A ti no te lo parece?
Anne me parece muchas cosas, pero pobre no es una de ellas.
No. Después de lo que hizo con Salvador.
Ninguno de los dos buscó aquello, Begoña.
Alguno tuvo que empezar.
Sí, es cierto.
Pero no fue quien tú te imaginas.
Fue Joseba Otxoa.
A ver, espera un segundo, estoy entrando en casa.
Pues que no...
Que no sé si puedo hablar, joder. Espera un segundo.
A ver, todo bien. Te cuento.
El Arístegui este no ha pagado ni un céntimo,
¿te lo puedes creer con todo el dinero que tienen?
Son dueños de medio puerto.
Eso es. Si esto es muy sencillo.
¿No ha querido pagar? Pues va a cobrar.
Escúchame bien.
Será en los astilleros, en su coche.
Si se acerca con la carta a la Ertzaintza,
le pondrá escolta ipso facto
y ya será todo imposible.
Por eso es hoy.
¿Pena? Pena me da no tener que hacer yo, fíjate qué te digo.
Igual ya está muerto mientras tú y yo hablamos.
Agur. Agur.
Mierda.
Salvador, las cifras no son reales, hay muchas partidas
que no están contempladas en esos papeles.
-Ya sé que no son reales, pero lo que importa no es eso.
Vamos.
Cógemelo.
(Teléfono) Lo que me interesa no son cifras.
A ver, ¿nos interesa?
-Sí.
Salvador, soy Anne. Anne.
¿Qué pasa? Escúchame.
No te acerques a tu coche. ¿Qué?
Escúchame, es muy importante, no te subas a ese coche.
Pero ¿qué pasa? ¿No me entiendes?
¡Que no te subas a ese coche!
¡Aitor!
¡Sal de ahí!
¡Aléjate del coche!
¡Aitor!
Dos segundos.
Si me hubiera gritado dos segundos antes,
tal vez hubiera conservado la pierna.
Tampoco me voy a lamentar ahora.
Anne me salvó la vida.
A los dos.
Es mucho lo que le debemos a esa chica.
¿Por qué no lo contasteis antes?
Ella nos lo pidió.
Tenía miedo de su familia.
Nos hizo prometer
que no se lo diríamos absolutamente a nadie.
¿Ni a Jon?
Ni a Jon.
Salvador y Anne empezaron a verse.
Anne le preguntaba por mí, pero...
todo muy inocente.
¿Tú sabías lo que había entre ellos?
No lo sabían ni ellos, Begoña.
Salvador me hablaba de las citas con Anne de una forma muy...
natural.
Hasta que un día...
Dejó de hacerlo.
Supongo que el secreto que compartían les unía más
de lo que ellos pensaban.
Y, claro,
Salvador no tuvo más remedio que acostarse con ella
porque le debía un favor.
No justifico lo que hizo, Begoña, pero no puedo juzgarle.
Cuando estás a punto de morir, todo cambia después.
Ella estaba embarazada, Aitor.
No me pidas que perdone eso.
Los dos se equivocaron y los dos están muertos.
¿Qué ganas odiándolos?
Uf.
Acabo de llegar.
Perdona, estoy empapado.
¿Y esa cara?
¿Qué pasa?
Llevo pensando toda la noche.
¿El qué?
Que...
Desde que empezamos a vernos de forma profesional,
llegué a pensar que...
Bueno, que igual me estabas utilizando
para crearte una coartada. Ay, a ver.
El informe que te pidió mi abogado no tiene ningún sentido.
Yo no se lo he pedido a él ni él debía habértelo pedido a ti.
Mi ex me dijo que, si te sigo viendo,
no me dejará ver a los niños.
¿Qué?
Pero ¿cómo puede ser tan hijo de puta
de meter a los niños por medio?
(SUSPIRA)
Bueno, tú no te sientas culpable.
Yo no me siento culpable.
El informe que me pidió tu abogado.
Esto te involucrará más.
Lo mismo tienes que ir a declarar.
Te causará más problemas con David. Pues que me los cause.
Estoy harta de sus chantajes
y de hacer lo que me dicen los demás.
¿Y tus hijos?
Él tiene la patria potestad.
Peor no lo puedo tener.
Además, no veo claro
que pueda utilizar esto en mi contra.
Voy a pelear por ellos,
pero también quiero pelear por ti,
porque yo sé que tú eres inocente.
Por aquel entonces Joseba estaba fugado en Francia,
había indicios que lo relacionaban con el atentado,
pruebas circunstanciales.
-La muerte de Anne le vino que ni pintada.
-Y tanto.
Empieza el juicio
y la principal testigo contra él desaparece.
Tenía motivos para matarla
y el lugar para deshacerse del cadáver.
-Pero no hay arma del crimen.
-Tampoco oportunidad para cometerlo.
Supuestamente Joseba no estaba en el pueblo aquella noche.
-Demasiadas lagunas.
-Pues vamos a rellenarlas.
¿Cómo estás?
-En el fondo, siempre pensé que volvería a verla con vida.
Fíjate que hasta soñé
que se escapaba de todo esto,
que nos odiaba,
que no quería volver a vernos más.
-Quiero que sepas que hacemos lo posible por averiguar
qué pasó.
Y espero que lo tengáis claro tanto Amaia como tú.
Estamos intentando situar a todo el mundo la noche que...
La noche que desapareció.
Y, bueno,
me falta aclarar alguna cosa sobre Joseba.
-¿Él por qué?
-Al parecer, él y Anne en aquella época tenían problemas.
Salvador Arístegui...
Anne...
Anne iba a testificar contra su hermano.
-¿Me estás diciendo...?
-No, yo no te estoy diciendo nada, Julen.
Lo único que quiero saber es dónde estaba la noche de la fiesta.
-No sé.
En el pueblo no andaba.
-Julen, necesito saber la verdad.
Necesito tener todos los datos y toda la información
para encontrar a la persona que le hizo eso a tu hija,
sea quien sea.
Por Anne.
(TARTAMUDEA) -Joseba me llamó.
Me llamó.
Me llamó aquella noche.
Me dijo que estaba cerca.
Me pidió que le ayudara a esconderse
y yo le dije que no.
-Así que la noche de la fiesta Joseba estaba aquí.
-Esa noche los perdí a los dos.
A los dos.
Cada vez es más difícil dar contigo.
Lo siento, pero necesitaba algo de espacio.
¿Piensas que lo hice yo?
Si te sirve de algo, no, no lo pienso.
No lo piensas, pero no quieres hablar conmigo.
Jon, mi hermana está muerta.
No es algo que se pueda asimilar de la noche a la mañana.
También es duro para mí. ¿No has pensado eso?
No, no lo he pensado. No puedo estar siempre pendiente
de cómo te sientes en cada momento. No es eso de lo que estoy hablando.
Pues es lo único que has hecho desde que volviste.
Porque todos me acusan sin tener una puñetera prueba.
Aquí todo el mundo se muere de ganas de que yo sea el asesino.
Pero ¿cómo les vas a culpar? Te largaste cuando Anne desapareció.
Te faltaron huevos para quedarte. Pero no para volver.
Y desde que he vuelto no he parado de buscar al verdadero culpable.
Pero no por Anne, no por hacer justicia.
Tú solo quieres un culpable para salvarte tú.
¡Déjame!
No sé, es normal que se lo pregunten.
-¿Cómo va a ser normal?
-Seis años en la cárcel, Joseba,
y sales de la noche a la mañana.
Pues la gente se pregunta cosas.
-Ya.
¿Y...?
¿Y tú qué les has dicho? -Que se vayan a la mierda.
Que tú no te vendes. Que si has salido,
es porque no tenías ni que haber entrado.
-Necesito hablar contigo.
En comisaría.
-¿Qué pasa? ¿Está detenido?
-Solo quiero hablar. -¿De...?
(SUSPIRA) -De la noche que Anne fue asesinada.
-Pues si vais a empezar a remover mierda,
estás empezando por la familia equivocada.
-Ya.
Necesito aclarar unas cosas de aquella noche
como, por ejemplo, dónde estabas tú exactamente.
-Pues va a tener que ser con una orden de por medio.
-Estás en libertad condicional, no necesito ninguna orden, ¿eh?
Mira, Joseba, lo podemos hacer por las buenas
o podemos decirles a todos lo de la carta.
(Ladridos y campana)
(Motor)
-Di tú a ama, ¿eh?
Hala.
-Amaia.
¡Joder!
¡Mierda!
¡Maite!
¡Maite!
¡Maite!
-¿Dónde está mi hijo?
¿Dónde lo tenéis?
-Perdone, puede esperar en la entrada.
-No me moveré a ningún sitio mientras esté aquí retenido.
-No me moveré a ningún sitio mientras esté aquí retenido.
¿Dónde está? -Aquí no tenemos a nadie retenido.
-Lo habéis traído aquí para interrogarle
y sin ningún abogado.
-Es lo primero que ha pedido y estamos esperando a que llegue.
-Hace tres días que apareció su hermana muerta.
¿Es que no tienes vergüenza?
-Lo que tengo son dudas.
Joseba pudo haber tenido algo que ver en la muerte de Anne.
-¿Qué?
Pero ¿cómo le iba a hacer daño a su propia hermana?
-Anne iba a testificar contra Joseba
por el atentado a Salvador Arístegui.
-Eso es mentira.
-Anne fue quien avisó a Salvador. Oyó a Joseba hablando por teléfono.
Si ella hubiera hablado,
él habría ido a la cárcel mucho antes.
-Joseba no mató a su hermana,
porque yo estuve con él aquella noche.
-Tu marido no ha dicho eso.
Él ha dicho que le llamó. -Que le llamó, sí.
Joseba le llamó para pedirle ayuda
y mi marido se la negó.
Después me llamó a mí.
Estaba en un caserío abandonado en la montaña.
Yo estuve en la fiesta un rato
y después fui a llevarle comida y ropa.
Y no me separé de él en toda la noche.
¿Y ahora qué?
¿Vas a decirme que lo planeamos juntos
o vas a decirme que yo tuve algo que ver en la muerte de mi hija?
-Pienso que estarías dispuesta a hacer cualquier cosa
por proteger a Joseba.
Ama, ¿qué haces con mi móvil? Lo dejé cargando.
-¿Vas a hablar con la Ertzaintza?
¿Vas a traicionar a tu hermano?
¿Has leído mis mensajes?
¿Quién te paga el abogado con el que estás hablando?
Los Arístegui, ¿verdad?
Pero ¿cómo tienes tan poca vergüenza?
¿Yo no tengo vergüenza? Son mis asuntos.
Y él es mi hijo
y tú vas a meterlo en la cárcel. Donde tiene que estar.
No mató a nadie. Pero ayudó a poner esa bomba.
Le escuché cómo lo decía por teléfono.
Pero ¿cómo nos puedes hacer esto?
Somos tu familia, Anne.
No, no te confundas.
Tú serás mi madre y él mi hermano,
pero no sois mi familia.
(TV) "Así que es muy importante controlar la velocidad del viento.
No puede sobrepasar..."
-¿Dónde estabas?
-En comisaría. -¿Qué le has dicho a Susana?
-Que yo estuve con Joseba la noche que mataron a Anne.
-Entonces le has mentido. -Claro que le he mentido.
Es lo que se tiene que hacer por un hijo.
No le ayudamos en su día, ¿no?
Pues ahora tenemos que hacerlo.
-No sé.
Susana dice que tal vez tuvo algo que ver
con la muerte de Anne. Entonces a ella no le ayudamos.
-A Anne ya nadie le puede ayudar.
A Joseba, sí.
Y Susana diría lo que fuera
con tal de ponernos contra las cuerdas.
-Dice que tiene pruebas de que Anne iba a testificar contra él.
-Pero ¿tú crees que sería capaz de matar a su hermana,
a su propia hermana?
Pero ¿qué clase de animal crees que es?
-Las heridas son superficiales, ¿eh? No hay que preocuparse.
¿Y las radiografías? Nada, no ha salido nada.
Salvo contusiones y el golpe en la cabeza,
no tiene nada más. Ahora se pasa la enfermera
para daros el informe de alta, ¿vale?
Muchas gracias. De nada.
Gracias.
Es la segunda vez que me salvas la vida.
¿Cómo?
¿Te acuerdas de pequeños?
Me sacaste del agua cuando me caí desde el espigón de puerto.
Ah, sí.
¡Uf!
(RESOPLA)
El agua estaba helada, ¿eh?
Nos pasamos dos días con pulmonía.
Sí. Tú te habías comprado un helado y...
Y yo te perseguía para que me dieras un poco
y me caí.
Vaya.
Parece que las dos veces que te he salvado la vida
he sido yo el que ha estado a punto de quitártela.
(Sirena)
Lo siento.
No, no tienes por qué.
He perdido a tu hermana
y no me gustaría perderte a ti también.
Tú eres la única persona que me ha creído desde el principio,
la única persona que me ha ayudado en todo momento.
Sin ti no hubiera sabido qué hacer aquí.
(Móvil) Perdona.
Son los del taller. Les he llamado para que saquen tu coche.
Disculpa.
¿Sí?
Sí, sí, soy yo.
Bueno, la póliza está a nombre de Maite Otxoa.
Ya está el alta.
Ibuprofeno y reposo.
No voy a mandarte nada más.
Si en las próximas horas tienes mareos o vómitos,
te vienes, ¿vale? Pero en principio, todo normal.
Gracias.
¿Le has dicho lo del embarazo, que está todo bien?
No, no. Él no es mi pareja.
Ah, perdona. Pensaba que... No, no te preocupes,
pero es que tampoco quiero contárselo a nadie.
Ya lo haré cuando llegue el momento.
(ASIENTE)
Ella está bien, no tiene lesiones.
-Anne Otxoa.
-¿La autopsia?
-Traumatismo craneoencefálico.
-Lo que imaginábamos.
¿Algún indicio de agresión sexual?
-No. En principio, no.
Hay algo más.
Todo apunta a que Anne estaba embarazada.
-Ya lo sabía, pero por ahora no haremos pública esa información.
-Pero ¿cómo no vamos...?
-¿Alguna pista sobre el arma del crimen?
-Eso es lo raro.
El forense ha encontrado esquirlas incrustadas en el cráneo.
Ha tardado un poco en analizarlas. Son de coral.
-¿De coral? ¿Estás seguro?
-Lo han comprobado en dos laboratorios diferentes.
Anne Otxoa murió por un golpe en la cabeza
con un trozo de coral.
-Si alguno peca y hace algunas de las cosas
que el Señor ha dicho que no se hagan,
será culpable y tendrá su castigo.
-Qué cojones tienes de venir aquí, ¿no?
¿Vas a matarme a mí también como a mi hermana?
-La familia no sois los únicos beneficiarios del testamento.
-Hay otro legatario. -¿Quién?
A mí lo que me preocupa es que Anne,
siendo tan joven, hiciera testamento.
¿Crees que sabía que iba a morir? Creo que tenía miedo.
(Móvil)
-¿Sí? -¿Maite Otxoa?
Era para cambiar una cita que le dimos para una ecografía.
-¿Ecografía?
-Más de 30 despidos,
reestructuraciones en casi todos los departamentos...
No sé lo que hacen, pero aquí pasa algo raro,
eso es seguro.
Susana, dentro de poco es el cumpleaños de mi aita
y estoy intentando organizarle una sorpresa.
Hay un amigo suyo que no sé cómo encontrar.
Jorge Resina Hernández.
No he estado a la altura. La quisiste con todas tus fuerzas.
Pero también la odié con todas mis fuerzas.
¿Por qué lo buscas? ¿Tiene algo que ver con el asesinato?
No lo sabemos, pero era importante para Anne.
¿Por qué me buscas?
Tengo que irme. Antes dime quién eres.
Las cosas no son tan simples. Sí lo son.
Tú siempre ganas y todos los demás perdemos.
-Ya está bien, ¿eh?
-¿Qué hostias quieres decir con eso?
¡Eh!
-Maite estaba embarazada.
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