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Inspirada en una historia real
ESCUELA DE DERECHO DE HARVARD
¿Está libre?
Me llamo Erwin Griswold.
Soy el decano de este lugar.
Bienvenidos a la Escuela de Derecho de Harvard.
Tomen un momento para mirar a su alrededor.
En esta sala hay becados de Rhodes y Fulbright,
miembros de la Phi Beta Kappa,
presidentes del cuerpo estudiantil,
y un capitán del equipo de fútbol de Harvard.
Juntos,
serán abogados.
Es un privilegio que todos comparten.
También es una responsabilidad que aceptan.
Piensen.
¿Qué significa ser un hombre de Harvard?
Un hombre de Harvard es inteligente, claro,
pero también es tenaz.
Es un líder que sigue las reglas de la ley.
Es consciente de su país,
leal a las tradiciones
y es respetuoso y protector de nuestras instituciones.
Se computará de la subsección A de la sección aplicada...
¿Cuál me hace ver como un hombre de Harvard?
Me alegra reportar que no te ves como un hombre de Harvard.
Es la cena del decano, Marty.
Sabes cómo soy al respecto, debo dar una buena imagen.
Y lo harás, Kiki. Pero estás equivocada. No es el vestido, eres tú.
Ni siquiera tocaste la cazuela de atún.
Ven, cariño.
Ven. Aquí vamos.
Le puse cebollas. Ayudan, ¿no?
Definitivamente.
No me gusta ninguno de los dos.
Bien. ¿En qué estábamos?
Gracias.
Damas y caballeros, acompáñennos al comedor, la cena está servida.
Profesores, por favor, acompañen a las damas.
¿Me permite?
Dijo: "Profesor, ¿corrigió los exámenes?".
Y le dije: "Corregir me llevaría toda una vida.
"Apenas los califico".
Estimados colegas, damas,
este es sólo el sexto año en el que las mujeres tienen
el privilegio de tener un título de abogada de Harvard.
Esta pequeña reunión es nuestra manera de darles la bienvenida.
A mi esposa Harriet y a mí
nos alegra mucho que las nueve nos acompañen.
Hagamos una ronda
y que cada una de las damas nos diga quién es, de dónde viene
y por qué ocupa un lugar en Harvard que podría ser para un hombre.
Sí.
Bueno...
¿Por qué no empiezas, querida?
Soy Hennie Callaghan. Mi padre es abogado en Mineápolis.
Solía darme borradores de contratos para que yo dibujara,
pero en algún momento, me interesó más leerlos que dibujarlos.
En unos años, será Callaghan y Callaghan.
Muy bien.
Siguiente.
Emily Hicks. Hola.
Connecticut.
Cuando terminé en Mount Holyoke, mi madre quería que me casara.
Pero yo no quería.
Y tampoco quería ser enfermera ni maestra.
Así que...
No es una muy buena razón.
Siguiente.
- Cuidado. - Lo siento.
Soy Ruth Ginsburg de Brooklyn.
¿Y por qué está aquí, Srta. Ginsburg?
Sra. Ginsburg, de hecho.
Mi esposo Marty está en el segundo año.
Vine a Harvard a aprender más sobre su trabajo
para ser una esposa más paciente y comprensiva.
Ven a cenar. Herviremos judías, guisaremos el pollo
y a ti te asaremos.
Vinimos a Harvard a ser abogadas, ¿a qué más?
Es una pregunta estúpida.
Jamás me tomará en serio.
No es cierto. Eres la más inteligente del lugar.
Y serás la más preparada.
Así que párate y di lo que sabes.
Allí es lo único que importa.
En mi experiencia, aun los errores pequeños brillan cuando te destacas.
Pues, tienes suerte.
Porque eres
muy bajita.
¿Sí?
Sí.
Pues, ¿por qué no bajas y me lo dices en la cara?
Sra. Ginsburg.
Soy el profesor Brown. Esto es Introducción a contratos.
Hawkins contra McGee.
Exponga el caso, por favor.
Sr. Pruitt.
Buenos días. Soy Donald Pruitt. Es un honor estar aquí.
Hawkins contra McGee.
Sí, Hawkins contra McGee
es un caso de violación de contrato fascinante en el que...
Charles Hawkins se lastimó la mano y McGee...
¿Alguien puede ayudarlo, por favor?
Sr. Fitzpatrick.
El hijo de Charles se lastimó. Quemadura por electrocución.
¿Y en qué momento cambia el caso, Sr. Fitzpatrick?
McGee prometió arreglar la mano al realizar un injerto de piel.
Pero McGee no conocía bien el procedimiento
y los resultados no fueron los esperados.
¿Ya tenemos preguntas? Sra. Ginsburg.
Corrección, profesor Brown.
McGee no sólo prometió arreglar la mano de George Hawkins,
prometió, y cito:
"una mano 100 % buena".
Es lo mismo.
¿Lo es?
¿Qué dice usted, Sra. Ginsburg?
No lo es.
Las palabras importan.
McGee injertó piel del pecho de Hawkins.
No sólo falló en arreglar la cicatriz,
sino que le crecía vello en la palma.
Eso prueba que más vale mano quemada que cien volando.
La corte le negó los daños a Hawkins.
Hawkins ganó daños y perjuicios...
¿Puedo terminar?
A Hawkins le negaron daños y perjuicios por dolor y sufrimiento.
La Corte Suprema de Nuevo Hampshire dictaminó que correspondían daños
basados en el contrato que tenían.
Si el Dr. McGee hubiera expresado expectativas realistas
en vez de hacer grandes promesas,
la ganancia de Hawkins habría sido menor.
¿Esa es una respuesta, Sra. Ginsburg, o una obstrucción?
Película.
Cinco palabras.
- Cuarta palabra. - ¿Siete?
- Siete. - Segunda palabra.
- Mono. - Gorila.
¡Monerías! ¡Simio!
- Mono, mono. - ¡Simio!
¿Mono en mi espalda?
La cuarta palabra es "siete".
- Siete... - ¿Siete novias para siete hermanos?
- ¿Y eso qué tiene que ver con monos? - Y...
- La comezón del séptimo año. - ¡Tiempo!
Ruthy la despiadada gana otra vez.
Bien. La próxima ronda depende de ti.
No te preocupes, es muy bueno.
Gracias a Dios, porque ella rompió con uno por jugar mal.
- ¿En serio? - Fue una señal
de lo idiota que era.
¿Ven?
No me incomoda ser más lista que tú.
Gracias.
Bien, ¿están listos?
Canción.
- ¿Buddy Holly? - Bill Haley.
De Elvis.
Cuatro palabras.
Tercera palabra.
- Mesa. - ¿Un vaso?
Un libro.
- ¡Leer! - ¡Azul!
- Blueberry Hill. - Esa es de Fats Domino.
- Primera palabra. - Primera.
- Piso. - Alfombra.
- ¿Bailar? - Qué bien te mueves.
Sin efectos de sonido.
¡Zapatos de gamuza azul!
Vamos, Marty, eres un flojo.
¿Marty?
¿Marty?
- ¡Ayuda! - ¿Está bien?
¡Qué alguien busque ayuda!
El doctor ya puede verlo.
Disculpe.
Un momento, por favor.
- Disculpe, sólo... - Un momento, debo hacer una llamada.
Sí. ¿Puedo tener los resultados hoy?
¿Disculpe?
Doctor. Usted examinó a mi esposo.
Me pregunto cuándo podrá irse.
- Debo llamar a la niñera... - ¿Cómo se llama el paciente?
Martin Ginsburg.
Sí. Ginsburg.
Sí, no se irá a casa hoy.
- ¿Disculpe? - Debemos hacerle más análisis.
¿Qué tipo de análisis?
Distintos tipos. Se quedará un tiempo.
¿Qué análisis? Necesito verlo.
Vaya a casa, descanse. Sabremos más en unos días.
Si me disculpa.
¿Cómo está?
Bien.
Llama si me necesitas, ¿sí?
Adiós.
- Hola. - Hola.
Al menos te libraste de mi comida.
Buenas tardes.
- Hola, doctor. - Dr. Leadbetter.
Es lo que temíamos.
Marty, eres joven y lo captamos a tiempo.
Tenemos un nuevo tratamiento aquí.
Son varias cirugías, cada una seguida de radiación.
Hay chances de que vivas una vida sana y feliz.
Como si no hubiera pasado nada.
Bueno, ¿qué tipo de chances?
Dr. Leadbetter, preferimos saber a qué nos enfrentamos.
La tasa de sobrevivientes de cáncer de testículos es del 5 %.
Gracias por su sinceridad.
Supongo.
Los dejaré hablar.
No nos rendiremos.
Sigue trabajando.
Sigue estudiando.
Jane tendrá a su padre.
Tú serás abogado.
Y pasaré toda mi vida contigo, Martin Ginsburg.
Consistencia judicial.
La doctrina de stare decisis viene del derecho anglosajón
que también nos da ejemplos
de circunstancias en las que se puede anular un precedente.
Disculpe.
- Los jueces deben... - Gracias.
Disculpe.
¿Puedo ayudarla?
Soy la esposa de Martin Ginsburg.
Asistiré a sus clases por él.
¿Además de las suyas?
Sí, profesor Freund.
Los jueces están regidos por los precedentes,
pero no pueden ignorar el cambio cultural.
A la corte no la puede afectar el clima del día,
pero sí la afectará el de una era.
Espera, espera, di esa parte otra vez.
"A la corte no la puede afectar el clima del día,
"pero sí la afectará el de una era".
¿Segura que dijo eso?
Claro.
Claro.
La ley nunca se termina.
Es una obra en construcción,
y siempre lo será.
Brown contra Consejo de Educación,
paréntesis, 1954,
fue el caso más revolucionario
de la Corte Suprema
en el último siglo.
Representando a Oliver Brown
et al,
Thurgood Marshall...
- No te oigo. - Educó a la corte...
Por favor, Jane.
Eso es, cariño.
Bien.
Uno, dos, tres...
- Uno, dos, tres... - Uno, dos, tres...
¿Dejamos descansar a papi?
Algún día, este angelito nos cerrará la puerta en la cara
y nos dirá que le arruinamos la vida.
No debí haber aceptado el trabajo.
Es una gran firma.
Y Nueva York es el centro del universo legal.
Te lo ganaste.
Tú te lo ganaste.
Yo apenas sobreviví.
No quiero estar lejos de ti y de Jane.
No lo estarás.
No lo permitiré.
Lo convenceré.
- Di: "Buena suerte, mamá". - Buena suerte, mamá.
¿Quiere un título de abogada de Harvard
pero piensa terminar sus estudios en Columbia?
Sra. Ginsburg, le haría bien
recordar lo afortunada que es de estar aquí.
Decano Griswold,
entre el primer y el tercer año de la escuela de leyes,
¿cuál es el más sustancial, el fundamental?
El primero, claro.
Pero cuando alguien se transfiere como alumno de segundo año
habiendo cursado esas clases importantes en otro lado, se le permite el título.
- Eso es irrelevante. - Estuve aquí dos años.
Soy la primera de mi clase.
No hay razón por la que su esposo no la pueda mantener
mientras usted y su hija se quedan en Cambridge.
El año pasado, John Summer pudo terminar su carrera en Baltimore.
Hace tres años, Roy Paxton...
- Son casos muy diferentes. - ¿Por qué?
Sra. Ginsburg, usted no tiene necesidad de transferirse.
Marty podría tener una recaída.
Superó las expectativas,
pero los doctores dicen que puede volver a suceder.
Decano Griswold,
es mi familia.
Sin embargo,
todos tenemos responsabilidades,
y la mía es proteger la distinción del título de Harvard.
No puedo obligarla a quedarse,
pero tampoco la premiaré por irse.
Jesús, María y José.
Se graduó como la mejor de la clase, revisora legal en Harvard
y Columbia.
No sabía que eso era posible.
Gracias, Sr. Greene.
Trabajé mucho.
Bueno, querrá una firma prestigiosa.
Casos con mucho dinero, maniobras legales complejas...
No, creo que Bibler y Greene es perfecta.
Manejaron el caso de bancarrota de Mercer el año pasado...
Vamos. ¿A cuántas ha ido?
Todas la rechazaron, ¿no? ¿Cuántas?
¿Unas diez?
Doce.
Mujer, madre, y encima, judía.
Me sorprende que algunas le hayan abierto las puertas.
Una me envió a las entrevistas para secretarias.
Otra dijo que estaré ocupada vendiendo pasteles en la escuela para ser eficaz.
Un socio cierra sus tratos en el vestuario del club,
así que dijo que yo quedaría fuera de todo.
También me dijeron que las mujeres son muy sensibles para ser abogadas.
Esa misma tarde,
que una mujer que es la mejor de la clase debe ser insoportable
y no sería buena colega.
Me preguntaron cuándo tendré a mi próximo hijo,
y si celebro el shabat.
Un entrevistador me dijo que tenía un gran currículum,
pero ya tienen a una mujer
¿y para qué querrían dos?
Debe estar furiosa.
Mi madre me enseñó a no demostrar mis emociones.
Al diablo.
Está enojada. Bien. Úselo.
Debo decir, Sra. Ginsburg,
que estoy muy impresionado.
Sr. Greene,
quiero ser abogada.
Quiero representar clientes ante la corte
para buscar la justicia.
Como verá, trabajé mucho en la universidad,
hice todo lo que debía hacer y me destaqué.
Juro que haré lo mismo por usted.
El tema es que somos...
una firma muy unida.
Casi como una familia, y...
las esposas
se ponen celosas.
"El príncipe se casaría con aquella
"a quien le entrara el zapato".
¿Kiki?
- "Primero, se lo probó... ". - ¿Kik? ¡Kik!
- ¿Dónde están? - "... princesa".
Hola.
Hola, cariño. Ven aquí.
¿Cómo estuvo tu día?
Te extrañé.
¿Tuviste un buen día?
¿Obtuviste el trabajo?
Lo conseguiste. ¡Es maravilloso!
¿Te darán una oficina
o te harán pagar derecho de piso?
No es en Bibler y Greene.
No era lo que buscaban.
Está bien.
Te dije que alguna de las firmas recapacitaría, ¿cuál es?
Clyde Ferguson deja su cátedra en Rutgers.
- Kiki. - No hay otro hombre negro
para reemplazarlo,
así que creyeron que una mujer sería la siguiente opción.
- Buenas noticias. - No puedes renunciar.
Hay más firmas. Es la ciudad más grande
y el país más litigante de planeta.
- Aún puedes... - Marty, conseguí un trabajo.
Sólo abre la champaña.
Está bien.
Está bien.
Celebremos.
Las bodas de Fígaro.
¿Sabes qué creo?
Creo que es bueno.
Creo que es mejor.
No estarás atada a ninguna firma.
No tendrás un socio que te presione.
Además, una profesora puede representar al cliente que quiera.
Mientras no les moleste que nunca haya ejercido.
Bueno,
sólo puedo decir:
"Hurra por mami".
Salud.
Hurra por mami.
Hurra por mami.
¡Al diablo, no iremos!
¡Al diablo, no iremos!
Y ahora nos dicen
que no habrá juicio.
RUTGERS LA UNIV. ESTATAL DE NUEVA JERSEY ESCUELA DE LEYES - NEWARK
- ¿Dejaremos que suceda? - ¡No!
- ¿Moriremos en Vietnam? - ¡No!
- ¡No! ¡Al diablo, no iremos! - ¡Al diablo, no iremos!
¡Al diablo, no iremos!
Soy la profesora Ginsburg.
Esto es Discriminación sexual y la ley.
Algunos de mis colegas les dirán
que la discriminación sexual no existe.
Que podría estar enseñando los derechos de las hadas y los gnomos.
Veremos si tienen razón.
Hoyt contra Florida.
Exponga el caso, por favor, Srta...
Valentin.
Gwendolyn Hoyt era ama de casa
y su esposo era un idiota.
¿Recuerda los detalles?
La engañó con otra, la ahorcó.
Le arrancó la ropa y amenazó con matarla.
Así que, en términos legales,
era un verdadero idiota.
La noche en cuestión, Clarence le dijo a su esposa
que había conocido a otra mujer y que la iba a dejar.
¿Cómo respondió Hoyt, Srta. Burton?
Le pegó en el cráneo con un bate de béisbol.
Luego, llamó a una ambulancia mientras él moría.
El jurado condenó a Hoyt por asesinato en segundo grado.
Y allí comienza nuestra historia.
Una gran abogada de derechos civiles
tomó la apelación de Hoyt.
Dorothy...
Kenyon.
¿Con qué fundamento, Srta. Roemer?
Que los jurados de Florida violaron la Constitución de EE.UU.
Porque sólo había hombres.
Kenyon dijo que si hubiera mujeres en el jurado,
Hoyt podría haber sido condenada por un crimen como homicidio culposo.
Pero esa ley tiene sentido.
Las mujeres no pueden llevar a sus hijos a un jurado aislado.
- ¿En serio? - ¿Qué?
- Los hombres son cazadores de mamuts. - ¡Dios!
Jamás volverás a tener sexo.
¿Y las mujeres que no tienen hijos?
¿O las que salen de su casa?
Que el hombre se quede en casa a cuidar a sus hijos.
Oye, no te desquites conmigo. Yo no retengo a mi prometida.
Tiene dos trabajos.
De los que la pueden echar por casarse contigo.
La ley lo permite.
Hay leyes que dicen que las mujeres no pueden trabajar horas extra.
Y que los beneficios de Seguridad Social de una mujer,
a diferencia de los de su esposo,
no mantienen a su familia si muere.
- ¿Qué? - ¿Disculpa?
- Qué diablos. - Es una locura.
Hace diez años, Dorothy Kenyon hizo una pregunta.
"Si la ley hace diferencia según el sexo,
"¿cómo habrá igualdad entre hombres y mujeres?".
Y la Corte Suprema contestó:
"No la habrá".
Hoyt perdió su apelación.
La decisión fue unánime.
La discriminación basada en el sexo
es legal.
Aquí va, revuélvelo.
Papá, así no se hace.
¿En serio?
Si le pones las hierbas al principio, pierden el gusto.
No deben ir al final, Jane,
deben convivir un tiempo, por eso se llama
- "maridar los sabores". - ¡Llegamos!
- ¡Hola! - ¡Papá!
¡Amigo!
- ¿Cómo estuvo tu día? - Bien.
¿Fue un buen día en la escuela?
¿Qué aprendiste? ¿Algo divertido?
- No. - Hola.
- Hola. - Hola.
- Jane. - Hola, mamá.
¿Qué tal la clase de este año?
Estos chicos son tan pasionales.
Para ellos es más que precedentes y discrepancias.
- Quieren formar un movimiento. - Eso es genial.
Está delicioso.
- No te hagas la sorprendida. - ¿Jane?
Me llamaron de la escuela hoy.
Aparentemente, puse mal la fecha en una nota
que te excusaba de clases la semana pasada.
- No fue nada. - Problema resuelto, ¿no?
No fuiste a la escuela, es...
Es la primera semana. ¿Así será todo el año?
- Le mentiste a la escuela. - No mentí.
No, falsificar una nota es mentir, Jane.
Eres inteligente, lo sabes.
Aparentemente no lo soy, mamá.
No te olvides de la fiesta hoy. Tú no.
- ¡Jane! - Me disculpé.
Quiero saber dónde estuviste.
Denise y yo fuimos a un acto a oír a Gloria Steinem.
¿Qué?
Gloria Steinem.
Es escritora. Acaba de lanzar su propia revista.
- Declaró ante el Senado... - Sí, sé quién es Gloria Steinem.
¿Y si te lastimaban o te arrestaban?
Mamá, es un acto, no es una revuelta.
- Jane, esas cosas se salen de control. - Tengo 15 años,
no controles cada minuto de mi vida.
Debo hacerlo, es mi trabajo. Tu trabajo es aprender en la escuela.
Gloria dice que debemos olvidar el status quo.
¿Ahora la llamas por su nombre?
¿Sabes qué, mamá?
Si quieres sentarte con tus estudiantes a hablar de la mierda que es
- ser mujer... - ¡La boca!
Pero no finjas que es un movimiento.
No es un movimiento si todos se quedan sentados.
- Es un grupo de apoyo. - Suficiente, Jane.
Debemos irnos.
Sí, ponte bonita para la fiesta de papá.
- ¿Sabes qué? Vete a tu habitación. - Bien.
No, no, es algo conocido.
La ley tributaria es la única área extraña de la ley.
Y creo que la mayoría quiere carreras que tengan más...
impacto.
¿Sabían que los jóvenes suecos no se casan?
¿En serio?
Es verdad. Se comprometen.
Viven juntos.
Tienen hijos, forman una familia
pero no se casan, ¿saben por qué?
Pueden acostarse sin hacerlo.
Por los impuestos.
Tras la guerra, Suecia aprobó una ley
que decía que las parejas casadas declaraban ingresos juntos.
Sin embargo, a diferencia de EE.UU.
No se les daba beneficios por hacerlo.
Los suecos casados se encontraban en una posición incómoda
ya que estaban en una categoría más alta.
- ¿En serio? - Así que se divorciaban.
Claro que seguían viviendo juntos.
Así que el gobierno sueco aprobó una ley que decía
que los casados que se divorciaban
por los impuestos y seguían viviendo juntos,
se consideraban como casados.
Así que lo que hicieron
fue agregar otra entrada a la casa
con una pared que la divide
y puertas para acceder al otro lado.
"Está bien", dijo el gobierno sueco, "nueva ley.
"Se considerará que las parejas divorciadas que viven en una vivienda
"subdividida y tienen dos ingresos", por razones de impuestos,
"aún viven juntos, y por lo tanto... ".
Por lo tanto, siguen casados.
Otra vez. Y esto sucedió por décadas.
Mientras, toda una generación de suecos
evadieron el asunto dejando de casarse.
Hablando del tema, ¿conocen a mi esposa Ruth?
La moraleja de la historia es que, al querer aumentar los ingresos,
el gobierno sueco arruinó la felicidad
de todos esos jóvenes.
Exacto.
Porque el modo en el que un gobierno grava a sus ciudadanos
es una declaración directa de los valores de su país.
Díganme, ¿qué podría tener más impacto que eso?
Sean listos y escuchen, chicos.
Lo juro por Dios,
Martin Ginsburg firmará nuestros cheques algún día.
Eres lista, Ruthy, te casaste con una estrella.
Tom Maller casi no ha evolucionado.
Comenzó a caminar derecho la semana pasada.
- Siempre haces lo mismo. - ¿Qué?
- Actúas como si no importara. - No.
Pero todos esos pequeños desprecios,
las palmadas despectivas en la cabeza... Todo eso importa, Marty.
¿Por qué? Si sabes que lo que haces es importante, ¿qué importa?
Bueno, la próxima vez que mi jefe me haga un cumplido torpe,
lo retaré a duelo.
¿Eso te haría feliz?
No querría manchar tu reputación estelar.
- Sólo dime lo que quieres. - ¡Nada!
No quiero nada. Quiero que vayas a trabajar,
sorprendas a tus jefes y clientes,
y seas el socio más joven
- de la firma. - Eso no es justo.
- Y lo sabes. - Llévame a casa, Marty,
así me siento a escribir una lección que inspire
- a los próximos alumnos... - Nadie te obliga a hacerlo.
A luchar por la igualdad.
No entiendo por qué actúas como si fuera algo malo.
Entrenas a la próxima generación de abogados
para que cambien el mundo.
¡Porque eso es lo que yo quería hacer!
Kiki.
Página 21.
No leo casos del Tribunal fiscal.
Lee este.
Hacienda le negó a un demandante la deducción de impuestos
para contratar a una enfermera que cuide a su madre enferma.
Parece superinteresante.
- Pregunta por qué. - Marty, debo escribir una lección.
Está bien.
Es porque el demandante es hombre.
Marty.
La sección 214 del Código Tributario
asume que la cuidadora debe ser mujer.
Es discriminación basada en el sexo hacia un hombre.
Pobre hombre.
Si una Corte Federal
dictamina que esta ley
es inconstitucional,
podría ser un precedente para que otros se basen y construyan a partir de ella.
Mujeres y hombres.
Podría derrumbar todo el maldito sistema de discriminación.
¿Qué?
Nada.
Me alegra tu entusiasmo por las leyes tributarias.
Marty.
Y Marty,
tenemos que tomar este caso.
Dice estar en contra de bombardear Camboya.
¿Dónde está el proyecto que lo diga?
Es peyorativo y burlón, pero es un discurso.
Mel Wulf me espera.
¿Quiere llegar a Nixon, o que lo haga el Viet Cong?
¿Por qué? ¿Cuál es la diferencia?
Cinco años en prisión. Ve.
Soy una bellota, redonda y pequeña Tirada en el sucio suelo
Todos me pisotean Por eso estoy rota, como ves
Soy una nuez, una nuez, una nuez
Vamos.
Soy una nuez, una nuez, una nuez
Soy una nuez, una nuez, una nuez
Vaya.
Soy una nuez, pero no es pecado
Porque en Camp Che-Na-Wah yo encajo
Damas y caballeros,
la tres veces campista de Camp Che-Na-Wah, Ruth "Kiki" Bader.
Y para los que creen que este trabajo es difícil,
fui juez de menores de 13 que peleaban en una guerra de colores.
Vuelvan al trabajo.
Hola, Kiki. ¿Qué dices?
Hola, Mel.
Perdón por eso.
Dijiste que tenías un caso.
No es un caso.
Es la primera salva en una guerra de 50 años por los derechos civiles.
¡Sí! ¡Exactamente!
No puedo hacerlo. Supera mi mandato.
¿Unión Estadounidense por las Libertades Civiles?
Los derechos de las mujeres son civiles.
Aún me critican por defender a los quemadores de cartillas militares.
Y el derecho a protestar existe.
Después de ti.
Ten.
Lois, ¿me traes un...?
¿Cómo está Marty?
Está bien.
¿Aún protege a los ricos de los predadores pobres?
Si vamos a apelar,
la corte debe aceptar que hay sustanciación constitucional.
¿Cómo convenciste al tipo de que lo representes?
Ya me encargaré de eso.
- ¿Aún no lo sabe? - Sólos...
- ¿Es broma? - Sólos,
el juez no nos dará el beneficio de la duda a Marty y a mí.
Pero si el escrito tiene tu nombre...
Sí.
Mel, debes ver la oportunidad que representa este caso.
¿Crees que los jueces accederán
sólo por tener próstata?
Hombres y mujeres van a la misma cantina,
beben de la misma fuente, van a las misma escuelas...
- Ellas no van a Darmouth. - Ni ellos a Smith.
Las mujeres policías no pueden patrullar por las calles de Nueva York.
Debemos tener...
Debemos tener tarjetas de crédito a nombre de nuestros maridos.
No son una minoría.
¡Son el 51 % de la población!
Ya lo intentaron. Muller, Goesaert...
¿Cómo se llama la otra? La del bate de béisbol.
- Gwendolyn Hoyt. - Gwendolyn Hoyt, exacto.
- Y moralmente, tenían razón. - Pero perdieron.
Ruth, la moralidad no te da el triunfo.
Mira a tu alrededor.
Dorothy Kenyon no les pudo dar la igualdad a las mujeres
por defender un caso de sexo, asesinato y tiempo en prisión.
¿Crees que Marty y tú lo podrán lograr con este tipo y los impuestos?
Operadora.
Necesito un número.
Denver, Colorado.
Vamos, perderás tu vuelo.
Recoge a James en la escuela cuando esté en Denver.
Mamá, te dije que con Denise formamos un grupo para generar consciencia.
Lleva a James contigo.
- ¿Estarás bien? - Sí.
De algún modo, sobreviviremos.
Adiós.
Ve a patear culos.
Corre el taxímetro.
Adiós, mamá.
- Adiós. - Adiós, mamá.
Gracias.
- Sr. Moritz. - Sra. Ginsburg, llega temprano.
Puedo volver en diez minutos, si así lo prefiere.
No, puede...
Puede pasar a decir lo que tenga que decir.
Los zapatos, por favor.
Pase.
Disculpe.
- ¿Terminaste, mamá? - Todavía no.
- Terminé. Gracias. - ¿Quieres un crucigrama?
- Sí, por favor. - Bien.
Aquí tienes.
Mamá, ella es la Sra. Ginsburg.
Es la abogada de Nueva York de la que te hablé.
Hola, Sra. Moritz.
Creí que sería más grande.
Tome asiento.
Aquí tienes.
- ¿Quieres tu lupa? - Sí, por favor.
Bien, aquí tienes.
¿Quieres beber un poco?
Veo que era bastonero, yo era bastonera.
Eso fue hace mil años.
- Sr. Moritz, su caso... - No tengo un caso.
Ya me lo dijeron cuatro abogados.
Y ese juez, Tietjens,
- básicamente me llamó tramposo. - ¿Lo es?
Jamás hice trampa en toda mi vida.
Ponedor de huevos de Tasmania. Doce letras.
Ahora no, mamá.
Dígame en sus palabras, ¿por qué contrató una enfermera?
Si jamás cuidó a un padre enfermo...
Lo hice.
Entonces lo sabe.
Entre vestirla, bañarla, llevarla al baño,
no es tarea para una sola persona, más si tienes un trabajo.
Si no fuera por Cleeta, tendría que poner a mi madre en un geriátrico.
Dedujo el salario de Cleeta de sus impuestos.
El juez dijo que el Código Tributario era claro.
La deducción por cuidadores es para las mujeres,
pero sólo para los hombres con esposas discapacitadas,
muertas o divorciados.
- Y usted jamás se casó. - No.
Los hombres que escribieron la ley jamás pensaron que un soltero
escogería cuidar a un padre en su casa.
Ponedor de huevos de Tasmania, la segunda letra es "R".
- Mamá, te ayudaré en un momento. - ¿Qué le parece "ornitorrinco"?
Soy vendedor, Sra. Ginsburg.
Y sé cuando me venden algo.
Con todo respeto,
está peleando por $296. No vengo por el dinero.
Lo representaríamos gratis, si nos deja.
¿El juez estaba equivocado?
Sr. Moritz, la ley está equivocada.
Gracias. Tenía hambre.
Si no es por el dinero,
¿por qué está aquí?
La enmienda 14 de la Constitución de Estados Unidos dice
que todos deben ser tratados por igual bajo la ley.
Pero hay no sé qué cantidad de leyes
como la de la deducción por cuidador, que dicen en efecto
que las mujeres se quedan en casa y los hombres trabajan, siempre así.
Quiero convencer a las Cortes Federales que esas leyes son inconstitucionales.
¿Cómo hará eso?
Un caso a la vez, comenzando con el suyo.
¿Soy un conejillo de indias?
No, señor.
Es el hombre que marcha adelante, marcando el camino.
Como el bastonero que solía ser.
Invertí mi reputación armando tu carrera
y estás camino a ser
el socio más joven de la historia de la firma.
¿Y quieres arriesgar eso por un caso absurdo?
Tom, mi contrato dice que debo pedir permiso para trabajar afuera, eso pido.
Cielos, ¿por qué te meterás en esto?
¿Para que tu esposa se sienta abogada?
Es abogada, Tom.
Si quieres apoyar a Ruth, dile la verdad.
- ¿Cuál es? - Que no puede ganar el caso.
El Congreso puede gravar lo que quiera,
no se puede hacer un ataque constitucional.
Sí, pero quizá lo dices
porque nadie pudo hacerlo antes.
Marty.
Está bien. Inténtalo, pero...
cuando pierdas y avergüences a la firma,
prepárate para que tu carrera se estrelle.
Bien. Entendido. Y gracias, Tom.
- Gracias. Gracias. - Sí, sí.
¡No! No se puede justificar un asesinato, menos un abogado.
Se llama justicia.
Sí, lo que es justo para ti, puede que no sea justo para otro.
- Sabes a qué me refiero. - Hola, unidad familiar.
¿Por una vez no puedes admitir que quizá hice algo bien?
Saqué 9 en el reporte.
Claro que sí. Eres una gran escritora.
Sólo necesita más trabajo.
Por favor, díganme que no están peleando por Matar un ruiseñor.
Papá, dile a mamá que Atticus Finch puede ser un modelo a seguir.
Encubre el asesinato de Bob Ewell, es un abogado horrible.
- ¿Por qué? ¿Porque tú lo dices? - Yo no.
La primera regla del Código de responsabilidad moral
del Colegio de Abogados de EE.UU.
¿De qué estás hablando?
Se llama ética legal.
Tú harías exactamente lo mismo si tuvieras corazón.
No sé de dónde saca esa terquedad.
No se me ocurre.
¿Cómo estuvo tu día?
"La historia demuestra que la mujer siempre ha dependido del hombre.
"Al igual que los niños, necesitan cuidados especiales.
"Esto justifica la diferencia en las leyes".
Muller contra Oregón. La legislación nacional.
O Bradwell contra Illinois.
"El destino de una mujer es el del oficio de esposa y madre.
"Es la ley del Creador".
Escribo este escrito y cito los mismos casos
con los mismos precedentes que todos.
Marty, si usamos esto, perderemos.
Oye, espera.
Voy yo.
Al menos no está oyendo a The Monkees.
Estoy ocupada.
Ven aquí.
Estoy bien.
Puedo ser tan dura como ella.
Es una bravucona.
Y necesita que todos sepan lo lista que es.
¿Quieres que mamá deje de ser lista?
Quiero que deje de restregárselo en la cara a todos.
La abuela Celia murió cuando mamá tenía tu edad.
Pero hasta su último día de vida,
leían juntas y debatían juntas.
Y le enseñó a tu mamá a cuestionar todo.
No intenta molestarte, Jane.
Sólo es que no quiere que te sientas pequeña.
Quiere darte lo que su madre le enseñó.
Así es como
demuestra que te quiere.
¿Se encuentra bien?
Estará bien.
Qué estupidez. Tú fuiste la que dijo que debía ir a la escuela.
Si vas a escribir sobre grandes abogados estadounidenses,
debes conocer a una.
KENYON. D - ABOGADA
Parecen estar perdidas.
Ya díganlo.
Srta. Kenyon, venimos a verla.
Intenté concertar una cita...
Bueno, aquí estoy. No tengo todo el día.
Es sobre Gwendolyn Hoyt.
Entonces no tengo interés de hablar con ustedes.
Estoy defendiendo un caso.
La discriminación sexual viola la protección igualitaria.
La protección igualitaria se hizo para proteger a los afroamericanos.
Una tarea en la que ha fallado.
¿Qué le hace pensar que le iría mejor a las mujeres?
Por favor, si pudiéramos hablar.
Quieren saber cómo fallé, ¿no?
¿Qué habría hecho diferente?
¿Por qué? ¿Cree que puede cambiar el país?
Debería observar a su generación.
Están saliendo a las calles.
Demandan un cambio. Como lo hicimos nosotras con el voto.
Nuestro error fue creer que habíamos ganado.
Comenzamos pidiendo por favor,
como si los derechos civiles fueran dulces que reparten los jueces.
Las protestas importan.
Pero cambiar la cultura no significa nada si no cambia la ley.
Como abogada, debe creer en eso.
Déjeme adivinar.
Es profesora, ¿no?
Sí.
Mucho conocimiento y nada de inteligencia.
- Mamá, debemos irnos. - ¿Quiere un consejo?
Aquí lo tiene.
Dígale a su clienta que no encontrará igualdad en una corte.
Mi cliente se llama Charles Moritz.
Qué lindo.
Contrató a una enfermera para que cuide a su madre,
pero se le negó deducir a la cuidadora de sus impuestos.
Nunca se casó.
Encontró a un soltero que cuida a su madre en su casa.
A los jueces les repugnará.
Cualquier sentimiento es un comienzo.
¿Cómo dijo que se llamaba?
Ruth Bader Ginsburg.
Lo siento, profesora Ginsburg.
Algún día, quizá. Pero el país no está listo.
Primero cambie las mentes, luego las leyes.
Si me disculpa, el alcalde decidió renombrar el barrio.
Así que un desarrollador está echando a 30 familias de un edificio
que él abandonó hace diez años.
SoHo. A quién se le ocurre tal ridiculez.
Sé que es tu heroína y eso, pero es una bruja.
No, ella es maravillosa.
Dorothy Kenyon luchó por los derechos de las mujeres,
los derechos civiles y los laborales toda su carrera.
No siempre ganó, pero se aseguró de que la tomen en serio.
No te ayudó. ¿Ahora qué harás?
Es la causa correcta, es el cliente correcto.
Pero las mujeres han perdido esta misma pelea por más de un siglo.
Sólo porque hayas perdido cien años antes de que comiences,
no es razón para no intentar ganar.
Jane, eso es muy sabio.
¿Sabes quién lo dijo?
Atticus Finch.
¡Rápido!
¡Se ven bien, señoritas!
Ignóralos.
¡Las mantendremos calentitas si se mojan!
¿En serio? ¡Qué lindo!
¿Besas a tu madre con esa boca, idiota?
No puedes dejar que ellos te hablen así.
¡Taxi!
Mamá, ¡vamos!
Te estás empapando.
Mírate, Jane.
Eres una joven liberada y valiente.
Hace 20 años, no podrías ser quien eres hoy.
Dorothy Kenyon está equivocada.
Los tiempos han cambiado.
- ¿Vienen o no? - Sí, ya vamos.
Es lo que dijo el profesor Freund en Harvard.
"A la corte no la puede afectar el clima del día,
"pero sí la afectará el de una era".
¿Entonces no volveremos a pelear por viejos casos?
No, diremos que los precedentes ya no aplican.
Pero Freund hablaba de Brown contra Consejo de Educación.
Ese caso fue uno en una generación.
Sí, y somos la próxima generación.
La protección igualitaria aplica a todas las personas.
Una clase en la que hombres y mujeres comparten la misma membresía.
Un hombre divorciado cuenta igual que un viudo.
¿Dices que él se podría haber casado con su enfermera
y divorciado al día siguiente,
y podría pedir la deducción?
Es una locura.
Bien. Nuestro cliente es hombre. No podemos perder eso de vista,
porque los hombres también sufren por ese estereotipo.
A los niños les dicen que no pueden ser enfermeros.
Ni maestros.
- Ni secretarios. - O cocinar para su familia.
Exacto. Contamos contigo, también.
Una distinción completamente irracional entre hijas e hijos solteros.
Cualquier contribuyente puede tener un padre inválido...
o enfermo. Hasta un hombre soltero.
Aspectos biológicos de nacimiento inalterables por los que el individuo...
La democracia debe aplicarse a hombres y mujeres por igual.
El trato desigual arbitrario descrito en la Constitución.
La ley no debería recompensar o castigar a los contribuyentes por su sexo.
Trato igualitario y justo para
mujeres
significa trato igualitario y justo para
hombres
La sección 214 hace diferencia basado sólo en el sexo.
Basado sólo en el sexo.
Profesora Ginsburg, terminé el escrito.
Eres una santa, Millicent.
¿Puedo hacer una observación?
Es sólo...
Cuando lo escribía, el término que aparecía todo el tiempo era...
Bueno...
"Sexo".
Sexo, sexo, sexo.
Es mucha hormona y asiento posterior.
Ya sabes cómo son los hombres.
Quizá pondría una palabra que no distraiga tanto.
Como "género".
- Eso significa que... - No hay problema.
Lo escribiré otra vez.
Gracias.
Suponer no nos ayuda.
Necesito saber a cuántas personas quitaron de las encuestas.
El socio aún no envía la lista.
Llama a Brian Tanner. Recuérdale que somos del mismo equipo.
Que si no comienza a actuar,
yo mismo iré hasta Wisconsin a arrancarle la garganta.
Melvin. ¿Tu madre no te enseñó a limpiar tu habitación?
Srta. Kenyon.
¿Ya es tiempo de la desempolvada del año?
En 1776, Abigail Adams le escribió una carta a su esposo.
"Mientras escribes la nueva Constitución", dijo,
"recuerda a las damas".
¿Sabes lo que hizo el cabrón?
Puedo adivinarlo.
Idaho Statesman. Necesitas un pasatiempo.
Esta pobre gente. Sally y Cecil Reed. Divorciados.
Su hijo se suicidó.
Ambos padres quieren administrar sus bienes.
En Idaho, la ley dice
que en esta situación se prefiere a los hombres que a las mujeres.
¿Por qué? Porque los hombres son mejores en matemáticas.
Y la Corte Suprema de Idaho dijo que es completamente legal.
Dorothy, tengo estudiantes manifestantes encarcelados en California.
Escuelas en Misisipi que se rehúsan a abolir la segregación.
Eres un cobarde.
El Colegio amenazó con echarte porque defendiste desertores.
Por eso tienes el rabo entre las patas.
Eso no es...
No tenemos los recursos para tomar este caso.
Te he visto enfrentarte al poderío del gobierno
con escudo y espada por lo que sabías que era lo correcto.
Muchacho, te amé por eso.
No te echarán, Mel.
El Colegio es un grupo de viejos tontos. No tienen el valor para hacerlo.
Debería saberlo, soy una de ellos.
John Adams olvidó a las damas.
Es hora de que la Unión por las Libertades Civiles vuelva a luchar.
- Está bien. - Bien.
Empezarás con lo siguiente.
Es un caso que irá al Décimo Circuito. Es una profesora de Rutgers.
Muy lista.
Ruth.
En la Constitución no dice
que el gobierno federal debe tratar por igual a las personas.
¿Qué dicen las cortes de eso, Sra. Parker?
Que la cláusula de debido proceso implica
que la protección igualitaria también aplica al gobierno federal.
- ¿Puede citar el caso? - Bolling contra Sharpe.
347 U. S. 497.
Se decidió en conjunto en 1954, con Brown contra Consejo de Educación.
Bolling abolió la segregación en las escuelas públicas de Washington DC.
El juez presidente Warren escribió para la corte.
¿Qué dice, profe? ¿Me saqué un diez?
Estuviste bien en enviar el periódico y el escrito a Kenyon.
Creí que me daría un consejo.
Basta con eso. No vuelvas a hacérmelo.
¿Qué te pareció el escrito?
Es un alegato convincente. Razonado brillantemente.
Hoy hay más mujeres trabajadoras. ¿Por qué no?
Tenemos jardines de infantes, tenemos lavadoras.
- Anticonceptivos baratos. - Todo ha cambiado.
Pero hay un problema notorio.
En el caso improbable de que ganes,
¿cuál es la solución?
¿La corte le quita la deducción de cuidadores a todos,
incluidas las madres trabajadoras?
- Harías más daño que otra cosa. - No.
¿Recuerdas la opinión del juez Harlan en Welsh contra Estados Unidos en junio?
Sí.
Dijo que las leyes se pueden ampliar cuando al hacerlo
se acercan más a la intención de la legislatura que la anulación.
Le agregaremos una sección más al escrito
que inste a la corte a ampliar la ley
para incluir a Charlie y a todo el mundo.
Bien.
Libertades Civiles pondrá su nombre en tu escrito.
- Agradecemos su apoyo. - Ya basta.
Aún pienso que prefiero ser mujer en este país que negro,
o socialista, o una minoría religiosa.
Ahora hablemos de que tomarás Reed contra Reed.
Basta. No.
¿Todos los hombres de Idaho son mejores en matemáticas?
Ruth, te di un caso. Eso es todo lo que haré.
Los alegatos de Moritz también funcionan con una clienta mujer.
Y el de Reed es un caso estatal de la Corte Suprema,
eso significa que la Corte Suprema debe oír el recurso.
Ya te dije, no quiero otra batalla de 50 años.
Llama al abogado de Sally Reed, Mel.
Si fuera tú, me preocuparía por mi propio caso.
Y espero ver tus alegatos de solución antes de que llegue al Décimo Circuito.
Y quiero estar cuando practiques los alegatos orales.
Haremos una corte ficticia.
No. No es negociable.
¿Cuándo?
Cuando tengamos la respuesta del gobierno.
DEPARTAMENTO DE JUSTICIA DIVISIÓN DE IMPUESTOS
¿Dónde estudió leyes toda esta gente?
No se puede hacer una objeción constitucional en la ley tributaria, ¿no?
¿Quién ha oído sobre discriminación de género?
Es una exageración.
Pelean una guerra perdida.
ERNEST BROWN ABOGADO PRINCIPAL - DIVISIÓN DE IMPUESTOS
La jurisprudencia está llena de objeciones que no se pudieron hacer
hasta que sí.
Haré que Murphy escriba el escrito de respuesta.
- Con todo respeto, Sr. Brown... - No es algo personal, Bozarth.
Pero si no tenemos cuidado, este recurso podría arrojar
una nube de inconstitucionalidad sobre cada ley federal
que diferencia hombres y mujeres.
Necesito a alguien más experimentado para esto.
Comunícame con el procurador general, por favor.
Yo saqué el archivo. Merezco la oportunidad.
Murphy es débil.
Sé cómo ganar este caso, señor.
Mejor que Murphy. Mejor que nadie.
Me necesita en esta apelación.
Habla Brown.
Debo verlo.
Bien. Dime.
¿La igualdad de género es un derecho civil?
Cuando todos son perjudicados y todos son víctimas.
Es lo que hace la Unión por las Libertades Civiles.
Dividir al país en subgrupos más pequeños.
Ginsburg. Cáncer, ¿no?
- Y la esposa, muy demandante. - Pero lista.
Diez años.
Luché diez años para meter a las mujeres en leyes en Harvard.
El cuerpo docente, la universidad, mi esposa me lo advirtió.
Ahora soy procurador general y vuelve a perseguirme.
Erwin, podríamos conciliar.
Martin Ginsburg fue uno de mis mejores estudiantes.
Un joven práctico.
Podemos llamarlo y decirle que le daremos el dinero al hombre.
Y cada uno por su lado.
No. No.
Si conciliamos ahora, es temporada de caza.
Démosle un cierre a este tema de la discriminación de género.
Nos dieron un caso que podemos ganar.
Y lo ganaremos.
¿Crees que puede hacerlo?
El Sr. Bozarth es un gran fiscal.
- Cuéntale tu idea. - Enumeramos las leyes.
- ¿Qué leyes? - Todas.
Cada ley federal que trata diferente a hombres y mujeres.
Le mostramos a la corte
la caja de Pandora que ellos quieren abrir.
Hijo...
La última vez que contaron, el código tenía 20000 páginas.
- ¿Quién las leerá? ¿Tú? - Puedo hacerlo, señor.
Sólo necesito una presentación.
- ¿A quién? - Al secretario de Defensa.
¿Estas computadoras encontrarán lo que buscamos?
Sí, señor. En sólo unos días.
No necesitamos que humanos lean las leyes.
Qué época espantosa.
¿Ruth Bader Ginsburg?
Entrega del Departamento de Justicia.
¿Alguien me puede pasar el título 33?
Oigan esto.
Una ley que dice que las mujeres no pueden volar aviones de carga militares.
Aquí dice que no podemos trabajar en minas.
¿Por qué querrías hacerlo?
No es el punto. Deberíamos poder hacerlo.
¿Crees que puedes cambiar todas esas leyes?
- ¡Kiki! Empezamos en 45 minutos. - Ese es el plan.
Será una nueva experiencia llegar antes de que empiece.
Dime que estás vestida.
- Hola. ¿Qué hacen? - Llegó el escrito del gobierno.
Mira quién más aparece en él.
Sabía que Griswold intentaba que Brown fuera al Departamento de Justicia.
Parece que funcionó.
- ¿Cómo se ve? - Mira el apéndice E.
Cada ley federal que discrimina basada en el sexo.
Estamos buscándolas todas. Deben ser cientos.
¡Santo cielo!
¿Estás convencido de que Daugherty estará de nuestro lado?
Basado en lo que leí de sus opiniones, sí.
Y Holloway también.
Pero el juez final, Doyle...
Será más difícil de convencer.
Eso es inaceptable.
Necesitamos una decisión unánime del Décimo Circuito, James.
No queremos que la supuesta discriminación por género
llegue a la Corte Suprema.
Sí, señor. Lo entiendo.
¿Por qué este juez es tan difícil?
Señora, es un activista de los derechos civiles.
Hace dos años, ordenó a Denver a llevar estudiantes negros a escuelas blancas.
Hubo protestas, incendios, y demandas de que dejara la banca.
Pero aun cuando le tiraron una bomba en su casa,
Doyle no cedió.
En ese caso, estaba imponiendo la ley.
Los Ginsburg le piden que haga la ley.
Debemos inclinar la balanza hacia aquí.
Mostrarles a los jueces la imagen de Estados Unidos
si toman la decisión incorrecta.
Niños que corren a casa y no hay nadie allí.
Madres en oficinas o en fábricas.
Hombres y mujeres peleando por un trabajo, ellas pueden ganar menos.
¿Qué es un hombre sin un ingreso para mantener a su familia?
¿Qué mujer lo querría?
Bajarían los salarios. Aumentarían los divorcios.
La estructura de nuestra sociedad se desmoronaría.
Exacto. El otro lado quiere que sea
sobre el principio de protección igualitaria.
Los jueces decidirán qué tipo de país,
qué tipo de sociedad
quieren dejarles a sus hijos y a sus nietos.
Asegúrense de que la corte vea que lo que está en riesgo
es la familia estadounidense.
¡Genial!
Mamá, ¿puedo estar en el jurado?
No, no hay jurados en las Cortes de Apelaciones Federales.
No hay testigos, no hay evidencia, sólo tú y los jueces.
- ¡Gerry! - Hola.
- Hola. - ¿Cómo estás?
- ¿Recuerdas a Jane? - Hola.
Jane, mi viejo profesor, Gerald Gunther.
Adelante.
Mírate. ¡Tan crecida!
- Hola, James. - Hola.
¿Qué te parece nuestra corte?
Sólo falta la justicia con sus balanzas.
¿A quién consiguió Mel como tercer juez?
A Pauli Murray.
- No te lo está haciendo fácil. - ¿Quién es Pauli Murray?
El mismo Thurgood Marshall dijo que los escritos de Pauli
eran la Biblia del movimiento de derechos civiles.
Gerry, traigo tu martillo.
Abogado del apelante, puede proceder.
Otra vez.
Sus Señorías, con el permiso de la corte.
La sección 214 del Código Tributario
cubre a las mujeres solteras empleadas que cuidan a sus dependientes.
Pero excluye a Charles Moritz, un soltero que provee el mismo cuidado.
Mi esposa se queda en casa a cuidar a nuestros hijos.
- ¿Está diciendo que es una oprimida? - No, juez.
- Pero como hombre, no podría... - No, no. Espera.
Jamás hagas que sea algo del juez.
¿No crees que el juez sabe que es hombre?
No. Pero no quiero que se ponga a la defensiva.
En Brown, lo expusimos sin pedir disculpas.
Está mal.
Sí, sin ofender. Pero Ruth no tiene las de Thurgood Marshall...
- ¿Las pelotas? - Su seriedad.
¿Comienzo otra vez?
A menos que creas que ganaste el caso.
Cuando estés lista.
Sus Señorías, con el permiso de la corte.
La sección 214 del Código Tributario
cubre a las mujeres solteras empleadas que cuidan a sus dependientes.
Pero excluye a Charles Moritz, un soltero que provee el mismo cuidado.
No hay fundamento racional...
¿Por qué no es racional?
Los hombres salen, las mujeres se quedan en casa.
Así es como ha sido por miles de años.
La justificación histórica también se usó
para legitimizar la separación de las razas.
- La clasificación puede ser... - ¿Dice
que raza y género son lo mismo?
Ambos son rasgos biológicos inalterables.
Esta nación lucha por darle representación a los negros en toda la sociedad.
¿Y usted dice que si fallamos a favor de su cliente
nos comprometeremos a que la mitad de, no sé,
los bomberos sean mujeres? ¿La mitad de enfermeros hombres?
¿Por qué no podría haber enfermeros?
- Y si las mujeres quieren apagar... - ¿Qué hay de los pilotos?
Sí, de nuevo, si las mujeres
- deciden emprender... - ¿Jueces?
- ¿Por qué no? - ¿CEO? ¿Generales?
¿Y basureros? ¿Quieren ser basureros?
Y si los hombres quieren enseñar
- o criar niños... - Vamos.
Los porcentajes no son el punto.
- Mal. - La gente debería
- poder seguir su pasión. - ¡Mal!
¡Lo estás arruinando, Ruth!
¿Leíste el apéndice
- del escrito? - ¡Defiendes otro caso!
Las leyes fueron escritas por hombres que nos creen privilegiadas
por ser eximidas de las obligaciones de los hombres. No es un privilegio.
¡Es una jaula y estas leyes son las rejas!
¿Así será?
¿Las eliminarás todas de una vez?
Tú hiciste las preguntas.
No significa que debas contestarlas, Ruth.
¡Les estás regalando el caso!
¡O defiendes sólo el caso de este hombre, o perderás!
Para los jueces, no es sobre mujeres en general.
Hablas de sus esposas en casa,
ya sabes, horneando carne.
La carne se asa, no se hornea.
- Quizá ya es suficiente, Mel. - ¡No!
No creo que lo sea, Gerry.
Escucha, de niña
eras linda y muy lista,
pero das la impresión de una bruja amarga
que ni siquiera reconozco.
Y si esa es la que irá a Denver, lo arruinarás.
¿No puedes sonreír?
¿Ese es tu consejo?
Que ignore a los jueces y sonría.
Es el mejor paté que haya probado.
Puedes evadir. ¿Las mujeres deberían ser bomberas?
"Con todo respeto, Su Señoría, no lo he considerado
"porque mi cliente no es bombero".
O puedes redirigirlo.
"Con todo respeto, juez, este caso no es sobre bomberos.
"Es sobre contribuyentes,
"y no hay nada inherentemente masculino en pagar impuestos".
Haz un chiste.
"Su Señoría, quien haya criado un hijo
"no podría intimidarse ante un edificio en llamas".
Y traelos nuevamente a tu caso.
Marty, deberías dar los alegatos orales.
No, no. Ruth es la experta en ley de género.
La mitad del caso es sobre impuestos.
Lo más importante es que Charles Moritz gane.
Dije que no, Mel. Basta.
Podrían dividir el tiempo.
Martin va primero, enfoca la defensa en impuestos.
Luego entra Ruth, y habla de género.
- Pauli, aquí tienes. - Gracias.
- Gerry, esto es tuyo. - Mel.
No hay aspecto de la ley en que se pueda superar a Ruth Ginsburg.
No sé cómo funciona Libertades Civiles,
pero cualquiera de mi firma que no lo vea, estaría despedido.
Objeción asentada, abogado. Aún defenderá la mitad.
- Este es su... - Escucha,
ha escrito una defensa revolucionaria,
pero escribir informes es un trabajo académico, ¿sí?
Los alegatos orales necesitan a un abogado que los jueces respeten.
Un verdadero abogado de apelaciones.
¿En qué equipo estarás?
Fue una buena experiencia.
Creo que fue un ejercicio productivo.
Debo ir a una colecta.
Pauli, Gerry, ¿compartimos taxi al centro?
Claro.
Buen equipo.
Me alegra verte. Gracias por venir.
- Adiós. Fue bueno verte. - Un gusto verte.
Adiós.
Tienes tan buen tacto. No...
No necesitas esforzarte, ¿no?
Mel te estaba provocando.
Intentaba agobiarte.
Claro que sí. Es un idiota implacable.
Pero igual sigo sin estar lista.
No es tu culpa. Nunca lo has hecho.
¿Eso debo decirle a Charlie cuando falle en la corte?
¿Quieres llevar Teorías sobre impuestos públicos a Denver?
¿Quién necesita una referencia tributaria si está Marty?
¿Empacaste el escrito de Kirk contra Comisionado?
Sí.
Leyes de Rutgers.
Es Mel Wulf para ti.
Dile que no estoy aquí.
Lo siento, señor...
Dice que es urgente.
- Sí... - ¿Qué es tan importante?
Estoy emocionado de trabajar con usted.
Sí.
Comprendo.
Acaba de entrar.
Y a ti también.
Bien.
Ruth Ginsburg. Allen Derr.
¿Cómo está?
La Corte Suprema anunció que oirán los alegatos
de Reed contra Reed en la Corte Suprema de Idaho.
Fantástico.
La Sra. Reed está emocionada por la oportunidad.
Allen es el abogado de Sally Reed.
¿La Unión de Leyes Civiles ayudará?
Me dijiste que era lo correcto, ¿no?
Mel dice que nadie conoce mejor que usted esta área de la ley.
Eres nuestra arma secreta.
Entonces...
¿Me quieres en la Corte Suprema?
Yo...
le dije a Allen que te entusiasmaría ayudarlo con su escrito.
Que tomarías el escrito de Moritz
y cambiarías los pronombres, básicamente.
Sería un poco más que eso.
Es broma.
Bien, comencemos de inmediato.
Allen, disfruta de la ciudad. Podrías ver algún espectáculo.
- Gracias. - Sí.
Sí.
Con Kiki debemos hablar de algunas cosas.
Sí, claro, los dejaré sólos.
Fue un placer conocerla, Ruth o Kiki.
Mel.
- No olvides eso. - No debo olvidarlo, sí.
Qué idiota.
- Déjame pelear por Reed en la corte. - Basta.
No tengo menos experiencia que Allen Derr en la Corte Federal.
- No tienes experiencia. - Si usas mi defensa...
Ha sido el abogado de Sally Reed por tres años.
Confía en él.
Ni siquiera deja que yo lo defienda.
Escúchame. Debemos hablar de alguien más.
Ernie Brown llamó esta mañana.
Como Reed irá a la Corte Suprema,
quieren llegar a un acuerdo monetario con Moritz.
Reed sube el perfil de nuestro caso. Están nerviosos.
Les dije que estarás en DC el lunes para firmar los papeles.
¿Por qué dijiste eso?
- Charlie no querrá llegar a un acuerdo. - No, convéncelo.
No lo haré.
Primero me quitas la mitad del alegato...
Nadie te quitó nada, Ruth.
No te robaron nada, ¿sí?
Te di esta oportunidad por el bien de la causa.
- ¿Tú me diste esto? - De hecho, sí.
- Y cuida tus emociones. - Tú primero.
Allen alegará en la Corte Suprema
que los tiempos han cambiado.
No podemos dejar que el Décimo Circuito diga que no.
Nada reforzaría más al alegato
que la Corte de Apelaciones decida por Charlie.
Eso sería lindo, pero en el mundo real,
- con abogados... - ¿No me crees persuasiva?
Jamás estuve tan seguro de algo en mi vida.
No puedes decidir cuándo renuncio.
No pudiste superar la corte ficticia
sin hacer el ridículo.
Perderás, Ruth.
Y cuando lo hagas, atrasarás al movimiento femenino diez años.
¡Más! Estamos esquivando una bala.
¿Eres la única que no lo ve así?
Estos son los escritos anteriores de Allen.
Únelos con el borrador del escrito de Moritz.
Lo revisaré cuando termines.
Es un escrito de la Corte Suprema.
Se lo puedo asignar a alguien más, si así lo prefieres.
Y Ruth,
cuanto antes llames a Charlie, mejor.
Se me ocurrió una idea.
¿Cuál?
Bueno, ahora ya no importa.
Dime.
Podríamos haber tomado el apéndice E del escrito del gobierno,
la lista completa de las leyes
que hacen diferencias por el sexo y hacerla nuestra lista de objetivos.
Podíamos haber comenzado un proyecto especial en Libertades Civiles
para ir tras esas leyes, una por una, en la legislatura, las cortes,
hasta que hombres y mujeres fueran iguales bajo la ley.
Y yo me la pasé diciendo que las cosas habían cambiado.
Papá me contó sobre el caso.
¿Por qué Mel Wulf es tan idiota?
- Cree que voy a perder. - Imposible. No según mi experiencia.
Como abogada del Sr. Moritz,
estoy éticamente obligada a transmitirle la oferta.
¿Quieres que te ayude a desarmar todo el trabajo de tu vida
o prefieres hacerlo sola?
Sé que este caso...
Que alteré nuestras vidas y...
Lo siento.
¿Por qué? ¿Por hacer tu trabajo?
¿Para quién es todo esto
si no es para mí?
Y lo dirán, ¿verdad?
Que no soy tramposo, que la ley es injusta.
No, Charlie,
el gobierno no lo dirá voluntariamente.
Pero si no lo dicen, ¿cómo es que he ganado?
No ganó.
Pero obtendrá su dinero.
¿Qué hay de los demás?
Cuando vino a verme,
- dijo... - Charlie, este trato es sólo para usted.
Nadie más se beneficiará de él.
Pero ¿podemos ganar?
Bueno, podríamos
y haríamos un impacto que duraría por generaciones.
Pero la Unión por las Libertades Civiles siente
que sería mejor si acepta la oferta.
Pero usted es mi abogada, Ruth.
¿Usted qué piensa?
¡Ruth!
- Profesor Brown. - Por favor, pase.
Decano Griswold.
Sra. Ginsburg.
Me alegra saber que le encontró utilidad a su educación en Harvard.
De hecho, lo que hago ahora lo aprendí en Columbia.
Ruth siempre fue mi estudiante más preparada.
Tenía mucho por demostrar.
Hoy en día, las chicas son tan inútiles como los hombres.
¿Cómo está la pequeña Jane?
No tan pequeña. Y tenemos otro, James.
- De seguro la mantienen ocupada. - Sí.
A ambos.
Ernie tiene listo el papeleo.
Mi cliente estaba entusiasmado con su oferta.
Bien.
Bien.
Sin embargo, tiene algunas condiciones.
¿Condiciones?
¿Qué tipo de condiciones?
Primero que nada, quiere que condonen el 100 % del dinero.
- Nada de estas migajas. - Sí, bueno...
De seguro podemos arreglar eso.
Y quiere que el gobierno admita que él no cometió un error.
Y que quede en el registro de la corte
que la sección 214 del Código Tributario
discrimina basándose en el sexo y por eso es inconstitucional.
No puedo acordar eso y lo sabe.
¿Mel Wulf sabe de esto?
Entonces, nos veremos en la corte.
Gracias, caballeros.
Fue un placer.
Sus Señorías, con el permiso de la corte.
Sus Señorías, con el permiso de la corte.
Sus Señorías, con el permiso...
La sección 214 del Código Tributario...
La sección 214 del Código Tributario...
Sus Señorías, con el permiso de la corte.
Compañía de taxi Denver's BEST
Buenos días.
Estás lista para esto.
Has estado lista toda tu vida.
Ve y muéstrale a los jueces a la Ruth Ginsburg que conozco.
- Profesor Brown. - Marty. Qué bueno verte.
- Charlie. - Buenos días.
- Debes ser Jane. - Un gusto conocerlo, Sr. Moritz.
- Sr. Ginsburg. - No. Mel Wulf.
- De Libertades Civiles. - Ese soy yo.
Yo soy el Sr. Ginsburg. Un gusto.
Un placer.
EL BUEN JUICIO ES EL ALMA DE LA LEY
Bueno, aquí estamos.
De pie.
La Corte de Apelaciones de EE.UU. Para el Décimo Circuito entra en sesión.
Presiden los jueces Doyle, Holloway y Daugherty.
Tomen asiento.
Tienes un siglo de jurisprudencia de tu lado.
Sólo haz tu trabajo.
El primer caso es el número 71-1127.
Charles Moritz contra Comisionado de Impuestos Internos.
Cada uno tendrá 30 minutos para presentar.
Cuando queden dos minutos, el secretario de la corte se levantará como aviso.
Cuando termine el tiempo, se sentará.
Abogado del apelante.
Sr. Ginsburg, puede proceder.
Buenos días, Sus Señorías, con el permiso de la corte.
Hoy demostraremos que la sección 214
del Código Tributario de EE.UU. Discrimina injustamente
a nuestro cliente, el Sr. Charles Moritz, por ser hombre.
El Congreso asume que quien cuida suele ser la mujer.
¿Y eso es irracional?
Si la ley dice que los cuidadores pueden pedir una deducción,
y si quienes lo escribieron pensaron:
"Esto sólo aplica a mujeres", esa sería una conjetura.
Pero fueron más allá, juez.
Listaron explícitamente a quienes califican como cuidadores.
Y es su derecho.
Sí. Pero, juez, dudo que se hiciera la vista gorda
- si dijera "cuidadores blancos". - Pero eso no es lo mismo.
Con respeto, debemos disentir.
Dejaré que mi colega conteste
las preguntas constitucionales.
¿Dice que la raza y el género son lo mismo?
- Mi colega... - Sí, ya la oiremos.
Pero me gustaría que responda a mi pregunta.
Para que una ley discrimine,
debe distinguir grupos arbitrariamente.
¿No es así?
- Mi colega hará... - Sr. Ginsburg.
Le pregunté a usted.
Debe ser arbitrario, sí.
Y en este caso, creemos que la ley lo es.
El Sr. Moritz es un hombre que jamás se casó.
Eso hace que tenga menos posibilidades de tener hijos a cargo,
pero no padres a cargo.
- Y si fuera mujer... - En su mente,
¿este tipo de clasificaciones siempre es discriminatoria?
Es de ayuda.
Le pide que haga una declaración más amplia.
No puedo hablar de todo, juez.
Sólo puedo hablar de este caso y de este hombre.
- Muy bien. - Gracias.
Entonces hable de él.
Otra vez, la única diferencia entre nuestro cliente, el Sr. Moritz,
y otros cuidadores,
según el juez Daugherty, es arbitraria.
Gracias. Ahora le cedo el resto de mi tiempo a mi colega.
Sus Señorías...
Cuando esté lista, Sra. Ginsburg.
Sus Señorías, con el permiso de la corte.
La sección 214 le niega al Sr. Moritz la deducción de impuestos por cuidado
disponible a las mujeres en situaciones similares...
Sí. Ya oímos eso.
Sra. Ginsburg, entiende que el gobierno tiene
tres ramas iguales.
- ¿Sra. Ginsburg? - Sí, por supuesto, Su Señoría.
Y que el Congreso es el encargado de escribir las leyes.
Su Señoría, entiendo cómo funciona el gobierno.
Tranquila, Ruth.
Bueno, a veces una ley, hasta una ley buena,
hasta una ley que es legal bajo la Constitución
puede no ser buena para todo el que afecta.
Tengo una pregunta.
Si no me equivoco,
a usted le preocupa que hombres y mujeres sean encasillados
en ciertos roles basado en el género.
Sí, es correcto.
- Porque... - Disculpe. Esa no fue mi pregunta.
Me parece que la deducción de cuidado hace lo opuesto.
Ayuda a las mujeres a trabajar fuera de la casa.
¿Eso no es algo bueno?
Pero la ley asume que la mujer
era la que estaba en casa desde un principio.
Pues, ese es el caso en todas las familias que conozco.
Entonces el problema es la conjetura.
Entonces, ¿cuándo puede hacer diferencia basada en el sexo una ley? ¿Nunca?
Cuando la clasificación se relaciona racionalmente a la ley.
Dejar a las mujeres fuera del combate, por ejemplo.
No sé si coincido con ese ejemplo.
¿Ahora cree que las mujeres deben ir a la guerra?
No, eso no es lo que...
El género, como la raza, es un aspecto biológico inalterable.
No hay nada en lo que las mujeres sean mejores que los hombres y viceversa.
- Tener barba. - Eso es...
Lactar.
Ninguna persona racional podría imaginar
que el género de Charlie Moritz refleje su habilidad...
¿Por qué no, Sra. Ginsburg?
En la mayoría de las casas, ¿no son las mujeres las cuidadoras?
¿No son los hombres los que trabajan? ¿No es así?
En la mayoría, sí, Su Señoría.
¿Esa realidad no sugiere que ese es el orden natural de las cosas?
Con todo respeto, Sus Señorías, me gustaría reservar
el resto de mi tiempo para impugnar.
No entendí bien. ¿Cómo vamos?
Está bien. Todavía no terminamos.
Sr. Bozarth, por el apelado. Proceda.
Que no olviden de qué se trata este caso. Lo harás bien.
Bozarth. El maestro de las citaciones.
Así me dicen en mi familia, juez.
Sus Señorías, con el permiso de la corte.
El Congreso creó esta deducción para que los cuidadores pudieran trabajar.
Cuidadores.
Esa gente que, si no estaba trabajando, se quedaba en casa.
¿Debemos creer que este hombre
tiene las habilidades o el instinto de un cuidador para hacerlo?
¿Por qué no podemos creer eso?
¿Por qué una mujer soltera lo tiene y un hombre soltero no?
¿O un viudo, para el caso?
Con todo respeto, juez Doyle,
un viudo no decide ser cuidador. Le toca.
Y en cuanto a las mujeres, no se necesita un tratado legal para probar
lo que han demostrado 100000 años de humanidad.
¿Y el Congreso puede escribir el Código Tributario para ejecutar el orden natural?
El Congreso puede escribir el código que quiera.
Sólo digo, juez, que dado el orden natural de las cosas,
este hombre, el Sr. Moritz, no ha sufrido como resultado.
Pero el país sufrirá si la corte no falla a favor del apelado.
Sus Señorías, estoy seguro de que no hay un hombre
que no intentaría simplificar las cosas para su esposa.
No sé cómo podríamos juzgar negativamente
a los miembros del Congreso que harían lo mismo.
Y no estoy sólo en eso.
Hay una larga tradición honorable
en las cortes de ratificar leyes como esta.
Preferiría que mi gobierno fallara por preocuparse demasiado,
o por intentar ayudar a las mujeres del país,
que por ser indiferentes a sus responsabilidades únicas.
Quizá el Sr. Moritz esté en desacuerdo.
O quizá no le gusta pagar impuestos.
Personalmente, no creo eso. Creo que Charles Moritz es una víctima.
No de este gobierno, sino de los abogados
que han usado este caso para lograr sus objetivos.
Un cambio social radical.
Nos remitimos a nuestro escrito y nuestro alegato,
y le pedimos a la corte que ratifique la decisión del Tribunal fiscal. Gracias.
Abogado del apelante, tiene cuatro minutos para impugnar.
Abogado del apelante.
Abogada.
"Un cambio social radical".
Cuando estaba en la escuela de leyes, no había baños de mujeres.
Me sorprende que nunca nos hayamos quejado.
No porque fuéramos tímidas.
Ya nos sorprendía estar en la escuela de leyes.
Hace cien años, Myra Bradwell quería ser abogada.
Cumplió con los requerimientos del Colegio de Illinois,
pero no le permitieron ejercer por ser mujer.
Una injusticia que le pidió a la Corte Suprema que corrigiera.
Illinois estaba tan convencido de la victoria,
que ni siquiera enviaron a un abogado para defenderlos.
Tenían razón. Ella perdió.
Esa fue la primera vez que alguien fue a la corte
para desafiar su rol de género.
Hace cien años.
Un cambio social radical.
Hace 65 años, cuando las mujeres en Oregón
querían hacer horas extra para ganar más dinero, como los hombres,
la corte vio el precedente de Bradwell y dijo que no.
Entonces hubo dos precedentes.
Luego, tres, cuatro, y más,
y puede hacer una línea desde Myra Bradwell a Gwendolyn Hoyt,
a quien le dijeron, hace diez años, que no podía tener un jurado con sus pares.
Ese es el legado que el gobierno les pide que ratifiquen hoy.
Se les pide que protejan la cultura y las tradiciones
y la moralidad de un Estados Unidos que ya no existe.
Hace una generación, mis estudiantes habrían sido arrestadas por indecencia
por usar la ropa que usan.
Hace 65 años, habría sido inconcebible
que mi hija quisiera tener una carrera.
Y hace cien años,
yo no habría tenido el derecho de pararme frente a ustedes.
Hay 178 leyes que hacen diferencias basadas en el sexo. Cuéntenlas.
El gobierno les hizo el favor de enumerarlas.
Y mientras lo hacen,
les ruego que las lean.
Son obstáculos en las aspiraciones de nuestros hijos.
Nos pide que anulemos más de un siglo de precedentes.
Les pido que realicen un nuevo precedente,
como lo han hecho las cortes cuando la ley es anticuada.
En esos casos, las cortes tenían una sustanciación constitucional clara.
La palabra "mujer" no aparece ni una vez en la Constitución de EE.UU.
Tampoco la palabra "libertad", Su Señoría.
Siga, profesora Ginsburg.
El propósito principal de la sección 214
no es el de proteger a las mujeres, ni el de discriminar a los hombres.
Es darle a los cuidadores la oportunidad de trabajar fuera de su casa.
Por lo tanto, como lo hizo la Corte Suprema en Levy contra Luisiana,
esta corte debería cambiar la ley para cumpla con la intención legislativa.
Extender la deducción a los hombres solteros.
Ayudar a todos los cuidadores por igual.
Charles Moritz fue criado para ser el tipo de hombre
que todos querríamos que fueran nuestros hijos.
Charlie merece nuestra admiración.
No sólo se ha responsabilizado
por cuidar a su terca madre
cuando nadie lo esperaba de él,
sino que al hacerlo, sobrepasó las limitaciones
que el resto de nosotros, y nuestras leyes, pretenden imponerle.
No les pedimos que cambien el país.
Eso ya sucedió sin el permiso de la corte.
Les pedimos que protejan el derecho del país de cambiar.
La ley restringe a nuestros hijos e hijas
de tener oportunidades por conjeturas sobre sus habilidades.
¿Cómo podrán desmentir esas conjeturas
si se permiten las leyes como la sección 214?
Todos debemos combatir estas leyes, una por una,
sin importar lo que cueste, por el bien de todos.
Y ustedes tienen el poder de crear el precedente para comenzar a hacerlo.
Pueden enmendar este error.
Nos remitimos a nuestro escrito y nuestro alegato,
y les pedimos que revoquen la decisión del Tribunal fiscal.
¡Kiki!
Estuviste perfecta.
Estuviste perfecta.
Ni siquiera sabemos quién ganó.
No importa. Fue lo correcto.
Este es sólo el comienzo.
Iré a presumir.
- Martin. Gracias. - Por supuesto, Charles.
Jane.
Ruth, yo...
Estaremos en contacto.
Lo hiciste.
Lo hicimos.
Celebremos. Busquemos a James y vamos por unas pizzas.
El Décimo Circuito de la Corte de Apelaciones revocó por unanimidad
la decisión del Tribunal fiscal y concluyó que a Charles Moritz
le correspondía la deducción por cuidado.
Oiremos los alegatos en el número cuatro, Reed contra Reed.
El siguiente es 71-1694, Frontiero contra Laird.
Weinberger contra Wiesenfeld.
Moritz contra Comisionado y Reed contra Reed fueron los primeros casos
que declararon inconstitucional a la discriminación basada en el sexo.
Sra. Ginsburg,
Sr. juez presidente, con el permiso de la corte.
Amicus ve a este caso similar a Reed contra Reed...
El criterio sexual estigmatiza
cuando se utiliza para limitar las horas de trabajo de las mujeres.
Asume que las mujeres se ocupan del hogar y de los hijos.
Estas distinciones tienen un efecto común.
Ayudan a mantener a la mujer en su lugar, un lugar inferior al que ocupa el hombre.
La ley debe dejar de usar el sexo como clave para las funciones...
La sentencia impone la aplicación de la ley
en tanto que discrimina basándose en el sexo.
Estas leyes no ayudan a que las mujeres estén en un pedestal, sino en una jaula.
Sarah Grimké dijo: "No pido favores por mi sexo.
"Sólo les pido a mis hermanos
"que quiten sus pies de nuestros cuellos".
Ginsburg cofundó el proyecto de derechos de las mujeres de Libertades Civiles.
Se convirtió en una de las abogadas líderes de su generación,
y ganó varios casos importantes ante la Corte Suprema de EE.UU.
Martin Ginsburg fue uno de los abogados de impuestos más importantes de EE.UU.
Y un querido profesor del Centro de leyes de la Universidad de Georgetown.
Murió de cáncer en 2010,
unos días después de sus 56 años de casados con Ruth.
En 1980, Jane Ginsburg se graduó de la Escuela de Derecho de Harvard.
Hoy en día, es profesora de leyes en la Universidad de Columbia.
James Ginsburg produce música clásica y es el fundador de Cedille Records.
El 14 de junio de 1993, Ruth Bader Ginsburg
fue nominada a la Corte Suprema de EE.UU.
El Senado confirmó su nominación 96 a 3.
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