All language subtitles for Son.Of.A.Critch.S01E03.1080p.AMZN.WEB-DL.DDP5.1.H.264-BiOMA_track6_[spa]

af Afrikaans
ak Akan
sq Albanian
am Amharic
ar Arabic Download
hy Armenian
az Azerbaijani
eu Basque
be Belarusian
bem Bemba
bn Bengali
bh Bihari
bs Bosnian
br Breton
bg Bulgarian
km Cambodian
ca Catalan
ceb Cebuano
chr Cherokee
ny Chichewa
zh-CN Chinese (Simplified)
zh-TW Chinese (Traditional)
co Corsican
hr Croatian
cs Czech
da Danish
nl Dutch
en English
eo Esperanto
et Estonian
ee Ewe
fo Faroese
tl Filipino
fi Finnish
fr French
fy Frisian
gaa Ga
gl Galician
ka Georgian
de German
gn Guarani
gu Gujarati
ht Haitian Creole
ha Hausa
haw Hawaiian
iw Hebrew
hi Hindi
hmn Hmong
hu Hungarian
is Icelandic
ig Igbo
id Indonesian
ia Interlingua
ga Irish
it Italian
ja Japanese
jw Javanese
kn Kannada
kk Kazakh
rw Kinyarwanda
rn Kirundi
kg Kongo
ko Korean
kri Krio (Sierra Leone)
ku Kurdish
ckb Kurdish (Soranî)
ky Kyrgyz
lo Laothian
la Latin
lv Latvian
ln Lingala
lt Lithuanian
loz Lozi
lg Luganda
ach Luo
lb Luxembourgish
mk Macedonian
mg Malagasy
ms Malay
ml Malayalam
mt Maltese
mi Maori
mr Marathi
mfe Mauritian Creole
mo Moldavian
mn Mongolian
my Myanmar (Burmese)
sr-ME Montenegrin
ne Nepali
pcm Nigerian Pidgin
nso Northern Sotho
no Norwegian
nn Norwegian (Nynorsk)
oc Occitan
or Oriya
om Oromo
ps Pashto
fa Persian
pl Polish
pt-BR Portuguese (Brazil)
pt Portuguese (Portugal)
pa Punjabi
qu Quechua
ro Romanian
rm Romansh
nyn Runyakitara
ru Russian
sm Samoan
gd Scots Gaelic
sr Serbian
sh Serbo-Croatian
st Sesotho
tn Setswana
crs Seychellois Creole
sn Shona
sd Sindhi
si Sinhalese
sk Slovak
sl Slovenian
so Somali
es Spanish
es-419 Spanish (Latin American) Download
su Sundanese
sw Swahili
sv Swedish
tg Tajik
ta Tamil
tt Tatar
te Telugu
th Thai
ti Tigrinya
to Tonga
lua Tshiluba
tum Tumbuka
tr Turkish
tk Turkmen
tw Twi
ug Uighur
uk Ukrainian
ur Urdu
uz Uzbek
vi Vietnamese
cy Welsh
wo Wolof
xh Xhosa
yi Yiddish
yo Yoruba
zu Zulu

Original subtitles

Cuando era pequeño, la habitación más popular de la casa era la más pequeña,

pero también era la que tenía el mejor asiento.

¡Ocupado!

¡Ocupado!

¡Ocupado!

Por favor... No voy a ver nada nuevo.

La única forma de no ir chocándonos unos con otros

era reunirnos junto al fuego de nuestra chimenea moderna

e ignorarnos mutuamente,

juntos, como una familia.

Mientras los chicos de mi edad veían ALF,

yo me aprendía los monólogos de Bob Hope.

No entendía por qué la pelota de béisbol era cada vez más y más grande...

hasta que me dio en la cabeza.

Muchas gracias. Muchas gracias.

En el patio del colegio, los chicos eran, como se suele decir, un público difícil.

Hola, muchachos.

Menudo frío hace hoy.

Hace tanto frío que los políticos llevan las manos en sus propios bolsillos.

Oye, ¿visteis anoche el especial por el cumpleaños de Bob Hope en la tele?

Uno nota que se ha hecho viejo cuando gasta más en velas que en la tarta.

¿Verdad?

En mi casa se partían de risa,

pero en el colegio, esos chistes me podían haber costado una paliza.

¿Queréis oír algo gracioso de verdad?

¿Eddie Murphy? Dicen que hace chistes guarros.

¿De dónde lo has sacado?

Es de mi padre.

Mi madre se ha ido de vacaciones con el idiota de su novio,

así que me estoy quedando con él.

¿Qué tiene tanta gracia?

No había oído ese tipo de lenguaje en mi vida.

Ni siquiera cuando mi abuelo se durmió con un cigarro encendido en la boca.

¿Tu padre te deja escuchar algo con tantas palabrotas?

Le da igual. Nunca está en casa.

Trae para acá.

Estaba claro que tenía que renovar mi repertorio.

Buenas noticias, niños.

El colegio va a organizar un concurso de oratoria.

Y, aunque la Biblia nos dice que no debemos juzgar,

eso es justo lo que haremos la hermana Rose y yo.

Se celebrará dentro de una semana

en el escenario del gimnasio-salón de actos.

¡Por fin, un escenario! ¿Un monólogo para las monjas?

Ese era justo mi tipo de público.

Gracias, gracias.

¿Qué tal, amigos?

Hermanas, padres, hermanos...

Parece que tenemos a la familia al completo.

Ha venido hasta el obispo.

Habrá pedido prestado el Papamóvil.

Sois un publico maravilloso. Lo digo en serio.

-¡Mark! ¡Mark! ¡Mark! -¿Mark?

¿Mark?

Como iba diciendo, si alguno quiere apuntarse,

que busque a la hermana Rose en la sala de música después de clase.

¿Después de clase?

Mi carrera llevaba demasiado tiempo en espera.

Hermana, ¿puedo salir un momento?

Me he dejado el inhalador en el abrigo.

Puedes usar el mío.

Cállate.

Vuelve rápido.

Él no es rápido en nada.

Con el voto de castidad...

Deberes: ensayar "Let me...".

...la única pasión que tenía la hermana Rose era la música.

Hermana Rose.

Mark Critch. Soy un gran admirador de su trabajo.

¿Una directora que da clases de música y organiza concursos de oratoria?

¿De dónde saca el tiempo?

Por cierto,

me gustaría apuntarme al concurso.

Usted es el amiguito de Ritchie Perez.

Sí, lo harás estupendamente.

Es verdad que tengo don de palabra.

No, eso no.

Como ya sabe, señor Critch, dirijo la orquesta del colegio.

Estaba buscando otro chelista,

y de repente aparece usted.

Sí, esto ha sido intervención divina.

Su amigo Ritchie toca el chelo,

y ahora usted lo tocará también.

¿Tocar el chelo? ¿En el colegio?

Era una sentencia de muerte.

Hermana, me halaga, de verdad.

Lo haría encantado.

Pero ahora mismo debo centrarme en mi faceta de cómico.

Así que, volviendo al concurso...

No se lo estoy pidiendo, señor Critch.

A falta de voluntarios, las monjas optaban por el servicio militar obligatorio.

Y yo había sido reclutado.

Los ensayos son los martes y los jueves a la hora de comer.

No llegue tarde.

Para mí, la hora de comer es sagrada.

Es el rato que tengo para mí. Tal vez...

Si no toca el chelo, no podrá participar en el concurso de oratoria.

Jaque mate.

Oye, Mark,

¿eres por casualidad familiar de Patrick Critch?

Es mi abuelo.

Dale recuerdos de mi parte.

No podía dormir.

Mi sueño se había convertido en una pesadilla.

¡Hola! ¡Venga ese aplauso!

¿A que son tontas las monjas?

Una dijo que me había pillado corriendo por el pasillo el otro día.

¿Sabéis qué le dije?

Le dije que no podía haber sido yo.

Miradme. ¿Tengo pinta de correr?

Soy tan vago que sudo mantequilla.

¿A ti qué te pasa?

Tienes cara de acelga.

La directora del colegio me obliga a tocar el chelo.

Y me ha dado recuerdos para ti.

La hermana Rose.

La hermana Rose.

Cuánto tiempo sin oír ese nombre.

A ver...

Yo quiero ser cómico,

no un pringado que toca el chelo.

-Toma. -Se van a reír de mí.

No te preocupes. Te voy a hacer un justificante.

¡Eso molaría mucho!

¿Sabes? No es tan mala como parece.

Gracias, abuelo.

Esto bastará.

Aquí tienes, pero...

No lo abras.

Hay palabras un poco fuertes.

¿Qué estás tramando?

¿No puedo preocuparme por el bienestar de mi nieto

sin tener ningún interés oculto?

No es lo normal en ti.

AUTOBÚS ESCOLAR

No lo estás intentando.

Me aburro. Y estoy aquí por tu culpa.

No me voy a disculpar por ser tu amigo.

Además, me alegro de que estés aquí.

Mis padres me obligan a tocar y no se me da bien.

Pero, a tu lado, voy a parecer bueno.

Qué bien.

Lo primero es coger bien el arco.

Tienes que poner el pulgar y el índice uno enfrente del otro.

-¿Sabes qué otro dedo voy a usar? -¡Mark!

Ha sido un placer tocar contigo. Buena suerte.

Lo siento, pero no puedo seguir en la orquesta.

Me temo que tengo problemas de agenda.

Traigo un justificante.

Querida hermana Rose,

o "Rosie", como te llamabas por aquel entonces,

cuando éramos jóvenes y el amor lo era todo:

¿Te acuerdas de nuestro primer beso

junto al campanario de la iglesia?

La naranja que te di era robada, igual que el beso,

pero era lo único que podía ofrecerte, Rosie.

Mi fruto prohibido.

Aún recuerdo el sabor cítrico de tus labios.

Me juré que jamás volvería a probar otra naranja.

Llegué a tener escorbuto.

El médico me recetó vitamina C, pero las pastillas me daban reflujo.

-Pero bueno, eso no importa. -Patrick.

La llama de nuestro amor arderá para siempre en mi corazón roto.

¡Rose!

¿Pero qué estás haciendo?

-Ven aquí. -¡Patrick!

¡Rose!

-¡Patrick! -¡Rose! ¡Rose!

Que Dios me perdone.

Posdata: Mark no puede tocar el chelo.

Es un blandengue.

Atentamente, Patrick.

Este justificante no es válido.

No podrás participar en el concurso de oratoria

hasta que no aprendas a tocar al menos una canción con el chelo.

Y dale a tu abuelo este mensaje de mi parte.

No lo leas.

Codiciar la correspondencia ajena es pecado,

y se castiga con el cinturón.

No me sonaba ese versículo de la Biblia.

Lo debieron añadir en el Concilio Vaticano II.

¿Qué llevas ahí, gili?

No te pega cargar con tanto peso.

Lo siento. Si te lo digo, voy a tener que explicarte qué es un chelo,

y después tendré que explicarte qué es una orquesta

y voy a perder el autobús.

Esta nenaza seguro que lleva a su mamá ahí metida.

Meter a mi madre en el escuche del chelo

e ir arrastrándola por el instituto

no sería de ser una nenaza.

Sería de ser un psicópata.

Bota, rebota y en tu culo explota.

¿Cómo?

En fin...

Creo que lleva un gato ahí.

¿Veis? Es un chelo.

Es una guitarra grande.

No, idiota. Es un violín grande.

Devolvédmelo.

¡Miradme, soy Eddie Van Halen!

¿En serio?

¿Por qué nunca hay una monja cerca cuando la necesito?

Bueno, vale ya, lerdos. Va a perder el autobús.

¿Has oído? Su novio va a perder el autobús.

-Métete en el estuche. -¡Para! ¡Suéltame!

-¡Que me dejes! -Métela dentro.

Era el chelo o yo.

Y odiaba ese chelo casi tanto como odiaba a los Fox.

Así que elegí salvarme.

¿Ha leído el justificante?

Sí, y me ha dado esto.

Queridísimo Patrick:

Cuánto me han removido tus palabras.

Ha sido como volver a ser una jovenzuela.

Patrick, mi corazón...

¡Déjala en paz!

-¡Rose, no te vayas! -¡Patrick!

¿Por qué no luchaste por mí?

¡No te le acerques!

Firmado: la que habría pasado una eternidad en el infierno

a cambio de una sola noche en tus brazos.

Posdata: Mark tiene que tocar el chelo.

Es un blandengue, pero me falta un chelista.

Te voy a escribir otro justificante.

¿Cómo se puede perder un chelo?

No lo he perdido.

Me lo quitaron a la fuerza.

¡Ya te vale, Fox!

Te llamé tres veces anoche, y no me lo cogiste.

Estoy en casa de mi padre, gili.

¿Dónde está mi chelo?

Mi hermano ha intentado venderlo, pero nadie quiere un estúpido chelo.

Está en el jardín de mi padre.

Eso no es bueno. Demasiada humedad.

-El barniz se... -No te metas.

-Tienes que llevarme a la hora de comer. -¡No!

Mi padre no me deja llevar chicos a casa.

Pues lo siento. Entonces, que no deje que sus hijos vayan robando chelos.

-Tú no lo entiendes. -No, no lo entiendes tú.

Esa monja va a matarme.

Vamos a llegar tarde.

Pensaba que éramos amigos,

pero eres como tus hermanos. Sois todos iguales.

Vale.

A la hora de comer.

Pero si no haces lo que yo te diga, te enterarás.

Le pedí a Ritchie que me cubriera las espaldas

Quizá fue pedirle demasiado.

Viene enseguida.

Primero ha ido al aseo.

Creo que está haciendo caca.

Últimamente hace mucha caca.

Tendremos que empezar sin él.

A Fox le avergonzaba la casa de su padre, pero a mí me daba envidia.

A mí me habría gustado tener vecinos para jugar,

y ella los tenía literalmente pared con pared.

No puedo venir sin avisar.

No lo entiendo. Si es tu casa.

No vivo aquí. Solo ahora, porque mi madre está con el idiota de su novio.

No lo entenderías.

Ya debería estar aquí.

Claramente era caca.

¡Deja de hablar de caca!

Voy a ver qué le pasa.

Siempre que como helado tengo que hacer caca.

-¿Qué? -Los días que hay helado,

vengo con 50 centavos para comprarme uno de caramelo.

Pero, cuando me lo como, me empieza a doler la tripa.

¿Y por qué no dejas de comer helados?

Están demasiado buenos.

Una vez no llegué a tiempo y tuve que esconder los pantalones en la nieve.

Tócala otra vez.

¡Escuchen cómo ruge el público

del Memorial Stadium

en Estrellas de la lucha libre!

Aquella casa tenía un aroma extraño que ahora reconozco como olor a cerveza.

Billy Watson se va a enfrentar a...

Cógelo y vete.

No hagas ruido.

Lo tiene contra las cuerdas y ahora...

Watson le da la vuelta al combate.

¿Cuánto más podrá aguantar su contrincante?

¿Esto haces mientras duermo?

No había tenido tanto miedo en mi vida.

Y eso que iba a un colegio de monjas.

¿De dónde has sacado eso?

Es suyo. Lo ha dejado aquí. Es solo un amigo del colegio, papá.

¿Esto es lo que haces a la hora de comer? ¿Traer chicos a casa?

Eres igualita que tu madre.

¡Vete!

¡Venga!

¿Quién te ha dado permiso para venir aquí?

Dile a tu madre y al imbécil de su novio

que esto no es una puñetera guardería. ¿Me has oído?

¿La toco otra vez o...?

Perdón por el retraso. Estaba...

Por Dios bendito.

Mi abuelo me ha dado esto.

Querida Rosie:

Mientras veía cómo se te llevaba, solo podía pensar en dos cosas:

la primera, que tenías un culo de miedo,

y la segunda, que un desgraciado como yo no te traería más que disgustos.

Qué tonto fui aquel día.

Sé que crees en un cielo al que yo no debería ir,

pero, si Dios se apiada de los mentirosos y algún día nos volvemos a cruzar,

amémonos

como deberíamos haber hecho desde el primer día.

Posdata: deja tranquilo al chiquillo

e iré al colegio y te cogeré de la cintura

como si fueras el último chaleco salvavidas del Titanic.

No hace falta que sigas tocando el chelo.

Vete.

Mira, yo no he visto nada y nunca he estado en tu casa, ¿vale?

Pero no debería cogerte así.

Lo sabía. No puedo fiarme de ti.

Todo esto es culpa tuya.

Como digas algo, te mato.

¿Me has oído? ¡Te mato!

Y, en resumen,

es por eso que pienso llegar virgen al matrimonio

y a respetar a Jesús. Gracias.

CONCURSO DE ORATORIA ST. BRIDGET'S

Ha estado muy bien.

El siguiente participante es Mark Critch,

que nos hablará de...

humor.

¿Mark?

¿Hola?

Es decir... ¿Cómo estáis?

Buenas noticias.

La directora ha dicho que esta mañana solo daremos la mitad de las clases.

La mala es que daremos la otra mitad después de comer.

Le he dicho a mi madre que el otro día saqué un diez.

Un seis en Lengua y un cuatro en Mates.

Los chistes viejos que me sabía no estaban cuajando.

Había metido a Fox en un lío y todo para nada.

Así que pensé: "¡A la mierda! Si voy a pinchar,

"al menos lo haré con material propio".

El otro día, le pregunté a la hermana Rose

si me iba a pegar con el cinturón por algo que no había hecho.

Me dijo: "No, claro que no".

Y le contesté: "Menos mal, porque no he hecho los deberes".

Le pregunté a la hermana Margaret si las mascotas van al cielo.

No me dijo nada,

y luego le pregunté que, si Dios lo había creado todo, quién había creado a Dios.

Me pidió que dejara de hacer preguntas.

Ese día cumplió con los diez mandamientos

porque me mandó callar diez veces.

Mientras la hermana Margaret me sacaba del escenario de la oreja,

me di cuenta de que no tenía que ser Bob Hope ni Eddie Murphy.

Solo tenía que ser yo mismo.

Qué asco.

¿En qué estaba pensando?

¡Oye!

Sorprendentemente, cuando ya no tuve la obligación de tocar el chelo,

empezó a gustarme tocar el chelo.

Dios.

Y entonces me di cuenta de que mi familia me aplaudiría hiciera lo que hiciera,

aunque se me diera fatal.

Era decepcionante, pero a la vez me reconfortaba.

Toma, hijo.

Buenas noches.

Ha estado muy bien, patito.

Tócala otra vez.

Hay personas que aprecian la sinceridad, pero yo ya tendría tiempo para eso.

De momento, prefería tener una familia que me quisiera tanto como para mentirme.

Can't find what you're looking for?
Get subtitles in any language from opensubtitles.com, and translate them here.