All language subtitles for Beau.Brummell.This.Charming.Man.2006.DVDRip.XviD-FRAGMENT

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Original subtitles

Traducción | Sincronización: BeTTo Oloarte

Beau Brummell: Un Hombre Encantador

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Su Majestad.

¿Qué opinas?

Para mi boda.

- Bien. - ¿En serio, George?

Sí. ¡Excepcional!

Brillante...

...alegre...

Mi padre dice que no tengo buen gusto.

Su Majestad usted tiene gusto.

Usted tiene gusto en abundancia.

¡En abundancia! Entonces, ¿le gusta lo que llevo puesto?

Sí, Majestad.

Deja de hacer eso. Dime George.

Sí, George.

Entonces, tengo buen gusto.

Si se me permite decirlo, un poco gusto de más.

¿Demasiado gusto?

¿Qué debo hacer?

Si me permite.

Por supuesto.

Todo lo que hago, lo hago por Inglaterra.

En primer lugar.

Me siento desnudo.

Mi padre perdió América en una guerra contra los Yankees.

- ¿A qué costo? - Buena salud.

Escapé de una muerte e inmediatamente tengo que casarme con una extranjera.

- Y además es fea. - ¿Y cómo está el Rey?

No muy bien.

De hecho, horrible. Está demente.

Pero él es viejo.

¡Listo!

- No tratas de hacerme ver como tonto. - Por supuesto que no, Majestad.

- Me siento desplumado. - No, ¡radiante!

Parezco sucio.

No.

Varonil.

¡Ya veo!

- Sí. - Usted ve a un hombre.

¡Por Dios, eres un genio!

No, no hice nada.

- ¿Sr. Brummell? ¿Y mis facturas? - ¿Y las mías?

- Soy su abogado. - ¿Qué hay de estás facturas?

¿Cuando me va a pagar Sr. Brummell?

- ¿Sr. Brummell? - ¿Sr. Brummell?

- ¡Robinson! - Espero que...

...la reunión con el príncipe haya salió bien.

- ¿Quién puso la mesa? - Yo la puse.

No hay pan, mantequilla ni vino.

- De hecho no hay nada. - Hay sal y pimienta.

- ¿Robinson? - ¿Sí?

¿Cómo le llamas a esto?

- Sopa de agujetas. - No, no otra vez.

Usted no pagado sus cuentas.

- Las pagaré. - Es lo que siempre dice.

Tomé mi herencia.

La gastó. Le pedí a los acreedores que vinieran cuando usted llegara a la casa.

- ¿Por qué lo hiciste? - Me preocupo por mí.

¡Típico!

Es fácil para usted mezclarse entre los nobles mientras yo doy la cara.

Quizá debería invitar a su nuevo amigo, el príncipe, para la cena...

...y dejar que se deshaga de los acreedores.

- No, no... - Tenemos que intentarlo.

- ¿Qué pasará si no viene? - Él vendrá.

- ¿Y si no viene? - Ese es el juego.

¡Quiero lo mejor de todo!

- ¡Gasta! ¡Gasta! - No.

- Ahora visitaré al sastre. - ¡Pero le debemos dinero!

¡Y qué! Lo invitamos a la cena. ¡La realeza vendrá!

- ¿Diecisiete?... - Tengo diecisiete...

Señor Brummell, ¿ha venido pagar la deuda?

No, he venido a pedir un traje nuevo. Con calzones.

- ¿Calzones? - Sí, calzones.

¿Alguna vez has matado a un hombre? No tiene nada de malo hacer calzones.

47 en un lado.

Aquí tenemos 23, y...

- ...¿cómo le gustaría pagar la cuenta? - Ven a cenar a mí casa.

El próximo jueves. A las ocho y media.

¿Cena?

¡Qué honor! Es conmemorable. Con gusto iré.

Entonces nos veremos.

- ¿Cierto, Robinson? - Sí, así será.

Se gasta el dinero y arruina su vida.

- ¿Vino? - Listo...

¡Míralos!

Hombres adultos como ellos dan lastima.

- ¿Mujeres? - Sí, como ellas.

No usan perfume. Y se lavan.

Dandi.

Fop.

Vergüenza. ¡Eres una vergüenza!

- ¡Muévanse! - ¡Bésame los pies!

¡Sí!

Nosotros hacemos lo que queramos...

...cuándo y donde queramos.

- ¿Entendieron? - ¡Bastardo!

¡Mira!

- Seis peniques. - De la suerte.

Suerte para unos, mala suerte para otros.

- ¿Robinson? - No vale la pena.

- ¿Faisán o codorniz? - Codorniz.

- Te he expuesto, Brummell. - Por lo que estoy muy agradecido...

- ...pero no lo estoy ocultando. - No va a venir, madre.

- ¿Quién no vendrá hermano? - No lo sé.

- Sé que va a venir. - Sí, siempre sabes que va a venir.

- Esto es una sorpresa. - Rumores.

Feos y sucios rumores.

Alguien habló de mí.

Sólo lo escuché de ti, Meyler.

Y de la madre de Worcester.

Y su amante.

- No hagas caso, Worcester. - ¡No lo haré!

- ¿Para quién es ese lugar? - Es una sorpresa.

Sólo a un hombre le permitiría dormir con mi madre.

No tu padre, él está muerto.

Sólo a un hombre en Inglaterra: Y soy yo.

¡Por Meyler!

¡Estás perturbado!

La última vez que vi a su padre, Sr...

...me rogó que entregar algo en la entrada trasera.

¡Bravo, Julia!

No vendrá su invitado misterioso.

Voy a...

...ver cómo van los pudines.

- No vendrá. - Paciencia: ¡vendrá!

- ¿Crees? - ¡Lo sé!

Su sastre.

- ¿Vine en mal momento? - No, hemos estado esperando. Siéntese.

Tome ponche.

Es muy amable.

No sabía que usted tenía buenas relaciones con los sastres, Brummell.

¿Qué piensa usted acerca del hombre que duerme con la madre de otro?

¿Yo?

Bueno...

Las madres son mujeres, y las mujeres necesitan a alguien.

¡Bien dicho!

- ¿Y los padres? - Lo mismo, si no más.

Porque no cualquiera de nosotros durmió con su madre, a parte de su padre.

Sólo que ahora con su mujer y su hijo, ¡tengo el juego completo aquí!

- ¡Qué brillante! - ¡Pistolas aquí!

Te sacaré de tu miseria.

¿Del puerto y del brandi?

Es un privilegio estar en esta mesa con ustedes señores.

Su Majestad.

- ¡Muy bueno! - ¿Qué dices?

¡Magnífico!

- ¿Llegué demasiado tarde? - No, no, ven y únete a la diversión.

- ¿Quién es usted? - El capitán Sastre.

¿Y usted?

- El Príncipe de Gales. - Sí, buen intento.

El Príncipe no estaría vestido así ni muerto.

- Llama a mis sirvientes. - ¡Muy bueno!

Sí. él seguirá con eso.

Y me acosté con su madre y su padre.

¿Y supongo que ellos son los sirvientes reales?

- Llévenselo. - Está bien.

Ya veo...

Siervo humilde.

Bueno, si usted llama a su abogado.

Le debo una gran suma de dinero.

- ¿A este pobre hombre? - Una suma importante.

- ¿Y qué me debes? - ¡Nada!

- ¿Mi vida? - No.

¿Cuánto dice que el Sr. Brummell le debe?

Una significativa...

...o posiblemente una pequeña...

No, no. Nada. No me debe nada.

Cada amigo del Príncipe es mi amigo.

Olvide que existo.

- Olvide mi existencia. - Lo haré.

Gracias.

Ahora, Señores, brindemos, por el Sr. Beau Brummell...

...recién nombrado como: Asesor del Príncipe de Gales.

- Por Beau Brummell. - Beau Brummell.

Y te quiero en mi boda como dama de honor, padrino de boda, lo que sea.

Ahora, ¿qué hay para comer? ¡Quiero de todo!

¡Y ahora!

Qué idea ingeniosa de invitar a cenar al Príncipe.

Genialidad pura.

Asesor de la Realeza.

- El destino nos juntó. - ¿El destino?

Con mi belleza y su mente.

- Tempus fugit. - Tempus, ¿qué?

Es algo en latín.

Como: "buena suerte".

Señores, el Sr. Beau Brummell, es el asesor del Príncipe de Gales.

No.

¡No es lo que acordamos!

- Robinson. - Me arruinan.

Vamos a hablar.

Está de acuerdo en todo: cancelar las deudas, 3% de los ingresos de las telas.

Mis disculpas, señor. Parece que me equivoqué.

A nombre mío y de Su Majestad el Príncipe...

...quisiera hacer un pedido.

Robinson, vamos por el tabaco.

Está de acuerdo en todo: todo el tabaco que quiera.

Mis disculpas, señor. Parece que me equivoqué.

Tome lo que quiera. Usted elija.

¿Quién necesita dinero?

¡Encantador!

- Nunca has sido bueno improvisando. - ¡Dame ese libro!

¡Siempre estudiando! ¡Sr. Surface!

Sir Peter, le pido disculpas.

Me quedé dormido por este libro estúpido.

El Príncipe y Brummell.

¡Lleva pantalones!

Tan llamativo como es de Brummell.

¡Hemos obtenido éxito!

En efecto.

- ¡Sí! ¡Ganamos George! - ¡Por supuesto que ganamos, George!

¡Mi muchacho atrevido! ¡Mi precioso atrevido!

¡Mi muchacho!

- ¿Lo mismo que yo, George? - Lo mismo que tú, George.

Mi seis peniques suerte.

¡Mi Beau de la suerte!

¿Si no vino a divertirse, a qué vino entonces?

- Es mi deber, señora. - ¿Qué deber es ese?

Supervisar a mi hermano, El Príncipe. Que ponga en quiebra la Corona.

- No eres divertido. - Nunca pretendí serlo.

¡Míralo! Qué sonrisa. Cree que es el centro del universo...

...y piensa que puede salirse con la suya.

Parecen gemelos.

Ni muerto estaría sin mi peluca.

¡Yo tampoco!

Es divertido que somos unidos porque dormimos con la misma mujer.

¿No has dormido con tu madre?

¿George?

- No esperes un anuncio. - Por supuesto que no. Enseguida vuelvo.

- ¿Me hablabas? - Ven conmigo.

Estoy con el Príncipe.

- Siempre estás con el Príncipe. - Así es.

No quiero tu dinero.

- Tómalo. - No lo quiero.

¿Qué quieres?

- Que estemos solos. - ¡George!

Tengo que volver. Toma.

¿Todo o nada?

Por supuesto.

Usted elige.

¡Cuatro!

¡Todo o nada!

Tengo dinero. Tengo todo el dinero en Inglaterra.

¡Vamos, cuatro!

¿Desayuno?

- ¿Qué te gustaría? - Nada, gracias.

- Prueba un poco de pan. - No, gracias.

¿En serio? Come algo de pan.

- No tengo hambre. - ¡Agarra un poco de pan!

Bueno, lo hubieras dicho amablemente.

Ya no puedes decir que no te pago.

- ¿Y si hubieras perdido? - Pero no lo hice.

Ahora, come tu desayuno.

Caballeros, observen.

Aquí vemos a su aburrido y complejo forma.

No es como lo veo, George. Mírenlo.

Exacto.

Como un pavo real, la vanidad es la debilidad para ser vistos por todos.

Pero las piernas están separadas...

...un pie ligeramente enfrente del otro.

Dobla las rodillas, pero no mucho.

La espalda amplia y recta.

Levanta la cabeza, saca la barbilla. Mira fijamente hacia el frente.

Señores, les doy...

...al "Dandi".

De ahora en adelante...

...deberíamos ser "El Cuerpo Dandiacal".

Deberías entrar en la política, George.

Los políticos se visten por la opinión de la gente...

...lo último que necesito...

...es vestirme para verme bien en público.

Cuando sea rey, George...

...usted será el Ministro de la Moda.

Y pondrás en bancarrota al país.

El "dandi" es un retrato de estudio y descuido...

...pero sin apariencia de reflexión.

El lema de Dandi: "Menos es más".

Sin peluca, ni maquillaje no usamos perfume.

El dandi...

...usa pantalones.

El dandi se baña. Es limpio y ordenado.

El dandi es limpio y ordenado.

El dandi hace lo que quiere, cuando quiere y donde él quiere.

¡Es una deshonra!

¡Déjenme salir! ¡Me iré!

¡Malditos sean todos!

¡Reemplazan a hombres por maquinas!

¡Prosperan con políticas de hambre y sueños de los Ingleses...

...mientras ustedes engordan!

Los jóvenes, los ancianos, los débiles, los moribundos...

¿Quién es ese joven bello?

Nadie George.

Nadie de quien preocuparse.

¿Quién es ese hombre de oro?

Lord Byron.

Loco, malo y peligroso.

Me encantaría conocerlo.

Lo bueno es que las ordenó.

Hola.

¿Cuándo va a dejar de gastar?

Necesita autocontrol.

Pensé que se hizo amigo del Príncipe para ser político...

- ...pero aquí estás. - Pierdes tu tiempo.

Le llegaron éstas cartas.

Una del Príncipe.

- Una vez más, ¿verdad? - Sí.

¡Julia!

Lo tiene en la mira.

- ¿No te gustan las mujeres, Robinson? - Sí, las amo.

- Pero eso es todo. - ¿Qué hay de tu madre?

Ella no era una mujer, era una bolsa.

¿Qué? Quiere que vaya con él ahora.

¡Debes ir!

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Su Majestad...

¡George!

- No se duerma, George. -Es muy tarde.

No estoy cansado, no puedo dormir. Quiero que lea conmigo.

¡Maldita corbata!

¡Llevo una hora sin poder ponérmela!

- Ayúdame a ponérmela. - Déjala.

¡No estoy nada contento, George!

- ¿Por qué no , George? - ¡No lo sé! George.

Si supiera la respuesta no estaría así. ¡No estoy feliz!

¿Aún no ha muerto el Rey?

Mantente alejado del joven Byron.

No es bueno.

Te lo digo, no es para nada bueno.

No Enrique IV otra vez.

Vas a leer lo de Falstaff.

¿Por qué siempre me toca Falstaff?

Porque soy Príncipe de naturaleza.

No voy a ser de nuevo Falstaff: ¡No soy por naturaleza Falstaff!

¿Y qué papel quieres leer? -El del Príncipe.

¡No puedes!

El Rey es mi padre.

¡Sea usted Falstaff!

¿Qué le hace pensar que cambiaré de personaje?

- Por que usted es... - ¿Que soy qué?

Es mucho mejor actor que yo, George.

¡Empecemos!

Entonces, Hal, ¿a qué hora del día te gustaría?

Ahora estoy tan gordo por beber contigo vino viejo...

...y estoy en mi día libre para sufrir y dormir en los bancos por la tarde...

...creo que realmente se te olvidó preguntar lo que realmente quieres saber.

¿Qué demonios tienes que hacer con... ¡George, te estás dormido!

Estoy muy cansado.

Mira, sólo muéstrame cómo atar la corbata.

Por favor. ¿Por qué no vino por la mañana a verme como vestirse?

- ¿Puedo? - Sí, George. Usted puede.

¡Excelente!

Venimos a ver cómo vestirnos.

El Príncipe nos dijo que podíamos observar.

¡No lo puedo creer! Hay un grupo de personas que quieren ver su forma de vestir.

¡Es ridículo!

¿No me cree? Véalo usted mismo.

¿Sabe lo que eso significa?

Se fue a dormir ignorado, ¡y despertó famoso!

Nada nos podrá detener ahora.

No, nada.

Señores, parece que llegamos muy tarde.

¿Alguna idea?

- ¿Ya llegaron? - Sí, hermano.

¿Y tu encargado del vestuario?

Me encantaría conocer al Sr. Brummell.

Y lo hará.

Madame.

Su Majestad Real: ¡El Príncipe de Gales!

¡Y el Sr. Beau Brummell!

Lord George Byron. George Bryan Brummell.

- Es un placer conocerlo, George. - También para mí, George.

- Soy su gran admirador. - Y yo el suyo.

Pero ¿qué he hecho?

- No he hecho nada. - ¡Al contrario!

Estos tres grandes hombres estarán cerca.

- Napoleon, señor Brummell y... - Lord Byron.

- Byron. - ¡Su Majestad!

- ¿Usted es un poeta? - Sí, señor.

- Me encanta la poesía. - ¿Le gusta?

- Sí. - ¿De qué?

- Desordenada e incomprensible. - Son muchas palabras.

Siga con los discursos radicales en defensa de los rebeldes, luteranos...

- ...y máquinas de registros. - ¡Sí! Presionan.

- Vámonos, George. hemos terminado. - Enseguida lo alcanzo.

Está bien.

¿A dónde se han escondido todas las hermosas chicas?

¿A dónde van las chicas hermosas?

- ¿Usted baila el Waltz? - ¿El Waltz?

Sí, se propaga a través de Europa.

Más rápido que cualquier plaga o fuego. Los puritanos en Zest.

Encuentre las llamas de la decadencia moral.

Destruiré el Antiguo Régimen de Europa más rápido...

...que cualquier revolución o rebelión.

Prometo no defraudarlo. Disculpen.

¡Míralo!

¡Siempre lo agarra!

Dígale al señor Brummell que lo estuve esperando.

Siento que el Santo Imperio Romano se sacudirá los cimientos.

- ¡Usted es un ángel! - No todos los ángeles son misericordiosos.

Me agrada.

Si pudiera ser cualquier hombre en Europa, yo sería usted.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Así está mejor. No hagas nada que yo no haría.

Sr. Beau Brummell vaya con el Príncipe.

Su Majestad.

¡Llegas tarde!

El Waltz no es un baile.

Es fornicación en posición vertical con la música.

¡Es fornicación vertical!

¿Por qué no tomas a Byron de la mano y bailas con él?

- Él no pudo bailar porque sus pies... - Pobre hombre.

¿Por qué lleva esa ridícula banda?

- ¿Es ridícula? - Sí.

Es ridícula, no combina con su traje.

No me molesta mi traje o si alguien más está inconforme en el.

¡Eres es muy tonto!

¡El Cuerpo Dandiacal!

Usted es el presidente.

Estaba preocupado a que usaras.

- ¿Estaba preocupado? - Deja de discutir conmigo.

Me gustan esta banda y la usaré te guste o no.

Es desagradable y me opongo.

¿A qué se opone?

¿A la banda, al gobierno o al hombre?

- Es feo. - ¡Así es como soy!

Le aconsejo que no se junte con el Lord Byron.

Su familia tiene un papel en los panes.

No se puede confiar en él ni en su hermana.

Aléjate de él.

Gracias por la advertencia.

No lo estoy advirtiendo, señor Brummell.

El Príncipe de Gales se lo pide.

Tengo una idea.

Leamos.

No quiero.

Vamos.

Seré Falstaff.

De acuerdo.

- La parte final. - Sí.

¿Tú eres Falstaff?

¡Mi rey!

¡Mi Júpiter!

Me dirijo a usted, ¡mi corazón!

No lo conozco, viejo señor.

Regrese a sus oraciones.

¡Cómo un enfermo de cabellos blancos se convierte en un tonto y bufón!

Durante mucho tiempo he soñado con un hombre así.

Tan excesivo, tan viejo y profano.

Pero al despertarme...

...desprecio mi sueño.

- ¡Sí! - ¡Sí!

¡Ganamos!

- ¡Ganamos! - Siempre.

- Míralos. - No me agradan.

Los tres.

Él es antipático.

Julia...

Julia... Dulce Julia.

¡Qué clase de dúo!

¿Cómo me quieren?

Tal como estás.

Juntos.

Ahora.

- Señor, ¿está despierto? - ¡Sí!

¡Hola, Robinson!

Lord Byron.

Por favor, pase.

¿Puedes esperar en el pasillo?

Es urgente, señor Brummell.

- ¿Qué está pasando ahí? - ¿Qué piensas tú?

No me agrada.

No te agrada porque naciste miserable.

- Si usted lo dice. - Lo hago.

Mensaje del Príncipe: Lo quiere ver ahora.

Deja que espere.

¡Claro, que espere!

- ¿Quieres entrar? - ¡No quiero!

- Puedes observar. - ¿Cuándo me escucharas?

- ¡No quiero! - Esto quedará entre Byron, Julia, tú y yo.

- No lo apruebo. - No me engañas, no eres moral.

Esto no se trata de la moral.

Es malo para el negocio.

Al príncipe no le agrada Byron...

...y ella lo tiene en la mirada.

- Robinson, vuelve a dormir. - Lo haré.

Lo haré.

- No hagan mucho ruido. -Haremos nuestro mejor esfuerzo.

¿George?

Tómalo con calma, parece que viste un fantasma.

Yo esperaba al Diablo.

Yo soy el diablo.

No, tú eres un Angel caído.

¿Has visto el periódico?

Me desperté y no sabía quién era yo.

- ¿Puedes creerlo, George? - Y después lo recordé.

El primer ministro fue asesinado...

...le dispararon en el vestíbulo del Parlamento.

El mundo está loco.

No parece real.

Es un caos.

El mundo es un peligroso, no creo que haya algo más peligroso.

Me desperté...

...y yo no era nada.

Yo no había nada...

...sin tiempo ni lugar.

Estaba en el borde mirando ...

...mirando hacia abajo en el abismo.

Salta, George. ¡Salta!

Es moralizante cuando elegimos saltar.

Y la muerte será el resultado final.

Es por la gloria y la fama.

Te envidio.

Tienes algo que dar.

Mi Ángel.

Vuelve a dormir.

¿Por qué simplemente no te vas?

Meteorito.

Dime.

Príncipe entre los hombres.

¿Por qué no te vas?

Mi estrella fugaz.

Te envidio.

Regresa a la cama.

No dejo ninguna impresión.

Tomo y no doy nada a cambio.

No puedo ni llorar.

Si tan sólo pudiera llorar.

No es la impresión lo que importa...

...pero la intensidad con la que ardemos, y tú...

...tú brillas más que nosotros.

¿Por qué tan sólo te vas?

Vuelve a la cama.

Lo haré.

Lo haré.

Sólo voy a ir.

Es tarde.

Iré de nuevo a la calle.

Cuando llegue, uno de nosotros se tendrá que ir.

¡Los dos!

El majestuoso trasero del príncipe regente, necesitará dos sillas, una para cada nalga.

- Y muestro un poco de respeto- - ¿Qué está haciendo Meyler arriba?

Sólo la alta costura habla de ese hecho.

¿Qué hace la alta costura?

Una crema.

¿La crema se revela hermano?

También lo hace la mierda.

- Dickie... - Aquí viene el aguijón.

¿Me puedes prestar 7.000 libras?

Toda Inglaterra sabe que no tienes garantía.

El Príncipe de Gales es mi garantía.

No veo al Príncipe.

Tienes que considerar con más cuidado los amigos que mantienes.

Mucho de esto es tela, Robinson.

El Sr. Brummell necesita privacidad.

Se espera que no falle.

Robinson, esta camisa está arrugada.

Mis disculpas.

¡Defectuosa de fabrica!

¡Dame otra!

Comenzaste sin mí.

¿Has olvidado quién soy?

Usted dejó demasiada impresión para hacerlo.

Muestra un poco de respeto.

Su Majestad, le expreso todo el respeto que tengo.

Lord Byron...

...como el estiércol de caballo: está en todas partes.

Veo que otros comparten lo que pienso de ti.

Es divertido, ¿cierto caballeros?

¡Pero no lo es para mí!

¿Te quedaras mucho tiempo en Londres, Lord Byron?

El clima...

...es quien te toma por sorpresa.

Hay muchos tipos de climas en el país.

Creo que cuando ves a un arbusto, crees haber visto todo.

¿Por qué no nos haces un favor a todos?

Enciérrate en algún lugar y escribe poemas...

...en contra de algo.

Decepción.

Vieja red que tejimos.

En los primeros intentos de engaño.

¿Nueva tabaquera, George?

Sí, George.

Ya veo.

¡Qué belleza!

Fue un regalo.

Es una tabaquera muy bonita, George, realmente muy bonita

Sí, sí lo es.

- ¡Hermosa! - Es sólo una tabaquera, su Majestad.

No tiene nada de malo admirar una tabaquera.

Es una joya.

Es sólo que la veo muy hepática.

- ¿Hepática? - ¡Sí! Hepática.

Hay más en la vida que...

...hepáticos deseos personales.

¿Te veo alrededor y te arreglas...

...pretendiendo que el destino de la humanidad descansa sobre sus hombros?

Cuando en realidad...

...eres una deforme...

...perezosa...

...y egoísta criatura.

No te interesas en el mundo sólo en ti mismo.

Es sólo una tabaquera, George.

Entonces dámela.

Byron me la dio.

- Pero es muy hepática. - Sí, lo es.

Lord Byron, se te olvidó. Tienes que ir de inmediato con el Lord.

- ¿En serio? - Sí.

Yo no voy a ir.

Nunca voy cuando bebo.

Con el debido respeto, eso nunca te lo había evitado.

¡Muy bien, Robinson!

Muy bien.

De todas formas, es hora de que me vaya.

Su Majestad.

George.

Robinson, hablemos...

- ...en privado. - De acuerdo.

Lo que no quiero que hagas es que intervengas.

Nunca.

Dele una tabaquera antes de que nos quite el acceso.

- Vamos. - No iré.

Bueno, no se sienta culpable.

¡No quiero sentirme culpable!

Usted quiere que todos se sientan culpables, lo conozco bien.

¡Tonterías!

Vuelva adentro y dele al príncipe lo que él quiere.

- No tienes que hacerlo, George. - Pero yo quiero.

Realmente quiero.

Entonces vaya con mi joyero y elije cualquier tabaquera que te guste.

Le daré las instrucciones.

No hay ninguna orden de El Príncipe Regent.

Compruebe de nuevo.

No importa cuántas veces revise...

No hay ninguna orden.

El Príncipe personalmente me lo dijo.

Pero no nos ha hablado.

Y hasta que estemos seguros...

...de que es cierto lo que dice...

...nosotros no podemos dar nada.

Usted señor, ¡es ridículo!

Por favor, le podrían informar a Su Majestad...

...que el señor Brummell...

...está aquí.

El Príncipe Regent salió.

Por supuesto que no salió.

Él siempre está aquí a esta hora.

¿Ustedes saben quién soy yo?

Sí, señor.

¿Le podrían decir que vine?

Realmente soy un amigo muy cercano del Príncipe Regent.

¡Sí!

¡Sí!

¡Sí!

¿Dónde está el Príncipe Regent?

No ha aparecido.

No recibí la invitación.

Fue entregada, estoy seguro de eso.

Creo que el Príncipe no está para celebrar la derrota de Napoleón...

...así que, ¿por qué él no está aquí?

El duque de York quiere poner a todos en orden.

Napoleón era pequeño.

Sin duda, es una gran inspiración para ti.

Su Majestad: El Príncipe Regent.

Sabía que no sería capaz de irse.

Saluda a todos.

- Es todo mío. - ¿Cómo me veo?

Estás vestido como un cordero.

¡Bien hecho! Bien hecho.

Su Majestad.

¿Cómo está su madre?

Bien, gracias. Señor.

Bien.

Tráeme vaso con agua.

- Meyler, esplendida fiesta. - Felicitaciones.

Fue mi idea, George.

Fue una esplendida idea, Meyler.

No tenía idea de cómo hacer esto, yo lo hice George.

¿Y cómo está la madre de Worcester?

Muy bien, señor.

Excelente.

Oye, ¿quién es tu gordo amigo, Meyler?

¿Qué?

¿Por qué me miran todos?

El Príncipe Regent, desea saber a quién, el caballero a mi derecha...

...se refería.

Mira George, soy yo...

¡Soy yo George!

Es suficiente.

Vamos, esto es ridículo.

Me tienes a mí, yo te tengo a ti.

Es parte del juego, ¿o no?

Yo...

- ...no me refería a "gordo". - Entonces, ¿a qué te referías?

- Me refería... - Brummell.

Para ti del Príncipe.

No, no... Yo se lo di al Príncipe.

Fue un regalo.

Me dio la instrucción de dárselo al extraño.

NO ACREEDORES

¿Sí?

Vine para que el Sr. Brummell liquide la deuda.

¿No sabe leer?

¿No me recuerdas?

Yo era un sastre.

¿En serio?

Su amo me arruinó.

No es escusa en convertirse en alguacil, escoria.

Es un hombre afortunado al tener al príncipe en su bolsillo.

¡Vete!

- Volveré. - Te golpearé.

Gire.

Camine y gire.

Estas cosas son botas de Wellington.

Doble de gruesas.

Él es mi esposo.

Ayúdame a regresar con el Príncipe.

El señor Brummell, ¿eso es realmente necesario?

¿Qué Señor?

Estar de pie cerca de mi esposa.

William, no está de pie...

...estamos bailando.

Sí.

Es un baile.

Bueno, ¡hagan otro tipo de baile!

Uno menos moderno.

Cariño, querido esposo...

...no tienes que preocuparte por el Sr. Brummell...

...él no está interesado en mi.

Está más interesado en ti.

Entonces no estén tan cerca.

Masajee mis hombros.

¿Qué necesita? ¿Una esposa rica?

Lady Devonshire.

Ella está ocupada.

¿La hija de Winchester?

Meyler está haciendo algo para ella.

¡Él está casado!

Ella murió.

Bueno, si Meyler es mi único competidor, elijamos la iglesia ahora.

- Él es rico. - Sí, pero...

...¿quién ha oído hablar de su padre?

¿Quién ha escuchado del suyo?

Ayúdame a regresar de nuevo con el Príncipe.

Señor Brummell, retire sus manos de mi esposa.

Cariño, no está haciendo nada.

Si el duque se sienta, estaré encantado...

...de darle un masaje en los hombros.

No, gracias por la oferta.

Pero si prefiere acostarse...

...le daré un masaje en la espalda.

Vamos, cariño.

Te hará sentir bien.

No, no. Gracias.

No.

Dígame, ¿cómo está tu hermano? Su Majestad Real, El Príncipe.

¿Por qué me lo pregunta? Usted lo conoce mejor que yo.

Porque es su hermano.

No hay ley que obligue que me agrade.

Fuiste prudente al alejarte de él.

Fuiste de su confianza.

Una vez que sales de su mente.

Es muy difícil volver en sus buenos libros.

¿Cuándo lo viste por última vez?

Desde hace un tiempo, he estado muy bien.

George me dijo que usted se encuentra perdido.

No, eso no es cierto.

Le dijo al joyero que se negara a servirle.

No, no, ya hicimos las paces.

Cariño, no preocupes al Sr. Brummell.

No soy el que lo molesta.

Gracias, señor.

Señora.

Deberías salir a bloquear la puerta.

¡Bastardos!

Él es Edward.

Él puede ser muy persuasivo en una discusión.

- Bastardos. - ¡Fuera de aquí!

¡Agárralo!

¿Dónde está el señor Brummell?

Vete al infierno.

Eso lo haré eventualmente.

Pero primero tengo a algunos afortunados que arrojar.

No obtendrás nada de mí.

¿Cuánto crees que valen tus dedos?

¡Adelante! ¡Hazlo!

¿Qué está pasando aquí?

Mira eso, el dueño en quiebra.

- Le cortaremos su dedo meñique. - Puedes tener el mío.

¡No, no, no!

Quiero algo más que eso de ti.

Edward, él es el señor Brummell.

Ingenioso dandi.

Inventor de los pantalones.

Vamos, di algo gracioso.

Déjalo en paz.

No, di algo divertido.

No es muy divertido.

Me pregunto a cuántos más les has arruinado la vida.

Escorias sobornadores.

- ¿Cuánto te debo? - Más de lo que puedes pagar.

- Te daré un cheque. - Te irás de aquí.

Puedes considerar esto como una plática amistosa.

Y cuando regrese por el dinero Tendremos una agradable conversación.

Si tuviera mucha suerte...

...tal vez Edward quiere que le cantes.

Déjalo.

¡Bastardos!

- ¿Estás bien? - Sí.

Parece que lo dice en serio.

Sí.

Ellos me tomaron por sorpresa.

Pero, ¿qué haremos? Sin el Príncipe no tiene crédito.

Sé exactamente lo que haré.

60.000 libras, caballeros...

...entre ustedes tres.

Sólo firmen.

¿Quién dijo que era su aval?

El Príncipe Regent.

Pero ustedes no se hablan.

Eso ya pasó.

Recuerden, si uno de ustedes lo pierde, los otros dos pagaran su cuota.

Esto es un pacto de caballeros.

Es mi deber decirte hermano...

...que estás cometiendo un grave error.

Bobby deja de ser un tonto.

Ahora tráeme una bebida.

¡Bueno! Ahora puedo continuar con el ala este.

¿Cuál será su parte, Brummell?

¿Gastarlo sabiamente o tirarlo contra la pared?

¡Vamos!

¡Vamos!

¡Vamos! ¡Vamos!

¡Adivina quién soy!

¡Julia!

Julia, siéntate.

George Bryan Brummell...

...el hombre más afortunado de Inglaterra.

Sí.

¿Cuánto dinero has ganado?

He jugado de todo.

Seré tu talismán.

Entonces no te puedes perder.

Repartan, por favor.

¿Tienes hambre? ¿Quieres comer?

¿Ostras, caviar, foie gras?

¿Qué te gustaría?

Lo que tú quieras.

Me siento con suerte.

Realmente con mucha suerte.

¡Esta es mi suerte de la noche!

Te comprendo.

Sí. Ve rápido.

Pide lo que quieras. Y me trae algunas fichas.

¡Esta noche limpiaremos el banco!

¡Sí!

¿Estás bien?

Por supuesto que sí.

Sí, estoy bien.

Nunca me sentí tan bien en mi vida.

En serio.

Ve.

¡Otra vez!

Recuerden, recuerden...

¡Por favor baja!

Lo duden o no.

- ¡Baja! - Recuerden.

Mi amante también lo recordará.

¡Baja!

- Ninguno de nosotros lo olvidará... - ¡Señor ya fue suficiente!

- A ti te fui infiel, y a mí fiel... - ¡Ya baja!

- Tu esposa... - Recuerden, recuerden...

¿No va a decir nada poético, Sr. Meyler?

No tengo nada que añadir...

...nada, que no hayas dicho.

George, ¡no sabía que estabas aquí!

No sabía que habías regresado.

Sillones por toda Inglaterra, fue un torbellino

De un condado a otro seguido por la indignación moral.

Pensé que fuiste a Whitby.

Sí. Allá fui. Me tragué el Mar del Norte.

Estaba lleno de violencia. Escupí sobre la arena.

- ¡Engañó a su esposa ! - Es lo que ella dice.

La embriaguez, la crueldad, la infidelidad...

¿Qué opinas, George?

No sé qué decir.

Préstame algo de dinero.

Yo no tengo dinero, George.

Tengo un acreedor sentado en mi casa que se niega a irse hasta que pague mi deuda.

La tengo en subasta en Inglaterra.

Tú estás mejor.

No tengo dinero. Pensé que tú tenías.

- Siempre tienes dinero. - Tú tienes dinero.

¿Qué quieres? ¿Por qué me sigues?

- No nos agrada. - No, para nada.

Vamos, George.

Discutí con mi esposa...

...me cansé de las amantes.

Me mudé con mi hermana.

Estoy muy infeliz.

Significa que no hay espacio para moverse.

Lo anti-Bonaparte se amontonan.

Con él la lógica de la razón enemigo.

No sé de qué estás hablando.

Los Ingleses aman la libertad, pero no a los seres políticos.

Espiritual, no religiosa.

Perspicaz, pero no intelectual.

Algo profundamente sospechoso se acerca.

¿Qué tiene esto que ver conmigo?

Eres es un arte, arte vivo.

¡No lo entiendo!

Yo tampoco.

Mi esposa entro a mi estudio...

...y se enteró de todo.

Y ahora me quiere hacer pagar.

¿Puedo hacerte una pregunta?

Adelante.

¿Crees que si por unos minutos...

..sólo uno...

...en el pequeño momento en el que...

...un momento fraccionario...

...podría ser tan bueno hablar de otra cosa, que no se trata de ti mismo?

¿No lo ves?

No hay de qué hablar.

Nada que decir.

Cambiaste.

Y tú no.

Mírame, George.

Mírame a los ojos y dime lo que ves.

- Nada. - No.

No, George, ahí es donde te equivocas.

Mi vida es mi arte. Mi arte es mi vida.

Y viceversa.

Y el arte nos salvará a todos.

No sabes nada acerca de la gente.

Madura.

- ¿A dónde vas? - ¡A madurar!

Todo o nada.

¡Espera!

Está por aquí.

Mi moneda.

Hágalo por favor.

Sí, por supuesto.

13 negro.

Charles, Bobby.

Worcester.

Charles siéntate.

Señores, esta noche vamos a alegrarnos...

...y mañana haremos negocios.

¿Qué negocios?

La primera cuota del préstamo que usted, Charlie y Worcester pidieron.

No es divertido, George.

No, no lo es.

No lo tengo.

¿Qué quieres decir con que no lo tienes?

No lo tengo.

No lo tengo. No tengo dinero.

- ¡George! - ¡Nunca me escuchas!

No tengo nada de dinero.

Buscamos a tu aval el Príncipe Regent.

Me temo que no tiene uso real.

Señor, hicimos un acuerdo de caballeros.

El señor Brummell no lo es...

...nunca ha sido y nunca será un caballero.

Y lo debiste saber, Dickie.

Dickie Meyler.

El dandi asesino.

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

¡Fuera!

- Robinson. - ¿Sí?

Sólo tú.

¿Sólo yo?

¿Estás todavía está conmigo?

Por desgracia, hubo un accidente.

¿Necesitas un cuchillo para eso?

No lo sé.

- Pero podría. - Es muy probable.

¿Qué tipo de accidente?

Un robo.

- ¿Robos?. - En la noche.

Robos en la noche.

Se llevaron el dinero.

Y con él mi confianza.

Mi amistad y mi amor.

¡Pobre criatura desafortunada!

¿Has informado a la policía?

Soy la policía en este caso.

Pero antes de continuar, tengo que preguntar.

¿Ha visto u oído algo?

¡Estaba desesperado!

- Actué a ciegas. - Gracias, señor.

Y ahora te voy a matar.

No, no, espera. Lo puedo explicar.

¡Después de que te mates!

¡Estás loco!

¡Sí, dime es una locura!

- Por favor, Robinson. No. - ¡Yo quiero!

- ¡Te voy a matar! - ¡No puedes!

¿No puedo?

Me molestas.

- No mucho. - No me veas.

¡No puedo matar a un hombre mientras me miraba de esa manera!

- ¿Cómo? - Cierra los ojos.

- No. - ¡Dije que los cierres!

No me matarás realmente, ¿o sí?

No es gracioso. ¡No te rías!

Esto no es gracioso.

No es gracioso, no lo es. Obviamente no me matarás.

¡Por supuesto que quiero!

Ahora, ¡cierra los ojos!

¡Por el amor de Dios!

Esto no está bien. Simplemente no puedo.

No es que no lo quiera matar...

...simplemente no puedo.

Entiendo.

No te preocupes.

Yo también hubiera hecho lo mismo.

Me temo que ahora tendrá que matarme

¡No, no puedo!

Sólo queda una cosa.

Me tengo que ir.

¡No!

Tengo que hacerlo.

Tienes que irte.

No creo que entienda.

No está en lo profundo del alma.

Ojalá podía hacer algo, pero no puedo.

Nada.

Nadie puede hacer algo.

Aquí hay un poco de dinero.

Dinero.

Conoce el precio de todo...

- Y el valor de nada. - Tómalo. Es sólo dinero.

¡Señor Brummell! ¿Vendrá con nosotros ahora?

¿O después del espectáculo?

¡Bastardos!

Vino a verlo cantar, señor Brummell.

- Después del espectáculo. - Después del espectáculo...

...voy a cobrar su deuda.

...Y todo sin fundamento. ¡Me dio mucho ánimo!

Ciertamente, señora, es difícil cambiar: sin fundamento.

Por favor...

...no se detengan por mí.

De hecho, es difícil Cuando... Cuando...

¿Línea?

- Al crear un escándalo contra una persona. - Al crear un escándalo contra una persona.

Y no es un consuelo saber que te lo mereces.

Después, lo hice. Ellos me perdonaron...

Malicia y él se casaron.

E hicieron el tonto en esa etapa de la vida.

¡Se ha ido!

¡Bastardo!

Esa noche Beau Brummell huyó a Francia...

...y nunca más regresó a Inglaterra.

Pero su legado - por lo general su traje oscuro - todavía vive.

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