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Todo el mundo conoce a ABBA,
uno de los grupos de más éxito de todos los tiempos.
Siguen teniendo éxito 20 años después de hacer sus fortunas
vendiendo cientos de millones de discos.
Pero ésta es la primera vez desde su ruptura en 1983
que los cuatro han participado en un programa.
Ésta es su historia.
Benny Andersson y Björn Ulvaeus eran las fuerzas creadoras de ABBA.
Es el mes de marzo de 1999
y están en Londres para asistir a los ensayos finales de un nuevo musical
que incluirá más de 20 éxitos de ABBA.
El 6 de abril, día del estreno de "Mamma Mia!", se celebraron 25 años
desde que un grupo con ropa llamativa, a la búsqueda del éxito internacional,
ganó el festival de Eurovisión, celebrado en Brighton en 1974.
Eso significaba superar las eliminatorias suecas primero.
En el concurso sueco era obligatorio cantar en sueco.
Pero como en Brighton se podía cantar en inglés, lógicamente lo hicimos.
Era evidente que sería la mejor estrategia.
Recuerdo que la traduje,
cambiándola un poco, y la grabamos.
Sonaba mucho mejor que la sueca.
"Waterloo"... Todo el mundo la recuerda.
La puesta en escena fue estupenda, llevaban los trajes,
y, cómo no, las dos mujeres dieron lo mejor de sí mismas
con esa interpretación suya tan graciosa y encantadora.
Tuvo un impacto increíble en todo el mundo,
la canción llegó a los diez primeros puestos en América,
donde el festival de Eurovisión no cuenta para nada.
SUECIA
¿Qué me dicen de esa actuación?
Suecia nunca ha ganado, pero seguro que se situará entre...
"Waterloo" fue número uno en el Reino Unido y llegó a las listas americanas,
pero iba a ser difícil deshacerse de la etiqueta de Eurovisión.
En el 73 y el 74,
el festival de Eurovisión era la única forma de salir al exterior.
No éramos típicos de Eurovisión.
De ser ingleses, no habríamos tenido que recurrir a Eurovisión.
Nadie estaba interesado... Una cinta de Suecia va directamente a la basura.
ABBA siguió con otro single dirigido a un público internacional.
Trabajaban en un idioma extranjero, aunque Björn habla un inglés perfecto.
Creo que, con la música, trataban de atraer a un público universal.
Es muy simple, pero "I Do, I Do, I Do" tiene una letra muy buena.
Aunque en inglés, no logró situarse entre los diez primeros del Reino Unido.
18 meses después de "Waterloo",
ABBA se preguntaba qué necesitaba para conseguir otro éxito.
En primer lugar, las cosas en 1974 eran totalmente distintas a hoy en día.
En segundo lugar, sigue siendo muy difícil para un artista de un país pequeño,
un país de habla no inglesa, como Suecia,
salir al extranjero y ser famoso.
Creo que el motivo por el que no tuvimos ningún éxito
entre "Waterloo" y "SOS"
fue que...
Quizá no el público, pero los periodistas y disc jokeys británicos, la radio, la TV...
Todo el mundo había decidido: "Es un grupo de Eurovisión".
"Por lo tanto, sólo tienen un éxito, como todos,
y, después, se olvidan".
Cuando "SOS" salió a la venta,
la gente empezaba a tomar a ABBA más en serio.
Era disc jockey en Capital Radio y recuerdo haber pensado:
"No están mal”.
Creo que la gente esperaba que lograran un solo éxito,
pero cuando "SOS" y "Mamma Mia" lograron una estupenda acogida,
nos dimos cuenta de que conseguirían algo más que un solo single.
"SOS" llegó al número seis en 1975. ABBA lo había conseguido,
pero en Suecia, las críticas indiferentes tras "Waterloo", eran ahora glaciales.
Nos criticaron mucho, especialmente en Suecia durante los años 70,
cuando había un movimiento izquierdista
que tenía mucha fuerza en el mundo de la música.
Así que recibimos muchas críticas
por vender muchos discos y ganar mucho dinero.
Es un sentimiento de amor y odio hacia la prensa sueca.
Estaban molestos con ABBA por haber ganado
y llevar esa ropa tan extravagante.
Nadie debía llevar ropas así.
En esa época, se suponía que todo el mundo debía llevar vaqueros.
Y... la radio, por ejemplo, se negaba a poner los discos de ABBA.
A nosotros no nos importaba, porque a la gente le encantaban sus discos,
y la única forma de oírlos era comprándolos. A mí me iba de perlas.
No valía la pena tratar de defenderse.
Era mejor concentrarnos en lo que hacíamos: grabar música.
El hecho de que estuvieran en Suecia fue el verdadero motivo de su éxito.
No era porque la música fuera escandinava.
Era el hecho de que pudieran trabajar a su propio ritmo, de una forma brillante,
sin preocuparse por estar al tanto de la última tendencia en Nueva York
o el último movimiento de la semana.
Por lo tanto, pudieron concentrarse
en escribir la mejor canción en un momento dado.
Lo cierto es que, una y otra vez,
un artista sobrevive a modas y a tendencias con grandes canciones.
Con una disciplina poco típica del estilo de vida del rock n' roll,
Björn y Benny pasaban semanas enteras
escribiendo canciones en una isla del archipiélago de Estocolmo.
Agnetha y yo compramos la casa
alrededor del 71, o algo así.
Tres años más tarde, Benny y Frida
compraron una casa al otro lado de la isla.
Resultaba muy práctico tener las familias aquí durante el verano,
y trabajar durante el día.
Era toda una revelación poder ver el archipiélago así.
Inspirador.
Me levantaba, desayunaba y, al rato, oía un piano
que me decía que Benny había llegado, así que me acercaba,
y empezábamos a trabajar.
Parábamos para comer y trabajábamos...
seis horas, quizá.
Eso... cada día.
Soy un hombre de oficina. Tengo que esperar hasta que salgan las notas.
Si no estoy aquí, no saldrán. Es como...
Hay un dragón dentro de una cueva. Sabes que está ahí dentro, pero no sale.
Así que tienes que esperar fuera. Si esperas lo suficiente, saldrá.
Si te vas a dormir la siesta, no lo verás,
porque es cuando sale.
Tras unas tres semanas de lo mismo,
es cuando surgen las canciones.
Es muy laborioso eliminar la basura,
para ver lo que es verdaderamente bueno.
Y eso lleva tiempo.
Recuerdo que aquí escribimos "Fernando" y "Dancing Queen".
Y también algunas más después.
"Dancing Queen" era un poco más moderna que "Fernando",
pero "Fernando" es una buena canción.
En el 76, "Dancing Queen" y "Fernando" estuvieron 15 semanas en las listas.
ABBA iniciaba una carrera con 19 singles entre los diez primeros en siete años,
pero ni ellos mismos habían imaginado hasta dónde llegarían con ABBA.
A principios de año, Anni-Frid seguía con la carrera en solitario
que había comenzado ocho años antes.
Escribimos "Fernando" para Frida, para un álbum que grabó en sueco.
Lo grabó primero en sueco, y después hicimos una versión inglesa.
Fundamentalmente, la misma canción.
Tenía 14 años... Era la vocalista de un grupo de baile...
Trabajaba todos los sábados.
Por aquel entonces, cantaba la música del momento,
como música melódica o pop.
Mi gusto musical cambió con los años.
Y estuve algunos años cantando con un grupo,
principalmente clásicos y jazz.
Anni-Frid Lyngstad nació en Noruega en 1945
y se trasladó a Suecia poco después.
Empezó a cantar siendo una adolescente, y también se casó, tuvo dos hijos,
y se divorció cuando tenía poco más de 20 años.
La descubrió la EMI de Suecia
y empezó a trabajar en una serie de singles de éxito.
El miembro más joven de ABBA también se estaba labrando un porvenir:
Agnetha Fáltskog, nacida en 1950.
En la actualidad, está retirada de la vida pública y ya no habla bien inglés.
No quiso hablar ante la cámara, pero aceptó grabar una entrevista
y salió de su aislamiento para grabar estas imágenes.
En la década de los 60, su carrera empezaba a florecer,
y aceptaba cualquier tipo de publicidad.
A los 15 años, cantaba a media jornada con una orquesta
y, cuando su popularidad aumentó, dejó su trabajo de telefonista
y entró de lleno en el mundo del espectáculo.
Claro que soñaba con ser una gran cantante,
pero por entonces mi objetivo no era convertirme en una estrella.
No pensé ni por un momento que llegaría a serlo,
pero quería grabar un disco, quizá entrar en la lista de éxitos sueca.
Lo importante para mí era subir a un escenario y usar la voz.
La oportunidad llegó cuando le ofrecieron el papel de María Magdalena
en la producción sueca de "Jesucristo Superstar”.
No se debe subestimar a estas dos chicas. Sabían cantar.
Los discos de ABBA tenían una característica importante:
dado que son suecos, o extranjeros,
su dicción y entonación es estupenda.
Si nos ponemos técnicos, "Dancing Queen"
tiene un registro de voz de dos octavas,
empezando... aquí abajo.
Y después ese do alto aquí arriba.
Es increíble.
Para hacer discos pop estupendos, deben analizarse los discos de ABBA,
porque no se pueden mejorar.
Son modelos de cómo producir un disco.
Si nos fijamos en la estructura de las canciones,
nos daremos cuenta de lo complicadas que son
y de cuánto trabajo costó grabarlas en un principio, así que...
los respeto mucho.
La más difícil de grabar fue "Dancing Queen",
porque tiene muchas armonías, y tardamos...
De las cuatro canciones que hemos hecho, fue con la que tardamos más.
Posiblemente fuera la más difícil.
Sin embargo, en los años 70, ABBA recibió críticas.
Sabías que ABBA representaba todo lo que ibas a odiar.
Parecía algo que negaba tu propósito como nueva generación,
negaba tu punto de vista.
Y pensar que tus padres podían estar silbando esa canción
en el cuarto de baño de tu casa
te hacía querer provocar un incendio.
Pero los músicos se han empezado a dar cuenta
de que quizá se rechazara sin muchos miramientos en los años 70.
Era la época del punk y teníamos que decapitar a ABBA.
Posiblemente yo habría empuñado el hacha.
No hacían música para chicos, hacían música para chicas.
Eso era suficiente...
para que ignoraras completamente
al que resultó ser uno de los mejores grupos de pop de todos los tiempos.
Creo que la música de ABBA es una fuente de placer,
y eso los hace extraordinarios.
No somos dignos.
Febrero de 1999,
los ensayos del musical no han sido tarea fácil para el reparto.
Han descubierto lo complicadas que son las voces,
y, en un trabajo que no estaba escrito pensando en un musical,
las canciones deben modificarse para que se adapten a su nueva historia.
Es estupendo, parece flotar...
Y con el movimiento no tenemos que parar...
Los arreglos de las canciones deben alterarse
para poder incluir diálogos entre las estrofas.
Para eso, Björn debe sentarse al piano con el arreglista Martin Koch,
de la misma forma que siempre ha trabajado con Benny.
Estupendo.
Como letrista,
Bjorn está acostumbrado a hacer que las palabras se adapten a la música.
Éste es un ejemplo típico
de cuando las cosas son más distintas en el estudio de lo que tú pensabas.
Siempre había pensado que el título debía ir al final de las estrofas y estribillos,
pero descubrí que debía estar al principio.
Se llamaba "In the Arms of Rosalita"
y quería algo con más percusión para empezar el estribillo.
Así que se convirtió en "Chiquitita",
porque seguía teniendo ecos españoles.
El camino de Björn hacia el estrellato internacional
comenzó tras un período con un grupo del colegio
llamado The Hootenanny Singers, que logró su primer éxito en 1964.
Un año después, tenían admiradores fieles
y tocaban ante multitudes en todo el país.
En Suecia existen los denominados folkparks.
Son salas para grupos como nosotros, que tocan entre 30 y 45 minutos.
Y luego vas al siguiente local.
Podíamos hacer 120 de esos conciertos en un verano.
Vaya un nombre más tonto.
Suena estúpido.
También tocaba en los "folkparks"”
un grupo en el que actuaba el joven Benny Andersson.
Nos conocimos de gira. Él tocaba con su grupo, The Hootenanny Singers.
Había oído hablar de él, y él de mí, ya que ambos éramos compositores,
y empezamos a hablar de hacer algo juntos.
Nos teníamos que encontrar en algún sitio.
Sentimos afinidad desde el principio.
Éramos muy parecidos, teníamos el mismo papel en nuestros grupos,
de motor musical, por decirlo así.
Dejando de lado su educación como acordeonista de canciones folk,
a los 17 años, Benny aporreaba el teclado eléctrico con los Hep Stars,
la respuesta sueca a los Beatles.
Tocábamos material de Chuck Berry, Rolling Stones. Eramos un grupo de rock.
Versionábamos la música de otra gente,
pero se nos acabó el material bueno.
A los seis meses, escribí la canción "Sunny Girl”.
Sentí algo... Creo que es una buena canción.
Me identificaba con ella. Noté que pasaba algo.
La grabamos y fue un gran éxito.
El día que entró directamente en el número uno de las listas de éxitos,
supe que si podía escribir una buena canción, también podía escribir dos.
Si podía escribir dos, podía escribir tres, porque antes no sabía
si quería ser taxista, carpintero... lo que fuera.
Entonces decidí lo que quería hacer, y así ha sido desde entonces.
Me pidieron que hiciera un programa...
donde también cantaba Agnetha,
y nos enamoramos casi al instante.
Björn era cariñoso y tierno.
Tenía una voz preciosa y era un artista como yo.
Sentí que éramos compatibles para el matrimonio,
lo cual es aparente en algunas de las fotografías de la época.
Un par de meses después,
Benny conoció a Frida en un concierto, creo.
Ella cantaba con una orquesta.
A ellos les pasó lo mismo.
La gente no se lo cree.
Pedimos a las chicas que hicieran algunos coros.
Todos se dieron cuenta, incluso Björn y yo,
que sonaba mucho mejor cuando cantaban ellas.
Así que dijimos: "Vamos a grabar algo,
los cuatro, y higamos una verdadera canción pop en inglés".
Estábamos hartos de la música sueca
que llevábamos haciendo tanto tiempo.
Queríamos hacer algo de verdad y, sobre todo,
algo que interesara también fuera de Suecia.
Uno de los primeros singles con las chicas liderando el grupo, "Ring Ring”,
fue un éxito en Europa, aunque tuvo poco impacto en el Reino Unido.
Con el grupo completo, los elementos empezaban a cuajar.
Según se cuenta, su manager, Stig Anderson,
cansado de escribir sus nombres,
anotó las iniciales A-B-B-A y, por casualidad, creó una leyenda del pop.
Lo único que quedaba por hacer era perfeccionar ese sonido.
Era un motor. Nos hacía seguir.
Siempre decía que tarde o temprano sucedería. Incluso antes de ABBA...
Creía que éramos buenos compositores.
Stig Anderson les presentó a un ingeniero de sonido que,
al igual que Björn y Benny, estaba fascinado con el sonido de americanos
como Phil Spector y los Beach Boys.
Compré un libro sobre Phil Spector y leí con asombro
que usaba dos baterías, tres bajistas y cinco guitarristas,
y decía: "Pues claro que suena monumental. Lo es".
Si escuchas un disco como "Do You Wanna Dance?" de los Beach Boys...
Lo escuchábamos en un gramófono de plástico
y sonaba fenomenal.
También queríamos hacer que nuestros discos sonaran genial.
Pasamos mucho tiempo intentando hacer que sonaran como queríamos.
Lógicamente, nos ayudaron mucho.
Estuvimos muy influenciados por Michael Tretow, que nunca se rindió.
Siempre buscaba algo nuevo.
Traían la canción al estudio sin ninguna idea sobre cómo presentarla.
La tocaban y la probábamos de varias formas.
Grabábamos el acompañamiento con los músicos
y después grabábamos las voces, los coros y todo lo demás,
y luego...
Lo normal era echar a la basura todo el acompañamiento,
y grabar un acompañamiento nuevo.
Creemos que así fue como empezó, y...
Tenemos la batería, el bajo, la guitarra eléctrica y el piano.
Fue así de fácil, creo.
Para compensar la falta de músicos en el estudio,
Michael Tretow grabó la guitarra dos veces,
y una cosa llevó a la otra.
Dije: "¿Y si lo hacemos con todo el grupo?".
"Todo el mundo vuelve a hacer su parte,
lo pongo en pistas distintas y cambio un poco la velocidad".
Y ahí estaba. Todo un éxito.
Un sonido intenso y enérgico.
El sonido de ABBA.
Maravillosa monofonía.
Creamos algo con las voces...
Podíamos remezclarlas alterando aún más el tono.
Sonaba más claro y brillante.
Al combinarlo con las voces originales
era como si... le diéramos chispa.
Otro factor fundamental era el contraste vocal entre las chicas.
Nuestras diferencias ofrecían ese aspecto interesante al sonido.
Tratábamos de sacar el máximo partido de nuestras voces.
Estrictamente hablando, ella es soprano, y yo soy mezzosoprano.
Yo tengo una voz más grave y ella la tiene más aguda.
Benny y Björn ya sabían quién iba a hacer la voz solista.
Conocen nuestros registros a la perfección
y sabían qué tipo de voz querían para cada canción.
Debo admitir que, a veces, me daba envidia que eligieran a Agnetha.
Ya teníamos todas las piezas del rompecabezas musical,
y comenzaron a encajar en el estudio.
Sonaba bien,
y, después de un rato, siempre tardábamos un rato, ahí estaba.
Todos los elementos estaban en el lugar preciso.
Era muy extraño. Como por arte de magia.
Sólo lo experimenté con Björn y con Benny.
Nunca sucedió con nadie más.
En todas las demás grabaciones que hice antes y después, no sucedía.
Sólo con Björn y con Benny.
El sonido de ABBA se perfeccionaba,
y la ambición musical de Björn y de Benny superó su conocimiento,
así que incluyeron a un arreglista en el equipo.
Cuerdas...
Chelo...
Recibí una cinta...
con lo que habían hecho con las canciones hasta entonces.
Después nos sentábamos y hablábamos:
" ¿Qué tipo de cosas queréis en este arreglo?".
Me llevaba la cinta a casa y empezaba a analizar lo que tenía.
Anotaba lo que había en la cinta y añadía los arreglos.
Esperaba que dijeran: "Qué arreglo más bueno”.
O que dijeran: "Gracias, ya te llamaremos".
En 1976, el sonido de ABBA se reconocía al instante.
Con voces e instrumentos duplicados y arreglos complejos,
Benny experimentaba con coros, cuerdas, Moogs, e incluso cítaras,
hasta llenar el disco.
Ni Benny ni Björn anotaban la música,
y sus métodos en el estudio implicaban un proceso largo
de separación y clasificación de los arreglos para "Mamma Mia!".
Sí, es una cítara.
Podemos reciclarlo.
Es estupendo, porque tenemos a un tipo en Estocolmo, Anders Neglin,
que lleva meses escuchando cada canción
y anotando exactamente lo que se utiliza.
Eso es lo que reproduciremos en el escenario.
También es muy divertido volver a verlo.
Podemos fácilmente...
Son instrumentos de cuerda...
- No... No pongas eso. - Un piano raro.
¿Lo recuerdas?
En Inglaterra, los ensayos avanzan.
Aunque las canciones son sólo un elemento, Benny y Björn quieren
ser todo lo fieles que puedan a los originales.
Björn ha participado en cada aspecto
de la producción y del proceso creativo,
porque nadie sabía cómo se habían creado las canciones,
o cómo funcionaban las armonías.
Somos los primeros en conocer esa mezcla secreta.
A medida que nos acercamos a la última etapa del ensayo,
la atención al detalle empieza a dar resultados.
Pero en la interpretación de las canciones,
no hay nada como el original.
El problema es que el original lleva mucho tiempo sin verse en escena.
Entendemos por qué la gente sigue queriendo escuchar a ABBA,
y, si no puede conseguir a los de verdad, se contentará con otros.
Quieren esa inocencia y esa diversión,
y lo quieren bien hecho.
ABBA dio su último concierto hace casi 20 años,
y los grupos como Björn Again
se toman el tema de la imitación muy en serio,
en el escenario y fuera de él...
Que se llame Björn Again, no significa que seas la estrella.
Sin mí, el grupo sólo sería "Again".
No me importa. Hoy salgo yo primero al escenario.
Tú siempre eres el primero. El primero en entrar y en salir...
Hola, Royal Albert Hall.
Desde su formación hace diez años,
Björn Again ha realizado más de 1.200 conciertos
en más de 30 países.
Puede ser lo más próximo a la experiencia en directo
para una nueva generación de fans
que conocen más los vídeos que otra cosa.
Aunque los grupos que versionan los éxitos de ABBA tienen su función,
existen actos anuales que mantienen vivo el recuerdo,
como éste en Bristol, Inglaterra.
Sus admiradores se reúnen para pagar precios de los 90 por objetos de los 70,
o para sumergirse en el ambiente.
Siempre que ponemos ABBA, la gente sonríe.
Muchos grupos de los años 70 y 80...
Si pones su música, la gente no se sabe la letra a la perfección.
Aquí también hay muchos admiradores jóvenes,
y, cuando piensas que la música se grabó hace 25 años...
y atrae a nuevos seguidores, debe de haber algo...
Soy de las afueras de Filadelfia, de Bensalem, en Pensilvania.
Hace tiempo que sabía lo de hoy, sabía que vendría.
Forman una gran parte de mi vida, porque los quiero mucho.
Los seguidores de ABBA vienen de todo el mundo,
de todas las culturas.
Soy de Uzbekistán, una república de la antigua Unión Soviética.
En la URSS no estaba permitido vender muchos álbumes de ABBA.
No había suficiente suministro de discos.
La demanda era mucho mayor.
Eran muy populares.
Los discos de ABBA dieron a conocer su música en todo el mundo,
pero su aspecto también desempeñó un papel importante.
Hay quien piensa que su forma de vestir era de mal gusto.
Creo que contribuyó a su éxito, porque eran muy diferentes
y los vídeos y la ropa eran muy vistosos.
Eran fáciles de reconocer.
Es normal que un grupo de pop quiera ser distinto y llamar la atención.
En aquella época, pensábamos que la ropa era muy divertida.
Una idea más desenfrenada que la otra. Nada era lo suficientemente alocado.
Anni-Frid había estado en Japón, o quizá fuera China,
y dijo: "Haz algo como un tigre.
A veces, me siento como un tigre".
Cuando empezaron el espectáculo, llevaban una sección larga.
Estaban decoradas... así.
Podían quitárselas de repente,
y, cuando la abrían, eran muy cortas.
Me imagino la reacción del público.
Fue la primera vez en la historia del pop que una chica guapa como Agnetha
salía llevando unas mallas.
Eran ajustadas... muy ajustadas.
El día después de llevarlas,
la prensa escribió más sobre el trasero de Agnetha que sobre la canción.
Su aspecto también ayudó a provocar un interés inesperado.
En clubs como el "Dancing Queen" de Nueva York,
otro grupo de gente empezó interesarse por el sonido de ABBA,
al ser adoptado por homosexuales, transexuales y travestidos.
No lo entiendo. ¿Parecemos travestidos?
Pueden agradecerle su nueva fama a una película de culto australiana
sobre un grupo de travestidos.
Priscilla fue el desencadenante. No fue responsable, tenía que pasar.
Para un público afeminado, volvieron a tener éxito,
pero, lentamente, ha llegado más allá.
Los travestidos fueron los primeros en estar orgullosos de ello.
La película australiana era lo último en una larga relación amorosa
que el país ha tenido con ABBA.
Presume de uno de los primeros clubs de fans del mundo
y el carnaval gay de Sydney es uno de los principales actos anuales
que sigue dándoles la oportunidad de lucir su estilo ABBA.
Fue el primer país del mundo en el que tuvieron éxito.
Cuando el país se dio cuenta, los adoptaron como si fueran suyos.
Estábamos orgullosos de que fueran nuestros,
eran nuestro simbolo nacional de los años 70,
porque antes nadie los quería.
Australia fue su primer destino fuera de Europa.
Incluso tras un éxito considerable,
en 1977 no estaban preparados
para el recibimiento de los admiradores australianos.
Al principio, cuando sales del aeropuerto,
y ves todas las calles abarrotadas desde el aeropuerto hasta la ciudad,
no te lo puedes creer.
Después te das cuenta. Es nuestro recibimiento.
De nadie más. No es que venga el presidente.
Vas del aeropuerto al hotel...
Las madres ponen a sus hijos en la calle para que los coches paren
y puedan conseguir un autógrafo o verlos fugazmente. Fue...
En Melbourne había más de 100.000 personas frente al hotel.
Con varias giras, ABBA logró el tipo de adulación
anteriormente reservada a grupos como los Beatles.
A finales de 1979,
sus singles llevaban en las listas del Reino Unido más de 160 semanas.
ABBA era el grupo más vendido de todo el mundo.
Incluso se rumoreaba que era el primer exportador de Suecia.
Parecía que todo el mundo quería un pedazo de ABBA.
A menudo, sus giras eran una prueba de resistencia,
pero seguían encontrando tiempo para probar nuevos estilos,
y satisfacer a la vez los sueños de más de un joven admirador.
La cosa irá así... Las dos chicas saldrán, y vosotros estaréis ahí.
Las dos chicas os vendrán a buscar.
Entraréis y os quedaréis en la misma posición en la que estáis.
Que nadie se acerque demasiado, porque sólo se le oiría a él.
Todo lo cerca que podáis, pero todos juntos. ¿De acuerdo?
Los nervios antes del concierto quizá fueran peores de lo habitual...
pero valió la pena al final.
El grupo empezó a darse cuenta
de que los admiradores no se cansaban de ABBA,
Y, para tratar de reducir la presión,
decidieron que una cámara les siguiera en su gira por Australia de 1977.
Hoy en exteriores para su última película de Hollywood,
la carrera de Lasse Hallstrom mejoró cuando fue elegido director.
Todo comenzó cuando me contrataron para grabar un documental sobre su gira,
y, de repente, empezó a crecer.
Teníamos mucho dinero, y todos los accesorios que pudiéramos imaginar.
Era como estar en la escuela de cinematografía,
juguetear con todo el equipo que teníamos.
Queremos a ABBA.
Hicimos un extraño reportaje documental.
Tenía un argumento mínimo que nos habíamos inventado durante el viaje,
y seguimos escribiéndolo y modificándolo por el camino.
Disculpen, querría... ¿Me permiten una entrevista...?
Quería tener acceso a ellos en todo momento,
cuando se levantaban, a la hora de acostarse...
Nos cerraron algunas puertas, así que...
ABBA era más feliz en el estudio
y la tensión de la gira empezó a sentirse.
Sólo comes, duermes y sales al escenario, nada más.
Mata la creatividad de una forma que no me gusta.
Es aburrido viajar, pero nos encanta salir al escenario.
Me desperté en una gira por Europa
y pensé: "¿En qué ciudad estoy?". Es terrible.
Hola.
¿Me permitís hablar con vosotros unos minutos?
¿Ahora? ¿Por qué no?
Encontrar formas de relajarse lejos de la atención del público era imposible
y afectó a unos más que a otros.
Nos encantaba.
Lo único que era pesado
era que, sobre todo en Australia, teníamos que quedarnos en la habitación,
porque era muy difícil salir.
Además, éramos dos parejas casadas. Imagíneselo...
Nada de groupies.
La prensa, cada vez más interesada en todos los aspectos de sus vidas,
empezó a sugerir un distanciamiento dentro del grupo.
Los artículos decían que Frida y yo nos odiábamos desde el principio.
Eso es una tontería.
Ambas éramos muy competitivas,
y por eso las canciones estaban llenas de energía y tensión.
Luchábamos por la atención del público, y eso generaba un mayor interés.
Frida proyectaba una imagen más fuerte que la mía,
tanto a la hora de cantar como de bailar.
A mí no me interesaba, como a mucha gente.
Me gustaba, eso sí.
Pero no creo que fuera la única.
Me divertía mucho en el escenario.
Creo que, al ver los vídeos o ABBA The Movie,
se nota que disfrutábamos con lo que hacíamos.
Manteniendo su profesionalismo a pesar de las diferencias, reales o imaginarias,
ABBA siguió dándolo todo de sí en sus espectáculos.
Al final, la lisa fachada de ABBA empezó a agrietarse
bajo la constante atención tanto de los medios como de los admiradores.
A veces era horrible.
Había fervor. Había histeria.
Había multitudes sudorosas y obsesionadas.
Me sentía como si fueran a agarrarme y no pudiera volver a escapar.
No sabía que fuera una experiencia tan espantosa para ella.
Pensaba que era estupendo.
Frida tenía dos hijos mucho mayores de un matrimonio anterior,
pero, para Agnetha, estar alejada de su joven familia
era una presión que ya no podía soportar.
Muchas mujeres con éxito que tienen hijos
habrán tenido una experiencia parecida a la mía cuando ABBA se hizo famoso.
Estás dividida.
Una mitad se muere por tener éxito en todo el mundo,
y la otra es la madre que quiere estar en casa con sus hijos.
Agnetha no quería ir a ninguna parte.
Yo pensaba: "Debemos hacerlo".
"No podemos perdérnoslo..."
"Nos lamentaremos durante el resto de nuestras vidas si lo dejamos".
Entre Agnetha y yo hubo...
Ahora la entiendo mucho mejor que entonces...
Siempre fue difícil, porque yo quería ir y ella no.
No hablo de giras, porque no me importaban.
Es la publicidad.
El grupo decidió no ir de gira durante 1978.
Pero sabían que debían mantener su perfil público
y fueron pioneros en el uso de vídeos pop.
Fueron los primeros en contratar a alguien para dirigir un vídeo,
porque no querían viajar o hacer conciertos,
así que los vídeos eran su forma de mostrar al mundo su música.
ABBA no se mató trabajando,
como tantos otros grupos que realizan 300 conciertos al año.
Sí, hacían apariciones, pero muy limitadas.
Enviaban los vídeos y entraban en los hogares con su imagen,
de la forma más eficaz que se había logrado hasta entonces.
Fue el precursor de todas las imágenes que surgirían en los 10 años siguientes,
como Michael Jackson y Madonna.
Para la inestable relación de Björn y Agnetha,
el equilibrio entre sus vidas pública y privada llegó demasiado tarde.
Las prioridades de Agnetha eran: primero la familia, después ABBA.
Sin duda.
No es que las mías fueran al revés. Yo creía que podíamos tener ambas...
Pero creo que las mujeres son distintas en ese aspecto.
Pensaba: "Podemos tener una niñera... Tenemos una niñera".
"¿Qué importa si estamos fuera dos o tres días?"
Pero ella no pensaba así.
Durante las Navidades de 1978 ocurrió lo inevitable.
Tras ocho años de matrimonio, y dos hijos,
Agnetha y Björn anunciaron su divorcio,
tratando de hacerle frente para evitar dañar al grupo.
Cuando Björn y yo nos separamos,
dijimos a la prensa que había sido un divorcio amistoso,
que, por supuesto, era mentira.
Todos sabemos que no existen los divorcios amistosos.
Son dolorosos, especialmente si hay niños.
Además, todo ocurría ante la mirada de la prensa.
Estaban decididos a seguir grabando juntos,
pero las relaciones en el grupo eran cada vez más tensas.
En 1981, Benny y Frida también se divorciaron tras 12 años como pareja.
No tiene importancia. Te divorcias, tu esposa se casa con otro,
tienen hijos y tú también los tienes, y todos podemos estar juntos.
No es como si no volvieras a verla nunca.
En Suecia no funciona así.
Lo importante
es que le hicieron frente y siguieron adelante.
No dejaron que los problemas personales o las diferencias destruyeran el grupo.
En el escenario no se notaba nada.
Yo no me daba cuenta... y estaba en el escenario con ellos.
Si yo no lo notaba, ¿cómo iba a hacerlo el público?
Es totalmente cierto que nunca perdieron el control en el estudio,
ni empezaron a llorar, a gritar o a tirarse los platos a la cabeza.
Todo fue muy sensato...
Nunca hubo peleas en el estudio.
Escribimos algunas de nuestras mejores piezas después de los divorcios.
Para un compositor, algo como un divorcio puede ser
una nueva experiencia que se puede utilizar en las canciones.
Yo solía escribirlo, lógicamente desde mi punto de vista,
y Agnetha y Frida lo cantaban y parecía sincero, creo yo.
Hablamos de ello
y Björn preguntó si me resultaba demasiado emotivo cantarlo.
Eso también era un reto,
poder expresar tus emociones en las canciones y las letras.
Cantar era como representar un papel, pero no podía mostrar mis sentimientos.
Pasó bastante tiempo
antes de reconocer que habíamos hecho una pequeña obra de arte.
..dos veces y, después...
..dos veces, y ya está. No hay nada más.
Creo que hemos logrado lo que buscaba,
tratar de mantener las cosas muy simples.
El núcleo de una canción debe ser lo más simple posible.
No esperábamos que llegaran al corazón,
pero sus últimos éxitos lo lograron.
"The Winner Takes It All" es muy emotiva.
Es inquietante.
¿Cómo pueden dejar sus vidas al descubierto de esa forma?
Quizá no lo crean, pero ésa es la impresión que dieron.
Fue muy triste y decisivo...
Bien, aquí para. Aquí se acaba.
Después grabamos "The Day Before You Came" y ésa fue aún más triste.
Así que... dije que eso debía de ser todo. Ésta debe de ser la última.
Nunca lo decidieron:
"Bien. A ABBA le ha llegado su hora. Vámonos a casa".
Aunque escribieron algunos de sus mayores éxitos durante la ruptura,
en 1982 habían perdido el contacto con el público.
Sus discos no llegaban a los diez primeros puestos.
Los días de gloria de ABBA habían terminado.
Se estaban alejando de esas canciones pop de 3,2 minutos
y se desplazaban hacia otras cosas.
Era como si hubiesen madurado musical y líricamente a toda marcha.
Y quizá tenían que parar, porque estaban dejando de ser comerciales.
Creo que Björn lo expresó muy bien. Hablamos de ello:
como compositor de pop sólo hay una época
en la que tienes los ojos, los oídos y las mentes de los jóvenes.
Y ésa fue la época en que lo tuvimos,
no debíamos seguir, porque acabaría saliendo mal.
Hacia el final nos quedamos sin energía.
Había pasado algo que todos veíamos.
Todos lo notábamos. Algo no iba bien.
Profesionalmente, puedes seguir algún tiempo, pero personal y emocionalmente,
después de un tiempo, era difícil seguir,
porque parecía haber una falta de motivación.
Por lo menos, para Agnetha y para mí.
Estábamos cansados de ABBA y de todo lo que lo rodeaba.
Era hora de seguir nuestro camino.
ABBA no quería seguir siendo ABBA. Creo que eso es lo más importante.
Si no quieres hacerlo, déjalo, porque saldrá mal,
todo se derrumbará y será muy embarazoso.
Tras diez años grabando juntos y con 19 éxitos en el bolsillo,
ABBA anunció el fin del primer y único supergrupo sueco.
Agnetha inició una carrera en solitario.
En 1987 decidió que no podía soportar el estilo de vida
y se retiró por completo del mundo de la música.
Vive casi recluida en un barrio tranquilo de Estocolmo,
y a veces sale a pasear sola.
Durante 10 años no toqué un instrumento, ni canté, ni escuché música.
Ni siquiera me compré un equipo de música decente.
Necesitaba el silencio.
Habíamos trabajado tanto con ABBA que no necesitábamos escuchar música.
Por eso los paseos han sido tan importantes,
quizá haya sido una forma de digerirlo todo.
Como una recuperación.
Ahora puedo volver a disfrutar de ABBA y de mis propias cosas,
y de otros artistas.
De repente, necesito volver a escuchar.
Mejor preparada para enfrentarse a las tensiones de la fama,
Frida ha seguido grabando,
y su último álbum apareció en 1997.
Como Agnetha, su carrera en solitario nunca llegó a despegar fuera de Suecia.
Ahora vive en Suiza y dedica la mayor parte del tiempo
a concienciar a la gente sobre problemas medioambientales.
Hasta la recopilación "ABBA Gold" de 1992,
sus años con el grupo parecían cada vez más lejanos.
Durante mucho tiempo, ni siquiera escuchaba ABBA
ni la música que habíamos grabado.
Entonces me enviaron unas cintas
en las que Michael Tretow, Benny y Björn habían producido la música
y remezclado algunas de las canciones.
Recuerdo que no podía dejar de escucharlas,
Y, por primera vez en muchos años,
escuchar la voz de Agnetha, mi voz, los arreglos, la producción...
Fue un momento muy feliz.
Tuve un sueño y se hizo realidad al conocer a Benny, a Björn y a Agnetha.
Lo que hicimos durante ese período fue absolutamente fantástico,
aunque creo que Björn y Benny ya tenían un objetivo.
Sabían lo que querían hacer.
Sentía que quería seguir adelante,
ver hasta dónde me llevaban mis alas.
Necesitaba un reto para desarrollar lo que fuera que tuviera que desarrollar.
Sin apenas mirar hacia atrás, Benny y Björn siguieron con el proyecto
en el que habían trabajado durante los dos últimos años: el musical "Chess".
Su duración y la naturaleza orquestal
fue un gran cambio respecto a su anterior trabajo.
El resto del equipo creativo seguía siendo el mismo,
pero ahora Björn y Benny escribían para dos nuevas voces femeninas.
Es un gran musical del West End en el que todo el mundo se divorcia,
todo el mundo se estaba divorciando por aquella época.
Es un trabajo increíblemente doloroso,
pero si escuchas la música, es una obra de arte incuestionable.
Desde el punto de vista clásico, Chess fue el mejor musical de los 80.
Sin duda. Tenía mucha fuerza.
Tim Rice estaba en muy buena forma, y Björn y Benny,
como si hubieran salido de un aislamiento,
ofrecían muchos estilos de música distintos.
Manteniendo su asociación compositor/letrista
para su próxima y aún mayor colaboración con Björn,
Benny se inspiró en las formas clásicas para un musical
que le llevó a temas próximos a su corazón.
Desde que se trasladó a Estocolmo el pasado año,
el musical "Kristina" ha batido récords de taquilla.
Creo que está basado en la novela sueca más famosa,
escrita por Vilhelm Moberg.
Trata sobre el hecho de que más de un millón de suecos
emigraron a América durante el siglo XIX.
Tiene formato de ópera, pero no lo es, porque no hay cantantes de ópera.
Hay un coro de ópera, pero todos los actores tienen voces normales.
Kristina es como el resumen de toda su vida,
desde que empezó a tocar el acordeón hasta la actualidad.
Todo, y toda su...
Kristina cuenta toda la lucha de su vida con música.
Mi padre y mi abuelo me regalaron un acordeón cuando tenía seis años,
porque ambos sabían tocarlo y me enseñaron un poco.
Creo que pensaban que tenía talento.
Estar con los violinistas es algo sin pretensiones.
Llevo el acordeón a la espalda y ellos traen los violines, y ya está.
No hay luces, ni pruebas de sonido... Sólo entras, y tocas en cualquier sitio.
Eso lo hace fácil y placentero.
Benny aprovecha cualquier oportunidad
para tocar y grabar con su banda favorita de folk
y debe de ser la única estrella internacional del pop del mundo
que apoya con tanto entusiasmo las formas tradicionales de folk.
Tengo mucho respecto por la música tradicional
y los que viven con ella y la interpretan,
porque son ellos los que llevan consigo esta tradición durante décadas y siglos.
Feliz, actuando ante un público cautivado en Estocolmo,
musicalmente, Benny está en un mundo distinto
al del nuevo musical "Mamma Mia!".
Repleto de antiguas canciones, se representa en un teatro de Londres,
25 años después de que ABBA encontrara su primer Waterloo.
Mamma Mia! es un musical, una comedia romántica,
con humor e ingenio, pero también con emociones y profundidad.
Está basada en 27 canciones de ABBA
y se ha creado una historia totalmente nueva a su alrededor,
pero no es la historia de ABBA.
La historia de ABBA es la que ha dejado este legado musical
que sigue siendo actual cualquiera que sea el contexto.
Cambié alguna palabra aquí y allá.
"Ella" en vez de "él" y cosas así, en conjunto, muy poco.
Y sigue funcionando.
Pero es increíble... Alguien dijo:
"Es el musical que no sabían que habían escrito".
Tampoco podían pensar que, después de tantos años,
su música seguiría cautivando a personas de todo el mundo,
y parece que seguirá así 25 años más.
No me cabe duda de que en la historia de la música escandinava
estarán situados en lo más alto.
Y no los despacho con tímidos elogios, porque tienen
sus Sibelius y sus Grieg, y grandes compositores.
Estarán ahí arriba junto a ellos.
Los Beatles, ABBA, Beach Boys...
Por lo que a mí respecta, es música pop actual y no es posible mejorarla.
Eran un grupo de pop estupendo
y es imposible no quedar cautivado por sus recursos como músicos.
ABBA obtuvo nueve números uno en el Reino unido.
Sólo Elvis, Cliff y los Beatles lograron superarlo.
Y también 18 singles consecutivos entre los diez más vendidos.
Y eso no está nada mal.
Las canciones seguirán aquí durante mucho tiempo.
Es uno de los mejores grupos de pop que han existido.
Subtítulos de Visiontext: Carmen Mayá
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