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Anteriormente...
¿Lo de Jill es verdad? Porque creía
que habíais vuelto a cortar.
Soy yo. Ya estoy aquí.
Vale, puedes esperarme o ducharte conmigo.
Si me das a elegir...
Me llaman "la del puente". "Oye, la del puente, ve a por café".
¿Quieres ir por la vida
- no sabiendo hablar bien? - ¿Como tú?
- Además, no hablas así. - Eso digo yo.
Bueno, tienes campo libre.
- ¿Qué? - ¿Por qué dices eso?
Es mi ex, ¿vale? Aunque no me líe con él,
ni te le acerques.
- ¿Quieres pasarlo bien? - Hora de irme.
- ¿Qué? ¿Ahora te cae mal? - No.
Esos dos no se cansan, ¿eh?
Sí, qué monos, ¿verdad?
No quiero comprometerme.
Quieres que volvamos
sabiendo que romperemos cuando me vaya.
¿Y tú quieres que me quede a esperarte?
No quieres que sea libre como tú, no es justo.
Dame una calada.
- Una pregunta. - Dime.
¿Por qué pensaste que no funcionaríamos como pareja?
¿Qué dices? Si somos la pareja perfecta.
Si no, no estaríamos liados.
Los dos somos realistas.
Nadie espera nada del otro
y por eso nos entendemos.
¿Nuestra relación es genial
porque precisamente no la tenemos? ¿Es eso?
Exacto.
Qué forma más retorcida de pensar, Stacey.
Lo sabes, ¿no?
Soy retorcida.
No me vengas con esas.
Te gusta ir de tía dura. Siempre.
Pero ¿en el fondo soy una romántica?
No diría tanto, pero si...
Si encuentras al tío ideal,
- ¿quién sabe? - Ya.
Cuando conozca al ideal, mi caballero andante,
que no eres tú, entonces, ¿me comportaré bien?
- ¿Eso quieres decir? - No me refería a eso.
Pues mejor.
¿Diga?
- Hola, Wayne. - ¿Wayne?
Pues aquí. Fumándome un peta y viendo la tele, ¿y tú?
- ¿Quién coño es? - Mi novio.
- ¿Sí? - Sí.
No. Hoy cenaba con mi padre.
¿Mañana? No, no.
Me voy a quedar unos días más, pero te llamo.
Vale, pues... Muy bien. Adiós.
PINTORES FARRELL
¡Jimbo!
Alucinarías con la colección de fotos que tiene.
Unas instantáneas preciosas.
¿Qué te pasa hoy? Estás muy callado.
- ¿Quién está de cháchara a esta hora? - Pues hay gente que sí.
Puedes ir de borde o de simpático.
- Prefiero ir de simpático. - ¿Y si prefiero callarme?
Lo decides tú. Como ser un capullo con tu padre.
Y ahora coge la escalera y el material. Yo cogeré la birra.
- Te veo dentro. - Quiero silencio.
Ni me he tomado el café.
Joder.
No puedo con esto.
Y otra cosa, a todos nos rompen el corazón.
Pero lo importante es cómo lo superas. Tú decides.
- Puedes enviarlo todo a la mierda... - ¿Y lo del silencio?
¿Ahora te pones chulo?
Pues tenemos todo el día. A la izquierda.
Hola.
Fíjate.
- Qué guapo. - Sí.
- ¿Tienes otra entrevista? - Sí.
Con una empresa importante.
Y, si te soy sincero,
creo que no quiero el curro, aunque me lo den.
- ¿Qué? - Pues sí.
¿Por qué?
Cuando voy a las entrevistas
y entro en los despachos, cada uno en su cubículo,
un día tras otro, con las cuentas,
joder... es la muerte a pellizcos.
¿Puedo decirte algo?
Pero no te enfades conmigo.
Hecho.
¿Por qué decidiste estudiar Contabilidad?
No lo decidí. Pero...
se me dan bien las mates. No sabía dónde me metía.
Me aconsejaron que Contabilidad me iría bien.
Y eso hice.
Pero no te apasiona.
¿Apasionarme? ¿Estás de coña? Ni me interesa.
Pasión, dice.
Pero tengo que ganarme el pan.
No sé, dibujabas muy bien en el insti.
¿Te acuerdas? ¿Por qué no estudiaste Bellas Artes
o dibujo o algo así?
- ¿Y qué hago con eso? - No sé, Mikey.
Algo que te guste.
Podrías currar en publicidad
- o algo relacionado con arte. - Ya.
¿Sabes qué habría dicho mi padre si le digo que quiero estudiar eso?
Yo no soy como Pags, Jimmy o tú.
Siempre has tenido claro lo de Empresariales.
Pags, Derecho. Jimmy, Fotografía.
¿Pero yo? No sé. No...
No tengo nada que me apasione.
¿Viste a Seaver anoche? Siete strikes , ¡madre mía!
Qué pena que juegue con el Cincinnati.
¿Por qué sigues siendo de los Mets?
- Olvídate. - ¿Me hago de los Yankees?
- Ni de coña. - Acostúmbrate a perder
porque siempre pierden.
¡Qué cenizo! Aún estamos a junio.
Sí, ya han perdido 11 partidos.
Antes de que se acabe la temporada,
remontarán como en el 69 o en el 73.
Dices eso todos los años y todos los años pierden.
Son malísimos.
¿Por qué eres tan optimista?
Amigo, de nuevo, tú decides.
Podría quejarme de muchas cosas.
De los clientes, la hipoteca, de que tu hermana cante.
Pero ¿de qué me sirve? Es más, ¿de qué te sirve a ti?
Tendrías que aguantarme.
Así que vamos a ser positivos.
Nosotros decidimos. Recuérdalo, Jimmy.
Entonces debería tener una actitud positiva, ¿no?
- Eso es. - Con Jill, por ejemplo.
Jolines. ¿Por qué la mentas?
¿Por qué tenemos que hablar de ella?
No me refería a Jill. Te lo juro.
No tienes remedio, ¿lo sabías?
Soy un romántico, papá. Acostúmbrate.
Pero ya sé cómo hacerte callar.
Hablando de Jill. Me pongo a currar.
Muy gracioso, jovencito. Pero hazme un favor.
Antes de pintar, fíjate en sus fotos.
Papá, tenías razón. La colección es preciosa.
¿Has visto la de la chimenea?
Es de Bruce Davidson. Sabía que te gustaría.
Sí.
Es increíble.
Toma. Gracias de nuevo.
Cuando quieras.
No...
Quédate el cambio.
Gracias.
- Deséame suerte. - Pues suerte.
Aunque no te interese el trabajo,
es bonito que te quieran.
Sí, y si no me quieren, vuelvo
- y trabajo contigo. - Sí. No.
Me encantaría tenerte aquí,
pero mereces más.
Pagan poco y las propinas son aún peor.
Lo siento. Te recuerdo que sigo en paro.
Te estoy vacilando, pero...
Espera.
Ahora...
Así está mejor. Más profesional.
Gracias.
De nada.
Una pregunta más.
Dime.
¿Por qué te gustaría tenerme aquí?
Será mejor que te vayas o perderás el tren.
- Vale. Nos vemos. - Aquí estaré.
Sé dónde encontrarte.
- Llegas 12 horas tarde. - ¿Qué quieres que diga?
Fue una noche increíble y ninguno quería que terminase.
- ¿No has ido a trabajar? - Estoy pachucha.
Por Dios, dime que no estás embarazada.
- No. - Bien. Porque sé de una
que se quedó a los 22 y mira.
Yo también te quiero.
- ¿Qué te pasa? - Nada, no me siento bien.
- ¿Mal de amores? - No, pero me darás dolor de cabeza.
Ya que estás, hazme un favor.
Quiero ponerme el Chanel, pero tendrás que arreglármelo.
Hace años que lo tengo. Necesito ensancharlo.
No te lo has puesto desde que murió papá.
- ¿Qué planes tiene tu chavalote? - No lo llames así.
Sabes que no le gusta.
Pero ya que preguntas, Stevie me llevará al Rainbow Room.
Qué fuerte, hacemos seis meses.
Muy fuerte, voy a avisar a la prensa.
Por el graduado. Me alegra que vuelvas a currar conmigo.
Y yo de volver a casa, papá.
Lo reconozco,
qué fuerte que ya hayas acabado la uni.
Y vas a salir al mundo real.
Es alucinante, ¿eh?
En tres semanas me voy.
Y, aunque me llena de orgullo,
también me da pena.
- ¿Y eso por qué? - Porque te echaré de menos.
Se me ha pasado volando
criaros a tu hermana y a ti.
Para nosotros, parece ayer, que erais unos críos.
Y echo de menos eso.
Echo de menos al chaval que salía con su padre
e iba a pescar, a jugar o veía conmigo el partido en mi regazo.
¿Quieres que me siente en tu regazo? Si te ayuda...
No vayas de listillo.
Algún día voy a volver.
- Solo son seis meses. - No volverás.
De este curro te saldrá otro
y a saber dónde acabas.
Y sin darte cuenta, pasarán cuatro años más así.
Ya sé qué haremos. De camino a casa, paramos en la biblioteca.
Cogemos unos libros de Bruce Davidson.
Si te ha gustado esa foto, fliparás con su obra.
Vale.
Hazme un favor, cómete el bocata. Estás en los huesos.
¿Tammy te ha hablado de Mikey?
No. Bueno, a veces sí.
No me vaciles. Ya me lo contaste.
- A Tammy le gusta, ¿no? - Sí, pero no hace nada.
Pues más le vale.
Y dile que te lo he dicho. Es mío.
Vale, pero no te rayes.
Y Mikey también tiene culpa.
Tammy dice que va mucho por el restaurante.
Yo estoy en Nueva York
¿y ellos dos quedan?
No quedan. Va a tomar café.
Ella se lo sirve. Él se lo bebe. Se va. Punto.
¿Qué pasa con vosotros?
¿Con Mikey y conmigo? No sé.
Pensé que sería una canita al aire, pero me he pillado.
Te lo juro, Jill, si se lo cuentas a alguien
te mato.
- Quiero más. - ¿Y Wayne?
No sé.
Ahora empiezo a sentirme culpable.
¿Sí? Menuda novedad en ti.
- Ve al médico. - Calla.
Y espera, que la semana pasada me dijo que me quería.
Y me regaló esto.
No era ni mi cumple. Un diamante de verdad, bonita.
¿No sospecha nada de por qué vienes todos los findes?
¿Wayne? No.
Está muy liado en el bar para preocuparse.
Creía que me gustaría salir con los dos,
pero, si te digo la verdad, prefiero estar con Mikey.
Pues díselo.
¿Y si él no quiere?
¿No prefieres saberlo?
No. Ni de coña.
Prefiero seguir engañada.
- Tranquilo. - ¿Dónde estabas?
- Debías llevarme al aeropuerto. - Dijiste que volviera a las seis
y llegamos tres minutos antes, ¿no?
Tú siempre dices la última palabra. Ve a buscar mi maleta.
Tuvimos que parar de camino porque el chaval está enamorado.
¿Otra vez Jill? ¿No lo habías dejado?
No. Tranquila. Es por un fotógrafo.
- Menos mal. - No hables así de Jill.
- Eso no está bien. - ¿Qué? Tú sabrás.
Porque rompió contigo
de repente, te partió el corazón
y estuviste meses sin salir.
Pero es mi vida, ¿vale?
No me gusta que papá y tú os metáis con ella.
¿Y si un día volvemos qué?
¿O si nos casamos? ¿Qué dirás?
Si eso pasa de aquí a diez años,
no tendría ningún problema.
Pero si te casas pronto,
me deprimiré, cabrearé y desilusionaré. Y puedo seguir.
A veces sois imbéciles.
Para. ¿Por qué me metes a mí?
Yo no he dicho nada. ¿He dicho algo?
- Pero piensas lo mismo. - Porque lo sabemos.
Estarás tan desesperado que le pedirás que se case contigo
y no quiero que te cases
- con la primera novia que tengas. - ¿Casarme?
¿Sabes por qué solo he salido con ella?
No es por desesperación.
Sino porque es mi mejor amiga.
Me ayuda, es divertida, lista y no me juzga.
Y puedo seguir.
¿Qué quieres? Es un artista con carácter.
Ve el mundo de forma diferente.
Artista con carácter. Ya sé de quién lo ha sacado.
- ¿A ti qué te pasa? - ¿Qué? ¿De qué hablas?
¿Estás pensando en otra?
- ¿Yo? ¿Qué? - Sí.
¿Por qué dices eso?
- No sé, una corazonada. - Pues no. ¿Vale?
- ¿Seguro? - Seguro.
¿Por qué dices eso?
No sé.
¿Puedo preguntarte una cosa?
Dime.
¿Por qué vas tanto al restaurante?
Para pillar el desayuno de camino al tren
para hacer otra entrevista de mierda, como la de hoy.
- ¿No es para ver a Tammy? - ¿Qué? No.
Me gusta verla cuando voy, pero no voy por ella.
¿A qué viene esto ahora?
Jill me ha dicho que a Tammy le gustas.
Que siempre le has gustado.
Incluso en el insti, cuando tú y yo salíamos.
- ¿Lo sabías? - Pues no.
Nunca se ha insinuado, ¿no?
No.
Bien.
No puedes acercarte a ella.
- ¿Ah, no? - No.
- Tampoco quiero. - Bien.
Pero la que tiene novio en Nueva York eres tú, ¿eh?
- Vale. - Sí.
No tienes derecho a decirme a quién puedo ver.
Vale.
Entonces, ¿vas a ser un capullo?
¿Yo soy el capullo?
Vale. ¿No te acuerdas? Tú dijiste
que nos entendíamos porque no esperábamos nada del otro.
Y sigo diciéndolo.
Vale.
Entonces, ¿a qué viene esta charla?
A nada.
- Pero no me has respondido. - ¿A qué?
¿Qué harías si Tammy se te insinuara?
Joder.
Nada. Nada de nada.
Colega, tu madre ya se ha ido.
¿Qué te parece? Guay, ¿no?
Este tío es la bomba. Mira qué foto.
Por eso es uno de mis favoritos.
Es raro, pero...
Podríamos ser mis amigos y yo.
Mira esta. ¿Lo ves?
Mikey, Stacey, todos en el paseo de Long Beach. ¡Anda ya!
Me flipa este tío.
¿Y qué es lo que te gusta tanto?
No sé. Las fotos son...
muy íntimas.
Y un poco tristes.
No sé...
bonitas y tristes al mismo tiempo.
Pensarás que soy un poco rarito,
pero me dan ganas de llorar cuando las veo.
Eso no tiene nada de malo.
Un buen artista debe emocionar.
- Hacerte sentir algo. - Ya.
Ya sea Bruce Davidson o...
los Stones o tu escritor, Kerouac.
¿Sabes quién será también un gran artista?
Jimmy Farrell.
Te lo digo en serio, acuérdate.
Tienes talento, chaval.
Mete tripa.
- ¿Qué tal el trabajo? - Todo bien.
Pregunto porque no pareces enferma. Igual no has ido a trabajar
porque tu jefa se ríe de ti, ¿no?
Sí, igual no tenía ganas de aguantar gilipolleces.
Ya te he dicho qué debes hacer. No sé por qué no me haces caso.
Porque no la mandaré a la mierda.
- ¿Por qué no? - Me despedirá.
Sí, pero no te rebajarás como ahora.
Te aviso, tengo una aguja
y te la clavaré en el culo si no te callas.
- ¿Te doy un consejo? - No quiero consejos.
Ve mañana a trabajar y si se burla de ti,
le dices que le meterás una paliza si no para.
- ¿Y sabes qué pasará? - Me echará.
No, justo lo contrario.
Te respetará y te ascenderá.
Menudo consejo. Muy bueno, pero no funciona así.
No me digas cómo funciona.
Yo trabajé allí antes de conocer a tu padre.
De costurera. Trabajar para un diseñador es distinto.
Sí, ¿y quieres saber por qué?
- No. - Nunca dejé que me pisotearan.
Os hace gracia, pero estoy preocupado.
He hecho diez entrevistas y nada.
¿Por qué estudiaste Contabilidad? ¿Quién quiere ser contable?
Lo dice el abogado.
Pags, llevas desde el insti fardando
de que serías el abogado de los músicos,
pero ¿qué harás
- si no entras en Derecho? - ¿Por qué dices eso?
No digas eso. Me gafas.
¿Te crees que Mikey tiene poderes? ¿Lo dice
y se cumple?
Porque si tienes poderes, porfa,
di algo para que Jill se dé cuenta de su error.
Qué tío.
Siempre acaba mentando a Jill.
Mikey tiene razón.
Das pena, Jimmy.
Es tu maldición.
Te vuelves idiota con Jill.
No, no soy idiota.
Me duele el corazón, Pags. Justo aquí.
Lo mejor que te puede pasar es que te pires a Alaska.
Sí, te llevo al aeropuerto. Me aseguro de que te vas.
- ¿Sí? - Sí. ¿Quién gana?
Vamos uno a dos. ¿Listo para darle?
Lánzala para que le dé. Lánzala bien.
- ¿Quieres darle? - Quiero darle, coño.
Pues vale, ahí va.
¡Nolan Ryan!
- Strike. Te la has comido. - Cambio.
- Siete a cero, Nick Pagnatti. - ¡Señor Pagnatti!
- Mire aquí. Una foto. - ¿Quieres que pose?
- Mira cómo bebo. - Muy buena pose. Toma.
Mira qué brazo.
- Sácamela a mí. - Va.
Mira qué músculos, chaval.
- ¡Toma ya! - Jimmy, ¿de qué vas?
¿Por qué nos sacas fotos?
Nos echará de menos, es para acordarse de nosotros.
Venga, guárdala bajo la almohada.
- No. - Estáis para comeros.
Me voy a poner a llorar. Venga, Mickey.
- Joder. - Ostras.
Muy bien.
Stacey ha venido este finde.
Eso me han dicho.
No sé por qué está con Mikey.
¿En serio? Tammy, se veía venir.
Pues yo no lo vi. Pensé que sería fiel a su novio.
¿No vive con un tío en Nueva York?
Eso te da igual.
Te cabrea que él se fuera con ella y no contigo.
Vale, primero,
no me iría con nadie, muchas gracias.
¿Y cómo soltaste eso delante de ella el otro día?
¿El qué? ¿Que te gustaba?
- Sí, porque no me gusta. - Pero si te encanta.
En el insti. Ahora Mikey no me gusta.
Pues no lo parecía
cuando no les quitabas ojo mientras bailaban.
Vale. ¿Tanto se notó?
- Muchísimo. - Vale, deja de meterte conmigo.
¿Y tú qué? ¿Qué pasa con Jimmy?
- Nada. - Jill, ya te lo he dicho.
Tienes un tío fantástico que te quiere
y está claro que tú también.
Así que...
Aprovéchalo, ¿vale?
No sabes la suerte que tienes.
No tardaré mucho. Unos minutos.
No tienes que hacer nada. Quedarte ahí.
No quiero fotos, tío.
- ¿Por qué? - Ya me has hecho.
- ¿Quieres más? Habla con mi agente. - Yo posaré para ti, Jimmy.
¿En serio? Guay ¿Y tú, Stacey?
No querrás que nos lo montemos.
No, solo tenéis que poneros ahí. Menos es más.
- ¿Y eso quién lo dice? - Por favor.
Jimmy, ¿has traído el gran angular?
No os mováis.
Yo os enseño cómo se hace. Sujeta.
Vale.
- ¿Qué tal así, Jimmy? - Pues...
Mola, sin duda,
pero quiero algo más inocente.
Vale.
Tammy, ven y ponte al lado de la gramola.
Quédate aquí cerca. Stacey, ponte aquí.
Dame eso. Gracias.
Podemos fingir que elegimos una canción.
Tammy, a mí no me mandes, ¿eh?
¿Vale?
- Vale. Pues adiós. - No...
Vale. Eso mola, pero...
No mires a la cámara,
- sé natural. ¿Vale? - Bien.
- Pero ¿en plan sexy? - Claro.
Pero estás más guapa si te relajas.
Haz como si yo no estuviera. ¿Entendido?
Muy bien.
Stacey, que no sea tan evidente.
Quiero captar el momento.
Haz como si estuvieras aburrida.
¿Aburrida? Eso es superfácil, joder.
¿Qué tal así?
¿O así?
- Vale. - ¿No?
Me piro. Eres un muermo.
¿Cómo que te piras? Stacey, venga.
Menudo muermo eres, Jimmy.
Yo me piro.
¿Qué le pasa?
Stace, espera, ¿qué pasa?
- Nada, me voy. - Cojo mi chaqueta y te acompaño.
Mikey, para. No me apetece.
- Me voy a Nueva York. - ¿Qué?
¿No íbamos a estar juntos hoy?
- No lo pillas, ¿no? - ¿El qué?
Es hora de dejar este rollo
o lo que sea que tengamos.
- ¿Qué hago aquí? - ¿Qué?
Pero ¿qué dices? ¿Es por lo que hablamos?
- ¿Eh? - No.
Pero vivo en Nueva York con un tío.
Quizá él sea mi caballero andante.
Igual es hora de que madure. Como dijimos, ¿no?
Como todo el mundo me dice.
No lo hagas más difícil, por favor.
Vale.
Lárgate, Mikey, ¿vale?
Victoria Tormo Peris Iyuno-SDI Group
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