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Hola, bienvenida al Chesterton.
Gracias.
¡Aleluya!
Hola.
¿Jasper está ahí? Pásamelo.
¡Jasper!
Es Leslie.
Leslie, sabes que no podemos llevar el árbol.
Jasper, querido. ¿Puedes creer que ya haya pasado un año?
Mira, Leslie, es una regla del gremio.
¿Incluso para mí?
Vamos, Jasper. Pasamos por esto todos los años.
Es un tira y afloja.
Y seamos sinceros, ¿cómo termina siempre?
Pero tú... Yo...
Con un árbol en mi maldito vestíbulo.
No nos tratemos mal. Es Navidad.
Dale mis saludos a Gina y a los chicos. Gracias, Jasper. Adiós.
Te odio por esto.
Toma.
Bueno, muchachos, ¿qué esperan? Saquemos el árbol.
Aguanta, Belinda. Estoy en la entrada.
Perfecto.
Pero ¿trajiste el Papá Noel?
Claro. Como siempre.
¡Dios mío!
Vaya. ¿Tan pronto?
Hora de trabajar en el negocio familiar.
La Navidad está acabando con el Chesterton.
Tu abuelo va a hundir el hotel.
Tenemos que renovarlo, como hicimos en Filadelfia.
Convertir las pérdidas en ganancias.
No va a ser fácil.
Edmund, la ciudad está cambiando. Es el turno del Chesterton.
Sí, Millicent. Pero este lugar tiene mucha historia.
No esperas borrarla así sin más, ¿o sí?
Borrarla no, editarla. No te preocupes.
Estoy a tu lado. Somos un equipo.
La modernización saldrá a la perfección.
Y dicen que es la época más maravillosa del año.
Bienvenidos al Chesterton.
Sr. James, Srta. Williams, los esperábamos.
- Gracias... - Thomas.
Gracias, Thomas.
- A las tres, llamada de Nueva York. - Sí, Millicent.
- Inversores a las 4:00. - Sí, Millicent.
Y cena con tu abuelo a las 7:00.
Sí, Millicent.
Sube los bolsos apenas nos hayamos registrado.
Sí, Millicent.
Voy a refrescarme y a pedir la llave de la habitación.
- Las habitaciones. - Sí, claro, las habitaciones.
Sí, dalo vuelta.
Listo, así está bien.
- Gracias. - De nada.
Sí.
Señorita Major, ¡vaya! Me encanta este ambiente navideño.
¡Thomas! Y a mí que siempre estés aquí para saludarme.
Así lo hacemos en el Chesterton.
- Y si me porto bien, recibiré un regalo. - Buena idea.
- ¿Necesita ayuda con él? - No, Papá Noel es mío.
Al fin llegaron las luces.
¿Cinco mil luces? No, vamos a necesitar muchas más.
Sí, tienes razón.
Ya hay 5.000 luces más en camino.
Mi cascanueces, siempre cuento contigo.
Soy una buena asistente. Sólo debes deslumbrarte.
Quedó bien.
Llama a la tienda de luces de Coran ya mismo.
Necesita mucho más oro.
Lo tendrás, mi querida. Todo lo que necesites.
¡Señor James! Mi cliente favorito. ¿Cómo está?
Esta va a ser tu Navidad más hermosa.
Eso me dice todos los años.
Y es verdad cada año. Tienes un don.
Gracias.
- Hermoso como siempre. - Bueno, gracias.
Y el gran momento:
la estrella se enciende en la Nochebuena para mostrar el camino a Jesús.
- Sí. - ¿Recuerda que el año pasado
la encendió la tierna hermanita de Thomas?
Creo que fue el único festejo que tuvieron.
Hay que propagar la alegría de las fiestas.
Sí.
Los chicos de la iglesia vendrán a celebrar con nosotros.
Leslie, creo que te superaste.
No, esto es por usted y lo que construyó,
y cuánto sirvió a la iglesia y a la comunidad.
- Sí. Leslie, quisiera... - Ese árbol está como clavado.
Lo siento, señor J, pero no se mueve ni un poco.
¿Qué haría sin ti, Kevin?
Estoy para hacer realidad tus sueños.
¿Seguro que está firme?
Sí, sólo tengo que ajustar la base y todo en marcha.
O, más bien, todo quieto.
- ¿Entiendes? - Gracias, Kevin.
Antes de que te requieran de nuevo, quiero presentarte a mi nieto.
Sé que la Navidad es dentro de 24 días.
- Lo sé. - Pero no podemos...
- Imposible. - Mire.
¿Perdón? Es el Chesterton, joder.
- Necesitamos que lo envíen ya. - Lo intentaremos.
Enredan mucho las luces, no intercalan las ramas.
- No, señor, siempre las intercalamos. - ¡Claro!
- Hola, J.J. - ¡Regina! ¡Mi ave cantora!
¡Hola!
- Bienvenida. - Gracias.
Parece que pasaré las fiestas aquí en el Chesterton.
Sí, te estábamos esperando.
Este vestíbulo, cada año está...
Me levanta el ánimo.
- ¿Listo, Kev? - Listo.
Toma. Ponlas alrededor.
Por arriba y por abajo. Sí.
¿Recuerdas tu época aquí? Todas las noches se agotaban las entradas. Gloriosa voz.
Sabes que dejé de cantar hace mucho.
Aún tengo un lugar para ti.
Y deberías tomarlo mientras yo siga al frente.
¿De qué hablas?
Manejas el hotel hace... ¿Cuarenta años? No te vas a ir.
Aún no, pero me estoy poniendo viejo.
No será el Chesterton sin J.J. James.
Encantador como siempre. Tomemos algo juntos antes de que me vaya.
Y así sin más, es Navidad.
Lo siento muchísimo.
Leslie.
Veo que conociste a mi nieto.
Leslie Major, de Diseños Major, te presento a Edmund James, administrador.
- Encantado. - Un placer conocerte.
¡Dios mío! Edmund, ¿qué diablos te pasó?
Ella...
- ¿Quién es ella? - Yo.
Leslie Major, de Diseños Major. Yo me encargo de la Navidad aquí.
Qué fascinante.
¿Por qué brillas?
Es la nieve. Le pongo purpurina para que brille.
Sea lo que sea, lo tienes por todos lados.
Está bien. Estoy bien.
Fue un placer atraparte.
Un placer que me atraparas.
Voy a registrarnos mientras te sacamos el brillo.
No veo la hora de sacar la Navidad de este lugar.
¡Cielos!
Sí.
¡Dios mío!
¿Quiere ir primero?
Sí, tengo un día muy ajetreado.
De acuerdo.
¿No te llena de vida este lugar?
Más bien necesita una.
Bueno, me encanta la Navidad. Pensé que este año sería diferente.
Me separé. Pero este lugar...
No sigas.
Mira, no charlo con extraños,
no chismeo y, definitivamente, no me gusta la Navidad.
Ni a mí las brujas.
- Gracias a Dios. - Bienvenida al Chesterton.
Sí, Millicent Williams. Dos íes, dos eles.
Y Edmund James. Nos registramos juntos.
¿Compartirán una habitación?
No, pero llamé con anticipación y pedí habitaciones contiguas.
Sí, aquí lo veo. Dos habitaciones.
Contiguas.
Edmund vino a ayudarnos con la transición del hotel.
- ¿Transición? - Tranquila.
Este siempre será el Chesterton, pero tenemos que hacer cambios.
No sé si me gusta cómo suena eso.
Leslie, te preocupas demasiado.
Edmund es muy innovador.
Y su socia, Millicent, es de armas tomar.
Ya lo creo.
Bien, limpiemos este desorden.
Kevin, ¿por qué sigue inclinado el árbol?
Belinda, ¿alguna novedad de las luces?
No sé, pero te tendré una enseguida.
¡Nos queda mucho por hacer!
Desearía que fuera Navidad por siempre.
Yo también.
Me aseguraré de que así sea.
Al árbol le falta algo hasta que llega esta parte.
Hasta que se enciende la estrella en Nochebuena,
sólo es un montón de luces.
Un montón, ya lo creo.
Cuantos más destellos mejor.
Otros hoteles celebran el Año Nuevo y San Valentín. La Navidad es nuestra.
Kevin, ¡muéstrame la estrella!
Prepárense para sorprenderse.
- Sí. - Oye.
¿Pero qué te pasa...?
Exageraste un poco.
Kevin, no me arruines la Navidad.
Nunca.
¿Tendrás una estrella que funcione dentro de dos días?
Te lo garantizo.
¿Saben qué? Vayan a descansar.
Me quedaré a hacer trabajo administrativo.
Tenemos que lucirnos este año. Ya casi lo logramos.
¿Si el próximo año hacemos una pista de hielo?
Kevin, te voy a lastimar.
Hola.
Hola.
- Edmund. - Sí. Oye.
Tú eres la decoradora que salvé.
Diseñadora. Leslie.
Diseñadora Leslie.
Leslie a secas.
Bueno, Leslie a secas.
- ¿Estás bien? - Creo que sí.
Por la caída.
Sí, estoy bien. Me cogiste bien... Atrapaste.
¡Me atrapaste bien! Quise decir que me atrapaste bien.
Me salvaste el trasero, o algo más importante.
Tú...
- Estoy bien. - Bien.
- Dejémoslo ahí. - Sí.
Qué bueno.
- Bien. - Sólo necesitaba
un lugar tranquilo donde relajarme y procesar el día,
porque, Dios mío...
Smitty, dale un whisky.
- De acuerdo. - No, una Coca-Cola Light.
No, señor.
¿Y sabes qué? Esto tampoco va.
¿No te gusta mi corbata?
Está bien. Espera.
- ¿Así está mejor? - Mejor.
Mejor.
Hasta el fondo, como digo yo.
De acuerdo.
Hasta el fondo.
Ahí va, un poquito más.
- Así se hace. - Tú lo haces mejor.
- Buen whisky. - Gracias.
En verdad lo necesitaba.
Millicent acaparó toda la habitación
e improvisó un centro de comando.
¿Millicent?
Sí, mi compañera de trabajo, la coordinadora de proyectos.
Parece estar en su tinta.
Sí, definitivamente.
Y en otras cosas.
Aquí las cosas están muy agitadas en esta época del año.
Sí, ¿no te encanta?
Es como una droga.
La Navidad en el Chesterton.
No hay nada igual. Me siento como...
La reina de la Navidad.
¿Qué? No me gustan los rótulos,
pero si te refieres a que doy órdenes a la gente en mi campo
- y consigo resultados, sí. - Sí.
- Así soy. - Sí. ¡Lo sé!
Pero está bien. Me gusta.
A todos parece gustarle.
El ambiente navideño.
¿A ti no?
No me gustan mucho las fiestas.
Nunca me gustaron.
Para mí, es todo una excusa
para gastar más de lo que se tiene y comer de más.
Y además, están los bancos.
No abren. Y las compañías de plica tampoco.
¿Cómo puedo hacer dinero si no abren? Hablo en serio.
- Bueno. - En serio.
Esa es una lista antinavidad bastante larga.
Sin mencionar la presión de tener que ser feliz.
¿Qué? ¿Presión?
¿No puedes serlo simplemente? ¿Feliz? Sé feliz y punto.
Lo haces parecer fácil.
No es tan complicado. La gente lleva años haciéndolo.
¿Cómo es despertarse en tu casa la mañana de Navidad?
¿Disculpa? ¿Vas a...?
No, yo... Tiempo fuera. No quise decir eso.
Te pregunto por tu trabajo.
Seguro tienes las luces de Navidad
y el gran árbol de Navidad decorado y...
Digamos que hago que el ambiente sea navideño.
No, está bien. Pero yo no soy así.
Trato de relajarme,
pero mi mente automáticamente se enfoca en cosas más importantes.
Cosas prácticas.
Por eso estoy aquí.
Sí, sé por qué estás aquí.
¿Y qué sería eso?
Creo que viniste a solucionar un problema que no existe.
A veces...
es bueno ver las cosas desde otra perspectiva.
¿Hablas del hotel o de ti?
Del hotel...
Y...
Quizá de ambos.
Que...
Está bien. Entiendo. ¿Sabes qué?
Es difícil no ser feliz cuando tienes esta joya al cuello.
- Veamos. - De acuerdo.
- Ahí va. - Sí.
Está bien.
Gran descubrimiento.
Qué gracioso.
Por...
Leslie a secas.
Por tener abiertos la mente y el corazón.
Edmund, gracias a Dios. Al fin llegaste.
Tenemos que revisar un montón de...
Dios mío, sácate esa cosa de mal gusto.
La presentación no está lista.
Necesitamos el modelo del folleto en línea para la renovación.
El diseñador gráfico quiere el visto bueno para mañana, y no creo...
Millicent.
Cálmate.
- Veámoslo. - Bien. Necesito tu aprobación.
Los inversores llegan dentro de dos semanas,
y tenemos que asegurarnos de causarles una buena impresión,
para que los de la plata no nos den la espalda.
El centro de conferencias. Vaya.
Qué poco excitante.
Claro. Es una reunión de negocios.
Mira, tenemos la oportunidad de salvar este hotel clásico y aburrido
y lanzarlo al siglo XXI.
El barrio está cambiando.
El Chesterton tiene que cambiar también.
- Ya hablamos de esto. - Lo sé, pero no de...
Este será el destino de los profesionales urbanos.
Lo último en instalaciones de oficina, video conferencias.
¿Nunca se te ocurrió que la gente quiera desconectarse en un hotel?
¿No es esa la idea?
No es nuestra idea.
La demanda en hoteles urbanos y de negocios subió un 65 %.
Mantente sobrio, Edmund.
Ahora todo va más rápido.
Hoy en día los negocios se hacen en un instante, no hay tiempo que perder.
Tú y yo tenemos una visión
que hará del Chesterton el hotel más concurrido todo el año.
Si tenemos que sacrificar los festejos navideños, que así sea.
El Chesterton puede ser mucho más que un hotel de temporada.
El hotel se llena en Navidad.
Y pierde dinero a borbotones el resto del año.
Además tu abuelo gasta demasiado en tonterías frívolas.
Espera.
Hablamos de mi legado familiar.
Ten cuidado.
Sí, en ese futuro es en el que tenemos que pensar.
Cuando este hotel abrió sus puertas, estaba en un gueto.
El barrio se aburguesó.
Ahora podemos sacarle provecho a eso.
Podemos convertirlo en un gran hotel.
Juntos.
En sintonía, Edmund.
Me gustan mis cascabeles.
Lo lograste.
Me gusta. Encendámosla.
De acuerdo.
- Kevin. - Le pone suspenso.
- ¡Me encanta! - Me gusta.
¿Sabes qué? Este quizá sea tu último día.
- De acuerdo... - ¿Qué pasa?
Ya llamo.
Rodney, abre tu FaceTime. Quiero que veas mi ira. ¿Qué es esto?
Saca esta porquería de aquí.
Enseguida.
Quiero que todo salga perfecto esta Navidad.
Tenga fe.
¿No hago siempre que la Navidad salga perfecta?
Sí, pero esta quizá sea la última gran Navidad.
- ¿La última gran Navidad? - Sí, haz que sea espectacular.
No seguiré aquí mucho tiempo. Quiero jubilarme.
Tal vez hacer uno de esos cruceros sexys.
- Si está usted, sí será sexy. - Sí.
Pero, señor, usted es el alma de este lugar.
Este viejo hotel necesita sangre nueva.
¿Edmund?
Tiene grandes ideas.
Ofrecer servicios de...
de conferencias de negocios y esas cosas.
Traerá inversores dentro de dos semanas
y hará una reunión.
Pero también celebraremos la Navidad.
Al menos los inversores verán el hotel en todo su esplendor.
Amén.
- ¿Qué es el Chesterton sin la Navidad? - Muy cierto.
Rodney reparará las luces y las enviará mañana.
Sabe que sé dónde vive.
Ese desgraciado.
Bueno. Cálmate. Siempre cumple.
Ese hombre quiere aguar mi Navidad.
Técnicamente la Navidad es de todos.
No es así.
El nieto de J.J. quiere cambiar las cosas en el Chesterton.
La Navidad en el Chesterton,
el árbol, el coro de la iglesia, los rostros de los niños,
es lo que le da la magia a este lugar.
Sin eso, somos otro hotel con fax.
Ya nadie envía faxes.
No me corrijas. Sabes bien a qué me refiero.
- Sí, lo sé. - Sí, lo sabe.
Puedo con esto.
Vi cómo lo mirabas.
Y, hablando en serio, creo que no sólo se trata de negocios.
No, todo es negocio.
Voy a programar una reunión con el tal señor James
y pasaré a los negocios...
Quiero decir, le mostraré que la Navidad es buen negocio.
¿Cómo lo vas a hacer?
Tengo datos y números y cosas así.
Y un cuerpazo.
Kevin, intento hablar en serio.
Bueno, te vamos a ayudar.
Puedo hacerlo, sin dudas.
- Sí, sin dudas. - Tú puedes.
Pero aquí estamos sí te sale el tiro por la culata.
- ¿Sí? - Qué bueno tenerlos.
- Sí, está bien. - Vayan a trabajar.
Adiós.
- A trabajar. - Demasiado.
Navidad.
Sí. No, está bien. Se los dije. Sí, entiendo.
Ya lo aprobé, así que está bien. Háganlo.
Te llamo más tarde. Creo que me atacó Papá Noel.
De acuerdo.
- Lo siento. - Sí.
Tú y esa escalera son un peligro.
Espero que no hables en serio.
No.
Pero hay muchas cosas aquí.
Esa es la idea. Intento armar mi Navidad.
Leslie.
Señora Lawrence, ¿cómo está?
Leslie, te dije que me llamaras Bev.
Es verdad, Sra. Bev. Le presento a Edmund, el nieto de J.J.
Edmund, te presento a la señora Lawrence. Ella se casó aquí en Navidad.
Edmund.
Este habría sido nuestro 50. ° aniversario.
¿En serio?
Vengo todos los años a celebrarlo, aunque Samuel haya fallecido.
Lo lamento mucho.
No lo lamentes. Estando aquí me siento más cerca de él.
Es como si lo tuviera a mi lado.
Y aquí también tuvimos nuestra primera cita.
Y cantó la señora Sarah Vaughan.
¿De verdad?
Supe esa misma noche que me casaría con él.
Edmund, quiero agradecerte por continuar la tradición de las fiestas.
Mis hijos están demasiado ocupados para eso.
Me parece una lástima.
Qué lástima.
Pero así son las cosas.
- ¿No es encantadora? - Lo es.
Lo siento, debo atender.
De acuerdo.
Hola, Frank, sí.
Hazme un favor. Ve con calma.
Sí, no quiero apresurarlo justo ahora en Navidad.
No, definitivamente seguiremos adelante... Pero...
Quiero ser respetuoso de la fecha, ¿entiendes?
Sí.
Bueno, hablamos.
Adiós.
¡Hola, Darren! ¿Cómo estás?
Espera, ¿Gloria y tú conducirán al coro en Nochebuena?
Como todos los años.
Es verdad. Me encanta. ¡Cantan muy bien!
Ya lo sabes.
- Esas flores son hermosas. - Gracias.
Hacemos los arreglos florales de Navidad del hotel desde hace 20 años.
Mi empresa familiar tiene 70.
¿Así que son una empresa local?
Sí, señor. Diseños florales Rollins.
De las primeras tiendas con dueños negros de la zona.
El contrato con el hotel nos mantiene todo el año.
Lo mismo digo.
Cantan muy bien, te lo aseguro.
Sé lo que haces.
¿Qué?
La viejita amable, las flores, la alegría navideña.
Estás exagerando un poco, ¿no?
Déjame adivinar, ahora entrará un desfile de huérfanos.
No arruines mi gran final. Eso es para Noche Buena.
Edmund, ¿podríamos hablar?
Quiero darte mi opinión.
Sí, no hay problema.
¿Qué tal esta noche?
Esta noche no. Tengo una cena y mañana me voy a primera hora.
Pero vuelvo la próxima semana para la reunión.
Seguro puede esperar.
O...
podríamos encontrarnos en el bar más tarde.
Está bien. ¿A eso de las 10?
Sí, a eso de las 10:00 estará bien.
Bien. Fantástico.
Bien.
Si me necesitas antes,
puedes golpearme.
No mientras yo esté aquí, puta.
- Edmund. - Lo haré...
Conferencia telefónica de emergencia.
¿Te estaba molestando esta empleada?
No te gusta esa mujer, ¿no?
No soy quién para juzgar.
Es una invitada del hotel, y siempre seré respetuosa y cordial.
Muy profesional. Pero no te cae bien.
Es que...
Señor James, me encanta este hotel
y la familia que tenemos aquí,
y no creo que ella encaje o quiera hacerlo.
Leslie, aprecio tu sinceridad y tu preocupación.
Gracias, señor.
Estamos en buenas manos.
Déjame hablarte de mi nieto.
Tiene buen corazón, pero a veces se deja ganar por el miedo.
Sus padres se divorciaron cuando tenía 16 años,
justo antes de Navidad, y no lo tomó nada bien.
Solía alegrarse mucho cuando poníamos el árbol en el vestíbulo.
Pero tras la separación,
siempre andaba caminando con la nariz metida en un libro.
Al final, dejó de venir para Navidad.
Perdió la fe.
No quiero alardear,
pero ¿quién puede resistirse a la Navidad al entrar aquí?
Sí, lo sé.
Pero su corazón volverá a brillar.
Lo hirieron, pero es un corazón fuerte.
Y yo creo en él.
Señor James.
Señorita.
Bienvenidos a la Cocina del Alma.
Como bien saben, mi obra social y la Navidad ya no están en el menú.
Pero no dejen de probar la tarta de duraznos.
- Aquí tienen. - Gracias.
Vaya. Las noticias corren rápido.
Me preocupa que haya quien crea
que sólo dejaremos las paredes.
Bien. Que estén alertas.
Primero cerraremos este lugar.
Estoy pensando en algo más sofisticado.
Millicent, mi abuelo formó una familia aquí.
Tenemos que decirles algo.
Desde luego. Tienes razón.
Y la clave de los buenos negocios es la comunicación.
Reuniremos al personal y les explicaremos
que no todos sobrevivirán en este ambiente.
Tienen que cambiar cosas en el hotel,
pero siempre tendremos buenos cimientos,
que es lo que tenemos nosotros dos.
Sí, supongo que hacemos un buen equipo.
Hacemos un gran equipo.
Pasemos al siguiente nivel.
¿Me halagas por un aumento?
No, querido.
¿Querido? De acuerdo.
Vaya.
¿Qué es esto?
Una propuesta.
Para nosotros.
Bueno.
Parece muy bien pensada.
TASA DE ÉXITO Y POTENCIAL COMO PAREJA
Es un buen plan a largo plazo.
Y con nosotros dos juntos...
las posibilidades son infinitas.
Millicent, no...
No somos pareja.
En los negocios, hacemos un gran equipo,
uno que no puede fallar.
¿Por qué no pasar de los negocios al placer?
¿Es una propuesta de matrimonio?
El momento es ahora.
Espera...
¿No es el hombre el que propone casamiento de rodillas
y con un anillo?
No tuve tiempo de comprar uno,
pero sé qué quiero. Página ocho.
De acuerdo.
Claro.
ANILLOS DE COMPROMISO
Me haré cargo de todo.
Sí, ya veo.
Esto es una locura.
¿Qué?
Esta infografía que muestra el camino a la consumación de la relación.
Es una posibilidad,
pero podemos adelantar el lanzamiento
sí lo prefieres.
Te soy sincero, todo esto es demasiado.
Pero sabes que vamos por ese camino, ¿no?
Al fin de cuentas, tiene sentido.
Sí, sé que tiene sentido.
En teoría.
¿Pero en la práctica?
Si lo encaramos de la manera correcta,
y le damos impulso,
seremos una marca incontenible.
¿Se decidieron?
Sí, para él, el salmón, pero bien cocido,
la salsa a un costado y ensalada en lugar de patatas.
Para mí, bistec, negro y azul.
Y compartiremos una porción de tarta de duraznos.
Se nos terminó.
Y estaba deliciosa.
No es una cita.
Sólo dos profesionales que presentan estrategias
y buscan puntos en común.
Eso es una cita.
No es una cita.
Avísale al vestido.
¿Parezco una prostituta?
Te dejaré un billete de 50 en la mesa de luz.
No te robes nada al salir.
De acuerdo.
Sé que estás fuera de forma
y ha pasado mucho, mucho, mucho...
Con un "mucho" alcanza.
No necesito que me lo recuerdes.
Lo que quiero decir es
que, si lo fuera, tal vez no lo notarías.
No, por Dios.
No lograrás nada con ese atuendo.
Sólo quiero dar una imagen fuerte y sensible.
Es una mala imagen.
Esa sí es una posibilidad.
Pero necesitas perlas.
¿Qué? ¿Tienes perlas?
Ya te dije, es una reunión de negocios.
Bum.
Bum.
Bam.
Que disfrutes la cita.
¡No es una cita!
¿Quieres decir
que si estuviera bajo el árbol con un moño,
no te aprovecharías?
Bueno, tal vez.
Pero primero lo primero.
Tengo que salvar la Navidad.
Buenas noches, señor James.
Vaya.
Gracias.
Sí.
Tú...
Te ves...
muy limpia.
¿Limpia?
No, me refiero a que
siempre te veo con ropa de trabajo,
cubierta de brillantina y ornamentos y mucho más...
Es bueno verte sin esa ropa.
Y con otra linda ropa.
Estás hermosa.
Tú también.
Ya sabes,
siempre estás muy elegante.
Tratas de darle tu toque.
Gracias. Te agradezco.
En todos estos años,
nunca había notado estas fotos.
Qué increíble que todas esas estrellas tocaran en el hotel de mi abuelo.
Eartha, Teddy, Smokey...
Lo sé.
Este lugar tiene mucha historia, Edmund.
Este es el único lugar
al que venían estos músicos después de sus conciertos.
¿Entiendes? Tocaban
en los grandes teatros, pero cuando era hora de improvisar,
venían al Chesterton, nene.
Sí, señor.
Te agradezco mucho que escuches mi propuesta.
En verdad.
Te ayudo.
Edmund, ¿quieres...?
¿Quieres iluminar con tu móvil?
Sí.
- Gracias. - Hay uno aquí.
Smitty, dame algo de beber.
¿Quieres uno?
Sí, uno doble.
- Sírvenos. - Sírvenos.
No sabes cuánto te agradezco por esto.
El Chesterton es
una parte tan importante de nuestra comunidad y nuestra ciudad
que quería exponerte las ideas que tengo para preservar eso.
- Bueno. - Puedo mostrártelas.
Sí.
Genial. Estuve trabajando en esto. Me puse nerviosa.
Estaba pensando...
Espera, no...
Basta de charlas de negocios, propuestas e ideas.
No quiero saber nada de eso.
De acuerdo...
- En este momento... - ¿Sí?
Estamos sólo tú y yo.
- ¿Puede ser? - Sí, me gusta eso.
¿Día difícil con la transición?
Sí, las típicas fusiones y adquisiciones.
¿Estabas expandiendo tus propiedades?
Millicent me propuso casamiento.
¿Cómo?
Sí.
De la nada.
Más bien fue una propuesta
para la próxima fase de nuestro desarrollo, según ella.
No sabía que eran...
No, nunca tuvimos intimidad de ningún tipo,
pero salió con eso de la nada.
Supongo que es romántico.
Ni te imaginas.
Tenía gráficos circulares y diagramas de barras.
- ¿Gráficos circulares y de barras? - Sí.
Fue directo a lo sexy.
Sí.
Haríamos buena pareja en teoría.
¿Y en la práctica?
Eso fue exactamente lo que dije yo.
Smitty.
Ven, danos dos más.
Danos la botella.
Gracias.
¡Dios mío!
Tú...
Espera, ¿sabes tocar?
Ya lo creo.
Vaya... Yo canto.
Yo canto. Vamos.
- Bueno. - Vamos. ¿Qué canciones sabes?
Todas.
Vamos.
Después de usted, maestro.
Bien dicho.
No puedo creer que sepas tocar.
- ¡Dios mío! - Años de clases de piano.
Más me vale.
Una de mis preferidas.
Tenemos que tocar esta. ¿Sabes leer?
- ¿Lees música? - Qué graciosa.
¡Dios mío!
- Te encantará. - Bien.
Bien. ¿Puedes...? Sí.
No toco canciones de Navidad
- Vamos. Por favor. - No.
Claramente, no es tu época del año.
En contra de lo que crees de mí,
hubo un tiempo en que me encantaba,
como a todo el mundo.
Pero un año bajé y encontré a mamá besando a Papá Noel.
- Qué lindo. - Así supe la verdad.
¿Qué era tu papá?
Que era el señor Davidson, el vecino.
Ay.
Así es. Así que no.
No habrá canciones de Navidad aquí
Vamos, por favor, por mí.
De ninguna manera
No intentes convencerme
Un verso y el estribillo y listo. Es todo.
¿Por favor?
No puedo negarme ante tu bello rostro
- Sólo un pedacito. - Está bien.
Sólo una.
Sí, me acuerdo.
¿Lista?
Veamos si me sale.
Esta noche, súbete al trineo de Papá Noel
Lánzate al Polo Norte y al volver
Baja por la chimenea Con todos los juguetes
Mi Papá Noel está por llegar
Me dará un regalo Cuando me siente en sus piernas
Con calma y picardía, métete a la cama
No puedes luchar contra la alegría
No puedes luchar contra el brillo
La alegría te invadirá En la gran noche de Papá Noel
No, no puedes luchar contra la Navidad
Sabes que tengo razón
No puedes luchar contra la Navidad Cuando llegue la gran noche de Papá Noel
¡Gracias!
Vaya, gracias.
Estuviste muy bien.
Estuvo bien.
Cantemos otra. Empieza, por favor.
No.
No, señor.
Kevin, cuando miras para arriba, ¿qué ves?
Leslie, es hermoso.
¿Ves una estrella en la copa de mi árbol? Yo no.
¿Dónde coño está la estrella de mi árbol?
Esto no es por la estrella del árbol, ¿verdad?
Kevin, encárgate de tus asuntos, yo me encargaré de los míos.
¡Consigue la estrella!
¿Necesitas un abrazo de amiga?
Lo que necesito es confirmar el número de chicos
que vendrá de Holy Redeemer.
Y cambia ese arreglo floral en el atrio.
¿Y puedes regar las flores de Navidad marchitas?
Y saca a ese rey mago que parece Katt Williams.
Y después ven conmigo a...
¿Adónde?
Labios de terciopelo.
¿Qué?
Piel de cacao caliente.
¿Qué?
Le escarchaste la galletita.
No, bueno, no...
Pero no me dijiste nada.
- Lo sé. - Eso...
Estoy aquí y él está aquí, así que...
Él no sabe que sé qué quiere hacer,
pero lo sé, ¿qué hago?
¿Ahora me preguntas?
Sí, vamos.
¡Vamos!
¿Sabes que ese hombre puede acabar con tu negocio?
Evidentemente, no lo pensé bien.
Está bien. No hay problema.
Belinda te ayudará.
De acuerdo.
Tienes que ser fría.
- ¿Fría? - Como el hielo.
Y después le das una patada y te deshaces de él.
¿Sí?
Reina de hielo.
- Reina de hielo. - Reina de hielo.
Reina de hielo.
Hola.
Edmund.
Te fuiste temprano.
Sí.
Soñé contigo.
¿Visiones de dulces y adquisiciones hostiles
te rondaban la mente?
No.
- Pensé que habíamos... - Yo también.
Vi tus planes.
- ¿Revisaste mis cosas? - Estaba buscando mis zapatos.
¿En mi escritorio?
Esto no es lo que yo quiero. Así que...
Qué lástima, porque anoche...
Edmund, anoche nos divertimos.
Bueno, significó algo para mí. Pero nunca nos pondremos de acuerdo.
Creo que tenemos que hablar.
¿Hablar de qué?
Leslie y yo hablábamos de...
De que prevemos que la concurrencia de Nochebuena será la mayor
que tengamos en mucho tiempo.
¿Y qué?
Sí.
La decoradora.
Leslie.
Estás en todas partes, ¿no, Leslie?
¿Nos dejas un minuto a solas?
Gracias.
Necesito hablarte de detalles personales antes de salir al aeropuerto.
Jesús, permíteme conservar este trabajo.
¡Dios mío!
Hola, ¿tiene un minuto?
No pensé que tú lo tuvieras. Siempre estás muy ocupada.
No me dicen Señorita Navidad por nada.
Pero tenemos que hablar.
Y yo creo que sé de qué.
Te gusta Edmund.
No. ¿Qué?
Fueron sólo negocios.
- Por favor, señor James. - Está bien.
Tu secreto está a salvo conmigo.
Señor James, estoy...
Veo cómo te mira.
- Me mira. - Sí.
De acuerdo.
Pero viniste a decirme algo.
Sí.
Claro.
Usted, aquí, este lugar...
Leslie, ¿qué me quieres decir?
Señor James, ¿no sabe lo que está pasando en el Chesterton?
¿En este preciso momento? Es Navidad.
No, me refiero al plan que tienen Edmund y Millicent.
Desmantelarán el hotel.
Edmund me aseguró que los cambios que hagan
serán paulatinos y cuidadosos.
Confío en mi nieto.
No quiero insinuar que no debería.
Leslie.
Cuando mi padre lo compró, este era un hotel de transeúntes.
Construimos el Chesterton de la nada.
Lo volvimos grandioso.
Por aquí pasaron los mejores artistas,
Luther y Billie, Tina.
- Y Stevie el año pasado. - Lo recuerdas.
Sí.
Este lugar es un ícono en nuestra comunidad.
Mi nieto cuidará este hotel y a su gente.
No según esto.
EXPANSIÓN Y RELANZAMIENTO PLAN A CINCO AÑOS
Planean convertir este lugar
en un elegante centro de convenciones ya.
Catapultarnos de cabeza al futuro,
tras pasar la motoniveladora.
Sin vaselina.
Maldita sea. Edmund.
Pensé que cuidaría los intereses familiares.
Sabía que nos estábamos quedando sin dinero, pero...
¿Qué? ¿Sin dinero?
Cada vez viene más gente en Navidad. Pero el resto del año...
¿Qué? Me da un aumento del cinco por ciento todos los años.
Nunca dijo nada.
No podemos sobrevivir sólo gracias a la Navidad.
Supongo que no podemos luchar contra el cambio.
¿Sabe con qué no se puede luchar?
¿Qué?
La Navidad.
¡La Navidad!
Es el Chesterton. Podemos hacer ambas cosas.
Podemos seguir siendo el hotel histórico y tradicional que siempre fuimos
y adaptarnos a los nuevos tiempos.
No tienen que destruir este lugar.
Y tengo un plan para demostrarlo.
Si usted me deja.
Eso sería fantástico.
Buena suerte.
No necesitaré suerte.
¡Tengo visión de futuro!
DOS SEMANAS DESPUÉS
Leslie.
¿Qué haces?
No puede mezclar a Papá Noel y al Jesús negro.
Edmund vuelve hoy.
Ya lo olvidé. Que se lo quede ella.
Ella ya se lo quedó.
Ayúdame a probar esto.
Te digo las cosas como son.
Ella no es para él.
¿Y tú sí?
¿Siquiera te registra?
- No sé. - Bien.
Sólo hablaste con él una vez desde el servicio a la habitación.
- Sí, pero... - Sonríe con los ojos.
Tuvimos una conexión.
Mira.
Tienes que tener más espíritu navideño
para competir con la señorita buena en teoría.
Debo mostrarle
que tiene la mejor opción en frente.
No quiero que termine con ella.
Exacto, de eso hablo.
Bien, entonces tengo dos cosas que hacer.
Convencerlo de que salve la Navidad
y hacer que se vuelva loco por mí.
Buena idea... Y pícara.
Sí, ve. Hagámoslo.
Mira. Nunca salgo mal en las fotos.
Tú te ves...
- linda. - Concéntrate.
Sabes que planean una recepción
para atraer nuevos clientes.
Voy a entrar a esa sala y darle mi toque personal.
Le demostraré que con espíritu navideño puede conseguir lo que quiere.
Y después le pondré un moño brillante y perfecto.
Tal vez plateado, dorado,
ostentoso y glamoroso.
- ¿Lo ves? ¡Sí! - Sí.
Sí, lo veo.
¿Cómo te ayudo?
Mantén alejada a Millicent.
Claro, en todos tus planes, termino haciendo el trabajo sucio.
Y Kevin también.
Yo delego en ti, y tú en él. Es el ciclo de la vida.
Está bien, la mantendré lejos.
¿Dónde dejé mi diccionario de burgués negro?
Tengo que atender esta llamada. Enseguida te alcanzo.
De acuerdo.
Hola, Frank,
gracias.
No, aún no tenemos el anillo.
Es sólo una formalidad.
De todas formas, escucha. Necesito tu ayuda.
Se trata de la modernización del Chesterton.
Hay una mosca molesta.
La decoradora me está trayendo problemas,
así que quiero convencerla de que estamos de su lado...
Así es, quiero que parezca que la apoyamos
para que expanda su empresa
mientras expandimos el hotel.
Ponla bajo mi mando para que pueda deshacerme de ella.
Leslie Major.
El nombre de su empresa es Diseños Major.
¿Qué tiene que sea un buen nombre? Sólo quiero que desaparezca.
Gracias.
¿Ahora me comunicas con la oficina de Marshall?
Sí, sin Edmund.
Está bien.
Hola, Leslie.
Hola, Edmund. Volviste.
Sí.
Te mandé mensajes toda la semana.
Sabes que es una época muy ajetreada.
Además, parecías estar comprometido.
Hola, abuelo.
¿Cómo andas?
Edmund, hablemos.
Leslie cree que este hotel va a desaparecer,
que lo arrasarás.
Ese no es mi plan en absoluto.
Lo es según esto.
Esto es sólo para los inversores.
Confié en ti.
Abuelo, sólo es para convencerlos.
- Nunca quise... - Romperme el corazón.
No, abuelo. Esa no era mi intención.
Dediqué 40 años de mi vida a esto.
Lo sé.
Me esforcé por construir una comunidad
dentro y fuera del hotel.
Vas a perder el hotel.
Sé que no quieres oír eso, pero así como van las cosas,
los números no cierran.
Hijo.
En los negocios no sólo importan los números.
Importa la gente.
Lo sé, pero se necesitan ganancias...
No.
Lo sabes.
Pero no lo sientes.
Leslie. ¿Tienes un momento?
Sí, claro. ¿En qué puedo ayudarte? Voy a una reunión.
Tienes que controlar a esos duendes, ¿no?
Sé que crees que lo que hago aquí no es importante,
pero lo es, para mí y para el hotel.
Justamente en eso pensábamos Edmund y yo.
Encaramos mal el problema.
Y no considero a mi negocio un problema.
No, claro que no.
De hecho, estamos dejando pasar una gran oportunidad.
¿De qué hablas?
Bueno, con el casamiento...
¿Mencioné que Edmund y yo nos comprometimos?
Maravilloso. Felicitaciones.
Todo es tan nuevo que no sé a quién se lo dije.
¿Tienes novio?
No.
Deberías salir y conocer a alguien.
Tienes lo tuyo, y tic tac, ¿no?
¿Congelaste tus óvulos?
Pero como decía, con el casamiento en puerta,
Edmund y yo queremos el apoyo de todos
aquí en el Chesterton.
¿Y yo qué tengo que ver?
¿Te gustaría trabajar tiempo completo
como la empresa de diseño y eventos oficial
del Chesterton?
Es una oferta muy generosa, pero...
Piénsalo.
No puede ser Diseños Major
si no sales de las ligas menores.
¿Verdad?
Motivación.
¿Oí bien esa conversación?
No confío en esa mujer.
Puede que haya perdido al hombre,
pero no perderé el hotel.
¿Está desempacando o robando? Porque tengo una pistola eléctrica.
¿Thomas?
¿Señorita Major?
Ayúdame, por favor.
Vamos.
Tenga cuidado o la Navidad la va a atrapar.
Está bien.
Este año, todo tiene que ser mejor y más grande.
¿Terminó tu turno?
Sí, estaba por salir.
Si tienes tiempo, ¿me ayudas esta noche?
Por un dinerito extra, siempre.
Bien. Toma esto.
Lleva esa caja al salón.
Perfecto, enseguida.
Será mejor que encienda.
Ya la probé como 100 veces.
¿Y si la probé demasiado y quemé una bombilla?
Basta.
Atento.
Esa mujer... Ahí viene.
¿Señorita Williams?
Millicent.
Millicent. ¿Puedo llamarte Millie?
No.
¿Necesitan algo?
Mi recepción es a las 7:00, tengo que irme.
No, por eso estamos aquí.
- Una pérdida. - En el salón dos.
No, es donde será la recepción.
No te preocupes.
Reservamos el salón tres.
Y la pasamos para las 7:30.
Llamaré a Edmund, a los inversores.
Ya hicimos todo eso.
- ¿Qué? - Está todo bien.
El señor James y nosotros nos encargamos de todo.
Síguenos.
¿De todo?
- Todo. - Todo. No te preocupes.
Estoy asombrada. Es perfecto.
Muy sutil y sofisticado
y clínico.
Cortesía de Diseños Major.
Una muestra de lo que podemos hacer.
Servirá. Y muy bien.
Y eso no es todo.
El señor James organizó un día de espá para ti.
Peluquería, manicura, maquillaje. De pies a cabeza, querida.
Ya enviamos tu vestido al espá. Sólo tienes que mantenerte fabulosa.
No, tengo que revisar mi lista de invitados...
No.
Querida, nos encargamos de todo.
El señor James te verá a las 7:30.
En verdad le importas mucho.
¿Le importo?
Sí, mucho.
No me esperaba nada de esto.
Es típico de Edmund.
Ese Edmund.
Lo único que debes hacer es ir
¡y maravillarte, querida!
Thomas, ¿puedes acompañar a la Srta. Williams...
a Millicent al espá?
Sí, claro, ¿tipo de la Navidad?
Pásala fantástico, querida.
Te lo mereces.
Adiós.
De acuerdo, Kevin.
Pon el cartel para... el estudio contable de Killundine,
aconfesional, no fiscal, y sin diversión...
Sólo pon "fiesta de fin de año", ¿sí?
- Entendido. - Bien... ¡Por favor!
- No. - Pero ¿por qué hago yo el trabajo sucio?
Kevin.
Es el ciclo de la vida.
Encuentra alguien en quien delegar.
Es divertidísimo.
Ciclo, un...
Así se hace.
¿Es demasiado llamativo?
No, me encanta así, negro y llamativo.
¡Puedes quedarte!
Gracias, Leslie.
¿Por qué? Debería agradecerte a ti.
No, en verdad necesito esto.
¿El dinero?
No es sólo el dinero.
Este año no habrá Navidad para mí.
¿Por qué?
El año pasado tu hermanita...
- Brie. - Sí.
Ella encendió la estrella en Nochebuena a la medianoche.
Eso me dio la idea de invitar a los chicos de la iglesia.
¿En verdad?
Y espero ver su hermosa carita también.
No sé.
Desde que murió mi mamá, mi papá...
Hay tanto drama en mi casa, que no entendería.
Lo siento.
Pero todo esto...
Esto en verdad me levanta el ánimo.
Me ayuda a olvidarme de lo que está pasando.
Espero que sepas que debajo de todo esto
está el espíritu que llevamos dentro.
Está dentro de todos.
Sacarlo depende de nosotros.
Eso es lo bueno de la Navidad, Thomas.
¿Me das un amén?
¡Te doy un amén!
Y eso es todo lo que necesitas.
Es lo único que necesitas.
¿Qué? ¿Es lo único que me dará? ¿Un amén?
¿Sabes qué? Si no...
Sí, te voy a pagar. Ve a hacer algo con las luces.
Qué muchacho loco.
- Espera. - Vaya.
El pepino no te arreglará la personalidad.
- ¡Cielos! - Espera. Ahora.
Asegúrate de mantenerla ocupada.
Le sacaron sus teléfonos.
- Pero... - Los dos.
Alguien la llamó a su sostén.
¿Hola?
Necesito eso.
Pero ¡miren quién vino!
- ¡Dios mío! - Te ves... Feliz Navidad.
Feliz Navidad. Te ves sensacional.
Igualmente.
Prueba esto.
- ¿Qué es? - Sí.
Algo que preparé.
- En uno, dos, tres. - De acuerdo.
Eso dicen.
¿Qué harían sin mí?
Soy yo y dos asistentes, y voilà.
¿Por qué no?
¿Qué rayos pasa aquí?
Esto es inaceptable. Tienes que venir. ¡Ya! ¡Millicent!
¿Estás en el Salón Dos? Hubo una pérdida.
Nos pasaron al Tres.
Edmund: Estoy en el Dos, y los inversores también.
Edmund: ¿Dónde estás tú?
¿QUÉ DIABLOS?
¿Qué puedo hacer...?
¿Qué puedo hacer en 60 minutos?
- ¡Arnold! - Sí.
Sí. Qué bueno que pudiera venir.
Feliz Navidad.
- Feliz Navidad para usted. - Bien.
Señorita Major, ¿podemos hablar?
Aquí estoy. ¡Bu!
Hola.
Sí. Aquí estás.
Y con mi banquero preferido.
Interesante elección del hotel "que toma los negocios en serio".
Al menos esta encantadora señorita me ofreció un...
Muérdago Mule.
¿Entienden? Bebe.
- ¡Muérdago Mule! - ¡Qué ingeniosa!
Leslie. Hablemos un momento. Tú y yo.
Necesitas algo de beber.
Creo que debemos darte un "Papá Noel está ron-dando".
No paro. Sigo y sigo.
Sí. Uno detrás de otro.
Hoy paso. Pero usted disfrútelo, Arnold.
- Volvemos enseguida. - Sí.
Seguiremos con nuestra conversación en un momento. Tú y yo.
¡Dios mío...
¿Qué diablos hiciste?
Sé que no es exactamente lo que tenías planeado.
¿No es lo que tenía planeado?
¿Qué Papá Noel vomitara sobre mis inversores?
Sabes lo importante que es para mí.
Para el hotel, quieres decir. ¿No?
Sí.
Y no tener ganancias por esto también es importante.
Edmund, vamos.
Podemos hacer cambios, y con fe,
la Navidad puede ser buen negocio.
No tienes ni idea de qué son los buenos negocios.
Vives de decorar árboles. Mantente en tu área.
Espera.
Hago magia en este hotel desde mucho antes de que decidieras volver.
Edmund, esto es un desastre.
Lo sé, y tenemos que hacer algo inmediatamente.
¿Y tú dónde estabas?
Ella y sus secuaces me mintieron.
Dijeron que la recepción sería en otro lugar
y que te estabas haciendo cargo de todo.
¿Eso es verdad?
- Sí, pero intentaba... - Engañarnos a todos.
¿Como cuando dijiste que tú y tu prometido invertirían en mi empresa?
- ¿Perdón? - Sí.
Y dijo que no podía jugar en las ligas mayores
si no dejaba las ligas menores.
- No importa. - Más mentiras.
Edmund.
Sólo intento demostrarte lo importante que es la Navidad para el hotel.
- Para J.J. y para mí. - Leslie...
No puedes rociar oropel en el problema y solucionarlo.
Esto es serio. Es el futuro de mi hotel.
Pero trato de decirte...
Sabemos qué querías hacer.
Edmund.
¿Qué vas a hacer?
Leslie...
- Creo que... - Ya entendí.
Me voy. Está bien.
Edmund, me decepcionas.
Esperaba mucho más...
No eres más que un ejecutivo.
Está bien.
Ahora yo estoy aquí. Pongamos las cosas en su lugar.
Vamos, Scottie.
Sabes que quieres algo de mi espíritu festivo.
Diablos, ese tipo.
Guárdame esos labios.
Amiga en problemas.
¿Qué pasa?
- Estaba por entrar. - No te molestes.
Ese hombre intenta destruir la Navidad.
Cálmate.
Tal vez sólo necesites uno de esos Jo Jo-tinis.
Es lo más rápido.
- Mira... - Ahora no.
Me voy a casa.
Sinceramente...
¿A quién le gustan estas baratijas de mal gusto?
Tengo que admitirlo, Edmund...
Sí sabes lanzar un nuevo concepto.
Con este ambiente festivo, veo ganancias en un futuro.
¿De qué está hablando, Sr. Willis?
Llámame Arnold.
Hablaremos.
Feliz Navidad.
Excelente trabajo.
Millicent.
No, déjalo.
Está bien así. Estamos bien.
Es Navidad, ¿no?
¿En qué estábamos?
- No puede ser. - ¿Dónde está Leslie?
Se fue a su casa. Se te fue.
Necesito su dirección.
¿Esperas que te dé su dirección?
Mira, me equivoqué. Necesito disculparme. Inmediatamente.
No, de ninguna manera.
Soy tu jefe.
Las palabras mágicas. Dame tu teléfono.
¿Qué?
¿Tengo que despedir a Belinda?
No, ella se preocupa por ti.
Además, la amenacé.
No puedo creer que la reina de la Navidad
no tenga ni una sola decoración navideña.
En verdad no lo entiendes.
Sólo me interesa propagar la alegría.
Darla, no recibirla.
Supongo que estaba demasiado ocupada arruinando tu hotel.
No arruinaste nada.
Salió todo bien.
Supongo que tú y Millicent tenían razón.
Uds. saben lo que hacen.
No importa.
Leslie, no me estás escuchando.
Hiciste un gran trabajo.
A los inversores les encantaron tus ideas. Todo.
- ¿Les encantaron mis ideas? - Sí, ¡eso te decía!
Imagina.
¿Hablas en serio?
No se puede luchar contra la Navidad.
Vine a disculparme.
¿En serio?
Cuando te conocí, eras como...
una bola de energía.
Y... Despertaste algo dentro de mí.
Ese es tu espíritu.
Sea lo que sea, es genial.
Pero no es sólido.
Y yo necesito algo sólido.
Necesito saber cada mañana al despertar
cómo va a ser mi día.
Cada detalle, cada aspecto, cada variable.
Así soy.
Tú y yo, nosotros...
nos divertimos mucho, pero...
No es lógico.
Necesito ser lógico.
Me voy mañana en la noche.
Con Millicent.
- ¿En verdad te vas a casar con ella? - No sé.
Pero es práctico.
Y quizá con eso deba conformarme.
Bueno, yo nunca voy a conformarme.
- ¿Por cuánto tiempo se quedarán? - Hasta el 26.
Qué bien.
Una vez más, abuelo, lo siento mucho.
Pero te juro que tenía las mejores intenciones.
Sabía que recapacitarías.
Llevas al Chesterton en la sangre.
Sí.
Supongo que se trata de ver las cosas con otros ojos.
Ella es especial, ¿no?
Tengo que atender.
Habla Edmund.
Maldita sea, Papá Noel.
Señorita Major, ¿está bien?
Sí.
Sácame a este viejo de encima.
Ayúdame.
- Feliz Navidad. - Jo, jo, joder.
Eso no parece muy navideño.
Lo siento. No estoy de ánimo.
¿Vas a dejar que se vaya del hotel
y de tu vida?
Señor James, no me quiere.
Conozco bien a mi nieto. No tiene ni idea de lo que quiere.
Pero yo sé qué necesita.
¿No se quedarán para la gran revelación?
No podemos. Tenemos que respetar el programa.
¿No, Edmund?
Sí, el programa.
Además, luces en un árbol no son ninguna novedad.
Aterrizamos en Boston a las nueve.
Podríamos llamar a Copley Capital,
ver si nos reciben mañana.
¿Edmund?
Mañana es Navidad.
Claro.
Llamaremos el 26.
EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD VIVIRÁ POR SIEMPRE EN EL CHESTERTON
No puedo hacerlo.
Entonces, llamaremos el 27.
No.
No puedo casarme contigo.
¿Qué?
No estoy enamorado de ti.
¿De qué hablas?
Tenemos mutuo respeto y confianza.
El amor vendrá después.
No.
Perdón. Estacione, por favor.
¿De qué se trata todo esto? ¿Es por la decoradora?
Se llama Leslie.
Edmund. Piénsalo bien.
Piensa en nosotros.
¿Tienes idea de lo que estás haciendo?
No.
Por primera vez en mi vida, no sé qué estoy haciendo.
Y me gusta.
Kevin, la Navidad me agotó.
Hola, Belinda.
Soy Edmund James.
Necesito tu ayuda.
No, no creo que pueda ayudar.
¿Edmund? Corta.
- Lastimó a nuestra amiga. - No, espera.
¿Qué?
No.
¿En serio?
Está bien.
Kevin, tenemos una emergencia navideña. Vamos.
- No. - Vamos.
¡Vamos, dije!
Disculpe.
Vodka seven y vodka.
Ese es un buen trago navideño.
¿Qué estamos celebrando o no celebrando?
El amor es una mierda.
- Salud. - Gracias.
Si no fuera por esta excelente fiesta,
mi vida no tendría ningún espíritu navideño.
Me alegra oír eso.
Y si mi vida amorosa fuera tan maravillosa como mi decoración...
Querida, no me vas a ganar.
Inténtalo.
Me acabo de comprometer con un millonario
para poner celoso al hombre
que amo de verdad.
De acuerdo.
Me enamoré de un tipo que no es para mí,
que está muy comprometido,
y que me puede echar.
Tenemos un empate.
Sí.
Tengo que arreglar esto antes de que empeore.
Confío en ti.
No me conoces.
Sé que tienes buen gusto en decoraciones navideñas.
Es verdad.
Dicho eso,
tengo que ir al vestíbulo
para asegurarme de que se encienda la estrella.
Porque recuerda, es la tradición navideña del Chesterton.
Confío en ti.
Esa frase es mía.
Es una buena frase.
- Feliz Navidad. - Feliz Navidad.
Thomas, no te reconocí.
¿Es lo único que tiene para decirme cuando estoy así de elegante?
Lo siento.
¿Viste a mi personal?
¿Estarán junto a su alegría navideña?
Tengo que hacer todo sola, joder.
Sí.
Leslie Major.
Eres la mejor.
Si esta es mi última Navidad,
es una despedida a lo grande.
No diga eso. Pero me alegra que le guste.
- Me gusta. - Sí.
Llegó la hora.
¡Dios mío!
¡Dios mío!
Es increíble ver sus rostros radiantes aquí esta noche.
Muchas gracias por venir.
El año pasado empezamos una tradición en el Chesterton:
Una niña muy especial encendió nuestra estrella.
Y la veo aquí esta noche con su apuesto hermano.
Démosle un aplauso. Brie, acércate.
- ¿Puedo? - Claro.
¿Estás lista para apretar el interruptor?
- ¿Señorita Leslie? - ¿Sí?
Me preguntaba, como ya lo hice una vez,
y es Navidad,
quizá otros chicos quieran hacerlo.
¿No es un amor?
Vamos, cuantos más, mejor.
- Bien. - Hagámoslo.
Sí, hagámoslo.
¿Están listos?
Contemos todos.
Diez, nueve, ocho,
siete, seis, cinco,
cuatro, tres, dos,
¡uno!
Vayan a anunciarlo a las montañas
Del otro lado de las colinas Y en todas partes
Vayan a anunciarlo a las montañas
Que Jesús ya nació
Gracias, Thomas.
Mira, ¡está nevando mucho!
A propósito, estabas espléndido esta noche.
Gracias, fui a la fiesta de Navidad aquí.
¿Conociste a alguien?
Un caballero no cuenta esas cosas.
Pero sí.
¿Y usted? ¿Hará algo especial en estas fiestas?
¿Alguien la espera?
Esta fue mi fiesta de Navidad.
Sólo iré a casa a descansar.
Feliz Navidad.
Pero no descanse mucho.
Salga a divertirse esta noche.
Sí, señor.
- Buenas noches. - Feliz Navidad.
EL ESPÍRITU DE LA NAVIDAD VIVIRÁ POR SIEMPRE EN EL CHESTERTON
Por siempre.
Esperemos.
¿Qué?
¡Sorpresa!
No lo puedo creer, chicos.
¿Uds. hicieron todo esto?
Sacamos casi todo del hotel.
¡Oye! No.
Tuvimos ayuda.
¿Ayuda?
Sí.
¿Edmund?
¿No deberías estar en un vuelo?
Cambio de planes.
¿Hiciste esto por mí?
¡Hola!
- Este tipo... - No, está mintiendo.
Lo hizo todo por ti. Lo hicimos por ti.
- Feliz Navidad. - Adiós.
Vaya. Te dejé sin palabras.
Supongo que lo apruebas.
Es hermoso.
¿Quieres enseñarme a hacer mi trabajo?
No.
Un trabajo que seguirás teniendo, por cierto.
¿Qué?
¿Qué? Está bien.
Sí, la tradición del Chesterton...
vivirá por siempre.
Qué eslogan pegadizo.
Me alegra que cambiaras de opinión.
Pero necesitaré de tu ayuda.
Si mantenemos los festejos de Navidad,
tenemos que mejorar los ingresos el resto del año.
¿Estás seguro?
Pensé que lo nuestro no era lógico.
Que necesitabas una señorita Práctica.
Al diablo con lo práctico.
Pensé que la mujer que amo no lo dudaría ni un segundo.
¿Qué amas?
Sí.
Creo que te amo.
De acuerdo.
Creo que yo también te amo a ti.
Eso es un buen negocio.
Y me encantan los buenos negocios.
Lo sé.
Esta es la Navidad que quiero...
Hacer feliz a la mujer que amo.
Amor y Navidad.
¿Qué más podría pedir?
Buen trabajo.
- Pero no te voy a contratar. - Como tú digas.
- Vamos. - Sí, por favor.
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